www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.10.1/js
3946700
No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T18 - Capítulo 320: 'Agosto' - ver ahora
Transcripción completa

Cuéntame

cómo te ha ido

en tu viajar

por ese mundo de amor.

Háblame de lo que has encontrado

en tu largo caminar.

Cuéntame

cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

Cuéntame

cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

Cuéntame

cómo te ha ido

si has conocido la felicidad.

(Música)

"Dicen que volver a la vida es algo así como darse un chapuzón

en un día de calor asfixiante.

Precisamente de eso, de revivir estaba yo muy necesitado,

apenas dos días antes de bañarme en aquella piscina de Benidorm".

# Vamos a la playa, oh, oh, oh, oh, oh.

# Vamos a la playa... #

"Estaba yo entonces en mi piso de Malasaña.

Acababa de cumplir el cuarto de siglo.

La edad perfecta para vivir a tope y disfrutar.

Pero nada que ver.

Aquellos primeros días de agosto del 85,

me sentía atrapado en ese inmenso horno que es Madrid en verano.

Un calor multiplicado por el ataque de fiebre

que, como escritor, sentí tratando de asimilar a golpe de tecla,

el brutal asesinato de Koro.

Sin amor, sin dinero, aislado de la familia,

con un solo refugio en la vida: escribir.

Y cada letra, cada palabra, cada punto, cada coma,

se convirtieron en el único lugar donde quería vivir".

(Timbre)

"Asado en mi propio jugo

y adobado en la salsa de la autocompasión,

recibí el mejor regalo que puede recibir un hombre:

sus amigos".

¿Qué pasa, chaval? Llevamos media hora llamando.

Ah, ¿sí? Sí, aquí, mi prima,

que se ha dejado las llaves. -Pues como de costumbre.

-Joder, Carlos, tienes una pinta horrible.

¿Qué hora es? ¿Qué día es hoy?

¿Cuánto hace que no te duchas, cariño?

# Vamos a la playa, oh, oh, oh, oh, oh.

# Vamos a la playa, oh, oh. #

-Nada de culpa.

-Yo no he dicho culpa. -Pero te sientes culpable.

-Bueno, pues...

He enviado a mi hijo a Cuenca, con la familia de Eugenio.

-Y estás encantada.

-No tengo corazón.

-No tienes corazón,

pero tienes una piel que me vuelve loco.

-Bueno... A ti no hace falta volverte loco.

-Ya lo sé.

-Ay, ya no sé qué hacer conmigo, de verdad.

Pienso una cosa y hago la contraria.

-Basta de culpa o te ahogo. -Es que no puedo seguir así.

-¿Mejor?

¿Y ahora, mejor mejor?

-Sí.

Si no pensase en lo de antes ni en lo que viene después,

sí, sería genial.

-¿Y qué hace falta para que eso ocurra?

-Es que no lo sé.

¿Amor? -Tengo.

-¿Confianza? -Toda.

-Vaya.

Pues entonces... Vivir el presente a tope.

-A tope.

Vamos a intentarlo, ¿no?

Muchas gracias, Imelda. De nada, don Antonio.

En Filipinas llamarse Imelda debe de ser tan común

como aquí María del Carmen.

Qué tonto. Gracias, don Antonio.

Oye, ¿por fin se sabe algo del heredero?

¿Se va a dignar a venir al cumpleaños de tu madre?

Bueno, le he dejado varios mensajes en el contestador, pero...

Ah, ya, el contestador.

Inés va a hablar con él. Ella viene mañana.

Ah, ¿viene mañana?

¡Pues me alegro, porque tengo muchas ganas de verla!

A él no, él me da igual.

No te da igual. Me importa un bledo.

Antonio, estás hecho polvo.

No, ya te he dicho que me da igual, Merche.

Yo por él ya he hecho todo lo posible y lo imposible.

Que siga dilatando y divagando y haciendo el bobo,

que es lo que sabe hacer. ¿Cómo dices eso?

Y si mañana viene, ¿qué vas a hacer, eh?

Qué voy a hacer yo, no, él.

No, los dos, porque sois igual de cabezotas.

Pues no, yo no soy igual.

Para él, Luis y sus amigos es más importante que la familia.

Pero ¿qué dices, Antonio?

Pero si hace un mes y medio que no os dirigís la palabra, por Dios.

Bueno, si quiere hablar conmigo, ya sabe dónde estoy.

Ya... Y tú sabes dónde está él, ¿verdad?

Sí, pero tiene que acercarse él después de lo que me hizo, Merche.

Y tú, ¿qué? Seguro que tú también metiste...

Merche, Merche, no hables porque tú no estabas allí, coño.

No me hace falta. Os veo como si os viese en una película.

Tan listo que parecía y mira, hecho un don nadie.

Y tú a su edad, ¿qué?

Por Dios, no compares, ¿eh? ¿No tenías sueños?

Pues sí, sueños reales.

Sueños reales o no tan reales. Bueno, los sigues teniendo.

De verdad... Él te adora, y tú le adoras a él.

¡Que es un vago! No digas eso.

Sí. ¡Y un chulo!

Quiere que el mundo gire a su alrededor

y se va a dar más leches que la moto de Ángel Nieto.

¡Ya está bien! No hables así de mi hijo, hombre.

¡Cago en la mar, tanto esfuerzo para...!

Don Antonio. Sí.

Ha llamado el señor. Que la cita es mañana a las once.

Ah, muy bien. Muchas gracias, Imelda.

De nada, don Antonio. Imelda, vaya preparando otro,

que este me lo termino enseguida. Sí, don Antonio.

Que es el tercero, ¿eh? Ya lo sé, Merche, ya lo sé.

No sube a la cabeza, no tiene alcohol.

Imelda, ¿verdad que esto no tiene alcohol?

Qué felicidad ser filipino, Merche.

¿Y eso de que quedas con tu hermano mañana?

Pues nada, que me van a presentar a una gente por lo de Walt Disney,

unos promotores valencianos, dicen que va a haber millones.

Pero Antonio, por Dios. ¿Crees que van a traer aquí Disney?

Anda, ¿y por qué no? Si Walt Disney era español.

¡Pero qué va a ser español, hombre! Que sí, Merche.

De Almería, como Manolo Escobar. Del propio Almería.

Si la mayoría de los genios son españoles, Merche.

Ya verás, cuando entremos en Europa, la que vamos a montar.

Bueno, va a haber toros hasta en Copenhague. Hazme caso.

Qué tonto eres.

(Música)

Ya está. ¡Joder, ya está el himno del Bayer!

Me lo voy a aprender de memoria. Ya verás, Merche.

¿Dónde vas? Antonio. ¡Antonio, déjalo!

¡Eh! ¡Antonio!

(HABLA EN ALEMÁN)

(HABLA EN ALEMÁN)

(HABLA EN ALEMÁN)

¡Viva la quinta del 60! -(TODOS) ¡Viva!

-Y tú, ¿qué? Tu padre y tú, ¿qué?

¿Qué de qué? ¿Seguís igual?

Pues claro, si siempre es lo que él quiera.

Pues yo me siento culpable, Carlos ¿Culpable tú? ¿Por qué?

Sí. Pues de todo lo que pasó.

De que tuvieras que dar la cara por mí.

Que no te sientas culpable, joder, que no.

Mi padre es así, siempre hace lo que le sale de los huevos

y el resto tenemos que hacer lo mismo.

Y ya está, hombre, estoy harto, que la cosa no funciona así.

Pero es que así son todos los padres.

Y tienes que llevarlos encima toda la vida.

Sí, encima, pero encima para lo bueno y para lo malo.

Pero en el caso del mío es solo para lo malo.

Mi padre no tiene ni idea de nada de mí: no sabe ni lo que quiero,

ni lo que pienso, ni lo que necesito, ni lo que busco,

¡joder! No sabe nada.

Pero es que eso no lo sabes tú, no lo sé yo,

no lo sabe ni este, ni este.

¿Qué coño ha dicho?

Joder, a ver, pues que tienes la picha hecha un lío, Carlos.

Joder, es verdad, que no sabes lo que quieres en la vida.

Si lo supieras, te sentarías delante de tu padre y le dirías:

"Ey. Esto no es así. Ni por esto ni por esto".

Claro. Pero como no lo sabes, pues no lo puedes decir.

¿Me está psicoanalizando este anormal, de verdad?

Que no te estoy psicoanalizando, es que...

Es que llevo un cebollón... Trae para acá.

-Tú tienes el cebollón de nacimiento.

Pues... quiero que sepáis

que sí que tengo un par de cosas claras.

Y que me apetece brindar por ellas.

La primera, mi novela,

que me está quedando de puta madre

y va a ser la mejor novela del siglo XX en español.

Eh, eh, eh...

¿No me creéis? ¡Ya lo veréis! ¡Brindemos por eso!

Brindo por eso.

Ya veo que confiáis, ¿eh, cabrones?

Y también quiero brindar por una amiga,

una gran mujer que quería cumplir un sueño

y no pudo cumplirlo porque la asesinaron.

¿Eh?

¡Por Koro! ¡Por Koro!

-¡Por Koro! -¡Por Koro!

Tenía un sueño muy grande,

y nosotros le vamos a ayudar a cumplirlo.

La vamos a ayudar, ¿cómo?

Un hotel. ¿Un hotel? ¿Un hotel dónde?

Un hotel en Sagrillas.

¿Y qué hay en Sagrillas que merezca la pena?

¡Mierda de vaca!

Pues no, coño, no. Uvas, vinos, viñas.

Joder, es un lugar muy tranquilo para dar una vuelta en bicicleta.

Joder...

Vamos a ver, no seáis cazurros, ¿vale?

En Francia hay un montón de sitios así,

a las afueras de las ciudades, en los pueblos.

Sitios tranquilos donde en pequeñas casas se montan hoteles, joder.

Hoteles pequeñitos donde la gente va a pasar el rato,

a no hacer nada, a comer. A comer bien.

¿Maite no cocinaba muy bien? De puta madre. Así estoy engordando.

-Engordando dice, madre mía. ¡Coño, lo estoy diciendo de verdad!

Me parece que podría ser una cosa increíble.

¿Os apuntarías a hacerlo o no? Pero ¿en serio?

Claro, lo estoy diciendo en serio. Podríamos...

Podríamos hacerlo en la casa de mi abuela Pura.

Se está cayendo a cachos y me dejarían.

Pero esa es la casa de la madre de tu padre.

Tendrías que pedirle permiso a tu padre primero.

Si para lograr el objetivo de Koro tengo que hablar con él, lo hago.

Pero lo que me interesa saber es si estáis conmigo.

Venga va, quédate.

No te vayas.

Por favor, quédate a dormir conmigo. -Que no.

-No quiero que te vayas.

Va. -¡Que no!

Que me tengo que ir a Benidorm mañana temprano. Toma.

-Vale, espera. -¿Qué?

-¿Vas en tu coche? -Claro que voy en mi coche.

-¿Y por qué no te llevo yo en el mío? -Pues porque no hace falta.

-Tu coche no llega a Benidorm, Inés.

-A ver, chaval, mi coche llega al fin del mundo.

-¿Y por qué no puedo acompañarte y saludar a tu familia?

-Pues porque no, porque hemos hecho un trato.

-Bueno, lo has hecho tú el trato.

-Bueno...

-¡Vale, espera! -¿Qué?

-Espera, tengo una sorpresa para ti. Bueno, para ti no, es para Oriol.

-¿Cómo que para Oriol? -Dame la mano.

-Yo creo que le va a gustar mucho.

Mira, me ha quedado un poco bizco,

pero igual le vuelvo a pintar los ojos. No sé.

No te gusta.

-Sí, sí, ¿cómo no me va a gustar? (TARTAMUDEA) Está precioso.

Pero no sé. Es que....

me apabulla.

-Yo quiero que vengáis a vivir aquí.

Hay espacio de sobra. No tendrías que vivir con tus padres.

Y Oriol y yo nos hemos hecho colegas.

-No sé, yo creo que es mejor que sigamos como estamos.

-Es que no sé cómo estamos.

-Bueno, pues yo te dije que te sintieses libre

y tú me dijiste que de acuerdo. -Ya, ¿y qué?

-A ver, es que hace seis meses estaba a punto de casarme.

-Ya... Bueno, suerte que no te casaste.

Tuve que mandar a la policía para impedirlo.

-Bueno, para ti es un chiste, pero para mí fue un error.

¿Y quién te dice a ti que esto no sea otro error?

-¿Qué quién me lo dice? -Sí.

-Nuestro amor me lo dice.

¿No es suficiente?

A mí me parece mucho como para perder el tiempo haciéndose preguntas.

¡Inés, por favor!

-No puedo darte más que esto.

Lo tomas o lo dejas.

-Concretamente, ¿qué yo que soy para ti, Inés?

¿Soy un amigo? No.

¿Soy un novio, un compañero, un amante?

Me tienes escondido como si te diera vergüenza,

como un vicio inconfesable.

Dime, Inés, ¿que soy para ti?

Soy solo un juguete, ¿no?

Y punto.

-Oye.

¿Qué lees, niña? -Una novela.

-¿De amor? -De hombres prehistóricos. Como tú.

(RÍE)

Pues a mí no me hace ninguna gracia, ¿eh?

Abuela, han empezado ellos. No, ellos no.

Ese bañador tan pequeño que tienes.

Pues en algunas playas la gente se baña desnuda.

Sí, ¡porque no tienen vergüenza! Porque es lo natural.

No, no es lo natural. Lo natural será en las islas de los salvajes.

Pero aquí no es natural. Bueno. Me voy a bañar.

No puedes todavía. Tienes que hacer la digestión.

Jo.

Te advierto que... ni jo ni ja, ¿eh?

Por no hacer la digestión se ha muerto más de uno.

Hola María, hola. Hola. Ay, el que faltaba.

Hola, doña Herminia, ¿cómo está usted?

Yo estoy bien, estoy muy bien. ¿Y usted cómo está?

Yo estoy muy bien, Abraham, hijo. ¿Cómo están tus abuelos?

Siempre se pelean. Se pelean siempre. Yo he venido en autobús.

Hay seis kilómetros y 430 metros, y tardo 16 minutos.

Hace calor, 33 grados concretamente.

¡Vaya por Dios! ¿Quieres bañarte?

-Sí, sí, pero todavía tengo que hacer la digestión.

¿Lo ves? ¿Lo ves, María?

Me quedan tres minutos y 44 segundos. ¿Tú has hecho ya la digestión?

-Sí, a mí también me quedan tres minutos.

-¡Ese, ese, ese!

-¡Buenos días, vecina! Buenos días.

Soy su vecino. El de la magnolia.

¡Ay, no le conocía, con tan poca ropa!

(HABLA EN ALEMÁN) Adiós.

Que pase un buen día. Adiós, adiós, igualmente.

¡Es un asesino! ¡Es un asesino! ¡Es un asesino!

Pero ¿qué dices, cosas raras?

Se quedó con mi Werlisa Color.

-¿Con qué? -Con mi máquina de fotos.

La mía, la mía. -Pero con tu máquina, ¿por qué?

-Porque le hice unas fotos y no le gustó.

A mí tampoco me gusta que me hagan fotos, no te digo.

Pero es que su perro mató a Nadiuska.

-¿Quién es Nadiuska? -Nadiuska era mi gata.

Era muy buena, muy cariñosa, era siamesa.

Los perros y los gatos siempre se han llevado muy mal.

No, no, no. Él dijo: "Estoy harto de que esta gata

se meta siempre en mi jardín".

Y miró a su perro y le dijo: "Mata".

Y el perro... El perro...

Pero ¿de qué perro estás hablando? No he visto ningún perro ahí.

Porque Anselmo, que era muy bueno,

cogió una bola de carne y le puso veneno

y se la echó y el perro se murió. ¡Uy! ¡Qué barbaridad el Matamulas!

No era una mula, era un perro. Era un perro.

(ALTAVOZ) Atención, atención.

Por causas de fuerza mayor

se ruega a los señores visitantes que abandonen la playa.

Recojan sus efectos personales... -María.

-(ALTAVOZ) ...y salgan de la playa tranquilamente y sin perder la calma.

Este asunto afecta a su seguridad. -María, ¿qué pasa?

-Tranquilo. -(ALTAVOZ) Recojan sus efectos

y salgan de la playa tranquilamente y sin perder la calma.

Este asunto...

Pero ¿qué pasa? ¿Saben ustedes lo qué pasa?

Debe de ser una amenaza de bomba. ¡Uh!

¡Vamos chicos, recogerlo todo! Las toallas, los bolsos, las sillas.

Venga, vamos, vamos.

Vamos, ya. Vamos.

(ALTAVOZ) Por causas de fuerza mayor

se ruega a los señores visitantes que abandonen la playa.

Recojan sus efectos... Vete por allí, por la izquierda.

(ALTAVOZ) ...tranquilamente y sin perder la calma.

Este asunto afecta a su seguridad.

-Esta zona. 1.500 hectáreas, que se dice pronto.

-Eso si los catalanes no se ponen a tocar los huevos,

que quieren llevarlo a la Costa Daurada.

-Sí, nada que ver. Vas a comparar Benidorm con Salou...

-¡Venga ya, vas a comparar, Mocholí!

Vamos a ver, ¿y los franceses? -Los franceses, ¿qué?

-Hombre, los franceses están presionando continuamente.

Oye, y París es mucho París. -En Paris hace un frío que pela.

-¿A qué insensato se le ocurriría hacer Disneylandia en un sitio

donde llueve 200 días al año?

-(HABLA EN VALENCIANO) ¿No ves que esto es como California?

En todo caso, que se lo lleven a Almería.

Como dicen que Walt Disney era de Almería...

-Hombre... -Está confirmado, es aquí.

Me lo ha dicho el president Lerma en persona.

-Mira, mira, mira, mira. (HABLA EN VALENCIANO)

-¡Mira, Antoñito, mira, mira!

-Es que está lleno. Es que esto es... Es el paraíso.

# Salimos de la ciudad, al caer la tarde. #

"El cuatro latas rojo de mi hermana.

¿Cuántos años lo tuvo? Por lo menos, veinte.

Me pregunto cómo fuimos capaces de llegar a Benidorm con él.

A 80 por hora, sin aire acondicionado,

yo con una resaca de campeonato, y ella..."

# ...corren sin parar. #

¿Puedo bajar esto? Sí, si me da igual.

A Oriol le gusta...

¿Quieres que conduzca yo? ¡No!

¿Puedes ir así, llorando y conduciendo a la vez?

Perfectamente. Soy actriz.

Puedo recitar a Shakespeare y llegar a la marca.

De verdad, que estoy bien, es simplemente eso.

Que lo hemos dejado, y ya está.

Es definitivo, y no vamos a volver nunca más, y se acabó.

Es que no puedo con tanto entusiasmo, no puedo.

Y el tema de la edad, quieras que no, es jodido.

Joder, siempre hablas como si tuvieras 100 años.

Bueno, pues porque lo siento así.

Te echaba 90.

Qué tonto eres.

Si es que el problema no es que me quiere, es...

Es cómo me quiere. ¿Y cómo te quiere?

Pues eso, dándolo todo, entregándose como si no hubiera un mañana.

Se monta una película y no deja que la realidad la estropee.

¿Qué realidad? Anda, saca un kleenex de ahí.

Aquí no hay Kleenex. Joder.

Vamos a ir al negocio, ¿cuál es exactamente el negocio?

Aquí, aquí, aquí y aquí vamos a levantar la Ciutat de la Moda.

-¡No jodas! -Alrededor del parque 15 avenidas.

Con ropa, zapatos, bolsos, complementos...

El "shop center" más grande de toda Europa.

-Para esto hace falta terreno,

y para conseguir terreno hay que recalificar.

¡Pero bebe, Antonio, bebe! -¡Bebe!

-¡Que te veo seco! -¡Bebe!

-(HABLA EN VALENCIANO)

-Como podéis comprender, el asunto tiene muchos novios.

-Demasiados. No hay "forat" para tantos.

-Un "moment", Vicent. Vamos a ver.

Mi esposa, Paquita, y yo,

disponemos de un capital muy interesante para invertir.

-No es dinero lo que hace falta. Será "per diners".

-Son contactos. -¡Ahí le has dado!

Espera, espera, espera.

¿Para qué te crees que he traído a mi hermano?

Ey. Mi hermano, aquí donde le veis,

es amigo íntimo... Que no, hombre...

...de un asesor personal de Felipe González. No te digo más.

-¿En serio? -¡Sí!

Bueno, es un vecino mío. Bueno, vecino, vecino...

¡Pero si le está haciendo la bodega, por favor!

-¿A Felipe? -¿Lo de la bodeguilla es cosa tuya?

A ver, lo de la bodeguilla es de mi vecino

y yo le pongo el vino y porque tengo mucha confianza.

(Helicóptero)

Una hora en Moncloa. Solo nos tienes que conseguir eso.

Un encuentro relajado para poder contarle el proyecto a Felipe.

-Miguel, si tu hermano nos hace esa gestión,

entráis como fundadores en el asunto.

-¡Un momento! Vamos a ver. ¿De qué cantidad estamos hablando?

-Lo mínimo son 10 millones, pero cuánto más pongáis, mejor.

-(HABLA EN VALENCIANO)

-¡Ay, Vicent! ¿Qué ha dicho?

Que cuanto más azúcar, más dulce. -Que más dulce.

-Pensad que cada peseta volverá multiplicada por diez por lo menos.

Allí está pasando algo, ¿eh?

¿Qué? Tranquilo, Antonio.

Esos son los "fis" de puta de ETA, que están haciendo una campaña.

-Una campaña, una campaña organizada de desprestigio.

-Pagada por franceses para fastidiar lo del avión.

-Ahí le has dado. -Solo este verano

han puesto dos petardos que en las fallas harían el ridículo.

No te digo más.

Pero venga, venga, va. Vámonos.

Vámonos, que vamos a coger el coche y os enseño los terrenos.

-¡Vámonos, vámonos! -Venga.

-¡Joe, qué rumboso!

Rumboso. ¡Bote, bote!

-Venga, Miguel. -¡Vámonos!

-¿Tú me harías una paellita para 150?

-¡Y para mès!

-Así que tú entiendes de vinos. Sí, tengo una bodega.

Te voy a dar a probar un vino de Alicante,

de la parte de la Marina Alta, buenísimo.

Hombre, yo prefiero tinto, pero...

(ALTAVOZ) Atención, atención.

Por causas de fuerza mayor

se ruega a los señores visitantes que abandonen la playa.

Recojan sus efectos personales

y salgan de la playa tranquilamente y sin perder la calma.

Este asunto afecta a su seguridad".

-Ya verás cómo mamá me lo nota. Qué pesada se va a poner.

Que no te va a notar nada mamá.

Que sí, que no sé cómo lo hace pero siempre me lo nota todo.

¿De verdad te gusta tanto este chico?

Pues sí, me gusta. Si estoy loca por él.

Le he dejado ya varias veces y luego soy yo quien le pide volver.

Y no puedo someter a Oriol a más cambios, es que no.

Oriol estará feliz si tú estás feliz, Inés.

Ya. Suénate con esto.

Vamos a ver, este chico... Marcos, ¿no?

Sí. ¿Qué tiene tan especial?

Pues todo.

Todo no, nadie tiene todo. Que sí, que lo tiene todo.

Que es creativo, es inteligente, es atractivo,

sabe lo que quiere, tiene misterio...

No sé, tiene sentido del humor, me sabe llevar, eso es importante.

Tiene una voz increíble y huele muy bien.

Joder, Inés.

Si no te casas tú con él, por favor, avísame, me caso yo.

Esa es otra, es que cuando él tenga mi edad, yo tendré casi 50 años.

¡Y dale con la edad! Joder, deja la edad ya. ¿Qué más da?

Hombre, pues sí que da, sí que da, claro que da.

Ya lo verás como da.

-# Hay que llegar hasta el fin. #

Hola, hija, ya estoy aquí.

Ay, madre, ¿ya estás aquí? Ay, sí, hija, sí.

¿Qué tal os ha ido en la playa?

Bueno, la playa maravillosa, como siempre.

Pero nos han hecho salir

porque había una amenaza de bomba de la ETA.

Y hemos pasado un susto tremendo.

Por eso está el helicóptero ahí.

¿Esta gente por qué nos hace la vida imposible?

Pero ¿qué les habremos hecho? Yo qué sé, hija.

Hemos estado más de hora y media en el paseo marítimo

viendo a la policía buscar en la arena.

Madre mía. ¿Y María dónde está? En el jardín se ha quedado.

Ah, bueno. Trae. Toma.

Yo estoy esperando que venga Inés, ya estoy un poco preocupada.

¿Y Carlos? Carlos no sé si va a venir.

Prefiero que no venga, porque tal y como está su padre...

¿Qué? Pues eso.

He hablado con Antonio, nos espera donde Miguel y Paquita. Estaba ya...

Pero ¿qué hija, qué?

Pues que estaba ya un poco tontorrón, vamos.

Ah, pero...

¿A la una y media? Sí.

¿Antonio? Sí.

¿Bebido bebido? Pues tocadito.

¡Y chin chin!

¡Arriba,

abajo,

al centro...! -¡Y "pa" dentro!

-¡Y "pa" dentro!

-¡Jonás! Los bogavantes, venga, rapidito.

Panza arriba. ¡Venga!

Trátamelos como si fueran tus hijos. Vamos.

Olé, olé, qué género, ¿eh?

-Desde luego, Miguel tiene razón, tío.

¡Usted es el que sabe! Al final es usted el que más sabe.

-Mira, mira Paquita, tenías que haberle visto.

Qué dominio de la situación. Qué prestancia. Qué saber estar.

El mismo Mocholí estaba encandilado.

-¿Mocholí encandilado? Pues anda que no es difícil eso, ¿eh?

Que tiene mucho mundo y conoce a mucha gente.

Que no, mujer, que no.

En el fondo le faltan los contactos importantes.

Vamos, lo que le falta es entrar en Madrid,

que es lo que yo le puedo ofrecer a Mocholí.

Te lo digo yo, Paquita. Si no es por mi hermano Antonio,

no metemos la cabeza en la Ciudad de la Moda, lo que oyes.

-¡Madre mía de mi vida!

¡Qué ilusión hacer negocio con mi tío, de verdad!

Sí, sí, y mañana mismo, a primera hora,

nos presentamos en el notario para firmar la sociedad.

Y agárrate, ¿eh?

Vamos a poner 20 millones.

-¿Diez millones cada uno? -¡No, hombre, no!

¡Veinte millones cada uno! -Por favor, que eso va a ser mucho.

-¡Qué va a ser mucho, va a ser mucho! Que no, te lo digo yo, Paquita.

Ese dinero lo dejas estar ahí, tranquilito,

y en dos años se quintuplica el capital invertido.

-¿Sí? -Sí.

-¿Y usted tío, usted va a poner veinte millones?

Sí. ¿Cómo?

Con la bodega.

Es exactamente lo que me ofreció Somoza por la bodega.

Pero ¿usted quiere...?

La familia que se forra unida, Paca, permanece unida.

Y a tomar por saco.

Me siento aliviado, la verdad. ¿Sí?

Sí, os lo agradezco muchísimo. Creo que he sacado a mi familia

de un problema y les he aliviado.

Ya se habían aliviado ellos suficientemente, Antonio,

te habían dejado más solo que la una. Que no De Gaulle, que no.

Que es su vida, De Gaulle. Que estábamos equivocados nosotros

pretendiendo que lo hiciéramos todo juntos, De Gaulle, y no.

Y lo intentaron, claro que sí, pero no les ha salido.

Hombre, claro que lo intentaron, que son muy buenos chicos.

Caro que son muy buena gente, pero, Paca,

cuando algo no puede ser, no puede ser.

O sea, que la bodega...

¿Cómo se dice ahora?

Puerta.

La bodega puerta. ¡A tomar por saco!

Ponme más. Pues por las puertas.

Un poco más. ¿Quiere más?

Sí. Venga, pues yo le pongo.

-¡Hay qué ver, Antoñito, las vueltas que da la vida!

Que no estoy arrepentido, hermano. ¿Sabes lo que pasa, De Gaulle?

La tierra no es para echar raíces, que estamos equivocados siempre.

¿Sabes para qué vale la tierra? Para qué.

Para poner cosas encima, De Gaulle, y cobrarlas bien caras.

Para eso vale la tierra.

En serio, de verdad.

Mira que España era un país de mierda,

pues ahora es el país de las oportunidades.

Decía el otro día el ABC que España es un tren

que pasa por las estaciones a toda velocidad.

O sea, que o lo coges en marcha, o no lo coges.

Pues nosotros lo hemos cogido en marcha.

Me dan ganas de echar otro bogavante.

Echa un poquito más, Paca, joder, qué rico está.

Pero acábese eso primero, tío. Que no, que si no se calienta.

Ya... Ya verás, es por aquí. Por aquí.

-¿Por aquí? -Sí, de verdad, fíate de mí.

-Pero ¿estás seguro?

-Que sí María, ya verás, es aquí, justo aquí.

-¿Y si nos pillan? -No nos van a pillar. Pasa, María.

(Claxon)

-¿Y ese ruido?

Son mis hermanos. ¿Qué hago? -Ven, vamos.

Ya... ¡Ven! Vamos.

¡Hola! ¡Ay, Carlos! ¡Mercedes!

¡Mercedes, que ha venido Carlos también!

¡Uy, qué ilusión me hace! ¡Cómo me iba a perder tu cumpleaños!

¡Cómo me lo iba a perder! ¡Cariño, qué alegría más grande!

Ya veremos, qué alegría se va a llevar tu padre.

Sí... ¡Hija!

Hola, mamá. ¡Guau!

¿Habéis visto qué casa más impresionante?

Sí, sí, vamos, es... tremenda.

Sí. ¿Qué te pasa? Nada.

Tienes raros los ojos. ¿Has llorado? No, tengo conjuntivitis.

Pues si sigues así tendremos que ir al médico.

No, no, se me pasa ahora, que he traído unas gotas.

Ya. ¿Y papá?

En el pueblo con el tío. Ahora les vemos para comer.

Muy bien. Y María, ¿qué? ¿Dónde anda?

María estaba por aquí, por el jardín.

¡María!

¡María!

¡María, que han llegado tus hermanos!

La puerta del garaje está cerrada. ¿Qué hacemos?

-Creo que había un interruptor o algo.

¡Estás todo sudado! Hace un calor... Me voy a bañar.

¿Te dejo un bañador? ¿Un bañador?

Qué va, me lo he traído puesto.

¡Lo trae puesto! Lo lleva deseando desde la M-30.

Será posible...

Anda, corre. Date prisa, que hemos quedado.

Aquí. Aquí.

(Música)

Venga, vamos, vamos. -¿Sí?

-¡Vamos!

Ay... (RÍE)

Qué niño es. Es un pequeñajo.

(RÍE)

Pero ¿y eso? El vecino.

Que cada vez que se abre la puerta del garaje pone esa música.

¡Fíjate qué ocurrencia, nos pega cada susto!

Creo que es una opereta alemana o algo así.

Que no, que es el himno del Bayer de Munich.

Mamá, eso el himno del Bayer de Munich no es.

¿No? A mí me lo ha dicho tu padre.

Es por aquí, por aquí.

-¿Qué es eso tan increíble que quieres que vea?

-Los tesoros. -¿El vecino tiene un tesoro?

-Sí, sí, aquí dentro.

-(GRITA)

-Es Kaiser. El perro que mató a Nadiuska.

A Nadiuska. -¡Yo me voy!

-¡María, María, es aquí dentro! Está aquí, aquí dentro.

-(SUSPIRA)

(RESOPLA)

Marcos.

Marcos, por favor coge el teléfono, Soy Inés, sé que estás ahí.

Marcos, sé que estás enfadado y que has agotado toda tu paciencia

pero, por favor, coge el teléfono.

Siento que dependo demasiado de ti y no quiero perder el control.

Quiero pero no me lo puedo permitir.

Tengo en juego muchas cosas, Marcos.

Por favor.

Va, cariño, ponte en mi lugar.

No me puedes exigir todo, no... Soy una adicta.

No sé si me enamoro del enamoramiento

o soy capaz de pasar del enamoramiento al amor.

Marcos,

es que no logro juntar la cabeza con el corazón

y me voy a volver loca, te lo juro.

Por favor, coge el teléfono.

Yo es que estaba buscando... No, no, si da igual, estaba...

Si da igual. Cariño...

Carlos, un hotel en Sagrillas es una cosa muy rara.

Si allí no hay nada.

Pues precisamente por eso, abuela, porque no hay nada.

Sería un hotel pequeño, pensado para que la gente vaya a descansar,

para gente que quiera salir de la ciudad, comer bien,

máximo diez habitaciones, no más, una sala de estar con biblioteca...

Ya. ¿Y lo llevarías tú?

Seríamos cinco socios pero sobre todo se encargarían

Luis y Maite, que están allí.

Luis nada menos, con el disgusto que tiene tu padre con él.

Mi padre metió la pata con Luis. Bueno, eso es lo que tú dices.

Vamos a ver, la casa de la abuela Pura está vacía, ¿no?

Será mucho mejor que la usemos antes de que se caiga a cachos.

Ya, sí, pero es tu padre el que tiene que dar el visto bueno.

Y tu tío Miguel también. Sí, sí, como siempre.

¿Todavía estáis así? Uy. Ahí está tu madre.

Ahora se lo cuentas a ella, a ver lo que le parece.

Yo me voy a vestir. Gracias, abuela.

¡Que vamos a llegar tarde! ¿Tanta prisa hay?

¿Qué prisa hay? Que hemos quedado a las tres en la arrocería.

Bueno, relájate, que estamos de vacaciones.

Eso, estamos de vacaciones. Hale, cámbiate, madre.

Y tú ¿qué? ¿Te vas a cambiar?

No, voy a ir así al restaurante, mamá.

¿Te has traído algo de vestir? Toda la ropa es de vestir.

¡Qué tonto eres! Tú ya me entiendes.

He traído un par de camisas, están sin planchar.

Bueno, pues que te las planche Imelda.

Joder, yo no me acostumbro a eso de tener filipinos por casa.

Uy, pues es muy práctico. Pues ahora coge una de tu padre.

¿Una camisa de mi padre? Sí.

Mira, antes voy así que con una camisa de mi padre.

Hijo, ¿de verdad que estás así? Así, ¿cómo?

Pues hace mucho que no os veis tu padre y tú,

no podéis estar en plan soberbio, por Dios.

¿Yo soy soberbio? Comparado con mi padre, ¿yo soy soberbio?

Bueno... Ya.

Es que yo quiero que os arregléis de una vez, de verdad.

Papá se puso como un energúmeno.

Me acabará pidiendo perdón.

Hijo...

Vamos a ver.

Es que como no te bajes de la burra, tu padre...

Ya lo conoces. Ya.

Aunque solo sea hoy.

Por no amargarle el día a tu abuela, de verdad.

¡Abuela! Hola, hija.

¡Hola! Te estaba buscando. ¿Sí?

Mira lo que te he traído. A ver...

A ver si te gusta.

¡Ay, Doña Francisquita!

¡Qué preciosidad, me encanta!

¿Sí? ¡Sí!

Me alegro. Es la primera zarzuela que viste en el teatro.

Pues sí, el primer cumpleaños que pasé en Madrid.

Y me llevaron a verla.

Qué bien. Vamos.

¿Qué tal va todo por aquí? Muy bien, hija, muy bien.

He tenido una idea.

¿Qué idea?

Quiero montar un hotel en Sagrillas. En la casa de la abuela Pura.

¿Un hotel en Sagrillas? Sí, un hotel pequeño.

Nos hemos juntado Marcelo, Josete, Luis, Maite y yo

y queremos remodelar la casa, que está que se cae.

Y hacer un pequeño hotel.

Sí.

Un sitio pequeño, máximo diez habitaciones,

donde la gente pueda ir a descansar.

Ya, pero Sagrillas está muy lejos. No está tan lejos.

Está a la distancia perfecta para irte una semana.

¿Te parece mal? No, no, no, no.

No es una idea que me haya salido al tun tun.

Está muy meditada.

Además es una cosa que le debo a una persona.

Y siento que la tengo que hacer.

Entonces eso significaría que te instalas en Sagrillas.

Sí, un tiempo.

Ya, y que te harías cargo de la bodega...

Ya estás como papá. No, no quiero decir eso.

Que sí, que sí.

Que me haría cargo de la bodega por un tiempo.

Lo del hotel me parece muy bien, de verdad.

Ya, pero lo de la bodega, mejor.

Tú no sabes lo feliz que vas a hacer a tu padre.

Muy bien.

Pues hoy tenemos el restaurante solo para nosotros, tío.

¿Hoy no vienen clientes?

No, los lunes al mediodía no abrimos.

Pero le he dicho al chef que viniera para hacernos un arroz con langosta.

Me cago en la leche.

¿Por qué no vienen, joder? Se va a pasar hasta el arroz.

Bueno. ¿Carlos va a venir al final? No creo.

¿No? No, no.

Espera que se lo pida de rodillas, y a mí no me da la gana.

A tomar por saco.

¿Tienes un poquito de agua con gas, Paca?

No se encuentra bien ¿no? He bebido demasiado, hija,

los de Alicante no paran, con tanta euforia.

Y encima el champán, pues bueno... Miguel también está un poquito...

-¡Ya están! ¡Ya están aquí! ¡Ya están aquí!

Ya han llegado, ya han llegado. ¿Quién?

Carlos, que también ha venido Carlos.

¿Ha venido Carlos? Sí, ha venido Carlos. Mejor, ¿no?

¿Eh? Ya veremos.

Antonio, ya los tienes aquí a todos juntos, todos reunidos.

¿Eh, eh?

Qué mejor momento, digo yo, para hablarles del proyecto.

Nuestro gran proyecto. ¿Eh?

-La verdad es que, tío, la cara que van a poner

cuando les diga que por fin va a vender la bodega...

-¡Hola! -¡Hola!

-¡Hola!

¡Qué pasada, estáis guapísimos!

-¿Te gusta, prima? -¡Sí, sí!

Y la casa también, ¿eh? ¡Enhorabuena!

-Como si fuera vuestra. ¿Tú te has bañado?

-No, pero Carlos sí.

¡Joder, parecéis del grupo Abba!

¡Marisa Paredes, por Dios! Hola.

¡Hola, hija! Hola.

Hola, Herminia.

Hola. Hola.

¿Qué tal?

Bien. Aquí.

Ya. ¿Tú?

Pues también aquí.

Muy bien. Mejor que nunca, hijo.

Tengo una buena noticia que daros.

Nosotros también.

¿Sí? Ajá.

Bueno...

Bueno, venga, pues nos vamos a sentar.

¿Eh? Los tíos se van a sentar en esas dos de ahí

porque Herminia va estar presidiendo la mesa, como debe ser.

-¡Oh, oh, oh! ¿Has bebido?

Sí, he bebido, Merche. Pues no bebas más.

Por cierto, nos vamos a ir esta tarde a la torre.

A la torre, ¿qué torre?

Joder, Merche, al rascacielos ese, a ver un apartamento.

Igual nos quedamos a vivir aquí y todo, fíjate lo que te digo.

Pues no bebas más.

(HABLA EN VARIOS IDIOMAS)

La paella.

(HABLA EN FRANCÉS)

"Aquel 12 de agosto de 1985,

las portadas de los periódicos hablaban de las Brigadas Rojas,

del apartheid en Sudáfrica, de Reagan y Gorbachov,

de la brutal represión del gobierno de Pinochet...

Pero ningún periódico destacaba la noticia

de que mi abuela Herminia cumplía 86 años.

Una edad inesperada para ella, teniendo en cuenta

que, cuando nació, la esperanza de vida era de apenas 60 años.

¡Cuántas cosas tuvo que ver a lo largo de su vida!

Solo Toni y María se perdieron la celebración.

Uno cerrando asuntos en Londres

y la otra comiendo en casa con las hijas de Paquita,

o, al menos, eso dijo.

Del resto, nadie faltó al aniversario

de la matriarca de la familia Alcántara Fernández".

# Por el humo se sabe dónde está el fuego.

# Del humo del cariño nacen los celos.

# Son mosquitos que vuelan junto al que duerme

# y zumbando le obligan a que despierte.

# Si yo lograra,

# de verdad, para siempre

# dormir el alma,

# dormir el alma.

# Y en la celdilla del amor aquel,

# borrar el vértigo... #

# ...de aquella mujer fatal. #

¡Ah! ¡Bravo! ¡Bravo!

Con todos ustedes, Herminia. ¡Ha nacido una estrella, Herminia!

Cariño, ¿todavía no has conseguido un pañuelo?

De verdad, déjalo ya. ¿Qué le pasa?

Nada. Que qué le pasa, mujer.

Que tiene conjuntivitis.

Ah. ¿Tienes conjuntivitis, hija?

# Si yo lograra,

# de verdad, para siempre,

# dormir el alma,

# dormir el alma.

# Y en la celdilla del amor aquel,

# borrar el vértigo

# de esta humilde y maravillosa

# mujer. #

Sople, Herminia. ¡No, no, no!

¡No sople, Herminia! ¡Tiene que pedir un deseo primero!

Ah, sí, es verdad. Venga.

Ya.

¡Bien! ¡Felicidades, madre!

¡Bravo! ¡Bravo! -¡Feliz cumpleaños!

Felicidades.

Gracias, pero me gustan más las velitas de toda la vida.

Ay, Herminia, pero si las que se llevan ahora son esas.

Además, cómo le iba a poner 86 velas, no hay quien lo apague.

Me hubieran ayudado mis nietos, como siempre, hija.

Bueno, madre, que estas son muy bonitas y muy prácticas también.

Hay que adaptarse los tiempos. Abuela, di unas palabras, al menos.

(TODOS) ¡Qué hable, qué hable, qué hable, que hable!

¡Que no, que no!

Que a mí se me dan muy mal los discursos.

Que hable Antonio, que se le dan muy bien.

Muy bien, Herminia, pues le tomo la palabra.

Bueno, quiero aprovechar

que estamos todos juntos, la familia unida otra vez...

Antonio... ...con sus más y sus menos,

como es norma de la casa... Antonio...

...para daros una gran noticia.

¿A que es buena, Miguel y Paca? Sí.

Espera un momento, hombre.

¿Qué coño te pasa conmigo? Joder.

No me dejas beber, ni hablar, ni respirar.

¿Qué quieres, que me muera?

Que Carlos tiene que darnos una noticia también.

¡Ah! Y es una gran noticia.

La mía, también.

Mejor que diga él primero la suya. Mamá, que hable él. No pasa nada.

No, hazlo tú, hijo, hazme caso.

Lo que diga la jefa. No quiero discutir más.

A ver, ¿cuál es esa noticia tan estupenda?

No seremos abuelos, con todo ese semen que has tirado.

Antonio, hijo, por Dios. Ah, no, yo...

No, no es eso. ¿Entonces?

No te portaste bien con Luis. Bueno.

No te portaste bien con Luis y tampoco conmigo.

Que sí, que sí.

Que sí, que sí, no.

Pero quería que lo supieras, que no te portaste bien.

Pues muy bien. Lo siento.

Y yo tampoco me porté bien, y te pido perdón.

Estás perdonado, hijo, no pasa nada. No importa.

Y ahora, la noticia. A ver.

Me voy a instalar en Sagrillas un tiempo.

Tengo allí un proyecto que me hace mucha ilusión

y que ya te contaré en otro momento.

Y me parece un sitio perfecto para escribir.

Instálate donde te dé la gana, que es lo que haces siempre.

¿A mí qué me cuentas? Antonio...

¡Claro!

Y...

Y voy a hacerme cargo de la bodega.

¿Cómo que te vas a hacer cargo de la bodega?

¿Estás hablando en serio?

Eso es verdad. Si te parece bien, mañana mismo estoy allí.

¡Cómo no me va a parecer bien, tontolaba! Me parece muy bien.

Y ahora, tu noticia.

Sí, tío, la noticia.

Es que no hay noticia, Paca.

Que no hay noticia.

-Déjalo, Paquita, por favor. No hay noticia. Esto lo cambia todo.

Así, de golpe y porrazo, no... ¿Qué pasa papá?

Que me has quitado diez años de encima, hijo.

No sabes cómo te lo agradezco.

Pues si ahora os dais un abrazo, se ha cumplido mi deseo.

¡Venga!

Bueno, tampoco hace falta.

Nos damos la mano y ya está.

La mano, no. Un beso, hombre, un beso.

Venga, claro que sí, un beso, hombre.

Un beso, no. Que sí, que te doy un beso, a ver...

No sé para qué. Un beso, beso.

Papá, dejaos de bobadas, hombre.

¿Pensáis que le voy a darle un beso a mi heredero?

Ven aquí, hijo. Muchas gracias.

(Besos)

Lo hablamos, hijo, lo que tú quieras.

Lo que tú quieras.

Perdonad, ¿eh? Perdonad un momento.

Paquita.

¡Paquita!

Paquita...

Ahí fuera has organizado un escándalo que no...

-Son mis platos, y hago con ellos lo que me da la gana.

-¡Coño, pues ya está! ¡A la mierda!

¡Ya está! ¡Vamos a organizarla todos! ¡Hala! ¡Que nos oigan!

-¿Tú crees que les importa oírnos?

¿Tú crees que les importamos algo tú y yo, Miguel?

Si se van a ir a nuestra casa a dormir la siesta tan tranquilos.

Mientras tú estabas ahí fuera, mudo. Como un pasmarote, sonriendo estabas.

-Me ha pillado de sorpresa.

-Pero si nos toman por el pito del sereno, Miguel.

Nos pone la miel en los labios y luego, ¿qué, eh?

-Por favor, Paquita, no exageres. -¿Qué no exagere?

Sin tu hermano no nos van a querer en lo de Disneylandia, Miguel.

No nos van a querer porque tu hermano es el sabe quedar bien.

Tu hermano sabe hablar con ellos, habla su idioma.

Tu hermano es un señor. Cosa que tú no eres.

Tú eres muy buena persona, Miguel, pero no eres un señor.

Ni yo tampoco. -Pero ¿qué le voy a hacer, Paquita?

Si ha llegado Carlos y, por sorpresa, ha soltado lo de la bodega.

¿Qué quieres que haga? -¡Carlos! El niño bonito.

Otro que tal baila, Carlos.

"Ahora quiero, ahora no, ahora sí", y a tu hermano se le cae la baba.

-Pues normal que se le caiga la baba con su hijo.

A mí también me pasaría lo mismo. -Ponte de su parte.

-No. -Te estás poniendo de su parte.

¡No me pongo de parte de nadie!

¡Yo lo único que intento es entender a mi hermano!

-¿Y a mí? ¿Me estás intentando entender a mí, Miguel?

-Pero ¿cuánto dinero necesitas tú todavía?

¿Eh? ¿No tienes suficiente?

-Pero ¿tú crees que es una cuestión de dinero?

¿En serio crees que es por dinero? ¡Si es una cuestión de respeto!

¿De qué le sirve a una estar forrada si no la respetan?

-¡Ya! ¡Se acabó!

-¡Déjame, Miguel!

Déjame, que tengo que trabajar.

Que es lo que a mí se me da bien, trabajar como una burra.

-Mira, mira, mira.

¡Guau!

Pero, bueno, a ver, ¿esa idea de dónde ha salido?

De una amiga. Ya, ¿y qué clase de amiga?

Era mi jefa en Bruselas. ¿Y es maja?

Ha muerto.

Pero... ¿cómo?

Un accidente.

Joder.

¿Y qué edad tenía?

Más o menos como tú.

Joder. También tenía un hijo.

¡Qué horror!

Lo siento, no... No me habías dicho.

No me la puedo quitar de la cabeza.

Va.

Venga, va. Y el plan ¿qué? ¿Se lo has contado a papá?

Hoy no era el día. Ya, iba un poco...

Sí, él y el tío.

Y algo les ha pasado con Paquita, ya te habrás dado cuenta.

Sí. Pero ha sido oírte y se le ha cambiado la cara, ¿eh?

Que te quiere mucho.

Va, si ya sabes cómo es.

Y no va a cambiar, así que, hermano...

Se nos hacen mayores.

Venga. ¿Qué es eso de ahí?

Un coche de la tele.

¿Qué?

No me digas que...

Esta mañana, los centenares de bañistas...

-Sí, pero...

¡Joder! ¿No sabías que venía a Benidorm?

No, pero no puede ser. ¡Eh, eh! ¿Adónde vas?

¿Qué? Ve para allá, ¿no?

Pero, bueno, ¿te apetece verle o no? Sí.

¡Pues venga! ¿Voy?

¡Pues claro que vas!

Pero ¿vienes tú? No, ve tú.

...se han vistos sorprendidos por una orden de desalojo

que, afortunadamente, no ha traído mayores consecuencias

que un tremendo susto.

Tengo aquí a varias personas que estaban esta mañana

disfrutando del mar y del sol con su familia, ¿no es así, señora?

-Yo digo es que a esa gente habría que decirle

que pusiera las bombas en su casa y que a los demás nos dejen en paz,

que no hemos hecho nada, que aquí hay mucha gente tranquila

y muchos niños y muchos turistas que vienen de fuera.

-Muchas gracias por su testimonio.

¿Y usted qué opina?

-(TELEVISIÓN) Un artefacto de poca potencia

ha hecho explosión esta noche

en una zona ajardinada de la playa de Levante, en Benidorm,

en la provincia de Alicante.

La bomba no ha causado víctimas ni daños importantes,

aunque el estallido provocó la alarma entre las numerosas personas

que transitaban por el paseo próximo al lugar de la explosión.

Pese a que el hecho no ha tenido consecuencias graves,

la zona ha sido acordonada...

Voy a apagar porque me va a dar dolor de cabeza también.

Merche, está hablando de Benidorm. Pues me da igual.

¿Me vas a contar qué ha pasado? No te entiendo, ¿qué quieres decir?

Lo sabes de sobra. ¿Qué es lo que ha pasado?

Que nos hemos dado cuenta todos.

¿Te refieres al cambio de humor de la loba?

Ya la conoces, Merche. No.

No, me refiero a qué ha pasado antes de comer.

Ah, pues que he ido a hablar con Miguel

con la gente de Disneylandia.

Sí, sí, eso ya lo sé, pero ¿qué ha pasado?

Pues nada, Merche, que nos hemos puesto a hablar, nos hemos liado

y les he dicho que les iba a presentar a Felipe González.

¿Les vas a presentar tú a Felipe González?

¡Si no le conoces! Claro que le conozco.

¡No, no le conoces! Merche, que he orinado con él.

¡Anda, por favor! Antonio, de verdad, es que...

Estaba achispado, ¿no me has visto? Que he bebido mucho.

Si les he dicho que iba a invertir y todo.

¿Invertir? ¿Cuánto?

Pues veinte millones más o menos. ¿Veinte millones?

Pero ¿de dónde vamos a sacar nosotros 20 millones?

De verdad, Antonio, no te puedo dejar solo.

También les he dicho que iba a vender la bodega.

A vender la bodega, hala. Sin consultarme, claro.

Merche, la bodega sin hijos no tiene ningún sentido.

Me lo dices siempre. De verdad, Antonio.

No, si ahora entiendo por qué están de uñas contigo.

De uñas no, Merche.

Es que llevamos aquí mucho tiempo.

Deberíamos irnos mañana por la mañana.

Desde luego que nos vamos a ir,

porque vamos a terminar como el rosario de la aurora.

De verdad, a quién se le ocurre.

Es que...

Desde luego, qué hombre.

Será posible...

Pero ¿qué hace María en casa del vecino?

No te alegras de verme.

-¿Por qué tendría que hacerlo? -No sé.

¿No te parece una señal que nos hayamos encontrado?

-Me han llamado a primera hora para que viniera a cubrir las bombas.

-¿No te parece una señal?

-Me han llamado como me llaman muchas otras veces.

Y más ahora, que está todo el mundo de vacaciones.

-No te creo.

-¿Quién te crees que eres?

-Estás muy enfadado. -Sí.

Sí, estoy muy enfadado.

-Lo siento, cariño, de verdad.

La habitación me gustó mucho, y no sabía que pintabas tan bien.

Va. ¿Qué te pasa?

-¿Ese de ahí quién es? -¿Quién?

Ese. Te he visto acompañada.

-¿Ese? -Sí.

-¡Es mi hermano Carlos! -¿Es tu hermano?

-¿Es por eso, eres celoso?

-¡No, no soy celoso!

-Pues a mí los celos no me gustan nada.

-¡Ya, ya, ya lo sé! Ya sé que necesitas sentirte libre.

-Sí, necesito sentirme libre, sí. -¿Ves? ¡Exacto!

Es que siempre hablamos de lo que tú necesitas.

-Vale. -¿Y qué necesito yo entonces?

-¿Sí? ¿Qué? Dime.

Dímelo. -Pues...

Pues conocer a tu familia.

Yo quiero tener una vida normal contigo, Inés.

-De acuerdo.

-Es que de pequeño ya viví muchas cosas anormales.

Mi madre era alcohólica, mi padre nos dejó,

yo tuve que trabajar de camarero para pagarme la carrera,

descargando fruta en Legazpi,

y la única que me ha ayudado siempre ha sido mi tía.

Recuerda, estuve en un psiquiátrico por intento de suicidio.

Quiero luz.

-De acuerdo.

-Has dicho dos veces "de acuerdo"

-Sí.

-¿Y eso qué significa?

-Pues eso, que...

Que te voy a presentar a mi familia.

Empiezo por mi hermano, ¿te parece?

¡Carlos, ven!

¡Corre! ¡Ven!

Hola. Hola.

-Carlos, mi hermano... -¿Qué tal?

-Y Marcos... Ya tenía ganas de conocerte.

Encantado. -Mi chico.

-(HABLA EN ALEMÁN)

(HABLA EN ALEMÁN)

(HABLA EN ALEMÁN)

(HABLA EN ALEMÁN)

(HABLA EN ALEMÁN)

(HABLA EN ALEMÁN)

(HABLA EN ALEMÁN)

(HABLA EN ALEMÁN)

¡María!

Será posible...

¡María! ¿Qué haces ahí? Chis.

No grites, que nos van a pillar. ¿Y tú, Abraham?

Vamos a hacer unas fotos. Para la policía... La policía.

Pero ¿qué fotos? Al vecino y a sus amigos.

Que son nazis. ¿Nazis?

Hay una lista negra de nazis viviendo en España.

Aquí hay muchos, muchos. Más de cien.

Anda, María, ven aquí ahora mismo. Que solo le vamos a hacer unas fotos.

¿Me has oído? Vamos, corre. ¡Corre, corre!

¡Ven aquí inmediatamente! ¡María!

Será posible...

¡Mis gafas, mis gafas! -¡Cógelas!

-¡María! ¡Están rotas! María. -¿Cómo que están rotas?

-Se me han roto las gafas. Será posible...

Tu hija se ha metido en casa de los vecinos.

Le suelto un sopapo y le pongo la cara como una garrapiñada.

Que está con Abraham, dice no sé qué de unas fotos.

¿Tú le haces caso a ese chaval? Que es un poco lelo.

¡Que dice que son nazis! ¡Qué nazis ni qué "nazos"!

¡De verdad! ¡María! ¡Bueno! Lo que nos faltaba.

Pues yo me voy a por ella.

¡Con vosotros quería hablar! ¡Chis! Paca, ahora no, ¿eh?

No me diga que ahora no, que usted se comprometió

delante de todos. ¿Dónde va, tía? Voy a por María, hombre...

¿Se lo ha contado? Sí, me lo ha contado.

Pero... ¡Merche! Ahora vengo.

Y tú también ven aquí, hombre, ven, que tendrás que hablar,

que eras tú el que estaba delante. Por favor, Miguel, habla.

¿María?

¡María!

¡Mamá! ¡Hijos!

¿Qué hace? ¡María!

¡Hola, cariño! ¡Mamá!

¡Ven, que es que menudo lío! ¿Qué haces?

María se ha metido en casa del vecino,

que es un tipo un poco raro. ¿Por? ¿Qué pasa?

Yo qué sé, se ha metido con Abraham, con ese chico, a hacer unas fotos.

Dice de unos nazis. ¿Qué dices de nazis?

Pues eso digo yo...

Hola. Ah.

-Hola. -Es que ha venido a verme.

Ah. Yo a ti ya te conozco. Ya.

Pues nada, es que no sé lo que hacer.

¿Y si llamamos?

Pues a lo mejor sí.

(Timbre)

¡Ay!

Está abierta.

¿Entramos? Vamos.

Sí, entra. Venga, va, va.

Sí, va, va. Dale, dale.

María.

¡María! ¡María!

-Antonio, vamos a ver.

Tienes que reconocer que tú estabas allí

y la verdad es que te comprometiste. Bueno, pero fue un calentón, coño.

¡Un calentón, dice!

Nos ha dejado fatal delante de Vicent y de Mocholí.

Con el culo al aire nos ha dejado, ¡fuera del negocio!

¡Qué Vicent ni qué Mocholí!

¿No os dais cuenta de que son dos payasos?

Un momento, por favor.

Son gente muy bien relacionada, Antonio.

Entre otras cosas, te recuerdo que Mocholí

llegó a ser diputado de Alianza Popular, nada menos.

¡Y yo llegué a ser director general con la UCD, que es mucho más!

¿De qué te ríes?

¿Dónde estará? ¿Dónde estará ahora su UCD?

Cállate la boca, que eres una ignorante.

Bueno, vale, no hace falta que le hables así.

Ah, ¿sí? ¿Por qué? Entre otras cosas, es mi mujer.

¡Dile a tu mujer que se vaya a echar pedos a una lata y que no malmeta!

¡Apártate, Paquita, por favor! Te recuerdo que estás en mi casa.

-¡María! A ver, voy a llamar.

Será posible...

¿De verdad estáis saliendo?

Luego te lo cuento.

¡Ya salió la casa! Mi casa, mi casa, mi casa.

¿Sabes qué? Que te la metas por el culo.

Pero... Pero... Hala, que me voy.

¿Adónde vas? Tú no vas a ningún lado. ¡A un hotel!

¿A un hotel? ¿Te crees que yo vivo en una casa

con seis habitaciones y cuatro cuartos de baño

para que mi familia se vaya a un hotel de mierda?

¡Quítate y déjame pasar! ¡No me da la gana!

¿Nos vamos a tener que pegar? Pues igual sí.

Paquita, vete, te lo pido por favor.

Echa a esa lumia, que te tiene comida la cabeza.

¿A mí? ¿Comida la cabeza a mí? Sí, sí, esta.

Es tu hijo el que te tiene comida la cabeza a ti.

Es un chaval joven que se equivoca como todo el mundo.

¡Tu hijo es un cantamañanas!

¡Hortera, que eres un hortera! Mira, que pareces Lauren Postigo.

¿Yo, hortera? Sí.

Tú eres un paleto de mierda.

Pero ¿qué sabrás tú lo que es la modernidad y la elegancia?

Déjame, te parto la crisma. ¡No me da la gana!

Que te parto la crisma. Que no, ¡me cago en la leche!

-¡Miguel! ¡Tío, por Dios!

¡María! ¡María!

(Gritos)

¿Y esos gritos?

Pues son... vuestro padre y el tío, que siguen discutiendo.

¿No querías conocer a mi familia?

Pues hala, ahí los tienes. Échales un vistazo y ya verás.

-¡Me cago en la leche!

-Miguel, por favor, Miguel! ¡Parad, que os vais a hacer daño!

-Parecen simpáticos, ¿eh? -Sí, sí, eso sí.

Vamos a ver, ¿qué es lo que ha pasado?

Pues que yo les he visto cómo entraban en ese garaje.

¿María? Sí, con Abraham.

¡María!

¡Esto está cerrado!

¡Miguel por favor, parad, que van a venir las niñas!

¡Por favor, que os vais a hacer daño! ¡Herminia!

(Gruñidos)

¡María! Bueno, cuéntame. Ay, mamá, ahora no.

(Música de fondo)

¡Joder! Pero ¿no oís música?

Sí.

por eso o nos oyen. ¡Oiga!

¡Oiga! ¡María!

¡Eh!

Joder.

(HABLA EN ALEMÁN)

-Hay que hacer una foto. Hay que hacer una foto.

Me la encontré en la playa. -Ah, ¿sí?

-María, mis gafas están rotas. María, yo no puedo hacer la foto.

-¿Cómo que no? -Yo no puedo hacerla.

Tienes que hacerla tú, María, tienes que hacer tú la foto.

-¿Yo? -María, por favor.

-María, yo abro la puerta y tú sacas la foto.

-¡Te voy a estampar en toda la boca!

(Gritos)

¡Herminia!

Herminia, ¿qué hace?

¿Qué? ¡Estoy tirando las sillas!

Y os voy a tirar a vosotros también como no dejéis de pelearos.

Ha empezado él. No, ha empezado él.

-A lo mejor he empezado yo.

-(HABLA EN ALEMÁN)

-A ver. ¿Estás?

-Venga, sí. -A la de tres.

Una, dos...

-(HABLA EN ALEMÁN)

-¡Vamos! -¿Qué ha sido eso?

¡Que sepáis que todavía es mi cumpleaños!

Y a ver si os portáis como hombres de pelo en pecho que sois,

y no como unos chiquillos, caray.

(Música)

¿Y esto?

¡María! ¡María!

¡Hija, por Dios! ¡Mamá!

-¡Las fotos, tenemos las fotos!

-¡Gamberros, ladrones! ¡Tú dame esa cámara ahora mismo!

¿Qué hacen aquí? Esto es mi casa.

¡Fuera de mi casa inmediatamente! Ya nos íbamos. Anda, vamos.

¡Y tú, pequeño cabrón,

dame eso ahora mismo!

Y deja de meterte en mi casa de una vez por todas

¡o llamo a la policía!

No creo que usted llame a la policía.

La policía es amiga mía.

-Disculpe la intromisión, pero soy periodista de TVE.

Estoy haciendo un reportaje sobre alemanes

que se exiliaron en España tras la Segunda Guerra Mundial.

Si quiere me paso por aquí mañana y le hago una entrevista.

Y así me cuenta cuáles son sus costumbres, ¿no?

Y cómo disfrutan del sol levantino, ¿le parece?

-¡Dame esto! ¡Fuera de mi casa ahora mismo! ¡Ya!

(HABLA EN ALEMÁN)

"Todavía en los 80, vivían no pocas familias nazis en España,

que habían encontrado refugio en nuestro país

bajo el amparo del viejo régimen.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española,

familia es un grupo de personas emparentadas entre sí

que viven juntas.

Por regla general, las peleas familiares suelen producirse

cuando sus integrantes se reúnen para una celebración:

Nochebuena, el Día del Padre, de la Madre, los cumpleaños...."

Todas al cuarto de baño. Ya se lo he dicho.

"Los Alcántara tenemos una historia interminable de peleas.

A veces incluso dejamos de hablarnos,

pero de la misma manera que nos gritamos como energúmenos,

al cabo de un instante ya estamos declarándonos una amistad eterna".

Venga, vamos a brindar.

Que ahora vamos a brindar.

Por el hotel.

"El sueño de mis tíos, en cambio, no fue eterno.

Se disipó el 18 de diciembre de 1985.

A las 18:30, el presidente de la Disney, Michel Eisner,

y el primer ministro francés, Laurent Fabius,

firmaron el acuerdo por el que el llamado Eurodisney

se instalaría en las proximidades de Paris.

El amor de mi hermana sí parecía que iba a resistir una eternidad.

Después de tantas idas y venidas, después de tantos fracasos amorosos,

la eterna insatisfecha que ha sido siempre mi hermana Inés

parecía haber encontrado la horma de su zapato

en aquel jovencísimo pero extrañamente maduro

periodista de Televisión Española.

Cuando pienso en mi familia,

en nuestras broncas, nuestras reconciliaciones,

nuestros amores, nuestros odios,

nuestros miedos, nuestra manera de ser,

me acuerdo del historiador británico Gerald Brenan.

Después de vivir muchos años con nosotros,

dijo que acabaría yéndose a la tumba sin entender a los españoles.

Es muy posible que yo me vaya a la tumba

sin entender a los Alcántara".

Antonio.

¿Sabes que el libro que me ha dejado tu hija está muy bien?

¿Qué libro?

Se llama "El clan del oso cavernario".

Ah.

¿Qué estás mirando?

Nada, Merche, nada.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • T18 - Capítulo 320: 'Agosto'

Cuéntame cómo pasó - T18 - Capítulo 320: 'Agosto'

16 mar 2017

Agosto, 1985. Antonio por fin disfruta de su estancia en Benidorm, pero le atrae la idea de que Disneylandia se instale allí. Miguel le presenta a un grupo de inversores. Carlos e Inés viajan también a Benidorm para encontrarse con la familia y celebrar el cumpleaños de Herminia.

ver más sobre "Cuéntame cómo pasó - T18 - Capítulo 320: 'Agosto'" ver menos sobre "Cuéntame cómo pasó - T18 - Capítulo 320: 'Agosto'"

Los últimos 2.319 programas de Cuéntame cómo pasó

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. Stephany

    Soy uruguaya,aquí Cuéntame se transmitía por canal 5.Me enamoré de la serie y de la familia Alcántara,de su música,de sus historias. Ojala no termine nunca!

    27 mar 2017
  2. Seiya21

    No puedo verlo! No me da error ni nada, simplemente no va el play Me he registrado . Saludos desde NY

    27 mar 2017
  3. Avatar de Ramón moyano Ramón moyano

    No me deja ver la serie, algunos sabe porque??

    21 mar 2017
  4. Maria

    No puedo ver el capítulo...desde ayer lo intento!

    18 mar 2017
  5. jose v gutierrez

    Vivo en Houston tx y no puedo ver los capítulos completos, alguien me puede decir como los puedo ver?

    18 mar 2017
  6. Joaquín

    Cuéntame la sigo desde que empezo es la mejor serie de televisión española,un abrazo a todos los que hacen la serie

    18 mar 2017
  7. Betty Jimenez

    Felicidades por tan gran serie. No me lo pierdo desde que Carlitos hizo su primera comunión!!! Saludos desde México

    18 mar 2017
  8. Jose

    La mejor serie del mundo seguir asin

    18 mar 2017
  9. HLMSTB

    Me volví a divertir como de costumbre. Yo creía que e tartamudo pero de gran inteligencia Abraham sólo se mete en líos, pero ojalá encarcelaran a éste supuesto ex jerarca nazi. María: tenía que usar bikini (lo luce muy lindo) al igual que su hermana Inés (¿qué pasará con ella y Marcos? Vaya historia dura que tiene en su pasado). Herminia: nació en 1899, igual que Jorge Luis Borges (que moriría en 1986). Imelda: mismo nombre que la ex 1º dama filipina del dictador Ferdinando Marcos (fue depuesto en el mismo año de 1986). Antonio: mejor que no venda la bodega, sino recordar lo que le pasó cuando vendió la imprenta. Miguel tampoco debería despilfarrar el dinero que tiene. Y menos Paquita (Antonio la llama "La loba" y ahora Abraham la apoda "La bruja"). Carlos: lo del hotel es buena idea, pero ojalá sepa que no se hacen negocios con los amigos. Bien que se hará cargo de la bodega. Imposible no recordar las dos canciones que sonaron durante el capítulo: "Vamos a la playa" (Righeira) y "Neverending story" (como la película homónima), en éste caso interpretada por el ex cantante de Kajagoogoo: Limahl. Gracias otra vez por hacerme pasar un momento divertido y hasta la próxima.

    18 mar 2017
  10. Battsetseg

    Desde Mongolia, me encanto, espero que Inez este con ese joven tan maduro y tan guapo.

    17 mar 2017