'Diario de un nómada' es la primera serie de aventuras protagonizadas por Miquel Silvestre en motocicleta hecha para la televisión española. Empezaron sus emisiones en enero del 2015 con un recorrido por toda Sudamérica, continúo en su segunda temporada por México y Estados Unidos con el título de 'La última danza de guerra' y continúa por el extremo oriental de Asia Menor, al Cáucaso y al monte Ararat; por el Sáhara hacia Dakar; y por la España vacía. Pudimos seguir la aventura casi kilómetro a kilómetro en RTVE.es y en el blog Diario de un Nómada: http://blog.rtve.es/nomada/

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No recomendado para menores de 7 años Diario de un nómada: Carreteras extremas 2 - Carretera de los Trolls - ver ahora
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(Sintonía del programa)

Vuelve Miquel Silvestre con una gran aventura.

Recorrer en moto las rutas más espectaculares del mundo.

Leyenda,

historia,

belleza

y riesgo.

Esto es Carreteras Extremas.

Capítulo 6. La Carretera de los Trolls.

(Cantan en inglés)

Estamos en Noruega.

Por uno de los países más bellos del mundo, también de los más fríos,

se incluye en algunas listas

como una de las naciones donde la gente vive más satisfecha.

Con inmensos recursos naturales, conciencia ecológica,

un estado social y democrático de derecho con muchas prestaciones.

Vamos, la Arcadia feliz.

El caso es que Noruega tiene

alguna de las carreteras más extremas del mundo,

por la orografía caprichosa del país,

por el clima impredecible

y también por su diseño algo surrealista.

Este país se merece algunos episodios de

Diario de un Nómada: Carreteras Extremas.

Por ejemplo, en Noruega se encuentra el punto más al norte

al cual se puede llegar en vehículo rodado, que es Cabo Norte.

Es un destino icónico para motociclistas, para ciclistas

y también para autocaravaneros.

Lo que pasa es que ellos lo suelen hacer en verano

y nosotros hemos elegido una época un poquito más fría,

así que no las tengo todas conmigo y no sé si voy a llegar.

Por lo menos lo voy a intentar.

Si consigo pasar el Círculo Polar Ártico ya será una proeza.

Así que deseadme suerte, porque creo que la voy a necesitar.

Mucho frío en Noruega, ¿eh?

Es lo que tiene Escandinavia.

Y ya os hablaré de los vikingos, los samis,

la iglesia cristiana en Noruega, el chamanismo...

En fin, temas que abundan por aquí.

Acompañadme porque empieza nuestro viaje por Noruega

y solo tenemos que hacer unos cuatro mil kilómetros de nada.

(Cantan en inglés)

Miquel Silvestre se adentra en una inmensidad nevada

tan bella como inquietante.

Su nuevo destino supone un cambio radical de escenario.

Del ocre de África al blanco cegador de Escandinavia.

No solo el paisaje es distinto,

también serán diferentes el reto y la experiencia.

Si en el Atlas marroquí la carretera estaba destruida

y la mayor parte era pista de tierra,

aquí la ruta está bien asfaltada,

pero será el clima de la primavera ártica,

lo que pondrá en aprietos al nómada.

El frío y la soledad.

Si en África casi siempre estamos rodeados de gente,

en Noruega las relaciones humanas serán escasas,

y nuestra principal interacción será con esta espectacular naturaleza.

(Cantan en inglés)

También serán diferentes los alojamientos,

mucho más confortables los del nuevo país.

(Cantan en inglés)

Entrar en un hotel noruego es penetrar en el calor.

Los edificios albergan siempre un microclima

mucho más benigno que el implacable exterior.

¿Hola? Necesito una habitación.

- Oh, sí. Ok. - Esto es...

- Habitación 119 - Ok. Esta la última habitación...

- Por este lado, sí. En esta planta. - Al final del pasillo.

-Siempre es al final del pasillo.

-Vale, gracias.

-Que frío he pasado.

Hombre mira.

Lo bueno que tienen los hoteles de Noruega

es que normalmente tienen agua caliente

para que te puedas tomar un té, que me va a venir de perlas,

porque vengo congelado.

Hay tantas variedades que no sé cuál elegir.

Mira, Orange Oriental, Naranja oriental.

Vamos a ver, esto es el agua caliente.

Noruega es un país poco poblado, de unos cinco millones de habitantes,

que se concentran en su mayoría en las grandes ciudades como:

Oslo, Bergen o Trondheim.

Es un país que tiene una gran riqueza en recursos naturales,

fundamentalmente petróleo,

y ello ha permitido a los noruegos construirse su paraíso privado

de altos salarios y, sobre todo, altísimos precios.

Si tú eres extranjero y quieres venir a Noruega, págalo.

¿Qué quieres ver un fiordo? Págalo.

Además los noruegos han manifestado públicamente,

en sucesivos referéndums, su desprecio por la Unión Europea

y han rechazado varias veces la adhesión.

Lo que sí existe es un tratado de libre comercio

y circulación con el resto de los países de la Unión Europea

y eso, hombre, facilita mucho la tarea para los viajeros,

porque nos permite entrar sin tener que enseñar siquiera el pasaporte

pero, sobre todo, sin tener que importar temporalmente la moto,

ni hacer papeleos ni pasar aduanas.

Eso pues es una ventaja,

aunque los precios que se estilan por aquí no lo son.

Pero ya sabes, si quieres ver un fiordo, te toca pasar por caja.

Hombre, me habéis pillado haciendo equipaje

y vistiéndome con el traje de Superman

para soportar la temperatura que hace fuera.

Pero bueno, así me sirve para explicaros un poco

que es lo que llevo en las maletas

y demostrar que en un gran viaje en moto hacen falta muy pocas cosas.

Con lo que me cabe en esa bolsa tengo para una semana,

para un mes o para un año.

Y creo que eso es una de las claves de la felicidad,

o al menos de la liberación.

Cuantas menos cosas necesitas, más libre te sientes.

Entonces, yo puedo tener una vida digna con solo lo que veis aquí.

Lo más importante ahora mismo es vestirme

para ese frío que hace ahí fuera,

estamos hablando de unos dos grados

y eso al final en la moto se convierte en una temperatura heladora

y para eso utilizo varias capas.

Voy sumando capas,

y esas capas van guardando una pequeña capa de aire

y, a su vez, esas pequeñas capas de aire conservan el calor,

o al menos lo conservan durante un rato

porque, al final, al final te congelas igual.

Y los clásicos Mackeyhans,

los calzoncillos largos de las películas de vaqueros.

Esto es, esto es imprescindible.

Y ahora os explicaré que es lo que llevo aquí,

porque a veces me preguntan que si cargo con todo lo que necesito,

¡y vaya que sí!

Porque es que en realidad se necesitan muy pocas cosas.

Aquí tenemos la bolsa y todo va a caber aquí.

Llevo mis botas de moto y luego las zapatillas de deporte,

y esto es lo que utilizo cuando me visto de civil

y también cuando salgo a hacer deporte.

Entonces esto va aquí.

El equipo de acampada: saco, tienda y esterilla.

Esto es mi casa si no encuentro un hotel, un sitio donde quedarme.

Mudas, camisetas, un pantalón de civil,

toallita de microfibra con unos cubiertos,

calcetines, calzoncillos.

Un gorro para temperatura extrema, esto me lo compré en Perú.

Una botella de metal,

porque así vamos evitando dejar nuestro rastro de plástico

por todas partes.

Si en un viaje que dura quince o veinte días,

utilizamos todos los días una botella de plástico,

lo que dejamos detrás es un montón de basura.

En cambio aquí, por ejemplo,

en Noruega, que el agua es perfectamente potable,

vamos rellenando nuestra botellita y así no contaminamos.

Una multiusos.

Tampoco soy mecánico,

con tener una multiusos que me permita resolver

alguna pequeña reparación de urgencia

o cambio de unas luces, o una cosa así.

Más allá no llego, para eso están los mecánicos.

Un repuesto de gas para el chaleco airbag,

que lo llevo en una de las bolsas de la moto.

Cargadores varios, y luego otra cosa importante,

que parece una tontería pero no lo es:

una bolsa para la ropa sucia.

Según te vas cambiando vas metiendo esto aquí

y así tienes la ropa sucia separada de la ropa limpia.

Y cuando ya se llena esto, buscas un sitio para hacer la colada.

Esto es mi hogar.

Y después distintas chaquetas.

Por ejemplo, mi sudadera.

Una buena sudadera que nosotros podamos cerrar

y que tenga una capuchita,

porque así en un momento dado,

nos paramos y tenemos un poco cubierto,

y así ¡pum! tenemos nuestra sudadera de Diario de un Nómada

con nuestra capuchita.

Calcetines sobre los calcetines,

lo mismo que hemos hecho antes con los Mackeyhans,

pues entonces aquí nos ponemos otros calcetines

para llevar los pies lo más calentitos posible

dentro de las botas,

porque al final la temperatura baja tanto que es que te congelas.

Luego están los pequeños accesorios,

un cepillo de dientes, en este caso eléctrico,

y una cosa tan útil como un frontal.

Esto es esencial en todo viaje,

porque si se nos hace de noche y tenemos que acampar,

necesitamos una luz que nos permita ver lo que estamos haciendo.

Por último nuestra tacita. En fin, una tacita siempre es útil.

Así que ahora se trata de meter todo esto dentro de la maleta

y que nos encaje sin dejarnos nada detrás, porque eso es importante,

es fundamental hacer el equipaje siempre por el mismo orden

para así saber que no nos dejamos nada detrás,

porque todo lo que llevamos importa.

Todo cuenta, y si algo nos lo hemos dejado en el último alojamiento,

lo vamos a echar mucho de menos.

Ahora, cerramos bien.

Esta es mi casa.

Y con esto ya puedo viajar una semana, un mes o un año.

Y luego ya el resto de las cosas de abrigo las llevo puestas.

Y entonces no las tengo que meter en ningún sitio,

y si hiciera mucho calor,

para eso tengo las pequeñas maletas en la moto,

que es donde llevo el traje de lluvia,

donde llevo también algo de abrigo,

y así voy sumando capas y capas

hasta poder enfrentarme a ese frío polar.

Así que nada, vámonos.

Pero antes de irte tendrás que desayunar.

Hace mucho frío para conducir con el estómago vacío.

Tiene buena pinta el desayuno, vamos a llenar la andorga,

ya que estamos en el hotel y está incluido, bueno.

Esta carne no tiene mala pinta,

pero lo que de verdad tiene buena pinta es el salmón,

porque ya sabemos, aquí en Noruega, bacalao y salmón.

Son productos típicos.

Así que me voy a servir un poco de salmón

y luego un montón de todo lo que haya.

Que me tiene que durar para todo el día la energía.

Y para no abusar del colesterol, pues un poquito de pepino, ¿no?

Que hay que comer vegetales.

Buen desayuno, ¿eh?

Yo creo que con esto voy a aguantar por lo menos un par de horas.

Pero es que además el viaje de hoy va a ser interesante,

porque estamos al lado del Rondane National Park,

que es uno de los parques nacionales más bonitos de Noruega.

Como vemos el camino está completamente nevado

y hay que circunvalarlo para luego tomar otra vez la carretera

que nos lleve ya hacia la costa, a ver fiordos y esas cosas.

Creo que va a ser interesante.

Yo hoy no espero nieve, ya veremos mañana.

Así que hoy hay que disfrutarlo.

Por lo menos esta mañana no nieva.

Ya veremos lo que aguanta.

(Música rock)

De nuevo en marcha, nos acoge el manto blanco de la nieve de abril.

(Cantan en inglés)

La hermosura del paisaje conmueve.

Miquel es más viajero de desierto y selva que de inviernos y heladas,

pero a pesar del frío intenso,

el espíritu se caldea cuando nos deslizamos por esta nívea belleza.

(Cantan en inglés)

Aunque la distancia que nos separa de Cabo Norte es enorme

y en Noruega se avanza muy despacio por la ausencia de autovías

y la complicada orografía del país.

Es casi imposible no detenerse cada poco tiempo para, simplemente,

admirar lo que el conductor tiene delante.

(Cantan en inglés)

Más que naturaleza viva,

todo lo que nos rodea parece un cuadro pintado al óleo.

Como vemos, el lago del Parque Nacional de Rondane

está todavía congelado, eso es una inmensa placa de hielo.

Eso quiere decir que aquí hace todavía un frío de cortar.

Lo estoy sufriendo en la moto.

Con gallardía, eso sí, pero sufriendo.

Lo que pasa es que me he parado aquí

para que contempléis el bosque que nos rodea.

Esto es lo que se conoce como la taiga,

que es uno de los paisajes característicos de Noruega.

El otro es la tundra, que veremos más al norte.

La taiga son estas inmensas extensiones de pinos,

de coníferas, de abetos.

Esto se produce porque en esta zona, en invierno,

se alcanzan los treinta grados bajo cero,

pero disponen de un corto verano y primavera

de alrededor de cuatro meses,

en donde se llegan a alcanzar los veinte grados en ocasiones

y eso, junto con la humedad, permite el desarrollo

de este espectacular bioma de altas colinas.

Espectacular, ¿verdad?

De esas cosas que vale la pena parar y disfrutar contemplando.

(Música)

A pesar de que Miquel ha salido muy temprano,

el día se ha consumido entre valles, montañas y ríos.

(Música)

Pero aún debe resistir un último esfuerzo para llegar a su destino.

(Música)

Encajado entre enormes moles rocosas,

se encuentra el Valle de Valldal.

(Música)

La mítica carretera Trollstigen,

eso que tengo ahí pegado a la montaña

que hace así: ¡raka, raka, raka, raka!

Eso es una de las carreteras más famosas del mundo,

la Carretera de los Trolls.

Yo la hice en el 2011, cuando realicé mi vuelta al mundo

y la empecé por aquí, viniendo a Cabo Norte.

Pero hoy no voy a poder hacerla de nuevo, está cerrada.

Está cerrada porque hemos venido demasiado pronto.

Hay que venir en verano.

Pero la han cerrado los noruegos a cal y canto,

han puesto una barrera impenetrable.

Esto, si fuera Albania, otro país que me encanta,

te dejarían que te despeñaras si quieres, pero aquí no,

es un país muy garantista,

y entonces si pasa un motor de explosión por aquí,

pues la nieve que hay pegada a la ladera puede hacer así: “raaaaa”

y arrastrar al incauto, al temerario,

al imprudente que se atreva a hacerlo.

Y claro, no sería plan acabar así mis días, en Noruega.

Como todos los itinerarios transitados

por muchos amantes del motor, aventureros, viajeros y demás,

nos encontramos con un montón de pegatinas aquí,

de la gente que ha pasado

y ha hecho la Carretera de los Trolls.

Aquí los tenemos, ¿no?

De todas partes del mundo.

Aquí hay rusas, de Bulgaria.

Míralo, ahí está, mi amigo el troll.

Un personaje de la mitología noruega, nórdica, en general.

Aquí están Thor, Odín, las runas y los trolls.

El cartel que te lo deja bien claro, que Road Closed.

La Carretera de los Trolls yo ya la tengo en mi haber, porque ya la hice.

Igual os enseño alguna foto o algún video que grabara hace años,

cuando no me dedicaba a esto de una forma tan profesional.

Esto de filmar viajes en moto.

Pero ya iba con mi camarita y pude filmar algo,

pero hoy no va a ser.

Hoy no va a ser el día de la segunda conquista

de la Carretera de los Trolls.

Es una lástima, porque bueno,

cada curvita tiene su nombre,

porque es muy antigua esta carretera

y porque es la única forma de salvar este macizo.

Pero así es la vida.

Pero al final Miquel se lo piensa mejor

y decide que aunque no pueda hacer la carretera en moto,

no se va a quedar sin enseñárnosla aunque sea a pie.

(Música)

Es casi mejor así,

porque la Carretera de los Trolls en temporada alta

es un hervidero de autobuses.

Pasan por aquí 800.000 personas cada verano.

En cambio ahora podemos deleitarnos en soledad,

dentro de esta maravillosa postal,

a cambio de hacer un poco de ejercicio.

En el fondo de cada ser humano late un anhelo íntimo que,

por mucho que se le quiera adormecer, domesticar o reprimir,

siempre permanece vivo, y es el anhelo de libertad.

Sobrevive en las dictaduras políticas,

pero también en las dictaduras económicas,

porque a veces parece que en este hemisferio occidental,

donde tenemos tanto de todo,

tenemos sanidad, seguridad social, asistencia pública, educación.

Donde las generaciones anteriores tanto se esforzaron

por proveernos de un mundo mejor, de un mundo en paz.

Pues a veces parece que nos sobran normas,

que hay demasiadas reglas

y que no podemos ser quienes nosotros en el fondo somos.

Por eso, a veces, necesitamos venir a lugares como este,

a lugares salvajes y puros, lugares donde no hay nadie,

para sentirnos otra vez libres, para sentirnos niños.

Así que sin duda esta es la razón

por la que nuestro nómada necesita tanto venir a lugares como este,

para volver a sentirse niño.

Recorremos de nuevo el Valle en sentido inverso

para buscar el alojamiento que Miquel ha reservado en la zona.

No hay muchos hoteles por aquí,

y además casi no hay turistas al estar la carretera cerrada.

¿Dónde dormirá esta noche?

Que flipe de cabina.

He reservado una cabina, que es esta.

no me la esperaba tan a lo bestia, ¿no?

Porque esto es una auténtica cabina,

o sea, no es una cabaña o un bungaló, esto es una cabina.

Espero que tengan agua corriente,

porque ya sabéis que existen las dry cabins,

que es donde viven los anacoretas, tipo el Unabomber, ¿no?

que eran cabañas sin electricidad ni agua corriente.

Por lo menos electricidad tienen que veo luz.

A ver quién sale de aquí, igual sale un tipo, tipo como...

¡Qué maravilla de cabina! ¡Qué maravilla!

Es estupenda, ya he cogido calor

y voy a invitar a mi anfitrión a tomar algo,

porque si hoy os he enseñado lo que llevo en la maleta,

no os he enseñado lo que llevo en la nevera.

Porque con este frío los alimentos se conservan muy bien,

y lo que llevo conmigo es siempre un poco de sabor de España,

porque la comida es lo que más echo de menos.

Lomo ibérico, un poco de fuet y un vino español de Ribera del Duero.

Cuando viajo por el mundo,

si el país produce vino me gusta probar el vino que se produce allí,

porque ya sabéis que el vino no es solamente una bebida alcohólica,

es gastronomía, es historia, es cultura.

Pero cuando no es productor de vino, como es el caso de Noruega,

prefiero traerme mi propia botella,

porque cuando llegas a un sitio como este, haces un nuevo amigo,

te encuentras con esta montaña, con el fuego,

y vas a comer algo español,

pues un poco de vino anima la conversación

y hace que te sientas como en casa.

Y creo que mi nuevo amigo va a alucinar.

Qué pasada ¿eh? Hace un frío de cortar, pero es tan bonito.

Esta es la mejor terraza del verano, del verano noruego.

Diario de un nómada: Carreteras extremas 2 - La carretera de los Trolls

28:04 10 nov 2019

Tras su emocionante viaje por África, Miquel ya está embarcado en una nueva aventura: recorrer Noruega de sur a norte, hasta el punto más septentrional, Cabo Norte. En esta primera etapa llegaremos hasta la mítica Carretera de los Trolls.

Tras su emocionante viaje por África, Miquel ya está embarcado en una nueva aventura: recorrer Noruega de sur a norte, hasta el punto más septentrional, Cabo Norte. En esta primera etapa llegaremos hasta la mítica Carretera de los Trolls.

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