'Diario de un nómada' es la primera serie de aventuras protagonizadas por Miquel Silvestre en motocicleta hecha para la televisión española. Empezaron sus emisiones en enero del 2015 con un recorrido por toda Sudamérica, continúo en su segunda temporada por México y Estados Unidos con el título de 'La última danza de guerra' y continúa por el extremo oriental de Asia Menor, al Cáucaso y al monte Ararat; por el Sáhara hacia Dakar; y por la España vacía. Pudimos seguir la aventura casi kilómetro a kilómetro en RTVE.es y en el blog Diario de un Nómada: http://blog.rtve.es/nomada/

4945722 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
No recomendado para menores de 7 años Diario de un nómada - Carreteras extremas: Cruzando las columnas de Hércules - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad TVE.

Vuelve Miquel Silvestre con una gran aventura.

Recorrer en moto las rutas más espectaculares del mundo.

Leyenda,

historia,

belleza

y riesgo.

Esto es Carreteras Extremas.

Capítulo 2: Cruzando las columnas de Hércules.

Estoy tomando la costumbre de entre viaje y viaje,

venir a cuidarme un poco la barba, para parecerme cada vez más

a esos caballeros españoles que exploraban el mundo.

No sé por qué.

¿Qué pasa Alfonso? ¿Cómo estás, tío? Hola muy buenas Miquel. ¿Qué tal?

Pues muy bien, muy bien.

Ahora te cuento, tío, qué aventuras,

pero fíjate la barba como se me ha puesto.

Imagínate cómo las habré pasado. Muy malamente ¿o qué?

Bueno, me ha pasado un poco de todo ¿eh?

Ponte cómodo, tío. Venga.

Me alegro de que hayas vuelto.

Sí, he venido entero y no las daba todas conmigo,

no las tenía todas conmigo.

Eso si que nunca está claro. Si uno va a volver entero o no. ¿no?

Sí, exactamente porque es que ha sido un viaje muy potente.

Nos fuimos a Marruecos y había nevado en el Atlas,

más que en 50 años, decían, y estaban las pistas

completamente embarrada con nieve, se quedaba la moto enganchada

pero en fin muy genuino todo ¿eh?

Porque te metes en el corazón del Atlas

y es como si hubieras echado en el tiempo como 30 o 40 años atrás

si no, cientos de años. ¿Sólo 30?

Bueno 30 o 40 fijo

pero aquello supone a veces vivir como en la edad de piedra.

Eso que se ve allí es África,

ahí se ve una de la que sería las columnas de Hércules

que es el monte Musa,

aunque los ceutís entienden que sería el Monte Hacho

la otra es el Estrecho de Gibraltar

más allá de las columnas era la no tierra es decir, no había nada.

Las columnas de Hércules

son uno de los símbolos más famosos de la antigüedad,

mencionados por griegos y luego por romanos,

como límite del mundo conocido,

y más allá del cual ya no había tierra, non plus ultra,

al menos hasta que se descubrió América.

Miquel ha llegado al puerto de Algeciras

y se dispone a realizar el embarque

en el ferri que lo lleve hasta África.

Ahí está nuestro ferri tenemos que tomarlo

para hacer la cosa travesía del Estrecho

y viajar desde Algeciras

hasta gran puerto de Tánger Meliá en Marruecos.

Embarcamos.

Miquel se adentra sobre Etheria

en el interior de la inmensa bodega cual Jonás motorizado.

Estamos a bordo del barco López Anglada,

en el restaurante y bueno,

la verdad es que el ambiente es bastante relajado, es decir,

no hay una gran aglomeración porque no estamos en temporada alta

durante el cruce del estrecho de las vacaciones de los marroquíes

que trabajan en Europa, sobre todo en Francia

y cruzan la península ibérica para embarcar en este puerto

y dirigirse a su país de origen.

Pues aquí se monta un buen mogollón pero hoy está súper relajado,

súper tranquilito.

Y la navegación dura muy poco.

Lo único es que podemos estar sometidos a que haya poniente.

Un viento que azota el estrecho

y que puede hacer que la navegación sea un poquito más complicada

pero lo bueno que tiene dirigirse hacia Tánger

en lugar de hacia Ceuta, que es otro itinerario que he hecho,

es que aquí en el mismo barco,

puede hacerse el sellado del pasaporte.

Lo único que tengo que hacer es ir con mi pasaporte...

rellenar la ficha de inmigración

y localizar a los policías marroquíes que están en este barco

y ya me sellarían el pasaporte.

Eso no simplifica del todo el procedimiento,

porque aún tendría que declarar la importación temporal de la moto,

cuando llegue a Tánger Med,

y eso es siempre un lotería puede ser muy fácil o muy difícil,

llevar muy poco tiempo o mucho tiempo,

todo eso depende exclusivamente del arbitrio

y el humor del funcionario de aduanas que me toque.

Estamos en Larache, Marruecos,

una ciudad que fue española hasta 1956.

Aquí comienza el verdadero viaje de Miquel

hacia las carreteras extremas de la cordillera del Atlas.

De nuevo en la carretera,

a gastar un largo día sobre el aburrido asfalto

con el único objetivo de darle un buen bocado al mapa.

Al anochecer Miquel entra sobre Etheria

en el casco urbano de Marrakech,

una de las ciudades imperiales y puerta de acceso al Atlas.

Este es...

¡Que día más rollo!

Pero hemos llegado a la Riad Ferrero.

Que es la casa en Marrakech de mi amigo Carlos Sanz.

Así que él no está pero me ha dicho que me están esperando

y que me van a dar de comer, o más bien de cenar.

¡Fátima!

Hola.Hola. ¿Qué tal?

¡Oh!

Tenemos aquí de comer.

Ensalada.

¿Tajín? Tajín.

¡Oh!

El Tajín preparado que a mí me gusta.

Tajín berebere. ¿Tajín berebere no?

Tajín berebere. Muy bien.

Una obra de arte. "Marhaba".

Me he subido a la azotea del Riad de mi amigo Carlos

para enseñaros lo más importante de este viaje.

Desde aquí se ven los tejados de Marrakech

y las antenas parabólicas parece que todo el mundo tenga una

y al fondo la cordillera del Atlas

esa gran cadena montañosa qué largo de 2500 kilómetros

recorre el norte de África

desde Tubicia hasta la costa atlántica en Agadir

ese es el desafío de nuestro paso de carreteras extremas por Marruecos

La R307 supera el alto Atlas para dar acceso

a algunas de las comunidades más remotas de las montañas.

En invierno es frecuente que quede cortada

en sus pasos más altos.

Este es el paraíso para nómadas como Miquel Silvestre.

En cuanto empecé a viajar en moto descubrí

que las respuestas a los estímulos eran inmediatas y físicas.

O sea, mi cuerpo reaccionaba antes que mi mente.

Antes de que yo pudiera procesar lo que me estaba pasando,

o donde estaba,

mi cuerpo ya se estaba habituando al nuevo escenario

y en ocasiones me sentía muy mal y en ocasiones me sentía muy bien.

Por ejemplo, me sentía muy mal en las ciudades, en los suburbios,

en las aglomeraciones urbanas.

Ahí, rodeado de gente,

mi cuerpo empezaba a ponerse tenso, hostil, en alerta ¿no?

Siempre estás alerta porque te la pueden colar en cualquier momento.

Sin embargo, cuando la densidad humana desaparecía,

cuando disminuía la cantidad de gente que me rodeaba,

empezaba a sentirme bien.

Cuanto mayor era el escenario y menos gente había, mejor me sentía.

En realidad esta era la excusa para hacer Carreteras Extremas.

Esta sensación de plenitud.

Según ascendemos, las complicaciones aumentan,

así como la diversión.

Esto ya es otra cosa ¿eh? ¡Uf!

Hace un frio de cortar

y estamos por encima de los 2000 m seguro

y ya el asfalto se ha ido y bueno, el espectáculo es grandioso ¿eh?

Esto es espectacular.

¡Que caña el Atlas!

Creo que he encontrado uno de esos rincones

donde puedo ofreceros todos sus secretos

o por lo menos un compendio de ellos es una especie de símbolo.

Ahí las montañas,

las crestas iluminadas por el sol declinante de la tarde.

Ahí el verde que se pone esmeralda cuando recibe el rayo de sol,

más abajo está el poblado bereber de casas de adobe,

con los caminejos.

Y ahí tengo la gran cadena montañosa con la nieve, las nubes, un claro

y uno oscuro como diciendo: por aquí te doy y por aquí no te doy

Este sitio es flipante. ¡Me encanta!

¡Como me gusta esto!

El problema de conducir por estas pistas tan remotas,

reviradas y estrechas

es que se tarda mucho en cubrir pequeñas distancias.

El día se va consumiendo,

pero es que aparecen tantas sorpresas

que no queda más remedio que parar a disfrutarlas.

¡Qué pasada eh!

Los almendros en flor.

Están preciosos.

Que tramo más bonito.

Es acojonante.

Aquí los almendros,

la montaña nevada que no sé si la veis.

¡Uf!

Y mi moto que eso también es muy bonito.

Se me está haciendo de noche, hace un frio horrible estoy...

no sé donde estoy.

Estoy perdido en mitad del Atlas

y solamente la idea de acampar con este frío...

lo que puede ser por la noche es que me voy a congelar,

pero aquí no tiene pinta de haber hotel, ni habitación ni nada.

Aquí en su día hubo algo.

Bonjour! Bonjour!

¿Hotel? Oui!

C’est magnifique.

El sitio es cojonudo y no lo esperaba

porque es que no hay nada más que casas de adobe

y sin embargo pum aquí este señor tiene habitación

y tiene baño y tiene hasta para comer.

Ya veremos qué me dan de comer. ¡Venga!

Ya me traen el Tajín

y el pan y la sopa.

Y vengo con las capuchas porque es que hace un frio,

cada vez está bajando más la temperatura de aquí

por supuesto no hay calefacción, son casas de adobe.

Estamos en el alto Atlas puro ¿eh?

Esta es la cordillera que separa

la parte fértil del norte de Marruecos

del desierto del Sahara

y bueno estas montañas es que son la leche.

Desde que abrieron las carreteras, pues bueno,

parece que llegó un poco más la civilización

pero esto se ve súper atrasado yo creo que lo habéis visto

en el viaje que hemos hecho por la carretera,

como la carretera estaba destruida,

como había baches tremendos, vadeos de agua,

se cruzaban los animales, los camiones pasaban...

Voy a abrir para celebrar que estoy aquí,

mi botella de vino español

porque creo que después del viaje que hemos tenido

me he ganado una copita

para celebrar la victoria de haber llegado hasta aquí vivos,

haberlo disfrutado

y tener un Tajín caliente.

Y dar gracias a Dios porque estamos vivos,

estamos sanos, estamos felices.

He hablado con mi familia y están todos bien.

¡Oh!

Qué buen sonido.

Lo único malo es esto, el frío, que cada vez hay más,

pero me ha hecho gracia una cosa

y es que estoy leyendo este libro de Paul Bowles

de Memorias de un Nómada, y que se compró un jaguar.

Y dice del viaje inaugural del jaguar ¿no?

que salió de Marrakech por estas montañas y viene decir:

el jaguar sufrió bastante en su viaje inaugural

recorrió cientos de kilómetros

por pistas pedregosas del sur de Marruecos,

vadeo ríos, tuvimos que sacarlo de las arenas movedizas

y soportó una tormenta de arena de dos días

durante los cuales apenas avanzamos

porque el agua del radiador hervía continuamente.

Bueno, parece que el jaguar sufrió bastante y Etheria

pues está sufriendo también un poquito por estas carreteras.

Aunque yo voy a sufrir un poco menos con este pedazo de Tajín,

entre la sopa, el Tajín y una copa de vino español,

a pesar del frío que hace me siento en el paraíso.

Vamos a probar la sopa.

Súper espesa, súper especiada y súper buena.

Un nuevo día en el Atlas.

¡Qué frío!

Y entonces sucede el milagro del sol.

Iluminando el mundo y llenando de luz la cordillera del Atlas.

El nómada prepara su corta impedimenta

y sale de nuevo a la carretera.

Que en este tramo está todavía más deteriorada.

Baches, precipicios, piedras,

emoción y un paisaje grandioso que conmueve al viajero.

Pues estamos en Magdaz.

Esto es el Shangri-La del Atlas ¿eh?

La carretera llega hasta aquí y se acaba.

Y para ir a cualquier sitio hay que retomar

ese tramo de carretera pista rota y bacheada que hemos hecho

y aquí es el fin del mundo.

Me encanta, es una ciudad que vamos,

permanece en la Edad Media ya habéis visto.

La gente en los borricos, no hay saneamiento,

no hay construcciones de cemento, hay un arrollo

es un sitio absolutamente fabuloso.

La moto hasta aquí llega

y no puede llegar más,

así que tendremos que subir esas escaleras

para conocerlo un poquito mejor.

Pero esto es lo que hemos venido a buscar

y estas con las cosas que nos gustan en Diario de un Nómada,

encontrar sitios así.

¿No hotel? No.

Restaurant no. No.

Ni restaurante ni hotel, muy bien.

Aquí comprendes bien el dicho ese árabe,

eso que te dicen a los españoles.

Prisa mata, amigo, si subes esto con prisa, mueres.

Honor y gloria a los valientes.

Yo siempre he pensado que la vida premia a los que se arriesgan.

El primer personaje que se nos ha presentado, un lugareño, Mohamed

y le he preguntado si había hotel me ha dicho que no,

si había restaurante, me ha dicho que no

pero me ha dicho que él me podía invitar a un té.

Le hemos seguido por entre la ciudad,

en esta especie de Manhattan de adobe

y la verdad es que había que subir, subir y subir

porque viven bastante arriba pero una vez que nos ha abierto la puerta

y nos ha presentado a su familia

y nos ha presentado a sus animales que están ahí,

nos ha presentado su casa, que es una casa sencilla pero digna

y tenemos todo el espectáculo de Magdaz para nosotros

y nos vamos a tomar un té aquí y va a ser uno de esos momentos

que no sé si a través de la televisión

se puede apreciar lo intensos que son, pero desde luego,

los que lo estamos viviendo, os aseguro que lo vivimos con plenitud.

Pues vamos a comenzar la ascensión por las famosas curvas del Dadés.

Esto ya lo veréis es

como una especie de serpentina pegada a la pared

que asciende hasta ese edificio que hay allí que es un hotel

y allí hay un mirador fabuloso desde donde se ve perfectamente

la dimensión de la carretera.

Es una de esas carreteras

que aparece en todas las listas de carreteras peligrosas y estéticas

y que con el sol que hace hoy y sin a penas tráfico,

no creo que suponga demasiado riesgo salvo por el estado del asfalto

que no es muy adherente

pero creo que va a ser divertido subir para allá, así que vámonos.

Las reviradas curvas y contra curvas de la R704

son universalmente famosas por su radical diseño

y la ausencia de cualquier tipo de barrera protectora.

Aquí no se permiten los errores y conviene ir con tino.

Hay quien las compara con otras famosas carreteras del mundo

como el paso del estelvio italiano

o la carretera de los Trolls en Noruega

que también asciende por paredes casi verticales.

Miquel Silvestre tiene otra vez la suerte de cara

y puede realizar el recorrido por tan histérica ruta

con buen tiempo y sin a penas tráfico.

Lloviendo, de noche o con muchos vehículos,

las curvas del Dadés pueden resultar terribles.

Ahí están las curvas de Dadés

parece un intestino pegado a la montaña ¿no? Que vaya trepando.

Pero es algo espectacular.

El suelo está un poco desgastado, es peligrosillo,

la moto no agarra muy bien,

pero no hemos tenido ningún percance.

Es otra de nuestras carreteras extremas pa' la buchaca.

Ahí están, las curvas de Dadés, para que lo flipéis.

¡Qué rasca! ¿no?

La verdad es que aquí ya hace un frío espectacular

porque ya se está haciendo tarde, se está haciendo de noche,

el sol ha desaparecido.

Y es evidente que esta nieve no está aquí de adorno.

Esto es... ¡Mira, mira!

Esto es un pedazo de nieve

porque aquí está muy alto, como se ve ahí,

aunque está precioso.

Pero esta nieve,

tiene una cosa especial

que la hace diferente a las demás nieves,

y es que es nieve africana,

es Nieve del Atlas y eso siempre da su puntito.

¡Ahh!

Que buena.

Un agua muy pura.

Todo se está complicando paulatinamente

porque no solamente nos quedamos sin luz

sino que es aquí, en esta zona,

donde las roderas que antes estaban secas ahora están mojadas.

Están mojadas por el agua del deshielo

y donde ya decía por favor no más barro.

¿No decía yo que la nieve del Atlas era especial?

Toma especial.

Así que esto es lo que tengo ahora.

No sé cuántos manchones de nieve me voy a encontrar

pero esto sí que me puede complicar la vida.

Pero qué le vamos a hacer, no me voy a quedar aquí a dormir,

así que vamos a intentar llegar a algún sitio habitado

o por lo menos en el que tengan cobertura de teléfono

para poder llamar a mi mujer,

porque ese es el motivo de no haber dormido en la cresta.

Hablar con mi mujer y decirle que estoy bien.

En fin, ¡vámonos!

Cuando me pasa en la arena...

saco la moto del hoyo de arena.

Y la levanto...

¡Joder!

(Pitidos)

Se me ha quedado del otro lado.

Vamos Etheria,

que tú pesabas poco.

Vamos.

¡Vamos!

Para estos momentos tengo una frase, que viene siempre al pelo, que es:

¡La aventura es la aventura!

Como decía Belmondo,

y al que no le guste, que no venga al Atlas.

Pero si parece que Miquel

tenía algunos problemas con la nieve del Atlas,

esperemos a ver su próxima carretera extrema.

Eso sí será nieve.

Y una vez que ya he vuelto sano y salvo

y me ha crecido un poco la barba,

pues ahora me la recorto para irme al siguiente reto

que es hacer Noruega, desde Oslo hasta Cabo Norte,

y como estamos en abril, muy posiblemente haya bastante nieve

sobre todo una vez que crucemos el Círculo Polar Ártico

y ya dejemos la taiga.

La taiga es este paisaje de coníferas,

con árboles como los pinos y abetos tan altos

y empezamos ya la tundra.

La tundra es una especie de desierto pero de hielo.

Es el permafrost que es un suelo que está como congelado

y ahí no crecen más que los líquenes y los musgos.

Es un paisaje muy particular.

Esto es la tundra,

es otro de esos paisajes característicos de Escandinavia,

pero ya muy al norte.

Una capa uniforme de nieve de varios metros de espesor

y en verano, son solamente roca y líquenes.

Pasaré por unas carreteras, que llaman mucho la atención,

ya vamos a cruzar el Atlantic Road,

que son unos puentes

que construyeron los noruegos entre islas,

Se han hecho muchos anuncios de coches en un sitio

que son unos puentes como torcidos, unas curvas que están entre islas,

y parece que los ha diseñado un loco.

Cuando termine el viaje este de Noruega,

el siguiente es más heavy todavía porque voy a ir a Tayikistán.

Que eso está muy lejos.

Yo no sé ni donde está. Entre China y Afganistán.

En el culo del mundo, se puede decir decir.

Es que me da un aspecto solemne.

Este es el tipo de barba que necesita un explorador del Ártico.

Ahí estamos, mira, muy bien. Muy bien.

Nos vemos para la próxima.

Venga, para la próxima vengo y te cuento.

Aquí está tu chaquetita.

Nos vemos.

Venga...

Un abrazo muy grande, que te vaya bien.

Gracias. Hasta luego.

Diario de un nómada - Carreteras extremas: Cruzando las columnas de Hércules

29:12 20 ene 2019

Miquel Silvestre visita a su barbero de confianza y le cuenta cómo ha sido su viaje por Marruecos. Las columnas de Hércules son uno de los símbolos más famosos de la antigüedad, mencionados por griegos, y más allá del cual ya no había tierra, non plus ultra, al menos hasta que se descubrió América. Miquel ha llegado al puerto de Algeciras y se dispone a realizar el embarque en el ferry que lo lleve hasta África.

Miquel Silvestre visita a su barbero de confianza y le cuenta cómo ha sido su viaje por Marruecos. Las columnas de Hércules son uno de los símbolos más famosos de la antigüedad, mencionados por griegos, y más allá del cual ya no había tierra, non plus ultra, al menos hasta que se descubrió América. Miquel ha llegado al puerto de Algeciras y se dispone a realizar el embarque en el ferry que lo lleve hasta África.

ver más sobre "Diario de un nómada - Carreteras extremas: Cruzando las columnas de Hércules" ver menos sobre "Diario de un nómada - Carreteras extremas: Cruzando las columnas de Hércules"
Xcerrar

Añadir comentario ↓

  1. Jorge Lara

    Quizas son demasiado breves... Que no se acabe!!!

    ayer
  2. juanjo

    Una excelente manera de ver y conocer mundo de la mano de Miquel. Ojalá dure muchísimas más temporadas...

    pasado martes
  3. Jaime Pascual

    Ver tus programas es una de las mejores formas que conozco de ver mundo y vivir experiencias culturales nuevas. Siempre aprendo algo y mueve mi inquietud por conocer y leer sobre los sitios que visitas.

    09 feb 2019
  4. Sergio SCF

    Un gran capítulo y como siempre me quedo con ganas de más. Buen trabajo Miquel, sigue así.

    09 feb 2019
  5. Raul

    Este tipo de series son maravillosas!!!! Espero que nunca falten los programas en moto con Miquel....es un grande

    08 feb 2019
  6. Marcos

    Magnifica serie, la he seguido por tve2, y ahora la sigo por la plataforma digital de rtve, por muchas más temporadas!!!

    08 feb 2019
  7. Andres

    por fin un programa en el que uno se siente identificado con el protagonista. Espero que se den cuenta de que vale la pena verlo completo, y aun asi se hacen cortos

    08 feb 2019
  8. Ruben

    Yo he estado estas navidades por esas carreteras en coche con la familia y ratifico lo que dice Miquel sobre el Atlas y Marruecos :Es otro rollo a todo lo que había conocido ,la gente de 10 y los paisajes espectaculares..Te sientes vivo... Ya sueño con volver y si puede ser , en moto. .

    08 feb 2019
  9. Simón

    La mejor forma de ver aquello que solo unos pocos disfrutan, me ha sorprendido la hospitalidad de los lugareños fantástico. Gran reto Sr. Miguel Silvestre y a rtve por mostrárnoslo.

    31 ene 2019
  10. Sebastian Lopez Flo

    Miquel magnifico programa siempre dando emoción en todas tus aventuras y pasandolo mal en esa carretera extrema y de noche en el Atlas, enhorabuena a todo el equipo cámaras montador.....etc...

    22 ene 2019

Los últimos 187 documentales de Diario de un nómada

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
Mostrando 1 de 10 Ver más