'Diario de un nómada' es la primera serie de aventuras protagonizadas por Miquel Silvestre en motocicleta hecha para la televisión española. Empezaron sus emisiones en enero del 2015 con un recorrido por toda Sudamérica, continúo en su segunda temporada por México y Estados Unidos con el título de 'La última danza de guerra' y continúa por el extremo oriental de Asia Menor, al Cáucaso y al monte Ararat; por el Sáhara hacia Dakar; y por la España vacía. Pudimos seguir la aventura casi kilómetro a kilómetro en RTVE.es y en el blog Diario de un Nómada: http://blog.rtve.es/nomada/

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Diario de un nómada - Rutas por la España vacía: Torremolinos I - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Miquel, trae agua para la papilla del niño, que no nos queda casi.

Nuestro nómada tiene ahora familia.

Quizá sería el momento adecuado para cerrar definitivamente su diario

y olvidarse de las grandes aventuras.

Todos tenemos un gen nómada. Tú también.

Pero, igual que los pueblos primitivos se fueron sedentarizando

a medida que cultivaban la tierra para generar excedentes alimenticios

con los que mantener a su familia en invierno,

nosotros también nos sedentarizamos cuando tenemos familia,

como yo, que me casé y tengo un hijo.

Es lo más grande que me ha pasado nunca.

Pero no quiere decir que perdamos nuestro gen nómada.

No se pierde nunca.

Por eso a veces somos capaces de venir a la montaña a por agua

en lugar de comprarla en la tienda de la esquina.

(Música)

Recortado sobre la silueta de esta piel de toro,

que no deja de ser el símbolo más apolítico de nuestro gran país,

lo elijo como imagen de "Diario de un nómada por España".

En los siguientes minutos vais a ver cómo realizo un pedazo de rulo

por el tour de nuestra península.

Aprovechando que tengo una conferencia en Torremolinos

y que mi mujer me ha dado dos días de permiso,

no voy a ir por el camino más directo,

sino que esta preciosidad la usaré para dar un pequeño rodeo.

En primer lugar nos vamos a dirigir a la provincia de Ciudad Real

para visitar las minas de Almadén.

De ahí iremos hacia el sur, hacia la provincia de Córdoba,

atravesando la sierra y el valle de los Pedroches.

Dormiremos en Lucena, aún en la provincia de Córdoba,

y al día siguiente entraremos de lleno en Málaga.

Abandonaremos los encinares y los alcornocales para entrar

en tierra de olivos.

Hasta la Costa del Sol por la sierra, y una vez en Torremolinos,

ciudad mítica por la película de Alfredo Landa, uno de mis héroes,

nos dirigimos al recinto ferial,

a acudir a lo que es la Concentración Mototurística Ciudad de Torremolinos,

donde tengo que participar en una ruta y dar una conferencia;

asimismo, rendir homenaje a los motoristas caídos.

Pero no vamos a estar todo el rato en Torremolinos,

sino que iremos hasta Ronda por la ruta de San Pedro de Alcántara,

una de las carreteras de montaña más bonitas de la geografía española.

Un auténtico paraíso para los motociclistas.

Y una vez en Ronda, escalaremos el famoso Tajo

por lo que se llama la vía ferrata,

que es una especie de escalera clavada en la tierra.

Y llegada la hora del regreso, no lo haré todo el rato

por la autovía directo hasta Madrid, que son casi 600 Km de tedio,

sino que me desviaré hacia la provincia de Jaén por la sierra,

hasta llegar a la ciudad de Jaén, y desde allí no quedará más remedio

que cumplir con el horario previsto y no llegar muy tarde a mi casa,

porque mi mujer me estará esperando con el garrote

como me pase del tiempo.

Tictac, tictac, tictac, que le corten la cabeza.

Y así es como nos sale "Diario de un nómada por España":

ágil, dinámico, improvisado, un poco caótico, pero genuino.

Porque así es como nos gusta hacerlo

y tampoco sabríamos hacerlo de otra manera.

(Música)

Madrid. Viernes. Siete y media de la mañana.

De nuevo mi mujer me da dos días de permiso

para ir a dar una conferencia. En esta ocasión, a Torremolinos.

Y como en aquella mítica película de Alfredo Landa,

yo también lo voy a hacer en moto. Pero no en aquella.

(Música)

Abandonamos una ciudad de ritmo frenético

en plena hora punta por la soterrada M-30.

Al salir al exterior, el sol surge a nuestra izquierda.

En esta ocasión tomamos la A-42, la carretera de Toledo,

en lugar de la A-4, la de Andalucía.

¿Adónde nos llevará esta vez Miquel?

Está claro que no le gusta el camino más recto.

(Música)

Toledo. Toletum.

Con su Alcázar, el Tajo, el castillo de San Servando

y la catedral gótica.

Primer punto de parada en nuestra imaginativa ruta hacia Torremolinos.

La imperial ciudad de Toledo, con su imponente Alcázar

recortándose sobre el horizonte.

Desde aquí nos vamos a otro punto muy curioso,

que tiene que ver con un tiempo que ya pasó:

el del mercurio.

Y las minas de cinabrio, de donde se extraía este material,

hoy tan nefasto y completamente prohibido,

pero que, hasta no hace mucho tiempo, era fuente de riqueza

para un lugar al que nos dirigimos ahora.

Creo que llegamos a lo que se llama una auténtica encrucijada.

Quiero cruzar Cabañeros, que es el parque nacional más famoso

de los montes de Toledo, y que guarda una curiosa historia

por lo que pasó aquí en los años 80 de reivindicaciones,

contra el militarismo, recordemos los tiempos de "OTAN de entrada no",

luego "OTAN sí"...

Me encuentro con este señor, que me dice:

"Cabañeros, a la derecha, a la izquierda",

y no sé muy bien qué camino tomar. Vamos a ver si...

Bueno, por el centro mismo.

El centro está de moda, ¿no?

(Música)

Atravesamos la provincia de Toledo en dirección a Ciudad Real

por las comarcales.

Es un paisaje llano de campos de labor y pueblos antiguos,

amenazados por la despoblación.

La entrada al Parque Nacional de Cabañeros.

"Very good".

Cabañeros es uno de los 15 parques nacionales.

Enclavado en los montes de Toledo,

alberga un precioso ecosistema de bosque mediterráneo.

La declaración de Parque Nacional tuvo lugar en 1995.

Pero, ya en 1988,

la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha

lo declaró parque natural ante las movilizaciones populares

en contra de su uso como campo de tiro.

Este inmenso espacio se mantuvo casi intacto y aislado

porque fue propiedad de la ciudad de Toledo

del siglo XIII al XIX.

Los altos impuestos y las estrictas normas

que aplicó a la explotación alejó a la población

y mantuvo la masa forestal.

Ese aislamiento quiso aprovecharse para fines militares.

Cabañeros es un ecosistema natural único en Europa.

Debe su protección, precisamente,

a las movilizaciones populares que aquí brotaron

en defensa de este espacio, cuando en los años 80

se quiso establecer un campo de tiro de la OTAN.

Eso, sin duda, habría afectado negativamente

a las muchas especies que aquí habitan.

Un espacio caracterizado por los alcornoques, las encinas,

el chopo negro, el sauce blanco e incluso el acebuche:

el olivo silvestre. Y esto lo sé;

no solo por mis amplísimos conocimientos de botánica,

sino porque lo estoy leyendo en este cartel informativo.

(RÍE)

Entramos en la provincia de Ciudad Real,

que se nos presenta desierta de seres humanos,

pero borboteante de encinas, nogales y pinos.

Un auténtico paraíso en este soleado comienzo del otoño.

Cuanto más nos alejamos de las autovías,

más bonito resulta nuestro país.

La vida es contradictoria, paradójica; un auténtico oxímoron.

Un perfecto ejemplo de esto que digo es este pueblo: Almadén.

Enclavado en este paraje absolutamente privilegiado

por la naturaleza, de alcornocales, encinares y dehesas,

resulta que aquí se encuentra el agujero en la tierra

que, desde tiempo de los romanos, ha producido uno de los materiales

más tóxicos y contaminantes del mundo.

¡Olé!

(Música)

En el trabajo, mi jefe me chilla, y en mi casa, mi mujer.

En el barrio me miran mal.

La pasma, siempre igual.

En el trabajo, mi jefe me chilla, y en mi casa, mi mujer.

En el barrio me miran mal.

La pasma, siempre igual.

Estoy harto, lo que yo quiero es ser...

¡Torero!

Y no me estoy refiriendo como materia tóxica y contaminante

al metano de las vacas,

que tan grande hace el agujero de ozono.

Sino a otra cosa que se producía aquí, en Almadén,

un pueblo que tiene como peculiaridad esta plaza hexagonal,

única en el mundo y que se construyó no como coso taurino,

sino como viviendas para los trabajadores del lugar

adonde iremos, donde se producía eso que dicen que era tan dañino,

aunque yo de pequeño jugué mucho con él, y no me hizo ningún daño.

Al menos, eso creo.

O no me hizo un daño, al menos, visible.

A lo mejor me...

causó algo de chaladura.

"Very good".

La Plaza de Almadén,

declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco,

tiene su origen en el siglo XVIII,

cuando se construyeron viviendas dignas para los mineros.

Todavía está en uso para festejos taurinos,

a diferencia de la industria para la que nació,

que, tras 2000 años de explotación,

cerró sus puertas por decreto en 2003.

(Música)

Empieza a clarear el día.

Directo al agujero vas.

Te metes en la mina.

Me refiero al mercurio, ese metal líquido

que ha sido utilizado durante centenios

para las más variadas utilidades, y que, sin embargo,

desde hace pocos años ha sido totalmente prohibido

porque es muy tóxico y envenena los mares.

Pero de eso no se le puede echar la culpa a Almadén,

pueblo donde se ha producido, prácticamente,

la mitad del mercurio que se ha consumido en este planeta.

Porque, ¿quién se lo puede imaginar?

Yo de pequeño recuerdo haber jugado con bolitas de mercurio.

Y nadie me dijo que fueran tóxicas.

Ahora, sin embargo, todo el pescado que se consume

que procede del mar, todo tiene mercurio.

Y cuanto más grande y más viejo es el pescado,

tipo el atún, más mercurio tiene.

Así que son cosas paradójicas que suceden.

Este lugar absolutamente maravilloso, y el mercurio, tan malo,

pero que para la economía de Almadén supongo que fue muy bueno.

La vida, que tiene estas cosas.

¡Hola! ¿Qué tal? -¿Qué tal?

-¿Cómo estás? -Muy bien.

-Julia, me han dicho, ¿no? -Sí, yo soy Julia.

-Que eres mi guía aquí. -Sí, seré tu guía.

-Y me vas a explicar un poco esto de la mina de Almadén.

-Todo lo que tú quieres. -Y cómo os han dado un hachazo...

-Un mazazo económico. A la población y a la comarca.

-Bueno, yo quiero ver una galería. ¿Se podrá meter uno adentro?

-Sí, sí, vamos ahora mismo.

-Ver lo mismo que veían los forzados, los presos.

-Sí, en esa galería estuvieron trabajando presos forzados.

Los que iban a galeras, pues venían a galeras de tierra.

En vez de mar, de tierra.

-O galeras, o la mina. -Sí.

-Susto o muerte, vamos. -Peor era la muerte que el susto.

-Venga, vamos a verlo. -Vámonos.

Por seguridad, nos vamos a equipar antes de proceder a bajar a la mina.

Vamos a ir a la lampistería

y nos equiparemos con nuestros cascos.

-¿Hay que vestirse de minero? -Sí, hay que vestirse de minero.

-Pues vamos a ello. ¡Soy minero...!

Es que me siento totalmente... -Minero.

-¡Antonio Molina! ¡Soy minero...!

-Minero total.

-Qué bonito el tuyo, con una rosa. -Es que el mío...

Para eso soy la única chica que baja a la mina.

-A ver, que lo veamos, déjame ver...

-Se tiene que notar. -Mira qué bonito, una rosa.

¿Esta es la lámpara de los mineros? -De los mineros, sí.

-Con esto veían. Porque está muy oscuro abajo.

-Hombre, claro, es una mina. -Ah, es una mina...

-Sí. -¡Ah, estoy ciego!

Bueno, ya está bien. Vámonos.

Este es el ascensor que nos lleva a la galería.

Y fijándome en el cuadro de mandos,

sería como el de cualquier ascensor de nuestra casa,

con su "Ocupado" o con su "Llamada", si no fuera por este de "Bomberos".

¡Es como un botón del pánico!

Y de la noche a la mañana... -¡Pum! Se cerró.

-Ya ves. ¿Cuánta gente a la calle?

-Hombre. A la calle, por suerte, no se ha ido nadie.

Se hizo un plan de prejubilaciones...

Se ofrecieron incluso bajas incentivadas,

y a la plantilla más joven, aquí estoy yo,

que soy una muestra de ello, pues seguimos aquí trabajando.

-¿Tú bajaste a la mina? -Yo, no. Mi padre, sí.

Yo soy hija, nieta y biznieta de mineros.

-Claro. -Sí.

-Yo no he bajado como minera y, sin embargo,

hago ahora un trabajo de guía bajando a la mina.

-Así que, al final, tú también estás trabajando en la mina.

-De alguna forma estoy trabajando.

Pues vámonos. Venga, adelante...

-Muchas gracias.

Ah, ya empiezo a sentir cierta claustrofobia, ¿eh?

(Ruido estridente)

-Esto lo escuchaban los mineros.

-Y pa' abajo. -Y pa' abajo.

-Da un poco de... -Y a una velocidad pasmosa.

-Da un poco de miedo. -Sí.

No hay que pensarlo. -No, no hay que pensarlo.

Pues yo que he estado en Potosí, en Bolivia,

y tanto se habla de la explotación humana del indígena,

es que aquí, en Almadén, no se llevaban mucho.

Aquí sufrió mucha gente.

-Aquí se venía a ganarse el pan, y luego, también...

-Y a penar.

-Y a penar. Aquí vinieron presos o forzados

a trabajar en estas minas, los que eran condenados a galeras,

galeras de remar o galeras de tierra.

Y las galeras de tierra eran Almadén.

-¿Y trabajaban en el mismo sitio que los demás mineros?

-Sí, pero a ellos siempre se les encomendaban

las tareas más duras y las más insalubres:

el acarreo del mineral, el desagüe de agua en los tornos...

Curiosamente, los traían por una galería

que unía la cárcel con la mina.

Es decir, el preso forzado iba de la mina a la cárcel

y de la cárcel a la mina sin ver la luz del sol.

Esa era su vida y su penar.

-Julia, ¿dónde estamos? Porque el camino por la mina

la verdad es que impresiona mucho, y llegas a esta especie de bóveda.

¿Esto qué diablos es? -Estamos en el baritel de San Andrés.

Lo que es la cúpula, este recinto cerrado,

completamente circular, parece la cúpula de una catedral.

El baritel es lo que es el edificio.

Bariteles exteriores los hubo en casi todos los pozos.

La importancia de este es que está excavado a 50 metros de profundidad,

y eran grandes edificaciones que albergaban los malacates:

las máquinas para sacar mineral.

Esto es un torno, o una noria, donde prima la fuerza horizontal.

-¿Y quién...? ¿Cómo...? -Con mulas.

-¿Aquí estaban las mulas? -Aquí estaban las mulas.

-Dando vueltas. -Dando vueltas a esta máquina.

-Y hombres sudorosos trabajando. -Pues sí.

Recogiendo el mineral, cargándolo en vagonetas,

cargándolo en carretillas,

para llevarlo a las bocas de los pozos.

-Hombre, un poco insalubre tenía que ser, ¿eh?

-Esta mina ha sido muy insalubre, tanto en lo que era la silicosis

como en la enfermedad típica de la mina, que es el hidrargirismo.

Es una concentración muy alta de mercurio en sangre.

Se manifiesta con temblores y afecta al sistema nervioso central.

Por eso se morían tantos mineros, cuando esa enfermedad no se trataba.

-Entonces, ¿esa es la galería de forzados famosa?

-Sí, esta es nuestra famosa galería de presos forzados...

-Pero ¿estaba prohibido el paso? -Actualmente es salida de emergencia.

-Ah. -Aquí, en el recorrido interior,

tendríamos que regresar, pero sería el inicio de esa galería.

Para ti, la voy a abrir. -Muchas gracias.

Yo siempre he dicho que en los itinerarios

donde ha circulado mucha gente con un propósito,

el Camino de Santiago o, por ejemplo, esta galería de forzados,

donde ha transitado mucha gente con ese propósito,

algo de la energía de esas personas se tiene que sentir ahí.

-Ahí queda. Se dice que incluso hay fantasmas.

-Almadén me está pareciendo un sitio de las paradojas.

Porque ahora resulta que la galería de forzados actualmente es el camino

hacia la libertad en caso de emergencia, ¿no?

-Sí. -Voy a aprovechar para escaparme ya.

Julia, encantado. Yo me largo por aquí ya, por donde los forzados.

-Muy bien. -Acabaré en la cárcel. Hasta luego.

-Adiós. Muchas gracias.

-Aprovechando que han dejado la puerta abierta de la galería,

me escapo hacia la libertad.

¡Soy minero...!

(Música)

Tomamos la carretera nacional hacia Córdoba,

que pasa por la bellísima Dehesa de Castilseras,

de 9000 hectáreas,

y pertenece al Ministerio de Hacienda como bien patrimonial.

Pero hemos invertido mucho tiempo en la visita a las minas.

Y nos sorprende el ocaso cerca del Cerro Muriano.

Desde la ruta, Miquel divisa una fortaleza abandonada,

y decide subir hasta allí.

Así que, efectivamente, acaba metiendo la moto por campo.

Pero, sin duda, las vistas valen la pena.

Ey, ey, ey, que trabaje el rey.

Ey, ey, que trabaje el rey.

(Música)

Hay que decirlo, esto sí que es "very good, my friend".

Bomba de grisú, bomba de grisú,

un costero en la cabeza y ¡bum!

(Música)

Me dijo el barbero en la barbería

que qué me gustaba más en esta vida.

Y lo decía...

He pasado la noche en Lucena, Córdoba.

¡Hola! -Buenos días.

¿Qué tal? -Bien, he dormido muy bien.

Un café para espabilar un poquito. -¿Solo o con leche?

-Me lo va a preparar cortado. -Cortado.

Sale muy bueno, ¿eh?

-¡Hasta luego! -Un cafelito...

¡Hasta luego, Antonio!

-¡Hola! ¿Se puede? -Pase usted. Está en su casa.

-Ah, muchas gracias. Miquel. Encantado.

-Quico. -Ah, Quico.

-Sí. -Es usted el amo de la cocina.

-Casi, casi. Casi. -Que está preparando...

-Una tostada con un buen aceite de oliva.

Mire usted, aquí lo traemos. -¿Es de aquí?

-Muy bueno, sí. Este es muy bueno.

-Pero ¿es de Córdoba? -Sí, de Córdoba.

Tomamos aceite de aquí. -Aquí.

Porque aquí, en Lucena... -Tenemos bastante aceite.

-Una vuelta por Lucena y el olor es del alpechín.

-Aquí aceite de oliva nada más. -Aceite de oliva nada más.

-Y mucha carpintería.

-El jamón, ¿de dónde lo trae usted? -El jamón nos lo traen de Córdoba.

-Ah, ¿sí? -Sí, es de Córdoba.

-¿También? -Sí, sí.

-Seguro que está bueno. -Muy bueno.

-Ahora que no se entera el dueño, córteme una loncha...

-Sí. -Para acompañar el desayuno.

-Claro.

-¡Vamos ahí, maestro!

Cómo corta usted el jamón, ¿eh?

Ha cortado unos pocos ya, ¿eh?

-Oh. Muchas ferias. Muchas ferias, muchas bodas.

-¡Mm!

Muy bueno, ¿eh? -Sí.

-No hay nada como desayunar jamón serrano.

-Aceite, pan y jamón. -Aceite, pan y jamón.

No me corte más, que luego el dueño se entera y se enfada.

-No, no pasa nada. -¿No pasa nada?

¡Venga ahí! Estupendo.

-Aquí viene a comer el presidente del Gobierno.

-¿Ah, sí? ¿Usted le da de comer al presidente del Gobierno?

-Le di una vez. -¿Ah, sí?

-A Calvo-Sotelo. -¿A Calvo-Sotelo?

¡Pues fíjese si tiene años la cocina!

-Aquí no.

En el casino de aquí, de Lucena.

-En el casino de Lucena, usted estaba de cocinero,

y le dio de comer... -Al presidente.

-A don Leopoldo Calvo-Sotelo. -Exactamente.

-Aquí. -Exactamente.

Bueno, Quico, pues encantado. Me encanta conocer las cocinas

y a la gente que las trabaja. Luego uno solo ve lo que come.

Pero lo que hay detrás hay que verlo también.

Voy a coger el jamón para que no lo vea el jefe.

Venga, hasta luego. -Hasta ahora.

Cuando nuestro nómada sale con su desayuno,

encuentra que un seguidor de la serie ha descubierto

que se aloja en el hostal y quiere conocerle.

¿Tú conoces la ruta de por aquí? -Algo conozco.

-Porque para ir a Málaga tengo que ir a Torremolinos,

¿lo único que hay es la autovía, o se puede...?

-En Benamejí, te puedes desviar de... de la autovía...

-Sí. -Y coges un tramito,

nada, son, a lo mejor cinco o diez kilómetros...

-Ya. -Entonces...

Pasando el río que hay debajo.

Aquí, por el camino...

-Ya. Pues es que yo tengo que llegar ya.

Son las nueve de la mañana y tengo que llegar allí a las 11,

porque tengo la ruta en Torremolinos. -Bien, bien.

-Pero bueno. Por lo menos, hacer un caminito...

El de Benamejí, seguro. -Ajá.

Este... Este tramo te gustará. Es corto, son a lo mejor...

son siete u ocho kilómetros, que luego ya todo eso va...

va paralelo a la autovía. ¿Sabes?

(Música)

Pues estupendo. Oye, macho, pues me alegro de...

De haber coincidido aquí contigo.

-Un subidón enorme. No me lo puedo creer, de verdad.

Mucho gusto. Cuídate. -Encantado, gracias.

-Venga. -Gracias.

-Hasta luego.

(Música)

De Córdoba a Málaga,

casi todo el trayecto es por la autovía.

Mucho más aburrida que la jornada precedente.

Salvo el breve tramo que nos recomendó

nuestro reciente amigo.

(Música)

Pero se trata de hacer kilómetros rápidamente

y entrar lo antes posible

en la mítica población de la Costa del Sol.

(Música)

Miquel por fin llega al recinto ferial

donde se celebra la concentración motociclista.

(Música)

Ya hemos llegado.

Estamos en la concentración Ciudad de Torremolinos.

Voy a liderar la ruta de salida

y mañana daremos una conferencia sobre viajes de aventura.

Se esperan más de 5000 motos,

así que creo que va a ser una movida bastante animada.

(Música)

Y tanto que resulta animada.

Muchos asistentes reconocen a nuestro viajero

y quieren hacerse fotos con él

o circular unos kilómetros a su lado.

(Música)

Y como no podía ser menos,

la pegatina de "Diario de un nómada" en Torremolinos.

Vamos a ponerla. Vamos a ponerla... aquí.

Porque si no, me llaman la atención, si la pongo más arriba.

No se puede poner en el cartel. Hay que ponerla... aquí.

-¡Bien!

¡Ole! -"Very good, very good". Ahí está.

Como tengo enchufe con la organización,

he conseguido que me dejen un sitio privilegiado

para despedirme de la ruta.

Que va a ser... ¡en todo lo alto de la grúa!

Tú eres el que manejas esto, ¿no? -Eso parece.

-Eso. Pues cuídame bien. -Sí.

-Fíjate. Baja y me subes ahí. -Fíate de mí.

Llevo ya muchos años aquí.

Bueno. -Bueno, bueno, bueno.

-Pero fíate. -Sí, bueno, ya por...

Viendo cómo se bambolea... -¡Venga ahí!

-¡Vamos para arriba! -Vámonos...

Tú me vas diciendo, ¿verdad?

-Venga ahí, dale caña. -Bueno, voy para arriba, ¿no?

-¡Venga ahí! -Vale, Ortega.

-"Very good, ¡very good en Torremolinos!".

¡Bajadme de aquí, cabrones!

-¡Castigado!

-Se ve bien, ¿eh?

¿Qué le pasa ahí?

-¡Eh! ¡Eh!

-¡"Very good"!

(Aclamaciones)

¡Venga!

-Como la reina de Inglaterra.

Está alto, ¿eh?

Aquí hay una leche.

(Aclamaciones)

Impresionante la concentración Ciudad de Torremolinos.

La verdad es que me encanta ver tantas motos,

y el jari que se monta, y...

Bueno, yo creo que es el momento de abandonarles

e irme a otro lugar. Nos vamos a Ronda,

por una de las carreteras más bonitas para recorrer en moto,

y cuando lleguemos allí, vamos a subir al Tajo.

El Tajo de Ronda.

Pero no lo vamos a hacer en moto, sino por una vía ferrata.

Seguro que va a ser muy, muy, muy interesante.

Vamos para allá.

Pero eso y muchas cosas más las veremos en el próximo episodio.

(Música)

Y decían mis vecinos que llevaba mal camino,

apartado del redil.

Siempre fui esa oveja negra que supo esquivar las piedras,

que le tiraban a dar.

Y entre más pasan los años, más me aparto del rebaño,

porque no sé adónde va.

Diario de un nómada - Rutas por la España vacía: Torremolinos I

29:04 06 ago 2017

Miquel Silvestre hace un viaje en moto por distintos lugares de España 

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  • 28:51 pasado domingo Miquel Silvestre hace un viaje en moto por distintos lugares de España. En este capítulo visitará Cuenca.

  • 28:53 13 ago 2017 Miquel Silvestre hace un viaje en moto por distintos lugares de España.

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  • 25:36 30 jul 2017 Miquel Silvestre realiza un viaje en moto por distintos lugares de España que en esta ocasión le llevará hasta Orense.

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  • 29:28 09 jul 2017 Miquel Silvestre realiza un viaje en moto en esta ocasión hasta Valencia.

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    Final en Dakar

    27:15 11 dic 2016

    27:15 11 dic 2016 Miquel Silvestre amanece durmiendo en una hamaca. Emprenderá el último tramo del viaje ya en el interior del África negra. Pasará por el lago Rosa, donde termina la antigua prueba del Rally París Dakar, antes de dirigirse a la Dakar real y enseñarnos un retrato de la populosa ciudad africana. Pero llegar a la meta no será el final de sus dificultades, pues todavía tendrá que resolver un último asunto burocrático.

  • 27:30 04 dic 2016 Miquel Silvestre comienza la última etapa de su aventura por el África profunda. Mauritania es un país pobre y desolado, malas carreteras y controles policiales. Una última parada en el parque nacional de Dwaling le llevará a Senegal. En Saint Louis, la capital colonial francesa, terminará la etapa.

  • 26:56 27 nov 2016 Miquel Silvestre se aproxima a la frontera con Mauritania. La frontera no resulta fácil de pasar y comienzan los problemas con el papeleo. Una vez dentro del país del desierto se dirige a Nuadibú, e intentará visitar la abandonada población española de la Güera antes del anochecer.

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    Villa Cisneros

    28:22 20 nov 2016

    28:22 20 nov 2016 Miquel Silvestre se recupera del accidente descansando en Villa Cisneros. Allí recorre los restos del legado español, la academia Unamuno, un fortín, un faro, una tapa de alcantarilla y la iglesia donde descubre una extraordinaria historia de defensa del legado español por los saharauis.

  • 29:20 13 nov 2016 Miquel Silvestre busca en las Lagunas de Nayla las ruinas de la fortaleza de los Reyes Católicos. Después toma la carretera construida por los ingenieros españoles para llegar a la capital del Sahara Occidental, Al Aaiun. Su siguiente destino será la ciudad de Dakhla, donde sufrirá un accidente.

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    28:19 06 nov 2016

    28:19 06 nov 2016 Miquel Silvestre entra en Sidi Ifni, la ciudad que fuera española hasta 1969. El siguiente destino es Tarfaya, antígua Villa Bens, otra población española donde pudo haber empezado uno de los más famosos libros de la historia: El principito.

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