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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Capítulo 4 - ver ahora
Transcripción completa

inspector de la Unidad Especial del Cuerpo Nacional de Policía.

Si le cuenta a alguien dónde ha estado o quién es,

morirá.

Y esta vez la muerte será para siempre.

Mi mujer era un regalo del cielo.

Y mis dos hijas...

Nunca pude imaginar que llegaría a perderlas y...

Y menos así, tan de repente.

Voy a volver a conquistarla.

¡Ah! ¡No!

(Interferencias)

Creo que he contactado con la energía de alguien.

Con la nueva radio y el programa del ordenador

-Bea, déjalo ya, no hay nada más allá.

-Sí, mi padre.

(Teléfono)

Es Márquez.

Un ente ha intentado asesinarle. Ya lo sé. Pero ¿por qué?

¡Viene por la banda, se aproxima y...! ¡Gol, gol!

No es el único que ha regresado a la Tierra, señor Vargas.

El Carnicero sigue vivo.

¿Y qué quiere de mí? Que cace a ese asesino.

Si no lo hace, las consecuencias pueden ser...

imprevisibles.

Han encontrado un cadáver,

nos esperan en la escena del crimen.

La víctima era Margot Deniel.

-La mataron limpiamente,

el asesino llegó al corazón de una sola puñalada,

atravesando el esternón. -Todo apunta a que es él.

¿Sabes lo que significa para mí? Precisamente por eso.

No, no me puedes dejar fuera. Sí puedo.

Y lo acabo de hacer.

Si vas a hacer una tontería, quiero cubrirte las espaldas.

¿Por dónde ibas a empezar?

Por donde lo dejó mi padre.

Para empezar podrías decirme si es verdad que hablas con los muertos.

-No ibas a creerme.

-Ay, Dios. ¿Hablas con los muertos?

¿Estás usando la radio para hacer espiritismo?

-No estoy haciendo espiritismo.

¿Sabes qué es lo más jodido de todo?

Que mi padre está en todas partes.

Y aquí dentro un vacío...

Tu padre está más cerca de lo que crees, Susana.

¿Por qué tienes esta placa?

Porque el inspector y yo no solo compartimos piso,

Camisas, pantalones, a veces, incluso calzoncillos.

Porque sé que te gusta.

-Aunque me gustara un tío como Jon, es que no me miraría en la vida.

-Bueno, no sé, nunca se sabe.

Soy El Pollo.

Tú y yo de aquí salimos colegas.

Esto es un dispositivo rastreador.

Todo ser, ente o actividad paranormal

deja una huella de energía que se puede ver con estas gafas.

Está aquí. ¿Está aquí quién?

El Carnicero.

Si al final vas a tener razón.

Pare.

Seguro que lo ha intuido, pero esto huele a trampa.

Sí, lo he intuido, sí.

No, no, señor Márquez, no, por favor.

Es entre él y yo. Tú te quedas aquí.

Qué bien, recibió mi mensaje.

¿Y Márquez? Ha ido a por él.

¿Y por qué te ha esposado? Para hacerse el héroe.

Márquez.

Ya me estás diciendo cómo lo has encontrado,

cómo has llegado hasta aquí y...

¿Puede ser que te viera envuelto en llamas

pegando tiros al Carnicero?

Susana,

¿seguro que estás bien?

Quiero verle la cara por última vez.

Me has engañado, ese cadáver no es humano.

¿Qué está pasando?

¿Qué cojones está pasando?

"Con la muerte del Carnicero se ha puesto punto y final

a uno de los casos más espeluznantes

de la crónica negra de nuestro país."

"Solo han pasado dos días

desde que este monstruo, Carlos Gandía,

fuera abatido por la Policía."

"Este trabajador sanitario

que se defendía a sí mismo en redes sociales

como un hombre solidario y comprometido,

ha sido identificado..." Identificado, mis cojones.

"...poniendo fin a más de cinco años..."

Entonces, ¿quién es el tío al que disparé,

el que atacó a mi hija?

Supongo que un agente hostil.

Un soldado del Carnicero.

Ese hijo de puta anda suelto y todos le dan por muerto,

¿y qué puedo hacer yo, decir la verdad?

Mire, señor comisario, no dé por cerrado el caso

porque el verdadero asesino viene de otra dimensión.

Se lo digo yo, que vengo de otra, pero la mía es buena.

# Por los rincones... #

"La zarzamora".

# Ella que siempre... # La Faraona.

# ...y presumía... #

¿Conociste la música de Lola Flores?

Conocí a Lola Flores.

La más grande.

Ni cantaba, ni bailaba, ni falta que le hacía.

Mira, estas son las cosas que me tienes que contar.

Un poquito más de faranduleo y menos dimensiones sombra.

Oscuras. Bueno, eso.

Y conocí a más artistas.

16 de mayo de 1995.

Yo tuve el honor de acompañar a doña Lola Flores al otro lado.

Una mujer de la cabeza a los pies. Te estás quedando conmigo.

Su mejor interpretación la hizo en la Pasarela.

Ese día...

me enamoré de la copla.

Oye, y...

¿A Tino Casal no lo conocerías, no? José Celestino.

No jodas. Sí.

# Champú... #

(AMBOS) # De huevo. #

Eso tienes que contármelo.

¿Qué pasa aquí?

Es posible que tenga que ver que las mías estén puestas dentro.

¿Qué tuyas? Mis llaves.

Ah, pero ¿tú tienes llaves? Claro.

Hice una copia el primer día. (RÍE)

¿Cómo se cree que entro en la casa? ¿Apareciendo de la nada? (RÍE)

Ya.

Calorías vacías, señor Márquez.

Este no es mi cuerpo,

así que hago con él lo que me sale de las pelotas.

Además, me regenero, ¿no?

Bueno, vamos a hacer un repaso.

El Carnicero muere y vuelve cinco años después,

como yo, ¿correcto? Correcto.

Entonces, mata a esa pobre chica, Margot.

¿Para recordar viejos tiempos? No.

No, no, eso no tiene sentido.

Luego montó lo de la fábrica.

Así la Policía cerraba el caso.

¿A qué está jugando este cabrón?

El cerrajero.

Qué bien, qué puntual.

¿No lleva herramienta?

(SE CRUJE LOS HUESOS)

(Sonido)

¡Señor Márquez, es un hostil!

(Disparo)

La próxima vez no te dejes las llaves puestas.

Vale.

# Ahora que empiezo de cero

# que el tiempo es humo, # que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, # te lo ruego,

# por si esta fuera la última vez.

# Ahora, que solo el ahora # es lo único que tengo,

# ahora, que solo me queda # esperar a que llegue la hora. #

(Radio)

Las familias de las víctimas del Carnicero

piden respeto por la memoria de las fallecidas.

Con la muerte del asesino tal vez se haya puesto punto y final

a un capítulo negro de la historia de nuestro país.

Pero para las familias de las víctimas

la pesadilla no terminará nunca.

Por eso su portavoz ha exigido a los medios

que no se aborde el caso desde una perspectiva amarillista."

(Puerta)

Pasa. Ven, que te hago hueco.

"...unas informaciones que, entre otros detalles escabrosos,

revelaban el terrible modus operandi del Carnicero.

Y es que Carlos García supuestamente drogaba a sus víctimas...

(Música)

Café con leche semidesnatada y dos de sacarina.

Muchas gracias.

¿Qué tal tus días libres?

Cortos, muy cortos. ¿Y los tuyos? (ASIENTO)

¿Estás bien? Sí.

Es que no es el final que esperaba. Ya.

¿Querías ser tú quien le detuviera? No.

Bueno...

No lo sé, no...

No termino de acostumbrarme.

Es que es raro igual, pero...

Perseguir a ese cabrón me hacía mantener una especie de vínculo

como si estuviera más unida a mi padre, ¿sabes?

Claro, y ahora sientes miedo porque...

porque no tienes ese objetivo.

Y porque me siento más lejos de él. ¿De quién?

De mi padre.

También he pensado mucho en ti.

Ah, ¿sí?

Bueno, espero que haya sido para bien.

Sé tu secreto.

¿Qué secreto?

Que eres inmortal.

¿Que yo qué?

Y que tienes superpoderes.

Que es broma. Ah.

Lo pensé, cuando te vi ardiendo a lo bonzo, lo pensé.

No, no, no.

Mi sobrino, que...

que pudo salvarme a tiempo, pero...

Suerte no, tienes una flor en el culo.

Para, para, para. Mira.

¡Mamá!

Pero ¿qué hacéis aquí? Lo de todos los días. ¿Y tú?

¿Que ibas al hospital? Sí, pero para nada importante.

Tenía que ir a recoger unos análisis. ¿Y no lo dices? Te habría acercado.

Si está aquí al lado, cielo.

No me llames cielo, que estoy trabajando.

Tiene razón su hija, si necesita que la acerquen,

yo encantado. Bueno, nosotros, vamos.

Gracias, inspector.

No se preocupe. Adiós.

Adiós.

Hoy no vamos a hablar de ciencia.

Hoy vamos a hablar de su hermana fea,

la pseudociencia.

¿Alguien ha oído hablar de la Fundación Randi?

Concede un millón de dólares a quien pueda demostrar

la existencia de lo paranormal.

Han recibido más de 1.000 aspirantes desde su fundación en 1964.

Espiritistas, médiums, magos...

¿Y cuántos han logrado superar la prueba?

¿Alguien lo sabe?

Cero.

Sí, Bea.

-El ideal de la ciencia es la búsqueda de la verdad, ¿no?

-Sí, así es.

-Y para encontrarla hay que ir más allá de lo establecido.

(MURMURA) -Bea, no.

-Algunos de los aspirantes al premio son tomados por locos.

Pero puede que no lo sean.

-Nadie, absolutamente nadie,

ha conseguido demostrar con pruebas fehacientes

la existencia de un más allá.

-¿Y si aún no tuviéramos la tecnología necesaria?

¿Qué pasaría si alguien la inventara?

-Ya salió la radio de los muertos. (RÍEN)

-Con la tecnología suficiente podríamos romper esa barrera.

Podríamos contactar. -Sí.

Con tu psicólogo.

(RÍEN Y JALEAN) -¡Chicos, silencio!

Continuamos con la clase.

La ciencia necesita pruebas, hechos probados...

-Voy a callarles a todos la boca. -Es mejor pasar, ¿no crees?

-Solo necesito meterle potencia a mi radio para conseguirlo.

¡Atended, atended!

¡Silencio!

Ahora que ya hemos zanjado toda esa basura del Carnicero,

podemos volver a los casos de toda la vida.

Aranda.

Señores, despliegue especial para el partido de Copa.

Rayo Vallecano-Barcelona.

-¡Vamos, Rayito!

-Bueno, los compañeros de la Local se encargarán de cortar las calles,

nosotros los accesos,

ah, y vendrá una lechera de la UIP,

por si acaso algún ultra viene más contento de la cuenta.

-Un momento.

Un momento. A las 14:00

termina el plazo para la porra del partido, eh.

Un resultado, dos euros,

solo se puede apostar por el Rayo.

Silencio.

en medio, que os lo habéis ganado

atrapando a ese cabrón.

Vale, vale, vale, ya está bien de aplausos.

Que luego se me acostumbran a llegar tarde.

A ver qué tienes para las estrellitas,

que ahora les sabrá a poco.

Márquez y Vargas,

lleváis los trapicheos de las 400.

Oriol y Aguado, patrulla en Puerto del Monasterio,

quiero dos unidades a la salida del metro...

¿Estás bien?

No, le estaba dando vueltas a lo de tu madre.

¿Tú sabes si le pasa algo?

Nada, nada. Bueno...

Los que no habéis sido asignados, ya sabéis,

patrulla rutinaria alrededor del extrarradio. ¿Bien?

Ya habéis oído, a trabajar.

Y mucho ojito ahí fuera, que no reparten golosinas.

¿Tú me puedes cubrir media hora? Sí, claro.

¿Laura?

¿Márquez?

¿Otra vez aquí?

Eh... Sí, bueno, estoy haciendo unas pesquisas.

¿Y Susana?

De papeleo, en la comisaría. Ah.

Bueno, me alegro, me alegro de verle.

¿Se encuentra bien?

Sí.

No. No, no se encuentra bien.

No quiero ser grosero, pero...

No me está contando la verdad.

Quiero decir, que hay gestos pequeños que nos delatan,

como el que ha hecho con el pelo.

Al final va a ser verdad lo que dice mi hija,

que es buen policía.

¿Quiere contármelo?

Si le apetece.

No son mis resultados.

Son de mi suegro.

¿De Arturo?

(TV) "Todas las entradas agotadas en Vallecas

a un día del encuentro."

¿Y esas antenas?

Para coger el partido, ¿no?

Vaya pirata que estás hecho, gallego.

...que me estoy haciendo.

Nada como la sombra cuando achucha la solana.

-Joder, ¿no podéis callaros un poquito, leche?

A ver si me entero de algo.

(TV) "Y nuestra bandera para el partido de ida de Copa,

donde los jugadores se han conjurado para lograr la gesta..."

Gesta heroica, sí.

El palizón que nos van a meter.

Y no me mires así, Sebastián,

que tú y yo bien sabemos que no tenemos equipo.

Conozco yo un par de chavales

que caerían muy bien en primera.

-Alcázar, Tanco, Uceda...

Esos sí que eran grandes.

Los del "Matagigantes".

Todavía recuerdo cómo se puso mi Andrés

cuando remontamos al Madrid en casa.

Iban mucho al campo, ¿no?

Con su hijo, digo.

Cada domingo. -No se perdían ni un partido.

Uno sí.

A un partido sí que faltamos Andrés y yo.

Alzhéimer.

Tiene alzhéimer. Sí.

Sí, sí.

Bueno, usted no debe venirse abajo. Según eso, solo es un principio, y..

Y estas enfermedades tardan en dar la cara, en manifestarse.

Sí, sí, sí, ya sé, si es una enfermedad larga y...

Y cada vez hay más terapias, además,

que mi suegro es un hombre muy fuerte, él...

Él...

Es como un padre para mí.

Es que siempre ha estado ahí.

En los peores momentos de mi vida ha estado ahí,

apoyándome.

Y ahora yo no sé cómo estar...

ayudándole.

Yo lo siento, pero...

yo ya perdí al amor de mi vida,

y no pienso perder a nadie más.

Es que no quiero. No quiero.

¡Uy!

Perdón Nada.

Puedes tutearme, eh, si quieres.

Gracias.

(Móvil)

(Móvil)

¿Susana? Hola. Soy tu compañera de trabajo.

¿Te acuerdas del trabajo?

Hola, cariño. ¿Mamá?

(Estruendo)

¿Qué pasa? ¿Márquez? ¿Estás bien?

¿Márquez, estáis bien? Sí.

Estamos bien, no pasa nada, tranquila.

Tu madre está bien, solo ha caído algo en el capó.

Vale... Voy a ir para allá.

(Gritos)

No, no hace falta, Susana, de verdad.

¿Seguro?

Laura, entra en el coche.

Sí, mejor ven, y con refuerzos. Joder. Vale. Voy, voy.

¿Dices que te cayó en el coche?

Pero a plomo.

Joder, cómo está el barrio.

(Sirenas de policía)

Joder.

¿Cómo está tu madre?

Bien, bien, la he dejado en casa, lleva un susto la pobre.

Ha sido un tajo limpio.

El que lo haya hecho ha utilizado algo pesado.

Puede ser.

O un hacha.

A mí me parece un ajuste de cuentas.

¿Habías tenido antes algo así? No.

¿Y lo tiraron directamente a tu coche?

No, a mi coche no, podía caer en el de cualquiera.

Ya.

¿Y qué hacías con mi madre?

¿Con mi madre, que qué hacías con ella en el coche?

Me la encontré de camino al hospital y quise acercarla.

Inspectores.

Creo que ya

no necesitamos identificarlo.

No me jodas.

No me jodas.

(Puerta)

-Hola. -Hola.

-¿Y tu hermana? -¿Te lo ha contado mamá?

-Alguien les ha tirado un brazo cortado desde un tejado.

Abuelo, cortado por aquí. -Bea, ¿podemos dejar el bracito?

Por favor, no me lo recuerdes.

-Pero ¿qué es lo que ha ocurrido? -Luego te lo explico.

-¿Lo viste? ¿Cómo era? -¡Que no lo vi!

Cuidado, que quema

(AMBOS) -Uy, uy, uy...

Callos.

-Qué asco.

Prefiero un brazo cortado antes que eso.

-No me des ideas.

Es la comida favorita del abuelo y hacía tiempo que no la hacía.

-Esto y un buen jarrete de cordero tiernecito.

-Pues mira, jarrete el domingo.

-¿Qué es el jarrete? ¿Vosotros en qué idioma habláis?

-Que comas y calles.

(Mensaje)

Bea, ¿qué te he dicho del móvil en la mesa?

-Es Patri, mamá. -Me da igual quien sea.

Que lo guardes, que es una falta de respeto.

-Vale, tampoco es para ponerse así. -¿Ponerme cómo?

¿Ponerme cómo?

¿Qué pasa? Ni siquiera puedes dedicar un ratito

hablando conmigo y con el abuelo.

Es que no somos dignos, la maquinita sí, nosotros no.

-Mamá, ya está, tranquila, ya lo he guardado.

Mamá, ¿estás bien? -¿Que si estoy bien?

-Pues no, mira, no estoy bien.

Porque a mí me gustaría que esta familia pudiera estar

junta tranquilamente como una familia normal,

de una puñetera vez.

-¿Qué le pasa? -Ve con ella.

Mamá,

¿qué pasa?

-El abuelo...

el abuelo no está bien.

No está bien.

Hay que joderse.

-Ha sido una amputación post mortem.

Las huellas confirman que se trata de Marvin Carranza.

Bueno, uno de sus brazos.

Vamos a ver, el tío se escapa de mi comisaría,

alguien lo encuentra, lo mata,

¿y por qué cojones le cortaría el brazo?

¿Y dices que te cayó del cielo?

Sí.

No digo que lo tirara un angelito, cayó de un bloque.

Pues qué mala suerte tienes tú.

Pero es que te lo vas encontrando todo desde que llegaste.

Si queréis saber quién la tiene más larga, os dejo un metro.

A ver, plan de vuelo,

entrevistas con todos los líderes de las bandas y patrullas.

Quiero saber dónde fue Marvin cuando se escapó

y quién lo vio con vida por última vez.

Vamos a coger al cabrón que hizo esto.

¡Señor Márquez!

Solo por curiosidad, ¿no sabrás nada de un brazo amputado, verdad?

¡Alto!

No dé un paso más.

¿Ahora qué estás inventando?

Pensaba que nunca me preguntaría eso.

Después de nuestro ataque de ayer saqué una conclusión.

¿Sí? ¿Cuál?

Que los entes hostiles, nuestros enemigos,

quieren matarle.

¿Estás seguro que esta gente no sabe que soy Andrés Vargas?

Lo estoy, pero saben que usted quiere cazarles.

Y no pararán hasta destrozarle.

Bueno, eso me deja mucho más tranquilo.

Me alegro.

Y más tranquilo aún se quedará con esto.

Con la batería de un coche más vieja que Carracuca.

en realidad es un acumulador de gran potencia.

Tecnología de la Pasarela.

¿Y este cascajo? ¡No lo toque!

Le he dado un aire vintage para que pase desapercibido.

Funciona.

Entre, entre ahora.

(Ruido de alarma)

¡Funciona!

¿Me vas a decir de qué va esto?

Situando estratégicamente estos dos dispositivos

voy a crear un perímetro de seguridad

que detectará la presencia de entes sobrenaturales.

Pues nosotros somos sobrenaturales, ¿estará pitando todo el día?

Ya, tengo que hacer todavía algunos ajustes.

Pero cuando esté terminado, si alguno entra en nuestra zona,

¿Y no podrá decirnos nada sobre el brazo de Marvin Carranza?

¿Te suena?

¿El cantante de "La pechuguita"?

# Frota la pechuguita,

# frota, frota. #

¿Tú te estás quedando conmigo?

¿Marvin Carranza no es solista de reggaetón?

Yo no sé si es solista de reggaetón,

pero sí que es el poseído que matamos la semana pasada.

El que parpadeaba como un lagarto.

¿Qué pasa con él? Lo dejamos bien enterrado.

De una pieza. Por supuesto.

Bastante trabajo nos dio, como para desmenuzarlo.

Alguien lo hizo por nosotros.

Alguien que sabe dónde lo enterramos.

A Marvin. Carranza.

Yeah.

No tiene usted muy buena cara hoy.

Cualquiera diría que viene a un desentierro.

Era un chiste, por si no se había dado cuenta.

Estoy practicando el humor humano.

¿A que no sabe con quién he estado esta mañana?

Con su padre.

¿Con mi padre?

En el bar del señor Sebas.

Ha sido un momento muy tierno.

Nos ha contado que siempre iba al fútbol con su hijo,

vaya, con usted.

Que no había un partido del Rayo al que no fueran juntos.

Salvo un día que no pudieron ir.

Rayo-Athletic.

No lo sé.

Pero tenía que haber visto la cara de su padre.

Parecía que hubiera vuelto al pasado.

Como si le viera a usted de niño con la indumentaria del Rayo.

Sí que emociona el fútbol en su familia.

Mi padre tiene alzhéimer.

Lo siento.

¡La pata del muerto!

La pierna, el cadáver.

Le cortan un brazo, lo desentierran,

lo vuelven a enterrar y le tiran el brazo a usted.

No lo entiendo. Es un mensaje.

Pues tampoco lo entiendo.

(Vibrador)

(Vibrador)

(Vibrador)

(Vibrador)

Conteste, es para usted.

¿Para mí? ¿Por qué para mí?

Porque el brazo se lo tiraron a usted.

(Vibrador)

(Vibrador)

¿Sí?

(SUSPIRA)

¿Quién es? ¿Qué ha dicho?

¿Tienes un cargador de móvil? No.

¿Por qué?

Porque se ha quedado sin batería.

Mierda.

Hola, mis chicas.

Voy a tirar la basura y darme el paseíto de rigor.

Eh... ¿Tenemos consejo de ministros?

No, estamos hablando.

Dale un besito a Sebas de mi parte, abuelo.

Pues me has pillado, subinspectora.

Ya. Culpable.

Hasta luego. -Adiós.

(Puerta)

Vale.

Vale, no le decimos nada.

¿Y luego qué, hacemos como si no pasara nada?

No...

No hay una solución fácil,

pero yo ahora mismo lo que quiero es proteger al abuelo.

-No, cielo, no...

-Mi opinión también cuenta.

-¿Y tu opinión es?

-Que el abuelo tiene que saberlo. -No.

-Mamá, hay mucho debate, he mirado en Internet.

-¿En Internet? Es que, de verdad... -¿Qué pasa con Internet?

-Que están todos.. Bueno, ¿hay que discutir?

Mamá, he estado mirando en páginas de médicos,

de familiares, de pacientes...

Todos prefieren saber qué les pasa.

-Es mi decisión.

-¿Te gustaría que te mintieran los que se supone te quieren?

-¿Sabes qué pasa, cariño? Que tú

todavía eres demasiado joven... -Más joven era cuando murió papá.

Y ese día me tocó madurar de golpe.

-Es que no puedo hablar de esto con ella.

-¿Por qué no lo votamos? Porque somos tres.

Porque la democracia se queda en la puerta,

si yo decido que no decimos nada, no decimos nada. ¿De acuerdo?

-Si no se lo decís vosotras, se lo voy a decir yo.

(Puerta)

Es que ya no es una niña.

¿También te vas a poner en contra? No me voy a poner en tu contra.

Pero sabes lo mucho que le quiere.

Es que no la podemos dejar fuera.

(Ruido)

(Ruido)

Número pin.

Seis cifras.

(Vibrador)

(Vibrador)

(Vibrador)

"¿Cómo estás, cebolleta?

Me duele un poquito la garganta.

Toma, ten.

¿No vas al partido?

¿Quieres saber un secreto? Sí.

Tú sabes todo lo que me gusta el fútbol, ¿verdad?

Y si me gusta tanto el fútbol,

ya te imaginarás lo que me puede gustar un Rayo-Ahtletic.

Pues lo que no podía imaginarme

es estar en ese estadio sin ti.

¿Y sabes por qué?

Porque lo importante no es el fútbol,

sino con quién lo compartes.

Entonces, ¿siempre iremos a todos los partidos juntos?

Siempre. ¿Siempre, siempre?

(Vítores)

¡Gol!

¡Gol!

¡Gol!

¡Gol!"

Buenos días.

Buenos días, señor Márquez.

Hay algo que quería comentarle. Anoche...

Yo también tengo algo importante que pedirte.

Por favor.

Es la primera vez que me pide algo por favor.

Debe ser muy importante.

Vosotros en la Pasarela pudisteis devolverme a otro cuerpo.

Así es. Y me disteis esta cosa de...

de la regeneración,

de poder curarme solo, ¿no? Correcto.

¿Qué quiere pedirme, señor Márquez?

Que curéis a mi padre.

Señor Márquez... Que tú no lo entiendes.

Para nosotros los recuerdos son nuestra vida.

Y él está perdiéndolos. Lo siento mucho, señor Márquez.

Pero nosotros no podemos interferir en ese plano.

Ya lo sabe.

¿Y dos entradas para ver el Rayo?

Eso no es tan difícil, ¿no?

En la Tierra no hay forma humana de conseguirla.

No creo que mi dimensión tenga contacto con el Rayo Vallecano.

Me lo imaginaba.

Quiere ir con su padre, ¿verdad?

Ahora más que nunca debo estar a su lado.

Y ese partido sería perfecto.

¿De qué me estabas hablando?

Nada, no era importante.

Bueno, sí.

El perímetro de seguridad del que le hablé.

La zona gris es área libre de entes hostiles

y de nuestro amigo El Carnicero.

Anoche coloqué... Puse...

¿Sabe cómo se llama el policía de la barba?

¿Qué policía? Su compañero.

Apuesto, guapo, buena planta.

Un hombre que no pasa desapercibido. El gilipollas de David.

Ese, el gilipollas.

¿Sabe si tiene novia?

No, novia no, está casado.

Claro, no había pensado en ello. ¿Eh?

No, eh... con todo mi respeto, y si quieres me contestas,

y si quieres, no lo hagas, pero ...

¿En la Pasarela los hombres...

vais con los hombres?

Sí, claro. Yo le estoy acompañando a usted.

No me refiero a eso, me refiero a...

¿Que si eres gay, coño?

Bueno,

he estudiado la teoría,

la práctica no la he experimentado,

pero me atrevería a decir que no.

¿No? No.

Entonces, ¿qué me estás contando? Que anoche vi a su hija.

¿Cómo a mi hija?

Su hija, Susana, entrando en un motel,

con el apuesto gilipollas.

Y daban la impresión de ir a mantener relaciones carnales.

¿Mi hija? Sí.

¿Mi hija Susana? Sí.

¿Estás seguro? Sí.

¿Con el casado? Sí.

¿Dónde va, señor Márquez?

No haga nada de lo que pueda arrepentirse.

Estoy bien. ¿Sí?

Tranquilo. ¿Sí?

(Ruido)

No tengo hambre.

-Si vas a hablar con el abuelo, necesitarás fuerzas.

-Es lo mejor, y lo sabemos.

-Mira, si quieres ser la mejor de la casa,

adelante, lo acepto,

Pero...

si vas a decirle a tu abuelo que

todos sus recuerdos van a desaparecer,

yo creo que necesitarás mucha energía.

Y mucho valor.

(Puerta)

¿Quieres?

Y Javi Guerra lesionado para el partido.

Pues sí que empieza bien el día.

Ya sé que es de mala educación, pero ahí el rey es prioridad.

Y cualquier otro tema queda totalmente nulo.

Bea...

Yo no lo haría.

No me comería esa tostada.

Te puede sentar mal.

Déjala.

Ya es mayor.

-Pero ¿de qué leches habláis? ¿Qué le pasa a la tostada?

-Abuelo...

-¿Eh? -Abuelo, mírame.

¿De verdad es tan bueno Javier Guerra?

-Máximo goleador.

Pero ¿desde cuándo te gusta a ti el fútbol?

-Bueno,

cuando...

te haces mayor, te vas dando cuenta de cosas, ¿no?

-¿De cosas? -Del fútbol.

-¿Vosotras habéis fumado algo ilegal?

Lo que faltaba, vamos.

Arturo,

Arturo,

que te queremos decir una cosa. -La hemos jodido.

-¿Qué es lo que quieres decirme?

¿Que tengo alzhéimer?

Pues ya me lo has dicho.

¿Y ahora puedo seguir leyendo el periódico?

Abuelo, ¿lo sabías?

Desde el primer síntoma, cielo.

Pero no veo por qué hay que hacer de eso un drama.

Además, tampoco tengo 20 años.

Alzhéimer, alzhéimer...

No me pienso morir de eso.

Mirad,

esta vida se puede vivir de dos formas:

o llorando,

o echándole huevos y tirando para adelante.

Somos Vargas,

y a los Vargas el llorar se nos da fatal.

-Lo siento, Arturo.

-No lo sientas.

Mientras me funcione la mollera,

quiero disfrutar de la vida.

Y mi vida sois

vosotras,

esta tostada,

y el Rayo Vallecano.

Así que ya podéis tranquilizaros,

estoy hecho un roble.

-¿Ya tienes hambre? -Sí.

No le digas nada.

Mejor no le digas nada, un poquito de autocontrol.

Mi puta vida, con un tío casado. Hay que joderse.

Pero ¿ahora quién es?

(Teléfono)

Ahora este.

Poco después de marcharse usted la señal empezó a dar problemas.

¿De qué cojones me estás hablando? Del perímetro de hostiles.

La señal, está desapareciendo. Y el acumulador es inagotable.

A ver, ¿dónde has puesto la batería?

En el centro geográfico del perímetro.

En el Cerro del Tío Pío, el puente sobre la M-30.

¿El Cerro del Tío Pío? Cojonudo.

Hay que joderse. (RÍE)

¿Qué pasa?

Que sabrás mucho de tecnología, pero poco de chorizos.

No entiendo la referencia a los embutidos.

Bueno,

podría reventar la instalación eléctrica de...

toda la ciudad,

y tampoco creo que la radiación sea buena para los cuerpos humanos.

O sea, que es peligrosa. Digamos que inestable.

Muy bien, pues ya la estás encontrando,

porque te la han levantado.

¡Márquez!

Ey.

(SUSPIRA) Autocontrol.

¿Qué tal tu abuelo?

¿Cómo sabes lo de mi abuelo?

Me lo ha dicho tu madre.

Lo siento.

No pasa nada.

Lo más duro ha debido ser contárselo, ¿no?

Sí.

¿Y qué tal lo lleva él?

Pues lo lleva mejor que nosotras.

Arturo es un policía de la vieja escuela,

de los de antes, un...

un titán, ¿no? Es el mejor.

También sé lo tuyo con David.

¿Qué?

¿Vais en serio?

Te pregunto si sientes algo por él. Márquez...

Eh... Me caes muy bien, peor no sigas por ahí.

¿Por qué?

¿Porque no tengo razón?

Mira, voy a hacerte tres preguntas.

Dejo la Policía y la placa si me equivoco.

No quiero hablar de esto. Te ha prometido dejar a su mujer.

¿A que sí?

Y también te ha dicho que ahora no es el momento,

pero cuando su hijo crezca.

Y también que vais a ser felices, muy felices juntos, ¿verdad?

¿Por qué me tratas así, de qué vas?

No te metas en mi vida. No pretendo meterme en tu vida.

Solo te digo que...

te mereces algo mejor que eso.

¿Qué quieres?

¿Ejercer de padre de la pobre huerfanita?

Es que no das la talla.

Tú a mi padre no le llegas ni a la suela de los zapatos.

Solo intentaba ayudar a mi hija.

(MEGAFONÍA) "Atención, ha llegado a su localidad

el camión del tapicero.

Tapizamos sillas, sillones, tresillos,

butacas, mecedoras, descansadoras,

y toda clase de muebles y tapicerías

que tenga usted en mal estado."

-Gracias por acercarme, primo. "Amplio catálogo en estampados..."

¿Qué pasa, titi?

No veas si estamos guapinos fuera de la jaula, eh.

Gracias por venir, Pollo.

De nada, tío grande. Para eso estamos.

A ver, ¿qué es eso que te habían levantado, si está en Vallecas,

te lo encuentro? Una especie de batería de coche.

¿Y dónde la dejaste?

En el Cerro del Tío Pío, bajo el puente.

¿Y por qué dejas una batería debajo de un puente?

No hagas preguntas, Pollo.

¿Quién la puede haber cogido?

El Yayo, porque la zona de la M-30 es suya y de su gente chunga.

¿Quién es el Yayo?

El Yayo...

un capo del barrio muy peligroso.

Ha estado en el talego dos veces.

Yo que tú, me iba olvidando. La necesito.

Pues yo te robo una. Gracias, pero necesito esa.

Tú llévame donde está el Yayo, yo negociaré con él.

Sí, verás el negociante.

Abuelo, ¿qué haces ahí subido? -Buscando la bufanda del Rayo.

Para ver el partido de esta noche.

Aunque sea desde casa, hay que ir como es debido.

-Anda, baja y siéntate.

-¿Qué son esos papeluchos?

¿Algunos experimentos nuevos de los tuyos?

-Los he sacado de la web de una asociación que ayuda a gente.

-Viejos policías con nietas pesadas.

-Abuelo, gente con tu problema.

Son unos ejercicios de memoria.

Tienes que marcarme la letra más grande, ¿vale?

-A mi edad y con cuadernillos Rubio.

-Mañana los quiero hechos.

¿Seguro que estás bien?

-Anda, vete a comer pipas

o a hacer lo que hagáis los jóvenes un sábado por la mañana.

-No, me quedo aquí en casa contigo.

(Mensaje)

Era Patri.

-A ver, Bea,

ninguna enfermedad va a conseguir que me olvide de ti.

Así que déjate de pamplinas y ve a atender a tu amiga.

No hagas que me sienta un lastre, ¿eh?

-Dame un abrazo.

Pero mañana hechos, eh.

Venga, me voy.

Abuelo, tu bufanda.

-Ya sabes, tengo la cabeza perdida.

Patri. -Dime.

-Me acaba de escribir Jon.

-¿Qué dices? ¿En serio? ¿Qué te ha mandado?

¿Una foto? ¿Llevaba camiseta? (RÍE) -¡Tía...!

Me ha dicho que tiene una pieza que serviría para mi radio.

Y me ha mandado una ubicación.

-Ah, pues quedamos donde siempre,

si nos quiere enseñar su pieza, vamos.

(RÍE) -Qué guarra, tía.

Venga, chao, nos vemos.

(Puerta)

Mira, hay una cosa que no me cuadra, cara guapa,

¿tú para qué dejas una batería de coche

en todo el puto medio del Tío Pío? ¿Eh?

¿Qué te crees, que te la va a cargar el sol?

¿Va a iluminar las farolas de la M-30?

¿Cuál de ellos es el Yayo?

Aquel de la coleta.

Primo, primo, piénsatelo dos veces, que te van a dar.

Gracias, Pollo.

Señor Yayo,

buenos días.

¿Puedo hablar con usted?

Te has equivocado de parada, niño,

esto no es La Castellana. Lo sé.

Estoy buscando algo.

¿Algo de qué? Una batería de coche.

Pues búscala en los chinos, gilipollas, tienen de todo.

Es una pieza de enorme valor. Ya.

50 pavos.

En realidad no tiene precio.

¿Por qué no me la devuelve y quedamos tan amigos?

Claro.

-¡Bueno! ¡Vale, vale, vale! -Mira qué amigos que somos.

-Eh, Yayo, tío grande. -Pollo.

-Cara guapa, vámonos.

-Anda, lárgate a tu barrio, pijo de mierda.

-Pijo de mierda, vámonos.

¿Qué haces?

Yo lo flipo contigo, eh.

¿Dónde está mi acumulador energético?

¿Qué? (SE QUEJA)

Se lo vendimos al Gordo.

Allí en el taller, la vendimos ayer.

¿Y no hubiese sido más fácil sin hacer uso de la violencia?

Adiós, Yayo, sin rencores.

Buah, chaval,

eres el puto Van Damme.

El Steven Seagal de Vallecas.

Márquez.

Estos son los informes del caso Carranza,

a ver si encontramos el resto del cuerpo, ¿te parece?

Susana, lo siento... Mira,

he tenido bastante por hoy.

¿Pasa algo?

Mira, David, eh...

Sé que tú y yo no hemos comenzado con buen pie. Lo sé.

Pero somos compañeros y tenemos que vernos las caras a diario.

Así que...

¿por qué no enterramos el hacha de guerra?

Para mí es agua pasada, de verdad.

Nervios tontos que le dan a uno.

¿De acuerdo?

Por cierto,

me he enterado de lo tuyo con Susana.

¿Qué haces?

Susana y su familia han sufrido mucho,

espero que no la hagas sufrir más.

¿Qué cojones...?

¿Tú quién coño te crees que eres? ¿Que quién soy?

Soy un hijo de la gran punta.

Mira, chaval, a lo mejor el rollito duro

te funciona en tu aldea de Pitufos, pero aquí no.

¿Estamos?

¿Ves esta cartera?

Me la he hecho con las pelotas de niñatos como tú.

Hazle daño a Susana y me hago un llavero con tus cojones.

(Teléfono)

¿Has encontrado tu batería? Más o menos, señor Márquez.

Tengo una noticia buena y una mala.

Pues dame la buena.

Está en los talleres del Pozo, en la zona de entrevías.

Ese es el taller del Gordo, ni se te ocurra entrar solo.

Ya. Por ahí viene la mala noticia.

El acumulador está en el mismo lugar que su hija.

¿Cómo que mi hija?

No puede ser, Susana está aquí.

No, no, su otra hija, la pequeña. ¿Cómo?

No dejes que entre ahí, ¿me oyes? Ya.

Demasiado tarde, señor Márquez.

Está entrando.

Me cago en mi puta vida.

¡Jon!

¿Hay alguien?

-¡Eh! ¿Qué hacéis aquí?

-Estamos buscando a Jon.

-¿A quién?

-A Jon.

Un chico así como de nuestra edad, alto...

-Sí, así guapo, y fortote.

-Sí, debe ser el negro.

Pasad, que está en la trastienda.

-Muchas gracias.

-Eh, pero no me lo entretengáis, eh.

-No.

¡Jon!

¡Jon!

-Hola.

-Hola. -Hola.

-Madre mía, qué espectáculo.

-Hola. -¿Qué tal?

-Hola.

-¿De verdad trabajas aquí? -Sí.

Echo unas horas después del insti y los findes.

-Pues qué chico más trabajador, ¿no?

-Creo que necesitabas un potenciador para tu radio, ¿verdad?

-Sí. -Pues tengo algo que te va a flipar.

-¿Una batería de coche?

-Es lo que parece,

pero te aseguro que no es una batería normal.

(Ruido)

Tú quédate ahí.

Nunca había visto nada así.

¿De dónde la has sacador?

-Oiga, oiga...

Todo esto es más legal que un notario, inspector.

Pues esa batería es robada.

¿Se puede saber qué haces aquí? ¿Pasando el rato?

Buscando piezas para un proyecto de ciencias.

Pues las buscas en un centro comercial, no aquí.

-Ya se lo dije yo, señor.

-Ha sido culpa mía. La llamé yo.

¿Tú quién eres? Me llamo Jon.

Deberías tener más cuidado con las malas compañías.

¿Me considera mala compañía por ser negro?

No te confundas, por tratar con delincuentes.

Me da igual que seas amarillo chillón o verde pistacho.

¿Puedo salir a atender? No.

Lo que puedes hacer es quedarte calladito.

Y tú ya te estás yendo a casa echando leches.

Por esta vez no contaré nada a tu madre ni hermana.

Que bastante mal lo están pasando. Venga.

No.

¿Cómo que no?

Señor Márquez.

¡Señor Márquez!

(Motor)

Hombre, me alegro de verte.

El taller está lleno de material, pero te interesa una batería vieja.

¿Por qué? Porque es robada.

Porque no solo es una batería. -No te calientes, Bea.

Venga, eh... Vamos, chicas.

¡No! -¡Quieto todo el mundo!

De aquí no se mueve ni Dios. -¡Al suelo!

¿Qué pasa ahora, sobrino?

¿Quiénes son estos, tus amigos? Le presento al Yayo...

(CHISTA) ¡Ah!

¿Qué pasa, Gordo?

Los niños que se vayan. Esto no va con ellos.

Venga, va, fuera. Vamos.

Vamos.

Vamos.

Eh, Jon, chaval,

será mejor que no salgas ahí fuera y avises a la Policía.

A ver si voy a cabrearme con tu madre.

¿Me oyes?

Anda, dale recuerdos de mi parte.

Y ahora que estamos los mayores,

¿me dices quién coño eres?

¡Eh, cuidadito!

Policía.

Así que será mejor que hablemos de forma civilizada.

Sí, claro, por supuesto.

(GRITA)

¿Decías?

Deja que nos vayamos el chico y yo, solo vinimos por algo...

Ya, ya, por esa cosa.

Aquí el gilipollas de tu sobrino ha dicho que era importante y cara.

De hecho, lo ha remarcado bastante, ¿a que sí?

¿Le dijiste que la batería era cara?

Me vine arriba. ¿Qué hay en la batería?

Nada.

Es un objeto personal.

(Ruido)

Ya le dije que era inestable.

Mira, no sé qué cojones hay en esa batería,

pero la quiero.

Dámela y le mato.

Yago, sobrino,

¿tú eres como yo?

¿A qué se refiere?

A que si eres como yo.

¿Como usted? Que si te curas, coño.

¿Cómo? ¿Que no te curas? Solo usted.

Bueno, basta de cháchara. La batería o me lo cargo.

Está bien, tú ganas.

Pero si quieres la batería, vas a tener que matarme.

Dispara si tienes pelotas.

¿Tienes pelotas, Yayo?

Eh, ¿las tienes?

Venga. ¿Qué está haciendo?

No juegues conmigo. No estoy jugando.

Dispara al centro de mi cabeza si tienes huevos, venga.

Mata a un puto policía. Estás loco, tío.

No, no, no.

No estoy loco. Eres un mierda.

Tú no me conoces. Sí, claro que te conozco.

Eres un enorme trozo de mierda.

Eres una farsa, Yayo.

Venga, dispara.

Aprieta el gatillo, vamos.

No.

Muy bien, entonces lo haré yo.

(Disparo)

¡Ah!

Mi cabeza.

Me duele.

Es normal que le duela, se la han volado.

¿Cuánto tiempo llevo aquí?

Ha tardado ocho horas en regenerarse.

¿Ocho horas?

Esta vez le ha costado lo suyo.

¿Eso qué es?

Su primer disparo en la cabeza. Guárdelo con cariño.

Lo pondré con la muela del juicio, no te jode.

No haga movimientos bruscos.

Todavía está recuperando masa encefálica.

¿Quiere un Ibuprofeno? No... Sí.

No.

Oye, ¿qué pasó con el Yayo?

Su estrategia suicida funcionó.

Huyeron al ver que mataron a un policía.

Y yo recuperé mi acumulador.

No me des las gracias. No.

Haré algo mejor.

¿Qué es eso?

Rayo Vallecano-Barcelona. Esta noche.

No entiendo mucho de fútbol, pero parecen bastante buenas.

Y tanto.

A pie de campo.

Procure que no le den un balonazo en la cabeza.

¿Y esto cómo lo has conseguido?

Tengo mis contactos en las altas esferas.

¿Tú sabes lo que significa esto?

Que mi padre va a tener una de las mejores noches de su vida.

Perdóname.

¿Por qué?

No sé, por haberme pasado estos días tanto contigo.

Lo siento.

Tienes el corazón como la Sagrada Familia, chaval.

¿Modernista?

No.

Digamos más bien... puntiagudo.

Ayúdame a vestirme, anda.

(TV) "Vamos con el Barcelona bajo palo..."

Ahí están mis chicos.

Bea,

tráeme unos quicos, anda.

Eh, eh, pero que no se entere tu madre.

¿Te pasa algo?

-No, no, nada, voy a por los quicos.

(Televisión)

Abuelo, ¿me acompañas un momento abajo?

¿Estás de broma? Si está terminando la previa.

(Televisión)

Más te vale. Venga.

(Vitorean)

Compañero,

prepara la bota de vino, porque te vas directo al fútbol.

Ya intuía yo que eras un buen hombre.

Pero conseguir dos entradas para el partido de hoy...

esto es de superhombre. No, no, no.

Bueno, ahora vuelvo. Vale.

Tú todo lo haces a lo grade.

Hago lo que puedo. Ya.

Sigues siendo un capullo.

Mi intención no era hacerte daño. Ya lo sé. Y...

Puede que tuvieras razón.

Pero Márquez, mis asuntos los tengo que solucionar yo sola.

(Claxon)

Se lo va a pasar como un enano.

Cuando... Cuando iba al campo con mi padre,

no sabes la fiesta que era en casa.

Pero fiesta más que en Nochevieja, y eso que era cada dos semanas.

Es que se le van a saltar las lágrimas, no quiero perdérmelo.

¿Qué pasa? ¿Por qué me miras así?

Porque son para ti y para tu abuelo.

Cógelas, por favor. Es lo menos que puedo hacer.

Sois una familia y ahora tenéis que estar juntos.

Además, que te va a venir bien una alegría. ¿O no?

¿Seguro? Seguro.

Abuelo, ¿quién se va contigo al campo?

Pero a ti esto del fútbol como que no...

Lo importante no es el fútbol, sino con quién lo compartes.

Gracias, compañero.

(Jaleos y vítores)

Número PIN seis cifras.

(Televisión)

¡Por favor!

¡No!

Mi abuela, que tenía una cadera de acero inoxidable,

corría más. No me jodas.

Número PIN, seis cifras.

Así no vas a adivinarlo nunca.

Hace falta un desencriptador,

mañana hablo con los de Informática.

Seis cifras.

¡Seis cifras! ¿Qué?

Seis cifras.

¿Qué haces, hombre? ¿Qué haces?

Seis cifras. 13, 12, 11. Seis cifras.

Trae.

¿Esto qué es?

Es él.

El Carnicero.

Sabe quién soy.

Sé dónde se esconde El Carnicero.

En una pensión de la misma calle.

Y no hay duda, el rastro es reciente.

Lo tenemos.

¡Felicidades!

Hoy es el cumpleaños de mi madre, hace cinco años que no lo celebra.

Y le he preparado una fiesta sorpresa.

Feliz cumpleaños, cariño.

Lo tengo todo pensado. Ya sé cómo recuperar la batería.

-No, no rotundo.

-Si se la llevó Márquez, estará en su piso.

Y nosotros vamos a ir a por ella.

Es que no me siento con fuerzas para una relación así.

Soy un cobarde.

Nunca he tenido cojones de mirarte a los ojos

y decirte lo que siento.

Voy a volarte la puta cabeza. ¿Perdone?

(Disparos)

¿Preparada? ¡Ya!

¡Sorpresa!

Pasábamos por delante y ha insistido.

Este cabrón le está tirando los trastos a mi mujer.

Últimamente siento que mi marido está...

más cerca que nunca.

Lo entiendo.

Sí, te entiendo porque me pasa lo mismo,

siento que mi mujer cada vez está mucho más cerca.

  • Capítulo 4

Estoy vivo - Capítulo 4

28 sep 2017

Sólo Márquez y El Enlace saben que el individuo que han detenido no es el Carnicero de Medianoche. El caso se da por cerrado en la comisaría pero el asesino, un ente que ha regresado de otra dimensión, podría volver a matar en cualquier momento. Y lo más importante: ¿sabe el Carnicero que Vargas vive en el cuerpo de Márquez?

Laura confiesa a Márquez que ha ido a buscar los resultados de unas pruebas médicas, pero no suyas. Es Arturo el afectado por una enfermedad que preocupa a toda la familia incluido a Márquez, que intentará encontrar unas entradas para ir con su padre a ver un partido del Rayo Vallecano.

Bea se enfrenta a su profesora de instituto al defender que lo paranormal existe. La joven insiste que sólo hace falta la tecnología adecuada para poder demostrarlo. Sólo Jon, un compañero de clase, muestra interés por sus palabras. Bea, Patri y Jon darán con un artefacto de gran potencia pero peligroso.


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