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No recomendado para menores de 7 años  Cuéntame cómo pasó - Cap.102 - Amores y desamores reproducir video 01h 03 min
Transcripción completa

Cuéntame,...

...tú que has vivido...

...el despertar...

...de un tiempo que nos cambió.

Volverás...

...a ser un niño...

...al recordar...

...las largas tardes de sol.

Háblame de lo que has encontrado...

...en tu largo caminar.

Cuéntame cómo te ha ido,...

...si has conocido la felicidad.

Cuéntame cómo te ha ido,...

...si has conocido la felicidad.

Sentirás...

...el dulce abrazo...

...de aquellos padres...

...que dieron todo por ti.

El sabor...

...del primer beso,...

...todos los sueños...

...que tú querías cumplir.

Y yo os pregunto:

¿Quién puede conocer los designios del Señor?

Nadie.

Carlitos, hijo.

Estate quieto, que ya no eres un crío.

Y eso nos llena de tribulación.

Porque nuestros pensamientos son inseguros.

¿Cómo se llamaba la sobrina de Isabel la Católica?

Esta... La que quería ser reina.

¡Ah, la Beltraneja!

"De aquel verano de 1973...

...recuerdo a mi madre que no paró de estudiar".

"Y a mi padre, que sólo pensaba en cambiar de coche".

"Aunque mi familia no podía permitirse muchos lujos".

"Nieves le vendió a mi madre su parte de la tienda".

"Se fue a vivir a Badalona con un representante de cosméticos".

"Así que tuvimos que apretarnos el cinturón para pagar las letras".

"1973 fue el año en que tuvimos claustrofobia...

...con José Luis López Vázquez".

"Y fue el año en el que disfrutamos al son de "Entre dos aguas".

"Pero también empezó a aparecer el paro".

"Fruto de una crisis económica que combatíamos como sabíamos".

"Haciendo quinielas".

Antonio.

¿Qué? El dinero de la quiniela.

Estamos en la iglesia. ¿Tiene que ser ahora?

Ya te lo he pedido dos veces.

"A mí, la crisis no me importaba demasiado".

"Desi mandó construir una cancha".

"Y Josete y yo nos pasábamos allí las tardes...

...esperando ser unos ases".

"Ya había crecido un centímetro...

...y me estaban saliendo pelos".

"Pero no terminaba de dar el estirón...

...y seguía siendo el enano, como me llamaba Toni".

"Cada vez estaba más misterioso".

"Se puso a militar en un partido de esos..

...que si la policía te cogía, te caían 20 años y un día".

Sin embargo, existe un santo espíritu...

...que puede mostrarnos el camino.

-A mí me gustaban más las misas del padre Eugenio.

No diga eso, que parecía la iglesia Pasapoga.

"Con la llegada del padre Froilán, desaparecieron las películas,...

...el consultorio ginecológico y el grupo que amenizaba la misa".

"No sé si fue por eso".

"Pero cada vez eran menos los jóvenes que iban a misa".

"Como Inés, que desde que Eugenio se fue del barrio,...

...dejó la vocación religiosa...

...y se dedicó a la confección de unos cinturones de piel...

...que parecían los mismos que usaron José y los doce apóstoles".

Carlos, estate quieto con el balón.

No te lo digo más.

Dile algo. A mí no me hace caso.

Carlos, deja de hacer el idiota.

Mira quién está ahí.

Pero si es el pater.

-El que faltaba.

-¿Ves lo que veo? -Está guapísimo.

Le veo hasta más alto.

-Le brillan los ojos.

-Éste es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

-¿No vendrá por quien tú sabes? -No sea así.

-Bienvenidos seáis los invitados a la cena del Señor.

(TODOS) Señor, no soy digno de que entres en mi casa...

El cuerpo de Cristo.

No trate de engañarme, padre. Va a seguir siendo cura.

¿Dónde ha confesado? Porque conmigo no.

-Ayer. Y por favor, no me llame padre, que ya no soy padre.

-¿Se cree que el sacerdocio es un pañuelo...

...que tiramos cuando nos cansamos?

-¿Ya no es cura? -No.

-Termina con esto y vete a entrenar. -Pero ¿lo es o no?

-No, y no lo soy. Llámame Eugenio.

¿Qué es eso de entrenar?

-Tenemos un equipo de baloncesto.

El padre Froilán es el entrenador.

-¿Un equipo de baloncesto? -Soy el pívot.

-Es un equipo para los chavales del barrio.

Desi puso unas canastas en el descampado.

Estamos apuntados en un campeonato.

-¿En un campeonato? -Hablemos de usted.

Nada, hija, que no sale.

-Estarán hablando de las cosas de la parroquia.

Ojalá se hiciera cargo de todo.

-No es cura.

Ya no es cura.

Se lo ha contado todo al padre Froilán.

¿Cómo que ya no es cura? ¿Qué estás diciendo?

¿Quién te lo ha dicho? Se lo ha dicho al padre Froilán.

Y él le ha dicho que de dejar de ser cura, nada.

¿Cómo va a dejar de ser cura?

¿Le has oído bien? Sí, va a buscar trabajo.

¡Virgen del amor hermoso!

-Cuando le he visto sin el alzacuellos, me ha parecido raro.

¿Y a qué ha venido?

-Quizá le deben unos atrasos.

¡Que tontería! -¡Ya sale!

Mírale, parece un chaval.

Pater.

Dame un abrazo, pater.

-Antonio.

¿Qué es eso que andan diciendo de que te has salido de cura?

Pues sí, es verdad.

¿Ah, sí? Se ha salido de cura.

¡Vaya! Hola, Herminia.

¿Cómo está usted? Para usted no pasa el tiempo.

-¿Te has salido de cura?

-Sí. -Enhorabuena.

-¿Qué ha pasado?

¿Te has hecho judío o moro?

-No, sigo siendo católico.

Es largo de explicar.

¿Qué tal, Mercedes? Padre, ¿cómo estás?

Perdón, es la costumbre. Eugenio.

Ya te acostumbrarás. Hola, María.

Está creciendo.

¿Qué planes tienes?

Buscar casa y trabajo. Aquí ya no me puedo quedar.

¿Te quedas en el barrio?

Sí.

¿Dónde voy a estar mejor que aquí?

En cualquier otro sitio. ¿Qué dice?

Me duelen las piernas, voy a otro sitio.

Pili. Vete con la abuela.

Ven, mi vida.

Pili.

¿Cómo estás?

-¡Vaya sorpresa!

-Sí. -¿Qué tal?

-¿Sabes dónde está Inés?

Cuando abres la tapa, te encuentras un cable verde y un cable rojo.

Con el verde y el rojo haces...

-Yo no sé hacer un puente. Yo no entiendo de coches.

-Yo menos. No sé ni conducir.

-Necesitamos un coche para repartir los boletines y los pasquines.

¿Seguro que tu hermano no puede dejarnos el 600?

-Qué va, está fuera.

-Rubio. -¿Qué?

-¿Y tu padre?

-Mi padre tiene un 850, pero no me lo deja.

-Cógeselo por las buenas.

-Sí, se lo voy a coger. No, imposible.

-Sin que se entere.

-¿Cómo no se va a enterar? Es muy maniático.

No me creo que en todo el partido nadie sepa hacer un puente.

-Los que sabían están en Carabanchel.

-No me miréis así, que mi padre se daría cuenta.

-¿No tiene unas llaves de repuesto?

-Sí. ¿Y eso qué tiene que ver?

-Así no se enterará.

-No lo entendéis.

Si le pasa algo al coche, mi padre me mata.

Está bien. -Se levanta la sesión.

Quédate y planeamos lo del coche.

Si veis a alguien, agachad la cabecita.

Principio de Arquímedes. Todo cuerpo sumergido en un líquido...

Ese pollo me huele a quemado.

¿Eh?

¿Qué te pasa? Que se me va el santo al cielo.

No te he dicho que llamó desde el pueblo.

¿Quién, Paquita? Sí.

Quique ha hecho muy buenas migas con todos.

A ver si vuelve ya.

Sí, porque se la echa de menos.

Igual al volumen del líquido...

¿Por qué habrá venido? ¿Quién, Eugenio?

Sí.

Porque nos echa de menos.

Ha sido nuestro párroco.

Ya. ¿No era catalán?

¿Por qué no se queda en su tierra?

Yo qué sé.

Estará más a gusto aquí. Ya, sí.

Eso será, que está más a gusto.

¡Ay, Señor, Señor!

El principio... ¿Tú entiendes esto?

Todo cuerpo sumergido...

¡Eh, eh, que me toca a mí!

Vamos a ver, escuchadme.

¿Quién va a venir a ver el partido del Madrid?

Bien.

A las 6 en la puerta de la parroquia.

A ver si se os pega algo.

Josete, agárrala.

¡Vamos!

¿Te gusta?

-¿Cuánto? -Son 450.

-420.

-No, está hecho a mano.

-Sí, ya, pero es que son 90 duros.

-425 y nos lo llevamos.

-No, lo siento.

¡Tira, Luis!

Luis es muy bueno. -Muy bueno.

-¡Carlos!

¡Así, así, hijo, así!

-¿Tienes lo de la quiniela?

No, que te lo pago luego. ¡Qué pesado!

Tú verás.

Es que...

-¡Josete, tira!

¡Pasa! -¡Vamos!

-¡Dobles!

Carlos, si dejas de botar, no puedes volver a hacerlo.

¿Cómo que no puede botar?

Así son las reglas. Esto no es fútbol.

Pues los del Madrid botan y botan.

¿Tú qué sabes?

Chicos, el campeonato empieza el sábado.

A ver si espabiláis.

Tenéis que meter seis canastas cada uno.

Bota, bota, Carlos. ¡Tira!

Bota. ¡Tira!

¡Bota! ¡Tira!

¡Bota! ¡Tira!

¿Qué te estoy diciendo? Carlos, ven aquí.

Coges aquí la pelota.

Y tiras.

¡Métete en tus cosas! Estoy bajo de forma.

-Como soy el propietario, me gustaría hacer un lanzamiento.

-¿Qué os habéis creído? ¡Que os den morcillas!

Tengo mucho que hacer. -¡Venga, Ramón!

"Desde que la Selección iba a jugar el Europeo,...

...todo el mundo hablaba de baloncesto".

"Mi padre no había visto un partido en su vida...

...y se convirtió en un experto".

"Lanzaba a canasta en cuento podía".

"Y no metía una, claro".

"Los Alcántara tendríamos otras cosas buenas".

"Pero para los deportes éramos unos zotes".

"No es bueno que un hombre esté solo".

¡Carlos, Toni! ¿Venís o no?

¡Que se pasa el arroz!

¡Ya, ya voy!

Hay una de risa, con Chaplin.

"Ana y los lobos". ¿Vamos a verla?

¿Al cine?

Yo no voy al cine. ¡Anda, es española!

¡Toni, Carlos!

Si vamos a la función de las 7, a las 10 estamos en casa.

No puedo ir al cine, tengo que estudiar.

Mañana tengo un examen.

Lo decía por eso, para que tomes el aire.

Antonio tiene razón. Es para que te distraigas.

¡Otra! ¿Qué hacías, hijo?

Estaba guardando unas cosas. ¡Carlos!

¡No te lo digo más!

¡Carlos, me estás hartando!

¿Qué son esos golpes? A ver.

(TV) "El presidente chileno Allende desmiente...

...que se estén creando milicias populares".

¿A que se cargan a Allende?

Bastante tenemos con lo nuestro para preocuparnos por Chile.

Dile algo.

¡O dejas la pelota o te la meto por las orejas!

Le has puesto un campo en su cuarto.

Hombre, un campo...

¡Carlos, tu hermana está durmiendo! ¡Ven!

-¡La última!

Brabender avanza, se la pasa a Luyck.

Se la devuelve, avanza, tira y... ¡Canasta!

¡Carlos, no te lo digo más!

¡Que vengas de una vez! ¡Ya voy!

Recuerda cuando me saqué el carnet de conducir.

El último día ni toqué un libro.

Y te suspendieron.

Me suspendieron porque me pillaron copiando.

¿Cómo no me voy a acordar?

Pero no me compares eso con el graduado escolar.

Mucho más difícil el de conducir. No digas tonterías.

-¿Dígame?

-Toni.

No voy a ir a comer.

-Es Inés, que no viene a comer. ¡Anda, ésta!

-"No digas nada".

No voy porque estoy comiendo con Eugenio.

Que ha vuelto.

-Sí, algo he oído. Me acabo de enterar. ¿Cómo está?

-Bien, está muy bien. Espera, que te lo paso.

-Hola, Toni, ¿cómo estás?

-Con ganas de verte. ¿Cómo estás?

Dicen que ya no eres cura.

-Ya no lo soy.

Pero ya hablaremos de eso.

-Dile que venga a casa a tomar un café.

-Ven a casa de tu hermana y tomamos un café.

-Termino de comer y voy para allá.

¿Dónde te vas a quedar?

-Pues no lo sé aún.

-Si quieres, te quedas aquí en el salón.

-No, no.

No, Toni, ya hablaremos.

-Bueno, como queráis.

Ahora voy para allá. Hasta ahora.

¿Con quién está? Con unos compañeros del Rastro.

¿Éste es el vino que trajo Desi? Sí.

¡Joder, qué bueno!

Vamos l cine, ¿no?

Bueno, vamos al cine, pero si me suspenden por no estudiar...

¿Qué te van a suspender?

Vamos en autobús, que los frenos están fatal.

Tendré que llevárselo a Ramón para que me mire eso y el embrague.

Tendría que comprarme otro.

Otro coche. ¿Y qué más?

Uno nuevo no, de segunda mano.

Los venden a plazos y están muy bien.

No puedo pagar el plazo de Nieves y tú pensando en un coche.

Digo cuando se pueda.

No sé cuándo. La tienda cada día me da menos.

Pues olvídate del coche. Eso.

Vamos en autobús, ¿no?

Sí. Pero antes me repasas.

Pero si no hago otra cosa en todo el día.

La cordillera Penibética.

¿La Penibética? Sí.

¡Qué mala leche tienes!

Te he echado tanto de menos.

-Ya, claro.

Yo a ti sí que te he echado de menos.

Pero no sabía dónde estabas y no te he podido llamar.

Tú sí sabías dónde estaba yo. ¿Por qué no me has llamado?

-No lo sé.

Quería tener las cosas claras.

Lo siento, cariño.

A partir de ahora, no nos separaremos nunca.

-¿No les gusta?

-Sí. -¿Les traigo otra cosa?

-No, está bien.

-Tengo tantas ganas de ser una pareja normal.

De no estar escondiéndonos, diciendo mentiras.

¿Sabes lo que vamos a hacer? -No.

-Primero, voy a buscar trabajo.

De lo que sea. No se me van a caer los anillos.

-¿Y luego?

-Y luego...

Luego,...

...casarnos.

-¿Casarnos?

-He pedido mi secularización.

El Vaticano está poniendo muchas trabas.

-Pero, de casarnos, ¿tú quieres que nos casemos por la iglesia?

-Sí, sí.

Y tus padres también lo querrán.

Y si no me dan la dispensa, podemos casarnos nosotros mismos.

-¿Cómo que nosotros mismos?

-Sí, es una manera de celebrar el matrimonio.

El sacerdote no es más que una presencia testimonial.

Podemos seguir la misma fórmula que empleó Rodrigo.

Será igualmente válido.

No se trata más que de celebrar nuestro amor.

-Bueno, pues por eso mismo.

Antes de nada, tendré que decirle a mis padres...

..que estoy enamorada de ti.

-Sí.

-Te acompañaré. Hablaré con ellos.

-Va a ser mejor que hable yo primero.

A solas. Sobre todo, con mi madre.

A ver.

Una fácil, Merche.

Los afluentes del Miño.

Los afluentes del Miño. Sí.

Está arriba a la izquierda. Que sí.

A... Lo tengo en la punta de la lengua.

A...

A... A...

Avia.

Avia.

Avia. Sí.

A... ¿Qué?

Arnoya. Avia, Arnoya y Sil.

Exacto, Avia, Arnoya y Sil.

¿Lo ves? No me lo sé.

No puedo ir al cine. Me quedo a repasar.

Te lo sabes, pero tienes un cacao...

Igual me viene bien un poco de aire.

Pregúntame otra.

¿Otra? Sí.

A ver.

Mira ésta, Merche.

Primeros países industrializados. No te rías.

EE.UU, Alemania, Francia, Bélgica y Bretaña.

No. No?

Se dice Gran Bretaña. ¿Y eso?

Son los ingleses.

¡Anda ya!

Que sí.

Otra de geografía, que andas más floja.

Chema, soy yo. Ya tengo el duplicado.

Pero es mejor que lo cojamos esta tarde.

Mi padre no lo va a coger hasta mañana.

¿Sabes dónde está la mercería?

Nos vemos allí en una hora.

Hasta ahora.

Si yo te lo digo por comentarte algo.

Si pago el coche en cuatro años, no te enteras.

¡Qué pesado te pones!

No, pesado no. Los arreglos van a costar más que los plazos.

Si tenemos que pasar sin coche, pasamos sin él.

Hemos estado años yendo en autobús.

Tú no coges el autobús.

Estás cada día más guapa y no vas a ir en una lata de sardinas.

¡Déjame! ¿Sí? ¡Joder!

¿Qué?

Me voy al baloncesto. ¿Sí?

Pórtate bien. Hazle caso al padre.

A l canasta, Brabender.

Ciao. Pásalo bien.

Ciao, bacalao.

Con lo seguros que son los coches nuevos.

Anda, pregúntame más.

Una de historia de España.

La lista e los Borbones.

Calla, que me la sé. ¿Ah, sí?

La dinastía empieza con Felipe V.

La dinastía Borbón. Muy bien.

Carlos II, el hechizado, murió sin descendencia.

¡Quita! ¿Ya está?

¿No llegamos tarde?

Parece que te lo sabes de carrerilla.

Lo voy a escribir. ¿Ah, sí?

Pues nada, eso es todo.

¿Verdad, cariño?

-¡Vaya!

La verdad es que no sé qué decir.

Me lo había imaginado, pero creí que eran cosas mías.

¿Y lo sabe alguien más?

-La abuela.

-¿La abuela?

¿Y qué dijo?

-Lo pasó muy mal y me hizo dudar.

Cuando se fue Eugenio,...

...se quedó más tranquila. Quiero hablar con ellos.

-La que se va a armar.

No os quiero asustar, pero papá os va a matar.

-Bueno, pues pasamos por ello.

-Claro que sí, Eugenio.

¡Olé los curas valientes!

O lo que seas ahora.

Tenemos la botella de sidra. ¿La abrimos?

-Claro.

-Venga.

-¡Vaya dos!

¿Y cómo lo vais a hacer, os vais a casar?

-Claro que sí.

-Eso tenemos que hablarlo bien.

-No será fácil.

-Os podéis casar por lo civil.

-Para eso, hay que apostatar, renunciar a tu fe.

Y no estoy dispuesto.

-¿Y en Gibraltar?

-No nos vamos a esconder.

-No, si a mí me parece estupendo que os caséis.

Yo os lo digo por papá y mamá.

-No te preocupes. Si me caso, es por ellos y por Eugenio.

-Vamos a brindar por los novios.

-No me lo creo todavía.

-Vamos, alegría. -Venga.

-Vamos a brindar por la que se va a armar.

¿Cuándo se lo vas a contar?

-Elegiré el mejor momento. -¿Dónde vivirás?

-De momento, en casa del padre Froilán. Ya veré.

-Es por lo de la cama turca.

No es buena idea que te quedes en casa.

-No, claro.

-Bueno, chinchín.

-Por los novios. -Gracias.

-¡Huy!

(RADIO) "La cede en corto a Alberto, cede a Irureta y córner".

La semana que viene tendré que comprarle ropa a los niños.

Te tienes que comprar un abrigo.

¿Yo? Déjate de abrigos.

Llevo el que tengo al tinte y me aguanta un año.

Si está que se le caen los puños.

¡Qué va a aguantar!

Le voy a decir a Ramón que le voy a pagar en dos plazos.

Pero como tengamos que cambiar el embrague...

"Intenta el disparo y gol de Gárate".

"El segundo de los colchoneros".

Ese resultado lo hemos acertado en la peña.

Hemos puesto un 1.

"Gol del Atlético de Madrid".

Tan importante como meter canastas es dar asistencias.

-A mí lo que me pasa, padre,...

...es que la canasta está muy alta y no meto una.

-Ya las meterás.

Los bajitos pueden ser buenos bases. La estatura no importa.

Luis las mete todas.

El que quiere, puede.

¿Quién tiene las entradas? Luis.

¡Jo, qué pedazo de beso!

Seguro que es de lengua.

¡Jo, macho!

Tengo ganas de dar uno así.

Y yo.

Con el primer beso de lengua te mareas.

¿De verdad? Sí.

-No miréis lo que no os importa.

Las entradas, Luis.

Es el padre de Luis.

Es verdad.

Esa será su hermana.

¡Qué va a ser su hermana!

"Lo vimos todos. Hasta Luis, que no tenía que haberlo visto".

"En aquellos años de matrimonios para toda la vida,...

...el divorcio estaba prohibido, pero las parejas naufragaban".

"Tenían que tirar a base de encuentros ilícitos en los coches".

Estos no tiran al tuntún.

Hay un jugador bajo el tablero para coger el rebote.

Se ha dado cuenta de que era su padre.

-Podían haber ido a besarse a otro sitio.

-Padre, me tengo que marchar. -Pero...

No te vayas solo.

Me voy con él, padre. Acompáñale.

Y tú también, Josete.

Tened cuidado.

Gracias.

¿Dices que era de risa? Claro, mujer.

Menos mal.

Ya está bien, que estamos en el cine.

-Está muy bajita.

-Vengo al cine por no aguantar el fútbol y lo tengo aquí.

-Vale, ya la bajo. -Pues eso.

Oiga. -Ya la quito.

No, no me importa. Sólo quiero saber qué ha hecho el Valencia.

Ha perdido 1-0. Gracias.

El Valencia ha perdido 1-0.

-¡Fuera Saura!

-¡Comunista!

-¡Fuera rojos! -¡Cabrón, vete a Rusia!

-¡Arriba España!

¡Viva Cristo Rey!

¡Que echen a esa gente de ahí!

-¡Saura, cabrón! -¡Rojos!

Siéntate. No me da la gana.

¡Que se vayan y callarse!

¡Arriba España!

Siéntate.

Que no, que vienen unos energúmenos a fastidiarnos la película.

¡Que se callen!

-¡Saura, cabrón!

Que se queden con mi cara.

Va a tener razón mi hijo Toni.

Hay mucho fascista. Cállate.

"Estoy contenta de tenerla aquí. ¿Qué tal el viaje?"

"Pensábamos ir a recogerla, pero hay mucho que hacer en una casa".

A mí me da mucha pena. Y a mí.

¿Has visto cómo tiraban desde la zona de tiro libre?

-Si tú te dedicaras a jugar al baloncesto,...

...seguro que metías todas.

El sábado hay que ganar.

Como sea.

-Lo habéis visto. Era él.

¿Quién? Mi padre.

Y lo hace delante de todo el mundo.

-¿Qué dice de su padre?

A lo mejor se le parecía, pero no era él.

-Claro que era él.

¿No tenía un hermano gemelo?

¡Como si no conociera yo a mi padre

-Vale. Perdona, Luis.

-Todos los padres ponen los cuernos.

¿Todos? Todos.

No, el mío no.

No te fíes. El mío no, Luis.

Seguro que se va con esa rubia fuera de casa.

"De cosas de la pareja, no sabía la misa la mitad".

"Había oído hablar de las queridas".

"Unas señoras bastante guapas...

...que tenían un amigo notario o registrador de la propiedad".

"El vecindario no se relacionaba con ellas por el qué dirán".

"Pero una cosa es que la gente tuviera queridas...

...y otra, que mi padre tuviese una".

"Esa duda me tuvo angustiado mucho tiempo".

Eres el más alto.

¿Cuánto nos queda?

-Una hora o dos.

-¡Joder!

Estoy más acojonado de que me pille mi padre.

-Bueno, total...

Sólo nos echan 20 años.

-¡No me digas eso!

¿Qué hace?

-¡Joder!

¡Me cago en tu puta madre!

Tenemos un problema peor.

Recoge esto, Toni.

Tranquilo, todo va bien.

Agente, hola.

Sí, por supuesto.

Somos periodistas de "Pueblo".

Éste es mi DNI.

Llevábamos unos documentos. Toni, ¿estás bien?

-Tranquilos, ya vendrá una grúa.

-Yo creo que el coche no anda.

Si movemos un poco la chapa...

¿Por qué no te quedas a dormir? -No, no, no.

No puede ser.

Si sus padre se enteran, se organiza una...

-A mí me da igual lo que digan.

-No, no puede ser.

Me encantaría quedarme, pero no puede ser.

-Bueno.

Como tú quieras.

-Me marcho.

El padre Froilán...

-Perdón, ¿eh?

No sabía que aún estabas aquí.

-Sí. -No pasa nada.

-Claro que pasa.

Eugenio, no sabía que los curas besaban tan bien.

-Ni yo.

-Me voy.

-Bueno.

Adiós.

Un poco más, que ya casi lo tenemos.

-Esto ya está.

-Sí.

-Parece que ya está.

Suban al coche a ver qué tal.

-Arranco.

-¿Y esto qué es?

-Son unos paquetes que tenemos que llevar...

...del periódico "Pueblo".

Es una edición especial.

-¿Me puedo llevar uno?

-No, no. Bueno, yo, por mí, encantado.

Gracias por ayudarnos, pero están contados.

-Por uno no...

-Nos cierran la edición, Toni. -Sí, Chema.

Muchas gracias y lo siento.

¡Gracias!

-Vayan con cuidado. -Adiós.

De mucha risa no era. De comedia, nada.

No he dejado de pensar en el examen.

Sólo piensas en lo mismo.

¿Tomamos una copichuela?

¿A estas horas? No, vamos a casa.

Ahí viene un taxi.

¡Taxi!

¡Taxi!

No me ha visto.

Luego cogemos otro. ¿Cómo vamos a coger otro?

Espera, niño, dame uno.

Gracias.

Vamos a coger otro.

Felipe V era hijo... De Carlos III, siempre lo dices.

¿Por qué no ponen Carlos I, Carlos II, Carlos III...?

Los reyes son muy suyos.

Elche 2, Córdoba 0.

Málaga 0...

Oye, Merche, que tenemos 13 ó 14.

¡Merche, que tenemos 13 ó 14!

¿Has mirado bien? Sólo faltaba el Valencia.

Sevilla 1, Valencia 0. Ha perdido. ¿De verdad?

(RADIO) "Cádiz-Sevilla, 1".

-Nada, nunca más de cinco.

-Habrá que insistir.

-¿Qué insistir, padre Eugenio?

Estoy gafado.

-Los designios del Señor son inescrutables.

¿Le puedo pedir un favor?

No me llame padre Eugenio. Llámeme Eugenio, a secas.

-Llevas dudando desde el seminario.

No sé cómo voy a hacer para arreglar el tejado.

Aquí, el que más hecha en el cepillo son 10 duros.

-¡Qué me va a contar!

-¿Le apetece tortilla a la paisana? -Lo que más.

-Dígame una cosa y perdone que me meta.

Cuando se case con esa chica, ¿de qué piensan vivir?

¿O es de los de contigo, pan y cebolla?

-Buscaré trabajo.

Daré clases en algún colegio o trabajaré en una obra.

-¿En qué mundo vive?

Para empezar, ni siquiera podrá casarse con esa chica.

Y si se les ocurre tener un hijo,...

...no van a poder inscribirlo.

Sí, no me mire así.

Ni tener Libro de Familia ni nada.

Y váyase olvidando de cobrar una pensión.

-No se preocupe. Ya nos apañaremos.

Casi ni se nota. -¿Cómo que no se nota?

Tengo un faro roto. ¡Qué bronca me va a caer!

-Llamamos a un camarada que tiene un taller...

...y te lo arregla. -Es domingo.

-Quedará como nuevo. -Lo quiero como estaba.

-Deja de protestar.

(TV) "Las aficiones del Español y del Barcelona...

...llenan las gradas en este nuevo derby".

"Pasa a Marcial. Intenta adelantarse a Solsona".

Hay que ver el señorito.

Yo no paro y él, mirando el partido.

Ayúdame.

¡Joé! ¡Ni joé ni joá!

Trae los platos.

No me cabe en la cabeza, hombres dándole patadas a una pelota.

Deben ser tus padres.

Abuela. ¿Qué?

¿Papá le ha puesto los cuernos a mamá?

¡Qué dices!

Luis dice que todos los padres engañan a su mujer.

Aquí no pasan esas cosas.

¡Vamos, hombre!

¡Hola!

¿Te ha llamado Luis?

No. ¿Pasa algo?

Dice que no va a jugar, que está amargado.

Habláis como en las películas.

Ha visto a su padre metiéndole mano a otra.

¡No hables así, hijo!

¿A que sí? Sí, es verdad. Era rubia y...

¡Señor, Señor!

Las conversaciones que os traéis.

(TV) "El control es del Español, aunque el Barcelona presiona".

"De Felipe pasa a Ochoa, éste pasa a Aquino".

"Aquino avanza con la pelota".

"Y fuera".

-¡Que metan un gol ya, por favor!

-¡Me cago en la leche! ¿A quién se la tiras?

¡No ves tres en un burro!

-13 tenemos seguro. -No nos comemos ni un saci.

No lo cogen.

Estarán gritando con el partido.

"Se le escapa el balón de las manos".

-¡Penalti!

-¡Como una casa!

-¡Árbitro, sabemos dónde vives!

-¿Cuánto tocáis a cada uno?

-Poco, porque hay muchos unos.

-¡Vamos, vamos!

-¡Tinín! -¿Dígame?

-¡Quita de ahí!

-Perdón.

¿Dígame?

Tino.

¡Tino! ¿Me oyes?

¡Callaos, que no oigo!

¡Oiga!

¿Quién es?

Antonio. ¡Antonio, hijo!

¿Cuántos tenemos? 13. Eso no nos lo quita nadie.

¿Estás seguro? Escucha.

Vamos empatados, pero queda muy poco.

Me estoy poniendo muy nervioso. ¿Qué dice?

Que tenemos 13.

Sí, ya sé lo del Valencia.

¿Cuánto nos puede tocar? Eso no lo sabemos hasta mañana.

Pregúntaselo. Espera, Tino.

¿Cuánto nos puede tocar?

-Si enganchamos la de 14, menos de un millón no nos dan.

-Un millón entre cinco, tocamos a 200.000 pesetas por barba.

-Menos da una piedra.

¿Cómo? 200.000 pesetas.

¿40.000 duros?

Sí, ya lo entiendo. 40.000 duros.

Nos da para pagar lo de Nieves y nos sobra.

Y un coche. Sí, Tino.

Hay que ver cómo acaba el último. No cierres, llegamos pitando.

Sí. ¿Es seguro?

¿Es seguro?

Pues esperadnos.

Vamos. ¿Qué pasa?

Si acertamos ese partido, dos millones.

No lo entiendo.

Está jugándose uno.

¡Taxi!

Que se nos va.

Monta.

A San Esteban de Pravia, 3.

¡Es para matarlos, meted uno aunque sea con la mano!

-¡Deja de chupar balón, da juego, coño!

¡Este tío es malísimo!

-¿Qué pasa?

-Que tenemos 13 aciertos.

Tenemos que ganar para los 14.

-¿Quién tiene que ganar? -Estos.

-Los periquitos.

-¡Qué nombre más raro para un equipo de fútbol!

-¡No seas nenaza!

-Yo corro más que ése.

¡Pero hombre, tira!

-¡Periquitos, a por ellos!

-¡Mariquita!

-¡Vete ya!

¡No tengas la pelota en el medio del campo!

¡Échala a la olla, que no hay tiempo!

¿Quién tiene que ganar? El Español.

¿Tú no eras del Madrid?

De toda la vida.

Pero no tiene que ver.

¡Ah!

Claro.

Claro. ¡Venga!

¡Venga, hombre! ¡Vamos!

¡Chuta, Sonsoles! ¡Que es Solsona!

¿Se puede poner Luis? Soy Carlos.

¿Te ha dicho que no quiere jugar? Te lo juro.

¿Que no se quiere poner?

No sabemos qué le pasa.

Mañana llamo para ver si se le ha pasado.

Adiós.

Tenemos que hablar con el padre de Luis para decirle que deje a ésa.

¿Y cómo lo hacemos?

Le cantamos las cuarenta.

Y nos oye la madre de Luis y se arma.

Esperamos en la calle a que venga de trabajar y le ponemos verde.

¡Gol!

¡Gol!

¡Gol!

¡Gol, Merche!

¡Nos ha tocado!

Nos ha tocado 14.

¿Cuánto dinero es eso? Mucho.

¡Gol!

¡Cuando se enteren los chicos!

¿Qué pasa?

"Aquella noche, nadie de la familia...

...pegó ojo gracias a aquel gol que metió Marañón".

"No sé con qué soñarían los demás".

"Gracias a esos 14 aciertos,...

...me veía estrenando todo lo que me hacía falta".

"Botas, una trenca, dos jerséis, los libros".

"Por primera vez, no iba a heredar la ropa vieja de mi hermano".

"Ni tendría que estudiar en los libros de segunda mano".

"Aunque, si de verdad éramos ricos,...

...podría dejar el colegio para dedicarme a lo que me importaba".

"El baloncesto".

Dicen que son 200.000 pesetas.

-¡Qué suerte!

Si aún fuera cura, me habría tocado.

Estuve en esa peña. -No te quejes.

-No, no me quejo.

Te tengo que dejar, que ya es muy tarde.

-Bueno, pues hasta mañana, mi amor.

-Hasta mañana.

Te quiero mucho.

-Y yo a ti. Te echo mucho de menos.

-"Yo también". -Buenas noches.

-Buenas noches, amor.

Vamos a cerrar, que es tardísimo.

-Bueno, señores.

Me voy a la cama.

Hasta mañana.

Adiós, Tinín.

-Me voy a dar un gustazo.

Me voy a ir a Estoril.

-¿Eso no está en Portugal?

¿Qué pasa allí?

-Allí vive Don Juan.

Voy a presentarle mis respetos.

Y voy a poner a su disposición el dinero que me toque.

-¿El dinero a Don Juan?

-Es para la causa.

-Yo me voy a hacer una reforma del taller.

Otra copa.

-No hay más copas.

-La última.

Vamos a brindar.

Por Marañón.

Que ha marcado el gol.

¡Por Marañón!

-Por Marañón.

-¿Sabéis de qué me estoy acordando?

-Déjalo.

-No, que esto nos interesa a todos.

Vamos a ver. El que no paga...

...¿cobra o no cobra?

-¿Qué quieres decir?

-Que Antonio no puso los 20 duros.

Se lo dije tres veces.

-¿Tres veces? -Sí.

Antonio, paga. Antonio, los 20 duros. Antonio.

Que si quieres arroz.

-Tres veces y no te ha pagado.

Eso lo cambia todo. -En la lotería no se fía.

Ni en la quiniela ni en los chinos.

-Que levanten la mano los que digan...

...que Antonio no cobra ni un duro.

Uno, dos, tres. Mayoría.

No sé, no sé, Antonio, a mí también me hace ilusión.

Yo no quiero un Mercedes.

Quiero un coche que sea un poco mejor que el 850.

He visto un 124 de segunda mano que parece nuevo.

Me lo van a traer mañana. ¿Cuánto vale?

¿Qué te importa?

No voy a pagarlo a tocateja.

Lo pago a plazos y por el 850 nos darán algo.

¿Cuánto nos ha tocado? 200.000, 300.000. ¡Yo qué sé!

¿Nos lo dan así? Al entregar el boleto.

Pues entonces sí, ¿no? Que sea lo que Dios quiera.

O nuevo.

Repásame un poquito.

Pero si eres millonaria.

Venga, no digas tonterías.

¿Por orgullo? La Cordillera Cantábrica.

La Cordillera Cantábrica.

¡Qué mala idea! ¿No te la sabes?

No. ¿Dónde nace el Ebro?

Antonio. De Burgos para arriba estás muy mal.

(RADIO) "Seguimos sin resultados del escrutinio".

¡Toni, que se te va a enfriar el café!

"Castellón-Gijón, 1".

"Granada-Real Madrid, X".

"Español-Barcelona, 1".

¿No han dicho cuántos acertantes hay?

"Coruña-Osasuna, X".

Voy a ver ese coche, no sea que me lo pimplen.

¿Vas a comprar otro coche? Sí, señor.

Andaos con ojo.

Si no, las 200.000 os van a durar muy poco.

Papá, ¿por qué los maridos ponen cuernos?

¡Qué tonterías dices!

¿Eres tonto?

El padre de Luis le pone los cuernos a su mujer.

¿Qué pasa? Eso digo yo.

Está con una querida...

...y Luis ya no quiere entrar en el equipo ni nada.

No hables así de la gente. Le vimos dándose el lote.

¡Hijo! ¡No digas sandeces!

Eso son cosas de millonarios, no de obreros.

Bastante tenemos ya.

¿No tienen queridas? ¡No, y punto!

El padre de Luis es contable. ¡Que te calles ya!

Me voy, que llego tarde. No se puede ni desayunar.

"Tenía razón mi padre".

"Las queridas sólo se las podían permitir los ricos".

"Pero, como descubrí después,...

...las clases económicamente menos favorecidas...

...a veces echaban una canita al aire".

¡Hombre, suertudo! ¿Qué pasa?

Nos van a tocar unos duritos. Sí.

A ver si nos sacan de pobres.

Me sacará de pobre a mí. Tú ya no eres pobre.

No tanto, Antoñito.

¿Tú no eras amigo del que tiene el concesionario?

¿Te ha engañado para venderte un coche?

He visto un 124 LS.

LS... Yo prefiero el Sport. ¡Nos ha jodido!

Para ir a coger setas...

Para más cosas. Bueno.

El coche que tienes te desmerece.

¿Voy de tu parte?

Voy a apretarme un carajillo.

Hasta ahora, Desiderio.

Hola.

¿Y esta novedad?

Vengo a hablar con mamá. ¡Ah!

Me he llevado una sorpresa.

¿Con qué? Con la quiniela.

¡Ah! ¡Qué bien!

Ve pensando en un regalo. Y piensa alto.

Gracias. ¿Te he dicho que te quiero?

Hoy no. Pues te quiero mucho.

¡Hala!

Gracias, Tinín, hijo.

¿En qué vais a usar la pasta? Igual me compro un Cadillac.

La resaquilla, ¿eh? ¿Qué pasa?

-Nada.

¿Qué va a pasar? -Nada.

-No sé, noto un ambiente raro.

Aquí parece que pasa algo.

-No pasa nada, coño. -No.

-Pues perdonad, pero yo creo que aquí pasa algo raro.

-Díselo tú, Cervan.

-¿Yo?

¿Por qué yo? Díselo tú.

-Que se lo cuente Tinín. -¿Por qué yo?

Se lo voy a contar.

Y me lo sueltas así.

Me has estado engañando.

Por eso vengo a contároslo.

No quiero más mentiras.

Si Eugenio y yo nos queremos, ¿por qué no nos podemos casar?

Pero ¿cómo te vas a casar con un cura?

-Escucha a Inés.

Eugenio va a secularizarse.

Casarse con el párroco. Que lo ha dejado.

¡Qué vergüenza más grande!

¿Qué va a decir la gente?

Da igual. Inés es feliz y Eugenio es un buen tipo.

¿Un buen tipo? No tiene vergüenza.

Ya me extrañaba tanta parroquia, tanto cine.

Mamá, son cotilleos del barrio. No tenemos nada que ver.

¡Pues era la verdad!

-Cuando empezaron los cotilleos, entre nosotros no había nada.

Pues yo creo que algo había.

Cuando el río suena...

Que no ha pasado nada entre nosotros. Os lo juro.

¡No me jures nada!

No me lo creo.

¿Quién se lo dice a tu padre? Porque yo no se lo voy a decir.

Se lo voy a decir yo.

¿Mañana, pasado o el año que viene?

No, mamá. Vamos a venir a la hora de comer.

"¡Menuda bomba!"

"Mi hermana y Eugenio juntos".

"Yo le había conocido muchos novios".

"Un dependiente de Galerías, un gitano, un pinchadiscos,...

...un actor 20 años mayor que ella...

...y aquel inglés al que llamábamos 'my darling'"

"Pero un cura era demasiado".

¿Qué importa que se haya olvidado de poner los 20 duros?

-¡Sí, claro que importa!

-¿Claro que importa?

¡Antonio fundó la peña con nosotros! -¡Que hubiera pagado!

Se lo dije.

Antonio, lo 20 duros.

Antonio, no has pasado por caja.

Paga, Antoñito.

-¿Sabéis qué os digo? Sois unos ratas.

Le voy a decir que os demande y yo iré e testigo.

-¡Mira cómo se ha puesto!

Éste es un chivato.

-¡Que no, coño!

Tiene razón, somos unas ratas.

-¿Por qué hay que darle su parte si no ha puesto un duro?

-Yo pienso igual que Cervan.

-Si nos toca un millón,...

...da igual dividirlo entre cuatro o entre cinco.

-Claro que importa.

Si somos cinco, tocamos a 200.000.

Si somos cuatro, nos caen 10.000 duritos más.

Si te parece poco...

-Los que ibas a mandar a Estoril para el rey, ¿no?

¡No me jodas!

Tiene 4.000 kilómetros.

Está impecable. 4.000.

Yo me lo quedaría para mi mujer, pero no conduce.

Me gusta muchísimo.

¡Qué volante tan suave, qué asientos!

Y gasta muy poco. Como un mechero.

¡Vaya!

Me da 15.000 pesetas y el resto, a plazos.

¿15.000 pesetas?

¿Qué me dice? Que sí.

Porque un día es un día y me gusta mucho el coche.

Le pongo un cheque por la entrada.

Si tarda en cobrármelo dos días, mucho mejor.

No suelo hacerlo, pero eres amigo de Desi.

-¿Qué tal?

-¡Hombre!

Ya tengo el coche.

Que me jodes el cheque. ¡Vámonos, coño!

No quieren repartir contigo.

¿Cómo que no?

Por no poner los 20 duros.

¡Pero si estaba en la iglesia! ¡Por eso te lo digo!

¡Me cago en la madre que los parió! Espera.

No puede ser hoy, Luis. -¿No te lo vas a llevar?

-Aguántaselo un poco. -No sé si podré.

Pero ¿qué te han dicho?

¿Le pagamos?

-¡Me cago en la leche, está bien!

Le pagamos.

¡Pero antes paga los 20 duros!

¿Qué pasa aquí?

¡Os voy a advertir una cosa!

¡Os meto en la cárcel!

-Tranquilízate. ¡No me da la gana!

¡Tengo muy mal día! ¡Son unos cerdos, unos cerdos!

-Este cerdo te dice que pagues los 20 duros...

...o no ves el premio.

Pero ¿qué 20 duro, hombre?

Que pagues. Venga, la pasta.

¿Cuándo he dejado de pagar algo de las quinielas?

¡Dice que no me queréis dar el dinero!

-¿Cómo no te lo vamos a dar?

¡Parece mentira! -¡Por Dios! ¡Joder!

¡Joder, de verdad!

A ver si sigue el del coche, me estaba comprando el 124.

Tienes cada cosa...

Me montas unos pájaros... No les he matado de milagro.

(RADIO) "Apuestas mutuas".

Callaos.

-Callaos.

-272.000 pesetas.

-"Han sido 278 boletos de 14".

"Cada uno cobrará 126.000 pesetas".

¿Cuánto? -¿126.000 calas?

-126.000 entre cinco...

¿Cuánto?

Tocamos a... -A 25.000.

-A 25.000. ¿Cómo que a 25.000? Me voy.

Me voy a la imprenta, que encima me echan.

Te dejo el coche. Mira los frenos y el embrague.

-Vale. Te pago en tres veces.

En dos, que están los tiempos...

Déjame.

No te enfades, estáis haciendo un mundo.

¿Un mundo? No me hables. Ya he tenido bastante.

Me lo dice la mañana el examen.

¡Merche!

Que se lo cuente tu hermana.

¿No ibas al examen? Sí, llego tarde.

Ya te llevo yo.

A ver si te haces daño. No, es ahí mismo.

Sí, mejor, llévame tú.

¿Sí o no? ¡Que sí!

¿Ya te has enterado?

Yo también. ¿Te lo ha dicho Eugenio?

No, la radio, lo sabe ya toda España.

No te preocupes, no pongas esa cara.

Lo más importante es la salud.

A mí me hacía mucha ilusión comprarme un coche.

No son 200.000, pero son 25.000.

¿De qué hablas? De la quiniela.

¿Qué pasa?

Que no hemos ganado 200.000 pesetas. Hemos ganado 25.000.

NO te ríes, ¿verdad?

Pues no, no me río.

No me hace ninguna gracia.

Cambia esa cara, mujer.

¿Para qué vamos a estar sufriendo si...?

No se te ocurra.

Me han robado el coche.

Mamá...

¡Oye, que me han robado el coche!

¿Qué dices? Lo dejé aquí ayer.

¿Cómo te lo van a robar? Pues claro.

Déjate ya del temita del coche. ¡Que lo dejé aquí y no está!

¿Que te van a robar el coche?

¿No es éste tu coche?

¿Cómo va a ser éste?

9462...

946235, ésa es mi matrícula.

¡Me cago en la leche!

¡Joder!

¡Pero si es mi coche!

¿Qué le han hecho?

Lo has pintado tú. ¡Si está pintado a pistola!

Antonio...

Nos está gastando una broma.

Te ha quedado bonito. No digas tonterías.

Me voy, que no llego. ¡Adiós!

Me han pintado el coche. ¿Seguro que es tu coche?

¡Si casi me saluda!

Pues sí que es tu coche.

"Hemos usado el coche para una acción antifascista".

"Se lo devolvemos pintado".

"Con otro color, porque no teníamos rojo".

"Le adjuntamos mil pesetas por las molestias".

No tendrá que ver Toni en esto, ¿verdad?

No. Anda, monta.

Ya tenemos suficiente lío.

¿Conoces a alguien que tenga de cuñado un cura?

Yo no. Ni yo.

Los curas no pondrán los cuernos.

No creo.

¿Me dice la hora, por favor? -Las 2 y media.

Gracias.

¿Crees que vendrá a comer a su casa?

Siempre viene a esta hora.

A lo mejor hoy no.

A lo mejor se ha ido con su querida.

¡Ahí está!

-¡Hola, chicos!

-No le ponga los cuernos a su mujer. ¿No le da vergüenza?

¿Le gustaría que se lo hiciese su mujer?

Le vimos en un coche dándose el lote.

-¿Qué decís?

-Luis también le vio.

Y ya no quiere entrar en el equipo.

-Es de lo que no hay. -¡Largaos de aquí!

"Allí estábamos todos aquel lunes de septiembre".

"Esperando a mi padre para decirle que Eugenio e Inés se iban a casar".

"Nadie abría la boca y se oía el vuelo de una mosca".

¡Joé!

¡No está el horno para bollos!

Venga, ayúdame.

¿Has cogido el coche de tu padre?

Pero si yo no conduzco.

También es verdad.

Lo han pintado de blanco.

-¡Qué cosa!

Puerta

Hola.

Buenas tardes. Hola, Herminia.

Hola, hijo.

¡Eugenio!

¡Qué alegría!

Me quedé tan pasmado cuando te vi en la iglesia.

Dame un abrazo, hombre.

¡Mira qué bien le sienta al cura ir de paisano!

Ha ido a comer a la sopa boba.

No te he podido llamar.

¿Cómo ha ido todo? Muy mal.

Casi me salgo.

No te preocupes, eso es muy difícil.

No se te da bien la geografía.

¿Te quedas a comer?

No. ¿Ah, no?

No ha venido a comer, ha venido a hablar contigo.

¿Qué pasa, Eugenio? ¿Te están fastidiando?

-No, no, no.

Quería decirte...

Inés... -Papá.

Eugenio...

...está aquí porque queremos decirte una cosa.

Y...

Es que...

Nos queremos y hemos decidido...

-Pues eso, casarnos.

-Hemos decidido casarnos. Suéltale la mano.

Suelta la mano de mi hija.

-Pero Antonio...

¿Qué me dijiste en la boda de Desi?

De eso hace tiempo ya.

¿Qué? ¡Antonio!

-¡Cálmate, papá!

¿Cómo que me calme? ¡Que no!

¿Qué es eso de casarse?

No quiero arrancarte la cabeza.

No piséis esta casa nunca más.

Nunca más.

¡Me cago en la leche!

Portazo

-Lo siento.

Ya has oído a tu padre.

No vuelvas. No se te ocurra volver.

"El que no ha vivido una situación así, no sabe qué significa...

...que un cura le diga a tu padre que se ha enamorado de su hija".

"Eso se me ha grabado en mi memoria y lo recuerdo como si fuera hoy".

"Entre los gritos de mi padre, el gesto de dolor de mi madre...

...y las lágrimas de la abuela, a mí sólo me asaltaba una duda".

"¿Los ex curas como el padre Eugenio pondrían los cuernos?"

Me has mirado como quien mira al mar,...

...como un lujo que debes conservar.

Yo no quiero ser tu sombra en un rincón,...

...la muñeca que no tiene opinión.

Has comprado el silencio de mi voz,...

...con amor, que al fin no es más que amor.

Yo no soy la marioneta de cartón,...

...el juguete que baila en tu guiñol.

Adios amor de medianoche,...

...hoy mi voz quiere gritar.

Abre tu puerta y déjame volar,...

...volar en libertad.

Adios amor de medianoche,...

...hoy mi voz quiere gritar.

Abre tu puerta y déjame volar,...

...volar en libertad.

Cuéntame cómo pasó - T7 - Amores y desamores - Capítulo 102

22 sep 2005

La séptima temporada de Cuéntame cómo pasó comienza en septiembre de 1973. 

El caso Watergate en Estados Unidos, la vuelta a la presidencia de Juan Domingo Perón en Argentina o el golpe de Estado del General Pinochet en Chile, marcaban los acontecimientos internacionales mientras en España continuaba la dictadura de Franco y la imparable búsqueda de libertades.

La familia Alcántara sigue viviendo en San Genaro. En esta temporada, el microcosmos que representa el barrio madrileño vive novedades como la marcha de Nieves de Meyni, la actividad de Don Froilán como nuevo párroco del barrio o la creación de "El Desi", el nuevo equipo de baloncesto del barrio. Con un trasfondo político y económico marcado por el asesinato de Carrero Blanco y la crisis económica que empezaba a acechar a los hogares españoles, los últimos meses de 1973 apuntaban próximos cambios en la vida de todos los españoles y también en el de los Alcántara.

 

Antonio Alcántara sigue trabajando en la imprenta de los Hermanos Usillos y aunque la empresa no está pasando por su momento más boyante, Antonio se siente tranquilo. Sus deseos de prosperar siguen presentes, por eso, la posibilidad de ganar una quiniela hace que cada semana juegue con la peña de la bodega. Esta semana los sueños de todos parece que empiezan a acariciar la realidad.

Desde que Nieves tomó la decisión de irse del barrio, Mercedes lleva las riendas de Meyni con la ayuda de Pili, Valentina y por supuesto, de su madre. Aunque la situación de la tienda le preocupa, Mercedes sólo puede pensar en su examen de Graduado Escolar. Después de muchos meses preparándose para la prueba, por fin, se acerca el día. Pero la concentración de Mercedes disminuye después de que Inés hable con ella para darle una, aparentemente, "buena noticia".

Inés continúa viviendo con Pili en su pequeño piso y sigue vendiendo artesanía que ella misma hace en el "Rastro" para poder vivir. La marcha de Eugenio y los meses de espera sin tener ninguna noticia de él, le han afectado. Desde su repentina marcha, Inés no puede dejar de pensar en él y se siente sola.

Toni ya ha acabado la carrera de Derecho y continúa trabajando en el periódico Pueblo. 

Sus actividades políticas, llevadas al margen de su familia, continúan. Poco a poco, el mayor de los Alcántara comenzará a adquirir nuevos compromisos con el partido clandestino en el que milita. El riesgo que llevan sus actuaciones dentro del grupo le hará vivir situaciones de máxima tensión.

Las clases están a punto de empezar. Mientras tanto, Carlos y los demás chicos dedican su tiempo libre a su nueva afición, el baloncesto. Entrenados por Don Froilán y patrocinados por "Electrodomésticos Desi", se esfuerzan en aprender para jugar en el campeonato del barrio. Pero antes de jugar ningún partido, Luis tendrá que dejar el equipo. Carlos y Josete intentarán ayudarle a su manera...

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