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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Capítulo 6 - ver ahora
Transcripción completa

nadie puede saber su secreto.

Hijos de...

...perra.

Ayer cuando salí de mi casa tenía una familia,

un motivo para seguir viviendo.

Y en día y medio he muerto, he resucitado...

Qué poquito voy a durar, coño.

No tengo vida, porque esta mierda no puede llamarse así.

Soy su enlace.

He de supervisar sus primeras horas.

Subinspectora Susana Vargas, un placer.

¿Cómo no dijisteis que patrullaría con mi hija?

¿Usted es de Asuntos Internos? ¡Yo no soy...!

Yo soy...

nadie puede saber su secreto.

Muy bien.

Si esas son tus últimas palabras.

Señor Vargas,

tiene usted una misión.

¿Eh?

No es el único que ha regresado a la Tierra, señor Vargas.

Ya lo sé, me vine con este.

Que dicho sea de paso, le podían pagar un hotel,

en lugar de endosármelo a mí.

El Carnicero sigue vivo.

¿Y qué quiere de mí?

Que cace a ese asesino.

Si no lo hace,

las consecuencias pueden ser imprevisibles.

¡Ah!

(Disparos)

Hola, hola,

¿estás ahí?

El Carnicero.

(Timbre)

Márquez.

Mi cabeza.

Buenos días.

Va a necesitar toda su energía para comenzar su misión.

¿Mi misión? Nuestra misión.

Tu misión me la bufa.

Mi única visión es recuperar a mi familia.

¿Tienes a tu compañero ahí?

Sí. ¿Por qué? Invítale a cenar mañana.

¿Qué? Se la ha jugado por ti, ¿no?

Lo mínimo es invitarle.

¿A mí? A ti, sí.

¿Este tío de dónde ha salido? Su expediente está blindado.

¿Y a qué ha venido? No lo sé.

Hoy voy a encontrarme con mi familia,

y voy a hacer todo lo posible por recuperarla.

(Timbre)

Hola.

Usted debe ser Márquez.

Mi abuelo Arturo.

Encantado de conocerle.

Mi mujer era un regalo del cielo.

Y mis dos hijas.

Nunca pude imaginar que podrías perderlas y...

y menos así tan de repente.

Yo, si...

si pudiera volver a ver a mi marido,

solo le diría una cosa:

que la afortunada de tenerle siempre fui yo.

Por cierto,

me he enterado de lo tuyo con Susana.

Susana y su familia han sufrido mucho,

por el bien de todos, espero que no sufra más.

¿Qué cojones?

¿Se encuentra bien?

Sí.

No. No, no se encuentra bien.

¿A qué se refiere? No quiero ser grosero, pero...

no me está contando la verdad.

Alzhéimer. Sí.

Quiere usted volver a enamorar a su mujer, ¿verdad?

Más que nada en el mundo.

Pues entonces debe asumirlo,

su vida como Andrés Vargas terminó.

Debe ser Manuel Márquez quien la conquiste.

¿Qué quieres?

¿Ejercer de padre de la pobre huerfanita?

Es que no das la talla.

Tú a mi padre no le llegas ni a la suela de los zapatos.

¿Te enteras?

Sé dónde se esconde El Carnicero.

Y no hay duda, el rastro es reciente.

Lo tenemos.

Creo que es...

la verdadera fuente de energía.

(AMBAS) ¡Felicidades!

Hoy es el cumpleaños de mi madre, hace cinco años que no lo celebra.

Y le he preparado una fiesta sorpresa.

Feliz cumpleaños, cariño.

Voy a volarte la puta cabeza.

¿Perdone?

¡Ah!

Señor Márquez, ¿ya está bien?

(TODOS) ¡Sorpresa!

Pasábamos por delante y Teo ha insistido.

¡Bingo!

Este pedazo de cabrón le está tirando los trastos.

Últimamente siento que...

que mi marido está...

más cerca que nunca.

Deja de buscar el acumulador. Lo recuperaré.

Se lo prometo, lo encontraré sea como sea.

No, no lo buscarás.

Dejarás que todo siga su curso.

Pero es tecnología de la Pasarela.

No podemos permitir que circule por la Tierra.

Es el protocolo.

Si esa piedra cayera en malas manos...

No, no lo hará.

De hecho,

se encuentra en las mejores manos en las que podría estar.

(EL PERRO GRUÑE)

¿Qué cojones...?

Esto ya lo hemos hablado, a la cama no se sube.

Venga, al suelo. ¡Al suelo!

Al suelo.

Cama no, suelo sí.

Joder.

(Ruido)

¿Esto qué coño es?

Buenas noches, señor Márquez. Se ha iluminado.

El chucho, que se ha iluminado.

Es un perro, no un semáforo.

Que te digo que le sale una luz al perrito.

¿De dónde? De la punta del ciruelo, no te jode.

Mira. Es biológicamente imposible.

Mira, mira, mira. Mira la luz.

Échese un par de pasos para atrás, por favor.

Apague todas las luces.

¿Qué cojones es esto, un planetario?

No sé lo que es un planetario, pero esto no lo es.

Tranquilo.

Lo averiguaré.

# Ahora que empiezo de cero

# que el tiempo es humo, # que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, # te lo ruego,

# por si esta fuera la última vez.

# Ahora, que solo el ahora # es lo único que tengo,

# ahora, que solo me queda # esperar a que llegue la hora. #

¡Patri!

Tronca.

Te he estado esperando 20 minutos. ¿Dónde estabas?

-Y da gracias, que casi no vengo. -¿Por qué?

-Porque ayer atracamos una casa.

¿Y si ese hombre pertenece al Gobierno

o es de un servicio secreto? Su sobrino parece un ruso.

-Ven, mira.

No sé qué es esta piedra,

pero no es una piedra cualquiera.

-Pero... ¿qué haces?

-Hola. -Hola.

-¿Por qué la has traído aquí?

-Necesito saber su composición.

Voy a utilizar los microscopios del laboratorio...

-Pero ¿a ti se te va la pinza?

Es que podría ser... podría ser radioactiva.

¿Y si nos convertimos todos en mutantes por tu culpa?

-Vi lo que esta piedra es capaz de hacer,

es lo que necesito para contactar.

(Puerta)

-Mira qué bien,

los corderitos vienen con mamá loba.

-Venga, vámonos.

-Ñam, ñam.

-Las chicas normales se meten en el baño para hablar de tíos.

Pero vosotras no.

Vosotras os encerráis para hablar de radios y de piedras.

-Déjanos en paz.

-¡Cállate, corderito!

¿O acaso te he dado permiso para abrir tu puta boca?

-No os tengo miedo.

-¿Has oído eso?

No nos tiene miedo.

La huerfanita friqui no nos tiene miedo.

(BALBUCEA) -Yo... Yo sí.

Yo sí que os tengo mucho miedo, así que no le hagáis caso,

si queréis, os puedo dar un cigarro...

-Ni te muevas, o le arranco la nariz a la cerda.

-¡Suéltala!

-Bésame los pies.

-¿Qué?

-Que si quieres que la suelte, que me beses los pies.

-¡Eres una zorra! -Chúpamelos.

Que va a ser lo único que chupes en años.

-Tres segundos.

¡No voy a chuparte los putos pies! ¡Suéltala!

¡Suéltala, Fani!

¡No te voy a chupar los putos pies! ¡Suelta el móvil!

-Dos segundos. -¡Fani, en serio, suéltala!

-Uno.

-Suéltala. -Oink, oink.

Mira cómo sangra la cerda.

-¡Para, para, para! -Cero.

-Joder, tía, ¿qué coño...?

(Timbre)

¿Qué ha sido eso?

¿Qué hemos robado?

-No lo sé.

Patri.

Patri...

Patri, ¿estás bien?

Patri.

¡Señor Márquez!

Le traigo una delicatesen.

¿Ha oído hablar de las torrijas?

Señor Márquez...

¿Qué hace?

Intentando encender tus pantallitas. ¿Cómo lo haces?

Así.

¿Para qué las quiere?

Para ponernos en orden.

Proyecta todo lo que tengamos acerca del Carnicero.

Vosotros me devolvisteis a la Tierra por un motivo,

que es cazar a este cabrón, ¿no?

¿Quiere una torrija? No, gracias.

Lo que no me dijisteis es que era una especie de vampiro.

Yo tampoco estaba al tanto de eso. Ya.

Bueno, ponme las imágenes de las personas que ha convertido.

El primero es Marvin Carranza.

Que intentó matarle.

El segundo Carlos Gandía.

Cabeza de turco.

¿Quieres dejar de interrumpirme?

El tercero el cerrajero, que también intentó matarme.

Y a todos estos los convirtió por un motivo.

Lo que yo me pregunto como policía es por qué

convirtió a la vieja de la pensión. Para matarme a mí.

Me disparó con una escopeta. No, eso fue casual.

Además, perdóname, con todos los respetos,

tú no eres el importante.

El Carnicero no esperaba que llegáramos a la pensión.

¿Ha averiguado algo acerca de este...

"discoteque"? "Nein".

Solo sé que es tecnología hostil.

Parece ser que los malos también tienen sus trastos.

Bueno, pues...

porque es la única pista que tenemos.

Me voy a la comisaría.

¡Señor Márquez! ¿Qué pasa?

Tome, échese una torrija al pecho.

Por lo bien que lo ha hecho.

¡Ah! Que ahora le estás dando al refranero español.

¡Sí! Es un pozo de conocimiento.

Pues hombre refranero, hombre puñetero.

Trabaja, perico, que el que nació para ser pobre, ni el rey hace rico.

Buena esa.

Que pase un buen día. ¿Qué la alegría, belleza cría!

(Teléfono)

¿Ya se acabó la reunión?

Hace 10 minutos.

¡No me jodas!

¡Inspector Márquez!

¡A mi despacho!

Cierra y siéntate.

Llevas reloj?

Sí.

¿Y lo miras?

Claro. No, no lo miras.

¿Sabes lo que le pasa a la gente que no mira el reloj,

en esta comisaria o en la vida en general?

Lo siento... ¡No vuelvas a llegar tarde, Márquez!

¿Has entendido la frase?

Intentaré que no vuelva a pasar.

Pero nadie es perfecto.

¿Estamos un poquito sobrados? No.

Me estoy haciendo al barrio, nada más.

Espera, espera, espera.

No te he llamado solo por eso.

Quería tratar contigo un asunto más personal.

¿Más personal?

¿Sabías lo de las cintas?

¿Qué cintas?

Vargas le grababa todos los años una cinta a Laura por su cumpleaños.

Muy pocos los sabíamos.

No sé a dónde quiere llegar.

A que tú te presentas en su fiesta con un radiocasete.

Eso es un poquito raro, ¿no?

Era un regalo de nuestra época, fue una casualidad.

Puede, pero esa familia es como una familia para mí.

De hecho es mi familia.

Y no quiero que nadie se presente tocando los cojones

y recordándoles el pasado, ¿estamos?

De Vargas. ¿Perdón?

Que esa no es tu familia.

Es la familia de Andrés Vargas.

Andrés Vargas murió.

Puedes irte.

Ayer, tu...

tu discursito del cumpleaños...

Puedes engañar a cualquiera, pero a mí no.

Sé perfectamente lo que estás haciendo.

¿Y qué se supone que es lo que estoy haciendo?

Quieres robarle la mujer a Vargas.

Tú sigue hablando así, hijo de puta, que te empapelo.

Te conozco.

Sé cómo eras antes de ser comisario.

Óscar Santos, borracho, ludópata

y un hijo de la gran puta que dejó tirado a su compañero

la noche de su muerte por darle al burle.

Por jugar una partida de cartas.

¿No te sientes culpable?

¿Todavía tienes la conciencia tranquila?

¿Quién cojones eres?

¿Y a qué has venido a esta comisaría?

No vuelvas a acercarte a la mujer de Vargas, ¿me oyes?

No des un paso más hacia ella o te encontrarás conmigo.

¿Qué quería?

Recordarme los horarios.

Te ha echado una bronca gorda, no?

Parece que te han metido un sable por el culo.

Más o menos.

Un 512. ¿Un 512? ¡Ah!

¿Te gustan? Odio los 512.

(Bullicio)

Vamos, a por el bingo.

El recibo de la luz.

170 euros.

¿Cómo?

Pues nos ha subido, ¿eh?

Y esto es por la radio de la niña.

-¡Qué va! Eso es por los fantasmas.

-¡Qué dices de los fantasmas!

Los cargadores, la tele, todo lo que dejamos encendido,

eso chupa de lo lindo.

Energía fantasma, lo llaman.

¡Tú sí que eres fantasma! Dame otra factura, anda.

El agua.

Bueno, esto mejor lo dejamos para el final.

(RÍE)

Ya te dije que lo dejases para el final.

(Teléfono)

¿Óscar?

Laura, ¿te pillo en mal momento?

No, no, no, estoy aquí con Arturo, repasando facturas.

Que por cierto, te manda saludos.

Dime, dime.

Esta tarde ponen una sesión de cine de los ochenta y,

y... mi hermana...

que me ha dejado tirado a última hora y tengo dos entradas,

¿Al cine?

Dos palabras: Dirty Dancing.

¿La primera? (RÍE)

No me puedes decir que no a una película de amoríos

(RÍE) Vale.

¿Te paso a recoger?

No, no, no, dime dónde es y nos vemos allí.

Eh, bueno, pues nos vemos entonces.

Vale. Vale, hasta luego. Chao.

Chao.

¿Qué pasa?

Nada.

¿Te vas al cine con Santos?

Sí.

¿Me vas a detener? -No.

Mira que te está rondando.

¡Ay, Arturo por favor!

Que es Santos.

Y no digas rondar, que no vives en una copla.

Anda, dame otra factura.

Los abrigos de las niñas.

# Ay, mare, # qué caro sale el invierno. #

(RÍEN)

(Móvil)

¿Enlace? ¿Quién es Enlace?

Eh... es una broma entre mi sobrino y yo.

Dime, Yago.

Señor Márquez, solo quería informarle

de mis avances con las luces del collar.

Y saber qué tal su día. Esta mañana se ha ido muy rápido.

Es que ahora... ahora no puedo hablar, perdona.

¿Va en el coche con su hija?

Exacto, sí.

Entonces, seré breve.

He intentado averiguar el significado de los puntos rojos.

Al principio he pensado que podían ser constelaciones,

luego puntos en un mapa... Que ahora no puedo hablar, te digo.

Al final, solamente he encontrado una imagen

que coincide en alguno de los puntos.

¿Conoce usted a Cobi? ¿La mascota? ¿Los Juegos Olímpicos?

Exacto.

Pues si giramos a Cobi unos 90 grados hacia la derecha,

hay una coincidencia de varios puntos.

Uno de ellos en el mismo hocico de la criatura.

O sea, que no tienes nada.

Exacto, ni tampoco sé qué relación puede tener esto con el Carnicero.

Vamos, que me aburro.

Eh, nos vemos luego, ¿vale Yago?

Adiós, señor Márquez.

¿Hablabais de Cobi?

Déjalo.

La calle del Espino.

Sí, ayer desapareció una señora mayor.

La dueña de la pensión.

Y creo que la cosa es más jodida de lo que parece.

¡Vamos!

Vamos, vamos.

Sí, por ahí, por ahí, por ahí.

Pero el flequillo, más en la frente. -Y la boquita, más sonriente.

Y no tenía cejas, eh...

-Y más mofletes, más. -Más mofletes, no, más pepino.

¿Quiénes son? Estos son los testigos.

Ayer escucharon gritos y ruidos,

y dicen que vieron a un hombre vestido de traje salir de la casa

haciéndose pasar por poli y que llevaba placa.

¿Y vieron el nombre que ponía en la placa?

No y me estoy volviendo loca.

No lo jures.

¿Tenemos ya el retrato robot?

(TESTIGOS) La mirada muy intensa y la piel lavada,

igualito que un San Pancracio.

-Ya, tenía cada de gilipollas.

Ponte ahí, ¡anota, dibuja! Cara de gilipollas.

¿Sabes lo que es? -Tiene los ojos azules...

Igual podemos prescindir del retrato robot, ¿no?

Bueno, eh, disculpen.

Gracias. (AGENTE) Disculpen.

Con permiso.

(Emisora)

¿Alguna teoría?

Hombre, no creo que se haya escapado con su novio en una Harley.

Puede ser un robo, ¿no?

No, no faltaba nada.

Señor Márquez, tengo que confesarle algo terrible.

¿Disparo a bocajarro?

(HABLA EN UN IDIOMA ININTELIGIBLE)

Eh...

No creo.

¿Tú crees que la encerraron aquí?

¿Pero no lo has visto? Era un palillo.

No pudo tirar la puerta ella sola.

No, sé. Igual estaba poseída. Ya, claro.

¿Qué creéis que habrán hecho con el cuerpo?

Pues no lo sé, pero los vecinos estaban en la entrada,

lo hubieran visto.

(Golpe metálico)

¿Qué haces? ¿Eh?

¿Crees que la han tirado por ahí como en las películas?

¿Por la ventana?

No, no creo.

Cris, ¿habéis investigado ya si tenía familia?

¿Con quién estuvo en las últimas horas? ¿Y?

Poca cosa. Seguimos preguntando por los alrededores.

A ver si alguien vio al hombre del puto traje.

¿Nos vamos?

Venga sí.

¡Pues anda que tú! (RÍE)

¿Qué haces? -¿Y tú?

-Vengo a ver a Laura. Cosas de chicas.

Me paso luego por ahí. -Venga.

Que te voy a hacer las mejores bravas

que se han visto en Vallecas.

-¡De verdad, como me conquistas!

Tengo que colgar. -Adiós, amor. Hasta las bravas.

Es Sebas. -Sí.

¡Qué pareja más mona hacéis! -Sí.

Bueno, dentro de poco podremos salir de parejitas, Sebas y yo,

Santos y tú... -¿Qué dices?

-No, ¡cuéntamelo! (RÍEN)

Dirty Dancing.

Pues sí.

-No, voy a por café. -Qué mono el comisario.

No, no, no te vayas, cuéntame.

-Te va a parecer una tontería, pero me estoy arrepintiendo.

¿De tu oscura adicción a los musicales?

-A ver maría, que tú sabes perfectamente que yo...

bueno, a ver, que salir, salir, solo he salido con Andrés.

-Defíneme salir porque si te refieres a sacar

tu culo fuera de casa para ponerlo en la butaca de un cine,

-Con Santos. -Con Santos.

-Mira, esto te lo digo porque te quiero.

Tienes que dejar el duelo ya.

No solo por tus hijas, si no por los que te quieren y se preocupan por ti.

-No. No quiero.

Pero bueno, ¿eres tonta?

Perdóname.

Vamos a ver, siempre hay querrás a Andrés.

Y le tendrás aquí, en tu corazón.

Pero por favor, que solo estamos hablando de ir al cine.

Que no te vas a un motel a hacer el guarro.

Que por otro lado no te vendría nada mal.

Que tampoco entiendo por qué le doy tanta importancia,

porque a ver, que es que Óscar ha sido siempre nuestro mejor amigo,

y lo único que quiere, supongo, es pues eso, retomar esa amistad

y vamos, normalizar. -Normalizar, normalizar, ya está.

Además ese bigote cerca tiene que hacer un cosquilleo...

Y no te digo dónde. -Eres muy guarra, ¿eh?

-¿A qué sí?

-Hay que decirle que se afeite eso.

-¡No, por favor! Que le da pinta de francés.

Voy a hacer café, ¡cochina!

(Música)

Vale, aquí estaremos tranquilos. Pasad. Sentaos aquí.

¿Qué hacemos aquí?

Quiero comprobar algo.

¡Ah! Todavía me duele.

Casi me arrancan la nariz.

¿Por qué no os defendéis?

-Pues porque creo en la justicia del universo.

En dos años yo voy a estar en la universidad

y ella va a estar preñada. Y en 10, yo voy a ser rica

y ella va a ser una mujer florero.

¡Guarda eso! -Patri, por favor.

-¿No es que la piedra reventó las bombillas de los baños?

-No lo sé. Por eso estamos aquí, porque necesito hacer una prueba.

Sacad todos los aparatos electrónicos que tengáis.

-¿Para qué? -Patri, sácalos, por favor.

Y abridlos, ¿vale?

-Y ahora, ¿qué?

-Ponemos la mano en la piedra. -No, no, ni de coña.

-Patri...

(Ruido)

¿Lo veis? Somos nosotros.

Es nuestra energía la que hace funcionar la piedra.

Ella solo es un canalizador. -A mí esto me da yuyu.

-¿Y si nos ponemos un poco más lejos? Así veremos su potencia.

Eres un genio. A veces. -Gracias.

No salpiquéis.

(Música)

Inspectora, ¿tienes un momento?

Yo voy a apagar el ordenador y me marcho a casa.

¿Quieres que te espere?

Vamos.

Me cago en mi puta vida...

Pues que no hemos podido hablar. Eh...

Nada... Siento que tuvieras que encontrarte a Sandra.

No sé qué aire le entró, nunca viene a comisaría...

Tu mujer. Sandra, no, tu mujer.

Ya.

Bueno, pues lo siento.

Ya, yo también lo siento, David.

Todo esto es un error y siempre lo ha sido.

A ver, Susana, no podemos tener la misma conversación

en bucle una y otra vez. Es que no hay nada que discutir.

Tu mujer no merece que la engañen, tu hijo merece tener un padre,

y yo merezco estar con alguien que no me tiene de segundo plato.

La voy a dejar. Te lo juro. Solo necesito tiempo.

Es que no hay tiempo. Ya está.

¿Ya está?

¿Me estás dejando? ¿Se acabó?

Dime que no me quieres.

Dime que no sientes nada por mí.

David, se acabó.

Para siempre.

(Bullicio)

¿Estás bien? De puta madre.

(Gruñidos)

¡Oye! ¡Eh!

¿Yago? ¡Aquí, señor Márquez!

¿Cómo te suena ser sospechoso de asesinato?

Pues no me suena muy bien.

Porque has estado a puntito de convertirte en eso.

¿Yo? Tú, sí, tú.

Los viejos con los que hablaste ayer,

los viejos de la pensión dijeron que habían visto a un tipo

clavadito a ti, vestido con traje.

¿La policía me pisa los talones?

Nada, que he estado viendo una película de mafiosos

y me gustaba como hablaban.

¿Que ya no le das a los refranes?

No, lo poco agrada y lo mucho cansa, señor Márquez.

Entonces, ¿soy sospechoso?

Tranquilo, esos viejos no distinguirían a su ficus

de Chuck Norris. Pero la próxima vez sé más discretito, ¿vale?

Pero si soy todo sigilo. Ya...

No llamo la atención. Como un camaleón, igual.

¿A dónde va?

Eh... me voy a dormir.

Pero si aún es de día. Y le he preparado unos san jacobos.

Te lo agradezco pero mañana me los comeré.

Señor Márquez, si le dice que no a unos san jacobos...

es que a usted le pasa algo.

¿Cómo ha ido el trabajo?

¿Te imaginas mis huevos en una licuadora?

Pues así, más o menos.

¿Qué ha pasado? Nah, no ha pasado nada.

Señor Márquez...

hable con su enlace.

Cuénteme. ¿Qué le preocupa?

Pues que mi antiguo mejor amigo, el mayor cabronazo del mundo,

le está tirando los trastos a mi mujer.

Ya, pues esta mañana le he dicho que si volvía a acercarse a ella,

le partía los piños. No, mal, muy mal, señor Márquez.

Inteligencia emocional. Bueno, me salió del alma.

Laura es la única mujer con la que he estado en mi vida.

Estábamos hechos el uno para el otro.

Y sinceramente no sé cómo voy a volver a enamorarla.

Verá, hace años,

acompañé un anciano venerable en su salto al otro lado.

Un hombre de los que ya no quedan.

Ese hombre me dio un consejo.

Me dijo que para conquistar a una mujer se necesita labia,

viagra, o pico y pala.

Hoy le doy ese consejo a usted.

¿Y quién era el ilustrado?

El doctor Puga. ¿Quién?

El doctor Julio Iglesias Puga, padre de Julio Iglesias.

¿Pero a ese tipo no le llamaban "Papuchi"?

El mismo.

¡No me jodas!

Toda una saga de galanes.

Haga caso a "Papuchi".

Tiene que pasar a la acción con Laura.

Usar el pico y pala. Ganarle la partida a Santos.

¿Y cómo? Porque yo, no soy yo.

¿Te dijo "Papuchi" cómo enamorar a una mujer siendo un poseído?

Pico y pala, señor Márquez.

Todo se reduce a pico y pala.

(SUSPIRA) A dormir.

Pero esta vez para siempre.

¡Hola!

El amor humano es muy duro, "Papuchi".

¿Puedo llamarte "Papuchi"? ¿Eh?

(SUSPIRA) ¡Ay!

¡Qué hombre!

Le tiró los trastos a media Pasarela, el muy truhán.

(Música)

Va en serio, aparte, esa peli ha envejecido fatal.

Pero qué me estás, ¿qué dices?

Solamente hay una peli peor que Dirty Dancing,

y es Dirty Dancing 2. (RÍE)

Que te has pasado toda la película imitándole.

No, perdona, no, no, no yo he...

Perdona, pero todo el rato estabas haciendo...

No, no, de eso nada. Yo no he hecho eso, que yo no...

No, mira, presta atención.

(RÍE) ¡No me hagas eso, por Dios! Pero, ¿por qué?

Oye, por favor, ni una palabra a tu hija de esto.

Que no, que yo soy una tumba. No, una tumba no, oye.

Te falta el tupé. No me jodas con el tupé, ¿eh?

que el respeto se gana con años y se pierde en un día.

Yo no le voy a contar esas perversiones a mi hija.

Bueno, mejor, vale. (RÍE) ¡Qué burro eres!

Yo creo que te quedaría muy bien. ¡Qué va!

¿Por qué no? Pues porque no.

Te dejas un poquito y... ¡Qué no! No, tupé no.

No mira, tupé no, pero ¿café?

Todavía es pronto.

(DUBITATIVA) Um...

Perdón. No, no, no, no pasa nada.

Es que no he... Que no pasa nada.

Me tengo que ir. Claro.

Laura.

Lo siento. Que no pasa nada, de verdad.

Tranquilo, no pasa nada, soy yo que... Gracias por el cine.

(Bullicio)

¡Hola! ¡Susana!

Ni me acuerdo el tiempo que hace que no te veo por aquí

fuera de horas de trabajo. No, no, no, no me pongas una caña,

Bueno, tiramos la casa por la ventana, ¿no?

(RÍEN)

Ya.

Otro para mí, señor Sebas, por favor.

¡Buenas noches! ¡Buenas!

Parece que no voy a beber sola al final.

¿Dónde has dejado a tu tío?

Hoy necesitaba su espacio,

y yo me he lanzado a la noche.

Claro que sí, al bar de Sebas, a darlo todo.

¿Has cenado? No.

Pues no te pases bebiendo.

Tranquila, yo no me emborracho.

Ah, vale.

¡Otro!

Vas muy deprisa tú, ¿no? Sí.

(Mensaje)

Está sonando el... Ya.

(SUSPIRA)

Sebas, pon dos chupitos de tequila mejor.

Nunca he probado ese licor.

¿Que no has probado el tequila?

Ese licor te va a cambiar la vida.

¡Venga!

(Música)

No, no, no, ¿dónde vas, dónde vas? Espera, animal, espera.

Sal,

chupas la sal,

chupito de tequila de un trago,

y limón.

Sal.

Venga, para dentro, para dentro. (RÍE)

¿Otro?

¡Para dentro!

(RÍE)

No, es que te voy a decir una cosa,

porque no me viste hace unos años, chaval, ¡eh!

Es que yo era la reina de los bares.

La reina de los bares.

¿Y por qué ha decido volver esta noche la reina?

(RÍE)

Señor Sebas, a ver, estos vasos son pequeñísimos.

Por favor, es que no cabe nada, ¿puede rellenar un poco más?

Bueno, mira, yo os dejo con la botella,

que no quiero saber nada.

¿Y bien? Pues que...

hoy lo he dejado con...

un amigo, novio que...

que estaba casado y yo me sentía mal, ¿sabes?

Pero, ¿lo has dejado?

Como una campeona.

Entonces no deberías beber para olvidar.

¿No?

Lo que has hecho es heroico.

Te has dado cuenta de tu error, y lo has solucionado.

Después de dos años, pero sí, sí.

El tiempo es algo muy relativo, yo te podría hablar mucho de eso.

Tú sabes de esas cosas, ¿no?

El caso es que lo has dejado.

Lo que no entiendo es por qué estás tú en la barra y no él

¿Quién, David?

Es a él a quién han dejado, ¿no?

Tú eres la dejadora.

Dejadora, sí. Claro.

Y no eres cualquier dejadora, eres... tú.

¿Y qué quiere decir eso?

Bueno, yo... yo no he conocido muchas mujeres.

Ay, ya. Vivas, quiero decir.

(RÍE)

Pero me atrevería a decir que uno no se encuentra

con una mujer como tú muy a menudo.

Guapa, simpática, inteligente, divertida...

Cuantas cosas. ¿Me falta un dedo?

(RÍE) ¡Ah, no!

Pues eso, que el que debería estar emborrachándose es David.

Ya...

Eres monísimo Yago.

(RÍE)

No te rías, te lo digo de verdad.

Bueno, a ver, los del tequila, que tengo que ir echando el cierre.

Um, ¿te apetece que sigamos la fiesta en otra parte?

(RESOPLA)

¿Dónde?

Joder, qué picadero tienes aquí montado, ¿no?

¿Si, no? (RÍE)

(Música)

(JADEA)

Espérate. Espera, espera, que me duele.

Así mejor.

(RÍE)

Vale, ¿puedes? Sí.

¡Ah!

¿Qué tal? Bien, bien, voy.

¿Sí? Es que no sé cómo es.

(RÍE)

¡Qué bonito es vivir! (RÍE)

¡Joder!

Es que yo nunca había...

(Música)

(JADEAN)

"Esa familia es como una familia para mí,

de hecho es mi familia.

Que no hay nada por brutal que sea que pueda destrozar una familia

si depende de la fuerza y la valentía de una mujer como tú."

Tu vida como Andrés Vargas terminó.

Andrés Vargas murió.

(JADEA)

Otro día más.

(Puerta)

(Pasos)

Buenos días, si el perro es tuyo, lo cuidas,

que ha estado toda la noche gimiendo como, como, ¿me entiendes?

Sí, sí, señor Márquez, lo siento.

Déjeme que me vista y salgo ahora

y le hago el desayuno y hablamos, por favor.

¿Y esto?

¿Tú que eres el ligón de las galaxias?

¿Quién es? ¿Quién?

Señor Márquez, de verdad, ahora salgo y se lo cuento.

Me lo cuentas luego pero con pelos y señales, ¿eh?

¿Vale?

Oye, no será la rubita del tercero, ¿no?

Pues mira, no, no soy la rubita.

No soy la rubita del tercero.

Yo me voy ya porque es que... Y ya luego te veo en comisaría.

Inspector, buenas noches, eh... buenos días.

(Música)

¡Me cago en mi puta vida!

Señor Márquez, se está usted equivocando de cabo a rabo.

Yo no me he aprovechado de su hija,

estaba dolida y solo quería aliviarla.

¿Aliviarla? Calla y corre.

Por favor, tenga en cuenta que no me regenero, señor Márquez.

Claro. Esa es la idea.

De todas las terráqueas que existen, has tenido que...

(SUSPIRA) Con mi hija.

Apriete el gatillo, señor Márquez.

Hacerle esto a mi único ser querido no tiene perdón.

Me lo merezco.

Y usted se merece un enlace mejor que yo.

Adelante, dispare.

(RESPIRA PROFUNDAMENTE)

Venga, fuera de aquí.

Si vuelvo a verte por aquí

no te va a llegar Vallecas para correr. Vamos.

¡Vamos!

Espera, espera, espera.

Espera un momento.

(Ladridos)

(Ladridos)

Eso sí que es tuyo. ¡No, fuera!

(Música)

(Música)

(Música)

(Microondas)

¿Qué haces levantada a estas horas?

No calientes la leche en el microondas.

En la olla, que es más sano.

Me voy a desayunar a mi cuarto.

¿Dónde vas tú?

¿Qué te pasa?

-Buenos días nos de Dios. -Buenos días.

¿Quieres que hablemos delante del abuelo?

(ABUELO) ¿Hablar de qué?

Vi ayer a mamá.

-Estaba besándose con Santos. -¿Qué?

(ABUELO) ¿Tú besaste a Santos?

A... A ver, siéntate.

Que te sientes.

Te lo voy a explicar una vez.

No tengo por qué darte explicaciones.

Pero como es verdad que en esta casa somos tan sinceros

y nos lo contamos todo...

Yo no besé a Santos.

Él me acompañó desde el cine a casa y me besó.

Fue un error por su parte, se disculpó y ya está.

Yo no te vi muy a disgusto.

Bea, cuidado, ¿eh?

Es el compañero de papá, mamá.

Está mal.

Ay, vamos a ver.

Cariño, en esta casa llevamos muchos años, muchos

llorando la muerte de papá.

Y ha sido muy duro.

Para todos.

Yo no busco nada.

No busco a nadie.

y para mí, también.

No hace falta. Solo escucha, que soy tu madre.

Papá fue el amor de tu vida, ¿no?

Lo fue, lo es y lo será siempre.

¿Entonces por qué estás con otro hombre?

¡Pero que no estoy con otro!

Besaste a otro hombre que no era papá.

Dices que le quieres, pero le estás olvidando.

(GRITA) ¡Todos le estáis olvidando!

Seguir con vuestras vidas como si nada es olvidar a papá.

Yo siempre defenderé lo que decidas, Laura.

(Puerta)

Hola.

Y tú, ¿de dónde sales?

¿Qué? Una noche larguita...

Eh... Sí, porque es que fui al bar de Sebas

y me encontré con una amiga y una cosa llevó a la otra...

Mamá besó a Santos.

(LAURA RÍE)

Pero, ¿qué me he perdido?

Cojonudo, Susana...

Si esta es tu nueva vida, bravo por ti.

Si lo es, ¿qué coño tienes que decir?

Hombre, como tu superior,

te agradecería que no llegases apestando a alcohol.

No sé, digo.

Tómate unos días, anda.

Descansa, emborráchate, ponte ciega

si es lo que necesitas, pero te aclaras.

Y después, hablamos. Vale, David.

Perdón por lo de esta mañana. Déjalo, por favor.

Bueno, pero quiero... No quiero hablar más del tema.

Pues vengo a alegraros el día.

Lo dudo.

Joder, cuánto odio.

Cuéntame, ¿qué has encontrado?

Vale, he estado revisando

los informes sobre las declaraciones de ayer.

Y creo que tenemos algo.

"Varios vecinos han visto circular un descapotable,

un Cadillac rojo, por Vallecas".

Al lado de la pensión.

El dueño del estanco dice

que vio a alguien tirar un fardo desde arriba.

(SUSPIRA)

La tiraron.

Mataron a la vieja y la tiraron.

y la tiraron por la ventana.

Vale. Gracias, Cristina.

No, no. Todavía hay más. ¿Qué?

Este es el caso de Marvin Carranza.

¿Recordáis el día que robó la ballesta?

A ver.

Eh...

"Dos agentes de la policía local..."

El sospechoso en cuestión conducía...

Un descapotable robado.

Puede que estemos ante el mismo sospechoso.

¿Hay descripción del conductor?

No es muy precisa.

De todas formas, el caso es tuyo.

Vale.

¿Cuándo son las oposiciones a subinspector?

En un mes...

Lo vas a petar, Cris.

Muy bien, gracias. Informa al comisario.

Vale. ¿Nos vamos?

Pues a hablar con los locales, quiero saber su versión.

(Música)

(Música)

(SUSPIRA)

(Música)

¿Qué haces? Tenemos que hablar.

No puedo hacer como si no hubiera pasado nada.

Te he dicho... Lo siento, de verdad.

Siento lo de esta mañana.

He dicho que corramos un tupido velo, por favor.

Ya, pero no es solo eso.

No está bien presentarse en casa de un compañero

y echar un polvo con su sobrino.

Está feo, está feo.

Susana, corramos un tupido velo.

¿Vale?

Además, no tienes que disculparte, no tienes culpa.

¿Que yo no tengo ninguna culpa?

Que no tienes culpa de nada.

¿Quién te crees que se ha follado a quién?

¿Podemos evitar esa palabra, por favor?

Es que quien se ha follado a tu sobrino he sido yo.

Lo siento si le he utilizado, porque es un buenazo.

Pero es que también está buenazo.

Y ahora, si quieres, corremos un tupido velo.

Tengo más resaca que tres.

No haber bebido.

Típico de padre.

¿Qué?

Que típico de padre.

(Motor)

He cambiado de opinión sobre devolver la piedra.

Está loca.

Es que no sé, esa piedra tiene un poder...

Podríamos venderla y forrarnos. Nos vamos a las Bahamas.

pero en internet hay mercados negros y cosas

y nos la quitarían de las manos.

Tía, Bea.

(Música)

¿Has conseguido recuperar el vídeo?

La perra esa se ha cargado mi móvil y mi madre no quiere comprarme otro.

Se cargó tu móvil y todas las luces del baño.

Pero pienso averiguar cómo coño lo hizo.

Tienes muchos secretos, corderito.

Les he dicho que está todo en el informe.

Paré el vehículo justo allí.

Era un Corvette blanco, ¿no? Más que Iniesta.

ya les he dicho que está todo en el informe.

Es verdad, de aquí no vamos a sacar nada más.

Vámonos. No, un momento.

A ver, el coche está muy bien descrito,

pero no hay nada del conductor.

Varón, ojos azules...

Unos... treinta.

El individuo parecía que venía de una boda.

¿Llevaba camisa blanca?

Y la cara de gilipollas.

Vale, muy bien, agente. Gracias, nos ha ayudado mucho.

Gracias.

Parece que el sospechoso coincide con el de la pensión.

Está relacionado con Marvin Carranza.

O sea, que tenemos en Vallecas a un secuestrador,

presunto asesino,

aficionado a los descapotables, a la ropa blanca

y con cara de gilipollas.

que has descrito al quesito de mi sobrino?

Pero no me lo imagino haciendo el mal.

¿Mi sobrino?

Tú me dirás, ¿no?

hay una cosa más.

No lo metí en el informe para que no me pusieran de loco,

pero el tío ese llevaba un cacharro muy raro.

Él lo llamó un detector de entes...

¿moscos?

No, ¿toscos...?

No...

Hostiles.

Detector de hostiles... Confirmado.

Nos enfrentamos a un auténtico gilipollas.

Vale. Gracias, agente.

(Teléfono)

Dime, María.

Tu madre no contesta.

¿Qué tal el cine con Santos?

No puedo hablar. (TELÉFONO) Mujer,

Un resumen, dame vidilla.

(TELÉFONO) No. Sí.

Habla con mi madre mejor, anda.

(TELÉFONO) Bueno, en cuanto pueda.

¿Despedida y beso?

¿Quieres cotillear tú también? No...

Se dice el pecado, no el pecador.

Ponte el cinturón.

(SUSPIRA)

(EN VOZ BAJA) Puto Santos de los cojones.

Una cañita para alegrarte la vida.

Gracias.

Oye, Sebas.

¿Puedo hacerte una pregunta?

Depende, siempre depende.

Eras muy amigo del comisario, ¿no?

Culpable.

Y Andrés, también.

Éramos uña y carne.

No, pues no lo veo mucho por aquí.

Santos y yo...

Eso se queda para nosotros.

Ah, claro, yo soy un extraño.

No me vas a contar tu vida, claro.

Tú eres un perro.

Yo también he sido policía, coño.

Eso es de primero de interrogatorio.

Bueno, quería ver si estabas oxidado.

¿Por qué te interesa Santos?

Porque es mi jefe.

¿Sabes qué hacía con los confidentes?

Cuando me daban los soplos yo se lo recompensaba.

Información por información.

Exacto, campeón.

Yo te pregunto a ti, tú me preguntas a mí.

¿Y qué quieres saber de mí?

¿Eres de asuntos internos? No.

¿Estás investigando a Santos?

¿Por qué iba a hacerlo?

No, por nada...

Cosas que se me ocurren a mí, así, de repente.

Creo que conoces a ese cabrón tan bien como yo.

Así que no tengo que decirte nada.

Pero no te fíes de él.

No es ningún mierda.

¡Hombre!

El del tequila.

¿Qué? ¿Dónde te has dejado a Vargas?

¿A Chavela Vargas?

Hola, señor Sebas.

¿Me puede poner, por favor, un poco de agua?

No, para la resaca, mejor un gazpachito.

Vale.

(SUSPIRA)

¿Me puedo sentar?

(RESOPLA)

No tengo excusa, señor Márquez.

pero yo no me lo voy a perdonar jamás.

Hay tres mil millones de mujeres en el mundo

y has tenido que acostarte con mi hija.

Que no me des detalles, chaval.

Ni siquiera sabía que ese cacharro tuyo era funcional.

¿Por cacharro se refiere a mi órgano reproductor?

Que te calles la boca.

No quiero escucharte una palabra sobre lo ocurrido

ni hoy, ni mañana, ni nunca jamás, ¿estamos?

¿Significa eso que me perdona?

Significa eso que Laura salió con Santos,

y que no quiero cabrearme también contigo.

Eso significa.

Lo siento.

Por cierto,

Se busca por doble homicidio y secuestro

a un tío con ojos azules y camisa blanca.

No sé si...

¿Ha aumentado a doble homicidio?

Marvin Carranza y la vieja.

¿A quién se le ocurre ir por ahí con un descapotable?

¿A quién?

¡Señor Márquez!

Sí, tienes un problema si te cogen.

Bueno, tenemos un problema.

No se trata de eso.

Tal vez yo no sepa mucho de amor entre humanos,

pero sé que no puede rendirse.

Debe usted luchar por lo que quiere.

Vaya a casa de su mujer

Declárese.

Sabotee a Santos. Haga lo que tenga que hacer,

pero pelee.

¿Dónde va?

Quiero estar solo.

Qué coño, si ya estoy solo.

¿Quieres un abrazo de alegría?

Tú te lo pierdes.

Bienvenida al mundo de no luto, al siglo XXI.

Ha sido una cagad, María.

Mujer, solo fue un pico.

Pues no debería haber pasado. Punto.

¿Has hablado con Santos?

(LAURA SUSPIRA)

No tienes por qué sentirte culpable, corazón.

No has hecho nada malo.

que le estoy traicionando todo el rato?

Bueno, es que le he traicionado. Ya está.

¿Y si hubiera sido al revés?

¿Cómo al revés?

la que hubiera muerto en un accidente, no Andrés.

¿Qué querrías para él?

Que fuera feliz.

Estando solo...

Santos es un buen hombre.

Lo del beso fue un error, se precipitó.

Pero si yo fuera tú,

le daba una oportunidad.

Bea nos vio.

Besándonos. Me odia.

Seguro. Si no es por eso, sería por otra cosa.

Es adolescente, le va en el cargo.

¿Nos vamos a comer para celebrarlo?

Tu primer beso.

¡La que vamos a liar cuando sea tu primer polvo!

-No, para. -Vamos, mujer, vamos.

(LAURA) No seas guarra, ¿eh?

Venga, Mario, más fuerte.

Vamos, que no puedes.

No habéis ni desayunado esta mañana.

Vamos, venga, venga.

Dios mío, Roberto, dale un poco más. -No, que me duele.

¿Qué pasa Patri? Vamos.

-Te ayudo. -Que sí puedes, una más.

-Va, va, va, va. -Venga, tía, que sí.

Venga, un poco más de esfuerzo.

Esa perra tiene la mochila más hortera del instituto.

¿Le meamos dentro?

Somos señoritas.

Vamos a robarle.

Ruth,

esto es lo que llevaba en las manos esa friqui.

¿Qué crees que es?

Algo importante para ella.

Y ahora es nuestro.

¡Ni se te ocurra!

¿Cuándo vas a aprender, corderito?

No soy ningún corderito.

Dame esa puta piedra o lo que sea.

-No. -¿Dónde coño vas?

(BEA GRITA)

¡Que me la des!

¡Es mía!

(FANI) ¡Joder!

¡Ruth!

¿Qué está pasando aquí?

-Nada. -Ya nos íbamos.

¿Qué ha pasado?

Nada.

¿Qué ha pasado?

(BEA JADEA)

Este es un mensaje de su Enlace, señor Márquez.

Y me preocupa mucho que cometa usted alguna tontería.

Y sabe usted, que más vale buena cazuela que....

Yo le prometo que dejo los refranes, pero, por favor, llámeme.

(CON OTRA VOZ) ¿Puedo ayudarte?

(RÍE)

Es que ayer no me presentaste a tu perro.

¿Papuchi? Se llama Papuchi.

Pues se alegra más de verme que tú.

Es que me has pillado por sorpresa.

Ya... Pensaba que estabas en casa

y quería hablar contigo.

De hecho, yo también.

¿Sí?

¿Pasamos? No...

No, no, no...

Em...

No hace falta. Vale.

Em...

Susana...

Me temo que lo nuestro no puede seguir adelante.

Lo nuestro, ¿de qué?

Lo nuestro.

Yo no quiero hacerte daño

ni prometerte un futuro que no te podré dar..

Estoy destinado a volver al lugar del que vengo.

A Moaña.

A Moaña, ya...

Puede que en un año.

Pero ese día llegará.

Y una mujer como tú se merece alguien que la quiera

y que la cuide.

cada día del resto de su vida.

Em...

Sí, yo...

yo venía a decirte lo mismo,

que ahora mismo

necesito estar sola.

Pero si estamos de acuerdo...

Siempre nos quedarán las luces de colores.

(Llaman a la puerta)

Por cierto, que...

Lo que hiciste ayer...

Parecías de otro planeta.

Nos vemos.

¿Estás bien?

He hecho lo que tenía que hacer.

¿Seguro que no quieres hablar?

De lo que sea.

No.

Prefiero centrarme en nuestra misión.

¿Y el collar?

¿El collar?

Papuchi, ven.

¿Sabemos ya qué tiene que ver con el Carnicero?

No.

O sea, que...

El Carnicero

estuvo en la pensión antes que tú. Es lo único que sabemos.

El rastro era fresco.

(SUSPIRA)

(Llaman a la puerta)

No quiero gruñidos, no quiero quejas...

Entiendo que estés muy enfadada conmigo.

Pero tenemos que hablar.

que es muy tarde, pero mañana.

Vale.

Buenas noches.

No te duermas tarde.

¿Qué eres?

(SUSURRA) Papá...

Papá...

Oyes, ¿eso que estás escuchando...

Sí. Acorde con mi indumentaria.

Voy de incógnito.

¿Es usted quien me está persiguiendo? ¿Qué hago?

Pero esa piedra que te llevaste no es un juego.

¿Y qué hago? No sé qué hacer.

¡Anda!

Perdona por el cumplido, pero hoy estás...

realmente espectacular.

Úntemela mejor usted.

Ni de coña. Te la untas tú. Señor Márquez...

Muy raro, con capucha. Y ha entrado.

Y lo he llamado a usted, como me dijo.

(GRITA) ¡Ay!

Somos un equipo: vivimos juntos, investigamos juntos.

Mañana me dan la medalla y...

Me encantaría que estuvierais. Habrá que ir de gala.

Cuánto tiempo sin verle, señor Vargas.

No, no voy a seducir a la mujer de mi amigo,

de mi compañero.

Voy a casarme con ella.

Por encima de mi cadáver.

No, por encima del de Andrés Vargas.

¿Eres tú? ¿Cómo?

Que si eres tú la que se acuesta con David.

Sandra...

¿Quién eres?

No me vengas con mentiras.

No me tomes por gilipollas.

¿Cree que el Carnicero piensa atentar contra la ceremonia?

No podemos pararla por una intuición.

Es que a esa celebración va mi familia.

(Disparo)

Papá...

Te he echado muchísimo de menos.

Muchísimo.

  • Capítulo 6

Estoy vivo - Capítulo 6

19 oct 2017

Márquez y Santos se enfrentan abiertamente por el amor de Laura. Mientras el Comisario invita al cine a la viuda de Vargas, Márquez sigue pensando qué puede hacer para conquistar su corazón. El Enlace aconseja a Márquez pasar a la acción si no quiere que otro se le adelante.

Contenido disponible hasta el 30 de octubre de 2066.

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