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No recomendado para menores de 7 años Cuestión de tiempo - 18/10/16 (2) - ver ahora
Transcripción completa

"Gracias por ayudarme", "perdóname", "te quiero" o "nunca te olvidé",

son algunos de los mensajes que guardan nuestras cajas,

lo que usted quiera decir a quien quiera y cuando quiera.

Bienvenidos a "Cuestión de tiempo",

el único programa en el que el tiempo lo marca usted.

-Rocío, una caja del tiempo. ¿Para quién?

Para mi mejor amigo David.

Darle gracias por estar siempre en los momentos más difíciles

durante mi embarazo, que lo he pasado sola,

y que han sido momentos muy duros.

-¿Qué tal?

-Bien, ¿y tú? ¿Quién te la ha dado? -No te lo puedo decir.

¿Tienes enemigos? -Estoy muy nervioso,

quiero saber qué hay dentro de la caja,

ya llevo un montón de tiempo esperando.

Para Rocío,

enfrentarse sola a la maternidad con 20 años fue muy duro,

sin embargo,

todo resultó mucho más fácil gracias al apoyo de su mejor amigo David,

por eso hoy quiere darle las gracias de una manera muy especial.

¿Qué tal, Rocío? Muy bien.

Me has pedido una caja del tiempo, aquí la traigo.

Me tienes que contar porqué y para quién.

Aquí hay un sitio estupendo, ¿quieres que nos sentemos a hablar?

Sí. Vamos.

Una caja del tiempo, ¿para quién? Para mi mejor amigo David.

¿Por qué quieres mandarle una caja del tiempo a David?

Darle las gracias por estar siempre en los momentos más difíciles,

durante mi embarazo, sola que lo he pasado,

ha sido un momento muy duro en mi vida.

No sabía si iba a congeniar bien con él,

pero luego me di cuenta que él y yo nos íbamos a compenetrar.

Dirías que es tu mejor amigo,

entre amigos y amigas es la persona más cercana a ti.

Para mí es como si fuera un hermano más.

Me has dicho que te quedaste embarazada muy joven.

Habías empezado una relación con un chico.

Sí.

¿Qué edad tenías? 20.

¿Estabas muy enamorada? Exacto.

¿Qué le parecía a David tu novio? A David no le parecía bien,

él me estaba avisando de que me iba a dejar.

Yo estaba muy enamorada y el amor es ciego,

entonces no lo veía. Con 20 años te quedas embarazada.

¿Cómo te lo tomaste? Al principio mal y bien.

Mal porque estaba asustada, pero yo tenía ganas de ser madre.

Y cuando se lo dices a tu novio, ¿cómo reacciona él?

Al principio, bien, quería tenerlo. Pero luego decidió que no.

¿Y tu familia cómo se toma el que te quedes embarazada tan jovencita?

Muy mal, se pusieron a llorar, estuvieron tristes,

me dijeron que estaban muy decepcionados conmigo,

que no era propio de mí.

¿Qué te dice David cuando le cuentas:

"Estoy embarazada, mi familia se lo ha tomado muy mal

y yo estoy asustada"?

Me dijo que no pasaba nada,

que él iba a estar ahí en todo momento para apoyarme.

¿Qué te decía para tranquilizarte

y para que vieras las cosas de otra manera?

Me dijo que no iba a estar sola, que él iba a estar ahí

y que teniéndolo, a lo mejor, me servía para madurar también.

¿Tus padres estaban de acuerdo con tu decisión

de seguir adelante a pesar de que tu novio te había dejado,

de que no tenías trabajo, de que estabas estudiando?

Mis padres siempre, en todo momento me dijeron que lo tuviera.

Cuando nace el niño y cambia tu vida,

porque imagino que la cambia, ¿cómo se comporta David contigo?

Ya no puedes salir como antes,

ya hay muchas cosas que no puedes hacer.

Siempre estaba llamándome para ayudarme con él,

me iba con él a comprar las cositas del bebé,

siempre estaba él en todo momento,

cuando necesitaba llevarle al médico, él me acompañaba.

¿Cómo crees que hubiera sido el embarazo sin David?

No sería lo mismo, me hubiera venido abajo.

David está ahora mismo como si fuera mi hermanito, siempre pegado a mí,

diciéndome las cosas que tengo que hacer

y cómo las tengo que hacer para no hacerlas mal,

siempre está ahí.

¿Qué vas a meter en la caja?

Quiero meter unos guantes en símbolo de amistad,

de cuando yo me fui a un gimnasio, que él me dijo:

"Para desconectar un poco de todo

vámonos a un gimnasio a hacer deporte".

¿De qué tenías que desconectar entonces?

De todo en general, lo que me había pasado, del padre de mi hijo.

¿Quién le va a entregar la caja a tu amigo David?

Una amiga. Tu cómplice.

¿Dónde quieres que le entreguemos la caja?

En su casa.

¿Cuánto tiempo quieres que esté la caja cerrada?

Cuatro horas, para tenerle un poco intrigado.

¿Crees que va a sospechar de ti? Creo que no.

Vamos a meter los guantes en la caja y quiero que me digas

cómo crees que va a reaccionar cuando abra la caja,

cuando vea los guantes.

Pienso que se va a asombrar, a lo mejor se pone a llorar.

¿Es emotivo? Sí.

¿Es cariñoso? Es muy cariñoso.

En cuanto abra la caja,

lo primero que lo voy a decir es darle las gracias

por todo lo que ha hecho por mí durante nueve años,

que ha estado ahí conmigo, a pesar de todo lo que hemos pasado,

nuestras peleas, para mí es mi mejor amigo

y siempre lo va a ser.

Vamos a programar la caja.

¿Quieres añadir algo más? No.

Cierro la caja, cerrada.

Rocío, esta caja tiene que llegar,

en primer lugar, a manos de tu cómplice,

voy a hacer que se la entreguen, tienes cuatro horas

para pensar bien lo que quieres decirle a tu amigo.

Vale. Hasta luego, suerte.

Gracias.

Rocío ha cerrado su caja del tiempo

con la ilusión de sorprender a su mejor amigo David,

nuestro cómplice está a punto de entregársela en su casa.

Hola, David. -Hola.

-¿Qué tal? -Bien, ¿y tú?

-¿Estás tendiendo? -La ropa.

¿Y esto? -Una caja que me han dado para ti.

-¿Quién te lo ha dado?

-No te lo puedo decir, tú sabrás a quién conoces.

A lo mejor te quiere dar una sorpresa alguien.

-¿Qué hay dentro? -No sé nada.

¿Tienes enemigos? -No.

-¿Y amigos? -Amigos, sí, un montón.

-La caja es tuya, yo me voy, esto se abrirá en un tiempo

y tú sabrás, ya me contarás, porque yo no tengo ni idea.

-Vale, gracias. Hasta luego. -Hasta luego.

-Creo que la caja del tiempo me la envía algún familiar,

mi hermana o algún amigo, Adrián, Ana o Rocío.

Mi madre se llama Isabel, creo que ha podido ser ella,

porque siempre hemos estado muy unidos.

Siempre hemos tenido una buena relación de madre e hijo.

También puede ser mi hermana Sara, que me llevo muy bien,

siempre hemos estado unidos desde pequeños.

Mi amiga Rocío puede ser también, porque hemos estado desde pequeños,

siempre hemos tenido una buena relación.

Creo que detrás de esta sorpresa puede estar mi jefe.

En mi tiempo libre me gusta ir al gimnasio,

quedar con los amigos, salir de fiesta.

Actualmente sí tengo bastantes amigos.

Amigos en especial tengo a Adrián, a Mar, a Ana,

sobre todo, en especial, a Rocío.

A Rocío la conozco desde el 2001.

Rocío es mi mejor amiga, porque la conozco

desde que éramos pequeños,

y siempre nos hemos llevado muy bien,

hemos tenido una buena relación.

A veces hemos tenido algunos enfados,

pero siempre hemos estado unidos en lo bueno y en lo malo.

-A mi mejor amigo

le conté que estaba embarazada desde el primer momento.

David me dijo que no iba a estar sola,

que siempre iba a estar él y que no me preocupase por nada,

porque él siempre iba a estar apoyándome

en todos los momentos más difíciles.

-Con Rocío he tenido secretos cuando ella se quedó embarazada,

ella me decía: "No se lo digas a mis padres, que se van a enfadar".

Y yo le ayudé, le dije: "No soy lo voy a contar,

si quieres vamos al hospital, te voy ayudando, te acompaño".

-Lo pasé fatal, porque en esas circunstancias

yo no sabía qué hacer ni a quién acudir.

Pensé en David, sé que está mal,

porque tus padres siempre son los primeros,

pero David era mi mayor apoyo en ese momento,

estaba asustada y no sabía qué hacer.

-Rocío es muy buena persona,

es maja, siempre está atenta con las personas,

cuando necesitas ayuda siempre está ahí.

Yo la he ayudado en muchas cosas, en que no se meta en líos,

en que lleve un buen camino, en que madure.

Desde que Rocío tuvo a su hijo siempre la he estado ayudando.

Siempre he estado con ella, llevándola a la guardería.

-Decidí ser mamá porque pensé que sería algo nuevo en mi vida

y algo muy bonito.

-Uno de los momentos más bonitos que tuve con Rocío es

cuando nació su hijo, al poder cogerlo por primera vez

y tener a su hijo con ella, ayudarla.

Yo la definiría como una chica muy fiestera, le gusta mucho salir,

todavía es muy niña, le falta la madurez,

ella tuvo el niño muy pronto, le falta madurez.

Mi hermana sí puede estar detrás de esta sorpresa,

me considero una persona con buen corazón porque ayudo

a muchas personas, hay personas que he ayudado y no se lo merecían,

y les he seguido ayudando.

Yo soy una persona alegre,

me encanta salir con las personas, hablar.

A veces me enfado, he tenido algún enfado con otras personas,

pero soy una persona que soy racional, que sabe hablar.

Pienso que mi madre ha podido estar detrás de esta sorpresa.

Creo que una expareja mía, también puede ser él,

también hemos tenido buenos momentos

y creo que él me ha podido enviar la caja.

Dentro de la caja me gustaría que hubiera un viaje,

un recuerdo o algo que me haya dejado alguien.

Detrás de esta caja me gustaría que estuviera mi madre,

mi novio o mi amiga Rocío.

Enfrentarse a la maternidad tan joven y sin pareja

nunca fue tarea fácil para Rocío, sin embargo, no estuvo sola,

además de su familia siempre contó

con el apoyo de su amigo, compañero y confidente, David.

Estoy muy nervioso, quiero saber qué hay dentro de la caja,

ya llevo un montón de tiempo esperando.

-Estoy muy nerviosa, porque quedan pocos minutos

para que se abra la caja y queda poco tiempo

para poder darle las gracias por todo lo que ha hecho por mí.

-Ahora mismo estoy nerviosísimo,

no sé si va a haber algo malo o algo bueno.

-David estará nervioso y ansioso por saber

quién ha sido la persona que le ha hecho esta sorpresa.

-Estas horas de espera son las más largas de mi vida,

he estado muy nervioso, lo sigo estando,

ya quiero saber qué hay dentro de la caja.

Hay unos guantes, mi amiga Rocío,

porque he ido muchas veces con ella al gimnasio.

Rocío es la persona más especial en mi vida,

porque ha sido mi amiga y siempre la he tenido conmigo.

-Yo quería darte esta sorpresa en agradecimiento

a todo lo que has hecho por mí durante todos estos años,

en todos los momentos tan difíciles que he pasado

siempre has estado a mi lado.

En el momento más difícil de mi vida,

fue cuando tuve a mi hijo y estaba sola,

y no tenía a nadie en quien apoyarme,

cuando necesitaba llorar tú siempre me dejabas tu hombro para llorar.

-Para mí eres como mi segunda hermana,

siempre te voy a llevar dentro y tú lo sabes,

que pase lo que pase siempre vamos a estar unidos.

-Quiero que sepas también que sin ti mi vida no hubiera sido igual,

no hubiera podido salir adelante y que sin tu gran corazón

y si tu apoyo no sé qué hubiera sido de mí.

A veces las cosas no salen como habíamos planeado,

pero eso no significa que no terminen bien.

David estuvo junto a Rocío en dos momentos cruciales de su vida,

gracias a él, ella nunca se sintió sola.

Ese el tiempo de regalar momentos y quién sabe si usted será

el siguiente en recibir la próxima caja del tiempo.

He pedido esta caja del tiempo

porque quiero darle un detalle muy especial

a la mujer más importante del mundo, que es mi madre.

Quiero pedirle perdón porque yo no quiero seguir siendo una carga

para ella, quiero devolverle un poco de lo que ella me ha dado a mí.

-Es la caja del tiempo.

-Me haría mucha ilusión

que mi hijo pudiera terminar la universidad,

que lo está pasando muy mal.

-Yo creo que a lo más grande que ha renunciado

ha sido a su profesión.

-Me voy a comer a esa persona a cachos.

A miles de kilómetros de distancia de su hogar,

Elsi ha luchado y ha pasado por todo tipo de dificultades

para sacar adelante a su familia. Andrés, su hijo mayor,

quiere enviarle una caja del tiempo para pedirle perdón

por no haberle ayudado en esa lucha y haber sido una carga para ella.

He pedido esta caja del tiempo

porque quiero darle un detalle muy especial

a la mujer más importante del mundo, que es mi madre,

y quiero mandarle esta caja porque quiero pedirle perdón

y agradecerle lo mucho que ha hecho por mí todos estos años

y pedirle perdón por ser una carga para ella.

Yo considero que soy una carga para ella

porque desde que yo empecé a estudiar

y empezó todo esto de la crisis

ella es la que ha estado ayudando a mantenerme

y quiero hacerle mi promesa

de que ahora van a cambiar las cosas,

que voy a salir adelante, que me voy a esforzar,

que voy a terminar la universidad, que le preocupa mucho,

y que el proyecto de mi empresa va a salir adelante.

Mi madre y yo somos de Colombia, de Manizales.

Mi madre se casó con mi padre cuando tenía 17 años,

yo nací poco después.

Mi madre vivió con mi padre hasta que yo tuve cinco años,

que falleció mi padre, y hemos seguido solitos,

hasta que llegó mi hermano y ya éramos los tres.

Mi madre lleva en España desde el año 2001,

ella se vino en busca de un futuro mejor,

el sueño europeo.

Al principio era bastante triste,

porque ya estaba empezando a trabajar, estaba adaptándose

y al principio era bastante difícil,

incluso en algún momento estuvo pensando en volver,

pero ella, con sus nervios de acero que tiene,

decidió quedarse y seguir adelante.

Mi madre en Marbella se ganaba la vida,

trabajaba en bares de camarera, de ayudante,

incluso limpiando casas o cuidando gente mayor, en lo que podía.

Cuando ya regularizó la situación en España,

pudo homologar el título de enfermera que tenía de Colombia,

lo homologaron por Auxiliar de Enfermería,

entonces ya pudo volver a su profesión.

Pasaron unos dos años hasta que ella pudo traernos aquí,

fueron dos años largos.

Cuando llegamos aquí, al principio estuvimos tristes

mi hermano y yo porque dejamos una vida atrás,

yo estaba en la universidad, la tuve que dejar,

mi hermano estaba en el cole, también lo tuvo que dejar.

También teníamos amigos, luego estaban nuestros abuelos,

que también estábamos muy apegados a ellos y la familia en general,

nos costó mucho, pero poco a poco nos fuimos adaptando

y con el calor de mi madre pudimos seguir adelante.

Yo creo que lo que más agradecemos en España es la seguridad

y luego la oportunidad de poder seguir adelante,

de poder hacer una carrera,

mi madre a volver a su profesión y puedes tener una vida mejor.

Yo quiero pedirle perdón porque

yo no quiero seguir siendo una carga para ella,

yo quiero devolverle un poco de todo lo que me ha dado,

aunque esta vida no me va a alcanzar,

pero quiero devolverle un poco de lo que ella me ha dado a mí.

La vez que más nos enfadamos mi madre y yo fue en el 2005,

cuando yo salí del armario y le dije que me iba a vivir con mi pareja,

fue bastante difícil.

Ella, al principio, no lo aceptó, pero luego,

después de un tiempo, ya comenzó a acercarse y lo aceptó,

incluso ha llegado a defenderme y a apoyarme,

incluso ha aceptado alguna pareja mía

y eso es un logro enorme.

Es una persona muy humilde y de mucho corazón,

a ella no le importa sacarse la comida de la boca

con tal de dártela a ti o a una persona que la necesite.

Es una piedra dura, pero con un corazón muy blando.

En esta caja del tiempo voy a poner esta nota,

que me regaló mi madre hace mucho tiempo,

me la dio con un regalo, que no me acuerdo qué era,

pero al final se quedó la nota, dice: "Te quiero mucho,

eres lo mejor de mi vida, estoy orgullosa de ti,

un beso, mami".

Yo quiero que la caja del tiempo se abra en cuatro horas,

creo que en cuatro horas

ya habrá regresado a casa de su trabajo.

Que se lo entregue su amiga Linda, que es una persona que está ahí,

que conoce su historia, una amiga que ella quiere.

Con Linda, una amiga de la familia, como cómplice,

Andrés va a hacer llegar su caja del tiempo

a su madre en su casa, para ella, hoy es un día normal,

no sabe que, en unas horas,

se va a convertir en un día extraordinario.

Hola, Linda.

-Hola, Andrés, ¿qué pasa? ¿Cómo estás?

-Muy bien. Quería pedirte un favor muy grande.

¿Le puedes entregar esta caja del tiempo a mi madre?

Que le quiero mandar una caja del tiempo

y no quiero que se entere que soy yo.

-Se va a poner supercontenta, ¿de qué se trata?

-Eso no te lo puedo decir, cuando ella la abra ya se enterará.

-Estoy muy intrigada.

Termino con esta clienta y te la llevo.

-Vale, muchas gracias. -Nos vemos ahora.

-Manuel, abre la puerta.

-¿Qué pasa, Manolo? ¿Cómo estás? -Muy bien, pasa.

-Hola.

¿Qué haces por aquí? Esperando a que me llamaras.

-He venido corriendo. -¿Por qué?

-He venido con uniforme y todo, corriendo a traerte esto.

-¿Esto qué es? -La caja del tiempo, para ti.

-¿De parte tuya? -Es sorpresa, no sé.

¿Qué piensas? Yo estoy emocionada, imagínate.

-En principio pensé que eras tú, porque me la traías tú.

-Es una sorpresa, eso lo sabremos dentro de un ratillo.

-Una amistad de Colombia, un amigo de Colombia.

-A lo mejor.

-¿De trabajo? -¿No será

de trabajo donde tú estás ahora y te han querido dar una sorpresa?

-¿Hay que esperar todo ese tiempo para abrirla?

-Eso dice. -Porque yo ya estoy muy nerviosa.

-Estoy nerviosa hasta yo, que no es para mí.

Te dejo pensando, tranquila y solita,

para que pienses de quién es la sorpresa tan grande,

una caja del tiempo. -Vale, gracias.

-Hasta ahora. -Un beso, hasta luego, gracias.

Me haría mucha ilusión

que mi hijo pudiera terminar la universidad,

que lo está pasando muy mal, no consigue trabajo

y le ha costado mucho, y yo sí puedo ayudarle.

Esa sería mi ilusión, que él sacara su grado

y se pusiera a trabajar y estuviera relajado y tranquilo,

pudiera pagar su alquiler y sus cosas personales

y yo pudiera estar tranquila, porque así no puedo.

Mis hermanos están mal, con uno que tenía mucha amistad,

ahora estoy un poco enojada con él,

porque me ha quedado mal con unos negocios.

Mi otro hijo, el mejor, está más relajado porque está en casa,

aquí no paga nada y está tranquilo estudiando.

Pero el grande lo ha pasado más mal,

porque es el mayor, lo hemos pasado muy mal los dos.

Imagino que esta caja del tiempo puede ser de un amigo de Colombia,

un amigo de hace muchos años, peluquero,

fuimos novios en un tiempo.

-Ella, a lo mejor, sospecha de alguna expareja de Colombia

o alguna de sus mejores amigas de Colombia también,

o alguno de sus hermanos.

-Si es Julián Andrés creo que puede ser él

por darme la alegría de que ha terminado sus estudios,

porque lo hemos pasado muy mal, también puede ser él.

De lo que sí estoy seguro es

de que no tiene ni idea de quién va a ser.

-Yo soy originaria de Colombia, de la región cafetera, de Manizales,

allí me casé, enviudé, de ahí tengo mi hijo el mayor,

Julián Andrés, es de esa relación.

Llegué a España en el 2001,

al dejar a mis hijos en Colombia me sentí muy mal, lo pasé muy mal,

todo el día lloraba, llamaba a mi madre diez veces,

me preocupaba mucho por mis hijos, nunca me había separado de ellos.

-A lo más grande que ha renunciado mi madre ha sido a su profesión

para poder venir, para que pudiéramos venir a España

y salir adelante, de hecho, es por lo que yo quiero esforzarme

para que ella vea que ese esfuerzo no ha sido en vano.

-Me puse a trabajar en la hostelería,

de camarera de piso, limpiadora,

para mandarle a mis hijos el dinero y a mis padres.

-Nosotros la echábamos mucho de menos,

aunque ella trataba de estar ahí,

siempre nos estaba llamando todos los días,

pero se echaba mucho de menos.

De hecho, creo que ella nos echaba más de menos que nosotros.

Fue una época difícil.

El momento más duro que ha tenido en España

fue cuando falleció mi abuela, su madre, que le dolió mucho

porque no pudo estar con ella en sus últimos momentos

y no pudo verla ni estar en el funeral.

-Fui a finales de noviembre a Colombia

y me vine el 5 de diciembre, mi madre murió el 11 de enero.

Pero hay un detalle muy duro de ella que no lo olvido,

cuando yo estaba en la calle,

estaba esperando el taxi que había llamado,

ella se asomó a un ventanal

y lloraba como si fuera la última vez que me veía.

Esa fue la última imagen que tuve de mi madre,

verla desde esa ventana llorando, que se estaba despidiendo de mí.

-Por eso yo también le quiero dar ese mensaje de apoyo

y decirle que llegó el momento de que yo le ayude también.

-Sí he tenido discusiones con el grande

porque no consigue trabajo y toca ayudarle mucho, el bono,

que si necesito estos materiales para la universidad,

discuto mucho con él por eso.

De aquí al futuro lo único que quiero hacer

es ver a mis hijos terminar el estudio

y no espero nada bueno para mí, lo que haya y ya está,

yo me conformo con lo que hay.

Queda poco tiempo para que se abra la caja,

ya estoy deseando ver la sorpresa, porque no he vivido hoy el día,

estoy muy nerviosa, ha sido eterna la espera.

Estoy esperando qué será,

quién habrá tenido el detalle conmigo,

que nunca lo ha tenido, que me voy a comer a esa persona a cachos.

Porque haya tenido un detalle, solo ya la sorpresa de tenerme así,

que nunca he vivido esta situación, para mí ya es muchísimo.

Andrés ha mandado una caja del tiempo a su madre

con una tarjeta muy especial dentro.

Hoy quiere pedirle perdón por no haber hecho frente

a los problemas familiares,

pero también quiere hacerle una promesa a Elsi.

Estoy muy nerviosa, ya quiero que sea la hora,

porque ha pasado mucho tiempo y ya quiero ver qué hay ahí,

a ver si está mí recompensa.

-Estoy bastante nervioso, a ver qué tal está,

tengo muchas ganas de verla ya

y supongo que ella estará también muy nerviosa.

-Hace mucho tiempo que no estaba tan nerviosa,

de verdad, y esperando algo que no sabe uno qué es.

Agradecerle a la persona que me haya puesto en el día de hoy,

que me divertí mucho, que me he divertido,

he pasado un rato agradable y que espero que sea muy bueno.

-Estoy muy nervioso ya, tengo ganas de verla,

que se abra la caja y darle un abrazo enorme.

-Espero que esto me pueda cambiar la vida, a ver si tengo suerte,

que sea muy bueno y que valga la espera tan larga que tuve.

Depende de lo que sea voy a reaccionar,

me la comeré o la enrabiaré, pero algo haré.

A ver qué es.

Esto fue una tarjeta que yo le mandé a mi hijo el mayor,

pero no sé qué mensaje me quiere dar él.

Se me quedó la mente en blanco ya, porque no descifro el mensaje que él

me quiere enviar con esta tarjeta, que yo le envié a él.

A lo mejor él me mandó esto para que yo viera que lo tengo a él,

que cuente con él, que está a mi lado y que puedo contar con él,

yo creo que fue eso.

A lo mejor es porque me ha visto triste,

agobiada y por eso me manda esto:

"Mami, aquí estamos y cuenta conmigo".

Estoy muy orgullosa de ti y de tu hermano.

-Esa nota te la puse ahí por una razón.

Te la he querido mandar para hacerte un agradecimiento

por todo lo que has hecho por mí y por mi hermanito,

por sacarnos adelante toda la vida y quiero pedirte perdón

por todo el peso y la carga que he sido estos años,

desde que empecé la universidad y quiero hacerte la promesa

de que las cosas van a ir mejor,

que voy a sacar adelante la universidad y la empresa,

que yo también quiero que tú hagas realidad tu sueño,

que te sientas más orgullosa de mí.

-Yo sufro por no poderte ayudar. -Ya me ayudas mucho.

Te quiero mucho. -Yo también te quiero mucho.

La caja del tiempo guarda todo tipo de mensajes

y todos tan importantes que no se olvidan jamás.

Es el tiempo de la sinceridad, quién sabe si usted será

el siguiente en recibir la próxima caja del tiempo.

He pedido una caja del tiempo para darle una sorpresa a mí marido.

Él no pasa mucho tiempo con nosotros,

todo el tiempo que quisiera pasar,

él es militar y tiene periodos de ausencia largos en casa.

-Me han dado esta caja para ti y tiene un temporizador que,

cuando llegue a su fin, se abrirá, yo no te puedo decir nada más.

Aquí hay algo para ti, la verdad que la caja pesa.

-¿Quién te ha dado esto? -No te puedo contar nada más.

-Mi profesión, militar, está sujeto a esas ausencias.

María Ángeles ha pasado mucho tiempo separada de su marido Pablo,

pero nunca se ha sentido sola.

Él se ha pasado media vida

en misiones humanitarias para ayudar a los demás.

Hoy, María Ángeles quiere que él sepa lo mucho que le quiere

y lo orgullosa que se siente de él.

He pedido una caja del tiempo

para darle una sorpresa a mí marido por cómo es él como persona

y por cómo se porta con sus hijas y conmigo.

La caja del tiempo se la quiero enviar a Pablo,

a mi marido.

Quiero decirle lo orgullosa que estamos de él

y de cómo es como persona, de lo alegre que es,

él no pasa mucho tiempo con nosotros,

todo el tiempo que quisiera pasar. Pero él está involucrado al 100%.

Él es militar y tiene periodos de ausencia largos en casa.

Quiero darle esta sorpresa porque él, aun así,

siempre está pendiente de nosotras y participa en todo.

El mensaje que quiero darle es de orgullo,

de cómo es él, estoy superagradecida por su forma de ser,

por su alegría, por su complicidad y por cómo se implica.

Nos conocemos desde el instituto, desde que teníamos 16 años.

Él estaba en la tuna del instituto.

Y cuando lo vi cantar,

que estaba cantando en el bar del instituto,

dije: "Ese chico es para mí". Fue un flechazo.

En principio pensé lo guapo que era,

que fue lo que me llamaba la atención con 16 años.

Cuando ya lo conocí,

cuando ya llevaba tres meses saliendo con él

ya sabía que era el hombre de mi vida.

Tenía dos o tres chicas detrás de él, que eran amigas mías.

Él se creía que yo le preguntaba por una amiga,

por si le gustaba y tal.

Y ya se atrevió a decirme: "No, es que me gustas tú".

Y le dije: "A mí también".

Pablo es una persona superalegre, lo que más le caracteriza es

el sentido del humor que tiene, es impresionante.

Estábamos estudiando, pasamos de vernos a diario

durante dos años en el instituto,

y luego él se fue a la preparatoria para la academia.

Ya pasamos de vernos durante todos los días

a pasarnos a ver de vacaciones en vacaciones,

navidades, Semana Santa, verano.

El noviazgo duró más de ocho años, hasta que,

cuando salió de la academia, nos casamos a los 15 días.

El momento más bonito de la ceremonia fue el "sí quiero".

Nos fuimos de luna de miel a San José de Costa Rica.

En la primera misión que estuvo fue en Bosnia,

ahí estuvo siete meses.

Al principio los medios eran precarios,

hablabas por teléfono cuando podías,

tenías que decir: "Cambio, corto", por el satélite.

Cuando él se ha ido de misión,

ya sabes que es su trabajo y que eso, tarde o temprano,

va a tener que surgir. Las despedidas nunca son alegres.

Se lleva bien, yo lo llevo bien

porque sé que si yo estoy bien él va a estar perfectamente.

La situación sí se te hace extraña, cuando te casas

quieres estar compartiendo con tu pareja.

Pero sabes que es su trabajo. Yo echo de menos de él, esas risas.

Yo me río a diario con él y lo cariñoso que es,

es una persona extremadamente cariñosa.

Desde que nos casamos, tardamos casi cuatro años en que naciera

la primera de nuestras hijas.

Luego ya, a los 20 meses vino la otra.

Pero a lo largo de los 29 años que llevamos juntos

ha tenido periodos de salir de misión durante siete meses.

Las cosas que él se ha perdido,

varias navidades, cumpleaños de sus hijas, momentos señalados,

pero todo eso las niñas lo han vivido muy bien.

Para mí eso es importante, pero él ha estado siempre,

a través de teléfono, yo me he encargado siempre

de que él estuviera presente en casa.

Las niñas entienden que es el trabajo de su padre y,

además, lo viven con una naturalidad impresionante.

Ha estado más de seis meses fuera y acaba de volver hace dos semanas.

Él llena la casa cuando está, con las niñas, con todo.

Vuelven las bromas,

los achuchones espontáneos, la vida en familia.

Él siempre está bien, lo curioso es que cuando tú le preguntas:

"¿Cómo estás? ¿Cómo te ha ido?". Siempre está bien, siempre.

Jamás ha pensado en no ir cuando le han dicho:

"Tienes que ir aquí o allí".

No se le pasa por la cabeza, en su cabeza eso no entra.

Voy a poner en la caja este collar,

que me lo trajo de una de las misiones que ha ido.

El significado que tiene para mí es que tiene presente a su familia,

cada vez que está fuera siempre trae un detalle.

Sabrá que es de mi parte porque como me lo trajo él,

estoy segura de que lo identificará.

Su familia, tantos sus hijas como yo, estamos orgullosas de él.

Que él nos llena, cuando él está con nosotros nos da la vida.

La caja del tiempo quiero que se abra en tres horas.

Hoy será él quien reciba un regalo y una sorpresa

en la caja del tiempo, todo el amor de su familia,

que le considera el mejor padre y marido del mundo.

Sergio, el novio de su hija mayor,

será quien le entregue la caja en su domicilio.

¿Sí? -Pablo, soy Sergio.

-¿Qué tal? -Bien.

-¿Qué traes? -Me han dado esta caja para ti,

tiene un temporizador que, cuando llegue a su fin, se abrirá.

Yo no te puedo decir nada más, hay algo para ti.

La caja pesa.

-¿Quién te ha dado esto? -No te puedo contar nada más.

¿Has sido bueno? -Sí, creo que sí.

-¿Seguro? -Razonablemente bueno.

-Ya verás qué hay, ya me contarás.

-Lo consideraré como una sorpresa, a ver qué hay aquí.

Gracias, Sergio. -Hasta luego.

-Ya veremos.

Yo creo que la caja del tiempo me la puede enviar amigos,

familia, si fueran mis amigos,

yo creo que podría ser Javier, mi mejor amigo de la academia.

Si fueran familiares, yo creo que mi hermana,

es la que cuadra más para el perfil

de querer dar una sorpresa como esta, o mi mujer.

Yo creo que el motivo puede ser porque, por cuestiones laborales,

en ocasiones tengo que estar fuera de España

durante largas temporadas, sería una buena razón para ello.

Yo creo que dentro de la caja podría haber algún tipo de detalle,

algo que me pudiera recordar a alguien, yo creo que relacionado

más con los sentimientos que con algo material.

Soy extremeño, tengo dos hijas, Andrea y Marta, 17 y 16 años.

Soy militar, ingresé en el 89 en el ejército y continúo,

es una cuestión vocacional.

Surge de pequeño, un clic que te gusta,

te metes en ese mundo y así fue.

En las primeras operaciones en las que participó

el Ejército de Tierra en Bosnia Herzegovina,

como jefe de sección,

estás casi recién salido de la academia,

con muchas ilusiones

y siempre participar en una operación exterior

es un desafío.

Cuando el ejército va a una zona en conflicto

va a proporcionar seguridad en general,

tras esa seguridad todo aquello en lo que pueda ayudar.

Cuando estamos en territorio nacional,

en el que no operamos fuera, puedes pasar hasta 100 días fuera.

Cuando vamos fuera,

las operaciones suelen ser de seis meses de duración.

La profesión, militar, está sujeto a esas ausencias,

al final es una forma de vida y yo tengo la enorme suerte

de que mi mujer me apoya absolutamente.

En una ocasión, en otra zona de operaciones,

hubo una familia que en navidades

cocinó el único cerdo que tenía y nos lo ofreció

para que nos lo comiéramos en Navidad.

Pero el detalle fue que lo único que tenían, nos lo dieron.

Estaba de patrulla durante dos o tres días,

cuando, al final, tenía oportunidad de intentar el enlace con España,

tenía que dar unos 20 números, solo tenía 5 minutos,

estábamos todos en fila.

Cuando pasaban tus cinco minutos, el siguiente abría la puerta

y te invitaba a que le cedieras sus cinco minutos,

era muy difícil la comunicación,

muchas veces no enganchaba el satélite y otras había que decir:

"Cambio".

El estar hablando con tu mujer y decir:

"Hola, ¿cómo estás? Cambio".

En los cinco minutos apenas daba tiempo de nada.

-Les daban cinco minutos diarios para poder hablar

y si a mí me pillaba saliendo para ir a trabajar,

esos minutos se perdían.

Si el satélite no había conseguido enganchar bien,

le tocaba al siguiente.

-Cuando estás fuera de España, lo que más echas de menos

es la familia, los momentos de ver una película,

de salir a tomarte unas cañas con los amigos.

Los pequeños detalles que, muchas veces, no apreciamos,

pero cuando te faltan te das cuenta de ello.

Mi mujer y yo llevamos 29 años casados,

nos conocimos en el instituto, éramos tunos,

ella tocaba la guitarra y yo el laúd.

En diferentes actuaciones al final surgió.

-La persona que se declaró fui yo.

Yo fui la que le di el primer beso. -Nos casamos en 1994,

justo cuando yo finalicé los estudios en la academia.

De mi boda recuerdo la participación de muchos amigos,

entre ellos, un montón de compañeros de la academia.

Todos con nuestros uniformes azules y nuestros sables,

es algo entrañable, es una tradición muy bonita.

Cuando vi a mi mujer de novia, que venía hacia a mí, dije:

"Ya no me escapo".

Con el pedazo mujer que tengo no puedo tener un momento malo,

jamás.

Me he perdido cosas, pero mi mujer me las ha explicado muy bien.

-Si en el 27 de febrero, que era el cumpleaños de mi hija mayor,

no estaba, nosotros lo celebrábamos el 14 de marzo.

Siempre lo hemos celebrado los cuatro juntos.

La fecha era lo de menos.

La primera vez que Pablo volvió, que Andrea no tenía ni dos años,

yo recuerdo que cuando fui a buscarle, él se arrodilló

y se quitó la boina y esperó a ver la reacción de su hija.

Y se lanzó a sus brazos como una loca,

se acordaba de su padre perfectamente.

-En una ocasión que estuve fuera, dejé a mi mujer recién parida

y luego me encontré una criatura de siete meses,

que me miraba diciendo: "¿Este quién es?".

Quien se queda aquí tiene que hacer su parte, tiene que hacer la mía y,

a lo mejor, no está disfrutando nada que yo esté fuera.

Por tanto, quien tiene el mérito absoluto

son los que se quedan, en este caso, mi mujer.

Pablo está a punto de descubrir

que su familia no le reprocha sus múltiples ausencias,

sino que está orgullosa de él y admiran su entrega a los demás.

Cuando se abra la caja del tiempo recibirá todo ese amor.

-Hola, María Ángeles. ¿Qué tal? Qué frío hace.

Mucho.

¿Estás nerviosa? Un poco.

Más que helada. Un poco.

¿Tienes claro lo que le vas a decir?

Sí.

Aguanta un poco más, un poco, yo voy para dentro

y ya llega el momento de que se abra la caja.

Muy bien.

Hasta ahora. Hasta ahora.

-De sorpresa en sorpresa hoy.

¿Qué tal? Encantado.

Pablo.

Creo que tengo que hablar contigo.

Tenemos una caja que está a punto de abrirse.

Sí, hay algo por ahí dentro.

Vamos, que hace frío. Cierra, que hace mucho frío.

Con ganas de verle la cara y expectante, a ver cómo reacciona.

Tres horitas con la caja del tiempo en casa.

¿Qué motivo puede haber

para que alguien te mande una caja del tiempo?

No sabría decirte.

No hago nada extraordinario como para merecer nada.

Quizá, como tengo ausencias por cuestiones laborales.

Se te echa de menos.

Seguramente, al menos por eso se me echa de menos.

-No sé si él se puede imaginar que estoy detrás de todo esto.

Dime qué es lo mejor de María Ángeles.

Generosidad y empatía.

-Durante este tiempo de espera no me ha preguntado nada,

no ha dicho ni pío, ni nada.

Falta muy poco para que se abra la caja.

Tan poco que se ha abierto ya.

Un collar de perlas

que lo compré para alguien que me ha aguantado 29 años.

Para la rubia. Sí.

Y este collar, aparece en esta caja del tiempo.

Cuando compraste ese collar,

¿qué pensabas? En lo que pensaba muchas veces.

En devolver, de algún modo, todo lo que nos dan a diario.

Los militares jamás seremos capaces de devolverles a nuestras familias

todo el apoyo y toda la paciencia que tienen.

-Yo quería decirte, quería preparar todo esto y que fuera una sorpresa,

por tu forma de ser, siempre lo das todo, por las niñas,

por mí, siempre nos tienes.

El mérito es tuyo, no es de nadie más,

si nosotras somos así es porque tú nos haces ser así.

Que eres el pilar de esta casa, que siempre dices:

"Os abandono o me voy seis meses". Pero yo me quedo en casa,

y me quedo con las niñas, y me quedo en mi entorno,

en mi trabajo, y tú eres el que está fuera.

Y nosotras, sabes que lo llevamos bien,

porque además sabemos que si nosotras estamos bien,

eso te hace estar bien a ti.

-Nunca podré agradecerle todo,

porque alguien que cede hasta lo más profundo

de su propio desarrollo como persona,

por un bien que excede a ella misma,

es lo más grande que hay.

Insisto, esta sorpresa debería haber sido al revés.

Os digo que da gusto oíros, que da gusto ver una pareja así,

que lo tiene tan claro,

con tanta generosidad por parte de los dos.

Enhorabuena porque da gusto cuando uno se encuentra a gente así.

Ponte el collar.

Aprovechad este momento, este es vuestro momento.

Aprovecha tu tiempo aquí, el tiempo con ellas y,

ya sabes, eres su pilar y están muy orgullosas de ti.

Que disfrutéis mucho de esto.

Un beso, que yo me voy, os dejo con este momento.

Hasta luego.

Lo importante no es la cantidad de tiempo

que pasamos con alguien, sino la calidad.

Es el tiempo de valorar nuestro tiempo,

y quién sabe si usted será el siguiente en recibir

la próxima caja del tiempo.

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Cuestión de tiempo - 18/10/16 (2)

18 oct 2016

Rocío fue madre adolescente y su amigo David fue su gran apoyo. Ahora quiere agradecérselo. Andrés es un joven colombiano que quiere agradecer a su madre que haya sacado a la familia adelante ella sola. Pablo es militar y siempre está fuera de casa. Una caja del tiempo va a acercarle más a su mujer.

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