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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Capítulo 10 - ver ahora
Transcripción completa

(Sirenas)

(Golpes)

(Sirenas)

Marvin Carranza, premio.

Me cago en mi puta vida.

A ver, hilos de los que tirar.

Primero, ¿quién es la tercera víctima?

Segundo, ¿de dónde ha salido el arma?

Y tercero, ¿quién es el hijo de puta que se ríe de nosotros?

Es sobre el inspector Márquez. Vi tierra en su coche.

Investígalo.

¿Has traído otra vez la piedrecita? -Sí.

-No hemos olvidado lo que hiciste el otro día en el baño con ella.

-Dejadme en paz. No os tengo miedo. -Pues deberías.

-¿Qué fue lo que os dije?

-Que le arruináramos la vida a Beatriz Vargas.

-Quiero la piedra que tiene en su poder.

¿Sabes que vivimos en el mismo barrio?

Te veo a veces en el parque jugando con tu hijo.

He tenido una pesadilla,

mi primera pesadilla.

A lo mejor quiere decir que estás humanizándote.

¿Qué es esto? -Me voy.

-¿A dónde?

-A una residencia.

El otro día no reconocí a Bea.

No reconocí a mi propia nieta, Laura.

Durante este tiempo me habéis hecho sentir

como si estuviera en mi propio hogar.

-Abu, ¿qué pasa?

-Mira, los viejos, llegan todos los días a la residencia

-Yo no quiero ser así, no quiero. Quiero que te quedes.

Abu,

en esta casa, para lo bueno y para lo malo,

lo hacemos todo juntos.

Si fueras mi padre te diría que estás cometiendo un error.

Que por muy enfermo que estés,

nunca vas a ser una carga para tu familia.

Nunca.

Y que exprimas hasta el último segundo que pases con ellos

porque son el mejor presente que tienes en la vida.

(Timbre)

Mira, no pienso dejarte sola en un día así.

Lo siento.

Gracias.

Hay que deshacerse de los cuerpos antes de que los examine la Policía.

Si los analizan, nos joden vivos.

Hemos dejado pruebas suficientes para que nos encierren de por vida.

Confirmado.

Esta noche moverán los cuerpos.

¿Cómo va la furgoneta?

Por favor, se discreto.

(Sirenas)

(Frenos)

¿Y por qué dos mujeres frotándose? La sexualidad en la Tierra vende.

Bueno, con los cadáveres calcinados y El Carnicero escondido

esta noche yo necesito dormir relajado.

(Frenos)

Señor Sebas.

¿Qué cojones hacéis aquí vosotros?

(GRUÑE) Joder.

(GRITA)

Me pediste ayuda, me dijiste que confiara en ti.

¿Cómo ha salido intacto?

Es especialista. ¿Qué?

Sí, no pasa nada, dilo.

Mi tío es especialista de cine.

Chaval, mi mujer me ha pillado que le he puesto los cuernos

y resulta que yo quiero a la otra y no a mi mujer.

-Lo siento. -¿Por qué te cuento esto?

Porque llevo una semana jodido, un mes jodido, un año jodido

y no lo quiero pagar contigo, Pollo, así que cuéntame.

¡Habla! -Vendí una furgoneta.

Señor Márquez,

¿estoy en peligro?

Ese hijo de puta va a por mí.

¿Por qué solo funciona conmigo?

Beatriz, los poderes de esta piedra están por encima de mí.

Ni siquiera yo sé bien cuáles son.

Lo que sí sé es que debe permanecer contigo.

Está contigo por una razón.

(Latido)

# Dame veneno que quiero morir, # dame veneno.

# Antes prefiero la muerte # que vivir contigo,

# dame veneno. #

Ay, veneno, veneno puro, Papu,

la gasolina que necesita el tito para funcionar.

¡Vamos, que las calles llevan puestas un ratito!

¿Señor Márquez?

Hombre, compañero. Buenos días, Arturo.

Venga, os dejo solos. Gracias.

¿Ya estás otra vez para darme la murga de buena mañana?

No, nada de murgas.

Comentar el partido del Rayito y poco más.

Genial.

Llegas justo a tiempo para el paseo matinal.

(Pasos)

¿Javier?

Joder, qué susto, tío.

Oye, ¿y Luz?

¿Ella no viene?

-No. -Mejor, toda la pasta para mí.

Quiero otros 200. -¿Seguro?

-Oye, mira tío, que paso de líos, si no quieres, ya está, me voy.

-Tranquila.

Tengo otros planes para ti.

Javier, no, en serio, ya está, yo me voy por aquí...

¡Socorro! (SOLLOZA)

# Ahora, que empiezo de cero, # que el tiempo es humo,

# que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, te lo ruego,

# por si esta fuera la última vez.

# Ahora, que solo el ahora # es lo único que tengo.

# Ahora, que solo me queda # esperar a que llegue el ahora. #

¿Cómo lo ves? Este año sí, ¿no? Eso espero.

Es el lugar que tiene que ocupar el Rayito.

La primera división. Ya lo creo.

Está bien este lugar. Se está a gusto, sí.

Pero no mejor que en Vallecas.

No me toques las pelotas, Márquez. (RÍE) Perdona, vale.

¿Vas a venir todos los días?

Bueno, si no te molesta, sí.

Lo digo porque ha quedado una habitación libre.

Ayer palmó el de la 212. Ah, genial.

Te apetece todo. Una sentadita.

Aquí hay mucho tiempo para darle al coco, ¿sabes?

Y para pensar en muchas cosas que nunca te habías planteado.

¿Por ejemplo?

Que me queda poco tiempo.

No digas eso, Arturo, estás... Estás estupendo, hombre.

No, si yo me conformo.

He vivido todo lo que tenía que vivir.

Nunca es suficiente para la gente que te quiere.

Que se muera un viejo es normal.

Es el ciclo de la vida.

La putada es lo que le pasó a mi hijo Andrés.

Que se fue cuando no le tocaba.

Estoy seguro de que Andrés, donde esté,

piensa mucho en ti.

No sé dónde puede estar. Si puede verme, si puede oírme.

Antes tenías más fe.

Un padre nunca debería ver morir a su hijo.

Después de eso, ya no creo en nada.

Ni en el más allá ni en nada.

Es que no hay derecho, joder.

Andrés murió haciendo su trabajo.

Estoy seguro de que tú le educaste así.

Primero es el trabajo, primero es el deber, ¿no?

Por eso ahora pienso

que hay que mandar a tomar por culo todo eso.

Y disfrutar de la vida.

Si pudiera verles,

si me encontrara con mi mujer y mi hijo,

me moría.

Me moría mañana mismo.

Gloria.

Has madrugado mucho.

-Sí, es que tengo muchos exámenes atrasados.

-Sí, estamos todos igual.

De hecho, a mí me ha surgido un imprevisto.

-Vaya, espero que no sea grave.

-No, nada, los del seguro, que vienen a arreglarme la cocina.

¿Puedes cubrirme? -Claro, claro.

-Gracias.

(SOLLOZA)

Bea. -¡Voy!

(Latido)

Si le cuenta a alguien dónde ha estado

o quién es de verdad, señor Vargas, morirá.

¿Es ropa para el abuelo?

La estoy marcando.

Toma, llévasela, que se le olvidó.

Pues creo que no se la voy a llevar.

Pero bueno, que le va a hacer ilusión.

Precisamente, así no tendrá más remedio

que ver aquí los partidos del Rayito, con nosotras.

Qué lista.

La dejo aquí.

Mamá,

no me has contado por qué se fue.

Bueno, ya os lo dijo él.

Que no quería ser una molestia.

¡Bea! ¡Vas tarde!

-¡Ya voy!

Buenos días. -Buenos días.

-Un beso. (LANZA BESO)

Oye, mamá,

que no somos tontas.

¿El abuelo se va así, de la noche a la mañana?

No, no me lo creo. Algo pasó.

Bueno, pues porque se levantó con la sábana...

manchada.

Que se cagó encima.

¿Y?

Quiero decir, que, es normal, es una persona mayor.

Esas cosas pasan, nos puede pasar.

Ya, lo sé, pero tu abuelo tiene unos huevos...

Es así, es orgulloso.

-No podemos dejar que se quede allí.

-No. Por eso tenemos que ir a verle todos los días.

Hasta que decida volver.

No, es que para cabezotas nosotras.

(Timbre)

Voy yo.

¿Quién es a estas horas?

Recién hechos.

Hola.

Hola, Oscar, buenos días. ¿Te apetece un café?

Lo siento, lo tengo todo hecho un desastre.

La mía está peor, te lo aseguro.

Hoy no, me he tomado el día libre.

Voy a acompañar a tu madre donde Arturo

y de paso lo veo yo también.

Bueno, yo me voy. Chao.

-Vale.

Bueno, me visto en un momento y enseguida estoy.

¿Me desenchufas esto?

Sí.

¿Quieres un café?

Pues... Ah, pon eso en una bandeja.

Si quieres. Están ahí, yo ahora vengo.

¿Con chofer y todo? No empecemos, Susana.

Óscar se está portando muy bien con nosotros.

Mi pregunta es: ¿Estáis saliendo juntos o no?

Mamá, tú estás buenísima.

¿Cómo no se va a volver loco por ti? Para, para.

Lo que no entiendo es por qué le das tantas vueltas.

Parecéis pequeños. ¡Baja la voz!

Oye, píntate, ponte guapa. Por Dios, vete.

(Móvil)

Señor Márquez, me tenía preocupado.

He venido a la residencia a ver a mi padre.

Qué gran detalle por su parte.

Aligera, que tengo prisa, ¿qué tenemos?

¿Por dónde empiezo: por lo sobrenatural o lo humano?

Estamos jodidos por todas partes, así que sorpréndeme.

El inspector David Aranda, como sabe, nos sigue la pista.

Lo sé y lo veo.

Me ha seguido hasta la residencia.

Parece un mono con dos pistolas, pero ojito con él.

Lo tendré. Por otro lado, como también sabe,

la bala del Carnicero tenía un compuesto orgánico

que como un virus hace a la gente hostil.

Pero no sabemos a quién disparó. Todavía no. Lo que sí he conseguido

son las grabaciones de las cámaras de seguridad de ese día.

Ah, ¿sí? ¿Y eso?

Las empresas de seguridad, lo suben a la nube durante semanas.

¿Has encontrado algo?

Su mujer estaba guapísima.

Lo sé.

Buen trabajo, sobrino.

Sigue buscando.

Estamos en contacto. Adiós, señor Márquez.

Mira el macarra este.

(Timbre)

Hola.

¿No deberías estar en el colegio?

Iago, he tenido más visiones.

Ya.

Pasa.

Por aquí.

Siéntate, por favor.

¿Quieres un zumo de naranja?

No. Ya.

Bien.

Cuéntame, ¿qué has visto?

A ti con mi padre.

¿Yo con tu padre?

Debajo de un puente.

Le decías que no podía confesar a nadie quién es.

¿Has visto algo más?

A Márquez.

Cada vez que toco la piedra, veo a tu tío.

Tienes que intentar tranquilizarte, Bea.

¿Qué tenéis que ver Márquez y tú con mi padre?

¿Esas imágenes son reales?

Se me está yendo la pinza.

No, no.

Pero aún no estás preparada.

¿Para qué?

Para la verdad.

Tienes que tener paciencia, Bea. Paciencia.

¿Puedo ir al baño? Sí, por supuesto.

Aquí, a la derecha. Vale, gracias.

Intenta no pisar mucho, está recién fregado.

Vale.

¿Va todo bien? Sí.

(Inodoro y puerta)

Bueno, Iago, me voy, que me tengo que ir al instituto ya.

Vale. Bea,

sabes que puedes venir aquí cuando quieras.

Vale, gracias.

Le estábamos esperando, inspector.

-Pues dejad de esperar, empezamos.

-Creemos que robaron los cadáveres para quemarlos en la furgoneta.

-La encontramos ayer por la noche a las afueras.

-Los cuerpos estaban completamente carbonizados.

-Dudo que se pueda hacer un análisis forense.

-Quiero a la prensa fuera de esto.

María, con Vargas. Terminad el informe lo antes posible.

Al resto, volved a revisar cualquier prueba,

lo que cojones tengamos. ¿Bien?

Pues venga, a trabajar.

¿A este qué coño le pasa?

Márquez, ¿dónde están los papeles del informe?

Por aquí. Susana, ¿sabes dónde está Santos?

Está con mi madre.

La ha acompañado a la residencia a ver a mi abuelo.

¿Que Santos ha acompañado a tu madre donde Arturo?

Sí, ¿qué pasa?

Nada, no pasa nada.

Es que yo creo que están saliendo juntos

y no me lo quiere decir. ¿Cómo?

Pega la oreja si quieres, pero estás alelado.

No, me lo hubiera dicho.

¿Antes decías que estabas con Sebas? Que yo recuerde, no.

Joder.

Laura... Como no me haya dicho, nada la mato.

La mato. Me perdonáis un minuto.

A ver, yo espero, deseo que diga algo.

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

Bea, dime qué pasa.

he encontrado algo en casa de Márquez.

¿Tú qué hacías en casa de Márquez?

¿Por qué no estás en clase Bea?

Nada, una historia muy larga.

Mira la foto que te va a llegar ahora mismo al móvil.

(Cámara)

¿Susana?

¿Sí?

Bea, ¿esta foto la tenía Márquez? Sí. ¿A que es raro?

Oye, luego hablamos, vete a clase pero ya.

Pero si ya estoy, Susana, venga, chao, estoy entrando.

Enseguida nos vemos, Sebas. Márquez.

Voy a la calle a hacer unas preguntas

mientras tú acabas el informe. Vente conmigo.

Pasa.

Estoy segura de que esto tiene una explicación

que me vas a dar ahora mismo.

Me lo acaba de mandar mi hermana.

Una foto muy bonita, se os ve muy felices.

Sí, felices de la hostia. ¿Qué hace esta foto en tu casa?

Susana... ¡Susana ni hostias!

¿Qué hace una foto de mi familia en tu puta casa?

Éramos amigos.

¿Quiénes? ¿Tú y mi padre? Trabajé con él en varias ocasiones.

Márquez, me caes muy bien, eres un compañero cojonudo,

pero mi padre es sagrado.

Eso no explica que tengas esta foto, que estaba en mi cartera.

¿Me la has quitado? No.

No, se te cayó en el coche y...

y me la quedé.

¿Por qué?

¿Por qué?

Es que no lo sé. Me estás mintiendo.

No, no lo sé, lo siento.

Márquez, ¿qué no me has contado?

Susana.

Ha llamado la Fiscalía. Quieren el informe ya mismo.

Voy.

Esta conversación queda pendiente y quiero que me digas verdad.

Me cago en mi puta vida.

(Puerta)

¿Se puede? -Sí, claro, pasa.

-Hola, suegro.

-Pero qué suerte, Don Arturo,

han venido a verle su hijo y su nuera.

No, soy un amigo de la familia.

Ah, perdón, como le ha llamado suegro...

He pensado que era su hijo. -No pasa nada.

-Esta usted perfectamente.

Luego vengo a ayudarle con los ejercicios.

Hasta luego. Chao.

Esa chica habla demasiado.

-Solo quería ser amable.

Bueno, pues...

¿Os traigo algo? No, no.

¿Quieres algo? No, no, no. Gracias, gracias.

Hasta ahora.

Las niñas te mandan muchos besos.

Te echan mucho de menos.

-Yo también las echo de menos.

Buenas.

Ni cojeas, ni escayola, ni nada.

Oye, Sebas, qué pesado estás con esto, ¿no?

Tuve suerte, nada más. Fue un golpe sin importancia.

Ya.

Me has llamado. ¿Qué querías?

Adela,

prepara las mesas del fondo para la comida.

Acompáñame.

¿Esto qué es?

Algo que puede ayudarte.

¿Y por qué has cambiado de opinión?

Coge la carpeta de los cojones antes de que me arrepienta.

Vale.

Cuando murió Andrés, me puse a investigar por mi cuenta.

Personas desaparecidas en la época

en que ese hijo de puta mató a Vargas.

Pensé que alguien pudo denunciar la desaparición del Carnicero.

Hasta el más cabrón tiene quien lo eche de menos.

Quizás tú sepas algo más

y puedas atar cabos.

Gracias.

No me las des.

Lo hago por Andrés.

¿Me la puedo llevar?

Ni de coña.

Esa carpeta no sale de aquí.

Tengo que atender el bar.

Ese inútil debe estar perdido por ahí.

-¿No tienes más perchas?

-No. Ya las pediré.

¿Qué pinta ese aquí?

-Ya veo que cada día te cae mejor Santos.

-Digo por si pinta algo.

-Pues claro que pinta.

Es mi amigo, está ahí siempre que lo necesitamos y,

además, quería verte.

-A Santos le importo yo una mierda.

Si ha venido es porque quiere estar contigo.

-De verdad, Arturo, desde que estás aquí

tienes un humor... A ver, ¿qué desayunas?

-Los dos sabemos que es verdad.

Laura,

ha sido muy duro el separarme de vosotras.

Mucho.

Pero lo he hecho.

-Y yo creo que te has equivocado. -No.

En el momento,

y había que echarle dos cojones.

Ya va siendo hora de que tú hagas lo mismo.

-Arturo, no estoy para adivinanzas, que ya somos mayores.

-Mira,

Andrés está muerto.

Lo lloramos,

lo enterramos,

hemos sufrido mucho.

Pero está muerto.

Tú no.

-Pero es que yo lo echo mucho de menos.

-Y yo. Y así será.

Pero tú eres libre, Laura,

deja de hacer lo que se supone que debes hacer,

y vive.

Date una oportunidad.

Con Santos o con quien sea.

Alguien como tú

merece lo mejor, hija.

Es una orden.

Y ahora vamos a ver por dónde se ha perdido el desnortado este.

(RÍE)

(LEE) "Javier Carrasco."

Hijo de puta.

¡Márquez!

¿Qué tal ha ido?

No, no ha habido suerte.

Bueno, pues siento haberte hecho perder el tiempo.

No, no, era una buena idea, una idea cojonuda.

Tranquilo, la carpeta está dentro.

Oye, Sebas, ¿este local tiene puerta de atrás?

Claro. ¿Por qué?

Nada, porque me gustaría darle una sorpresa...

a un viejo amigo.

Ven conmigo.

¡Joder!

¿Qué, dando una vuelta por el barrio?

Sí, algo así.

Llevas toda la mañana siguiéndome.

No está bien eso de investigar a un compañero.

¿Compañeros? Sí.

Yo no veo ninguno. (RÍE)

¿Quién te lo ha ordenado, Santos? Pues no, mira.

Resulta que lo hago por placer.

Mira, niñato, no me cogerías ni aunque montara en tiovivo.

Así que, venga, tira para casa.

Estás de mierda hasta las orejas.

Voy a disfrutar tanto cuando te ponga las esposas.

Eso no va a pasar y, ¿sabes por qué? A ver.

Uno, porque no tienes nada contra mí;

y dos, porque soy más listo que tú.

Idiota.

Imbécil.

¡Joder!

¡Me cago en la puta!

(Ruidos)

(Ruidos)

(Ruido)

¿En qué puedo ayudarte?

Soy un genio.

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

La cosa va de fotos, así que atiende.

¿Cómo es posible que mi hija pequeña estuviera en casa

y se llevara una foto de mi cuarto?

¿Se ha llevado una foto?

Se la ha llevado, sí.

Y te has metido en un marrón de cojones.

Vino a por unos apuntes, señor Márquez. Yo...

Ya hablaremos de eso, ya hablaremos.

Ahora agárrate, que vienen curvas.

Lo tenemos, Iago.

Tenemos a ese cabrón, sé quié es El Carnicero.

Busca el nombre de Javier Carrasco. ¿Me oyes?

Última dirección, multas, declaración de la Renta...

¿El Carnicero se llama Javier Carrasco?

Sí, ¿por? No, me decepciona un poco.

Me esperaba un nombre un poco más...

Buscando información sobre Javier Carrasco.

¿Mi hija está ahí? ¿Eh?

No, no, no. Pues la acabo de oír.

Javier Carrasco.

Último domicilio conocido: Calle Estrella, número 2.

La he vuelto a oir. Iago, ¿qué coño está pasando?

¡Nada, nada, señor Márquez! Calle Estrella, número 2.

Nos vemos allí. Sí, salgo pitando.

Hasta luego, Iago.

(Ruido)

(CHISTA) Eh...

Te estás pasando con las pellas, eh.

¿Qué pasa, la piedra no tiene despertador?

-Tranquila, no pasa nda.

-Ya, pero es que ya no sé qué decir a los profesores ni a Jon.

-¿Ha preguntado por mí?

2.000 veces.

Parecía preocupado.

Y a ver si te enrollas ya con él y se te quita la sonrisa de boba.

-¡Chicas!

-Lo siento, Gloria, es que mi abuelo se ha ido a una residencia...

-¿Habéis visto a Fani?

-¿Nosotras a Fani?

-Pues no.

-Por favor, dadme su número de móvil.

-Yo creo que lo tengo en un grupo. A ver.

Aquí. -Perfecto.

¿Por casualidad no habréis visto a Javier, el profesor nuevo?

-No.

Gracias. Podéis iros. Venga.

(Tono)

(Vibrador)

(Tono)

(Vibrador)

(GIMOTEA)

(Música de El Carnicero)

Señor Márquez...

¿No era la casa del Carnicero?

A l parecer no. Estuve investigando más y...

la dirección corresponde a este taller.

Pertenecía a los abuelos de Javier Carrasco.

Ahora resulta que es mecánico.

Al parecer, su familia sí.

¿Se puede saber qué cojones hace mi hija pequeña yendo a verte?

Soy su profesor, es normal.

Tenía dudas de Química. Pues me la has liado, pero bien.

No entiendo qué ha pasado. Que ha cogido la foto, cojones.

Se la ha enseñado a su hermana y me ha hecho un tercer grado.

Que por cierto, juraría que la escuché hablando contigo.

Entiendo, y no sabía qué decirle. Pues no.

Me he librado por los pelos.

Peor mañana quiere respuestas.

Ya podíais haberme dado otra pistolita sin peineta.

Que parezco Martirio.

¿Quién es Martirio?

Déjalo.

¿Hay alguien que se llame Martirio?

(EN VOZ BAJA) Espere.

Yo me he encargo, he practicado mucho.

¿Qué le parece?

Me parece que te quedas fuera. No, señor Márquez.

Fuera, "fora", "out".

Si viene alguien, me avisas. ¿Y quién va a venir por aquí?

(CHISTA) Ya.

Señor Márquez... ¡Ah!

¿Qué haces tú aquí?

¿Qué haces aquí? He visto algo, acompáñeme.

La madre que lo parió.

¿Qué cojones es esto?

Camuflaje.

Para cambiar de aspecto.

Cojonudo.

Estamos persiguiendo a Mortadelo.

¿A quién?

Está aquí.

¿Qué?

Es él y está aquí.

¡Eh!

¡Tú quédate aquí!

Sí, señor Márquez.

¿Vas a matarme?

¿Ya tienes miedo a la muerte?

Hijo de puta.

Todavía no.

¿Dónde está?

Se ha ido.

¿Cómo que se ha ido?

¿Estás bien?

Me cago en mi puta vida.

No, no, pero ¿qué dices?

Si estaban todas las señoras revoloteando a tu alrededor.

¿Perdona? No, no. De eso nada,

aquí la única que ha revolucionado el gallinero has sido tú.

Estaban todos los abuelos con la tensión por las nubes.

¿Dónde dejo esto? Aquí.

¿Quieres un café?

¿Café?

Ah...

Perdón, pero no sé, pensé que me ibas a invitar a cenar.

Bueno, las niñas están a punto de llegar, pero vamos,

que si quieres quedarte, por mí...

¿Sabes? Haces mucho ese gesto.

Cuando te pones a la defensiva, empiezas a tocarte la alianza.

Es que no me gusta que me presionen, Óscar.

Ya, y yo llevo mucho tiempo

callándome lo que siento por respeto.

Pero tampoco quiero engañar a nadie. Óscar...

Mira, yoya no me conformo con ser solo tu amigo.

Y lo sabes de sobra. A ver, para mí no es fácil.

Para mí tampoco.

A ver, ¿te crees que no sé lo que piensa la gente?

A la mujer de su amigo muerto, qué vergüenza.

Pero luego te veo sonreír y...

Y se me olvida todo.

Cada vez que doy un paso hacia ti,

aparece ese anillo.

Es que este anillo forma parte de mí.

Y si eso no lo entiendes... Claro que lo entiendo.

A ver, yo no quiero que te olvides de Andrés.

Era mi mejor amigo, yo también me acuerdo mucho de él.

Solo quiero que me des una oportunidad.

Te llamo mañana.

Vale.

(Puerta)

A ver, explícamelo otra vez.

Ya se lo he dicho, señor Márquez.

Me perdonó la vida.

Pudo matarme, y no lo hizo. Pues no lo entiendo.

No entiendo cómo un asesino deja vivo a alguien.

¿Es retórico?

No, nos necesita.

Nos necesita de alguna forma.

Está preparando algo.

Eso no tiene sentido.

Intentó matarnos.

Marvin Carranza, el cerrajero, la vieja de la pensión...

Ya, pero tiene un plan.

Al igual que nosotros, tiene un plan.

¿Cuál?

Ni puta idea.

¿Sabe, señor Márquez? (ASIENTE)

Cuando creía que iba a morir,

pensé en usted.

¿En mí? Sí.

Es usted la única persona que tengo.

Sentí miedo de no volver a verle.

Vamos a descansar, Iago.

Ha sido un día muy largo.

Le recuerdo que su hija tiene la foto.

(RESOPLA)

La madre que me parió.

¿Sabe ya lo que le va a decir? No, no lo sé, no.

¿Sabes de qué tengo ganas?

De acabar con esto y cortarles la verdad.

Sabe que no puede hacer eso, señor Márquez.

Lo pagaría con su vida.

Pero prefiero hacer eso a quedar como un mentiroso

delante de mi familia.

Te lo aseguro.

Ve a descansar un ratito.

Es un farol, ¿verdad? No.

Sí, es un farol.

(EL PERRO LADRA)

¿SÍ?

¿Dónde estás? (EL PERRO LADRA)

¡Papuchi!

Bea, acaba de poner la mesa, por favor.

Que esto se enfría.

(Puerta)

Oye, ¿quieres dejar el móvil? Que vamos a cenar.

-Estoy llamando al abuelo. ¿No puedo?

-Dale un beso de mi parte. -Vale.

-Hombre, cuánto honor.

Si me ha llamado la reina de la casa.

-¿Qué tal estás?

¿Has cenado ya?

-Sí, ya sabes que aquí cenamos antes que las gallinas.

¿Y vosotras?

-Estamos a puntito.

-Ah. Hoy toca revuelto de ajetes, ¿no?

Si sobra algo,

me lo guardas en un tapercito, eh.

-Hombre, y te lo llevo yo misma.

-Es que esta gente me tienen de vichissoise hasta las pelotas.

(RÍE) -¡Abuelo!

-Pero de todas formas, estoy muy bien aquí, eh.

Estoy muy a gusto.

Fíjate, luego tenemos hasta una partidita de bingo.

-¿Seguro? -Seguro.

¿Y vosotras bien?

-Bueno...

Estaríamos mejor contigo aquí.

-Bueno, anda, anda, pásame a tu madre.

-Vale. Un beso muy fuerte, abu. Te quiero un montón.

-Un besito.

-Mamá, el teléfono.

-Hola, Arturo. -Hola.

¿Ya se lo has dicho a las chicas?

-¿El qué? -Ya sabes el qué.

Habla con ellas.

-¿Quieres que te pase con Susana?

-No, no, por hoy ya tengo bastante.

Un beso a todas.

Y díselo de una vez.

-Buenas noches, Arturo. -Buenas noches.

A ver si podemos ir mañana a verle, ¿no?

Yo le he oído bien.

-Yo creo que el abuelo dice que está bien, pero...

Pero no, yo lo sé.

¿Quieres ensalada? -Gracias.

-Chiquis,

quiero hablar con vosotras.

Qué mal comienzo.

¿Qué?

Mamá, ¿pasa algo?

-A ver,

lo primeros deciros que yo...

que yo a papá le quiero,

le quiero mucho y le voy a querer siempre.

Que él es el amor de mi vida y eso no lo va a cambiar nadie.

Pero que...

que la vida continúa.

Mamá,

claro.

Y, bueno, las dos habéis visto que...

que Santos cada día viene más...

más por aquí por casa.

bueno, yo he decidido que le voy a dar una oportunidad,

pero que, sobre todo, me voy a dar una oportunidad a mí.

Me parece muy bien, mamá.

Ya era hora.

-A ti no te parece bien, ¿eh, Bea?

No.

-Vale.

-¿Por qué? En serio, mamá. ¿Con ese bigote?

(RÍE)

Tiene mucho bigote, mamá.

Bueno, tampoco voy a empezar yo a....

No, no me cuentes lo que vas a hacer.

No digo eso. Mi jefe, es mi jefe, mamá.

¡Calla! Por favor, pero que no lo he dicho.

-Pues a mí también me gusta un chico. -Pero...

¿Cómo?

-Que a mí también me gusta un chico.

Se llama Jon. ¡Ah!

¿Y es guapo? Mamá...

Es guapísimo. Pero ¿tú le conoces?

Es un morenazo que le saca tres cabezas.

¿Un morenazo? ¡Es negro, está buenísimo!

Susana, calla. Bueno, y parecía tonta la niña.

-¿Le vas a traer? -No.

-Hombre, a tomar algo. -Que no, que no.

-Si es tan guapo... Madre mía, madre mía.

Qué alegría, me encanta Jon.

¿Y tú?

¿Cómo estás tú?

Yo...

Eh...

Yo...

Yo me estoy curando.

Y ya está.

Pero vamos, que aquí lo importante son los churumbeles,

que van a salir café con leche. Qué parejón.

-Que a ella le da vergüenza. No le hagas eso.

¿No quieres ver una foto? Ah, sí, una foto.

A ver, para conocerle yo, ¿no?

Señor Márquez, no debe comer pizza todos los días.

Porque tú lo digas. Está buenísima.

Respecto a la foto,

¿sabe ya lo que le va a decir a Susana?

Hola, Iago,

¿en qué puedo ayudarte?

¿Eso que he escuchado es la voz de mi hija?

No.

No. No.

No, no, señor Márquez, no. Por favor, espere, señor Márquez.

¡No vaya, no entre...!

¿Qué hace mi hija aquí dentro?

"No sin mi hija". Película...

Es un asistente virtual, como los de los teléfonos móviles.

Virtual mis cojones. Sácala de ahí ahora mismo.

Es lo que intento, no puedo. ¡Que la saques!

No sé qué pasa, no funciona. ¡Qué la saquees!

Su marido de origen...

Vamos a ver, Iago, eh...

Sé que llevas un tiempo en la Tierra y cada vez eres más humano.

Así que es normal que tengas ciertos impulsos.

¿Impulsos? ¿Qué impulsos?

A ver, ya sabes, ganas de...

Que te pica el... gusanillo.

¿Qué gusanillo?

Que quieres disfrutar del sexo, chaval.

Señor Márquez, yo, si no le importa,

preferiría no tratar esos asuntos tan íntimos.

Ah, bueno, perdóname, hoy me encuentro con esto

y el otro día con el pantallón y las chicas frotándose,

yo creo que sí que tenemos que hablar...

¿Quieres que me desnude? (AMBOS) ¡No!

Páralo.

¡Páralo! Es lo que intento, señor Márquez.

¡Has creado una imagen de mi hija desnudándose!

No, no, le aseguro que yo no he programado esto.

Ya. Se habrá cruzado con algún canal

erótico o porno, no lo sé. ¿Tú ves porno?

¿Y usted? ¿Eh?

¿Eh?

La madre que me parió.

Aparta. ¡No, no, no haga eso!

¿Qué hace? ¡Es una imagen holográfica!

¡A la mierda!

¿Cómo ha hecho eso?

Con mi hija...

no. ¡Ah!

No. Entendido, señor Márquez.

(Ruido)

Pero no, a ver, no me digas tú que no podemos encontrar

alguien de la edad de Susana, un chico guapo, alto, ¿no, Bea?

¡No, mamá! Sí, mamá.

-Porque, a ver, a mí el sobrino de Márquez me parece muy guapo.

-¿Mi profe?

¿No le has dicho nada?

No. -¿Decirme qué?

Mamá, ¿tú conocías a Márquez de antes?

No.

Es que...

Márquez me ha dicho que él y papá eran amigos.

No. Eso es imposible.

A mí papá nunca me habló de Márquez.

¿De qué va esto?

-He encontrado una foto nuestra en su casa.

-¿Una foto nuestra?

¿Y qué hacías tú en casa de Márquez?

-Nada, una duda con los deberes y fui a preguntar a Iago.

-¿Puedo ver la foto?

Entonces, ¿estás segura de que no conocías a Márquez?

Segurísima.

No le había visto en mi vida.

Pues se va a enterar mañana.

Hola, Iago.

¿En qué puedo ayudarte?

Tengo que desinstalarte.

No te entiendo.

¿Puedes repetir la pregunta?

Que tengo que desinstalarte.

Me educaron para no sentir nada.

Pero no sé qué me pasa cuando te veo.

Cuando recuerdo lo que vivimos juntos.

Cuando te veo sufrir por un idiota que no te sabe apreciar.

Me siento patético por tener que hacer un holograma tuyo

para poder hablarte.

Decirte esto.

Me temo que no te entiendo.

Adiós, Susana.

Hola.

-Hola. -Hola.

-¿Y este?

-Lleva así dos horas.

-¿Y por qué le sigues sirviendo?

(Vibrador)

-María, buenas noches.

(Vibrador)

-¿No has bebido ya suficiente?

(NIEGA)

Ponme otra, Sebas, anda.

-¿Por qué no te vas a casa mejor?

-Precisamente a casa es el único sitio donde no quiero ir.

-¿Ya te han dado la fecha del traslado?

-¡Bingo!

Cada día eres más lista, eh, María, te lo digo.

-¿Cuándo te vas?

-La semana que viene os quedáis sin jefe.

Dale ahí, Sebas, venga.

-Vamos a cerrar, Aranda.

-Pues nada, vamos a cerrar.

A ver...

Quédate con la vuelta.

¡Epa! -¿Estás bien?

-Buenas noches. -Buenas noches.

(Tono)

(Tono)

(Tono comunicando)

Cuidado.

-Perdón.

Buenos días. Hombre, no sabía que vendrías.

Ya ves.

¿Qué tal la noche? Bien.

Estuve hablando con mi nieta, la pequeña.

No sabes lo lista que es.

Una ratona. Sí, sí que lo sé, sí.

Bueno, eso parece.

Esa va a ser algo.

Te lo digo yo.

Las noches son jodidas.

Es lo peor.

Me dijo la enfermera que anoche tuviste visita.

Sí, mi hija.

Que Laura para mí es como si fuera mi hija.

Vino con el estirado de Santos.

Lo está pasando mal, la pobre.

¿Porque estás aquí?

y porque todavía sigue atada a la tumba de mi hijo.

Pero se acabó.

Ya te lo dije ayer,

hay que vivir la vida.

Hay que vivir la vida, pero con mesura, Arturo.

Tampoco podemos volvernos locos.

Laura ha sufrido mucho.

Cinco años de luto... Ya está bien.

Así que le dije que salga con Santos.

¿Le has dicho que salga con Santos?

Sí, que se dé una alegría para el cuerpo,

que falta le hace.

Joder, qué modernez, ¿no?

Vamos, que un suegro le diga a la nuera que salga con otro

me parece raro, parecemos...

franceses.

No digas tonterías.

Bueno, ya es la hora del paseo.

¿Y tu hijo?

¿Qué crees que pensaría tu hijo de eso?

mi hijo tenía un corazón tan grande que no le cabía en el pecho.

Seguro que le parecería bien.

Anda.

Le parecería de puta madre.

Eso le parecería.

(Puerta)

Hola, señor Márquez.

¿Qué tal está su padre?

¿Mi padre?

Genial, cojonudo.

Ahora le parece bien que mi mujer salga con otro.

Con Santos.

Con el cabrón de Santos.

Tiene que espabilarse, señor Márquez.

Le pasan como aviones.

Huele a café. ¿Has hecho café?

Negro como una noche sin luna. Como a usted le gusta.

He borrado el programa de su hija.

Gracias.

Iago, ¿puedo hacerte una pregunta?

Por supuesto.

¿Sientes algo por mi hija?

Le prometí que no volvería a acercarme a ella.

No me importa lo que dijeras.

Te pregunto si sientes algo por ella.

¿Por qué me pregunta eso?

No sé.

Porque quiero lo mejor para ella.

Pero también quiero lo mejor para ti.

Así que si hubiera algo que te preocupara,

ya sabes, estoy aquí para...

para escucharte.

Para aconsejarte, incluso.

Gracias, señor Márquez.

(Teléfono)

(Teléfono)

Anda, mira, hablando de...

Dime, Susana.

Sí, paso a buscarte, claro.

No, no me he olvidado, no.

¿Cómo voy a olvidarme?

Ahora nos vemos.

¿Tenemos whisky o algo?

No, señor Márquez.

Lo siento.

Pero tengo algo para usted.

Soy yo repetido.

Le ayudará a convencer a su hija de que Vargas y usted eran amigos.

¿Cuándo la has hecho?

También tengo informes policiales firmados por Vargas y usted.

Por si le ayuda.

No, no creo que haga falta.

Con esto es suficiente.

Gracias.

Gracias.

Inspector. -Sí.

-Es la madre y la profesora de una chica de 16 años.

Dicen que ha desaparecido.

-Vale, Cristina, yo me encargo. Gracias.

Inspector jefe David Aranda.

Sienténse, por favor.

Me dice mi compañera que su hija ha desaparecido.

-Sí, salió ayer a primera hora al instituto y no ha vuelto.

-Yo soy su tutora.

Creemos que no llegó,

nadie la vio por allí ni asistió a ninguna clase.

-¿Cómo se llama la niña? -Estefanía...

Todos la llamamos Fani.

-Y, bueno, por lo que dicen,

no volvió en toda la noche.

-He llamado a todas sus amigas, a sus familiares, y nadie sabe nada.

-¿Lo había hecho antes, lo de no volver en toda la noche?

-A veces llegaba tarde.

Muy tarde.

Pero que no regresara es la primera vez que pasa.

-¿No tendrá una foto de la niña? -Sí, claro.

-Dígame una cosa.

Eh... ¿Últimamente había alguien que la molestase en redes sociales

o alguien nuevo en su círculo,

alguien que le hablase más de la cuenta?

No.

-¿En el instituto, quizá?

¿Algo que destacar?

No, inspector.

Qué sola me has dejado, Andrés Vargas.

Qué sola.

Qué sola y qué...

Y qué perdida y...

Y qué asustada.

Yo te juro...

Te juro que lo he intentado.

Que he intentado vivir sin ti, te lo juro,

aprender, pero no puedo, no sé.

Es que yo te pienso y...

Y me duele pensarte,

es que me duele, me...

Ay, amor mío.

Que te echo tanto de menos, Andrés, tanto.

Cariño,

tú sabes...

tú sabes...

que eres el amor de mi vida,

y que lo vas a ser siempre.

Siempre.

Y que te quiero...

como...

como...

como cuando estabas,

y que te voy a querer siempre.

Y sé que no vas a dudar de esto.

Yo lo sé, Andrés.

Mi amor,

yo sé que esto lo vas a entender.

María. Sí.

Me tienes que firmar estos papeles, por favor.

No se acaban nunca estos informes.

¿Has visto a Márquez? No.

Pero anoche vi a ese en el bar de Sebas bebiendo

como si no hubiera un mañana.

(SUSURRA) No se tenía en pie de la que llevaba.

¿Y a mí por qué me cuentas esto?

Porque ya han aceptado el traslado.

Se va la semana que viene.

Mejor para todos.

No tardes en entregarlos, que están que trinan.

Me llevo el disco. Vale.

Márquez, pasa aquí un momento.

Eh... Esta mañana me has dejado tirada.

¿Me estás evitando? No.

¿No? No.

Ayer hablé con mi madre.

Y mi madre no te había visto en su vida.

¿Podemos hablar en otro momento? No.

No, Márquez. No te escabullas. Es que no me encuentro bien.

Me da igual, quiero resolver esto ahora.

Dime la verdad.

¿Quién eres?

Ya te dije que lo conocía.

Que no me lo creo, que esta foto puede ser...

Esta foto no demuestra nada, puede ser cualquier cosa.

Muy bien.

Sal, por favor, vamos a ir a un sitio.

¿Adónde? Bueno, es una sorpresa.

¿Ahora? Sí, ahora.

Márquez, tengo muchísimo trabajo que hacer.

¿Conoces este lugar?

¿Estás de broma?

De pequeña venía todos los fines de semana.

Mi padre me enseñó aquí a jugar al baloncesto.

Ah, ¿sí? No lo sabía.

Vargas y yo compartíamos confidentes.

Pero realmente cuando nos conocimos de verdad

fue cuando comenzó a investigar un homicidio

en una banda en la que yo estaba infiltrado.

Ya.

A partir de ese momento comenzamos a trabajar juntos y ya no paramos.

¿Y os veíais aquí? (ASIENTE)

Sí, este es un lugar tranquilo.

Era buen poli, ¿no? ¿Tu padre?

De los mejores.

¿Cómo era? Currando, digo.

Eh...

Intuitivo,

rápido,

impulsivo....

O sea, como tú.

Bueno, de la vieja escuela.

Poca academia y mucha calle.

Perdón, es que no me canso de hablar de mi padre.

Yo encantado, te lo aseguro.

¿Por qué no me dijiste nada?

No lo sé.

Yo sabía muchas cosas de ti, pero tú no me conocías de nada.

¿Sabías muchas cosas d emí?

(ASIENTE) ¿Por qué?

Porque Vargas no paraba de hablar de su familia.

Estaba muy orgulloso de vosotros.

A mí eso no me lo decía.

A mí me caían las broncas.

Bueno, te lo digo yo ahora.

Nos hicimos muy amigos.

Es que era cojonudo.

El mejor.

¿Una partida? No.

Sí, mujer, uno contra uno. Que no me acuerdo yo de jugar.

Esto es como montar en bicicleta, no se olvida.

Lo importante es el juego de muñeca.

Venga, va.

¡Bien, Márquez!

¡No! ¡Venga, hombre, por Dios, Márquez!

¡Uy!

¡Javier!

-Buenos días, Gloria. -Buenos días.

Ayer al final no volviste.

Y tampoco diste clase. ¿Tuviste mucho lío?

-Ni te imaginas.

-¿Dónde estuviste?

-Perdóname, Gloria, pero no es de tu incumbencia.

-¿Sabes algo de Fani?

-No, ¿por?

-Ayer no vino en todo el día al instituto.

Y tampoco ha dormido en casa.

Hemos ido a comisaría a denunciar su desaparición.

-Pues os habéis adelantado. -¿Por qué?

-Porque está ahí.

Misterio resuelto.

-Fani, ven aquí.

¿Qué ha pasado?

-Ay, de verdad, Gloria, lo siento, siento si te he preocupado.

Ya he hablado con mis padres y está todo bien.

De verdad.

Vale, gracias.

Concurso para jóvenes científicos.

-Y hemos pensado que tú serías nuestra mejor representante.

-Gracias.

Cójalo, señor Márquez.

(Teléfono)

¿Qué quieres?

Pues, no sé, hablar una última vez.

como somos medio novios, podrías llamarme cariño o cielo.

¿No crees? Vaya cachondeo en tu comisaría.

Susana. ¿Sí?

Soy Gloria Samper, la profesora de tu hermana.

Es el profesor de Ciencias de tu hermana y de Fani.

Hay algo en ese hombre que no me gusta.

Cómo mira a las chicas.

La profesora Samper no veía tu talento.

Pero yo sí.

Ojalá supieras que estoy aquí.

Quiero que hagas algo por mí.

¿Algo más? ¿Te parece poco?

Corre, Sebas, corre.

  • Capítulo 10

Estoy vivo - Capítulo 10

16 nov 2017

Márquez y el Enlace descubren la verdadera identidad del Carnicero y localizan su domicilio. Una vez allí se enfrentan con el asesino, que tiene la oportunidad de matar al Enlace pero no lo hace. El policía se pregunta el porqué de esta extraña reacción. Mientras, el Carnicero ha establecido el instituto como centro de operaciones para estar cerca de Bea. Allí capta a Fani para sus intereses, mientras la profesora Samper sospecha que algo raro sucede en torno al nuevo docente. Arturo se instala en la residencia de ancianos y Laura decide aceptar la propuesta de Santos y salir con él. Sus hijas encajan la noticia lo mejor que pueden mientras Márquez se hunde en la miseria.

Contenido disponible hasta el 30 de octubre de 2066.

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  1. 488275

    No me reproduce los capítulos de estoy vivo He visto perfectamente todos los capítulos del Ministerio del Tiempo , pero esta serie no me deja Que puedo hacer???

    17 nov 2017