'Diario de un nómada' es la primera serie de aventuras protagonizadas por Miquel Silvestre en motocicleta hecha para la televisión española. Empezaron sus emisiones en enero del 2015 con un recorrido por toda Sudamérica, continúo en su segunda temporada por México y Estados Unidos con el título de 'La última danza de guerra' y continúa por el extremo oriental de Asia Menor, al Cáucaso y al monte Ararat; por el Sáhara hacia Dakar; y por la España vacía. Pudimos seguir la aventura casi kilómetro a kilómetro en RTVE.es y en el blog Diario de un Nómada: http://blog.rtve.es/nomada/

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Diario de un nómada. Operación Plaza Roja - Moscú, ciudad de excesos - ver ahora
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Vuelve diario de un nómada.

Este es Miquel Silvestre,

este es Lenin

y esta es "la gorda",

si los mezclamos todos tenemos "Operación Plaza Roja"

una intrépida travesía

al corazón del antiguo Imperio soviético.

Se cumplen cien años de la Revolución de 1917.

¿Qué queda de aquel sistema político y social

que dominó medio mundo?

Nuestro nómada quiere averiguarlo comenzando un largo viaje

desde Los Alpes a las llanuras del Volga.

Tendrá que recorrer miles de kilómetros

dormir al aire libre,

y sobre todo cruzar muchas fronteras.

Escalaremos Los Cárpatos,

surcaremos inmensos trigales

comeremos en los mercados,

dispararemos un Kalashnikov

y conoceremos la gente normal que vive en todas partes.

Acompáñanos cada semana a conquistar Moscú

Episodio duodécimo.

"Moscú, ciudad de excesos".

Moscú, capital de todas las Rusias

una ciudad,

que aparte de todos los monumentos que conocen los turistas

como El Kremlin, la Plaza Roja y la momia de Lenin,

tiene una estatua de nuestro Miguel de Cervantes.

Moscú, una ciudad con 12 millones de habitantes

y el metro más famoso del mundo.

Una ciudad tan surrealista

que hasta tiene una "Casa de las Conchas" de imitación.

Moscú es la ciudad de los excesos,

es la capital del poderío económico de la nueva Rusia

y también de los nuevos ricos.

Pero Moscú es asimismo la ciudad del arte,

de las galerías

y de magnos edificios como el que tengo a mi espalda.

Amanece sobre Moscú,

rompeolas de Rusia

con sus altos rascacielos, sus parques inmensos,

su polución,

su tráfico, su prisa,

sus recuerdos de la Unión Soviética

y todos los excesos

que convierten esta ciudad en un símbolo dentro de un símbolo,

y en una de las capitales del mundo.

Ese es mi hotel en Moscú,

es como el bloque soviético típico de centro

no parece un hotel,

no tiene cartel de hotel,

y en realidad no es un hotel

es un apartamento que han dividido en habitaciones

para alojar gente.

Esta es mi habitación en Moscú,

he encontrado un hotel muy céntrico, bastante barato,

porque en realidad no es un hotel, es un piso compartido

pero es confortable y la persona que lo lleva es muy amable,

aunque no habla inglés y yo tampoco hablo ruso

es un poco follón,

está al lado del parque Gorki, y al lado del río

y tengo la Plaza Roja al otro lado del río,

está bastante céntrico.

Lo que pasa es que esta ciudad es un maldito caos

llegué ayer muy tarde, muy cansado,

porque ir de un sitio a otro cuesta muchísimo

lo primero que hice fue visitar el cementerio Kúntsevo

luego para encontrar la estatua de Cervantes

estaba en la otra punta de esta ciudad, que es gigante,

son 12 millones de personas, más o menos,

dicen que incluso más,

porque hay varios millones que no están registrados

o que están ilegales

porque en Moscú no puede vivir el que quiere,

necesitas un permiso para vivir en Moscú.

Son circunvalaciones como M30,

...M50, M40,

y un tráfico endemoniado, conducen como locos,

van todos muy rápido

y en la moto he pasado un poco de miedo,

entre ir al cementerio Kúntsevo,

ir después a ver la estatua de Cervantes

y después, al monumento de La Victoria,

se me hizo la tarde y me cayó la noche...

bueno, logré encontrar este sitio y os lo voy a enseñar

porque es bastante peculiar.

Es un pasillo, con habitaciones,

esta es la ducha,

y el portal es lo mejor,

estos detalles de tener el radiador arriba

en fin...

y esto los buzones,

¡Moscú, Moscú!

Lo que es curioso de Moscú es que las calles casi no tienen semáforos

y mucho menos pasos de cebras,

esta pedazo de avenidas

hay que cruzarlas por estos pasadizos subterráneos

que encierran los secretos "underground" de Moscú.

Para cruzar las anchísimas avenidas hay cientos de pasos subterráneos

y en cada túnel siempre hay músicos callejeros

regalando la banda sonora de esta urbe apocalíptica.

Los principiantes se acogen a los túneles menos concurridos,

pero en los más transitados

el espectáculo puede alcanzar cotas sobresalientes.

Sin embargo, lo mejor de Moscú al menos de momento,

está en la superficie,

desplegado en sus parques y plazas

siempre llenas de una vida animada y vibrante.

Pero también en sus estatuas y monumentos

incluso en las que recuerdan un pasado reciente

que en otras partes se esconda.

Y por supuesto en el río Moscova

auténtica arteria fluvial

cruzado por decenas de puentes de hierro y cemento.

Rusia se considera legítima heredera del Rus de Kiev

que era un estado eslavo fundado por vikingos

allá por el siglo IX,

del que ya hablamos cuando estuvimos en Ucrania

el Rus de Kiev se convirtió al cristianismo ortodoxo

por influencia del imperio bizantino

y sobrevivió hasta el siglo XIII,

a partir de ese momento

se desintegró en varios territorios independientes,

siendo uno de los más importantes el Principado de Moscú,

aquí le tocó la labor de enfrentarse a la Horda de oro

una potencia surgida de la desaparición del Imperio Mongol,

derrotó a la Horda de oro en el siglo XV

y a partir de ese momento

fue anexionando a todos los pueblos eslavos

y territorios circundantes

hasta que en el siglo XVIII

se convirtió en el mayor imperio conocido.

En el siglo XVI, aparece Pedro el Terrible,

que extiende las fronteras del Imperio hasta Kazán y Astracán,

derrotando a los invasores mongoles,

es coronado primer zar de Rusia.

La dinastía de Los Romanov

tiene sin embargo, en Pedro el Grande,

su fundador, en el siglo XVIII derrota a los suecos

y es quien crea el verdadero imperio ruso

que lo extiende desde el Pacífico hasta el Báltico.

Signo de los tiempos,

el Moscova lo recorren

barcos aún adornados con la estrella roja comunista.

Pero para que los turistas disfruten de las vistas y almuerzos privados.

Así hace Moscú,

lejos de avergonzarse de su pasado soviético

expone en el parque Gorki

una magnífica colección de estatuas de la época comunista

de Marx a Lenin, pasando por Brézhnev.

En 1914 comenzó la Primera Guerra Mundial

y Rusia intervino en varios frentes en un conflicto muy impopular,

ese fue el germen del éxito de la primera Revolución

de febrero de 1917, que no era bolchevique,

esto provocó la abdicación del zar Nicolás II

la formación de un gobierno provisional

liderado por Kerenski, que era liberal,

al que los bolcheviques consideraban que era más fácil derrotar

lo cual hacen en noviembre del 17

en una revolución liderada por Lenin

que se pone al mando,

ordena el fusilamiento de la familia real

y comienza así el gobierno soviético.

En 1924 muere Lenin y Stalin maniobra dentro del partido

para hacerse con todo el poder lo cual logra,

y eso supone la condena a muerte de muchos antiguos bolcheviques

entre ellos Trotski, fundador del Ejército Rojo,

victorioso en la Segunda Guerra Mundial.

Y como ya hacían los romanos

se ordenó la desaparición de todos los signos que recordaran

al que se consideraba indigno por sus sucesores,

es decir, los romanos retiraban las estatuas

y Stalin lo que ordenó fue el borrado de las fotos

donde aparecían juntos

y también el borrado total de la faz de la tierra

de su antiguo compañero.

Esta misión se le encomendó a un español, Ramón Mercader

y la cumplió exitosamente.

Tras la muerte de Stalin en 1953

sus sucesores pidieron perdón por sus excesos,

deportaciones y matanzas.

Pero eso no acabó con la guerra fría

que tuvo su culmen en el boicot a los Juegos Olímpicos de Moscú

en 1980.

Parecía que el bloque soviético duraría para siempre

y por eso supuso una sorpresa mayúscula

cuando todo se desintegró de golpe.

Estamos en la Plaza de la Revolución

que lo han convertido en una especie de mercadillo navideño perpetuo.

Aquí se encuentra

una de las estaciones de metro más espectaculares de Moscú,

convertida en un museo y de obligada visita

pero antes voy a ver si como algo.

(Habla en inglés)

Esto es un poco turistada pero había que comer esto comida callejera

"street food" en la Plaza de la Revolución

convertida en mercadillo navideño

y pagando un dineral en rublos,

800 rublos, unos 14 pavos

Dios no lo quiero ni pensar.

Voy a probar estos trozos de carne

con salsa,

que en realidad no es que sea muy rusa

porque esto es ketchup,

bueno, echemos el ketchup aquí,

y nada estamos cenando aquí como auténticos zares.

Está muy bien,

¿hablas español?

Me terminó esto y vamos para el metro.

No podía faltar en nuestro recorrido por Moscú, el metro.

Y esta es una de las estaciones más bonitas e impresionantes

de toda la ciudad, La Plaza de la Revolución

Arco detector,

y lo primero comprar el ticket en la caja

y hay que hacer cola

haciendo cola que es una institución soviética,

bueno, rusa, universal, la cola es universal

pero aquí particularmente

y esta estación de metro está dedicada a Vladímir Ilich, Lenin.

(Habla en inglés)

El billete de metro son 55 rublos...

1 euro, más o menos.

Me encantan porque son disciplinados,

van aquí para dejar pasar por el otro lado

y eso cada vez se ve menos en España

y es que la disciplina está muy bien,

disciplina nos hace falta... a todos.

La primera línea de metro de Moscú fue inaugurada en 1935

y todo él pretende ser

muestra de la magnificencia de la ingeniería soviética

y la dictadura del proletariado.

Algunas de sus 200 estaciones parecen las salas de un Palacio,

y algunas de ellas esconden historias y costumbres sorprendentes

Veis estos perros que la gente toca

y que tienen esto despintado

da buena suerte

o eso creen.

Contemplando estos moscovitas

que acarician las narices de estos perros

hasta el punto de habérselas dejado desgastadas

en busca de la buena suerte,

no puedo evitar sentir algo parecido a lo que he experimentado

cuando he recorrido itinerarios transitados por mucha gente

en busca del mismo propósito

el Camino de Santiago o el viaje a Cabo Norte,

estos moscovitas,

que año tras año han ido rozando estas narices de estos canes,

los han impregnado de su propia energía

y si en algún momento fue una mera superstición

yo creo que ahora mismo ya no lo es,

porque la buena suerte no la dan los perros,

la buena suerte la da la energía de todos estos moscovitas

que han impregnado de su esencia a estos perros.

El metro de Moscú es el primero del mundo por densidad de pasajeros

y hay días en los que ha transportado

a más de 9 millones de personas.

A ver si me entero...

...de cuál es la calle,

...ni idea

Vale ahí lo pone, es la siguiente.

Esta ciudad es muy Blade Runner, tío.

Esta ya es la pasada, eh!

¡La caña!

¡qué estación!

Esta es una de las estaciones de metro más espectaculares de Moscú,

ajetreada, viva, a tope,

y ruidosa

pero es lo que tiene el metro

y además hay una frecuencia de metros espectacular

pasan continuamente,

te vuelves loco aquí.

Es la caña,

es otra ciudad... subterránea

Moscú me recuerda a la película Blade Runner.

Ando perdido,

no sé cómo voy a llegar a mi destino

pero bueno por lo menos voy a intentar comer algo

porque comida sí que habrá,

he visto abajo un montón.

Este chico es kirguís

y es que aquí, en la gran megalópolis

te encuentras a todos los habitantes,

a todas las nacionalidades de la antigua Unión Soviética

vienen aquí como en Londres

te encuentras a todas las nacionalidades

de lo que fue el antiguo Imperio Inglés

pues aquí es lo mismo pero con su propio Imperio,

todas las nacionalidades sobre las que se extendía

la Unión Soviética,

kirguises, kazajos,

georgianos, armenios...

a todos vas a encontrar aquí

y es una mezcolanza de razas continua.

Pues estos son los contrastes de Moscú

estoy comiendo un plato japonés,

aunque ya universal,

en el metro de la ciudad,

servido por un camarero kirguís,

en fin, muy cosmopolita todo.

Muy rico.

Hay una fábrica de rusos aquí,

impresionante me ha encantado el metro de Moscú,

es famoso por algo.

El metro está muy bien

pero cuando llegas aquí un rato ya quiere salir, eh?

se te hace un poco opresivo al final

coger esto todos los días...

puede ser un poco angustioso porque está muy profundo

y hay mucha gente,

pero claro comerse los atascos...

es la única opción.

Qué alivio, eh!

Salir a la calle otra vez

era un poquito...

uff! estar tan metido dentro, tan rodeado de peña,

un poquito de aire no viene mal.

De nuevo en la calle nos dirigimos a pie

al centro neurálgico de la ciudad y de todo el Imperio Ruso.

Tras esas puertas está la Plaza Roja

la Plaza Roja de Moscú, es decir

el punto principal

o uno de los puntos esenciales de nuestra ruta

que se llama "Operación Plaza Roja"

así que cuando cruce su umbral

habré completado uno de los puntos más importantes del viaje

y de la serie

pero a mí lo que más me interesa contaros

es ese acto un poco vandálico

que realizó un joven alemán, ahí por todo el morro,

por toda la cara, como a mí me gusta hacer las cosas

ese es un poco el estilo de Diario de un nómada, Mathias Rust

estilo: diario de un nómada

Estamos en la Plaza Roja de Moscú

desde este lugar

los poderosos de Rusia han gobernado el Imperio.

Aquí se encuentra el Kremlin y la Catedral de San Basilio,

símbolo del cristianismo ortodoxo en Rusia

y es que Rusia se ha considerado heredera

del Imperio Bizantino de Oriente

y ha llamado a Moscú, la tercera Roma

porque cuando cayó Constantinopla en 1453

ellos entendían que eran el único Estado cristiano

en la frontera de Europa Oriental

y por tanto había caído la Roma de Italia

la Roma de Bizancio

y quedaba Moscú.

Está plaza ha visto desfilar

a los ejércitos de la Unión Soviética,

a los jerarcas del Ejército Rojo,

a los nuevos ricos

y ahora a centenares de turistas,

aunque el más descarado de todos fue un joven alemán de 19 años

llamado Mathias Rust en el año 1987

aterrizó aquí por todo el morro con su avioneta Cessna,

habiendo superado todos los controles antiaéreos soviéticos

sin ser detectado.

Esto le hizo pasar un pequeño tiempo en la cárcel,

un año y medio,

pero sobre todo le dio la oportunidad a Gorbachov

de destituir al ministro de Defensa

y a unos cuantos miles de oficiales

que se oponían a la perestroika

ya se sabe...

no hay mal que por bien no venga.

En 1985 un joven miembro del Politburó

es elegido secretario general del partido comunista de la URSS

se llama Gorbachov

Reconoció el estancamiento de la economía del país

e inició un conjunto de reformas aperturistas, llamada perestroika

En 1990 fue nombrado Jefe del Estado de la Unión Soviética

Un año más tarde la URSS desaparecería

y se produjo un golpe de estado involucionista

que fracasó, pero llevaría a Boris Yeltsin

al poder de la ya Federación Rusa.

Tras un gobierno algo convulso

con crisis económicas recurrentes

corrupción y guerras internas

Yeltsin abandonó el poder por incapacidad física en 1999.

Le sucedió Vladimir Putin

líder que pretende devolver a Rusia las glorias pretéritas

y el peso internacional que tenía la URSS.

Pero a Miquel le interesa más la vida cotidiana y real de Moscú,

que la gran política,

así que se pone de nuevo en marcha

para conocer lo más antiguo que quede de una ciudad

que ha sido devastada varias veces

pero que siempre renace llena de vigor.

Estoy asistiendo a algún tipo de tradición moscovita

que creo que tiene que ver con la religión ortodoxa

y consiste en ubicarse en un espacio central

lanzar una moneda, supongo que se pide un deseo

y después llega un recogemonedas

que hace aquí su profesión

y hay cola para ponerse en el círculo virtuoso.

Voy a intentarlo

yo, que no soy ortodoxo

pero también soy respetuoso

voy a arrojar una moneda de 2 céntimos de euro,

es lo único que tenía en el bolsillo

Aquí estamos...

ahora cuando recoja el tío los céntimos

creo que no le va a gustar.

Moscú es la ciudad de los excesos

y también la capital económica del poderío de la nueva Rusia

pero Moscú es también la capital del arte, de las galerías

y de magnos edificios

como el que tengo a mi espalda, diseñado en 1818

por el ingeniero español Agustín de Betancourt

quién paso casi dos décadas en Rusia desarrollando su carrera

y llegó a ser nombrado teniente general.

Este edificio de 7000 metros cuadrados

en su época era el más grande de Europa

y lo más prodigioso

es que Betancourt no utilizo columnas

para sostener tan gigantesca cubierta.

De aquel tiempo soviético de hoces, martillos y estrellas rojas

quedan los souvenirs baratos

que se pueden comprar en puestos callejeros

En Moscú hemos visto un montón de cosas españolas,

hemos conocido la tumba de Ramón Mercader,

el asesino de Trotsky

hemos conocido la estatua de Cervantes

la historia de los niños de la guerra

los muertos españoles caídos en la Segunda Guerra Mundial

y también algunas historias sorprendentes

como por ejemplo el edificio diseñado por Agustín de Betancourt

pero también existen cosas que no son españolas

aunque así lo parezcan o así lo crean

que son las cosas españolas de imitación

como por ejemplo

lo que se conoce como la casa española

que en realidad, no lo es,

se trata del capricho de un rico,

que en un viaje por España se enamoró de nuestra arquitectura

y que se quiso construir la interpretación rusa

de lo que él entendió que podría ser la Casa de las Conchas, de Salamanca

...juzguen ustedes mismos.

Hemos completado nuestra "Operación Plaza Roja"

cien años después de la Revolución Soviética

Miquel ha sido testigo de cuán diferente es el trato

que los antiguos símbolos comunistas

reciben en los países del antiguo bloque del telón de acero.

Desde Hungría a Moldavia,

desde Rumanía a Ucrania.

Después de haber llegado a la capital del antiguo Imperio

y contemplar las estrellas rojas

que coronan sus más altos rascacielos

nos quedamos con su vibrante vida a pie de calle,

donde suena música en cada esquina.

Esta es la calle Arbat que existe desde el siglo XVI

y seguro que será a la calle más antigua de Moscú,

aquí vivía la nobleza

contra la cual sucedió la revolución de 1917

y posteriormente se pusieron aquí a vivir

los jerarcas de la Unión Soviética

y hoy los nuevos ricos de la nueva Rusia

y es que Arbat mola

como ocurre con todos los centros históricos

de todas las grandes ciudades,

se ha puesto ¡fashion!

Mola vivir aquí.

Y con este paseo por Arbat

terminamos nuestro recorrido turístico por Moscú.

Diario de un nómada. Operación Plaza Roja - Moscú, ciudad de excesos

27:37 28 ene 2018

Moscú, capital de Rusia, la tercera Roma. Visitamos la tumba del asesino español de Trotski, la estatua de Cervantes, la falsa casa española y el monumento a los caídos españoles en la Gran Guerra. Un recorrido por Moscú diferente y con un sabor muy especial.

Moscú, capital de Rusia, la tercera Roma. Visitamos la tumba del asesino español de Trotski, la estatua de Cervantes, la falsa casa española y el monumento a los caídos españoles en la Gran Guerra. Un recorrido por Moscú diferente y con un sabor muy especial.

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  1. ecasasnovas

    Excelente la serie Operación Plaza Roja. Cada vez mejor. Disfruto de la aventura en moto y aprendo muchísimo de historia. Lo mejor es que me da curiosidad y termino informándome más por mi cuenta. Bravo Miquel! A esperar la próxima. Saludos!

    31 ene 2018

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