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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Temporada 3 - Capítulo 37 - ver ahora
Transcripción completa

Verónica Ruiz forma parte del entramado criminal

de Antonio Ortega Monge.

Lo que todavía no sabemos es qué papel juega

el inspector Márquez en todo esto.

Quiero que lo investigues. ¿Me estás chantajeando?

Alicia te quiere joder a ti y a la comisaria.

Y si yo no la ayudo, también me va a joder a mí.

Dime la verdad, ¿quién eres?

-Verónica Ruiz, nacida en Hernani en 1969.

-Aquí está pasando algo.

-Estás un poco alterada, María.

Normalmente no voy metiéndome donde no me llaman.

-No te preocupes.

-Es que si me dices que no me preocupe,

me preocupo bastante más.

Voy por la calle esperando que la gente se encienda.

-Es que esto no va así, cariño.

-¿Es una invasión de marcianos? ¿Son buenos, son malos?

¿Tengo que preocuparme por mi hijo?

La directora me ordenó matarte. ¿Hablaste personalmente con ella?

No, con DH72.

¿Cuánto hace que no la ves? Desde que bajé.

He hablado con las luciérnagas.

Anoche volví y terminé lo que habíamos empezado.

Necesitan nuestra ayuda.

No sé por qué te han enviado, pero no es para matarlas.

Eso no puede ser.

¿Quiénes son? -Marta y yo.

-¿Quién es Marta?

-Marta era mi hermana chica.

Yo siempre cuidaba de ella.

Un día la dejé sola un momentito, y cuando volví, ya no estaba.

-¿Todavía la estás buscando? -Está viva.

Niña, eres tú.

-No recuerdo nada de mi infancia.

Pero desde que estoy aquí

he descubierto que puedes viajar muy lejos.

Pero no sirve de nada si no tienes un hogar al que volver,

y cuando una encuentra su lugar,

sabe que nunca volverá a sentirse tan sola

como me he sentido siempre.

-A lo mejor eso que buscas ya lo has encontrado.

Y tienes una hermana.

Y hasta una sobrina.

Te veo muy tranquila,

eso quiere decir que ya tienes mi dinero.

-No. Necesito más tiempo.

He recordado algo.

¿De qué, el dinero?

Estaba en un piso,

y llevaba la bolsa del dinero.

¿Y sabes dónde está ese lugar? No.

Laura ha recordado algo.

Un mural cerca de un estadio de fútbol.

Sí, es ese. ¿Seguro?

Es aquí. Aquí está.

(LLORA)

(Teléfono)

Hola. -Le hemos visto saliendo de tu casa.

(ADRIÁN INTENTA GRITAR)

Con el asco que te daban los pijines.

Te mandaré una ubicación 15 minutos antes del intercambio.

¿Estás liada con Adrián?

Claro que no, claro que no.

¿Es Bea o es Susana?

Susana.

¿En qué cojones están pesando ahí arriba?

De tío a tía, pues vale, pero de tía a tío...

Tengo que ir yo.

¿Por qué siempre eres el héroe? Por esto.

¿No, Andrés, no!

Es lo único bueno que me ha dado la puta Pasarela.

Joder.

Pasamos al plan B. ¿Cuál es el plan B?

(INCOMPRENSIBLE)

Ese cabronazo se va a arrepentir de jugar con los Vargas.

Metemos el dinero falso en la bolsa y la cerramos.

¿Dónde cojones estás?

Esperando a Antoine donde Cristo perdió las chanclas.

Date prisa; van para allá.

¿Quién, Alicia? Y la Unidad de Asuntos Internos.

Tenemos el dinero.

-Que el dinero lo tengo yo, Vero, desde que te fuiste.

-¿Dónde está Adrián? -Tu chico está llegando.

¡Susana!

¡Susana! ¡Susana!

Nuestra hija está a salvo.

¡Susana, por favor! ¡Por favor, Susana, por favor!

¡No te vayas, quédate conmigo, por favor, te lo pido por favor!

¡Susana!

(Sirenas)

Sebas, vete de aquí cagando leches.

Por los cojones.

Estás de mierda hasta el cuello por nuestra culpa, vete.

Andrés, yo no me muevo de aquí. Hazlo por María y por tu hijo.

No me jodas. Deshazte de la bolsa y vete.

¡Corre, hostia, vamos! ¡Venga!

Me la tengo que llevar. ¿Qué haces?

Ayúdame. ¿A dónde vas?

¿A dónde vas? ¿A dónde vas, Iago?

Confíe en mí. Confíe en mí, por favor.

(Sirenas)

Confiemos en él.

¡Quietos!

Las manos donde las vea.

-¡Sebas, soy yo!

Sebas, sube.

-¡María! -Sube, sube al coche.

¿Qué pasa?

¿Qué está pasando?

-Ya veo que no has escuchado mi mensaje, ¿no?

-¿Qué mensaje?

-¿Dónde está tu móvil? -Aquí.

¿Por qué?

(MENSAJE) "Hola, flaca.

Bueno, la verdad es que no sé ni por dónde empezar.

Estarás acostando al niño.

Ojalá pudiera estar ahí contigo.

Pero unos amigos me necesitaban.

Sé que me entiendes porque tú harías exactamente lo mismo.

Yo antes era una persona llena de certezas,

siempre sabía lo que había que hacer,

lo que estaba bien o lo que estaba mal.

Sabía lo que era verdad y lo que era mentira.

La vida tenía un principio y un fin.

Pero, de un tiempo a esta parte, me siento perdido.

Todo lo que creía cierto simplemente no lo es.

La vida es incontrolable.

Siempre pasa algo imprevisto que te obliga a cambiar,

a aprender.

Así que me agarro a lo único que sé:

sé a quién quiero,

sé a quién necesito

y quién me necesita.

María, cariño,

te lo voy a contar todo,

pero debes estar preparada."

Han disparado a Susana.

"Lo que te diré te cambiará la vida.

A mí me la cambió."

(LLORA)

Bea...

(LLORA)

# Ahora que empiezo de cero,

# que el tiempo es humo, # que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, # te lo ruego,

# por si esta fuera # la última vez. #

-Eres más alta.

-Sí.

-Y esa voz... -Ya...

Eh...

Todo esto es un poquito raro, ¿no?

-¿Raro?

Raro es que el vecino saque la basura de la madrugada

o raro es que llueva en Madrid

o que no encuentres las tijeras en el segundo cajón. Eso es raro.

Esto es una puta locura.

-¿Café? -Por favor.

-Mi niñera.

No puedo creerme que hayas estado ahí durante todo este tiempo.

-Hombre, si no, de qué iba a hacer tantas horas extras.

(MARÍA RÍE)

¿Y mi hermana?

¿Qué va a pasar con ella?

-Pues Iago se la ha llevado.

-Por tu madre, no te preocupes, porque la vamos a sacar de aquí.

-Pobrecita, si ella no es capaz ni de saltarse un semáforo en rojo.

-Ya es mala suerte, ¿eh?

Mira que reencarnarse en una corrupta asesina.

Se podía haber vuelto en el cuerpo, no sé, de Rosalía.

-¿De Rosalía?

(SUSURRA) -Malamente.

No sé.

-Gracias.

Susana había perdido mucha sangre.

Estaba viva.

Se la llevó viva, seguro que ella y la niña estarán bien. Ya verás.

Susana está en las mejores manos. Iago es...

Es una persona muy especial.

Y la adora.

Nunca había visto nada igual.

Con la mala leche que tiene esta niña, por Dios.

Sí.

¿Te acuerdas de Dieguito?

Dieguito, ¿el morritos?

¡Ah!

Era el amor de su vida...

Número 15.

¿El número 15?

Joder, yo pensaba que era el tercero.

Hay que ver lo suelta que era esta niña, por Dios.

Sí.

Ven, acércate.

Cuando salgas de aquí, tienes que cuidar de Bea,

de las dos.

Bueno, lo haremos juntos.

No, a mí no me van a soltar.

Prométeme que van a estar bien, que no les va a pasar nada.

Antes tendré que conocer a Bea, ¿no?

Es increíble que todavía no sepas quién es.

Joder con la parejita.

No paráis ni entre rejas.

Y tú no paras de tocar las pelotas, Santos.

Te lo dije.

Y de usted, todavía no sé qué pensar.

Te equivocarías seguro.

¿Qué es lo que tienen?

Pues no lo sé porque no me dicen una mierda.

Pero han encontrado sangre en el lugar donde os detuvieron.

Y aquí, la comisaria tiene la ropa manchada de sangre.

Nosotros no hemos hecho nada. Ya.

¿Llevas el móvil encima?

Estás detenido, Márquez, no puedo hacer eso.

Solo quiero avisar a mi sobrino, no sabe que estoy aquí.

Que te den.

Yo todavía soy policía.

Óscar, Óscar...

Sé que has pasado por momentos muy difíciles,

momentos en los que estuviste a punto de abandonarlo todo.

Nosotros ahora estamos en uno de esos momentos.

Solo una llamada.

Por favor.

(Móvil)

¿Señor Santos?

Iago, tu tío y la comisaria están aquí, en comisaría.

Detenidos.

¡No me diga!

¿Y cómo están?

Encerrados.

Señor Santos, ¿puedo pedirle un favor?

Sí.

Dígales que llegué a tiempo.

¿Cómo?

Que llegué a tiempo.

Que todo está bien.

Vale.

Dice que llegó a tiempo.

Que todo está bien.

Gracias, Santos.

Gracias.

Qué asco...

"-¿Quiénes son? -Marta y yo.

-¿Quién es Marta? -Marta era mi hermana chica."

-Hola, DH4.

O mejor dicho, Carlota.

-Señora directora, ¿qué hace usted aquí?

-He venido a pedirte perdón.

¿Qué hace aquí Asuntos Internos?

Bueno, ya sabes lo de Márquez y la comisaria, ¿no?

Sí.

Ya lo sé. Ya.

Y también sabrás que Sebas estaba metido hasta el cuello.

Sí, lo sé.

¿Cómo está?

Bien.

Se ha quedado cuidando Sergio.

Pues que ni se le ocurra aparecer por aquí.

¿Están abajo?

-Hola, María.

-¿Cuál fue mi último novio antes de Sebas?

-¿Cómo?

-Mi anterior novio, ya me has oído.

-Bueno, novio, novio, no sé si sería.

Lo conociste en Internet.

-¿Nombre?

-Nunca me dijiste su nombre.

El "manos pequeñas" lo llamabas.

Siento mucho no habérselo dicho antes,

pero te juro que no podía. -¿Que no podías?

No sabes el año de mierda que he pasado.

Lo que os he echado de menos, lo que he llorado.

(Puerta)

Queremos hacerles algunas preguntas.

Llévatelos.

Necesito su jersey.

-Siento haberte dejado tanto tiempo sola

durante todos estos meses.

-He encontrado a mi hermana.

Porque es mi hermana, ¿verdad?

Me borrasteis la memoria, como a Iago.

¿Por qué?

-Porque cuando te encontré,

estabas sufriendo mucho.

Tiene un pasado terrible, DH4.

Estabas tan asustada...

Nadie debería vivir lo que tú has vivido.

Por eso decidí borrar todos tus recuerdos.

-Y llevarme a La Pasarela.

-Quizás me equivoqué contigo, con Iago...

Con todos.

Pensé que era lo mejor para vosotros.

Solo quería evitaros ese dolor,

protegeros.

No me di cuenta que, al hacerlo,

os estaba privando de la oportunidad de caer,

de volver a levantaros, de aprender.

-No recuerdo a mi madre ni a mi familia.

-Lo siento.

Espero que algún día puedas perdonarme.

(Zumbido)

Son tus recuerdos.

Todo lo bueno o lo malo que has vivido

está ahí.

Recuperarlos o no es tu decisión.

Nadie debería vivir sin memoria.

-¿Por qué me la da ahora?

-Porque es probable que no nos volvamos a ver más.

Abre la puerta,

ella se necesita.

(Puerta)

-¡Niña! Ábreme, que soy yo.

¿Puedo pasar? -Sí.

¿Qué pasa? -Verás,

que yo vengo a pedirte perdón.

-Joder, qué día.

-Después de la que he formado y ahora me tengo que ir.

-¿Y eso?

-Las cosas se están poniendo muy feas en el barrio.

Dicen que Antoine ha matado a un madero.

Y yo no sé si es verdad, pero es muy mala gente.

A mí ya me la tiene jurada.

Y yo soy amiga del inspector Márquez.

Yo tengo una niña y yo creo que lo mejor es

que me vaya cuanto antes a Bermeo una temporada.

Allí tengo casa, tengo trabajo. -No lo sabía.

-No sabes lo que me jode tener que irme justo ahora.

Pero tengo que mirar por mi niña.

-¿Y cuándo te vas?

-A las seis sale el autobús.

Yo me imagino que tú tendrás tus cosas aquí,

pero si quieres te puedes venir.

Allí tengo sitio de sobra.

-No puedo, Inma. -Una pena, ¿eh?

Porque allí puedes practicar surf. Tú tienes cara de surfera, ¿eh?

Y si es por el euskera, no te preocupes que yo te enseño.

(HABLA EN EUSKERA)

Es pura lógica.

Bueno, puedes venir un fin de semana,

para las vacaciones. -Claro.

-Dame un abrazo, mi niña.

¡Hombre, Aranda! Dichosos los ojos.

Pero ¿aquí qué ha pasado? ¿Nos han invadido?

No me toques los cojones.

Ven aquí, Santos.

¿Ya estás mejor? Bien, sí, mejor.

¿Tu virus? Todo bien, sí.

Y ahora, ¿me puedes decir dónde coño has estado?

Si te lo cuento, no te lo crees.

¿Rubia, morena o pelirroja? Venga, hombre, Santos,

¿qué imagen tienes de mí, tío? Pues la que tienes, Aranda.

¿O quieres que te cante el inventario?

Bueno, venga, cuéntame, ¿qué es todo este trajín?

Pues no sé ni por dónde empezar.

Pero, mira, llegas justo a tiempo para ver el espectáculo.

Con ellos, estarás bien.

¿Qué hacían la comisaria Ruiz y usted anoche en el puente?

La comisaria Verónica Ruiz y yo mantenemos una relación sentimental

desde hace unas semanas.

Sé que no es muy profesional salir con un compañero del trabajo,

pero fue un flechazo.

Como si le conociera desde siempre.

Estoy muy enamorado de ella.

Eso es lo único que puedo decir.

Por eso no voy a decir nada que pueda perjudicarle.

Porque le quiero.

Así que no pienso responder a más preguntas.

Por mi parte, hemos terminado.

Quiero un abogado.

No diré nada más hasta que venga.

¿Dónde está el inspector Adrián Villa?

No tengo ni puta idea.

Supongo que en su casa haciendo punto.

Sebastián Rey, expolicía y uno de sus mejores amigos.

El mejor.

¿Qué pasa con él?

Anoche le vieron salir de su casa junto a Verónica Ruiz,

Iago Márquez, su sobrino, y usted.

Estaban todos juntos en el puente.

Sebastián es una persona honesta, déjelo en paz.

¿Y usted no?

¿Por qué estaban todos allí?

¿Sebastián y Iago les ayudan? ¿Son parte de su organización?

Ellos no tienen nada que ver. ¿En qué?

¿En sus actividades delictivas?

Inspector...

Hace mucho que observo callada, en un rincón.

Sé muchas cosas de ustedes.

De Vero, de Adrián,

Sebas,

Iago... Tú no tienes ni puta idea.

Cierra la puerta.

¿Qué coño ha sido eso? ¿El qué?

Toda esa basura que ha salido por tu boca.

Manuel Márquez detiene casualmente

al conocido narcotraficante Antonio Ortega, alias Antoine,

que, en el pasado, tuvo relación sentimental y delictiva

con la comisaria Verónica Ruiz. Supuestamente.

Liberan a Antoine y, al día siguiente,

la comisaria desaparece un día entero.

Por esas mismas fechas,

el inspector jefe David Aranda se ausenta también algunos días.

Nadie sabe dónde está Adrián Villa hoy.

Qué casualidad.

Iago y Sebastián Rey, que entran y salen de esta comisaría

como si fuera su puta casa,

acompañaron anoche a Verónica Ruiz y Manuel Márquez.

Santos,

hay sangre en el lugar de los hechos

y en la ropa de la comisaria.

Vale, ya me ha quedado claro.

A ver,

es cierto que en esta comisaría han pasado cosas...

inusuales, sobre todo, con Márquez.

Yo también me he dado cuenta. No he terminado.

Porque todo esto empezó cuando tú eras comisario.

O estás metido hasta el cuello

o eres tonto de cojones.

Y no creo que lo seas.

Vaya pandillita se han montado aquí, ¿no?

Policías,

expolicías,

familia...

Ríete, que los voy a tener a todos.

Puedes irte.

Por ahora, no vamos a presentar cargos contra ti.

¿Y Vero?

La vamos a trasladar a los juzgados de Plaza Castilla.

¿De qué se le acusa?

Eso a ti no te importa.

Comisaria, no te preocupes, ella está bien.

María, siento mucho por lo que habéis tenido que pasar

últimamente Sebas y tú por mi culpa.

Bueno, ya pasó.

Lo importante es que has vuelto.

Andrés.

Por cierto, ¿tú sabes dónde está Sebas?

Sí, está en casa de Vero, con Bea.

No me digas que vosotros dos sabéis quién es Bea.

¿Tú no?

Perdona,

pero por lo menos no soy la última en enterarme de todo.

Por favor, dime que no es otro tío.

Sí, Papuchi, no te jode.

¿Puedo pasar?

Claro, estás en tu casa.

¿Un té?

Sí, gracias.

¿Ocurre algo?

Tenías razón, Iago.

Yo también fui humana.

Inma.

Es mi hermana.

Llevaba más de 20 años buscándome.

La de la foto eres tú.

No.

Mi madre.

Murió de pena después de que yo desapareciera con cuatro años.

Lo siento.

He hablado con la directora.

¿Personalmente?

Sí.

Ha venido a pedirme perdón.

¿Cómo?

Me ha dicho que es muy probable que no la volvamos a ver nunca más.

(Timbre)

Sebas...

¿Cómo está Laura?

Se la han llevado a Plaza Castilla. Malo.

Habrá que buscarle un buen abogado.

¿Dónde está?

En la terraza.

Os dejo solos.

Ahora sí, ahora sí.

¡Pedazo de carro!

¿Bea?

Márquez.

¿Lo ves?

Llevo todo el día intentando contactar con La Pasarela.

No hay manera.

¿Qué está pasando, Iago?

Que nada está conectado.

¿Qué quieres decir?

La directora jamás permitiría que ocurrieran las cosas

que están pasando aquí abajo.

No es casualidad que te haya visitado justo ahora.

Con ella, nada es casualidad.

Ha venido a darme un mensaje.

La directora está en peligro.

Es posible que la policía venga por aquí

y quiera investigar las cosas de tu madre.

¿Se te ocurre algo que, no sé, debamos esconder?

Ven.

De vez en cuando, nos encerramos aquí

para que no nos olvidamos de quiénes somos realmente.

Yo no voy a dejar que os olvidéis nunca, Bea.

Nunca.

¿Las quitamos?

Vale.

Tú conocías a mi padre, ¿no, Márquez?

Sí, sí, sí le conocí, sí.

No sé qué pensaría de toda esta locura.

Pues que no le importaría nada con tal de estar con vosotras.

A mí tampoco me importaría que volviese.

Tuvimos muy poco tiempo.

Bea, en realidad, yo...

Yo...

(Móvil)

Disculpa.

Dime, Iago.

Señor Márquez, menos mal que le han soltado.

Sí, estoy aquí con Bea.

¿También la ha encontrado?

Sí, por fin la he encontrado, sí.

Dele un abrazo muy grande de mi parte.

¿Y la señora Laura?

La está interrogando en los juzgados.

Pues fíjese, señor Márquez,

que igual no es mal sitio para estar.

¿De qué hablas?

Creemos que algo muy grave está pasando arriba.

¿En La Pasarela? Sí.

Parece que la directora está en peligro.

No sabemos nada más. Solo llamaba para avisarle.

Vale, luego hablamos, Iago.

¿Qué pasa? Entra, rápido.

(Recarga de arma)

(Claxon)

Sabes que está prohibido fumar aquí, ¿no?

Pues denúnciame.

Es lo tuyo, ¿no? ¿Te hace gracia?

Me descojono. ¿Y eso por qué?

Pues porque seguro que no paras de comerte la cabeza pensando

en cómo un borracho como yo ha llegado a comisario,

mientras que "Miss agente especial"

tiene que medrar jodiendo a sus propios compañeros.

Y ahí sigo. Ya.

La sangre que encontramos en el bosque

pertenece al inspector Adrián Villa.

¿Cómo?

Llama a sus familiares o amigos. A ver qué te dicen.

Puede que tu amiga la corrupta también sea una asesina.

Hasta la vista, excomisario.

No me jodas.

Muy bonito.

¿Y qué? ¿Me habéis traído para ir de compras?

La última vez que vi a la directora, estaba aquí.

¿Y qué cojones hacía aquí la vieja, en un chino?

-Retira eso.

-¿Lo de vieja o lo de chino?

-Ambas. -Vale, vale.

¿Qué hacía vuestra madre en un chino?

Esto no es un chino normal.

Ya empezamos.

Un poquito desordenado, ¿no? Este chino.

El señor chino está descuidando su negocio.

Gallego...

Dile a tu amigo, el del cuchillo jamonero,

que lo tire.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

¿También dominas el mandarín?

Y el cantonés. Y el tibetano.

Bueno, pues ya estamos todos.

El de la catana, para mí.

¡Contraataca, gallego, cojones!

Es que nunca he pegado a una mujer.

Pues yo sí.

¿Cómo lo lleva, señor Sebas?

Pues no ha perdido usted facultades.

¿Quiénes eran, Márquez?

Pues yo apostaría por los hombres de Antoine,

eso sería lo lógico, pero...

De un tiempo a esta parte,

la lógica y mi vida no se llevan nada bien.

Así que podrían ser los hombres de Antoine,

unos fantasmas, unos marcianos, unos hostiles

o hasta el mismísimo puto hombre lobo.

Ya.

(CHISTA)

¿Márquez? Santos, soy yo.

Hombre, contigo quería hablar.

¿Cómo está Vero? ¿Está bien?

Mira, vamos a hacer una cosa.

Yo te digo cómo está Vero

y tú me dices cómo puedes ser tan hijo de la gran puta.

¿Has tenido un mal día, Santos?

Pues mira, sí, de los peores. Ya.

Tu Vero está muy jodida.

Y por lo tanto, tú también estás jodido, cada vez más.

¿Qué ha pasado? ¿Que qué ha pasado?

Dímelo tú, Márquez.

Dime por qué hay restos de sangre del inspector Villa

en la ropa de Vero.

Y luego, si te parece, me dices qué cojones habéis hecho con él.

No está muerto.

Ah, no, qué va, claro que no.

Está de parranda. Santos...

¡Santos, tus cojones!

¿Todo bien?

Sí, sí.

Tu madre está bien y la van a soltar en breve.

¿Este cuerpo es mayor de edad?

Sí.

Ven, siéntate, por favor.

Con mi hija pequeña, nunca me tomé una cerveza,

con la mayor sí.

De hecho, tomaba más de la cuenta.

Salud.

¿Recuerdas la noche en la que os hablé de ellas?

Pues la noche en que nos conocimos.

Fue la noche que nos conocimos, sí.

Estabas tú, tu madre, Susana y Arturo.

Sí, es verdad, estaba mi abuelo.

Él te quería un montón.

Toda la familia.

Todos alrededor de los canelones de tu madre,

que por cierto, estaban...

¿Cómo es posible que te acuerdes de eso?

Porque pensé que nunca más volvería a tomar esos canelones.

Esa noche, os mentí.

Te mentí a ti y os mentí a todos.

Porque yo no había perdido ni a mi mujer ni a mis dos hijas.

De hecho, acababa de encontrarlas.

"Qué mayor.

¿Qué mayor quién? ¿Esta?

¡Bea! ¿Pasa algo?

Bea...

Hola, salvador.

No tienes que llamarme así.

¿Como que no? Me salvaste la vida, ¿no?

¿Sabes lo que tenemos tú y yo en común, Márquez?

Que los dos somos unos bichos raros. ¡Ah!"

Por eso siempre me protegiste.

Por eso siempre te protegí.

Papá...

Mi pequeña.

Pero de esto, ni pío a tu madre, ¿estamos?

¿Está usted preparado para atravesar

una puerta interdimensional?

Lo justo.

Adelante.

Hola, buenas.

Pues un poco más chic me lo esperaba yo, fíjate.

No puede ser.

Estaban aquí.

Las cápsulas estaban aquí, la directora...

Aquí me dijo que Susana estaba embarazada.

¿Estás seguro, Iago?

Sí.

Y esto, ¿os suena de algo?

-A mí, sí.

-¡Niña!

-¿No te habías ido?

-No querrás que me vaya sin despedirme siquiera, ¿no?

Mira. -Esta es...

-Esta es Manuela. Esta es tu sobrina.

Cógela.

Es muy timidina, pero le he estado hablando de ti

y mira lo que ha hecho.

-¿Qué es esto?

-¿Quién va a ser? Pues tú, ¿no? -¿Yo?

-Claro.

A mí nunca me ha dibujado la niña. Me ha dado hasta coraje y todo.

-¿Me lo puedo quedar?

-Claro, si te lo ha hecho para ti.

Ay, hija, qué desastre eres, cómo tienes esto.

-Hola.

-Me da mucha pena dejarte así, ¿eh?

-No, no te creas, estaré bien.

-Vente a Bermeo cuando quieras, que nosotras estaremos allí,

con el fresquito, ¿verdad?

Venga, dame un beso, anda, que me voy.

Tenemos un taxi esperando abajo, ¿verdad?

Cuídate.

Joder con Cobra.

Ha sido encontrarse el pin ese y ponerse en modo "Rain Man".

Es un enlace de élite,

es todo un privilegio verla en acción.

Ya, pues a ver si averigua por qué nos han atacado los chinos.

Es extraño, sí.

Yo pensaba que había hecho buenas migas con el señor Chen.

No te hagas líos.

Los chinos no tienen sentimientos.

Señor Sebas... Mira Fu Manchú.

Hombre, es una coña, gallego.

¿Y dónde están las chicas?

Porque yo pensé que habíamos ido a la tienda del chino

a buscar las cápsulas.

Negativo, íbamos a buscar a la directora.

La última vez que la vi, estaba allí.

Entonces, ¿dónde están las chicas?

Están bien, no se preocupe.

Y la señora María, ¿qué tal está?

Pues la señora María está flipando en colores.

Imagínate, primero te ve a ti en modo gusiluz.

Después se entera de que estás preñado.

Después su mejor amiga vuelve en el cuerpo de otra.

Susana resulta ser un hombre. Eso es, Susana mea de pie.

Y su compañero de trabajo, Márquez, resulta que es Vargas.

Dicho así todo junto, parece un locurón.

Menudo locurón, sin anestesia ni nada.

Le voy a mandar unos emoticonos de cariñito.

Muy bien.

A Susana le gusta mucho el de la caca.

Hombre, gallego,

precisamente el de la caca no es de mucho cariñito, pero...

Le voy a mandar caritas con corazones.

Los clásicos nunca fallan.

¿Se puede saber de dónde venís?

Pues recién salidos de una peli de Jackie Chan.

Señor Márquez, tenemos que hablar.

Ya lo creo que tenemos que hablar, Iago.

Pero ahora no. Hola, Iago.

Esa voz...

Fue idea de mi hermana.

¡Bea!

Estás más alta. Ya estamos.

Me alegro muchísimo de verte.

Bueno, yo como sabía que eras tú todo el tiempo...

Claro que me alegro de verte.

¿Y Susana?

Tu hermana está en buenas manos.

(Timbre)

Adelante.

Hola.

-Esta niña tendrá que cenar algo, vamos, digo yo.

-No me lo creo, ¿son de La Sabrosa?

-Sí, bien de queso y sin piña, como le gustaban a Bea.

Bueno, o sea, a ti. Es que no me acostumbro.

-(RÍE)

-Vamos a comérnoslas, que se enfrían.

-Qué ricas.

¿Lleva mucho tiempo dormido? -Sí.

-Oye, ¿y las mías?

(Pitidos)

Lo sabía.

(Timbre)

¿Qué hacéis aquí?

-¿Ese es un sofá-cama?

-(TITUBEA)

Da igual, nosotros nos acoplamos en cualquier lado.

¡Ay!

-¿Vais a vivir aquí?

-Hombre, que digo yo, si no me voy a Bermeo,

a ver dónde me voy a quedar.

¿Qué te pasa? Que te has quedado un poquito...

Es que yo soy un poquito impulsiva, la verdad.

Tú no te habrás fumado un "triqui traque", ¿no?

¿Eh?

Mira, El Pollo, cada vez que fumaba,

le daban unos amarillos al pobrecito.

-¿Has vuelto solo por mí?

-Soy tu hermana mayor.

Y te voy a cuidar siempre.

¡Ay, Manuela, qué a gustito vamos a estar en casa de la tita!

¡Ay, mira, mira!

¿Eh?

Que me meo.

¿Cómo lo llevas?

Bueno...

Laura está en la cárcel;

Susana, dice Iago que está bien, pero no dice dónde coño está.

Y Bea, pues...

Jodido.

No lo voy a negar, estoy jodido.

Pues lo siento, pero te voy a joder un poco más.

No creo, pero prueba.

Quieren acusar a Vero de asesinato.

¿Qué?

¿De asesinato?

Pero si es su hija, no me jodas. Ya.

A ver cómo lo explicamos.

(Móvil)

(SUSPIRA)

¿Sí? "Soy yo."

Laura, mi amor.

¿Cómo estás?

Bueno, me van a llevar al calabozo para pasar la noche.

Tú no tendrías que estar ahí.

¿Sabes algo de Susana?

Iago dice que está bien.

¿Es mamá?

Aquí hay alguien que quiere saludarte, espera.

-Mamá.

-¡Bea, cariño! ¿Cómo estás?

-Bien, yo estoy bien.

Estoy con papá.

-No sabes cuánto me alegro.

Te lo iba a contar.

-No te preocupes por eso ahora.

¿Cuándo te sueltan? -Pronto.

-Nada de venirse abajo, ¿eh? -¡María!

-Que puedes con esto y con más, eres de Vallecas, joder.

-Pero ¿qué haces tú por ahí? (RÍE)

Me han invadido la cosa, Laura.

A ver si sales pronto y pones un poquito de orden.

-Estamos celebrando que mañana vuelves a casa.

-Y María ha traído pizzas de La Sabrosa.

-Con bien de queso y sin piña. -Te guardamos un trozo, ¿eh?

Papuchi también le manda un beso, señora Laura.

Dale las gracias, Iago.

-Se acabó el tiempo.

-Tengo que colgar.

-¿Ya?

Pero podremos ir a verte, ¿no?

-Seguro que sí.

Me la cuidáis, ¿eh?

-Tranquila, amiga.

-Y por mí no os preocupéis.

Que yo, va a ser caer en la cama y quedarme frita.

Con el diita que llevo... (RÍE)

Mi amor, mañana duermes en tu cama, te lo juro.

Que descanses.

-Chao. -Adiós.

-Bueno, ¿alguien quiere un poco más de pizza?

-Sí. -¿Más cervecita?

-A mí.

Yo creo que Papuchi quiere un poquito.

¿A que sí?

Todavía queda aquí. ¿Esta de qué es?

(SUSURRA) Se ha dormido ya.

Normal, estaba muy cansada.

Demasiadas emociones para un mismo día.

Déjate de hostias. ¿Dónde está Susana?

Tal y como están las cosas,

yo no sé si es la mejor idea, señor Márquez.

No me jodas, Iago.

Quiero verla ya.

Ya hemos estado aquí,

esta es la guarida de las luciérnagas.

Correcto.

Miro, Iago, yo no tengo el cuerpo para lucecitas de otro planeta.

¿Dónde cojones está mi hija?

Confíe en mí, señor Márquez.

Déjese llevar.

(SUSPIRA)

Le dije que estaba en buenas manos.

No podéis pasar.

¿Ahora eres un puto portero de discoteca o qué?

Tu mujer y tu hija, Márquez, te necesitan.

-Mañana llevan a Vero a Soto del Real.

¿Estás pensando lo mismo que yo?

Que sería una buena oportunidad para llevarla con Susana.

Tienen un plan para sacarte de aquí.

-Que ni se les ocurra hacer ninguna locura.

-Todo lo que está pasando, de alguna manera, estaba previsto.

No, no lo digas.

¡Alto! ¿Quién anda ahí?

Le habla la Policía Nacional.

La madre que me parió, ¿la Policía Nacional?

Igual me he venido un poco arriba.

¿Qué hace la foto de mi marido aquí?

Sebastián es uno de mis mejores amigos.

Sé que Márquez es un policía honesto.

Así que ya puedes ir diciéndome cómo cojones les has convencido

para que se metan en toda esta mierda.

¿De verdad que no te acuerdas de nada?

-No. Y ya no me importa.

Al menos, ya sé cuál es mi misión.

-¿Tenías una misión? -Sí.

Proteger a todos los inocentes del mundo.

¿La directora está aquí? Nadie sabe dónde está.

-Ella representa un sistema antiguo.

Una vez fue bueno.

Pero ya no tiene sentido mantenerlo.

Y quiero que sepas que nosotros vamos a cuidar de tu hija,

de ti y de todos los tuyos,

pero, para eso, debemos encontrarlas.

¿Dónde están?

Ah, que no lo sabes.

¿Qué pasa?

-Que se va a liar pardísima, eso pasa.

Se acerca el día, Iago.

-En un momento crucial para la pasarela.

Una nueva raza.

Un nuevo orden.

-Todo tiene un principio y un fin.

El embarazo de Susana también.

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Estoy vivo - Temporada 3 - Capítulo 37

05 dic 2019

El Enlace se lleva a Adrián para intentar salvarlo y Vero y Márquez son detenidos por Alicia y sus hombres. Mientras, María averigua la verdad sobre Vero y Rebe. Carlota recibe la inesperada visita de la directora. Cree que se equivocó con ella y le entrega un dispositivo.

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  1. marcopm

    Por favor busquen solucion no puedo ver los capítulos del 37 al 39 ,me indica que no estan disponibles el su territorio.Los intento ver desde españa-Gracias

    pasado jueves
  2. Sachi

    lo mismo

    pasado martes
  3. Alicia

    Hola. No entiendo, por qué no están disponibles los últimos capítulos (37 al 39) de la serie estoy vivo? Soy forofa de esta serie y me han quedado por ver los 4 últimos capitulos. La semana pasada pude ver el 36 pero hoy he querido entrar y dice que no están disponibles en el territorio en el que estoy. Vivo en ESpaña, rtve es televisión publica, que se financia con dinero de todos, por qué no puedo verlos?

    05 ene 2020