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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Capítulo 7 - ver ahora
Transcripción completa

¿Qué es eso?

-Creo que es la verdadera fuente de energía.

Deja de buscar el acumulador.

Alguien lo ha robado.

Lo recuperaré.

Se lo prometo, lo encontraré sea como sea.

No, no lo buscarás.

Dejarás que todo siga su curso.

Si esa piedra cayera en malas manos...

No lo hará.

De hecho,

se encuentra en las mejores manos en las que podría estar.

Se ha iluminado. El chucho, que se ha iluminado.

Es un perro, no un semáforo.

¿Qué cojones es esto, un planetario?

No sé qué es eso, pero esto no lo es.

Es la pieza que necesito para volver a contactr.

-Mira qué bien, los corderitos vienen con mamá loba.

-¡Suéltala, Fani!

No te voy a chupar los putos pies. ¡Suelta el móvil!

-¿Qué hemos robado?

Quiere robarle la mujer a Vargas. Su familia, su vida.

Sigue hablando, hijo de puta, que te empapelo.

Esta tarde ponen una sesión de cine de los 80

y tengo dos entradas. Dos palabras: "Dirty Dancing".

Te has pasado toda la película imitándole.

No, perdona, yo no he imitado...

Perdona, pero todo el rato estabas haciendo...

Hola, mi amor. -¿No hemos quedado en la pizzería?

-Sé que no te gusta que te molestemos aquí,

pero Teo ha insistido.

Tu mujer no merece que la engañen, tu hijo merece tener un padre

y yo merezco estar con alguien que no me tenga de segundo plato.

Voy a dejarla, te lo juro. David, se acabó.

¡Tres tequilas!

Me atrevería a decir

que uno no se encuentra con una mujer como tú a menudo.

Eres monísimo, Iago.

¿Eres el ligón de las galaxias?

Mira, no, no soy la rubita.

Hay tres mil millones de mujeres en el mundo

y tú has tenido que acostarte con mi hija.

No quiero escuchar una palabra acerca de lo ocurrido nunca.

¿Estamos?

Por cierto,

se busca por doble homicidio y secuestro

a un tío con los ojos azules y camisa blanca.

¿Ha aumentado a doble homicidio?

¿A quién se le ocurre un descapotable?

Corramos un tupido velo, ¿vale?

No tienes que disculparte, no tienes culpa de nada.

¿Quién te crees que se folló a quién?

¿Podemos evitar esa palabra, por favor?

Quien se ha follado a tu sobrino he sido yo.

Y lo siento si le he utilizado, porque es un buenazo,

pero es que también está buenazo.

Lo siento. Y ahora, si quieres, corremos un tupido velo.

¿Lo veis? Somos nosotros.

Es nuestra energía la que la hace funcionar.

Bea nos vio besándonos. Me odia.

No pasa nada, no pasa nada. Es que...

Me tengo que ir.

Yo no busco nada, no busco a nadie.

Pero la vida sigue, ¡y para mí también!

-Dices que le quieres, pero le estás olvidando.

¡Todos le estáis olvidando!

¡Seguís con vuestras vidas como si nada,

eso es olvidar a papá!

Debe usted luchar por lo que quiere.

Vaya a casa de su mujer,

declárese.

Sabotee a Santos, haga lo que tenga que hacer.

Papá.

Papá.

(LLORA) ¿Eres tú?

Papá.

Papá.

Bea.

Papá.

Soy yo, hija.

Soy papá.

Te he echado muchísimo de menos.

Muchísimo.

Te quiero, papá. Yo también te quiero, hija.

¿Dónde estás?

Estoy más cerca de lo que crees, mi pequeña.

Bea...

Papá.

Ahora, que empiezo de cero,

que el tiempo es humo, que el tiempo es incierto.

Abrázame fuerte, amor, te lo ruego,

por si esta fuera la última vez.

Ahora, que solo el ahora es lo único que tengo.

Ahora, que solo me queda esperar a que llegue el ahora.

¡Hola!

Aquí planeta Tierra llamando a marciano,

conteste, marciano.

¡Buenos días, señor Márquez! Buenos días. ¿Qué escuchas?

¿Que qué escuchas?

Los grandes éxitos de unos tales hermanos Salazar.

Los chunguitos. Sí.

¿Has averiguado qué son esas lucecitas?

Llevo trabajando en ello toda la noche.

Y he descubierto que si les aplicamos electricidad...

los puntos se mueven. Ya.

Muy bonito.

Pero eso es igual que no tener nada.

El Carnicero sigue suelto.

Seguiré trabajando en ello.

Muy bien, yo también me voy a trabajar.

¡Señor Márquez! ¿Sí?

¿Le ocurre algo?

Le noto con un brillo especial hoy.

¿Sí?

¿No va a contarme por qué?

Pues porque mi vida es una mierda, pero mis sueños no.

Así que algo es algo.

¿Puedo saber qué ha soñado?

Pues he soñado algo muy raro, pero...

muy hermoso a la vez.

Me encontraba con mi hija Bea, la pequeña,

en ese desierto tan extraño donde tú y yo nos conocimos

antes de entrar en La Pasarela. La dimensión de tránsito CJ57.

Y nos abrazamos como...

Como si no hubiera pasado el tiempo.

Y mi hija Bea me miraba como...

Como si todo siguiera igual.

Aunque eso sí,

había una cosa muy extraña.

Mi hija tenía algo...

Algo de color verde que brillaba en su mano.

Creo que me va a reventar la cabeza

entre tanta lucecita y mierda tecnológica.

¿Una luz verde ha dicho? Sí.

Una luz verde.

¿Y esa luz venía de una piedra?

No lo sé, estaba tan emocinado

que no me fijé en los pequeños detalles. ¿Por qué?

No, por nada.

Curiosidad.

Por cierto,

¿cuáles son tus tareas de hoy?

Deshacerme del cadillac robado. Muy bien.

Sacarlo de la ciudad discretamente. Fantástico.

¿Por qué?

Porque estoy acusado de dos asesinatos.

Confío en ti, campeón.

La niña.

Su hija tiene la piedra.

¡Bea!

Buenos días, princesa. -Buenos días, abu.

Ale, a desayunar.

¿Concilio familiar?

-Con urgencia.

Yo creo que se le habrá pasado, pero si quieres, hablo con ella.

No, quiero dejarle claras un par de cosas.

Buenos días. Buenos días, cielo.

-Hola.

-Te pongo un zumo.

-No estará envenenado, ¿no?

-Bea, tú y yo vamos a tener una charla.

-¿Otra charla?

Por lo de Santos, ¿no?

Mamá, ya lo hemos hablado. -Parece que no lo suficiente.

No te preocupes, no pasa nada, te lo vuelvo a explicar.

-A ver, mammá, si me cortas, no es hablar.

Díselo, Susana.

-Pues mira, en esta casa, cuando yo hablo, hablo yo,

y tú solo escuchas, ¿de acuerdo?

-Muy bien, y cuando sea mayor, comeré huevos y todo eso.

-Pues sí, vas entendiendo.

A ver, lo que pasó

fue un error que cometió Santos.

Yo no tuve la culpa.

Así que no voy a sentirme culpable, no hay ningún motivo.

Por otro lado, Santos es...

Bueno, es un buen amigo que se cofundió.

Y ya está, solo eso.

Y si fuera otra cosa... Mírame.

¿Me miras, por favor?

Si fuera otra cosa, que no lo es,

me gustaría que no me juzgaras,

¿de acuerdo?

Pásame la leche.

¿puedo hablar yo, puedo dar mi opinión?

-Venga.

-Ayer lo vi.

¿A Santos?

No.

A papá.

En sueños.

A ver, no le pude ver la cara, pero era él.

Y me dijo que estaba más cerca de lo que creía.

-Pero era eso, cariño.

Un sueño.

-Puede.

Pero para mí no.

Para mí es una señal, un recordatorio.

¿Una señal de qué?

Una señal de que sigue vivo.

En otro sitio,

otro lugar,

pero vivo.

mamá,

cuando te vi con Santos,

pues sentí que traicionabas a papá.

Pero me comporté como una niñata y lo siento.

Mucho.

La mantequilla, por favor.

Bea, si te enseñamos el poso del café, igual..

Nos cuentas cosas del futuro. Ponme a a mí...

Y yo qué sé. Para ya.

Igual tiene poderes la niña y no le estamos haciendo caso.

Es una broma.

Idiota.

Madre mía, cuántas cositas.

Esta es la única imagen que tenemos

del sospechoso del asesinato de Marvin Carranza

y la desaparición de la propietaria de la pensión.

Podría ser cualquier persona. ¿No tenemos nada más?

No, Esa imagen no nos sirve para identificarle.

Tenemos lo que ya sabíamos.

Tiene los ojos claros, lleva traje y conduce y Cadillac rojo. Nada más.

Lo que está claro es que es un hijo de puta sin escrúpulos.

No pienso permitir que siga campando en mi distrito.

Quiero que todas las unidades busquen ese coche.

Y en caso de duda, paren cualquier descapotable.

Hablaremos con los compañeros de la Local

para que nos echen una mano.

Eso es todo. Un momento.

¿Alguna cosa más, María? Sí. Y trascendental, comisario.

Es de vital importancia que todos los miembros de esta comisaría

traigan mañana el traje planchado.

O bien el de cóctel o el de gala.

A las 11 en la Escuela de Minas, aquí,

nuestro flamante comisario Óscar Santos,

va a ser condecorado con la Medalla de Oro al Mérito Policial

por haber cerrado el caso del Carnicero.

Perdón.

¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Eh? Nada.

Venga, vale, ya está bien, no hace falta hacerme la pelota,

estáis todos invitados al acto y a la celebración posterior.

(JALEAN)

Anímate, que nos vamos de fiestuqui.

Y ahora a trabajar.

Y mucho cuidado ahí fuera, que no reparten golosinas.

Márquez, a mi despacho.

Si es para darme la invitación, lo siento, pero no podré ir.

Tengo cita con mi pelquero. Siéntate.

(RESOPLA)

Todas esas mentiras que dijiste, toda esa basura...

No.

Sé perfectamente qué hiciste la noche que murió Vargas.

¿Puedes demostrarlo?

¿De dónde sales tú, Márquez?

¿Qué eres, el fantasma vengador de Andrés Vargas?

¿Qué tienes que ver con él.

(Música)

Información reservada.

Y ahora piensa en tu mesa.

Mira.

Mira esos galones,

y ahora fíjate en...

Fíjate en tu corbata.

Mañana me condecoran.

El Ministerio va a poner aquí una medalla.

¿Sabes cuál es la diferencia entre tú y yo?

¿Sabes por qué estoy yo aquí, en lo más alto, y tú...

y tú eres un policía solitario y amargado?

No tengo ni la menor idea,

pero seguro que tú me lo vas a explicar.

Sí.

Sí, estoy aquí porque he tenido más cojones que el resto

Mira, me da igual quién seas, me da igual de dónde vengas,

pero apártate de mi camino porque puedo joderte más que la carrera.

Bravo. Bravo, bonito discurso.

Digno de un hijo de la gran puta como tú.

Y aún no has visto nada.

Sal de mi despacho.

No solo le fallaste a tu amigo la noche que murió.

También quieres seducir a su esposa.

Hay que ser cabrón.

¿Seducir a Laura? ¿Yo? Sí.

No, yo no voy a seducir a la mujer de mi amigo, de mi compañero,

voy a casarme con ella.

Por encima de mi cadáver.

No, por encima del cadáver de Andrés Vargas.

Es una pena que no puedas venir a la entrega.

su familia sí va a ir.

Incluida Laura.

No sé, a lo mejor hasta le hago una sorpresita.

Márquez, ¿nos vamos?

¿Hay algún problema? No, nos vamos ya.

Un segundo, que hago una llamada.

(Música)

(Música)

(Móvil)

(CON ACENTO GALLEGO) Pulpería El Morraz,

especialistas en pulpo y mariscos. Dígame.

Eh... ¿Tú crees que es momento para cachondeo?

Cálmese, señor Márquez, "hakuna matata". Todo está en orden.

Te está buscando media policía de Madrid.

Así que date prisa, ¿me oyes? Soy una soimbra, señor Márquez.

He diseñado un plan infalible.

Huyendo de las vías principales.

Perfecto.

Oye, ¿eso que estás escuchando es un rap?

Sí, acorde con mi indumentaria. Voy de incógnito.

Espera, espera, espera, ¿qué ropa te has puesto?

La mía, pero le he añadido unos accesorios.

Para mimetizarme con el barrio.

Ah... ¿Y eso qué es exactamente?

Gorra, cadena de oro, gafas.

¿Las marcianas? Rastreadoras.

De puta madre.

Con gorra en un Cadillac y escuchando rap.

¿De qué te has disfrazado, de narco? ¿De qué?

Mira, vamos a dejarlo. Deshazate del coche,

y vete a casa cagando leches, ¿me oyes?

(Música)

En el fondo me tiene cariño.

(Música)

¡Dale!

(Música)

(Sirena de Policía)

Estaba mi padre,

lo podía sentir, era tan real.

-¿Y por qué duermes con la piedra?

¿Vibra o qué?

tú sola con la piedra, pensando en el cuerpo de Jon.

-¡Eres una salida asquerosa! Lo sabes, ¿no?

-Sí, seré yo, encima.

-Mira,

no sé si el sueño fue real o no,

pero creo que lo provocó la piedra.

Y creo que solo funciona conmigo. -¿Solo contigo?

¿Y qué hago?

es que a veces se enciende y a veces no.

-Pues vaya mierda de piedra mágica.

-Tú concéntrate.

(Sonido)

No abras los ojos, ¿vale, Patri?

-Joder.

-¡Ah!

¡Me he quemado!

¡Ah! ¡Páralo! -¡No sé qué hacer!

-¡Yo qué coño sé, es tu piedra! -¡No lo sé, Patricia!

O sea...

del palo...

-Tú eres Gloria, la del B, ¿no?

Por favor,

no le cuentes a nadie lo que has visto. A nadie.

A no ser que quieras que todo el mundo se entere de que

te llevaste el otro día a Pedro a lo oscuro en el botellón.

Anda, tira.

pues que sepáis

que están diciendo que van a dar las notas hoy.

Adiós.

-¿Las notas?

J343 para central.

Ni rastro del sospechoso en zona Congosto.

Buscando un Cadillac, es que manda cojones.

Ni que fuera esto Miami.

He hecho una broma.

Oye, ¿qué te vas a poner mañana en la condecoración, el uniforme?

Nada, no pienso ir.

¿Cómo que no, por qué no?

¿Me vas a contar de una vez por qué no me gusta Santos?

No.

Pero ¿por qué no confías en mí?

Márquez, ¿qué tengo que hacer para que dejes de ser así conmigo?

Dejar de hablar de Santos, por ejemplo. ¿Vale?

(EMISORA) "Atención a todas las unidades,

avistado un Cadillac cerca de Congosto."

(Música)

¡Joder! ¡Joder, es él! ¡Márquez!

(Música)

¡Márquez!

(Música)

(Timbre)

¡Va!

Eh... ¿Puedo pasar? Sí, sí, claro, perdona,

es que me has pillado en medio del zafarrancho.

Nada, culpa mía por venir sin avisar.

Siéntate, por favor. No, si voy a estar un minuto.

Solo quería hablar contigo acerca de lo de a otra noche.

A ver, que la otra noche no pasó nada,

fuimos a ver una película y, nada, todo bien.

Todo bien hasta que la cagué, pero bien.

Quería pedirte disculpas por eso. Fue una falta de respeto.

Bueno, un poco sí que te pasaste, sí.

Pero ya está, disculpas aceptadas.

Me sorprendió que no quisieras romperme la cara.

Bueno, es que había gente delante, eres...

eres comisario y tampoco quería que te perdieran el respeto.

Bueno, pese a lo sucedido, me gustaría que no perdiéramos

lo que teníamos antes de comportarme como un adolescente.

Me refiero a tu amistad.

Vaya labia tienes.

Quisiera que volviéramos a vernos.

Disfruté mucho la otra noche.

(BALBUCEA) Sí, yo también me lo pasé muy bien, pero...

Vamos viendo, ¿vale? Poco a poco.

Además, quería comentarte otra cosa,

mañana me dan la Medalla y...

me encantaría que estuvierais allí.

¿Quiénes?

Arturo, las chicas,

tú.

Ya sabes que os considero mi familia,

y me haría muy feliz compartir ese momento con vosotras.

Y con el recuerdo de Andrés.

Habrá que ir de gala.

De punta en blanco.

Me tengo que ir. Espera, te acompaño, un segundo.

Bueno... Pues...

Chao. Chao.

Hasta mañana.

(Mensaje)

La madre que la parió.

¿A quién llamas?

Al gilipollas de mi sobrino,

no sé, debo tener como diez llamadas perdidas suyas.

Pero ¿en medio de una persecución?

Por favor, no te despistes, que lo perdemos.

Señor Márquez, la misión se ha complicado un poco.

Ya, ya. ¿Qué cojones está pasando?

¿Es usted quien me está persiguiendo?

¿Qué hago?

La lavadora, que... ¿Qué?

Se ha debido de estropear y la cocina está inundada.

Iago,

¿tú has escuchado el disco de Tequila, "Salta"?

Pero ¿esto va en serio, Márquez? Por favor, por favor, Susana.

No sé si es el momento, me la pone mejor luego.

No, no, hombre, escúchalo ahora. ¿Eh?

La canción que dice: "Salta, salta conmigo, salta".

Sí, ya le pillo, pero no salto, que me destrozo.

Yo digo: "¡Salta!".

¿Os vais a poner ahora con las canciones de Loquillo o qué?

¿Dónde coño está?

Eh, hijo de puta.

J343 para central.

Sospecho huido en calle Almonte esquina Avenida de La Naturaleza.

¿Cómo se te ha ocurrido decir eso?

-La verdad es que a mí tampoco, pero se calla y ni dirá nada.

Que eso es lo que cuenta.

(HABLAN ENTRE ELLAS)

-¡Patricia!

Si no quieres que te caiga una bronca vete a tu casa.

-¿Os han enviado las notas?

Sí, ya... Ya las han enviado.

Bueno, suerte.

¡Seis!

De ocho asignaturas, seis, Bea.

Que tú nunca has suspendido ninguna. -Ha sido Samper, mamá...

-Ni se te ocurra, Beatriz. Siéntate ahí, por favor.

Pero ¿qué narices has hecho todo el trimestre?

Además de no dar ni golpe, vamos.

-Mamá, no pensaba... -Me tienes harta.

Estoy harta de tu actitud y de tu egoísmo.

En esta casa solo se te pide que estudies.

-Las recuperaré. -Claro que las vas a recuperar.

Porque si no, te pongo a trabajar donde sea.

-¿Cómo que no hay trabajo?

Se lo digo a Sebas y mañana estás fregando.

-Confía en mí, por favor.

Las voy a aprobar, te lo juro.

-A ver, cariño, vamos a ver.

Yo entiendo

que estas últimas semanas en casa han sido semanas especiales,

que nos han pasado muchas cosas,

y supongo que en esas circunstancias es difícil estudiar.

Si yo lo entiendo, lo que pasa es que lo que yo creo...

-¿De verdad crees que he suspendido por el cabronazo del Carnicero?

-¡Esa boca! Lo que me molesta es que no me dijeras nada.

¿Por qué no me dijiste que no iba bien?

-A lo mejor no te dije nada porque estabas por ahí

besando a compañeros de papá.

-¿Qué has dicho?

-Lo siento.

-Vete a tu cuarto, Bea.

-Mamá... -Que te vayas a tu cuarto.

Todas las unidades lo están buscando. ¿Estáis seguro de que era él?

Sí. No.

No llevaba traje, iba vestido de forma diferente.

Márquez, era un Cadillac, ¿te crees que hay muchos en la zona?

Te digo yo que no, hemos tardado mucho en econtrarle.

Ana María y su equipo están empezando con el análisis.

Sangre, huellas, lo que haga falta.

¿Me disculpáis un segundo?

Señor Márquez. ¿Estás bien?

Bien jodido, como diría usted.

Salté en marcha,

menudo costalazo me he dado.

Han encontrado el coche y están buscando restos de ADN.

¿Hay alguna prueba que te incrimine? Nada.

Muy limpio y profesional. Más te vale.

Hay que joderse, estamos hablando como los malos.

Luego te veo, ¿vale?

(Teléfono)

Mamá, tranquila.

No, no, no es eso.

Escúchame, por favor, es una mala racha.

No te preocupes, esta tarde yo voy a hablar con ella, ¿vale?

Sí, claro, pero hasta entonces intenta no matarla,

aléjate de cuchillos, tenedores, moviditas afiladas.

Venga, un beso. Te quiero.

¿Todo bien?

Mi hermana, que ha suspendido seis.

¿Cómo que seis? Seis. De ocho. Casi pleno.

Me cago en la madre que me parió.

Márquez, qué empático.

Pero no te preocupes, es mi familia, no pasa nada.

¿Y tu madre está bien?

Mi madre no gritaba, y eso es malo.

Pero no pasa nada, esta tarde voy a casa,

hacemos un consejo familiar y lo solucionamos.

¿Vamos a comer donde Sebas?

No, no. ¿No?

Ve tú, yo tengo que solucionar un tema.

Bueno, pues como sola.

(RADIO) "Y mañana se hará entrega en Madrid

de las Medallas al Mérito Policial, acto en el que cuatro agentes

serán premiados con esta distinción como reconocimiento por sus acciones.

Entre ellos, el comisario Santos,

el encargado de coordinar la importante operación

que detuvo al Carnicero de Medianoche,

uno de los asesinos más sanguinarios de la historia de nuestro país.

Este individuo, autor de siete homicidos,

tuvo en jaque a la Policía durante los últimos años,

y no ha sido hasta la gestión de Óscar Santos

cuando se ha logrado poner fin a la pesadilla.

Al acto acudirán altos cargos de la Dirección General de Policía,

así como otras personalidades del panorama político y judicial.

Numerosos efectivos de la Policía serán desplazados al lugar

para garantizar la seguridad de los invitados."

(Timbre)

Márquez, ¿qué haces aquí?

¿Está Susana?

Es que me he quedado sin batería en el móvil, soy un desastre...

Susana está comiendo fuera.

Ah.

Pensé que habría llegado ya.

Bueno, pues no te molesto más.

Dile que me he pasado por aquí. Vale.

Gracias. Venga, adiós.

¡Inspector! ¿Sí?

Acabo de hacer café, ¿le apetece?

Sí, sí, claro.

¿Qué tal?

¿Todo bien?

¡Sí! Bien, bien, no podemos quejarnos.

¿Y Arturo?

Ahí estamos en terapia, quejándose de los ejercicios.

Es como tener a otro niño en casa.

Pero gruñón y con voz cazallera.

¿Puedo? ¿Eh?

Claro.

Me recuerdan mucho a mis hijas.

Cuando las perdí eran solo unas crías.

Me hubiera gustado mucho estar ahí para aconsejarles, decirles que...

Que no les conviene nada ese novio con piercing,

que no vuelvan antes de las 00:00...

Bueno, tampoco más tarde de las 00:30.

Que las quiero más que a mi vida.

Te entiendo.

¿Cuántos años tiene la pequeña?

16.

Pero en esta foto

tenía 14.

¿Pasa algo, he dicho algo...? No, no. No, no, nada.

Eh... ¿Azúcar quieres?

¿Dos? Sí, sí.

Gracias.

¿Bea está bien?

Sí.

No.

Pero no quiero aburrirte con mis historias, que tú...

No, no, cuéntame, por favor, me encantaría ayudarte a ti y a Bea.

Cuéntame.

Bueno, pues que...

Hoy han llegado las notas y ha suspendido seis.

Y ya sé que no es el drama supremo,

que será una mala época, una mala racha, pero...

Es que no solo es eso.

Hace unas semanas se peleó con una compañera,

estuvieron a punto de expulsarla,

que no duerme...

¿Se peleó con una compañera?

¿Sabes qué me da miedo?

Que todo lo que hemos sufrido le esté pasando factura ahora.

Que ahora se esté... Se esté rompiendo.

La muerte de Andrés debió ser muy dura para ella, ¿no?

No quería salir de su habitación.

Porque decía que...

Que en cualquier momento su padre iba a cruzar la puerta

porque tenía que ayudarla

con un examen de Mates que tenía.

Y que se lo había prometido y su padre no le había fallado nunca.

Debía estar muy unida a él.

Mucho.

Y ahora dice que...

que le siente muy cerca. Que eso está bien.

Que le quiere oír,

que quiere hablar con él.

Y tiene una radio en su habitación...

Mira, de verdad, no quiero hablar... ¿Una radio?

Yo lo daría todo

por poder volver a hablar con mi marido, todo.

Pero sé que no puedo

porque está muerto.

Me da miedo que se eche a perder por una obsesión.

Por algo que no va a pasar.

¿Quién sabe?

No.

No podemos hablar con los que ya no están.

Solo podemos

recordarles,

e intentar rehacer nuestras vidas,

lo que pasa que eso a Bea tampoco le hace mucha gracia.

¿Habéis pensado que hacer con el tema de...

de las notas?

Sí, bueno, yo he pensado... He pensado...

que deberíamos contratar a un profesor de apoyo,

pero son carísimos.

O son carísimos o tienen muy poca experiencia.

Un profesor de apoyo está bien, está muy bien.

¿Tienes algún lugar donde pueda cagar el...

la batería del móvil? Sí, claro, claro.

Es que...

No te lo vas a creer, pero creo que conozco a la persona perfecta.

¿De verdad? Sí.

Su colesterol diario, señorita. Gracias, Sebas.

Cómo lo necesito. ¿Qué? ¿Día duro?

Se nos ha escapado un sospechoso en la cara.

Tendrías que haber oído a Santos cómo gritaba, y con razón.

¿Y dónde has dejado a tu compañero? Mi compañero en casa. Fin de turno.

Parece un buen hombre.

Se nota que te quiere y que te cuida. Eso me gusta.

Hombre, no necesito que me cuiden, eh.

¿Me estás interrogando? ¿Yo?

¿No? ¿Me ves la placa?

No, es solo que a veces pongo una caña y oigo algo.

Pongo una tapa, y me llega otro algo,

Pero sobre Márquez

Nadie lo conoce en el cuerpo.

Yo creo que estáis todos un poquito paranoicos.

Seguro que con la edad nos volvemos así. Disfruta, anda.

-¿La subinspectora Vargas? Me dijeron que estaba aquí.

-Ahí la tiene.

-Hola, Susana. Hola.

Ya siento presentarme así, pero... No, eh...

¿Estás buscando a David, le llamo?

No, quería hablar contigo, es un tema personal. ¿Puedo?

Sí, claro.

La he encontrado en uno de sus pantalones.

Estoy segura de que se ve con otra.

Yo no sé qué decirte.

¿Tienes novio?

No.

¿Eres tú?

¿Que si eres tú la que se acuesta con David? Fuiste su compañera.

Sandra... Perdona, se me está yendo la cabeza.

Oye, eh...

¿Por qué no hablas con él?

David es el hombre de mi vida, el padre de mi hijo,

no quiero perderle, solo recuperarle.

Si tú supieras que...

David se acuesta con otra, me lo dirías, ¿verdad?

De mujer a mujer.

¿No me mentirías?

No le cuentes que he hablado contigo. Claro.

Mamá.

¿qué haces aquí?

Hola, yo también estoy.

Hola. Eh...

¿Qué hacéis aquí?

He venido a pedirte en matrimonio a tu madre.

Las cosas se hacen bien.

(RÍE) Este tío es un cachondo. No lo sabes bien.

Le he llamado yo, Susana.

Pero tú ya conocías al sobrino de Márquez, ¿no?

Sí, de... Sí.

Pues ahora va a ser el profesor de apoyo de tu hermana.

Pero ¿tú no eras criminólogo?

Sí, pero también soy licenciado en Física,

puedo enseñarte el diploma. No hace falta.

(RÍE) Venga, siéntate.

¿Un poco más de café? Sí, por favor.

Pues nada, que Márquez me ha hablado de él,

que ha terminado la universidad y hemos pensado

tal y como están las cosas, le vendrá bien un sueldecillo.

-Y si es sobrino de Márquez, será un buen chico.

-¡Beatriz!

¿Quieres venir al salón, por favor?

¿Té, café...? Un té verde. Gracias.

Un té verde... -¿Qué pasa, mamá?

-¡Ven!

-¿Qué hacéis aquí? -Cariño, no seas maleducada.

Ven.

Eh... Tú te acuerdas del sobrino del inspector Márquez, ¿verdad?

Pues ahora va a ser tu profesor particular.

-¿Qué? Ni de coña. -No me hables así, Bea.

-A ver, mamá, no necesito un profesor particular.

-Beatriz Vargas, tú vas a hacer lo que yo te diga.

-¡No! Porque no me da la gana. -¡Bea!

-¡A ver, mamá, que me dejes en paz, que te dejes de meter en mi vida ya!

(Portazo)

-Siento el numerito, lo voy a solucionar a la voz de ya.

Si me lo permite... Ya hablo yo con su hija.

Por favor, ustedes disfruten de la merienda familiar.

Eh...¿Seguro que vas a ir tú?

Segurísimo.

He dicho que no quiero hablar con nadie.

Me gustaría pasar, ¿te importa?

Sí, mucho.

¡Es que no necesito clases particulares!

Tranquilos, está todo bien.

¿Qué haces? ¡He dicho que fuera!

Ya sé que no necesitas clases particulares.

Pero seguro que necesitas un poco de ayuda con esta radio.

¿Qué sabes tú de mi radio?

Algunas cosas.

Sé que puede detectar perturbaciones

por encima de 15 miligauss.

Sigue.

También sé que has descartado el uso de detectores portátiles EMF.

Probablemente, porque son demasiado sensibles a las interferencias.

Y te has decantado por un magnetómetro,

más concretamente un Squid.

¿Has hecho algún avance reseñable, por cierto?

He llegado a registrar picos de... Vale.

Hasta a mí me aburre esta conversación.

Muy bien.

¿Cómo sabes todo esto?

Porque yo también estoy interesado en el contacto con,

digamos, otros planos de existencia.

(Música)

¿Quién te lo ha dicho?

¿Me has estado espiando?

Me lo has dicho tú.

En las redes sociales.

Todos esos que te llaman "la loca de los muertos",

Sí, ayudarte.

(Ruido)

Eres brillante, Bea.

Pero esa piedra que te llevaste de nuestra casa,

no es un juego.

He venido porque, ahí fuera,

quieren que sea tu profesor particular.

Pero lo que yo quiero es enseñarte a utilizar la piedra.

Porque, si usas esa piedra para potenciar la señal de tu radio,

podrás contactar con otras dimensiones.

Y solo yo sé cómo hacerlo.

(Música)

¿Qué? ¿Cuándo empezamos?

(Música)

(Cucharillas)

Ni gritos, ni golpes...

Yo no sé si tanta calma es buena o mala.

Yo creo que Bea lo ha descuartizado

y lo está envolviendo en paquetitos.

Ay, Susana.

(Puerta)

No hay duda de que su hija va a ser una alumna excelente.

Voy a ser su institutriz.

(Música)

Qué bien.

Hasta luego.

(Puerta)

Felicíteme.

He conseguido mi primer trabajo.

(SUSPIRA) No, yo te lo he conseguido.

Bueno, el caso es que ya no soy un nini.

Cojonudo.

Pero, antes de celebrarlo, una serie de normas.

Te escucho. Realmente son solo dos.

Una:

como se te ocurra meterle cosas raras en la cabeza

a mi hija la pequeña, te la vuelo. Me parece lógico.

Y dos: como aproveches para acercarte a mi otra hija...

Ese asunto ya ha quedado claro, señor Márquez.

El acercamiento conlleva amputación.

Exacto, amputación a ras de las pelotas.

(Móvil)

Sí, ¿por?

Porque acabo de recibir un soplo acerca de El Carnicero.

¿Qué? ¿De quién?

Volvemos a la pensión.

¿A la pensión de la vieja?

¿Tiene usted intención de decirme por qué hemos vuelto a la pensión?

Cualquier vecino que me vea me puede reconocer.

(Silbido)

¿Qué pasa, "caraguapa"?

Inspector. ¿Qué tienes?

¿Usted se ha puesto en contacto con El Pollo? ¿Con mi Pollo?

Mira el "caraguapa", que se pone celoso.

Hay Pollo para todo el mundo. Baja la voz y habla.

Desde que usted me llamó, hace dos días,

estoy aquí de vigilante.

Y por aquí, nada más que han pasado maderos.

Menos esta tarde.

(SUSPIRA)

¿Y? Pues esta tarde, ha venido un tío.

Un tío muy raro.

Con capucha, y ha entrado.

Y yo le he llamado a usted, como me dijo.

Toma, anda.

Es que son muy bonitos al trasluz.

Y no te lo gastes en chuches, que no te sientan bien.

¡Pero si yo soy un tío sanísimo! (CHISTA)

Ahora hago "crossbir": trinco una birra y salgo corriendo. (RÍE)

Nos vemos, "caraguapa".

Señor Márquez, no me agrada que me pise a los confidentes.

Se está saltando el código de los buenos policías.

¿Pero tú eres policía? No. Tú no eres policía.

(Música)

No... no lo entiendo.

No lo entiendo.

-¿Y sabía que tenías la piedra? -Sí.

Dice que puede ayudarme a contactar con mi padre.

-No me fío de él.

-¿Yo? ¿Tendría que estarlo? -Bueno...

-Bueno, si tú lo dices...

-Eh... oye, ¿y lo que pasó el otro día en el armario?

-No pasó nada en el armario.

Te tengo que dejar.

Jon, tú eres muchísimo más guapo.

(Puerta)

¿Se puede? ¿Me vas a disparar con un rayo láser o algo?

Pasa.

(Puerta)

¿Qué haces?

¡Susana, que qué haces!

Estoy haciendo mi trabajo.

¿De qué? ¿De policía? Y de hermana mayor.

¿Te drogas? No.

¿Estás embarazada? Sí, de nueve meses, no te jode.

Bea, te has pasado.

Que hasta a mí me han dado ganas de darte un bofetón.

Ya lo sé, lo siento.

Pero es que mamá me saca de mis casillas.

¡Pues te aguantas, te aguantas!

Siéntate.

cómo a alguien como tú le han quedado seis?

Casi superas mi marca, Bea.

¿Es por esto?

No.

Bea, yo también echo mucho de menos a papá.

Muchísimo.

Su muerte nos marcó a todos, pero es que tú eres más fuerte.

Yo no soy más fuerte.

Sí, sí lo eres.

Porque tú tienes fe.

Fe en que siga ahí.

En alguna parte, a tu lado, y eso te da fuerzas.

Yo ya no tengo esa fe.

¿Tú confías en mí?

¿Me crees?

¿Que si creo que puedes hablar con él, con papá?

Yo creo que tú puedes conseguir lo que te dé la gana.

Porque te has quedado con los genes buenos.

Menuda mierda de respuesta.

Como no apruebes todas, te detengo.

Te lo juro, te detengo por alterar el orden familiar.

Oye, mañana quiero que te pongas muy guapa,

para la condecoración de Santos. No, no, no quiero ir.

Sí vas a ir. Y te vas a poner guapa.

No te vas a poner un peto de estos...

¿Qué haces? Estos petos son de granjera.

O de cantante de los 90 y... Me encanta... ¿qué dices?

Son feísimos, y tus camisas de leñadora, también.

Son preciosas. ¿Y tú qué me vas a decir, tú te has visto?

Te vas a poner guapa con... ¡No, no, no!

(Música)

(Puerta)

Anda.

(Música)

Hay un rastro reciente.

Tiene que ser del Carnicero.

Tú quédate aquí y no te muevas.

No puede dejarme solo.

(SUSPIRA)

Si pasa algo, toca la campanita, ¿vale?

Esto tenemos que solucionarlo. (CHISTA)

Yo no puedo venir a estas cosas desarmado.

(QUITA EL SEGURO DE LA PISTOLA)

(Música)

(Puerta)

(Música)

(Música de una radio)

(SUSURRA) Hijo de puta.

(GRITA) ¡Ah!

Somos un equipo.

Vivimos juntos, investigamos juntos.

No entiendo su lógica humana a veces.

La madre que lo parió.

(Música)

Ha escapado.

Por ahí.

¿Qué cojones haría aquí?

Ya le han... cambiado los ojos.

¿Cómo dices?

Cuando se pone en modo detective.

Le cambian los ojos.

(Ruido)

Hay mucha actividad en esta zona.

(Música)

¿Eso?

Madera.

Movió esa estantería.

Ayúdame.

¿Escondió algo ahí? Eso parece.

Y algo importante. Por eso convirtió a la vieja.

Para que lo vigilara.

(Teléfono)

No, nadie va a coger nada

porque se supone que no estamos aquí.

¿Y si es para nosotros? ¿Por qué coño iba a....

¿Sí? (SUSPIRA)

(Música)

(Sirena)

Es él.

Y el muy hijo de puta sabe que estamos aquí.

(Música)

Oye, ¿estás? Estoy casi.

Bea.

-Laura, ¿me ayudas un momentito, por favor?

-Sí, espera.

-Toma. -Dame.

A ver.

-¿Pero todavía estás así?

-Yo tardo dos minutos.

¿Esto ya es lo último?

-Sí, me quedan cosas pero ya está. -Impecable.

-Gracias, hija. -Vale.

¡Mamá! Dime.

Ven un momento, por favor. Voy, dime.

Que... ayúdame a hacer la corbata,

por favor, me estoy haciendo un lío...

¿Y tu hermana? -Creo que sigue en su cuarto.

¡Bea!

Oye, tú, al sobrino de Márquez, ya le conocías, ¿no?

Sí, claro, si estuvo en tu cumpleaños,

¿no te acuerdas? No, no. Quiero decir de antes.

Alguna vez hemos coincidido en el bar de Sebas.

Sí.

(Música)

¿Me ayudas con el colgante?

(Música)

-Claro.

Levántate el pelito.

(Música)

Muy bien. Gira.

(Música)

Y qué mayor.

-Mamá, no empieces.

Qué mayor ni mayor, si está igual de enana que siempre.

-Habló aquí la vieja, sabes. (RÍE)

A ver qué te hago en este pelo que tienes.

No, no, ¿me vas a peinar tú? Te voy a peinar yo.

¿Tú te has visto, Susi? Ay, qué valor, de verdad.

Vístete, mamá. Sí, voy.

(Música)

-Andrés se sentiría orgulloso.

(Música)

¿Por qué en esa pensión?

¿Qué hacía allí, qué escondía? Señor Márquez, Por favor, el bote...

Úntemela mejor usted. Es que me duele todavía...

Ni de coña, te la untas tú, chaval.

La llamada...

En la llamada que hizo se escuchó una sirena, ¿verdad?

De Policía.

De Policía... ven conmigo.

¿Puedes enseñarme un plano de la Escuela de Minas?

Puedo, pero no entiendo por qué.

Porque la pensión está muy cerca de allí. Hazme caso, por favor.

(Ruido)

Y ahora, pon las luces sobre el plano.

(Ruido)

Esos son los puntos de entrada y salida.

¿Qué tiene que ver El Carnicero con la Escuela de Minas?

Que allí estarán presentes políticos y la plana mayor de la Policía.

¿Es ahí donde se entregan las Medallas?

(RESOPLA)

(Ruido)

¿Y si escondía un arma en la pensión?

En un sitio que estuviera cerca de la escuela.

¿Cree que el Carnicero piensa atentar contra la ceremonia?

Claro. Claro, por eso la recogió ayer.

Porque no quería llevar el arma encima.

Señor Márquez, creo que está usted disparando su imaginación.

No tiene pruebas. No, no tengo, es pura intuición.

Por una intuición no podemos parar una celebración así.

Es que a esa celebración va mi familia.

¿Te apetece ir de gala?

(Música)

Ponte las gafas, anda.

Nada.

Ni un solo rastro.

Señor Márquez,

¿y si se está equivocando?

Ojalá, pero por si acaso, tú vigila la parte de arriba.

Yo me quedo aquí abajo.

Protegiéndolos.

Le dejo que disfrute de su familia.

Qué alegría, compañero. ¿Qué tal?

Qué guapa. ¿Qué tal?

Hola, Márquez. Compañera.

¿Cómo estás? Muy bien.

Hola, Laura. Hola.

¿Qué tal?

Perdona por el cumplido, pero hoy estás...

realmente espectacular.

Tú también estás muy guapo.

Muchas gracias.

Muchísimas gracias por venir. ¡Hola!

¿Quién quiere una medalla si no está la gente que le importa?

Márquez, qué sorpresa. ¿Qué tal?

No te hacía por aquí.

Yo soy español, jefe, donde haya una fiesta, ahí estoy yo.

Sí eh... Bueno, ¿no te importa que te la robe?

No, por favor... Tenemos sitio reservado.

Claro.

Disfruta del cóctel. Gracias.

(Música)

(SUSURRA) Esa manita, cabronazo.

(CHISTA)

(Música)

Señor Márquez, tengo que decirle que su mujer

está especialmente guapa hoy.

Eh... Haz el favor de callarte y concéntrate.

Oiga, ¿Tiene usted alguna intuición

sobre lo que piensa hacer El Carnicero?

Si aparece montado en un ovni con un bazuca, no me sorprendería.

(Música)

Ay, joder, perdón, qué torpe, casi te quemo el traje. Lo siento.

No se preocupe señorita, pensaba quemarlo de todos modos.

Mira qué educado, si me trata de usted.

Tú debes ser el sobrino del inspector Márquez, ¿verdad?

El mismo.

Muy chulas tus gafas, por cierto. Gracias.

Son el último grito en París.

Tecnología punta.

Ha sido un placer conocerla, señorita.

Cristina. ¿Se puede saber qué haces ligando?

Me llamo Cristina.

Bueno, te veo abajo.

Me acuerdo de ella, señor Márquez.

Las mujeres vivas son impredecibles.

(RÍE)

¿Has comprobado bien la parte de arriba?

Todo limpio.

Márquez.

Ey. Siéntate aquí.

¿Qué haces, María? Bien.

¿Cómo estamos? Bien.

¿Y tú? Muy bien.

Bueno, a María y a Sebas ya les conoces,

y este es Márquez, el nuevo.

-Estás guapísima, Sandra.

(Aplausos)

Reservad... reservad los aplausos para los homenajeados.

Hoy hacemos entrega de la Medalla de Oro al Mérito Policial

a cuatro hombres y mujeres que tienen el honor

de servir a nuestros ciudadanos

y a los que debemos agradecerles

de los derechos y las libertades de todos nosotros.

Empezamos con don Agustín Martínez Lorenzo.

(Aplausos)

Doña María Lourdes Ramírez Encinas.

Don Luis Vallespín García.

-¿Pasa algo? ¿Cómo?

No dejas de vigilar las salidas y los puntos altos.

Ah, no, de formación profesional. Ya.

-Llega la medalla de Santos.

-Y es el turno del policía que coordinó la operación

que acabó con el llamado Carnicero de medianoche,

el hombre del año,

el comisario don Óscar Santos García.

¡Un aplauso para él!

(Aplausos)

Buenos días.

Ante todo, gracias a la señora Directora General

por asistir a esta ceremonia

y a todos ustedes por...

(Flash cámaras)

Yo no merezco estos aplausos.

Ni esta medalla.

Nunca me he considerado un buen policía.

La verdad es que...

muchas veces ni siquiera me he considerado un buen hombre.

Si he llegado a ser lo que soy ha sido

por haberme rodeado de hombres

que son y han sido mucho mejores que yo.

Hombres como Andrés Vargas.

El mejor amigo que he tenido y el mejor policía que he conocido.

Y ahora ese policía tiene una digna sucesora.

Susana, por favor.

Es una orden.

(Música)

Tu padre me enseñó todo lo que sé sobre este oficio.

Tu madre me ha enseñado que siempre hay que seguir adelante.

Este reconocimiento es para Andrés Vargas y su familia.

(Música)

Bueno, pues ya está bien de discursitos.

Esto es una fiesta, ¿no?

Adelante.

(Bullicio)

(Música)

Dime.

David, que...

Tu mujer lo sabe.

¿Que sabe qué? Lo nuestro.

No sabe con quién,

pero sabe que hay otra.

David, está sufriendo, yo...

Igual deberías hablar con ella.

Bueno, en realidad, ya no hay otra, ¿no?

No tiene sentido que hable con ella. ¿Cómo coño eres tan cobarde?

Dile que fue algo pasajero, que...

Dile que fue un error y no se va a volver a repetir,

A ver Susana, para que a mí me quede claro,

follamos durante un tiempo

y eso ya te da derecho a darme consejitos matrimoniales.

Soy gilipollas.

por intentar ayudarte a estas alturas de la película.

Suerte, David.

No, para...

Joder.

Sandra, Sandra, espera.

(Música)

(Pasos)

¿Te has fijado en los camareros?

¿Qué pasa con ellos? Que los vigiles, también.

Sí, señor Márquez.

¿Has visto a tu hermana? -No, ¿por?

Perdona, es que justo estaba pensando en tomarme una c...

Un segundo, ¿sí?

-Ten cuidado, que lo que quiere es arrimar.

Si se pasa, le doy.

Sé que estás aquí, hijo de puta.

¿Dónde estás?

(Música)

Ya oigo su canción.

Está aquí, es su puta canción y va a hacerlo ahora, ¿me oyes?

(Música)

(Música)

Está en la azotea. Ve por ahí.

(Música)

(Ruido)

¡Quieto!

No se mueva, inspector.

(Música)

Cuánto tiempo sin verle, señor Vargas.

Me gustaría contarle tantas cosas...

Pero hoy no es el día.

Hijo de puta.

¡Márquez!

Ahora sí vas a decirme qué cojones está pasando.

Señor Sebas.

¿Qué hacen aquí?

Venía a avisarle, van a poner la última...

¿Interrumpo algo?

Nada. Por ahora.

¿Qué ha pasado?

¿El Carnicero?

Se ha fugado.

¿Y él? ¿Qué ha visto?

Estoy hasta los huevos de que intenten matarme.

Vamos abajo, venga.

Ha estado guay, ¿no? -Sí, ha estado muy bien.

-Susi, ¿estás bien? -Sí. Sí, sí.

¡Laura!

¿Ya te vas?

Bueno, sí...

Bueno, muchas gracias por todo lo que haces por la familia,

A ver, ¿quieres dejar de darme las gracias por todo?

Solamente hago lo que tengo que hacer.

Lo que os merecéis.

Buenas noches, Santos.

-Comisario.

-¿Qué tal todo? Muy bien.

Ha sido un auténtico placer. Igualmente.

-¡Márquez! Un momento.

¿Me esperas en el coche?

Quiero hablar con el inspector un segundo.

Ahora vienen las preguntas, ¿no?

¿Quién era el de la azotea? ¿Un terrorista?

Alguien muy peligroso.

¿Quién eres?

No me vengas con mentiras, no me vayas a tomar por gilipollas.

Tenías razón, no soy un policía cualquiera.

Pero tampoco soy de Asuntos Internos.

¿A qué te han mandado, entonces?

Márquez, soy un poli retirado,

pero si está pasando algo en mi barrio,

si mi gente corre algún peligro, quiero saberlo.

¿Quién sabe? A lo mejor hasta te puedo echar una mano.

Señor Márquez,

tengo que recordarle lo secreto de nuestra misión.

No podemos involucrar a agentes humanos.

Solo sabrá lo estrictamente necesario.

Además, si El Carnicero tiene su banda de hostiles,

nosotros necesitaremos a alguien que nos eche una mano,

Y ese hombre que has visto es el mejor policía de Madrid.

No encontraremos mejor aliado que él.

Mire una cosa.

¿Y esto?

Estaba en la azotea.

Es el casquillo de la bala que disparó El Carnicero.

Pero esto no es una bala normal.

Tecnología hostil.

Analízala.

Ese cabrón ha estado a punto de matar a alguien hoy.

No, yo no soy su objetivo.

Entonces, ¿a quién?

(Música)

(Llaves)

(Pasos)

(Silbido)

(Silbido)

(Silbido)

(Silbido)

la bala que le ha disparado El Carnicero no es normal.

Ha sido rociada con algún tipo de compuesto orgánico.

¿Y cuáles son sus efectos?

No lo sabemos.

Te vi.

-¿Abuelo? ¿Estás bien?

-Las clases de Física os las va a dar

vuestro nuevo profesor. -Tú, que esté bueno, por favor.

Si queremos saber el efecto que la toxina produce

en su organismo necesito una muestra de su sangre.

(TARAREA)

¿Tú eres gilipollas? ¡Hey!

Tú serás policía, pero yo soy madre,

y llevo muchos años luchando para que mis hijas sean felices

y no permitiré que lo rompas todo por un capricho.

(Música)

¡No, no, Papuchi, eso no!

¿Te importa que hable un minuto con mi sobrino?

¿Me estás diciendo que tu perro

está paseando mi sangre por toda Vallecas?

Aquí las preguntas las hago yo.

Para empezar, si no eres de Asuntos Internos

ni de la Brigada Antiterrorista, ¿quién coño eres?

Ahora que ya no me quiero,

que no me conoxco, que me abandoné.

Abrázame, mi amor, te lo ruego,

abrázame fuerte por última vez.

Ahora que ya nada espero,

ni siento ni anhelo, ni nada me sé.

Abrázame fuerte, amor, te lo ruego,

como si esta fuera la última vez.

Ahora que solo el ahora

es lo único que tengo.

Ahora que solo me queda esperar a que llegue el ahora.

  • Capítulo 7

Estoy vivo - Capítulo 7

26 oct 2017

Márquez sospecha que el Carnicero volverá a asesinar durante la ceremonia de condecoración de Santos. Al acto asistirán cargos públicos, compañeros de la comisaría y la familia Vargas al completo. Márquez y el Enlace acuden al evento para evitar un posible ataque del Carnicero.

Contenido disponible hasta el 30 de octubre de 2066.

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