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No recomendado para menores de 12 años El siglo de Águila Roja - Capítulo 9 - Ver ahora
Transcripción completa

La aventura ha terminado,

pero el viaje por El siglo del Águila Roja continúa.

Hoy estamos de enhorabuena.

Por fin, Margarita y Gonzalo han intimado,

bueno, o se han acostado.

Como sabéis, la relación de estos personajes es muy difícil.

Predestinados a estar juntos desde pequeños,

otros personajes que se han cruzado en su vida,

y la vida misma les ha separado.

Ahora, su relación parece que se consolida,

o no.

Y es cierto que tanto en Inma Cuesta, como en David Janer, funciona.

Saltan chispas cuando están haciendo una escena de amor.

Ellos son la pareja, digamos, clásica

Aún así, su vida no ha sido fácil, ni su relación,

porque los dos tienen mucho pasado encima.

Me gusta tu collar. -Me lo he hecho yo

y se llama flor de Lis.

Toma, para que nos volvamos a encontrar.

¿Cómo te llamas? -Margarita. ¿Y tú?

Gonzalo.

Pero esos amores nunca son fáciles,

y cuando parece que está todo preparado y encaminado

para que acaben juntos y felices para siempre,

un duque se cruza por su camino.

Gonzalo se va a China y Margarita acabará casándose con otro.

No querrán saber nada el uno del otro,

hasta que la muerte de Cristina, mujer de Gonzalo

y hermana de Margarita, les vuelva a unir.

¿Tienes a donde ir?

Vamos a casa.

Desde ese momento, aunque se hagan los duros,

no pueden dejar de pensar el uno en el otro.

Margarita aprovecha un encuentro con el mismísimo Águila Roja

para comentarle las intimidades de su vida con Gonzalo.

No es mala persona, los niños le adoran como maestro.

No tiene malas costumbres, y le encantan los animales.

Vamos, un aburrimiento de hombre. -Sí.

Si no fuera por todo lo que siento por él...

Este no será el único momento de intimidad

entre Águila Roja y Margarita.

Más adelante mantendrán un encuentro íntimo.

Pero cuando el héroe deja paso al hombre,

las cosas no acaban de funcionar entre Gonzalo y Margarita.

Mi personaje se desenvuelve, ya siempre he dicho,

muy bien con las armas.

Pero en asuntos amorosos, no... No se desenvuelve bien en estas líneas.

Catalina se convertirá en la celestina de Margarita.

Yo que tú le plantaba un beso bien plantado nada más cruzar la puerta.

Que vea que tú también estás ahí por la labor.

No, no corras tanto. -Vamos a ver,

si ya una vez que el roce está dado, ya está dado el primer paso.

Por otro lado, tenemos a Satur, que siempre está avivando el fuego

entre la buena señora, intentando verlos juntos.

Amo, vaya donde su cuñada, y dígale de una puñetera vez lo que siente.

Cuando parece que todo está a punto de arreglarse entre ellos,

y que van a estar por fin juntos,

sucede algo que les separa más todavía.

A través de una visita a la marquesa, conozco a Margarita,

y Juan se enamora locamente de ella.

Juan percibe que algo ha pasado o que algo hay entre Gonzalo y Margarita.

El hecho es que Margarita sí me demuestra que me quiere.

Y eso me sirve.

Cuando ella conoce a Juan, yo creo que es la primera vez

que encuentra a alguien que realmente la trata bien

y que la cuida y que la quiere, y también quiere a Juan,

pero lo quiere de otra manera.

-Juan, al percibir que ya no tiene que hacer con Margarita,

porque encuentra una carta.

Pero bueno, en esa carta, él ve claramente por escrito su amor,

el amor de Margarita a Gonzalo.

Juan huye dejando el camino libre a Gonzalo y a Margarita.

La relación con Gonzalo, ese tira y afloja, ese ahora sí y ahora no,

creo que llega un momento en que ya el dolor es tan grande,

que decide tomar otro camino, que es el camino de Dios.

Y cuando por fin, llega Gonzalo y le dice: ¿Quieres casarte conmigo?,

ya es demasiado tarde, ya ha tomado una decisión.

Margarita, te quiero.

Y si me perdonas, me gustaría que fueras mi esposa.

Nuestro tiempo se acabó, Gonzalo.

Yo ya no quiero sufrir más.

Pero la muerte de Catalina también es un detonante fundamental,

por ejemplo, en la relación de Margarita y Gonzalo.

Si tiene algo positivo, para que nos demos cuenta de que la vida pasa,

y si no le has dicho a esa persona "te quiero", ayer,

que fue la última vez que lo viste, ya no se lo vas a decir nunca.

Catalina, Gonzalo me pidió matrimonio y yo le rechacé.

Tienes delante lo que más has deseado toda tu vida,

y lo vas a dejar escapar así.

Te vas a arrepentir.

Gonzalo, lo que me preguntaste, lo que dijiste,...

¿El qué?

Me pediste que me casara contigo.

Sí.

Quiero casarme contigo.

El papel de Satur y Catalina es muy interesante en esta pareja,

porque son un poco el fiel reflejo de lo que somos la audiencia.

Me lo dicen constantemente que por qué no estamos juntos.

Y digo: pues lo que nos escriben.

Veremos que pasa a partir de ahora entre ellos,

si volver a estar de civil, les acerca.

Solamente, el tiempo lo dirá.

Una tela envenenada ha estado a punto

de acabar con la vida de nuestros protagonistas.

En el siglo de Oro, los venenos se usaban a diario.

Por eso, los más poderosos tenían a un probador de comidas

para que nadie pudiera envenenarlos.

Echas la cicuta en el agua mía.

El envenenamiento tiene su auge en el renacimiento,

pero continúa en el XVII,

y yo diría que era un sistema de quitarse a alguien del medio

bastante de moda.

Este es el más potente, letal y sin antídoto.

Es tan eficaz, que basta que roce los labios de la víctima,

y la muerte parecerá natural.

La nobleza tenía ese hábito muy arraigado,

porque el pueblo llano resolvía sus conflictos

de otra manera más sencilla.

Había personas, había médicos y había brujas muy entendidos

en plantas medicinales y en plantas venenosas.

Y entonces, tenían realmente una colección de materias primas

muy importante y muy rica, para fabricar sus filtros, sus bebedizos,

todos los venenos que estaba muy de moda en la época

eso de envenenar.

Evidentemente, el arsénico era excelente,

pero sonaban muchísimo lo que llamaban plantas frías.

Las plantas frías eran las plantas alucinógenas en ciertas dosis,

y venenosas en dosis mayores.

La planta mágica y temida por excelencia, era la mandrágora.

Dicen que cuando te ahorcan, se te pone dura.

Eso que se lleva uno al cielo,

si es que al cielo te dejan entrar con calenturas, que no sé yo.

Se contaba que la mandrágora nacía al pie de los patíbulos,

y era producto del último semen que expulsaba el colgado.

Entonces, ahí salía la mandrágora, y las brujas iban por las noches

a recolectarla para hacer sus pócimas venenosas.

No había un conocimiento profundo de cómo actuaban los venenos,

tanto si se utilizaban de manera dolosa, agresiva,

como si alguien sufriera una intoxicación accidental.

No se conocía su acción

y razonablemente no podía conocerse antídoto.

Había una medicina, que era la panacea universal

que era la triaca.

La triaca era lo más en aquel siglo.

-Procedente de un vocablo griego "theriaca",

y de un medicamento griego,

que era una mezcla extraordinaria de una serie de sustancias,

entre las que tenía un valor importante la carne de serpiente,

a la que se atribuían propiedades casi, casi, mágicas,

y desde luego anti venenosas.

¡Se come el anillo, señor!

Había un sitio maravilloso donde guardar un veneno, eran las sortijas.

Los anillos preciosísimos, las joyas que llevaban ellas y ellos,

había unas joyas que eran una cajita.

Y dentro se podía guardar la pizca de veneno necesaria

para echar con disimulo en la copa de vino,

y ya está, a mejor vida.

El veneno es un arma femenina,

porque primero, porque las mujeres tenemos menos fuerza que los hombres,

y segundo, porque es más fácil no dejar pistas con un buen veneno

que con una pistola o con otro sistema más agresivo.

¿No quieres tú, Mariana?

Los reyes tenían un miedo espantoso a que los envenenaran.

De hecho, se ha intentado muchas veces envenenar al rey.

¡No bebáis, majestad. Está envenenado!

Y tenían ellos su probador de comida.

Alguien probaba la comida

siempre antes de que el rey diera el primer bocado.

La primera esposa de Carlos II era María Luisa de Orleans.

Un día estaba cabalgando, estaba paseando a caballo,

empezó con un dolor abdominal, fallece,...

Venía de la corte francesa,

con lo cual los franceses pensaban que podía haber sido envenenada.

Y obligaron a hacer la autopsia.

En la autopsia, lo que se descubre es que tenía una apendicitis.

Un médico intentó envenenar a Isabel I de Inglaterra.

Pillaron al médico, lo condenaron a muerte,

mataron al médico y la reina siguió viviendo.

¿Con qué me has envenenado? ¡¿Con qué?!

¿Con arsénico, con cicuta? ¡¿Con qué?!

Me viste beber de la copa y, dime, no te importó, ¡miserable!

No te preocupes, Lucrecia, será rápido y no sufrirás.

En una sociedad como la del siglo XVII,

la moda era algo importante.

Se valoraba mucho la apariencia.

Solo como uno iba vestido se podía saber en donde trabajaba

y a que clase social pertenecía.

De ahí que Gonzalo haya querido ir a hacerse el traje de novio.

También necesitaría un traje de caza y otro de gala.

Ah, y un par de calzas,

que siempre he querido tener yo un par de mudas para poder cambiarme

Los hombres eran muy coquetos.

La moda masculina, la indumentaria masculina española

siempre se caracterizó por esa sobriedad, ese rigor español,

ese negro español,...

-La vestimenta de los hombres era esencial para dar el estatus social

que ellos tenían y representaban.

El concepto era que al ver una persona, por su indumentaria,

pudiera ubicarla en su estatus social

Si eras el bujía, si eras el de las copas, el de la comida,

era el que desvestía al rey, el que lo vestía para dormir.

Se reconocían por la indumentaria.

Hay que joderse con el ser humano.

Se pone uno un traje y se pasa del desprecio a la reverencia.

En las clases nobles, normalmente llevaban tejidos más oscuros, negros,

que los diferenciaban de las clases populares,

que eran colores pardos, teñidos de forma diferentes,

y no con el palo de Campeche, que era un tinte que trajeron de América

y que conseguía unos negros muy intensos y muy fuertes,

y que hacía que las ropas subieran muchísimo de precio.

¿Por qué no te has vestido de negro como te pedí?

Porque no me gustan esas ropas.

En las diferentes pragmáticas del lujo

que se elaboran y aprueban a lo largo del siglo XVII,

se intenta por todos los medios, evitar este uso del color negro,

por lo caro que era y por lo que provocaba,

ya que mucha gente aspiraba a aumentar su nivel,

usando un vestuario diferente al que le correspondía.

¿Parezco noble? Si parece noble.

La madre que nos parió.

Parece que se ha escapado usted del cuadro de las "Mininas".

El modelo a seguir, obviamente, era el mercado por el rey.

El traje masculino, el del rey concretamente,

estaba compuesto primero por una camisa,

sobre la camisa se colocaba un jugón.

El jugón bien, ahí, que se vea bien el cuerpo de héroe.

Sobre el jugón se llevaba una ropilla también muy ajustada al cuerpo,

hasta la media cintura.

Luego llevaba los calzones, que eran estrechos

y más o menos hasta la altura de la rodilla.

Luego, vendría todo el tema de las medias,

que en el caso de los hombres eran incluso más importantes,

porque los hombres lucían su pierna.

Llevaba encima una capa, que es un herreruelo o ferreruelo.

Los nombres cambian un poco con la época.

Luego ya, se colocaba, a modo de adorno, la valona,

que es este cuello rígido.

Eran muy coquetos y muy vanidosos con todo el tema de su corte de pelo,

el bigote, la barba,...

Un hombre de la corte, pues a lo mejor, en su aseo personal,

podía estar preparándose dos horas o dos horas y media.

Ya vestía yo antes a mi antiguo amo. ¿No era maestro?

Sí, sí, sí. Pero era muy desganado.

Y si no le ayudaba yo a vestirse, iba echo un auténtico guiñapo.

Los sombreros eran imprescindibles en el caso de los hombres,

porque además, ante el rey, tenías que ir tocado.

Las clases populares vestían más ligeritos en verano,

y en invierno se echaban toda la ropa que tenían encima,

porque no había calefacción y las temperaturas eran duras,

igual que ahora.

¿Esto que es, Cipriano? No me jodas.

¡Que Francia es la cuna de la moda y el buen vestir,

que no se puede ir con esto, hombre!

Alguien tiene que pensar en las necesidades del día a día.

Y está bien forrada. Pero que forro ni que forro.

Menos forro y más puntilla.

Pero que se va a Francia. ¿Tú sabes el frio que hace?

¿Y lo sabes tú que nunca has estado?

Podías diferenciar por la indumentaria

que llevaba cada uno de los oficios.

Por ejemplo, los soldados no tenían uniforme,

pero, sin embargo, si veías a alguien con grandes bigotones

y con sombreros con plumas,

normalmente era símbolo de que era un soldado.

Los zapateros llevaban unas ropas realizadas de Cordobán.

Me los quedo todos. -Excelente decisión, eminencia.

Por ejemplo, los médicos llevaban normalmente

un anillo en el dedo pulgar.

En pie.

Su señoría va a entrar en la sala.

Los jueces llevaban unas ropas largas,

que tenían unas vueltas de veludillo, que se llamaba,

que era una especie de terciopelo.

En aquella época, el término modisto o modista, por supuesto, no existía,

eran todos sastres.

Que venga el sastre de palacio.

Necesito un traje de gala,

y otro más fresquito para ir de almuerzo junto al río.

El gremio de sastre era uno de los gremios más poderosos.

Y de hecho, en el callejero de Madrid,

está la calle de Bordadores, de Curtidores,...

Todas las profesiones relacionadas con el vestir

eran gremios muy poderosos que manejaban mucho dinero.

Exactamente igual que hoy.

Esto más que oficio, es más bien vicio.

Sin embargo, mira la otra. Digo yo que me dirán lo mismo.

Ale, quita pieza.

En España, la gente viajaba a pie, a caballo o en carruaje.

Pero, ¿cómo eran esos viajes?

¿Qué normas de circulación había en las ciudades?

¿Y cómo en Águila Roja fueron capaces de conseguir esos carruajes?

¡Rápido, más rápido, inútil!

Viajar en el siglo XVII era difícil.

Solamente lo hacía el que no tenía más remedio,

como los diplomáticos, los eclesiásticos, los frailes,...

Que preparen inmediatamente mi carruaje.

Para que nos hagamos una idea,

ir de Madrid a La Coruña llevaba 15 días.

8 días para llegar a Barcelona, 8 o 9 días para llegar a Sevilla.

¿Qué pasa? -No frena la herradura, señora.

Válgame Dios, señor.

Aún no llevamos ni media jornada y ya estamos con contratiempos.

Los caminos eran de tierra, no había drenaje.

De modo que cuando llovía mucho, se encharcaban,

de manera que los hacían intransitables.

En verano, eran insufribles,

porque las polvaredas que levantaban los carruajes

hacían casi invisible el horizonte.

¿Hacia donde vamos? ¿Hacia la derecha, hacia la izquierda?

¡¿Hacia donde?!

Lo siento, amo. Creo que nos hemos perdido.

Un caminante, un viajero, no iba con el mapa en la mano,

sino lo que tenían eran itinerarios, unos listados que te decían:

de Madrid, la próxima estación será Alcalá de Henares,

después de Alcalá viene Toledo,...

Yo creo que ya estamos cerca, amo.

Es lo que pone aquí el dibujo.

Conocemos un repertorio de caminos

que es el que más se utilizó en la época,

que es el que elaboró Juan de Villuga en el siglo XVI.

Hemos llegado a casa, Satur. Sí, después de recorrer media España

"Cagüe" en los que hacen los mapas,

que luego en papel se ve todo ahí, así chiquinino.

El camino más antiguo de Europa es un camino español,

la Vía de la Plata, Gijón-Cádiz.

Y se llama Vía de la Plata, curiosamente,

porque plata es una palabra griega de platós, que significa ancho.

No tiene que ver con el mineral.

O me compra un caballo, un burro o un poni

o cualquier otro medio de transporte,

o yo, en una de estas, palmo. Me he pasado toda la noche caminando

Lo más frecuente para la gente del común era viajar a pie.

El ritmo de violaciones en los viajes era enorme, era muy peligroso.

¡Soco...!

El que era afortunado viajaba en silla de mano.

La silla de manos lleva dos varas,

de las que se porta por dos o cuatro personas.

Pero, generalmente, eran para movimientos, digamos,

del entorno de la ciudad.

La puerta, abra la puerta.

Buenas. Que mareo, madre.

El carruaje para el rey era el trono móvil.

Tenía que marcar perfectamente la diferencia que había

como, digamos, gran monarca, del resto del pueblo,

incluso de los nobles.

Este coche es una berlina real, original del siglo XVII.

Se ha utilizado en Águila Roja siempre que ha intervenido el rey,

enganchada con 6 caballos.

En Águila Roja, ha salido un gran número de vehículos, ¿no?

No solamente, por ejemplo, la carroza de la marquesa, la del cardenal.

Se han utilizado cantidad de carros de la época, de 4 ruedas, de 2 ruedas

Ha intervenido un carro prisión, por ejemplo, donde llevaban a los presos.

Hemos ido adaptando carros a las necesidades de la serie, ¿no?

Mucha gente se citaba con prostitutas de mérito, con cortesanas importantes

en un coche de punto.

Se llamaba coche de punto,

porque se citaba en un punto concreto de la ciudad.

Se les obligaba a seguir rodando indefinidamente.

No se podían parar en un punto.

Llega un momento incluso, que a las prostitutas, por ejemplo,

se les prohíbe taxativamente el utilizar un coche,

con penas bastante crueles,

como por ejemplo, cuatro años de exilio.

¿Por qué hemos tenido que venir por estas calles,

que están siempre atascadas?

Es que cuando llegas, señora marquesa,...

¡Callaros!

¡Dejad pasar a la señora marquesa!

Madrid era la ciudad de la nobleza, de la monarquía, de la burguesía,

de gran afluencia económica.

Todo el mundo quería tener su carruaje, quería tener su coche.

Aparcaban en doble fila, en la calle Mayor, en la calle del Arenal,...

De modo y manera, que entorpecían el tráfico.

¿Por qué nos detenemos?

Un carro nos impide el paso, señor. -Retiradlo.

Hay una regulación para las sillas de mano,

hay una regulación para las literas, hay una regulación para los coches.

Los coches pueden salir a tal hora,

los coches pueden estar ocupados por tal.

Este señor sí puede utilizar el coche porque es el cargo tal.

Era muy difícil tener un coche en aquella época,

se lo permitían las grandes casas nobiliarias,

se lo permitía también la burguesía incipiente.

Lo más frecuente para la gente del común

era viajar a pie.

Lo que daría yo por pasear aquí montada.

Como su amo, Satur no se ha querido quedar solo,

y se ha liado la manta a la cabeza para casarse con Puri.

Ahora, ya son marido y mujer,

así que vamos a recrearnos viendo como hemos grabado esa ceremonia.

Buenos días. Si que has madrugado hoy.

No he madrugado. No he dormido aquí.

¿Algún problema? No.

Que me he casado. ¿Qué?

Me caso por despecho.

Porque hay un momento, además es Cipriano quien me abre los ojos,

quien inocula ahí el veneno,

porque aunque Margarita se vaya a casar con Gonzalo,

yo me considero, sigo considerándome parte de la familia,

aunque hay algo que Cipri me cuenta que me hace sospechar que es cierto.

Si lo piensas fríamente,

yo voy a quedar un poco al margen de la familia, ¿no?

El chico ya está grande, tiene su propio trabajo,

y tanto el amo, como Margarita, en un futuro muy próximo,

seguramente tendrían hijos.

Entonces, ¿qué voy a hacer yo ahí? Seré un moco arrimado.

Entonces, se plantea realmente el dejar la casa,

y lo hace una vez que ve varios momentos cariñosos de la pareja,

y se da cuenta de que él puede ser un estorbo.

Buenas. ¿Qué tal?

La reina me ha dado permiso. Dice que no tarde mucho.

¡Corta!

Entonces, no tiene otra cosa que esa cosa impulsiva que tiene Satur

que pedirle matrimonio a una viuda que es la mujer de un antiguo amigo.

¿Quieres casarte conmigo?

¿Qué dice?

Lo has oído perfectamente. ¿Lo harías?

¡Silencio todo el mundo, por favor!

Por favor.

La boda de Satur y Puri fue divertidísima.

La verdad que el trabajo de Belén López ha sido fantástico.

Ha sido un descubrimiento juntarla con Javier Gutiérrez,

porque son dos pedazo de actores y fue divertidísimo grabar con ellos,

no sólo la boda, sino toda su trama, porque forman un dúo graciosísimo.

¿Estás feliz? Mucho.

Claro.

Vámonos ya, ¿no? -Cortado.

Me lo he pasado genial con ella, porque es una maravillosa actriz,

guapísimas, además.

Y que es una pena que Satur no la quiera,

porque sería una muy buena mujer para Satur,

y es una pena como actor, porque Belén es una estupenda actriz

y me he divertido mucho en los capítulos que hemos tenido juntos.

Pero está muy brillante, muy divertida.

Está fenomenal, eh, chicos.

Nada que deciros porque está fenomenal.

Ok.

Como se puede ver en las imágenes,

Satur está completamente apocado y superado por la situación,

mientras que Puri está emocionadísima.

Una boda muy pobre, contada en un decorado muy pobre, muy pobre,

para que todavía sea una boda más monda y lironda.

Satur. ¿Qué?

Que yo no voy a ser nunca infiel a ti

y... que te querré bien.

Muchas gracias por hacerme tan feliz.

Muy bonita, muy solitaria, no había mucha gente.

Yo me la había imaginado de otra manera,

pero como era la segunda vez que me casaba, pues tampoco...

Muy contenta, muy emocionada, la verdad.

-Por una lado, te ríes muchísimo con ellos dos,

pero luego está detrás ese peso

y ese drama que tiene el hecho que tiene de casarte

por estar en el momento de llegar a una edad y encontrarte solo,

que es una cosa que desgraciadamente le pasa a mucha gente,

y como te encuentras con la primera persona que pasa por tu vida,

y te casas con esa persona.

Entonces, todo eso llevado a la comedia

resulta auténticamente fascinante, vamos.

Anda, que menuda noche de boda me has dado.

Que te quedaste dormido sin eso, ni lo de mas allá.

Lo que pasa que él no está seguro de esa relación,

que el casamiento es algo de lo que se arrepiente,

y que no quiere hacer sufrir más a la pobre mujer.

Parecía que tenía muchísimas ganas, lo que pasa es que después, oye,

pues como no venía el cura...

Pero yo pensaba que es que tenía muchísimas ganas de casarse conmigo.

Satur, siempre decías que para ti era muy importante

encontrar al amor de tu vida.

No deberías haberte casado.

Es que me daba miedo que las cosas cambiaran.

Y cuando cambian, siempre es para peor, siempre.

¿Y lo que decías de encontrar tu lugar en el mundo?

Dijiste que era con nosotros.

Dije que era con usted, y usted se va a casar.

La alegría por el acercamiento definitivo de Gonzalo y Margarita

y por la boda de Satur, ha estado a punto de irse al garete

por el uso excesivo de venenos.

Qué razón tenía el dicho de que la felicidad es efímera.

Hasta aquí, ha llegado por hoy nuestro viaje en el tiempo.

La próxima semana os espero aquí, en "El siglo de Águila Roja".

Subtitulación realizada por Mercedes Escudero.

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El siglo de Águila Roja - Capítulo 9

12 nov 2015

Curiosidades y forma de vida del Siglo XVII, época en la que se desarrolla la serie AGUILA ROJA.

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