El señor de los bosques La 2

El señor de los bosques

Domingos a las 18.30 horas

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Para todos los públicos El señor de los bosques - Sierra de Cebollera - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía del programa)

"La sierra de Cebollera es un rincón privilegiado de La Rioja.

Sus más de 23.000 hectáreas forman parte del Sistema Ibérico

y están sometidas al frío, la nieve y el viento.

A media montaña, el verde intenso de los pinos silvestres

se funde con el ocre y el rojo de los abedules,

las hayas o los robles.

Este bosque es un paraíso para los amantes de las setas.

Y de la buena comida, como Diego Ferrer".

Paola viene de familia italiana, así que vamos a hacer pasta fresca

con el cuerno de la abundancia y todo lo que veis aquí.

"Paola Dominguín creció rodeada de arte y artistas

y por eso su vida ha estado llena de creatividad.

Modelo y diseñadora, es musa de Francis Montesinos,

ha publicado un libro infantil

y tiene su propia línea de moda y complementos".

A Paola la conocemos en su faceta como creadora,

pero sé que tiene mucho apego a la naturaleza.

Y hoy lo vamos a descubrir.

Paola, tú siempre has vivido en el campo

y le das mucha importancia al contacto con la naturaleza.

Me encanta.

Además, porque se lo he transmitido a mis hijos.

Sobre todo Nicolás, que es un gran amante.

Pero siempre, siempre. Para mí es que...

El sentido de la vida está en el campo, no sé.

Se palpa, ¿no? Se palpa.

Es que me gusta. Además, el caos de la ciudad no me gusta nada.

Y llegas al campo y entras en un... No sé, es que es otra dimensión.

Sí. ¿Sabes? En Japón dicen que...

Hacen como la terapia

de pasearse en un bosque.

Dicen que es fundamental para la serenidad interior.

Es una buena terapia. Sí.

Son muy sabios. Tu madre es italiana

y allí hay una costumbre y una tradición de buscar setas.

¿Has ido a por setas con tu familia, con ella?

Nunca, jamás. ¿No?

No, no hay esa tradición en mi familia.

He ido a por setas con amigos,

pero la verdad que tampoco tanto.

Cuando vivía en Segovia, sí nos íbamos a Navafría,

que hay unos boletus estupendos.

Y la verdad que, como yo no soy muy entendida,

cuando voy a por setas cojo solo tres tipos, que son los que conozco.

¿Cuáles son los tres tipos de setas que coges?

Hombre, la de cardo,

el robellón, el níscalo. El níscalo.

Y, luego, el boletus. El boletus, claro.

Esas me encantan.

Y como diseñadora, ¿te inspiras en la naturaleza?

Sí, me encanta.

Me gusta. Sobre todo, pinto hojas.

¿Hojas? Sí, hojas de árboles.

Me gusta.

El estampado de hojas.

O sea, estas hojas de haya te están inspirando.

Me encanta.

Así, a cascoporro.

Sí. Aparte es que debajo de las hojas hay una vida...

Sí. Hay cantidad de cosas, ¿no?

Sí, es cierto.

¿Has visto, Paola? Todo esto está

lleno de setas. Increíble.

Es una pasada.

Mira, ¿has visto esas?

¿Dónde están? Aquí.

¡Anda! Se mimetizan muy bien con el medio.

Son de color pardusco. ¿Estas cómo se llaman?

Yo sospecho que es una "Mycetinis", así se llama el género.

¿"Mycetinis"? "Mycetinis". Antes se llamaba

"Marasmius". Ahora, "Mycetinis".

Y su apellido es "alliaceus".

Voy a sacarla entera, que el pie aguanta.

Tiene el sombrero pardusco.

Esto de arriba se llama "mamelón" o "pezón".

Lo parece. Sí, lo parece.

Este género, antiguamente "Marasmius",

como la senderuela, ¿te suena? La senderuela sí.

Pues suelen tener los pies resistentes.

Me vas a decir a qué huele.

A ajo. A ajo potente.

Pero potente, sí, señor. Potente.

"Marasmius alliaceus", ahora llamado "Mycetinis alliaceus",

es una seta que huele mucho a ajo.

No se puede comer en fresco, porque es un poco amarga.

Sin embargo, desecada se usa como condimento.

Mira tú. ¿Nos llevamos alguna?

Por si Diego quiere. Sí, ¿no?

Para condimentar. Yo creo que sí.

¿Normalmente las setas no se cortan? No se arrancan, ¿no?

Para dejar que vuelvan a salir. ¿O cómo es la cosa?

Yo las he partido, porque, al quebrar el pie

un poco abajo... Sí.

Han quedado bien. Claro.

Corto estas tres y dejo estas dos que esporen.

Qué bueno eres.

Es que hay que respetarlas, que las queremos mucho.

"Seta pequeña con sombrero de dos a cinco centímetros

de color beis. Su pie es largo,

aterciopelado y resiste la torsión sin romperse.

Es una seta inconfundible por su fuerte olor a ajo".

Paola, has crecido rodeada de arte. ¿Eso te ha abocado a la creación?

Sí que la mamas, porque estás rodeado.

Los amigos de mi madre que venían, la gente...

Todo el mundo te va aportando cosas.

Además, en terrenos completamente distintos.

Y es interesante. El arte lo que te da es libertad.

Porque no hay límites. Y como en la educación que nos dan

siempre hay un límite, un sitio donde hay que pararse,

en el arte es: "¿Ahí está el límite? Sáltalo".

Eso es muy bueno. Yo se lo digo a mis hijos.

Y has desfilado para los diseñadores más conocidos.

¿Cuál es tu favorito?

Yo tengo una debilidad por Francis Montesinos,

porque es mi amigo y es una persona

con la que ya he compartido muchas cosas en la vida.

Pero la verdad es que desfilé con Valentino y Valentino me encantó,

porque es como...

Eras una princesa. Y, no sé, te sientes especial.

He desfilado con muchos, pero ya te digo, a Francis Montesinos

lo llevo en mi corazón. Dicen que eras su musa, ¿no?

Claro. Pues oye, esas cosas se agradecen en la vida.

¿Y qué es ser una musa?

Eso le preguntaba: "Francis, ¿qué es ser una musa?".

Y dice: "Chica, eso lo ha creado la prensa".

Y nos parece muy bonito. A mí me encanta.

¿Qué te impulsó a dejar las pasarelas

y dedicarte...? La edad.

¿La edad? Cariño, sí.

Hombre, yo lo dejé con 40 años. Ya.

Que ya me valía. Un recorrido...

Le dije: "Francis, no me vistas más de novia.

Yo con 40 y otra vez vestida de novia, que no me lo creo ya".

Además, es que son muy jovencitas las modelos.

Y es duro, imagino, también.

Tiene de todo. Depende, yo me lo pasé muy bien.

Porque viajas y en el fondo es lo que nos interesaba.

Lo que queríamos en esa época era movernos, salir de casa,

y viajar.

Fíjate lo especial de la luz de los hayedos.

Increíble. Es una pasada.

Estoy fascinada.

Mira, mira. ¡Anda!

Un verde casi esmeralda metido casi en mitad. ¿Has visto?

Esta no la conozco.

Yo creo que sí. ¿Verde? No lo había visto nunca.

Vamos a ver.

La sacamos completa siempre para ver cómo es.

Para estudiarla. La información que nos da.

Cuando se va a estudiar la seta, tenemos que ver el pie completo.

Esta seta se llama

"Clitocybe odora".

¿"Odora" porque huele?

Sí. ¿A qué huele?

Anís, sí. Anís.

Anisado, sí, señor.

Es anisado. Y esta seta

tiene un color verde muy llamativo. A veces es un verde más grisáceo.

Y esa especie de zonitas que tiene por aquí.

El sombrero está muy metido.

La textura es como la del cardo, ¿no? Ese tipo de... ¿O no tiene que ver?

Fibrosa, sí. Así como compacta.

El punto de razón con respecto a la de cardo

es que sí bajarían las láminas hasta el final del pie

y en esta... Se para.

Pero son decurrentes, bajan por el pie hasta un punto.

Y son arqueadas. ¿Ves que hacen una especie de arco?

Sobre todo, el olor de esta seta es muy llamativo.

"Clitocybe odora" es una seta que se consumía

y se hacían incluso postres con ella,

pero se ha determinado que, con el paso del tiempo,

produce cáncer. Es una seta que ya no es comestible.

Bueno. ¿Seguimos?

A ver qué hay por ahí.

"Seta de tamaño medio con sombrero de hasta 8 centímetros

de color verde azulado.

Es inconfundible por su color y su fuerte olor a anís.

Es una especie que podemos encontrar en pinares

y árboles de hoja caduca.

Un bosque como este en otoño

realmente parece un mosaico.

Cada hoja es una pieza amarilla, ocre o roja

que encaja con las que tiene alrededor

como las pequeñas piedras que formaban los antiguos murales.

En medio de esta sierra, a 1.500 metros de altitud,

vive un artista ermitaño,

Roberto Pajares, al que todos llaman 'el Pájaro'.

Su arte se nutre de lo que ve y siente por estos bosques".

¿Qué llevó a un artista como tú a vivir aquí,

a 1.400 metros de altura, en una ermita,

con tu familia y rodeado de bosque?

Primero, buscar quién era yo. Y, sobre todo,

por las facilidades. Aquí necesitas un árbol, árbol.

Una piedra, piedra. Y, sobre todo, tiempo.

-¿Cómo definirías tu arte?

-Buscar qué cosas puedo contar o qué cosas tienen relación conmigo.

-O sea, tú ves una madera, un hierro o algo

-y es lo que te da la idea, ¿no? -Normalmente tengo una idea

y espero a que me aparezca el material.

-Como en este caso, peces. -Por ejemplo, sí.

¿Qué aporta el bosque a tu obra?

Yo creo que es el corazón, el alma. Yo hablo de eso,

de lo que hay aquí o de lo que hay en otros sitios.

Tendría algo que ver con el arte bruto o con el arte pobre.

Trabajar con lo que tienes ahí.

¿Tú crees que el bosque funciona como un museo?

-Funciona muy bien. -Sería una maravilla.

-Es un regalo. -No, es que funciona muy bien.

Hicimos el Parque de Esculturas. Invitamos a ocho artistas

de diferentes partes del mundo.

Trabajaron durante dos o tres meses. Yo no les dejaba

hacer pieza hasta que no hubiesen encontrado el sitio.

Lo vital era encontrar el sitio

y que el sitio te dijese lo que tenías que hacer.

Has tocado muchas expresiones artísticas,

desde mimo hasta creación,

diseño... Sí.

¿Has acabado esa búsqueda o todavía sigues buscando

expresiones artísticas nuevas?

Yo creo que se sigue buscando siempre,

porque ahora estoy en un momento de cambio completamente.

Se ha acabado un ciclo

y empieza algo nuevo.

Como creo que aún me queda mucho tiempo por delante,

tengo que encontrar una nueva vía.

Y la verdad que es muy divertido descolocarte a ti misma,

salir del confort para buscar otra cosa.

Y practicas yoga y meditación. ¿Qué encuentras en ello?

¡Puf! Pues el equilibrio. Yo es que soy muy nerviosa.

Entonces, consigo parar la mente.

Que no es poco, ¿eh? Ya.

Y, luego, yo creo que me da mejor todo:

mejor calidad de vida, mejor trato con la gente...

Y tú tuviste una gran afición, que era la esgrima.

Sí. ¿Cómo fue eso?

Pero fue porque, en la escuela de Marcel Marceau,

una de las asignaturas era esgrima.

Y yo descubrí que es un arte fantástico,

porque te crea una tensión en el cuerpo,

porque el tocado es muerte.

Sí. Entonces, no te dejas tocar.

Es muy bonito, me gustó muchísimo.

A mí me da la sensación, hablando contigo,

de que eres una mujer curiosa e inquieta.

¿Es así? Sí.

Yo creo que eso se lo debemos a mi madre, que nos ha inculcado

esa curiosidad y buscar todo. Investigar.

Ajá. Y, además, porque hay que reconocer

que uno va cambiando. Lo que tú necesitas con 20 años

no es lo mismo que con 30, que con 40...

¿Has visto esto que está

al lado del río, con la humedad que hay?

Por eso estamos viendo tanta seta.

Porque hay un aporte de humedad en la zona esta impresionante.

Mira. No me extraña.

Mira allí abajo. ¡Ostras!

¿Cómo las ves? Bueno, tienes costumbre.

Estas, si no se ven ya...

La verdad es que sí.

Es superbrillante. Qué bonita.

Yo he traído aquí una lupa.

Hay que mirar un detalle. Es el género "Stropharia"

y este género tiene dos parecidas: la "Stropharia aeruginosa",

que es verde y tiene escamas en el pie

y un anillo muy persistente

y la "Stropharia caerulea", que es verde azulada,

también parecida a la otra,

pero no tiene anillo persistente y el margen laminar

es concoloro. Quiere decir que la arista laminar

no es blanca como en la otra, o clarita. Realmente, esta

es la "caerulea", porque tiene el margen laminar

igual que la lámina. Las escamas del pie son menores.

La otra es más escamosa. Y al no tener anillo

y las láminas... Míralas.

Sí, sí. En la otra sería clarita la arista,

más clarita. Qué maravilla.

Y anillo persistente.

Esta no lo tiene. Mirado con lupa es otro mundo.

Pues es una "Stropharia caerulea" en latín.

Típica de haya. ¿Por qué tiene este moco por encima?

Porque estas setas con la humedad... Babosa, ¿o qué?

Se ponen viscosas. El género "Stropharia",

"Stropharia caerulea" en este caso, la "Stropharia aeruginosa" y otras

son tóxicas. Este género no es un género comestible.

Vale. Entonces, lo que hacemos es...

Nada. Dejarla donde estaba.

La dejamos aquí. Ahí.

Así no la trasteamos más. En pareja.

Monísima. Que haga su función.

Que haga su función.

¿Has visto el detalle con la lupa?

Me ha parecido genial. Pues vámonos.

"Seta con sombrero de entre tres y cinco centímetros de diámetro,

textura viscosa y color azul verdoso.

El pie es frágil, con escamas y anillo.

Puede causar alucinaciones,

por lo que hay que extremar la precaución".

Estoy fascinada con este hayedo.

¿Es normal que haya tantas setas en los hayedos?

¿O es una cosa...? Y este no es un otoño...

No está mal, pero no es el mejor otoño. Mira.

Mira lo que hay ahí. ¡Anda!

¿Qué te sugieren estas setas?

Parecen piedras. (RÍE)

Son como de color malva, ¿verdad? Es una cosa...

Como un riñoncito, ¿no? Pues vamos a sacarlas,

porque estas son comestibles.

Esta es la seta borracha, la seta de vino o pie azul.

Tiene un colorcito malva.

Con el pie de color malva

y el sombrero con tonos transparentes

un poco malvas. Está muy aguada porque ha llovido mucho.

Carnosa, consistente, siempre en tonos malva.

Un poco rojizos o parduscos a lo mejor ahí.

Es como carne, ¿eh? El color es muy carnoso.

Sí. De hecho, la seta es carnosa.

Tiene bastante cuerpo. ¿Es de las buenas para comer o es...?

Es muy aromática. Huélela,

porque es muy aromática. Es una pasada.

Hoy estamos de aromas.

Esta huele a bosque, bosque. A bosque.

Esta es... ¡Oh!

Se llama "seta de vino". ¿No te huele un poco a flores, vino?

A poso de vino. A poso de vino, ¿verdad?

Me recuerda a veces a pétalo de rosa. Es comestible,

pero su cutícula también es laxante.

Con lo cual, es una seta que va a hacer un guiso un poco pastoso.

Le vamos a quitar la cutícula, a lo mejor las láminas

y vamos a aprovechar la carne del sombrero,

dándole un golpe muy fuerte de calor para que se deshidrate un poquito.

La voy a guardar y te invito a que saques este ejemplar grandote.

Me hace mucha ilusión.

Sujétala y, si quieres,

en vez de sacarla entera... Cortar.

Cortas el pie.

Le das un tajo ahí fuerte. ¡Dale, dale!

Olé. Muy bien.

Oye, cómo ha quedado. Qué bonita.

Qué color tiene. Esta es una señora.

Es espectacular. Qué bonita.

No tiene mano ni nada Vicente. Ahí está.

Al cesto. Ya son muchos años.

Lo dejamos aquí, en el cesto. Uy, qué bien.

Y dejamos esta aquí y el pie aquí. Sí, muy bien.

"Seta de talla media con sombrero carnoso y el borde malva.

Tiene un sabor agradable y un olor afrutado.

Puede ser indigesta y laxante.

Hay que quitarle la cutícula y cocinarla muy bien.

La Rioja y el vino forman una unidad,

como el vino y las barricas o las barricas y los bosques.

Elena Murúa es la cuarta generación de una familia de toneleros

con más de 100 años de tradición".

¿Por qué se envejecen los vinos en madera?

-La madera

los estabiliza, les aporta esa microoxigenación

que tiene que ser muy lenta en los vinos

y hace que los vinos se puedan conservar durante más tiempo.

¿Por qué no se usa el haya

y se usa el roble en la madera de envejecimiento de los vinos?

Se han hecho muchas pruebas con muchos tipos

y muchas especies distintas de árboles, pero, al final,

el roble es un material muy noble

que no le aporta mucha agresividad al vino

y hace que la fruta se pueda expresar muy bien.

Las dos especies de roble que utilizamos para hacer barricas

son el roble francés y el roble americano.

El crecimiento en el bosque es diferente

y los tratamientos también, pero son bosques enormes

que se han mantenido durante mucho tiempo

y, precisamente, para hacer barricas y para trabajar la madera con ellos.

-¿Cuántos años tiene que tener un árbol para...?

-Setenta, cien, ciento veinte. -¿De verdad?

-Sí. -Qué pena.

¿La selección que hacéis de la madera

es sostenible con respecto al bosque?

De hecho, el bosque de frondosas en el hemisferio norte,

en Estados Unidos, en Francia, hay más densidad de bosque ahora

que hace 25 años. Una vez marcados los árboles,

¿cuáles son los diferentes procesos?

Hay una selección individual de cada uno de los árboles.

Y para que nos puedan cortar esos árboles,

se corta de una forma muy diferente,

porque tienen que tratar la madera de una forma especial,

de manera que cada una de las duelas

va en este sentido. O sea, el árbol

tendría las hojas aquí arriba, las raíces abajo

y estos son los vasos capilares por donde ha estado la savia.

De manera que estos poros son los que nos van a permitir,

en la barrica, que el vino tenga una microoxigenación.

-Fantástico. Es parte de la naturaleza.

Hemos aprendido un montón de cosas.

"El día ha ido bien.

Hayas, hojas multicolores, saltos de agua

y unos buenos hallazgos como la seta del ajo,

el pie azul

o la 'Stropharia'.

Ahora vamos a continuar

con la receta que tiene preparada Diego Ferrer".

Chicos, ¿qué tal ha ido esa ruta?

Bien. Qué buen día ha quedado, ¿no?

Muy bueno. Una maravilla.

De momento está la cosa... El sitio es

maravilloso. Precioso.

Precioso, precioso. Muy bonito.

¿Qué habéis cogido? Hemos traído unas setas borrachas,

de vino, pie azul o como quieras llamarlo.

Sí que me gustan.

Tres de estas y hemos dejado alguna en el campo.

Tiene una pinta estupenda. Huele esto a campo.

Sí. Me encanta.

Si os parece, la vamos a integrar. Como tú

vienes de familia italiana, haremos pasta fresca.

Vamos a hacer la masa nosotros, la vamos a reposar un poco

y tengo la máquina ahí para pasarla y hacer un espagueti.

Qué recuerdos de infancia. ¿Sí?

Ya te digo. Tú le dabas caña a la cocina.

A la maquinita. Vicente, tú nos dices

cómo limpiamos esta seta. Perfecto.

Está carnosa, está estupenda. Esta seta vamos a pelarla

y limpiar las láminas, que están llenas de hojas pequeñas.

Vamos a hacer la pasta. Tengo más o menos la medida.

Vale. Para los que nos ven desde casa,

siempre son, por cada 100 gramos de harina, un huevo,

aproximadamente, y el punto de sal.

¿Te hago el agujero? Exacto.

Ya sabes tú cómo va esto. Qué temperatura tiene la harina.

¿La harina? Está congelada.

El poquito de sal para que vayas luego mezclando bien todo eso.

Yo voy a coger chalota,

un diente de ajo también

y vamos a ir picando todo esto para mezclarlo con la trompeta.

Te gusta cocinar muchísimo, ¿no? Eres muy curiosa.

¡Buah! Me encanta.

Es una terapia la cocina. Y es una magia también.

Me encanta. Y es una manera de relacionarte

con tus amigos, con tu gente.

Me gusta, sí. Y, sobre todo, me encanta comer.

Me gustaría ponerlo aquí y hacerlo con la mano.

Vale, lo que quieras.

Esto ya parece una "trattoria", esto ya tiene...

Esto está ya casi. Tono italiano.

Oye, Paola, ¿alguna receta de familia

que digas...? Yo que sé, que os identifique

a vosotros, a los Bosé, cuando hacéis una fiesta o algo.

La pasta. La pasta.

Cuando se es muchos,

la pasta es lo mejor. Es muy cómoda.

Los ñoquis para un grupo más pequeño

y para una festividad como las Navidades, el ravioli.

Qué bueno. Entonces, mi madre cada año

se inventa un relleno.

Con gambas o con lo que le apetezca a ella en ese momento.

Esto ya está. Estupenda.

Vamos a dejarla reposar un poquito, ¿vale?

Pélame, si puedes, un par de dientes de ajo.

Este grandote. Suficiente.

Voy a poner esto al fuego. Vamos a coger el fuego grandote

para el salteado que vamos a iniciar.

Si quieres, coge una loncha de estas de cecina

y la vamos a picar muy finita.

Vale. Tranquilamente.

Paola. Dígame.

Eres ahijada de Pablo Picasso. Sí.

Un regalito. ¿Qué recuerdos tienes de él?

Los veranos en su casa.

Los recuerdos que yo tengo son de historias que contaba mi madre

y luego de fotos, porque, claro, el testimonio está.

Te ves en foto, preguntas y te cuentan.

"Te encantaba meterte en el estanque de los peces

y Pablo te dejaba".

De pequeña ponerte ahí en un estanque a cazar

peces era lo máximo. Claro.

Y era muy cariñoso con nosotros.

Todo lo que venía de España le encantaba.

A nosotros nos acompañaba nuestra tata

y le hacía gazpacho, tortilla...

Toda la comida española le apasionaba.

Voy a cortar un poco de las setas estas, la trompeta de los muertos.

Este ha quedado grande, me lo voy a comer.

Estupendo. ¿Qué tal está? ¡Buah!

Está rica, ¿eh?

Es un olor ahumado... Sí.

Es una cosa...

Me acuerdo de una vez que llevé cecina a mi casa.

Se la di a probar a mi hijo y me dice: "¿Qué es?".

Y digo: "Es cecina de León". "Anda ya".

Qué bueno.

Él no pensaba en León provincia, pensaba que era de un león.

Y no me di cuenta hasta tarde. Decía: "No entiendo por qué no se lo cree".

"¿Qué cachondeo le ve este niño?" "Cecina de león.

Sí, hombre". Qué gracioso.

"¿Y qué más?". "¿Y qué más?".

Cuando tenga Vicente la seta esta también...

Perfecto. Las tiene, vamos.

La he dejado bonita. Espectacular.

Qué bonito. ¿Hay muchas setas a las que quitarles la piel?

Sí, hay varias. ¿Sí?

De hecho, recomiendan pelar ya casi todas.

Yo, en un momento, he pelado hasta champiñones.

Dicen que previene algún tipo de intolerancia gástrica.

Ah.

En este caso, alimentaria. Se hace casi por precaución.

Ya tenemos la salsita. Bueno, la salsita, tenemos

el acompañamiento, mejor dicho, de la pasta.

Mira cómo huele, qué cosa más rica. No, no.

¡Oh! Por favor.

Vamos a ponernos con la pasta.

Vamos a ir poco a poco estirándola, que vaya cogiendo...

Es como amasarla en profundidad. Exactamente.

Decías que ibas a tener ahora más tiempo libre, ¿y eso, Paola?

Bueno, porque me tomé un año sabático y le he cogido gusto.

Me voy a dedicar el tiempo a mí.

Voy a ser generosa y me lo voy a conceder para mí.

Como debe ser, te lo mereces. Porque mis hijos han crecido,

me he dedicado... ¿sabes? Es un momento de hacer aventuras,

yo que sé, lo que me apetezca y lo que me surja.

Eres una mujer curiosa y que te interesan muchas cosas.

¿Eso se lo has transmitido a tus hijos?

Sí.

Todavía son jóvenes y se tienen que desarrollar, pero sí.

Sobre todo, lo que más les he transmitido

y lo que es más importante es aprender a respetar

a los demás y en general.

Valores. Valores, sí.

Aquí venimos a aprender y cada uno una cosa.

Es que somos seres completamente distintos.

El agua está casi. Ya está hirviendo.

¿Sí? Pues vamos a ponerle el puntito de sal y el aceite.

(MEDITA)

Tengo una araña y tengo por ahí una escurridera también.

Si la podemos poner en la pila.

Y mientras se nos cuece la pasta,

cuéntanos, has escrito un libro infantil.

Sí.

Es la historia de una caracola de mar

que un día descubre que tiene alas,

porque ha pasado toda una evolución. Entonces, echa a volar

y descubre la naturaleza. Ajá.

También se da cuenta de que no está sola,

que hay muchos y de muchos colores. O sea, que hay otros pajaritos.

El proceso del cuento es muy bonito,

porque le permite a un padre hablar de temas.

Puedes hablar de las razas humanas... De las diferencias en general.

De las diferencias, de que todos somos iguales,

de que hay que proteger la naturaleza, porque es la madre.

Y, luego, con esta obra tuya hicieron una falla, ¿no?

Sí, hace dos años. ¿Y la quemaron?

La quemaron y no sabes qué gusto.

Quemarla y ya.

Y la verdad es que me hizo mucha ilusión.

Qué bueno. Hacer una falla en Valencia es...

Además, vives en Valencia. Sí.

Es una maravilla. Tierra adoptiva.

Voy picando cebollino para el plato, que lo tenemos a punto.

Nosotros no la escurrimos mucho, porque es bueno que guarde humedad.

¿Que guarde humedad? Vale. Sí.

¡Chef, menudo platito nos has hecho!

Ha quedado un platito chulo. Ya te digo.

Paola, por favor.

Haz los honores. Es curioso, no le has puesto aceite,

a la pasta ni mantequilla, nada. Así, tal cual.

(RÍE)

Qué bueno. ¿Sí?

¡Buah! El piñón todavía no lo he notado,

pero lo que es la cecina y la seta, que no la puedo diferenciar,

le da un punto.

Es curioso porque, si lo piensas, podríamos hacer

con las dos setas una especie de boloñesa

sin carne. Con sabor.

Con sabor intenso. Sí.

Bueno, Paola, un placer.

Espero que hayas disfrutado del día. Sí, yo me llevo el plato.

Dame un abrazo, hombre.

Muchas gracias. Igualmente.

Y cuenta con nosotros. Vicente.

Para lo que quieras.

El señor de los bosques - Sierra de Cebollera

03 feb 2019

La modelo y diseñadora Paola Dominguín acompaña a Vicente Sevilla a la riojana sierra de Cebollera, en la vertiente norte del Sistema Ibérico. Rodeados de un hermoso paisaje encuentran setas del ajo, un clitocibe ansiado verde, una estrofaria verde azulada, y una seta borracha. Además, conocen a una fabricante de toneles y a un artista ermitaño. En la cocina, el chef Diego Ferrer les propone una receta de pasta fresca con cuerno de la abundancia, chalota, membrillo y cecina de León.

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