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No recomendado para menores de 16 años El Continental - Capítulo 6 - Ver ahora
Transcripción completa

¿Una red de prostitución y tráfico de drogas?

¿Pero esto de dónde sale?

Alguien ha filtrado la información a la prensa.

Han cancelado todas la reservas de hoy.

Pues alguien que quiere hundir a mi tío.

Pensaba que ese era nuestro objetivo.

Pues no somos los únicos.

La caída del gran Baena.

La corona está dispuesta a perdonar tus delitos.

En estos momentos de crisis es necesario recaudar fondos

para la corona. ¿Quieres que haga negocios

con una prostituta y un moribundo? Me voy a cagar en tus muertos.

Y si hablas con Ricardo...

¿Para que me ponga a trabajar con vosotros?

Así estaríamos juntos y podría cuidar bien de ti.

Mañana te puedo traer dos kilos. -Ajá.

Y vamos poquito a poco para no colapsar el mercado.

Vamos a iguales y me das un adelanto como señal.

Tu señal. -Muy bien.

¿Un local clandestino?

Solo entrarán las personas que decidamos.

¿Y cómo pretendes atraer a la gente?

Le diremos a la prensa que aquí solo entra lo mejor de la ciudad.

Soy el marqués de Robledo de la Senda.

Pues es que no podemos aceptar a más clientes, estamos hasta arriba.

¿Puede usted dejarle un mensaje a Pedro Benito?

¿A Perico?

Dígale que ha venido a verle su padre.

¿Dónde están las licencias? La licencia la trajo Ramón.

Con un tal... Rubio. (RÍE)

El Continental está llamando demasiado la atención.

He oído hablar de la propietaria. -¿Y qué piensas hacer?

Seguir mi instinto.

Pues si te falla...

Ya sabes lo que tienes que hacer.

A saber qué llevas entre manos.

Calla, vieja. -Vieja sí, pero tonta no.

¿Qué te crees que no me doy cuenta?

¿De qué?

De que tienes un lío de faldas con alguna.

Que os mandáis mensajes con las palomas.

No digas tonterías.

Tú di lo que quieras, pero llevamos dos meses comiendo estofado.

¿De verdad?

Estas palomas no se comen, tonta. Son mensajeras.

Se sueltan y luego ellas vuelven.

Ya, ya. Pero en esta casa todo lo que vuela, a la cazuela.

¿Te la leo, Mami?

Sí, me harías muy feliz.

¿Y a ti qué te pasa? Nada.

Pues no lo parece.

("Losing you" - Justin Tapp)

¿Qué coño haces aquí?

Vengo a presentar mis respetos al difunto.

Hay que echarle cojones.

A los traidores hay que matarlos como a perros.

Y a este le enviaste tú para que me traicionara.

¿Me ves como una amenaza?

Te empiezo a ver como una molestia.

Te invito a almorzar.

(Música country)

Vamos.

¡Eh!

Ricardo, ven aquí.

Cuando se entra a un sitio y hay un invitado,

lo primero que tienes que hacer es saludar, no seas mal educado.

No puedo, me esperan. ¿Ha llegado ya?

Sí, está ahí en la cocina.

¿Qué pasa chaval, no te acuerdas de mí?

Sí, claro que me acuerdo.

Joder, como has crecido.

¿Hablamos de negocios?

Mira, no me parece mal que tengas negocios en el Palo Alto.

Hoy ha muerto uno de mis hombres, mañana puede ser uno de los tuyos.

Tú y yo vamos a repartir los territorios,

siempre que mi parte sea razonable, ¿entendido?

Quiero un 40 % de todo.

Ya me sirvo yo. -Ay, lo siento.

Tranquilo, no ha sido culpa tuya.

(GRITA) ¡Largo!

¿Qué dices?

Te daré un 20.

Es una buena oferta, piénsalo.

(Música country)

Me gusta tu rosario.

Es un regalo. -¿Un regalo?

Ajá. -¿De quién?

De mi mujer, señor.

Ah, de tu mujer. -Ajá.

Siento lo de tu camisa.

Te compraré otra.

No hace falta, señor. -Ya sé que no hace falta.

Tú.

¿Cómo te llamas?

Cristóbal, señor. Cristóbal.

¿Me puedes decir, por favor, qué estabais cuchicheando?

Nada, señor.

¿Estás seguro?

Oye, ¿tú has visto cómo te mira ese hombre?

¿Qué? ¿Qué significa eso?

Sí, me he fijado, señor.

Sabes a qué me refiero. No eres tonto.

No, no soy tonto, señor.

Bien.

Se ha dejado este sombrero. Quiero que se lo devuelvas.

Cógelo.

Y de paso quiero que lo seduzcas.

Te voy a pagar más de lo que nadie te ha pagado en tu puñetera vida.

¿Entendido?

Señor, no quiero nada para mí. Quiero que mi familia esté bien.

Así se habla.

A partir de ahora tu familia es mi familia. Yo me ocupo de ellos.

A partir de ahora tu familia es mi familia. Yo me ocupo de ellos.

Pero haz bien tu trabajo.

Date prisa, está en las caballerizas, todavía le coges.

Y no te quiero ver así. Ponte algo.

Vamos.

(GRITA) ¡Vamos, chicos! ¡Los he visto más rápidos!

¿Has venido hasta aquí solo para traérmelo?

No.

(JADEA) Quítate la camisa.

(RUBIO JADEA)

¿Te ha enviado Baena?

¿Qué?

Me has oído perfectamente.

¡No!

Me he equivocado. Esto no tenía que haber pasado.

Si me entero de que mientes, te mataré.

¿Crees que esto es fácil para mí?

No tienes ni puta idea de la vida que llevo.

(Música de tensión)

(Dispara)

(CRISTOBAL SOLLOZA)

Luego entro y te lo pago.

(RUBIO) Quédese con el cambio.

¿Me puedo sentar?

No.

Esto no tenía que haber pasado.

No sé cómo he podido hacerlo.

No estoy bien.

Yo no soy... -Tú no eres, ¿qué?

¿Eh?

Follar es follar. Con hombres, con mujeres.

Entiendo que tengas miedo, pero...

No tienes por qué arrepentirte de nada.

¿Por qué no vienes esta noche a mi casa y lo hablamos?

Con calma.

Tengo que irme.

No lo hagas y quédate.

Se me hace tarde.

Podríamos vivir juntos.

¿Aquí?

Estás loco.

No, aquí no. Claro que no.

¿Entonces dónde?

Tengo dinero suficiente como para que podamos vivir en cualquier sitio.

Juntos.

(Música emotiva)

¿Lo dices en serio?

Claro que sí.

¿Cuándo? -¿Cuándo?

Cuando tú quieras.

(Silbato)

(Silbato)

(RUBIO SE QUEJA)

(Música triste)

¡No, no!

Rubio.

(TOSE)

Venga, arriba.

Quédatela de recuerdo. A él ya no le hace falta.

¿Dónde está? ¿Eh?

Pues si no me equivoco, está muerto.

A mis chicos se les ha ido la mano.

(RESOPLA)

Te van a acusar de asesinato.

Y teniendo en cuenta que has tenido relaciones con él, es muy posible

que te caiga cadena perpetua.

(GRITA) ¡Ven aquí! ¡Ven aquí!

Hijo de puta. Ven aquí si eres hombre. Ven, ven.

(Música de tensión)

El único que puede sacarte de aquí soy yo.

No estás en disposición de negociar.

Soy tu única opción.

Empiezo a no verte como a una amenaza.

Ni siquiera como a una molestia.

(SILBA)

(Sintonía)

Es cierto.

Yo no soy una molestia... Soy una amenaza.

¿Eh?

Tu sobrino es una caja de sorpresas.

Eso es verdad.

Otra cosa no, pero tiene un par de cojones.

Me temo que la comida va a escasear, porque me faltan avíos.

Vete.

¿Has acabado?

Al final es verdad que la vida le pone a cada uno en su sitio.

Mírame a mí.

Tengo todo lo que necesito.

El poder. Los hombres.

El dinero.

En cambio, ¿tú que tienes?

Nada.

¿Y por qué no me matas?

Todavía no.

He estado pensando estos años y...

conozco tus debilidades.

(GRUÑE)

(QUEJIDOS)

(GRITA)

Tu sobrino va ayudarme a levantar un gran negocio

y cuando muera, recuerda quién lo empezó todo.

¡Hijos de puta!

(Música de tensión)

Vamos a forzar la distribución, no tengo más tiempo.

(GRITA)

Deberíamos llamar a un médico.

¿Desde cuándo te preocupa?

(RAMIRO HIPERVENTILA)

Teníamos un trato. ¡Teníamos un puto trato!

¿Y si Ricardo nos pilla aquí?

Esto no es lo que hablamos, me prometiste protección.

La justicia, Ramiro. Te lo prometió un agente de la corona.

Pero yo estoy por encima de eso.

Somos amigos, ¿no?

(HIPERVENTILANDO) Quita.

Tranquilo, tranquilo. No pasa nada.

(Gritos)

¿Has leído el periódico, Ramiro?

(RAMIRO HIPERVENTILA)

Os dimos unos permisos para hacer la sala de apuestas aquí.

¿Y qué culpa tengo yo de que se lo haya llevado?

¡Pero si es perfecto!

Lo pueden hacer donde quieran pero que lo hagan cuanto antes.

Lo haré, pero, ¿cómo explico yo esto ahora?

Confío en ti, Ramiro. Confío en ti.

¿Y si no me cree?

Hay que ir de frente, sin miedo.

Mi padre...

solía decir que para asegurarse de que el perro le hace caso,

hay que darle de vez en cuando algún palo.

(GRITA) ¡Hijo de puta! ¡Hijo de puta! ¡No me toques! ¡Hijo de puta!

Tiene que ser creíble, Ramiro.

(GRITA)

(Música de tensión)

(QUEJIDOS)

("Downfall - Lion)

(GLORIA) Ya, ¿no? Que se te van a quedar los dedos pegados.

¿Qué pasa, no te fías de mí?

¡Yo hace mucho tiempo que no me fío ni de mi sombra!

(JULIÁN) ¿Ah, no?

Francesco...

Va. Venga va. Al fondo. Que hay que empezar.

Al fondo abajo.

No me parece bien que uséis esto para fabricar morfina.

Es lo que hacemos, Andrea.

Todavía tienes el alijo de la habitación del escenario,

no necesitas poner un laboratorio.

Liquídalo y ya hablaremos.

Muy bien.

Muy bien.

Jefe.

¿Tú sabes lo que cuesta mover todo esto y lo que perdimos

por no empezar ayer?

No podemos estar trasladando todo todos los días.

Chicos, fuera.

¿Qué pasa?

Un buen día no me va a hacer olvidar el resto.

No voy a traicionar a mi memoria.

El plan siempre ha sido levantar el negocio.

Pero esta vez, intentando hacerlo de una manera legal.

Te dije que te llevaras los sacos de morfina.

Me dedico a esto Andrea, y no vamos a tener ningún problema.

Estamos hablando de combates, de apuestas, de juego.

Se trata de darle a la gente lo que quiere.

¿Cincuenta por ciento?

Esto habrá que discutirlo, ¿eh?

¿El qué? ¿Lo del dinero, o lo nuestro?

(GLORIA CHISTA)

Ni se te ocurra, que te veo las intenciones. Esas manos.

¿Y no quieres?

("Hello Georgeous" - Anders Johan)

El plan era posicionar el local y ganar dinero.

Es lo que estamos haciendo.

No sé.

Si no lo hacemos nosotros, lo harán otros.

Me da igual lo que hagan otros.

Esto provoca adicción, no es como el alcohol.

Sí, el alcohol provoca adicción

y lo han prohibido en Estados Unidos, ¿y qué ha pasado?

¿Ha bajado el consumo?

No, ha subido.

¿Por qué?

Porque a la gente le gusta lo prohibido.

Y nosotros podemos dárselo.

Hay dos bandos en este mundo, Andrea.

Está el bando de los que observan y se quejan todo el día

y el de los que hacemos,

que accionamos,

los que movemos el mundo.

¿Tú, en qué bando estás?

En el de los que dejan trabajar a los demás,

pero bajo mis propias condiciones.

Ese es mi bando.

Si quieres seguir aquí, tendrás que adaptarte.

¿Qué quieres?

Estar presente en todas las negociaciones

y formar parte de todas las decisiones.

Sabes que si entras en esto vas a tener que arriesgar.

(Acaba la música)

Para arriesgar hay que saber escuchar.

Sí. Y tú nunca escuchas.

Sí, Andrea.

("Last dance in Paris" - Anders)

Yo lo que quiero es que me conozcas.

(Tono de llamada)

¿Qué? Te gusta, ¿eh? Está buena. ¿Y en la cama, qué? ¿Bien?

(ROSA) Chano...

¿Qué? Solo quiero saber si el señor está satisfecho. ¿Te ha gustado?

Está buena, ¿verdad? ¡Te reviento! (ROSA GRITA)

¡Chano! ¡Déjalo! ¡Déjalo! ¡Chano!

(Tono de llamada)

"Residencia del Marqués Robledo de la Serna, ¿dígame?”

(ROSA) ¡Chano!

(CHANO) Hijo de puta...

¿Se te ha ido la cabeza o qué?

(FORCEJEO)

(GEMIDOS)

(JADEA) ¿Dónde vas?

(JADEA) ¿Pretendes que te conozca más en un almacén?

¿Me tienes miedo?

¿A estas alturas crees que puedo tener miedo de algo?

Pues yo sí.

Mejor.

(LISETTE RÍE)

(TARTAMUDEA) Aún no me creo la cara que se le quedó.

¿No te pones molesto porque no le dejé pasar?

Ay, pero es que yo no me podía imaginar

que tú eres hijo de un marqués.

(TARTAMUDEA) ¡Lisette! No hace falta que lo anuncies, por favor.

Vale, vale. ¿pero fuiste tú quién lo invitaste?

(TARTAMUDEA) Sí. Pensaba que podría ayudar en el negocio.

Pero si es que ha sido buenísimo. Ha ayudado muchísimo.

Porque fíjate que una gallina ponga un huevo, no es noticia.

Pero que un huevo ponga una gallina, sí.

Y haberlo dejado fuera porque estábamos sobrados de marqueses,

¡por favor!

(TARTAMUDEA) Tuvo que quedarse consternado, ¿no?

Pues la verdad...

¿Pero por qué tu nunca me habías dicho que tú eras

de la nobleza, mi amor? Ahora no sé cómo te tengo que tratar.

Si de vos, o de su señoría, su merced...

(PERICO) No, no, no. -Es que no me sé el protocolo.

(TARTAMUDEA) No seas tonta ¿Ves? Por eso no os dije nada.

(LISETTE RÍE) Pero tú eres tremendo partido ahora mismo.

Y yo soy una muchacha casadera de muy buen ver...

(TARTAMUDEA) Lisette... -Mmm...

El otro día sí que te dije una mentirita.

En realidad, hay momentos en que tengo necesidad de calorcito,

bueno, tú me entiendes.

(TARTAMUDEA) Sí, yo también.

Y haberle dado con la puerta en las narices a un marqués,

es que eso me da una seguridad. ¡Uh! -Buenos días.

Ay, buenos días. -(TARTAMUDEA) Buenos días.

¿Qué marqués? -(TARTAMUDEA) Nada, cosas de Lisette.

Estaba hablando de hombres.

De cuando llegue un caballero que vea mis valores

pues yo estar lista, esperándolo.

Ah, bueno, me alegro por ti. (LISETTE)Tenemos mucho que celebrar.

Que anoche nos ha ido muy, muy bien. (JULIETA) Sí, muy bien.

Supongo que sí, nos fue muy bien.

Pero, ¿no creéis que con lo del boxeo no se aprecia bien la actuación?

Mi amor, tú tienes que entender de una vez y por todas,

que lo mejor está en la puerta.

(TARTAMUDEA) Bueno, yo ahora vengo.

¿Dónde vas? -(TARTAMUDEA) A hacer una llamada.

Pues yo también me voy.

Que tengo que ponerme mis cremas para estar espléndida esta noche.

(Sintonía)

Pero qué guapo estás.

¿Te ha peinado Lisette?

No lo entiendo, ¿por qué tengo que ir?

Porque aquí vamos a tener mucho trabajo.

Y tú vas a estar muy aburrido.

Y así estás un tiempo con tu tía. ¿Te acuerdas de ella?

¿La hermana de papá?

¿Y por qué tengo que ir yo?

¡Que venga ella!

Porque quiero que conozcas otros sitios.

¿Sabes que ese siempre fue mi sueño?

Ir a ver el mundo.

¿Tiene caballos?

¡Claro! Vive en el campo.

Así podré montar con Ricardo cuando vuelva.

(RÍE)

(Música triste)

Escríbeme todas las semanas, ¿vale?

Y mándame dibujos de todo lo que veas.

Así será como si estuviese allí contigo.

Vale.

¿Sabes que te quiero más que a nada en el mundo?

No lo olvides.

Pase lo que pase. ¿Vale?

Vale.

Pero, ¿por qué me hablas como si no me fueras a volver a ver?

¡Si solo me voy un mes!

Es verdad.

Perdón. (RÍE)

¡Y nada de besuqueos en la estación, que ya soy mayor!

Prometido.

(Ruido fuerte)

(JULIETA) La gente grita mucho y apenas se oye la música.

No sé, no se aprecia nuestro trabajo.

Deberíamos hablar con Andrea, ¿no?

(ANTONIA) Ve tú, que eres la importante.

Ya sabemos que quien se mete, pierde.

Ya, a ti te da igual.

¿Qué haces aquí?

Ya me voy.

De todas maneras, trabajo aquí, como tú.

Ya, pero este no es lugar para que estés ahora.

Julieta. (JULIETA SUSPIRA)

Yo te sigo queriendo, ¿lo sabes, verdad?

Francisco, no quiero hablar de esto ahora, ¿eh?

Que si sigo aquí es por ti.

Si estás aquí, es por caradura.

Tengo un plan.

Voy a ganar mucho dinero.

Podemos hacer cosas. -¿Qué sabrás tú?

Yo sé que eres muy ambiciosa.

Y que con dinero todo se puede.

¿Lo tienes? -Lo tendré.

A ver, Julieta, tú lo que tienes aquí es por mí.

Todo lo que has conseguido, es por mí, me lo debes.

Todo lo que tengo lo he ganado a pulso.

¿Te crees que me gustaba hacer cosas?

¿Te crees que me gustaba besarte?

(Música triste)

Estar encima de un escenario no solo significa tener una cara bonita

o cantar bien.

Y sí, soy capaz de todo.

¿Me quieres?

Sorpréndeme.

El dinero lo puede comprar todo, pero solo si lo tienes.

Por ti, sería capaz de matar.

(SUSURRA) Yo ya he tenido que hacerlo.

(Puerta abriéndose)

(Puerta cerrándose)

(MAMI) ¿Qué te pasa?

Me mata el pie.

Ya...

No me jodas.

Como si fuera el primer tiro que me pegan.

Bien sabe Dios que no.

Y aquí sigues.

Lo que dicen de la mala hierba es cierto.

Nos tienen prisioneros en nuestra propia casa.

Te juro...

que voy a matar a ese hijo de la gran puta.

Aunque sea la última cosa que haga en mi vida.

¿Tú te acuerdas cuando el niño mandaba mensajes con palomas?

¿Adónde crees que vas, vieja?

Voy a por unas cuantas palomas para la comida.

¿Os gusta el estofado?

¿Estofado?

Pasa.

(RÍE)¡Estofado! Comeremos caliente hoy, por fin.

(RÍE)

Yo también perdí a mi madre. Perdona...

Pero es distinto.

Nunca me hubiese imaginado que tu vida fuese así.

Yo tampoco me hubiera imaginado encontrarte en un...

barucho de mala muerte a las afueras de un pueblo.

Aquel día era una ingenua pensando que algún día iría a bailar a París.

Y ahora mi padre está muerto, a mí casi me matan

y ese barucho es un local clandestino de apuestas.

Vaya, parece que solo traigo tragedia a tu vida.

Todavía no hemos hablado del porcentaje de esas apuestas

que me pertenecen.

Muy bien.

Pensé que no querías meterte en nada ilegal.

Aprendo rápido.

Quiero un 60/40.

Control total de mi negocio

y solo hasta cuando yo decida.

Ya, y luego, ¿qué?

Podríamos ir a bailar a París.

(RÍE) Eso me gusta.

(RÍE)

¿Y Baena?

¿Tú qué harías?

Al final es el único familiar vivo que tengo.

Conozco ese amor odio al que te refieres.

(Sonidos guturales)

¿Hola?

(Quejidos)

¿Ramiro?

(RESPIRA CON DIFICULTAD) Ayúdame.

Agua.

Me ahogo, dame agua.

Me ahogo.

¿Qué ha pasado?

(RESPIRA MAL)

Llama a un médico.

(RAMIRO SOLLOZA)

(Música country lenta)

Pero eso no es lo que habíamos hablado.

Si ya sabía yo que eras un liante. -Sin ofender.

¿Tú quieres hacer negocio con la morfina o no?

Tú dijiste que era mejor ir poco a poco, ¿no?

Así no se colapsa el mercado, ¿no?

Ya, bueno. Pero eso era el otro día.

¿Tú no has visto lo que han montado en El Continental?

¿No lees el periódico? -Menudos cabrones...

No hay quién acabe con él. ¿Has visto lo de su tío, no?

En la cárcel.

Ya te he dicho que las cosas cambian.

Lo importante, la venta de morfina se va a disparar.

Ellos quieren toda la mercancía. -Que sí, que sí.

Mira.

Yo a ellos ya les he dicho que no.

Porque contigo...

A ver, te he dado mi palabra. Eso se respeta.

Tú te crees que yo me chupo el dedo, ¿no?

No. Yo te tengo por una persona muy inteligente.

Pero esto es otra cosa.

Esto es como la fiebre del oro.

Esto va a explotar.

Que estás con las manos vacías.

Que ya no eres el que eras.

Tienes que hacer algo.

¿Cuánta cantidad?

Esta gente lo quiere todo, pero...

Yo te puedo ofrecer 50 kilos.

Ajá. -Y a precio de amigo.

Eso sí, hay que mover ficha y pagar al contado.

¿De cuánto estamos hablando?

Estamos hablando...

de que si me pagas rápido, igual hay un descuento.

Es mucho dinero.

(CHANO) Lo siento.

¡Ni lo siento ni hostias, Chano!

¿No te da vergüenza, con tu hija por aquí?

¿Y qué quieres que haga? ¿De qué la alimento? ¿Del aire?

Mira Chano, tú sabes quién soy y lo que soy.

Y te parecía bien.

Sí. Yo sé lo que eres y lo que tú quieras.

Pero te he visto con ese hijo de puta y me han llevado los demonios.

Ese hijo de puta era un cliente, solo un cliente.

¿O nos vas a mantener tú?

Eso no sería ningún problema.

No me puedo arriesgar a que se te vaya la cabeza

y perderlo todo. -¿Eso piensas?

¿Que no soy un hombre? ¿Que no tengo palabra?

Eso me preocupa.

Y necesito independencia, al menos de momento.

Perdóname. ¿Eh?

Cuídate esa mano. Menudo ostión me has dado.

Nenaza.

(GLORIA) ¿Volver a contratar a esta?

¿Aquí? (RÍE)

Antes muerta.

Eso se puede arreglar.

¿Esas tenemos, peque?

Con amenazas no me vas a convencer.

Sé que ha habido mala sangre entre vosotras

pero me hago responsable de ella y de la niña.

Ahora estoy mucho más tranquila. ¿Qué niña?

(CHISTA) Tú.

A mí no me la das.

¿Y ésta qué? ¿La has alquilado para dar más pena?

¡Lávate esa boca, antes de hablar de mi hija!

Que no tienes ni idea de mi vida. -Vale, vale, vale.

Haya paz, por favor. ¿Me esperáis fuera un momentito, cariño?

Por favor te lo pido, ¿vale?

A ver si no voy a poder ser educado.

A ver.

Chanito, Chanito... -He venido para hacer las cosas bien.

Sabes que hablo con Ricardo y se acaba el problema.

Pues hazlo. -Solo quiero sacarla de la calle.

A ver, no es de fiar.

Y lo sabes. -Sé que tiene lo suyo, como todos.

(ROSA) ¡Lucía!

¡Chiquitita! Ven aquí.

¿No vienes con nosotras?

Claro. Yo no te voy a dejar solita nunca.

¿Has visto esta señorita tan guapa?

Es la tía Gloria.

Y le va a dar un trabajo decente a mamá.

Así que se acabó eso de estar en la calle, y vas a ir al colegio.

Mira qué guapa. Dile hola. -Hola.

Hola.

Qué poca vergüenza tienes.

No le voy a quitar el ojo de encima. Y bajo tu responsabilidad, Chano.

Tú, te quedas de camarera.

Ni se te ocurra acercarte a la caja. ¿Queda claro?

Te voy a estar vigilando. -¿De camarera?

Sí. ¿Qué pasa?

Aquí las mujeres hacemos de todo.

Anda, anda.

Encantada de conocerte. Eres muy bonita.

Adiós, Lucía.

Adiós.

Adiós, preciosa.

(Música de tensión)

(RAMIRO HIPA)

¡Ramiro!

Un médico, me muero.

(CHISTA) Tranquilo.

Respira. Un médico...

(JULIÁN) Se han llevado parte del alijo, el resto está a salvo.

Avisa a un médico, rápido. -Un médico. Me muero.

(JULIÁN) ¡Llamad a un médico! -Te lo advertí, Ricardo.

¿Qué ha pasado? ¿Quién ha sido?

(BALBUCEA) Tu tío, ha sido tu tío.

(HIPA) No quiere que distribuyas la morfina.

El Rubio lo ha sacado de la cárcel y está con él.

(SOLLOZA) Te están esperando para tenderte una trampa.

(LLORA)

Me muero, me muero.

(SE AHOGA)

¿Por qué siempre me junto con la mierda?

(Música de tensión)

(HOMBRE) Eh, eh, eh.

Es que tiene poca carne la pobre. ¡Eh!

Deja a la Mami.

Aquí se come bien, no se come mierda, no se comen huesos.

¡Largo!

(ESFUERZO)

¿Qué miras?

¡Hijos de puta!

Voy a tener que improvisar algo, porque con lo que tú tragas...

No me llames gordo.

(CLARA) ¡Ay, qué racha! ¡Qué racha! ¡Qué racha!

Ay, Dios mío. -Ya están aquí, Gloria.

A mí no me va a dar tiempo a cambiarme y yo no quiero ir así.

Últimamente estás de una tontería.

Tengo que recibir a la gente bien. -¿Pero quién está ahí?

¿Que quién? Eso está lleno de gente esperando.

Ya está revisado. Si todavía es muy pronto.

Bueno, porque esto marcha. ¡Esto marcha!

Esto lo hemos levantado.

Venga, pues a prepararlo, que tiene que estar todo listo.

Clara en la puerta con Lisette, tenemos camarera nueva.

Considéralo un ascenso. -Qué bien.

No te rías, que va en serio.

¿De verdad? ¿Pero así?

Así no. Venga. Cámbiate.

Claro, te tendrás que cambiar. -Ah, venga.

Venga, yo te pongo guapa. -Venga...

Vamos a necesitar...

hombres más fuertes para los combates, si esto sigue así.

Vendrán cuando se corra la voz, ahora hay que centrarse en el negocio.

Oye, estos han salido pero...

yo no sé si podemos distribuir el material desde aquí.

Bueno, tú móntalo todo, que ya veremos.

Mira, lo de montar sí me gusta.

¿Qué dices? -¿A ti no te gusta montar?

Yo siempre estoy dispuesto a montar...

Julián, por Dios. -¿Qué pasa?

¿Que las viudas ya no podéis vivir?

Ni se te ocurra besarme, que yo no me beso con nadie.

Pues te abrazo.

(GLORIA) ¡A trabajar!

Me lo apunto.

("Heaven in my sights" - FitnessGlo)

(ROSA RÍE)

¿Vamos a tu casa? -Ahora no, Chano.

¿No? ¿Por qué?

Me han pedido que me quede reponiendo bebidas.

Saldré tarde hoy.

¿Pasa algo?

¿Te está esperando alguien ahí? -¿Qué dices?

¿Alguno de esos hijos de puta? Les arranco la cabeza. ¿Hay alguien?

Claro que hay alguien. Mi hija.

Lo he dejado todo por ti, no hagas que me arrepienta.

Perdón, perdón.

Es un poco los celos, esto está lleno de viciosos y malparidos y...

(RESPIRA HONDO) yo también quiero que esa niña crezca feliz. Perdón.

Mi amor, y yo también,

nada me haría más feliz.

Quiero decirte algo.

Dime.

Quería pedirte perdón, porque...

he tenido que hacer cosas que no me siento orgullosa.

Pero todo, todo, quiero que sepas que lo he hecho por mi hija.

Tranquila.

No pasa nada, ¿vale?

Pronto vamos a dejar esto.

Y con mi parte podemos vivir bien sin que trabajes.

¿Vais a dejarlo?

¿Cuando?

Pronto.

(Jaleo)

300.

A la próxima ronda, invita la casa, señores.

¿Y de cuánto estamos hablando?

Se consumen cantidades importantes en el local.

Entra gente de todo tipo, pero se nota que hay nivel social.

Ya, ya, ya. Eso me llega.

Quieren dejarlo... -Quieren llegar a un tope.

Y retirarse del negocio de la morfina.

¿Por?

Ricardo y ella están enamorados.

(RAMIRO ESCUPE)

Quiero que hagas otra cosa para mí.

¿Qué necesita?

Mátala.

¿Cómo?

No, no puede pedirme eso...

Tienes razón.

No puedo pedírtelo así.

¿Cómo estás de los golpes?

Mejor.

Con dinero duele menos.

(RAMIRO TOSE)

(Música country animada)

“Ten mucho cuidado sobrino. Me tienen preso en la hacienda,

junto con la mami. El Rubio va a por ti.”

(TARTAMUDEA) Solo quería darle las gracias, padre.

(TARTAMUDEA) Por eso le he llamado tantas veces.

¿Y qué me agradeces exactamente?

(TARTAMUDEA) Que acudiera aquel día. Significó mucho para mí.

Yo nunca te he fallado.

Ojalá pudiera decir lo mismo de ti.

Vámonos.

Fue tu decisión y yo la respeto.

Pero no intentes que te entienda... -(TARTAMUDEA) Pare aquí, por favor.

¿Es que no piensas darme una explicación?

(TARTAMUDEA) Le llamé muchas veces por teléfono.

¿Y yo no me merezco una explicación personal, al menos?

(TARTAMUDEA) Yo sé que no lo entendería.

Prueba.

(TARTAMUDEA) Yo tengo que...

(TARTAMUDEA) Me sentía...

(TARTAMUDEA) Estaba muy presionado por lo que usted esperaba de mí.

Yo no esperaba nada, Pedro.

(TARTAMUDEA) Ese es el problema.

Así que la culpa es mía...

(TARTAMUDEA) Para usted, no valgo nada.

Y decidiste darme la razón...

y vivir como un feriante.

(TARTAMUDEA) Trabajo en un club.

No me lo recuerdes.

¿Sabes la vergüenza que paso?

Tengo que decir a mis amistades...

que he mandado a mi hijo, a mi único hijo, a África.

Qué ridículo es todo.

Y tú me llamas para ir a verte a ese...

(TARTAMUDEA) ¿No se da cuenta de que se avergüenza de mí?

¿Te sorprende?

Como tú de mí. -(TARTAMUDEA) Eso no es verdad.

(TARTAMUDEA) Solo quiero sentirme orgulloso por lo que soy.

(TARTAMUDEA) Esa vida no era para mí, padre.

¿Y qué vida querías? -(TARTAMUDEA) Sé lo que no quiero.

(TARTAMUDEA) No quiero una vida de fiestas, cacerías, recepciones.

(TARTAMUDEA) No quiero ver siempre a la misma gente, con sonrisa fingida

y esas conversaciones vacías.

¿Prefieres pasar hambre?

(TARTAMUDEA) Prefiero los abrazos, las sonrisas.

(TARTAMUDEA) Prefiero levantarme por las mañanas sin saber lo que depara

el día, o el día siguiente. Prefiero sorprenderme, para bien o para mal.

Pero prefiero una vida interesante.

Te ofrecí estudios, una carrera, posición.

Y tú decidiste tirármelo todo a la cara.

¿Qué es una vida interesante? -No me grite.

¡Eres tartamudo, Pedro!

¡Tartamudo!

Si hasta tu madre reniega de ti.

¡No me grite! -¡Tartamudo!

(Portazo)

(Música triste)

Siga.

Bueno. Creo que ya está.

Parece que solo hay magulladuras y que no hay nada roto.

(TARTAMUDEA) Menos mal.

(RÍE)

(TARTAMUDEA) ¿Qué te pasa? (RÍE)

Perdón.

No puedo dejar de pensar en la cara que tuvo que poner tu padre

cuando te tiraste del coche.

Seguro que pensó que estás loco.

(TARTAMUDEA) Eso ya lo piensa desde que me fui de casa.

Menudo susto se tuvo que llevar, el pobre.

(TARTAMUDEA) Tanto, tanto que mandó a recogerme sin él.

La verdad es que yo no sé ni por qué te hablo.

Debería estar enfadada contigo.

Perico, siéntate, ven.

(SUSPIRA)

No sé cómo has podido ocultarme lo de tu padre todos estos años.

Yo pensaba que te conocía.

(TARTAMUDEA) Quería que me tratarais como a uno más.

Ya. (SUSPIRA)

Te voy a hacer un cabestrillo, ¿vale?

¿Y llevabas mucho tiempo sin hablar con él?

(TARTAMUDEA) Cuando me fui de casa,

me dijo que para él estaba muerto.

Y, aun así, le llamaste.

(TARTAMUDEA) Pensé que podría ayudar.

Tuvo que ser difícil para ti.

Gracias.

(TARTAMUDEA) No lo hice por mí.

(TARTAMUDEA) Y por ti sabes que haría cualquier cosa.

(TARTAMUDEA) Por ti, Andrea.

(TARTAMUDEA) Te lo debo todo.

(TARTAMUDEA) Y a tu padre, claro.

(TARTAMUDEA) Sois mi verdadera familia

y después de todo lo que ha pasado, he pensado que te quiero.

(Música sentimental)

Yo también te quiero, Perico.

Eres como mi hermano.

Y siempre será así.

Ya...

(TARTAMUDEA) ¿Y qué tal con Ricardo?

¿Cómo va?

Ya te contaré.

Tú ahora descansa, ¿vale?

(TARTAMUDEA) ¿Seguro?

Es una orden...

¿Qué te ha pasado?

Un accidente con unas cajas, nada grave.

¿Estás bien? -(TARTAMUDEA) Sí.

(GLORIA) ¡Julieta!

(GLORIA) ¡Julieta!

(GLORIA) Te están esperando para ensayar. Venga ya.

¿Seguro que estás bien?

(TARTAMUDEA) Sí. Ve.

(TARTAMUDEA) ¿Tú me quieres?

Mucho más de lo que tú te piensas.

(GLORIA) Niña.

¿Qué pasa, niña? ¿No te enteras?

Venga. Baja ya.

Te están esperando.

No hace falta que me grites...

Qué guantazo te daba...

Ya me han contado...

Ya hablaremos.

¿Necesitas algo?

No.

No me pidas más material.

Hazme caso.

Que se va a masificar el mercado.

Yo lo intuyo, lo huelo.

Si la tengo bien guardada, hombre. -¿Sí?

No voy a venderla ahora toda de golpe, claro que no.

Es el perro viejo.

Esto...

Al final va a pasar igual que con el alcohol.

No es mala idea.

Guárdame el ramo más bonito.

Luego vengo, ¿eh?

Toma, el mejor.

Yo creo que a veces hay que esperar antes de mover ficha.

¿Eh?

A mí ni me menciones.

Y espérate tranquilo la siguiente remesa.

Oye.

Tú...

no estarás trabajando con otro a mis espaldas, ¿no?

¿Perdona?

(AMBOS RÍEN)

¿Sabes lo que voy a hacer? ¿Te digo lo que me gustaría?

Montar un espectáculo.

Un espectáculo de teatro. Con bailarinas. Con músicos.

Estás invitado.

Claro...

Nunca me quisiste.

("Downfall" - Lion)

Mi puta madre tiene la culpa. Mi puta madre.

(ECO) Niño, ¿qué coño te pasa?

Quítate de mi presencia, madre...

Que me estás martirizando.

(ECO) ¿Tú has bebido?

Se fue, madre.

Belice se ha ido para siempre.

(ECO) Niño, ¿qué has tomado?

(ECO) Niño. Niño. ¿Qué has tomado?

Se ha ido, madre.

Veneno, madre, veneno. -¿Veneno?

¿No quería quitarme ya de en medio?

(ECO) ¿Dónde está tu puta mujer?

¡Dios mío! ¡Samuel, Dios mío!

¡Despierta, Dios mío, no me asustes!

(ECO) ¡Me cago en los muertos de Belice!

(BALBUCEA CON ECO)

Hijo mío...

(GLORIA) Se te da bien esto de los espíritus.

(BELICE) Bueno, eso dicen...

(GLORIA) Dios mío, qué locura.

(BELICE) ¿Miedo?

(GLORIA) Respeto.

Quiero saber si puedes contactar con alguien.

(BELICE) Los muertos siempre escuchan.

Quiero hablar con Alfonso para pedirle permiso.

¿Pedir permiso?

(Música country lenta)

Sí...

Permiso para ser libre y para hacer mi vida.

Por favor...

Que no, que me voy. Que esto no está bien.

Que los muertos tienen que descansar en paz.

Mira, te he dejado comida, en dos o tres días vuelvo.

Cuando tú me digas, ¿vale?

¿Estás segura?

Elige una antes de irte.

(BELICE CHISTA)

Siéntela...

Que sea ella la que te elija a ti.

Cierra los ojos.

La torre invertida.

Guerra...

Ya te dije lo que vi de tu jefe.

Ricardo no es mi jefe.

En bastante lío estoy metida.

¿Qué tal con la muchacha?

Eso no es asunto mío.

Y tuyo tampoco.

Una no puede saberlo todo estando aquí encerrada.

Debería verlo...

Y de ti depende que no se derrame más sangre.

Eso va a ser inevitable.

Mientras no sea la mía o la de los míos.

Tú y yo estamos en paz.

Necesito que me ayudes.

Te pagaré.

¿Tú? ¿Cómo?

Te he dicho que no quiero líos con los tuyos.

Y ya te he mandado el mensaje que me han dado.

Te están buscando. -¡Tráemelo!

A Ricardo.

Suena a advertencia.

Es una invitación.

Tú y yo queremos lo mismo.

Ya sabes, me ayudas...

He visto algo que él tiene que saber.

Alguien va a morir en sus manos.

("Benny's Zoot Suit" - Anders Johan)

(CLARA) Dime que no estoy ridícula.

Estás preciosa. Preciosa.

¿Tú crees?

(LISETTE) Buenas noches.

¿Viene a ver a su hijo? -Sí, a Pedro.

¿Me dejará pasar usted hoy?

Todo es negociable, pero por supuesto, por favor, acompáñeme.

Eh... ¿Sabe una cosa, señor marqués?

Su hijo para mí es como si fuese un hijo.

Casi que me siento como si fuésemos familia usted y yo.

Vamos, que usted me entiende, ¿no?

Es usted una mujer muy expresiva.

Ay, eso seguro que se lo dice a todas.

No.

¿Expresiva?

(CLARA) Es que has ido muy directa.

Se te nota que estás muy...

Vamos, que se te nota.

Pero entonces, ¿cómo tengo que ser?

Y yo que sé.

No sabría qué decirte.

A mí es que los hombres no me van.

Me gustan otras cosas.

(Música jazz)

(Golpes)

Claro.

Le vi en la prensa cuando... -Cuando no me dejaron entrar.

Espero que se le haya pasado el enfado.

¿Viene solo?

¿Me pones lo de siempre, cielo?

Claro.

Bonita voz.

Gracias.

¿Le ha gustado en serio?

¿Usted suele venir mucho por aquí?

Me suena su cara.

Quizás sea de París.

He cantado mucho allí.

Aquí solo estoy de paso.

¿Cómo ha dicho que se llama?

Creo que no le he escuchado bien.

¿Es usted el padre de Perico, verdad?

Nunca me habían llamado tantas veces así.

Es un honor. Andrea Abascal.

Compañera de su hijo y propietaria de El Continental.

Mucho gusto.

Tenía muchas ganas de conocerla.

Espero poder decir lo mismo de usted muy pronto.

Pero si el motivo de su visita no es hablar con su hijo,

tendré que pedirle que abandone el local.

En realidad, venía hablar con usted.

¿Conmigo?

Últimamente su nombre suena mucho en determinados círculos

y creo que debería saber algo.

Por su seguridad y por la de mi hijo.

Si es que sigue aquí con usted.

Está bien. Acompáñeme.

¿Un plan del Estado?

Hay situaciones en el país que están fuera de nuestro alcance.

Hay que reaccionar.

Si no, todo se caerá como fichas de dominó.

La morfina traería grandes ingresos a la corona,

lo mismo que ha pasado con el alcohol en Estados Unidos.

(TARTAMUDEA) ¿Por qué tendría que preocuparse?

Porque dentro de poco ya no será vuestro negocio, sino del Estado.

(SUSPIRA) Si he venido aquí...

es porque, aunque no me creas, me preocupo por los míos.

Estáis en peligro.

Andrea. Tenemos que hablar.

(Música country lenta)

¿Interrumpo algo?

¿Estás mejor Perico? Sí.

He traído esto para ti, necesito que lo leas y me des una respuesta.

(TARTAMUDEA) ¿Qué es?

Firma esos documentos y renunciarás a tu título, a tu herencia y a mí.

Entonces, ¿va a venir mi madre a recogerme?

Claro que sí, cariño.

Tú confía en el tío Ramiro.

(Música country lenta)

Don Ricardo.

¿Puedo hablar con usted un momento?

Sí. Espera abajo.

(SUSPIRA)

¿Qué tal Francesco? Bien.

¿Todo bien? Sí. Muy bien

Estaba pensando que igual ya he pagado mi deuda.

Como usted quería que estuviera ayudándole un poco ahí con...

Pero que da igual ya me puedo ir a... no sé.

¿A dónde?

Bueno, a buscarme la vida. A mis cosillas, ¿no?

Como que igual ya...

Claro que sí.

Jefe.

A trabajar, venga.

Bienvenido.

¿Nadie va a ayudarme?

Si dejamos de distribuirla, entonces sí que tendremos un problema.

Estamos a tiempo y no quiero moverme de mi casa.

(GLORIA) Nada en esta vida es fácil, Perico.

Te conviene comenzar a pensar en ti mismo.

Y centrarse en uno, también, sí.

Comenzar a tomar decisiones para avanzar.

El pasado hay que dejarlo en el pasado.

(JULIETA) ¡No!

(MAMI) Baja el arma.

¿Por qué no nos hemos acostado aún?

(GLORIA) No sé de qué me estás hablando.

Ya, bueno... Dile que las mujeres la están buscando.

Esto me lo quedo.

¿Se puede saber qué está pasando aquí?

¿Vas a ir a verla?

Ya veré...

¡Yija!

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El Continental - Capítulo 6

23 oct 2018

Baena y la Mami están prisioneros en su propia casa. Sin que sus captores lo sepan comienzan a comunicarse con el exterior por medio de palomas mensajeras. Mientras tanto, Ricardo quiere empezar la producción de morfina en El Continental, pero Andrea no parece muy dispuesta a apoyar a su socio y pone a prueba a Ricardo.

Finalmente, Andrea decide coger las riendas del negocio. Francesco sigue siendo un buscavidas y ve una vía de negocio robando la morfina, lo que va a traer consecuencias.

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  1. Ivonne patricia

    Están evaluando seguir con esta serie ??? Es muy buena !! Gracias

    27 jun 2019