Derecho a soñar La 1

Derecho a soñar

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No recomendado para menores de 7 años Derecho a soñar - Capítulo 123 - ver ahora
Transcripción completa

Me siento sola.

¿Crees que estás enganchada a las redes?

Un poquito sí.

Conozco un "coach" bueno, te ayudaría.

Hoy va a venir mi madre.

Hemos quedado para ir al juzgado.

Hola.

Hola.

Eres muy guapa.

No has salido

a tu padre. -Mamá, por favor.

El caso es que quieres quedarte con todo lo que he construido.

-¿Construido?

Dirás más bien amasado.

-No te llevarás nada, no tengo nada.

-Me voy a quedar

con todo.

¿Estáis liados?

Sí. Estoy saliendo con Jorge.

Por favor, chicas, no digáis nada.

Ya sabéis que aquí estás cosas...

No te preocupes, no vamos a decir nada.

Victoria y Ángel comparten

la misma cartera de clientes,

todos los archivos.

Y...

lo más fuerte es que lo hacían antes de que ella llegaran.

La mayoría de esos clientes son

empresas vinculadas a paraísos fiscales.

Y simultáneamente con sociedades pantalla.

O sea, ¿Ángel y Victoria se conocían desde hace tiempo

antes de que ella llegara?

Eso es.

-Estoy convencida de que el atropello de Ángel no fue un accidente.

Necesitaríamos una parte

de la fachada del edificio porque...

como puede ver, lo comparte con La Camioneta.

-Dos metros, vamos.

Es algo muy simple.

-Cuenten con ello.

-Ay, muchísimas gracias. Sí.

Se lo agradecemos muchísimo.

Pero... con el corazón.

-¿Sabes qué pasa? Que ahora vienen los empleados

y es mejor que nos despidamos.

-¿Ya, no?

-Sí.

Hija, estás agotada.

Mientras Ángel esté en la UCI,

no pintas nada en el hospital. (SUSPIRA)

Necesito ir aunque no me dejen verle.

No puedes estar así.

No puedo estar de otra manera.

No dejo de pensar en él, papá.

¿Tú le viste antes del accidente?

Eh...

Bueno, no exactamente antes.

No, pero sí, sí, le vi.

¿Y estaba preocupado? ¿Estaba raro?

Raro... ¿Raro cómo?

¿De qué hablasteis?

-Alba, cariño, qué pálida.

Seguro que vienes del hospital.

Al final te vas a enfermar.

¿Ya te ha contado tu padre?

¿El qué?

Lo de su ex.

¿Tú la llegaste a ver en el bufete? Sí.

Seguro que apareció dándoselas de señora.

Como si la viera.

Toda soberbia.

Tratando al personal como criados.

Creo que es mejor no sacar este tema.

¿Por qué?

¿No fue así?

-Maricarmen, no es el momento.

¿Cómo que no es el momento?

Llevo media vida callada.

Mientras ella lo tenía todo.

Ahora que giran las tornas,

no me voy a quedar en silencio, ahora la señora voy a ser yo.

No sabía que eso te interesase.

No es que me interese.

Tu padre sabe bien que a mí eso de ser "señora de"

no me ha importado nunca, pero...

-¿Pero qué?

-Que hay que pensar en el futuro, Paco.

Y si consigues la casa, no vamos a seguir aquí amontonados,

con el espacio que tiene.

-A lo mejor es demasiado pronto para hacer esos planes.

Además, no sé si nos veo allí viviendo...

-¿Ah, no?

¿No tenemos suficiente categoría?

-Qué facilidad tienes para convertir todo en drama.

-Pues ya me dirás.

¿Tú has visto, Alba, la cara que ha puesto?

-Alba, yo no he puesto ninguna cara.

Por Dios. Siempre andas con prisas, no tienes paciencia.

-¿Que no tengo paciencia?

Aguantar 25 años a la sombra me parece que es tener paciencia.

-Mira, vengo del juzgado,

de sacarme los ojos con Lourdes.

No tengo ni necesidad, ni ganas de ponerme a discutir tonterías.

-¡Ja! ¡Tonterías!

Lo que digo son tonterías. ¿Y lo que dice...?

¡Basta!

Yo ahora no puedo con esto.

Me voy.

Estás contento.

¡Ay!

(Sintonía "Derecho a soñar")

(Timbre)

Buenos días. Buenos días.

¿Qué haces aquí?

He venido a llevar a los niños al colegio.

Has llegado 10 minutos antes.

A estas alturas no nos vamos a poner en plan puntualidad inglesa.

Además, he traído el desayuno.

Cruasanes, bollos y zumos. Muy bien.

Los niños ya se están lavando los dientes.

José, me gustaría que lo lleváramos todo con un poco de orden.

Últimamente me he vuelto muy ordenado.

¿Ah, sí? No lo sé.

No sé qué has hecho durante este tiempo.

Bueno, básicamente...

acostarme temprano. Ja.

Ya. Esa...

es aquella frase que decía Robert De Niro en esa peli que te gustaba.

Es que De Niro y yo nos parecemos. Ajá.

-¡Papá! -¡Aquí está mi campeona!

-¿Qué tal?

-¡Álex, papá ya ha llegado!

Nos has traído...

Bollos y zumo. -Sí.

Pero ahora no, luego. -¿Los zumos son los que vas a vender?

-Es el nuevo invento, ¿eh?

Remolacha La Pasión, ¿qué te parece?

-Mola. -¿Mola, verdad?

Abrimos esta misma semana.

¿Cómo? ¿Ya? Sí.

No veas qué velocidad.

Mis socios son muy emprendedores, gente de acción.

Ya, José, pero habrá que pedir licencias...

Mira que Olivia tiene muchos problemas con la normativa.

De todo eso se encargan mis socios.

Ya veréis qué pedazo de tienda.

-Los chinos en esto de abrir tiendas son unos cracs.

¿Cómo? ¿Tus socios son chinos?

-Sí.

Chinos, sí. Gente emprendedora,

moderna...

-¿Cómo te sientes?

-Sola.

-Sola.

-Sola y rechazada.

Me siento como...

si mis seguidores me hubieran dado una patada en el culo.

(SUSURRO) Dios, quiero llorar... Quiero llorar.

-Entiendo que tienes Facebook.

¿Y "Fotopic"? -Sí.

-Sí. -¿Algún blog?

-Dos.

-¿Canales en...

online?

-Claro.

-¿Me podrías decir en cuántos

chats de Whatsapp estás metida?

-Pues ahora muchos, en... 40. Sí.

Así, más o menos.

¿Te parecen muchos?

-Me sorprende que puedas seguir...

haciendo algo más en tu vida con tanta actividad en Internet?

-Ya eso mismo me dijo mi madre ayer.

-¿Lo hablaste con ella?

-No, lo subió a Face.

-Eh... Vale.

Berta, lo que es evidente es que desarrollas gran parte

de tu vida social y personal a través de Internet.

-Bueno, como todo el mundo, ¿no?

Vale, quizá sea un poquito más de la media.

Lo admito,

estoy un poquito enganchada. -Vale.

Te propongo a hacer un ejercicio durante dos días.

-Vale. -Y luego, volvemos, lo analizamos

y vemos qué tal los resultados. -Sí, sí.

A todo. Durante a esos dos días,

me gustaría que solo tocaras el móvil

para hacer y recibir llamadas.

-¿No es broma?

-No.

-No.

-Gracias por dedicarme unos minutos.

Que contigo ningún rato sobra.

-Pues nos tenemos que arreglar con el tiempo que tenemos

porque estoy muy ocupada, dime.

-Me encantas en modo profesional.

-Pues hoy no te debo encantar mucho, pero gracias.

Porque he dormido muy poco.

-¿Y eso?

-Nada.

Cosas de aquí, preocupaciones.

-Yo tampoco he dormido mucho.

También estaba pensando en cosas de aquí.

-A ver...

Me han ofrecido un acuerdo.

-¿Quién?

-Bueno, parece que...

quieres que te recuerde...

el nombre del producto...

anticaída para el pelo. -Vale, vale.

-6000 euros de compensación.

¿Qué te parece?

-Pues...

-Me parece una cifra bastante razonable, deberías aceptarla.

-Carlota, para un momento.

Esta conversación la podíamos haber tenido por teléfono.

-¿Sí? -He venido a verte.

-Sí, es verdad que te tenía que haber llamado para que no vinieras.

Pero tengo muchas cosas en la cabeza.

-No te enteras de nada, Carlota.

He venido a verte porque te echaba de menos.

Porque tenía ganas de verte.

Y tú vas

y me tratas como a un cliente del que hay que librarse pronto.

-No... No quiero dar esa sensación, Antonio.

-Pues estás fría como el hielo.

-Bueno, tengo mucho trabajo, nada más.

-Yo no soy un cliente cualquiera.

-Ya lo sé.

No sé qué quieres que haga a esta hora de la mañana.

-Pues si no lo entiendes...

Es que estás más lejos de lo que pensaba.

¿Qué somos, Carlota?

-Ahora mismo solo puedo ser tu abogada.

-Muy bien.

Pues dile a la otra parte que rechazo el acuerdo.

Han vulnerado mi honor.

Han usado una foto mía falseada.

Yo nunca he estado calvo.

Así que quiero su retirada inmediata.

-Bueno... -Y una compensación mayor.

Y ahora que ya hemos hablado, Carlota, de trabajo,

te vuelvo preguntar, ¿qué somos, Carlota?

Me he enterado que vas a una boda sin acompañante.

Y lo normal, para estas cosas, es ir con pareja.

Así que...

me pregunto...

a pesar de lo que ha pasado,

si estaré terriblemente equivocado.

-Berta. -¿Sí?

Aquí tienes la información del catrasto que me pediste.

-Ah. Muchísimas gracias, Carol, me viene genial tenerlo ya.

Voy a mirarlo ya.

-Ciao.

-Chicas, los jefes ya han hablado del regalo de Macarena, de cantidades.

-¿Y a cuánto asciende la broma?

-A 150 por cabeza.

-Pero ¿eso no es muchísimo?

-No preguntes,

es afirmativo, es muchísimo.

-¿Y qué pasa si vas con alguien?

-Pues que sumas.

Si uno es 150, dos 300.

-Pues es demasiado,

no sé si voy a poder ir.

-Tenemos que ir en plan singles, solas.

-Qué decadencia. Todos sin pareja dando tumbos por la pista.

-Alba, te has enterado de que hay

poner 150 E para el regalo de Macarena?

Ah...

-¿No te parece que se han pasado?

Pues... no sé.

-¿Ibas a comprar vestido? ¿O tienes alguno?

Eh...

No lo he pensado todavía.

-Los jefes deberían tener en cuenta que no cobramos lo mismo.

-Vamos a ver, esto tampoco se lo tenéis que decir a ella.

No tiene problema, es hija de quien es.

¿No?

Esos comentarios te los metes donde te quepan.

Y vosotras me parece muy fuerte

que penséis en eso cuando hay un compañero muy grave...

Mirad, Ángel no ha hecho

las cosas bien, pero si alguno

estuviese en coma, seguro que se preocuparía.

-Perdona, pero no pasamos de todo.

¿Ah, no?

-Y aparte de Ángel, hay más problemas.

Ya...

Lo que para ti son problemas, son gilipolleces.

Hola. Hola.

Creo que es esto lo que querías.

Ajá...

Sí, es justo lo que quería.

No sé, no me acabo de creer todo esto.

Mmm... Yo tampoco.

Y sinceramente, me da un poco de vergüenza estar tan feliz aquí,

con todo lo que está pasando Alba.

Y...

¿hay alguna novedad?

Sí, sí, sigue...

Sigue en coma.

¿Mails?

Sí, de Ángel.

Son mails de hace algunos años.

Y mira qué coincidencia, mira quién aparece aquí.

Victoria.

Pero...

¿nuestra Victoria?

Sí, sí, claro.

A ver, me queda hacer unas comprobaciones en el registro...

pero estoy casi seguro.

Por cierto, sobre este tema, también te pido...

máxima discreción.

Sí, sí, claro. Sí.

Tus secretos son mis secretos.

Exacto.

Espero no interrumpir nada.

No. No, no, ya me iba.

Os dejo.

Bueno, Victoria,

tú dirás.

Voy a ser directa porque es muy grave.

Muy bien.

Charly entró en mi ordenador personal.

No solo me parece inadmisible,

sino, como bien sabés, constituye un delito.

¿Y cómo sabes que ha sido ella?

La vi, la vi entrando en mi ordenador.

De todos modos, no creo que estuviera haciendo nada irregular.

Ella tiene la obligación de comprobar

todas las terminales para comprobar nuestro blindaje está funcionando.

A mí nadie me comunicó semejante cosa.

Es que... eso se decidió antes de tu llegada.

Da exactamente igual,

no doy la autorización para eso.

Ya...

Pues no lo sé, veo...

Veo bastante complicado que vayamos a poder hacer contigo

una excepción en la política de seguridad de la empresa.

Resulta que esa política de seguridad vulnera mi privacidad

y no lo consiento.

Estás muy nerviosa, ¿no?

No sé, a lo mejor, hay algo en tu ordenador

que no quieres que se sepa o...

Eso no es asunto tuyo.

¿No lo es?

¿Seguro?

¿Qué estás buscando conmigo?

Tené cuidado, ¿eh?

No te convengo como enemiga.

-Con respecto a tu caso,

me pondré en contacto con la empresa para decirle

que no aceptas la oferta.

A ver qué conseguimos, ¿de acuerdo?

-Muy bien, sé que lo llevarás magníficamente.

-Sé que todo lo mío no puede estar en mejores manos.

-Muchas gracias.

Eh...

-¿Podemos vernos esta noche?

-Pues no lo sé.

Bueno, en cuanto tenga una respuesta,

eh... te lo comunico.

¿De acuerdo?

¿Qué haces? ¿Estás loco?

Te llamo en cuanto la tenga.

-Sí, la respuesta de la otra parte, ya me lo has dicho.

-¿Me puedes soltar la mano?

-Buenos días. -Gracias.

-Su mujer no tendría posibilidades de obtener

la compensatoria si usted que trabajó en la vivienda

o ha perdido oportunidades laborales por el matrimonio.

-O sea... Claro... Si pudiera demostrar...

que no ha movido un dedo,

que no sabe lo que es un contrato, entonces, quizá,

podríamos hacer... -Perdón.

¿Interrumpo algo? Puedo

venir después si queréis. -No, podemos seguir más tarde.

-¿Nos das cinco minutos? -Claro.

-Venía a preguntarte,

¿en quién estás pensando

para representarte en el divorcio?

-Tranquilo, todo está bajo control.

-Te pido que el abogado que elijas no sea sucio, sabes que entre ellos

hay mucho tiburón. -Que no va a haber problemas.

Me voy a representar yo mismo.

-¿Lo has pensado bien?

¿Quién va a defender mejor mis intereses?

-Ya.

Papá, ser abogado y parte te supondrá muchísima carga,

¿estás seguro? -Que sí, estoy preparado.

-Es que, aparte,

de que... -¿De qué?

¿De qué da la sensación? -Papá, lo sabes, muchos jueces

creen que los abogados que se representan

son unos prepotentes, no te conviene parecer un soberbio.

-Puedo correr ese riesgo, ¿mmm?

-No es una buena estrategia, hace muchos años

que no llevas un divorcio.

-Pero qué más da.

Fui el que conseguía mejores acuerdos.

-En su momento.

-Ah, ¿me llamas oxidado? -Eso lo has dicho tú.

Yo no... Te estoy diciendo que hace muchos años...

-¿Ves? Mira que no... Que estoy

en plena forma, por Dios.

Jesús, eso que dices es un insulto.

Te voy a demostrar cómo se lleva

un caso de divorcio.

Voy a arrasar.

-Por favor, papá.

Sois mi madre y tú

los que estáis en este proceso,

no quiero ver cómo arrasas nada.

-Mira, Jesús,

la decisión está tomada por mi parte.

-Buenas. -Buenos días.

-Me gustaría ver a Berta de Beltrán.

-Enseguida la aviso.

-Macarena, no te preocupes, ya estoy aquí.

-Hola, Berta. -Hola, ¿qué tal?

-Tengo que hablar contigo.

-Dime.

-¿No pasamos a tu despacho o...?

¿De qué se trata? ¿Es serio?

-Eh...

Bueno, yo diría que sí.

Mi cliente necesita saber una respuesta.

-Ah. -Amenaza con retirar la oferta.

-Déjalo.

-Acabo de ver en el catastro los asientos del terreno que ofrece.

-¿Y? -(RÍE) ¿Y?

-Que no valen nada.

Son unos terrenos en zona rústica,

alejados de la zona urbana,

de difícil acceso... Eso y nada es lo mismo.

-Lo siento, no sabía el valor de los terrenos.

-Yo... pues...

es la oferta de mi cliente y yo la transmito.

-Ya, puedes transmitirle que la oferta es impresentable.

-Te adelanto que no va a hacer más ofertas, Berta.

Si no la aceptáis, nos ceñiremos al testamento.

-No la aceptamos: no hay acuerdo, iremos a juicio.

(RÍE) Sí.

Ay, ¿te vas ya?

No... Iba al baño.

Hola, Héctor.

-Hola, Jorge.

Bueno, supongo que tendremos que saludarnos, ¿no?

Sí, claro.

Qué curioso, ¿no?

Si no fuéramos gente civilizada, no tendríamos que hacer este paripé.

Se llama evolución, Héctor.

Aunque a veces, ¿sabes?,

preferiría ser como las bestias.

-Bueno...

Ya, pero es que así...

no solucionaríamos nada, ¿no?

-Bueno.

Pero podría ser liberador,

liarse a golpes, ¿no crees?

-Bueno... A mí no me hace falta

rebajarme a ese nivel.

Chicos, ya basta.

Creo que...

no es lugar para vuestros temas.

Y si queréis seguir hablando,

pues a la calle, ¿no?

Muy bien.

Un gusto verte, Héctor.

Un gusto, Jorge.

¿Jorge?

Dime.

Seguramente me vuelva a pasar para que Julia me devuelva mi reloj.

Tu reloj...

Pues no me suena.

¿Seguro?

Me lo dejé en su mesilla de noche.

Debe ser lo único que has dejado allí.

Buenas tardes, Berta. -Buenas tardes.

-Ciao.

Hola.

Hola.

¿Qué haces?

Chus con su madre.

Ah, ¿es su madre? Sí.

"Lurdes".

O Lourdes.

Es superatractiva, ¿no?

Sí.

Y el pelo de él, alucino, unos tanto y otros tan poco.

Tiene un pelo.

Deja los cotilleos que tengo algo importante.

Es la carta de la resolución

de los vecinos. ¿Y?

No todo son buenas noticias.

Hay dos vecinos que no han aceptado.

Entonces, ¿qué hago?

Pues... no sé...

Digo yo que tendremos que convencerles.

No sé, no tengo tiempo, me van a quitar la licencia...

¿A que cierro? No.

No, no vas a cerrar.

Vamos a ponernos en plan positivo y pensar soluciones: pediremos

una prórroga para averiguar... ¿Quién dice

se opone para empujarle?

No, claro que no.

Digo que podíamos intentar pedir una prórroga

para hablar con los vecinos que no quieren.

No sé y si me piden dinero... Parece que todo se soluciona

con dinero ahora.

Vamos a ponernos un poco positivas.

¿Quieres un chupito?

Sí.

¿Un chupito?, que yo me voy a trabajar.

-¿Estás bien, mamá? ¿Todo a tu gusto?

-Sí, sí.

Hace tiempo que no venía.

Ha cambiado esto, ¿no?

-Sí. Sí, un poco.

-No sé... Antes tenía

más colorines.

Ahora me gusta más.

Más sobrio.

-No sabía si te gustaría, pensé que querrías otro tipo de restaurante.

-No, quería venir aquí.

¿No es aquí donde trabaja de camarera...?

-(BALBUCEA) ¿Maricarmen...?

-Sí.

-Sí, viene de refuerzo,

unos días, no viene todos. No está fija, digamos.

-Ah...

-Tú querías venir aquí para verla a ella, ¿no?

Pensé que ese encuentro no te apetecía nada.

-A ver.

Desde luego...

algo muy agradable no es, pero...

Pero sí querría hablar con ella.

Quería advertirle sobre tu padre.

-Mamá... -A ver, no he sido la única

engañada todos estos años.

Tu padre nos ha enredado a las dos.

-¿Y crees que tienes que hablar con ella?

-Tu padre acabará por hundirles la vida, a ella y a su hija.

Jesús, es un mentiroso.

En embaucador.

He estado ciega.

Vamos, no sé ni cómo no me di cuenta.

Desde luego, no consentiré que le destroce la vida...

-Mamá, déjalo ya.

Se me ha pasado el hambre, no sé si ha sido buena idea venir a comer.

-Fuiste tú quien insistió en quedar, ¿eh?

-Quería llevar esto por el camino de la sensatez,

no por donde vas tú.

-También lo hago por ellas.

Por esa mujer y por la chica.

-La chica se llama Alba y es mi hermana.

Y está pasando un mal momento.

Lo último que necesita es eso.

Mamá, por favor,

intentemos salir de todo esto sin perder la cabeza,

intenta un acuerdo, acepta la mitad

de la casa y acabemos con esto ya, por favor.

-No voy a aceptar la mitad de nada.

No voy a perder la casa y no lo digo por su valor.

Lo digo por dignidad que tu padre ha pisoteado.

Lo siento, Jesús.

No voy a ceder en nada.

-Sofía, perdona.

¿Qué haces aquí?

-No pongas esa cara, no he venido a verte a ti, tengo una cita.

Macarena, gracias, ya me encargo yo.

-Vale. -Gracias, Macarena.

¿Me puedes explicar qué haces aquí?

Tú me pediste que me asesorara.

Pues es lo que vengo a hacer:

asesorarme.

Creí que te gustaría.

¿Que me gustaría qué?

Pues eso,

que veas que está bien hago bien las cosas por ti misma.

Y tenías razón porque...

eh... el negocio de los zumos es hostelería, claro.

Y son unos permisos que no termino de manejar

del todo, por eso he pedido cita con Carlota.

¿Con Carlota?

Sí. Espero que sea buena.

Sí, sí, sí. Ah.

Ah, vale, vale.

Y... Oye, una cosa...

Tú que trabajas aquí,

¿hacen precio a familiares?

Ay, por Dios. No sabes qué minuta tiene la tía.

Y otra cosa.

Aquí tienen pinta de...

de mover muchos hilos, necesito agilizar las cosas,

que todo sea para el viernes, ¿eh?

¿Qué te parece?

Mira, que viene.

-Buenos días. -Carlota.

Carlota, ¿te acuerdas de mi exmarido?

-No. Eh... Ex no.

No hay nada firmado y

hasta que no lo hay, somos pareja. -Me acuerdo, Sofía.

Creo que tiene cita contigo.

Sí quieres, pasamos a mi despacho y te cuento los pasos necesarios.

-Adelante, por favor. -Gracias.

"Bueno, José,"

lo primero es obtener una licencia acorde con el...

tipo de negocio que quieras establecer.

Y en esto yo te aconsejo que seas exhaustivo, si no,

luego puedes tener problemas. -Por supuesto.

En los negocios hay que ser exhaustivo, siempre lo he sido.

Pero ¿cómo de exhaustivo?

Te...

-Bueno, a la hora de solicitar la licencia,

tienes que especificar cosas como...

si vas a vender alcohol,

si vas a tener cocina, si va a haber una terraza en el establecimiento...

-Lógico.

Lo entiendo.

-Ajá.

Es que es mejor ser previsor en esto.

Hacer las cosas bien

y con calma.

-Claro.

¿Sabes lo que pasa?

Esto que me estás contando suena...

a esperar.

Hablando en plata.

Bueno, nuestro bufete no se encarga de este tipo de asuntos,

pero, teniendo en cuenta, que tienes relación

con una empleada tan querida como Sofía,

si quieres, puedo llamar a nuestra gestoría

y decirles que se encarguen.

-Como quieras, se estaba encargando la mía, pero...

Así unificamos el papeleo y a lo mejor va más rápido.

¿Crees que podrán tenerlo listo antes del viernes?

-No, esta semana va a ser muy rápido.

Estas cosas llevan tiempo, te tienen que pedir papeles,

datos, ya sabes... -Está todo listo. Está listo,

lo que necesito es tenerla antes del viernes.

Porque se lo he prometido a mi hijo.

-Ah... Bueno.

Yo creo que hasta un niño entiende que hay cosas

que no son ni tan rápidas, ni tan fáciles.

-Ya...d

Esto se tiene que poder arreglar de alguna manera.

Tenemos que apañarnos.

Porque...

Si no entrego los papeles el viernes, que ya están casi hechos,

es posible que tenga problemas con el dinero.

-Perdona, pero no entiendo lo que me quieres decir.

-Es muy fácil.

¿Te gustan los cuentos?

"Cenicienta".

A las 12 de la noches

se le acaba el chollo y...

el carruaje se convierte en...

-Calabaza. -calabaza...

Tal y cual, lo de siempre.

No es que yo tenga un chollo, pero...

Si no resuelvo antes del viernes, es posible...

que la magia se acabe.

-No sé qué decirte, pero te aconsejo que no mezcles los cuentos de hadas

con algo tan serio como es montar un negocio.

¿Eh?

Creo que deberías pensarlo todo muy bien, dar...

uno a uno...

todos los pasos que marca la ley...

con sus plazos... -Por supuesto.

Y bueno...

Creo que todo esto está en tu mano.

-Y en la vuestra que me vais a echar una mano.

-Por supuesto.

No te preocupes.

-Vale.

¿Me haces ese favor? Y lo tengo antes del viernes

Yo hablo con la gestoría.

Pásame luego su teléfono.

Gracias, ¿eh?

-Nada.

No sabes lo que me has ayudado.

¿Te estás poniendo colirio?

Sí.

Tengo los ojos rojos e hinchados.

Me imagino que debe ser muy difícil para vos, ¿no?

¿Sabes algo del estado de Ángel?

Que sigue igual.

¿Pudiste verlo?

Lo intento.

Siempre que puedo.

El lunes me dejaron pasar.

¿Sabes que eres la única persona que realmente se ha preocupado por él?

Bueno... Es lo mínimo, ¿no?,

somos compañeros.

No está saliendo, Victoria.

No sé si va a salir de esta.

No remonta el coma.

Los doctores dijeron

que a la mínima mejoría irían retirando algunas de las máquinas.

Pero no han quitado ninguna.

Tendrías que haberlo visto.

Tan pálido...

Tan frío...

Era como si estuviese dormido, pero no...

No porque...

porque... lo sacudías y no abría los ojos.

Estaba allí, pero sin estar.

Por eso le hablé al oído por si...

desde el lugar en el que esté puede escucharme.

Es... Es horrible.

Es espantoso.

Alba.

Me gustaría

contarte una cosa. Ay, perdón.

Necesito esconderme un rato, qué angustia.

José está a punto de salir

del despacho de Carlota y no quiero que me vea, ya lo vi

cuando ha llegado y qué mal rato.

Le dije que no viniera aquí y él va, y viene.

Entiéndeme, yo a José le quiero, claro.

Berta. Hola.

Oye, ¿qué tal con el "coach"? Sí.

Muy bien, encantador. Majísimo, muchas gracias por el contacto.

Espero que te ayude.

Sí, me ha venido muy bien para...

soltar lo que tengo dentro, expresarme y demás... y genial.

Seguro que te ayuda a que veas otro enfoque de la vida.

Sí...

Importante: haz lo que te dice.

Seguro que te ha puesto deberes.

Mmm... No.

La verdad es que no, no me dijo nada.

Ah, pues qué raro.

Ya, bueno, supongo que todavía no...

no ha acertado bien a ver cuál es mi problema...

No... No creo, no.

Ya, bueno...

Perdón, es que... Muchas notificaciones.

Sí, pero paso de ellas totalmente.

Venga, hasta luego.

Ciao. Ciao.

Hola.

Ya te ha contado, ¿no?

Eh... No.

Me he cruzado con Héctor.

Ah... Y... ¿qué tal?

Bueno, ha venido al bufete a hablar con ella y...

No sé, ha estado bastante idiota conmigo.

¿Idiota?

Sí, sí.

A ver, sabía que estaba picado, ha intentado...

buscarme y le ha salido mal.

Ha estado en plan machito alfa marcando el territorio.

Patético.

No sé, un poco raro esto que dices.

¿Raro por qué?

Bueno, Héctor no es así, todo lo contrario.

Y no sé, no me cuadra.

Puedes ir a preguntarle a Berta.

No, no digo que no te crea, solo digo que...

No sé, Héctor no es así...

Me sorprende, ya está.

A lo mejor, no le conoces tan bien como tú crees.

Por cierto, quiere que le devuelvas su reloj,

que, por lo visto, se lo dejo en tu mesilla.

¿Nos vemos luego?

"¿Ya te vas?".

Sí.

Tengo que salir a los jugados,

es la primera sesión del divorcio de mis padres.

Mmm...

Y... ¿cómo lo ves?

Negro.

Estoy tratando con uno y con otro

que la situación no se desquicie, pero...

me parece que vamos directos al desastre.

Tú ya sabes,

mantente tranquilo, sereno...

porque me da a mí que el único que puede mantener la calma eres tú.

Hoy no sé si voy a ser capaz, te lo digo.

Seguro que sí.

Venía a comentar una cosa. Dime.

Me gustaría que estuviésemos los tres, pero Carlota está ocupada.

Sí, creo que está con el marido de Sofía.

¿Crees que tendría que ir a saludarle?

Es que no sé qué hacer.

A lo mejor a Sofía le incomoda.

No... No creo que haga falta. Da igual.

Tampoco tengo tiempo.

Lo que te quería decir es...

que he hablado con Victoria.

Y...

Esta tía no es nada tonta.

Sabe perfectamente que estamos detrás de ella y...

La cosa se ha puesto un poco tensa.

Ha habido un momento que...

he estado a punto de perder los papeles y...

y empezar a pedirle explicaciones, pero...

Me he calmado y he pensado que no debía hacerlo solo.

Has hecho bien.

Tenemos que estar los tres.

Sí, sí.

Al final es la firma quien le pide explicaciones, no un socio.

Oye, Jorge, gracias

por la investigación que estás haciendo.

No me las des.

Lo de limpiar el bufete ya es algo personal.

Ya...

Bueno, ahora sí.

Me tengo que ir. Perdona, una última cosa.

Dime.

Tú...

¿Tú crees que tu padre, a lo mejor,

tiene algo que ver con Ángel y Victoria?

¿Has encontrado algo?

No. No. No, no, no.

No sé, simplemente, mira...

Mira cómo está saliendo todo,

cómo se están las cosas... Me recuerda a lo de tu padre.

Jorge, yo, sinceramente,

creo que mi padre no tiene nada que ver

con lo que hacen estos dos.

Él y Victoria no se tienen la menor simpatía.

Y con Ángel, ni te cuento.

Lo sé...

Lo sé y entiendo lo que me estás diciendo y lo sé, pero...

piensa una cosa...

Hace cuatro, cinco meses...

¿Quién hubiera dicho que estaría metido en algo así?

Nadie.

¿Y al final qué pasó?

Solo digo que a lo mejor no hay que confiarse, solo eso.

Jorge, te contaré una cosa que no sabe nadie.

Me parece que debes saberla.

Ángel, como abogado de mi padre,

sabía hasta su última implicación en lo de las Caimán.

Le tenía...

Como se suele decir, le tenía cogido por las pelotas.

Ya...

Ángel le chantajeó hasta tal punto

que se quedó con todo el dinero de mi padre,

un dinero que mi padre no podía reclamar, evidentemente.

Así que su relación es pésima.

Dudo muchísimo que mi padre tenga nada que ver con él.

Gracias.

Por...

Por compartir esto conmigo.

Ahora sí que me tengo que ir. Claro.

Mucha suerte.

-Qué bien coincidir contigo viniendo a los juzgados.

-Es lo que tiene que estemos en el mismo juicio.

-Pero no hemos coincidido en ningún caso, ¿no?

-Bueno, porque hacía tiempo que no vestías la toga.

-Sin embargo,

no paro de escuchar cosas buenas sobre tu trabajo.

-El otro día, cuando me llamaste cartero, no parecía que pensaras eso.

-Estaba enfadado.

Hombre, por Dios. -Ya...

-Dos cafés y la cuenta, por favor.

¿Te ha afectado mucho lo de cartero?

Te pido disculpas.

-No, no me has ofendido, no te preocupes.

-De verdad que me llegan cosas muy buenas de ti.

Me gustan...

los abogados audaces.

-Te conozco desde pequeño, quién me iba a decir que te iba a felicitar

por tu trabajo, entre colegas.

-Te lo agradezco mucho, pero igual cuando salga la sentencia,

no tendrás tantas ganas.

-Sé valorar una buna defensa

aunque vaya en mi contra.

Es una pena.

-¿El qué?

Tú te encuentras cómodo en el bufete de tu padre, ¿verdad?

-Sí, no estoy nada mal.

-Supongo que él querrá

que madures desde abajo, lo cual está muy bien,

lo reconozco, pero...

A lo mejor te deja ahí más tiempo que a los demás

para que no os acusen de enchufismo.

-Me da la impresión de quieres llegar

a algún sitio, pero no sé adónde.

-Sí que quiero llegar a algún sitio.

Gracias.

-Gracias.

-Es una pena...

que un abogado como tú...

joven, con garra...

con posibilidades,

se pase años arrastrando el culo llevando casos de herencias,

divorcios, riñas vecinales...

-Ese es nuestro trabajo. -Bueno,

de unos más que de otros.

No me gusta la gente que se conforma con eso.

Yo quiero abogados con ambición.

Que ganen casos.

Que quieran ascender, que quieran acabar

siendo socios del bufete.

En tu bufete eso te costaría sudor y lágrimas, ¿vedad?

-¿Qué me estás ofreciendo?

-He retomado las riendas del bufete y quiero ponerlo en primera línea.

Y necesito a los mejores.

-¿Y contarías conmigo?

-Bueno, entras del todo en el perfil de lo que busco, sí,

pero, claro, eso...

depende de lo inteligente que seas.

-Y... ¿cómo valorarías eso?

-Quiero la casa.

No quiero medianías.

No quiero repartos

que me obliguen a dar lo que es mío.

-Soy el abogado de Lourdes.

No puedes pedirme que vaya en contra de sus intereses.

-No, no, no. Yo no te pido nada.

No... No, no.

Te estoy ofreciendo

que entres en mi bufete...

con las posibilidades que eso tiene, ¿mmm?

-Bueno, vamos a tomarnos el café,

que no quiero llegar tarde. Si algo valoro...

es mantener las formas.

(Timbre)

Hola.

Pasad.

Sí que habéis venido tarde, ¿no?

-Papá nos ha llevado a merendar. Ah.

Nos hemos puesto hasta arriba.

-Creo que no voy ni a cenar. -Ni yo.

Vaya, pues espero que no haya sido a base de...

bollería industrial y chuches. Nos ha llevado a una pastelería.

-Artesanal, además. De lujo.

Y he aprovechado la merienda

para explicarles por qué

no podemos abrir la tienda esta semana.

-Ha sido un poco bajón, pero...

todo sea por hacer las cosas bien.

-Que... Me voy a mi cuarto.

Así aprovecho ahora un ratito.

-Yo también, no he terminado los deberes.

Vale, hasta ahora.

¿Qué ha pasado con Carlota?

Nada, qué va a pasar.

Me lo ha explicado todo bien clarito.

Que es muy maja, por cierto.

Ya...

Se puede saber por qué de todos los sitios donde podías ir

has ido a mi trabajo.

Pues sí.

Mira,

he ido para que veas que estoy haciendo las cosas bien.

No tener que estar demostrándolo siempre.

Que lo veas por ti misma.

Tú me pediste que me asesorara, ¿no?

Sí. ¿Lo ves? Me ha asesorado

y me ha explicado qué tengo que hacer.

Todo el papeleo, los permisos, a hacerlo como Dios manda.

A ver si así esta vez acierto.

A ver...

Tengo la sensación de que contigo no acierto aunque lo haga al milímetro.

¿Conmigo? Sí.

Me lo he ganado a pulso, lo sé, es verdad, pero...

(SUSPIRA)

Sofía, yo he cambiado.

Me da la sensación que la sigue igual eres tú.

¿Yo igual? No. ¿Igual cómo?

Pues desconfiando de mí, Sofía.

Me lo he ganado, es verdad.

Lo reconozco, pero, ¡leches!

Solo te pido un poco de confianza, un poquito, ¿eh?

Y confiar en alguien es

eso, creer

en la gente que quieres.

Mira, yo no sé si ese tal Carlos te querrá, espero que sí,

Pero estoy convencido

de que no te quiere ni una milésima parte de lo que te he querido yo.

-En este análisis patrimonial estos datos sí son pertinentes.

Y mucho más bajo un régimen de gananciales.

Así que continúe, por favor. -Gracias, señoría.

Terminada la parte correspondiente a la finca de la costa,

¿existe alguna otra propiedad

en forma de bien inmueble?

-Sí.

Hay unas naves.

-¿Naves industriales?

-Sí, unas naves en un polígono empresarial, en las afueras.

-¿Puede decirnos cuántas son o a cuántos metros asciendes?

-No.

La verdad es que no.

No las vi jamás.

-Sin embargo,

que son suyas.

-Me consta que él las compró.

-¿Cuando dice "él", se refiere a Francisco Zabálburu,

aquí presente? -Así es.

-¿Cómo es posible

que se compraran sin su firma?

-Bueno... Hace años

Hace años firmé un documento notarial para que mi marido se ocupara

de todo nombre de los dos.

Cómo iba yo a saber...

No me daba muchas explicaciones

y yo tampoco se la pedía.

Confiaba en él.

-¿Y usted creía que estas naves

formaban parte del patrimonio familiar?

-Claro.

Pero después me enteré que se las compró a otra persona.

-¿Podría decirnos quién es

el actual titular de la propiedad de esas naves?

-Sí.

Se llama Maricarmen Córdoba.

Es su amante.

(Televisión)

"Está aquí porque nos conviene que se cumpla lo que papá dijo".

"Que no nos separen".

"Mientras a la trabajadora social le cuele,

vamos tirando".

Esta temporada está mejor.

Sí.

"¿Qué hace esto aquí?".

Se nota que tienen más presupuesto y...

no sé, a mi me... Bueno, algunos casos están un poco...

Ya.

¿Y quién hablará con el logopeda

de Miguel?".

"De eso se trata".

"Organizarnos".

¿Estás enfadado?

No...

"¿Qué no entiendes?".

"A ver, ¿tenemos un padre o no

tenemos un padre?". Bueno.

Y...

Me quedo más tranquila.

Te estoy diciendo que no estoy enfadado, ya está.

¿Vale? No me pasa nada.

Y si no te pasa nada, ¿por qué lo dices con esa cara?

Porque no estoy enfadado.

Antes sí me he enfadado con lo de Héctor.

Lo que me pasa es que tú encima me dices que no te lo crees...

y me frustra... ¡No! No.

Me molesta. Jorge, no.

No te he dicho que no te crea. Te he dicho que me ha sorprendido.

Además,

que si la actitud machote marca territorio era

una de sus sorpresas, me alegro más de haberlo dejado.

No sé, es que me...

Me he puesto celoso.

No lo he encajado bien y sé que es una tontería.

Ya está. Si es una tontería, ya está.

Yo estoy con quien quiero estar.

Pues supongo que ya...

Ya se le pasará el enfado al...

"pequeño letrado" en algún momento.

Jorge.

Quiero decirte algo, pero no te enfades.

Vale. Eh...

En parte me siento...

un poco culpable por la reacción de Héctor.

¿Tú?

Sí.

No sé, le di...

Le di demasiada seguridad y su decepción será el doble.

¿Y?

Él me preguntó varias veces si...

si me gustabas,

yo le dije que no.

Y nada, no es justo, le mentí.

Y... Por eso he quedado con él.

Mañana.

¿Has quedado con él?

¿Y para qué?

Bueno, no sé, no quiero que esto acabe así,

quiero cerrarlo bien y ser clara.

Y le devuelvo el reloj.

El reloj.

¿Te parece mal?

Mmm... No. No.

Haz lo que quieras, simplemente,

que no me parece que se merezca una explicación

viendo la actitud que está teniendo.

¿Qué quieres decir?

Nada, que...

Que hagas lo que quieras. Obviamente, yo no te prohíbo

que le veas ni nada,

eso es obvio. Simplemente,

que con lo que ha pasado hoy,

me cuesta encarjarlo, no lo entiendo...

Jorge, lo encajas como puedes.

Yo voy a quedar con él, no te pido permiso.

Por supuesto, no tienes que hacerlo.

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Derecho a soñar - Capítulo 123

03 jul 2019

Jesús intenta conciliar posturas entre su padre y su madre, pero no es posible, ambos quieren guerra. Jorge sigue investigando alrededor de Victoria y su relación con Ángel. Alba está muy afectada por el estado de Ángel y le molesta que los demás no. Héctor y Jorge tienen un tenso encuentro, y Jorge acaba enfadándose con Julia. Berta tiene su primera sesión con el Coach, que le sugiere no usar internet, pero ella no lo cumplirá. Sofía aconseja a Jose buscar asesoría antes de comprar el local, y él la busca en el bufete donde ella trabaja. Sofía está disgustada y él le reclama confianza. Francisco y Lourdes se ven delante del juez. Antes, Francisco ha intentado chantajear a Rodrigo para que le ayude en el juicio. Lourdes saca las naves a colación, y Maricarmen será llamada a declarar.

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  1. pilar

    si igual aqui sale como lo emiten por la tele

    05 jul 2019
  2. Estelas

    pero en la televisión española también lo dan así?

    05 jul 2019
  3. pilar

    supongo para que termine antes.

    05 jul 2019
  4. Estelas

    porque están dando un capitulo y una parte de otro? que es lo que pasa por favor que alguien conteste algo

    04 jul 2019