El día del Señor La 2

El día del Señor

Domingos a las 10.30 h.

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Para todos los públicos El día del Señor - Parroquia de San José de las Matas - ver ahora
Transcripción completa

Las Matas eso un barrio de Las Rozas,

a 25 km de Madrid, junto a la autovía A-6.

Su historia está ligada al tren,

pues surgió a mediados del siglo XIX como un poblado ferroviario,

en principio temporal,

para los obreros que trabajaban en la construcción

de la línea Madrid-Irún.

Se edifica la parroquia de San José.

Se desacralizó.

Hoy es Museo del Ferrocarril.

Se inauguró el nuevo templo,

más amplio con más espacio para responder

a una congregación más numerosa

y el creciente número de actividades.

Este mosaico reproduce las vidrieras del interior del templo.

Dos hermanos sacerdotes animan la vida

y nos cuentan las principales actividades.

Don Alejandro fue el iniciador y animador de aquel grupo.

Por tanto, continuar todo lo que aquellos hicieron.

Era un grupo pequeño era 500 habitantes

los que tenían Las Matas.

Ahora somos 6000.

Ser fieles a esto.

Los tres capítulos importantes, la formación,

casi todos los lunes tenemos formación de los grupos.

Con temas de conferencias, teatro, cine...

Hemos tenido muchas cosas, muchas actividades

y ahora no podemos recordar.

Evangelización, con el espíritu del Concilio Vaticano II.

Así continuaremos trabajando

la formación quedamos a todos los grupos.

En la parroquia no hay un grupo si no tiene formación.

-Un añadido.

Hace referencia a la comisión

que estaba en los orígenes de la parroquia.

Se ha vivido una comisión de seglares muy importante.

Ha llevado la iniciativa de la gestión de las actividades.

Nos sentimos identificados plenamente con una Iglesia

que nos ha dicho que, si no es misionera, no existe.

Aparte, la experiencia que hemos tenido algunos

de visitar personalmente a estas misiones en distintos continentes,

se vio un grupo específico.

Ha tenido la vigencia importante.

El más oficial está con Camboya.

Luego tenemos con la India.

Tenemos hermanamiento en la República Dominicana.

Especialmente también en Sudán, en Jartum,

tenemos uno que he crecido con nosotros en la vida cristiana,

un misionero muy lanzado en el espíritu evangelizador

en un país que lo está pasando muy mal en este momento.

(Música)

La catequesis está estructurada a lo largo de la vida de una persona.

Comenzamos con la catequesis de comunión.

Tenemos 300 niños en catequesis.

25 catequistas.

Comunión, confirmación,

grupos de fe, que son los jóvenes que se han confirmado,

y luego los adultos.

No se administra un sacramento si no hay catequesis.

Por lo menos una vez al mes hay formación.

Transmitimos la pastoral,

que es lo que Iglesia nos recuerda.

(Música)

Hermandad quiere decir hermanamiento.

Empieza en los niños, cuando solidariamente ellos,

con motivo de la primera comunión o de las confirmaciones,

aportan su donativo para las iglesias hermanas.

Luego tenemos tres hermandades.

Han celebrado su la hermandad del Rocío,

con mucha vigencia.

Y la más antigua preparaba el programa de fiestas.

Luego está la hermandad del Carmen.

Podían ser mixtas.

La del Rocío lo es.

Las otras todavía no,

pero está previsto que puedan ser hombres y mujeres.

La de la San José la forman hombres.

Tienen muchos hermanos.

Están comprometidos en el lado social,

el seguimiento de los sociales.

Tienen personas de todas las edades.

La del Carmen hecho su renovación de la junta.

Tiene en su fecha más importante,

lógicamente, la fiesta del Carmen, que acabamos de celebrar.

Una intensa vida parroquial para crear comunidad

y seguir siendo semilla, luz, en medio del mundo.

Hay reunión semanal.

También nos ayudan en la parroquia

los grupos de oración.

En una parroquia son fundamentales.

-Puestos a no olvidar a nadie,

aunque siempre es la tentación y caída olvidarse,

están los coros parroquiales.

Ahora se van a unir en un sola.

Como en otra ocasión que estuvisteis aquí.

La comunidad nos abre sus puertas

para celebrar la eucaristía.

Nos preparamos para vivir El Día del Señor.

(Música)

Alrededor de tu mesa venimos a recordar.

Alrededor de tu mesa venimos a recordar

que tu palabra es camino,

tu cuerpo, fraternidad.

Que tu palabra es camino,

tu cuerpo, fraternidad.

Hemos venido a tu mesa

a renovar el misterio de tu amor.

Con nuestras manos manchadas,

arrepentidos buscamos tu perdón.

Alrededor de tu mesa...

Así comenzamos la eucaristía de este domingo.

Preside la celebración Avelino Revilla.

Le acompaña el vicario parroquial

de la parroquia de San José de las Matas.

Tu cuerpo, fraternidad.

Tu palabra es camino, tu cuerpo, fraternidad.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

-Amén.

-La gracia de nuestro Señor Jesucristo,

el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo

estén con vosotros.

-Y con tu espíritu.

-Queridos hermanos, bienvenidos los aquí presentes

y cuantos seguís esta celebración a través de TVE.

Aprovechamos para agradecer a la televisión su visita

en el 70 aniversario de nuestra parroquia.

Llegue nuestro recuerdo más cercano a los enfermos

o imposibilitados por cualquier causa.

Y aquellos que por las vacaciones viven su fe en otras comunidades.

Nos reúne la misma fe en Dios Padre.

Nos sobran razones para la fe y la confianza,

porque Dios ha puesto todo de su parte

y nos llama a vivir en el amor y la relación de hermanos.

Celebramos pues su presencia en medio de nosotros.

-Hermanos, antes de celebrar estos sagrados misterios,

reconozcamos delante del Señor nuestros pecados.

Luz que ilumina nuestras almas...

Señor, ten piedad.

Roca en la que encontramos otra fortaleza.

Cristo, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Dios padre todopoderoso tenga misericordia de nosotros,

perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

Entonamos juntos el cántico de gloria.

Gloria a Dios en el cielo,

y en la tierra paz.

Y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.

Gloria, gloria, gloria, gloria a Dios en el cielo

y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.

Paz a los hombres que ama el Señor.

Por tu inmensa gloria te alabamos,

te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias.

Señor Dios, rey celestial,

Dios Padre todopoderoso.

Gloria, gloria, gloria

a Dios en el cielo,

y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor,

a los hombres que ama el Señor.

Oremos todos juntos.

Oh, padre, protector de los que en ti esperan

y en el que nada es ni santo.

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo,

tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo

y es Dios por los siglos de los siglos.

-Amén.

-Lectura del libro del Génesis.

En aquellos días, el Señor dijo:

"El clamor contra Sodoma y Gomorra es fuerte, y su pecado es grave;

voy a bajar, a ver si realmente sus acciones responden

a la queja llegada a mí; y si no, lo sabré".

Los hombres se volvieron de allí y se dirigieron a Sodoma,

mientras Abrahán seguía en pie ante el Señor.

Abrahán se acercó y le dijo:

"¿Es que vas a destruir al inocente con el culpable?

Si hay cincuenta inocentes en la ciudad,

¿los destruirás y no perdonarás el lugar

por los cincuenta inocentes que hay en él?

¡Lejos de ti tal cosa!, matar al inocente con el culpable,

de modo que la suerte del inocente sea como la del culpable;

¡lejos de ti!

El juez de toda la tierra, ¿no hará justicia?".

El Señor contestó:

"Si encuentro en la ciudad de Sodoma cincuenta inocentes,

perdonaré a toda la ciudad en atención a ellos".

Abrahán respondió:

"Me he atrevido a hablar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza.

Y si faltan cinco para el número de cincuenta inocentes,

¿destruirás, por cinco, toda la ciudad?".

Respondió el Señor:

"No la destruiré, si es que encuentro allí 45".

Abrahán insistió:

"Quizá no se encuentren más que 40".

El dijó: "En atención a los 40, no lo haré".

Abrahán siguió hablando:

"Que no se enfade mi Señor si sigo hablando.

¿Y si se encuentran 30?".

Él contestó: "No lo haré, si encuentro allí 30".

Insistió Abrahán:

"Ya que me he atrevido a hablar a mi Señor.

¿Y si se encuentran allí 20?".

Respondió el Señor:

"En atención a los 20, no la destruiré".

Abrahán continuó:

"Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más.

¿Y si se encuentran 10?".

Contestó el Señor:

"En atención a los 10, no la destruiré".

Palabra de Dios. -Te alabamos, Señor.

Cuando te invoque, Señor, me escuchaste.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;

porque escuchaste las palabras de mi boca;

delante de los ángeles tañeré para ti,

me postraré hacia tu santuario.

Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor.

Daré gracias a tu nombre:

por tu misericordia y tu lealtad,

porque tu promesa supera tu fama.

Cuando te invoqué, me escuchaste, acreciste el valor en mi alma.

Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste.

El Señor es sublime, se fija en el humilde,

y de lejos conoce al soberbio.

Cuando camino entre peligros, me conservas la vida;

extiendes tu mano contra la ira de mi enemigo.

Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste.

Tu derecha me salva.

El Señor completará sus favores conmigo:

Señor, tu misericordia es eterna, no abandones la obra de tus manos.

Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste.

-Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Colosenses.

Hermanos:

Por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo,

y habéis resucitado con él,

por la fe en la fuerza de Dios que lo resucitó de los muertos.

Y a vosotros, que estabais muertos por vuestros pecados

y la incircuncisión de vuestra carne, os vivificó con él.

Canceló la nota de cargo que nos condenaba con sus cláusulas

contrarias a nosotros; la quitó de en medio, clavándola en la cruz.

Palabra de Dios. -Te alabamos, Señor.

Aleluya, aleluya.

Aleluya, aleluya.

Aleluya, aleluya.

Aleluya, aleluya.

Habéis recibido un espíritu de hijos de adopción.

En el que aclamamos: "Abba", Padre.

-El Señor esté con vosotros.

-Y con tu espíritu.

-Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

-Gloria a ti, Señor Jesús.

-Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar,

cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo:

"Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos".

Él les dijo:

"Cuando oréis, decid:

'Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino,

danos cada día nuestro pan cotidiano,

perdónanos nuestros pecados,

porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe,

y no nos dejes caer en la tentación'".

Y les dijo:

"Suponed que alguno de vosotros tiene un amigo,

y viene durante la medianoche y le dice:

'Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje

y no tengo nada que ofrecerle'; y, desde dentro, aquel le responde:

'No me molestes; la puerta ya está cerrada;

mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos';

os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo,

al menos por su importunidad se levantará

y le dará cuanto necesite.

Pues yo os digo a vosotros:

pedid y se os dará, buscad y hallaréis,

llamad y se os abrirá;

porque todo el que pide recibe,

y el que busca halla, y al que llama se le abre.

¿Qué padre entre vosotros, si su hijo le pide un pez,

le dará una serpiente en lugar del pez?

¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?

Si vosotros, pues, que sois malos,

sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos,

¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo

a los que le piden?".

Palabra del Señor.

-Gloria a ti, Señor Jesús.

Ramón Puértolas, el párroco,

ha proclamado el Evangelio.

Nos disponemos a escuchar las palabras del día.

Queridos concelebrantes,

queridos hermanos y hermanas.

Hoy nos presentan la actitud orante.

La oración es imprescindible en la vida de todo cristiano.

No reveló ningún secreto.

La oración nos hace amigos de Dios.

Nos introduce en su intimidad y hace que permanezcamos arraigados enél.

Sin esta relación de amor que se da en la oración,

nuestra fe cristiana se reduce a una rutina sin incidencia

en nuestra propia vida.

Hemos de reconocer con toda sinceridad

que no siempre nos resulta fácil o gratificante orar.

Nos asaltan a menudo las dificultades y las distracciones.

El mismo apóstol Pablo nos recuerda

que nosotros no sabemos orar como conviene,

pero que el Espíritu acude en ayuda de nuestra debilidad.

Por eso resulta consolador descubrir cómo los discípulos,

al ver a Jesús orar, quieren imitarlo.

Jesús oraba.

Pertenecía a un pueblo que sabía rezar,

republicana el pueblo que nos ha transmitido libro de los salmos.

El evangelista Lucas,

que acabamos de escuchar en el Evangelio,

es el que más insiste en la oración,

vinculándola a los momentos más importantes de su vida

y de su misión.

El encuentro con Jesús rezando

despierta en los discípulos el deseo de aprender también ellos a orar.

A partir de su experiencia de oración

enseñó los discípulos a rezar.

Por eso es tan importante acoger los consejos que nos da Jesús.

Entregados por los propios discípulos

a las comunidades cristianas.

Jesús condensó su enseñanza el la oración del Padrenuestro.

El compendio de todo el Evangelio.

Debe estar presente en toda oración cristiana.

El deseo de querer ser cada día más hijos de Dios

gracias al seguimiento de Jesucristo.

También la venida del reino,

haciéndose realidad para nosotros con todas sus consecuencias.

El pan cotidiano, el perdón de nuestras ofensas

y la victoria en la tentación.

Uno de los signos más claros de que nuestra fe se reaviva

es la sinceridad con la que decimos cada expresión del Padrenuestro

cuando lo rezamos.

¿Cuántas veces aparece la rutina en el rezo del Padrenuestro?

No lo que nos afecta cotidianamente,

que no sucumbamos en la tentación,

sino las que nos cuesta más entender,

llamar a Dios Padre o la vida de su reino,

--venida

o que se haga su voluntad y no la nuestra.

Significa unir nuestra oración a la de Jesús,

que intercede ante el Padre por nosotros,

y significa armonizar nuestra nuestra oración con la suya.

El fin de la oración no es tanto que nosotros hagamos

nuestra propia voluntad,

sino que hagamos la voluntad de Dios.

No son nuestras oraciones las que transforman

el designio del amor de Dios sobre nosotros,

sino que son los dones que Dios nos concede el corazón

los que nos transforman y nos ponen en sintonía con su voluntad.

Hemos de creer que somos escuchados porque, como nos dice Jesús:

"Todo es posible para el que tiene fe".

Pedid y se os dará, buscad y hallaréis,

llamad y se os abrirá;

porque todo el que pide recibe,

y el que busca halla, y al que llama se le abre.

Esta es la parábola del amigo inoportuno que acabáis de escuchar.

Es una perseverancia.

Junto con la perseverancia,

la otra actitud a tener en cuenta, es la confianza.

El evangelio nos habla de un padre que tiene un hijo también entero.

El señor nos recuerda que los padres,

cuando los hijos les piden pan,

no les dan una piedra.

Cuanto más, el Padre decirlo dará el Espíritu Santo a los que lepiden.

No es automáticamente lo que se pide,

sino el don del Espíritu,

que nos permitirá afrontar las dificultades de la vida.

Es Dios el que quiere dársenos.

Lo único necesario.

¿Cuántas veces no conseguimos aquello que pedimos?

Quizá es que no pedimos bien.

Sin embargo, Dios quiere darnos algo más de lo que pedimos,

se quiere dar él sí mismo, su Santo Espíritu.

Para que nosotros hagamos la voluntad de Dios,

que no es otra que nuestro bien y nuestra felicidad.

Es verdad que cuando no vemos los frutos con la rapidez deseada

se nos presenta la tentativa de abandonar la oración.

Esta tentación debe ser rechazada,

confiando en que la promesa de Dios cumplirá en su momento

pero no podemos nosotros debemos poner plazos a Dios.

No olvidemos lo que escribió San Juan de la Cruz:

"Quien huye de la oración, huye de todo lo bueno".

No conoceremos lo más importante, la voluntad de Dios sobre nosotros.

Aunque nuestra vida se llene de actividades,

si la oración nuestros logros serán escasos.

Si la palabra de Dios y la oración alimenta nuestra vida espiritual,

corremos el riesgo de ahogarnos en medio de la dispersión cotidiana.

Por último, hay una forma de oración,

nos recuerda el papa Francisco,

que nos estimula a la entrega evangelizadora

y nos invita a buscar el bien de los demás.

Es la intercesión.

Es la que Abrahán ejercita ante Dios para que perdone a los habitantes

de Sodoma y Gomorra.

La intercesión no nos aporta de la verdadera oración,

porque la oración que deja fuera a los demás es un engaño.

Queridos hermanos, entramos en el tiempo de verano,

en el tiempo de descanso.

Ojalá que este tiempo de descanso dediquemos también tiempo

para rezar más detenidamente,

para buscar lugares de descanso donde nuestro corazón

se centre en en lo importante,

en la escucha de la Palabra de Dios y la contemplación de la misma.

Los frutos los veremos nosotros mismos,

porque el Señor escuchará como escuchábamos en el Salmo,

a todo el que le invoca.

Le pedimos que nos guarde del mal y, sin retirarnos del mundo,

seamos enviados este mundo

para comunicar palabras y obras la alegría del Evangelio.

Que así sea.

Hemos escuchado las palabras de don Avelino Revilla,

el vicario general de la diócesis.

Creo en Dios todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo su único hijo, nuestro Señor,

que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.

Nació de Santa María Virgen. Padeció bajo el poder

de Poncio Pilato.

Fue crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los infiernos.

Al tercer día resucitó de entre los muertos.

Subió a los cielos y está sentado

a la derecha de Dios Padre Todopoderoso.

Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica,

la comunión de los Santos, el perdón de los pecados,

la resurrección de la carne y la vida eterna.

Amén.

Pedid y se os dará.

Todo el que pide, recibe.

- Por la Iglesia,

-Por la Iglesia,

y por los que tienen responsabilidades eclesiales.

Que responda según el estilo de Evangelio.

Roguemos al Señor.

-Te rogamos, óyenos.

-Por todos los bautizados,

que siempre mostrar la sepamos mostrar la presencia de Dios Padre,

que camina junto a nosotros.

-Por nuestras comunidades hermanas de Camboya,

Sudán, India, República Dominicana.

-Te rogamos, óyenos.

-Por todos los grupos de la comunidad, cofradías

y asociaciones, para que busquen lo que les une.

-Escucha, Padre, la oración de tu Iglesia

que, ahora en nombre de tu Hijo Jesucristo,

nuestro Señor.

Bendito seas, Señor, Dios del universo.

La profesión de ofrendas inicia la eucaristía.

Presentan el pan y el vino.

También la maqueta de la primitiva iglesia,

que es el Museo del Ferrocarril.

Esa campanilla que representa la unión entre lo antiguo y lo nuevo.

Este cartel del grupo misionero que representa el hermanamiento

de esta parroquia con esas comunidades cristianas

que nos ha recordado.

El pan y el vino representado al ser consagrado...

Estos chavales acaban de venir del campamento.

Nos lo comentaba el grupo de monitores,

presentan este libro.

Orad, hermanos, para que este sacrificio mío

y vuestro sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.

-El Señor reciba de tus manos este sacrificio para alabanza y gloria

de su nombre, para nuestro bien y el de toda su Santa Iglesia.

Santifiquen los días de nuestra vida

y nos conduzcan a las alegrías eternas.

Por Jesucristo, nuestro Señor. -Amén.

El Señor esté con vosotros. -Y con tu espíritu.

-Levantemos el corazón.

-Lo tenemos levantado hacia el Señor.

-Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

-Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación,

darte gracias, Padre Santo, Dios Todopoderoso y eterno.

Poseemos ya emprenda la vida futura,

pues esperamos gozar de la Pascua eterna,

porque tenemos las primicias del Espíritu,

por el que resucitaste a Jesús de entre los muertos.

Por eso, te alabamos, Señor,

con todos los ángeles, aclamándote llenos de alegría.

Santo, santo es el Señor.

Santo, santo, santo,

santo es el Señor.

Santo eres en verdad, Señor, fuente de toda santidad.

Por eso te pedimos que santifiques estos dones con la efusión

de tu Espíritu, de manera que sean para nosotros cuerpo

y sangre de Jesucristo, nuestro Señor.

El cual, cuando iba a ser entregado

a su pasión voluntariamente aceptada, tomó pan.

Dándote gracias lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo:

"Tomad y comed todos de él,

porque esto es mi cuerpo, que será entregado por vosotros".

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz.

Y dándote gracias de nuevo lo pasó a sus discípulos, diciendo:

"Tomad y bebed todos de él, porque este es el cáliz de mi sangre.

Sangre de la alianza nueva y eterna que será derramada por vosotros

y por muchos para el perdón de los pecados.

Haced esto en conmemoración mía".

Este es el sacramento de nuestra fe.

-Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección.

Ven, Señor Jesús.

-Así pues, Padre, al celebrar ahora el memorial de la muerte

y resurrección de tu Hijo,

te ofrecemos el pan de vida y el cáliz de salvación.

Y te damos gracias porque nos haces dignos de servirte en tu presencia.

Te pedimos humildemente que el Espíritu Santo

congregue en la unidad a cuantos participamos

del cuerpo y sangre de Cristo.

-Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la Tierra,

reunida aquí en el domingo,

día en que Cristo ha vencido a la muerte

y nos ha hecho partícipes de su vida inmortal.

Y con el papa, Francisco,

con nuestro obispo, Carlos, sus obispos auxiliares,

y todos los pastores que cuidan de tu pueblo,

llévala a su perfección por la caridad.

Acuérdate también de todos nuestros hermanos que durmieron

en la esperanza de la resurrección

y de todos lo que han muerto en tu misericordia.

Admítelos a contemplar la luz de tu rostro.

Ten misericordia de todos nosotros, y así con María, la Virgen,

madre de Dios, su esposo, San José, los apóstoles

y cuantos vivieron en tu amistad a través de los tiempos,

merezcamos por tu hijo Jesucristo compartir la vida eterna

y cantar tus alabanzas.

-Por Cristo, con él y en él.

A ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo.

Todo honor y toda gloria.

Por lo siglos de los siglos.

-Amén.

-El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones

con el Espíritu Santo que se nos ha dado.

Digamos con fe y esperanza...

Padre nuestro, que estás en el cielo.

Santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino.

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día.

Perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.

Líbranos de todos los males, Padre,

y concédenos la paz en nuestros días para que,

ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado

y protegidos de toda perturbación mientras esperamos

la gloriosa venida de nuestro salvador Jesucristo.

-Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.

-Señor Jesucristo, que dijiste a los apóstoles:

"La paz os dejo, mi paz os doy",

no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia.

Y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad.

Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

-Amén.

-La paz del Señor esté siempre con vosotros.

-Y con tu espíritu.

-Daos como hermanos la paz.

También nosotros os deseamos la paz

desde esta parroquia de San José de las Matas,

aquí, en Madrid.

(CANTAN EN LATÍN)

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,

ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,

ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz.

Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Dichosos los invitados a la cena del Señor.

-Señor, no soy digno de que entres en mi casa,

pero una palabra tuya bastará para sanarme.

(Música)

Cerca de ti, Señor, yo quiero estar.

Tu grande amor quiero gozar.

Llena mi pobre ser, limpia mi corazón,

hazme tu rostro ver en la aflicción.

Mi pobre corazón inquieto está...

Estamos celebrando este domingo de Eucaristía en esta parroquia,

San José de Las Matas.

El próximo domingo ya será el mes de agosto.

El domingo 4 de agosto a las 10:30, nuestro horario habitual,

celebraremos también una eucaristía desde esta misma parroquia,

que volverá a acogernos para celebrar la eucaristía del domingo.

Cerca de ti, Señor, yo quiero estar.

Pasos inciertos doy, el sol se va.

Mas si contigo estoy, no temo ya.

Himnos de gratitud alegre cantaré

y fiel a ti, Señor, siempre seré.

Día feliz será creyendo en ti,

en que yo habitaré cerca de ti.

Mi voz alabará tu santo nombre allí

y mi alma gozará cerca de ti.

70 aniversario de esta parroquia aquí, en Las Matas,

este barrio de Las Rozas, este municipio de Madrid.

Que surgió como un barrio, un poblado ferroviario

de aquellos obreros que trabajaban en la línea Madrid-Irún.

En el 98 se inauguró este templo en el que estamos celebrando

este domingo la eucaristía.

El anterior templo es ahora el Museo del Ferrocarril.

A lo largo de este año en la parroquia

nos comentaban el párroco y el vicario,

estos dos hermanos que animan la parroquia,

se han venido celebrando numerosas actividades.

Especialmente, han trabajado también

la relación que tiene esta parroquia con comunidades cristianas

de otros países, especialmente con Camboya.

Comentaba el párroco que, precisamente los niños de aquí,

los jóvenes, han ido haciendo colectas, actividades,

para sacar fondos y así poder ayudar a la construcción,

para la creación de una guardería en Camboya.

Tiempo puesto que tienen esta relación de ayuda a estas zonas.

Nosotros estamos terminando este mes de julio.

Comenzamos agosto.

A principios de este mes celebramos la jornada de responsabilidad

en el tráfico.

También anima a celebrar la Conferencia Episcopal

con el mensaje de que no hagamos nada que tú aborrezcas.

Oremos.

Un mensaje que a final de mes nos puede ser útil.

Hemos recibido Santo Sacramento,

memorial perpetuo de la pasión de tu Hijo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

-El Señor esté con vosotros.

-Y con tu espíritu.

La bendición de Dios.

Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Un feliz domingo para vosotros.

Escuchamos el himno a San José.

Nuestro padre, San José.

Dale a tus hijos la protección.

Santo José.

Sé nuestro padre, san José.

Concluye así la celebración de la eucaristía

en la parroquia de San José de las Matas.

Todo nosotros les dejamos ahora, como siempre,

con la programación católica de Televisión Española,

con un "Pueblo de Dios",

que nos mostrará un reportaje con ese rostro misionero,

entregado, caritativo, también de la Iglesia.

Les emplazamos el próximo domingo,

estaremos en esta misma parroquia para celebrar el Día del Señor

y para escuchar la palabra del Señor.

Como los consejos que nos daba Jesús para rezar.

"Enséñanos a orar" era la petición que escuchábamos

en el Evangelio de San Lucas.

(Música)

El vicario general de la diócesis de Madrid

nos invitaba a rezar y a orar en la intimidad con Dios.

Les deseamos un feliz domingo y una buena semana.

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El día del Señor - Parroquia de San José de las Matas

28 jul 2019

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