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Para todos los públicos El paisano - Elantxobe (Euskadi) - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Hola, soy Edu Soto,

y de pequeño soñaba con llegar lejos, muy lejos.

Por eso, quería ser jugador de baloncesto.

Nací en Mataró, vivo en Madrid y a la que puedo...

me voy para Águilas, el pueblo de mis padres.

Allí me siento un explorador, como cuando iba de pequeño.

A mí, los pueblos me llaman.

De hecho, yo lo que quiero es "pueblear".

Vale, la palabra no existe, pero molaría, ¿verdad?

Así que, paisanos y paisanas, me pongo en marcha.

(Música cabecera)

"Me dirijo hacia Elantxobe,

un pueblo pesquero situado en la costa vizcaína,

a 50 km de Bilbao.

Aquí viven 363 paisanos,

y con ellos voy a pasar 48 horas".

(Música)

(APLAUDEN, VITOREAN)

¡Ole!

¡Buenas noches, paisanos de Elantxobe!

(APLAUDEN, VITOREAN)

(Música)

(Música animada)

Sí, sí, por aquí, claro que sí, sabes bien que estoy en la luna,

y además, la verdad, vale más esperar...

Mira, aquí tenemos a un caminante.

¡Aúpa ahí! Aúpa. ¿Qué hay?

¿Qué tal? Muy bien.

Oye, que te veo enfilado por la carretera.

Sí, sí, ya para ir para el monte, poco a poco.

¿Y vas muy lejos?

No, de aquí, una horita, dos, más o menos, sí.

¿Te puedo acompañar? No sé si dos horas,

pero un trocito, ¿te puedo acompañar?

Sí, vale. ¿Dejo el coche ahí, y te acompaño?

Vale, vale. Venga, pues aparco aquí...

(Música)

Muy buenos días. Muy buenas.

¿Cómo te llamas? Jesús Mari, Txiki.

¿Txiki? Más conocido, sí.

A caminar, ¿no? A caminar, a andar, sí.

¿Es cuesta arriba, o qué? Sí.

Aquí el gimnasio es subir y bajar.

Aquí, para ir a por el pan, ya estás haciendo gimnasia.

Sí, exacto, sí.

Hola, Txiki, buenas noches. ¿Dónde estás? Míralo.

Aúpa, ahí.

¿Qué tal la caminata hoy? ¿Has ido a caminar?

No, hoy no.

Es que el otro día...

Lo pillo ahí, caminando ya, le digo: "¿Dónde vas, vas muy lejos?".

Y me dice: "No, una horita andando".

Oye, Txiki, vas a buen ritmo, ¿no?

Sí, un poquito.

Y así, ¿una hora o dos, me has dicho?

Sí, una hora, dos...

Jo, macho. Sí.

No sé te si voy a llegar yo, igual te...

igual te espero a mitad de camino. A mitad de camino, vale.

Jo, este hombre me va a matar.

¿Esto es Txiki, o el conejito de Duracell?

(Risas)

Aquí yo un mesecito contigo, y vuelvo a Madrid

hecho un Schwarzenegger, ¿eh? Sí.

No paraba, no paraba.

Digo: "A ver dónde tiene la pila, se la quito, y se para un rato".

(RÍEN)

Ya estamos llegando al pueblo.

¿Es cuesta arriba, o qué? Sí.

Al que no está acostumbrado, es un poquito cuesta.

¿Un poquito, Txiki?

Oye, Txiki, pero hostia...

¿Eh?

(RESOPLA)

La de cuestas que hay aquí, por Dios.

Aquí no tenéis cuesta de enero,

aquí tenéis cuesta de enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio.

¿Y esto no se relaja, no...? No.

¿Esto es a este nivel todo el rato? Sí.

Bueno, casi, sí.

Y un poquito más fuerte, también.

(RESIGNADO) Más fuerte también, claro.

Txiki, tú eres el primer tío 4X4 que conozco,

tú tienes tracción a las cuatro ruedas.

Eres como Hulk...

pero en Txiki.

(RÍEN)

Aquí hay un cruce de caminos.

Uno va para... los dos van para Ogoño.

O sea, podemos coger este, o este.

Sí, aquí hay más cuesta.

Aquí hay más cuesta, pues vamos por este, ¿no?

No, no, vamos por aquí.

(RESOPLA)

Este...

Estaba ya, que yo ya no podía más, oye.

¡Hostia, Txiki, no jodas!

Y de repente, por fin llega a un mirador....

(AHOGADO) "Txiki, vamos a parar un momento, vamos a parar un momento".

Por suerte, Txiki dijo: "Vamos a parar. Mira, el mirador de Europa".

Es para que descanse la gente el primer tramo.

(RESOPLA)

¿Por qué es el mirador de Europa?

Porque Inglaterra y todo está ahí, enfrente.

"Ahí está Inglaterra, y todo está ahí".

Y yo mirando, digo: "A ver si veo la torre del Big Ben".

Él decía: "Está ahí, ahí está, ahí está"

Cuando el hombre conquistó la Luna, no te hizo ninguna ilusión, ¿no?

"¿La Luna? Pero si la Luna está ahí, joder".

(RÍEN)

Para ti todo esto muy cerca, y muy... y tal.

¿Tú has ido nadando a Europa?

No, no, yo he sido marino, marino.

¿Ah, sí? Sí.

¿Cuál es el mejor lugar que has ido?

Yo, a mí me ha gustado siempre Bélgica.

Me ha hecho recordar más al sitio nuestro,

porque la gente sale más a tomar cervezas, y esto y lo otro.

Allí... En los otros países... en Francia no hay vida por la noche.

¿Qué son, unos sosos, los franceses, o qué?

Bastante sosos, sí.

(RÍE)

¿No les invitarías a hacer una excursión contigo?

Me imagino a los franceses: "Por favor, caballero...".

Y el tío: "Tira, francés, coño, tira, tira, tira".

Y dice: "Los franceses no hablan".

No es que no hablen, están muertos,

que no les da para hablar y caminar a tu lado.

Vamos a seguir para arriba, ¿no? Sí.

Yo ya me... he cogido aire.

¿Has descansado? Sí, venga.

Joder, Txiki.

Tengo agujetas hasta en las uñas, o sea...

De repente... En este pueblo me he dado cuenta

de que existen músculos de mi cuerpo que no sabía que tenía.

(RÍEN)

Txiki, fue un placer andar contigo.

Gracias por dejar que te acompañe, aunque sea a la distancia.

Gracias, maestro.

(APLAUDEN)

(Música)

Observen, damas y caballeros, la inmensidad del mar Cantábrico.

En aquella dirección, que es dirección... este,

está Donosti, Francia. En esta otra dirección, acompáñame,

está el monte Ogoño,

y detrás estaría Bilbao, Cantabria, Asturias, Galicia...

Y aquí, en pleno corazón del golfo de Vizcaya... Elantxobe.

(Música)

A ver qué pone aquí...

(LEE) "Artarri Elkartea".

Vamos a ver qué es esto, ¿no?

Hola, buenos días. Hola, buenos días.

Me llamo Edu. Edu.

Yo me llamo Pedro, de mote Sosobal, me suelen llamar.

¿Mote cómo? Sosobal.

Sosobal, Sosobal. Sí.

Pedro, buenas noches.

Buenas noches. Buenas noches.

Nos costó un poco entendernos, ¿eh?

(RÍEN)

¿Qué tienes, un bar?

¿Cómo que un bar? ¿Esto es un bar?

Bar y "txoko". ¿Un "txoko" qué es?

Aquí puedes hacer comidas, cenas... todo. "Ametetakos", todo.

Coño, pues un bar.

No.

O sea, que si yo paso por aquí y veo que hay cosas,

entro y te digo: "Ponme un vino". Y yo te digo a ti que no.

No, no, no, claro, porque es de los socios.

Vale, vale, vale. A ver si me entiendes.

Que nada más entrar, te pregunte: "¿Qué es esto, esto es un bar?".

Y tu: "¡No!".

Vale, Pedro, lo siento, es que me costó pillarlo,

es que yo soy un tío un poco cuadriculado, ¿sabes?

Yo veo algo de madera, con cuatro patas, y digo: "Esto es una mesa".

Y yo veo algo de hierro, con dos patas y digo:

"¡Pero si esto es Txiki!".

(RÍEN)

¿Cuántos socios sois aquí?

Aquí somos 42. Joder.

La mayoría somos marinos, la mayoría, claro.

Ya he visto ahí que tenías un chisme...

Eso es un telégrafo de máquinas. ¿Me lo enseñas?

O de puente. Sí, hombre.

En qué momento se me ocurrió pedirte que me lo enseñaras.

(RÍEN)

Eso, del puente te dicen a ti...

Yo soy el departamento de máquinas, llevando las máquinas,

y entonces desde el puente te dicen: "Punto muerto". Pues para, ¿no?

"Atención, máquinas". Entonces, cuando tú das esto.

¿Tú sabes utilizar esto?

Por supuesto, ¿no voy a saber? Coño.

¿Tú por qué sabes de esto, eras el que le dabas al bicho este?

No.

Yo no era...

yo era de máquinas.

Por eso, ¿tú le dabas a esto, ¿no? No.

Yo tengo que hacer lo que me digan ellos, a ver si me entiendes.

Yo tengo que responder al puente, que es el capitán.

Pero coño, tú le dabas a esta máquina.

No señor, me tiene que dar de arriba. Ya, pero tú le...

¡"Cagüen" Dios! ¡Claro!

El de arriba manda, pero tú hacías así con la manivela esta.

Pero me tiene que dar el...

¡El mismo mando tiene el capitán en el puente, cojones!

Que sí coño, pero le dabas tú.

¡Porque él tiene que coger mi atención arriba!

Eso te estaba diciendo yo. Ah, la hostia.

(RÍEN)

Joder...

¿Quién me mandaría a mí lanzarme a ese mar abierto?

Menudo lío montamos con el telégrafo.

Estábamos diciendo lo mismo, y parecía que estábamos enfadados,

eso parecía el "Sálvame Deluxe".

(RÍEN)

Decirme: "¡Que no, que yo respondo al puente!

A ver si... a ver si te enteras".

Y yo: "¿Le dabas tú?". Y tú: "¡Pues claro!".

(RÍEN)

Luego había otro que hablabas al puente, hablabas.

"¿Sí, cómo? Sí, vale, tal". Cuando esto no funcionaba.

Y cuando el telégrafo no iba,

las órdenes se daban hablando por el aparato este...

(RÍEN)

Y más lío aún.

Esto, con la voz.

Sí, había otro cacharro...

Y tú: "¡Vete poco a poco, joder!".

No, yo no.

¿A ti quién te manda?, el capitán.

Entonces, a ti el capitán te dice... Es el que manda.

Por supuesto. Es Dios.

Por supuesto, en el barco es Dios.

Es Dios. Es Dios.

Si el capitán te dice algo y tú sabes que se está equivocando,

¿qué haces, se lo dices? ¡Hombre, no!

¡Por supuesto que le digo! Entonces, no es Dios.

"Tú has mandado avante...". ¿Cómo que Dios? Dios, no.

¿Dios quién es? ¿Tú eres Dios, o qué? No te jode.

(RÍE) ¿El capitán no era Dios?

A ver si me entiendes, joder. El capitán...

(RÍE) Me estás tomando... (RÍE) Que no, coño.

A mí el cachondeo... Que no, te lo estoy...

No me toques los huevos.

(RÍEN)

Bueno, la que estábamos montando ahí los dos. ¿Sabes qué?

Que da igual quién hablara por el tubo,

si a ti no te hace falta un cacharro de esos:

te pones a chillar, y te oyen desde la sala de máquinas,

y te oyen hasta en el puente, y te oyen hasta en el puerto.

(RÍEN)

¿Tú me harías de capitán, y yo te hago de lo que hacías tú?

Sí, hombre, sin ningún problema. ¿A ver?

Coge el micro, y yo estoy aquí, esperando tus órdenes.

Sí, hombre, venga. Capitán Sosobal.

Sí. Estoy parado ahora, ¿eh?

Y tú, Sosobal, maquinista. Capitán Casiano.

¿Tú eres capitán Casiano? Casiano, yo el capitán Casiano.

"Yo, capitán Casiano".

(RÍEN)

Yo, hasta me giré para ver si había llegado alguien.

¿Dónde está?

Dice: "¡No, joder, yo soy el capitán Casiano!".

(RÍEN)

Atrás poca.

Me tengo que ir para el otro lado.

Por supuesto. Y de la máquina responden: "Atrás poca".

Pero eso lo responde la máquina sola.

¿Cómo la máquina sola? Lo tienes que hacer tú, joder.

Ah, yo tengo que responder.

¡Ahora! Atención, máquinas.

Ahí. No, no, no, no. Capitán Casiano.

No lo tienes que hacer con voz.

Me has dicho que te responda, joder. ¡"Cagüen" Dios, la hostia!

¿No ves que el telégrafo tiene luces? Ah, ya, ya, vale.

Es que para ti es alemán, tío. Por eso te digo,

no me estoy quedando contigo. La hostia, joder.

¡Cállate, habla menos y escucha, cojones!

Venga.

Poca.

¡Toda!

A toda hostia. A toda hostia.

Punto muerto.

Punto muerto. Yo sí que estoy muerto ya.

Para. Venga, paro ya.

Pedro, ¿sabes una cosa? Me gustó aprender contigo,

fuiste un buen capitán,

y ya voy por la vida.... dando órdenes, como el capitán Casiano.

(RÍEN)

A ver.

¡Pedro, levántese todo!

Levante, levántese todo.

(Risas)

Avance lateral poca.

Avance lateral, avance, avance lateral.

Más, más, un poquito más, era poca, pero un poquito más. Vale.

Ahora, avance hasta el escenario a toda máquina.

(RÍEN)

Bienvenido, capitán Casiano.

(Risas)

(RÍE) ¿Qué tal, capitán? ¿Cómo me ves?

Hostia, que me... que me...

(RÍEN)

Yo te he hecho subir al escenario

porque yo tengo un regalo para usted.

Espérate aquí, te voy a dar un regalo,

para que veas que no es mentira.

(Música emotiva)

(ADMIRADOS) ¡Oh!

Esto, capitán Casiano, es para usted, en muestra de mi cariño.

"Eskerrik asko". Pero ábrelo, joder.

Aquí, aquí, aquí está. Aúpa ahí.

(Música emotiva)

(GRITAN CONTENTOS)

(APLAUDEN)

Capitán, a sus órdenes.

Gracias.

(Aplausos)

(Música emotiva)

"Qué momentazo acabo de vivir con Pedro.

Aprender no siempre es fácil, pero vale mucho la pena,

y las lecciones del capitán Casiano me han hecho recordar

que en la vida la maestría y la experiencia

tienen un valor incalculable".

(Música)

Hola, muy buenas. Hola.

¿Qué tal, cómo estáis?

Muy bien, fíjate cómo estamos. ¿Cómo estás aquí? Estás divina.

Estamos divinas.

¿Cómo te llamas? Arantxa.

Arantxa, yo me llamo Edu. Edu, muy bonito también, sí.

Aquí venís a tomar el sol, a bañaros...

A tomar el sol... Tenemos la playa, pero esto es muy cómodo.

No te manchas los pies de arena... Nada de nada.

Lo que pasa, que esto lo ves muy tranquilo,

pero agosto y julio ha sido...

¡Espantoso!

Tú vienes aquí de veraneo, ¿no? Venimos de veraneo, sí.

Y cuando empieza el frío, te largas. Nos vamos ya, para...

Como tope, Todos los Santos, que es el 1 de noviembre,

ya nos vamos, cerramos las casas y nos vamos, ya no venimos en invierno.

¿Estás jubilada, o algo?

Yo no he trabajado nunca.

Estoy jubilada desde que me casé.

Qué maravilla. No he trabajado jamás.

¿Y eso cómo se lleva? Que he tenido un marido maravilloso.

Has tenido bastante suerte, ¿no? Claro que he tenido suerte.

¿De qué te hubiera gustado trabajar, si hubieses tenido oportunidad?

En el alambre.

(RÍEN)

¿Qué es eso del alambre? Nada.

-Nada, nada.

(RÍEN)

Arantxa...

De maravilla.

De maravilla.

Para ti el trabajo, ¿qué es?

Lo hacen los demás de los mortales mientras tú te tuestas al sol.

Claro.

Bardem hizo "Los lunes al sol",

y tú haces lunes, martes, miércoles, jueves, viernes...

(RÍEN)

Pedro, en el barco a lo mejor el capitán es Dios,

pero en la tierra es Arantxa.

(RÍEN)

Tú has sido una vividora, ¿no? No, no, no.

No en el mal sentido. Sí, bien. Sí.

De vivir bien. De vivir bien.

Gracias a Dios, muy bien. Una "bon vivant".

Gracias a Dios, muy bien. No me puedo quejar de la vida.

Yo ahora sí que me quejo de... ¿De qué?

De calorcete.

Más agua no puedes tener si tienes calor.

De momento, me voy a quitar...

Hace calor, hace calor.

Aguántame esto, si no te molesta. No, no.

¿Tú te bañarías conmigo? ¿Contigo?

Quiero decir, no juntos... Ahí, en el agua.

Pero que hay mucho sitio, tampoco hay que rozarse.

Claro que hay sitio, fíjate si hay sitio.

Por eso digo, que no te asustes. ¿Qué me voy a asustar?

No me asusto por nada o por casi nada.

¿Me acompañas un poquito? Me acompaño y tú te metes.

Venga.

Los calcetines me los quito también. Hombre, pues sí.

Vaya pareja que hacemos.

Vamos a enseñar esta diferencia de tono.

Blanco y negro. Claro.

Tú trabajas y yo disfruto. Tiene que ser así.

"Claro, tú trabajas y yo disfruto". (RÍEN)

Blanco, trabajar. Negro, disfrutar.

Perdona que te contradiga, Arantxa,

pero a mí me puso a trabajar un rato el capitán Casiano y acabé negro.

Voy a meter el pie, a ver cómo está agua.

No, báñate. A ver qué te parece.

¡Joder!

Hijo... ¡Hostia!

De eso nada. Joder no, pero está fría.

Está fresca.

"¡Que no está fría, que está fresca!".

O sea, Inglaterra está aquí al lado. En el pueblo casi no hay cuestas.

En un sitio donde servís de beber y de comer no es un bar.

Y el agua no está fría, está fresca.

Me estáis volviendo un poco loco, ¿eh?

¿Qué haces? ¿Vas al agua tú? Claro.

Me estás dejando en evidencia entre el color y la valentía.

Claro, a ver.

Pero no has gritado ni nada. Es que estamos acostumbrados.

Tengo que arreglar esto porque estoy quedando muy mal.

Voy a por ti.

(GRITA)

¡Qué fría está!

(Música alegre)

Parece como... Esto se mueve.

Vamos a preguntar.

Buenos días. ¡Hombre! Buenos días.

Yo soy Edu. ¿Cómo te llamas? José Antonio. ¿Qué hay?

José Antonio. No, siéntate, siéntate.

Es que he llegado hasta aquí y me he encontrado esta cosa.

No sé lo que es. Una plataforma.

¿Qué hace esto? Pues viene el autobús,

se mete aquí.

Entonces, el chófer, con un mando,

le da a ese aparato que está ahí.

Es una máquina giratoria. Ahí hay un motor. Se pone a girar.

Gira el autobús y otra vez sale.

O sea, el autobús acaba de llegar, le da al mando a distancia,

se gira y se vuelve. Y sale.

Buenas noches, José Antonio.

Menos mal que te encontré.

La redonda del bus me tenía más intrigado

que el peinado de Donald Trump.

(Risas)

O sea, es una plataforma giratoria para que el autobús gire

sin tener que hacer nada.

Oye, dime la verdad, ¿eso quién se lo inventó?

Arantxa, ¿no?

Mira, ahora viene el autobús. No me digas.

¿Viene un autobús?

¡Ahí va, ahí va! Mira.

Además, lo tiene que meter justo.

Llega ahí... Quieto.

¿Ves? Ahora aquello se enciende.

Se va a encender. Ya está encendido.

¡Toma ya! Ya está girando.

Muy guapo.

Es la maniobra más cómoda que he visto en toda mi vida.

¡Anda que te has esforzado mucho, macho! ¡Lo tienes chupado!

¡Así también lo hago yo!

¿Y usted le da muchas vueltas a...?

¿A qué? A la vida.

Ya lo creo que he dado vueltas. ¿Sí? ¿Has dado vueltas?

Sí, sí, sí. Yo he sido marino.

¿Ha sido marino? Sí, sí, sí.

Entonces has dado unas cuantas. Sí, trece.

¿Trece qué? Vueltas al mundo.

Trece vueltas al mundo has dado. Sí.

¿Y cómo las has contado? ¿Cómo se cuenta una vuelta al mundo?

Empiezas por un lado y acabas por el otro, ¿no?

Sí, empiezas las campañas...

Las primeras campañas eran de un año.

Has estado un año fuera de casa. Sí.

Bueno, no llegué al año, once meses.

Joer. Dejé un bebé

Un bebé de dos meses y medio.

Y es muy triste que, cuando vengas, la hija...

Joer.

Pues que se agarra a la falda de la madre...

(Música emotiva)

...y no sabe quién eres.

Y como yo muchos, claro.

Claro, ella no te reconocía. Claro.

Siempre que venía, la hija era más grande.

Hasta que...

Ahora tengo nietos.

Uno de 23 y otro de 18 años. Esos los vas a disfrutar.

Esos los disfruto como...

Disfruto.

Oye, José Antonio, qué duro marcharse

y dejar en casa a la familia.

Es algo que me imagino que uno lleva dentro.

Así que, con tu permiso,

voy a bajar a darte un abrazo a ti y a todos los marinos de Elantxobe

porque seguro que todos sabéis lo difícil que es estar

fuera de casa, y sois unos campeones.

(Música emotiva)

"José Antonio me ha hecho ver que hay una gran distancia

entre lo que creemos urgente y lo que es de verdad importante.

Su historia refleja muchas historias.

Siempre estamos liados con obligaciones, trabajo...,

cuando lo esencial es estar con los nuestros.

Por eso entiendo que lo más importante para un marino

sea volver al hogar, que ni el mar puede distanciar".

(Música emotiva)

Mira qué barcos de pesca.

Esta debe ser de pesca deportiva.

Oye, ven, que parece que hay un barco que se va.

¡Hola!

¿Qué hacéis? ¿Os vais o qué?

Vamos a dar una vuelta ahora a ver si pescamos algo.

Mira, yo me llamo Edu. Y yo Txato.

Txato, encantado. Hola. Josu, encantado.

Josu. ¿Yo me podría subir?

Sí, sube. A pelo, ¿eh?

Sí. Yo me voy.

Cuidado, ¿eh? Hostia.

Oye, ¿marea mucho esto? Un poco.

¿Sí? Sí.

Qué bien.

Oye, nos vamos a sentar porque esto se puede mover un poco.

Así estamos mejor, ¿verdad? Sí, así mejor.

Más cómodos. ¿Tú eres pescador o qué?

Fui, fui. Ahora estoy jubilado.

Y ahora ya no...

Has estado toda la vida pescando. Sí.

Desde los 14 años, que empezamos.

Tu padre también era pescador. Sí.

Y tu hijo ya no. No.

¿Tienes hijos? Una hija y un hijo.

Y ellos no han querido seguir. No.

Nadie. No quieren.

La juventud, la mayoría de hoy en día, no quiere pescar.

¿Te da pena que no sigan el oficio o lo entiendes?

Lo entiendo.

Ahora hay otra cultura, pues otras cosas quieren hacer.

Esto es muy duro, ¿eh? Sí.

Esto es duro.

¿Qué haces cuando te mareas?

¿No te has mareado nunca? No.

Alguna vez, ¿no? No.

Y si yo me mareo, ¿qué hacemos?

O tienes que aguantar si vamos a la mar,

o si no, te dejo en puerto y ya no vienes más.

(RÍE) Se acabó. Se acabó.

Txato, buenas noches.

Tú no te andas por las ramas.

Al lado tuyo, Risto Mejide es un Teletubbie.

(Risas)

Voy a ponerme así un poquillo, a ver si...

Joder.

No veas, ¿eh?

Ay.

Cómo se movía aquello, macho.

Y venga balanceo, venga balanceo.

Estaba dando más vueltas que el bus en la plataforma giratoria.

Todo me daba vueltas.

(Música cómica)

Joder.

Hostia.

¿Hasta dónde hay que ir? No es que yo tenga prisa.

¿Para ir a pescar? Una hora y pico.

(Irrintzi)

Hostia.

Y en mitad del vaivén del barco de repente suena el móvil, y oigo...

(IMITA UN IRRINTZI)

Digo: "Hostia, que vienen los indios".

¿Vienen los indios por mar?

¿Qué pasa en este pueblo, por Dios? Cómo sois.

"Bai".

Oye, qué sonido de móvil más raro. Sí, el "irrintzi".

¿Qué es, una cosa del País Vasco? Sí.

Esos que hacen: "¡Ay!".

(Risas)

"Irrintzi".

¿Lo he dicho bien? (PÚBLICO) Sí.

"Irrintzi". A ver, Txato, que mola, pero discreto no es.

Eso un día te suena en la iglesia y, claro, se asusta todo Dios.

(Música)

Oye, ha parado un poquito. ¿Hemos llegado?

Sí, hemos llegado al caladero. Vamos a echar el aparejo

a ver si pescamos algo. Venga.

Vamos a pasar a la acción. Sí.

Mejor que las palabras. Tú eres un tío de acción.

OK. Vamos ahí.

Hostia.

Y yo soy más de palabra, ya te lo digo.

A ver.

Hostia, ¿esto no te corta? No.

¿Me aguantas esto?

¿Qué hago, aguanto aquí?

Sí. Como me corte la mano...

Como te cortes la mano, qué quieres que te diga yo.

No te haces responsable, ¿no?

¡Los huevos! Los huevos, sí. Perdón.

Muy fino, muy fino. "¡Cuidado con los huevos!".

Y me veo el hilo entre mis piernas.

Gracias por el aviso, porque, si no,

más que cenar pescado hubiésemos cenado huevos rotos.

(Risas)

Mira, ¿eso qué es?

Una cantu cabra, mira.

Mira lo que hemos pescado. Oye, eres un máquina.

Ahora en serio, Txato, gracias por llevarme de pesca.

Fue una experiencia irrepetible.

Con el mareo que pillé, te prometo que no la repito más.

Antes me subo al Everest con Txiki.

(Música)

Vaya hostias le dan.

¡Hola, chicos!

¿Cómo os llamáis?

Yo Aritz. Aritz.

Hodei. Hodei.

Lander. Lander.

Isai. -Y yo Ioritz.

Yo soy Edu.

Qué nombres más guapos, ¿eh?

Cuando os conocí, digo: "¿Esto es una cuadrilla

o la Patrulla-X?".

¿Y tú qué haces jugando descalzo? Si no, las chanclas se te escapan.

Ah, que tú ibas con chanclas. Sí.

¿Cuánto rato llevas aquí jugando? No sé, media hora.

¿Más de media hora? Sí, 40 minutos.

Unos 40 minutos descalzo.

A ver, Hodei.

¿Has venido descalzo? Ah, no.

Menos mal, porque tú juegas descalzo.

Qué pasada, ¿no? Un superpoder que tienes, ¿no?

Ni Superman va descalzo. Claro, porque no es de aquí.

Juegas descalzo porque no quieres que la chancleta salga volando.

Claro que sí, Hodei.

Es mucho mejor conservar la chancla que el pie. Dónde va a parar.

Esto es como... Como el frontenis.

Como el frontenis, ¿no? Sí.

Estas son las palas de aquí. Es un poco más difícil.

-Solo hay tres y algunos tienen que jugar con la mano.

¿Estáis jugando con la mano? Sí, unos.

¿Pero qué os pasa aquí?

Uno descalzo y el otro dándole a la pelota con la mano.

¿Alguna vez os habéis roto un dedo de darle a la pelota con fuerza?

No. -No.

-Tiene sus consecuencias, pero... A ver las consecuencias.

Toda la mano roja, hinchada de darle a los pelotazos.

¿Te apetece jugar? ¿Si me apetece jugar a mí?

Pero con la pala, no vaya a ser que se te hinche la mano.

¿Me visteis un blandengue o qué?

Me visteis un flojeras, un delgaducho.

Pues yo también puedo ser un superhéroe, así que...

sin pala.

A hostias.

(Música)

¡Eh, no vale!

He hecho un churro.

Voy otra vez.

Mira el pequeñín. Toma ya.

¡Ahí va!

Qué daño me he hecho, macho.

¡Otra vez yo no, cabrones!

Joer. Ya pica, ¿eh?

Chicos, gracias por dejarme jugar con vosotros.

Me lo pasé muy bien. No se me dio mal.

Para ser mi primera vez,

tuve las pelotas vascas bien puestas.

(Música)

Hola, buenas.

¿Qué tal? Yo me llamo Edu. ¿Cómo te llamas?

Yo soy Patxi. ¿Qué tal, Edu?

¿Qué haces por aquí?

Estoy preparando el tema para esta tarde,

que tenemos entrenamiento.

De esto, ¿no? Sí, de esto.

Como canoas. Bueno, un poco más grandes.

Son traineras. Traineras.

Traineras, sí.

Es la modalidad de remo que se hace en el Cantábrico.

¿Un deporte aquí nacional? Casi.

Sí, ¿no? Sí.

Es que me suena. Me suena haber visto esto.

Aparte de verlo en Inglaterra. Pero aquello es otra modalidad,

es banco móvil. Esto es banco fijo.

El culo no se mueve, digamos. La diferencia con aquello,

que el culo se mueve. Me encanta la diferencia.

Allí mueven el culo, aquí no. Aquí todos quietos.

(Risas)

Lo hacéis más o menos igual, pero ellos con culo móvil

y vosotros con culo fijo.

O sea que los ingleses mueven tanto el culo

que parece que están haciendo twerking,

y aquí tenéis el culo más clavado que Arantxa en su tumbona.

¿Tienen mucha afición aquí los chavales jóvenes?

Bueno, es gente del pueblo y de la zona también,

de los pueblos cercanos que están por aquí.

Aquí no hay espacio. No sé si habrás conocido el pueblo,

pero es un poco... He bajado y subido mucho.

No hay espacio para campos de fútbol o para canchas.

Cierto, cierto. Lo que tenemos es la mar ahí.

Patxi, si esta tarde vais a salir a remar,

si me metéis ahí, igual no da mucho cantazo.

No. Me gustaría.

Pero tendrás que aprender algunas técnicas.

¿Técnica de qué? ¿Cómo se coge, así?

Pero aquí no lo vas a aprender.

Tenemos una piscina arriba

donde enseñamos un poco a los principiantes como tú.

¿Metéis una barca en la piscina? Más o menos.

Mejor lo ves. Ah, vale.

Y te lo enseño allí. Hostia.

No me cabe en la cabeza, una piscina con el pedazo remo ese.

Qué guapa la piscina para entrenar que tenéis.

(ASOMBRADO) ¡Ah! Lo que te comentado,

no tenemos la embarcación aquí. Ahora entiendo.

Os lo habéis montado muy bien aquí. Claro.

Son como dos piscinas aquí bien grandes.

Como dos bañeras para los hermanos Gasol.

Siéntate aquí.

¿Esto aquí? ¿Los pies así?

Cógeme esto. Te cojo eso, vale.

Hay que coger el remo con las dos manos.

Sí. Coges...

Vienes... Llevas... Hostia.

Me puse yo a practicar y parece fácil, pero no lo es.

Saca las manos.

Cuando llegas aquí, tienes que sacar las manos.

Pero tienes que...

No mires todo el rato al remo, tienes que ponerte...

Venga. La cabeza recta, y arriba.

"¡El remo cógelo con las dos manos! ¡Empuja para ti! ¡Venga!

¡La barriga rígida! ¡Espalda recta! ¡Mira al frente, no mires al palo!".

(Risas)

Y luego me dices que hay que ir al ritmo.

¡Va! ¡Ahí!

"Va" es "meto el remo". Metes el remo.

¡Va! Va.

¡Ahí! ¡Ahí!

¡Va! ¡Ay!

¡Va! ¡Va! ¿Así?

¡Va! ¡Va! ¡Va!

Con la postura.

¡Va! ¡Ay! ¡Va! ¡Ay! ¡Va! ¡Ay!

¡Va! ¡Ahí va! ¡Que te está acelerando!

Y cada vez más rápido. ¡Va! ¡Ay! ¡Va! ¡Ay!

¡Va! ¡Ahí va! ¡Te estás pasando ya!

Y yo al final ya estaba: "¡Ay, ay, ay, ay!".

¡Va! ¡Va! ¡Que no puedo más!

¿Cuándo acaba? ¿Cuántas llevo ya?

Pero "¡ay!" de dolor que me hacían los brazos,

que no podía más.

(Aplausos)

Patxi, luego hablamos, porque queda la salida al mar en remo,

que fue épica.

(Música)

Fijaros bien, porque Elantxobe es un pueblo mar y montaña.

Aquí veis el puerto pesquero y deportivo,

pero es que la montaña llega hasta el mar,

y el pueblo está incrustado aquí, en la falda de la montaña,

que veis, las casas van subiendo, subiendo, subiendo.

Pues bien, ya hemos visto el puerto, la zona baja del pueblo,

ahora vamos a descubrir cómo es la parte más alta,

la de montaña.

(Continúa la música)

Oh, oh, oh. Mira, mira.

Aquí vamos a entrar en un conflicto.

¡Échate! ¡No hay sitio! ¿Qué hacemos?

Vamos a ver, porque esto... Esto es interesante.

¿Has visto el coche? Ven, ven.

Vamos a ver este.

¿Ahora qué hacemos, joder?

Hombre, no sé, aquí en el norte solemos tirar más que nada de rango,

y creo que... Tu coche no sé de qué año será...

A ver, ¿tú cómo te llamas?

Yo me llamo Iker, pero me llaman Pipi.

¿Tú qué dices, que me tengo que apartar yo? ¿Por qué?

Hombre, pues porque este coche tiene más antigüedad que el tuyo

y es una cuestión de respeto.

Pipi, buenas noches.

Tú tenías la solución perfecta, ¿eh?

"Aquí vamos por rango", o sea, por antigüedad.

Vamos, que pasas tú siempre primero,

a no ser que venga aquí alguien con un tronco-móvil.

(Risas)

Me aparto y pasas tú. Venga.

Vamos para allá.

¡Venga, tira!

Oye, para, para, para.

¿Por qué no te aparcas ahí y charlamos un rato?

Venga, va.

Entonces, veo cómo intentas arrancar el coche.

Va, es que estos coches no van... no van finos, ¿eh?

(Motor)

(IMITA MOTOR)

Digo: "Hostia, a ver si se le va a romper ahora, la jodemos".

(Motor)

Ha costado, ¿eh?

Oye, ¿qué ha pasado, macho? ¿Qué ha pasado?

No sé yo.

No se te habrá jodido el coche ahora, macho.

Oye, es como rojo el líquido este.

Mira, ahora entiendo por qué le llaman Pipi,

porque es que el coche también tiene pérdidas.

(RÍEN)

¿Qué hace un tío como tú...? En un sitio como este.

Es que te veo muy distinto

a lo que me he ido encontrando por el pueblo.

Sí, eso me suelen decir bastante frecuentemente.

¿Por qué vas así? ¿Es una...? No, sin más.

Te mola, ¿no? Sí, sí, me mola y punto.

¿A qué te dedicas? Tengo una empresa de transportes.

¿Y tú...?

Es más, ahora mismo, por ejemplo,

estoy transportando ahí el cadáver de Kennedy,

ahí atrás en el maletero. (RÍE)

(Risas)

Vaya pinta más guapa que me llevabas, ¿eh, Pipi?

O sea, yo nada más verte pensé: "¿Este tío de dónde sale?

¿De Elantxobe o de un episodio de 'Corrupción en Miami'?

(RÍEN)

Un poco vaciletas eres tú, ¿eh? ¿Sí o no? Un poquito, ¿eh?

Tú me pareciste a mí que vendías un poco de humo, ¿no?

Igual que tu coche, que saca mucho humo.

Oye, ¿y tú qué haces aquí por...?

Estaba dándome una vueltita, iba ahora para el pueblo.

Te iba a decir: "Oye, déjame probarlo, pero..."

Bueno, si quieres.

O sea, tanto como montar, te puedes montar conmigo.

Eso sí, en este coche no se permite abrir las puertas.

¿Cómo? Hay que entrar a brinco.

Ah, ¿sí? Siempre. "Always".

Dije: "Hostia, Pipi, tu coche saca humo,

las puertas no se abren, pierde aceite".

Tú llevas el coche a la ITV

y lo que van a saltar son las alarmas, me parece a mí.

(Música)

¿Vamos a probar? Venga. Eh, pero...

Pero ¿que conduzco yo? Hombre.

Hostia. Para adentro.

¿No jodas?

Venga, vamos a probar.

Oye, si de aquí al pueblo se jode, no va a ser culpa mía ahora, ¿eh?

No, no, no.

Vamos, Edu, dale mecha. ¡Vamos, vamos!

¡Vámonos! ¡Vámonos!

(Música)

Vamos a ver. Vamos a ver.

Vamos a ver si echa para atrás.

Si vamos con la ley que has dicho antes.

¿Has visto cómo se echa para atrás? Este ya lo sabe, ¿eh?

Sí, sí, este ya sabe lo que hay. Este ya sabe lo que hay.

Venga, "come on". ¡"Go", "go", "go"!

(Continúa la música)

Hola, buenas tardes.

Bueno, y después voy por el muelle del puerto

y sentadas conozco a las chicas de oro del pueblo.

(Risas)

Que estáis aquí estupendamente, ¿no? Hombre. Muy bien.

En nuestro pueblito. ¿Sois todas de aquí?

Sí. -Sí.

-Y vivimos aquí.

¿Y vosotras de qué habláis cuando os sentáis aquí?

De todo, de nuestros tiempos... -De los maridos.

De los maridos.

Merche, María Ángeles, Mariví y Mari Tere, buenas noches.

Vaya cuatro patas para una mesa que sois vosotras.

Bueno, cuatro patas o cuatro picos de oro, ¿eh?

Vosotras os juntáis para hablar de vuestros maridos, ¿eh?

En casa seguro que a ellos les pitan los oídos

como el politono de Txato.

(GRITA)

(RÍEN)

El marido de esta y de aquella son campeones de jibiones.

¿Campeones...? De...

-De pescar. La sepia, la sepia.

¿Y el tuyo es un campeón o...? No, no, al mío no le gusta la mar.

Desde que se ha jubilado no pisa ni un barco.

Y entonces... ¿Y qué hace ahora él?

Nada. Vivir bien.

Estar en casa viendo la televisión o salir con los amigos.

-Nosotros pasamos bien el invierno. -Nosotras también.

-Porque salimos mucho aquí, al muelle.

-Y paseamos. -Vamos a Gernika también.

Estupendamente. ¿Con los maridos o sin los maridos?

Ah, si no vienen, da igual.

Oye, pues qué vida más tranquila, ¿no?

Exactamente. Celos ya no hay.

No, no. Uy...

Qué va. (RÍE) Qué va.

Oye, pues bien, ¿no? Mejor que no haya celos, ¿no?

Hombre, a estas alturas. -Ahora.

(RÍE) -A estas alturas.

¿Aquí no existe la infidelidad? Qué va.

-No, no.

-Por ahora, en nuestra época no. -No.

¿Os fiais de ellos o qué? Ahora sí.

(RÍE) Ahora ya... Ya no hay nada que hacer, ¿no?

Claro.

Si serían ricachones y dejan a las mujeres y cogen jóvenes,

pues entonces ya tendríamos ojo. Pero ahora...

No son ricachones, ¿no?

Estos no son ricos y quién les va a coger.

(Risas)

Y quién les va a hacer caso.

Que me dijisteis que ahora ya no tenéis celos ni nada, ¿no?

Ya los celos ya se han ido.

Aquí viene la revista "Hola",

y con la poca chicha que sacan en este pueblo,

la acaban llamando "Hola y adiós".

(RÍEN)

No somos cariñosas, ¿eh?

¿Cómo ha dicho? Que no somos cariñosas.

¿No sois cariñosas aquí en este pueblo?

Qué va. ¿No?

Qué va.

-Nosotras... No sé, famas. Los vascos tenemos...

Ellos serios y las mujeres también. -Las mujeres también.

Pero ¿y eso por qué? ¿Por qué? No sé. No nos sale.

No sale, no sale el sentimiento. Qué va. No sale.

-Porque nuestros maridos, fíjate, cuando hemos sido jóvenes

no nos han acostumbrado en echar la mano y pasear...

Ah, ¿ellos tampoco? No.

En echarle la mano e ir a pasear... Fíjate qué tontos, ¿no?

¿No os han dicho "te quiero"? Sí, eso sí.

Eso sí. Claro, qué remedio les quedaba.

-Pero yo nunca.

¿Nunca le has dicho "te quiero" a tu marido?

No. -Yo sí.

-Él sabe que yo le quiero.

Hombre, ya, pero una cosa es saberlo

y otra cosa es... Sí, pero a mí no me sale.

¿Cómo se llama su marido? José Manuel.

¿Cuántos años lleva con José Manuel? 51.

O sea, bodas de oro ya celebradas. Claro.

-Sí, el año pasado, sí.

Yo es que no sé si aguantaría con una mujer 51 años

sin que me diga "te quiero", ¿eh?

Él sí ha aguantado. Por algo será, ¿eh?

Claro que sí. Por algo será.

Mira, ahora que él no está aquí, ¿por qué no le dices...?

Te quiero.

(RÍEN)

¡Pero di el nombre, que no se va a enterar que es él!

José Manuel... Te quiero. Ay.

¿Y nunca se lo has dicho? Nunca.

Acabo de conseguir que José Manuel...

Pero él sabe que le quiero. Eso es muy bonito.

A nadie le quiero más que a él. -Claro que sí.

María Ángeles, me hiciste muy feliz.

Ver cómo le decías "te quiero" delante mío

después de 51 años,

es uno de los momentos más sinceros, emotivos y bonitos

que yo he vivido en mi vida.

(Aplausos)

Nadie, porque yo

te amo con la fuerza de los mares yo.

Te amo con el ímpetu del viento yo.

Te amo de una forma sobrehumana yo.

"En ocasiones nos cuesta expresar lo que sentimos, es cierto.

Hablar con María Ángeles me ha hecho reflexionar

sobre el poder de las palabras.

Que sí, que a lo mejor una mirada lo dice todo,

pero a veces una palabra es la manera más bonita

de decir que nos queremos".

Nadie, porque yo

te amo con la fuerza de los mares yo.

Te amo con el ímpetu del viento yo.

Te amo de una forma sobrehumana yo.

Ahí están.

He quedado con Patxi y voy a poner medio en valor

lo que he medio aprendido antes,

y a ver si ahora se me da un poquito mejor.

Vamos a ver.

Patxi. Epa.

No salgáis sin mí, ¿eh? Esperándote.

Soy un valiente porque no me atrevo demasiado, la verdad.

Bueno, pero ya estás preparado ya, así que...

Veo que voy bien acompañado, ¿no? Sí.

Eso sí, te he traído el uniforme, ¿eh?

Sí. Ah, claro, tengo que ir uniformado, joder.

Que todos vamos de uniforme aquí.

Lo tienes un poco distinto. Ah, pero es un mono.

Sí.

¿Y por qué me habéis puesto distinto?

¿Este es el de pruebas o qué? Ese es el de... el de los buenos.

Oye, ¿tú te querías reír de mí o qué?

(RÍEN)

Qué pintas, macho.

Oye, Patxi. Edu. Joder, vienes elegante...

¿Esto de los calcetines qué es, una novatada o algo?

¿Es una broma o qué pasa? Qué va.

Un remero de verdad tiene que ir así, mono y calcetines.

Pero si me lo puse y yo parecía Induráin

en una despedida de soltero.

(RÍEN)

¡Que me estás tomando el pelo, hombre!

¡Que yo me quito eso, me cachis la mar!

¡Qué tío! Venga, vamos. (RÍE)

(Música épica)

¿Aquí quién es el que manda? El patrón.

¿Quién es el patrón? Este.

¿Ese es el que manda? Kerman.

¿Qué pasa, patrón? Bien.

Venga, para el agua. Venga.

Bueno, no, no, que manda él. Para el agua, para el agua.

Ah, venga, vamos.

Pero luego te voy a decir dónde vas a ir.

Sí, ¿yo dónde voy? Tú vas en ese lado.

Sí. Y yo voy al lado tuyo, aquí.

Venga. ¿Vale?

Vale. ¿Qué nos falta?

Ah, bueno, coño, nos falta el remo, joder.

Hombre.

El tuyo... Tres. ¿Este?

Venga, vamos para allá. ¿Vamos? Venga.

(Música)

Vale, ahora estoy un poco acojonado, no me vaya a caer.

Es que esto resbala... Resbala bien, ¿eh?

¿Voy bajando por aquí hasta allí? Eso es.

Vale, me agarro a este jovenzuelo.

(RÍEN)

No veas, no veas tú, no veas.

Vale. Yo voy aquí, ¿no?

Ahí, vale, voy para allá.

Venga, atento.

Va, venga.

Sí.

Suave, suave.

Y vaya remada que nos pegamos, macho.

Al principio ibais más sincronizados que el Ballet de Moscú,

menos yo.

Ya voy mal, ya voy mal.

¡Hostia, que me caigo!

Iba un remo para allá, otro para allá.

¡Cuidado! ¡Que me descoordino!

Mételo, mételo.

Mira.

¡Pero para la máquina! ¡Para la máquina!

(RÍEN)

Joder, Patxi, pero es que... ¿Aquí cómo se rema?

¿A culo fijo o a culo móvil? A mí no me quedó claro, ¿eh?

Porque yo acabé un poco con el culo remojado.

El de atrás te está presionando ahí...

El de atrás presiona todo el rato, macho. Me tiene frito.

El de atrás me ha pillado manía.

Ha dicho: "Este es un paquete. Le voy a dar caña".

¿Cómo se llama el de atrás? Eki. Eki se llama.

¡Eki! Dime.

¡Eki! Dime.

Yo a ti sí que te voy a poner una "X", macho.

¿Ha venido el remero que iba detrás mío?

Ah, míralo. Eh, ¿qué pasa, Eki?

Cómo apretabas, ¿eh?

Estate tranquilo, que no te voy a quitar el puesto, macho.

No me aprietes más.

Hombre, vengo el primer día y ya me está dando cera el tío.

Es un cañero. Este... ¿Este?

Pues sabes que aún no le he visto la cara

porque lo tengo de espaldas, que si no...

A este le voy a decir yo cuatro cosas.

"Venga, tío, dale. Venga, venga".

Digo: "Eh, el chavalín este, joder".

Oye, cómo sube la juventud, ¿no?

La próxima te pones tú delante, que no quiero que me presiones más.

Me dejaste la oreja sacando más humo que el coche de Pipi.

(Risas)

¡Va!

Vamos.

Ahora te vas a cagar, Eki.

Dale. A ver si es verdad.

(Música)

Una de ritmo de regatas habrá que hacer también, ¿o qué?

¿Ritmo de regata qué es? Ritmo de regata es algo más rápido.

Venga, va, pues a toda hostia, joer.

Vuelta, Kerman.

(Música)

Venga.

¿Listo? Ahí va.

Arrancamos en tres.

"Bat".

(AMBOS) "Bi". "Hiru".

-¡Ahí va!

¡Venga! ¡Vamos ahí! ¡Vamos ahí!

¡Pedazo de agujetas mañana, chavales!

¡Me voy a acordar de vosotros toda la semana!

(Continúa la música)

Ahí va, tres.

"Bat", "bi", "hiru". ¡Suave!

¡Suave! Buah.

Tú, muy bien, ¿eh? Muy bien.

Parece que has hecho esto toda la vida.

Pues una mañanita.

Suave, suave.

(Música)

"El mar forja caracteres, como todo en la vida,

y aquí mis paisanos contagian una firmeza y una bravura

a prueba de olas".

Hasta siempre. Bueno, hasta pronto, qué leches.

"Agur".

"Vale, a lo mejor no tengo alma de marinero,

pero con ellos he aprendido que no hay cuestas

que no se puedan subir,

ni distancias que nos puedan separar,

ni emociones que no se puedan decir,

ni siquiera retos que no se puedan alcanzar

si remamos todos juntos".

(Continúa la música)

En fin, familia, que he conocido Elantxobe

a lo largo y ancho,

pero sobre todo a lo alto y a lo bajo.

Y ahora que he pasado 48 horas con vosotros,

ya puedo decir que siento que soy vuestro paisano.

Paisanos de Elantxobe, ¡sois muy buena gente!

(Aplausos)

(Música créditos)

Arantxa, cariño, no te vayas sin darme dos besos.

(CANTA) "No te vayas todavía, no te vayas, por favor".

¿Y podríamos decir que soy semisocio ya del txoko?

No, de eso nada.

Aquí hay que pagar 600 E de entrada. ¡Ah!

Oye, ¿cómo has venido? ¿Has venido en coche o no?

He tenido que cambiar de montura debido al recalentón

que se pegó el otro día el cacharro.

Uy, uy, uy, lo que estoy viendo, macho.

Era un modelo un poco experimental. Mira lo que tiene el tío.

Hostia, pero si esto está superbajo. Si no quepo.

Espero que el mundo dé muchas vueltas

y nos volvamos a ver un día. Sí, señor.

Mi casa es la tuya.

(Continúa la música)

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El paisano - Elantxobe (Euskadi)

06 dic 2019

El paisano pone rumbo a Elantxobe, pueblo vizcaíno situado a 50 kilómetros de Bilbao. En esta villa pesquera, Edu Soto conocerá a Pedro, un jubilado que trabajó en la marina y que ahora preside uno de los típicos txokos de la zona, un local donde se reúnen los socios, casi todos marineros, para comer y charlar. Pedro enseñará a Edu cómo hay que comunicarse en alta mar con un capitán, una de las escenas más peculiares y divertidas del programa.
El humorista también se hará a la mar, pero no en un barco, sino en una trainera, una embarcación de remo típica de la zona. Edu compartirá esta experiencia con Patxi, el entrenador del club de remo del pueblo, y con un grupo de jóvenes remeros que le enseñarán el valor de trabajar en equipo.
Edu terminará el programa en el puerto pesquero de Elantxobe con un monólogo en el que contará a todos los paisanos de esta localidad lo que ha vivido, compartido y aprendido con todos

Contenido disponible hasta el 25 de octubre de 2023.

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