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Para todos los públicos En Portada - Pulso por Líbano - ver ahora
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Subtitulado por Accesibilidad-TVE.

Y Líbano otra vez en la cuerda floja.

Líbano siempre ha estado en la cuerda floja

porque decir eso de la cuerda floja,

al borde del precipicio, se ha dicho siempre.

El Líbano es un país complejo,

el Líbano es un país que cuando hubo el Brexit,

aquí contaban una anécdota que allí querían hacer el Libanxit

y que querían separarse del contorno.

El Líbano no se puede poner en un sitio distinto del que está

y entonces, lamentablemente la geopolítica del Líbano,

como tú sabes muy bien es lo que es,

y es que está entre Siria e Israel, que son dos Estados poderosos.

Entonces, teniendo en cuenta que el Líbano

por ser un Estado frágil y dividido desde toda la vida,

por ser un Estado frágil y dividido desde toda la vida,

es un terreno abonado

para las injerencias internacionales.

Oriente Medio vive uno de sus peores momentos históricos.

Arabia Saudí e Irán las dos grandes potencias de la zona

están involucradas en varios de los conflictos

que sacuden la región.

La guerra de Siria, Yemen, Irak o los vaivenes políticos en Líbano.

A esta guerra fría, se suma Israel, enemigo de Irán

y por tanto de su aliado, la guerrilla libanesa de Hezbolá.

Líbano rodeado de peligros en una convulsa zona.

Si hay un lugar en el país

que escenifique más esta tensión, ese es sin duda,

el sur de El Líbano.

La carretera que nos conduce al sur está presidida por banderas

de la organización libanesa chií Hezbolá,

respaldada por Irán que salió victoriosa

de la última guerra con Israel en 2006.

El camino se va estrechando a medida que nos adentramos

hacia el punto más caliente de esta zona:

los 79 km fronterizos con Israel.

Los cascos azules españoles vigilan el llamado "Sector Este",

uno de los lugares,

donde puede prender la chispa en cualquier momento.

Los primeros cascos azules se instalaron en 1978

en pleno estallido de la guerra civil libanesa

y tras la invasión israelí a la zona.

Naciones Unidas exigió su retirada, que no se produjo hasta el 2000.

Los españoles se incorporaron

después de la última guerra con Israel en 2006

cuando se decidió reforzar esta misión.

Acompañamos a la Brigada Extremadura XI

en una de sus habituales patrullas por la zona.

Vamos por el corredor musulmán

tenemos aquí a nuestra derecha lo que es Marjayoum

que sería el corredor cristiano

y aquí a la izquierda se encuentra lo que es Quiam.

Quiam mayoritariamente son musulmanes

y la población de Marjayoun son cristianos.

Cerca de aquí está la frontera con Siria

y también las Granjas de Sheeba,

un territorio ocupado por Israel en 1967

y que El Líbano sigue reclamando.

Arriba en las montañas es territorio israelí,

detrás de las montañas nevadas está Siria,

limitamos al Sur con Israel

y al norte y al este con Siria.

Esta es la patrulla serbia.

Campesinos sirios que huyeron de la guerra han establecido aquí

estos asentamientos y se dedican a la agricultura,

un sector que ha crecido mucho en esta zona, en los últimos años.

Los habitantes de estos pueblos

ya se han acostumbrado a las tanquetas

y blindados blancos de la FINUL

que también desarrollan labores de ayuda

a la población local como reconstrucción

de infraestructuras, desminado o enseñanza.

Pero su principal cometido es vigilar las 24 horas

el lugar de mayor tensión.

Esta línea virtual de 120 km que separa Líbano e Israel,

dos países que continúan en estado de guerra.

Esto no es una frontera

lo que tenemos aquí es una línea se llama la Blue line

y es una línea de retirada

del ejército israelí hacia el sur.

Los israelíes construyeron en 2001

esta valla conocida como technical fence

dotada con sofisticados sistemas de vigilancia

y discurre a unos 50 metros de la línea azul,

adentrándose por territorios reclamados por Líbano.

Junto al puesto de los cascos azules,

el de las LAF, las Fuerzas Armadas Libanesas

que se desplazaron allí en el 2006,

cuando la guerrilla de Hezbolá

era la única fuerza militar libanesa en el sur.

Un lugar de descanso en plena línea de frente con Israel,

bañado por el conflictivo río Wasani, también en disputa.

Partido por la mitad por esa línea imaginaria,

la orilla izquierda es libanesa y la derecha israelí.

Desde hace unos años,

los libaneses disfrutan de este hotel junto al río

mientras hacen el llamado “turismo de resistencia”

en el lugar más vigilado del país.

Normalmente suelen bañarse hay dos zonas partidas en el río.

Suelen bañarse en la zona de aquí

y hay veces que cruzan la blue line.

Y cuando pasan, ¿qué hacéis?

Informamos a las LAF que los retiren de la zona,

les informamos que tienen que sacarlos de la zona

y ellos actúan y les sacan de la zona.

En caso de no haya nadie de las LAF en el puesto permanente

iríamos nosotros.

El camino está lleno de símbolos;

La bandera palestina que ondea cerca a la valla israelí.

Los retratos de combatientes de Hezbolá,

solo visibles cuando mueren

y los bidones azules

que van señalando la línea divisoria.

Por aquí ya se ve el muro que construye Israel

y que avanza por la línea azul,

adentrándose por territorios en disputa.

El Gobierno libanés considera el muro un asalto a su territorio.

Llegamos a la Puerta de Fátima.

Un gran retrato del líder

de la organización Hezbolá Hassan Nasralah,

preside este antiguo acceso fronterizo

por donde en 2000 salieron las tropas israelíes.

Estas nuevas construcciones,

resultado del dinero de la emigración chií,

muestran el ascenso social que ha experimentado esta comunidad.

Hoy, este turbulento enclave

de vallas, líneas, muros y alambradas,

parece tranquilo.

Pero solo es un espejismo.

Seguidores de la organización Hezbolá, se manifiestan

porque Israel sigue construyendo el muro,

mientras se están celebrando conversaciones para delimitar

las fronteras marítimas entre los dos países.

Bajo el mar se ha descubierto una de las mayores reservas

de gas de la zona.

Otro motivo para un nuevo conflicto en este polvorín de Oriente Medio.

Yo siempre he pensado que por una parte

lo que está ocurriendo en Oriente Medio

hace 30 o 40 años o más por una parte da la impresión

de que es un caos completo

y por otra parte, dices: "esto es un caos controlado",

pero lo que ocurre es que, a veces se les va de las manos.

"Antes de morir...", dice este grafiti,

los libaneses quieren ver a su país en paz",

libre,

independiente,

como una tierra de futuro.

Aspiraciones y sueños que quedan como gritos mudos

grabados en la pared.

Líbano es resistente y frágil.

Moderno y tradicional.

Pacífico, y siempre en tensión.

Un lugar de convivencia en el que se vive el presente

porque el futuro es imprevisible.

Un monumental enredo ordenado con total precisión.

Esa misma precisión

con la que en caligrafía árabe, escribimos la palabra: Líbano.

No creo que exista ninguna razón para que formemos parte

de esta guerra fría de las potencias regionales,

excepto que nuestros políticos,

como un negocio,

ven que representar los intereses extranjeros

es más rentable que servir a los intereses de su propio país.

Yazan reivindica con sus grafitis la deseada unidad,

con famosos iconos de la música libanesa

y la injusticia social con personajes anónimos

como este hombre sin techo que murió de frío en la calle.

Muestro en la calle el mural de Sabah,

el mural de Feirus e incluso trato de crear un estilo

de pintura propio de la región, como esta caligrafía árabe

con la que creo rostros con palabras escritas,

así da una idea de que son árabes o islámicos.

Una cultura común para una fragmentada ciudad

que sirve de nexo a los libaneses y que contrarresta el sectarismo

que siguen impulsando algunos grupos,

a pesar del daño que este ha causado al país.

Beit Beirut, el Museo de la Memoria situado en la línea verde

que durante la guerra civil,

dividió los barrios cristianos y musulmanes,

se construyó para mostrar los males de ese sectarismo.

Pero el lugar sigue vacío empantanado por una clase política

incapaz de unirse incluso para enfrentarse

a sus propios fantasmas.

Tomás Alcoverro lleva casi medio siglo en Beirut,

la ciudad que, cómo él dice le da la vida,

sin olvidarse de su Barcelona natal.

Solemos vernos cuando pasa algo en Oriente Medio,

así que, nos hemos visto bastante.

A pesar de lo mucho que sabe de esta zona,

siempre presume de no saber.

Testigo directo de muchas de las crisis sufridas en este país,

la mayoría de las cuales han sido originadas

por intereses externos.

Unas injerencias que ahora están entre Arabia Saudí e Irán

que los dos tiran de la cuerda y Líbano se encuentra en el medio

recibiendo golpes de los dos, ¿no?

Bien, ahora sí,

el tema de los sunitas y chiitas,

creo que ha sido sobre todo provocado

de una manera más increíble y que nadie podía imaginarlo,

después de las primaveras árabes,

es decir que si alguna cosa mala

ha dejado la Primavera Árabe en el Líbano,

aquí no hubo Primavera Árabe,

fue que el tema siempre latente del conflicto entre sunitas y chiitas

ha pasado a primer plano.

La división entre suníes y chiíes se remonta a la muerte

del profeta Mahoma y las diferencias por su sucesión.

Para los chiíes solo podía liderar el Islam

un descendiente directo del profeta,

para los suníes un hombre sabio y justo, un califa.

Arabia encabeza la rama mayoritaria, los suníes, e Irán los chiíes.

La religión también se utiliza en la política de el Líbano,

cuyo sistema es confesional.

El presidente siempre tiene que ser cristiano maronita,

el primer ministro musulmán, suní,

y el presidente del Parlamento, musulmán chií.

Puestos, que suelen pasar de padres a hijos

y con ellos, los intereses de los países

que les auparon al poder.

Los vínculos entre Arabia saudí y el primer ministro Saad Hariri

datan de la época de su padre,

el antiguo primer ministro Rafik Hariri, que emigró a ese país,

donde hizo una gran fortuna con su empresa de construcción

y los encargos que recibió de la Casa Real saudí.

A su regreso a el Líbano Rafik Hariri se convirtió

en el líder de los negocios y la política.

Nombrado primer ministro empleó gran parte de su dinero

en la reconstrucción del centro de Beirut,

destruido por la guerra civil.

Pero un atentado acabó con su vida

y la de una veintena de personas en 2005.

Se culpó a Siria y a la organización chií libanesa Hezbolá.

Aunque nada se pudo demostrar, sirvió para expulsar entonces,

a las tropas sirias del país, después de tres décadas

y para dividir a los políticos

entre partidarios y contrarios a Siria.

Tras su muerte, su hijo Saad Hariri, recibió como herencia

no solo su dinero, sino también su cargo.

El imperio de construcción que levantó su padre, se desmorona.

Su hijo, Saad Hariri,

ve como los grandes negocios urbanísticos,

muchos pensados para los petródolares del golfo,

se paralizan.

Clientes que, debido a la guerra de Siria,

han dejado de acudir a estos espacios exclusivos.

Saad tampoco tiene el carisma de su padre y su herencia política

pasa por horas bajas.

Los saudíes desconfían de que su apadrinado

pueda seguir defendiendo sus intereses,

tanto económicos como políticos.

En este contexto,

el pasado noviembre el primer ministro

recibe una inesperada invitación de la casa real saudí

que enseguida levanta las sospechas de los libaneses.

Estamos viviendo un clima parecido al clima previo al asesinato

del mártir Rafik al Hariri.

He percibido lo que se está tramando en la sombra, para liquidarme.

Partiendo de lo que creo y según los principios

que he heredado del mártir Rafik el Hariri

a principios de la revolución del cedro

y porque no acepto defraudar a los libaneses

o aceptar lo contrario a esos principios,

declaro mi dimisión de la presidencia del Gobierno libanés.

Su dimisión desde Arabia Saudí conmociona al país.

El presidente no acepta su renuncia.

Nuestro primer ministro ha sido retenido en Arabia saudí

retenido y detenido en el reino.

Está en una situación

en la que no puede expresarse libremente.

Consideramos esto como una agresión contra el Líbano.

Si en Arabia saudí estaban molestos con su aliado Hariri

y trataban de apartarlo del poder, solo consiguen el efecto contrario.

Los retratos de Hariri vuelven a presidir las calles,

pidiendo su vuelta.

Como suele ocurrir en este país,

en las situaciones más complicadas surge la difícil unidad libanesa.

Saad Hariri regresa unos días después.

Mantiene su dimisión y niega que haya estado retenido,

pero nunca llega a aclarar que es lo que ha pasado

en esos 18 días de ausencia.

Su primera visita es a la tumba de su padre.

La crisis logra también afianzar su liderazgo

dentro de su partido: Movimiento del Futuro,

donde ya aparecían fisuras.

Algunos de sus rivales veían en su dimisión,

la oportunidad que estaban esperando.

Respaldábamos esa decisión porque no queremos este Gobierno,

ya que la mayoría del ejecutivo pertenece a Hizbollá.

Por eso, considerábamos esa dimisión

como un acto de valentía y la apoyábamos.

Estábamos totalmente de acuerdo con la dimisión.

Ashraf Rifi es el hombre fuerte de Trípoli,

bastión de la comunidad suní de Líbano.

Además de director de la Seguridad del país,

fue también ministro de Justicia hasta que dimitió en 2016

por el acuerdo entre el partido de Hariri y Hezbolá

para elegir al presidente,

después de un vacío de Gobierno de dos años.

Estábamos en contra del arreglo político

que llevó al Sr. Aoun a la presidencia

ya que es un aliado de Hezbolá

y este acuerdo ha incrementado la influencia de esta organización

en la política libanesa.

La contribución saudí a la economía de Líbano es decisiva,

se ve en el sector de la construcción, en los bancos,

y también en la financiación a grupos políticos.

Rifi es uno de los más entusiastas defensores de la amistad

con Arabia Saudí

y el más sonoro opositor suní a Hezbolá.

Arabia saudí no interviene en nuestros asuntos cotidianos.

Más bien, los saudíes, apoyan la independencia de Líbano

y todo por el bien común y la estabilidad económica.

Al contrario que Irán.

La intervención de Irán ha influido en nuestro tejido social,

en nuestra vida en común,

e incluso también en la soberanía del país.

La crisis se cierra con una declaración

del Consejo de Ministros,

en el que todas las fuerzas políticas

se comprometen a distanciarse de los conflictos regionales.

Saad Hariri da entonces marcha atrás.

El Consejo de Ministros ha agradecido mi postura

y el que haya retirado la dimisión.

Gracias.

Una solución a la libanesa que Tomás Alcoverro

define como aquella que no pretende resolver el problema,

sino aplazarlo para vivir en paz durante un tiempo.

Yo he vivido aquí una cosa increíble que es como en 50 años

ha aparecido la comunidad chiita no únicamente en el aspecto político,

sino por ejemplo,

profesionales, escritores, está en todas partes.

Es un fenómeno que yo he visto

porque por ejemplo, antes en el 70

cuando yo llegué aquí,

Beirut eran dos

la parte que se llamaba musulmana donde estamos,

con ortodoxos la parte cristiana.

Y ahora son tres, son estas partes,

garbie o el sharie más el dahiye donde viven los chiitas.

Dos miembros de Hezbolá nos llevan en moto

a recorrer este barrio de Dahiye al sur de Beirut.

Por seguridad, nos piden que no saquemos sus rostros.

Esta organización que nació en 1982 es considerada por Estados Unidos,

y algunos países del Golfo como terrorista,

también su rama militar para la Unión Europea.

Para otros países árabes, entre ellos, Líbano,

es un movimiento legítimo de resistencia.

La organización vigila escrupulosamente cada esquina.

Aunque no hay cámaras, nada escapa a su control.

(Explosiones)

Muchas de estas casas destruidas por la aviación israelí

en la guerra de 2006 fueron reconstruidas por Hezbolá

que también provee de una red de ayudas

a los más desfavorecidos,

no solo chiís sino también cristianos y musulmanes suníes

que viven en el barrio.

Su rama política les ha permitido participar en las elecciones,

formar parte de la actual coalición de Gobierno

y poner fin al estancamiento político

gracias a su apoyo al general cristiano Aoun

como presidente del país,

pero, ¿qué une a esta organización chií

con este general cristiano?

Tenemos unas buenas relaciones,

tenemos plena confianza en su postura estratégica

a favor de la resistencia y su firme oposición

del derecho del Líbano a defenderse

con todos los medios a su alcance.

Hezbolá y el Movimiento Patriótico Libre

del presidente, Michel Aoun,

forman parte del Movimiento 8 de Marzo,

una de las dos grandes alianzas en las que se concentra

la amalgama de partidos.

La otra, la del 14 de marzo la encabeza Hariri,

aunque hay partidos que cambian constantemente de bando

provocando frecuentes crisis políticas.

A la primera, la respalda Irán y a la segunda, Arabia Saudí.

Existe una gran disputa política que viene y va entre Hezbolá

y el partido Futuro,

el mayor representante de los suníes en Líbano.

Pero, le aseguro que no se trata de una crisis interconfesional

entre suníes y chiíes.

Lo que sí puedo decir es que hay grandes diferencias políticas

respecto al modo de dirigir el país.

En el cementerio de los mártires de este barrio,

cada vez hay más tumbas de jóvenes caídos en el frente sirio

Una guerra en la que llevan cinco años

y donde luchan junto a los iraníes, rusos

y los soldados del presidente sirio Bashar el Assad.

Sus avances militares preocupan a Arabia Saudí

que va perdiendo terreno en esta guerra.

Um Amir viene cada día a este lugar

para rezar en la tumba del combatiente más joven

de este camposanto,

la de su hijo, que apenas tenía 16 años

cuando murió en el frente de Siria.

Imagínate, un chico de 14 años

escribiendo su testamento cuando, realmente,

lo que tiene que estar a esa edad, es jugando al fútbol,

viendo películas o cualquier otra cosa,

pero él en vez de eso,

ya se estaba despidiendo de la vida, se estaba encomendando.

Se mantenía en su fe, proteger la nación, la patria.

Era pequeño de edad,

pero mayor de mente.

Cada vez más jóvenes se unen a este movimiento,

donde aflora ese espíritu del martirio

tan ligado a los sentimientos religiosos chiíes.

Retratos de jóvenes,

algunos adolescentes cubren muchas de las lápidas.

A los típicos sueños de heroísmo a esa edad,

se une la seguridad de que si mueren,

sus familias quedan a salvo.

Depende de si está casado, si tiene familia,

si tiene hijos.

Por el mártir, recibe una cantidad de unos 200 dólares al mes

y ayuda para la familia; escuela, casa, todo.

Si está soltero, solo los 200 dólares,

o bueno, 190 dólares.

Hezbolá entró en la guerra de Siria

para defender el Eje de la Resistencia

y ha obtenido muchos éxitos.

Muchos piensan ahora que Hezbolá ha pasado de ser una fuerza local

a convertirse en una gran fuerza regional.

A nivel militar, la experiencia en Siria

donde han participado tantos ejércitos

además de la propia naturaleza de los distintos campos de batalla

que se han ido creando en ese país y la capacidad de coordinación

entre los ejércitos sobre el terreno

ha dado a Hezbolá una gran experiencia

en el campo militar.

Esa experiencia puede ser de utilidad

ante cualquier posible enfrentamiento con Israel.

Los cristianos presentes en Líbano desde hace siglos

están divididos en muchas confesiones, maronitas, católicos,

protestantes, ortodoxos.

En un tiempo fueron la población mayoritaria del país.

Antoine Khater hispanista y profesor de Historia

ha visto cómo la presencia chii

que, antes se limitaba a las zonas rurales,

ha aumentado no solo en número, sino también en poder.

Hay dos fenómenos que llaman la atención

para el observador objetivo

primero la propia acción ascendente y numerosa

entre los musulmanes sobre todo los chiitas

como que el medio de una familia chiíta

son 6 o 7 personas,

mientras que la media de una familia cristiana son tres.

Por otra, la emigración.

La salida fuera del país es al revés

o sea se van cuatro o cinco cristianos,

se van dos de la otra comunidad.

También llama la atención que el presidente que siempre

tiene que ser maronita es caso curioso que los últimos

han sido todos militares.

Exactamente, porque no se ponen de acuerdo sobre un político

ni había un político muy destacado que pudiese imponerse

o imponer sus ideas.

Después de una crisis que se prolonga meses

o a veces dos años como ocurrió.

Al final no hay más que el Ejército

es la tabla de salvación

y entonces, la cabeza del Ejército es el general.

Antoine cree en la convivencia y nos dice

que los deseos de paz en Líbano están ahora por encima

de cualquier diferencia.

Los 15 años de guerra civil dejaron claro que la religión

solo fue el pretexto para una guerra

que fue alentada desde fuera.

Un elemento de la identidad cultural libanesa

que no es muy conocido es esa eterna necesidad de emigrar

o de mudarse a otro país

para mejorar el nivel de vida y eso es producto

del sistema político que tenemos que no se centra

en crear un bienestar económico en el hogar de los libaneses,

sino en crear negocios para los políticos

y por eso hay tanta emigración.

La mala situación económica con un alto paro

y una endémica corrupción empuja a muchos a salir.

A la crisis se suma la llegada de cerca de un millón y medio

de refugiados sirios.

El tema de los refugiados tiene también mucha incidencia aquí

porque como tú sabes la mayoría de refugiados sirios

más de un millón, 1.300.000 son sunitas.

Entonces, el peligro podría aumentar en el sentido

de que la comunidad sunita libanesa

aumentaría de número ante los chiítas.

A las afueras de Beirut, Chatila,

tristemente recordada por las matanzas de palestinos

ocurridas allí hace 36 años,

alberga ahora a una gran cantidad de sirios,

algunos son también palestinos que estaban refugiados en Siria

y sufren un doble exilio.

Los sirios van ocupando estas destrozadas casas sin agua

y con apenas unas horas de luz al día.

Ahmad es de los pocos palestinos que todavía quedan por aquí.

Conoce a casi todos en este campamento

transformado desde hace tiempo en una marginal y enorme barriada.

Después de 70 años de presencia en el país,

el año pasado se llevó a cabo, el primer censo de palestinos.

Los palestinos apenas representamos

el 10 por cien de la población del campamento,

ya que la mayoría ha emigrado a Europa

porque con los medios que tenemos aquí,

no se puede vivir.

Aquí quedamos muy pocos.

Muchos de los que hay aquí, son sirios.

Yo escuchándote a ti que sabes tantísimo de Líbano

dices cómo puedes entender la política aquí

porque es complicado, ¿no?

Yo siempre digo, Esther, que quien crea que entiende algo

de Oriente Medio y por tanto, de Líbano,

es que se lo han explicado mal.

¿Te parece, estás de acuerdo? Estoy de acuerdo.

Un país repleto de metáforas. Sí y de imágenes

Y de imágenes.

¿Qué imágenes elegirías para describir El Líbano?

Bueno, por ejemplo ¿por qué no? la Corniche.

El paseo marítimo.

Es más que un paseo marítimo,

es un balcón desde el que se contempla

la ajetreada historia de este país.

Un respiro en una región

envuelta en numerosos conflictos bélicos.

Uno de los pocos espacios reservados a la tranquilidad

en este país repleto de energía.

Una vitalidad que llena también de colores

los edificios de este barrio próximo al aeropuerto.

Notas de esperanza,

para los que se han acostumbrado a convivir con las dificultades

y quieren reemplazar las injusticias con mensajes de optimismo.

Capaces como su país de renacer de las peores crisis

mostrando su cara más amable.

Este colorido barrio del sur de la capital,

es la primera imagen que se ve del país

antes de aterrizar.

Una imagen que contrasta

con esa otra de guerra y conflicto

a la que se le suele asociar.

Un país lleno de contradicciones.

Así es Líbano.

Subtitulación realizada por Paloma Masa Barroso.

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En Portada - Pulso por Líbano

16 abr 2018

Líbano es un buen lugar para entender la lucha desatada desde hace años por el control de Oriente Medio. Hay dos grandes protagonistas: Irán y Arabia Saudí. Chiíes y suníes. Y todas sus estrategias e influencias tienen reflejo en el día a día de la política de Líbano.

Además de la volátil situación de la frontera sur, con presencia de cascos azules españoles, Pulso por Líbano muestra a aquellos que defienden la influencia chií y también a los suníes; viaja por campos de refugiados y recurre al corresponsal que quizá mejor conoce ese país, Tomás Alcoverro. El periodista de La Vanguardia concluye sus reflexiones con una frase lapidaria: Quien crea que entiende lo que ocurre en Líbano es porque se lo han explicado mal.

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