Estoy vivo La 1

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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Temporada 3 - Capítulo 33 - ver ahora
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(Música)

Traigo porras.

Así que eres un Enlace. Soy de los buenos, como vosotros.

Perdona, nosotros no matamos embarazadas.

Ya no eran personas, inspector, estaban infectadas.

Nos invaden, señor.

De momento, hay uno,

pero si no lo matamos, vendrán muchos más.

Su hija lleva dentro a alguien muy especial.

Si la descubren y la matan, se acabó.

¿Cómo coño cogemos a esa luciérnaga?

Esa luciérnaga necesita un cuerpo. Cuando la encuentre, lo sabremos.

(GRITA)

A la embarazada le han robado el feto.

-Y otros órganos. ¿Y David?

¿David? Lo mato yo cuando lo vea, nos ha dejado tiradas.

Lo he localizado. Hemos.

¿Dónde? A las afueras de la ciudad.

En un radio de un kilómetro aproximadamente.

¿Un kilómetro?

¿Qué ha pasado?

Pues que acabamos de perder el único sistema

que teníamos para localizarlo.

Yo fui humano, tuve una familia.

Eso no puede ser. Los Enlaces no somos...

No te creas todo lo que te dicen allí arriba.

Me engañaron.

Si me lo hicieron a mí, puede que lo hicieran con todos.

También contigo.

"Ningún familiar encontrado."

"Ningún familiar encontrado."

Sebas, cada vez estás más lejos.

Nos estás apartando de tu vida.

-Le voy a contar tu secreto a María.

No puedo mentirle más.

-No, por favor, Sebas... -No se lo merece.

-Ya nada puede volver a ser como antes, Sebas.

-¡Sergio!

¿Porque te lo has llevado?

-No puedes hablar, Sebas.

Lo que hay en juego es mucho más importante que tu familia.

-Nada es más importante que mi familia.

Ya no queda nadie de esta foto.

Nadie, ni siquiera yo.

Es que las echo mucho de menos, Iago.

¿Tú confiarías en mí?

Claro que confío, inspector.

Porque dijiste que teníamos todo el tiempo del mundo.

Luego cogiste ese puto ascensor y no te volví a ver.

Te he echado mucho de menos, mi amor.

Venga ya. Primero, Sebas. Ahora, Márquez...

Si lo sabe Márquez, lo sabe Iago.

Y la rubia.

No podemos estar juntos.

Eres un hombre maravilloso y te quiero muchísimo.

No tienes ni idea de lo colada que estoy por ti.

Laura, tú y yo podemos hacer frente a todo.

Esta vez, no.

Ahora lo más importante son mis hijas.

¿Estás segura?

Completamente.

(RÍEN)

No deberíamos estar haciendo esto.

Parecemos críos.

No deberíamos, no.

(Música)

Hola, de nuevo hija mía.

Bueno, ya te he hablado de tu familia.

Así que hoy te quiero hablar

de la forma en la que se relacionan los seres humanos.

Para que no llegues al mundo tan despistada como llegué yo.

El amor, por ejemplo,

el amor tiene muchas formas.

La emoción de dos personas que se reencuentran

después de mucho tiempo.

Buenos días.

La impotencia

de aquellos que se quieren,

pero no pueden estar juntos.

La soledad de aquellos que no tienen amor,

pero lo anhelan con todas sus fuerzas.

O cuando el amor se empieza a perder

por no compartir

y dejar de ser sincero.

Y el más inesperado,

el que llega y te arrastra sin previo aviso,

el amor que siento por ti,

aunque aún no hayas nacido.

Todavía no te conozco

y ya me duele no tenerte cerca.

# Ahora, que empiezo de cero,

# que el tiempo es humo,

# que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, # te lo ruego,

# por si esta fuera

# la última vez. #

De verdad que no hace falta,

me encanta verte preparando el desayuno, pero me tengo que ir.

Es que no estoy preparando el desayuno,

estoy preparando mis famosas tortitas.

Te gustan las tortitas, ¿no?

Me encantan las tortitas,

y me cuesta rechazar una oferta tan tentadora.

Pero otro día, ¿vale?

Y... ¿No podemos alargar esto un poquito más?

Cinco minutos, diez,

días, dos años...

(RÍE) No...

Bueno, está bien.

De verdad que no sé cómo puedes llevar esto con tanta naturalidad.

¿Y por qué no iba a llevarlo con naturalidad?

Estás haciéndole tortitas a una muerta.

Eres la muerta más preciosa

que he visto en toda mi vida.

No sé, todo esto es muy extraño.

Bueno, es que yo normal

lo que se dice normal tampoco soy.

¿Qué quieres decir?

Buenos días, pareja.

Buenos días, Iago.

Qué tarde se me ha hecho, gracias por el café.

De nada. Le veo en comisaría, Márquez.

Todo por el suelo. (RÍE)

Comisaria...

¿Sí? Se deja esto.

El bolso, gracias.

Hasta luego.

¿A ti nunca te han dicho que eres como un puto grano en el culo?

Sí, su hija me llama almorrana.

Bueno, ¿qué tal, cómo ha ido?

Bien, bien, ha ido bien, muy bien, diría yo.

No voy a entrar en detalles, Iago.

Me alegro mucho por usted.

Aunque la señorita Vero tiene razón,

todo esto es muy extraño.

Primero, señorita, no.

Señora.

Que es mi mujer, y segundo,

¿cuánto tiempo llevas escuchando?

El suficiente, no he pegado ojo en toda la noche.

(SUSPIRA) Lo siento.

No, no por usted,

por La Pasarela.

El ensayo han dejado...

¿Que no se haya dejado qué?

Ya sabe... No, no sé.

No me lo ponga más difícil, señor Márquez.

No sé de qué me hablas, Iago. Consumar.

Consumar. Sí, consumar.

Tener relaciones o lo que sea que hayan tenido,

La Pasarela lo dejó bien claro, ustedes no deberían estar juntos,

y han estado juntos y bien juntos.

Yo estoy esperando el cataclismo y no pasa nadie, no lo entiendo.

¿Tú sabes eso de "perro labrador poco mordedor"?

Papuchi. No, Papuchi, no.

Tu directora, mucha amenaza y luego mira.

Y ahora usted se ha confiado

y estaba a punto de contarle quién es en realidad.

(SUSPIRA) Pues sí, Iago, me he confiado,

me he confiado y he estado a punto de decírselo.

¿Algún problema? Sí.

Que a usted le dan la mano y se coge el brazo.

¿Se da cuenta del follón que sería contarle todo ahora?

No toca señor Márquez.

Es que me importa una mierda si toca o no toca.

Llevo mucho tiempo esperando este momento, Iago.

Pues le va a tener que hacer un croquis.

Lo que voy a hacer es ducharme,

tienes tortitas en la batidora.

Tortitas...

Toma esto la señora Vero y va directo a La Pasarela.

¿Mamá?

Mierda...

Ya era hora. ¿Dónde estabas?

-Uy, no sabía que hubiéramos quedado a desayunar.

-No, hoy no habíamos quedado,

pero llevamos llamándote como una hora.

-Ah, ya, es que no he mirado el móvil,

no podía dormir y me he ido a dar un paseo a ver

si me despejaba un poco.

-Sí, claro, un paseo hasta casa de Márquez, ¿no?

Te lo había dicho.

-La cama está hecha, mamá, tú no has dormido aquí.

-Y por la cara que trae, para mí que tampoco ha dormido ahí.

-Oye, un respeto que soy tu madre.

-Pues nos tendrías que haber avisado,

estábamos preocupadas.

-Tú mucho: "Tened cuidado con lo que hacéis que nos vigilan".

Después no te aplicas el cuento, mamá.

-Tenéis razón, no tenía que haber pasado lo que ha pasado,

pero ha pasado.

Fin.

-Bueno, ¿y qué tal?

-Pues que mamá ha echado un polvo, pero bien echado.

-¡Oye! -Pero mira qué sonrisa que trae.

-Bueno, bueno, qué fantasía, ya era hora, mamá.

-Oye, mamá, y una cosa, ¿quién movió ficha?

¿Márquez?

-Digamos que he sido yo quien ha empezado la partida.

-Muy bien, mamá.

¿Y qué tal juega el inspector?

-Yo no tendría que estar hablando esto con mis hijas.

-Venga, cuenta.

-He echado un polvazo que me ha sentado de maravilla.

-¡Si! -Ya está, ya lo he dicho.

(RÍEN)

Qué vergüenza mañana en el curro.

-Pero ¿sabéis una cosa?

Ha sido raro.

-A ver, mamá, que Márquez es rarito, ya lo sabemos.

-No, no, no es eso, me refiero a que...

No sé, la primera vez con alguien siempre es algo torpe.

-La mayoría una puta mierda, te lo digo yo.

-Ya, pero con Márquez no.

Con Márquez era como...

si nos conociéramos de hace muchos años.

-Mamá, qué bonito. -Sí, mucho.

-Ha sido parecido a cuando estaba con vuestro padre.

-Bien bueno, tampoco hace falta que entres en detalles.

-Oye, ¿en qué quedamos, guapa?

-Sí, que los padres también follan, cariño.

(HABLAN A LA VEZ)

Qué cotillas sois.

(RÍEN)

Vaya por Dios.

-¿Qué tal?

Pues parece que tu amigo Márquez no puede vivir sin nosotros, eh.

-¿A ti también te ha llamado?

(SUSPIRA)

¿Qué tal está Sergio?

-Vamos a hacer una cosa.

A partir de ahora mi hijo no existe para ti.

¿Estamos?

-Estamos.

-Tira.

(RESOPLA) -No me gustan nada los hombres

que dejan pasar primero a las mujeres.

-Yo no me fío de ti ni un pelo.

-Será de la barba.

Buenos días, adelante.

Hacen buena pareja.

Mis cojones también hacen buena pareja.

¿Té, café?

A ver, espero que sea urgente, gallego,

porque últimamente tengo el bar a medio gas.

Lo es, señor Sebas. Necesitamos su ayuda.

Como no sea para freír churros...

-Mira, bonita, me estás buscando y al final me vas a encontrar.

(TARAREA)

El señor Márquez, que ha consumado.

¿Con Laura?

-Mierda.

Ey...

Buenos días.

¿A qué viene esto, Sebas? Creo que celebra

que usted ha mantenido relaciones con Verónica.

A ver...

Iago...

Señor Márquez, si ha consumado pues ha consumado,

lo puede decir abiertamente.

¿Y a vosotros qué coño os importa

si yo he consumado o no he consumado?

Pues que está poniéndolo todo en peligro, eso nos importa.

Dale un poco de cuartel al hombre, guapa,

que lleva mucho tiempo en dique seco.

Lo bien que me vendría a mí,

no se duerme igual después de practicar sexo,

¿verdad, señor Márquez?

¿Podríamos dejar de hablar, por favor, de mi vida sexual?

Os recuerdo que estamos hablando de la madre de mis hijas.

¿De acuerdo?

Y ahora, si no os importa, al lío. Venga.

Coño, ¿qué hace ahí Andrés?

Como el señor Márquez está decidido a contarle a la señora Laura

quién es, estoy ayudando a poner el puntito mágico.

¿Le vas a decir la verdad?

Sí, se lo voy a decir, pero ahora no es el momento.

Quita eso Iago, por favor.

A vosotros La Pasarela no os la puede sudar más, ¿no?

No, pero según tú, dices que La Pasarela salva al mundo.

Y yo a los únicos que he visto salvar el mundo es a nosotros tres.

Dos veces. Si hubiera que salvarlo otra vez,

¿sabes quién lo haría? Tu Pasarela no.

Los menda lerenda. Los tres gilipollas.

Los tres gilipollas y la millennial.

Porque ahora somos un equipo.

Los únicos que podemos salvar el mundo de las putas luciérnagas.

Se nota que ha follado.

Eh...

Venga, vamos al lío, porque tenemos un sospechoso.

Dale, Iago.

¿David? Ajá.

David Aranda. Varón, raza blanca.

Está más bueno que el sol.

-Qué cojones... Estuvo en el anatómico forense

justo tras la desaparición de la luciérnaga.

Y también en la organización cuando mi detector estalló.

Tenemos que seguirlo. Tenemos que eliminarlo.

Pum y chimpún.

-¿Y lo de inocentes hasta que se demuestre lo contrario?

-Si ese tipo nos demuestra lo contrario, estamos todos muertos.

Sebas tiene razón. David es un compañero.

Y tiene familia, joder. Un hijo.

-No lo entendéis. Hay miles de vidas en juego.

No haremos nada hasta no estar completamente seguros.

Pero La Pasarela dejó claro... Ahora no estás en La Pasarela.

Mi casa, mis normas. ¿Entendido?

No soy tu hija, Márquez. No lo olvides.

Qué bofetón tiene.

Si David tiene esa cosa dentro, tendrá alguna marca, ¿verdad?

Debería. Igual que las embarazadas.

Muy bien. Vosotros dos volvéis a la urbanización.

Seguro que algo se nos está escapando.

Yo lo tendré vigilado en comisaría.

Vamos a tener que dividirnos para controlar sus movimientos.

Pues yo...

Os agradezco mucho que contéis conmigo,

pero María y yo últimamente...

estamos así, así.

Creo que me bajo de la misión.

Señor Sebas,

La Pasarela le ha elegido para formar parte de esto.

Me temo que usted no tiene elección.

Cuanto antes lo aceptes,

antes podrás ayudarnos y antes volverás a tu vida normal.

-Venga. Vale.

Pues ya estamos todos

y si vamos a ser un equipo,

creo que deberíamos ponernos nombres clave.

¿Para qué coño queremos un hombre clave?

Por discreción.

Y porque se lleva ahora.

Podríamos ponernos nombres de ciudades, o de animales.

Usted señor Sebas podría ser Tritón.

Carlota podría ser... Cobra.

-Tritón podría ser tu padre. -Pues a mí me gusta lo de ser Cobra.

Chicos, chicos.

Vamos a dejarnos de chorradas, por favor.

Tenemos que atrapar unos marcianos.

(Música)

(Gruñido)

¿Estás bien, David? Sí. Una mala noche.

Y una mala mañana, por lo que veo.

Métete un chute de paracetamol, anda.

A ver si remontas. Si no es nada.

Tranqui, si estoy bien.

¿Sí? Sí, sí. Todo bien.

¿No te importaría encargarte de ella?

Caso de violencia de género.

Muy bien. Me pongo con ello.

Sé que está asustada, pero es lo mejor, de verdad.

Alicia, por favor.

Mi compañera le tomará declaración y le ayuda con la denuncia.

-Muchas gracias. -Por aquí, por favor.

-¿Le apetece un café?

David.

Márquez.

¿Qué tal? Bien, bien, bien, sí.

¿Y tú? ¿Tú qué tal? Pues aquí estamos.

¿Qué tal la mudanza?

Bien, bien. Creo que entre hoy y mañana Sandra y Theo

tienen nueva casa. Muy bien.

¿Y tú, qué?

¿Yo qué de qué?

No, que hace tiempo que no hablamos.

¿Alguna novedad en tu vida?

¿Quieres que vayamos a la sala de interrogatorios?

(RÍE) No. ¿Qué pasa?

¿No puedo interesarme por un compañero?

Pues mira, Márquez. Mi vida...

igual que siempre: bastante aburrida.

Ah. ¿La tuya?

¿La mía?

La mía es una balsa de aceite.

A ver. Escuchadme todos un momento, por favor.

Ya es oficial.

Nos han quitado el caso de la asesina de embarazadas.

Los de Asuntos Internos nos están mirando con lupa.

Así que a partir de este momento,

no quiero ni un solo error de procedimiento. ¿Estamos?

Y ahora a lo nuestro.

A patrullar y a resolver los problemas del barrio.

Márquez hay un repunte del tráfico de estupefacientes

alrededor de la Plaza Ledo. Llévese a Villa y echa un vistazo.

Sin numeritos. Y el resto, con cuatro ojos.

Dos delante y dos detrás,

que todo lo malo viene por la espalda.

¿Perdona? ¿Qué pasa?

Tienes lo de las chucherías, ¿no?

Pues yo también tengo mis coletillas.

Venga, todo el mundo trabajar.

Voy sacando el coche. Muy bien.

Márquez.

Esta mañana antes de irme, ¿qué es lo que tenías que contarme?

Más tarde.

Ahora tengo que salir a patrullar, si no la comisaria...

Pero qué gilipollas eres. (RÍE)

Oye, ¿tú con qué animal me ves más identificado?

Para lo de mi nombre en clave. ¿Lobo? ¿Lince?

Koala.

¿Estás bien? Estupendamente. ¿Por?

Por lo que hablamos ayer sobre tu posible pasado humano.

Ni me acordaba.

Soy una Enlace y tengo un objetivo. Eso es lo único importante.

¿Tienes clara la cortada? Somos pareja desde hace un año,

queremos formalizar la relación yéndonos a vivir juntos.

¿Siempre nos gustó esta zona por? Sus zonas verdes,

queremos formar una familia y el centro está por las nubes.

Perfecto. Y necesitamos al menos

tres dormitorios para nuestros dos hijos.

¿Dos hijos? Un niño y una niña.

Aimar y Laya.

Ay que me muero.

¿Hola? Hola.

-Hola. ¿Usted no era la esposa de David?

Era, era.

Y tú... ¿eras?

Iago, el sobrino del inspector Márquez.

Eso. Eso, Iago.

¿Qué tal? Qué sorpresa. Sí. No sabía que viviera aquí.

Sí. ¿Y tú qué haces? Bueno, ¿qué hacéis?

Somos pareja desde hace un año

y queremos formalizar nuestra relación e irnos a vivir juntos.

Muy bien.

Pues la verdad es que esta zona está muy bien.

Tiene muchas zonas verdes,

-Sí, ¿verdad? Queremos formar una familia. ¿A que sí?

Sí, sí. Y el centro está por las nubes.

Y la verdad es que sí.

Qué bonita.

Sería un sueño vivir en una casa como esta, ¿verdad, cariño?

Por lo menos, por fuera, sí.

Sí...

-¿Queréis pasar? -¿Sí?

Sí. Muchas gracias.

Gracias.

Bueno, pues este es el recibidor.

El salón que como veis, es bastante amplio.

Está un poco desastre porque me acabo de mudar, pero...

-¡Jo! Cuánta luz.

Perdona, ¿puedo ir un segundito al baño?

-Claro, mira, primera puerta a la derecha.

-Gracias.

-Se ve muy maja.

Sí, es un encanto.

No hay otra como ella.

¿Podríamos ver el jardín?

Sí, claro.

Siempre he querido vivir en una casa con jardín.

Si no es indiscreción, ¿qué tal van las cosas con David?

Bien.

La verdad es que el divorcio nos ha sentado muy bien.

Me alegro.

Pero tanto como para verle sin camiseta todavía no, ¿verdad?

No. ¿Por?

No, por nada.

Es una forma de hablar.

Qué bonita la piscina.

¿Por qué la tienen cubierta?

No sé. Ha sido idea de David.

¿Ah, sí? ¿Y eso?

Dice que hay que limpiarla y que es mejor que no nos bañemos.

Oye, Iago, ya que estás aquí, me gustaría aclarar una cosa.

Claro. Dígame.

Me da un poco de vergüenza, pero...

Se refiere a lo que pasó entre usted y yo, ¿verdad?

¿Y qué pasó entre ella y tú?

Nada, mi vida.

Fue un malentendido de una noche. Ah.

Y usted no tiene nada por lo que avergonzarse.

Quería pedirte disculpas.

Estaba tan enfadada con David que hubiera hecho cualquier cosa.

Disculpas aceptadas.

No tienes que disculparte por nada.

Aquí el único que tiene que disculparse es este.

¿Yo?

¿Por qué?

¿Por qué? Yo flipo contigo.

A mí no me habías contado nada de esto.

Porque fue antes de lo nuestro, mi vida.

(IMITA) Porque fue antes de lo nuestro, mi vida.

Y si antes de lo nuestro fueras, no sé, un asesino en serie,

¿tampoco tendría importancia?

Creo que te estás tomando esta demasiado en serio.

No, quien no se toma en serio lo nuestro eres tú.

¿Qué te pasa? Eres una Enlace.

Pero no soy gilipollas.

Podría reconocer ese silbar entre un millón.

¿Ah, sí? Sí.

Es el silbar de:

"He echado un polvazo que me ha sentado de puta madre".

Joder, ¿tú también?

Pues, mira, para tu información es:

"Silbo porque me sale de los huevos".

Lo que usted diga, inspector. Si usted dice que no, yo...

Muy bien. ¿Y si digo que sí?

Joder, que somos compañeros. Me lo puedes contar, ¿no?

(RÍE) Vamos a ver, Adrián.

Es que no hay que mezclar las cosas.

Lo personal es personal, y lo laboral es laboral.

Si hablamos de patrullar, es laboral.

Que hablamos de mi vida sexual, es personal.

Joder, ni que fuéramos noruegos.

No, no, yo noruego no.

Pero tú tienes un puntito de escandinavo.

Anda, tira.

Sígueme, que esta zona me la conozco bien.

¿De qué? ¿De tu época de navajero?

No, tuve un novio que pillaba por porros aquí.

¿Perdón?

¿Qué pasa?

Que no sabía que tú...

¿Que yo qué? ¿Que fumaba porros? No, que habías tenido novio.

Yo no he dicho novio. Sí que has dicho.

Que no, habrás oído mal. He dicho novia.

No, si a mí me da igual...

¿Entiendes?

(Música)

Espérame aquí.

Hueles a madero que eres de Parla.

(RÍE)

(Música)

-¿Qué pasa?

-¿Para pillar?

-¿Qué coño quieres pillar tú?

Como no pilles esta, no sé qué carajo vas a pillar.

-(RÍE) Míralo... No, esto.

(ASPIRA)

-Anda, mira ahí, en el 72.

(Música)

¿Qué pasa chavales?

¿Dándole un poquito a la mandanga?

¿Y si es una trampa?

No es una trampa... Ah, tú no apestas a madero.

Yo vengo del barrio, Márquez.

Ya, ya, tienes una pinta tú de barrio...

¿Para pillar?

(Silbido)

-Vamos.

(Música)

¿Sí?

-Queríamos un gramo.

Antes quiero ver el tema.

-Mira, esto va así.

Tú me das la pasta, yo te doy a ti lo que tenga que dar,

si no te gusta te vas a tomar por el culo.

-¿Y si no nos vamos?

-¡Pues mira! ¡Podemos sacaros a hostias!

(Música)

¿De qué barrio decías que eras?

¿Tú eres tonto o qué te pasa?

¿Por qué me traes unos maderos a la puerta?

-Para darle un sustito, Antoine.

-Un sustito se lo voy a pegar yo un día a tu hermana,

que eres subnormal. ¿Vosotros qué?

¿Nosotros qué de qué?

Nosotros...

No somos maderos, Antoine.

Vosotros estáis muertos.

-¡Déjale en paz!

Inma...

¿De qué conoces al madero?

Al madero este le debo yo la vida, Antonio.

¿Y tú crees que a mí me importa

que salvara tu vida de mierda?

Ey, ey...

Quieto.

Al final parece que sí somos maderos, ¿no?

Cuidado.

¿Cuidado de qué? Cuidado con mi amiga.

¿Te parece que tengo cuidado con tu amiga? ¿Te parece?

Suéltala.

Claro...

Suéltala, te digo.

(Música)

Ahora te vas a venir conmigo, ¿de acuerdo?

Eso ni de coña.

¡Te vas a venir con nosotros!

Al lío.

-Déjalo Manuel.

Déjalo, Manuel. No, no...

Anda, déjalo. ¡Por mis cojones lo voy a dejar!

Se va a venir con nosotros, ¿de acuerdo?

Y todo el mundo quietecito.

Tira.

¿Qué te pasa?

(Música)

Papu...

(Ladridos)

Hola. ¿Me has echado de menos?

Porque yo te he echado mucho de menos.

Lo vas a poner todo perdido.

¿Quieres algo?

Matar a David.

Algo de comer.

¿Tienes gelatinas?

No.

Tengo Petit-suisse.

Pues un Petit-suisse.

¿Se te ha pasado el enfado?

Porque soy un pedazo de pan.

Me voy a la ducha.

El cloro es malísimo para la piel.

Esto es muy raro.

¿El qué? ¿Nuestra repentina familiaridad?

No.

Eso está muy bien.

Digo que es muy raro que no hubiera nada en esa casa.

Sí.

Bueno, yo casi que me voy yendo.

¡Vale!

¿Y el Petit-suisse?

El Petit-suisse...

El Petit-suisse.

Casi que me lo llevo.

Tráeme mañana la cuchara.

(Ladridos)

(Teléfono)

Alicia, ¿tenemos habitaciones en el hotel?

¿Dónde lo han detenido?

En unas viviendas cerca de Las Casitas.

¿Por qué?

No, por nada.

Tenemos dos habitaciones ahí abajo.

Mira, estás de suerte.

(Móvil)

Id haciendo el papeleo.

Dime, Sebas.

Aranda acaba de entrar a la casa de su ex.

¿Por qué le llamas Aranda?

Joder, porque David es más familiar.

Si nos lo vamos a cargar, prefiero ir cogiendo distancias.

A mí también me parece una buena idea.

¿Iago, eres tú?

Afirmativo.

-Y aquí Cobra.

Llamada a cuatro,

si somos un equipo tenemos que estar coordinados.

Me van a volver locos estos tíos, Márquez.

Somos un equipo, Sebas.

Por cierto, buen trabajo, compañero.

El que tuvo, retuvo, compañero.

Cualquier movimiento me informas, ¿vale?

Nos informas.

(SUSPIRA) Eso, nos informas.

Entendido.

No podemos perder ni un segundo de vista Aranda, ¿entendido?

Entendido. Muy bien.

Cómo está DH-65.

¿Qué tenéis?

Pues hemos encontrado a este gilipollas, comisaria.

Parece que le ha gustado...

-¿Y a este qué le pasa?

Pues eso, que es gilipollas.

Tú deberías estar muerta.

-¡Ey, ey, ey!

¡Qué coño haces! ¡Imbécil!

Gilipollas.

Lleváoslo al calabozo.

-Venga, tira, coño.

¡Que mires para adelante!

¿Qué te ha dicho?

Nada, es un colgado.

Se le pasará con una noche en el calabozo.

Sí.

(Teléfono)

¿Te marchas ya?

Sí, me pillas de retirada.

¿Te acerco?

No, es mejor que no nos vean salir juntos.

Pero si quieres, me acerco yo luego a tu casa.

Perfecto.

Sí, y así te cuento...

Así me cuentes, sí.

Pero no te hagas ilusiones.

No pienso dejar el cepillo de dientes.

(RÍE)

Tranquila que me conformo con un poquito de sexo salvaje,

sin compromiso.

Sin compromiso...

Creo que voy a hacerme otro café.

Señor Márquez, lleva dos cafés en tres minutos, tranquilícese.

Laura debe estar al caer.

Tiene razón, tienes razón.

No sé qué me pasa,

estoy más nervioso que el día de mi boda.

(Timbre)

Ah...

Creo que me va a dar un infarto.

No, no, ahora no.

Es que es el momento más importante de mi vida, Iago.

De sus dos vidas.

(Timbre)

¿Lo tienes todo preparado? Preparadísimo.

Nada puede fallar. Muy bien.

Vamos...

Sí, perdón, perdón.

(SUSPIRA)

(CARRASPEA)

Hola. Hola.

Pensaba que no abrías.

Perdona.

Estás... Estás...

Estás guapísima.

(RÍE) Gracias.

(Música)

Tú has puesto música para hacer bebés.

No, no, la verdad es que no, es...

Es mucho más importante que eso.

¿Ah, sí? (ASIENTE)

O sea, que me vas a contar qué era eso tan importante

que tienes que decirme.

No... Todavía no.

Me estás mosqueando con tanto jueguecito.

¿Puedo pasar?

Sí, claro, perdona. Pasa, adelante.

(Música)

Adelante.

Recuerda hacerlo como dijimos. Esto está en su mano.

Muchas gracias, Iago.

Cuánto misterio, ¿no?

Yo ya me voy.

Disfruten.

Buenas noches.

Buenas noches.

(Puerta)

Permíteme. Sí, gracias.

No sé, todo esto me está empezando a dar un poco de mal rollo.

No, no, tranquila.

(SUSPIRA)

¿Estás preparada?

Sí.

Muy bien. Pues...

Pues, vamos allá.

Vamos.

Me cago en mi puta vida.

(RÍE)

¿Esto es una performance o algo?

No, no, un segundo por favor.

No me jodas, Iago, no me jodas.

¿Qué es esto, Márquez?

Esto es un holograma, tecnología de mi sobrino.

Ya sé que es un holograma.

Pero no me está gustando nada por dónde va todo esto.

¿Qué hace mi marido ahí?

Dame solo un minuto, por favor,

déjame que te explique, ¿vale?

Como ya sabes, yo conocí muchísimo a tu marido.

Andrés.

Y por eso te he traído aquí esta noche.

Para pedirte perdón.

Perdón, porque no he sido lo suficientemente valiente

para decirte la verdad.

Perdón, porque te dije que conocía a Andrés Vargas,

pero no te dije que Márquez no era Márquez.

¿Qué?

Dicen que, cuando te mueres,

toda tu vida pasa por delante de tus ojos.

Y es verdad,

porque lo último que vio Andrés Vargas antes de morir,

fue a su mujer,

a Laura,

a la madre de sus dos preciosas hijas.

A ti, cariño.

Aquella noche, en ese lago, solo tenía ojos para ti.

Porque tú eres el amor de mi vida, Laura.

Porque soy Andrés.

Andrés Vargas.

Andrés...

Amor, amor mío.

Gracias por cuidar de él todo este tiempo.

¿Te encuentras bien?

Sí, sí.

Me habré levantado demasiado rápido.

¿Seguro?

Seguro.

Pues me voy.

Adiós, Laura.

Adiós, Iago.

Vamos...

Descanso del guerrero, Papu.

(Llanto)

No, esto lleva mucha azúcar, no puedes.

(SUSPIRA)

(TOSE)

(JADEA)

(Móvil)

Señor Sebas.

Gallego,

¿está contigo la niñata?

Cobra.

Cobra, pollas.

¿Está contigo la niñata o no?

¿No debería estar con usted?

Debería estar conmigo hace 15 minutos ya,

que me tenía que haber hecho el relevo.

Entonces no debería tardar en llegar.

El que no debería tardar soy yo,

que mi mujer me va a matar.

Lo siento, señor Sebas,

pero no puede irse hasta que llegue el relevo.

Llamo yo al señor Márquez.

No podemos perder de vista a esa luciérnaga ni un segundo.

Es muy peligroso, señor Sebas.

Lo sé, cojones, lo sé.

Ahí viene, te dejo.

Perdón por el retraso.

Tu retraso me importa una mierda, me jode que llegues tarde.

-¿Cómo?

Aranda no ha salido de casa en toda la tarde,

y yo me voy para mi casa.

-Perfecto.

Hasta mañana Tritón.

-Vete a tomar por culo.

Hola, Laura.

(Puerta)

(TELEVISIÓN) "¡Eh, tú!".

(SUSPIRA)

(Puerta)

¿Susana?

(Golpe)

He cerrado tarde.

Había partido.

-Ni había partido, ni has cerrado tarde.

Ni yo tengo el coño para más mentiras.

-María, escúchame... -Que lo vas a despertar.

-Escúchame tú a mí, te voy a decir cómo va esto.

Tú hoy tampoco me vas a contar dónde has estado.

Y me voy a meter a la cama, y no voy a pegar ojo

pensando en lo que cojones estés metido.

Pero ya no está afectando solo a nuestra relación,

me está afectando mí, a mi salud.

-¿Qué dices? -Que no quiero que me toques.

No quiero más disculpas, solo quiero una cosa.

-La verdad. -Por favor.

Es que si te digo la verdad...

No te la vas a creer.

-Pues, inténtalo, Sebastián.

Inténtalo...

Si te importa algo esta familia, porque yo no aguanto más.

-María, yo...

-¿Tú que?

¿Hay otra no?

-Pero...

Ojalá fuera todo tan sencillo.

-¿Entonces qué es?

¿Qué es un tío?

¿Ahora te gustan los tíos, Sebastián?

-No me gustan los tíos, María, ni los tíos, ni las tías,

solo me gustas tú. -Ya.

-Hay cosas que se escapan a nuestra comprensión...

Vas a decir que estoy loco, pero yo las he visto.

-¿Qué cosas?

Ilumíname.

-Pues gente que se va y luego vuelve.

Peligros que nos acechan

que no los vemos, pero están ahí, son reales.

-Concreta, Sebastián, estoy a punto de cruzarte la cara.

Tengo una misión.

-¿Una misión?

De la T.I.A., con Mortadelo y Filemón.

-Sabía que no me ibas a creer.

-Pero cómo voy a creer una gilipollez como esa.

-Porque es la verdad, María.

-Vale, está bien, es verdad.

¿Y qué...?

¿Cuál es tu misión, Sebastián?

Tendrá que ser una misión muy importante

para que estés dispuesto a perder a tu mujer y tu hijo.

Tendrás que salvar el mundo, por lo menos.

-Exacto.

-¿Pero de quién vas tú a salvar el mundo, Sebastián?

Estamos siendo víctimas de una invasión.

-Vete a la mierda.

Creo que lo mejor es que te vayas de casa.

-María, yo...

Cuando te aclares, cuando aclares tus prioridades,

estaré encantada de abrirte la puerta.

-Ratona, no...

-Ratona, no.

(Puerta)

No mires, Papu, ese señor va a hacer una cosa muy mala,

no mires.

(Ruido)

Oh...

Buenas noches, Iago.

Buenas noches, Andrés Vargas.

¿Y sigue vivo?

Estoy más vivo que nunca, Iago.

Ven aquí.

Gracias, amigo.

(Timbre)

¿Quién será?

(SUSPIRA)

Me cago en mi puta vida.

(Móvil)

Dime.

-¿Dónde te pillo?

-Pues me pillas donde se supone que deberías estar tú.

En comisaría.

-Me he quedado dormida.

-Que te has quedado dormida.

-Me he quedado dormida, ¿qué quieres que te diga?

-Pues la verdad, mamá, la verdad.

Que lo de la otra noche te gustó y querías repetir.

-Que te va a oír alguien.

-Es que te lo juro, que yo no entiendo nada.

Primero nos dices que tenemos que guardar las distancias

y tú ahora, con Márquez, "trocotró".

-¡Susana! -Ni Susana ni hostias.

Explícamelo, de verdad que todo esto se me escapa un poquito.

A ver...

Mamá.

Si tú estás feliz, yo encantada de la vida.

Pero todo esto, de repente, pues me tiene un poco loca.

-A lo mejor todo esto, así de repente, es porque...

Márquez es...

-¿Es qué?

-Distinto.

-Ya.

¿Y por qué es distinto, si se puede saber?

-Para eso te llamaba.

Tengo que contaros algo muy importante sobre Manuel Márquez.

-Dime, dime, te escucho.

-No, no, prefiero decirlo en persona.

Avisa a tu hermana.

-Pero... ¿Es malo?

No, no, no es nada malo, tú avisa a tu hermana.

Te veo luego, yo te llamo.

¿Qué tal compañero?

¿Y a este qué cojones le pasa?

Santos.

Antoine, el tipo que detuvieron ayer,

¿sigue en el calabozo?

Su abogado está a punto de llegar, ¿por?

Es un narcotraficante bastante importante.

De hecho, es el enlace de los colombianos en el norte.

Galicia y el País Vasco principalmente.

¿Y tú como sabes todo eso?

¿La comisaria ha llegado?

Todavía no.

Vale, muchas gracias, Santos.

(RADIO) "En 56 minutos, 57 minutos, en las mañanas de Radio Nacional,

'De pe a pa' con Pepa Fernández.

-Sí señor, ahí estaremos. Buenos días.

Hoy vamos a mandar nuestra móvil a LIBER,

la feria del libro, para hablar con el presidente

de la Federación de Gremios de Editores de España,

Miguel Barrero.

Entre nuestras secciones habituales, destaco Antidatos,

educación, aprendizaje y talento, música...".

Mierda.

¿Os olvidasteis algo?

¿Dónde vas?

¿Qué haces?

¿Qué estás haciendo? ¿Estás loca?

¡Voy a llamar ahora mismo a la Policía!

Dime.

Lo he perdido. ¿Que has perdido qué?

¿A quién coño voy a perder? ¡A la puta luciérnaga!

No me jodas...

Santos, ¿has visto a la comisaria? ¿La comisaria?

La comisaria últimamente está en modo cojonazos.

¿La has visto o no la has visto?

No ha venido esta mañana.

¿Y ese tonito, Márquez?

Ese tonito mis cojones.

(Tono)

Laura, contesta por favor.

¿Márquez?

¿Márquez?

Márquez, ¿me oyes?

Sí, estoy aquí, tranquila.

¿Estás bien?

Sí, claro, ¿por?

No, por nada, solo quería saber cómo vas.

Pues, llego un poco tarde.

Y ya te estoy echando demasiado de menos, Andrés.

Y yo a ti también, mi vida.

Te veo ahora.

Un beso.

(GRITA)

Iago tiene un ser vivo en su interior.

(Ruido)

-La comisaria no es quien dice ser.

¡Igual nos han descubierto, no tengo ni puta idea!

Sebas, tú espérame aquí.

Sí, hombre, ¿qué te crees que soy tu chófer?

-Creo que los seres que han venido están utilizando esa piscina

como una especie de incubadora.

Y los demás, ya sabéis,

tened cuidado ahí fuera, que no reparten golosinas.

¡Socorro!

¡Socorro!

¿Hay alguien ahí?

¡Socorro!

Apuntas y disparas.

¡Ayuda por favor!

¡Márquez, abre, joder!

En esta comisaria pasan cosas raras.

Escúchame, estamos en Vallecas,

y aquí pasan cosas raras todos los días.

Tú no puedes ir. -¿Perdona?

-Susana, no voy a dejar que te pongas en peligro.

-Vamos a tener un problema, voy a salir por esa puerta.

El amor tiene muchas formas.

La emoción,

de dos personas que se reencuentran después de mucho tiempo.

Mi amor.

Te vas a poner bien, ¿me oyes?

Porque no me puedes dejar sola.

No me jodas, Iago.

Susana...

Soy yo, cariño.

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Estoy vivo - Temporada 3 - Capítulo 33

07 nov 2019

Tras pasar la noche con Vero, Márquez decide revelarle que en realidad es Andrés. El Enlace comprende que necesita contarle por fin la verdad, pero le preocupa que la pasarela les haya permitido estar juntos. Sin duda graves consecuencias están por llegar. Márquez y el Enlace se reúnen con Sebas y Carlota. Sospechan que el "ente" se ha introducido en el cuerpo de David. Carlota propone matarle pero Márquez quiere estar seguro y deciden hacer turnos para vigilarle. Carlota y el Enlace formarán equipo y fingirán ser una pareja para ir a casa de Sandra a investigar.

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  1. Jose Manuel Cruz Amaro

    Estoy enganchdo a la serie desde la primera temporada, los actores principales Javier Gutierrez (Aguila Roja, Campeones,,el autor etc) asi como Alejo Saura (Yago) y todos los demas actores , Susana, Beatriz, Laura, Sebas de la primera y segunda temporada y todos los de la tercera son unos estupendos profesionales.

    pasado viernes