Derecho a soñar La 1

Derecho a soñar

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No recomendado para menores de 7 años Derecho a soñar - Capítulo 125 - ver ahora
Transcripción completa

Carlota, estoy enamorado de ti.

Quiero comenzar un proyecto de relación contigo.

Un proyecto de vida, no jugar al escondite.

Ahora mismo, no tengo la cabeza para eso.

-¿Y cuándo la tendrás? -Pues no lo sé.

Necesito que me des otra oportunidad.

Víctor, te pido por favor... Teníamos mucha confianza.

Muchísima intimidad...

No creo que eso haya desaparecido de un día para otro.

Julia, creo que has tomado una decisión precipitada.

Por favor... Víctor, ya, basta, ya.

Lo que queremos es saber qué has estado haciendo

en nombre del bufete.

Trabajando, llevando casos, como ustedes.

No tengo por qué darles ningún tipo de información

sobre mis clientes.

Esa cartera de clientes, ¿la compartes con Ángel?

Sí, ¿y qué pasa?

Ángel no iba a hablar, nunca abrió la boca.

Según tu respuesta, ¿estás admitiendo que a tu amigo Ángel

había que controlarlo?

¿Cuándo pensabas controlarlo?

¿Cuándo hablara de más?

Cuando te hablen de las naves,

no digas que yo las compré y las puse a tu nombre.

-Pero si eso fue un regalo... -No te hagas la tonta.

Eres muy inteligente cuando quieres.

Señora Córdoba, le recuerdo que mentir bajo juramento

es algo muy serio.

Les voy a decir la única verdad que importa.

Francisco siempre se ha portado bien con nosotras.

Nos ha pasado una manutención,

y no ha faltado ni un día a sus obligaciones con su hija.

No dejéis que os arruine la vida, es un mentiroso.

Solo se quiere a sí mismo. Lourdes, entienda que...

Nosotras no... Es mi padre.

Aléjate antes de que sea tarde.

No tienes nada que decirle a mi hija.

Ya le he dicho todo lo que tenía que decirle.

Tu padre no murió de un infarto.

Lo asesinaron.

¿Cómo?

Lo asesinaron cuando intentó denunciar la trama de blanqueo.

Y Francisco lo sabía todo.

(Puerta abriéndose)

(Puerta cerrándose)

Buenos días.

Hola.

¿Cómo has dormido?

No he pegado ojo.

Ya...

Ya te he visto dando vueltas en la cama como un loco.

No puedo parar de pensar en...

En lo que me dijo ayer Victoria, en cómo decírselo a Francisco,

en si es verdad, si es mentira, toda la noche, no sé...

Jorge, no sé, a lo mejor, Victoria...

Pues que todo esto son mentiras para meter cizaña.

Ya sabes cómo es, es su estilo.

No sé, yo no lo tengo tan claro.

Victoria no es de confianza y lo sabes.

A mí, hay algo que me dice que ayer decía la verdad.

Jorge, a ver, una cosa es que don Francisco haya

blanqueado dinero y evadido impuestos

y otra es que esté ocultando un homicidio.

Y de un amigo...

Ya lo sé, y mucho de lo que dice Victoria me parece

una locura y hay momentos donde pienso que es imposible,

Pero no sé, creo que hay algo más.

Yo qué sé, a lo mejor, te estás emparanoiando y...

No sé, puede ser.

Además, es que yo ya... No sé qué me pasa ya hoy...

No sé ni hacerme el nudo de la corbata.

Anda, ven aquí...

Es normal que estés así.

Lo que te dijo Victoria ayer es terrible.

Y bastante bien lo estás llevando.

¿Tú crees? Sí...

Yo estoy aquí para todo lo que necesites.

Ya no me puede pasar nada malo.

Hombre, puedo dejar que me sigas haciendo el nudo,

eso sí puede ser catastrófico.

Entonces, ¿qué vas a hacer?

Hablar con Francisco.

¿Estás seguro? Sí, ¿qué voy a hacer?

No puedo no enfrentarme a él, no verle la cara,

no ver cómo reacciona cuando le digo algo así.

Y...

Si te dice que sí, que a tu padre lo asesinaron, ¿qué vas a hacer?

(Sintonía "Derecho a soñar")

¿Podemos ver una peli esta noche? Claro que sí, "carinyet".

¿No tienes que salir?

No, no voy a ir a ningún lado hoy.

¿Por qué lo preguntas? Entonces...

Podríamos hacer una barbacoa esta noche.

¿Una barbacoa? Buf, no...

Sí, venga, hace mucho tiempo que no hacemos una...

Acuérdate cuando intentamos hacerla aquel día

y fue un desastre, no me acordé ni del carbón.

Pero, a lo mejor... Podría hacerla papá.

Cris, que te conozco...

Todo esto, lo tenías tú pensado, ¿lo tenías planeado o qué?

Venga, porfa, que venga papá a hacer la barbacoa...

No.

Venga, mamá, por favor. Que no, Cris, no.

Mamá, solo esta noche... ¡No! Cris, no.

¿Qué te pasa?

Mamá, que no quiere que venga papá a hacer la barbacoa.

Bueno, no quieren estar juntos, hay que aceptarlo.

Pero a mí me da pena, echo de menos a papá.

Y es normal.

Es normal, pero ya no vive con nosotros.

No entiendo qué mal puede hacer una barbacoa.

A ver, nens...

Cris, ve a llamar a papá para que venga a hacer la barbacoa.

¡Te quiero! Muchas gracias, mamá. Eres la mejor.

Lo sé, que soy la mejor. Anda, coge mi móvil y llámale.

¿Tú estás segura, mamá?

A ver, ¿qué es lo que más has echado en falta

de estos días sin conexión? -Todo.

¿Todo? ¿Puedes ser más concreta?

Algo más definido.

No sé, los mensajes, las fotos...

No, lo más duro es...

Es verme fuera del círculo de mis amigos

y de los planes que ellos hagan, ¿entiendes?

Ya, quedarse fuera de lo que está pasando.

-¿Es eso? -Exacto, sí, que...

Que hagan planes y por no estar conectada,

que se olviden de mí. -Ya, eso tiene un nombre.

Se llama FOMO.

Que fuerte, nunca lo había escuchado.

Son unas siglas en inglés.

"Fear Of Missing Out". Es "miedo a perdérselo".

Es el temor o la ansiedad que produce la urgencia

de estar al tanto de los planes

por miedo a no estar cuando sucede algo divertido

o importante. -Es eso lo que me pasa.

Qué fuerte, hay un nombre para todo, ¿eh?

-Sí, siempre lo habrá. -Sí.

El lenguaje es lo más humano que tenemos

y nos sentimos identificados cuando se acierta con la palabra justa.

Pues el FOMO es lo que me ocurre.

Lo que pasa que yo lo llamo de otra forma, yo lo llamo...

"Miedo a llegar tarde donde nunca ocurre nada".

-No está mal. -Sí.

¿Cómo se cura el FOMO?

Primero, no tomándonoslo a la tremenda.

Al final, es un problema muy común.

-Ya... -No es una enfermedad grave.

Ya, menos mal, ¿no? Porque si no...

¿Pero qué es lo que tengo que hacer para...?

Tu objetivo para la próxima semana es

reducir el nivel de ansiedad que produce tu vida social.

Para eso, tenemos que rebajar el nivel de compromisos.

Bueno, eso no sé si voy a poder, ya te lo digo, ¿eh?

Bueno, sí, vas a poder. Yo estaré ahí para ayudarte.

Ya, pero tú estás aquí, no en mi casa, ¿eh?

Es un problema que tienes que solucionar tú.

Sí, pero no creo que sea muy fácil...

Bueno, yo si...

Si lo ves necesario en algún momento,

o tienes un momento de debilidad,

te voy a dar mi número personal para estar ahí, para ayudarte.

Genial, ¿en serio?

Mil gracias, de verdad, me parece fantástico, gracias.

Una pregunta.

¿Ahora puedo coger el móvil para agendarlo?

-Sí, claro. -No, lo hago fuera, gracias.

¿Vale?

Si me veo muy desesperada, te doy un toque o te mando un whats.

Mejor te llamo. ¡Adiós! Hasta la semana que viene.

Adiós.

Fue un momento horrible, Jesús.

Mi madre está muy resentida.

¿Crees que siente lo que dijo?

¿Crees que papá es un egoísta y un mentiroso y que acabará

haciéndonos daño?

Alba, yo reconozco

que nuestro padre tiene varios defectos

y que ser su hijo no es nada fácil.

Bueno, de hecho, yo...

Muchísimas de las neuras que tengo se las debo a su forma de educarme.

Pero, por otro lado, pienso que papá,

a su manera, a pesar de todos los errores,

es un hombre justo, siempre ha intentado ser un hombre justo.

Dijo cosas muy feas de él.

Hablaba de él como si fuera un monstruo.

Porque está dolida.

Habla desde el dolor.

Te pido que, por favor, no te dejes influir por ella.

Lo mejor que puedes hacer es hablar con papá

y sacar tus propias conclusiones.

Ángel también me dijo algunas cosas de él.

Alba, yo sé que sigues enamorada de Ángel, pero por favor...

No olvidemos que Ángel es un ladrón.

No me gusta que lo llames así.

Mi madre ha recibido la pensión todos los meses

que papá estuvo en la cárcel y después.

Ha hecho la transferencia todos los meses,

dime si conoces a algún ladrón que haga una cosa así.

¿Desde cuándo un ladrón asume las responsabilidades

de la persona a la que robó?

Ángel le ha devuelto todo el dinero a papá,

no se ha quedado con nada. ¿Eso hace un ladrón?

Alba, Ángel todo eso lo ha hecho por ti.

Pero a papá lo ha traicionado. Porque me quiere.

Sí, vale, te quiere, y precisamente por eso...

y ahora, está entre la vida y la muerte.

Puede morir, Jesús. Escúchame, por favor.

Entiendo que Ángel te quiere a ti y que tú lo quieres a él, vale.

Pero no se trata solo de lo que pasa con papá.

Estamos descubriendo que Ángel y Victoria

traman negocios muy turbios.

¿Qué negocios?

No lo puedo demostrar delante de un tribunal,

pero, al parecer,

estaban utilizando el bufete para blanquear dinero

de ciertos clientes que mantenían en secreto.

Antes del accidente, quiso hablar conmigo.

Me dijo que no quería que hubiera más secretos, Jesús.

A lo mejor, quería hablarme de esos negocios.

No lo sé.

Dijo que quería dejarlo todo.

Todo.

Jesús...

¿Crees que lo de Ángel fue un accidente?

Francisco, tenemos que hablar. Lo siento, pero ahora no puedo.

Es solo un minuto. Es que ahora no puedo.

Más tarde, quizás, me espera Lourdes abajo.

Francisco... ¿Qué?

Creo que no estás entendiendo.

Digo que tengo que decirte algo y lo puedo hacer delante de todos

o en mi despacho, ¿qué prefieres?

De acuerdo, pero tampoco es para ponerse así, si...

Si tienes tanta prisa para hablar, vamos.

Adelante.

¿Mi padre murió asesinado?

¿Qué? ¿Qué estás diciendo?

Mi padre murió asesinado.

Y tú lo has ocultado.

A ver, a ver...

Es una locura, por el amor de Dios, ¿quién te ha dicho eso?

Los dos sabemos que se puede provocar un infarto

de muchísimas maneras.

Has perdido el juicio...

¿Quién te ha comentado eso?

¿Depende de quién haya sido tú vas a cambiar tu respuesta?

Jorge, te recuerdo que yo era íntimo amigo de tu padre.

Su amigo del alma, ¿cómo iba yo a ocultarte su asesinato?

Porque ser su mejor amigo no te importó una mierda

a la hora de manchar su nombre y acusarlo de un delito.

¿O se te ha olvidado eso? Eso fue un error.

¿Un error? Sí, sí, un error.

Un error del que me arrepentiré toda la vida.

Pero yo ya he pagado por eso.

Ya he estado en la cárcel.

Y volverás.

Buenos días, Carlota.

Antonio.

Quería pedirte disculpas por lo de ayer.

Son para la ópera.

Las compré para nosotros, quédatelas.

A mí no me gusta.

Gracias.

Gracias por el detalle.

Para eso están los amigos, ¿no?

Adiós, Carlota.

¡Antonio!

¿Qué quieres?

Esto...

Macarena...

Muchas gracias por invitarme a tu boda.

Iré acompañada de mi pareja.

Antonio.

Perdona la tardanza.

-¿Ha ocurrido algo? -No, asuntos de trabajo.

Te he llamado para hablar a solas.

Creo que nos debemos una charla.

Podemos solucionar algunos asuntos sin necesidad de abogados.

Me ha costado mucho venir sin mi abogado, créeme.

Ya me imagino, ya.

He aceptado a venir sola por el cariño que una vez te tuve

y por el hijo que tenemos en común.

Espero que te comportes como el caballero que fuste

y del que me enamoré. -Pides demasiado.

Las cosas han cambiado, Lourdes.

La cárcel y ciertas circunstancias me han hecho cambiar

mi actitud ante la vida. -Todos cambiamos con los años.

Pero no del mismo modo.

En otro tiempo, hubiera llegado a un acuerdo contigo.

Pero ahora, no.

En este momento, necesito gente leal a mi lado.

Nunca has sido leal conmigo.

Y tú tampoco lo fuiste cuando me metieron en la cárcel.

Creo que no te debo nada.

¿Cómo puedes hablarme de esa manera?

He perfeccionado mi egoísmo.

El que no está conmigo, está contra mí.

¿Qué quieres decir?

Quiero las naves.

Es cierto que las compré cuando estábamos casados,

pero si a alguien le diera ahora por tirar de ciertos hilos,

podrías acabar involucrada.

¿Me estás amenazando?

Diría que te estoy asesorando.

Conocías perfectamente mis asuntos sucios.

Nunca me denunciaste, nunca dijiste nada.

-Puedo demostrarlo. -Yo no sabía nada.

Yo ya he pagado por ese delito, no pueden volver a juzgarme.

A ti, sí.

Si sigues presionando con las naves,

conseguiré que termines en la cárcel.

Testificaré contra ti, no tendrás escapatoria.

Yo no era consciente de nada.

Jamás me metí en tus negocios, jamás.

Creía que pagar en dinero negro era lo normal, lo hacía todo el mundo.

Y mucho menos, pensaba que podría tener consecuencias.

Y menos, que manejases semejantes cantidades de dinero.

Hacer creer eso al juez es un poco difícil,

¿no te parece? -Eres un miserable.

Pero yo no soy el juez...

Yo me limitaré a declarar contra ti.

Esta es la verdad y tú sabes que es verdad.

Diré que te beneficiaste de los dividendos

de estas actividades ilícitas

y que no puedes decir que no lo sabías.

-Basta, voy a hablar con Jesús. -No, no vas a hablar con nadie.

-Claro que hablaré con él. -No lo vas a hacer.

Esto queda entre nosotros dos.

Porque si no,

me obligarías a tener que elegir entre vosotros.

Y si Jesús se pone de tu parte y en contra mía en este asunto,

haré lo mismo con él.

¿Serías capaz de meter en la cárcel a tu propio hijo?

¿Quieres comprobarlo? Ponme a prueba...

¿Qué te ha pasado?

¿Cómo has podido cambiar tanto?

Ya te lo he dicho.

Las circunstancias.

Tengo que hablar contigo.

Dime.

Anoche, estuvo Victoria en mi casa.

¿Victoria? Sí.

¿Qué quería? Vino a contarme que...

Que tu padre ha utilizado el bufete todo este tiempo

para blanquear dinero, Jesús.

Esa mujer, de verdad...

Dijo que mi padre no...

No se murió de un infarto, Jesús.

Dijo que a mi padre lo asesinaron.

Y que tu padre lo sabe y lo ha estado encubriendo.

¿Pero qué locura es esta, Jorge?

Acabo de hablar con tu padre ahora.

Le he preguntado qué sabía, ¿sabes lo que me ha dicho?

Te habrá dicho lo mismo que yo, que es una locura.

Exacto, me ha dicho lo mismo que tú, que es una locura.

La única diferencia es que tu padre

me estaba mintiendo a la cara otra vez.

¿Cómo puedes saberlo? Mi padre lo sabía, Jesús.

Mi padre lo sabía.

Tenía que estar al tanto de lo que pasaba en el bufete.

Si no, ¿por qué me iba a llamar después todos estos años en Chicago

pidiéndome que vuelva, que no puede contarlo por teléfono,

que no confía en nadie, que es complicado...

Por eso se lo quitaron del medio. ¿No te das cuenta

de que Victoria te engaña? Todo son mentiras.

Una cosa es que mi padre esté involucrado o le quieran involucrar

en una trama de corrupción, de blanqueo de dinero,

y otra, es que él esté al mando del todo.

Ni que fuera Al Capone, no me jodas.

Lo que me estás contando de...

De la muerte, del asesinato

de Felipe me parece surrealista, vamos...

Pues para mí, no lo es.

Jesús, si lo piensas, yo he pensado mucho,

si te pones a atar los cabos sueltos,

las cosas encajan.

Lo que te ha contado Victoria no tiene ni pies ni cabeza.

Tu padre se murió de un infarto ahí.

Le hicieron una autopsia, es oficial.

Que mi padre haya encubierto el asesinato de tu padre

es absurdo.

Todas las piezas encajan, y muy bien.

Jorge, no sé qué se te pasa por la cabeza,

pero mi padre no es capaz de hacer algo así.

Podría la mano en el fuego por él.

¿Seguro? Segurísimo.

¿Después de todo esto? ¿Después de todo lo que ha hecho?

¿De haber ido a la cárcel? ¿Pondrías la mano en el fuego?

Hablé con él y tuve una charla sincera.

Una charla como hace tiempo que no tenía

y te aseguro que lo de Victoria no son más que calumnias.

¿Quieres abrir los ojos?

¿Quieres quitarte la venda? Aunque sea tu padre.

¿De verdad que crees que tu padre es un pobre señor

incapaz de manipular a la gente que tiene alrededor

con tal de conseguir lo que quiere? ¿Y todo ese dinero?

En las Islas Caimán y en paraísos fiscales, ¿qué?

¿Qué pasa? ¿Que es muy torpe, hizo una transferencia por internet

y qué mala suerte? No te permito que vengas

y me hables de esa manera. Tu padre tiene millones de euros

en negro, Jesús.

No sé cuánto, pero seguro que es mucho dinero

y eso no se consigue solo.

Tiene que tener detrás una organización o lo que sea

mi padre se entrometió y se lo quitaron del medio.

Mi padre puede tener todos los defectos que quieras,

pero no es un criminal.

Jesús, escúchame un momento,

no me escuchas, ni digo que tu padre sea un criminal.

Digo que tu padre cubrió un crimen

y ese crimen es el asesinato de mi padre, Jesús.

Jorge, he tolerado que vengas aquí

y que dijeras estas cosas porque comprendo

el dolor que tienes por la muerte de tu padre.

Pero no voy a aceptar que sigas repitiendo barbaridades

en mi presencia, así que, por favor,

te pido que te vayas.

¿Así vas a afrontar esto?

Dándote media vuelta y sin escuchar ni pensar

ni nada, como ahora te llevas bien con tu padre...

Esto no te conviene ahora. Pues así no solucionamos nada

y nos explotará en la cara. Sal de mi despacho, por favor.

Vete.

Piénsalo, Jesús, quítate la venda de los ojos

y piénsalo, porque yo no estoy loco.

Señor Velasco, ¿usted sabía que su padre padecía

una enfermedad de riñón.

No sé a qué viene ese tema.

Viene a que su padre acudía tres veces por semana

a una clínica para tratarse de dicha enfermedad.

¿Lo sabía?

Sí.

De acuerdo...

¿Sabe usted dónde se trataba?

Señoría, no entiendo qué importancia tiene

para el caso el historial médico del fallecido.

-Explíquese, letrada. -Por supuesto.

El padre del señor Guillermo Velasco

se trataba tres veces por semana en una clínica en Madrid,

y él, usted, tenía conocimiento de ello, ¿verdad?

Sin embargo, el padre del señor Guillermo Velasco

estaba empadronado en Navarra, aunque tenía residencia en Madrid.

¿Sabe usted por qué se empadronó en Navarra?

-No. -¿No?

Vaya, pues yo creo que sí.

¿Usted no sabía que su padre se empadronó en Navarra

aprovechando que tenía allí unas tierras y así, eludir

la legislación de la Comunidad de Madrid

y poder desheredar a su hija sin ningún impedimento legal?

Sí..

Perdón, es que no le he escuchado...

¿Podría contestar a la pregunta, por favor?

Sí.

Él no quería que mi hermana heredara y por eso se empadronó en Navarra.

Gracias. Señoría, no hay más preguntas.

Hola, hijo.

¿Dónde has estado? ¿Por qué no me cogías el teléfono?

Bueno, he estado con tu madre.

Hemos tenido una conversación franca y todo se ha normalizado.

A partir de ahora, tendremos una relación civilizada.

Perdona, ahora hay cosas mucho más graves que me interesan

a parte de tu divorcio, lo siento.

Y creo que sabes a qué me refiero.

Sí, sí, he hablado con Jorge.

¿Y me lo dices así?

Jorge te está acusando de haber encubierto el asesinato

de Felipe ¿y tú me lo dices así, tan pancho?

Victoria lo habrá envenenado de alguna manera.

Si Jorge pudiera demostrar lo que dice,

habría enseñado las pruebas.

¿Qué pruebas? ¿Cómo va a demostrar... ?

Si no ha pasado nada, si es mentira.

Porque es mentira, ¿verdad?

-¿Papá? -Que no, hijo, es verdad, es verdad.

Yo vi cómo asesinaban a Felipe.

Lo vi aquí, por la cerradu... Ah, que no hay cerradura, ¿no?

¡Que no! ¿Cómo va a ser verdad? ¡Por el amor de Dios, hombre!

Eso es Jorge, que está alterado.

Entonces, ¿qué necesitad tiene

de ensuciarte así? ¿Qué? ¿Se ha vuelto loco

con la muerte de Felipe?

No sé, yo creo que...

Que lo entiendo, porque tiene que ser terrible

sospechar que tu padre es un criminal,

que te insinúen que lo han asesinado

y que además, el mejor amigo de tu padre

está encubriendo ese asesinato, es terrible, terrible.

Por eso, yo creo que...

Que tenemos que ser muy comprensivos con él.

Tenemos una responsabilidad con él.

Ya...

Quizás yo sí me he pasado un poquito de la raya

hace un rato.

Le he pedido que se fuera del despacho.

-¿Lo has echado? -Sí.

-No, hombre, eso no se hace. -Ya lo sé, he reaccionado así...

No sé por qué he reaccionado así, he perdido los nervios.

Bueno, tranquilo, cuando acabe todo esto del divorcio,

hablaré con él y todo se arreglará.

No te preocupes, siempre te has portado muy bien con él.

Siempre ha confiado en ti, y con razón.

Estoy muy orgulloso del hijo que tengo.

Muy orgulloso.

Oídas las partes y examinadas las pruebas,

voy a dictar sentencia.

El testamento con firma en la Comunicad Foral de Navarra

queda invalidado y sería el último testamento

con fecha del año 2000 en Madrid el que estaría vigente.

Testamento donde el máximo beneficiario

era don Guillermo Velasco.

Mientras que doña Rosario Velasco únicamente tenía derecho

a la parte legítima.

Contra esta sentencia cabe recurso. Se levanta la sesión.

Enhorabuena.

-Has estado estupenda. -Gracias, bueno...

He tenido un poquito de suerte.

-No, has estado brillante. -Bueno gracias.

Oye, ¿te podría preguntar algo?

Sí, ¿es sobre el caso?

No, no es sobre el caso, es sobre Julia.

Ah, bueno...

-¿Sobre Julia? -Sí, ¿está bien?

Sí, está bien, no sé, ¿por qué?

No, porque le mandé un detalle y no me ha llamado ni nada...

Bueno, no sé, yo no sé qué decirte pero quizás...

El silencio es una forma de contestación, ¿no?

Mira, Berta, te voy a ser sincero porque sé que sois amigas.

Yo creo que Julia se ha equivocado, Jorge no es para ella.

No sé, pero...

Creo que Julia es lo suficientemente adulta

como para tomar sus propias decisiones

y perdóname, pero que hables así de Jorge no me parece bien.

Jorge no la quiere como la quiero yo, Berta.

Ya, bueno, hmmm...

Perdóname pero es que creo que tengo un poco de prisa

me está esperando mi cliente fuera.

Espera, eh...

Te quería pedir si le puedes decir

que me gustaría hablar con ella.

Perdóname que insista, porque no es mi relación,

no tengo nada que ver con esto,

pero quizás ella no quiera tener contacto contigo, ¿sabes?

Yo la quiero y sé que ella me quiere a mí.

No voy a renunciar a ella, Berta.

Perdón, perdón, ¿eh? Pero me parece que...

¿Te estás oyendo lo que dices?

-¿No? -¿Qué?

Es que no me da vergüenza mostrar mis sentimientos.

Es que Julia ya no está contigo, está con Jorge y..

No, no...

-Jorge la ha manipulado. -Bueno, mira perdona.

-Me tengo que ir, me esperan fuera. -Vale, vale...

-Ya hablaremos, chao. -Vale, gracias.

¡Hola!

Hola. ¿Qué pasa?

Esto es para ti.

Es la autorización de los vecinos.

"Por la presente, la Comunidad General de Propietarios

autoriza..."

¡Ay, Julia, cariño! ¡Muchas gracias!

Un momento, el otro día, el presidente de la comunidad

me dijo que andabas acosando a los vecinos.

Sí, hombre, acosando... ¿Cómo lo has conseguido?

Pues hablé con las personas que no quería firmar

y les dije que si no aceptaban...

Es broma, ¿no?

¡Que sí, claro que es broma!

En serio, les dije que si firmaban,

les invitaríamos a un menú en tu restaurante.

Vaya...

¿Las diez plantas? ¿60 personas? 61.

El portero se apunta. Ah...

Pues casi que prefería la otra opción...

Oli, que ya está, que misión cumplida.

Chicos, vamos a celebrarlo, vamos a emborracharnos,

vamos a descorchar una botella de champán.

No sabes la de trabajo que tengo, tengo unos expedientes en la mesa.

Pues esta noche. Vale, esta noche, sí, perfecto.

No quiero ser aguafiestas, pero es que...

Esta noche, la señorita ya tiene un plan aunque ella no lo sepa.

Ah, bueno, pues en ese caso, si la señorita tiene un plan,

yo me retiro prudentemente.

Pero este fin de semana hacemos la cena.

Vale, invito...

No, invito yo.

Vale, invita tú que yo tengo que invitar a 61 personas...

Ajá. Chicos...

Os quiero. Y yo.

Me voy que he dejado la camioneta sola.

Estuvieron a punto de cerrarme el negocio...

Te lo mereces, Oli. Adiós.

Qué bien.

Oye, ¿has hablado con don Francisco?

Sí, sí...

Bueno, más bien, le obligué a hablar conmigo.

No estaba muy por la labor.

¿Y qué tal? ¿Cómo ha ido?

Bueno, lo que esperaba.

Le pregunté directamente si estaba ocultando el asesinato de mi padre

y se puso a la defensiva, me dijo que no,

que Victoria estaba mintiendo...

Pero el que estaba mintiendo es él.

Jorge, ¿y qué es lo que vas a hacer?

No quiero que te metas en problemas.

Pues no lo sé, la verdad...

Sabes que no tienes pruebas. Ya, pero eso me da igual.

Julia, no pienso parar hasta que descubra la verdad.

Cueste lo que me cueste.

(Teléfono)

¿Quién es?

El típico número oculto que quiere venderte algo.

Te veo luego, voy a trabajar. Vale, ok.

Y recuerda que esta noche tienes una cita sorpresa.

(Pitidos)

No te vayas.

Quiero hablar con vos.

Eh... En este momento,

yo no estoy aquí como litigante, señoría.

Sino como un padre de familia

que aún está enamorado de su esposa a pesar de todo.

Padre de familia triste

pero responsable.

Todo proceso de divorcio es penoso, Señoría.

Por nuestra profesión, lo vemos aquí todos los días.

Furias, mezquindades, reproches...

Es parte de las miserias que salen a relucir

entre dos personas que hasta hace poco,

se querían y se respetaban.

Pero un divorcio no es solo la ruptura de una familia,

que es la base de la sociedad,

sino también de los sueños y del trabajo de dos vidas.

Años de esfuerzo y colaboración, de confianza...

Se quedan sepultados en el mismo instante

en que uno pone una firma en un papel.

¿Has traído las escrituras?

Tampoco he venido aquí a hablar mal de Lourdes,

no, no podría, no.

Todos estos años ha demostrado ser una madre excepcional.

Una estupenda esposa.

Una compañera fiel en las buenas y en las malas.

Por eso, en la materia que nos trae aquí

en este contencioso,

yo no puedo alegar nada ni quejarme de nada

ni reclamar nada.

Los bienes económicos que hemos conseguido

en estos años de matrimonio han sido fruto de confianza mutua.

Que queden en manos de uno u otro, eso no tiene importancia.

Lo peor es

la pérdida de las ilusiones compartidas

que ya no volverán.

Eso es todo lo que tenía que decir, Señoría.

Bien...

Tiene la palabra, letrado.

Gracias, Señoría.

Mi cliente mantiene su petición inicial

sobre los bienes del matrimonio a la espera de la sentencia

de este Tribunal, nada más.

¿Eso es todo?

Es todo, Señoría, gracias.

El caso queda visto para sentencia.

Ver a Ángel en esa cama,

tirado con todos esos tubos, la verdad que...

Me partió el alma, sobre todo, por vos.

¿Tú y Ángel erais muy amigos?

Nos llevábamos muy bien.

Muy bien.

Qué tonta soy...

Por eso me preguntaste por él el otro día.

¿Tonta por qué? No digas pavadas...

Todos nos equivocamos todo el tiempo.

Nunca conocemos a la gente, solamente la vemos

y oímos un ratito al día.

Pero...

Victoria, ¿tú y Ángel no...?

¿Qué?

¿Qué? No tengás miedo, preguntáme.

No parecía que os llevarais tan bien,

en el bufete, casi ni hablabais.

Manteníamos las distancias porque en esa oficina,

la gente habla demasiado.

Pero nos llevábamos muy bien.

Ángel es un buen hombre.

Y tiene un gran corazón.

¿Cómo llegaste a conocerlo tanto en estos meses?

No, Alba...

Ángel y yo nos conocemos desde mucho antes

de que yo entrara en el bufete.

No quiero hablar de los detalles de por qué lo mantuvimos oculto.

Pero digamos que... Que era necesario.

¿Tú y Ángel erais...? ¿Qué?

¿Erais amantes?

En las circunstancias en las que él está,

creo que es mejor no hablar de ciertas cosas...

Erais amantes, ¿sí o no?

Sí.

Sí, pero él no... Él no sentía nada por mí.

Nunca hubo amor entre nosotros.

Y no solamente porque lo dejáramos claro,

sino porque, de repente, apareciste vos.

¿Yo? Sí.

Ángel se enamoró perdidamente. Nunca lo había visto así.

Parecía un nene.

Yo te digo todas estas cosas

porque vos me parecés buena persona.

Ángel, por vos, quiso cambiar su vida y la cambió.

¿En serio?

Sí, él, antes, era un hombre oscuro,

ambicioso y...

Y vos conseguiste que cambie. Ya...

Yo lo cambié, pero mientras, se acostaba contigo.

Pero eso no tiene ninguna importancia, Alba.

A veces, hay gente que puede sentirse atraída por otras personas,

hablar, besarse, incluso acostarse

pero el amor es mucho más que eso, es algo...

Es algo inexplicable.

El caso es lo mismo.

No, no es lo mismo, no.

No, hay gente que está dispuesta a morir por amor.

Yo no moriría por Ángel.

Y Ángel no moriría por mí.

Victoria...

¿Tú crees que lo de Ángel fue un accidente?

No lo sé...

No lo sé y no lo quiero saber.

Me tengo que ir, Alba.

Pero como no sé si te volveré a ver, creo que no,

quiero que sepas que...

Quiero que sepas que me llevo un buen recuerdo de vos.

De verdad.

No te vayas, tengo muchas preguntas que hacerte.

No, ya está, Alba, ya está.

No tengo ninguna... ninguna pregunta más para responder.

Te dije todo lo que tenías que saber.

Ángel te ama y te lo demostró con creces.

Solo hay una última cosa que quiero que sepas.

Un consejo que quiero darte.

Mantente alejada de tu papá.

Muy lejos.

Estudiadas las peticiones en base a las leyes

y la jurisprudencia,

este Tribunal desestima

la demanda presentada por la representación

de doña Lourdes Serrano Martín.

Los bienes del matrimonio se repartirán a partes iguales

entre las partes

con usufructo de la casa familiar para Lourdes.

Así como una pensión compensatoria en su favor

de 707 euros con 70 céntimos.

Se levanta la sesión.

Bueno, pues esto es todo.

Así parece...

Cualquier cosa que necesites, ya sabes.

Por favor...

Cuídate.

Tampoco hace falta que os despidáis tanto,

que yo voy a seguir siendo vuestro hijo, creo.

Adiós, Lourdes.

Por nosotros.

Por nosotros.

Paco, ¿qué te pasa?

Nada...

¿Cómo que nada?

No has probado el aperitivo ni el vino.

No me enredes...

Que no te enredo, Paco.

Pero es verdad, mírate la cara.

En vez de celebrar nuestro futuro, parece que estás en un funeral.

Que no me pasa nada.

He tenido un día con mucho agobio, el trabajo, el bufete,

el juzgado...

¡Hija! Qué bien...

Hola. Justo a tiempo para celebrar.

¿Qué celebramos?

Se acabó nuestra pesadilla, Alba.

Por fin, tu padre

es un hombre divorciado.

Por una nueva vida feliz los tres juntos.

Lo siento...

¿Qué le pasa ahora?

¿Qué? Anda qué...

¿Cómo que "anda qué"? Hazlo tú.

Es fácil hablar desde fuera. Álex, mira...

Ve a buscar la ensalada y el pan.

Anda, ve. ¡Ay! Me he quemado...

¿Te has quemado de verdad? Échate aceite.

Ve a buscar la ensalada, va.

Si queréis, también friego, hay Álex para todo el mundo.

Álex, por favor... Cris, id a buscar la ensalada y el pan.

Gracias por invitarme a comer.

No, ha sido Cris, te ha invitado. Ya...

Pero están felices los niños, ¿no? Yo, también.

Me alegro mucho de poder haber vuelto.

Que te quede claro que han sido los niños los que te han invitado.

Estás a la que salta.

Así no hay manera de demostrarte que soy un hombre nuevo.

¿Un hombre nuevo? ¿Después del numerito que montaste

en la terraza con Carlos?

Pues sí, pero perdí los papeles.

Porque te quiero.

Sofía...

¿Tú me quieres?

¡"Nens"! ¡A la mesa!

Vamos a cenar, que está todo listo.

Está aquí la ensalada. La ensalada.

Sí.

Bueno...

Papá, cuando terminemos de cenar, ¿te vas a quedar a dormir?

No lo sé, eh...

Yo creo que hoy no...

Más adelante, seguro.

Dime, cariño.

La ensalada, hay que moverla, no la he movido.

Cariño, no has tocado los espaguetis.

No tengo mucha hambre.

Los he hecho especialmente para ti.

Con albahaca y piñones, como te gustan.

Gracias, pero no me apetecen.

¿Qué te pasa?

¿Por qué has venido con esa carita de disgusto?

Prefiero no hablar.

A veces, hablar es bueno.

Hablas y los problemas parece que pesan menos.

¿Has ido a ver a Ángel?

No, no he tenido tiempo.

¿A ti te importa que Ángel se muera?

Vamos a ver, ¿esto qué es? ¿Un interrogatorio?

Claro que me importa, es un ser humano.

Puede que hayamos tenido nuestras diferencias,

pero de ahí a desear su muerte... Yo no le deseo la muerte a nadie.

Hoy he hablado con Victoria.

¿Y de qué? Si se puede saber...

Pues de cosas... Ah, de cosas.

Mira, Alba...

Victoria me odia.

Está resentida conmigo porque la he echado del bufete.

Hasta va diciendo por ahí

que he encubierto el asesinato del padre de Jorge.

Por Dios, de mi mejor amigo.

Cuando todo el mundo sabe que Felipe murió de un infarto.

¿Ahora no dices nada?

Escúchame de una vez,

esa mujer está resentida contra mí.

Solo quiere hacerme daño.

Y si no me crees,

habla con Jesús.

Jesús te dirá que todo es mentira.

No sé qué te ha podido decir Victoria.

Pero no es verdad, Alba.

Tienes que creerme.

(SILBA)

¿Qué? ¿Qué?

¿Has hecho la compra? Sí.

Buenas noches.

Buenas noches. Buenas noches.

He hecho una compra especial para esta noche.

Ah, muy bien, gracias.

¿Nos vamos? No, es que...

Tengo que acabar esto.

Tengo un lío con los papeles que me han entregado...

Ya, la cosa es que esto es idea de tu jefe, me ha llamado

y me ha dicho: "Mira, Julia está trabajando muy bien.

Entonces, dile que pare, que me entregue mañana el informe

y cúrrate una cena".

Entonces, me he ido al mercado y he comprado un poco de queso,

un poco de foie,

vino...

Pues le dices a mi jefe que muchísimas gracias

porque tengo muchísima hambre.

Y que me quiero ir ya, sí.

Tu jefe es un tío bastante cojonudo, ¿eh?

Tienes bastante suerte.

Disculpe, pero estamos cerrados ya.

Julia...

¿Os conocéis?

Soy su madre.

¿Sabes que papá murió? Sí.

¿Sabes que tienes otro hijo?

¿Sabes qué ha hecho Luis con su vida? No.

Ni si quiera sabes qué cara tiene Luis.

Tienes 24 horas para irte.

Si no, atente a las consecuencias.

Me estás empezando a cansar, voy a perder la paciencia.

¿Qué vas a hacer si pierdes la paciencia?

Más te vale no comprobarlo.

Estoy que igual tengo que cerrar.

Así de fuerte, como te lo digo.

Pero por favor... Me voy a echar a la bebida.

Ayúdame a ser el padre que siempre has querido tener.

Creo que la palabra "padre" te queda un poco grande.

El cariño y los sentimientos no son cosas que domines bien.

No sé si puedo confiar en ti.

¿Te han acusado de extorsión? ¿A ti?

Sí.

Esto es muy grave.

¿Quién puede odiarme tanto?

-Te pueden echar de la adjudicatura. -¿Crees que no lo sé?

Sabes que el ayuntamiento me pide hacer unas obras

que no puedo afrontar económicamente.

¿Me podrías dejar un poco de dinero? Es que me quedo sin trabajo.

Que me siento atraído por ti, vale.

-Mucho. -No sé qué decir, lo siento.

No quiero que cometas mis mismos errores.

Y que te pases la vida esperando a un hombre que no va a despertar.

Y si despierta, a lo mejor está medio tonto.

No sois familia, Alba. No sois familia.

¿No es lo mismo que te pasa a ti con Francisco?

Nuestra madre ha vuelto.

¿La has visto? ¿Te preguntó por mí?

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Derecho a soñar - Capítulo 125

05 jul 2019

Francisco le propone a Maricarmen poner las naves a nombre de Alba y Maricarmen responde con un ultimátum: un solo daño a su hija y lo pagará. Cristina convence a Sofía de que Jose haga una barbacoa en casa, reunión que termina con una gran incógnita. Jorge decide enfrentar a Francisco para saber si ha encubierto el asesinato de su padre Felipe. Berta gana el caso de la hija desheredada, pero un comentario de Héctor le amarga un poco el ánimo. Francisco, decidido a recuperar el poder, amenaza a Lourdes y consigue un divorcio favorable. Alba y Jesús interrogan a su padre, que por ahora logra escaparse de todas las acusaciones. Julia consigue la autorización de los vecinos para la reforma en terraza de Olivia. Alba se topa en la UCI con Victoria, que le aconseja mantenerse lejos de Francisco. Por fin a última hora de la jornada aparece en el bufete una misteriosa mujer que insiste en ver a Julia. Cuando Jorge le pregunta quién es, la mujer responde brevemente: “Soy su madre”.

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  1. Lucia Siciliano

    Hola, quisiera saber porque quitaron la serie derecho a soñar .? O tiene un nuevo horario?

    09 jul 2019