El Ojo Clínico La 2

El Ojo Clínico

Sábados a las 13.00 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
3788524
Para todos los públicos El ojo clínico - Infertilidad - ver ahora
Transcripción completa

Mi sensación siempre ha sido como "no me encuentro aquí".

Mucho miedo, pensar que te puedes morir.

Pero es que se siente. Es una cosa...

(RESOPLA)

que no se puede controlar así como así.

Y entonces asusta mucho.

- Todos los problemas de sueño tienen cura.

- La gente que tiene insomnio me va a comprender.

Es desesperante.

Nada te interesa porque, realmente, si no descansas,

tu cuerpo está mal, tú te sientes mal, te da la depre...

Así que...

¿Qué pienso?

(RÍE) Que soy una desdichada, que ojalá pudiera dormir.

(FE) Es verdad que el insomnio más frecuente es el transitorio,

el que pasa en una temporada porque uno tenga algún problema

o por alguna situación de estrés,

pero hasta un 10-15% del insomnio se cronifica,

dura más de seis meses, y esto es algo

a tener en cuenta, porque aparte de la ansiedad

y de la depresión

puede haber incluso algunas enfermedades médicas

o algunos tratamientos que pueden provocarnos insomnio.

(Sintonía)

Lucas tardó 25 horas en venir al mundo

y yo pensaba que nunca iba a llegar.

Pero el día 22 de enero asomó la carita

y la verdad es que es un momento indescriptible.

Es el momento, yo creo, más pleno y más feliz

que puede tener una mujer.

Paula y su marido deseaban ser padres,

pero el bebé no llegaba.

Después de tres inseminaciones y cuatro fecundaciones in vitro,

lo consiguieron.

Hoy en El Ojo Clínico analizamos el gran problema

que sufren unas 800 000 parejas en España

que anhelan un hijo que no llega: la infertilidad.

Explicaremos sus causas, soluciones

y les animamos porque hay motivos para la esperanza.

Una de las causas es la edad cada vez más avanzada

con la que las mujeres deciden tener su primer hijo.

Pero no es la única, ni mucho menos.

Hoy contamos con centros y especialistas

que nos van a explicar, con todo rigor,

las causas de la infertilidad masculina y femenina.

Además contaremos con la presencia de la presentadora Sonia Ferrer,

que le va a explicar a Cristina el proceso de su maternidad.

Y entrarán con nosotros en el IVI,

Instituto Valenciano de Infertilidad,

y les mostraremos los laboratorios donde se seleccionan los óvulos

y se fecundan.

Y también nos acompañarán en este viaje a la historia

que iniciamos ya,

retrocediendo hasta el año 1675,

año en que fue proclamado rey Carlos II.

Un rey estéril al que hicieron ingerir

todo tipo de pócimas y hasta comer entrañas de animales

para mejorar su esperma. Murió sin tener descendencia.

(Música tranquila)

(NA) Cuando murió el último rey español de los Austrias,

Carlos II,

los médicos que realizaron la autopsia del cadáver

describieron así su estado:

"No tenía ni una gota de sangre,

el corazón no era más grueso que un grano de pimienta,

tenía los pulmones corroídos,

los intestinos gangrenosos y putrefactos,

se le apreciaba un solo testículo negro como el carbón

y la cabeza estaba llena de agua".

Los médicos bastante hicieron con resistir de pie

aquel terrible espectáculo.

Los que le habían tratado en su corta vida,

39 años apenas,

conocieron desde su nacimiento que el hijo de Felipe IV era un niño

"bastante débil,

con signos evidentes de degeneración,

flemones en las mejillas y cabeza llena de costras".

La descripción era la foto fija

que le había realizado el embajador de Francia en Madrid,

que en su carta a su Rey Sol, Luis XIV,

terminaba concluyentemente así:

"En resumen, un infante que asusta de feo".

A los cuatro años murió su padre,

y debió hacerse regente del Reino Mariana de Austria,

quien contemplaba con creciente preocupación

el estado de raquitismo del heredero

y su incapacidad para ponerse siquiera en pie

hasta que cumplió los seis años.

La Corte celebró como un milagro

que empezase a dar sus primeros pasos,

aunque fuese ayudado por una de las 14 amas de cría

que hasta entonces habían cuidado de él

como si se tratara de su propio hijo.

Y es que el joven monarca estuvo literalmente enchufado

a los pechos de estas damas

hasta bien sobrepasados los cuatro años.

Carlos II fue proclamado rey en 1675,

al cumplir su mayoría de edad.

Sus rasgos no podían considerarse precisamente

como el canon de la belleza hispánica.

Tenía una cierta cara de vinagre motivada sin duda

por sus recurrentes trastornos digestivos,

un prognatismo de herencia mucho más marcado en él

que en cualquier otro Austria,

y un gesto de asombro, de pertinaz espanto,

que le cuadraba como anillo al dedo para ser llamado,

con evidente intención: "El Hechizado".

Su primera mujer, María Luisa de Orleans,

murió de apendicitis siendo virgen.

La segunda, que tenía un ADN de mujer prolífica,

pues su madre había tenido nada menos que 23 embarazos,

tampoco consiguió excitar la virilidad del pobre Carlos,

al que le suministraban pócimas insufribles

para intentar el prodigio.

Pero nada de nada.

Al rey le suministraron cantidades ingentes de brebajes,

elaborados con entrañas de todos los animales posibles

para animar su perezoso e inservible semen.

Imposible.

Los historiadores modernos de la medicina han concluido

que Carlos II padeció el, denominado por su autor,

síndrome de Klinefelter.

Se trata de una alteración cromosómica

que provoca la existencia de dos cromosomas X y uno Y,

en lugar del patrón clásico XY.

Carlos II, en definitiva,

fue víctima de su endogamia ancestral,

un descendiente de tres generaciones de abuelos

con siete matrimonios consanguíneos, o sea,

un 27% de coeficiente de endogamia, el más abrupto de toda su dinastía.

Falleció a los 39 años.

Para un rey de aquella época, ser estéril representaba vergüenza,

un absoluto drama.

Nuestro historiador, Antonio López Vega,

nos cuenta todos los detalles y curiosidades

que envolvieron el tumultuoso reinado de Carlos II.

(Música tranquila)

Entre 1517 y 1700,

reinaron en España los Austrias,

la monarquía de los Habsburgo.

¿Sabría usted cuál fue el último rey de esta dinastía?

¿Sabría qué trastorno padeció?

- Un monarca español

que compartía el reinado de Alemania con el de España

y el fundador de la universidad en España,

la Universidad de Granada.

- Bueno, "El Hechizado" quiere decir algo,

y el prognatismo que tenía y la cara y los ojos enloquecidos

no revelaban nada normal.

- Un rey.

De España.

(RÍE) No muy bueno, pero bueno...

- Pues era "El Hechicero", me parece que le llamaban.

Porque nació con la enfermedad esta de tanta...

consanguinidad que tenían.

- Carlos II creo que fue "El Hechizado"

y no tuvo descendencia.

Y me parece que estuvo reinando una época en España;

no sé cuántos años.

- La mala fama que generalmente acarrea Carlos II,

conocido con el sobrenombre de "El Hechizado",

en realidad no está muy justificada desde un punto de vista histórico.

Él recibía una larga herencia de una gestión

que se había ido complicando a lo largo de las décadas

y de los siglos.

Porque, en realidad, desde el reinado de Felipe II,

150 años antes de su reinado,

España había atravesado, primero, una serie de bancarrotas,

y, ya en el siglo XVII,

varias crisis de subsistencia,

hambrunas,

pestes y, por supuesto,

una situación política internacional mucho más que compleja

que le habían introducido en varias guerras europeas

de las que, casi siempre, había salido mal parado.

Además de su incapacidad

para dar descendencia a la reina de España

y, por tanto, la quiebra de la dinastía habsbúrgica

en nuestro país.

Lo cierto es que Carlos II recibía

un poder que venía francamente en decadencia,

aunque esto esté siendo revisado recientemente

en diferentes aspectos, sobre todo económicos,

desde al menos hacía 100 años.

La otra cuestión muy interesante del reinado de Carlos II,

pero que es extensible a los Austrias,

es que desde la monarquía de los Austrias en España,

desde Carlos V hasta Carlos II, desde 1517 a 1700,

cuando comenzaría la Guerra de Sucesión,

no se produjo la vertebración

de lo que luego denominaríamos "sentimiento nacional".

Por eso, más allá de que fuera un reinado fracasado,

el reinado de Carlos II supuso un punto y aparte

en la historia de España,

porque a partir de entonces sería lo que conocemos como "España",

que se vertebraría en Estado-nación a partir del siglo XIX,

pero antes de 1700 fue una monarquía compuesta,

un Estado moderno.

Ahora el recuerdo de nuestro pasado reciente

en imágenes.

Hace años veíamos en Televisión Española a familias

con ocho, nueve o hasta diez hijos o más.

Y se otorgaban premios de natalidad.

Entonces, para los matrimonios que no podían tener hijos,

la única solución era la adopción.

Aunque ya se presagiaban avances médicos.

(NA) En los años 50, dos ingleses,

el biólogo Robert Edwards y el ginecólogo Patrick Steptoe,

comenzaron con el estudio de la fertilización humana.

En 1969 lo consiguieron:

lograron fecundar un óvulo en el laboratorio.

Era el primer paso hacia la fecundación in vitro.

En julio de 1978 nacía Louise Brown, primer bebé probeta del mundo.

Así lo recordaban en "Más vale prevenir".

(RA) Apenas tres minutos después

de que la señora Brown entrara en el quirófano,

toda la ansiedad terminó.

Una niña, una hermosa y saludable niña,

acababa de llegar al mundo.

Los primeros llantos de aquella niña hicieron de aquel grupo de médicos

un mundo feliz.

(Llantos)

(NA) En aquellos años, buena parte

de la comunidad científica y de la sociedad

se oponía a estas investigaciones.

Se trataba de una cuestión cargada de polémica.

En la televisión de entonces se analizaban los avances

y se destacaba a dos países por encima del resto.

(RA) Llama la atención que dos países hayan tomado

la delantera en esta investigación:

(Música dinámica)

Inglaterra y Australia.

Y sorprende, por ejemplo,

que Estados Unidos o la Unión Soviética

no se hayan metido de lleno en esta cuestión.

(NA) En España, el primer bebé probeta nació

el 12 de julio de 1984, en Barcelona.

El nacimiento de Victoria Anna Perea Sánchez supuso

toda una revolución en nuestro país.

Así contaban en "Informe semanal" los meses previos al nacimiento.

- Estos son los primeros movimientos

dentro del seno materno de uno de los dos niños probeta

que nacerán el próximo verano en nuestro país.

El primer bebé probeta en nacer

será hijo de una pareja de clase media.

Sus padres, de 34 años ella y 36 él,

viven en Badalona. El segundo niño nacerá

en el seno de un matrimonio de emigrantes

residente en El Prat de Llobregat. Para ambas parejas,

los nacimientos representan el cumplimiento

de algo que, hasta el pasado mes de noviembre,

parecía imposible.

Para otros es el comienzo del futuro genético

con el que ya se ha comenzado a especular.

¿Conocemos hoy en día las técnicas de reproducción asistida?

Los ciudadanos que optan por estas soluciones

en muchas ocasiones lo esconden. ¿Conocen algún caso?

La cámara de El Ojo Clínico lo ha preguntado en la calle.

Es una anomalía que afecta a una parte de la población,

tanto mujeres como hombres.

- Hay muchas mujeres que sufren infertilidad

y que tienen un montón de enfermedades

que no las diagnostican a tiempo.

- Es un tema que ya no es tan tabú como hace unos años.

Antes quizá la gente tenía más miedo a contarlo.

- Yo misma, de hecho, he tenido que recurrir a una de esas técnicas.

- Pues se puede recurrir a un vientre de alquiler,

se puede recurrir a donación de esperma

y también donación de óvulos, creo.

- Tengo una enfermedad que es la endometriosis.

Es un proceso en el que he tardado unos cuatro años en centrarme

y ver cuáles eran las alternativas para poder tener niños.

- Te mueves en un entorno en que, seguramente,

tus amigos tienen hijos,

Quizás, que tú no puedas tener hace que aún sea más duro.

Según la OMS, la infertilidad se define

como la "imposibilidad para lograr un embarazo

después de 12 meses o más de relaciones sexuales

sin protección regular.

Aproximadamente un 30% de las causas son femeninas.

Entre ellas encontramos los fallos de la ovulación,

generalmente secundarios a disfunciones hormonales,

y alteraciones del útero, de las trompas de Falopio

o del cuello del útero,

causadas por malformaciones, tumores,

infecciones o una cirugía previa.

La endometriosis, una enfermedad

en la que el revestimiento uterino aparece fuera del útero,

causando inflamación,

también puede ser una causa.

Un 30% son factores masculinos. Y entre ellos encontramos:

obstrucciones de los conductos por donde pasa el esperma,

infecciones y disfunciones hormonales.

En la mayoría de los casos de baja calidad del esperma,

no se identifica una causa clara.

Se ha especulado que las mutaciones del cromosoma Y

pueden ser un factor importante.

En ambos géneros, las enfermedades crónicas

como la diabetes, el cáncer, el asma,

los problemas del tiroides o la depresión

pueden disminuir la fertilidad.

También los malos hábitos de vida.

El alcohol, el tabaco o la mala alimentación

pueden disminuir las posibilidades de lograr un embarazo.

En un 20% de los casos,

ambos miembros de la pareja tiene problemas de fertilidad,

o hay un factor inmunológico que hace que,

aunque ambas personas sean independientemente fértiles,

la pareja no pueda concebir junta sin ayuda médica.

En alrededor del 10% de los casos,

el estudio básico de esterilidad no muestra anomalías.

Aunque la investigación avanza y cada vez se tienen más datos,

en el proceso de fecundación

intervienen factores inmunológicos complejos

que no se conocen aún con exactitud.

Ana, ¿qué más nos puedes contar sobre infertilidad?

(Música tranquila)

Cristina, estos son algunos datos.

Es en el año 2009

cuando la Organización Mundial de la Salud reconoce oficialmente

la infertilidad como una enfermedad reproductiva.

En España, la tasa de infertilidad se sitúa

entre el 15% y el 17% de la población.

Cerca de 800 000 parejas tienen problemas

para conseguir un embarazo.

Hoy en día, entre un 3% y un 4%

de los bebés que nacen en nuestro país

lo hacen gracias a la reproducción asistida.

Según datos de la Sociedad Española de Infertilidad,

en España se realizan cada año 50 000 tratamientos

de fecundación in vitro

y 30 000 de inseminación artificial.

Como ha descrito Cristina, las causas de la infertilidad

pueden ser femeninas, masculinas o combinadas.

Hay varios factores que influyen,

pero si hay uno cada vez más común, ese es el retraso de la maternidad.

Con 30 años, hay un 22% de posibilidades

de lograr un embarazo por ciclo;

con 35, un 12%; y con 40 disminuye hasta el 5%.

Vamos a ver de nuevo el emotivo relato de Paula

y su bebé Lucas.

Es realmente entrañable. Su hijo es un premio a la constancia

y al nunca tirar la toalla.

Ella y su marido se sometieron a tres inseminaciones

y cuatro fecundaciones in vitro hasta conseguir la gestación.

Ahora el pequeño Lucas es su gran sueño hecho realidad.

Junto a ellos, la especialista Isabel Santillán

nos habla de su experiencia profesional.

Tanto la esterilidad como la infertilidad

está aumentando de forma general. No es exactamente lo mismo.

"Esterilidad" es la incapacidad que tiene una pareja

de tener un embarazo después de al menos un año

de tener relaciones sin precaución,

y la infertilidad es la incapacidad de tener un nacido vivo.

En España se estima que en torno a un 15% de las parejas

tienen problemas de esterilidad o infertilidad.

- En un principio, el proceso se hace algo largo,

porque empiezas desde el médico de cabecera

haciendo un estudio normal

de análisis de sangre,

de orina... Un estudio muy básico.

Cuando ya pasa el tiempo y el médico ve

que, efectivamente, puede haber un problema,

es cuando te derivan ya a los especialistas.

- Esto se debe, fundamentalmente, a dos factores.

Por un lado,

el empeoramiento de la calidad seminal,

que, de forma general, viene ocurriendo en Europa

y en todo el mundo en los últimos 50 años,

y por otra parte, y más importante,

debido a que cada vez posponemos más la maternidad

las mujeres. En ambos casos,

el mejor tratamiento es la prevención.

En el caso del varón,

preservar una muestra seminal cuando todavía es joven

y lleva menos años expuesto a los posibles tóxicos

que puedan empeorar su calidad.

Y respecto a la mujer, también el mejor tratamiento es

la prevención, vitrificar los óvulos

cuando todavía es joven y tiene una gran cantidad

de óvulos de buena calidad.

- Efectivamente la medicina es la que me ha ayudado

puesto que, dado mi problema,

por mí misma tal vez no habría podido

o habría llegado demasiado tarde por la edad,

porque desde que empecé hasta que ha llegado

han transcurrido unos años.

Pero sí que es cierto

que muchas veces esto es un regalo de la vida.

(RÍE) De la medicina sí, pero de la vida también.

Es el mejor regalo que te puede hacer la vida.

- La técnica más conocida, la estándar,

es la fecundación in vitro.

El óvulo y el espermatozoide, de forma fisiológica,

se encuentran en el tercio externo de la trompa.

Nosotros, con la fecundación in vitro,

lo que hacemos es que este encuentro se produzca en laboratorio.

Y para que el procedimiento sea más rentable,

estimulamos la ovulación de la mujer para que ese mes,

en vez de producir un óvulo, produzca todos los que se pueda.

- El proceso de la "in vitro" consiste

en que a la mujer se le extraen los óvulos,

ven cuáles son viables,

al marido también con su esperma,

recogen los espermatozoides más viables y...

al final, a lo mejor de 15 o 16,

que fue en mi caso la extracción,

realmente fecundaron 10, porque no todos son viables,

ni los espermatozoides son todos viables.

De los 10, se gastaron 3 en tres inseminaciones

y el resto fueron para fecundaciones in vitro.

- Otra técnica que cada vez tiene más peso

es el diagnóstico genético preimplantacional,

que tiene que ir siempre asociado a una fecundación in vitro,

y consiste en extraer

una o varias células de cada embrión

para ver cuáles de estos embriones están genéticamente sanos

y cuáles no.

- Es cierto que la mujer lleva un tratamiento adicional hormonal

para que el óvulo esté en las mejores condiciones

a la hora de la "in vitro".

Ese proceso, para la mujer,

se hace un poco pesado en el sentido de que todos los días

hay que inyectarse en la tripa en el domicilio,

hay que acudir muchas veces a revisiones, al médico,

para que te hagan ecografías,

para ver en qué momento está el óvulo,

con lo cual se hace un poquito cuesta arriba.

Y sí que es cierto que, a veces, dan ganas de tirar la toalla,

pero si los médicos te dicen

que tienes opciones, sigues adelante.

Si nos acompañan, van a vivir con nosotros

la aventura fascinante de la vida.

Visitamos el Instituto Valenciano de Infertilidad,

donde se seleccionan los óvulos,

y vamos a ver cómo esos óvulos son fecundados.

(NA) A nivel mundial, surgen cada día más casos de parejas

que tienen dificultad para poder concebir.

Pero, ¿a qué se debe este aumento de población infértil?

- La realidad es que cada vez tenemos niños más tarde.

Cuando nos planteábamos tener hijos con 20-25 años

no era un problema, pero hoy en día una mujer

que se acerca a los 35 años, a mitad de la tercera década,

si se plantea demorar la maternidad, sí sería interesante hacer

un estudio con su ginecólogo en su consulta de revisión

de esa reserva ovárica,

y saber si tiene tiempo y flexibilidad para decidir

cuándo quiere tenerlos, si debería acelerar ese proceso

o tomar alguna medida preventiva

para poderlo tener sin problemas más adelante.

(NA) El estado anímico es una preocupación fundamental

en casi todas las mujeres y en casi todas las parejas

que recurren a tratamientos de reproducción,

algo que les produce un gran pesar, malestar, agobio

y, sobre todo, una gran presión.

- Lo bueno es que ese estrés emocional

o el estrés habitual de la vida diaria

no afecta al resultado final en los tratamientos de reproducción.

Es decir,

el estrés es muy importante en el embarazo espontáneo,

porque dificulta la ovulación y por lo tanto no hay embarazo,

pero en los tratamientos de reproducción asistida

hay muchos estudios que cuantifican el estrés

en escalas de ansiedad

y no hay ninguna correlación con el resultado final.

Por lo tanto, afortunadamente,

no hay una relación entre estrés

y resultado en reproducción asistida.

(NA) Los costes de los tratamientos de reproducción asistida

están influenciados por el material que se emplea.

Los laboratorios de reproducción asistida son

como quirófanos de alta gama con tecnología reciente

y, por tanto, cara.

Eso hace que los tratamientos en sí no sean baratos.

- Al final nos damos cuenta que embarazos hay en todas partes,

pero cuanto mejor es tu laboratorio,

mejores van a ser tus resultados. Es decir,

se puede hacer reproducción asistida muy barata

con equipos de baja calidad y, por tanto, con bajos resultados,

o puedes tener un equipo mucho más caro,

personal más cualificado... Eso va a ser un ciclo más caro,

pero vas a conseguir el embarazo en menos tiempo.

(NA) En España, al menos entre un 10 y un 15% de la población

sufre algún tipo de infertilidad.

Esto supone que, aproximadamente, un millón de parejas

están afectadas por esta patología o trastorno.

Pero, ¿es algo que nos deba preocupar?

- Lo bueno es que España, a nivel mundial,

es uno de los países líderes en reproducción.

En el país hay muchos grupos que trabajan muy bien

y hay muchos pacientes de Europa y de otros países,

de otros continentes incluso, que vienen a España a ser tratados,

por calidad y precio. Por las dos cosas.

Creo que tenemos el privilegio

de formar una comunidad científica potente en este sentido

y ofrecer unos muy buenos resultados a nivel mundial.

(NA) La sociedad cada vez retrasa más la idea

de formar una familia.

La edad es, de lejos,

el factor más importante y que más contribuye

a la dificultad para tener hijos hoy en día.

- La fertilidad sabemos que empieza a caer

a partir de los 35 años. A los 38 años cae en picado

y a partir de los 42-43 años es casi imposible tener un hijo

de forma espontánea. Eso hace

que la demanda de tratamientos aumente cada vez más

y que a determinadas edades

en que ya no se puede conseguir un embarazo con ovocitos propios

las pacientes recurran a una donante con ovocitos más jóvenes.

Claro, la suerte es que el útero no va a envejecer.

Si tenemos ovocitos jóvenes con un útero que está bien,

es muy fácil conseguir una gestación.

(NA) Lo cierto es que el conocimiento en reproducción

ha mejorado mucho en la última década,

reduciendo así la probabilidad de error

y garantizando una mayor probabilidad de embarazo

entre la población infértil.

(Música tranquila)

Sonia Ferrer, compañera presentadora,

además de actriz fue madre gracias a la ayuda médica.

Hoy comparte su experiencia con Cristina,

feliz de ser madre

y de animar a todas aquellas personas

que se planteen recurrir a la ayuda de la ciencia

para ser padres.

(NA) Nació en Barcelona en 1977.

Presentadora y actriz,

Sonia Ferrer ha desarrollado gran parte de su carrera

en Televisión Española.

Ha presentado programas como "Gente" y el concurso "Lluvia de estrellas".

Además de numerosas galas, también ha participado en series

como "Luna negra",

y colabora en el programa "Amigas y conocidas"

de esta casa.

En mayo de 2010,

logró ver cumplido su sueño de ser madre.

Bienvenida, Sonia, muchas gracias por venir

a contarnos tu experiencia. Gracias por invitarme, Cristina.

¿Sentiste mucha emoción cuando tuviste a tu hija Laura

por primera vez en brazos?

¡Buah! Emoción. (RÍE) Sentí de todo.

No te puedo decir qué es lo que sentí

porque creo que tenía ahí una coctelera de emociones

pero sí, claro que sí. Muchísima.

¿Siempre habías querido ser madre?

Sí, es algo que desde chiquitita...

Hay niños que tienen eso más desarrollado,

unas niñas más que otras,

y yo toda la vida. Siempre me han gustado los niños,

siempre he querido ser madre... De hecho, soy hija única,

siempre dije que, si tenía una, tendría no sé cuántas,

y que si no podía lo robaría, lo adoptaría o...

Pero que seguro que tendría más. Ya ves tú, por hablar.

(RÍE) Ahora me he quedado con una.

Pero siempre he querido ser madre, es algo que tenía muy claro.

Y algo que, además, pensaba que dependía de mi voluntad,

no de otra cosa.

¿Cuánto tardaste en acudir a un médico?

Pues... yo creo que no llegó al año.

No, no llegó al año. Antes fui al médico,

para ver si todo iba bien. Porque claro, tú empiezas,

decides "venga, ahora vamos a tener un hijo",

lo hablas, lo decides,

y el primer mes te pones. "No lo hemos conseguido,

qué cosa más rara. Era justo el día y estaba ovulando,

esto tiene que funcionar". Segundo mes tampoco,

tercero y cuarto tampoco... Me estaba empezando a poner nerviosa

diciendo "algo está fallando". Y me fui al médico.

No me acuerdo; habían pasado unos cuantos meses.

¿Y qué ocurrió? Cuéntame.

Pues mira, fuimos y lo primero que hacen es

que miran si tienes un problema. Te miran de arriba abajo,

en profundidad, a él también,

y nos dijeron: "Tú estás estupendamente bien

y él está estupendamente bien". Lo cual es horrible.

Genera más incertidumbre. "Entonces, ¿cuál es el problema?".

Y entonces empiezas a oír eso que has oído desde hace tiempo de:

"Hay gente que es incompatible". Y dices: "Ay, Dios mío,

a ver si vamos a ser incompatibles". "¿Esto cómo va?

No puede ser, algo tiene que fallar. Si yo estoy bien y tú estás bien,

¿por qué no funciona?". (ASIENTE)

Y entonces te dicen: "Si estáis bien, no pasa nada.

Con un poquito de ayudita de la ciencia esto funcionará".

Empiezas con unas pastillitas que te dan,

que parece que ayudan. No sé cómo van pero ayudan.

Y eso no va. Dices: "Pues nada, inseminación".

Hay tres...

Lo normal suele ser hacer tres inseminaciones

antes de pasar a otro proceso, que es la fecundación in vitro.

Y la primera no funciona, la segunda tampoco,

la tercera tampoco... Ahí empiezas a preocuparte diciendo:

"Está pasando algo serio. ¿Qué ocurre?".

Y en ese momento es cuando decidimos cambiar de médico.

Y cuando cambiamos de médico

es cuando conozco al doctor Braulio Peramo,

un doctor fantástico.

Y nos cuenta que hay una prueba que va a hacerse,

que es un test de fragmentación del espermatozoide,

que es una prueba que no se hace a menudo

pero que a veces es la causante de que no se subdividan las células

de ese embrión, y tal y cual, y eso no tire para adelante.

Efectivamente había un problema de fragmentación,

que se podía deber o a que la fábrica estaba estropeada

o a unos niveles de cansancio y estrés

que hacían que eso no estuviese funcionando.

El asunto se resolvió con tres meses de vitaminas A y E,

que son antioxidantes. (ASIENTE)

No es otra cosa.

No fue un proceso natural pero, solo con eso,

conseguimos una muestra de esperma

que hizo que la fecundación in vitro funcionase.

O sea que fue sencillo... Claro, y eso que...

era como el gran secreto que teníamos

al pasar por todo este proceso. Porque yo te lo cuento rápido,

pero duró dos años y fueron muchas preocupaciones,

intentos fallidos y demás.

Dos años hasta dar con el diagnóstico.

Claro, y tú estás un poco asustado pensando:

"¿Qué pasa aquí? Esto no va a funcionar".

No se lo quieres decir a nadie...

Pero ahora que sé todo lo que pasé,

que si me hubiesen hecho esas pruebas desde un principio

probablemente la cosa habría ido de otra forma,

lo cuento y lo explico, porque ni él tenía un problema

ni yo lo tenía. Simplemente había estrés, cansancio,

algo que es bastante habitual en este mundo en el que vivimos.

Y que se resolvió con vitaminas, algo tan fácil como eso.

Y luego, efectivamente, una fecundación in vitro.

(RÍE)

¿Y cómo fue la fecundación in vitro? ¿Es muy duro para la mujer?

Sí, sí. Sí que lo es.

Tú piensa que estás todos los días, a las mismas horas,

constantemente medicándote, pinchándote,

estás hormonándote...

Las mujeres estamos acostumbradas a los altibajos hormonales

porque lo vivimos desde la adolescencia

todos los meses de nuestra vida,

pero aun así...

es bastante complicado. Además me acuerdo

que estaba de gira con una obra de teatro.

No lo sabía nadie, lógicamente.

Iba con mi neverita, con la medicina y las inyecciones dentro,

que tenían que estar frías de nevera pero no congeladas.

Aquello era una situación muy complicada,

porque, a veces, le metía demasiado hielo,

se iba al traste la mediación, tenía que volver a la farmacia,

esperar al mes siguiente... Además es cara.

La medicación es carísima.

Me acuerdo de estar saludando en un teatro en los aplausos

e ir corriendo al baño a pincharme, sin decir nada a nadie.

Te sientes muy sola en ese proceso, porque decides no contarlo.

Decides no compartirlo para que la gente no te pregunte,

no tener que dar explicaciones...

De algo que, realmente, es muy natural.

Hay problemas y qué bien que está la ciencia.

Cuando yo tengo una gripe me tomo una medicación

que me ayuda a curarme. (ASIENTE)

Y no es que mi cuerpo sea vago y no sepa curarse solo,

es que la medicina está para ayudarnos.

Qué bien que la medicina nos pueda ayudar también

en esto de la maternidad o la paternidad.

¿Crees que es fácil obsesionarse, entonces?

No obsesionarse, lo que pasa es que...

es algo muy importante.

No estamos hablando de "me voy a comprar un jersey".

Es un planteamiento de vida. Tu vida es distinta con hijos o sin.

No es lo mismo tener tu hijo que tener que entrar

en un proceso de adopción, que además de ser muy costoso

es muy largo

y no sabes si vas a conseguir llegar hasta el final.

Es que es algo tan importante...

Y además algo que nunca tienes previsto en tu vida.

¿Qué cosas te planteas...? Vas creciendo y dices:

"Bueno, algún día seré madre".

Pero crees que es algo que depende de lo que decidas con tu pareja,

cuando tú lo decidas, como tú lo decidas,

y que lo único que está en el aire es si es niño o niña.

Y hay países hasta donde se puede elegir.

Pero das por hecho que va a ser así. Y cuando, de repente,

decides que quieres ser madre y no puedes,

es como que la naturaleza te lleva por donde no quieres ir,

algo que no te has planteado nunca jamás,

y tienes que reordenar las ideas en tu cabeza

y saber que te tienes que plantear que no lo vayas a conseguir.

Y ese proceso es muy difícil. Es mucho más duro que la medicación.

Además, aquí la carga de todas las acciones

que hay que hacer

es de la mujer,

porque el marido poco puede hacer. La pareja.

La pareja...

no puede hacer más que darte apoyo.

(RÍE) Que eso, además, es importante que lo hagan.

¿Qué puede hacer la pareja para ayudar a la mujer?

Mira, yo lo que creo que deberían hacer los hombres

que se encuentran en esta situación es...

estar al tanto de lo que ocurre: estar al tanto de la medicación,

del cuánto,

del por qué, de qué hace esa medicación,

estar informado. Es importante,

porque la mujer, al final...

se mete en internet. Tenemos información

a nuestro alcance las 24 horas del día.

Igual que si estás embarazada buscarás en qué proceso está el bebé

y cómo se está desarrollando, cuando estás así

y estás tomando esa medicación y estimulando tu cuerpo

para fabricar óvulos...

Claro, nosotras todos los meses un óvulo.

Ellos, espermatozoides, tropecientos mil.

(RÍE) Entonces,

para tener más posibilidades, para que haya...

un embrión, hay que estimular

y eso supone hormonar tu cuerpo de forma excesiva,

hacer algo antinatural...

Y eso no es fácil.

El hombre lo que puede hacer es estar informado;

estar al lado y apoyar.

Comentabas hace un poquito que lo intentabais ocultar.

¿Por qué crees que la gente lo oculta?

Bueno, intentas que nadie lo sepa por eso,

porque...

no quieres enfrentarte a las preguntas de gente

con la que no tienes confianza para derrumbarte en un momento dado,

¿sabes?

Porque no sabes si lo vas a conseguir.

Entonces,

prefieres que quede en tu intimidad. Sí.

Y...

ya cuando lo consigues, es mi caso,

cuando ya tienes a tu bebé, ya lo has conseguido,

ya está ahí,

entonces sí que no tengo ningún problema en contarlo,

y además es que...

si sé de alguien que pasa por ese proceso

me gusta contarlo. Porque es una visión optimista,

porque "si yo lo he conseguido seguro que lo consigues",

porque si te puede ayudar que yo te cuente esta experiencia,

de que sin tener ningún problema al final nos costaba

y la solución fue mucho más fácil de lo que pensábamos,

aunque el proceso es muy duro, y...

¿Sabes? (ASIENTE)

Claro, una vez tienes el premio ya te da igual.

Y, para terminar, ¿qué le dirías a las mujeres

que justo están pasando por este proceso?

Lo que le diría a cualquier mujer que esté pasando por este proceso,

da igual si es el de quedarse embarazada

y no lo consigue, o un proceso de tratamiento de fertilidad,

es: "No escuches a nadie que te diga

que lo que tienes que hacer es relajarte".

Lo primero que me dijo el médico cuando me vio fue:

"Olvídate de eso,

esa es la solución de las abuelas que no tienen ni idea de medicina,

y te quieren mucho, pero no tienen ni idea".

No es cierto.

Cualquier mujer que quiera quedarse embarazada,

por eso decimos que es algo muy importante...

Cuando quieres quedarte embarazada y no lo consigues,

sí o sí te vas a preocupar si no lo vas consiguiendo

y sí o sí vas a estar nerviosa. Y nada tiene que ver.

Y luego hay otra cosa. Todo el mundo conoce a una pareja

que lo intentaban intensamente y ella no se quedaba embarazada,

y tratamientos y no lo consiguieron, entraron en un proceso de adopción,

y cuando ya estaban relajados

y estuvieron a punto de darles el bebé en adopción,

ella se quedó embarazada. Señores,

esa pareja que conoce todo el mundo, curiosamente,

porque todo el mundo te habla de esa pareja,

no es que ella se quedó embarazada porque se relajaron;

si tienes un 30% de posibilidades de quedarte embarazada

cuando estás ovulando y tienes relaciones sexuales,

y otro que tenga más dificultades, por el motivo que sea, él o ella,

tiene un 3%, si lo prueba mes a mes

a lo mejor en 2, 3 o 4 años suena la flauta y te toca la lotería.

Y lo consigues.

Y nada tiene que ver con el estar relajado.

Todas nos ponemos nerviosas,

y lo que no podemos es estar viviendo esta situación

y encima darnos con un látigo pensando "mea culpa"

porque estoy nerviosa. No, eso no.

Realmente interesante, Sonia. Seguro que esto ha ayudado

a muchísimas parejas que puedan estar pasando por este momento.

Sí, y ánimo; la mayoría lo consigue.

Antes o después. Lo que es un proceso lento.

Pues mucho más sobre infertilidad ahora en nuestro debate.

(Música dinámica)

Otra vez, bienvenidos a El Ojo Clínico.

Doctora Pagán, esta vez voy directa hacia usted.

Hace 40 años,

hablábamos de "imposibilidad para procrear".

Ahora hablamos de "infertilidad arreglable".

¿Puede ser esto así o estoy exagerando?

(BA) No, hoy en día conocemos muchas de las causas

para esa imposibilidad que decíamos antes,

y son causas de infertilidad a día de hoy.

Hasta un 30% de las causas son debidas

a patología femenina

y un 30%, el mismo porcentaje,

son debidas a patología en el varón.

De ahí que se recomiende, siempre que hay dificultad

para un embarazo,

el estudio conjunto, el estudio de la pareja.

Clásicamente se ha pensado que había más causas femeninas

que masculinas.

Luego hay un 20% que son causas mixtas

y un 20% en los que, a día de hoy, todavía desconocemos

por qué esa dificultad para conseguir un embarazo viable.

O sea que los hombres nos resistimos.

(JO) Los hombres nos resistimos y, muchas veces,

cuando viene alguien a mi consulta por este tema,

en el 99% de las veces es la mujer la que consulta.

Y yo siempre les digo lo que dice Bárbara:

que tan importante es, en este caso, la mujer,

como el varón. Al varón hay que estudiarle.

Y además es mucho más sencillo el estudio del varón

que el de la mujer. De hecho se aconseja, incluso,

empezar por ahí, por el estudio del varón.

(BA) Incluso siempre que remites un estudio de fertilidad

a una clínica o al ginecólogo,

aunque remitas al ginecólogo debe ir la pareja.

(JO) Sí. La casuística que se desprende,

la idea que se desprende,

es que en la mujer hay algo que orgánicamente no funciona.

Y, sin embargo, en el hombre no funciona nada.

(BA) Es verdad que una de las principales causas

a día de hoy es la edad avanzada de la mujer

a la hora de buscar el primer embarazo.

Entonces es verdad que como es lo que, clásicamente,

todo el mundo conoce,

es a quien se enfoca el estudio inicial.

Pero, como hemos visto, si vamos a las estadísticas

son 30-30.

Tan importante es lo uno como lo otro.

(JO) Claro, y puntualizar con el tema de la edad...

Sí que es verdad que hace 40 años no se conocían tantas cosas,

pero probablemente las tasas de infertilidad eran mucho menores,

y era por este tema de la edad.

Si en los años 90 se empezaba a tener el primer hijo

con 26 años más o menos,

ahora estamos por encima de 30.

El 60% de los primeros hijos vienen a partir de los 30 años,

con lo cual a medida que avanza la edad de la mujer

las tasas de infertilidad aumentan.

(BA) Por encima de los 35 o 37 años

empiezan a caer de una forma...

tremenda, y, por encima de los 40 años,

se estima que la tasa de éxito es de un 10%.

Fernando, claro, la gente quiere quedarse embarazada,

quiere tener un hijo, pero la cosa no es tan fácil

desde el punto de vista emocional, psicológico,

financiero... En fin, podría utilizar

una jerga de adjetivos interminable.

(FE) La realidad es que normalmente se habla de la infertilidad

como un problema médico,

y hay muchos factores emocionales implicados.

Porque cuando una pareja se somete a un tratamiento de fertilidad

lleva mínimo un año intentando tener un hijo

de forma natural.

Un año de frustración, un año de desilusiones cada mes,

cada vez que una no se queda embarazada.

Entonces sí que es cierto que hay muchos factores emocionales.

¿A todo el mundo le afecta?

¿Todas las parejas van a sufrir un daño emocional importante?

No, todas no.

¿Cuándo va a pasar esto? Fundamentalmente cuando se junta

el problema de la infertilidad

con un deseo muy importante de tener hijos.

Ahí aparece la frustración. Hay parejas que lo asumen:

"No tenemos hijos; enfocamos nuestra vida

hacia otro lado". Pero sin embargo,

hay otro grupo de parejas en las que sí que es verdad

que el diagnóstico de una infertilidad supone

una importante crisis: aparecen sentimientos de tristeza,

sentimientos de culpa, incluso aislarse,

porque hay muchas situaciones donde hay niños.

Y al final se les tuerce un poco el proyecto vital.

Por eso es importante que, si esto aparece,

seamos capaces de dar la cobertura psiquiátrica o psicológica necesaria

para ayudarles en toda esta parte más emocional.

En todo caso, ¿es un tratamiento seguro,

es un tratamiento eficaz,

es un tratamiento que no trae consecuencias

y, además, es un tratamiento barato?

(JO) Es un tratamiento cada vez más seguro,

porque cada vez se hacen mejor las cosas,

y, en cuanto a la eficacia, es muy variable.

Por ejemplo, en el caso de la inseminación,

si contamos el primer ciclo de inseminación,

tiene una tasa de éxito en torno al 25%.

Este va aumentando. Y en el cuarto ciclo de inseminación

habrá una tasa de éxito en torno al 50%,

con lo cual hay un 50% que sí que lo va a conseguir

pero un 50% que no.

Y como decía Paula en el testimonio,

fue tras seis técnicas

cuando consiguió quedarse embarazada.

No es fácil;

las tasas de éxito tampoco tienen unos porcentajes muy altos.

Y también coincide... Esto va relacionado con la edad.

Aunque quieras tener una fertilización in vitro,

si tienes una edad avanzada la tasa de éxito será mucho menor.

Bárbara, pregunta una señora...

Voy a dejarle que pregunte.

Hola, me gustaría saber si el tema del alcohol,

el tabaco o la obesidad

pueden influir a la hora de concebir hijos.

(BA) El tabaco y el alcohol por supuesto que influyen.

Todo lo que es, al final...

La reproducción, por así decirlo, es un...

(RÍE) Sin "por así": la reproducción es un...

artículo de lujo.

Si el organismo no está sano, no está bien preparado,

es más difícil conseguir un embarazo.

La obesidad, tres cuartos de lo mismo.

De hecho, siempre que acude una paciente,

y el varón igual,

buscando recomendaciones para lograr un embarazo,

siempre se recomienda una dieta saludable, ejercicio,

evitar alcohol, tabaco...

Es un recurrente en todos los programas

que el alcohol y el tabaco no son buenos para nada.

Y hay un producto, una...

molécula, un fármaco clásico,

el ácido acetilsalicílico.

¿Cómo funciona en este proceso de fecundación o de fertilidad?

(JO) Hay un estudio, del que han salido las conclusiones,

realizado por la Universidad de Utah,

con 1200 mujeres a las cuales se administró

el ácido acetilsalicílico a unas dosis muy bajitas.

Eran en torno a 80 miligramos.

Se vio que en el grupo de mujeres

a las que se les daba el ácido acetilsalicílico

la incidencia tenía una tasa de éxito un 17% superior

a las que no habían tomado el ácido acetilsalicílico.

Se cree que puede ser por varios motivos.

Por un lado, por un efecto antiinflamatorio,

que favorecería...

la instalación del embrión en el útero.

Y, por otro lado, un aumento del flujo sanguíneo,

que es lo que facilita de alguna manera la concepción.

La conclusión es que sí que puede ser positivo

administrar este fármaco.

Lo que ocurre es que el estudio se hizo en pacientes

que habían tenido un aborto previo;

la eficacia se ha demostrado en mujeres

que ya habían tenido un aborto, no en mujeres que no lo tuvieron.

Y no olvidarnos...

Puede ser importante el ácido acetilsalicílico,

pero es mucho más importante,

y ha demostrado muchas tasas de éxito,

dejar el alcohol, como decía Bárbara,

el tabaco, la obesidad... De hecho, hay países

donde no financia una fertilización el Sistema Nacional de Salud

a personas que fuman o a personas obesas.

(BA) Hay que señalar que no solo es no conseguir el embarazo,

sino que con muchas de estas pacientes lo que ocurre es

que sí que consiguen un embarazo pero tienen abortos precoces.

Muchos se estima que son por dificultad en la implantación,

o porque al implantarse es débil y después se desprenden,

porque no hay un buen riego.

De hecho, casi siempre en estas pacientes

se terminan haciendo estudios de coagulación y demás,

porque hay alteraciones vasculares

y ahí tienen un papel importante el tabaco, el alcohol...

Y de ahí, probablemente, que el ácido acetilsalicílico tenga

su utilidad.

Bárbara, en esta panoplia de temas de medicina

o de fármacos, de tratamientos,

leía yo hace dos, tres meses o más

en el Science & Vie, revista científica seria francesa,

que hablaban de un aparato...

No sé si llamarle aparato. Corrígeme si me estoy equivocando

o lo digo incorrectamente. Un aparato

que se introduce intrauterinamente

y se consigue el mismo efecto de fertilización.

¿Es grosso modo lo que quiero decir?

(BA) En realidad, de lo que hablan es

de hacer una fecundación in vitro...

Hasta ahora, en una fecundación in vitro

se extrae el óvulo de la mujer y se fecunda con el esperma

en el laboratorio y el embrión se implanta en la mujer.

Lo que ellos proponen es como una cápsula

en la que se introduciría el óvulo y el esperma del varón,

y esa cápsula se introduciría en el útero

para que esa fecundación se lleve a cabo

dentro del microambiente del útero,

y favorecer así el desarrollo más natural.

Una vez que se consigue la fecundación,

se extraería la cápsula

y se implantarían los embriones.

¿Cuál es tu opinión?

(BA) A mí me parece fenomenal.

Quiero decir, todo lo que sea simular algo

que sea lo más natural posible

y que favorezca toda la interacción

del desarrollo del embrión donde debe ser, que es el útero,

me parece estupendo. Ahora, habrá que ver...

Esto no deja de ser una manipulación,

no deja de ser meter algo que es extraño al útero...

Habrá que ver la tasa de complicaciones.

No deja de ser una manipulación. También podemos hablar de un DIU.

(BA) Sí.

No tiene muchas complicaciones, pero haberlas haylas.

Entonces habrá que ver,

pero, en principio, suena bien.

¿Una mujer con ansiedad ovula peor?

(FE) Bueno, hemos visto

que en uno de los testimonios se habla del estrés y la ansiedad.

Alguna noticia ha aparecido en los periódicos que habla de esto.

Yo lo diría con precaución, porque los estudios más rigurosos

no son tan concluyentes con que la ansiedad empeore

la ovulación. Esta noticia que veíamos hablaba

de que podía ser que lo retrasara un poco.

Lo que sí es importante es quitar estrés.

Porque muchas veces las parejas que tienen problemas de infertilidad

están sometidas a estrés por el entorno:

"A ver para cuándo vais a tener un hijo".

Eso sí es importante quitarlo; algo fundamental al someterse

a un tratamiento de fertilidad es ser positivo.

¿Qué es ser positivo? Lo primero es olvidarse de la culpa.

La culpa, hablábamos de la palabra "culpa"

en algún momento,

no es culpa de nadie. Nadie elige no poder tener hijos.

Eso fuera; ese sentimiento perturba mucho a la pareja.

Algo muy importante es trabajar en pareja.

Quitarse la culpa, trabajar en pareja,

dar validez a los sentimientos y a las emociones,

porque hay muchas emociones detrás, y luego hacer un equilibrio

entre el optimismo y el realismo.

Hay que ser optimista y positivo, pero hay que ser realista.

Muchas veces se recomienda poner unos objetivos

en tiempo o económicamente:

"Hasta aquí vamos a poder llegar gastando"

o "tanto tiempo haciendo tratamientos de fertilidad".

El mensaje es que el estrés hay que intentar rebajarlo

lo más que se pueda; es lo que más sufrimiento genera

a las parejas que tienen un problema de infertilidad.

Y como hay posibilidad de resolverlo lo que hay que hacer es

tener una actitud positiva

manteniendo un cierto grado de realismo frente a la situación.

Yo no sé si en este repaso del que hablamos siempre,

de prensa científica y prensa que no lo es,

esto de engendrar un hijo con células de piel,

¿qué es? ¿Ciencia ficción?

(BA) Bueno, hay un estudio que ha salido

en el que reprograman las células de la piel

para... ¿"Reprogramar" qué significa?

(BA) Las modifican genéticamente

para que se conviertan en otro tipo de células,

que serían las precursoras de las células germinales,

las que luego serán los óvulos o los espermatozoides.

Y parece que están consiguiendo reprogramarlas.

Esto entra dentro de,

lo hemos visto en más programas y lo veremos en otros, cada vez más,

las terapias génicas y las terapias de reprogramación.

Lo que permite es tener hijos

no teniendo que recurrir a donantes de óvulos,

no teniendo que recurrir a donantes de esperma,

sino que tenga tu material genético.

Veremos. No se puede hacer en todas partes.

Es algo muy experimental, que está empezando,

y veremos si llegamos o no llegamos a que sea habitual en la práctica.

Clínicamente, como última pregunta,

¿tenéis alguna objeción sobre los vientres de alquiler?

Clínicamente.

(JO) Clínicamente no, pero hay otras técnicas

que también utilizan el propio vientre de la persona

que quiere ser madre,

de tal forma que se utiliza, por ejemplo,

un óvulo de una donante

y el semen de otro donante.

Y lo concibe la mujer que está interesada en tener hijos.

No va a tener los genes de esa persona,

pero ella va a ser la que va a tener todo el proceso del embarazo.

Y si termino, Fernando, diciendo que dentro de 30 años,

las ciencias adelantan,

ni habrá hombres estériles ni mujeres infértiles,

¿me equivoco mucho?

(FE) Me parece mucho decir. Pero, seguramente,

cuando una persona no sea fértil,

habrá avanzado la ciencia hasta tal punto

que las tasas de eficacia serán mucho más altas

y habrá todavía menos problema y más facilidades

para conseguir una reproducción asistida.

Y, si no, siempre hay otras alternativas

como la adopción o como hablabas...

del vientre de alquiler o de la gestación subrogada.

O sea que... Perdón.

(JO) Me gustaría hacer una puntualización

con respecto a la edad de las pacientes,

de qué edad límite se marca.

Es importante decirlo porque, por ley, no hay un límite de edad,

pero por sentido común, sobre todo en las clínicas privadas,

se marca en 50 años el límite de edad.

Y si utilizas los recursos del Sistema Nacional de Salud,

la edad límite la ponen en 40 años.

Hay una serie de condicionantes: llevar 12 meses

intentando tener una gestación y no conseguirlo...

También se puede utilizar no solo con motivo de querer concebir,

sino también...

Por ejemplo, si hay un hijo que tiene una enfermedad,

puedes concebir...

un embrión de las mismas características

para después tratar la enfermedad de ese hijo.

Hay una serie de criterios

para que el Sistema Nacional de Salud,

que tiene una lista de espera tremenda, de un año o dos años...

Poder utilizar esos recursos.

Con toda claridad, este es un tema médico,

un tema clínico, social,

que afecta a hombres y mujeres, lo decíamos en los porcentajes,

yo creo que en grado sumo,

en un grado bastante más importante

del que afecta a otro tipo de patologías.

No estoy hablando de patología en este caso.

Por lo tanto, vamos a tomárnoslo en serio,

incluso para darle la palabra esta vez

a nuestro hipocondríaco de cabecera.

(Música animada)

Carlos II protagoniza hoy

la parte histórica de El Ojo Clínico.

Según cuentan las crónicas y los escritos

de multitud de embajadores de la época,

este rey, desde pequeñito, llamaba la atención

porque "guapo", lo que se dice "guapo",

no era.

Vamos, que no es que fuese feo;

era muy feo.

Incómodo de mirar.

Cómo sería que las amas de cría,

en lugar de darle el pecho, le daban la espalda.

Hasta 14 amas de cría llegó a tener el monarca.

¡14 amas de cría seleccionadas entre 69 candidatas!

Eso es hacer un casting y tomárselo a pecho.

Porque claro,

¿cómo se selecciona un ama de cría?

A ver, ¿qué dos virtudes redondas

se valoran ahí? Yo me imagino

que esa selección debe ser lo más parecido

al casting de cualquier reality de Telecinco.

A lo que voy,

que Carlos II era...

feo de narices.

Bueno, de narices y del resto de la cara también.

Un texto de la época lo define así:

"Las facciones eran alargadas,

estrechas y como abobadas;

la frente, descubierta y chata; la mirada, inexpresiva;

la nariz, colgante como una glándula carnosa

entre la frente y la boca;

el labio, deforme, cayendo sobre la mandíbula;

y, esta, sobre el pecho".

Lo dicho, era más feo que un chino con fatiga.

Lo digo yo.

De Carlos II se dice que siempre estaba como alelado,

falto de inteligencia y voluntad,

y, por eso, le llamaban "El Hechizado"

y le daban todo tipo de pócimas y le hacían rituales

para curarlo porque, entonces,

todo se solucionaba con fórmulas mágicas,

con brujería.

Vamos, que en aquella época Iker Jiménez,

en lugar de tener un programa de televisión,

tendría un negocio de franquicias.

(IMITA) Sentí picor.

Demoníaco.

Esdrújulo. Inquietante".

(Tormenta)

Por si eso fuese poco, el rey era de higiene...

distraída.

Más bien guarrete, sí.

Le gustaba llevar el pelo sucio y greñoso

y desprendía un olor a gimnasio...

Tela. Bueno, aun así,

y con todas esas características, hoy hay quien se pregunta

por qué Carlos II no tuvo descendencia.

¡Pues porque no había quien se arrimara a él!

Vamos, que como no tuviera los hijos por correspondencia...

Ya me dirás tú.

(Música animada)

Hoy en El Ojo Clínico hemos abordado la infertilidad,

sus causas y sus tratamientos.

Ser padres es un milagro de la vida pero también de la ciencia.

Eso sí, hay que tener paciencia y serenidad,

porque el proceso no siempre es corto.

Si quieren ser padres conviene evitar factores

como el alcohol, el tabaco, la obesidad y el estrés.

Ante la duda de si existen problemas biológicos

para lograr el embarazo,

lo adecuado es acudir a los especialistas.

Allí les harán las pruebas pertinentes

para ver cuáles son las causas que lo impiden.

Cada vez es más frecuente acudir a técnicas de reproducción asistida

para ser padres. La ciencia nos ofrece seguridad.

Y la semana que viene, en El Ojo Clínico,

hablaremos del envejecimiento en su aspecto más positivo:

cómo envejecer bien y con calidad de vida.

Sigan, mientras, a nuestro lado a través de las redes sociales,

en Twitter, Facebook y en la página web rtve.es,

donde pueden consultar el blog de nuestros médicos.

Y ya lo saben, porque lo decía Jardiel Poncela:

la vida es una buena experiencia, y la experiencia es

la única enfermedad que no se contagia.

Hasta el próximo programa.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Infertilidad

El ojo clínico - Infertilidad

06 nov 2016

El último rey de los Austrias español, Carlos II, es uno de los protagonistas de este programa. Que el hijo de Felipe IV era un niño bastante débil y con problemas de salud son datos conocidos, pero aspectos más desconocidos de su figura se tratan en El Ojo y la Historia.

ver más sobre "El ojo clínico - Infertilidad " ver menos sobre "El ojo clínico - Infertilidad "
Programas completos (39)
Clips

Los últimos 152 programas de El Ojo Clínico

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios