Derecho a soñar La 1

Derecho a soñar

Lunes a viernes a las 18.15 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5297958
No recomendado para menores de 7 años Derecho a soñar - Capítulo 116 - ver ahora
Transcripción completa

para conseguir la licencia.

Has mentido, robado y chantajeado a mi padre, Ángel.

¿Cómo has podido hacer algo así?

Cariño, es importante que entiendas que nadie juega limpio.

El único que te quiere de verdad soy yo.

Lo que he entendido no necesita más explicaciones.

No quiero volver a verte nunca más.

¿Has visto cómo está tu hermana? ¿Ha servido de algo?

-Solo he sido sincero con ella.

Podrías haberlo hecho si tanto te importa.

-¡Nada me importa más que Alba!

¡Nos has arruinado los planes!

-Creo que lo que deberías hacer

es estar pensando en cómo y en qué vas a hacer

para salir limpio de todo esto.

-Tú padre se ha hundido y tú has salido a flote,

quieres ser el hombre que nunca has sido.

Eres lamentable.

¿Te puedes largar que no quiero que Julia te vea?

-¿Por qué no?

-Pensaba que os lo contabais todo.

-¡De verdad, corre!

¿Estás bien?

¿Qué haces abriendo la puerta en camisón?

¿Eso es Berta? -Sí.

La han puesto supermorena y le han hinchado todo.

-Qué horror, qué gentuza. -Veo que aquí

tampoco me salvo de comentarios.

-Lo que han hecho con tus fotos es vergonzoso.

Yo los empapelaba.

-No puedo, firmé un contrato.

Así de estúpida soy.

Quiero irme de casa.

¿Qué tonterías dices, hija?

Has visto cómo me trata papá, y solo puede ir a peor.

(LLORANDO) ¿No quieres que estemos juntas?

Tú y yo siempre estaremos juntas.

Siempre.

Los rumores son totalmente falsos.

Reconozco que yo no he tratado a Julia

como Carlota trata a Daniel o como Jesús a Sofía,

yo he tratado a Julia como algo más.

Julia, te quiero.

Pasa, pasa.

Siento haber venido tan tarde pero me he liado un poco.

No te preocupes, no pasa nada. ¡Álex!

Estoy aquí.

Perdona, Álex, ven, ven.

¿Puedes llevarle las maletas a la habitación de invitados?

No, las llevo yo, no te preocupes. Que no, que las lleva él.

Venga, Álex. Señorita, si me permite sus maletas.

Gracias. Ay...

Pobrecito.

Nada, para eso va al gimnasio.

Siéntate.

Sofi, muchas gracias por acogerme.

No sabía dónde ir

y, bueno, con Ángel no...

No estamos bien.

¿Y eso?

Hemos discutido, pero no quiero hablar de ello, ¿te importa?

No, no, claro, no me importa.

¿Y tu madre sabe que estás aquí?

¿Cómo se lo ha tomado? No muy bien.

Me trata como si fuese una niña pequeña.

¿A mi edad tenías que darle parte a tu madre de todo?

¡A tu edad ya estaba casada!

Bueno, ¿y qué? ¿Qué ha pasado?

Que no puedo más, tenía que salir de allí.

No quieres hablar, ¿no? No.

(Sintonía "Derecho a soñar")

Venga, hombre.

Venga, va, que no es para tanto.

¿Quién no ha hecho el ridículo alguna vez

diciéndole a una tía con novio que la quiere

delante de sus compañeros?

¿A quién se le ocurre?

Seguro que le ha hecho mucha ilusión

que la avergonzases delante de todo el mundo?

Rodri, de verdad...

A ver, es una tía más.

Aunque ahora te parezca que el mundo no puede girar sin ella, puede.

Hazme caso que puede, de verdad.

Ya, pero no quiero que gire sin ella.

Se lo tenía que haber dicho antes

y no haciendo un ridículo espantoso. A ver...

Ridículo espantoso, ya estamos con el drama, tío.

Lo que pasa es que Julia es mucha Julia

y tú te has confiado, se te han colado...

Ya te colarás tú, ¿eh?

Va.

Necesitas un copazo.

No, no, no. Hombre.

No, Rodri, ya.

Sí, así se te pasa ese agobio.

¿Quieres que me emborrache? ¿Y eso en qué va a ayudar?

Tráete... Olivia, tráete el güisqui y unos vasitos.

Tío, de verdad...

No te quiero ver así. Ya, no sé.

En serio, no sé si es

lo más valiente o lo más cobarde que he hecho.

No sé, en el momento lo he visto claro,

me parecía perfecto.

Pues ya está. No, pero es que no...

No me he puesto en su lugar.

He pensado en lo que yo creía que... ¡Yo qué sé!

-A mí me ha parecido muy bonito.

Y estoy segura

de que a Julia en el fondo también. -¿Lo ves?

¿De verdad? Que sí.

A mí me ha parecido que no, se ha ido corriendo.

Bueno, a ver, entiéndela,

muy inteligente tampoco ha sido por tu parte.

Cállate un poquito, que me pones de los nervios.

Cuando dices a una persona por primera vez que la quieres,

mola que se lo digas

en la intimidad

para que reaccione con libertad...

Tranquilamente.

Me debe odiar. ¡Que no te odia!

Ya, hombre, de verdad.

Jorge, te ha salido del corazón,

y las cosas del corazón no traen nada malo.

-Claro que no.

No, ¿verdad?

-No, y aparte lo horroroso es cuando te quedas las cosas dentro,

se te enquistan y no le dices a la persona lo que sientes de verdad.

Es justo lo que llevo haciendo todos estos meses,

callándome y guardándomelo,

esto ya es la guinda.

-Venga, para dentro.

Por favor, Rodri. Para dentro.

Va.

Va, chist, apoya ahí.

Buah... (GRUÑE)

¡No, no, no, Rodri, ya está! Que sí, que sí.

Uno más, el último, ya verás cómo las cosas tienen otro color.

¿O no? No quiero vomitar, de verdad.

No vomitas, para dentro. -En mi baño no.

-Chist.

-(RÍE)

-(ERUCTA)

Bueno, ahora 10 minutillos y ya verás cómo las cosas no son tan graves.

Ya.

¿Y si la llamo?

¿Ya estás mamado? Qué rapidez.

No, pero quiero dar la cara.

Olivia, no me voy a esconder como todo este tiempo.

-Jorge, yo creo que lo que Julia necesita es un poquito de espacio.

Aparte, no le llames borracho.

-Eso es verdad.

Nada de llamadas.

-Ni nada de güisqui.

-Oli... -No.

-(RESOPLA)

Oye, y...

¿Y si le pongo un mensaje?

Simplemente: "¿Qué tal?", "¿Cómo estás?".

"Perdona, ¿quieres hablar?". Mejor no.

-Dame el teléfono.

Dame el teléfono.

Gracias.

Nada. Si no fuera por vosotros...

No sé, verdaderamente la habría liado, incluso...

No sé, no sé.

Ah, aquí estás.

¿Dónde está mi corbata azul?

¿Estás bien?

-Se ha llevado sus favoritas.

-Maricarmen, que no se ha muerto, por Dios, ya volverá, mujer.

Lo raro es que haya tardado tanto en hacerlo.

Mira Jesús, a los 20 años lo hizo.

No sé, rebeldía, ley de vida.

A las dos semanas estaba aquí.

-¿Y si no vuelve?

La echo tanto de menos.

No sé cómo ha pasado esto.

-Mira..., han pasado mil cosas.

Mira lo de Ángel, ha sido un trago difícil para ella.

Encontrarse de pronto un novio que es un bicharraco.

-Si me lo hubiera contado, le habría ayudado.

Esto no es normal.

Tienes que hablar con ella.

-No me parece una buena idea.

-Pues sí.

Cariño, si estáis así es..., es porque habéis chocado vosotros.

Si no estuvieras ella no se habría ido de casa, te lo puedo asegurar.

-Sí, bueno, sí, eso es posible.

Sí, pero ¿qué te crees?

Yo he pasado una noche fatal también.

No sé, igual deberíamos tratarla más como una adulta y no como una niña.

-Tienes que hablar con ella y arreglar lo que sea.

-Pasa que no me aguanta, es lo que pasa, no sé cómo arreglarlo.

-Sí que te aguanta.

Pero... No sé, a veces eres un poco bruto con ella.

Eres como con Jesús.

-No, la trato como una hija, es como la trato.

-La tratas como si la pudieras educar y no, Paco, ya pasó eso.

No estuviste para educarla.

Tienes que aceptarla como es.

-Aunque no me guste. -Sí, aunque no te guste.

-Bueno, entonces, ¿mi corbata azul sabes dónde está o no?

-Prométeme que hablarás con ella.

-Lo intentaré.

¿Y si no quiere escucharme? -Haces que quiera.

Para lo que te conviene...

Está en el armario.

Al lado de los jerséis nuevos.

Buenos días.

¿Qué haces tú tan temprano levantada?

¿Qué quieres que haga? Irme a trabajar.

¿No es un poco pronto para irte?

Mejor porque quiero evitar el paseíllo con todas las miradas.

Ya. Después de lo que pasó ayer.

¿Cómo lo llevas?

¿Cómo quieres que lo lleve?

¡De verdad, no entiendo a ese tío, no le entiendo!

Sabe que estoy con otra persona

y se declara públicamente delante de todo el mundo.

Ya, ¿se lo has contado a Héctor?

Sí, claro que se lo he contado.

¿Quieres que se lo ocultara?

Hombre, no, podrías no habérselo contado.

Sí, claro, y que se entere por otra persona, lo que faltaría.

¿Se lo ha tomado bien?

Mira, se lo ha tomado

como ha podido el pobre.

A ver, estas cosas siempre molestan,

pero Héctor es una persona muy elegante

y no se le nota.

Ahora lo que tengo que hacer es intentar que no se vean.

Es lo mejor, sí.

Juli...

¿Tú cómo estás?

Harta, lo acabo de decir, ¿no me escuchas?

Sí, sí, sí, bueno, entiendo que estés revuelta.

¡No, no!, no estoy revuelta.

Lo que no entiendo es

cómo podía estar tan enamorado de su novia americana

y que de repente diga que está enamorado de mí.

¿Cómo puede ser esto? Yo no me lo creo.

Y es que paso, Oli, paso de entrar

en sus líos y en sus historias

¡No quiero saber nada más, paso!

Pasas.

Te da igual.

¡A ver!, no es que me dé igual, quiero decir que...

Me sabe mal por él porque ha hecho el ridículo de su vida.

Vale.

Me voy a trabajar porque llegaré tarde.

Claro, porque como te da igual...

A veces te odio un poquito.

A veces yo te quiero.

Bueno, hasta luego.

Te da igual.

Sí, sí.

¿Seguro que has dormido bien?

La cama es muy incómoda. Seguro, Sofi.

Si no fuese por ti, no sé qué haría.

¿Tú estás bien? Has puesto una cara un poco rara en el café.

Ha pasado una cosa que no entendí muy bien.

¿El qué?

He ido a pagar la letra como cada mes

y resulta que la deuda está saldada.

¿Cómo que está saldada? ¿Y eso?

Ni idea, no sé, no has sido tú, ¿no?

No, no, Sofi, yo no. Y tu madre tampoco...

No, sin decirme nada no.

No creo que tenga los datos para la transferencia.

Le preguntaré.

Sí, por favor, pregúntaselo

porque, claro, solo se me ocurre otra cosa

y, antes de pensar en eso, me gustaría descartar opciones.

Yo se lo pregunto, ¿vale?

Aunque me lo hubiera dicho, el anonimato no es su estilo.

Ya.

A lo mejor ha sido un error del banco.

El banco no, seguro que no.

Los bancos, si cometen errores, es a su favor.

Sí, también es verdad.

Mierda.

Alba.

Alba, te estuve llamando toda la noche, fui a tu casa.

Tu madre me dijo que no ibas a ir a dormir.

Vamos a llegar tarde.

Quiero hablar contigo.

Necesito hablar contigo, no estoy bien.

Vale.

Solo serán 10 minutos.

Son 10 minutos más de los que te mereces.

Ángel, Ángel, por favor, Ángel, dale tiempo, espacio.

Cuando ella quiera hablar contigo, ya lo hará, ¿vale?

Convéncela para que hable conmigo, tengo que explicarle muchas cosas.

Yo no sé lo que ha pasado entre vosotros, pero es grave,

así que tiempo y respeto.

Se queda en tu casa, ¿no?

Tiempo y respeto, Ángel.

¿No podemos empezar un poco más tarde?

¿Hace falta empezar tan de golpe, tan temprano?

Para algo somos los jefes, ¿no?

-Lo intentamos en una época, pero no funcionó.

Buenos días. -Buenos días.

-Buenos días.

Ya podemos empezar.

El primer caso, una mujer... Carlota,

antes de empezar me gustaría deciros una cosa.

Claro.

Supongo que...

ya os habréis enterado todos

del numerito que monté en el karaoke.

-¿Numerito? -Espera, ya verás.

Me gustaría aclarar que la relación que podamos tener Julia y yo

no va a afectar a nuestro trabajo en el bufete.

-Ah, yo había oído que justamente ese es el problema,

que no tienen relación.

Os aseguro que el bufete no lo va a notar.

Somos profesionales.

-¿Están liados?

-Luego, luego ya.

Jorge, por mi parte desde luego no hay ningún problema.

De hecho, valoro muchísimo que lo hables con nosotros aquí,

pero creo que es un tema personal y...

Es eso, un tema personal.

Gracias, Jesús.

Quería comentároslo en persona.

A mí me parece totalmente inadmisible

una relación en el trabajo.

De hecho, no conozco ningún bufete donde lo permitan.

No se permiten precisamente porque pueden terminar afectando al trabajo.

¿De qué estamos hablando ahora?

Deberíamos estar hablando de los casos y hablamos de esto.

Es que está afectando al trabajo.

Si en algún momento trae problemas,

deberíamos tomar algún tipo de medidas, ¿no?

¿Qué medidas?

Por favor, sabes perfectamente cómo funciona esto.

Ya, y ya os he asegurado que no va a haber ningún problema.

Me parece suficiente. -Bien.

Pues entonces podemos comenzar.

Como os estaba intentando decir, el primer caso es

una mujer que quiere demandar a la biblioteca municipal

por el cambiazo de la primera edición de un libro.

Jorge, lo puedes llevar tú, si te parece.

Muy bien.

Bien, Victoria,

podrías llevar el caso

de un acoso escolar, está bastante claro.

-Me encanta.

Me encanta poder devolvérsela a los abusones en el juzgado.

Será un placer.

-Bien.

Ángel llevará el despido improcedente de Matías Legardón,

un directivo de la textil Hostench.

Y Francis...

-No.

Tranquila, no te preocupes, tú sigue.

-Bien.

Bueno, hay un caso de un novio que quiere demandar a su prometida

por haberle dejado plantado en el altar.

Un caso de reparación del daño.

Bien, que creo que puedo llevar yo.

Seguramente, por lo que parece.

Así que eso es todo.

De acuerdo. Gracias.

-Gracias.

Qué vergüenza, tía.

Me pasa y no vuelvo a pisar el bufete en mi vida.

-Qué exagerada eres. -¿Exagerada?

Ya me gustaría a mí verte en esa situación delante de Carlota.

No solo soportarlo, al día siguiente le tienes que ver como si nada.

-No sé, tampoco es su culpa.

Pobre.

-Eh..., bueno, yo tampoco me creo

que ella le haya estado rechazando.

-Y no..., no es... culpa o no, es que es un marronaco.

Se lo podría haber dicho en persona. -Sí, hubiera estado bien.

-No sé, a mí me parece romántico,

pero me lo hacen a mí y me muero.

-Si te parece romántico esto,

te recomendaría ver menos películas.

-Puesto a ser peliculeros, habría preferido la...

Hola. -Hola.

¿Qué tal? Pues aquí.

-Estamos viendo las invitaciones de Macarena.

¿Ya han llegado? -Sí, son un cuadro.

Son como el recordatorio de mi comunión.

-Ya, son un poco feas.

-Y seguro que el tío le cobró un pastizal

y va de que es algo moderno, en plan hípster y es cutre.

-Bueno, ya, no hace falta cebarse tanto con Macarena.

¿Qué tal en casa de Sofía?

Pues muy bien, si no fuera por ella...

Y los niños son tan monos, me traban como una reina.

¿Has hablado con tus padres o qué? No.

Ni ganas.

Bueno, ya verás cómo todo se soluciona poco a poco.

Eso espero.

Felicidades, Macarena. Felicidades.

Muchas gracias.

Ya, ya, pero quiero saber quién me ha hecho la transferencia.

Bueno, si lo han ingresado,

me gustaría saber quién ha hecho el ingreso.

Es un poco extraño que de repente vaya alguien

e ingrese tanto dinero.

Yo no lo entiendo.

Ahora mismo tengo la deuda completamente cancelada.

¿Me entiende?

Carlota, ¿tienes un segundo?

-Pero solo un momento porque estoy en mitad de una cosa.

-Quiero denunciar a la revista por las fotos retocadas.

-Muy bien, sí.

-Lo he estado pensando y creo que es lo mejor.

No puedo permitir que me hayan hecho eso y quedarse tan anchos.

-Estoy de acuerdo.

Hay que poner límites porque hacen lo que les da la gana.

-Además era un reportaje sobre una abogada, ¿para qué tanto retoque?

-Sí, además, en otros casos no lo sé, pero ¿en el tuyo?

Eres muy guapa al natural.

¿Has pensado en alguien que te lleve el caso?

-Sí, en ti.

-Berta, ¿yo?

¿Y no preferirías que fuera, no sé,

un amigo de tu padre, alguien de la familia?

Encontrarás a alguien con un punto de vista más similar al tuyo.

-No, quiero a la mejor.

-Berta, sabes que hemos discutido muchas veces sobre este tema

y que no tenemos el mismo punto de vista

sobre la visibilidad, las redes... -Carlota.

Sé que no hay nadie mejor que tú para llevar este caso.

No te lo digo porque seas mi jefa,

es que sé que vas a poner todo lo que esté en tu mano para...,

para que en el mundo se nos deje de tratar como si fuéramos carnaza.

Esto tiene que parar ya.

-Me extraña mucho que digas eso, Berta.

Eres la primera que cuelgas las fotos de todo lo que haces

y te expones.

-Sí, pero no cambio para gustar más.

Yo soy Berta de Beltrán,

soy lo que soy, ni más alta, ni más baja, ni con más pecho...

A quien le guste bien y a quien no pues que se aguante.

Por eso te necesito, porque sola no voy a poder.

-Está bien.

Lo haré.

Pero lo haré a mi manera.

-Tú mandas.

-Lo primero que tienes que hacer es traerme el contrato que firmaste.

Mándamelo. -Ahora mismo.

-Y luego ya vemos.

-Gracias, Carlota, de verdad.

-No, aún no me las des, cuando acabemos, que todavía queda mucho.

¿Me buscabas?

Sí, sí, pasa.

Era para que empezáramos a trabajar en el nuevo caso.

Tú dirás.

Siento mucho lo del karaoke.

No, Jorge, no empecemos...

No, Jorge sí.

De verdad, creo, bueno, creo no.

Estoy seguro de que metí la pata y no tendría que haberlo hecho así.

Pero, no sé, ya...

No puedo dar marcha atrás y no sé si tienes algo que decir al respecto.

Mira fuera.

¿Cómo? Que mires fuera.

Ya. Pues eso.

No quiero que sigan hablando, no quiero perder el trabajo.

No vas a perder el trabajo.

Para ti es muy fácil, tú...

Tú eres socio y no te van a echar,

pero a mí sí, solo soy una secretaria.

No, si te digo que no vas a perder tu trabajo

es porque tu trabajo depende de mí, no te preocupes.

Entiendo que no quieras hablar del tema.

Si te parece, nos ponemos a trabajar.

Sí, nos ponemos a trabajar.

Sí quiero hablar del tema, pero no aquí.

Hecho.

¿A ti te suena el libro "Ungüentos y lociones naturales"?

Y... estás hablando del caso, ¿no?

Sí, claro, es...

Es un libro que tiene que ver con nuestro caso.

Y... ¿Se llama "Ungüentos y..."?

"Ungüentos y lociones naturales" de Enrique Lobos, sí.

Pues no, no me suena.

¿Debería sonarme?

A ver, es muy conocido, por lo visto.

Yo tampoco lo había oído en la vida, pero bueno.

Lo que nos concierne

es que nuestra clienta era poseedora de una primera edición de este libro

del siglo XIX.

Esta mujer lo entregó a una biblioteca para que lo documentaran

y dice que lo que le han devuelto no es su libro.

Dice que el libro que entregó tenía dos tapas

y el que le han devuelto no.

Ya, ¿y ella tiene algún documento

que justifique el estado de su libro?

No.

Pues entonces veo bastante complicado solucionar todo esto.

Parece que sí.

Jorge, perdona, estoy intentando mandarte la invitación de mi boda

y tienes el buzón lleno.

Muy bien, Macarena, me...

Veo que es una razón de vida o muerte

como para interrumpir una reunión de trabajo que estamos teniendo.

Claro, por eso, ¿qué hago?

Eh...

Me la puedes entregar en mano.

Ah, bueno, ¿en papel?

Sí, claro.

Ah, pues sí, es una buena idea.

No sé por qué no se me había ocurrido.

Vale, imprímela y me la das.

Vale, genial.

Bueno, y ya me dirás si vas a ir con acompañante.

¿Te importa si seguimos después?

No, claro.

No.

No lo lleva muy bien, la verdad.

-¿Y tu hermana?

-Algo mejor, supongo.

Por lo menos eso es lo que parece.

Igual por dentro está destrozada, pero...

Yo diría que lo lleva mejor que Ángel.

-Pero ¿qué es lo que ha pasado?

-Que Ángel es...

Que tiene sus cosas, digamos.

-A ver, Jesús, de verdad que no te lo pregunto por cotilla,

es que quiero saber

porque tratándose de Ángel, de Alba y estando tu padre por medio,

como comprenderás, no quiero sustos.

Si es algo personal, me callo;

pero si es algo que pueda afectar al bufete, deberíamos saberlo.

-Vale, sí, sí, yo...

Claro, si yo lo entiendo, Carlota.

Es algo personal.

-Bueno, pues eso es todo lo que tenía que saber.

Si necesitas cualquier cosa, puedes contar conmigo.

-Gracias.

-Además, si te soy sincera,

me alegro de que hayan roto

porque tu hermana se merece alguien mucho mejor que Ángel.

Ese hombre no me gusta un pelo.

-¿No te gusta Ángel a ti?

Nunca lo habría dicho. (RÍE)

¿Has recibido la invitación de Macarena? ¿Vas a ir?

-¿A la boda de Macarena?

¿Yo? No, la verdad, no, no...

Ni lo había pensado.

Además, tendría que buscar un acompañante.

Qué pereza, no voy a ir.

-¿Y Reyes?

-¿Reyes?

Bueno, no creo que sea buena idea empezar a mezclar las cosas.

Toma.

-¿Qué es esto?

-El caso de reparación del daño, esto...

Esto lo llevabas tú.

-Sí, pero no voy a poder

porque me voy a encargar de la demanda de Berta a la revista.

-Pobrecita, le hicieron un estropicio.

-Sí, pero va a ser más complicado de lo que parece

así que, si no te importa encargarte,

te lo agradezco.

-(RESOPLA)

No sabes la pereza que me da pasar por los juzgados.

De verdad, lo siento, creo que no.

-Pues no entiendo por qué.

Además, la última vez

se te dio bastante bien.

Es un caso muy fácil,

está claro que hay daño si toda la boda estaba pagada,

y no creo que se complique.

-Tengo una cantidad de papeleo, que si ahora me pongo con esto...

-El papeleo puede esperar.

Y te ha tocado.

-No me voy a poder escapar, ¿no?

-No.

-Lo lleva la jueza Larrechea.

-Ajá.

Así que si necesitas ayuda

me lo dices, ¿de acuerdo?

A ver, por un lado me siento como si me hubiera tocado la lotería

y por el otro estoy inquieta.

Tienes la deuda saldada y eso es bueno se mire por donde se mire.

No sé. ¿Crees que ha podido ser José?

Podría ser, sí.

También pienso que no, que seguro que no es él

porque lo hubiera anunciado a los cuatro vientos.

¿Estás bien?

Pobrecita.

¿Cómo va a estar?

Lo deja con Ángel, se va de casa de su madre...

Un momento.

¿Lo has dejado, dejado?

Sí, no sé, supongo, sí.

¿Qué es lo que ha pasado?

No sé, no me quiere decir nada.

Prefiero no hablar, lo siento.

Está así desde ayer.

Bueno, tú ya sabes que estamos aquí para lo que necesites.

Lo sé.

¿Qué tal, bellezones? Hola.

Menú, menú, menú.

Gracias.

¿Qué pasa? Tienes carita de perro pachón.

No, Oli.

¿Qué?

Luego te decimos lo que queremos.

Gracias. Bueno.

Bueno, por cierto,

no habíamos hablado del tema del karaoke.

¿Cómo lo llevas?

No, no, mejor hablemos de otro tema.

Vale.

Cómo estamos las tres, ¿eh?

Mira, perdóname, pero tengo que decírtelo.

Lo siento, yo creo que Jorge lo hizo, no sé, un poco con...

¿Pensaba que vivía en una comedia romántica o qué?

Ya, ya, yo..., yo tampoco lo entiendo.

Además, hace tiempo que se le nota que a él...

Vamos, que se le cae la baba, vamos.

A mí me pareció muy romántico.

A ver, que sí, que sí, romántico es, cariño, pero, no sé,

que la vida no es eso.

Ojalá la vida estuviera llena

de declaraciones románticas y muñecas de porcelana,

pero no, a veces pasan cosas, que tu marido te deja

con dos hijos y...

Ya, bueno, Sofi, ya está.

Ay, sí, perdona, no quiero meterme.

En todo caso, todo este lío es lo último que necesitaba.

Ya, claro.

Pero ¿tú... sientes algo por él?

No, no.

Cuando volvió Madison se rompió todo y, no sé, ahora mismo...

es muy complicado estar trabajando aquí,

a su lado, no sé, todo el mundo mirándonos.

Ya, ya.

Entiendo que sea complicado, pero ya es demasiado tarde.

No sé, chicas, lo peor de todo

es que cualquier logro va a estar marcado por eso.

Quiero decir, la gente siempre dirá que lo he conseguido

porque está enamorado de mí.

No, hombre, no, no, no.

No pienses eso, esas cosan pasan.

En la oficina ha pasado muchas veces,

le ha pasado a gente, no... Ya.

¿Y esta gente sigue trabajando aquí?

Bueno, algunos sí y otros...

¿Lo ves? Ya está. Ya.

Voy a hablar con Héctor.

Le voy a pedir si me puede conseguir alguna entrevista.

No. Pero ¿tú te irías?

Es muy complicado trabajar aquí, creo que es lo que tengo que hacer.

Julia...

¿Te puedes creer que no me ha invitado a su boda?

-¿Macarena? Pero ¿estás segura?

-Si te ha llegado, ¿por qué a mí no?

-No sé, a lo mejor tiene mal tu "mail".

-Está todo el día mandándome cosas de curro.

-No sé, tampoco tiene sentido, ¿no?

Ha invitado a todo el bufete menos a ti.

-¿A qué?

-A nada.

-Habláis de la boda de Macarena, ¿a quién no ha invitado?

-Que te pires.

-Ya. No hay más preguntas, señoría.

-¿Tú no trabajas o qué? -Sí, mucho, pero ahora mismo no.

¿Sabes por qué no te ha invitado? -¿Por qué?

-Igual que el resto no te soporta.

Estás todo el día pensando en ti y no te das ni cuenta.

-Yo sí la soporto. -Eres la única.

Y si no, pregunta. -Claro, sí.

Voy a ir preguntando a la gente a ver qué tal les caigo.

No soy tan patética como tú.

-Sabes que tengo razón.

También te digo que normal con ese carácter que tienes.

-Me da igual caer mal a la gente por lo sincera que soy.

No quiero ser un bicho como tú. -A este bicho sí le invitan.

-Ya, pero seguramente que vayas solo

o tendrás que pagar a alguien para que te acompañe.

-Sí que se ha enfadado, se ha chinado.

Nos lo vamos a pasar bien con esto.

Un día más y lo mato, te lo juro.

Hay días que puede llegar a ser desesperante.

Si le vuelvo a oír decir algo de mi despacho...

Algo le hago.

No sé qué, pero algo le hago.

No puede llegar así a mi vida

y pretender educarme como si tuviera 10 años.

Menos mal que me he ido.

Con Sofía bien, ¿no? Sí, muy bien.

Me están tratando genial.

Vaya con la familia perfecta que quería mi madre.

¿Sabes qué haría en tu lugar?

Pasa de ellos completamente.

Funciona, es un buen truco.

No sabes cómo, pero un día te dan igual.

Todo aquello que te sacaba de quicio, te da igual.

Sí, los comentarios, que te..., te da igual.

Funciona, magia potagia.

De verdad, de verdad.

¿Sabes una cosa? ¿Qué?

La única persona con la que me siento bien de esta familia eres tú.

Creo que eres el único en el que puedo confiar.

Qué va, que no. Que sí, que sí.

Los demás me tratan como si fuera imbécil y no paran de mentirme.

Seguro que no.

-Hola.

Vaya, estás aquí.

He estado buscándote.

¿Y ahora me encuentras? No es una oficina tan grande.

Quería pedirte un favor.

Que vayas a ver a tu madre, te echa de menos.

Le hará bien.

¿Para qué?

Pues para que te vea la cara.

Está como si estuvieras desaparecida.

Se pasa el día en tu habitación

mirando tus muñecas así..., llorando.

Pues que venga ella.

Trabaja aquí abajo, que suba, que venga a casa de Sofía.

Hoy no trabaja.

Si sigue echándote más de menos, va a poner un mausoleo.

Está muy triste.

Mira que la he visto triste en todos estos años,

pero nunca la había visto así.

Te has ido y se ha roto algo.

Mañana bajo a verla.

¿Tu madre qué tal? -Muy bien.

Perdona, me tengo que ir al juzgado.

-(SUSPIRA)

Toda mi familia,

había venido gente de muy lejos para la boda.

Hoteles, viajes...

Por no hablar de banquete, banda...

-¿Había mucha gente dentro de la iglesia?

-No, estaba yo en el altar.

Todos esperando a la novia, es que...

-Que te hagan eso

el día que se supone que tiene que ser el más feliz de tu vida

me parece...

-Podía... Podía haberlo... A ver, podía haberlo...

Perdona.

-No, no, Pedro, tranquilo.

Yo estaría exactamente igual, no te preocupes.

Siéntate.

Pedro, permítame...,

permíteme

que te diga una cosa.

Eh..., yo por mucho que te entienda y por mucho que te entienda el juez,

lo siento, pero lo que te ha hecho no constituye un delito.

Lo único...

Podríamos demandar por incumplimiento de promesa de matrimonio,

pero lo veo bastante complicado.

A no ser...

A no ser que podamos demostrar que el daño que te ha hecho es real.

O sea, tendríamos que demostrar, por ejemplo,

que te han diagnosticado una depresión, si eso fuera cierto,

o algo que demuestre que te ha menoscabado realmente, ¿me explico?

-Yo..., bueno, fui un par de veces al psicólogo.

Vamos a ver, yo lo que quiero es que pague los gastos.

-Ese es el fin, estamos en los medios.

De momento necesito que me traigas todas las facturas de la boda,

y si has faltado al trabajo también.

-Me perdí un par de reuniones y no pude cerrar un contrato.

Pero eso me da igual.

Me dejó tirado en el último segundo.

Quiero que lo pague todo, cada céntimo.

Quiero que le salga caro el caprichito.

¿No puede ser? -Bueno, bueno, vayamos poco a poco.

¿Vale?

-Sí, sí, sí.

Berta, vi tu entrevista.

Ah, ¿sí?

¿No te pareció horrible lo que han hecho?

A mí me ha gustado.

¿Te han gustado esas fotos espantosas?

A ver, no digo las..., la entrevista.

La entrevista, bueno, la entrevista...

Hay un par de cosas sacadas de contexto,

pero al lado de esas fotos la entrevista es casi maravillosa.

Pero eso lo hacen mucho, lo de retoca las fotos.

Ya, pues no conmigo, se van a enterar, ¿sabes?

¿Podrías prepararme estas nóminas, por favor?

Es para el mes que viene, no puedo ponerme ahora.

Lo sé, pero he pensado que si no tenías mucho lío quizá podías...

adelantar trabajo.

Ángel, no hace falta que te inventes esto

para acercarte o para que vaya a tu despacho

porque no va a pasar.

¿No crees que estás siendo un poco dura?

¿Podemos trabajar, por favor?

¿Podemos hablar?

Hablar.

¿Qué quieres hablar? Ya hemos hablado todo.

No lo entiendo.

¿Que no lo entiendes?

Mira, te liaste conmigo por el dinero de mi padre.

Ya lo tienes,

no hace falta que sigas, me puedes dejar en paz.

¿Entiendes ahora?

La que no me entiende eres tú.

Ni ganas que tengo de entenderte.

Gracias. -Venga.

Bueno, creo que ha ido bastante bien.

Cuando sepa algo, te llamo. -Sí, con lo que sea. Gracias.

¿Crees que podemos demandar?

-Trae lo que te he pedido. -Está bien que no quiera,

pero en creer que voy a pagar todo se está columpiando.

-Yo te llamo con lo que sea. -Sí.

-¿Sí? -Gracias, un placer.

-Hola.

-Señor Zabálburu, qué extraño verlo por aquí.

-(NERVIOSO) Estoy llevando un caso en el que coincidimos usted y yo.

-Mire usted qué bien.

-¿Qué?

-Nunca contestaste mi mensaje.

-¿Qué mensaje?

¿Usted me ha mandado un mensaje?

-Ahora te vas a hacer el durito, ¿no?

-No, no, de verdad.

No tengo ningún mensaje suyo. ¿De móvil?

-Qué pena.

-Pero ¿qué mensaje?

No puedo entender cómo han conseguido que la pensión quede en suspenso.

Se supone que es obligatoria, ¿no?

Por eso odio los casos de herencia, sacan lo peor de las personas.

¿Quieres que piquemos algo?

Venga, vale.

Bueno, ¿y tu curro qué tal? ¿Qué tal hoy?

Bueno, ha sido un día..., vamos, de lo más apasionante.

Todo el día buscando información sobre ungüentos.

(RIENDO) ¿En serio? Sí, en serio.

Toma.

Jorge está con el caso

de una primera edición de un libro del siglo XIX

y, nada, buscando información sobre ungüentos.

Ha sido apasionante.

¿Qué tal con el jefe del año?

Bien.

Hemos hablado.

Y habrá habido algo de tensión, ¿no?

Tras declararse a la novia de otro delante de todos...

Sí, sí, evidentemente la situación ha sido violenta,

pero me ha pedido disculpas.

Voy a tener que decirle un par de cosas.

No, Héctor, ya le he dicho yo lo que le tenía que decir.

Ok.

De hecho, estoy pensando en...,

bueno, en buscar trabajo en otro bufete

y empezar a centrarme en encontrar algo de lo mío.

Eso es fantástico, Julia.

Yo si quieres...

Bueno, en mi bufete somos dos socios...

Ya, ya sé que tu bufete es pequeño.

Pero alguna vez hemos hablado de ampliar, no te preocupes.

Después de lo que ha pasado,

creo que lo mejor es poner un poco de independencia en el trabajo.

Lo entiendo.

Lo que puedo hacer es preguntar a alguien si está buscando.

Sí, gracias.

¿Con cuánto tiempo tienes que avisar?

Y creo que unos quince días y Jor...,

y en el bufete les parecerá bien.

No me van a poner problemas.

La verdad es que tu jefe es tan comprensivo, tan comprensivo...

Héctor, no, Héctor, escúchame un momento.

Olvida todo lo que pasó:

lo que me dijo, cómo me lo dijo, delante de quién me lo dijo.

Yo quiero estar contigo.

De hecho, te quería hacer una propuesta.

Ajá, a ver.

¿Tú te acuerdas de Macarena,

la recepcionista del bufete?

¿Macarena? No. Bueno, pues...

Macarena se casa Ajá.

y yo había pensado que, no sé, que a lo mejor...

podrías venir conmigo.

¿Como acompañante?

Sí, como acompañante.

Me encantará.

Mañana es la comparecencia de mi caso y estoy un poco nervioso.

-Cuando dices "tu caso",

¿te refieres a uno que llevas tú o a tus fotos?

-¿Tú qué crees, listillo?

-Por el tonito de voz ese que me pones,

diré que lo de tus fotos.

-Sí.

¿Sabes quién va a defenderles? -Sí, un tal Miguel Montoliú.

-¿En serio?

-¿Lo conoces?

-Sí, es... el que llevó el divorcio de mis padres.

-Ah. -Un tío despreciable, de verdad.

Infame, de lo peor que he visto.

Un abogado que hace bien su trabajo.

Que no, que no, que no, de verdad, de lo peor, ten mucho cuidado con él.

¿De verdad te importa tanto? -Sí, claro que me importa.

-Te costará una pasta. -Me da igual.

No se puede hacer eso sin preguntar.

Si me hubiesen preguntado

o me hubiesen enseñado las fotos,

a lo mejor hasta les pasaba un retoque,

pero no preguntar y hacerlo no.

-Ya.

-Y...

Me he quedado un poco mal.

Sí porque, a ver, yo...

No quiero parecer creída,

pero siempre me he sentido bien conmigo misma

tanto por dentro como por fuera.

-Eres guapa, Berta.

-Bueno, no sé, no sé si guapa.

Pero si soy guapa,

¿por qué me retocan? No lo entiendo.

¿Por qué me tienen que retocar si soy mona, vale, guapa no, mona?

-Que no digas tonterías, Berta.

Eres preciosa.

-Bueno... -Y lo sabes.

-No, no. -Sí.

Eres guapa, Berta. -No.

-A la gente no le gustan las mujeres de verdad,

le gustan las muñecas de porcelana, de plástico.

-Gracias.

Me sentó fatal que te rieses de mí.

-No, no, no me reí de ti. -Sí, sí.

-Me reí de las fotos.

-Rodrigo, te reíste de mí y me dolió mucho.

-Perdona, la verdad.

-No pasa nada.

Yo no me reí.

Anda, que tú como estás, guapo.

Madre mía.

-¿Por qué no nos hacemos un viaje los tres?

-Ay, sí, sí, porfa. -Nos vamos al campo el fin de semana.

¿Tú en el campo, Rodri, por favor?

No aguantas los bichos por la calle.

Bueno, al campo a un parador de lujo en condiciones.

-Venga, que sí, que yo me apunto.

-Nos agarramos una borrachera. -Sí.

Sí.

Yo es que no sé si estoy muy ahora para viajes de borrachera.

-Pues precisamente, capullo.

-Venga, porfa...

Me lo pienso, dejad que me lo piense, doy una vuelta.

(SUSPIRA)

¡Eh, no te esperaba!

Qué linda sorpresa.

Vení.

¿Y esa carita?

¿Estás triste todavía porque te dejó la nena?

¿Eh?

Vení, vení, vení. -Para, para, para.

-Ya lo hicimos en este sofá. -¿Quieres hablar en serio?

-Me encantaría estar en casa, pero el sofá es lo que tenemos.

No da de sí, me estoy aburriendo.

-Quiero salir.

-¿Qué? ¿De dónde?

-Quiero salir de todo esto, ya no puedo más.

-¿Qué?

¿Qué estás diciendo? -Estoy harto.

Harto de que me traten como...,

como un peón de la mafia, ya no puedo más.

-Ángel, ¿qué te pasa? ¿Qué pavada estás diciendo?

¿Crees que es como ver una peli mala y quitarla?

-Lo único que quiero es rehacer mi vida

y dejar de decir mentiras.

Ellos ya te tienen a ti, no me necesitan.

-Ángel, esta gente te dio dinero, mucho dinero, quiere algo a cambio.

Nadie te obligó a meterte en esto.

¿Vos no querías venganza?

¿No querías vengarte de estos niños pijos?

¿No querías dar una lección a Francisco y Carlota?

No podés dejarlo ahora.

-Lo voy a dejar.

Lo dejo hoy, se lo puedes decir.

-¿Qué te pasa?

¿Te volviste loco?

¿Estás tonto o qué?

¿Crees que esto es como servir cafés?

Te enamoraste, lo puedo entender,

pero no podés dejar que esta nena te arruine la vida.

¿Vos te pensás que te van a dejar irte así?

¿Así nomás?

Sabés que no. -Me da igual.

-No, no te da igual.

Crees que sí porque no sabés lo que decís.

No sabés de lo que esta gente es capaz.

Acordate de lo que le pasó a Felipe Leiva.

Te aseguro que no te da igual.

-Me da igual.

De verdad, es que no sé qué me has hecho.

No, lo que hemos hecho.

Bueno, no sé, pero la verdad es que estoy feliz, mis hijos están bien,

tengo una relación con Carlos,

casi no me acuerdo de José...

Vaya, encima la deuda

se ha saldado de golpe.

Vaya, que estoy bien, bien.

Me alegro mucho.

¿Sabes cómo se saldó la deuda?

Sí, han hecho un ingreso en metálico, un anónimo.

¿Y no crees que se pueda tratar de...?

Sí, puede ser, puede, pero me es igual.

Ahora mismo lo único que sé es que no siento aquel nudo en el estómago,

estoy bien, estoy feliz.

Me encanta, me encanta verte así

porque has avanzado una barbaridad.

Enhorabuena.

Muchísimas gracias.

Te he traído una cosita, es una tontería.

Son unas pastas que a mí...

me encantan.

No... Son mis pastas preferidas.

Muchas gracias, no tenías por qué. Nada.

Muchísimas gracias a ti, en serio.

Gracias, no sé.

Te deseo una vida llena de felicidad.

Gracias. Te lo mereces.

Bueno...

Pues ya está. Adiós.

(Mensaje)

(LEE) "Llámame".

(SUSPIRA)

(Móvil)

Sofía. "Carlos".

Hola, amor.

Perdona, que nos hemos liado a hablar,

"como era el último día". No, lo primero es lo primero.

Gracias, amor.

¿Qué tal los niños?

Sí, desde que los he atado.

Qué burro que eres, de verdad.

¿Qué te parece si compro comida hecha

"y así no tenemos que cocinar ni nada?".

Deja que te sorprenda con una de mis recetas.

Ah, me parece perfecto que me sorpren...

"¿Sofía?".

"¿Sofía?".

¿Qué haces aquí? Fíjate, la vida, pasaba por aquí

y de casualidad nos hemos encontrado.

No me lo puedo creer.

Te he echado de menos.

No puedo con esto, José.

No, no...

Aquí te dicen que...,

que tendrías que haber hecho unos arreglos en la terraza

para conseguir la licencia.

Todo esto antes de inaugurar, claro.

No me asustes.

Esas cartas son muy tremendas, pero no son para tanto.

Que me sueltes.

-Suéltala.

-No te metas en esto, Jesús. -Apártate de mi hermana.

Solo estábamos hablando.

Sí, lo más cómodo. -Vale.

-Perdona.

¿Soy yo el que está obsesionado? ¿Por qué no paras de mirarle?

¿Seguro que no sientes nada por él?

No podemos salir, tenés que borrarte eso.

Estos tipos nos van a seguir.

-Quiero quitarme todo este peso de encima.

Solo lo conseguiré si salgo de todo esto.

No puedo olvidarme de la muerte de Felipe,

no puedo olvidarme de que estamos ocultando,

de que oculto un asesinato.

He comprobado que has ingresado mi dinero, hasta el último céntimo.

-Era lo que querías, ahí lo tienes.

-Aún me debes una cosa.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 116

Derecho a soñar - Capítulo 116

25 jun 2019

Alba se refugia en casa de Sofía. Jorge no se puede creer lo que acaba de hacer: declararse. Maricarmen le pide a Francisco que hable con Alba, cosa que este hace. Sofía descubre que su deuda está cancelada y no sabe quién ha sido. Ángel quiere hablar con Alba para aclarar las cosas, pero ella quiere que la deje en paz para siempre. Jorge promete a los socios que su historia con Julia no tendrá consecuencias en el trabajo, Carlota le advierte que espera que sea así si no quiere que tomen medidas al respecto. Macarena invita a todo el bufete a su boda, excepto a Charly, quien no lo encaja muy bien. Carota llevará el caso de Berta y sus fotos retocadas. Jesús llevará un caso, obligado por Carlota, en el que coincidirá con Larrechea. Julia quiere demostrarle a Héctor que va en serio y le pide que sea su acompañante en la boda de Macarena. Berta y Rodrigo no logran que Jorge se anime. Ángel le dice a Victoria que quiere salirse de su trato con la mafia, ella le dice que no puede ser. Sofía sale de su última cita con el Coach para toparse, cara a cara, con… ¡Jose!

ver más sobre "Derecho a soñar - Capítulo 116" ver menos sobre "Derecho a soñar - Capítulo 116"
Programas completos (130)

Los últimos 132 programas de Derecho a soñar

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios