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No recomendado para menores de 7 años Desaparecida - Capítulo 9: Día 22 - Ver ahora
Transcripción completa

¿Dónde está Diego? Se ha ido y se ha llevado sus cosas.

Lo peor es saber que nada cambiará.

Saber que va a seguir siendo todo igual.

Sangre.

A 100 metros del cierre.

El escenario del crimen.

Papá, mamá, de verdad que lo siento mucho.

Diego, hijo.

La piel que tenía debajo de las uñas es de Rubén.

Quiero que nos vayamos de aquí. ¿De dónde?

Quiero hacerle unas preguntas acerca de su barca.

Le han detenido por el asesinato de tu prima.

Quítatelo de la cabeza.

El culpable está suelto.

Es el primero en la lista, no es el único.

Me han dado el listado de las joyerías que venden el colgante.

Alfredo.

Nada volverá a ser como antes.

¿Usted suele regalarle joyas a todas sus alumnas?

Hacía semanas que no hablábamos.

Lo nuestro no tenía sentido. Ni para ella ni para mí.

Estoy embarazada.

¿Cómo se llamaba la chica?

Beatriz Garrido.

De segundo de Bachillerato.

Patricia estaba embarazada.

Según el ADN, César era el padre de la criatura.

Saben que alguien ha abierto el sobre con vapor.

¿Qué hacía este DNI...

...en tu casa? Eso es mío.

¿Te llevaste más cosas?

Lo tenemos. Luego te llamo.

Vete a casa. -Son las 14.30.

-Dale una alegría a tu novia. -Toca comida en casa de los suegros.

-¡Joder! -Lo siento, jefe.

¿Cómo estás, papá? Bien, solo ha sido un susto.

Por algún lugar hay que empezar.

Averigua dónde compraron esto.

¿Desde cuándo se drogaba?

Desde nunca.

Le puse coca en un cigarro.

¿Por qué nos dijo que no sabía que César y Patricia salían juntos?

Porque no lo sabía.

¿Cómo es posible que sus huellas...

...estén en las fotografías que envió Patricia?

¿Nada?

Me voy a tomar un café. ¿Quieres uno?

Por favor.

Con dos de azúcar.

Marchando.

Perseguirá sin dar tregua.

Siete letras.

¿Por qué no deja que me vaya?

No, esa no me cabe.

¿Qué tengo que decir para que me dejen ir?

La verdad, Beatriz.

La verdad y nada más que la verdad.

Pero si ya se lo he dicho.

Has dicho que no habías leído la carta que le envió a tu prometido.

Están tus huellas. Mientes.

Aquí y en Uganda mientes.

Te escucho.

Móvil

Sí.

No puedo hablar ahora.

¿Cómo?

Pásamela.

Tranquilízate, mujer, que no te entiendo nada.

Venga, explícamelo bien.

Sí.

¿Ha sido una discusión fuerte?

¿A qué hora se fue?

Cuatro horas.

Ya.

¿La has llamado al móvil?

Habla con sus amigas y quédate en casa por si vuelve.

Ya, pero tranquilízate, cariño.

Déjamelo a mí.

Verás que no pasa nada.

Venga, te llamo.

O me llamas si aparece.

Bueno.

Me sorprende lo estúpidas que podemos llegar a ser las mujeres.

Tu novio te traiciona con otra.

La deja embarazada.

Y te quieres casar con él.

Mi novio me puso los cuernos unos meses antes de la boda.

Le pillé en plena faena en nuestra cama...

...con la que era mi mejor amiga.

Fue muy duro y muy triste.

Pero yo no me creí sus excusas.

Tienes que tener una cosa muy clara.

Hagas lo que hagas, debes saber que un hombre...

...que te ha faltado al respeto de esa manera lo volverá a hacer.

¿Crees que merece la pena que pagues por él?

Puerta

Mi sargento.

Trejo.

Sí, Sierra.

Estoy aquí, me ha llamado mi mujer.

Mi hija mayor se ha escapado de casa.

No, no, hace cuatro horas.

Sí, cosas.

Ya.

Era para ver si tenías a alguien en la estación de autobuses.

¡Hola!

Hola, papá.

¿Y tú tan arreglado? María ha venido de Roma.

¿Cuándo? Ayer por la noche.

Solo el fin de semana.

Hemos quedado. Me alegro.

Dale un beso. ¿Tu madre y tu hermana?

Sonia ha salido con Cris.

Iban a dar una vuelta.

Y mamá ha ido a llevarle flores a Patri.

Vale.

Bueno. Venga.

Hasta luego.

Me dijo Diego que estabas aquí.

Sí, quería limpiarle un poco todo esto.

Y ponerle flores nuevas.

Nunca imaginé que estaría poniéndole flores a uno de mis hijos.

Ni yo.

Te imaginabas de viejecito cuidándole los niños.

¿No?

¿Y ahora qué nos espera, Lola?

¿Venir a cambiar las flores todos los días?

Nos quedan dos hijos, Alfredo.

Una familia.

Éramos una familia y tenemos que volver a serlo.

Mañana es el cumpleaños de Sonia.

¿Mañana?

Es verdad.

Siete años ya. Tendremos que hacerle algo.

No sé.

¿Crees que a mí me apetece?

¿Qué hacemos?

¿Le decimos que no podrá celebrar ningún cumpleaños más?

Bueno.

Le cantaremos el cumpleaños feliz.

¿Puedes decirle a Richie que se ponga?

Richie, te has dejado el móvil en casa.

Sí, lo tengo aquí.

Cómo no, a su servicio.

Que sí.

Te lo llevo a la salida del trabajo. Chao.

Sí, cariño, ya he hablado con la central.

Las patrullas ya están alerta.

Pero es que ha pasado muy poco tiempo.

Sí, poco tiempo.

Bueno.

No.

En cuanto sepa algo, te llamo.

Sí.

Ya verás como queda en un susto.

Puerta

Tienes que ver esto. Venga.

Venga.

¿Qué pasa?

Nada.

Han registrado el coche de Beatriz.

¿Y...?

Es tierra.

Estaba en la alfombrilla del conductor.

La pasamos por el microscopio de barrido electrónico.

Coincide con una muestra que ya teníamos en el laboratorio.

¿Qué te pasa, Sierra?

¿De dónde es esta tierra?

Del pantano donde encontramos el cuerpo de Patricia.

¿Hay huellas en el coche? Sí.

Hay muchas huellas sin interés.

Y hay una...

...que te va a encantar.

Espero que no tengas nada que ver con la desaparición de Patricia.

Pero cada vez me lo pones más difícil.

¿Beatriz es celosa? No.

Al menos, no lo demuestra.

Es muy cerebral.

Controla sus sentimientos, pero los tiene.

¿Por qué la interrogan a ella?

¿Le pudo hacer algo a Patricia?

Yo no le he hecho nada.

¿Beatriz? No, eso no.

Nunca haría algo así.

¿Hablaste con ella la noche de la desaparición?

Antes de cenar. ¿A qué hora?

10 y pico o las 11.

¿Te volvió a llamar durante la noche?

No me acuerdo, la verdad.

Te lo voy a recordar yo.

Te llamó y no cogiste el teléfono.

Estaba cenando, supongo. ¿Y...?

No me gusta que intenten controlarme.

Claro, es verdad.

No tiene motivos para desconfiar de ti.

Lo que yo hago con mi vida es cosa mía.

Eso no me convierte en asesino. ¿Dónde estuviste aquella noche?

Cenando con unos amigos. Había tierra en tu coche.

Su composición química es igual...

...a la del pantano donde apareció el cadáver.

Alguna vez fuimos a ese pantano.

A tomar el sol. Como no hay playa.

¿Qué hace cuando no está contigo? Quedarse en su casa.

No le va mucho salir por ahí.

Pero ella nunca le haría daño a nadie.

Por favor, créame.

Ya le he hecho bastante daño.

Si está en este lío, es por mi culpa.

Eso tiene lógica.

Pero ¿cómo hay huellas de Patricia Marcos en tu coche?

¿Cómo?

¿Tuviste algún contacto con Patricia Marcos?

Basta de milongas, Beatriz.

Ha elegido muy mal día para hacernos perder el tiempo.

Yo que usted, hablaría ya.

Le doy 10 minutos.

Si no habla, hablaré yo con el juez...

...para imputarla como sospechosa del asesinato de Patricia Marcos.

10 minutos.

Salgo a hacer una llamada.

¡María!

-Diego.

-¡Qué guapa estás! -¡Anda!

-¿Tomamos algo? -No puedo.

Tengo que ir a casa de mis abuelos.

-Estarás a mil cosas. -A tope.

-Oye, María, te quería pedir disculpas.

-¿A mí por qué?

-Por el coñazo que os dio la Guardia Civil.

-¿Tú eres tonto?

Tendrían que pedirte disculpas a ti.

¿Cómo desconfiaban de ti?

Eres su hermano.

-Prefiero no hablar de eso.

¿Qué tal todo por Roma? -Bien.

Estudiando mucho.

-A ver cuándo me invitas y me enseñas la ciudad.

-Diego.

-Perdona, ya sé que habíamos... -No, no es eso.

He conocido a alguien allí.

Un compañero de la facultad.

Quería decírtelo personalmente.

-Muchas gracias.

-Diego. -¿Qué?

Querías tiempo para pensar. Lo has aprovechado bien.

-Gracias por ponérmelo fácil. -¿Qué creías que iba a hacer?

¿Alegrarme?

-Entenderlo. -¡No me jodas!

-Bueno, yo me voy.

Mi avión sale mañana y tengo que ver a mucha gente.

Cuídate.

-¿Cómo se llama? -Diego.

-Solo quiero saberlo.

-Hans.

-Es alemán.

-Está de Erasmus también.

-De puta madre. -Diego.

Te mereces ser muy feliz.

Más adelante tendrás suerte.

Timbre

Timbre

¡Vanesa!

Necesito hablar con usted.

¿Estás bien? No.

Pasa.

Es por algo de Richie.

Pasa, estoy solo.

Siéntate.

Intenta tranquilizarte.

¿Qué pasa?

No tenía que haber venido. Espera.

¿Tienes problemas con Richie?

Bueno, sí, no sé.

Mire, señor Marcos.

Creo que Richie me engaña.

No digas tonterías, sería incapaz de hacer algo así.

No ponga la mano en el fuego, que se quemará.

La gente me lo venía diciendo.

No quería creérmelo. Pues no te lo creas ahora.

Richie se olvidó el móvil en casa.

Y le leí los mensajes.

Sé que no está bien. Viste un mensaje de otra chica.

Había borrado los recibidos.

Pero los enviados no.

Encontré un mensaje...

...que le envió a Patricia.

¿Cómo?

Es de la noche que desapareció.

Le dice que pueden verse después de que me deje a mí.

Tú dijiste que habías pasado la noche con Richie.

Ya no estoy segura.

Esa noche bebí muchísimo y me quedé dormida.

Creo que me emborrachó a propósito para dejarme en casa.

Y volvió a las fiestas.

Ya, ya.

¿A su móvil has vuelto a llamar?

¿Sus amigas qué dicen?

Adelante. No, a ti no, cariño.

Alguien pregunta por usted. Dígale que vuelva más tarde.

Dice que es su hija.

¿Qué? Su hija.

Susana, te llamo en un rato.

Tranquila.

Blanca. -¡Papá!

Blanca, ¿qué haces aquí?

¿Qué haces aquí?

Ese petardo no me dejaba pasar.

¿Cómo te has ido así de casa?

Tu madre está histérica.

Es una histérica, ni que no la conocieses.

Blanca, no hables así de tu madre.

Como ya no la tienes que aguantar... ¿Cómo quieres que esté?

Llevamos cinco horas buscándote. Está preocupada.

Pudo haberte pasado algo. ¡Qué exagerado!

¡Pudo haberte pasado algo!

¿Por qué fue la discusión?

Por nada. Por na...

Papá, ¿te importa que me quede unos días contigo?

¿Crees que estoy de vacaciones aquí? Pues no.

Espero que elijas otro sitio mejor.

Este pueblo es un coñazo. Venga.

Vale, me busco la vida.

No, te quedas aquí, conmigo.

Mi teniente. Laura.

Mi hija mayor. ¿Te acuerdas?

¿Blanca? Blanca.

¡Madre mía!

¿Qué tal? Bien.

Eh... Beatriz quiere hablar.

Venga, vamos allá.

Hasta luego. A mi despacho.

No te muevas y llama a tu madre.

Ni lo sueñes. ¿Cómo?

Llamas a tu madre.

No es una petición.

Creo que quiere contarnos la verdad. Por fin.

¿Cuándo supo que Patricia y su prometido mantenían una relación?

Poco después de terminar el curso.

¿Sabía César que estabas enterada?

Estuvimos a punto de suspender la boda.

Pero me juró que no volvería a pasar y que fue un error.

Y yo le creí.

La carta de Patricia.

Beatriz.

Ese día estaba en su casa y recogí el correo.

Leíste la carta. La abrí con vapor.

¿Se lo dijo a él?

¿Por qué?

Por la boda.

Estaba todo organizado, él la había dejado.

No sé, porque...

Pensé que si no se enteraba del embarazo, era como si no existiese.

¿No pensaste en Patricia? No.

Ella no pensó en mí cuando se acostó con él.

¿Qué hizo la noche en que Patricia Marcos desapareció?

Ya se lo dije.

Estuve cenando con unos amigos y después, en mi casa.

¿Hay alguien que pueda corroborarlo?

En casa, estaba sola.

¿El sábado siguiente también? Estuve con mis padres.

Fuimos a ver los restaurantes para la boda.

Pueden comprobarlo.

¿Qué hacían las huellas de Patricia en su coche?

Estuve con ella dos días antes.

¿Cómo?

Estuve con ella dos días antes de su desaparición.

Hola.

Richie, ¿podemos hablar?

Sí, claro.

¿Pasa algo?

Voy a hacerte una pregunta y quiero la verdad.

Sí, claro.

¿Estuviste con Patricia aquella noche?

¿Cómo? Ya me has oído.

¿A qué viene esto?

Responde. Claro que no.

¿Y después de dejar a Vanesa? Se lo juro que no.

¿Y el mensaje que le enviaste?

No, eso es...

Vanesa lo encontró en tu móvil.

Mierda.

¿Qué?

Está bien.

Le envié un mensaje para quedar. ¿Por qué?

Tomar una copa. ¿Por qué no? ¿A espaldas de tu novia?

Vanesa es muy celosa y si le digo que...

¡Mira, Richie!

Patricia me gustaba. Intenté que hubiese algo más.

Pero ella me rechazó.

¿Fuiste a las fiestas después?

No, estuve con Vanesa.

Dice que no está segura.

¡Qué hija de puta!

Está dolida, jefe. Lo hace por eso, me quiere joder.

Coge tus cosas y vete. Pero...

Como me entere de que estuviste con Patricia...

Lárgate.

También es posible que los dos hayan planeado el asesinato de Patricia.

Uno, con coartada en Gijón y la otra, con sus amigos.

Creo que ella dice la verdad.

Habla con Rubén.

Si es verdad lo que Beatriz nos dijo...

...de que estuvo dos días antes con Patricia.

Vale.

No sabía que iba a venir tu hija. Yo tampoco.

¡Ah!

Habla con Rubén.

Voy.

No toque lo que no es suyo.

Por fin, pensaba que me iba a pudrir aquí.

Habla bien, Blanca.

¿Hablaste con mamá? Sí, pesado.

Soy tu padre, no uno de tus coleguis.

Háblame bien.

¿Es la chica que encontrasteis muerta?

A ver.

¿Qué ha pasado con mamá? Nada.

Me paso el día interrogando a gente.

Es un poco aburrido. Habla.

Me ha montado un pollo sin venir a cuento.

No me deja salir con mis amigas.

Me lleva al instituto.

Joder, vivir allí es peor que vivir en la cárcel.

Pareces un macarra.

Habla bien.

Alguna razón tendría para castigarte.

Pues...

No quiere que deje de estudiar.

Lleva razón. Estoy de acuerdo con ella.

¡Se me da como el culo!

¡Blanca, esa boca!

Yo confío en ti. ¿Tú no confías en ti?

Esfuérzate un poco.

Si tú quieres... Vale.

Si quieres, puedes conseguir todo lo que quieras.

Os ponéis de acuerdo tú, mamá y el sacamuelas.

Es verdad. ¿Has visto qué pintas, qué pelo?

Se echa tanta gomina, que si se cae al suelo, rebota.

Haz el favor, Blanca.

Es un buen tipo y siempre se ha portado bien contigo.

Estoy de acuerdo en que esté con mamá.

Pero yo no tengo por qué aguantarle.

Se mete en si estudio, si dejo de estudiar,...

...la ropa que llevo.

Dejas de estudiar. ¿Qué haces?

Tendrás pensado qué hacer con tu vida.

Pensaba ir a Londres o a Estados Unidos a trabajar.

Londres o Estados Unidos.

No sé por qué te cuento nada. Está bien.

Perdóname.

Pensé que ya lo tendrías más elaborado.

Me voy a Londres, a Estados Unidos.

Pues sí.

El primo de Andrea se fue y le va genial.

¿Y qué edad tiene el primo de Andrea?

No sé. ¡Qué más da!

Bueno.

Será mayor de edad, pulga.

Hasta aquí. Me piro.

No te piras a ningún lado.

Te quedas aquí hasta mañana.

Te meteré en un taxi y te mandaré a Madrid con tu madre.

Y...

¿Me vas a obligar tú?

Hola, hijo. ¿No habías quedado con María?

Nos hemos visto, pero iba a ver a sus abuelos.

¿Y cómo ha ido? Bien.

La que quería ser actriz era tu hermana. ¿Quieres que hablemos?

No. Venga, anda.

Está con otro, papá.

¡Vaya! Lo siento.

Con Hans.

¡Menuda mierda de vida! No, hijo.

No digas eso. ¿Por qué?

Tú también lo piensas.

Te equivocas.

Si fuera así, ni me levantaría.

Cuando encuentres al que lo hizo, ¿lo podrás hacer?

Por lo menos, lo intentaré.

Tiene buena pinta.

Mejor sabrá.

Es la...

Es la que le gustaba a Patri.

¿Tú podrías ir a la juguetería a buscar lo de Sonia?

Iban a traerlo del almacén.

¿Lo tenían? Sí, sí.

Sí, claro.

¿Quién va a venir a la fiesta?

Esa es otra. No lo sé.

Sonia está preparando las invitaciones en su cuarto.

¿Por qué no le preguntas? No sé cuántos niños.

Vale.

¿Dónde está la del cumple?

Hola, papi.

¿Qué tal la lista de invitados? Bien.

¿A cuántos niños vas a invitar? A 100.

¿A 100?

No te ha dado tiempo a conocer a tanta gente.

Son amigos del cole.

Será del tuyo y del de al lado.

Déjame ver la lista.

¡Hala!

¡Qué payaso más bonito!

Oye.

Te vamos a tener que apuntar a clases particulares de contar.

¿La conocéis?

No. -Yo sí.

¿De qué?

No sé cómo se llama.

Es la novia de César.

El profesor de literatura.

La he visto con él.

¿Sabes si estuvo en las fiestas?

No me suena.

Había muchísima gente.

¿Sabes si Patricia y ella se conocían?

¿Te había hablado Patricia de ella?

No.

Pero las vi un día hablando en el portal de la casa de Patri.

Tampoco me fijé mucho.

Solo vi que Patri se bajaba del coche.

¿En Patricia notaste algo raro?

No me lo pareció.

Pero vamos.

Patri sabía disimular muy bien.

¿Y cuándo fue eso?

Dos o tres días antes. No recuerdo el día exacto.

No me parece tan raro.

Beatriz dice la verdad.

Las vio en el coche.

No tenemos nada contra los tortolitos.

Bueno.

Solo un móvil.

Pero pruebas, ninguna.

Salvo que César es zurdo.

Sí, y Diego. Y el 10% de la población.

Eso no nos dice nada.

Bueno.

Cuando se cierra una puerta, se abre otra.

Pero aquí no cerramos ninguna.

Estamos ventilando.

Arriba ese ánimo.

Lo que encontramos en la barca. Por fin.

¿Es un cristal? Sí, de una botella de vino.

¿Y qué tiene de raro?

¿El pescador no dijo que iban allí a hacer botellón?

Sí, pero ¿cuántos lo hacen con reservas de Rioja?

¿Y no puede ser de otra?

Lo han comprobado.

Por eso tardaban tanto.

¡Joder con los del laboratorio!

Son máquinas. Sí.

Pertenece a una bodega que cerró en 1977.

Como mínimo, tiene 30 años.

¿No puede ser del sordo?

Nos ha dicho muy ofendido que solo se emborracha con whisky.

Venga.

Averigua algo.

De estas botellas no habrá muchas en circulación.

Okey.

¿Algo más?

Sí.

El tabaco que había entre las cosas de Carla.

Hemos seguido el rastro y sabemos dónde lo compraron.

¿Dónde?

En Blancaró. Ahí está la dirección.

Podríamos acercarnos al estanco a ver si recuerdan algo.

Ya.

Ocúpate de la botella. Yo voy al estanco.

Okey. Gracias.

Gracias.

-¿Te apetece tomar algo?

-Ya tengo suficientes problemas.

-No se tiene que enterar nadie. -Cris, se terminó.

-Ya lo sé, pero no es eso.

Solo charlar un rato.

Eres el único con el que puedo hablar.

Necesito desahogarme con alguien.

Vanesa. -¡No me toques!

¡Me largo, eres un hijo de puta!

-¿Tú eres una hermanita de la caridad?

Me han echado. -¡Déjame!

-¿Por qué le has contado eso?

-¡Suéltame! -Yo no estuve con Patricia.

-¡Suéltame!

-¡Eres una zorra! -¡Que me sueltes te digo!

¿Quieres hacerme lo mismo que le hiciste a ella?

Compórtate, que estamos trabajando.

Yo no quiero ser picoleto.

No podrías, tienes que estudiar para eso.

Podrías dejarme dar una vuelta por el pueblo.

Le dije a tu madre que no iba a moverme de tu lado.

¿Lo único que te importa es que mamá te monte un pollo?

Esencialmente, sí.

Bruja.

Buenas tardes. -Buenas tardes.

Teniente Sierra, Guardia Civil.

Quiero hacerle unas preguntas.

Por supuesto. Usted dirá.

¡Puri! ¿Puedes salir?

¿Conoce usted a esta chica?

Es la chica esa que encontraron en el monte.

¿La conoce?

He visto su foto en los periódicos.

¿La vio aquí comprando tabaco?

¿Aquí?

No, qué va.

Me acordaría de una persona como ella.

Esta chica...

...tenía consigo...

...cartones de tabaco Carter.

Los sellos del precinto fiscal.

Aseguran que ese tabaco fue vendido en este estanco.

¿Me podría decir a quién se lo vendió?

Si los compró un particular, no.

Bueno...

En el ordenador, quedan recogidos los cartones que se venden.

Podría decirle el día que han salido de aquí.

Sí, por favor.

Un momento.

Sí.

Ese día se vendieron 40 cartones.

Siete, a particulares.

Y el resto, a bares.

¿Puedo saber a qué bares? Mírelo usted mismo.

Permiso.

Echaba de menos esto.

-¿Sabías que Patri estaba embarazada?

-¿Cómo?

-Tampoco lo sabías.

-No. -Tu tío me lo dijo ayer.

-¡Joder! -No entiendo nada.

-Lo siento. -No.

No lo sientas.

No era mío.

-Patri era una caja de sorpresas.

-¿Por qué, porque no te lo contó a ti?

No puedo entender que estuviese con otro.

-Hombre, no sé.

Yo tampoco le contaba todo.

Y no creo que estuviese orgullosa.

-Ya.

-Pero mira, a veces...

Yo qué sé.

Empiezas a llevarte bien con alguien.

Os reís.

Os gustan las mismas cosas.

Un día, con el morado,...

...acabas enrollándote en un portal.

Y te pillan los vecinos.

¿Pensaste en ella en ese momento?

-¿Qué quieres hacer, Cris?

¿Quieres hacerme sentir culpable?

¡Cris!

¡Sube al coche! -¡Que me dejes!

¿Cómo estás? Teniente.

Blanca, mi hija. ¿Ocurre algo?

¿Está su hermano? En la trastienda.

¿Le molesta? Adelante.

Quédate aquí.

A sus órdenes, mi teniente.

Ahí. Vale.

Alfredo. ¿Qué hace por aquí?

Dígame.

Es por...

...esta chica, Carla Tuñón.

Sí.

Entre sus cosas, encontramos unos cartones de tabaco.

Carter.

¿Y...?

Hemos ido al estanco donde los habían vendido.

Y nos proporcionaron una lista.

Entre los lugares, figura este bar.

Pero no le entiendo.

Ya.

¿Puede dejarme uno de los cartones de tabaco Carter?

Sí, claro.

Gracias.

Aquí tiene.

¿Es usted?

Sí, con mi hermano Gerardo.

Me lo regaló mi hija en el último día del padre.

Antes nos divertíamos con cualquier cosa.

¿Qué está pasando? Nada.

No se preocupe. Gracias, Alfredo.

Ya está aquí el tabaco.

-Dos días tarde. -Cuido la salud de los clientes.

Como no fumo, se me olvida. -A ver si se me olvida pagarte.

Y no te olvides de comprar otro mando.

Hay unos chavales del instituto que tienen un aparato que la desbloquea.

-Hola, papá. Hola, hija.

-Aquí está la reina.

Parece mentira que haya salido de un padre tan feo.

Richie.

-Guárdate esos piropos par tu novia. Seguro que le gustan más.

¿Me pones un café y un cruasán?

Sí, cariño. Gracias.

Venga, pasa.

Deja tus cosas ahí.

¡Joder!

Sí que está mal de presupuesto el cuerpo.

¿No os da para una habitación mejor?

Hay cama, hay luz, hay agua corriente.

Ducha, bañera, calefacción. ¿Qué más necesitas?

Minibar. Minibar.

¿A quién habrás salido?

A ti, seguro que no. No.

A mí me hicieron y rompieron el molde.

Buscaré una cama supletoria.

¿Cómo, voy a tener que dormir en una cama supletoria?

Supletoria o bañera. Elige.

En casa tienes un cuarto para ti sola.

No toques nada, ahora vuelvo.

"¿Sí?" Richie.

"Soy Alfredo".

¿Qué quiere? "Me gustaría verte".

¿Para qué?

Quiero hablar contigo.

Puerta

Hola. Hola.

¿Está tu padre?

No, ha bajado a hacer un recado.

Bueno, pues ya se lo digo mañana.

Oye.

¿Estáis liados?

¿Perdona?

Que si te enrollas con mi padre.

No.

No.

Somos compañeros de trabajo.

Claro, no me había dado cuenta.

Sí. Laura.

Mi teniente.

Hemos corroborado la coartada de Beatriz para el sábado 15.

Dice la verdad.

¿El tabaco? Salió del bar de los Marcos.

¿De verdad? Sí.

Mañana va a ser un día duro. Intenta descansar.

Y tú.

Hasta mañana. Adiós.

¿Te visita todas las noches?

Blanca.

Contigo, tu hermana y tu madre tengo cubierto el cupo de mujeres.

O sea, que sí. O sea, que no.

Me parece que tiene un buen culo.

¡Qué boquita!

Mark también te gustaba.

Ya estamos. Mark me gustaba cuando no se metía en mi vida.

Porque no le importabas.

¿Y ahora sí le importo? Sí.

Piensa formar un hogar con tu madre.

Tu madre viene con dos regalitos. Te dije que no tocaras nada.

Toca, papá.

No.

Lo llevo conmigo de vicio, hace mucho que no toco.

En un hostal... Papá, por favor.

Venga, papá, tócalo. Que mamá no está.

Tócalo para mí.

¿Qué hora es?

Las 11. A lo mejor ya no viene.

Vendrá.

Deja.

Hola, Richie. Gracias por venir.

-¿Qué quería?

Hablar contigo.

¿Quieres tomar algo? No.

Gerardo, ponnos dos cañas.

Siéntate.

Siéntate, hombre.

Richie, quiero hacerte una pregunta.

Dígame.

¿Has cogido tabaco del bar?

¿Yo? No.

¿Estás seguro?

Claro, yo no fumo.

¿A qué viene esto?

¿Cuándo he cogido algo del bar en cinco años?

No me puedo creer que penséis que soy un ladrón.

Gerardo.

¿Para eso me ha llamado? Cojonudo.

Mi novia me larga de casa, me echa y me acusa de ladrón.

No, solo te he hecho una pregunta. ¡No he cogido nada, hostia!

Yo me voy.

No, siéntate. -¡Que te sientes!

-¿Qué coño pasa? ¡Ya está bien!

¿Estáis locos o qué?

¿Cuántos paquetes son, dos, tres? ¡Te los pago!

Es por Patricia.

¡No la toqué! ¿Y a Carla?

Menos. Aquí no soy yo el putero.

-¡Te estás ganando una hostia!

En las cosas de Carla apareció tabaco de aquí.

-¿Cómo quiere que le responda a eso? Que no lo sé.

¡Idos a la mierda los dos!

¡Cómo has crecido!

¿En qué momento que no me di cuenta?

Eres una mujercita.

Mujer, papá.

Las mujercitas no existen.

Ya.

¡Ay, no, no! -¡Cállate!

-¡Socorro! -¡Que te calles!

¡Cállate!

¡Cállate, que te calles, joder!

-¡Que me sueltes!

¡Suelta!

-¡Quieta! -¡Suelta!

-¡Cállate!

-¿Qué tal, comisario?

Buenos días.

¿Te acordaste del regalo de Sonia?

Se me olvidó. Pues hay que ir hoy.

No te preocupes, ahora me acerco.

Tranquilo, tenemos tiempo.

No quiero que venga Sonia hasta que esté todo preparado.

Tómate un café. Lo acabo de hacer.

Lola.

Te echo de menos.

Yo no quiero darme por vencido.

Pero si yo no me doy por vencida.

Pero sigues durmiendo en el cuarto de Patri.

Lola.

Vamos a intentarlo.

Por lo que tú dices.

Por los niños, por nuestra familia.

Nuestra familia nunca volverá a ser como antes.

Tenemos que hacer todo lo que podamos por Diego y por Sonia.

Pero no me pidas más.

Pero es absurdo, Lola. Yo te quiero igual que antes.

Pero yo no.

No, quiero decir...

Yo también te quiero.

Pero no tengo fuerzas para luchar nada más que por ellos.

Dame un poco de tiempo.

Le echaré paciencia.

"Hemos localizado a los dueños de la bodega".

Ese escudo solo lo grabaron en una remesa especial de 1962.

Un gran reserva.

No conservan los documentos de los pedidos de aquellos años.

Tienes correo.

No, no tiene.

Yo te la abro, pero si es una carta de amor, no quiero...

Sierra, tienes que ver esto.

Nada, ni un sello.

La han dejado en el buzón del cuartel.

Hay que estar loco para atreverse a dejar la carta...

...delante de nuestras narices. O muy desesperado.

¿Qué cuentan las cámaras?

Nada. Están en ello, pero no han notado nada raro.

¿Hay huellas en la carta? No.

No han dejado rastro. Sí, pero...

La han escrito a mano.

¿Qué hacemos?

Llama al juez y pídele una orden de registro.

Sí.

De la Guardia Civil. Querría hablar con el juez Rodríguez.

¿Se puede? Pasen.

Gracias.

Chicos.

Más vale que dejes eso que tienes en la mano.

Tienen que inspeccionar el taller.

¿Para qué?

¿Qué buscan ahora?

Dínoslo tú.

Así nos ahorramos el trabajo.

¡Teniente!

Alfredo. ¿Qué hace por aquí?

Mi hija, Blanca. Alfredo Marcos.

Hola. Hola.

¿Un regalo?

Es el cumpleaños de mi hija pequeña.

¿Cuántos cumple? Siete.

¿Quieren venir a tomar algo?

No, Blanca se va a Madrid. Pero quizá yo me pase.

Dígaselo a la sargento. Serán unas cosas de picar.

Se lo digo.

Hasta luego. Encantado.

Igualmente.

¡María!

-Diego.

-Quería despedirme.

-Dame, ya puedo yo.

Dame un abrazo.

-María, perdóname.

Por todo. -¡Chist!

Te llamo para ver qué tal.

-¿Cuándo vuelves?

-En Navidad. Antes tengo exámenes.

-Estarás ocupada con Hans. -Diego.

-María, por favor.

María, te necesito.

-Ya lo sé. Y yo estoy aquí.

Pero así no.

Juntos no estamos bien.

Queremos cosas distintas. -Yo solo quiero ser feliz.

-Y lo vas a ser, pero tendrás que esperar un poco.

Hablamos, ¿vale?

Hay varias herramientas con sangre.

Eso no es raro, los mecánicos suelen lastimarse.

La de esta no es de ninguno de los trabajadores del taller.

¿Es la sangre de Carla?

Coño, tráeme a Rubén.

¿La reconoces?

No es mía.

¿Por qué estás tan seguro?

Porque no es profesional.

No usamos esa marca. Se jode muy rápido.

¿Y cómo llegó a tu taller?

No lo sé.

Con esta llave, Rubén,...

...asesinaron a una persona.

¿A Patricia?

Con esa llave...

...mataron a Patricia.

No puede ser. Rubén es diestro.

Nadie es tan estúpido de dejar el arma del crimen...

...en el lugar de trabajo.

¿Había huellas en la llave inglesa?

No. Por eso.

El que envió el anónimo trata de desviar nuestra atención.

Como cuando Carla fingió ser Patricia.

¿Ha sido el asesino? Seguro.

¿Por qué contra Rubén? Porque está nervioso.

Sabe que estamos cerca.

Lo sabe.

Averigua dónde compraron el sobre.

Que analicen la tinta y el papel.

Y que estudien la caligrafía.

Me encargo de la llave inglesa.

¿Son tuyas?

-¿Qué haces aquí?

-Créeme, no he venido aquí a hablar contigo.

Patri me llamaba cursi...

...cuando le decía que me gustaban las rosas.

Para ella, su chico ideal tenía que regalarle tulipanes.

Es la primera vez que vengo desde el entierro.

Me daba palo venir.

Ver su nombre aquí.

Sobre una lápida.

-¿Por qué has venido hoy?

-Supongo que porque...

...me he dado cuenta de que no va a volver.

Y más vale que me vaya haciendo a la idea.

¿Y tú?

-No sé.

Necesitaba hablar con alguien.

-Me han dicho que han registrado el taller.

-Todos prefieren pensar que yo la maté.

Pero no es verdad, hostia.

-Yo te creo.

Te lo prometo, yo te creo.

¿Eh?

¡Cris!

Cris.

Cris, ¿te pasa algo? -No.

Estaba un poco cansada.

-¿Seguro que estás bien? -Sí.

Déjame sola, que me levanto.

-Vas a llegar tarde al cumpleaños.

Voy al bar y después voy. -Venga.

La llave inglesa se vende en todas las ferreterías.

Me han llamado del laboratorio.

Hay un 60% de probabilidades de que lo escribiera un diestro.

¿La escritura no estaba forzada? No.

¿En los vídeos?

Nada.

Es como el "Gran Hermano".

Pasan cosas, pero ninguna importante.

¿Y tu hija?

Está haciendo la bolsa.

¿La has convencido para que vuelva? La he sobornado.

En verano, le pago dos meses en Estados Unidos.

Se ha salido con la suya.

¡Mira!

El niño.

Localízalo.

¡Mira, como el de Patri!

Sí, cariño, como el de Patri.

Déjame quedarme. Este pueblo es un coñazo.

Es imposible, tengo que trabajar.

Y tú tienes que volver a clase.

Solo unos días.

Que no me lo hagas más difícil.

Vuelve con tu hermana y con tu madre.

Cuando regrese a Madrid, hablamos.

Piénsate bien lo de Estados Unidos. No, piénsatelo tú.

Y tranquiliza a tu madre.

Si apruebas y dejas de hablar como un camionero, sabes que vas a ir.

Está chupado.

Rafael.

Lo hablado.

A Madrid sin escalas. Ni para hacer pis.

Llámame en cuanto llegues.

Te quiero mucho. Y yo a ti.

Yo más. Yo infinito.

Timbre

¡Menudas horitas!

Hora y media para echar a Chete. Cómo se ha puesto con lo de Richie.

-Creíamos que no venías.

-¿Cómo iba a faltar a su cumple?

-¡Tío Gerardo!

-Hola, cariño. Felicidades.

¿Qué buscas? -Mi regalo.

-¡Ay, tu regalo!

Se me ha olvidado comprártelo. -No pasa nada.

-¿Sabes lo que pasa?

En la escalera hay una caja. A ver lo que tiene.

-¡Mamá, mira, la casa!

¡Mirad lo que me han regalado!

Te has pasado. Le regalo lo que me da la gana.

¿Sacamos la tarta?

Timbre

¿Abres tú?

Teniente, se ha decidido a venir.

Necesito hacerle una pregunta.

Vamos a soplar las velas.

Es rápido.

Bueno, pase.

Mire, Alfredo, hemos identificado...

...un trozo de vidrio que encontramos en el pantano.

En la barca en la que trasladaron a Patricia.

El vidrio pertenece a una botella similar a esta.

¿En su restaurante no recuerda tener alguna parecida?

¿O sabe de alguien que la tuviera?

¿Le suena?

Sí, teníamos una en el bar. Era de mi padre.

¿Y ya no la tienen? Se rompió hace un par de semanas.

¿Podría precisarme la fecha? No, no sé.

¿Un par de días después de la desaparición de Patricia?

Sí, por ahí.

La fecha no la sé, yo no estaba.

Estaban Richie y mi hermano Gerardo.

Teniente. No puedo decirle nada más.

Soy yo el que tiene que decirle algo. Es Richie.

Vanesa le encontró un mensaje en el móvil.

Se lo mandó a Patricia aquella noche.

Quería verse con ella después de dejar a Vanesa.

Teniente.

Señora Álvarez.

Alfredo, hay que soplar las velas. Sí, claro.

Yo me voy. ¿No quiere quedarse?

No, ya me voy.

Disfruten de su hija.

De mi parte.

Muchas gracias. Es una tontería.

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Desaparecida - Capítulo 9: Día 22

12 abr 2016

Avisados por Alfredo, el Teniente Sierra y su equipo descubren que la coartada de Richi la noche de la desaparición de Patricia no es tan sólida como habían pensado en un principio. Con su novia Vanesa haciendo veladas acusaciones y con los últimos descubrimientos que apuntan al bar, el camarero se convierte en el principal sospechoso.
Conscientes de que el cerco sobre el asesino de su hija se está estrechando, las emociones de Alfredo y Lola alternarán entre la decepción y el alivio.

Histórico de emisiones:
05/12/2007
12/04/2013

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