'Diario de un nómada' es la primera serie de aventuras protagonizadas por Miquel Silvestre en motocicleta hecha para la televisión española. Empezaron sus emisiones en enero del 2015 con un recorrido por toda Sudamérica, continúo en su segunda temporada por México y Estados Unidos con el título de 'La última danza de guerra' y continúa por el extremo oriental de Asia Menor, al Cáucaso y al monte Ararat; por el Sáhara hacia Dakar; y por la España vacía. Pudimos seguir la aventura casi kilómetro a kilómetro en RTVE.es y en el blog Diario de un Nómada: http://blog.rtve.es/nomada/

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Diario de un nómada - La ruta de la seda. Capítulo 3: La infinita estepa  - ver ahora
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Vuelve Mikel Silvestre,

el escritor nómada que viaja en moto por todo el mundo.

Comienza una nueva travesía por Asia Central,

desde la ciudad rusa de Volgogrado hasta la capital de Kirguistán,

pasando por las ciudades joya de Uzbekistán:

Khivá, Bujará y Samarkanda.

Una aventura total recorriendo caminos imposibles de polvo y piedra

Soportando aguaceros terribles.

Durmiendo en tienda de campaña.

Cruzando herméticas fronteras.

Conviviendo con animales salvajes.

Comiendo lo que encontremos.

Pero sobre todo, descubriendo personas maravillosas.

Admirando monumentos magníficos

y contemplando paisajes inolvidables.

Esto es Diario de un nómada.

Capítulo 3

La infinita, infinita, infinita Estepa

Kazajistán, tierra de nómadas

y planeta estepario.

Secularmente Kazajistán era un inmenso territorio

poblado por pueblos nómadas

sometidos a sucesivas invasiones mongolas.

Hasta que empezaron a llegar los rusos.

Para el siglo XIX, todo el área estaba bajo el poder de los zares.

Su dominio se extendió hasta Afganistán,

donde se encontraron con los ingleses.

La coexistencia entre estos dos imperios, el británico y el ruso

en las fronteras centroasiáticas,

produjo un complejo entramado de operaciones militares,

actividades diplomáticas y espionaje,

llamado "el gran juego".

Este fenómeno político,

ha sido uno de los más interesantes de la historia.

El gran juego entre Rusia y Reino Unido,

una especie de guerra fría por las rutas de comercio

en Asia Central,

y que interconectaban Oriente y Occidente

se prolongó desde 1830,

cuando Londres quiso hacerse con el control del kanato de "Civá"

y el Emirato de Bujará, hasta 1895,

cuando se firmó el tratado que definió la frontera definitiva

entre Afganistán y el Imperio ruso.

Vamos a conocer un poco el cementerio

donde he pasado la noche.

Bueno en realidad, no he pasado la noche en el cementerio,

me he mantenido fuera.

Me encantan estos cementerios kazajos

me parecen sumamente interesantes y pacíficos.

Hay tumbas...

Ésta debió de ser de un personaje sumamente importante.

Aquí se puede leer la fecha de vida de este personaje

de 1830 a 1904,

vivió precisamente en la época de "el gran juego"

y murió a comienzos del siglo XX, antes de la revolución socialista.

Por lo tanto el advenimiento de los zares

y el conflicto con el imperio británico.

Una época apasionante.

Kazajistán, junto con el resto de repúblicas centroasiáticas,

es un país mayoritariamente musulmán,

aunque existen otras minorías étnicas como los rusos, ucranianos,

los alemanes del Volga,

que mantienen sus propias religiones, cristianos ortodoxos,

cristianos luteranos e incluso ateos.

Lo que ocurre es que durante el período soviético

la religión fue perseguida

y eso ha hecho que...

Tradicionalmente o hasta la fecha el islamismo o el islam

en Kazajistán en Uzbekistán,

pues no haya sido muy estricto.

Aquí se puede conseguir alcohol sin ninguna dificultad

y no hay unas restricciones en la vida cotidiana

tan rígidas como pueden existir en otros países de fe musulmana.

Sin embargo, en los últimos años,

se está produciendo un rebote de un islamismo más radical

que podría degenerar en yihadismo

que preocupa mucho a los gobernantes actuales

de estas repúblicas centroasiáticas.

En el valle de Fergana en Uzbekistán

hay algunas comunidades, algunos grupos,

que ya podríamos considerar radicales.

Estos gobernantes de estos países que están preocupados por este rebrote,

o este nuevo auge del yihadismo,

son prácticamente los mismos que ya estaban en la época soviética;

es decir, en el caso de Kazajistán,

Karimov, pues lleva en el poder desde antes del año 91

que es cuando se produce la implosión de la Unión Soviética.

Ya estaba en el Partido Comunista

y creemos que es casi un presidente vitalicio.

Pero, en la medida en la que combatan este islamismo radical,

serán protegidos y reconocidos por Occidente.

Mikel Silvestre, carga el equipaje en la gorda y arranca de nuevo.

Hoy le espera una larguísima jornada de 600 kilómetros

que por las carreteras de Kazajistán supone más de 12 horas de conducción

Primero, tiene que cubrir el largo tramo de camino estepario

que recorrió ayer en busca de un lugar apartado donde acampar.

Y una vez que llegue a la carretera principal

esquivar los infinititos baches, agujeros y socavones del firme.

Para cualquier otra persona esto sería un suplicio,

pero no para nuestro nómada,

en su cara se ve que esto le encanta.

¿Es masoquista?

¿O es que les gusta superar dificultades

para medir sus propios límites?

Esto es acojonante.

Estoy a 70 kilómetros de Atyrau,

estaba a 200 kilómetros cuando salí de donde había dormido;

habré hecho 130 kilómetros y son...

las 11:30 y salí a las 07:30.

08:30, 09:30, 10:30...

cuatro horas.

Me he parado un par de veces a hacer unos planos pero,

cuatro horas.

La carretera es infernal,

o sea, unos agujeros continuamente,

es un deporte de aventura el ir esquivándolos.

La gente se va volviendo loca.

Y cuando no invaden mi carril

que ya es cuando la cosa se pone peligrosa.

Pero bueno, vamos a... a ver qué tal por aquí.

En la gasolinera esta venden una bebida energética muy particular.

Yo normalmente no bebo bebidas energéticas,

creo que van contra la salud.

Pero en este caso, me voy a pegar el lujito, ¿no?,

de tomarme una "Torpeda",

que es la bebida energética de Kazajistán.

"Torpeda..."

Es que no he podido resistir la tentación.

Vamos a ver cómo estás, Torpeda.

Dulce y fría, con eso ya es suficiente

para arrancarme un poco el polvo del camino

porque, dios mío, qué locura de sitio.

Me encanta pero, avanzar aquí cuesta mucho.

Se va muy lento.

Tienes que ir esquivándolos ahí...

Cuando se te echan encima.

Y luego, encima, te pitan para saludarte amablemente

y te dan un susto de muerte.

Y te hacen así...

Pero oyes un claxon...

En fin, es Kazajistán.

Me gusta mucho aunque creo que hoy

voy a dormir de tienda de campaña otra vez.

Pero a ver si gracias a la Torpeda

me meto ahí un chute de adrenalina y,

empiezo a hacer kilómetros, decididamente.

En fin, nos veremos pronto.

Tras repostar y refrescarse,

otro tramo más de mal asfalto.

Camiones, calor, polvo, Estepa y aventura.

Un monumento a la victoria en la Segunda Guerra Mundial,

aquí en Kazajistán, camino a Tyrau.

Con su hoz y el martillo

y su lista de soldados kazajos fallecidos.

Evidentemente el frente no llegó hasta aquí.

Esto está muy lejos de la línea de combate

que quedó detenida en Entalingado y en Moscú.

Sin embargo el ejército rojo se nutrió

de gran parte de población centroasiática, de jóvenes,

utilizados como carne de cañón para detener como fuese,

el avance alemán.

Por eso esa lista interminable de nombres.

Salidos de esta pequeña población.

La incorporación de Kazajistán a la CCCP se produce

cuando el imperio zarista es sustituido por la Unión Soviética.

Se constituyen así una serie de repúblicas centroasiáticas,

-repúblicas socialistas soviéticas- como son:

Kazajistán, Uzbekistán, Kirguizistán, Tayikistán y Turkmenistán.

El sufijo "stán" significa "la tierra de",

sería así la tierra de los kazajos, los uzbekos, de los tayikos,

de los kiriguises y de los turkmenos.

Aunque en realidad, no existía esta adhesión o identificación étnica

tal como parecía pretenderse.

Porque ni en lo político ni en lo geográfico.

Ya que en lo geográfico,

estas tribus kazajas, uzbekas, tayikas...,

estaban diseminadas por todo el territorio.

Y las fronteras se dibujaron artificialmente.

Pero también en lo político,

los zares promovieron una migración masiva de rusos a estas estepas,

para fomentar sobre todo la producción de algodón.

Posteriormente, esta migración masiva de eslavos, ucranianos, rusos,

incluso alemanes del Volga,

se produce o se aumenta en tiempos de Stalin,

bien voluntariamente, o bien de modo forzoso

con sus deportaciones.

Kazajistán es hoy un estado multiétnico,

donde el 60 % de su población sería kazaja;

es decir, asiática, de ojos rasgados,

mientras que el resto lo constituye una amalgama de pueblos diversos

entre los que podemos encontrar, pues,

los ucranianos, los alemanes, los rusos...

Esta diversidad se ve, sobre todo en las ciudades,

porque el campo en mayoritariamente kazajo,

los campesinos, los trabajadores, son asiáticos

y donde la eslavización es más evidente en las grandes urbes

como Atyrau, Almaty, Astaná, la capital... Aktobe...

Y ahí es donde se concentra la mayor parte de la población.

Nosotros nos conformaremos con ver Atyrau,

porque es la única ciudad grande que nos pilla en nuestra ruta.

Y una ciudad grande... que es la capital del petróleo.

Ya veréis. Ya veréis.

En la carretera hacia Tyrau encuentro el símbolo del nuevo Kazajistán,

el petróleo, su principal fuente de ingresos.

Este petróleo es lo que ha hecho viable

un estado que nació en 1991,

cuando se desintegró la Unión Soviética,

ya que las repúblicas centroasiáticas ejercieron

el derecho de autodeterminación

que estaba reconocido en la constitución de la URSS.

Mikel pasa por delante del cartel que señala

que ha llegado a la ciudad de Atyrau

en la desembocadura del río Ural, con unos 150 mil habitantes.

Fue sede de un fuerte ruso fundado por los zares,

y hoy aloja a la refinería petrolífera más grande del país.

Y como curiosidad se puede decir que está a 20 metros

por debajo del nivel del mar.

La Iglesia cristiano ortodoxo, rusa, de Atyrau,

en una ciudad kazaja, que es un país mayoritariamente musulmán,

pero porque los rusos,

son una de las comunidades más importantes.

No quiere decir que sean rusos de pasaporte,

son de origen ruso, eslavo,

que vinieron aquí en masa

traídos primero por los zares, luego por Stalin

y posteriormente por Breznev y Jruschov.

Así que nada, vámonos para la ciudad.

Estoy en la plaza central de Atyrau

y busco un sitio donde lavar la mota.

Y he visto un camión cisterna.

Yo creo que ese camión cisterna igual tiene agua para lavarla.

OK.

¿Eh?

-Document. -Document.

Risas

Venga muchachotes.

Vamos a darle.

Más presión, ¿no?

¿Esto es toda la presión que tiene?

Los mosquitos de..., son millones de mosquitos del Volga

que han embadurnado la moto entera y se han secado

como una costra de proteína animal.

Es algo repugnante.

Pero bueno, por lo menos tengo que limpiar los faros,

porque hoy nos queda muchas horas de conducción

y es posible que tenga que ser de noche.

Fíjate por todas partes hay, ¿eh?

Pero por lo menos la luz es lo que me hace falta.

¡Venga, chavalotes! Gracias.

Ok. Venga.

Bueno pues ya tengo esto listo para salir.

Así que...

Nada, la hemos limpiado en mitad de la plaza

y bueno, la gente flipa un poco.

En la plaza central de Atyrau encontramos

una estatua de guerreros nómadas.

Es un intento de glorificación de un pasado nacional

que Kazajistán nunca ha tenido,

porque, aquí no había un estado hasta 1991

que fue cuando se desintegró la Unión Soviética.

Atyrau, es una de las cuatro grandes ciudades kazajas,

con una población mixta

y que vive de la explotación petrolífera del noroeste del país.

Un paseo por ella nos muestra estatuas, grandes avenidas,

coches caros y rascacielos,

muestra de la prosperidad del nuevo Kazajistán.

Acabamos de pasar delante de los grandes edificios

de acero y cristal de Atyrau,

pagados por el petróleo.

Pero ese fulgor, no llega a todos, como podemos ver.

Pero como ya hemos comprobado anteriormente,

en la Estepa el tiempo es mudable

y el cielo se puede nublar de repente.

El viaje se complica por momentos,

me quedan 390 kilómetros hasta Beynon.

Son las 15:30...

La carretera no tiene tanto bache pero se pone a llover.

Torrencialmente.

En fin, todo esto son las incomodidades de viajar en moto.

Luego, están los que viajan en coche, van ahí calentitos,

escuchando música, sembrando el terror.

Pero yo, yo solo veo un nubarrón ahí enfrente

que está descargando a lo bestia.

El aventurero en moto,

no se puede detener aunque le caiga el diluvio encima.

No hay lugar donde esconderse.

Así que, al nómada,

no le queda otra que enfrentarse a los elementos y sus inclemencias.

Consciente de que no hay aguacero que dure para siempre.

Y al final, tras muchos kilómetros bajo la tromba de agua,

Mikel Silvestre sale de debajo de la tormenta.

Otro día que ha vencido,

o al menos, sobrevivido.

Dos horas y media conduciendo sin parar.

Me ha caído un tormentón del copón.

He conseguido escapar a la muerte varias veces

y ahora mismo encuentro en Kulsary, un pueblo en mitad de la nada,

pero de la nada absoluta

porque no hay nada en cientos de kilómetros a la redonda

y este pueblo lo único, digamos, relevante que tiene

es un gran cementerio.

Muy bonito, sí, con tumbas, kazajas... Muy chulas.

Y es el lugar que tengo para repostar

antes de llegar a Beynon.

Calculo que voy a llegar ya un poco de noche,

porque estoy todavía a 217 kilómetros

y son ya... A ver que calcule...

No puedo ver el reloj con tanto trapo.

Son las 17:15.

Bueno, a este ritmo llegaremos a las ocho por lo menos.

Y ya empieza a oscurecer.

Encima aquí hay que pagar primero.

¡Amigo, "full"!

Se hace pesado esto de conducir, y conducir nada más.

Full. -¿Full?

-¿A 25?

Este me llena sin pagar. Perfecto.

Me encanta este detalle de confianza en el prójimo.

No, hay que pagar.

Pero...

Ya lo sabía yo que esto no podía ser así.

Siempre hay que pagar primero.

"Goodbay. Goodbay".

Es tarde y Mikel ya está cansado.

La Estepa, prosigue interminable.

Y la luz va menguando en este áspero universo de nómadas.

Solo le acompaña su sombra,

y a ella se encomienda para que le guíe al destino.

su sombra cada vez más alargada, porque cada vez queda menos sol.

Se hace imperioso encontrar refugio porque la noche,

solo puede traer peligros para el motorista.

Beynon. Justo a tiempo.

Antes de que se haga de noche, noche.

Bua, ha sido un día larguísimo.

Pero en fin, hoy me he ganado la cama,

ahora hay que buscar hotel porque no siempre hay,

este es un pueblo muy pequeño.

A ver si tenéis sitio. Sí.

Es que me gusta repetir en los sitios que me ha ido bien

y aquí ya me he quedado dos veces.

Porque esta es la cuarta vez que estoy en Beynon,

que no es nada.

Es un pueblo en mitad de la nada,

pero por casualidades de la vida, o porque tengo esta vida,

es la cuarta vez que estoy aquí.

Mikel Silvestre entra en la habitación del motel.

Es un cuarto básico, modesto,

pero más que suficiente para arrojar los bártulos y tumbarse en la cama.

Son estos alojamientos humildes la verdadera salvación del viajero

que podrá desquitarse con toallas limpias y una ducha

de la noche anterior

pasada en la tienda de campaña.

El saco de dormir me va a venir estupendamente en la cama

y sí hay toallas porque habrá baño.

Vamos a ver el baño que eso es lo que más echo de menos.

¡Una ducha!

Perfecto. No necesito nada más ya estoy en mi palacio.

Mi palacio particular por 6.000 tenges.

No puedo calcular cuánto es exactamente

pero no creo que sea mucho.

Ha sido una paliza en llegar pero al fin lo he conseguido.

Así que nada...

Misión cumplida.

Buenas noches, señores.

Subtitulación realizada por Teresa García Román

Diario de un nómada - La ruta de la seda. Capítulo 3: La infinita estepa

27:33 27 may 2018

Recogemos la tienda de campaña para proseguir la ruta por la estepa kazaja, donde las inclemencias del tiempo y la dificultad del entorno se interpondrán en la llegada hacia Atyrau y Beyneu.

Recogemos la tienda de campaña para proseguir la ruta por la estepa kazaja, donde las inclemencias del tiempo y la dificultad del entorno se interpondrán en la llegada hacia Atyrau y Beyneu.

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