www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
3380431
No recomendado para menores de 7 años Esto es vida! - 25/11/15  - Ver ahora
Transcripción completa

El crío cae en parada cardiorrespiratoria,

se pega unos 15 minutos en parada...

(Aplausos)

Llegáis al médico...

El crío es ingresado en la UCI...

Lo siento, Cristina. No, lo siento yo. Perdón.

(Música)

(Aplausos)

Les aviso que durante el programa de hoy,

vamos a enseñar, doctor De Benito, a salvar vidas,

a salvar muchas vidas y en "El Locuratorio" también.

Vamos a intentar explicar

algo que ha contribuido mucho a lo largo de la historia reciente

a salvar vidas, las transfusiones de sangre.

Hicimos un programa de donaciones y queremos explicar a la gente

dónde va esa sangre que se dona o para quién va esa sangre.

Todos hemos oído hablar de los grupos sanguíneos.

Yo soy A, yo soy B, yo soy 0+...

No toda la sangre vale para todo el mundo,

entonces hay compatibilidad e incompatibilidad de sangre

y es de lo que vamos a hablar en "El Locuratorio".

¿Cómo sabemos si uno es compatible con otro?

Me gusta explicárselo a los alumnos con una gráfica muy sencillita.

En la pizarra lo vais a ver. Tan sencillo como esto.

Sabemos que hay 4 grupos sanguíneos en el sistema AB0,

que es 0, A, B y AB, estos son los cuatro grupos principales.

¿Quién puede donar a quién?

Cada grupo dona a sí mismo, lógicamente.

El 0 puede donar al 0, el A al A, el B al B

y el AB puede donarse a sí mismo,

eso es evidente, cada grupo sanguíneo

puede donarse a su propio grupo o a gente de su propio grupo.

Sabemos que el 0 es el donante universal,

puede dar al AB, al A y al B.

Para terminar el capítulo de las donaciones,

el A puede dar al AB y el B puede dar al AB,

pero al revés, esas fechas no pueden ir.

Ajá, siempre hacia abajo, hacia arriba no pueden ser.

Las donaciones en el sistema AB0 son estas de aquí.

Tan sencillo como eso.

Muy bien y el Rh puede ser o negativo o positivo.

Exactamente, más sencillo todavía,

porque el Rh- da al positivo, pero al revés, no.

Vale. Así de sencillo.

Bastante sencillo.

¿Qué pasa si utilizamos sangre que es incompatible?

Si ponemos sangre a una persona que no se le puede dar,

lo que podemos observar que pasa son "precipitados".

¿Qué es eso? Grumos.

En la sangre se forman grumos.

Viendo ese cuadro, si una persona del grupo A

donara a una del grupo 0, sería incompatible.

Exactamente.

¿Qué pasaría si a una persona, por ejemplo, del A al B?

Que no hay ninguna flecha establecida.

Si no hay ninguna flecha... Vamos a sacar un imán,

aquí hay un imán que está dando vueltas a esta solución.

Si echamos esta solución aquí,

si echamos esta sangre a esta persona que no es compatible,

se forman grumos, precipita.

Eso, si pasa en la sangre, son pequeños coágulos

que viajan por el torrente sanguíneo

y nos provocan atascos en las cañerías.

Esto ya me lo has explicado,

los grumos que se espesan son los trombos, ¿no?

Los trombos y los émbolos.

Que eso es el tapón y puede provocar un problema serio en el cuerpo.

Isquemia, falta de oxígeno...

Esto es lo que pasa cuando mezclamos sangres incompatibles,

se forman grumos, precipitados que les llamamos.

Sin embargo, si utilizamos sangre compatible...

Es decir, A dona a AB.

Se mezclan la sangres, pero no se forman precipitados,

no hay grumos, son sangres compatibles.

Por eso es muy importante tipificar, saber de qué tipo sanguíneo

es la sangre de cada uno, qué grupo sanguíneo tiene cada uno.

Es muy importante donar sangre,

es importante que siempre haya sangre en los hospitales,

pero cuando la donamos, en el hospital

tienen que ver de qué tipo es cada sangre

y eso es lo que vas a hacer ahora. Eso es, hacer el grupo sanguíneo,

por eso te perseguía con la jeringuilla.

Pero no me vas a sacar sangre, ¿no? Has corrido más que yo,

pero hemos conseguido un voluntario que nos ha dado de su sangre.

Se ha mareado después de esto. Que no, que no...

Simplemente es poner una gota de sangre

en cada uno de los pocillos,

porque vamos a ver cómo la sangre

puede reaccionar con los distintos reactivos.

Utilizamos tres placas donde pondremos la sangre.

Esto es sangre de un voluntario

y esto es lo que se hace en los hospitales

para ver de qué grupo es cada sangre y ver con quién es compatible.

Exactamente.

¿Tú también lo vas a hacer? Necesitamos otra.

Hay que dar esto para la ciencia.

Qué bonito, vas a dar sangre para la ciencia.

Voy a intentarlo. Todo sea por la ciencia.

Si me viera mi madre...

Pero bueno, ni con la jeringa ni con la aguja...

No te agujerees el dedo. Por el frío, se ve que no funciona.

Pero si ponemos los reactivos,

el reactivo para ver si es del grupo A...

Cuando hablas de los reactivos, es lo que hemos visto aquí,

vemos si es incompatible o no.

Este, por ejemplo, ¿cuál es? Este es del grupo A.

Si fuese del grupo A, reaccionaría, ahora lo mezclaremos.

Este es del grupo B y este es para ver el factor Rh.

Si es positivo o negativo, ¿también se ve según reaccione?

Exactamente. Vale.

Esta sangre que nos han dado, la mezclamos con el reactivo A

y no vemos que haya precipitado,

la sangre es homogénea, no salen grumos.

Es decir, entonces es compatible con...

Esta sería, de momento,

como no está reaccionando con el grupo A, luego no es A.

Porque no reacciona. Claro.

Descartamos el grupo A.

Esta tampoco está reaccionando, no hay grumos con el reactivo B,

eso quiere decir que tampoco es del grupo B.

Si no es A ni es B ni es AB, va a ser 0.

Con esto ya sabemos, al no dar grumos aquí, que es 0.

Ahora nos falta saber... El Rh, si es positivo o negativo.

¿Eso cómo se ve?

Al echar el reactivo Rh y mezclarlo, vemos si hay grumos.

Si hay grumos, ¿qué es? Aparecen precipitados...

Pero si aparecen grumos, ¿qué es? ¿Positivo o negativo?

Sería positivo.

Si salen grumos, positivo, y si no salen grumos, negativo.

A mí no me sale ni con cuatro pinchazos.

Se ve que no tengo mucha sangre. Yo no sé si...

¿Algún voluntario que quiera sacarse sangre?

Yo me corto el dedo si hace falta. (RÍE) No, no, no.

Hoy vengo con poca sangre. Pero si tú tienes mucha sangre.

Con mucha vitalidad.

¿Con esa gotita ya se puede ver la reacción?

Te adelanto que soy A, ya verás la diferencia

entre la gota de sangre de abajo, que no se ven estos grumitos,

y aquí que se ven unos grumitos, no sé si se ven en cámara...

Lo tuyo es como si fuera el agua y el aceite, que no se mezclan.

Mis glóbulos rojos se han pegado, yo soy A.

Por eso hace esta...

Y tú dirás: "¿Por qué eres A y no AB?"

¿Por qué eres A y no AB? Qué pregunta más buena.

Si pongo otra gota de sangre,

parece que vale mucho mi sangre porque no me sale.

Oro líquido. Debe ser.

Si le echo con el reactivo B, si fuese AB...

Tendría que reaccionar, con grumos, ¿no?

Claro, pero al mezclarla vemos... Qué roja es tu sangre.

Se ha diluido con el reactivo,

pero grumos no hay, luego soy A, pero no soy B.

Si me quedara otra gota de sangre haría mi Rh.

No hace falta que te desangres, me has dicho que eres A, ¿A+?

A+. Me lo creo.

Muchísimas gracias.

Lo que tiene que quedar claro,

aparte de ver cómo distinguimos los diferentes grupos,

es que hay que donar, hay que donar sangre,

así que todos a los hospitales,

que ya hemos visto lo importante que es

y podemos salvar con ello muchas vidas.

Continuamos ahora con "Curiosidades de la ciencia".

¿Quieren saber cuánto nos mide el ojo?

Estamos con María Jesús, buenas tardes y bienvenida.

María Jesús es la madre de un niño que se llama Aitor

que hace unos meses tuvo un atragantamiento en casa,

se atragantó con un trozo de comida, con un trozo de salchicha creo,

y por culpa de ese atragantamiento

Aitor tiene ahora un daño cerebral...

Adquirido.

Explícanos, María Jesús, en primer lugar, qué es esto,

¿cómo se ha quedado Aitor después de este atragantamiento?

Aitor, ahora mismo, está como un bebé.

Va a cumplir tres añitos el 1 de diciembre,

pero está como un bebé.

Le cuesta aguantar la cabeza, no se mantiene sentado,

evidentemente, no puede andar,

es capaz de darse la vuelta boca abajo, pero no boca arriba,

es capaz de sacar los brazos cuando se pone boca abajo, antes no.

Va recuperando un poco de movilidad,

pero no habla, no puede comer solido,

no interpreta lo que ve

o no sabemos si ve o no ve...

Sabemos que diferencia la luz de la oscuridad,

no sabemos nada más.

Hablamos de un daño cerebral bastante complicado,

porque Aitor era un niño sin ningún problema,

no le pasaba nada. Al revés.

Todo lo contrario.

¿Qué es lo que ocurre, María Jesús? Estáis en casa, cuéntanos.

Estamos en casa,

el padre venía a ver a los críos cuando quería,

y estábamos los dos allí, me llama mi hermana por teléfono

y le digo: "Ponle la cena mientras".

Le pone la cena y estás hablando por teléfono y lo ves...

Las salchichas. Las salchichas.

Ves al niño en el primer "Ah" que hizo, yo ya dije...

"Esto es muy raro".

No era como cuando te tragas algo un poco grande y se te va,

se notaba que era algo importante, en 2 segundos estaba morado,

pero es que el trozo de salchicha se le fue directamente al pulmón,

no se le quedó en la tráquea.

Os vais corriendo a Urgencias... A la calle.

Esperando que viniera la ambulancia, pero el crío no reaccionaba

y bajas a la calle por impotencia, no sabes qué hacer.

El crío cae en parada cardiorrespiratoria,

se pega unos 15 minutos en parada...

(Aplausos)

Llegáis al médico...

El crío es ingresado en la UCI...

Lo siento, Cristina. No, lo siento yo. Perdón.

El crío se me pega en la UCI, más o menos, unos 16 días.

A los cuatro días, le sacan el trozo de salchicha,

porque le quitan el tubo respiratorio

y le quitan el trozo de salchicha...

Y no resistió, se lo tuvieron que volver a poner

y a la semana siguiente o así, se lo quitaron, pero no lo daban...

Me lo daban por muerto, vamos.

Le quitaron otra vez el tubo y el crío resistió.

Resistió y lo tengo conmigo.

Va a un colegio de enseñanza especial,

le damos fisioterapia extra, hidroterapia extra,

psicología cognitiva para que no se quede con mucho retraso,

trabajamos mucho la vista,

está pidiendo ponerse de pie, pero no podemos,

le estamos haciendo un bipedestador,

que es un aparato para que los niños con este tipo de problemas

puedan trabajar de pie, con las manitas...

Él va saliendo, va luchando...

Sí, él es el motor de la familia. Y está mejorando

y seguirá mejorando. Sí.

Lo que tenga que dar, lo daré.

Lo dije en su momento, lo digo hoy y lo diré siempre,

lo que tenga que dar, lo daré

y lo que tenga que pagar, lo pagaré,

como sea,

pero en su momento dije que mi hijo no se iba a quedar así.

Y no...

Solo balbucea: "Mamá".

Es lo único que dice.

Pero bueno, le va dando forma a las palabras.

La logopeda me dice que no es casual, no dice "mamá" casual,

sino que va sacando sonidos y les va dando forma,

como un bebé cuando empieza a hablar, primero balbucea y...

Él va, más o menos, igual.

Y su primera palabra vuelve a ser "mamá"...

Como antes. Como antes

y será la primera de muchas más. Sí.

¿Tienes más niños? Sí, tengo otros dos.

Ellos, ¿cómo te ayudan y cómo ayudan a Aitor?

El mayor, la verdad, es el "chico recadillos".

Es el típico: "Cris, no tengo...", porque se llama Cristian,

"Cris, no tengo leche"

o cuando se va de paseo: "Mamá, ¿necesitas algo, te ayudo?"

y luego ya se va de paseo.

Me quedo con el otro, el de 5 años y el de 3.

El de 5 años, imagínate.

Si ya era un desterrado, porque dicen que los del medio son...

Ni los mayores ni los pequeños.

Ni mayor ni pequeño, entonces se queda como desterrado.

Le intento involucrar en los juegos de Aitor,

cuando trabajo con Aitor le digo: "Jokin...",

Jokin es el mediano, "Tráeme un juguete",

"¿Cuál?", "Elígelo tú para él".

Te agradezco mucho que hayas estado con nosotros...

(Aplausos)

Contándonos tu testimonio y, además, lo estamos diciendo,

todo esto empezó por un atragantamiento

con un trocito de comida y, a veces,

en el caso de Aitor fue muy grave, se fue al pulmón, pero muchas veces,

podemos ayudar a nuestros hijos si sabemos cómo hacerlo.

Te pido, por favor, que te quedes.

Me voy a levantar porque están aquí mis compañeros,

los doctores Paloma y Fernando que nos van a explicar

qué podemos hacer en estos casos de atragantamiento,

cómo podemos reaccionar para ayudar a nuestros hijos

o a cualquier persona que le ocurra.

Lo más importante es reaccionar muy rápido y no dudarlo.

Hay una maniobra, la maniobra de Heimlich,

que es para eso, evitar el atragantamiento

y que se expulse con lo que nos hemos atragantado.

Necesitamos a alguien del público. Por aquí... ¿Cómo te llamas?

Juan. Vente conmigo, Juan.

Fernando le va a ir haciendo la maniobra a Juan.

Imaginaros que me estoy tomando una cerveza con Juan en un bar

y nos estamos tomando unas aceitunas y se atraganta.

En principio veo que empieza a toser.

Si está bien y empieza a toser, le animo a que siga tosiendo,

porque eso es bueno, y lo más probable es que lo eche.

Pero vamos a suponer que el atragantamiento es serio,

como el que nos ha contado de Aitor,

y va directamente a las vías respiratorias.

Empieza con una tos muy débil,

empieza a ponerse morado, como le pasó a tu hijo,

y se está viniendo abajo, con muy mal color...

En ese momento, paso a hacer la maniobra de Heimlich.

¿En qué consiste?

Me pongo por detrás de él, con mi mano derecha,

porque soy diestro, si fuera zurdo lo haría con la izquierda,

con mi mano derecha pongo en la boca del estómago el puño

y con mi mano izquierda agarro y le doy cinco veces muy fuerte

hacia arriba y hacia dentro, hacia mí, pero muy fuerte,

sin miedo. Hay que levantarlo.

Como ha dicho Fernando, la mano dominante

es con la que hay que hacer, entre el ombligo y el esternón,

colocarla ahí, la mano que no es dominante,

sujetar para hacer más fuerza desde atrás

y tirar hacia dentro y hacia arriba.

Hay que levantarlo muy fuerte y un golpe muy seco

para que, si hay algo, el aumento de presión en el abdomen

haga que salga el... Exacto.

Fuerte para arriba, fuerte para arriba.

Fernando, ¿y si es una mujer embarazada?

Porque las embarazadas se pueden atragantar, ¿qué hacemos?

En la mujer embarazada no podemos hacer esa presión en el abdomen,

entonces tendría que poner en medio del pecho, en el esternón,

y darle fuerte. La mano más alta.

Eso es, la mano en el pecho y darle con toda mi alma, fuerte.

¿También cinco veces?

Cinco veces y valoras si ha mejorado,

si ha echado el objeto o no, si recupera el color,

porque se recupera rápidamente el color, además.

Que la persona se ponga morada es que el oxígeno no llega bien,

con lo cual, hay que actuar rápido.

Hablando de niños, me gustaría que me dijerais

cómo tenemos que actuar en casa. Una cosa primero.

Estamos solos...

Que estoy solo y me atraganto tomando un trozo de solomillo,

¿qué hago? Nadie me va a hacer la maniobra de Heimlich.

Cojo una silla, por ejemplo, y con el puño o sin él,

me pongo el respaldo en la misma zona

y me lanzo fuerte a ver si me ayuda.

Te estás ahogando, así que te lanzas con fuerza.

Movimiento seco, rápido, en una mesa, una silla...

Presionarte fuerte aquí.

A la altura que decíamos antes, entre el ombligo y el esternón,

aumentar la presión a ese nivel

para que al lanzarte sobre la superficie,

aumentas esa presión.

No vale tirarse y dejarse apretado. Lo vuelvo a hacer.

Fíjate los golpes que da Fernando. Con todo tu peso y todo para afuera.

Y ahora, si quieres, vamos con los niños.

Muchísimas gracias a nuestro voluntario.

Vamos con un bebé o con un niño, en este caso, un bebé.

Esto es lo que habría que hacer en un niño menor de 1 año,

de unos 10-12 kilos, con un bebe.

Lo cojo con el antebrazo,

le meto el dedo en la mandíbula para abrirle un poco la boca,

lo pongo así y le doy con la palma de mi mano,

con el talón de mi mano,

cinco golpes secos entre las escápulas.

Sin miedo. Entre los omoplatos.

Si llora, mejor. Cinco golpes potentes.

Para que te puedan ver las cámaras, colócate de perfil.

Le doy cinco golpes secos. Con el niño colgando...

La cabeza un poco más baja que los pies. Cinco golpes.

Y tienes los dedos metidos en la boca

para tener la boca abierta. Para sujetarle.

Inmediatamente, lo paso al otro antebrazo,

no le puedo presionar en el abdomen

porque le haría daño en las vísceras,

lo que hago es, con el anular y el corazón,

presionarle sin miedo cinco veces en el esternón,

también con la cabeza más baja que los pies.

Cinco veces. Fuerte.

Inmediatamente, vuelvo a la misma posición de antes

y le vuelvo a dar cinco golpes secos.

Otra vez, vuelvo aquí

y otra vez masaje, cinco veces fuerte en el esternón.

Si no sale el objeto, al niño no le está llegando oxígeno,

entonces estás intentando que le llegue,

que mantengas la circulación sanguínea en la zona.

Una cosa que no hemos dicho, imaginaros un niño de 3-4 años,

que además es muy frecuente,

le haces un Heimlich como a los adultos,

pero le das tres golpes con el niño inclinado hacia adelante,

le das cinco golpes fuertes entre las escápulas, sin miedo.

Échate un poco para adelante.

Te daría cinco golpes secos y fuertes.

Cuidado que tengo la petaca.

Entre los omoplatos, cinco golpes fuertes

y otra vez el Heimlich que hemos hecho antes.

A un niño de 6, 8 o 10 años.

Muy importante, decisión, agarrar fuerte

y el objeto por la presión tiende a salir.

María Jesús está muy atenta

y asintiendo con todo lo que estamos diciendo.

Supongo que como yo y como casi todos los que estamos,

estas maniobras no las sabías aunque, en tu caso,

fue un poco más grave. Con Aitor hicimos... de todo,

hasta colgarlo como un pescado y sacudirle.

Le metimos los dedos, le apretamos, le sacudimos,

le pegamos en la espalda,

pero se fue directo por la vía respiratoria

y se metió en el pulmón.

Entonces, la válvula se cerró

y no había manera de que el objeto saliera.

Muchísimas gracias a los doctores por enseñarnos estas técnicas

que nos vienen a todos muy bien.

Ya sabemos cómo actuar ante un atragantamiento.

Este es un accidente muy común que nos puede pasar a cualquiera,

pero no es el único.

En casa puede haber objetos que pueden causar accidentes.

¿Qué cuidados hay que tener?

Ana Caravaca en el siguiente vídeo nos da unos cuantos consejos.

"¿Sí?"

-La doctora Caravaca, de "Esto es vida!".

-"Le abro".

-Hola, Eva, ¿qué tal? ¿Me invitas a tu casa?

-Sí, claro. Adelante.

-Aquí pone la mano perfectamente un niño de 6 años.

Están todos los cubiertos mezclados, que eso da igual,

pero si metes la mano,

puede encontrarse con un tenedor o con un cuchillo y se corta.

Esto es ideal, porque cuando está la vitrocerámica caliente

y viene un niño, esto lo tapa y así no se quema, ¿no?

Pero, por favor, la jarapa, o con antideslizante o fuera.

Entras a la cocina, se tropieza uno con ella ¿y qué pasa?

Pues que hace un doble salto mortal y se mete en el cocido.

Yo no lo había pensado.

-El papel de periódico de toda la vida

que luego lo haces un bollo y lo tiras a la basura.

Hay que quitar la alfombrilla de vez en cuando.

Todo eso son restos de la ducha, de porquería, hongos.

Por favor, renovad la alfombrilla mínimo una vez al año.

Estas esponjas y estas de crin son ideales,

porque producen una exfoliación y una renovación de la piel.

Con el paso del tiempo y la humedad, acumulan porquería, restos

y eso favorece a que se enmohezcan.

Ese enchufe, ahora mismo, es un arma potencial de electricidad.

Cualquier crío que viene, pone un dedo y, ¿qué pasa?

-Se electrocuta.

-Eso tiene que estar sellado con cinta, pegado con silicona.

En la cuna no tiene que haber nada.

Esta cuna está favoreciendo la bronquiolitis

¿y Mario tiene bronquiolitis? -Sí, ha tenido alguna.

-Enséñame dónde tienes los medicamentos.

-¿Esto qué es? Por favor, Eva, esto...

Un cristal desprendido en una casa con niños, ¿qué es?

-Peligro. -Arma en potencia.

Estos son los medicamentos de los niños.

Creo que los habéis puesto con la intención

de que ellos no lleguen, pero los medicamentos de los niños

son igual o más peligrosos que los de los adultos.

No sé si sabes que el paracetamol

es una de las intoxicaciones más mortales en los niños.

Todo mucho más arriba del alcance de su mano.

Eva, que sepas que estos consejos no tienen más objetivo

que los niños vivan en un ambiente sano y sin riesgos.

Muchas gracias por recibirme. -Nada. Gracias a ti.

-Hasta luego.

A nosotros se ha unido Jesús. Bombero. Buenas tardes y bienvenido.

Hola, buenas tardes.

Acabamos de ver a Ana Caravaca, que nos explicaba

algunos de los peligros que tenemos en casa.

Vosotros vivís muchos de estos accidentes domésticos.

Tenéis que acudir.

Nos hemos traído un ejemplo del tipo de cosas que solemos tener en casa.

Puede ser bastante peligrosos. ¿Os parece que vayamos contando?

Muy bien.

El hogar es el cobijo de la familia. Tenemos que aprender

a solventar diferentes problemas que tengamos en incendios

o en otro tipo de siniestros.

Paradójicamente, nos pensamos que en nuestra casa es donde mejor estamos,

y tenemos muchos riesgos. Aquí vemos la sartén.

Sería la cocina, la estancia donde más peligroso hay.

Sí. La recomendación es,

cuando estamos cocinando, nunca dejar el mango fuera.

Le podemos dar o que un niño se eche el aceite en la cara ardiendo.

Siempre procurar tener la sartén...

En caso de que... nunca abandonar el aceite,

lógicamente, cuando lo tengamos puesto, nunca abandonar la cocina.

Pero si llegamos y vemos que el aceite está ardiendo,

si echamos agua al fuego, provocaremos que aumente

la carga de fuego, alcanzando la llama a la campana.

Campana que siempre tenemos que procurar tenerla muy limpia.

Y si hay una tragedia. ¿Qué es lo que hacemos?

Coger un trapo que tengamos por allí. Lo mojamos en el lavabo.

Lo escurrimos. Luego la tapamos, pero nunca iríamos con las manos así.

Porque las llamas nos van a quemar.

La cabeza hacia atrás, nos protegemos así las manos.

La taparíamos.

Lo que haríamos es apagar este pequeño incendio

por sofocación. Lo que hacemos es quitar el oxígeno.

Nunca agua, siempre el trapo húmedo. Y protegiéndonos las manos.

¿Qué pasa con todo esto? Todos los productos de limpieza,

lejía, amoníaco, que solemos tenerlos cerca, en la cocina.

Debajo del fregadero.

No pueden estar cerca de fuentes de calor.

Son peligrosos.

Y una recomendación, aparte de la ingesta de los niños,

que nunca esté muy bajo para que lo puedan coger,

o que en los armarios pongamos protección para que no se abran,

recomendable siempre...

Siempre tener este tipo de productos en el envase original.

Yo creo que también muy claro. Que no esté al alcance de los niños.

Siempre dejarlos en sus envases originales.

Tenemos aquí, por cierto, una serie de elementos.

Estos son precaución que nos sirven para prevenir estos accidentes.

Explícanos un poco. Uno de los grupos de riesgo

que tenemos en nuestra vivienda son los niños.

Obviamente.

Más que provocar incendios, como pueden ser los fumadores,

en este caso, lo que se provocan son accidentes.

La manera de evitar que se provoquen esos accidentes,

hablamos de dejar los productos en el armario,

porque no tenemos otro sitio. Tienen que estar en la parte baja.

Estos son unos elementos.

Este lleva para pegar un adhesivo.

Lo que hace es que evita que se pueda abrir.

¿Qué pasa con los enchufes? Los enchufes,

aparte de lo que estamos hablando de los niños,

lo que tenemos ahí para evitar que metan ningún elemento

que le pueda dar corriente, tenemos que procurar

es no sobrecargar los enchufes y la corriente.

Es decir, no podemos poner un ladrón con cuatro conexiones.

Esto lo hacemos mucho. El cargador, la tele, la lámpara...

y todos en el mismo enchufe.

Al final lo que estamos es sobrecargando.

Y luego al final, como todos se quedan muy feo tanto cable,

la tapamos con las cortinas, con los libros...

O algo de adorno. Entonces, claro...

En caso de que haya un cortocircuito,

damos combustible para que esa fuente,

con los libros, con las cortinas, etc., avance...

Prende más. A mí me preocupa...

¿Qué hacemos en caso de un incendio?

Yo vivo en un octavo, y hay un incendio en el quinto.

¿Qué tenemos que hacer?

En el 80% de los incendios la gente que muere muere por el humo.

Siempre hemos dicho cuando vemos una situación de peligro,

que lo que hacemos es correr. Huir, salir a la calle.

Muchas veces lo que tenemos que hacer es confinar.

Entonces tenemos que cambiar un poco el chip de evacuar

o confinar.

Estamos hablando de que te quedes en casa.

Sí.

Si vives en un octavo y hay un incendio en la quinta planta,

tenemos claro que el ascensor no le podemos utilizar

nunca jamás en incendios.

Pero si tú sales a la escalera, vez que sube humo,

tampoco lo puedes utilizar.

Entonces lo que tienes que hacer es poner puertas al fuego o al humo.

¿Y cómo lo haces? Cerrando puertas.

Poniendo toallas mojadas. Que no pase el humo.

Para que no pase el humo y quedarte hasta...

Y te vas a la estancia más lejana de la entrada de tu vivienda.

Recalcar que si tú estás escondido en tu habitación,

estás en un octavo y pides ayuda, pero cierras la ventana,

cuando llegan los servicios de emergencia,

¿en qué ventana había una persona pidiendo ayuda?

Siempre es bueno coger la cortina las sacas por fuera, cierras...

Ahí se ve un elemento. Esa persona ha podido,

por los nervios, porque le ha podido afectar el humo,

por la ansiedad que tiene, puede tener un desmayo.

¿Y dónde estaba esa persona?

Si tú ves la cortina, los servicios de emergencia

iremos más directamente a su rescate.

Muy interesante. Sí. Trucos...

Consejos son muy interesantes y muy útiles

los que nos ha dado Jesús.

Te agradecemos mucho que hayas estado aquí con nosotros.

Antes hablábamos de las intoxicaciones, Paloma.

¿Cuales son las más habituales en casa?

Una muy frecuente son los medicamentos.

Perdona que te interrumpa, Paloma. No, bien. Por orden.

Medicamentos.

Muy típico en la casa de los abuelos, por ejemplo.

Tienen ansiolíticos. Medicación para los nervios o lo que sea.

Los niños van a la mesilla del abuelo y se los toman.

La segunda son los productos de limpieza, como hemos dicho antes.

Los tóxicos que tenemos en el hogar.

A veces también alimentos en mal estado.

Cosas que están pasadas. O por gases, como hemos dicho.

Cuando hay combustión, al final lo que te intoxica son los gases.

Muchísimas gracias. Creo que tenemos todos claro todos

los tipos de peligros a los que nos podemos enfrentar,

cómo podemos evitarlos. Esa es la pregunta que hago yo ahora.

Cómo podemos evitarlos. A veces nuestra reacción

no es la que tenemos que tener. Vamos a hacer un juego.

Como siempre que hacemos juegos para todo...

Vamos a hacer un juego a ver si sabéis

de dichos populares, si son verdad o no.

Para eso necesitamos dos voluntarios del público.

A ver si ellos saben si están en lo cierto o no

a la hora de llevar a cabo consejos.

Os ponéis aquí conmigo uno a cada lado.

Nos vamos a venir aquí nosotros.

Ellos nos van a ir diciendo, en caso de algunos accidentes

domésticos, qué es lo que hay que hacer.

Si creéis que es lo aconsejable, levantáis el verde, muy bien.

Si creéis que no es lo que hay que hacer, el rojo.

¿Lo tenemos claro los dos? Sí.

Aquí tenemos preparados a nuestros dos concursantes de hoy.

Nos decís situaciones y vamos viendo.

La primera pregunta. ¿Qué pasa si un niño

o un adulto se traga una pila de botón?

De estas pequeñas. ¿Creéis que hay que provocarle el vómito?

Si es que sí, el verde, si creéis que no

hay que provocarle el vómito al niño cuando se traga una pila...

Por aquí los dos creen que sí. Fernando.

Creéis que el que provocarle el vómito,

pues no hay que provocarle el vómito.

¿No hay que provocarle el vómito? No.

Hay que ir a urgencias.

Hay que ir a urgencias, y mediante una radiografía

se ve si ha pasado del esófago, ya está en el estómago,

entonces probablemente va a evolucionar,

va a desaparecer solo Y no va a haber que hacer nada.

En el caso de que quedara impactado en el esófago,

habría que extraerlo. Pero no provocarle el vómito.

Siguiente situación,Paloma.

Por ejemplo, un niño, un adulto, bebe algo de lejía.

¿Provocamos el vómito?

El niño ha tragado lejía. ¿Provocamos el vómito?

El niño o adulto, esto vale para todos.

¿Los dos le provocaríais el vómito? Claro...

Es un error.

Los tres. Es un error, es un error.

Es un error. ¿Por qué? ¿Por qué es un error?

Si te tomas un producto muy corrosivo que te hace daño al pasar

por el esófago, y te estropea el esófago,

ya te ha hecho mucho daño.

Si encima de provocas el vómito, vuelve a pasar por el esófago

hacia afuera, y acaba de destrozar el esófago.

Nunca con productos cáusticos. Nunca con detergentes, con lejías,

con jabones, provocar el vómito. No hagáis nada.

También al hospital.

Siguiente situación. Exacto.

Vamos con otra pregunta.

Si lo que te tragas no es lejía,

un niño se toma todos los medicamentos que ha pillado por ahí.

Igual, ¿le provocamos en el vómito?

Por aquí seguimos pensando los tres...

Yo le levantaría verde también.

Aquí provocamos todos el vómito y esta vez habéis acertado.

Hombre. Con medicamentos sí.

Esta vez sí. Sobre todo,

si hace menos de una hora que los he ingerido.

Menos incluso de dos horas.

Pero lo ideal es menos de una hora.

Le provocamos el vómito, le metemos los dedos,

lo que sea, pero que los eche.

Y al hospital otra vez. Lo antes posible.

Siguiente situación, Paloma. Otra situación. Vamos con ella.

Si un niño o un adulto toma una sustancia tóxica,

¿hay que darle de beber agua o leche?

Es un decir que se suele escuchar. Lo de la leche yo lo he oído.

Sí... Mira...

Uno cree que sí y otro cree que no.

La primera vez que uno piensa que no.

En principio no hay que darle nada. Ni leche, ni agua, ni nada.

Al hospital otra vez. No le deis nada.

Siguiente situación.

Lo que se ha tomado el niño, la persona,

ha tomado comida de gato o de perro. ¿Qué hacemos?

Lo ha confundido con los cereales de la mañana...

¿Vomitamos o no vomitamos?

Comida de perro o de gato. Sí y no.

Siento decirte que no has dado ninguna.

Pero yo tampoco, que conste.

En cambio el joven ha espabilado al final.

No, porque no hace daño. Que le aproveche, que le siente bien

al chaval, porque incluso alimenta.

Pues muchísimas gracias a nuestros dos voluntarios.

Podéis sentaros. Yo creo que ha quedado claro.

Quiero hablarles de una terapia que es de las consideradas

alternativas.

Nos vamos a ir a un hospital donde se lleva a cabo esta terapia.

Es la conocida como el reiki. ¿Conocen el reiki? ¿Sí?

Vamos a conocer un poquito más y después seguimos hablando.

Pones la mano en el centro del pecho. Aunque el corazón físico está aquí...

El reiki es una técnica japonesa de canalización de energía.

Es una herramienta más donde la medicina convencional no llega.

El reiki puede complementar en el dolor.

Puede ser eficaz y rápido.

En un hospital donde hay gente enferma,

el reiki les viene muy bien.

Tenemos un paciente con dolor localizado,

por ejemplo una fractura en la muñeca.

Podemos actuar sobre el dolor local a nivel anestésico.

Pero también podemos regular la cantidad del dolor que siente

actuando sobre la nuca. Cero de dolor, ausencia de dolor.

Normalmente necesita dos minutos. Con dos minutos funciona.

-Trabajo con pacientes con parálisis cerebral.

He decidido hacer este curso porque tenemos una niña

que no tolera bien la alimentación.

Se alimenta por sonda.

Vomita mucho. Entonces, con lo que nos ha enseñado Jon,

le pondré la mano encima de la sonda, en la nuca,

y a ver si la ayuda a que tolere esa alimentación mejor.

-¿Cómo dar reiki cuando una persona tiene puesta una vía?

Ponemos la mano directamente por encima de donde esta la vía.

Porque, lógicamente, a medida que está entrando el suero,

el antibiótico, significa que estamos canalizando directamente el líquido

que está entrando.

-Yo soy médico traumatólogo, y creo que los médicos

estamos en el conocimiento de estas terapias,

tenemos que implicarnos activamente en que otros médicos

se conciencien de que existen. Hay mucho desconocimiento

y una gran desconfianza en todas las terapias energéticas.

-Ponemos la mano aquí, en este chacra,

y luego aquí.

-Ojalá más hospitales hicieran reiki dentro del hospital.

Es algo que ayuda, que alivia, que la gente...

Hace que se sientan bien.

Para los que a lo mejor no están familiarizados

con este tipo de terapias alternativas,

aquí no se ha quedado bastante más claro qué es el reiki.

Tengo conmigo a María José, que nos lo va a explicar perfectamente.

María José, buenas tardes y bienvenida.

Buenas tardes.

Lo primero que tengo que decir de María José

es que ya no está aquí como una experta en reiki,

sino que es un médico. Ella es médico, anestesista,

y en su hospital, en el hospital Alcalá de Henares,

ella nos imparte, podemos decir... Aplica...

Aplicar reiki a sus pacientes.

Desde mi corta experiencia, lo que hago es intentar

trasmitir eso que a mí me ha servido.

Yo, como médico, la verdad es que tengo la gran fortuna

de poder trabajar con seres humanos.

Y ayudar en el bienestar.

Si algo que a mí me ha ayudado no lo aplico al resto,

no me parecería justo.

Creo que no es incompatible en absoluto

lo que es la medicina alopática tradicional

con una medicina complementaria energética.

Yo aplicó una medicina tradicional, como cualquier anestesista...

Tú aplicas la anestesia que necesita el paciente en cada momento,

eso no dejas de hacerlo. Todo lo que necesite.

Jamás... Yo quiero el bien de mi paciente,

y para hacer el bien, yo utilizo lo que yo creo

que le puede venir bien. Sabes que hay muchos colegas,

muchos médicos, de hecho, ahora preguntaré a nuestros médicos.

A ver qué piensan ellos. No están nada de acuerdo con este tipo

de terapias. Tú dices complementarias,

pero se suele conocer como alternativas.

Alguien que tú le dices: "¿Quieres estar mejor?

¿Quieres encontrarte mejor? ¿Quieres estar más relajado?".

¿Por qué no? Por qué no vamos a hacer una complementariedad

de todo lo que tengamos en nuestras manos.

¿Qué diferencia es encontrado en un paciente

que ha recibido reiki en vuestro hospital

a uno que no lo haya recibido? En quirófano lo utilizo

siempre en la inducción anestésica, antes de dormir al paciente.

Se crea un ambiente de relajación, el paciente está tranquilo,

armónico, y sobre todo el despertar es maravilloso.

En general, la gente se despierta con una sensación de paz, bienestar,

que es realmente sorprendente, no solo por mi, como médico,

que estoy viendo al paciente, sino en el ambiente del equipo,

que también es importantísimo incidir en ello.

¿Vosotros qué opináis?

Yo creo que ella ha explicado que no es una cosa o la otra.

Ella es médico.

Hace su medicina normal y se apoya en esto para ayudar.

Lo que creo que genera es es un rollo estupendo

con los pacientes. Les dais confianza, cariño.

Eso es importante.

Eso no quita para que exista la anestesia tradicional,

los procedimientos tradicionales.

Ella lo ha dicho, en ningún caso deja de aplicar la anestesia,

ni de seguir los procedimientos.

Es una complementación. Luis.

Eso me lo habéis copiado a mí.

Yo, por ejemplo, cuando duermo a mis pacientes para hacer la endoscopia,

una de las cosas que tipifican como más agradable

es cuando les estoy poniendo el propofol,

que es lo que realmente les duerme, me echa encima de ellos:

"Tranquilo, que aquí no va a pasar nada".

Ese gesto, no sé si es reiki o no es reiki,

pero cuando se despiertan dicen: "Lo que más me ha gustado

es que estaba encima de mí cuando me iba a dormir.

No ha sido una administración de una sustancia...".

Es complementario, es una ayuda, estoy a favor de que se experimente,

aunque no tengamos un conocimiento científico de qué es.

Hay muchas cosas en medicina que no son explicables hoy en día.

Por eso no decimos que no existan y que no sean reales.

Es decir que esto no se puede explicar científicamente...

¿Tú lo percibes? ¿Tú lo vives en tu día a día?

A lo mejor es que todavía no se ha llegado a explicar.

Te agradezco muchísimo, María José, que hayas estado con nosotros

esta tarde en "Esto es vida".

Nosotros continuamos. Vamos a escuchar atentamente

los consejos del doctor Uríbarri en Sin Cita Previa.

La fiebre es un mecanismo de defensa.

Cuando tenemos fiebre, es porque queremos superar una infección.

El germen que nos está infectando en la garganta o en los oídos

vive muy bien a 36,5°.

Pero a 38-39, se muere y las pasa canutas.

Por eso nuestro organismo produce la fiebre.

Fiebre me refiero a tener más de 38° en la axila.

Es el equivalente a 38,5 en el recto.

Es decir, a la temperatura rectal hay que restarle medio grado.

De 37-38 hablamos de febrícula. Por lo tanto,

cuando un niño tiene 38,5 pero vemos que se encuentra bien,

que está jugando, que está feliz, le podemos dejar con algo de fiebre,

le vendrá bien para superar la infección.

En cambio, si el tiene 37,5 y se encuentra mal,

está llorón, es mejor darle algo, porque tiene molestias.

Por lo tanto, no luchemos como locos contra la fiebre.

Más contra el estado en general.

(Aplausos)

Hablando de terapias alternativas vamos a hablar de otra

que es de las más conocidas por todos. Es el yoga.

¿Verdad que todos conocemos yoga? Lo tenemos claro, ¿verdad?

Con nosotros está Valentina. Valentina, buenas tardes.

Hola, buenas.

Ella se ha formado en la Escuela Internacional de Yoga.

Por eso nos puede explicar un poco más cómo hay que practicarlo,

y sobre todo, Valentina, que beneficios tiene para nosotros

el practicar yoga.

Los beneficios son que se mejora la postura,

lo que es más importante, el oxígeno llega a las células

en la cantidad que necesitamos realmente.

En la vida diaria, como tenemos tanto estrés, vivimos con ansiedad,

provocamos una respiración muy cortita, muy superficial,

y el oxígeno no llega como debería ser.

Creo que eso es lo más importante, y lo primero que se aprende

en yoga, a respirar bien.

A respirar, efectivamente. No sabemos respirar.

Valentina, como es nuestra primera clase,

si te parece, podríamos enseñar un poquito a respirar.

¿Os parece?

Tenemos que adoptar una postura cómoda,

normalmente estamos sentados en el suelo, con las piernas cruzadas.

Yo es que con el traje de yoga no me he venido,

si no, te prometo, que me sentaba. Otro día.

No voy a poder.

Es importante hablar de lo que dividimos las respiraciones,

son de tres partes.

Abdominal, torácica y clavicular.

La abdominal es la más profunda.

Lo que estamos trabajando realmente en el yoga,

porque ya hemos olvidado mucha gente...

Esta parte. ¿Qué es lo que qué hacer?

Tenemos esta parte...

Lo primero es poner la espalda erguida.

El cuello, la cabeza, la prolongación de la espalda.

La mano derecha o izquierda, las dos manos, da igual, eso es,

la ponemos sobre el ombligo.

Al inhalar envías el aire directo hacia el abdomen.

Hasta que se hinche, eso es. Al exhalar, hacia adentro.

Sin mover el pecho y la clavícula.

Tenemos que notar cómo se nos hincha la tripa para ver que el aire

ha llegado abajo. Efectivamente.

Pero sin mover el pecho, es muy importante.

En la vida diaria lo que hacemos es esto.

Todos. Es verdad. ¿A que sí?

Hay que hinchar solo la tripa, el resto no moverlo.

Qué bien lo haces, eso es. Es que he hecho yoga.

Se nota. Entonces subimos hasta el costado.

Ponemos las manos, eso es. En los dos costados.

Debajo del pecho. Ahí todo.

Primero exhala todo el aire.

Ahora inhala.

Tus manos deben separarse. Eso es.

Al exhalar vuelve. Eso es.

Tienen que notar que se les abren las manos.

¿Lo notan? Efectivamente. Es esto.

La clavicular no la vamos... Si queréis, la hacemos...

es muy cortita.

Intenten que se quede aquí, que no baje de la clavícula.

Tienen que ser respiraciones... Todo lo demás inmóvil.

Esta es más difícil, ¿eh? Entonces, la primera respiración,

la básica, la más importante, incluye estas tres respiraciones.

Cuando inhalamos por la nariz, primero llenas el abdomen,

luego el pecho y subes hasta la clavícula.

Al exhalar al revés. Clavícula, pecho, abdomen hacia adentro.

¿Lo probamos? ¿Una vez todos?

Venga, vamos allá. Muy bien.

Inhala, llena el pecho, el abdomen, eso es,

subimos hasta el pecho clavícula.

Y exhala. Lento. Muy bien.

El abdomen al final hacia adentro. Qué relajación.

Efectivamente. Es una respiración para relajar

y para quitar el dolor también. Muchísimas gracias, Valentina,

por haber estado con nosotros.

Voy a pedir a nuestro equipo médico que se acerque por aquí.

¿Habéis estado haciendo las respiraciones, por cierto?

Sí, ¿verdad?

Bueno, hasta aquí hemos llegado hoy. Antes de irnos, como siempre,

me gustaría que nos quedáramos con un mensaje que quisierais dar.

Lo que más importante me ha parecido es,

si alguien se atraganta y se está asfixiando, acordaros,

Puño fuerte y sin miedo para arriba. Hay que echar eso afuera.

Ahí.

Sabemos cómo reaccionar si alguien se ha tomado

alguna sustancia tóxica. No es bueno provocar el vómito.

Al menos que sean medicamentos.

Hay que ir al hospital.

Me estoy relajando, te estoy escuchando, pero no te oigo.

Estoy aprovechando para distender la tripa.

Siempre está distendida.

Con esta relajación y con esta paz nos vamos a marchar.

Muchísimas gracias a todos por haber estado ahí.

Mañana volvemos, ya saben.

Más salud y bienestar por la mañana en "Saber Vivir"

y por la tarde nosotros después de "Centro médico"

en "Estos vida".

Cuídense. Paz.

(Música créditos)

  • Esto es vida! - 25/11/15

Esto es vida! - 25/11/15

25 nov 2015

Espacio de entretenimiento sobre salud y bienestar presentado por Cristina Lasvignes. Junto a ella en el plató, tres médicos especialistas que abordan múltiples aspectos relacionados con la salud, siempre de una forma amena y divertida. Además, otra médico del SUMMA recorrerá España para mostrar la salud desde distintos puntos de vista.

ver más sobre "Esto es vida! - 25/11/15" ver menos sobre "Esto es vida! - 25/11/15"
Programas completos (64)
Clips

Los últimos 498 programas de Esto es vida

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios