'Diario de un nómada' es la primera serie de aventuras protagonizadas por Miquel Silvestre en motocicleta hecha para la televisión española. Empezaron sus emisiones en enero del 2015 con un recorrido por toda Sudamérica, continúo en su segunda temporada por México y Estados Unidos con el título de 'La última danza de guerra' y continúa por el extremo oriental de Asia Menor, al Cáucaso y al monte Ararat; por el Sáhara hacia Dakar; y por la España vacía. Pudimos seguir la aventura casi kilómetro a kilómetro en RTVE.es y en el blog Diario de un Nómada: http://blog.rtve.es/nomada/

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No recomendado para menores de 7 años Diario de un nómada - Ruta de los exploradores de América. En busca del país de la canela - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por TVE.

Navegaremos la amazonía.

¡Very good!

Disfrutaremos de sorprendentes precios.

¿Cuánto cuesta aquí la gasolina? -Dos dólares.

-Dos dólares el galón.

Conoceremos héroes.

Sufriremos el clima tropical.

Diversión, cero.

Atravesaremos una selva.

¡Run, run, run!

Éste es Miquel Silvestre, viajero y escritor.

Trabajaba en un despacho, pero un día abandonó la corbata

para hacer realidad el sueño de la aventura.

Desde entonces es un nómada.

He dado la vuelta al mundo,

siguiendo el rastro de los exploradores menos conocidos.

¿Y vosotros sabéis quién es ese señor que está ahí arriba?

Y he querido ver los lugares donde la Historia sucedió.

El monumento a Fernando Magallanes, aquí lo mataron.

Ahora, comienza un gran viaje por Sudamérica

desde el Estrecho de Magallanes al Canal de Panamá

para contarlo en su diario. Su Diario de un Nómada.

Capítulo 11. En busca del país de la canela.

Es asombroso pensar que estamos navegando las aguas

que llevan al Amazonas, repitiendo el camino de Orellana, y en moto.

La verdad es que sí que tengo suerte en la vida.

Pero no adelantemos acontecimientos.

Para llegar a la Amazonía, aún nos quedan miles de kilómetros.

Estamos todavía en Perú,

en lo que parece un mitin improvisado en la calle.

Son ustedes el futuro de Perú.

¡Viva Perú! (Todos): ¡Viva!

¡Ahí estamos!

Y viva Perú.

Pero salir del país no resulta sencillo por las obras,

los atascos,

las carreteras sin asfaltar, el barro y el desierto.

¿Primero aduanas o primero inmigración?

Vamos primero a aduanas.

Entramos en Ecuador. 8 país de nuestra ruta.

Miquel Silvestre.

Y como en todo paso fronterizo,

hay que cumplir con los trámites de inmigración para el viajero

y con los de aduanas para Anayansi.

Pasaporte, número de placa, de matrícula es éste.

Esa es la patente de la moto.

Pero al final, estamos dentro.

En Ecuador, todo se paga con dólares americanos

desde enero del año 2000.

¿Cuánto cuesta aquí la gasolina? -2 dólares.

¡2 dólares el galón, esto sí que es very good!

¿Pero eso es porque el gobierno ayuda?

Claro, lo subsidia. -Los subsidia, eso está muy bien.

Hay que subsidiar el petróleo porque si no es que está muy caro.

¿Allá en España cuánto cuesta? -Allí es carísimo,

allí 1 litro de "súper"... -¿Litro o galón?

No, ahí va por litros. -Ah, por litros.

1 litro, 1 euro y medio casi ya. Casi 2 dólares, muy caro.

-6 dólares el galón. -Sí, terrible.

El viaje hacia el norte lleva a través de los Andes.

Sorprende la excelente factura de las carreteras

y la majestuosidad de los paisajes serranos.

Y también algún curioso personaje a bordo de...

de lo que sea este loco-cacharro.

Esta naranja mecánica lleva a un forofo del fútbol

que sigue a su selección y propaga el credo del pacifismo universal.

Éste es Bernardo, un supporter de Holanda.

Desde San francisco to Brasil. -¡Sí!

¡Very good my friend, very good! -It’s all good, it’s all bueno.

Al llegar al llano,

aparece el cartel que recuerda la inicial fundación de Quito

en el lugar del actual Riobamba.

Y al viajero también le aparece algo más terrenal

que las curiosidades históricas: el hambre.

¿Y esto qué es, carne de chancho, de cerdo?

-Chanchito, sí. -¿Y cuesta un dólar?

Es como la corteza. Está crujiente.

Cruje. -¿Uno?

-Uno. Vamos a comer.

Pues esto es, tiene como una ensalada.

Corteza de cerdo. Está bueno pero está crujiente.

Nuevo día, nueva ciudad.

Se perdería la cuenta

si no fuera porque ésta no es una ciudad cualquiera.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco,

en el casco histórico, se encuentran iglesias y edificios coloniales

de los siglos XVI y XVII.

Cuenca, ciudad universitaria

conocida como "la Atenas de Ecuador".

Aquí abrimos un paquete que traemos cerrado desde España,

y que contiene el relato de la senda de nuestro próximo explorador.

Nos dirigimos hacia la última gran ciudad del imperio incaico, Quito.

Y luego, a la selva para encontrar el Napo,

afluente del Amazonas.

Porque lo que queremos hacer es rememorar

la gesta de Gonzalo Pizarro y Francisco de Orellana

cuando encontraron, al menos Francisco de Orellana,

la 1 ruta interoceánica que unió el Pacífico con el Atlántico.

Porque el tipo se navegó el Amazonas enterito.

Lo curioso es que no buscaba el Amazonas

y no buscaba ser un descubridor.

Lo que buscaba era forrarse, buscaba encontrar el País de la Canela,

un territorio mítico como El Dorado donde encontrar un montón de especias

que les convirtieran en millonario

y les permitieran vivir sin dar golpe el resto de su vida.

Pero lo que encontraron fue mosquitos, selva, indios belicosos

y un gran río.

Y ese río le llevo a la inmortalidad.

Pero primero hay que sacar la moto,

aparcada dentro de un curioso parking.

Una vez en ruta,

pronto se descubre que ya estamos en pleno clima tropical.

Habíamos tenido buen tiempo todo el viaje y no podía durar.

Dicen que es El Niño, a mí me parece un capullo.

En fin, es lo que nos toca, mojarnos.

El gran viaje en motocicleta supone someterse estoicamente

a las inclemencias del tiempo, a su incomodidad,

y también a su mayor riesgo.

Con este ambiente húmedo y desapacible,

Quito aparece cubierta de nubes

y con las calles brillantes, mojadas y resbaladizas.

A semejanza de Buenos Aires, Quito se fundó 2 veces,

lo que pasa que en diferentes lugares.

En 1534, pero en agosto,

Diego de Almagro fundó San Francisco de Quito en la actual Riobamba,

a cientos de kilómetros al sur.

Pero el 6 de diciembre de 1534, aquí se fundó Quito, por Benalcázar.

El casco histórico de San Francisco de Quito

es el más grande y mejor conservado del continente,

y mide más de 300 hectáreas.

En la Plaza Grande o de la Independencia,

se desarrolla la vida popular de la capital del país.

Aquí se encuentra la Catedral Metropolitana.

En sus muros, puede encontrarse una gran placa

que recuerda que es gloria de Quito el descubrimiento del Amazonas.

Quito también tiene otro atractivo,

el de hallarse muy cerca de la mitad del mundo.

Estoy justo sobre la línea ecuatorial.

Antes del descubrimiento del GPS,

determinar la ubicación exacta de la latitud 0

era una cuestión sumamente complicada.

Desde el siglo XVIII, ha habido distintos empeños científicos

que trataban de encontrar el punto exacto de la mitad de la tierra.

En una de estas expediciones aquí en el Ecuador

participó un científico español, Antonio de Ulloa,

responsable nada menos que del descubrimiento del platino,

y sin embargo un gran desconocido.

Los avatares de la vida le llevaron a ser

el primer gobernador de la Luisiana española

en los Estados Unidos de América.

Pero esa, como dicen en los cuentos, es otra historia.

Este reloj de sol es el punto exacto, porque así lo dice míster GPS.

Estoy pasando norte-sur, norte-sur, norte-sur.

Ahora paso sur-norte, sur-norte, sur-norte.

Ahora voy todo el rato por el sur.

Y ahora se me ha caído la moto en el norte.

Cae la noche de otro largo día sobre el bello casco iluminado,

pero el viajero continúa

con el estudio de la expedición al Amazonas.

Éste es otro de esos alojamientos lujosos

en los que tengo el privilegio de alojarme de vez en cuando,

pero tiene su propia terraza.

Y lo mejor es el parking de la moto, vamos a verlo.

Voilá, ahí la tenemos encajada en el portal

de una calle señorial de Quito.

Esto se maneja como un lápiz.

Odio el tiempo éste.

Antes de abandonar la capital, rumbo a la Amazonía,

conocida también como el Oriente de Ecuador,

hay que hacer dos visitas obligadas: la 1 a una estatua.

Don Francisco de Orellana, en la Plaza de Guápulo del siglo XVII.

Francisco de Orellana nació en Trujillo, Extremadura, en 1511.

Participó en la Campaña de Perú

de su paisano y amigo Francisco Pizarro,

y allí perdería un ojo.

Ya en Ecuador fundó Guayaquil

y se unió a la expedición

de Gonzalo Pizarro, hermano de Francisco,

en pos de El País de la Canela.

La 2 visita es a un superviviente de la expedición

que repitió el viaje hasta el afluente amazónico,

donde el explorador se embarcó.

He venido a entrevistarme con don Carlos Pallarés,

que en el año 59 realizó una expedición

sobre las huellas de Orellana con el objetivo de estudiar la viabilidad

de establecer una carretera que llegara hasta el Napo.

Este libro viene acompañándome desde España,

y la verdad, lo que hicieron estos tipos es asombroso.

Y la verdad es que tengo bastantes ganas de conocer a don Carlos.

Don Carlos Pallarés, supongo. -¿Cómo estás?, sí.

Muy bien. -Adelante.

Gracias.

Aquí esta Simón Bustamante, el jefe de la expedición.

Éste soy yo.

Aquí está Julio Rodríguez.

Este es Alberto Bustamante que era el médico de la expedición.

Así que éste es usted. -Sí, éste soy yo.

Y la expedición propiamente llevó 20 días.

En condiciones muy elementales

porque no había los equipos que hay ahora.

Los víveres escasearon.

Un tazón de polvo de haba, de harina de haba

para las 13 personas que estábamos marchando.

En algunos casos, logramos comer palmito,

y otros días tomamos pescados.

Caza no pudimos, porque como se abría la trocha,

el macheteo incesante era lo que definitivamente ahuyentaba la caza.

Nos debilitamos mucho.

-Entonces el relato que se hace de la expedición de Gonzalo Pizarro

y Francisco de Orellana,

cuando prácticamente llegan al borde de la muerte por inanición

es absolutamente creíble. -Absolutamente.

-Para nosotros es difícil imaginarnos ahora

cómo tuvo que ser la convivencia que tuvieron

Francisco de Orellana, Gonzalo Pizarro y sus hombres,

pero para usted no, porque usted vivió una situación parecida.

Sí.

Después de los 10 días ya escaseando los alimentos,

desorientados sin saber qué hacemos, cundió un poco el desasosiego,

vimos incluso que nuestras vidas estaban en peligro.

-Para la subsistencia de un grupo en situaciones comprometidas

es imprescindible también la existencia de un líder fuerte.

-Exactamente. En el cual se confía.

-El momento crítico es cuando

Francisco de Orellana construye el bergantín

y se marcha en busca de comida,

y en un momento dado decide no regresar y seguir con la exploración.

Ya sabe que Gonzalo Pizarro luego lo acusó de haberlo abandonado.

¿Cree que Francisco de Orellana acertó en esa decisión?

-Acertó en el sentido del objetivo que perseguía.

Eran obsesivos por un objetivo,

perseguir el objetivo sin medir las consecuencias.

-A veces se imputa a los descubridores

un afán puramente económico.

-Puede ser que la riqueza les retaba,

pero más que la riqueza, posiblemente en algunos, era la gloria.

-Entonces, usted considera que en ocasiones

movía a estos conquistadores la búsqueda de un lugar en la Historia.

Yo creo que sí.

Dejamos Quito atrás en dirección al oriente,

y pronto vamos a descubrir que el camino todavía hoy

es de una gran dureza,

pues hay que ascender a más de 4.000 metros,

hace frío, llueve

y la niebla espesa dificulta la visión.

Nadie pretende comprarse con los descubridores del XVI,

pero las dificultades que Miquel ha de superar

en un largo viaje por América, siguiendo sus huellas,

le permite comprenderlos mejor.

Esta capilla es el hito que marca el punto de mayor altitud

en el paso por los Andes.

Estamos a unos 4.000 metros,

ésta es ya la entrada al Parque Nacional del Coca

y por aquí pasaron Gonzalo Pizarro y Francisco de Orellana

en su búsqueda de El País de la Canela.

No lo tuvieron fácil

y yo la verdad es que tampoco lo estoy teniendo nada fácil.

Diversión, cero.

Pero no hay mal que 100 años dure, ni lluvia tropical eterna.

De nuevo sale el sol,

y con él, un calor sofocante que hacer germinar una espesa vegetación

que parece querer invadirlo todo.

La ruta no siempre está asfaltada,

y hay que cruzar numerosos ríos a través de frágiles puentes.

Las horas pasan y la sombra del jinete proyectada hacia oriente

cada vez es más alargada.

En la fronda, aparecen unas cabañas, es un buen lugar para descansar,

contemplar la luna creciente

y reflexionar sobre las emociones del viajero.

Mi verdadero privilegio no es viajar por el mundo, es comprender.

Contemplando esta espesura impenetrable

cobran sentido las palabras hazaña o gesta.

Imaginar lo que tuvieron que pasar Gonzalo Pizarro

o Francisco de Orellana, intentando sortear estos montes,

esta selva, este sindiós...,

pues uno se pone en su piel y se queda alucinando.

Pero para eso no basta con leerlo en los libros de Historia,

hay que venir y verlo.

Y ése, ése es mi privilegio:

comprender a los grandes hombres del pasado.

¡Qué feo es esto!

¿De qué parte, de Madrid? -Sí, vivo en Madrid.

Yo viví en Madrid 6 años. -¿Ah, si?

Por fin aparece el gran río que lleva al Amazonas.

Calmo, caudaloso, implacable.

El río Napo.

Aquí llegaron los expedicionarios y construyeron un bergantín.

Se separaron aquí.

Francisco de Orellana iba a buscar alimentos,

y Gonzalo Pizarro lo esperó, pero nunca regresó,

encontró el Amazonas y llegó hasta el Atlántico.

Hemos visto el lugar donde se embarcó Francisco de Orellana,

pero eso para Miquel no es suficiente.

Hay que ver lo que vio el descubridor

cuando ya estaba navegando.

Ya que estamos aquí,

no podíamos quedarnos sin rememorar la gesta de Orellana.

Hay que navegar el Napo y no quiero hacerlo sólo.

Anayansi, después de tan largo viaje, se merece venir conmigo.

Vamos a organizar una pequeña revolución, pero ella se sube.

Es una sauna. ¿Tú estás acostumbrado, verdad?

¿Te estás divirtiendo viendo esto?

Mola, es como el cine, pero de verdad.

¡Run, run, run!

Lo siento, no se hunde por ahora.

My friend, very good. Eres un máquina, te puedes dedicar a esto.

¿Donde estamos exactamente?

Estamos en el puerto Francisco de Orellana.

Estamos especialmente ahorita navegando el río Napo.

-El río Napo.

Y éste digamos que fue el camino que llevó Francisco de Orellana.

-Ahora, precisamente, estamos un poco cerca.

Ese es el río Coca, donde Francisco de Orellana navegó.

Llegó hasta allá, a las cordilleras, y navegó el río Coca hasta este lugar

-Hasta este lugar

que es donde está la confluencia entre el Coca y el Napo.

Y esto nos llevaría al Amazonas. -Al Amazonas, al Atlántico, claro.

En una de éstas, ¿cuánto tardaríamos?

-En ésta, tardaríamos, aproximadamente hasta allá, un mes.

-Un mes. ¿Cómo tuvieron que pasarlo estos hombres

que no estaban acostumbrados a este clima?

Porque aquí, la temperatura media es altísima.

-32 hasta 38 grados.

¿Y la humedad? -La humedad es tremenda también.

-Y hoy hemos tenido suerte porque no está lloviendo, ¿no?

Normalmente, aquí llueve, y cuando hace sol, también es muy sofocante,

es muy duro.

El 22 de febrero de 1542,

Francisco de Orellana se embarcó en algún punto de esta costa fluvial,

y el 26 de agosto alcanzó la costa atlántica de Brasil

en la desembocadura del río Amazonas,

bautizado así

porque durante la navegación fueron atacados por mujeres guerreras.

Murió en 1546, intentando remontar el gran río que había descubierto.

Es asombroso pensar que estamos navegando

las aguas que llevan al Amazonas, repitiendo el camino de Orellana,

y en moto.

La verdad es que sí que tengo suerte en la vida.

He dado la vuelta al mundo

siguiendo el rastro de los exploradores menos conocidos.

Siempre me he preguntado qué llevaba a esos hombres a arriesgar la vida

y he querido ver los lugares donde la Historia sucedió.

Supongo que en realidad lo que yo quería ser era uno de ellos.

Y en el próximo capítulo,...

Recorreremos seguras autopistas.

La ruta Bogotá es un infierno.

Circular por aquí es un auténtico deporte extremo.

Hablaremos con los olvidados.

Mi hermano me lo mataron. Otro hermano también me lo mataron.

Visitaremos a un héroe.

Ahora, a navegar por el Caribe.

Diario de un nómada - Ruta de los exploradores de América. En busca del país de la canela

25:54 05 abr 2015

Ecuador. Seguimos la ruta de Orellana desde Quito hasta el Coca, afluente del Amazonas.

Histórico de emisiones:
05/04/2015

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Añadir comentario ↓

  1. Juan Hernandez

    De lo mejor que dan en Tv..¿cuando empieza la próxima temporada?.

    30 dic 2018
  2. CarlosR

    Para cuando nuevos programas? De lo mas ameno de la cadena y al natural, sin aditivos. Una moto, caminos, experiencias y un tipo que lo mejor que tiene es que puede ser tu mejor colega contandose sus viajes de cañas en un bar.

    28 dic 2018
  3. Jesús

    Magnífico programa

    28 dic 2018
  4. Conchita

    Fantástico programa!!

    28 dic 2018
  5. Conchi

    Fantástico!!

    28 dic 2018
  6. Ruben

    Gran serie

    28 dic 2018
  7. Ana

    En casa esperamos cada nueva entrega! Un programa diferente, por.fin en la televisión.

    28 dic 2018
  8. GEMA TRIGUEROS FERNANDEZ

    Me encanta el programa y como lo hace Miguel Silvestre. Muy entretenido y enriquecedor

    27 dic 2018
  9. Raúl

    Genial programa, auténtico y único. Aunque la nueva temporada se está haciendo esperar. Espero que vengan muchas más temporadas.

    27 dic 2018
  10. Carlos Scoccia Cestac

    Una serie fantástica, con un narrador de primera. Lo sigo desde Argentina. Por más cultura señores!!!

    27 dic 2018

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