Un ascensor en el río Teverga permite a los peces seguir el curso de la corriente.
Los salmones y las truchas se han vuelto unos «comodones» en los valles del Trubia. La empresa HC Energía inauguró ayer en el río Teverga, junto al azud de Olid, el primer ascensor fluvial de Asturias que permite a los peces salvar el desnivel de la presa, de más de 16 metros, y seguir así el curso natural de la corriente, lo que garantiza su ciclo de migración. De esta forma, los salmónidos evitan también su entrada en el embalse de Valdemurio, que alimenta la central hidráulica de Proaza.