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Para todos los públicos España a ras de cielo - Así nos divertimos - ver ahora
Transcripción completa

Hoy viajamos por España para descubrir

las formas más curiosas que tenemos de divertirnos.

Veremos una de las mejores recreaciones de batallas de España.

Me vestiré de soldado

para luchar contra el ejército de Napoleón.

Veremos si sobrevivo al fuego enemigo.

En Gran Canaria, nos uniremos a las 15 000 personas

que celebran un antiguo ritual.

Meterse vestido de época en esta charca para coger pescado.

¡Ole!

En uno de los parques más grandes de Europa,

me subiré por primera vez a una montaña rusa

que alcanza los 110 kilómetros por hora.

A ver cómo bajo.

En Vitoria, veremos el show que se monta en una cancha de baloncesto

y nunca se puede ver en una retransmisión deportiva.

Y en Sevilla, seremos testigos de una sorprendente forma de diversión.

Actuaciones de teatro, circo y música

en un marco incomparable: las azoteas de la capital.

Quiero de zapatos. -¿Qué número?

El que tú quieras.

Precisamente, este. ¿Este?

Esto es "España a ras de cielo".

La vida va rápido, pero siempre hay hueco

para divertirnos y aprovechar el tiempo libre.

El ocio es una buena manera de tomar el pulso a un país.

Los españoles nos gastamos en 2012 32 000 millones de euros en ocio.

Algo así como 700 euros por persona.

Al margen de cifras, a nosotros nos gusta la adrenalina

y divertirnos.

Hoy conoceremos cinco formas únicas y diferentes de divertirnos

desde dos puntos de vista.

Viviendo los espectáculos en primera persona

y como espectadores de estos eventos.

Hay tantas maneras de divertirse como personas.

¿A quién no le gusta hacer un personaje?

Yo lo hago y hoy me voy a unir a personas a las que le gusta vivirlo.

Ellos hacen un viaje al pasado para vivir la historia.

Lo hacen divirtiéndose.

Nos trasladamos al casco antiguo de Girona para viajar en el tiempo.

Retrocedemos 200 años hasta la Guerra de la Independencia española.

En sus calles, durante dos días,

cientos de personas harán una recreación del sitio de Girona.

Grita

Una batalla en la que los españoles resistieron durante siete meses

los ataques de los franceses.

Y esta recreación es la única de España

que se hace en los escenarios originales

conservados como eran cuando tuvo lugar la acción.

Aunque han aumentado estos años,

la recreación de batallas tiene mucha tradición en España.

Las más extendidas son las clásicas batallas de moros y cristianos.

"Los ejércitos de esta batalla desfilan por la villa".

"Las fiestas ofrecen una oportunidad para evocar

aquellos lejanos episodios".

"Se finge el desembarco".

"Y así se van evocando en estos combates los recuerdos históricos".

"Los ánimos están enardecidos. Se queman más de 500 kilos de pólvora".

"Se hacen sonar descargas de cañón

mientras los aceros se cruzan en feroces acometidas".

A partir del siglo XVII, comenzaron las recreaciones de esas batallas.

Pero no fue hasta 300 años más tarde cuando se extendieron por el país.

Habla en francés

Pasaré revista a las tropas francesas y españolas.

Estos hombres y mujeres no son actores.

Son aficionados a la historia de todo el país.

Se reúnen para recrear esta batalla.

Lo hacen por pasión.

Para ellos, es tan solo una forma original de divertirse.

¿Qué vamos a ver hoy?

Hoy vamos a recrear el asalto del Gran Día de Girona.

El Gran Día. Los franceses rodearon la ciudad.

La bombardearon, pero no había brecha.

El día que consideraron que había un boquete atacaron.

Es el Gran Día porque les rechazaron.

Recreamos eso. Hoy es lucha.

Recordaremos lo que pudo ser entonces.

Y como general, tendrás que organizar las tropas.

Hay lucha callejera.

Ya vienen aleccionados.

¡Preparaos!

Los franceses no recibirán buenas palabras.

Recibirán pólvora.

En tu vida privada, ¿tienes que ver con la Iglesia?

No. Soy informático en una ONG.

Llevas... Estás preparado para ser de Iglesia.

Esta es una de las cosas que más caras me cuestan.

Por un lado, mi mujer se enfada porque no estoy demasiado sexy.

Pero lado, le da tranquilidad porque para ligar no es atractivo.

¡En alto!

¿Qué misión cumplís?

-Las heroínas de Santa Bárbara.

¿Qué hicieron?

Llevaban la comida, ayudaban a los heridos.

Al final, defendieron la ciudad.

Les pongo en situación.

Estamos en 1809.

Los franceses invaden España.

Pero Girona lleva siete meses de asedio.

Tal día como hoy, Napoleón decide atacar para conquistar la ciudad.

Con lo que no cuenta el emperador, es que las tropas españolas

van a detenerlo con una heroica resistencia.

Hoy veremos cómo los españoles rechazan el ataque de los franceses.

¿Vamos camino de la batalla?

A las murallas.

Bueno, oye... Le vamos a dar...

Hay que darle. Es muy divertido.

Vamos a por ellos. Lo divertido viene ahora.

Viene lo divertido.

Esta es la brecha histórica por donde tomaron la ciudad,

por donde se defendieron los gerundenses.

Esta es la grieta, el sitio, la realidad.

Preparan la táctica.

Los franceses vendrán por ahí abajo.

Es muy divertido.

¡Atención!

Son las tropas francesas.

Por aquí vienen los franceses. Por aquí vendrán los españoles.

No sabemos cómo será el encuentro, pero están cargando bayonetas.

Disparos

¿Y disparan...?

Empiezan los tiros.

Atacan por todos lados.

-¡Vive la France!

Tiran otro.

Gritan en francés

Nos asedian los franceses. Nos están dando la del pulpo.

¡Por Fernando!

Tenemos que huir.

En España, nos divertimos de muchas maneras.

Es una manera lúdica y divertida de recrear un momento histórico.

Lo vemos en ellos. Se divierten como niños con una historia de grandes.

¡A las paredes!

Me ha encantado comprobar lo bien que lo pasan

estas personas jugando a los soldaditos.

¿Allí era de broma o qué?

Sentirse en una batalla, escuchar los disparos, es algo emocionante.

Y la recreación tan cuidada ayuda mucho.

Los trajes, los cañones...

Es algo espectacular, como estar dentro de una película.

Se hace la noche y acaba la primera batalla.

Los españoles han logrado detener a los franceses.

Veremos qué pasa mañana.

Y como yo quiero divertirme,

me enfundo el traje del regimiento español y voy a la batalla.

Mi ejército me necesita.

Hay más de 100 soldados en el castillo de Montjuic.

Y están previstos 5000 asistentes.

Estoy listo para la batalla,

pero quiero conocer quiénes son mis compañeros

y con quién tendré que batirme.

General. ¡Epa!

Me pongo a sus órdenes.

Bien, soldado.

Aquí tenemos al sargento Luis.

Somos padre e hijo. ¿Te ha transmitido la tradición?

-Sí. Desde pequeño, había en casa soldaditos de plomo y libros.

Al final, algo se pega.

-El cabo es Mariano Martín.

Es veterano. Lleva el galón de antigüedad.

Se daba a los 15 años de batalla. ¿Llegaban a 15 años?

La mili duraba eso. 15 años.

No la hacían todos. Era a sorteo. Pero al que le tocaba pringaba.

-Esta es Graciela. Viste del regimiento Ultonia.

Actualmente, es la novieta de mi hijo.

De Luis.

En este mundo, hay parejas. Del roce, nace el cariño.

Claro. Es una forma de unirse y relacionarse.

Mi general, a sus órdenes.

Será un honor.

Vamos a la batalla. Quiero divertirme.

¿Cómo estamos? ¿Os apasiona la historia?

Es una forma de estudiar la historia.

La historia en los libros es aburrida.

Vivida...

¿Qué llevas ahí?

-Lo básico. En aquella época, la tropa vivía del terreno.

Un pueblo tenía que darte cobijo y comida.

Por eso las antipatías que generaban las tropas.

Eran ejércitos de 100 000 personas. -Arrasaban.

Iban a pueblos pequeños.

Me voy a conocer a más regimientos. Nos veremos en la batalla.

¡Dos!

¿Cómo la vida del soldado? -¿Su vida?

La vida de los soldados era dura.

Tenían unas raciones, para comer, que era una cosa muy elemental.

Era una vida arrastrada, pero, en batalla,

sacaban un valor extraordinario.

¡Descansen!

¿Cómo estás? -¿Cómo estás?

¿Todo bien?

Estás preparando tu regimiento.

-Tengo a los chicos machacados.

Habla en francés

A discreción.

Tengo la tropa más disciplinada que existe en el mundo.

¡Qué bueno! Y si no...

Hay mujeres.

Mi pareja está aquí en esta formación.

¿Me la presentas? Sí.

Soldado Esquilo, salga. Hola.

Encantado. Igualmente.

¿Os conocisteis en una recreación?

Teníamos un relación en Facebook distante.

En un campamento, te sientas y te pones a hablar.

Hubo conexión.

Tú vives esta historia. Por supuesto. Me encanta.

Yo voy a combatir contra vosotros.

-Te daremos para el pelo. A ver.

Gracias.

-¡Toda la artillería!

Los defensores hemos salido del castillo a un pequeño descampado.

Se produce un primer combate entre infanterías.

¡Vamos!

¡General! Lo que me diga.

Hemos salido hace 10 minutos. ¿Dónde estaba?

Lo siento, mi señor.

Me han... Para usted, mi cabo.

Lo siento, mi cabo. Que no se repita.

Incorpórese en la formación.

¡Preparen las armas!

¡Apunten!

¡Fuego!

Cantan en francés

Gritos

¡Vamos a por ellos!

¡Vamos!

Habla en francés

Hemos tenido un combate muy duro.

Y ahora nos están dando órdenes para disparar inmediatamente.

Mira.

¿Retirada, general?

-Retirada.

-¿Dónde?

-A la fortaleza. Somos los últimos. -A la fortaleza.

¡A por ellos!

Los franceses envían artillería y crecen las hostilidades.

Los defensores nos vamos replegando.

-¡Tú, venga!

Mi coronel, ¿cuántos...?

Mi coronel. A sus órdenes, mi coronel.

Un 25 % de bajas. Se ha informado.

¿25 % de bajas? Sí. Buen comienzo.

Nos han rodeado. Prepararemos otra táctica.

Vamos a hacer un cuadro aquí.

Lo que me diga. ¡Apunten!

¡Fuego!

¡Vamos!

Del castillo, solo permanecen las murallas.

Los españoles hemos quedado reducidos y hay muchas bajas.

-Está herido.

Me han dado.

Estáis en primera línea. -Claro.

¡Qué bueno! ¡Qué valientes las mujeres!

Teníamos muchos arrestos. Sí, ¿eh?

Esto es agotador.

Es una batalla. Es una batalla de verdad.

Te atacan todos. La pelea es cuerpo a cuerpo.

Los tiros te dejan sordo. Esto es la leche, señores.

-¡Cabo!

Estamos sitiados y no hay forma de resistir.

Se sigue el proceso. Sacan bandera blanca.

Y se reúnen los generales de los ejércitos para pactar la paz.

Levantan su bandera blanca.

Va a haber encuentro para pactar..., para pactar la paz.

Y, al final, se produce la rendición.

¡Uh!

La batalla ha terminado.

Los españoles se rinden y los franceses toman la ciudad.

Vuelve la tranquilidad

hasta el próximo año que será cuando la batalla se reviva otra vez.

Hoy ha sido un día que jamás olvidaré.

Hemos descubierto que aprender historia no tiene que ser aburrido.

Existen otras formas de divertirse mucho más sofisticadas.

Se basan en gigantescas obras de ingeniería

que hacen que nuestra adrenalina se dispare:

los parques de ocio.

En la actualidad, en España, hay 126 que atraen todos los años

a más de 32 millones de personas,

el doble del turismo que recibe la ciudad más visitada del mundo:

Londres.

El primer gran parque de atracciones se construyó en Madrid.

Fue un acontecimiento en ese momento.

El público ha respondido desde el primer instante.

La pequeña autopista

se ve muy concurrida por aspirantes a correr cualquier Fórmula 1.

No falta la tradicional montaña rusa,

emocionante diversión con sus rizos, impetuosas bajadas y bruscos giros.

Nada tienen que ver esas montañas rusas de 13 metros de alto

con las actuales.

Ahora las atracciones se construyen con "loopings", caídas libres

o habitáculos que nos ponen boca abajo para experimentar sensaciones.

Estamos en uno de los parques temáticos más grandes de Europa.

Es la primera vez que entro en uno de estos parques.

Seré sincero.

Estas atracciones me dan pánico.

Algo tendrá este lugar para que cada año lo visiten

más de 3 500 000 personas.

Y hoy lo voy a descubrir.

Tengo ganas de subirme a ellos y experimentar sensaciones nuevas.

Pero me va a costar tomar la decisión final.

Lo mejor es saber a qué me enfrento.

Vamos a hablar con un profesional como el doctor Francisco Gómez.

Para saber cómo reacciona nuestro cuerpo ante sensaciones extremas.

¿Qué tal, Francisco? Hola.

Cuando uno llega a un parque temático,

hay sensaciones interiores.

¿Cómo son?

Es una cadena de reacciones físicas impresionantes.

Cuando el cuerpo entiende que está en peligro, activa varios mecanismos.

Perdemos audición.

Perdemos visión periférica.

Aumenta el ritmo cardiaco.

Aumenta la glucosa en sangre.

Nuestro cuerpo necesita más energía

para poder hacer frente a ese estado de necesidad.

Sientes miedo, pero te atrae.

Es un dolor gustoso. Eso es.

Sí. Con placer.

Es un conjunto de emoción que tenemos en el cuerpo que genera adicción.

Es placentero.

Vivirás en la subida de adrenalina.

Y tu mismo cuerpo desarrollará un mecanismo de normalización.

Me quedo tranquilo. Con 52, no entro en esa fase.

Yo creo que sí.

Yo creo que sí.

Me dejas más tranquilo.

La opinión del doctor me ha tranquilizado.

Es el momento de ver de cerca esos colosos de hierro

que se levantan a más de 50 metros en este parque

y que a mí me dan pavor.

Se dice que a estas atracciones solo se sube gente joven.

Pero estas señoras, que esperan tu turno,

rompen con esta regla.

(TODAS) Hola.

¿Qué hacéis aquí, en Shambhala? ¿Lo has probado?

-No, pero... ¡Amiga, claro!

Así es muy fácil.

Para ti es muy fácil decirlo.

Pero yo lo pruebo. Claro.

Cuando llegue, no sé si me levantaré.

¿Y quiénes vais...?

¿Tú? -Por primera vez.

¿Y has subido a más? En todas.

¿Ha subido en todo menos en esto? Soy asidua.

Y solo te falta esta.

Solo esta. ¿Y lo harás hoy?

Por supuesto.

¿Estas nos saludan o animan para que subamos?

Maribel y Fuensanta son unas valientes.

Se van a subir a la montaña rusa más alta de Europa.

De momento, me quedo en tierra.

La velocidad y el vértigo como que no van conmigo.

-Adiós.

-Mira, mira, mira.

-¡Fíjate!

Se lo están pasando estupendamente.

¡Qué valientes! ¿No?

-¡Huy! Sí.

-¡Uh!

-¿Cómo ha sido?

-Yo...

Y no sabía.

Han disfrutado como nunca.

La cara con la que bajan no tiene que ver con la que han subido.

La verdad es que siento envidia, pero todavía no estoy convencido.

Por suerte, me encuentro con Christian Córdoba.

Es un fanático de estos parques.

Si sumásemos el tiempo que ha pasado montado en estas atracciones,

el resultado sería de tres años.

Eres un experto en parque temático.

He visitado los de Orlando, que es la cuna de estos parques.

Viví en China y estuve en sus parques.

Y en Europa, los más importantes.

¿Cuántas veces has ido a parques?

700, 800.

¡700!

No lo sé. ¿700 veces?

A partir de la 500, no conté más.

No puedo prometer nada.

Cada atracción tiene lo suyo. En las de altura impresiona cuando caes.

La sensación es de que todo se te va la cabeza.

Se te queda todo ahí.

Pero, en las que estás boca abajo, no sabes dónde estás.

Estás arriba, abajo.

En la caída libre, sientes que estás cayendo.

Tú sabes lo que son las alturas.

Cada vez tiemblo más.

Cuanto más sé lo que nos va a pasar, más me entra el cosquilleo.

Vamos a ver cómo Christian disfruta de esta atracción.

Está en el punto más alto de este parque, a casi 100 metros de altura.

En unos segundos, caerá al vacío.

Christian ha superado los 100 kilómetros hora

en una caída de tres segundos y ni se ha inmutado.

Su cara refleja una felicidad que yo quiero experimentar.

Le voy a pedir que me acompañe a superar este reto.

Voy a intentar montarme por primera vez en una montaña rusa.

¿Y tú sigues sensaciones personales cuando montas en una atracción?

No será como la primera vez, pero algo pasará.

Sí, pero la adrenalina de la primera vez se pierde.

Quizá por eso busco viajar a otros parques

para probar nuevas atracciones que no he vivido antes.

Un parque temático es un lugar en el que, cuando la gente entra,

se olvida de lo de fuera.

Al haber viajado a muchos parques, ves la cultura de los parques

que llamamos nosotros.

Aquí dices un sábado: "Vamos al cine".

Y allí dicen: "Vamos a Disneyworld".

Vamos a subirnos al Dragon Khan,

una montaña rusa con una bajada casi en picado de 49 metros

donde se alcanzan los 110 kilómetros/hora.

Me tiemblan las piernas, pero la decisión está tomada.

A ver qué pasa.

¿Qué me encontraré? Primero, subir.

Subir. Eso impresiona.

Luego, cae por unos 45, 50 metros.

Y empieza a hacer inversiones una detrás de otra.

¿"Loopings"? Quedarte boca abajo.

Un "looping", un tirabuzón, un poco de todo.

Estoy poniéndome nervioso.

Ellos están muy acostumbrados. Se divierten.

Yo ya no tan acostumbrado y un poco asustado.

Vamos a ver lo que pasa en el Dragon Khan que tiene muy buena pinta.

Me agarro a ti. ¡Hey, hey!

A medida que me elevo se me pone un nudo en la garganta.

Mi pulso se va acelerando.

¡Qué vistas! Tarragona... ¡Buah!

¡Oh, oh!

¿Qué tal? Bien.

Si no quieres marearte, no cierres los ojos.

No los cierro.

Ábrelos.

En estos momentos,

no lo estoy pasando bien.

Ahí voy.

Pero ya no hay marcha atrás.

Grita

¡Ya llego!

¡Qué fuerte!

¿Por ahí salimos?

Es impresionante.

La primera bajada te descoloca, luego no sabes dónde estás.

Estás volando en el aire.

He disfrutado mucho. Hay momentos intensos, de subidón de adrenalina.

Hoy he comprendido lo divertido que es poner el cuerpo al límite.

Una explosión de adrenalina que, en otro lugar,

es casi imposible de igualar, salvo en un parque temático.

Estoy en un lugar que, hasta los 60,

estaba casi incomunicado.

Pero convirtieron esa carencia en una virtud.

Y generaron una gran solidaridad entre ellos.

De ella ha salido

una de las fiestas más peculiares de nuestro país.

Les aseguro que aquí saben divertirse.

Y yo, hoy,

me tiro al charco.

En unas horas, se va a celebrar en una charca

uno de los rituales más originales de España.

15 000 personas se meterán a la vez para coger, a mano,

el mayor número posible de peces.

Y lo harán como sus antepasados: vestidos con trajes de gala.

Para comprender lo que ocurre este día,

lo viviré con una familia que lleva semanas

preparándose para este momento especial.

Hola, buenos días. (TODOS) Buenos días.

¿Cómo estáis?

Soy Francis. -Yo soy Toni.

¿Sois la familia? -Completa.

Desayunáis y os preparáis para ir, ¿no?

-Yo tengo el vestido en la mano. ¿Os ponéis así?

Claro, y las medias. Y el delantal.

¿Para tiraros a un charco? Claro.

-Es la tradición. ¿Cómo es la tradición?

-Ir vestido como iban los antepasados.

Con sus ternos, lo que tenían.

Lo que tenían. No tenían más ropa.

Hay que ponerse de gala.

Los hombres van mejor que las mujeres.

¿Qué se ponen? Tendré que ponerme algo.

-Ahí tenemos los ternos.

-Este es el traje de fiesta.

Cuando acababa la fiesta, iban así

para abajo.

Se vestían para la fiesta, bajaban y se tiraban.

No era como ahora, que van todo el mundo

en pantalón corto y en blusa.

¿Se puede ganar, pescar mucho?

-Ganar es disfrutar.

Es la clave.

Voy a prepararme yo para pescar. Y nos vemos.

Este me queda fenomenal.

A la fiesta del Charco se va de punta en blanco, según la tradición,

vestidos con el terno típico de la región,

que se utilizaba para asistir a las bodas.

Eres lo que siempre me repito.

Aquello por lo que brindo.

La más lista.

Ya tenemos la foto. Pues vamos, señores.

A la fiesta, ¿no?

Ya estamos listos y nos vamos al muelle de La Aldea.

Además del terno, hay que llevar estos cestos de mimbre

para meter los peces que cojamos en la laguna.

Eres más de lo que se adivina.

Una mecha encendida.

Un peligro inminente.

En el tradicional baile del muelle, miles de personas

se mueven al son de la banda Agaete, una famosa comparsa de Canarias

que ha cumplido 102 años de vida.

Que empiece la diversión.

Canción en inglés

Divertirse aquí es seguir la tradición.

Pero ¿cuál es su origen?

¿Cuántos siglos lleva celebrándose?

Las respuestas las tiene José Pedro Suárez, un estudioso

de las tradiciones canarias que conoce como nadie los detalles.

He llegado a un sitio llamado La Aldea.

Es difícil de llegar, con tanta curva.

Pero ¿cómo era este sitio?

Al principio del siglo pasado, era un pueblo incomunicado por tierra.

Solamente por mar.

Ahora tenemos la carretera y, cuando llueve, nos quedamos incomunicados.

Quizá, la incomunicación hizo

que aflorara una cultura de solidaridad.

Teníamos que ayudarnos unos a otros.

Y eso favoreció que la cultura, la oralidad,

perviviera en el tiempo.

Aquí hay gente mayor

que no sabe leer y escribir,

pero que conoce romances que ha heredado de sus padres.

Hoy es la fiesta del Charco. ¿Qué es?

Los antiguos pobladores de esta zona...

Aquí tenemos uno de los asentamientos aborígenes más importantes.

Pues ellos se asentaron aquí por una razón.

En la desembocadura del barranco,

el mar se entremezclaba con las aguas del barranco,

se formaba una gran charca, una laguna,

y ellos la usaban para pescar.

Utilizaban la savia de unas plantas,

del cardón y la tabaiba. Plantas que se dan aquí.

Son originarias de aquí.

Narcotizaban a los peces.

¿Tiene alucinógeno? Sí.

¿Cómo empezó? El Charco evolucionó.

Para los que somos de aquí, tiene algo espiritual.

Yo me acuerdo de niño. Yo voy y al primero que veo es a mi padre.

Yo voy a ir. ¿Qué me aconsejas?

Que te tires.

Venir al charco y no tirarte no es venir.

Pero ahora sé más cosas de la historia.

Gracias por todo.

Y se ha burlado de mi querer.

Y ya te he dicho que no andes por el campo.

Y que tampoco me vengas a llorar.

Soy de aquí. Me casé en el 62.

En el 63, me marché.

Desde que me marché, he venido todos los años

a ver a san Nicolás.

-Te enamoré en la fiesta del Charco.

-Eso sí. -¿No te acuerdas?

Son 40 años, pero te acuerdas. -Llevamos 51 años casados.

Hoy sale la juventud, pero antes salíamos y las madres, detrás,

cuidándonos.

-Y cuando había luna, no me podía arrimar a ella, porque me veía.

Pero cuando no había luna, sí.

Yo le decía: "Me gustas mucho".

La vieja cuidaba a las hijas al máximo.

Yo me arrimaba así

y la que se formaba.

Un gitano con un burro fue para venderlo en feria de ganado.

El borrico era más viejo que él.

Las patas cojas y un ojo cerrado.

Todos los que pasan

para comprar

al ver al borrico,

no quieren ni un real pagar.

Seguramente,

hoy estamos disfrutando de uno de los rituales más antiguos del mundo.

La esencia se mantiene.

Pero me imagino que ha cambiado mucho en las últimas décadas.

Vamos a hablar con Leocadia Navarro, que lleva asistiendo a esta fiesta

más de 60 años.

Llevas toda la vida viniendo a la fiesta del Charco.

Desde niña.

¿Y esto se hacía, venir todos a comer?

Sí, pero cuando yo era pequeña,

no había mesas ni árboles ni nada.

¿No? No, esto fue de pocos años a acá.

¿Y cómo era esto? Un pedregal.

Veníamos desde el pueblo caminando, no había coches.

Traíamos la comida en un burro.

Se descargaba en esta playa,

nos sentábamos en la orilla a pata "estirá", como decíamos.

Y allí, almorzábamos.

Y cuando yo era pequeña, no se tiraban las mujeres.

¿No podían? No, era de hombres.

Los chicos. Hombres.

¿Cuándo empezaron a tirarse mujeres? Ya sobre los años 60 o 70.

Para arriba de esos años.

Oye, Leocadia.

Un placer conocerte y que me hayas contado esto.

Y por quererte olvidar...

Mientras, en el parque de Rubén Díaz,

la gente calienta motores comiendo y bebiendo en los asaderos populares.

Para amenizar este momento,

no pueden faltar las parrandas

que animan la sobremesa con música tradicional canaria.

Queda muy poco para que estas 15 000 personas se metan a pescar a mano

en el famoso charco de La Aldea, como los aborígenes.

Las dimensiones de esta charca son como las de un campo de fútbol.

Está pegada al mar y el agua sube y baja con la marea.

Dentro, quedan atrapados peces que se capturan a mano.

La gente se acerca poco a poco a esta laguna

con sus cestos.

Se vive un curioso nerviosismo.

Los minutos se hacen eternos.

Todos estamos deseando que comience esta tradicional fiesta.

Nadie puede traspasar la línea blanca que rodea el charco

hasta el momento en que el alcalde prende el cohete.

Empieza la diversión.

15 000 personas enloquecen a la vez.

El espectáculo es insólito. La charca parece una olla a presión.

El ocio que entronca con la tradición está más vivo que nunca.

Lo de menos es capturar pescado,

aunque algunos tienen suerte y cogen ejemplares.

Más tarde, en la báscula, se decidirá

quiénes son los ganadores.

Se premia el pez más grande y la mayor cantidad de peces.

En La Aldea de San Nicolás, hemos comprobado

cómo de una tradición colectiva ha surgido una de las fiestas

más curiosas de nuestro país, en la que me divertí como nunca.

Hasta ahora, hemos vivido tres experiencias y nos hemos divertido.

Nos hemos disfrazado y jugado a los soldados.

Nos hemos lanzado a un charco gigante junto a miles de personas.

Y hemos sentido la adrenalina de una montaña rusa.

Pero existen otros sitios donde no solo los protagonistas se divierten,

sino también los espectadores.

Vamos a cambiar el punto de vista y a divertirnos desde el otro lado.

Seremos testigos de los espectáculos.

Nuestro viaje por el entretenimiento en España

nos trae a las azoteas más bonitas del país para divertirnos

de la forma más original, a ras de cielo.

En Sevilla, conoceremos una nueva forma de divertirnos y socializar.

Una actividad de vanguardia que acerca la cultura usando casas,

en concreto, las azoteas, como escenarios de espectáculos.

Son las que están detrás de la piel.

Hablamos con Jaime Fernández,

uno de los organizadores de esos encuentros,

para ver en qué consiste esta propuesta.

Me he dado una vuelta y las azoteas están llenas de gente.

¿Qué pasa en las azoteas?

Hay actividades culturales.

Un espectáculo teatral, musical. Efectivamente.

¿Son particulares? Sí.

Invitan a gente que no conocen, abren sus casas

y los artistas desarrollan su actividad.

¿Vienes? Me encantaría.

Venga. Gracias.

A reír y a llorar lo que te canto.

Con la curiosidad en el cuerpo, subimos a la primera azotea.

A ver qué me encuentro. Nos recibe María,

la propietaria anfitriona.

¿Por qué ha decidido ceder su casa para este espectáculo?

Yo presto mi azotea porque, ya que la tengo, lo suyo es abrirla

a los demás.

La gente responde bien.

Con mucho respeto.

La gente está encantada y yo también de que vengan a mi casa.

Es bonito.

Ellas son las organizadoras.

¿Nos puedes contar cómo es el proceso?

Una ruta de tres azoteas, van de una a otra.

Y una cuarta donde todos se unen.

Luego, nos vamos a la otra.

El mismo grupo coincide de azotea en azotea.

Los pases son cortitos, a la gente le da tiempo

a tomarse el botellín,

habla con el artista, es un encuentro.

Canción en inglés

Aplausos

Tras los malabares, seguimos

camino a la nueva azotea.

Me gusta el aspecto social. Además de hacer comunidad, es un modo

de disfrutar de la cultura y conocer gente.

De la siguiente propuesta, solo sé que se trata de una obra de teatro.

Se llama "La zapatería de besugos",

pieza breve de teatro absurdo.

Autor y director, Andrés Blanco.

Aplausos

-34 menos 2011...

-Consuelo.

¡Mira, mira!

¿Le importa que me quede en su tienda?

Hace tanto tiempo que no trabajo...

-¿No venía a por un par de zapatos?

Canción en inglés

Risas

Yo quiero comprar un par de zapatos.

¿Cuánto dinero traes? Mucho.

Son último modelo. -Y además, colorados.

¿Qué talla tenemos?

¿Qué numero tienes?

El que tú quieras.

Este te viene perfecto. ¡Cómo me alegra!

-Son de sport.

22 000 euros.

¡Como estos!

-Muy bien, muchísimas gracias.

Aplausos

¿Alguien da más?

Gracias.

La gente necesita reírse.

Además, contando cosas que nos pasan,

es el escape que tenemos.

La risa.

La gente sale a divertirse, sube a las alturas

y ve teatro.

¿Sabéis qué os digo?

Hacéis esto para divertir a los demás.

Yo hoy me he divertido.

Gracias. Me alegro mucho.

-Gracias por venir.

A vosotros.

Y no hay dos sin tres.

Me dirijo al fin de fiesta.

El lugar donde se reunirán todos los participantes de las azoteas.

Tras cuatro horas de diversión, nos espera un concierto de swing.

Una oportunidad única para bailar

y disfrutar de las impresionantes vistas de Sevilla.

Canta en inglés

Vaya ritmo de azoteas. Sí.

Todo es espectáculo.

Todos acabamos en un concierto de swing.

Y ya acabamos, es un grupazo. ¿Un grupazo?

Canta en inglés

Estamos en Sevilla,

donde la gente re reúne en azoteas para actos culturales:

música, teatro.

Son gente que no se conoce, pero se reúnen, se hablan, acaban amigos.

Disfrutan de la noche y se divierten.

Los eventos deportivos se han convertido en un espectáculo

creado para el disfrute del espectador.

La mayoría somos aficionados a algún deporte o a un club.

Acudimos a los estadios a animarlos o vemos sus hazañas en televisión.

Incluso el 7 % de la población, más de 2 millones de personas,

son socios o accionistas de algún club.

Y todos vivimos los espectáculos con la ilusión de que nuestro equipo

o jugador favorito gane.

Estamos en el Fernando Buesa Arena,

el pabellón del Baskonia.

Hoy es un día especial para la ciudad.

Son las semifinales de la Supercopa.

Pero lo primero que nos llama la atención

es una charanga a las puertas del estadio.

Esta fanfarria vitoriana acompaña al equipo desde hace 25 años.

Gracias a ellos, los cánticos y melodías baskonistas

se han escuchado por toda la península y por toda Europa.

Lo importante para estos intérpretes

no son las cualidades musicales, sino la capacidad de hacer

que la gente se entretenga.

Ellos se divierten haciendo que los demás se diviertan.

Desde el año 86 o 87, acompañamos al Baskonia

con una afición muy buena que sabe divertirse mucho.

-Nos encanta viajar con el equipo.

Casi todos somos gente que además,

nos encanta el baloncesto.

Lo que nos importa es contagiar a la gente y que noten

los jugadores que estamos ahí.

La charanga entra en el pabellón para preparar su show.

Ahora, los espectáculos deportivos son una fiesta.

Pero ¿cómo eran los partidos de baloncesto en Vitoria hace 50 años?

¿Había tanta animación?

Nos contestará

uno de los que mejor conoce el baloncesto vitoriano.

Xabier Añúa ha sido jugador, entrenador y directivo.

Yo empecé con el baloncesto en el colegio,

cuando aún no se jugaba.

La vida en los años 60,

en todo el país, era muy aburrida.

No había casi ocio.

Empezamos a descubrir el baloncesto.

Jugábamos en un frontón

que tenía 2 m menos de anchura que lo reglamentario.

Y la pared se utilizaba muchas veces.

Pegaba el balón en la pared, volvía y seguías corriendo.

Pero ha cambiado absolutamente todo.

Primero, los pantalones.

Lo que más llama la atención de las fotos antiguas

es que eran muy ajustados, pequeños.

Ahora dicen: "Es que aquellos pantalones eran para marcar paquete".

A nosotros nos parecían normales.

Los pantalones de ahora nos llaman la atención porque son como de rapero.

Cuando la gente viene a una cancha de baloncesto,

se produce una catarsis.

Es lo que la gente busca, necesitan un momento de expansión.

Entonces, animan,

la orquesta suena, todo es muy alegre y te levantan.

Te levantan y te levantan.

Cuando acaba, tienes los mismos problemas, pero te has divertido.

Un estadio tiene una capacidad para 15 000 espectadores

y se va llenando poco a poco.

Canción en inglés

Todos los actores protagonistas del espectáculo

están preparados para comenzar.

Las hinchadas están en sus tribunas con sus cánticos y banderas.

En la cancha, jugadores y técnicos ultiman sus entrenamientos.

Los periodistas y cámaras registran hasta el último detalle del show.

Durante el partido, la música de las charangas anima el encuentro.

Y los bailes de las "cheerleaders" alegran los tiempos muertos.

Todo, que el espectador tenga una sensación de diversión permanente.

Llega el intermedio del partido y vemos algunas caras conocidas.

Por un lado,

está Manolo Flores, mítico jugador y entrenador del Barcelona

que jugó 128 partidos oficiales con la selección española.

Y también vemos al temible Audie Norris, el rey de la zona del Barça

en los años 80.

En estos momentos, cuando voy a ver un partido,

me distraigo mucho con las cosas que antes no había.

Las "cheerleaders",

las bandas de música...

En nuestra época, era mucho más tranquilo.

-Mucho más tranquilo, pero durante nuestra época,

se podía fumar durante los partidos, había mucho humo.

-La verdad es que los tiempos han mejorado.

Todo es mucho mejor.

Hay que reconocer que, de los medios de comunicación,

el que más ha contribuido a la difusión del deporte

es la televisión, pero es un proceso de ayuda mutua,

pues la televisión ha encontrado en el deporte

uno de los mejores medios para obtener audiencias millonarias.

Tiene más emoción que el fútbol, es más rápido.

Más entretenido para nosotros.

-Hay canastas cada segundo.

Es bastante más rápido.

Es un juego de estrategia, tiene sistemas, no sé...

Es divertido y si tu equipo gana, es mucho más divertido que si pierde.

Pero si da la cara y lucha y se le ve carácter,

es divertido.

El que sufre es el aficionado, el que tiene pasión.

Acaba el partido y los espectadores vuelven a sus casas,

unos más contentos que otros, según el resultado.

Como aficionado, se sufre más.

En el campo, estás concentrado en lo que tienes que hacer en la pista.

Como aficionado, estás de los nervios y no puedes hacer nada.

Pero es indudable que todos se han divertido durante unas horas

y han vivido un espectáculo creado por y para su deleite.

Hoy hemos visto que divertirse es volver a la niñez.

Nos hemos metido en un charco.

Nos hemos vestido de soldado.

Recibirán pólvora.

-¡Por Fernando!

Y nos lo hemos pasado en grande en un parque temático.

Divertirnos en las alturas nos ha sorprendido a todos.

Y vivir de cerca un espectáculo deportivo es una experiencia mágica.

Gracias a la diversión, sacamos nuestro verdadero yo.

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España a ras de cielo - Así nos divertimos

01 sep 2018

Hoy viajamos por toda España para descubrir las formas más curiosas que tenemos de divertimos. En Girona participaremos en la recreación de una de las mejores batallas de nuestro país, en Gran Canaria nos uniremos a unas 15.000 para celebrar un antiguo ritual.

Histórico de emisiones:
29/10/2013
04/12/2015

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