Derecho a soñar La 1

Derecho a soñar

Lunes a viernes a las 18.15 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5305444
No recomendado para menores de 7 años Derecho a soñar - Capítulo 119 - ver ahora
Transcripción completa

¿Me cierran el negocio?

Si no cumples la nueva normativa de salida de humos

en un plazo de 30 días, sí.

-Ángel ya no es de fiar, nos puede poner en peligro.

-No traicionaré a Ángel.

-Es Ángel el que nos va a traicionar a todos.

-Le he reingresado el dinero a tu padre.

No te felicitaré por algo que tendrías que haber hecho hace mucho.

Lo hice para proteger los intereses de tu padre.

¿Qué crees que habría pasado

si hubiese recibido ese dinero estando en el punto de mira?

-Ella firmó una cláusula que permitía el retoque.

-Sí, pero unas fotos como estas no se olvidan.

Mi cliente tiene una carrera profesional.

-¿A quién se le ocurre firmar un contrato sin leerlo, señora letrada?

-A ver, te hacía mucha ilusión.

-No, Rodri, soy lamentable.

-Aquí podemos ver que es el señor Vizcaíno

en actitud cariñosa con una mujer que no es su prometida.

¿Cómo no se va a entender

que plante al novio que le ha puesto los cuernos?

-No tuvo importancia, ella no lo sabía.

-¿Cuándo pensaba contármelo?

-Creí que no era importante.

-Estoy en condiciones de coger las riendas de la familia otra vez.

No, no. No sabes lo que he cambiado,

en tan poco tiempo.

Tan poco tiempo para ti, ¿no?

Para mí y los niños no ha sido poco tiempo.

Me gustaría trabajar donde se me valore

por mi trabajo,

y no por los rumores de estar liada con el jefe.

Yo pensaba que...

para ti era algo más que "el jefe".

Fuera podremos ser amigos.

Haré la entrevista.

Lo mejor que pueda, a ver si me sale.

Estoy segurísimo de que vas a conseguir el trabajo.

Sabes lo que siento.

No sé si voy a poder disimularlo, si lo voy a superar...

Por eso he pensado en una solución para el problema.

Me voy.

Dejo el bufete.

Sigo sin poder creerme que se vaya.

A lo mejor no lo dice en serio.

No me extraña que lo haga.

Tras lo que hizo, se debe de sentir muy ridículo.

A mí me pareció muy bonito. No era oportuno, peor era amor.

Ojalá todos los hombres fuesen igual de valientes.

Ya, pero no le ha servido de nada.

Igual se tienen que ir los dos.

Es diferente que me vaya yo a que se vaya él.

Este bufete lo fundó su padre y también le pertenece.

Y es lo único que le queda

porque vendieron la casa familiar.

Desde luego, si su padre estuviera vivo...

Para su padre el bufete era muy importante.

Jorge es muy apasionado del trabajo, no entiendo por qué renuncia así.

Yo sí lo entiendo: no está a gusto y un cambio de aires viene bien.

No estarás diciendo que también te quieres ir, ¿no?

Con todo, ganas no me faltan, Sofi.

Lo de compartir techo con Ángel me pone de los nervios.

No debe ser fácil: padre, hermano, ex...

Me persigue, no puedo ir sola ni al baño.

Pobre, se le ve muy afectado.

Bueno, cambiemos de tema.

¿Jorge sabe que te vas?

No, todavía no lo sabe.

Cuando me dio la noticia, me quedé tan en choque no se lo dije.

No me extraña.

No sé, igual lo dijo así, sin pensar, y luego cambia de opinión.

Una cosa, Julia, si él se va, tú no tienes que presentar la dimisión.

No, no tendría por qué, la verdad.

Pero, bueno, no sé, ya he dado voces

y me han ofrecido una entrevista como abogada.

Ay...

(Sintonía "Derecho a soñar")

Tino, me estás poniendo enferma.

Porque mires fijamente no va a ir más rápido, es un antivirus.

-No quiero que vaya más rápido, ¿cuántas amenazas tiene?

-A ver, necesito formar un equipo de investigación.

Toma, Charly.

Repártelo con Carol, Daniel...

¿Cómo lo tenéis hoy para empezar?

-Cuando quieras.

-Yo lo tengo bien.

-Si es urgente, puedo hacer un hueco para darle prioridad.

-¿Sabéis lo que es eso?

-Revistas, un montón de revistas.

-La revista que publicó el artículo de Berta.

Si a eso se le puede llamar artículo. -Gracias, Charly.

-¿Qué buscas?

-Quiero que hagáis un análisis detallado de cada número.

Y no precisamente

para poneros al día de los cotilleos de los seudofamosos.

-Si no quieres que busquemos eso, tú me dirás.

-Os estoy pidiendo que investiguéis a los redactores

para saber si trabajan con contrato,

si cobran en negro, si hay falsos becarios.

Qué tipo de publicidad usan, si es sexista,

abusiva, ofensiva.

Si ha habido un cambio de dirección, despidos improcedentes.

En fin, lo que sea.

Lo que os estoy pidiendo

es que hagáis un trabajo fino,

de esos que no se notan aparentemente, ¿de acuerdo?

¿No os parece increíble que aparezca como si nada?

Yo ya os lo conté, mi madre se fue de casa y no apareció nunca más.

Sofi, puede ser mucho peor. Ya, ya.

Si no fuera por Jesús,

seguiría pensando que soy huérfana de padre.

Visto lo visto, casi que mejor. Pero vosotras

sois conscientes de que no es normal, ¿no?

No. No, para nada.

Hola, cariño. Hola.

Hola.

Tenía ganas de verte.

¿Te preparo otro té?

No, gracias.

Podríamos charlar un poco.

Estamos hablando de cosas muy importantes del bufete.

Otro día, ¿vale?

Claro, otro día.

Hasta luego. Hasta luego.

Alba, por favor, qué dura has sido.

No sé, podías comportarte un poco. Me he pasado, ¿no?

Sí, creo que sí.

Es tu madre, no lo tendrá en cuenta.

Ya.

Ser madre tiene que ser un mundo.

Sí, es un mundo, la verdad que es un mundo.

A muchas madres nos pasa eso.

Bueno, y a muchos padres, excepto José, que...

Fue capaz de abandonarnos. Sofía, hay de todo, padres y madres.

Ya está, lo importante es aprender,

intentar volver a levantarse,

disfrutar un poco de la vida.

Tienes razón.

Si no hubiera sido por vosotras y por mis hijos,

no habría tenido fuerzas.

Pero ahora que estoy tan bien, estoy con Carlos tan a gusto, aparece.

Pero nadie te obliga a volver con José.

Una cosa es que tus hijos le quieran ver, es normal, es su padre.

Sí, sí.

Crecer sin padre es muy duro.

Te lo digo por experiencia.

No, a ver, yo lo entiendo.

También te digo una cosa, de mayores se van a dar cuenta de todo.

Van a saber quién estuvo

en los buenos momentos y en los malos.

Eso espero.

Los niños no son tontos. No.

No sé, tengo miedo, ¿y si nos vuelve a abandonar?

O si ha saldado la deuda con algún chanchullo de los suyos.

Ya, pero ahora ya estás prevenida.

Como has aprendido, no te pasará.

Sí y, no es por defenderlo,

ha vuelto cuando le va bien económicamente.

Sí, sí, es verdad.

Hubiera sido peor que hubiera vuelto con algún lío.

Le tengo que dejar ver a los niños.

Es como...

Tómate tu tiempo, no te agobies.

¿Preparo café?

-No entiendo, ¿esta reunión no la convocó Jorge?

-Sí, pero habrá alguna razón por la que se esté retrasando, digo yo.

-Mi padre no es de los que llega tarde.

Supongo que se habrá quedado arriba y se habrá olvidado.

-¿Alguien quiere un té, una infusión? -Jesús...

No hemos convocado a tu padre.

La reunión de junta es solamente para socios.

-Pero, a ver, ¿alguien sabe para qué nos convocó Jorge?

Como mi despacho está arriba, la información no me llega.

-No tengo ni idea.

Pero me alegra saber que nadie está al corriente

porque estás convocatorias son precisamente para eso,

para evitar murmullos de pasillo.

-Me sabe mal, pero yo en dos minutos tengo que ir a los juzgados.

-Ya está ahí.

Perdón, siento haberos hecho empezar.

-Bueno, ya estás aquí, ¿está todo bien?

Sí, sí, todo bien.

Muchas gracias por venir.

Siento haberos convocado así, de imprevisto,

pero tengo que deciros algo importante.

Bueno, adelante, Jorge.

Ve al grano, por favor,

que Jesús tiene una vista y tiene que llegar a tiempo.

Quiero vender mis acciones.

Gracias, Daniel.

Si necesitamos algo, yo te aviso. Cierra la puerta, por favor.

A ver, que...

Estoy un poco más nervioso de lo que creo

y he empezado por el final.

Mi idea era

reunirnos para explicaros bien.

-No, no, ojalá te hayamos entendido mal.

Para mí tomar esta decisión no es nada fácil.

Hay motivos personales

que me llevan a dar por concluida esta etapa de mi vida.

-Imagino que será una decisión muy meditada

y que nada de lo que digamos

te va a hacer cambiar de opinión, ¿estoy en lo cierto?

Sí, lo estás.

Pero aun así es que... creo que es

la mejor solución para mí y para el bufete.

Bueno, que sea la mejor solución para el bufete, está por ver.

Estoy seguro

de que no vais a tener ningún problema

en encontrar una socia o un socio a la altura.

Si tuviera liquidez, compraría esas acciones por no salir al mercado.

Pero no es el caso.

-No, no, yo tampoco puedo, claro.

-Este es un movimiento que deja al bufete en una situación delicada.

¿Tenés mucha prisa por vender?

-Perdonad que interrumpa, tengo que estar en el juzgado ya.

No te preocupes, el fallo ha sido mío

por llegar tarde y convocar sin tener en cuenta las agendas.

-Bueno, si os parece bien, lo dejamos aquí

y encontramos un hueco para seguir hablando.

-Muy bien.

Gracias. Suerte.

-Que sí, que lo digo en serio.

Ha puesto sus acciones encima de la mesa.

-Seguro que es por lo de Julia.

-Pensé lo mismo después del desplante del otro día.

Basta, todo empezó por cotilleos, dejadla en paz.

Pobrecito.

-Los motivos son cosa suya.

Lo más triste es que se va uno de los mejores jefes.

-Ya, como jefe molaba mucho.

-Sí, majo, muy majo,

pero los temas sentimentales no los gestiona bien.

-Habló el experto en mujeres.

-¿Y qué sabrás tú?

-Pues, por lo menos, nada de nada de tus ligues.

Llevamos trabajando un tiempecito juntos

y no sé de tus amigas, no digo amigas, sino novias.

-De una sí que sabes algo,

pero no hablo por no meter el dedo en la llaga.

-En la llaga.

Por si no te has dado cuenta,

mantener una relación no significa

descargarte una aplicación para ligar y chatear.

-Y lo dices tú, que vives pegada a las pantallas...

A mí se me da bien el cara a cara.

-Porque tienes más oportunidades para dar pena.

¿Qué tal?

¿Mucho trabajo?

Sí, bueno, lo normal.

¿puedo ayudarte con algo?

No, es solo que me extraña.

¿El qué te extraña?

Eso, que tengas tanto trabajo.

Daniel, ¿me quieres decir algo?

No, no, no.

Nada.

Bueno, si me disculpas, voy a seguir trabajando.

Disculpadísima.

Es solo que...

Bueno, como Jorge

ha anunciado en la junta que se marcha,

me sorprende que tengas tanto trabajo.

¿Ha habido junta?

Sí, la acaban de convocar de urgencia.

Jorge ha puesto sus acciones en la mesa.

¿No lo sabías?

No, no lo sabía.

Ya.

Bueno, nada, te dejo trabajar.

¿Se puede? Sí.

Algunos asuntos me gusta tratarlos a puerta cerrada.

¿Viste cómo son los chismes, que corren rapidísimo?

Muy bien.

Pues tú dirás.

Te escucho. Nada es que antes, en la junta,

me agarraste desprevenida, bueno, a todos.

Ya.

No sé, pensé en una cosa.

Hace no mucho pasé por una situación bastante similar a la tuya.

Ah, ¿sí?

Sí, bueno, similar en el sentido

de que tenía que dar un paso importante en mi vida,

un paso que cambiaría,

que definiría mi trayectoria profesional.

Te refieres a cuando entraste al bufete.

Sí, fue difícil,

fue difícil la decisión

porque tenía además muchas opciones en la mesa.

Me lancé y acá estoy, como una socia más.

Me parece que a ti te acabó saliendo bien, ¿no

¿Sabes qué?

Me preguntaba si a vos no te está pasando lo mismo que a mí.

O me das una pista o no...

Por ejemplo, cuando abrís una puerta que no esperabas abrir

y de repente te encontrás un montón de llaves

que abren muchas puertas más?

Y entonces mi problema

ahora es escoger la puerta correcta.

Es normal que tengas dudas.

Yo te diría que aproveches toda esa adrenalina

y que tires para delante, de verdad.

Podrías tomar las mejores decisiones de tu vida.

Con tal de tomar una decisión de la que no me vaya a arrepentir

la verdad es que me conformo.

Sería una pena.

No, sería una pena perderte como persona

acá,

dejarías un vacío muy grande.

¿Qué quieres?

No, en serio te lo digo, me pareces difícil de reemplazar.

Acá en el bufete necesitamos gente joven, rápida, ya me entendés.

El bufete va a salir adelante sin mí.

No, yo también creo lo mismo, pero me da un poco de miedo

que entre alguien que desequilibre todo,

un carcamal de esos deprimentes.

Está claro que hay que prestar mucha atención

y darle la importancia que se merece,

pero no creo que sea algo...

inaudito.

Es común en empresas. Por eso yo había pensado

que lo mejor es que me las quede yo.

¿No te parece?

Vale.

Así que todo esto es porque te interesan mis acciones.

Sí.

Me parece la mejor solución.

Podrías desvincularte mañana mismo

y le evitaríamos al bufete

que tuviera que adaptarse a una persona nueva.

Veo que traes tu oferta muy bien pensada.

Ya viste cómo soy yo, un torbellino.

Me tiro a la piscina y...

¿Qué? ¿Qué me decís?

A ver, está claro que a mí me urge vender, pero...

es una decisión que se debe tomar en la junta.

Sí, me parece lo mínimo que podés hacer.

Dale.

Bueno...

Seguimos hablando, ¿te parece?

Claro. Chaíto.

¿Se puede?

Sí, sí, claro.

¿Has acabado ya con esa revista?

Es la última que me queda.

-No veo el momento de terminar, me estoy poniendo de mala leche.

-Es la misma cosa con diferentes mujeres y bañadores.

-¿Y no te parece patético?

-Bastante, pero, bueno, tiene morbo.

-Defíneme "morbo".

-A ver, no morbo, morbo,

pero se aprenden conceptos muy importantes

a la hora de comprar un bañador

como "midkini, highcut, one shoulder"...

-Acorta el cerebro de la mujer y crea necesidades absurdas.

Realmente tendrían que prohibirse.

Al menos para las menores de edad.

-Qué exagerada, chica, también el lector aprende inglés.

-Ponen tres conceptos en inglés y se creen que todo es "fashion".

¿Has encontrado algo para cerrar la revista o pillarles?

-Ahora mismo solo puedo conseguir que acabes, venga.

-Gracias.

-De nada.

Me he quedado con ganas de ver la casa de campo de Elia Farango.

-En ese artículo no hay nada, lo he mirado.

Solo es una modelo y su hija.

-No, no es el artículo.

-¿Y qué es? -Puede haber algo.

-¡Charly!

Charly, no me dejes así.

¿Algo más?

Eh...

He encontrado un dato nuevo del dato de Jacinta.

Vaya, lo daba por cerrado.

He descubierto que justo una semana después se despidió a una persona

justo cuando entregó el libro a la biblioteca.

¿Y crees que tiene que ver?

Bueno, he estado revisando altas y bajas

y en 20 años solo hubo 2 despidos.

El trabajo en la biblioteca es estable y cómodo.

Visto así sí es raro.

Cuando hablé con los trabajadores y les dije que venía del bufete,

se pusieron nerviosos y se generó una situación rara.

Muy bien, pues...

Te diría que sigas investigando.

Gracias por no abandonar el caso.

¿Eso es todo?

Sí, eso es todo.

Muy bien.

En realidad quería decirte algo más.

Ojalá tuviera la mitad de valentía que tú para decirte lo que siento.

No te creas.

Ya ves de lo que me ha servido a mí mi valentía.

Jorge...

Te estás precipitando en tomar esta decisión.

Es un error que te vayas, y más si lo haces por mí.

No tienes que preocuparte.

Además, ¿a qué vine a España?

A pasar tres semanas, a enterrar a mi padre y a marcharme.

Ya está. Sí, sí ya lo sé, pero te quedaste.

Sí, y no sé si hice bien.

Bueno, eso ahora no importa.

No quiero que renuncies a este trabajo por mí.

Si tomo esta situación es porque la situación es insostenible.

Ni siquiera algo tan sencillo como cortar unos rumores...

Mira lo que he hecho.

Me marcho y se solucionan los problemas.

No, no estoy de acuerdo.

Este bufete te pertenece.

Lo fundó tu padre y en los pasillos está tu apellido.

Jorge, aquí te necesitan, no puedes renunciar.

Yo sí que puedo. No permitiré que pierdas el trabajo.

El que sobra soy yo y me voy.

Ya, es que no lo voy a perder, ya estoy...

Estoy buscando en otros bufetes.

Voy a hacer una entrevista.

Si todo va bien, en unas semanas estaré fuera.

Podrás seguir con tu vida y yo con la mía.

Te agradezco mucho el gesto,

sobre todo si lo estás haciendo por mí.

De verdad que me alegro mucho.

Por ti y...

Y por Héctor también.

Dime que no te vas a ir, por favor.

La decisión está tomada.

Muy bien.

Una cosa.

¿Esto de buscar trabajo y marcharte

lo habías decidido antes de saber que me voy?

Sí, sí, quería decírtelo ayer, pero te adelantaste.

¿Te puedo hacer una pregunta personal?

Sí, claro.

¿De qué huyes...

alejándote de mí?

En mi caso está claro.

No puedo estar en la misma habitación que tú,

no puedo parar de pensar en ti

y no me perdono haberte perdido

ni lo mal que he hecho todo.

Pero necesito saber

si tú también lo haces porque...,

no sé, porque eres incapaz de..., de mirarme a los ojos

y fingir que no pasa nada entre nosotros.

¿Es por eso?

Perdón.

Ya te estoy volviendo a presionar,

a incomodar y a hacerlo mal otra vez.

No te preocupes, por esto lo mejor es que me vaya.

Se acaban estas situaciones y tú te puedes quedar en el bufete,

y yo dejo de meterme en medio.

Berta, contigo quería hablar precisamente, pasa.

-Ah, qué bien, bueno, yo...

Yo venía para darte las gracias por llevarme el caso.

-¿Las gracias?

Todavía no lo hemos ganado.

¿No? -No.

Pero tenemos todas las papeletas para una derrota en toda regla.

-Ah, ¿de verdad? ¿Es eso lo que crees?

-Sí, sí...

Ya sé que tienes

un alto porcentaje de casos ganados y por mi culpa...

-No, por tu culpa no.

He entrado en este caso porque me ha dado la gana.

Nadie me ha obligado a ello.

He entrado porque lo quería ganar

y porque quería acabar con esa revista, que es lo que haremos.

-Sí, bueno, si la tontita de las fotos hubiese leído el contrato,

a lo mejor podría haber eliminado las cláusulas abusivas

y podríamos haber hecho algo, pero así...

-Bueno, Berta, todos tenemos un talón de Aquiles.

-Ya, bueno, en mi caso no tengo el talón, tengo el cuerpo aquilado.

-No, querida, no lo digo por ti, lo digo por la revista.

Los tenemos.

-Pero ¿cómo?

-Aquí tenemos todo lo que necesitamos.

-Bueno, esto es una modelo con su hija en un jardín.

-Exacto.

Y a la niña no la han pixelado,

y es una menor.

Iniciamos la sesión.

Por favor, responda a las preguntas de su abogado si es tan amable.

-Sí. -Muy bien.

Señor Vizcaíno, ¿cómo reaccionó usted

cuando descubrió que su prometida, Virginia Argüelles,

no se presentó el día de la boda?

-No me lo podía creer, estaba muy preocupado

Me sudaban las manos.

Pensé que había pasado algo grave, que la habían atropellado.

-¿Y cuando se enteró de que había sido un abandono premeditado?

¿Qué cambió?

-Pues en..., en un principio me alivié al saber que estaba bien,

pero enseguida se me cayó el mundo.

Además de tener que lidiar con mi propia angustia,

tenía que dar explicaciones a 123 invitados, 123.

Tenía que explicar algo que no podía entender.

-¿Y qué pasó con el convite?

Tengo entendido que le reservaron un salón especializado

con cubiertos para 125 comensales, si no me equivoco.

-Sí, sí, la comida, el fotógrafo,

el coche con chófer, todo se perdió.

Nadie estaba de humor para celebrar nada.

-¿Cuánto tiempo estima que tardó en recuperarse

de este trágico suceso?

-Señoría, rogaría a mi colega que no emplease

expresiones como "trágico".

No me gustaría solicitar la impugnación de sus preguntas.

-Letrado, por favor,

sea objetivo a la hora de preguntar.

-Disculpe, señoría.

¿Cómo le ha afectado a usted, personalmente,

que su prometida, Virginia Argüelles,

no se presentara el día de su boda?

-Me ha hundido emocionalmente.

Me ha dejado devastado.

Me afectó incluso en el trabajo.

-¿De qué manera? Explíquenos eso.

-Falté a un par de reuniones y perdí un contrato importante.

-Señoría, me gustaría que constase

que mi colega no ha presentado pruebas

que respalden esa afirmación

más allá de unas facturas del psicólogo al que su cliente acude.

-Conste.

-Señor Vizcaíno, ¿cree que su prometida

tenía motivos para no presentarse?

-No, no, hacíamos una muy buena pareja.

A ver, es cierto

que cometí un error, algo que está muy mal,

además con una amiga suya,

pero fue un hecho aislado sin ninguna trascendencia.

Jamás lo vi como un impedimento.

-¿Cuántas veces le fue infiel?

-Un par de veces.

Fue un desliz del que me arrepentiré toda la vida.

Virginia y yo llevábamos seis años juntos,

siempre fui fiel, siempre, no sé qué me pasó.

No le di importancia a algo que no la tiene.

-¿Cree que su prometida pudo haberse enterado mucho antes de la boda

de lo sucedido entre usted y Raquel?

-No me consta.

Estábamos bien como pareja.

A ver, las típicas tensiones

de los preparativos, pero sin ningún problema.

-De haberse enterado con anterioridad, de su infidelidad digo,

¿usted cree que Virginia hubiese tomado la decisión

de casarse con usted igualmente?

-Ah...

No lo sé, no lo sé.

-¿Qué llevaba puesto el día de la boda?

-Un esmoquin de la casa Paco Loza.

-Cuando usted fue a comprarlo,

¿tuvo cuidado en escogerlo de forma que pudiese devolverlo sin ser usado?

-De ninguna manera, ni se me pasó por la cabeza.

Corté la etiqueta en la tienda, estaba..., estaba ansioso por usarlo.

-¿Le consta que su prometida devolvió su traje de novia

con la etiqueta intacta dos días después de la fecha de la boda?

-Sí. Me lo contó mi madre, se lo contó la dueña de la boutique.

Son amigas de la peluquería.

Alba, ¿tienes un segundo?

Me dijiste que me ibas a dar espacio.

Lo sé.

Perdona, no quería presionarte.

Solo quería saber si tu padre...

Si tu padre te ha dicho que le he devuelto el dinero.

Digamos que la comunicación no es muy fluida.

Le he devuelto hasta el último céntimo.

Es solo el primer paso. EL primero fue robárselo.

y dejar que lo encarcelaran. Yo no lo robé.

Lo guardé para que tu madre y tú vivierais sin complicaciones.

La muestra está en que se lo he devuelto.

Lo he hecho por ti, no porque se lo mereciera.

Tu padre ganó ese dinero de forma ilegal

y lo ocultó en un paraíso fiscal.

¿Metiéndote con él vamos a volver? No.

No, pero no quiero seguir poniéndote vendas en los ojos.

A tu padre no lo puedes elegir.

Pero a mí sí.

Te he dejado clara mi postura.

Tienes que creerme.

No empieces, Ángel.

Si tú no me crees, yo...

Déjame, por favor.

Sé que piensas que no soy mucho mejor que tu padre.

Es cierto, hay muchas cosas de las que me arrepiento.

Todavía hay muchas cosas que no sé, ¿verdad?

Sí.

Hay muchas cosas que te tengo que explicar,

muchas cosas de las que me avergüenzo

y que nunca debí permitir.

Alba, hay gente muy poderosa

detrás de todo esto.

Se acabó, no quiero saber nada de ellos.

Solo me importas tú y te lo voy a contar todo.

-Ángel.

Quiero verte en mi despacho.

Supongo que querrá darte las gracias por el dinero.

-Ojalá.

O no.

Ojalá fuese algo burocrático,

algo relacionado con el bufete, como en los viejos tiempos.

Sé que perdonándome

no vas a cambiar el pasado,

pero puedes cambiar nuestro futuro.

Déjame. ¿No ves que juntos

podemos con todo?

¿No lo ves?

Una parte de mí me dice que me aleje,

que no te crea.

¿Y la otra?

La otra...

-¿Le consta que Virginia tenga la virtud de ser previsora?

-Sí, sí, mucho, le gusta tenerlo todo bajo control.

Es de las que mira el tiempo una semana antes.

-¿Cómo cree que se sintió cuando poco antes del enlace

supo que le había sido infiel con una amiga?

-Señoría, quiero que conste

que esas fotografías son de bastante antes.

-Ahora eso es irrelevante, letrado.

Continúe.

-Se debió de sentir fatal, traicionada,

pero es que no noté nada raro.

-A ver si lo entiendo,

durante bastante tiempo,

no fue capaz de decirle que le había sido infiel,

pero ahora le echa en cara

que ella no dijera nada.

-No, no es un reproche, simplemente que me sorprendió no notar nada.

-Si poco antes de la boda usted se entera de que su prometida

ha tenido relaciones sexuales con un amigo suyo,

¿usted se presentaría a esa boda feliz y sonriente

como si no hubiera pasado nada?

¿Sí o no?

-Yo esa noche...

-Le ruego que responda: ¿Sí o no?

-No.

No me presentaría.

Pasa y cierra la puerta.

-No voy a quedarme mucho tiempo,

tengo cosas más interesantes que hacer.

-Te dije que dejaras a mi hija.

-"Te dije".

Tu hija es mayor de edad.

Aunque te empeñes no nos separarás.

-Yo no voy a tener que separaros porque ya lo estáis.

Alba no va a tropezar dos veces con la misma piedra.

Jamás volverás con ella. -Eso está por ver.

No puedes ejercer ninguna influencia porque es demasiado inteligente.

Además te he devuelto el dinero, ¿qué más quieres?

-Hablamos el mismo idioma.

Quiero que desaparezcas de nuestras vidas.

Estás cometiendo muchos errores.

Estás a tiempo de largarte.

-Si me marcho, será con Alba.

No la pienso dejar sola, y menos con gentuza como tú.

-Eres un pobre desgraciado.

Si le cuentas la verdad, la perderás para siempre

-Será lo que tenga que ser y al final todo va a salir a la luz.

-¿No te das cuenta? Has perdido el juicio.

Si cuentas lo que sabes, acabarás en la cárcel o peor.

A ver si te enteras de una vez, esto no es un juez.

-No puedo imaginar

nada peor que seguir alimentando una mentira horrible.

Esa sería la peor cárcel.

-No te enteras de nada, no sabes nada.

-Voy a llegar hasta el final.

Caiga quien caiga.

-¡El primero en caer serás tú!

¿Se puede saber qué es lo que buscas?

Esto es un suicidio.

-Quiero salir de estos chanchullos

y vivir de verdad, lo voy a hacer con tu hija.

-¿Te has vuelto loco o qué?

¿Has perdido el juicio?

¡Ve, ve y cuéntaselo!

¡Le va a encantar escucharlo, te querrá eternamente!

-A mí ya me ha empezado a perdonar.

A ti...

Pronto se descubrirá quién eres en realidad

y te quedarás solo.

-Mírate.

Con 25 años empezaste pisando cabezas

para ocupar un sitio en esta profesión.

Ahora, con 40...

aquí has caído en un romanticismo patético y adolescente.

Has hecho las cosas al revés.

-Adiós, Francisco.

Imbécil.

Eres un imbécil.

(Móvil)

Hombre, Francisco.

Esperaba que me llamases, pero no tan rápido.

-Jefe, sé que debería contarte esto en persona, pero...

Es muy importante.

"Tenemos un problema".

-¿Tenemos?

-Ángel está fuera de control.

-Explícate.

-"Quiere hablar".

Desvincularse, contarlo todo.

-¿Estás seguro de eso?

-"Completamente".

-Está bien, Francisco, de acuerdo.

Ya nos ocupamos nosotros.

Jesús, te voy a decir una cosa, me gustabas más antes,

cuando tenías miedo escénico.

-Bueno...

Tengo mis trucos, no te creas. -Sí, ¿cuáles?

-Sí, una tila antes de empezar no me la quita nadie.

-¿Ese es tu secreto?

-Bueno, tengo otros.

Hago meditación todas las noches.

Control mental,

visualización positiva...

Es una visualización un poco peculiar.

-¿Eso haces?

-Si te cuento lo que hice en mi primer juicio, alucinas.

No, oye, pero que muy bien.

Da resultado.

Tienes impresionada hasta a la jueza.

Se me había ocurrido pedirle consejo a un amigo de confianza,

Alfonso, que es arquitecto,

y a ver si nos puede echar una mano.

Vale. Eso sí,

no suele tener mucho tiempo

y no es precisamente barato.

Hijo, suena prometedor.

¿No será además insoportable?

No, hombre no.

Como mínimo nos va a poder dar una horquilla de precios

y decirnos más o menos cuánto puede durar.

¿Una horquilla...? No, hombre, un baremo.

La opción más cara, más barata...

Eso es. -Buenas.

¿Qué tal?

-Yo a punto de dedicarme a otra cosa.

-Estáis con la salida de humos, ¿no?

-Sí, pero basta, me queda mucha tarde y no me quiero amargar.

-Me dijo Julia que seguías angustiada con el tema.

¿Has mirad el código técnico de identificación?

-¿Eh?

Estás en todo.

Bueno, es lo que tienen las parejas, que se cuentan las cosas.

-¿Una infusioncita?

Me ha llegado una del Tíbet que está de rechupete.

-No, muchísimas gracias.

Además Julia está por llegar y no quiero entretenerme.

-Ya.

-Olivia, estaba pensando, ¿la potencia es inferior a 20 kilovatios?

Si es así, no se consideraría local de riesgo especial.

-¿De qué? -De riesgo especial.

Te lo comento porque en estos casos

solo se necesitaría que cumpliera

características de reacción contra el fuego,

pero ya está, ¿entiendes?

Me vas a personar, pero es una tontería.

Que yo sepa, esa condición no se da

en el caso de las cocinas de bares y restaurantes.

Exacto, sí, que tú sepas.

Oli, no le hagas caso.

Es prácticamente imposible

que tu negocio se adscriba a esa excepción.

Lo único que vas a hacer es perder tiempo y dinero.

Deberías mirarlo, Olivia.

En estos casos es muy importante

los detalles.

También tendríamos que tener en cuenta los metros habitables.

¿Metros habitables de qué? ¿De terraza?

¿De barra, de magdalenas?

¿Qué tontería es esa?

-De magdalenas. (RÍE)

Julia, ¿qué tal?

Hola. ¿Qué tal?

Bien, bien. -Hola, ¿Qué tal?

Todo bien.

-Aquí hablando de..., de...,

de humo, de salidas... Ah, estáis con esto.

-Sí, eso parece, pero no hay cuórum.

Bueno, nos iremos, que hoy tenemos cine.

Listo. -Hasta luego.

Venga.

Adiós.

-¿Te has fijado en lo largas que tiene las pestañas la Juli?

Sofi, no lo puedo evitar, es superior a mí.

Sus besos son como..., no sé. Claro, mira tú.

El amor es lo que tiene.

No se va de un día para otro, está ahí.

¿Después de coto cómo he podido ser tan tonta de volver a caer?

Mira, porque es así, porque...

Nunca digas de esta agua no beberé.

Toma, dobla esto.

Ya.

¿Y si me estoy equivocando?

Bueno, pues..., pues nada.

No sé, eres muy joven, aun te puedes equivocar.

Tienes tiempo para equivocarte.

¿Qué hago, Sofi?

¿Me dejo llevar o corto por lo sano?

No sé lo que haces.

La sensación que has tenido con él te ayudará a decidir

qué haces o qué no haces.

Siempre está bien lo conocido, ¿no?

O no, porque dejar una ventana abierta a las cosas nuevas...

Ay, no sé.

Cortar por lo sano no puedo, lo he intentado y no puedo.

Cada vez que se acerca... Es difícil cortar por lo sano.

Cuando hay amor, hay amor.

No sé, tienes tiempo, tienes tiempo para decidirte.

¿Eso significa que lo vuelva a intentar?

Sí, yo creo que sí, que significa... Bueno, o no.

O no, ¿me entiendes?

Para ti es mucho más complicado porque se te junta con el trabajo,

toma, la familia, el amor...

Es complicado.

Se complica mucho la cosa.

Igual te iría bien hablarlo con tu madre.

Me encantaría, pero ya sabes cómo están las cosas.

Oye, y...

¿Esto que te quiere comentar sabes...

de qué va?

Qué va, ni idea.

Tampoco sé si estoy preparada, seguro que es muy feo.

¿Y feo tipo qué?

Pues tipo muy feo.

Hay dinero y cosas muy turbias.

Un viaje a las Caimán en secreto no es un buen comienzo.

Toma, gracias.

(Timbre)

¿Qué tal?

-Gracias por invitarnos.

No os he invitado, no hemos hablado.

Precisamente, pero veníamos con un vinito.

Seguro que a la copa no dices que no. -Y un antidepresivo

que no necesita ni receta médica ni tiene efectos secundarios.

¿Qué te parece?

¿Me veis cara de deprimido?

Ay, corazón...

Ojalá fuese la cara.

¿Quieres uno?

No. ¿De verdad?

No.

Pues nada.

-¿Qué es eso de que vas a vender tus acciones?

Lo de los rumores en la oficinita este es acojonante.

¿Quién os lo ha dicho?

-Daniel, deberíamos brindar por él.

Si no, no nos enteramos.

Si llega a ser por ti...

Bueno, perdonadme, pero os prometo que llevo todo el día

pensando en llamaros y en cómo decíroslo.

Pero no tengo fuerzas ni para eso,

ni para hablar con mis amigos.

Es normal porque una decisión así descoloca a cualquiera.

Jorge, piénsatelo bien, no puedes tomar esa decisión en caliente.

No la tomo en caliente, Berta.

La tomo para lo contrario, para enfriar las cosas.

¿Crees que yéndote vas a estar mejor? No.

Estarás igual de mal en otro lugar. ¿Qué sentido tiene?

Mira, con eso me conformo.

¿Cuáles son tus planes?

Cambiar de aires, buscar otra empresa, estar bien.

-Pero para estar bien no necesitas cambiar de bufete.

¿Cambiando vas a tener eso?

Me voy a volver a Chicago. ¿Qué?

-¿Cómo? ¿Perdona? -Estás de broma. ¿Por Madison?

No, no, no, Madison no tiene nada que ver.

Es una decisión mía.

Por favor, para eso no hace falta cruzar el charco.

Si hubiese tenido que cambiar de país con cada ruptura amorosa,

me faltaban planetas. No me compares.

Mi idea era simplemente vender las acciones,

cambiar de bufete...

Lo he estado pensando y nada me ata aquí.

-Muchísimas gracias, qué halagador.

No empe...

Vosotros sois lo único que tengo aquí, no tengo familia,

los únicos contactos son de EE.UU.

No sé, esta etapa está quemada, no me va a aportar nada más.

Además, en EE.UU. me esperan

con los brazos abiertos,

aquí como para buscar trabajo ahora.

Ya nos enviarás una postal cuando llegues.

Berta, encima no me lo restriegues por la cara.

¿Te crees que no lo estoy pasando mal?

Me encantaría que las cosas hubieran salido de otra manera

y haber hecho las cosas bien

en vez de meter la pata.

¡Pero no puede ser, soy así, soy un torpe!

No sé lo que me pasa, es lo que hay.

(Timbre)

¿Quién es?

-¿Tengo cara de adivina?

Si tanta curiosidad tienes, podrías abrir tú la puerta.

-Mira que te gusta remolonear.

-Quita los pies de la mesa. -Quita.

-Hola, Jesús.

-Maricarmen, perdona que me presente así.

-Tranquilo, no pasa nada.

-Hijo. -Te he escrito un mensaje

y supongo que tienes el móvil apagado.

-Siéntate, siéntate.

Vamos a tomar algo. -Vale.

Bueno, me siento, ¿vale? -¿Qué quieres tomar?

-¿Puede ser un vasito de agua? -Agua, eso es para los peces.

No, hombre, no, ¿por qué no nos traes una limonada de esas...?

-Te gustó. -Estaba rica.

Así nos deja tranquilos y podemos hablar.

¿Ha pasado algo con Alba?

-No, no, no.

No tiene nada que ver.

Ha habido junta extraordinaria de socios.

-Ahí arriba no me entero de nada, ¿qué ha pasado?

-Jorge quiere vender su parte.

-Esas acciones abren muchas posibilidades.

¿Se ha pronunciado Carlota?

-Dijo que si tuviera liquidez las compraría.

-¿Y Victoria?

-La verdad es que no ha dicho nada.

Qué raro que no haya dicho nada.

-Aquí están, fresquitas.

-Muchas gracias. -De nada.

Vosotros seguid hablando, yo no molesto.

Mira este Gabi, menudo pieza.

-¿Sabes? Lo mejor para el bufete es que las comprara yo.

-Tendrías que tener muchísimo dinero para hacerlo.

-Lo tengo.

-Ah, ¿sí?

La fianza la pagué yo con lo mío.

-Bueno, entonces no lo tenía, ahora sí.

He podido recuperar una cuenta que tenía y a la que no podía acceder.

-Ah, ¿y pensabas tenerlo calladito?

-No, quería darte una sorpresa.

Quería invitarte a un sitio caro,

pasar el mejor fin de semana...

-Ah, ¿sí?

-Te lo mereces.

-Claro que lo merezco, vamos.

-Voy a comprar esas acciones

y todo volverá a ser como antes.

-Dudo que Jorge y Carlota estén de acuerdo.

-Prefieres que las compre Victoria. -No he dicho eso.

Nadie quiere que Victoria sea la socia mayoritaria, sería la muerte.

-Pues tienes que echarme una mano

y convencer al resto de los socios de que soy su mejor opción.

No puedes cumplir la normativa.

Como no la puedes cumplir, sigue como estabas.

Sin salida de humos no puedo servir comidas.

-Tendrás que dejar de darlas.

-Y se queda tan pancho el tío.

Ha vuelto José.

¿Qué?

Ha aparecido de la nada.

Son fotos de una menor

publicadas sin el consentimiento de un adulto responsable.

¿Qué pasaría si los lectores

vieran cómo se expone públicamente a los menores?

Yo creo que las ventas se desplomarían.

-Tenés que convencer a Jesús de que lo mejor es que compre yo.

Jorge está de acuerdo en mandármelo,

necesita la aprobación del consenso. -Que fácil cuando te conviene.

Tú ya no me vas a marcar nada.

-¿Qué te pasa? -Se va a hacer lo que yo diga.

¿Te vuelves a EE.UU.?

Es la mejor solución.

Así tú... Tú estarás más tranquila.

¿Se va por qué estás tú?

Más o menos, así.

Es verdad que estaba enamorado de ti.

¿Y tú qué?

¿Estás enamorada de él?

¿Cómo estáis chicos? -¡Papá!

-Ay, mi amor.

Cómo os he echado de menos.

Ven, Al.

Creo que...

que no nos podemos hacer esto.

¿No podemos hacernos el qué?

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 119

Derecho a soñar - Capítulo 119

28 jun 2019

Julia cuenta a sus amigas que Jorge se marcha del bufete. Sofía duda si debe dejar a Jose ver a los niños pero las mosqueteras le hacen ver que es lo mejor. Carlota forma equipo para encontrar algún fallo en las revistas. Charly encuentra algo que podrán usar en su contra y Carlota está pletórica. Jesús está más suelto en el juicio de Pedro (al que dejaron plantado en el altar) y Rodrigo se lo deja caer. Jorge comunica que quiere vender sus acciones y Victoria le ofrece comprárselas. Jorge prefiere hablarlo con todos los socios. Ángel consigue enternecer a Alba, promete que le contará toda la verdad y se dan un besazo. Francisco quiere que Jesús convenza a los socios de que le dejen comprar las acciones de Jorge. Ángel es atropellado intencionadamente.

ver más sobre "Derecho a soñar - Capítulo 119" ver menos sobre "Derecho a soñar - Capítulo 119"
Programas completos (130)

Los últimos 132 programas de Derecho a soñar

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. Estelas

    que pasa con los capítulos 119 y 120 que no se entienden bien? y ahora el 120 y 121, ¿que pasa?

    02 jul 2019
  2. Ann

    El capítulo 120 está incompleto, apenas los 10-15 minutos iniciales, falta el resto.

    01 jul 2019
  3. Pili7777

    No tiene sonido la serie derecho a soñar

    30 jun 2019
  4. Pili7777

    No escucho la serie

    30 jun 2019