Derecho a soñar La 1

Derecho a soñar

Lunes a viernes a las 18.15 horas

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No recomendado para menores de 7 años Derecho a soñar - Capítulo 96 - ver ahora
Transcripción completa

El millón de euros.

Quiero que...

antes de salir, se entere bien

de quién le saca del pozo.

Y quiero que lo sepa toda la gente de aquí.

Que todos sepan que Maricarmen ha pagado la fianza.

Por lo visto, Alba ha hecho un buen trabajo.

-Qué grande es mi niña.

Se merece alguien mejor que tú.

-Gracias.

-No puedo echarte de mi vida, de momento.

Pero de la de Alba

quiero que salgas ya.

Cuando esté fuera, haré lo posible para separaros.

Hago una cena en casa.

He quedado con Ángel.

Si quieres, que venga él también.

Es que queremos estar juntos y a solas.

¿Te vienes a cenar a casa?

Tengo cena en casa de Sofía, que me ha invitado.

A su casa. ¿Va a ir alguien más?

Creo que vienen Julia y Olivia.

Mis hijos, Álex y Cristina.

¿Qué quieres, Jesús?

Y Cristina.

¿Por qué nunca me hablas de tus padres, tu familia?

Mi infancia no tiene nada de interesante.

A mí me interesa, me interesas tú.

Si tú quieres, no me importaría conocerlos.

Venga, haz una asana con nosotras.

Que no, cariño, ni asana ni asano.

Me estoy tomando una cerveza.

Estoy aquí, muy a gusto.

-Eres un muermo.

Muermo, no, cuando invito a mis amigos a ver el futbol,

no jugamos en el salón.

Lo haremos todos los viernes.

¿La tortilla es casera?

-No, es comprada.

-¿Un vinito no tenés?

Le hace falta un vinito. -¿Y si hacemos un tour?

-Dale, buenísimo.

-Os enseño la casa.

Por aquí.

¡Tanto yoga, tanta asana, está todo malísimo!

(RESOPLA)

A ver si dura el tour tres horas.

(Jadeos)

¡Ay, sí, Pietro, Pietro!

¡Pietro!

¡Ay, ay, ay!

¡Ay!

¡Ay, ay!

¡Aaaaah!

(RESOPLA)

(Jadeos)

¡Mmm!

"Buongiorno".

Buenos días. ¿Has dormido bien?

No he pegado ojo.

Será la Luna. Tampoco hemos pegado ojo.

Igual es por la hiperactividad.

¿Nos has oído?

Sí. ¿En serio, mucho?

Suficiente.

Qué vergüenza. Eso es para Pietro.

Pues Pietro me debe una.

Ya pongo otro.

Una cosa, porque me tienes muerta de curiosidad.

¿Por?

¿Este italiano es el supuestamente inalcanzable?

¿Es o no es sorprendente la vida?

¿A que es increíble?

No me hablabas de él para no hacerte ilusiones.

¿Qué ha pasado? Ya.

Me lo encontré en un concierto y estuvimos hablando

y hay bastante química.

Sí, yo también lo creo.

Ayer estuvimos chateando.

Y lo tengo en pelotas como un Dios romano.

Un dios romano que jadea como un loco.

La verdad es que tiene un jadeo supersalvaje.

Es como muy especial.

Sí, muy especial.

Me hace sacar una parte de mí tan primaria.

¿Sabes?

Es un concierto.

¿No te importará que venga de vez en cuándo?

No, es tu casa, puedes hacer lo que quieras.

Pero una cosa.

¿No estáis yendo un poco rápido?

Por Dios, no sé, carpe diem.

Sí, claro, eso está muy bien.

Pero tendrías que ser más prudente.

¿Con qué?

Con todo en general.

Por ejemplo, que no...

¿Que no qué?

Que no te enamores en una semana.

Y reducir los jadeos también estaría muy bien.

Eso no te lo puedo prometer.

(Sintonía "Derecho a soñar")

Yo también he dormido mal.

¿Tú, por qué?

No he dejado de darle vueltas a lo de tu padre.

Ya no le queda nada para salir.

Eso es lo que me preocupa.

¿No querrás que se pase la vida en la cárcel?

¡Qué tonterías dices! No habría pagado la fianza.

¿Entonces?

Que querrá venirse a vivir aquí.

A casa.

¿Te lo ha dicho él?

No.

¿Y de dónde sacas esa idea?

Olfato de mujer.

Ya.

Una, que estas cosas las sabe.

Estos detalles no los captas porque eres muy joven.

Pero yo, que tengo experiencia, los cazo al vuelo.

¿Y te preocupa?

¿Cómo no me va a preocupar?

La convivencia es veneno para la pasión.

Y si algo me gusta de esta relación, es la pasión.

No entres en detalles.

En 20 años de relación, ese fuego no se ha apagado.

Ni que tuvieras las hormonas en ebullición.

Y las tengo. Y así quiero que sigan.

Hombre.

Bueno, voy a por la leche.

Caliéntala, cariño.

¡Mm!

Pues he tenido un sueño rarísimo.

A ver, ¿y qué soñabas?

Salían los ídolos estos que has traído a casa.

No son ídolos, son divinidades hindúes.

Bueno, pues eso. Concretamente, salía esta.

La que tiene 800 brazos.

Ganesh.

Y no tiene 800 brazos, tiene cuatro.

Ya lo sé, pero en mi sueño, tenía 80o brazos.

¿Sabes qué hacía con ellos? ¿Qué?

Me empezaba como a mover.

Como si fuese una pelota.

800 brazos, arriba, abajo. Horrible.

Ese sueño tiene fácil interpretación

y no es para inquietarse.

¿Ah, no?

No.

A ver, Ganesh tiene tantos brazos

para quitar obstáculos y despejar caminos.

Lo que hacía era abrirte un camino.

Me abría un camino a base de mamporrazos

y de golpes.

Es lo que ha hecho.

Lo que hacía era ponerte en el camino recto.

Recto. Ajá.

Me he despertado con náuseas. Estaba mareado.

O sea, era horrible.

Si no limpias tu mirada, no encontrarás el camino bueno.

Ya.

¿Qué vas a hacer con eso? Ponerlo en tu mesilla.

No, al lado de mi cabeza...

Te cuento un sueño traumático con el elefante.

No me lo coloques al lado.

Va a ser tu guía espiritual.

Lo estás interpretando mal.

Te va a ayudar.

Que no, que me da mal rollo. No me gusta.

No me gusta esa ni ninguna de las que hay por casa.

Te pediría, por favor,

que si puedes, las juntes todas

y las pongas en un sitio donde tú puedas ir a verlas.

El trastero, por ejemplo.

Es un buen sitio.

¿No? No.

Dar las gracias es la clave.

¿Dar las gracias a quién?

A todo el mundo.

Hombre, a todo el mundo.

Hay gente que no se lo merece.

Bueno, ante la duda, no discrimines.

Tú agradece.

Vale, tengo que agradecer a la madre que me denunció.

¿No? Por ejemplo.

Igual tienes que agradecerle

y, de esa manera, tenéis un punto

para buscar una amistad.

Ya.

¿Y he de agradecer a José por abandonarnos?

Igual te da la oportunidad de conocer a alguien interesante.

Vale.

Y...

¿También tengo que agradecer

a alguien que te amenaza o que te hace daño?

Te ha enseñado a que delante de él, corres peligro.

Eso te ha enseñado y eso tienes que agradecer.

Vale.

No sé.

La gratitud siempre es una mejoría.

Vas a notarte más tranquila.

Más plena.

Sí, visto así, no sé...

Más plena...

Confía en mí.

No, no, si yo confío.

Si no, no estaría aquí, pero no sé cómo hacer esto.

Tú inténtalo, fluye.

Eres una mujer positiva, lo he visto desde el principio.

Bueno, yo era positiva. Eres la que eres.

Tienes que convencerte.

Y puedes tener mucha asertividad con la gente.

Sales adelante con los problemas.

Sí, ahora son muchos, pero yo siempre...

Solo tienes que escuchar a tu corazón.

¿Y eso cómo lo hago?

Bueno, hay herramientas.

Podemos hacer un ejercicio.

Sí.

Es la técnica de la coherencia cardíaca.

No sé, no lo he oído nunca.

Bueno, yo te ayudo. Vale.

Con tres minutos al día,

vas a notar que mente y corazón

van a ir en sincronía y vas a ir mejorando.

Ah, muy bien. ¿Vale?

El primer paso... ¿Empezamos ahora?

Ponte la mano en el pecho.

Para notar los latidos del corazón.

Tienes que cerrar los ojos y concentrarte.

Tienes que imaginar, imagina, solo imagina

que estás respirando desde el corazón.

Vale.

Inspiro, expiro.

Piensa que es el corazón el que respira.

Y ahora, imagina, cuando tengas esa sincronía,

algo, un dibujo, una imagen que te recuerde algo

de gratitud que te haga sentir mejor.

¿Más tranquila? Ay, sí.

Va muy bien, funciona.

¿Y se sabe ya cuándo va a salir?

No queda mucho.

El juez ha aprobado la libertad bajo fianza.

A lo sumo, una semana.

En cuanto se deposite la cantidad.

A no ser que haya un problema.

¿Qué problema puede haber?

Que a tu madre, a última hora, le dé por...

A última hora, nada. Va a pagar la fianza.

Si algo ha demostrado, es que le quiere.

Es admirable después de... ¿Después de qué?

Después de haber estado en segundo plano.

Ni en segundo, ni en tercero ni en cuarto.

Para el mundo, mi madre no estaba en la vida de mi padre.

¿Y crees que las cosas van a cambiar?

Algunas ya han cambiado.

Y otras, el tiempo dirá.

¿A qué te refieres?

A mi madre le preocupa que quiera ir a vivir con ella.

Es decir, con vosotras.

Sí, con nosotras.

Se me haría muy raro tener a mi padre en casa.

En el desayuno, la cena.

¿Ha dicho algo al respecto? No, a mí, no.

¿Y a tu madre?

¿Qué?

Que alguien está vendiendo la piel del oso antes de cazarlo.

-Buenos días.

-Buenos días.

-¿Os puedo preguntar una cosa?

Sí, claro.

Es sobre mi boda.

Es que hay algo

que le estoy dando muchas vueltas.

Y...

Que me vendría bien

otra opinión.

Opiniones.

No es sobre mi boda, es sobre la vuestra.

Quiero decir, si fuerais a casaros.

Ya sé que no.

No ahora, porque...

Hacéis muy buena pareja.

Yo sé que os vais a casar.

Os deseo lo mejor.

Eh...

Lo que quería decir es que en el hipotético caso

de que vosotros fuerais

a casaros ahora... ¿Qué?

Que...

Que no, que nada.

Es una tontería de estas mías.

Soy idiota y estoy muy nerviosa por lo de la boda.

(RÍEN)

Está...

Llegas tarde a la reunión. Sí, ya.

Mi lunes no ha arrancado bien.

Es lo que tienen los lunes. Ya.

Ya te contaré luego.

Rodrigo ha dicho que vendrá hoy a verte.

Perfecto.

Luego hablamos. Gracias.

Perdón por el retraso, lo siento.

Han entrado dos casos nuevos.

A ver quién se hace cargo de ellos.

El primero es un caso de despido improcedente.

Se trata de Ignacio Echegaray, 55 años.

Empresario, divorciado y adinerado.

Quiere despedir sin indemnización alguna

a la empleada que lleva 10 años cuidando a sus hijos

por, aparentemente, haber cometido un hurto

en una tienda y ella dice que es inocente.

-¿Por qué tanto "aparentemente"?

¿No confías en nuestro cliente?

-Todavía no es nuestro cliente

y tengo alguna duda.

¿Y esas dudas son...?

-Yo creo que tenemos que aceptarlo.

Es gente con dinero y nos conviene.

Yo me encargo.

Pero hacemos estas reuniones

para ver la probabilidad de ganar los casos.

Es lo más importante.

Me interesa la opinión de Carlota.

-A mí también.

-Tiene dos hijos: Pablo, de 14 años y Lorena, de 7.

Los dos vieron cómo el vendedor registraba

el bolso de la empleada, Camila,

y encontraba en él un smartphone.

Además, delante de los menores.

-¿Vos te das cuenta que estás presentando el caso

como si defendiéramos a la empleada

y no a nuestro cliente?

-Todavía no es nuestro cliente.

Y me gustaría mucho más representar a la trabajadora

antes que a un ricachón

que lleva toda la mañana tirándome los tejos.

¿Esta mañana?

Pero ¿está aquí? Sí.

Está esperando a que le digamos si le representamos.

Dice que hasta que no lo sepa, no se va.

Habrá que darse prisa.

No, le vendrá bien desarrollar la virtud de la paciencia.

Así que tranquilos.

-Vos tenés prejuicios con este tipo de clientes.

Yo estoy más acostumbrada.

Insisto, si quieren, me encargo.

-Si los socios no tienen ninguna objeción,

por mí, es todo tuyo.

A mí me parece bien.

Ya que Victoria insiste en llevar el caso,

que se reúna con el señor Echegaray

y decida si hay causa probable y podemos ganar.

-Nada que objetar.

-Una curiosidad.

¿Por qué tienes tanto interés?

-Dijiste dos palabras mágicas para mí.

Divorciado y adinerado.

Chico, me parece que hay que cultivar más el humor...

en este bufete. Era broma.

Bueno.

Pasamos al siguiente caso.

El cliente es un antiguo amigo y vecino de mis padres.

¿Echegaray sigue en el office?

Sí, pero como dijo Carlota, le viene bien desarrollar

la virtud de la paciencia.

No importa que le hagamos esperar.

(ECHEGARAY) Me importa una higa.

Mi comisión es sagrada

y lo único que tiene que hacer es pagarla ya.

Antes de que me cabree de verdad.

Tengo otra llamada, luego hablamos.

Cuánto tiempo, amigo.

Sí.

Te había llamado por la operación en Santa Elena.

Sí, sé que conoces al arquitecto municipal.

Quería pedirte que si podías hablar con él.

(RIENDO) Sí.

¡Hombre!

Sí, claro.

-Perdón.

-Te dejo, que acabo de tener una visión.

Acabo de ver un ángel.

-Pues ya me dirá dónde. Solo estamos usted y yo.

-Lo tengo delante de los ojos.

-Le pasaré el teléfono de mi oculista.

A lo mejor demonio... -Qué miedo.

Eso mejoraría la cuestión. -Hace bien en tener miedo.

Si me permite.

Ahora creo en Dios.

Al vecino no se le ocurrió una mejor idea

que soltar las tortugas en el estanque comunitario.

Pasó lo que tenía que pasar.

Las tortugas se comieron a todos los peces del estanque.

El amigo de mi padre está destrozado.

Acabo de hablar con él.

Es conmovedor escuchar cómo habla

de sus peces... Qué lindas son las tortugas.

Sí, muy lindas.

Eso díselo a los peces.

Es la ley de la naturaleza.

La lucha por sobrevivir.

Los peces grandes se comen a los chiquitos.

Esta es una especie invasora.

Más concretamente...

De la "Tarchemys scripta elegant", originaria de Florida.

Lo natural sería que se comieran

a los pececitos de Florida, no a los de aquí.

-Yo me encargo.

-¡Mm!

Veo que te van los casos de emociones fuertes.

-Me van los peces.

¿Ah, sí?

Sí. Vaya sorpresa.

¿Desde cuánto tienes esta afición?

Me pasé desde los 8 hasta los 15, más o menos,

cuidando de un acuario precioso.

Me podía pasar horas mirándolo.

Me quedaba embobado. Una maravilla de ecosistema.

Digan lo que digan de la memoria de los peces,

a mí me conocían.

Yo les hablaba

y ellos se acercaban

y me escuchaban.

-Qué tierno, ¿no?

-¿Y qué pasó?

-Me rompí los ligamentos cruzados jugando al fútbol.

-No te imagino jugando al fútbol.

-Yo tampoco, jugué un día y mira cómo acabé.

¿Y qué tiene que ver

el fútbol con los peces de tu acuario?

Me operaron, me ingresaron

y me pasé más de tres semanas ingresado.

Y cuando volví a casa,...

los peces estaban muertos.

Nadie se había acordado de cambiarles el agua.

Nadie se había acordado de darles de comer.

Muertos.

Todos.

Supongo que por eso, me cuesta tanto

hacerme cargo de la gente.

-Sos raro.

-(RÍE)

-Un poquito.

¿Esta máquina se va a atascar siempre o qué?

-No es la máquina, son las manos.

-Pues a ver.

Hazlo tú. -Vale.

Déjame a mí.

A ver, apaga.

¿Quién ha sido el imbécil que ha puesto esta hoja aquí?

¿En serio, en serio? -Sí.

-Esto no da ni para papel de calco.

-¿Qué problema tienes?

1.000 folios, un euro, una ganga.

-Por cada fotocopia, hay que usar 100 hojas.

-A Victoria le ha encantado mi compra.

-Pues haz tú las fotocopias.

No se nos da bien. -Sois unas torpes.

Enciéndemela, está apagada.

¿Cómo vas a fotocopiar así?

Es la máquina lo que no funciona.

-Ahora vas y se lo cascas a la jefa.

-¿Nunca te han dicho que calladita estás más guapa?

Cómo es la vida.

Lo que por un lado te da, por otro te lo quita.

O al revés. -¿Perdón?

-Que nunca me habían dado un disgusto y un aliciente

de una forma tan simultánea.

Perderla como letrada es un disgusto

que no termino de asimilar.

Pero tenerla a usted de abogada defensora

me permitiría afrontar el Apocalipsis.

Como un buen plan de fin de semana.

-¿Es un elogio?

-Le garantizo que sí.

-Les dejo, porque tengo muchas cosas que hacer.

-Quédese, no sobra ninguna de las dos.

¿No podrían llevar mi caso entre ambas?

-Si quiere pagar una minuta doble...

-No creo que haga falta semejante derroche.

El señor Echegaray y yo nos vamos a entender muy bien.

-De eso no tengo dudas. Le dejo en buenas manos.

Libre nací y libre quiero ser.

-Después de tantos años, tendrá una idea de que eres así.

-Francisco es muy de estar en sus cosas.

No se fija en las de los demás.

-¿Tan despistado va?

-Igual quiere compensarme por haber sido la otra.

-Maricarmen, no te pongas etiquetas.

Os habéis enamorado y ya está.

-Y hemos ganado en pasión.

Para las amantes, siempre tienen tiempo.

Y eso es lo que a mí me gusta.

¿A quién se le ocurre ponerse a vivir como casados?

-Tendrás que decirle que no quieres.

-Y se lo diré.

Cuando me lo pida.

-¿Cómo que cuando te lo pida, no te lo ha pedido?

-Todavía.

-Todavía.

-Pero lo va a hacer, lo veo en sus ojos

cada vez que lo visito. -Ya.

¿Y qué opina Alba? Tendrás que hablar con ella.

-Es otra de las razones por la que quiere venir con nosotras.

Y yo lo entiendo. Alba es la niña de sus ojos.

-El día va de ojos.

-Pues sí.

Ya lo dice el refrán.

Ojos que no ven, corazón que no siente.

-¿Y qué tiene que ver eso con lo que estamos hablando?

-No sé, es el único refrán de ojos que se me ocurre.

-Ojo por ojo, diente por diente.

-Cuatro ojos ven más que dos.

-Ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

-¡Huy, las 11:10!

He quedado para ir de compras.

Igual venimos a comer.

-¿Con quién?

-Con Mad.

Menuda es Madison.

Esa sí es una mujer de mundo. A mí me gusta.

Se nota que viene de Estados Unidos, tiene la mente abierta.

-Ya.

-Chao.

-Chao.

-Me voy a gastar un ojo de la cara.

Un ojo de la cara...

Tú sí que tienes cara.

¡Cría cuervos y te sacarán los ojos!

Sofi. ¡Qué susto me has dado!

Si no he hecho nada.

Dime.

¿Estás bien?

Te veo un poco rara.

Estaba practicando una cosa que me ha dicho tu coach.

Para tener gratitud de corazón.

Más gratitud de corazón. Ajá.

Suena bien.

¿Y en qué consiste el ejercicio?

Consiste en inspirar y expirar en el corazón.

Así, como con calma.

Imaginar o visualizar

un paisaje, una persona, algo

que te inspire gratitud.

Una persona o una cosa.

No, cosa, no. Un paisaje, una comida.

Algo que sea gratitud.

Que te inspire gratitud de verdad.

Sí.

Un paisaje, una comida... A ti también te cuesta.

A mí...

A ver, es que con...

A ver, es que gratitud sin contradicción es difícil.

Por ejemplo, pienso en Oli. Ah.

Me deja vivir en su casa.

Pero, por otro lado,

me está dando guerra por las noches.

Es como que hay contradicciones.

Pues vaya.

Allí. Sí.

A mí me pasa lo mismo. Me imagino

a Cris y a Álex

y me viene muchísima gratitud.

Pero después, empiezo a pensar,

si les irá bien en el colegio, si se meterán en líos.

Sofi, Sofi, frena.

Te vendría bien pensar en un paisaje y ya está.

Es que no me viene ninguno.

Estás de coña.

No, en serio.

¿Cómo no te va a venir ninguno? No.

Me imagino la oficina o las habitaciones desordenadas.

Sería una excusa para hacer una escapada de fin de semana.

Sí, pero ¿qué hago con los niños?

Estoy intentando visualizar

un aguacate, que es verde

y me da gratitud.

Un aguacate. Sí, un aguacate.

A lo mejor me funciona, porque me gustan mucho.

Vamos a probarlo. No, tengo que trabajar.

Siéntate. Vamos a probar.

¿Cómo es esto? Manos en el corazón.

Inspira y expira en el corazón.

¿Cierro los ojos? Cierra los ojos.

Por la nariz, si puede ser, inspiras.

Y expiras.

Y visualizas un aguacate.

Inspiras.

Sofi. Dime.

¿El aguacate es muy calórico? Sí, un poquito.

Es que entonces,

si me imagino que me va a engordar, ya no...

Ya no me siento agradecida.

Estás estupenda.

Si te imaginaras una hamburguesa, vale.

Han matado a una vaca y la hamburguesa es calórica.

Inspiras.

Imagina el aguacate verde, carnoso.

Y lleno de nutrientes.

Inspiras.

¿Tiene nutrientes el aguacate?

Tiene vitamina E.

¿Eh?

Perdón, no os quería molestar.

Os he visto ahí... No.

Estábamos practicando...

Una técnica.

Una técnica... Para trabajar mejor.

Con aguacates. Para rendir el triple.

¡Ah! Y...

¿Para qué, si ya trabajas estupendamente?

¿O no trabaja bien?

Sí. Lo que dice Sofi.

Tener más gratitud.

Exacto.

Suena muy bien.

A lo mejor podrías enseñarme un día esta técnica.

Sí.

Os dejo con la meditación del aguacate.

Mucho ánimo. Gracias.

¿Le vas a enseñar la técnica de la coherencia cardíaca?

No, claro que no.

Y voy a seguir trabajando. Julia.

¡Ay!

Lorena tiene 7 años y Pablo, 14.

Lo siento más por ella que por él.

La pobre no conoce la maldad del mundo.

-Tuvo que ser decepcionante como padre descubrir

que la persona que crió a sus hijos

haya cometido un hurto delante de ellos.

-Muy decepcionante.

Uno nunca termina de conocer a las personas.

-Son imperfectas, por definición.

-De acuerdo.

Pero hay cosas que se pueden perdonar y otras, no.

Y aquellas que afecten para mal a la educación de mis hijos

no las perdono.

-Me imagino.

No tengo hijos, pero imagino que es delicado.

-He tratado de ser comprensivo con Camila.

Pero tengo mis límites.

-La defensa de Camila va a intentar demostrar

que le tendieron una trampa.

Es lo que ella afirma y se aferrará a eso.

-¿Y adónde pretenden llegar con una falacia semejante?

-Pretenden demostrar que usted elucubró

todo esto para despedirla sin coste.

-Le digo la verdad.

-No, si yo le creo. Pero debe convencer al juez.

-No habrá dificultad en eso. Le sorprendieron robando.

-Eso no es lo que dice en el informe de mi compañera.

-¿Ah, no? ¿Y qué dice ahí?

-Que le registraron el bolso al salir de la tienda

y encontraron el móvil supuestamente sustraído.

-Lo que yo le decía.

-No, no es exactamente lo mismo.

Nadie la vio metiendo el móvil en su bolso.

-Sí que hay alguien que la vio meterlo en el bolso.

¿Qué querría preguntarnos Macarena, que se quedó a medias?

Deberíamos sonsacárselo. Hazle un interrogatorio.

Para eso, eres abogado.

Casarnos tú y yo.

(RÍE) Vaya idea, ¿eh?

¿Te parece una idea muy descabellada?

¿Casarnos? Mm.

¿Tú y yo?

(RÍE)

Pensé que yo sería un buen partido.

¿Quién tiene naves industriales?

El buen partido soy yo.

Que sepas que si me casara contigo, sería por amor.

Pero no dejo de ser un buen partido.

Basta ya con esa tontería.

La hija de uno de los socios,

mi madre, propietaria de naves.

¿Quieres parar, por favor?

Ángel, es una broma.

Lo sé.

¿Qué te ha molestado?

Hay gente que puede pensar que estoy contigo por interés.

A mí me da igual lo que piense la gente.

Ya lo sé.

Lo de tu padre no ha sido fácil.

No, no lo ha sido.

Entiendo que te dé palo que conozca a los tuyos.

No seas tonta, no me da palo que los conozcas.

Hablando de "family"...

-¡Hola, mi niña!

Hola, mamá.

¿Os importa que nos sentemos? A Mad la conocéis.

-Hola.

-¿Qué tal?

Muy bien.

Usted me está diciendo que su hijo

denunció ante un vendedor desconocido

a la persona que lo cuidó desde los 6 años.

-Eso mismo.

-Raro, ¿no?

-No sé por qué, yo no lo veo raro.

-Tenía alternativas más fáciles.

-¿Ah, sí, cuáles?

-Podría haberle pedido a su cuidadora

que devolviera el móvil.

-¿Y por qué iba a hacer eso?

Tiene un elevado sentido de la justicia.

-Con 14 años.

-Así es mi hijo y estoy muy orgulloso de él.

-Entiendo.

¿Usted...?

Perdone que le haga tantas preguntas.

Necesito saber los detalles.

-Por favor.

-Los que nos favorecen, los que nos perjudican.

Estamos en el mismo barco. -No hay mejor tripulación.

-No estoy aquí para juzgarlo, sino para ayudarlo.

-Estoy en manos de la mejor capitana.

-Y que aunque hubiera

algún detalle oscuro en esta historia,

yo nunca lo utilizaría en su contra.

-No tengo nada que ocultarle.

-Y a mí, menos que a nadie.

Yo soy su abogada y así funcionamos los abogados.

-Comprendo.

-¿Entonces?

¿Hay algún otro detalle que tenga que saber?

-Bueno...

Puede que algún detallito sí que haya.

(RÍEN)

Macarena se va a casar. ¿Eh?

¿Qué Macarena? La recepcionista.

-Ay, casarse, un pacto de amor tan "beautiful".

-"Beautiful?"

-Estar dispuesto a reconocer ante todo el mundo

que quieres pasar el resto de tu vida con esa persona.

-A algunos les parece un chiste.

-El matrimonio me parece un chiste.

-Entonces, es cosa de familia.

-No digas eso, el matrimonio se merece un respeto.

-Yo respeto más el concubinato.

¿Mamá?

¿Qué?

¿Sabes qué es el concubinato?

Claro que sí.

Bueno, creo que sí.

¿No?

No sé, tú sabrás.

No entremos en cuestiones semánticas.

Estamos hablando de estar juntos o no.

Y dos personas que se quieren pueden estar juntas

casadas viviendo bajo el mismo techo

o no estar casadas.

Y también pueden estar juntas

sin vivir bajo el mismo techo.

-Cierto, eso es cierto.

Si me disculpáis, yo me tengo que ir.

-Os invito, tortolitos. Gracias, mamá.

-Muchas gracias.

-"Bye".

-Adiós.

"Bye".

Qué graciosa con esto del concubinato.

No sé de dónde lo habrá sacado.

A mí me gusta. Pues te propongo una cosa.

No volveremos a hablar de matrimonio.

En todo caso, hablaremos de concubinato.

Trato hecho.

Mi regalo de boda.

-¿Qué tengo que hacer con todo esto?

-Archivarlo, guapi.

-Tengo muchas cosas que hacer, no me da la vida.

-Te dije que casarse estaba contraindicado.

-Mm, envidioso.

(RESOPLA)

Todo lo que me ha contado debe quedar entre nosotros.

-Cuente con ello.

-No cuente nada a nadie. Podría perjudicarnos.

-Por supuesto.

Y le pido que haga lo mismo.

-El problema no soy yo, Ignacio.

Estoy obligada a la confidencialidad.

Y mi experiencia me dice

que el problema para guardar la información

suele ser el cliente. -Este no será mi caso.

-Le acompaño al ascensor.

-Por favor.

Qué raro. -No la líes, que te conozco.

Ver, oír y callar.

-Yo creo que aquí hay tomate.

Somos amigas, ¿verdad? -Claro.

-Es que estoy en uno de esos momentos

en que necesito una amiga. -Ya la tienes.

-Hay gente que tiene mundo y gente que no lo tiene.

Tú y yo tenemos mundo, eso se nota.

Se lleva dentro. O se tiene o no se tiene.

-Nosotras somos mujeres

de las que van por delante, pisando fuerte.

-¿Puedo hacerte una confidencia?

-Mujer, por favor.

-Hay un hombre que está muy enamorado de mí.

Sí, Fernando. -Francisco.

-Perdóname, me lo has dicho.

Yo también le amo. -Salta a la vista.

-Pero está empeñado en que vivamos juntos.

Y yo no quiero. -¿Por qué?

-Porque soy muy moderna.

-Chicas, yo soy de las que piensan

que la convivencia es enriquecedora

para los dos. -No sé qué decirte.

Soy más de mundo, aunque no sea americana.

-A ver, lo estás haciendo mal.

Lo que tienes que hacer es preguntarte mentalmente.

¿Quién está respirando?

-¿Quién está respirando?

-¿Lo ves? Hay algunas asanas que nos enseñan

que somos pura respiración.

-Entre sudoración y sudoración.

-Eso es porque respiras mal.

-Pero si todo el mundo sabe respirar.

-No todo el mundo sabe hacerlo bien.

¿Conoces la respiración diamante?

-No. Pero lo que tenga que ver con diamantes me interesa.

-Ya, pero no va por ahí.

Consiste en respirar conscientemente.

-Conscientemente inspiro.

Conscientemente expiro.

-Que sepas que esta es la clave del bienestar

físico y mental.

Esto viene muy bien

para aliviar estrés, para relajarte.

Incluso para el sexo.

-¿Para eso también?

-Te lo garantizo.

-¿Tú, con Jorge, bien?

-Muy bien.

-"Wonderful".

-"Wonderful".

-¿No os afecta la convivencia, no os baja las ganas?

-No, las ganas siempre están ahí.

-"Wonderful".

Un momento.

¿Cómo que vas a llevar el caso de las tortugas?

La cosa no va de tortugas, va de derechos.

Ya.

Y una cosita que me pregunto.

¿Por qué te asignan todos los casos contra nosotros?

Lo digo porque es un poquito fuerte.

Ahora, las tortuguitas.

El despido de la cuidadora.

Los niñatos, la mujer que demandó

a Sofía. Porque uno puede con todo.

Te lo pregunto en serio.

Parece que tienes fijación con nosotros.

Mi padre dice que si competimos a menudo

en los juzgados, vamos a madurar antes como profesionales.

Nunca te enfrentas a mí.

¿Te parece una respuesta seria?

Lo digo en serio.

Pues en el bufete se comenta.

-Hola.

Hoy, a lo loco, lo que están tomando ellos.

-Buenas.

-¿Qué tomáis?

(AMBOS) Agua.

Oli.

Qué flojitos estáis.

-No es momento de emociones fuertes.

-Pues a mí sí me apetece una de esas...

El cuerpo me pide...

-Pues ese cuerpecito, que no pase hambre.

Pide lo que quieras. -Relájate.

Tengo ganas de una juerga como la última.

A mí también me apetece. Me apunto.

Con mi casa, no contéis.

Claro, hay moros en la costa.

No, no es eso.

Es solo que Madison es Madison.

Eso. Y los colegas, los colegas.

-Ahí estamos.

Cada cosa, a su tiempo. -Y los nabos, en adviento.

-¡Qué hablas de nabos! ¡Qué dices!

Una juerga y ya está.

-Tu agüita. A lo loco.

(RÍEN)

¿Cerramos la quedada?

¿Qué os parece el jueves?

El viernes seguro que Madison quiere salir.

No, si es por Madison...

Ella, que no sufra.

Y después, el mundo.

-Por mí, el jueves, bien.

Un viernes con resaca se supera. Lo supera hasta Jesús.

(RÍE) ¡Vaya tajada!

¿Ya tenés todo arreglado? -Sí.

Blanquear tres millones es fácil.

-Lo dices como si yo fuera la única interesada.

Tenemos un acuerdo y un compromiso.

Sabías dónde nos metíamos.

-Lo sabía perfectamente, pero no era tan complicado.

Desde lo de Francisco, estamos en el punto de mira.

Esto es una locura.

-Nuestra amenaza son los socios de Fajardo.

A ellos les tenemos que dejar satisfechos.

¿En qué punto estamos?

-La sociedad en Panamá ya está.

Y el contacto en las Caimán está al tanto.

No sé si vamos a llegar a tiempo.

-Tenemos que llegar a tiempo.

-Necesitamos más aliados

que nos proporcionen más sociedades.

-Hoy conocí a un cliente que tiene varias empresas.

-¿Y?

-Puede ser un buen candidato. Lo tantearé.

-Está bien.

¡Ay!

¡Ay!

Hola, amor.

Hola.

No...

te esperaba aquí, pensaba que estaba solo.

No, no, no.

Con Ganesh, nunca vas a estar solo.

Ya, bueno, me refería a ti.

No, conmigo, tampoco.

Ya.

Estás... ¿Estoy?

Te has puesto muy...

Muy...

Estoy estupenda.

Guapísima.

Excitada.

Sí, todo eso.

(RÍE)

Espera, espera.

Hay mucha luz.

Voy a poner un ambiente más íntimo.

Vale.

Pues...

Parece que has tenido un buen día.

Sí, he tenido un día estupendo.

El yoga me sienta muy bien y Maricarmen, también.

Nos hemos descubierto como almas gemelas.

Mm.

La madre de Alba y tú,... Ajá.

almas gemelas. Sí.

¿A que es fantástico?

Me ha invitado a su casa a cenar.

A mí y a las "compiyoguis".

Me parece una noticia estupenda.

¿Ah, sí? Sí.

Te vas asentando.

Haciendo tus amistades. Ajá.

Teniendo independencia. Está muy bien.

¿Y cuándo es vuestra cena de amigas?

No hemos concretado día.

Podrías cerrarla el jueves, que yo tengo planes

y el resto de días estamos juntos.

Tienes una cita. ¿Con quién?

Nada, he quedado con Rodri y con Berta.

¿Con Rodri y con Berta?

Sí. ¿Los tres?

Sí, los tres. Vaya.

¿Qué pasa?

Que no me hace ninguna gracia.

Son mis amigos. ¿Por qué no te hace gracia?

Porque donde hay tres, siempre hay uno que sobra.

Madison, no volvamos con eso.

¿A qué viene esto ahora?

Viene a que yo también me apunto

a la cena del jueves.

Ya quedaré con las chicas otro día.

Ya, pero escúchame, lo del jueves

es un "afterwork" después del trabajo.

Y es simplemente un rato para pasar

tiempo con mis compañeros fuera de la oficina.

Que yo sepa, Rodrigo no es compañero de trabajo.

Las reglas del "afterwork" no deben ser tan rígidas.

Pero Rodrigo es como si trabajase con nosotros.

No, no, no te preocupes.

No voy a desentonar, te lo prometo.

(Jadeos)

Entiende que necesito descansar

y me estoy preocupando con lo del dormir.

Siempre estás agobiada.

Si tanto molesto, me hago la maleta y me voy.

¿No te parece gracioso

que estés tan convencida de que es tan bueno?

-No lo detuvieron a él delante de sus hijos.

-Está completamente podrido.

-Pero eso no es un delito.

Los tres juntos, en nuestro jueves.

Le he contado el plan a Madison y quiere apuntarse.

¿Te importa?

Todo el día tragando

para no tener que estar con movidas.

-Vale, ¿qué quieres hacer?

-Tengo un plan.

A menos que tengas un sospechoso

que haya metido el móvil en el bolso.

¿Tenés un sospechoso?

-Claro que lo tengo.

¿Me ayudas o no?

-Charly es la única que sabe desatascarla.

Te lo imprimimos nosotras.

-Perfecto, pero estos, con papel del bueno.

-Sí, con papel del bueno.

Gracias. -No te atreverás.

-¿No me ves?

¿Has hablado con tus amigos de la fiesta del jueves?

No es una fiesta, Madison.

Es quedar a tomar algo.

Iría aunque no me invitasen.

Me lo creo, me lo creo.

Hola.

¿Ha pasado algo o te has equivocado de botón?

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Derecho a soñar - Capítulo 96

28 may 2019

Dos nuevos casos ponen en actividad al bufete ZL&D. Por un lado, un empresario adinerado ha despedido a la cuidadora de sus hijos acusándola de robo. Será Victoria la encargada de defender los intereses de este individuo con más zonas oscuras de las que aparenta tener. A su vez, Jesús asumirá la defensa de un hombre que acusa a su vecino de haber introducido en su estanque tortugas invasoras que han acabado con la vida de los peces nativos. Al margen de la vida profesional, Maricarmen, que ha trabado amistad con Madison, especula con que la salida de Francisco de prisión pueda llevar aparejado su deseo de irse a vivir con ella, cosa que no desea pues teme que eso acabaría con la pasión entre ambos. Por su parte, un equívoco llevará a Alba y Ángel a, de manera inopinada, plantearse por primera vez si querrían o no casarse. Sofía, no sin dificultad, pone en marcha una nueva técnica recomendada por su coach para trabajar el sentimiento de gratitud. Jorge descubre que la invasora manera de convivir que tiene Madison empieza a acarrearle algunos problemas. Por la noche, Julia sufre las muy sonoras efusiones amorosas de Olivia con Pietro, nuevo amor de esta.

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