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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Temporada 2 - Capítulo 21 - ver ahora
Transcripción completa

(RADIO) "Viernes, 8 de septiembre de 2012.

Conmoción en la capital por el hallazgo

del cadáver del inspector de policía Andrés Vargas Soto

en extrañas circunstancias.

Al parecer, el vehículo del inspector Vargas

se precipitó al agua en el transcurso de una persecución

dentro de la investigación por la desaparición y asesinato

de al menos tres mujeres jóvenes en el caso bautizado

como 'El carnicero de medianoche'.

El inspector Vargas deja viuda y dos hijas.

Cambiemos de asunto."

¿Qué ha pasado?

El carnicero.

Lo embistió con el coche y cayeron al agua.

¿Dónde cojones te has metido?

Llevo buscándote toda la noche.

¿Quieres dejar de hacer tanto ruido?

¿Por qué no pica usted un poco?

Porque fuiste tú el que me trajo aquí.

Joder, nos van a escuchar hasta en...

Lo sabía. Sabía que aquí había un hueco.

Déjame, aguanta.

Se lo dije,

le dije que el exmilitar había escondido algo aquí dentro.

Venga, vamos, vamos.

(CHISTA)

¿Qué es eso?

¡Vamos!

(SUSURRANDO) Alguien se acerca.

Vamos.

Vamos.

¿Quiénes son, señor Márquez? (CHISTA)

La orden es empezar por este cuadrante.

Tened cuidado.

(SUSURRANDO) Vamos.

Tú, ni respires, Iago.

¿Dónde están?

Ni idea.

Vamos.

# Ahora que empiezo de cero,

# que el tiempo es uno, # que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, # amor, te lo ruego,

# por si esta fuera la última vez. #

Hoy va a ser un buen día.

Hola, mami, buenos días.

Va a serlo.

Va a serlo.

(Ducha)

¡Ah, me cago en mi puta vida!

Buenos días.

El desayuno está listo, ahora te llevo un zumo.

¿Quieres algo más? ¿Unas tostadas?

Qué gusto da levantaste así.

¿Seguro que no quieres nada más?

Comer es bueno para la resaca.

O, a lo mejor, prefieres...

Un traguito.

Laura, no es lo que tú crees. ¿Y qué creo?

Mira, tengo mucho estrés en el trabajo. ¿Vale?

Han matado a una compañera y... Solo fue anoche.

Entonces solo has bebido anoche. Solo anoche, te lo prometo.

¡Venga, Óscar, que nos conocemos desde adolescentes!

Que lo del caramelo para el aliento se lo hacías a tu madre.

¿Qué quieres que te diga?

Que has estado bebiendo varios días. No.

Dime cuánto has estado bebiendo. ¡Dime!

Vale.

Un tiempo.

¡Joder, Óscar!

Perdóname, llevaba siete años sin beber y no volveré a empezar.

Que te has acostado conmigo, que me has besado.

¡Me has estado mintiendo! Estás siendo muy injusta.

¿Injusta? ¡No, perdóname! Estoy intentando comprenderte.

¿Por qué coño has tenido que volver a beber?

¿Me preguntas tú?

¿Quieres saber por qué he vuelto a beber?

Porque estás enamorada de otro.

¿Qué? Que no estás enamorada de mí

y esto es lo único que me ayuda a soportarlo.

Óscar, te he dicho mil veces que te quiero.

Ya, pero es mentira. ¡No!

Mira, ¿tú sabes lo que es levantarse cada mañana

y que la mujer a la que quieres te mire sin verte?

Siempre distraída, pensando en tus cosas.

¿En qué piensas, Laura? ¿En quién?

¡Eh, baja el tono! Yo te he dicho que te quiero, pero te advierto...

¡Que dejes de mentirme, hostias!

Óscar...

Qué...

Que sepas que esta conversación no ha terminado.

(Puerta)

Tengo que preguntar. Inspector...

-Dime, Cris.

-Es la mujer del Pollo, quiere hablar contigo hoy.

-Dile que no tenemos nada.

-El inspector dice que no tenemos nada todavía.

(Teléfono)

Dime, Iago.

Señor Márquez, es una videollamada,

tiene que hablar mirando a cámara.

Puta tecnología.

¿Así? Así.

¿Has conseguido abrir la caja que escondió el exmilitar?

No. Ni con ganzúa ni con nada.

Iba a liarme a martillazos, pero podría romper lo de dentro.

Como dijo usted, tenemos que tirar de plan B.

No me gusta nada ese plan B.

No, tenemos otra vía de acción.

Podemos ir directamente a por Mendieta.

Iago, debemos ser más listos, les ganaremos al ajedrez,

no al boxeo.

Esta mañana, en el Victoria fue como si se desvaneciera en el aire.

Ese hombre trama algo, no podemos dejarle escapar.

Mendieta tiene que pagar. Y pagará.

Lo que haya dentro de esa caja podría darnos el jaque, ¿estamos?

Espere, que no vamos a hablar solos.

¿Cómo?

(Llamada)

Ya está conectado, señor Sebas.

¡Gol! ¡Gol! ¡Gol! ¡Gol!

¡Gol en el Sardinero!

¡Gol de Pedro Munitis!

Lo siento, es que si no lo hacía, me moría.

Bueno, pues ya estamos todos. Señor Márquez, disponga.

A ver, Sebas,

no conseguimos abrir la caja que escondió el exmilitar.

La caja es antigua, pero la cerradura es sofisticada.

Lo he intentado todo: esa caja solo se abre con la llave.

La llave que se tragó el exmilitar.

Sí. Creemos que la caja se abre

con la llave con el nombre de mi hija.

¿Por qué? No se me ocurre otra razón

para que ese señor se tragara un trozo de hierro.

La llave está en la sala de la Científica

y esta tarde se la lleva el CNI. Me la estoy jugando, Iago.

Ni de coña vas a robar esa prueba.

Si mataron al exmilitar por lo que hay dentro de la caja,

tenemos que saber qué es.

Parece blandito.

Si robas una prueba, vas a poner en peligro a María.

Confía en mí, grandullón. La devolveré en cero coma.

Confío en ti, Andrés.

Y ahora os dejo, que se van a quemar las mollejas.

Iago, espera, espera.

¿Me ves? ¿Me ves?

Sí, claro.

¿Has vuelto a ver al fantasma de Lola?

No.

Ya.

Puta tecnología.

Vamos, Papuchi.

Papuchi, vamos.

(Vibración)

(MARÍA) Tranquila.

Tranquila, luego nos tomamos algo y me lo cuentas.

Vale.

Vale, cariño, te tengo que dejar que tengo mucho lío.

Luego te escribo y concretamos la hora.

De acuerdo.

"Quiero que no lo vea venir, quiero que sufra como un perro.

Quiero que sufra, que sufra...

Escucha muy atentamente, que sufra como un perro."

¿Qué haces?

¿Estás dibujando, Palacios? No sabía que dibujabas.

No, solo estaba pensando.

No, pero sigue, no te quiero cortar el rollo artístico, sigue.

Déjate de bromas. Yo también sé dibujar. Mira.

Estás loca.

Solo es cuestión de tiempo que le cojamos.

No te quepa duda.

Subinspectora, ¿podemos hablar un momento?

Claro.

¿Qué?

Pues que lo siento.

¿Por qué? Por lo de ayer en el bar de Sebas.

Me hubiese gustado que no me vieras con Sandra, pero...

Nada, se empeñó en ir. ¿Has vuelto con ella?

¡Joder, ni dos semanas de luto me has guardado!

Es la madre de Teo, es lo mejor para él.

Que sí, que no...

No te justifiques, David, no me pidas perdón, lo entiendo.

¿Lo entiendes? Sí, lo entiendo.

Vale, bueno. Pues si lo entiendes, todo bien.

Siempre lo entiendo todo, ¿no?

Estupendo.

Joder.

¿Qué haces?

¿Pasa algo? No.

Bueno, sí y no. Pero, bueno, eso es bueno.

Está bien, no pasa nada. No te sigo.

David, ¿has visto la película de "Love actually"?

¿Qué?

La película de "Love actually", la de Hugh Grant y Mr. Bean,

que es en Navidad, en los aeropuertos.

¡Ah, sí, coño! La del tío este que va a casa de la...

Sí, que se le declara con los cartelitos.

Ajá. Bien, sigo sin seguirte.

Ayer me jodió mucho verte con Sandra.

No me lo esperaba.

Entiendo. Y ya te he dicho que lo siento.

Ya.

Pero esta mañana, cuando me he despertado,

he abierto los ojos en la cama y me he dado cuenta de algo.

¿De qué?

De que no eres lo que necesito.

Y ha sido como: "¿Qué es esto?

Después de tantos años pendiente de ti

y de tantos polvos en un motel de mierda.

¿Y sabes de lo que era?

Que me da igual.

Si tú quieres estar con Sandra y eres feliz, perfecto.

Si tú y yo no podemos estar juntos, perfecto también.

Porque es que yo voy a estar bien.

¿Y has sentido todo eso? Sí.

Al principio, pensaba que eran gases y luego,

me he dado cuenta de que no.

Te voy a dar un consejo como amiga, ¿vale?

A ver, dispara, amiga.

No deberías estar con Sandra.

Más que nada porque la has engañado durante un montón de años

y lo vas a volver a hacer.

Y me cae como el culo, no la soporto.

Pero creo que no se lo merece. Vale.

Puede que tengas razón. Siempre tengo razón.

Pero, mira, ahora te voy a dar yo un consejo así, como amigo.

No me fío de Iago.

Pero bueno, da igual, Susana, a lo que voy.

Eres policía, eres una buena policía.

Y sabes que este tío oculta algo, no sé si es bueno o es malo,

normalmente suele ser malo.

¡Ay, Dios mío! Si por algo, me enamoré de ti.

¿Porque hablo como un narco? Porque eres muy fuerte, Susana.

¿Amigos?

Yo no tengo amigas.

Suelo acabar con ellas en el motel Aurora.

Eres un gilipollas.

Oye, ¿se sabe algo nuevo del caso de Lola?

No, nada nuevo.

Así que hoy, patrulla rutinaria, te coges a Palacios y a la calle.

Sí, Vallecas, vale.

Oye, ¿has visto a Santos? No.

¡Iago!

¿La tiene?

¿Te suena de algo?

La caja es de tu época

y en la llave pone el nombre de tu hija.

Ábrela. Ábrala.

¿Por qué yo?

Usted es el héroe.

Y temo que lo que haya dentro pueda hacer ¡pum!

Pum, cómo "pum".

Era de un exmilitar que quería volar un edificio.

Usted dirá.

(GIME)

(Mecanismo)

¿Qué está pasando?

No lo sé.

Su puta madre.

Un corazón.

¿Es humano?

No lo sé, tendría que analizarlo.

Y está... está incorrupto. Eso parece.

Pero con el tiempo que ha pasado escondido,

esto debería afectar. No, no, no.

Por aquí ya no paso, Iago, un corazón en casa sí que no.

¿Qué hace? ¿Qué hago? Tirarlo.

¿Qué? Iago, es un corazón humano.

Si alguien lo ve, creerá que somos caníbales.

No vamos a tirarlo. Claro que sí.

Al cubo orgánico.

Señor Márquez... ¡Ay!

(Ladridos)

Ni siquiera el perro lo quiere en casa.

Señor Márquez, Augusto Mendieta buscaba ese corazón.

Ha matado por ese corazón, no podemos tirarlo así como así.

Muy bien, lo analizas,

averiguas lo que tengas que averiguar y te deshaces de él.

No quiero volver a verlo.

Entendido.

Y limpia eso.

-Diga, padre. -Hijo,

alguien ha estado en los pisos superiores del edificio

mientras llevábamos a cabo la operación.

Creo que no nos ha visto, pero no puedo estar seguro.

-¿Sospecha de alguien?

-Apostaría a que se trata del inspector Márquez.

Vamos a doblar la seguridad,

no quiero a nadie merodeando por aquí estos días.

Estamos tan cerca...

Tú tienes que contribuir, tienes que cumplir tu parte.

-Le escucho.

-No sé qué sabe el inspector,

pero le quiero lejos de este edificio.

Encárgate.

-¿Qué está pidiéndome?

-Que hagas lo que te ordené.

-Padre, no quiero seguir matando.

El inspector es un buen hombre.

-No quiero que lo mates a él.

Quiero que mates a su antigua compañera.

-¿A Susana?

Pero...

Cortadito, con leche desnatada y sacarina, como una modelo.

Y...

Platanito como King Kong.

(CON ACENTO ALEMÁN) Ay, perdón, que estás hablando con padre.

Mátala.

-Así lo haré, padre.

Perdón.

Cuidado, no tires café en el coche, que quien lo mancha, lo limpia.

¿Qué?

¿Tengo algo en la cara?

¿Qué? Creo que has hecho bien.

¿Comprándote un platanito? Lo de David.

¡Ah!

Palacios, de buen rollo, de verdad, pero...

nadie te dio vela en este entierro, no seas más marujón.

Perdona.

¿Vas a intentar algo con el sobrino de Márquez?

Perdón, perdón, no quería ser marujón.

No, es que...

Iago es diferente.

No sé, cuando...

Cuando me mira, me siento un poco como un perro verde.

Rara.

Única.

Qué cursi, ¿no?

No, no, no.

No puedo ir como Tarzán

que hasta que no coge una liana no suelta la otra.

Susana, tú te mereces mucho más.

¿Me estás haciendo la corte, Palacios?

No, no, lo que quiero decir es...

Cómo te ves tú dentro de cinco años.

Pues, mira, de tíos, no quiero saber nada, me tienen frita,

te lo juro.

Quiero una casa propia, eso sí.

Y me encantaría ser inspectora.

Bueno, ya está, se ha acabado el descanso, voy a tirar esto.

-Cristina. -Sí.

-¿Has visto al jefe hoy? -No, ¿por?

-No sé, no aparece.

Le voy a llamar.

(Llamada)

Dime, Aranda.

Jefe, ¿está bien?

Estoy bien, estoy encargándome del funeral de Lola.

¿Hay alguna novedad en su caso?

No, seguimos un par de líneas de investigación,

de momento, nada.

Encárgate tú. Gracias.

¿Pero seguro que...?

(Línea cortada)

-¿Dónde está?

-No sé, yo creo que se lo está inventando.

-Inspector. -¿Sí?

Yo me ocupo, gracias.

Seguimos sin saber nada de su marido.

-No saben nada.

-Hemos metido su nombre en la base de datos del ministerio

y el Pollo está en la lista... -Juan Fernando.

Se llamaba Juan Fernando.

-Estamos haciendo todo lo posible. -No.

Mi marido está muerto.

-¿Cómo que está muerto?

-Mi marido quedó aquella mañana con un chaval

para hacer sus negocios.

El chaval vio cómo alguien llegaba y le pegaba unos tiros.

Lo mataron a traición.

Al pobre mío...

-Vamos a ver, un momento, un momento...

El chaval ese, ¿por qué no ha venido a declarar?

-Porque mi hermano Juan Fernando vino a declarar y está muerto.

-Pues si no viene a declarar, no podemos hacer nada.

Lo siento mucho.

-No esperábamos menos.

No me jodas, gallego, que dentro había un corazón.

Un poco más grande que un puño.

¿Y por qué tendría el militar que esconder un corazón?

¿De quién es?

Parece humano.

¿Y no puede ser un artículo de coña?

Como las mierdas de plástico o las serpentinas.

No, señor Sebas, le aseguro que esto es real.

Este corazón está relacionado con la muerte de mi familia.

Joder, un corazón.

Tengo que colgarte, adiós.

-¿A quién llamas tú "corazón"?

-Al de la carnicería.

-¿Al doctor Frankenstein?

-Que no, mujer, que no, que era el de la carnicería.

De verdad, era un pedido.

Voy a meter corazón encebollado en el menú.

De cerdo. -¿Con un chupito de sangre?

-Claro, mujer, con patatas ganaderas.

-De verdad, eres un cocinillas.

-¿Ah, sí? -Corazón.

-Cocinillas, cocinillas...

-Gracias.

-¿Qué pasa?

-Óscar ha vuelto a beber. -Joder.

-Confirmado. -Mierda.

-He encontrado una petaca dentro de una chaqueta.

-¿Se lo has dicho? -Esta mañana.

-¿Y? -No se lo ha tomado muy bien.

Lo primero que ha hecho es negarlo todo.

-Típico.

-Y luego me ha dicho que...

Que era culpa mía. Y se ha puesto como una fiera.

-¿Cómo que la culpa es tuya? ¿Cómo de fiera?

-Pues mucho.

Se ha puesto muy agresivo, me ha gritado, me...

Una mierda.

-Mándale a tomar por culo.

-Pues no creas que me faltan ganas.

-Las cuatro palabras mágicas: a tomar por culo.

-Pero es que Óscar tiene un problema.

¿Qué hago? ¿Lo dejo solo?

Y, además,

sí es verdad que es culpa mía.

-¿Pero cómo que culpa tuya?

¿Qué haces? ¿Le obligas a beber por un embudo?

-Le llame Márquez.

No te rías. -No.

Bueno... ¿Y qué?

Si no fuera por eso, hubiera vuelto a beber por otra cosa.

Un alcohólico siempre tiene una excusa.

-Ya, pero es que yo sé que Óscar es un buen hombre, es...

Joder.

-A ver lo que sientes, Laura.

Pero tranquila, que tú eres la reina de Vallecas,

puedes con esto y con más.

-Gracias.

Ya está, ya.

-¡Te la comes, te la comes!

¿Te estás enterando? Que te lo digo, niña, que te lo digo.

-No me ibas a decir nada.

-¿Qué pensabas, que no me iba a enterar?

¡Tira para casa! -¿Qué?

-Tira para casa. -No me hables así.

-Te hablo como me sale... -¡No me grites!

-¡Cóbrame!

Perdona.

¡Dame dinero! ¡Perdona!

¿Qué? ¿Tienes un cigarro?

Que no, hostias, que me dejes.

Que me des el dinero para pagar.

Que no te lo doy... No le grites a la chica.

-Tú no te metas. -Y a ti qué te importa, gilipollas.

Me importa.

Claro que me importa.

Hay que tratar bien a la gente que quieres.

Métete en tus asuntos, borracho de mierda.

Tampoco hacía falta insultar.

Ya me estás tocando los cojones. -¡Déjale, déjale!

¿Sois pareja? Sí.

¿Sí? ¿Y le quieres? Sí.

¿Cuánto? Mucho.

Mucho.

Y tú, ¿la quieres? ¿Eh?

¿Y le mientes, le ocultas cosas?

¿Seguro? Seguro.

¿Ningún secreto? Ninguno, ninguno.

Pues no lo hagas nunca,

porque si ella te quiere, y tú no la engañas,

no le mientes,

a lo mejor, hasta podríais ser felices.

¿Habéis entendido?

Pues, hala, largo de aquí, venga.

¿Qué haces aquí?

Nada, tomar el fresquito.

¿El fresquito? Sí, el fresquito.

¿Qué fresquito?

Nada, justo aquí, que sale un...

un chorro de aire acondicionado, una brisilla.

Marinera, no te jode.

Venga, vete de mi despacho.

¿No habrás estado aquí drogándote o algo?

¿Yo? No.

El fresquito, te digo.

¿El fresquito?

Márquez, imagino que no estás pasando por el mejor momento,

pero eres el que mejor la conocía.

No sé si quieres que avisemos a algún familiar.

¿Familiar? Para el funeral.

Bueno, déjame pensarlo, ¿vale? Vale.

Gracias.

Qué frío hace aquí, ¿no? Joder, cómo pega.

(Aire)

(Aire)

Lola, sé que estás aquí.

(Puerta)

Y que estás asustada y llena de rabia.

Pero te prometo que voy a coger a tu asesino.

Seguro que es asunto pendiente, ¿verdad?

Estoy tan sola muerta como cuando estaba viva.

No, no estás sola.

Nadie está solo, Lola, ni en la vida ni en la muerte.

Cada policía que estaba ayer en el bar, cada nota,

cada vela encendida,

es alguien que está contigo, que no te olvida.

Yo solo quiero estar con mi Manuel.

Con mi hermana y mis sobrinas.

Prometo que voy a ayudarte.

# La cucaracha, la cucaracha,

# ya no puede caminar.

# Porque no tiene, # porque le faltan

# las dos patitas de atrás. #

("La cucaracha")

Vamos a ver qué nos cuentas.

Procedo a la disección del corazón encontrado dentro de la caja.

Podría ser de procedencia humana.

No se aprecia nada extraño en su aspecto.

Por su peso, correspondería a una persona adulta.

Sin embargo, es imposible determinar si era hombre o mujer.

Es un corazón sano.

A simple vista, puedo ver la aorta,

así como las venas cava inferior y superior.

Sin embargo, se observan desgarros en el tejido cardíaco,

así como cicatrices producidas por cortes

realizados con algún objeto afilado.

Estos cortes son precisos,

como si el órgano hubiera sido amputado por un profesional.

Procedo a realizar un corte en el tejido pericardial

para obtener una muestra de...

(Timbre)

(Timbre)

# Porque no tiene, # porque le faltan,

# las dos patitas de atrás. #

(CON ACENTO MEXICANO) Tus vecinos son de Ciudad Juárez, pendejo.

Hola, ¿qué haces aquí?

Que...

Nada, que he venido a hablar contigo.

("La cucaracha")

Cuéntame.

¿Puedo entrar, con tanta ranchera no me concentro?

Claro.

¿Me disculpas un segundo?

Un segundo.

# Las dos patitas de atrás.

# La cucaracha, la cucaracha,

# ya no puede caminar.

# Porque no tiene, # porque le faltan,

# las dos patitas de atrás.

# La cucaracha, la cucaracha,

# ya no puede caminar.

# Porque no tiene, # porque le faltan,

# las dos patitas de atrás. #

Perdona.

¿Qué pasa? Nada, estaba cocinando algo.

Iago, déjate de hostias.

Pasa, por favor.

# Las mañanitas que cantaba... #

Siéntate, por favor. Sí.

A ver, ayer, en la despedida de Lola,

me di cuenta de una cosa.

De que la vida no es para siempre.

¿Crees que he venido a hablar del más allá?

No, supongo que no. No.

¿De qué te diste cuenta?

Me di cuenta de que la ex de David me da igual.

Y de que ya no le quiero.

Y de que ya no sé qué hacer contigo porque...

Me subo a mi coche para ir a casa y acabo aquí. Y van tres veces ya.

Y estoy un poquito hasta el coño de esta situación.

Así que...

Cuéntame.

¿Cómo?

Que me cuentes, que quiero conocerte,

que quiero saber de dónde has salido, cómo era desde pequeño.

Tengo ganas de besarte.

Iago, yo también, pero no va a pasar.

No recuerdo haber tenido infancia.

¿Por qué? ¿Le pasó algo a tu madre, estaba enferma?

¿Estabas en un internado?

¿Pasó algo? No.

Solo me recuerdo como soy ahora.

¿Dónde estuviste ese año y medio?

¿Por qué me dejaste?

Iago, lo estoy intentando, de verdad.

No tendría que haber venido, da igual.

No, Susana, Susana.

¡Iago!

Vete a la mierda.

Me hubiera gustado que conocierais a Susana.

Os habría encantado.

Es maravillosa.

Pero no puede ser.

No puedo contarle quién soy. Jamás lo entendería.

Ahora tengo que centrarme en lo importante: hacer justicia.

Y que vuestro asesino pague por lo que os hizo.

¡Susana!

¿Sabes lo que se me ha pasado por la cabeza cuando te has ido?

No.

La idea de no volver a verte.

Ha sido como si una ola de energía

me subiera por dentro desde los pies hasta la cabeza.

Y ha salido como una bestia. Iago...

Por favor, déjame decírtelo.

He aprendido que hay que luchar por lo que amas,

que no puedes dejarlo escapar.

Y me he dado cuenta de que la vida sin ti no la quiero.

Si no estás tú, me muero de miedo.

No voy a volver a desaparecer, Susana, te lo prometo.

Voy a hacerlo bien, voy a hacerlo como te mereces.

Vale, cállate ya.

Te quiero.

Estoy enamorado de ti, Susana Vargas Beltrán.

Ya eres la princesa de Vallecas.

Déjame que te haga la reina de mi vida.

Qué cursi, coño.

Te quiero. Yo también.

¿Te llamo? Vale.

Te lo cojo.

Entonces, ¿no le has visto? ¿Ni ha llamado ni nada?

-No ha llamado. ¿Has hablado con Susana?

-¿Y arriba no está? -No. Subí hace un momento.

¿Laura?

Hola.

-Me voy. -Adiós.

¿Qué haces aquí?

Nada, que he venido a buscar a Óscar. ¿Tú le has visto?

¿A Óscar? No, no.

¿No está en su despacho? Ah, seguramente.

Gracias, voy a mirar.

(Llamada)

Joder, Óscar, cógelo.

Cógelo, mierda.

(Comunicando)

¿Molesto?

No, no pasa nada.

¿Puede ayudarte en algo? No.

No, si todo está bien, gracias.

¿Óscar ha vuelto a beber?

¿Por qué dices eso?

Soy policía.

Ya, pero ¿por qué sabes tú que Óscar ha vuelto a ver?

Acabas de decírmelo tú, Laura.

¿Pasa algo?

Pues que...

Que esta mañana le he pillado y hemos discutido

y ahora no contesta al teléfono, no sé si ha cogido el coche o...

Ya.

Yo puedo ayudarte a encontrarle.

¿Cómo?

Conozco un par de sitios donde puede estar.

Seguro que estará bien, no te preocupes.

¿Vamos?

Sí, sí, pero no ha pasado nada.

Gracias.

¿Qué te ha dicho?

Que estuvo aquí, pero ya se ha ido.

Tuvo una discusión con un cliente. ¿Una pelea?

No, no, nada grave, no te preocupes.

Bueno, ¿y se te ocurre algún sitio más de dónde mirar?

La verdad es que quedan pocos ya.

¿Sigue sin coger el móvil? Sí.

¿Por qué no llamamos a tus hijas? No.

Laura, Laura, Laura...

Todo se arreglará.

A Santos no se lo ha tragado la tierra.

¿Qué hacemos?

Pues lo mejor es que vayas a casa a esperarle.

Tarde o temprano, pasará por allí.

A lo mejor, ya está y estamos aquí dando vueltas.

(Teléfono)

Disculpa.

Es mi sobrino, ¿te importa? No, cógelo.

Perdón. Iago.

¿Es importante?

Pues un poco sí, señor Márquez.

Es el corazón.

¿Qué le pasa al corazón?

Que metí el corazón en la nevera. ¿Cómo?

(Ruido)

¿Eso qué es?

Tiene que venir inmediatamente, señor Márquez.

Ahora no puedo.

Luego te veo. ¡No, no, no me cuelgue, señor...!

¿Todo bien?

Sí, son cosas del... corazón.

¿Cómo sabías que Santos iba a venir aquí?

No hay muchos bares por el barrio. Sí, sí que hay, hay muchísimos.

¿Por qué este?

No sé. Bueno, ¿nos vamos, por favor?

En la peor época de Santos,

cuando se emborrachaba todos los días,

Andrés también iba buscándole por los bares.

Te va a parecer una chorrada,

pero dibujaste un coche en el parte.

¿Qué parte?

En el parte del accidente que tuvimos,

dibujaste un coche, un coche pequeño con...

Con la antena en forma de Z

y las llantas como el símbolo de la paz.

No sé por qué te cuento esto, parezco una loca.

No, no pareces una loca, Laura.

¿Qué pasa con ese dibujo?

Andrés dibujaba los coches...

Exactamente igual.

Con la antena, con las llantas, exactamente igual que tú.

Casualidad, ¿no?

Mucha.

Perdona, ¿eh?

Pero es que te pareces tanto a Andrés.

Te pareces muchísimo.

Supongo que por eso, me enamoré de ti.

Pero yo no soy Andrés.

Ya.

¡Márquez!

¿Qué harías tú en mi lugar?

¿Yo?

Si no se deja ayudar, no puedes hacer nada.

No puedes dejar que te destroce la vida.

Yo le dejaría.

Pero tengo bastante claro qué vas a hacer tú, Laura.

¿Qué voy a hacer?

Vas a ayudarle.

Aunque te joda. Porque eres así.

Quizás te equivoques.

Quizás.

¡¿Qué coño estáis haciendo?! ¡Soy policía!

(CHISTA)

-¿Es este el hombre que viste?

-¿Qué vais a hacer?

-¿Qué hiciste con mi marido? ¿Dónde está enterrado?

-¿Qué?

-Quiero enterrarlo en camposanto, que descanse en paz.

-¡Soltadme, soltadme!

-Este era mi marido.

Y tú lo mataste.

-¡No sabes quién soy! ¡No sabes quién es mi padre!

¡No sabes quién es mi padre!

-Esto es por el Pollo.

-¡Vais a morir todos, hijos de puta!

¡Mi padre os va a matar, cabrones!

¡Os vais a enterar!

¡Os van a matar, cabrones!

¿Las corto finas? Sí, en juliana, como esa.

(Puerta)

-Hola. -Hola.

Hola.

Oye, ¿tú por qué estás así de contenta?

¿Un nuevo amor?

¿Serás hija de...? Susana, esa boca.

¿Qué estáis haciendo? ¿La cena? Sí.

Es que se me han antojado fajitas y la tengo aquí de pinche.

¿Y sabéis algo de Óscar? ¿Ha llamado?

¿Para qué iba a llamarnos?

No, para nada.

Es que está en la habitación, llegó hace un rato.

¿Cómo?

Dile que esto va a estar enseguida.

¿Dónde coño has estado?

No vas a trabajar, no coges el teléfono.

¿Para qué?

No puedes ni hablar.

Esto no puede volver a pasar.

No.

En esta familia, enfrentamos los problemas juntos,

vamos a luchar.

Encontré esto.

Eso iba a ser una sorpresa.

Lo escondí para que lo encontraras un día cualquiera...

(LEE) "No soy un hombre perfecto, Laura Beltrán, no lo he sido nunca.

Pero eres tú la que me completa, la que me hace ser mejor,

la que me hace ser más humano."

El hombre que escribió esto es el hombre al que quiero yo.

Ese hombre es una puta farsa.

Me voy.

¿Te vas a dónde?

¡Eh, eh, eh!

Laura, te quiero.

Y no pienso joderos la vida ni a ti ni a tus hijas.

Que no, que vamos a superarlo juntos.

No sabes lo que dices.

Pero, ¿por qué me estás haciendo esto? Por favor.

No, no.

Cuando escuches lo que voy a contarte,

vas a ser tú quien me eche de esta casa.

Me vas a odiar.

Eso es imposible.

Llevaba siete años sin beber.

¿Quieres saber cuándo lo dejé?

¿El momento exacto?

Cuando murió Andrés.

Al día siguiente, dejé de beber.

Siempre he sido el amigo de, el vecino de, el comisario de,

siempre me he sentido la última mierda menos cuando bebo.

Porque cuando bebo soy Dios.

¿Quieres saber dónde estaba la noche que murió Andrés?

Estaba borracho, en el bar jugando a las cartas.

Él me llamó y yo pasé.

Mentí en mi declaración.

Si hubiera estado con él, ahora mismo seguiría vivo.

Pero preferí quedarme bebiendo.

La noche que murió mi mejor amigo, mi hermano, yo estaba borracho.

Esa es la verdad.

Así que me voy.

Porque no puedo seguir haciéndoos daño.

Lo siento mucho.

Susana, yo...

Perdóname, Andrés.

¿Te apetece una cerveza?

Aquí no late ni corazón ni hostias.

No abra la nevera.

(Puerta)

Anda...

¿Ya apareció el comisario? No.

(Mensaje)

Bueno, espera.

Pues mira, Susana que sí,

que por fin ha aparecido y que mañana hablamos.

Santos ha vuelto a hacer de las suyas, ¿no?

Déjalo estar, Sebas. Ya, si la cabra tira al monte.

¿Una cerveza? ¡No!

No abra la nevera.

¿Cómo? El corazón está dentro.

¿Se puede saber por qué has metido el corazón con mis yogures?

Se ha movido.

Ya sé que se ha movido. Será el motor de la nevera.

Eso le he dicho yo. No es el motor de la nevera.

Es el motor de la nevera.

¿Una cerveza, Sebas? Por supuesto.

(Latidos)

¿Qué cojones hemos metido en casa?

¿De quién es este corazón?

(Latidos)

He escuchado los latidos, más y más fuertes.

(Grito)

Algún hijo de puta nos está matando uno a uno.

No ha sido culpa tuya.

No, pero soy una policía de mierda, de mierda.

Iago, ¿qué pasa?

# El corazón, pom, pom. # El corazón, pom, pom. #

Voy a coger una cervecita. (AMBOS) ¡No!

Yo ahí no subo. ¿Por qué?

Porque no voy a ir en un coche lleno de flores.

Esconde esto. Vale, lo llevo a su habitación.

No, no, ¿cómo a mi habitación?

¿Vais a darme una paliza ahora que no soy comisario?

No imaginaba que la vida pudiera ser tan perra.

Perdona, Papuchi, no quería ofenderte.

# El corazón, pom, pom. # El corazón, pom, pom. #

Te echo de menos.

No es así cómo me lo había imaginado.

¿Y cómo te lo habías imaginado?

Sé cosas, sé muchas cosas.

No hagáis nada que yo no haría.

¿Cómo qué? ¿Echar un polvo?

Son los planos del edificio Victoria.

Hemos encontrado otra entrada. Sebas te cuenta.

Construyeron algo ahí abajo y no es un parking.

Menudo túnel.

¿Qué ha ocurrido?

No puedo tener una relación seria con alguien que no conozco.

Debería haber una puerta o algo.

¿Y si no la hay?

Vosotros sí que no vais a salir de esta.

¡Todo el mundo me miente!

¡Estoy hasta el coño de tanta mentira!

Ese tren ya pasó. No, ese tren no pasa nunca.

Cuando Vargas murió, algo se murió dentro de Laura.

Como si se apagara una luz.

Así fue como nos quedamos todos cuando murió Andrés.

¿Quieres saber la verdad?

Mi verdadero nombre es DH65.

Y soy un enlace.

Estoy vivo - Temporada 2 - Capítulo 21

12 nov 2018

La caja encontrada por Márquez y el Enlace oculta un inquietante misterio. Márquez y el Enlace descubren el objeto escondido en el edificio Victoria. Se trata de una caja antigua que deben abrir lo antes posible para seguir con su investigación. Lo que se esconde dentro resulta inquietante. Susana decide olvidarse de David y así se lo hace saber. Ahora intentará acercarse a Iago para conocer algo más de él. Pero el Enlace no puede ser sincero con ella, al menos en estos momentos.

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  1. Verónica Sánchez

    Yo lo he escuchado perfectamente.

    22 nov 2018
  2. Verónica

    Se oye perfectamente, sin problema.

    22 nov 2018
  3. Verónica

    Yo lo acabo de ver sin problema alguno.

    22 nov 2018
  4. Vero

    Yo lo acabo de ver y si tiene, sin problema

    22 nov 2018
  5. Hernández Jean Paul

    Pues no sé chic@s pero el capitulo 21 tiene sonido...

    22 nov 2018
  6. Hernandeu Jean Paul

    No sé..pero el capitulo 21 tiene sonido chic@s..

    22 nov 2018
  7. Asunción

    Será posible que nadie lea esto??? Que no se oye el capítulo 21!!!!!!!

    21 nov 2018
  8. vicent

    Nada que no solucionan lo del sonido.......

    20 nov 2018
  9. Rubén

    Ya os vale! Vaya vergüenza! No he podido ver el capítulo de hoy xq sigue sin sonido el d la semana pasada

    20 nov 2018
  10. victoriano

    Por favor, quieren poner el sonido ya de una vez al capítulo 21.Hoy no voy a poder ver en directo el capítulo 22 por este super fallo,una semana para solucionarlo????

    19 nov 2018