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No recomendado para menores de 12 años El siglo de Águila Roja - Capítulo 11 - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

La aventura ha terminado, pero el viaje

por "El siglo de Águila Roja" continua.

Hoy trataremos la gastronomía en el siglo XVII.

Las costumbres a la hora de beber y de comer

eran bien distintas a las de hoy en día,

pero queremos saber si en el siglo XVII

el arte de la gastronomía era equiparable a los demás artes.

Venga, tranquila, que harás un buen caldo.

-En aquella época, la gente del pueblo

se alimenta, fundamentalmente,

de la trilogía de la dieta mediterránea,

se alimenta del trigo, del olivo y de la vid.

-Realmente delicioso.

-El carnero era la carne prestigiosa y apreciada y cara.

La vaca era más vulgar.

Solo en Madrid, se mataban al año 500 000 carneros por 12 000 vacas

y hoy no comemos carnero,

al contrario, en cuanto tenemos un cordero un poco grande,

decimos que es un borrego.

-Lo siento, pero no tengo nada para darte de comer.

-La España del XVII es la España del hambre, de los pícaros,

de gente que no tiene para comer a diario.

-¡Cipriano! ¡Cipriano!

-El contraste viene dado por las clases acomodadas,

la burguesía y, sobre todo, los estamentos privilegiados

que comían en palacio y tenían acceso a la carne.

-No hay duda de que la gastronomía española

es mucho mejor que la francesa.

-La comida cotidiana era muy frugal para las capas populares.

Consistía en pan

y todas sus variantes de sopas, gachas, queso, vino...

-El pan no era solamente un acompañamiento como es ahora,

era la base de casi todos los platos.

Casi toda la sopas que se hacían entonces,

eran sopas con pan.

-El pan de los pobres estaba elaborado con centeno

y a veces, con hierbas que contenían alguna sustancia estupefaciente.

-Catalina, ¿qué hay en la olla?

-Pollo, señora. Lo íbamos a guisar con unas verduras.

-El plato nacional era la olla podrida

que podía ir de dos ingredientes o tres

a ser una cosa absolutamente pantagruélica.

La vaca, carnero, gallina, capones, liebres, perdices,

la olla podrida era una verdadera barbaridad de comida.

-La gente del pueblo, servidores, comían la casquería o lo que sobraba.

-Cuando don Quijote come un salpicón de carne,

es porque eran los desechos, lo más barato,

que se podía encontrar en el mercado.

-¿Cómo se comía? Con la mano.

Pero ojo, no era comer con las manos...

No, no, no. Todo tiene sus reglas.

La mano derecha, tres dedos, con mucho cuidado y mucha finura.

Hay una curiosidad, por entonces,

estaba considerado elegante que las damas comiesen con guantes.

Con la mano y con guantes.

Cómo quedarían los guantes, porque toda la comida era pringosa,

porque había más guisos y asados que otra cosa.

-Vamos, señores, choricito de la villa,

longaniza castiza.

Queso también tengo, de la villa, es de tetilla.

-En la calle existen unos vendedores ambulantes,

a los que se llaman "bodegoneros" o "bodegones de puntapié",

que llevan unos carritos donde venden todo tipo de alimentos,

empanadas, cuyos contenidos

provocarían alarma en una persona del siglo XXI

puesto que se decía que, en esas empanadas,

se metían perros, incluso restos de cadáveres.

-Con la Inquisición hay que tener cuidado.

Una vez casi me queman por vender pasteles rellenos.

-¿Solo por eso?

¿De qué estaban rellenos?

-Las malas lenguas dicen que de... De carne de ahorcado.

No pudieron probarlo. (RÍE)

-El Madrid del siglo XVII es el Madrid de la comida basura.

-Luego el vino, no era una bebida, era un alimento.

-Porque el agua potable escaseaba

y se bebía más vino de baja graduación

y, en la medida en que era posible,

se aguaba o refrescaba de alguna manera.

-Posadero, otra jarra de vino para la autoridad.

-Y que no esté aguado.

-Lope de Vega se queja muchísimo de que le echen agua al vino

y comenta e incluso:

"Si bebo vino aguado, berros me nacerán en el costado".

Curiosamente, casi todos estos vinos eran blancos.

En cambio, no les gustaba la cerveza.

La cerveza, que la había introducido Carlos I,

como buen flamenco, no les gustaba.

-¿Qué es esto?

-Lo acaban de traer.

Chocolate parece, ese brebaje infernal de las Indias.

-Lo que añade un punto de glamur o de esnobismo a la cocina

y a la repostería, sobre todo, es el chocolate, el cacao.

-Los alimentos americanos va llegando a lo largo del XVI.

En principio, se consideran, más que nada, curiosidades botánicas,

excepto el chocolate.

La gente se vuelve loca con el chocolate.

Es la bebida nacional.

-Hasta que no como unas buenas migas, no... No soy persona.

-Dicho y hecho, aquí tiene, migas Saturno,

las que quiere todo el mundo.

-Ese era el esquema de la alimentación en aquel siglo,

que fue el gran siglo de España en todos los aspectos,

pero quizá en gastronomía no tanto.

-Fue un gran siglo en literatura y en pintura.

En gastronomía, la verdad es que...

No me gustaría vivir entonces.

No se asusten, no voy a disparar.

Es una pistola del siglo XVII de llave de chispa.

En la serie,

las pistolas y las espadas las usamos muy a menudo,

pero detrás de todo ello,

hay verdaderos especialistas que nos enseñan el manejo.

Aquí manda quien tiene el arma.

-Realmente, existen dos tipos de armas de fuego

en la segunda mitad del XVII.

Por un lado, las armas de fuego con las que lucha la Caballería

y las armas que usa la Infantería,

que son más grandes y tienen otro sistema.

-Tira a la sala de armas a revisar los arcabuces.

¿Crees que van a matar a las codornices a pedradas?

-El arcabuz y el mosquete son muy parecidos.

Se diferencian en el peso.

Por eso, el mosquete se tiene que apoyar en una horquilla

para que el soldado

pudiera utilizarlo con una mayor eficacia.

-Tenían un mayor calibre y un mayor peso

porque, se supone, que atravesaban mejor

las defensas de la Caballería y de la Infantería.

-¿La eficacia de estas armas? Bastante escasa.

-¡Carguen!

-En muchas ocasiones, las armas de fuego fallaban.

La pólvora se mojaba, las mechas se mojaban.

En el nerviosismo del combate,

se introducían las cargas y no se producía el disparo.

-¡Apunten!

-Pero es que además,

cuando el soldado tenía el mosquete haciendo puntería

y el martillo caía... -¡Fuego!

-Salía una humareda e instintivamente eso le hacía apartar la cara

o a algún movimiento, entonces la bala,

que podía haber tomado la puntería bien,

la bala iba donde le parecía.

-En cuanto a las armas de Caballería, serían la carabina y la pistola.

-Prácticamente, el término pistola no se utiliza.

Aparecen términos como "arcabucillo",

como un arma más pequeña o en menor tamaño

de lo que era un arcabuz

y "arcabucillo de arzón",

de arzón porque se llevaba colgado del arzón del caballo.

-Los manuales de instrucción de estas armas,

a veces indicaban que el jinete debía disparar muy cerca

porque la capacidad de acertar al blanco

era bastante limitada.

Además, deberíamos hablar en plural,

porque la Caballería solía usar dos pistolas.

-En cuanto a las heridas de las armas de fuego,

no eran demasiado, digamos, mortales.

-¡Gonzalo! ¡No!

-Las balas eran unas bolitas de plomo,

como las canicas de los niños.

-No eran proyectiles ojivales, con lo cual, lo que se buscaba

no era la penetración del proyectil a la hora de herir al contrincante,

sino, simplemente, eran heridas de tipo circular,

que buscaban inutilizar al contrincante.

-Tiene la bala dentro, hay que sacársela.

-Pero había una que la llamaban el "plomo turco",

que cuando chocaban con un hueso no lo rompían,

sino que se pegaba al hueso

y en la operación para sacarla era mucho más difícil

y había que hacer una carnicería, prácticamente,

para conseguir sacar el proyectil del cuerpo del herido.

-La bala me está rozando una vena. Podría desangrarme, Sátur.

-En esta época había una medicina militar

bastante evolucionada con respecto a la civil

y había verdaderos maestros.

-La rama de la medicina que más progresa

es la traumatología, como consecuencia

de los problemas generados en las batallas,

roturas de piernas, de brazos...

-Le van a llamar a usted, en lugar de Águila Roja, Águila Coja.

-había muchas cosas que no se conocían,

como las infecciones, etc.

A veces, los remedios eran bastante rudimentarios

y, en muchos casos, las amputaciones, que era algo bastante común.

-Ha tenido mucha suerte, si la bala se hubiera alojado un poco más abajo,

no habría podido salvarle.

-Las armas podrían funcionar, pero en realidad no lo necesitamos

porque todos los disparos los hacemos digitales,

estas en concreto, no.

Las que tenemos son, digamos, de efectos, que las llamamos,

de atrezo, no funcionan.

-Tenemos alquilado bastante arma

y dependiendo de si es un capítulo donde nos atacan los turcos

o los portugueses, se buscan cosas más determinadas.

-Comisario, vengo a que se haga justicia.

-Tenemos a nuestro maestro armero que nos surte de todas las armas.

En concreto, con las armas de fuego, tenemos las de mano, las cortas,

cuyas reproducciones existen y han sido muy coleccionadas.

(Disparo)

Había un afán coleccionista de armas que estuvieran especialmente tratadas

o hechas para diferenciarlas de las normales.

Podían estar con incrustaciones de plata o de nácar,

podían disimularse de alguna forma haciéndolas más pequeñas

y decorándolas profusamente.

-Entre la nobleza siempre va a haber un gusto por diferenciarse del resto

y entre ellos, está el uso de armas-joya

o de armas muy ornamentadas.

-Entraban en pequeñas disputas por quién tenía el arma más curiosa,

más larga, más grande, más potente o mejor decorada.

-Está bien. Baja las armas.

A Gonzalo le hubiese gustado tener un arma de fuego

cuando, durante su boda con Margarita,

llega Malasangre y le revienta la ceremonia.

Una boda esperada por todos.

Ya hemos visto la ceremonia, ahora veremos cómo se grabó.

Cuadros...

y... ¡acción!

-Por fin vas a ser mi esposa.

-No me puedo creer que esto vaya a ocurrir.

-Nada me va a separar de ti. Nada.

¿Quieres casarte conmigo?

Ya teníamos ganas.

Tanto Margarita como yo, teníamos muchas ganas de realizarla

y estuvo bien.

-Tengo mucha curiosidad de cómo lo vive el espectador.

Para mí y para David, son unos capítulos muy importantes,

porque no saben los guionistas lo que nos machacan por la calle.

Esta temporada, por fin, creo que podemos regalar al público

todas esas secuencias que la gente lleva 6-7 años esperando,

que llevamos rodando.

Creo que era importante que ocurriera.

-Esta va a ser la boda secreta más memorable de las Españas

y del mundo conocido, por mis santos huevos, se lo digo yo.

-Sátur, Sátur... Vamos a hacer una boda secreta.

Se trata de no llamar la atención. -Amo...

que tengo más ganas que se casen ustedes dos que ustedes mismos.

-Mientras estoy en palacio, que no sé cuándo Gonzalo va a volver,

Cipri viene a por mí y me lleva al bosque

porque dice que me está esperando Gonzalo

para casarme y digo: "¿Pero estás loco?"

Y han montado allí, entre Sátur y él,

una mini iglesia en mitad del bosque para poder casarnos

que, otra vez, es interrumpida por Malasangre.

(Música)

Silencio, por favor.

-Estamos aquí reunidos para unir en matrimonio...

-¡Un momento!

-101.19-3. Primera, retome 1, primera.

-Gonzalo,

recibe esta alianza en señal de mi amor y fidelidad a ti.

-Cuando tienes que hacer acciones nocturnas, con animales,

estás a expensas del tiempo.

Tenemos la costumbre o tradición de grabar en invierno,

que eso no ayuda mucho, pero es muy bonito visualmente.

-Os colocáis en posiciones... -101.19-4. Segunda.

-Cinco y... ¡acción!

-Alto en nombre de su majestad. -¡No!

-Físicamente, para nosotros ha sido absolutamente dolorosa.

-Una auténtica batalla. -Chicos, seguimos grabando.

-Acción.

-¿Qué vais a hacernos?

-Cortamos.

-Hacía mucho mucho mucho frío y mucho viento

y todos decíamos: "Vamos a casarnos rápido"

y es una pena porque no lo disfrutas.

Fue un poquillo... complicado ese día de rodaje.

-Luego se vio claramente

que no se podía salvar nada de lo que se había hecho,

porque las condiciones eran durísimas y se hizo otra, también con frío,

porque siempre trabajamos con frío,

pero ya tenía el encanto que tenía que tener.

-¡Acción!

-Gonzalo, ¿quieres recibir a Margarita por esposa

y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas...?

-¡Alto en nombre de su majestad! -¡No!

-¿Qué vais a hacernos?

-No, a ella nada.

Solo te quiero a ti.

-Cortamos.

-Lo que su nombre indica, Malasangre con todos.

Es capaz de encontrar las pequeñas fisuras

en la personalidad de cada personaje

y sacarle todo el jugo posible.

-Le manipula una vez más, al saber su secreto

y, con la amenaza de divulgarlo a los cuatro vientos

si no colabora,

porque, finalmente, Águila es un moralista,

cosa que el otro no es

y es una de las cosas que no entiende Malasangre de Águila,

que sea tan tan tan moralista.

Vamos a matar al rey de Portugal y te necesito.

-No cuentes conmigo. -¿Eh?

No te estoy pidiendo nada,

solo te informo.

Si te niegas a colaborar,

todo el mundo sabrá quién eres en realidad.

-Es un vampirizador y crea tensiones con Gonzalo

al descubrir su personalidad como Águila Roja, le hace chantaje,

le obliga a hacer una misión a Portugal,

aparte de involucrar a Margarita y amenazarme con...

Con la vida o la felicidad de Margarita.

-Te he traído un par de camisas, no sé si será suficiente, pero...

Y deberías coger algo de abrigo. Me iban a traer una pelliza...

-Margarita, mírame.

Mírame, por favor.

Necesito que me mires.

Quiero ver tus ojos para recordarlos cuando esté fuera

y saber por qué tengo que volver.

Mírame.

Nuestros protagonistas han visitado una leprosería.

La lepra era una de las enfermedades más graves del Siglo de Oro,

junto a otras de igual nivel,

pero la medicina poco podía hacer por ellas.

La peste, la lepra, la difteria, el tabardillo, la pulmonía,

prácticamente nada tenía un tratamiento

realmente eficaz en esa época.

La única manera de sobrevivir a esas enfermedades

era de manera espontánea.

-¿Qué hace, amo?

Y se le acerca, a ver si se va a contagiar.

-La lepra es una enfermedad infecciosa

que hace que se vayan perdiendo partes del cuerpo,

fundamentalmente, las partes más extremas

y termina produciendo unas deformidades muy llamativas,

muy espantosas.

-No lo toques.

-¿Lo has tocado?

¡Contesta! -Que no lo ha tocado.

-No tenía ningún tratamiento.

La manera de evitar el contagio era el aislamiento,

la segregación del leproso.

-Son leprosos, ¿dónde los llevan? -No lo sé.

Espero que a un lazareto bien lejos de aquí.

-Una vez que una persona era diagnosticada de lepra,

se les separaba de la sociedad para evitar el contagio,

se le daba, lo que hemos llamado, "muerte social",

dándole por muerto y enterrado para la sociedad civil.

-Tengo la peste, amo.

-La peste es una enfermedad producida por una bacteria

que la transmiten las pulgas que hay en la rata

y está relacionada con guerras y con muy mala higiene.

-El síntoma más común, el que primero aparecía, es el bubón,

que es lo que hace que la enfermedad se denominara "peste bubónica".

Bultos enormes, según médicos de la época,

rellenos de pus.

Era terriblemente mortal.

A lo largo del siglo XVII,

se calcula en 1 millón los muertos por peste en España.

-He visto a muchos morir así.

Primero llega la fiebre, luego la tos con sangre,

que parece que uno se esté pudriendo por dentro.

-Había personas que sobrevivían por su propia inmunidad,

por su propia capacidad de resistir al ataque infeccioso, sobrevivían.

-¿Ha oído hablar del ángel exterminador?

-Viruela.

-En el Siglo de Oro hay mucha viruela.

La viruela es una enfermedad

que produce ciertas lesiones que se ven en la piel,

que fallece una tercera parte de las personas que se infectan.

-Tengo viruela.

-La viruela produce, como síntoma más llamativo,

una especie de erupción cutánea muy fea,

muchísimos bultitos, muchísimas vesículas.

-Un tercio de los que sobreviven, se quedan con muchas secuelas.

Desde cicatrices en la piel,

la expresión esa de "Picado de viruelas",

sordera, ceguera,

con lo cual, la viruela es una enfermedad vírica

con una altísima mortalidad.

-La viruela no tiene tratamiento.

-Fue una de las enfermedades que más ha asolado

la historia de la humanidad a través de los siglos,

incluido el Siglo de Oro.

-Amo. -Sátur, ¿qué haces aquí?

-Alonso está muy enfermo. Tiene garrotillo.

-El garrotillo es la difteria.

Se crean unas placas a nivel de la garganta

que te da la sensación de no poder respirar.

-Se llama garrotillo, precisamente, por el hecho

de que lo que suele matar al paciente es la asfixia.

Mata como el instrumento utilizado, a veces, para dar la muerte

de manera judicial, el garrote.

-Es muy importante que no os acerquéis ninguno.

Sátur, coge la ropa de niño y quémala.

-La difteria se contagia de persona a persona

o a través de materiales contaminados.

-¿Dónde está mi hijo?

-Gonzalo, está muy mal, no puede esperar.

-No se puede hacer nada.

-¿Cómo que no se puede hacer nada?

¿Me estás diciendo que también voy a perder a mi hijo?

-Era una enfermedad que se cebaba especialmente en niños.

No había ningún tratamiento para la difteria.

-Tengo la fiebre de los pantanos.

Inconvenientes de haber vivido tanto tiempo en la selva.

Solo se cura con este brebaje de quina.

-En América, los conquistadores, los primeros colonos españoles,

aprendieron, a sus expensas,

patología microbiológica de la más variada.

-En toda España había muchos casos de malaria.

También en Italia, Francia,

era una enfermedad endémica en Europa.

-La malaria se transmite mediante la picadura de un mosquito.

Cada 3-4 días, ¡boom! Se rompen los hematíes,

salen los bichos y tienes el cuadro febril.

Esto se iba repitiendo e iba depauperando al paciente

hasta, en muchos casos, llevarlo a la muerte.

La quinina era un remedio realmente eficaz.

Se puede decir que es de los primeros medicamentos

realmente eficaces con los que empieza a contar

la farmacopea europea en el siglo XVII.

En el capítulo de hoy,

hemos visto cómo a Soledad, la gobernanta de palacio,

era condenada por la Santa Inquisición

por homosexual.

En el siglo XVII, el Santo Oficio no solo castigaba a las brujas.

Delito y pecados se mezclan.

Cualquiera puede ser condenado a la hoguera.

Ya traen a las brujas.

-Nadie sabe lo que ocurre tras los muros de la Inquisición.

Ni siquiera el rey conoce lo que ocurre

bajo los muros de la Inquisición.

-La Inquisición, en el Barroco, lo que está persiguiendo

son, sobre todo, delitos contrarios a la moral pública.

El adulterio, la sodomía, la blasfemia...

-En este sentido se castigan con la hoguera

a las brujas, a los herejes y a aquellas personas

que cometan actos de blasfemia o apostasía.

-Yo no creo en Dios. -Eso no lo digas donde te oigan,

¿no ves que la Santa Inquisición te quema vivo?

-El caso extremo era la muerte, pero no la ejecutaba la Iglesia,

relajaba al preso al brazo secular

y era la justicia secular la que ejecutaba.

-Lucrecia de Guzmán,

el Santo Oficio le reclama, debe acompañarnos.

-¿A dónde?

-Un Tribunal de la Inquisición debe comprobar

que el cinturón de castidad no ha sido manipulado.

-Cualquiera, y por los motivos más variopintos,

te podía acusar.

Nadie sabía quién podía ser denunciado

y por qué podía ser denunciado.

-En nombre de la Santa Inquisición, ¿ha traicionado su fe católica?

-El acusado es trasladado a una cárcel secreta.

Uno de los principios de la Inquisición española

es el secretismo.

-¡Suéltenle!

-La tortura tiene una serie de reglas.

No se puede torturar a una persona más de tres veces,

no se le puede causar sangre durante el tormento,

nunca se informa de la acusación al torturado

y aunque el torturado confiese, no sirve,

si esa confesión no tiene relación con la concreta denuncia.

-Se les sometía al potro, a la soga o a la toca,

que era ingerir agua.

Uno de los delitos más perseguidos en el siglo XVII en toda Europa

es la brujería.

-Hay que tener en cuenta que en aquella época

no existen prácticamente médicos y son muy deficientes.

Casi todos los tratamientos son mediante medicinas de hierbas,

no existe la posibilidad de aborto, las aborteras son reputadas brujas.

-Abra en nombre del Santo Oficio. -Rápido, al establo.

-Si la Inquisición fue menos dura con las brujas

que otras inquisiciones de la época,

se debió a que estaba muy ocupada quemando protestantes, judaizantes,

y otra serie de sujetos que les preocupaban mucho más.

-Realmente, se ejecutó y se quemó un mayor número de brujas

en la Alemania protestante, en la Inglaterra anglicana,

incluso en las colonias del Nuevo Mundo

de lo que sucedió la Península Ibérica.

-La homosexualidad, como nos podemos imaginar,

era un pecado y un delito, el peor pecado para la Inquisición,

el peor, el más grave.

-Eso es, así, así.

-La homosexualidad, la sodomía, en la época

era castigada de diferentes maneras.

Si eras noble, se perdían privilegios, cargos o multas

mientras que si eras de los estratos inferiores,

las penas podían llegar hasta la hoguera,

latigazos, exhibiciones públicas...

-Había una cosa muy curiosa, dependía de si había,

en la relación sexual entre las mujeres,

si había utilizado instrumento o no.

Era más grave si se había utilizado un instrumento

que si no se había utilizado

y un juez podía dictaminar la gravedad.

-A la Inquisición le encantará

tener en sus manos a una adúltera preñada.

-No.

-Esto provoca que muchas mujeres busquen el aborto...

-Túmbate.

-Y busquen a las aborteras para que les auxilien

a evitar esta ignominia.

En Madrid, el principal escenario

donde se ejecutaban los autos de fe es la Plaza Mayor.

En 1683, referido a un auto de fe de 1680,

Francisco Rizi nos dibuja

un cuadro que es una joya a los ojos de este día

para entender lo que era la Inquisición.

Una sociedad estamental, donde el rey, Carlos II,

ocupa un papel estelar,

los inquisidores ocupan un papel estelar

y se ven perfectamente los tres estamentos

situados, lo más representativamente posible, dentro del conjunto social.

-Se cometieron tantos abusos que, siglos después, Juan Pablo II

pidió perdón a la Iglesia por la Inquisición

por los pecados que se habían cometido

en nombre de Cristo y de la Iglesia.

-Por la presente, el Tribunal de la Santa Inquisición

condena a esta pecadora, según su propia confesión,

por tener contacto carnal con personas de su mismo sexo.

Completo recorrido el que hemos hecho

por el Siglo de Oro.

Hemos conocido su cocina, sus enfermedades, la Inquisición.

Hasta aquí ha llegado por hoy nuestro viaje en el tiempo.

Nos vemos la próxima semana aquí, en "El siglo del Águila Roja".

(Música)

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El siglo de Águila Roja - Capítulo 11

26 nov 2015

Curiosidades y forma de vida del Siglo XVII, época en la que se desarrolla la serie Águila roja..

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