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No recomendado para menores de 12 años El siglo de Águila Roja - Capítulo 6
Transcripción completa

El fin de la aventura ha llegado,

pero el viaje por "El siglo de Águila Roja" continúa.

Hoy, conoceremos a nuestro súper héroe, al Águila Roja,

un hombre que oculta su identidad a su propia familia,

que lucha contra súper villanos, que tiene incluso algunos poderes,

mantiene un amor imposible y tiene un ayudante,

que siempre le recuerda que es humano.

¿Seguro que sabéis quien es ese Águila Roja

del que mucho he oído hablar?

Nadie le ha visto la cara jamás.

Lo más difícil en relación al reparto quizás fue encontrar al protagonista,

porque tenía que aunar una serie de cosas.

Era padre, era profesor, era un héroe,...

Si es que esto no es vida.

Que si "pa" arriba, que si "pa" abajo,

que si padre, que si maestro, que si Águila,...

Así no hay quien se centre.

Él trabaja, digamos, que en dos bandos.

Lucha con la espada y lucha con la pluma.

Pagarán por lo que hicieron.

Como cualquier héroe de época que se precie,

Gonzalo, Águila Roja, necesita un escudero.

La búsqueda de justicia y la suerte, hace que se cruce con Satur,

que se convierte en su ayudante

y una de las pocas personas que conocerán su verdadera identidad.

Que tú eres... Bueno, que el maestro y el aguilucho... Misma cosa.

Saca la lengua.

(Habla inteligible).

Si quieres seguir conservando la lengua,

que nadie, nadie, se entere de esto, ¿de acuerdo?

La otra persona que conoce la identidad del Águila Roja es Agustín,

un monje amigo que conoció a Gonzalo desde su infancia,

y que le regaló su famosa catana.

No serán los únicos en conocer la identidad secreta del héroe.

El marido de Margarita pronto lo descubrirá.

Sé quien es Águila Roja, sé donde vive, donde duerme, donde se esconde,

sé quién es, lo juro.

El malvado hermano gemelo de Satur también descubrirá

quien se oculta tras la máscara.

¿Están bien?

Tiene que ser duro dejar de verlos.

¿Qué les has hecho?

He descubierto el pequeño secreto de tu amo.

Tomadme.

Alonso ha estado a punto de descubrir a su padre y su doble identidad.

Eres el Águila Roja, padre, lo sé. Ayer te vi entrar por el tejado.

Esta mañana he encontrado el cinto con tu emblema en tus sábanas.

Alonso, no sé de que me estás hablando,

pero te aseguro que yo no soy el Águila Roja.

Incluso, ha estado a punto de matar a su padre, sin saber que era él

el que se escondía detrás de la máscara del Águila Roja.

Gonzalo tiene una cosa muy clara,

y es que Alonso jamás debería de conocer su identidad secreta.

Satur, confío en ti.

Si me cogieran, tomarían represalias contra mi familia.

Pues confiar en mi ciegamente, señor.

Aunque en algún momento crítico,

Gonzalo ha estado a punto de revelarle su identidad secreta.

Pero ahora, yo estoy muerto, hijo,

y quiero marchar en paz,

por eso no quiero más mentiras,

no quiero ocultarte más secretos,

el héroe que admiraste era el cobarde de tu padre.

Yo fui el Águila Roja.

Yo creo que tiene un gran peso sobre sus espaldas,

porque a pesar de saber que es muy difícil

y que el mal siempre va a reinar y siempre va a existir,

él no tiene más remedio que luchar contra eso.

En el caso de Águila Roja, su archí villano, su némesis,

es el comisario de la villa Hernán Mejías.

Hay otros malos que surgen a lo largo de todas las temporadas,

en los que destaca el Águila oscuro.

¿Hay algo que asuste?

Y el último en conocer su identidad será "Malasangre",

un personaje inteligente,

que no dudará en utilizar esa información como ventaja.

Ay, Dios, que le ha visto la cara, amo.

Baja el arma, Satur.

Hasta la vista.

Otra de las características de los héroes

es que en algún momento se plantean dejar su doble vida.

En el caso de Águila Roja,

ocurrió cuando creía que su hijo y Gabi estaban muertos.

¿No va a hacer "na"? Que eso huele a injusticia que tira "pa tras".

Ya no soy el Águila Roja.

Él es una especie de rara avis metido en un mundo oscuro y cerrado.

Alonso sigue con su sueño de ser militar,

y su padre ya se ha resignado.

Incluso, ha pedido un enchufe para él,

y está buscando la manera de comprarle un caballo.

Pero, ¿qué significaba entrar en el ejército?

¿Cómo estaba organizado todo eso?

Hace mucho tiempo que sus soldados no reciben el sueldo.

A finales del reinado de Felipe IV, el elemento fundamental,

lo que era el panorama militar español del momento

es que no había dinero.

¿Qué ha sucedido? -Un motín de sus soldados.

El motín es una huelga organizada por los soldados

para mejorar sus condiciones sociales o para simplemente cobrar.

Del dinero que recibían, dependía no solamente el hecho de poder vivir,

de poder alimentarse,

sino que dependía incluso el suministro de las propias armas.

Lo de la paga existía, pero cuando se cobraba era otra cuestión

muy distinta.

Durante la segunda mitad del siglo XVII,

no vamos a ver muchos motines,

sobretodo porque los soldados se dan cuenta que lo más fácil es desertar.

¿Qué has hecho, Bruno?

He desertado del ejército

y los guardias del comisario me están buscando.

La deserción ha existido siempre en todos los ejércitos,

y en el nuestro por supuesto en el siglo XVII.

Era mucho más abundante que la enfermedad o la muerte.

En caso de necesidad o de situaciones de guerra muy extrema,

pues ese tipo de situaciones se producían.

En la deserción, quizá, no está tan controlado, tan penada,

como pudiera desearse.

Lo demuestra el hecho de que existieran lo que se llamaban

los tornilleros o dar el tornillazo.

Ser un tornillero era volver al ejército, después de haber desertado.

¡Alístense y reciban la primera paga por adelantado!

Saturno García.

El que el soldado cuando se alistaba recibiera una paga,

pues tenía varias funciones.

La primera que viera que el incorporarse al servicio real

le reportaba beneficios inmediatos.

Todo esto generó una picaresca.

¿Qué te ha pasado?

Que me he librado de la guerra por tullido.

Tranquilo, que no ha habido amputación.

Es salsa de grosella.

Cuando los ejércitos están creciendo tanto,

es imposible mantenerlos a base de voluntarios.

Con 15 años, me alisté en el ejército de tamborilero, ya ve usted.

Las tropas estaban bajo mínimos y cogían a cualquiera.

Era complicado embarcar a gente

para que estuvieran sirviendo en los barcos como tripulantes,

o sirviendo a la artillería.

Se va a intentar solucionar el problema,

intentado hacer alistamientos por medio de la corrección,

es decir alistamientos obligatorios.

-Hubo que recurrir a esas levas de marginados sociales,

que se consideraba una especie de estorbo en las ciudades

y se enganchaban obligatoriamente en el ejército,

y se les destinaba a los regimientos o a las unidades.

Una limosna, por caridad. Llevo días sin echarme nada a la boca

¿Qué te ha sucedido? -Una emboscada en Flandes.

Allí murieron todos mis compañeros, pero yo me pude salvar.

En cuanto a los mutilados o a los que se retiraban,

pues la verdad que no tenían una ayuda, al contrario.

Tenemos que darnos cuenta que, en esta época,

realmente no había un sistema de pensiones para nadie.

Tampoco lo había en el ejército.

No había una cobertura social que permitiera atender

las ingentes necesidades de tanto veterano,

como generaba el imperio español.

Después de haber visto todos estos hombres,

¿aún sigues queriendo entrar en esa academia?

Sí.

El ejército ofrecía posibilidades a los soldados de la época.

Por un lado, les ofrecía un medio de vida.

Podía encontrar una salida a su miseria, más o menos.

También estaba el honor,

pero el honor llevaba a los menos a la guerra.

Quiero aprender a combatir para poder ir al ejército

y viajar por el mundo.

Yo no quiero vivir como mi padre.

El afán de aventura pues también cuenta.

Eran motivaciones lo suficientemente importantes

para que muchos jóvenes de la época pues quisieran enrolarse

en todo tipo de aventuras que bajo nuestra perspectiva actual

eran realmente peligrosas y poco atractivas.

Que la monarquía española de esa época

mantenía un sistema militar estable y que podía generar ascensos.

Es Rodrigo Villanueva.

¿El hijo de Paco "el quesero"? -Sí.

Llegó capitán tras la batalla de Elvas.

Y él solito acabó con media compañía de portugueses.

Es un héroe.

Aunque se tuviera unos alijes muy humildes,

en el ejército español se podría alcanzar casi el general alto.

Pero no era lo más habitual.

Lo normal es que los hijos de la nobleza

fueran los que coparan los mandos más altos.

Pensaba que querías ser soldado.

Aunque bueno, tú nunca tuviste madera.

Para ser un gran militar, hay que venir de una gran estirpe.

En general, se va a preferir siempre que los capitanes o que los oficiales

sean nobles.

Simplemente, porque son los representantes

de la clase social dominante.

Lucrecia me dijo algo a cerca de su hijo.

Sí.

Quiere ser militar

Y quiero lo mejor para él.

Me gustaría que llegase a ser alguien, que hiciera carrera.

Una recomendación de un oficial de alta valoración superior

realmente podía llegar a ayudar a cualquiera a ascender.

Quizá, en algún caso muy concreto,

el hecho de destacar dentro del ámbito militar,

les podía permitir ascender ligeramente

dentro de la escala social.

Todo soldado que llega a capitán es considerado hidalgo.

Es decir, es considerado un privilegiado, es considerado noble

Quiero ser militar, ir a la guerra.

Tienes valor y ese es un buen comienzo.

Nuño sabe que es bastardo,

y ha conocido a su hermano que es otro bastardo.

El siglo de Oro estaba lleno de bastardos,

unos conocidos y otros desconocidos.

¿Pero qué significaba ser un bastardo?

Era lo mismo ser un bastardo de un noble que de un plebeyo?

Un bastardo más en la familia.

¿No vais a parar hasta dejarme sin herencia?

Fue una época de desenfreno sexual

en el sentido de los matrimonios concertados

que hacía que tanto nobles, como reyes, o la gente del pueblo

tuviera múltiples amantes.

Los métodos anticonceptivos del siglo de oro

dejaban mucho que desear.

Se producían embarazos no deseados.

Sabían, primero, que era pecado mortal,

y segundo, que si se quedaban embarazados,

estaban en un grandísimo problema.

Estoy embarazada. -Enhorabuena.

Sabes de sobra que no te he mandado llamar

para que me des la enhorabuena.

Tienes que ayudarme a deshacerme del niño.

A veces, se optaba por el aborto, que era una cuestión bastante delicada.

¿Cómo se realizaban estos abortos? Fundamentalmente, de dos formas.

Una, bien por purgantes, es decir, se favorecía la expulsión,

o bien, con sangrías.

Y muchas veces, lo que conseguían, más que el aborto,

era la muerte de la propia pariente.

Que se beba 5 gotas de esto, ni una más, es muy peligroso.

¿Está seguro de que eso funcionará?

Si dentro de dos días no lo ha echado, vuelvan por aquí,

que se lo sacamos.

Cuando se llevaba a cabo el embarazo,

normalmente, el pueblo llano pues intentaba darlo en conventos,...

Si tenían que abandonarlos,

también los abandonaban a la puerta de una iglesia,

en un cruce de caminos que era muchísimo peor,

porque ahí tenían muchas posibilidades

de que se lo comiera algún salvaje.

En los siglos XVI, XVII, empieza a aparecer la figura del hospicio.

Es decir, un sitio donde pueden ir esos niños huérfanos.

Había muchos hijos fuera del matrimonio.

Y estos hijos acabarían en inclusas o en instituciones educativas

para recoger a estos hijos que eran abandonados por parte de sus padres.

Fue una institución piadosa, pero como se desconocía,

y mucho más por las monjas todas las normas de la pediatría,

pues normalmente estos niños no vivían.

Amo,...

Pobrecillos, si los tienen hasta atados.

Las posibilidades de supervivencia dentro de un hospicio eran muy bajas.

Es decir, habría muchos niños, pocos recursos económicos,

pocos alimentos.

Nosotros no sólo no nos daban un cucharón de agua al día.

Usted no sabe lo que es tener sed, pero sed de esa que duele.

Ser vástago era una condena a la pobreza

si pertenecías al pueblo llano y eras abandonado.

Si eras niña, era básicamente lo que te estaban llevando

era a una vida de prostitución.

O sea, para poder entrar en una mancebía,

necesitabas ser mayor de 12 años, ya no ser virgen y no tener familia.

Los niños ilegítimo, si eran de una gran familia,

podían entregarse a unos terceros que los criasen por ellos.

Lo normal era que si eran de una gran familia,

se les criase para la iglesia,

porque con ellos se les daba un cierto estatus.

Cuídenlo hasta que vengamos a por él. -Descuide eminencia.

¿Puedo preguntarle por el destino del niño?

Será entregado a una familia que le dará todo lo que necesita.

Lo que pasaba con la nobleza es que muchas veces

esos hijos ilegítimos, si no había otro tipo de descendencia,

podían ir llegar incluso a tener una posición social,

y muchas veces no fueron tan mal vistos,

tanto en la nobleza, como en la realeza.

No seas cínico, Felipe.

Sé que no has dejado de acostarte con otras mujeres desde que nos casamos.

Por Dios. Si el reino está lleno de tus bastardos.

Felipe IV tuvo un desenfreno sexual, a lo largo de su vida.

40 años de vida sexual le dio para mucho.

Tuvo muchísimos hijos ilegítimos. ¿Cuántos? Sobre 40, 50, no sabemos.

Tan solo reconocido, 1.

Quizás, el más famoso para todos nosotros es don Juan José de Austria,

fruto de la relación que tuvo con María Calderón.

Tuvo don Juan José un papel político fundamental,

fue virrey en Nápoles, gobernador de los países bajos,

No es necesario que os responsabilicéis de la criatura.

Es mi hijo, y tendrá lo que un hijo de rey necesita.

Uno de ellos fue Alonso Enriquez, nacido en Vélez, Málaga,

y que llegó a acabar ejerciendo como obispo de Málaga.

Estaba embarazada del rey, igual que tú.

Hubo uno muy pedido por el rey,

que se llamaba Francisco Fernando Isidro de Austria,

y que incluso está enterrado en el panteón en infantes de El Escorial,

porque lo reconoció tras su muerte.

Los monarcas, sabemos, que tuvieron muchísimos hijos ilegítimos,

lo cual nos hace sospechar, que como los nobles copian a los monarcas,

también los nobles tendrían hijos ilegítimos.

Maldito bastardo. -Cálmate, nuño, cálmate.

¿Sabes qué pasará si se hace público?

Me quitará mi título.

En el capítulo de hoy, al Águila Roja se le ha roto la catana,

y Satur la ha llevado a arreglar enseguida.

En la época, no usaban catanas, usaban las espadas,

que eran muy importantes en el siglo XVII.

La gente civil usaba la llamada espada ropera.

Pero, ¿cómo se utilizaban? ¿Quién las fabricaba?

¿Para qué servían?

En el siglo XVI y en el XVII, todo el mundo tiene espada,

ya todo el mundo la lleva.

Aunque de hecho, en principio, estaba reservada a los caballeros,

de hecho, es que todo el mundo la usaba.

Las espadas las hacían los espaderos.

Su fama venía porque habían alcanzado un nivel de desarrollo técnico,

con métodos basados en la experiencia obviamente,

por ejemplo, rezar un ave maría y tal,

era el tiempo que sabían que tenía que estar el acero

metido en el aceite, para luego sacarle, habiéndolo enfriado.

La espada es siempre una herramienta muy especializada.

Hay muchas tipologías que están vinculadas a sus funcionalidades.

El sable es un poco curvo, es arma de caballería,

no de infantería, como la espada.

Y la misión del sable es cortar, no pinchar.

Nadie va a una guerra con una espada ropera

que se usa para defenderse de una ciudad, en un contexto urbano.

Eso es para ti.

¡Es increíble!

Las espadas que usamos en la serie son réplicas muy correctas

de lo que eran las reales,

pero sí que están preparadas para la lucha entre actores.

Son un pelín más anchas, para dar más seguridad,

para no cortar si la gente se equivoca.

Primera lección, Lucrecia. Los reflejos también son importantes.

La espada ropera eran aquellas espadas que utilizaba el hombre

en el ámbito civil, y que tenían una función de defensa

y de distinción social fundamentalmente.

Al principio de esta serie, formamos los actores en esgrima,

para que tengan esa soltura con las armas.

David Hanner ha tenido que tocar muchísimas armas,

porque el Águila usa de todo, usa espadas roperas, usa catanas,

hemos usado palos.

Usamos varios tipos de espadas, de aluminio, de fibra de vidrio,

según lo que haya.

Algunos no aguantan un primer término de cámara,

por eso luego se usa la real,

otra réplica, pero sí que es de metal y carbono.

Para la técnica.

Cambiamos las dos armas.

Que sobretodo nos de la mayor seguridad posible

para los actores, en la obra que tengan que luchar,

porque son coreografías complicadas,

en la cual, siempre en algún momento, uno puede fallar.

¿Dónde has aprendido a pelear así?

En ninguna parte.

La cantidad y variedad de tipologías de espadas

que se dan en el siglo XVI y XVII, es prácticamente inagotable.

Tenemos espadas de todas las longitudes,

con muelles extensibles

que hacían que la longitud de la hoja de la espada fuera mayor,

con varias hojas que se habrían,...

Hay un capítulo que sale una espada con una pistola, que usa el comisario

¡Ah!

Creo que este artilugio existía en la época.

Luego lo ha recreado el equipo de arte, junto al de efectos,

para que podamos jugar con este elemento,

y que es bastante característico del comisario.

La esgrima en la época es una práctica que se realiza

con armas negras, y realmente es un juego.

Hay que diferencias la espada blanca de la espada negra.

La blanca, que llamamos blanca, es la que está pulida

y tiene filo y punta.

Es decir, es la que se usa para defenderse y para matar a otro

si es menester.

La espada negra se llama negra justamente, porque no se la pulía.

Es decir, como era un arma para la esgrima,

que era una actividad, un juego, entonces no se pulía,

y tenía diferentes calidades.

No se trataba de entrenarse para la guerra.

Eso lo hacían los nobles.

Y eso no se llama esgrima.

Lo que busca el espadachín es tener una espada de calidad,

y sobretodo tener la capacidad de vencer.

El espadachín lo que quería era atravesar a su enemigo.

La esgrima era el juego que se producía con armas negras,

que normalmente practica la gente de la clase popular,

como un juego lúdico,

a menudo, violento, que genera lesiones y golpes.

¿Quién eres y de donde vienes?

Señora, mi nombre es Álvaro Dueñas y soy maestro de esgrima.

Acabo de llegar de viaje

y he venido a la villa para ser el profesor de su hijo.

Siempre hubo profesores de esgrima.

La nobleza siempre tiene maestros que le enseñan,

porque necesita aprender, porque muy probablemente tienen duelos.

Muchos los tienen.

Los maestros que practican son todos ya hidalgos,

son gente de la nobleza y para la nobleza.

El fin último de la esgrima es matar a un hombre.

Eso no se aprende en un día.

Las espadas que vemos en la serie,

las que están representadas en nuestros personajes,

están todas basadas en espadas de la época.

Nosotros lo que hemos hecho es reducir el catálogo.

Estamos haciendo una serie de aventuras no histórica,

con lo cual, lo que hemos limitado es al pueblo, cazoleta,

al noble, lazo.

O sea, hemos hecho una pequeña selección

dentro de todas las posibilidades que teníamos,

para que el espectador no pierda la atención

en cosas que realmente no son importantes.

El impostor que se hace pasar por Águila Roja

está a punto de ser ejecutado por el rey.

Es una de las secuencias más importantes del capítulo de hoy.

Vamos a ver como se gravó.

Aparece un nuevo suplantador de Águila Roja,

y nos tenemos que ir a Toledo, a un escenario espectacular.

Llegas a Toledo, y de repente, la niebla se había echado.

Es más, a primera hora de la mañana,

teníamos que repetir constantemente tomas,

porque hacía tanto frío, que los actores no podían articular palabra.

Ahí creo que hacía 4 o 5 grados bajo cero,

en ese decorado.

Claro, 4 o 5 grados bajo cero, a primera hora, aguantas,

cuando llevas 2 o 3 horas es imposible.

Y cuando el frío ya te ha calado, y te queda toda la tarde por rodar,

es que te quieres morir.

Si ves la secuencia, es vaho.

O sea, ellos hablan y es vaho sobre vaho,

las caras las tienen congeladas.

Ese pueblo que se revela, van vestidos como pueblo,

es decir, escasamente vestidos, con escaso ropaje y eso,

particularmente, las mujeres.

Yo creo que sufrían bastante.

Nos pasaron todo tipo de cosas, porque a la mañana, niebla,

luego después, salió el sol, después empezó a llover.

Hay planos en los que está lloviendo.

Gracias luego al equipo de tablonaje que hace maravillas,

pues de repente, te quitan la niebla,

te mejoran las caras de todos, y hacen maravillas.

Queda muy bonito luego, queda muy vistoso.

Yo he hecho trabajos en los que lo he pasado francamente mal como actor,

pero luego me siento como espectador,

me olvido del sufrimiento que uno ha pasado,

y lo disfrutas mucho en pantalla.

Y ese capítulo y sobretodo el del hospital,

que si es cierto que pasamos mucho frío

y fue un día muy hostil en cuanto a la grabación,

estoy seguro que habrá quedado muy bien.

Con reyes, más público, más apertura de jaula,...

Vámonos. -Vamos a combo, por favor.

Graba sonido.

Vamos Diego, aprovecha, que vas a subir a ayudante.

Eminencia, ¿tiene usted algo que ordenarme?

Sí, puede retirarse.

Como sois. -Hombre, si lo dice eminencia.

Yo vengo a interpretar un señor que, por error,

resulta que lo confunden con Águila Roja,

y él se ve encantando en esa posición de que le confundan con Águila Roja,

todo el mundo descubre por fin quién es el Águila Roja.

Obviamente, no soy yo.

Pero este señor le gusta esa posición

porque ha sido un pobre desgraciado todo la vida.

Han detenido al Águila Roja.

Satur es un sufridor nato,

entonces parece que tiene un imán para las malas noticias.

Y cuando se da cuenta de que es un impostor,

pues se enfada mucho

y tiene un encontronazo un poco bestia con este hombre.

¡5 y acción!

Ves a toda esa gente sufriendo por ti, héroe.

No sé quien eres. -El Águila Roja.

No, tú eres un impostor.

Disfruté mucho con Paco Marín,

que es un grandísimo actor al que conozco desde hace mucho tiempo,

que ha hecho muy buen trabajo.

Alonso que está ejerciendo de guardia por la plaza en la que está capturado

tiene una conversación con Águila Roja,

le intenta ayudar a escapar, el comisario se da cuenta,

y aunque haga mucho frío, esas cosas luego merecen la pena

porque lo ves, y dices: a merecido la pena aunque haya pasado mucho frío

y los pies han llegado a casi no poder moverlos.

Vamos a empezar por la figuración y la constitución de la figuración.

Los que haya, Ana, aquí.

Vamos a ver los 50 cuanto espacio nos da.

Todo el pueblo tenía que luchar contra los guardias.

Aquí entró el equipo de Gregory, nuestro director de lucha,

manejando a 80 figurantes, más especialistas,

más todo lo que había allí,

intentando que aquello fuese una auténtica batalla campal.

Este grupo de aquí...

Fue completamente impresionante.

Hoy hemos visto como eran y como se usaban las espadas.

Una técnica completamente distinta a como lo hacen en oriente.

¿Será por eso que Águila Roja gana todas las batallas?

Hasta aquí ha llegado nuestro viaje en el tiempo.

La próxima semana nos vemos en "El siglo de Águila Roja".

  • Capítulo 6

El siglo de Águila Roja - Capítulo 6

23 oct 2015

Francis Lorenzo actúa como hilo conductor de Francis Lorenzo de los cinco reportajes que componen el programa: la identidad de Águila Roja, el ejército en el siglo XVII, los bastardos y su situación social, las espadas y la esgrima y el making of de una escena: la ejecución del falso Águila Roja.

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