'Diario de un nómada' es la primera serie de aventuras protagonizadas por Miquel Silvestre en motocicleta hecha para la televisión española. Empezaron sus emisiones en enero del 2015 con un recorrido por toda Sudamérica, continúo en su segunda temporada por México y Estados Unidos con el título de 'La última danza de guerra' y continúa por el extremo oriental de Asia Menor, al Cáucaso y al monte Ararat; por el Sáhara hacia Dakar; y por la España vacía. Pudimos seguir la aventura casi kilómetro a kilómetro en RTVE.es y en el blog Diario de un Nómada: http://blog.rtve.es/nomada/

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No recomendado para menores de 7 años Diario de un nómada: Carreteras extremas - Las niñas libres de Tayikistán - ver ahora
Transcripción completa

(MÚSICA)

Vuelve Miquel Silvestre con una gran aventura.

Recorrer en moto las rutas más espectaculares del mundo.

Leyenda, historia,

belleza y riesgo.

Esto es Carreteras Extremas.

Capítulo 8: Las niñas libres de Tayikistán.

(MÚSICA)

En el episodio anterior Miquel Silvestre había acampado

en la orilla del río que hace frontera con Afganistán.

¡Qué pasada eh! Lo bueno que tiene estar de acampada

es que al abrir la cremallera es como si el mundo estuviera para ti.

Si lo piensas bien, abres la cremallera

y dices ¿qué río es ese? El Panj.

¿y eso? Afganistán.

¿y esa montaña? El Pamir.

Y dices: ¡Diablos, me he metido dentro de un documental!

A ver si hoy llegamos a Korok. Está a cuatro horas de camino.

Si salgo pronto igual llego antes del medio día y así busco un hotel

donde me pueda duchar que después de dos días hace falta.

En fin, vamos a recoger todo esto y en marcha.

(MÚSICA EN INGLÉS)

El nómada recoge su tienda de campaña y equipaje

y se dispone a desayunar en el mismo figón de carretera donde cenó ayer

y le dieron información de la ruta.

Ok! Nan. This is.

Ya tengo el pan y unos huevos.

Señora, aquí los vas a freír.

Ok. Hadaso.

20 minutos, quiero salir a las 8 en punto porque no llego.

Y chai.

Es lo más importante porque hay que espabilar.

(MÚSICA)

La Pamir está pudiendo conmigo.

El polvo se te mete...

en la barba, en el pelo,

en los ojos, en la ropa,

en la tienda, las cámaras...

Es un polvo peor que el del Sáhara.

20. Este pedazo desayuno por dos euracos.

This is very good! Hadaso.

¡Uf! Siento que el té va arrastrando el polvo de la garganta.

Las fosas nasales cargadas de polvo como el cemento.

Y luego es que, vas por la carretera

y ves las rocas... caídas...

...en medio...

y ves que se cae la montaña sobre la carretera.

Cada poco, ves un desprendimiento.

Hay un desprendimiento variado,

a veces es como gravilla que se arrastra de la ladera

y hay veces que caen pedruscos de varias toneladas,

que al que lo pille, lo aplasta.

Porque es una lotería, en fin... y yo vengo aquí de turismo,

a darme una vuelta y como dicen ellos, tourist, tourist,

pero vengo a conocerlo, me apetecía conocer este sitio.

Pero la gente que vive aquí...

Es una vida dura.

Una vida dura.

No somos conscientes en el mundo occidental de los privilegios

que disfrutamos por haber nacido.

Porque nacer en el Pamir o nacer en España,

es cuestión de suerte.

Tu vida puede ser confortable desde que naces,

o puede ser esto.

Una sucesión de pruebas y dificultades que te pone la vida.

Y podía ser peor porque podrías haber nacido al otro lado del río.

Si naces allí ya si que no puedes viajar a ningún sitio,

un pasaporte afgano...

es un pasaporte...

tabú.

El pasaporte español permite visitar muchos países del mundo.

Tenemos privilegios que otros no pueden disfrutar.

Y...

es solamente cuestión...

de nacer aquí o 20 metros más allá.

Los viajeros deberíamos ser conscientes.

Cuando venimos a sitios así, comprender a la gente, no juzgarla,

comprenderlos e intentar ponernos en sus pies.

Como decía Elvis, antes de juzgarme, camina una milla en mis zapatos.

Hay que estar aquí.

Terminamos el desayuno y salimos de viaje.

(MÚSICA)

El nómada no sabe que sus palabras sobre los pasaportes

resultarán proféticas, pero no nos adelantemos.

A ver qué ocurre en los próximos kilómetros.

Miquel va hacia el desafío de la carretera del Pamir,

construida por los soviéticos en los años 30 del siglo XX

para comunicar Tayikistán

con el resto del territorio de la URSS.

La calzada está en muy mal estado, pero recorre paisajes bellos

que admiran a los viajeros que se atreven con el reto.

Esto.

Esto son las rocas que caen de la montaña.

Esto son desprendimientos

y por aquí cae...

...esta piedra gigante.

Esta ha detenido...

...su camino hacia el abismo,

antes de llegar a la carretera, pero otras si caen

y te encuentras esto como obstáculo o bien, te cae encima del coche

y se acabó tu viaje por la Pamir.

La Pamir no tiene reparaciones.

Lo que hacen es apartar obstáculos.

Pero claro, parece que no hay dinero para el asfaltado aquí.

Además, el clima es terrible.

y el paso de camiones es incesante

porque si no, a estos sitios no podrían llegar las mercancías,

entonces los camiones con ese paso de tonelaje van degradando esta ruta

hasta convertirla en un patatal impracticable.

Esto que está al otro lado de la carretera

quiere decir que cayó en la calzada,

pero fue desplazada para hacer sitio a los coches.

Este es un pequeño problema, pero lo del lecho del río,

ese si es un gran problema porque esa piedra debe pesar mucho.

Y seguro cayó rodando de la montaña

y si se llevó algo, lo machacó.

(MÚSICA)

La carretera del Pamir es la única vía de comunicación

de esta región montañosa con el resto del mundo,

aunque sea una odisea pasar por aquí,

el tráfico de vehículos pesados es constante

y llena al aventurero de polvo y adrenalina.

(MÚSICA)

Aunque sea increíble por lo abrupto y recóndito,

el viaje siempre ofrecerá sorpresas y encuentros cordiales

a quienes vengan por aquí.

Como Miquel al ver una moto aproximarse,

pilotada por un motorista ruso que parece estar algo chalado.

Hadaso!

Al menos tanto como nuestro nómada.

(HABLAN EN INGLÉS)

Venga, foto.

Este es mi amigo el piloto de Vladivostok,

que se va lejos.

Gente de Alemania que me he cruzado aquí.

Very Good!

(HABLAN EN INGLÉS)

(HABLAN EN RUSO E INGLÉS)

Es uno de esos ratos en la carretera

y tengo un encuentro fugaz, intenso y nunca nos veamos.

Quizás en Vladivostok o quizás en Madrid.

-I love España. I love Russia.

(MÚSICA)

Tras el fugaz encuentro, de nuevo la ruta,

dura, bella,

extrema, interminable,

cuya fisonomía va cambiando, transformándose,

como si atravesáramos planetas distintos.

Bonito ¿verdad? Aquí el paisaje ha cambiado

y las riveras se han ensanchado

y las montañas están más separadas y el río más calmado.

Se forman islas por sedimentación

y aquí en las islas, entre medio de los países,

se montaba un mercado semanal los sábados

en Iskasek

y en Korok y se podía cruzar a Afganistán porque claro,

las islas pertenecen a los dos países.

Cuando hubo mercado, se podía cruzar a Afganistán sin visado, ya no.

La carretera del Pamir es exigente, los kilómetros son eternos,

cuesta seguir

y más aún al hacer un documental y un viaje.

Cada plano que hacemos para recoger tanta belleza

consume tiempo precioso.

La carretera del Pamir,

esto es una pasada.

Un pelín complicado de recorrer,

sobre todo si quieres filmarlo.

Porque es que son horas.

Porque el camino es horrible.

Y pones la cámara. Pasas. Vuelves a poner la cámara

y consume el día entero.

Hay que filmarlo.

(MÚSICA)

La desolación se va reduciendo según nos acercamos a Korok,

la capital de esta región autónoma,

Hay más poblados, más vegetación y más gente.

Sobre todo se ven muchos escolares de ambos sexos camino de la escuela.

(HABLAN EN INGLÉS)

Es flipante que ahí está Afganistán.

Si hay una frontera que proteger, no es Siria, es aquí.

Esta gente... hay que estar con ellos.

No les enseñan su propia lengua en su escuela,

ni siquiera en su región autónoma.

Tienen que aprender en su casa. El pamiri se está muriendo,

pero los pamiri permanecen.

Me encanta esto. Esto...

los chavales te reciben

que es alucinante.

Y ahí a 200 m Afganistán, las niñas no pueden ir al colegio.

Estamos aquí a unos 70 kms de Korok.

Es capital de la región de Vadagsán.

Región autónoma dentro de Tayikistán

y poco poblada por los pamiri

una etnia diferente de los tayikos

que hablan su propia lengua que está en peligro de desaparición

y a diferencia del resto de los tayikos,

su religión es chií y no suní, de hecho es ismairí,

es una rama del chiismo, costumbres un poquito más relajadas,

menos exigente y rigoristas.

Así que Korok que es una ciudad de unos 50.000 habitantes,

que está un poco perdida y alejada de la civilización,

va a ser nuestra última ciudad, donde encontrar algunas comodidades

antes de meternos de lleno en la cordillera del Pamir

y no tener nada hasta salir de Tayikistán y llegar a Osh.

A ver si encuentro un sitio donde poder quedarme,

a partir de entonces, a partir de dejar Korok,

la cosa se va a complicar más.

Y a ver si puedo llegar antes de que se haga de noche.

Es lo que me pasa Llego a todos lados de noche.

(HABLA EN INGLÉS)

Hadaso! Estoy en Korok y me alegro tanto de llegar a una ciudad,

desde que hice, yo creo, la ruta 40 en Argentina.

eran distancias interminables de ripio

y cuando llegabas al sitio era como un oasis en la nada.

De repente, tiendas, hoteles, bares,

y lo que le rodea es la estepa y la montaña

y las pistas de ripio horribles.

No entiendo estos sitios cómo han conseguido sobrevivir.

Estamos en Korok y vamos a disfrutar de las comodidades del viaje.

Poco queda de la sala VIP.

un descenso a los infiernos.

Estoy convencido de que la habitación

en este sitio que recomiendan las guías de viajes.

Las dos y media, me va a dar tiempo a ver el pueblo, a ducharme

a preparar la etapa de mañana, que es meterse en el lío.

Si me acompañáis, veremos la habitación que tienen aquí.

Es donde recalan todos los overlanders.

Al final vamos todos a los mismos sitios

porque sabemos que tiene wifi.

Una habitación mediamente cómoda y pensar en el resto de información

adecuada para el resto de la ruta. Así que vamos para allá.

Cogemos la maleta y el navigator.

Ven esto, flipan y dicen: ¡El navigator!

Estoy tan casando que no puedo con la maleta

La cámara, el trípode... y como veis fundamental para que funcione bien

porque hay que verlo y filmarlo porque es bonito, espectacular.

Vamos para dentro. ¿Estás aquí debajo de la montaña?

Es un sitio, espectaculeitor.

Korok, la capital de Vadagsán. No muy poblada y viven los pamires

que como hemos visto, son gente muy hospitalaria

con costumbres nada rigoristas. Me gusta.

Que los talibanes no hayan llegado hasta acá.

Esperemos que no en mucho tiempo.

Esta me ha dicho la señora que es mi habitación, la primera.

Lo que pasa es que hay que quitarse el calzado para entrar.

¡Estoy acabado! Traigo los pies sudaos,

Hace calor. Estamos muy altos.

Korok es famosa, bueno de hecho es famosa por tener el jardín

botánico más alto del mundo. Hace tanto calor que no lo parece,

pero el problema va a ser al meternos dentro de la cordillera.

Esos picos elevados no son broma. Hace frío y falta oxígeno.

El viaje está siendo la parte fácil.

Bueno, vamos al cuarto.

El baño. No es tan habitual, en esta región y en Asia Central

es habitual agujerolandia, que hay agujeros hechos en el suelo.

La placa turca, sabéis lo que es.

Es una sutileza porque es un agujero y dos marcas para los pies y orinar.

Pero es que aquí ya no se utiliza ni la placa turca.

Aquí ya lo que se utiliza es el agujero.

Lo peor que tiene esta zona, baños. Siempre mejor usar la naturaleza.

No lo creéis, pero esto es madera.

Las camas aquí están durísimas, pero ¡puf!

Después de la tienda de campaña esto me va a parecer the heaven.

Para los que habláis tayika es el cielo. ¡Uf! El paraíso.

Dejadme estos minutos para mí.

Id saliendo y cerrad la puerta.

Pues en Korok me he dado cuenta de que tengo un problema

que quizás suponga el fin de la aventura en el Pamir a medias

y es que he perdido el pasaporte.

Entre el último control y Korok, son 80 kms de esta pista infernal,

se me ha caído. Sin pasaporte, tienes que volverte.

La única posibilidad que tengo es que o se me ha caído

en el control de la policía o alguno alguno de los soldados lo tenga.

Podría recuperarlo, pero no sé yo. Si se me ha caído por ahí

y lo han pisado los camiones y tal, pues me olvido del pasaporte.

Y como Diario de un Nómada es toda una aventura real,

pues a veces pueden suceder estas cosas.

Sería para mí una faena porque no podría acabar el viaje.

Lo que hayamos hecho es una buena aventura.

Así que ahora me voy a la policía de inmigración a conocer

como son lasdependencias oficiales del país tayiko.

No os lo voy a poder enseñar porque filmar allí,

supondría un problema grave a parte del que ya tengo.

No es recomendable por aquí. Ya os lo contaré cuando salga.

Diario de un nómada: Carreteras extremas - Las niñas libres de Tayikistán

30:01 03 mar 2019

Tras muchas dificultades llegamos a Korok, capital de la región autónoma de Gorno Bakdasan, donde vive el pueblo iranio de los pamires, de religión chií ismailí. 

Tras muchas dificultades llegamos a Korok, capital de la región autónoma de Gorno Bakdasan, donde vive el pueblo iranio de los pamires, de religión chií ismailí. 

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