'Diario de un nómada' es la primera serie de aventuras protagonizadas por Miquel Silvestre en motocicleta hecha para la televisión española. Empezaron sus emisiones en enero del 2015 con un recorrido por toda Sudamérica, continúo en su segunda temporada por México y Estados Unidos con el título de 'La última danza de guerra' y continúa por el extremo oriental de Asia Menor, al Cáucaso y al monte Ararat; por el Sáhara hacia Dakar; y por la España vacía. Pudimos seguir la aventura casi kilómetro a kilómetro en RTVE.es y en el blog Diario de un Nómada: http://blog.rtve.es/nomada/

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No recomendado para menores de 7 años Diario de un nómada - Burocracia interminable: Las huellas de Gengis Khan - ver ahora
Transcripción completa

Están muy orgullosos de su país, son muy patriotas los turcos.

Vuelven Miquel Silvestre y su Gorda.

El escritor que viaja en moto

para enseñarnos que el mundo es un lugar apasionante.

Pero, sobre todo, que la gente que vive en él

es mucho mejor que lo que nos hacen creer.

Comienza un viaje apasionante por Asia Central

para seguir las huellas imborrables de Gengis Khan.

Acompáñanos en la décima temporada de "Diario de un Nómada"

Episodio 1.

Burocracia interminable.

¿Qué os parece?

Este es el nuevo centro de operaciones

de Silver Rider Prodaktions, ya tenemos sede física

de la mejor productora de documentales de aventura.

Aunque está bastante deteriorado todo esto, bastante decrépito,

este espacio está lleno de posibilidades.

Esto, como veis, es la sala que da a la calle.

Son 16 metros cuadrados más un pequeño aseo.

Lo que tenemos que hacer es quitar esta puerta, poner otra diferente

para que pueda meter incluso la moto.

Ahora solo queda ponerse manos a la obra

para conseguir que este agujero

sea un espacio habitable,

atractivo y confortable.

Hola, hola, bienvenidos a mi guarida.

Como veis me cabe la moto, tengo este pedazo de mural

de una fotografía que hice, creo que en la Patagonia,

con esa duna al fondo que tiene una gran profundidad

y hace que el sitio parezca más grande de lo que es.

Y tengo aquí el cuarto de baño con una puerta laminada

con la silueta de la R50/2, la abuela,

con la que he hecho algunos viajes interesantes.

Por fin, he conseguido

un espacio hecho a mi medida.

Donde puedo meter mi moto, tener mi mesa para trabajar y escribir

y poder abstraerme pensando en los destinos a los que quiero llegar.

A partir de ahora,

todas mis aventuras saldrán de este sitio.

Ya me toca, ¿eh?

Muy bien, siéntese, por favor.

Miquel, encantado. Igualmente.

A ver, necesito. ¿En qué le puedo ayudar?

El carné de conducir internacional.

Me voy de viaje y siempre viene útil,

como solo dura un año. Sí.

Solo dura un año, viene en árabe,

en francés... En ruso, que es muy importante.

Tiene que estar acompañado siempre con el carné nuestro, del país.

Porque en nuestro carné es donde pone la antigüedad.

Hay veces que hay que alquilar un vehículo y este no vale.

Claro. Le piden el otro.

Vale, y hay que pagar una tasa, ¿no?

Sí, 10,30 vale. 10,30.

Me deja el DNI. Vale.

Lo primero, el DNI. Una tarjeta bancaria.

Una foto, imagino. Muy bien.

Si tengo el carné de conducir vigente, lo miran ustedes ahí.

Sí, claro, si no está vigente, no es válido.

No es válido. Y este solo es válido

para fuera del territorio español.

El A y el B, sí.

Los tengo desde hace tantos años, ya los he renovado dos veces.

Hace ya una eternidad.

Y lo que es curioso es que cuando nos examinábamos entonces

para el carné de moto se pasaba

una prueba con una Vespa

y podías llevar la moto de la potencia que quisieras.

Eso es lo importante, que tenga sellos.

Sí, hombre, los sellos...

Los sellos siempre imponen.

Tienen un valor taumatúrgico,

que tenga sellos, rúbrica y tal,

cuántos más tenga y de más colores, mejor.

Lo importante es tener un documento.

Porque cuando te paran, que lo hacen muy habitualmente,

lo que no puedes hacer es no enseñar nada.

A veces, he enseñado la tarjeta sanitaria,

el carné de identidad, el carné de conducir español,

cualquier documento con una fotografía,

a veces, sin fotografía, lo importante es enseñar algo.

Lo que no puedes hacer es no enseñar nada.

La actitud siempre es conveniente en todos los sitios del mundo

y las tablas ayudan mucho.

También, eso sí, eso sí.

Muchas gracias. Buen viaje.

Gracias. Adiós.

Pues ya lo tenemos, nuestro carné internacional.

Es útil porque viene

las traducciones a los distintos idiomas.

El que nos va a hacer falta, no es el árabe en esta ocasión, es este.

El ruso, el cirílico.

Lo van a entender en todos los países a los que vamos ahora.

Y si lo entienden, es más fácil que nos dejen pasar.

Una vez que tenemos decidido cuál va a ser nuestro destino,

en mi caso, Mongolia, la capital, Ulán Bator.

Lo que tenemos que establecer es el itinerario a seguir

para llegar hasta allí.

Y cuando nos ponemos a examinar en la cartografía

cuál va a ser este recorrido, nos encontramos con que el mundo real

no siempre es coherente con el mundo ideal

de nuestros sueños de aventura, que no tiene límites.

El mundo real sí tiene límites y se llaman fronteras.

La mayoría de los países que hay por ahí

son regímenes autoritarios

y se toman muy en serio su soberanía territorial.

Por eso conviene examinar cuidadosamente

cuáles son los requisitos de entrada en cada uno de los países.

No vale simplemente con el pasaporte,

que, por supuesto, lo tienes que tener.

También exigen lo que llaman visados,

autorizaciones administrativas expedidas por los países

para entrar en ellos y permanecer un determinado tiempo.

Afortunadamente, en Kirguistán se ha simplificado mucho,

los ciudadanos de la Unión Europea no necesitan el visado.

Solamente el pasaporte, lo mismo que para Kazajistán.

Pero una vez que entramos en Rusia

nos encontramos que los rusos sí exigen visado.

Y es un visado que no se puede comprar en la frontera.

Hay que tramitarlo previamente en la central de visados rusos,

hay una ofician en Madrid y otra en Barcelona.

Esto es una empresa pública o semipública

que lo que quiere es cobrarte un impuesto, una tasa.

Los visados son en realidad impuestos encubiertos.

Si quieres visitar Rusia, pagas.

Pero a los rusos también se les cobra si quieren visitar España,

así que esto es recíproco.

Siempre que salimos de nuestra zona de confort

se incrementan los riesgos, también los sanitarios.

Así que para saber la profilaxis

que necesitamos aplicar en nuestras aventuras

he venido a un centro de referencia,

el servicio de medicina del viajero y enfermedades tropicales

del hospital de Madrid Carlos III.

Hola. Hola, buenos días.

¿Qué tal? Soy Miquel.

Fernando de la Calle. Hola, Fernando.

Estamos con Fernando de la Calle,

doctor de la unidad de medicina tropical y del viajero

del hospital Carlos III. Quería preguntarte

por las vías de profilaxis para los viajes de aventura

y, en concreto, para el que voy a hacer a Mongolia.

Es verdad que Mongolia no tiene fiebre amarilla,

pero sí que recomendaríamos para Mongolia,

sobre todo, incidir en las enfermedades de transmisión,

que llamamos, fecal, oral.

Es decir, enfermedades que te puedes contagiar

con alimentos mal cocinados

o con una higiene de manos que no sea adecuada

y termines contaminándote con la manipulación de tu mucosa.

Comer todo cocinado, las verduras que no estén crudas,

la fruta pelada por nosotros mismos y el agua, el agua embotellada.

Pero lo que yo le leído documentándome,

sobre todo, para tranquilizar a mi mujer.

"¿Adónde te vas?".

Y es que ha habido un brote de peste bubónica en Mongolia.

Una enfermedad que parecía desaparecida en la Edad Media,

pero no, está viva, vigente y matando gente.

¿Debemos tener una preocupación especial por la peste bubónica?

Ha habido en los últimos años brotes más importantes de peste,

más allá del de Mongolia.

La peste bubónica, como dices, existe todavía,

confinada a otros entornos, pero sí que existe.

No se transmite como una gripe,

que es muy fácil contagiarse porque está en el aire en todo momento.

Esta es fácil evitarla.

¿Y cómo lo vamos a evitar?

Primero, no manipulando carne

que no esté bien cocinada o procesada

y que pueda haber estado con esa enfermedad.

No estar en contacto con los fluidos de animales.

Quiero decir, pues la sangre, un parto de un animal

o cosas de estas que estás

en contacto con estos fluidos de manera más estrecha.

La idea como viajero que hay que llevarse

es que la peste es complicado contagiarse.

Sin embargo, la famosa diarrea del viajero

que es, prácticamente, inevitable

muchas veces podría prevenirse desinfectándose las manos

con un gel de estos como el que tienes aquí.

Claro, es la patología más frecuente que se ve.

El cuidarse la alimentación y el agua,

agua embotellada, higiene de manos, que se nos olvida muchas veces.

Y el alimento bien cocinado, siempre les decimos a los viajeros:

"Comed comida que eche humo".

Todo gran viaje comienza dando un primer paso.

Para mí comenzar una aventura es como construir una casa.

Comienza poniendo el primer ladrillo.

Diseñando la imagen representativa

de lo que va a ser todo el viaje a posteriori.

Siempre llevo alguna camiseta identificativa

del viaje que estoy realizando en concreto.

Aquí tengo al autor del diseño.

¿Quedaste contento con la camiseta? Sí, una alegría

poder participar en tus viajes.

Y estar presente ahí.

Sí, porque donde voy yo va la camiseta

y, de algún modo, vas tú también.

Ahora quiero un logo para hacer una camiseta

y creo que los vamos a llamar "Las huellas de Gengis Khan".

Gengis Khan. De algo te sonará, ¿no?

Sí, por las películas cuando era pequeño.

Os imaginareis que vamos a viajar a Mongolia

siguiendo de alguna manera

lo que fue el gran desarrollo bélico

y conquistador de Gengis Khan.

Que fue el emperador del mayor imperio,

al menos en extensión territorial, conocido en la historia.

Vamos a ponernos. A ver qué se te ocurre.

Sorpréndeme que eres un máquina dibujando rápido.

Empezando por el casco.

Primero, va el casco de Gengis Khan y debajo se construye la persona.

(RÍEN)

El tema de las camisetas me parece sumamente agradecido.

Tener un diseño que te identifique con el viaje que estás haciendo,

que la gente lo pueda reconocer, me parece muy interesante

tener estos diseños tan originales, como son los que hace Lucas.

He creado nuestro propio Khan. Exactamente.

Eso es lo bueno, como no hay fotos de él,

Gengis Khan puede ser como nosotros queramos que sea.

Va a quedar... Va a quedar muy chulo.

En blanco. Porque las camisetas son negras.

Son negras, es también imagen característica del programa.

Yo es que soy muy de color negro,

no sé por qué. En nuestra generación.

Sí, creo que sí, tú también vas de negro.

(RÍE) Sí, sí.

¿Qué tal, Miquel?

¿Qué pasa, tío, cómo estás? ¿Ya tienes las camisetas?

Mira lo que te traigo, a ver qué te parece.

Muy buena pinta, ¿no?

Mira, a ver cómo queda.

Así se aprecia bien el dibujo, cómo quedaron las letras.

Se ve perfectamente el logo, está muy, muy chulo.

Creo que esta camiseta va a gustar mucho.

Me gusta más que la que hiciste la otra vez.

Sí, yo estoy más contento.

Sí porque Gengis Khan es más guapo que yo.

(RÍEN)

Te ha salido un Gengis Khan muy chulo.

Me encanta, gran trabajo. Genial.

Lo bueno es que se van a ver en Mongolia.

Exactamente, igual en Mongolia me dicen:

"¿Por qué llevas a Gengis Khan?".

Los mongoles hay que tener cuidado con ellos, ¿eh?

Son gente muy...

muy orgullosa ¿Sí?

De Gengis Khan no se hacen bromas. Bueno, a ver.

Es su gran héroe nacional.

Lo estamos tratando con respeto y admiración.

Está muy bien, es un homenaje.

Bienvenidos, gracias por venir al comienzo de lo que va a ser

"Las huellas de Gengis Khan".

Que será la décima temporada

de la serie de La 2 "Diario de un nómada".

Lo empiezo imaginando yo sobre un mapa,

diseño cuál es la ruta

y a partir de ahí comienzo a investigar adónde voy a ir,

qué voy a contar en cada sitio

porque el programa tiene una parte improvisada

que aparece en el momento,

pero luego tiene lo que sé que voy a contar cuando llego a un sitio.

Cuando llego a Samarcanda sé que tengo que contar

la historia del español que fue en el siglo XV,

todas estas cosas, ¿no?

Esa labor de investigación es apasionante y es previa

y después es la fase de desarrollo de hacer el viaje

y después poner ese material en orden, montar los episodios,

redactar la voz en off, elegir las músicas

y convertir todo eso en una serie de televisión,

que es una película bastante complicada.

Lo esencial de "Las huellas de Gengis Khan"

es seguir la huella

histórica del emperador

que mayor extensión territorial tuvo en la historia,

más que Alejandro Magno, más que los austrias

y más que el Imperio romano.

Gengis Khan fue el que más se expandió,

pero esos imperios que dependían e un líder carismático

y que no construían ni ciudades ni vías de comunicación,

como los romanos que construyeron las calzadas romanas

e hizo que perduraran

y caía un emperador, pero el imperio seguía.

Pero lo que ha quedado curioso de Gengis Khan

son dos hechos históricos muy particulares.

Uno, que su ADN está en el 25 por ciento de la humanidad.

El tipo, además de conquistar, se esparció a lo bestia.

Y, por otra parte,

otro de los misterios de la historia

es que no se sabe dónde está enterrado.

Lo han buscado con satélites y nadie sabe dónde está enterrado.

Lo que sí se sabe, más o menos, es dónde nació.

Y allí han levantado una estatua de Gengis Khan a lo bestia

que será nuestro destino final

y diremos: "Ahí está Gengis Khan".

Pues bueno,

ese será nuestro destino final de la serie.

He sacado el mapa para que veáis un poco,

está pequeñito,

pero, más o menos, os haréis una idea de cuál es el recorrido.

Estamos aquí, en Kirguistán, tengo que volver volando desde España

y meterme en Kazajistán.

Ir por aquí hasta una ciudad que se llama Semei

y aquí entrar en Rusia.

Es un tramo muy pequeño de Rusia, pero es espectacular, el Altai.

Es la Chuya Highway, una de las carreteras más bonitas del mundo.

Una vez que entremos en Mongolia se acaba la Cordillera del Altai

y empieza el desierto del Gobi.

Y tenemos que atravesar toda Mongolia

para llegar hasta la capital, Ulán Bator.

Y allí encontrar un sitio donde dejar la moto

hasta el año siguiente.

Lo que se plantea con este viaje

es la aventura en sí, es un viaje complicado.

Al final, en Asía Central la gente normal es muy hospitalaria,

los funcionarios, policías, aduaneros, no lo son tanto.

Tienen una mentalidad muy soviética

porque es el único estado que conocen,

la antigua Unión Soviética,

que luego se desgajo en tantos países.

Y el organismo o funcionamiento administrativo de su burocracia

sigue siendo la misma, no conocen otro sistema.

La aventura es la aventura y al que no le guste que no venga.

A mí esas dificultades, esos lugares inhóspitos,

las carreteras sin asfaltar, los baches, las cabras,

eso me gusta, no sé por qué.

No hay momento para aburrirte.

Eso me gusta y se me da bien.

Hasta ahora se me ha dado muy bien esquivar.

Soy muy mal piloto, voy muy despacio, todos me mojan la oreja,

pero esquivando baches soy cojonudo.

Baches, cabras y paisanos, soy muy bueno.

Cuando crucemos el país y lleguemos a Semei

nos vamos a encontrar con un sitio totalmente distinto.

Semei es el lugar donde se producían

las bombas atómicas de la Unión Soviética.

Y a pocos kilómetros se encuentra

el lugar donde las experimentaban, la zona cero.

Después de esta región de Kazajistán

nos meteremos en Altai.

Es una cordillera que se comparte entre Rusia, China, Mongolia

y también parte de Kazajistán.

Lo llaman la farmacopea natural.

Como países independientes budistas está Mongolia y Bután.

Bueno, pues entraremos en Mongolia

y cruzaremos la región del Altai y luego, nos meteremos en el Gobi.

El Gobi es otro desierto de esos a lo bestia que existen en el mundo.

Y lo iremos recorriendo hasta llegar a Ulán Bator,

una de las capitales más altas del mundo

y allí hay una serie de cosas interesantes,

como los restos que quedaron del comunismo

porque Mongolia tenía la particularidad

que era un estado tapón

entre dos potencias muy grandes, la Unión Soviética y China.

Creo que será un país interesante de conocer

más allá de los tópicos típicos

de los nómadas, las yurtas y demás, por supuesto, los habrá,

pero también buscaremos cómo es la gente allí,

cómo están viviendo. Ese será el proyecto.

Os lo acabo de contar, os he hecho un spoiler total,

pero seguro que lo que veáis

será distinto porque cuando pongamos imágenes

a toda esta música que acabo de contar

os sorprenderá, desde luego, yo me voy a sorprender

y espero sorprenderos a vosotros con lo que filmemos.

Ya estamos, de nuevo, en el aeropuerto.

Eso es buena señal, quiere decir, que me voy de viaje,

que la ruta de Gengis Khan ha empezado.

Y, como me pasó el año pasado,

los de la compañía aérea que son fans del programa.

me invitan a business class,

very good, porque así puedo llevar todo el equipaje

que tengo que llevar que las dos ruedas ocupan mucho.

Pues nada, vamos para allá.

Hola, ¿qué tal? Hola.

¿Cómo estás? Bien.

En Estambul tengo una hora y media de escala, ¿no?

El aeropuerto es nuevo ahora.

Sí, no lo conozco, pero es más grande.

No sé, tiene capacidad para 90 millones de personas,

es una cosa espectacular.

Traes dos maletas grandes. Sí, dos grandes.

¿Algo de mano? Sí, esto.

Vale, no llevas líquidos. No.

Las baterías y aparatos electrónicos los lleva con usted.

Sí, llevo aparatos electrónicos.

Los lleva en el de mano, ¿no? Sí.

Pues muchas gracias.

Buen vuelo. Gracias.

Que vaya bien. Espero, hasta luego.

Ya viene la comida.

Hola.

¡Oh! ¿Everything is turkish?

Very good, very good, i love.

I love Turkey.

Enjoy. Okey, thank you.

Me encanta. Pan.

Este.

Sí, sí, ahí.

Y este.

(RÍE)

Very good, thank you.

Me hace mucha ilusión volver a Asia

porque una vez que crucemos el Caspio

entraremos en el territorio legendario de Tartaria.

Casi nadie llama así a Asia,

pero la Tartaria tradicional, la Tartaria legendaria,

era la tierra de los tártaros.

¿Y quiénes son los tártaros?

En un sentido amplio,

podríamos decir que son como los bárbaros.

¿Y quiénes eran los bárbaros?

Para los romanos los extranjeros del norte,

los germánicos, los que hablaban un idioma que ellos no entendían

y, por eso, utilizaron la expresión griega Barbar

para referirse a esa jerga que no comprendían.

Y si recordamos,

los árabes llamaron a los habitantes del Magreb

cuando les conquistaron, bereberes,

porque no entendían lo que decían.

Pues los tártaros para los los europeos,

especialmente para los rusos,

eran aquellos que vivían al Oriente.

Eso era la mítica Tartaria, un territorio inmenso

que iba desde el mar Caspio hasta Manchuria.

Hoy, sin embargo, para hablar de Tártaros en sentido estricto,

nos referimos a los habitantes

de la República rusa de Tartaristán.

Es una etnia túrquica,

que los hay musulmanes

y también cristianos ortodoxos.

Esos son, en sentido estricto, los tártaros.

Y entre los personajes históricos de Tartaria que nos permitirían

seguir un leitmotiv para contaros los avatares de esta región,

he elegido a Gengis Khan.

Porque es un misterio y un enigma.

Nadie exactamente cómo era.

No sabemos ni cómo era físicamente,

ni donde nació ni donde está enterrado.

Porque Gengis Khan a pesar de que es

uno de los personajes más célebres de la historia

sabemos muy poco de él, porque su historia

se ha contado muchas veces y ese es el problema.

Su historia se ha contado atomizada, en fragmentos.

Y se ha contado por los pueblos a quienes conquistó.

Y fueron muchos pueblos, con lenguas diferentes

y cada uno de ellos ha dado

su propia versión de quién fue Gengis Khan.

Así que es imposible sintetizar

un relato único y uniforme de la conquista de Gengis Khan.

Cada uno le da el contenido que más le apetezca,

para unos puede ser un gobernador sabio, prudente.

Para otros un ser sediento de sangre, cruel, vengativo.

Puede ser lo que queramos que sea.

Y yo quiero que sea la excusa

para retornar al lugar que más me gusta,

que es el movimiento.

Y la comida tiene una pinta fabulosa, ¿eh?

Además, es todo turco. Esto es el clásico yogur,

a mí me encanta. ¡Mmm!

Buenísimo.

¡Mmm!

¡Qué bueno está todo!

Ya comeremos peor según avancemos el viaje,

pero a disfrutar las cosas como vienen.

Esto me recuerda a uno de los filósofos

que más me gusta de la historia, que era Diógenes de Sínope,

el cínico.

Vivía en un tonel,

era muy modesto, no quería trabajar

y, sin embargo, decía:

"Si me invitan a pasteles, me los como"

No voy a sacrificar mi vida por conseguir los pasteles,

pero si me invitan, me pongo hasta arriba.

Y eso es lo que yo pienso.

Hay que vivir austeramente

y ser independiente,

no estar esclavizado a las cosas materiales,

pero si te ponen una buena comida hay que disfrutarla.

Buenísimo.

Y vamos a probar el vino turco.

El chef me ha ofrecido francés o turco.

He dicho: "¿El turco es bueno?". Por supuesto.

Están muy orgullosos de su país, son muy patriotas los turcos.

Así que, vamos a ver.

Está bueno.

No exclamaría de emoción, pero está bueno, está decente.

Así que nada, vamos a dejar que el vuelo fluya

hasta que lleguemos a Estambul,

han construido un aeropuerto nuevo.

No he ido nunca, espero no perderme ni perder mi avión.

Ya os contaré qué tal.

# Y decían mis vecinos

# que llevaba mal camino

# apartado del redil.

Diario de un nómada - Burocracia interminable: Las huellas de Gengis Khan

29:18 12 ene 2020

Miquel Silvestre viaja en moto por Siberia y Mongolia.

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Añadir comentario ↓

  1. José Ramón

    Cuando te quieres dar cuenta ya se ha terminado!!!. Muy corto. Por lo menos podría durar de 45 a 60 minutos

    13 ene 2020
  2. Jordi Vallejos

    Magnifico documental.Muy entretenido.Esperemos que sigan las temporadas y a ser posible que tengan algo más de duración.

    13 ene 2020

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