Estoy vivo La 1

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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Temporada 3 - Capítulo 35 - ver ahora
Transcripción completa

¡Socorro!

La comisaria no es quien dice ser, es una policía corrupta.

Facilitaba la entrada de coca colombiana en puertos del norte

a cambio de una importante suma de dinero.

¿Me vas a ayudar o no?

-Quiero mi dinero.

-¿Qué dinero?

-No sé qué cojones te han hecho, pero no eres la misma.

-Me llamo Laura Bertrán, y estoy muerta.

¿No has visto nada raro últimamente en David? ¿Que está que no está?

El otro día lo pillé mirando el expediente de Susana.

¿Cómo?

David, sé lo que pasó en el Anatómico

y que desde entonces, tienes algo dentro.

Sigues sin enterarte de nada, Márquez.

Dirás lo que quieras, pero es el típico sitio

donde se mata a la gente.

Te he dicho que no quiero matarte. Ya.

¿Y a qué venimos, a por setas? Necesito tiempo.

¿Tiempo para qué? Para salvar a mi familia.

No conseguimos localizar a la comisaria, ¿sabéis algo?

Dime dónde tienes a Vero.

(DISPARA)

Suéltala, por favor.

Lo siento, Márquez. ¡Ayuda, por favor!

Y a este, ¿qué le pasa?

¿Desde cuándo estás así?

Desde que me caí a la piscina.

El agua en el que te caíste no era agua.

Esa piscina era una especie de útero.

Iago tiene un ser vivo en su interior.

Los humanos diríais que está en gestación.

-¿Marcianos preñando gallegos?

-Es muy probable que estén viviendo dentro de David y su familia.

-He estado dándole vueltas a la cabeza y tienes razón,

lo importante es que nos queramos, y yo te quiero.

-¿Qué?

¿Me estabas escuchando? -Sí, claro, cariño.

Vale. -La he cagado, pero bien.

Seguro que es una ruptura de tres calzoncillos.

Si en la maleta lleva tres, volverá pronto a casa.

Seis o más, malo.

No tenemos nada de qué hablar.

Quiero que te vayas de casa, es lo mejor para todos.

-Solicito acceso a los recuerdos de mi niñez.

-Cero resultados para la búsqueda. -¿Quiénes eran mis padres?

¿Tengo hermanos?

¡Mierda!

Un resultado encontrado.

-Mamá siempre avisa.

Igual nos han descubierto, no tengo ni puta idea.

Es solo por si acaso, ¿vale?

Apuntas y disparas.

¿Qué le pasa?

Mejor que no lo sepas. Necesito que me ayudes.

Soy yo, cariño.

¿Ha estado aquí?

Sí, ha estado cuidándote, acaba de irse.

¿Qué pasa? Tiene a Laura.

¿Quién? David tiene a Laura.

-Falta uno de los embriones. -No puede ser.

-No está, ha desaparecido. -Prepara a Teo, tenemos que irnos.

Tú ve por detrás y yo por la principal, ¿vale?

Aquí no hay nadie. ¿Laura?

No está.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

(JADEA)

Iago, ¿estás bien? ¡No pase, señor Márquez!

¡Ah, no, no, perdona! No quería molestar.

Bueno, estas cosas las hacemos todos, casi todos.

No es eso, señor Márquez.

Yo esas cosas solo las hago con su hija.

¿Para qué preguntaré?

Bueno, luego apaga la luz,

que las facturas las paga el señor Márquez.

Señor Márquez.

Tengo algo que enseñarle,

pero prométame que no se va a enfadar.

Te prometo intentarlo.

Bueno, pase.

¡Joder, Iago!

Soy una luciérnaga, señor Márquez.

Ya veo, ya.

(Timbre)

(CARRASPEA)

Pasa, anda, pasa.

Me ha echado, para siempre.

Ven aquí.

Ay, Sebas.

-Antoine.

Yo no tengo tu dinero.

¡Por favor! -Adiós, Verónica.

(GRITA)

(JADEA)

-Mamá,

¿estás bien?

-Sí, es que he tenido una pesadilla,

pero estoy bien, no te preocupes, vuelve a la cama.

-Una pesadilla que no tiene nada que ver

con eso que no te está pasando, y que no quieres contarme, ¿no?

-¿Qué pasa?

¿Fiesta de pijamas o qué?

-Aquí, tu madre, parece navarra de lo cabezota que es.

-No, cabezota tú, que te he dicho que a mí no me pasa nada.

-¿Le pasa o no le pasa? -Le pasa.

-Ayer desaparecida todo el día.

-Llegas tarde, con un raspón en la cara.

-Rara de cojones.

-A ver, venid aquí.

Sois mis hijas,

y las dos me conocéis lo suficiente como para saber que,

si de verdad me pasara algo, os lo diría, ¿no?

-¿Entonces qué era eso tan importante

que nos tenías que contar?

-Pues que sois lo que más quiero en este mundo.

-Bea, no seas moñas.

Mamá, ¿por qué nos mientes?

Tú ayer me llamaste

porque querías contarnos algo importante sobre Márquez,

así que, tú dirás.

-Está bien.

Lo que quería contaros de Márquez, es que estamos muy bien juntos,

y estoy pensando en retomar lo que tenía con él.

-Yo flipo. -Cojonudo.

Se suponía que teníamos que cortar con nuestras vidas pasadas.

-Bueno, también se suponía

que no ibais a quedaros a dormir en esta casa y mirad.

-Pues también es verdad.

¡Eh!

Sebas...

¿Qué pasa?

¿Cómo estás? Bien, bien.

Es para el reflujo. Ya...

Nos hacemos viejos, Andrés.

Ya te digo.

¿Quieres? Bueno, venga.

Qué rica.

Se me había olvidado ya a lo que sabía la leche.

María la compra siempre desnatada.

¿Me puedes contestar a una pregunta,

sin anestesia, por todos los años que hemos pasado juntos?

Claro.

¿Cómo puedo ser tan gilipollas?

¿Qué has dicho que hay que echarle siempre a la vida, Sebas?

Garrote. Pues eso, garrote.

Ya...

Si ahora entiendo por qué cojones te trajeron de vuelta.

¿Qué pasa? ¿No te alegras de que esté aquí?

Claro que me alegro, no tiene nada que ver.

Precisamente por eso es que no entiendo.

No entiendo por qué somos todos

más desgraciados que cuando te fuiste.

Susana, Laura, María,

yo, tú mismo...

Anda, échate a dormir.

Mañana lo verás todo con otros ojos.

Eso es una gilipollez.

Lo sé.

¿Quieres más? Bueno, déjala por aquí.

Andrés...

Gracias. A los dos.

Descansa.

# Ahora que empiezo de cero,

# que el tiempo es humo, # que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, # te lo ruego,

# por si esta fuera la última vez. #

(Teléfono)

Lo siento.

Más lo va a sentir él,

si se digna a aparecer, claro.

Ya, y a la comisaria tampoco ha llegado.

Lo sé, y el puto David que espero que no sea otro corrupto,

porque ya me pego un tiro en la polla.

Bueno, ahí está.

Márquez, tenemos que hablar. Ahora no.

¡Márquez! Ahora no.

¿Qué te pasa?

Estoy ocupada, Márquez.

Solo quería pedirte un favor.

Y yo te he dicho que estoy ocupada.

Siento mucho lo que ha pasado, muchísimo.

¿Lo que ha pasado?

No tengo ni puta idea de lo que ha pasado,

porque le ha pasado solo a él. Eso es una verdad a medias.

No tengo ganas de discutir, ¿qué quieres?

Sebas es un tío cojonudo.

Y también creo que no se merece nada de esto, María.

Que no se lo merece... No.

Y yo sí, me lo merezco.

A mis 45 palos, tengo que aguantar a un tío

que llega tarde todas las noches

y ni me dice dónde ha estado.

No sé dónde crees que se mete tu marido por las noches.

No tengo ni idea.

Sebas no tiene ningún vicio, es un hombre trabajador, bueno,

amante de su familia.

Tan solo me está ayudando.

¿Jugando a los policías como cuando era un crío?

Pero mi marido ya no es un crío, Márquez. Ni un policía.

Ahora tiene un bar, un hijo y me tiene a mí.

Bueno...

Me tenía a mí.

Escúchame, por favor.

El destino de mucha gente está en juego.

Y depende del compromiso de unos pocos.

Entre ellos, Sebas.

¿Tú también me vas a venir con el cuento de los marcianitos?

Tengo mucho trabajo, cierra cuando salgas.

(Teléfono)

Una última cosa.

¿Cuándo tienes un hueco?

En media hora salgo a tomarme un pincho.

Muy bien, te invito yo. A uno no, a dos.

-Mamá...

Mamá.

Espérame un segundo.

-Distancia de seguridad, Beatriz,

que ya sabes que no deben vernos juntas.

-Es que necesito que me dejes el coche, por favor,

que llego tardísimo.

-La que llega tardísimo soy yo y tengo trabajo.

-Y yo tengo un examen y si suspendo, me cargo el semestre.

-¿Tenías un examen y no me has dicho nada?

-No, porque últimamente la comunicación está regulera

con todo este rollo de la familia clandestina.

-Espérame en el coche. -O sea, que me lo dejas.

-Espera en el coche.

(Móvil)

Hola, Andrés.

¿Cómo estás, mi amor?

Pues, me duelen hasta las pestañas.

Y he recordado algo.

¿Algo de qué?

Sí, he tenido como una especie de "flashazo".

¿Relacionado con el dinero?

Ya me gustaría.

No.

De mi muerte.

Joder...

Pero ¿estás bien?

Sí.

Sí, pero he estado echando cuentas toda la noche

y entre la hipoteca y los 1.500 del banco...

No creo que nadie me preste dos millones.

Tenemos que encontrar a ese tipo.

No creo que sirva de mucho.

-Mamá...

Te tengo que dejar.

Ya voy...

Solo por hoy.

-A sus órdenes, comisaria.

-Que te vaya muy bien el examen.

-Gracias.

-Conduce con cuidado.

-Que sí...

Chao.

-Chao...

(Pitido)

(Claxon)

-Mamá, ven.

-¿Qué pasa?

-¿Esto? -No sé.

-No es mío, estaba ahí.

-Mío tampoco.

(Pitidos)

¡No!

-¿Qué pasa?

-Que no te puedo dejar el coche.

-¿Por qué? -Baja.

Baja.

-Me estás acojonando, mamá.

-No, ¿por qué?

-¿Qué pone en el sobre?

Es un documento que tenía que llevar a la central y me había olvidado.

Mira, te vas a ir en ese taxi.

-Joder...

-Luego me llamas para decirme cómo te ha salido el examen, ¿vale?

No te enfades...

-¿Está todo bien? -Está todo bien.

-¿Seguro? -Suerte.

Corre, que no llegas. Chao.

(Pitidos)

(Móvil)

-¿Sí? -Hola, Verónica, la bomba es falsa.

Pero la próxima vez vendrá sin aviso y el tiempo corre.

Iago...

¡Señor Márquez! Qué sorpresa.

Hola Iago.

Pero sorpresa...

No, que me alegro de verla, señora María.

¿Qué tal? Bien.

Señor Márquez, avíseme cuando traiga visita

que tengo la casa como una leonera.

¿Dónde está Sebas?

Está en su habitación.

Durmiendo como un bendito...

El pobre.

Bueno, da igual.

Es a ti a quien necesito.

¿A mí? Sí.

Quítate la camisa.

¿Disculpe?

Que te quistes la camisa Iago.

Que no, que no, que no te la quites.

Mira, me esperaba alguna cosa rara,

alguna encerrona con Sebas o algo parecido.

Pero esto ya es raro hasta para ti.

María, María, María por favor...

Haz lo que te digo.

Señor Márquez, no podemos meter a la señora María en esto.

Las consecuencias... Me importan un huevo.

Ya asumiré yo las consecuencias, quítatela.

Pero ¿qué coño está pasando aquí?

María, por favor.

Vamos Iago, por favor...

Estás estupendo.

No, no, María, confía en mí, María, por favor.

Confía en mí.

Da la vuelta.

Por favor, da la vuelta.

Nuestro hermano está vivo.

-¿Qué?

-Por eso no podía contártelo.

Ven...

¿Ve, señor Márquez?

¿El qué?

Nada, eso es lo que me asusta, que no pasa nada.

Que se tiene que estar cociendo algo muy gordo en La Pasarela

para que permitan esto.

O sea, que La Pasarela sabía que María iba a venir aquí

esta mañana.

Llámelo destino o los arcanos o como quiera.

Pero si La Pasarela no ha hecho nada,

es porque les interesa que María lo sepa.

-Nada es lo que parece, ratona.

Tengo que contarte muchas cosas.

-Y tanto que me tienes que contar.

Vamos a ver, ¿qué es lo que ha pasado aquí?

Señora María...

Estamos siendo invadidos por seres de otro planeta.

Hala, venga, tócame el petete.

(LLORA Y RÍE)

(Llaman a la puerta)

-Comisaria. -¿Sí?

-¿Se puede? -Sí claro, adelante.

-¿Todo bien? -Sí, sí, sí.

-¿Qué estabas viendo?

-Estaba repasando unos informes.

-Ya...

Oye, ¿tú te acuerdas del Richi?

-¿Qué Richi? -Sí, el Richi, mi ex.

-Sí, claro que me acuerdo.

A tu padre le traía por el camino de la amargura.

¿A qué viene el Richi ahora?

-Pues nada mamá,

que el Richi reaccionaba así cuando le pillaba con el porno.

-Mira tú por dónde que a mí también me has pillado.

-Está todo bien, cariño.

De verdad.

Ey... Márquez...

María, ¿tú estás segura de que estás bien para trabajar?

Sí... O sea, no.

No lo sé.

Ya...

Esto me lo vais a tener que explicar muchas veces más

para que lo pueda interiorizar. (ASIENTE)

Marcianos, invasiones, luces raras...

Es que es una puta locura...

(SISEA) Baja la voz.

Perdón, que al final me van a quitar la placa.

Tranquila, venga. Sí.

Luego hablamos.

(Teléfono)

Comisaría...

¿Necesitas algo?

Dos millones de euros.

Voy a ver a Inma, a ver si sabe algo de Antoine.

Gracias.

(Teléfono)

Mirando. Inspector...

¿Y esas ojeras? Cansancio laboral.

Cansancio laboral mis pelotas.

¿Qué pasa Márquez?

¿Ya te vas?

No me toques los huevos, Santos.

¿Estamos más tranquilos?

Sí, pero me da que no por mucho tiempo, ¿no?

Pues no, hoy soy tu pareja de baile.

¿Tú y yo solos?

Como Pimpinela.

(RÍE)

Pues no va a poder ser porque tengo muchas cosas que hacer

y no puedes venir.

Y una mierda, hoy no me separo de ti.

Tenemos que hablar. ¿Ah, sí? ¿Y eso?

Paciencia.

Pues mira por dónde viene mi compañero el flaquito, ¿verdad?

No, por mí no te preocupes,

me encanta ver trabajar juntos a dos viejos sabuesos.

Viejo mis huevos canos.

¿Bueno qué?

¿Tienes que mear o algo o nos vamos ya?

Ya me he quitado la sonda, así que, venga tío.

(LADRA)

¡Papu!

Papu, ¿qué pasa?

Tranquilo...

(SISEA)

Vale...

David.

¿Qué haces aquí?

He venido a buscarte.

A mí.

A lo que llevas dentro.

Eso no te pertenece Iago.

¿Y a quién le pertenece?

¿A ti?

Tenemos que irnos, ahora.

¿Dónde?

No hay tiempo para explicaciones, llegamos tarde.

Dime dónde es e iré.

Pero a mi manera y con los míos.

Iago...

Voy a llevármelo.

Si tengo que sacártelo aquí, lo haré.

Pero va a ser peor.

Ya te lo he dicho, David, a mi manera y con los míos.

Para...

No me obligues...

Baja el arma y suéltalo.

Venga.

(DOLORIDO)

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

¿Dónde vamos?

Una fuente.

Debe ser un poco más adelante.

¿Qué tal con la comisaria?

Os entendéis bien, ¿no?

Sí...

Muy bien, diría yo.

Santos, no me toques las pelotas que te veo venir.

Tampoco hay que ser un figura para darse cuenta de las miraditas.

¿Qué miraditas? Hablamos de trabajo.

Ya, de trabajo... Sí, trabajo, nada más.

Como quieras.

Pero que sepas que no me parece bien.

¿Cómo?

Que no me parece bien que te líes con ella, ya lo has oído.

La madre que me parió, pero ¿eres mi madre tú ahora?

No soy tu madre,

soy alguien que lleva enamorado de Laura toda su vida, desde COU.

30 años, que se dice pronto.

Y lo nuestro no funcionó, ¿y sabes por qué?

¿Por?

Pues porque Laura no me quería a mí.

Sino a ti.

¿Y todo eso qué tiene que ver con la comisaria?

Laura se ha muerto hace nada, joder.

Me duele muchísimo que te falte tiempo para irte con otra.

Laura no se merecía esto.

(Móvil)

Debe ser por ahí, tú quédate aquí.

No vaya a ser que te vean y se asusten.

No, de eso nada.

(Móvil)

Sebas.

Ahora no puedo hablar.

Oye, ya que estamos,

se me ha complicado un poco la mañana,

¿tú podrías hacerme un favor?

¿Qué haces?

Ahora verás.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

No era David el que hablaba.

Era el ser que lleva dentro.

Pues no se a ti pero a mí me suena a euskera.

Diría que es todavía más antiguo.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

Son...

Símbolos que tenían las embarazadas.

Lo más probable es que sea un alfabeto alienígena.

¿Qué haces?

Buscar coincidencias con todos los alfabetos del universo.

Somos un equipo, ¿no?

Es escritura cuneiforme.

No puede ser, Iago.

¿Es un idioma perdido que se usaba en Mesopotamia?

Cómo van los alienígenas a comunicarse

en un idioma terrestre de hace 5.000 años.

Es absurdo.

¿Y si...

no es la primera vez que estos seres pasan por la tierra?

Puede que tuvieran contacto con alguna civilización antigua

y les dejaron su lenguaje.

Pues vamos a ver qué quieren.

¿Sí?

Inmaculada, soy yo, el inspector Márquez, abre.

¿Podemos pasar?

¿Lleva una orden?

No.

Entonces no.

Un momento, ¿tú no estabas en el programa

de protección de testigos?

Coño el comisario, con la perilla despistas.

Venga, déjanos entrar y hablamos.

Márchate, Manuel, que me vas a buscar una ruina.

Al final vas a conseguir que me maten.

Inma, me lo debes.

Te recuerdo que fui yo quien te ayudó

a sacar a tu bebé con mis propias manos.

Sí, hasta le puso mi nombre, es verdad.

De verdad, Manuel, que no te puedo ayudar.

Hace días que no sé nada de Antoine.

Déjanos pasar, anda.

Vete, Manuel.

Márchate, por favor.

Vale, pero si sabes algo, nos avisas.

Vale...

Quietecito, eh, quietecito ahí.

Ay, Manuel, la que lías cada vez que vienes, hijo.

¿Estás bien? De puta madre.

(GRITA)

Voy a avisar a la central y que llamen a una ambulancia.

No te muevas de aquí.

Pero vamos a ver, ¿no tenías que estar en el norte?

Sí, en Bermejo, Mari Carmen me llamaba allí.

Carmenchu. Carmenchu...

¿Entonces para qué has vuelto, Carmenchu?

Hijo, que no me apañaba allí, todo el día lloviendo.

Que tú no te puedes salir del programa cuando te dé la gana.

Qué quieres que te diga, mientras me sigan dando la paga...

Oye, tú no habrás vuelto a lo tuyo, ¿verdad?

No te confundas, ¿eh?

Que ya no trapicheo con nada que pueda matar a niños.

Ah, claro.

¿Y esos bolsos qué? ¿Limpieza de armario?

¿Qué mal le hace eso a nadie, rey?

Y lo contento que se ponen las pijas,

con lo baratito que se lo dejo.

¿Y aquí la perla quién es?

Mi novio.

Tu novio...

Pues me gustaba más el Pollo.

(RECUERDA) "Nada es lo que parece, ratona.

A veces nos despedimos de las personas a quien hemos amado.

Sin embargo, las tenemos más cerca de lo que creemos.

Justo al lado de nosotros."

¿Vale?

Que aproveche.

-Vamos, carajo.

-¿Qué haces aquí?

Te he hecho una pregunta.

Que qué coño haces aquí. -A ver, tranquilízate.

Baja eso, por favor.

-No hasta que me digas qué buscas en el ordenador.

No te muevas coño... -Tranquilo...

-¿Quién eres y para quién trabajas?

-Soy de Asuntos Internos, Adrián.

Investigamos a la comisaria por su supuesta colaboración

con una banda internacional de narcotráfico.

-¿Quién más está al tanto de esto? -Solo Santos.

Y te rogaría que continuara siendo así.

(PANTALLA) "Traducción completada."

Las palabras pertenecen a su lenguaje.

Las imágenes al universo.

Es una pura broma.

No, no lo creo.

Las palabras pertenecen a su lenguaje...

Las imágenes al universo...

Palabras al lenguaje, imágenes...

Creo que se refiere

a que necesitamos imágenes para poder comunicarnos.

Pero si ahí solo hay letras.

Lo estamos haciendo mal.

Hemos traducido la maldita frase.

No es solo un alfabeto.

¿Puedo?

Sí.

Si juntamos...

Iago... ¿Sí?

Igual te tenían que ascender a Enlace de élite.

Pórtate bien.

Te pregunto de nuevo, Inma, ¿quién era ese tío?

Y ahórrate eso de que es tu novio.

Que no es tu tipo.

Es un hombre de Antoine.

Desde que nos vio juntos, no me dan respiro.

¿Y dónde está Antoine?

Yo qué coño voy a saber.

Conoces a la comisaria, ¿verdad?

Sé lo que sabe todo el mundo,

que es una auténtica hija de la gran puta.

¿Y eso por qué?

Tuvo un lío con Antoine.

Y luego ella le traicionó

y se quedó con el dinero de un negocio con los colombianos.

Narcotráfico.

Todo el mundo pensaba que Antoine se la había cargado.

Pero parece que tiene siete vidas.

¿Y tú puedes contactar con Antoine?

Manuel, ¿quién te crees que soy? ¿Paco Lobatón?

Inma, es muy importante, necesito hablar con él.

Te juro que no sé nada, Manuel.

Ni dónde encontrarlo.

Muy bien.

¿Algo más? ¿Un cafelito, un zumito?

No, gracias. ¿Y Manuela dónde está?

Está en casa de una amiga.

Estará enorme ya, ¿no? Preciosa...

Menos mal que no se parece al padrino.

Pues toma, anda.

Cómprale algo de mi parte.

Ya estamos en paz, ¿no, madero?

Tú y yo nunca estaremos en paz, reina.

¡Santos! ¡A tomar por culo!

En cuanto llegue, ordeno que detenga a la comisaría.

¡No! ¿No qué?

Que no vas a hacer eso. Mis cojones no.

Esto es más complicado de lo que parece.

Pues a mí me parece muy fácil.

Es una poli corrupta, ya lo has oído.

Santos, escúchame... Mejor escúchame tú.

Estás encoñado hasta las trancas de la comisaria.

Y estás de mierda hasta el cuello. Qué cojones dices.

Mira, Márquez, lo siento mucho.

No me vas a poner eso ni de coña. Claro que sí.

Santos, por favor. Date la vuelta.

No.

Pues te pego un tiro en la pierna y me quedo tan ancho.

¡No!

Bea, ¿estás en casa?

-¿Quieres hacer los honores?

-Roque...

¿Te importaría ir al coche a por unos plásticos?

(JADEA)

Matemáticas...

¿Dos millones entre tres?

¿O dos millones entre dos?

O dos millones entre uno.

-Joder...

Estás como una puta cabra, tío.

(JADEA)

Con todo el cariño que te tengo, Sebas,

¿en qué carajo estabas pensando?

¿Tú no me has dicho que viniera a echarte una mano?

Sí, pero no una mano de estas, que la violencia no conduce a nada,

que hay que hablar con la gente, Sebas.

Sí, hombre sí, ya he visto que lo tenías convencido.

¿De qué te ríes?

Me está dando un "déjà vu" de esos.

De cuando salíamos de la matraca.

No es la primera vez que llevamos aquí al colega a rastras.

Pero antes pesaba menos. ¡Qué va!

Sigue siendo un pecho tábano.

Y su abuela, ¿te acuerdas?

¿Doña Mercedes? ¿La Merche?

Sí, claro.

Cada vez que le llevábamos al nieto hecho un guiñapo.

Decía que le había sentado mal la cena.

No hay más ciego que el que no quiere ver.

Ciegos los que se ha cogido este.

Menudo bicho.

¿Qué le vamos a decir?

Pues que le ha sentado mal la cena.

Anda, tira.

(Música)

# Nadie sabía # que el turista espacial...

# El turista espacial,

# no tiene nebulosas... #

¿Tú no eras de coplas?

Sí, lo soy,

pero hay que evolucionar y escuchar música del siglo XXI.

No me digas que esto no te remueve por dentro.

Ni un poquito.

No me lo creo, venga, anímate.

Bailar es dejarse llevar. ¡Que no me toques!

Perdona.

Es que yo no he bailado nunca.

¿Nunca?

¿Ni sola?

Ni sola ni acompañada.

Es una de las cosas más tristes que he oído en mi vida.

Pero...

Tiene solución.

¿Qué haces?

(Pasodoble)

Por favor...

No.

Por favor... No.

Por favor...

Para bailar hay que confiar.

Dejarse llevar por el otro.

Abandonarse.

¿Tú confías en mí?

Claro, Cobra, somos un equipo.

(Pasodoble)

(Teléfono)

(Aviso)

Lo ha encontrado.

Es la Abadía de San Martín de Valdeiglesias.

(Mensaje)

Tengo que irme.

¿Ahora?

Ahora.

Solicito conexión directa con La Pasarela.

-Te hemos llamado toda la mañana DH4.

-Tenía cosas importantes que hacer. -Ya lo hemos visto.

-DH65 está invadido.

-Somos conscientes de la gravedad de la situación.

-Lo sabíais.

Pero está controlado. Hemos localizado...

-Sabes de sobra que esas no son tus órdenes.

La misión no ha cambiado.

Debes acabar con todos los seres que estén en la tierra.

Con David Aranda, su mujer, su hijo y con...

Con los cuatro.

-Iago es como un hijo para la directora,

¿ella quiere que muera?

¿Y tú?

¿Tú quieres que muera?

-Ya hablas como los humanos.

No vamos a matarlos.

Su ciclo vital continuará, pero en otro sitio.

La tierra ya no es su lugar.

-Podéis llamarlo como queráis para sentiros mejor,

pero eso es matarlos.

-Pues, entonces mátalos.

A todos.

(Puerta)

-¡Mamá!

-Hola. -¿Estás bien?

-Sí. -¿Qué ha pasado?

-Han entrado a robar.

Pero yo no estaba en casa. -¡Mamá ya!

¡Coño!

Deja de decir gilipolleces y cuéntame qué está pasando.

Por favor.

-Anda, ven...

-Hijos de puta...

-No quería meteros en esto, ni a ti ni a tu hermana.

-Ha sido Antoine, ¿no?

-¿Cómo lo sabes?

-Porque Alicia te está investigando, mamá.

Es de Asuntos Internos.

-Lo que me faltaba...

-Ey, ey, mírame. Mírame, por favor.

Mírame...

Lo vamos a arreglar, ¿vale?

Dime, ¿qué coño quieren esos tíos?

-Dos millones de euros.

Mañana.

-De puta madre.

¿Márquez?

Señor Márquez,

no sabía que hoy era el día de las visitas. ¿Hora feliz?

Yo no sabía que eras un especialista en ironías, venga.

Voy aprendiendo, me esfuerzo mucho, señor Márquez.

¿Qué ha pasado?

Pregúntale aquí a Chuck Norris.

¿Le ha noqueado? Y vuelta la burra al trigo.

Que no había otra manera.

No se justifique señor Sebas,

está tenso por lo de la separación

y ha soltado presión, como una olla exprés.

Joder si ha liberado presión...

Anda, déjame a mí, déjame...

Ah...

¡Joder, para! ¡Para, hostia!

Venga, Santos.

Vale ya, joder.

Vale.

Todo me da vueltas.

Yo a ti te mato, Sebastián.

¿Te acuerdas en COU?

Con Sofía Bermejo, que a mí me gustaba y me la levantaste.

La hostia que no te di entonces, te la he dado ahora.

Vale...

Eh, eh, Santos...

¿Estás bien? Que sí, que sí, estoy cojonudo.

¿Ahora a parte de corrupto, te has metido a secuestrador?

Un momento, aquí nadie ha secuestrado a nadie.

No, qué va,

solo que me habéis agredido

y traído a esta casa en contra de mi voluntad.

Para hablar contigo. Como amigos.

Claro.

Pues vaya trato que le dais a los amigos.

Santos...

Si te he traído hasta aquí es para pedirte un favor.

Deja en paz a la comisaria.

¿Qué pasa? ¿Que esto es una amenaza?

No es ninguna amenaza, relájate coño.

Sí que te ha pegado fuerte por ella, sí.

Tú no lo entiendes.

No, yo lo que entiendo es que eres un puto traidor.

No me esperaba esto de ti, Márquez.

Y de ti muchísimo menos.

¿De cuántas te he sacado Santos?

¿Me vas a hacer ahora el recuento?

Qué feo, Sebastián.

La comisaría no tiene nada que ver con esos tipos,

al contrario. Ya, la están chantajeando.

Es que es mucho más complicado que eso.

Verónica es...

Digamos que tiene una misión.

Una misión.

Está infiltrada.

La comisaria está infiltrada. Más o menos.

Solo te pido que confíes en nosotros.

Santos, ni soy ni he sido un vendido en mi puta vida.

Ni Sebas tampoco.

Ni la comisaria.

Nos conoces de sobra, ¿no?

Espero no equivocarme.

Y que no me jodáis ni una sola vez más, ¿estamos?

Estamos.

Quiero estar al tanto de todo lo que hacéis.

Eso... Eso es así

o se planta aquí hasta la policía montada.

Así será, no te preocupes.

Pues tú sí deberías preocuparte, tú y tu comisaria.

Porque Alicia os tiene en el punto de mira.

Estamos en paz.

Sofía Bermejo, ¿eh?

La verdad es que fui un puto capullo.

Como siempre...

(Móvil)

¿David?

David...

Márquez, tienes que traerme a tu sobrino.

¿Ah, sí? ¿Se puede saber para qué?

Si no actuamos rápido, el ser que lleva dentro morirá.

Eso me importa un carajo.

Que si se apaga su luz, Iago también morirá.

¿Es eso verdad?

Tienes que confiar en mí,

podemos salvarlos a los dos, pero tenemos que actuar ya.

Por favor.

De acuerdo.

Os espero en media hora.

¿Dónde estás?

Tu sobrino lo sabe.

¿Todo bien señor Márquez?

(SISEA) ¡Oye!

¿Eres tú?

-¿Perdona?

-Yo te conozco a ti.

Tú eres del barrio.

-Tengo una cara muy común. -Mucho.

Tranquila, tranquila...

¡Coño!

Hace años que no veía una línea de la vida como está.

Tan entrenzada, tan larga...

No puede ser. -¿El qué?

-Nada, nada. -No, el qué.

¿Pone algo de mi pasado?

-Las líneas de la mano

no pueden decir nada de tu pasado,

pero me dicen que lo vas a descubrir.

Muy pronto.

-Mire, yo lo siento pero no... -Tranquila, niña.

Que a esto te invito yo.

(SISEA) ¡Oye!

Nos vemos por el barrio.

¿Es aquí?

Es aquí, señor Márquez.

(Búho)

Llamadme desconfiado, pero a mí todo esto

me da un mal rollo...

Si no bajáis las armas, Iago morirá.

Espero que todo esto no sea una trampa.

Haber avisado y hubiéramos traído el flotador, ¿no?

Ahí es donde permanecerá cuando salga.

Hasta que pueda habitar un nuevo cuerpo.

¿Quiénes sois?

Soy David.

Quiero hablar con el otro, no con David. ¿Quiénes sois?

Mejor hable con David, que al otro no hay quien le entienda.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

Se lo dije.

Dice que nuestro planeta está completamente destruido.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

¿Qué dice de la mojama?

Hemos venido porque necesitamos un lugar donde vivir.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

Queremos quedarnos aquí, con vosotros.

(RÍE) Pues diles que para joder nuestro mundo

ya nos bastamos nosotros.

Amén.

Y diles también que le quiten el gusiluz

de una puta vez a mi amigo.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

Métete en el agua, por favor.

Iago... No se preocupe, señor Márquez.

Estaré bien.

(Música)

(RESPIRA HONDO)

(Música)

(Sonidos extraños)

¡Joder, Márquez!

No sabéis lo que habéis hecho...

¿Estás bien? ¡Quietos!

¡Iago! ¿Seguro?

Será hija de puta...

Los bichos se han escapado.

¿Estás bien?

Hay que ver,

han tenido que amenazarme de muerte para que me ayudéis con la casa.

(RÍEN)

Mamá...

-Tu hermana ya te ha puesto al día de todo, ¿verdad?

No puedes quedarte calladita.

¿Qué hora es?

-Tranquila, mamá, solo has dormido un par de horas.

-Ojalá bastara con taparlo para que todo se solucionara.

-Eh... -Mamá...

Escúchame.

Tú siempre has dicho que las Vargas lo peleamos todo juntas, ¿no?

Pues eso vamos a hacer.

¿Qué tenemos, 24 horas para conseguir qué, dos millones?

Pues todavía nos sobran 22.

Y ahora, a cenar.

Para poder pensar como Dios manda.

Mamá, te hemos preparado una cena que vas a flipar.

-¿Ah, sí?

-Bueno, dirás que he preparado yo.

-¿Perdona? Y las patatas al vapor, ¿qué?

-Pinchar con el tenedor una bolsa de plástico

y meterla al micro no es cocinar.

-¿Ahora qué sales, de "Masterchef"? -Hubiese sido muy buena concursante.

-Oye, no te metas con tu hermana,

que el otro día hizo unos macarrones para chuparse los dedos.

-Sí, sí, los macarrones... -A mí me encantaron.

-¿Sí? -Mamá, no seas mentirosa.

-¿Que no? Ahí, con su tomatito, su atún...

-Por favor...

Por lo menos lo intenta.

-¿Era comida de perro o no? -No exageres.

(Música)

Ella solo cumple órdenes.

Como hacemos todos.

¿La estás defendiendo, Iago? Porque ha intentado matarte.

Es un Enlace, señor Márquez, un Enlace de élite.

Si hubiera querido matarme, estaría muerto.

Todos estaríamos muertos.

Pues recuérdame que la próxima vez que la veamos, le dé las gracias.

Bueno...

El gusiluz está cansado. Y la verdad es que yo también.

Si no le importa, me voy a dormir. Claro, que descanses.

Bueno... Que descanséis.

Buenas noches, señor Márquez. Buenas noches.

(Puerta)

Bueno, pues ya he hablado con María.

Voy para casa. (RÍE)

Sebas, no sabes lo que me alegro de que te vayas de mi casa.

Oye, una cosita.

A María le hemos enseñado la patita para resolver lo vuestro,

pero hasta aquí, ¿vale?

Invasiones marcianas, bien,

muertos que regresan a otros cuerpos, mal.

Tranquilo, además, no quiero verla con la camisa de fuerza.

Sabes que te va a hacer un tercer grado, ¿no?

Sí, ya lo sé, si al final, va a estar todo igual que antes.

No, no, no, igual no,

esta noche duermes en tu casa, venga.

Buenas noches.

(RÍE)

María, ¿qué haces aquí?

-¿Puedo pasar?

-Sí, claro, pasa, pasa.

Perdona el zafarrancho, es que estoy haciendo unos arreglos.

-¿Tienes visita? -No.

Bueno, sí, pero se fueron hace un rato.

-Ya.

Parece que no les ha gustado mucho la comida.

Vero...

Dime la verdad, ¿quién eres?

(Música)

"-He visto desiertos inmensos,

galaxias bellísimas,

pero no sirve de nada si no tienes un hogar al que volver.

Alguien que te espere y se alegre de tu regreso.

Porque un hogar lo forma la gente que te quiere.

Y cuando una encuentra su lugar,

sabe que nunca más volverá a sentirse tan sola

como me he sentido yo siempre."

-¿Qué quieres, Sebastián?

Ahora voy por la calle esperando que todo el mundo se encienda.

Iago, ¿tú podrías hacer 4000 billetes como este?

Esto es un...

¿A qué coño estáis jugando? Te noto un puntito tenso.

Un puntito no, estoy tenso de cojones.

Mira, mira, mira.

Ya tienes mi dinero, ¿no? -No, necesito más tiempo.

He recordado algo,

estaba en un piso y llevaba la bolsa con el dinero...

-¿Ese es tu amigo? Quiero que lo investigues.

Mira, guapa, ya peino canas en los huevos

para que una niñata venga a darme órdenes en mi comisaría.

¿Te ha dicho eso? Pero con acento.

-¿Qué ha pasado?

Que por si fuera poco, parió la abuela.

¿La abuela del señor Santos?

(Música)

Estoy un poco acojonada, Andrés.

Y yo.

(Música)

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Estoy vivo - Temporada 3 - Capítulo 35

21 nov 2019

Márquez decide hablar con María para arreglar su situación con Sebas. Él le asegura que su amigo les está ayudando en una misión, pero María no creerá ni una sola palabra hasta que no vea con sus propios ojos lo que le sucede al Enlace. David quiere extraer el ser que lleva dentro el Enlace e irá a buscarlo para obligarle a ir al monasterio abandonado dónde se ha refugiado con su familia. La relación entre Carlota y el Enlace es cada vez más estrecha. La joven comienza a sentir un apego especial por él cuando recibe una comunicación urgente de la Pasarela: su misión no ha cambiado y si el Enlace tiene a uno de esos seres en su interior debe matarlo.

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