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No recomendado para menores de 7 años
Transcripción completa

Cuéntame...

...tú que has vivido...

...el despertar...

...de un tiempo que nos cambió.

Volverás...

...a ser un niño...

...al recordar...

...las largas tardes de sol.

Háblame de lo que has encontrado...

...en tu largo caminar.

Cuéntame cómo te ha ido,...

...si has conocido la felicidad.

Cuéntame cómo te ha ido,...

...si has conocido la felicidad.

Cuéntame cómo te ha ido,...

...si has conocido la felicidad.

"Perdonen que no hable más alto".

"Nada más llegar el verano del 77, todo San Genaro se congregó...

...para dar su último adiós a la pobre mujer de Ramón".

Mira.

Eso da muy mal fario.

Lagarto, lagarto.

-A ver si empieza, no puedo perder aquí todo el día.

-Habla bajo, es un funeral.

-Llevamos media hora y el viudo no viene.

Puerta

¿No ha empezado todavía? Qué va, es que no aparece.

Anda, quita.

Parece mentira, siempre criticaba a su mujer y ahora no sale de casa.

Síndrome de Estocolmo.

Como el cónsul alemán ese. Echa de menos sus palizas.

Será eso.

-Desiderio, por favor, hoy no digas muchas tonterías.

Puerta

Pero ¿ya ha terminado?

No ha empezado.

"Aunque no había empezado con muy buen pie, aquel verano...

...vino cuajado de promesas".

"La promesa de una Constitución, de un alto cargo para mi padre,...

...de un nuevo tejado en la iglesia, de vacaciones en la costa".

"Unos más que otros, casi todos teníamos un motivo...

...para ilusionarnos al llegar los primeros calores...

...de aquel año 1977".

Os lo vais a pasar muy bien en Irlanda.

Tú en Londres te lo pasarás mal. Dublín está muy bien.

-En Irlanda son católicas y no se dejan.

-Josete, siempre igual.

Antes de irnos de viaje, ¿por qué no nos vamos de excursión juntos?

¿Adónde?

No sé, a Cercedilla, que está a una hora en autobús.

-Y dormimos en una tienda de campaña.

-Una no, dos. Una para vosotros y otra para mí.

Morirse así, la pobre, de un día para otro.

María Antonia... Si estaba como una rosa.

Se cuenta y no se cree, mira que caerle una teja en la cabeza...

Es que no somos nadie.

-Y siempre pendiente de él, porque lo llevaba siempre como un pincel.

-Brocha gorda, dirás, porque yo le he visto unos lamparones que...

Y de los cuellos de las camisas...

...ni le digo.

"Usque tandem Ramón...

...abutere patientia nostra?".

(TODOS) Amén.

-Es el colmo.

Me encarga una misa para el eterno descanso de su difunta esposa...

...y él ni siquiera aparece.

No se preocupe, padre, no tardará mucho.

Últimamente está...

Está como está.

O no se acordó y está con el taxi.

-No, el taxi está ahí fuera.

Puerta

Cuánto tardan, ¿no?

-Lo normal en un funeral.

¡Pero bueno!

¡Luis! -¡Cuánto tiempo!

¿Cómo es que estás aquí? -Pero ¿qué tal?

-He venido a ver a mis padres.

¿Qué tal vosotros?

-¡Vaya pelos te has dejado! -Ya.

"Sin Luis, éramos como una mesa a la que le falta una pata,...

...como Capitán Trueno sin Crispín, como los Beatles sin John Lennon".

"Y ahora estaba allí, con nosotros".

"Y todo parecía volver a ser como antes".

Estás guapísimo. -Gracias.

Tú también.

Karina, tienes el perfil romano de una vestal.

"O quizá su llegada iba a dejar con cara de tonto a más de uno".

Para las obras del tejado.

Para las obras del tejado.

-Colaborad en las obras de la parroquia.

Gracias, hermanos, por vuestra generosidad y colaboración.

Dios os lo pagará.

-No perdona ni en los funerales, no traigo suelto.

-Ya pongo yo por los dos.

Gracias.

-A ver, hijo.

Muy bien, llévalo a la sacristía.

Gracias, Desi.

Las que tú tienes.

Me debes diez talegos del apartamento de Benidorm.

¿Ya lo has pagado? Sí, nos quedamos sin él.

Pues yo pagando soy como el Banco de España.

Ya, no tengo queja.

-A mí la iglesia me cuesta más que un hijo tonto.

-Usted es muy tacaña.

Qué ganas de ir a la playa. ¡Y sin niños!

Va María, pero ella va a cualquier sitio, ¿o llora?

No llora. No.

¿qué hago? Ramón no llega y yo tengo cosas que hacer.

¿Empiezo sin él?

-No sé, sin Ramón, es como absurdo.

Puerta

Murmullos

Siéntate, anda.

No me digas nada.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

(TODOS) Amén.

Oye, ¿y esto?

¿Dónde te has hecho esos tatuajes? En Hong Kong.

¿Te dolieron? Cosquillas.

Los maoríes se tatúan todo el cuerpo. Eso sí duele.

-¿Los moros se tatúan? -Maoríes, de Nueva Zelanda.

-¿Has estado allí? -Claro.

-¿Y dónde más has estado?

-En muchos sitios: en Nueva York, en La Habana, en Mar del Plata.

¿Y en el barco de qué trabajas? De camarero.

-¿Cuánto ganas? -7000 pelas.

¿7000 al mes?

Semanales.

-¿Y cuánto te quedas? -Tres días.

-El martes embarco en Barcelona a Chile.

Nosotros dos nos vamos a Irlanda. Ella a Londres.

Mañana vamos a Cercedilla, ¿te apuntas?

Sí. -Dormiremos en tienda.

-¿Todos juntos?

-¡Tú también!

-Es un marino, qué quieres que piense.

-Los buenos pensamientos dan los mejores frutos.

-¡Qué bonito! ¿Es tuyo?

-No. Es de James.

De James Allen.

¿Lo conoces?

Sí, claro, muy conocido.

-Un piquito de oro.

Te rogamos, Señor, que acojas en tu seno a tu sierva María Antonia.

Ronquidos

Está roncando.

Ya.

Chasquea la lengua

Para consuelo de su esposo, Ramón.

¡Para consuelo de su desconsolado esposo, Ramón!

-Ramón, que tienes que estar desconsolado.

Hasta el día en que los dos vuelvan a encontrarse...

...en la gloria de tu reino celestial.

-Amén. -Amén.

-Amén.

-"Memento, homo,...

...memento, Ramón,...

...quia pulvis es...

...et in polvo...

...reverteris".

Puerta

¡Ah!

Santo Dios...

Será posible...

Y que goce de la compañía de los justos.

"Cada día más niños comen de forma natural con Hero Baby".

"Cada día más madres comprueban...

...que Hero Baby gusta a la naturaleza del bebé".

"Un alimento natural y equilibrado".

-Lo hacemos.

-¿Otra vez, Juana?

Otra vez no.

Estoy leyendo.

-Tengo la temperatura justa.

Anda, no seas así. -Te estás obsesionando.

-No estoy obsesionada.

En mi familia nunca ha habido problemas.

-Deja de pensarlo y te quedarás.

-Mañana me dan las pruebas.

-¿Otras pruebas? ¿De qué ahora?

-Para saber si funciona esto.

Acompáñame al ginecólogo. -¿Al ginecólogo yo?

-Yo te acompaño, ¿pero soy necesario en el ginecólogo?

-Así te haces tú las pruebas.

-Ni lo sueñes.

-¿Y por qué no?

He leído que hay millones de hombres con los espermatozoides mal.

-Mis espermatozoides están bien.

-O estresados. ¿Has dicho a tu padre lo de la imprenta?

-No los tengo estresados.

-¿Cuándo se lo dirás?

-Ya se lo diré, Juana, tengo hasta septiembre. No me...

-Vamos a la habitación. -No me dejarás leer, ¿no?

-No seas remolón.

-No, es que así, a tiro hecho, no me sale, así no funciono.

Escondiéndose no gana nada, se lo puede encontrar en cualquier momento.

Lo mejor es que lo hablen y lo arreglen.

-No, eso sí que no.

Me pondría a temblar. -Ha venido porque la echa de menos.

-No, él y yo hemos terminado.

-Bueno.

Pues suba, que la llevo a la residencia.

El bolso igual... -Hola, Pili.

-¡Ay, qué susto!

-¿Podemos hablar? -¿Qué?

-Bueno, yo me marcho.

-¿Estará bien? -Sí, hasta mañana.

-Adiós.

¿Qué me tienes que decir?

-Que ya he salido.

Ya no debo volver Carabanchel.

-¿Desde cuándo? -Desde esta tarde.

Que ya estoy libre, vaya.

-Bueno, pues eso hay que celebrarlo. Vamos a tomar algo.

-No.

-¿No?

-¿Me haces un favor?

¿Te importaría guardarme esto unos días?

Hasta que tenga casa.

-¿Dónde vas a dormir?

-En una pensión.

-Sí, te lo guardo.

-¿Y me puedes prestar la moto?

-¿La moto, para qué quieres mi moto?

-Para ir al abogado, vive en Entrevías y en metro me dan las uvas.

-Bueno, sí, yo te la dejo.

¿Cuándo me la devuelves?

-Mujer, enseguida.

Mañana mismo te devuelvo la moto.

-Ten cuidado, va muy rápido.

¿Y ahora cómo me vuelvo yo a casa?

¡Seré tonta!

"El último nombramiento ha recaído en Álvaro María Hernández Núñez,...

...que se hará cargo de la Dirección General de Industria".

"La toma de posesión será el lunes en el ministerio".

¿Qué te parece, Merche?

¿Qué me va a parecer? Normal.

No es normal. Le han dado el cargo y decidieron dárselo después que a mí.

Ya te lo darán a ti.

Ya, o han cambiado de idea.

No te pongas así, Antonio. Las cosas de palacio van despacio.

Puerta

Ahí está este.

Hola. Hola.

Hola, hijo.

¿Tenéis un minuto?

Es que mañana Luis, Josete y Karina decían de irnos de acampada.

¿Puedo ir?

¿Luis ha vuelto? Sí.

Unos días. Se ha hecho un tatuaje. ¿Me dejáis?

¿Y dónde vais a dormir?

En tiendas.

No sé, una chica con tres chicos en una tienda de campaña no está bien.

Ya somos mayores.

Por eso lo digo, porque sois mayores.

¿Puedo? Ahora lo hablamos.

Ahora va a resultar que las promesas de Adolfo no sirven de nada.

Ten paciencia, hombre.

Suárez te llamó en persona a casa, no seas así.

¡Huy, Adolfo!

Como si tomarais café todos los los días.

El problema es que ya no quedan cargos libres.

Ochotorena lleva una semana en Obras Públicas. Él se presentó por Madrid.

Pero Hernández Caire, que se presentó por Huelva, también.

Todos, menos yo.

Soy el tonto, el bobo.

Ayúdame con los platos.

A mí me preocupa otra cosa. ¿Qué?

El aval.

No te preocupes.

Hace un mes de las elecciones.

Que eso ya está arreglado.

¿Te has lavado las manos?

Bueno, papá.

¿Puedo ir o no?

¿Dónde?

Ve donde te dé la gana.

Ya eres mayor. Gracias.

Lo que faltaba.

-¿Qué haces, Miguel?

-Calentarme la cena.

Me la he subido del bistró. Prefiero cenar aquí.

-Miguel.

No sé si lo ves, pero no puedo más. Que son tres niñas.

-Claro que lo veo, cielo.

A mí me pasa lo mismo.

Ceno y me voy al bistró.

La señorita Françoise no puede atender la barra.

¡Joder!

-Necesito a alguien en la cocina, no puedo sola.

-Ya, pero ¿dónde encontramos a alguien?

A los clientes les gusta tu comida. En qué hora te quedaste embarazada.

-Para el carro, Miguel, a ver si me quedé embarazada del Espíritu Santo.

-Y si éramos pocos, parió la abuela. ¿Qué pinta tu padre aquí?

Que también...

-No lo sé, Miguel.

Otra vez con el mismo rollo.

-Buenas noches. -Buenas noches.

-Hola, padre. -¿Qué?

¿Ya hemos hablado con Valentina? -No quiere verme ni a tiros.

-Normal, después de lo que le hizo.

-¿Tienes cominos? -¿Qué?

-Comino.

-¿Va a echar comino a las albóndigas? -¿Tienes o no?

-Hija, dale comino a tu padre.

-Siempre igual.

-Prueba.

-¿Yo? -Sí.

¿Están mejor?

-Está buenísimo.

-A ver.

-Voy a lavarme las manos. Ponme un plato, hija.

-¿Eso sabe cocinar?

-¿Quién te crees que me enseñó?

-Pero bueno, Paquita.

Podríamos hablar con tu padre...

La niña llora

-Bueno, ya empezamos.

¡Y la otra!

¡Madre mía!

Este Matamulas es un genio.

¡Coño!

¡Joder!

A mí me preocupa que Irlanda está muy lejos.

No pasa nada, va con Josete. Un mes es mucho.

Más tenía que estar. Un año por lo menos, fíjate.

Si yo a su edad hubiera salido por el mundo, hablaría idiomas.

Lo bueno es que vamos a pasar el verano solos, como novios.

Mi madre se queda en el pueblo. Solos, con Desi y Clara.

No es lo mismo que ir con toda la familia.

Y encima en Benidorm.

Sí, ¿qué pasa con Benidorm?

Es precioso y lo pasamos muy bien allí.

Anda que no es grande España para repetir playa.

Pues ya han hecho la reserva. Ya lo sé.

Yo quiero ir a otro sitio. ¿Adónde?

A la Costa Brava.

¿Por qué a la Costa Brava?

Es preciosa y se come muy bien.

¿Has comido pollo con cigalas?

¿Con cigalas? Sí, el plato típico.

Hay más cosas que paella.

En Begur hay chalés...

¿Begur? ¿Y dónde está eso?

¿Begur? En Gerona, Merche. Begur, Gerona.

¿Y cómo te has enterado? Por unas fotos.

Unos chalés bien de precio, grandes, con terraza, barbacoa, hamacas.

Y la playa y el mar en el salón.

¡Qué bonito!

A mí me da igual, a ver qué les parece a Desi y Clara.

Que digan misa.

Luego está lo otro.

¿Qué es lo otro?

Lo otro, Merche.

Si me llaman para un cargo, me gustaría estar donde está la gente.

¿Qué gente?

Hay que decirlo todo. Suárez.

Debo estar donde está Suárez.

Como esta casa, quiero cambiarla, pero ya.

No puedo tener un cargo y vivir en un sitio de ayudante de cargo.

No quiero medrar, pero sí mejorar.

¿Harás política en verano?

Claro, el militante de UCD siempre está alerta, como un semáforo.

¡Dios!

Vamos a dormir, mañana madrugaré para hacerle la comida al niño.

A quién se le ocurre dejarle ir.

Todavía...

Bah, en fin...

¿Le has mirado el sobaco a tu hijo? Parece un bosque.

No apagues la luz, Merche, que estoy con el capítulo 105 y no lo termino.

Mañana le dices a Desi lo de las cigalas.

Sí, ya se lo digo yo.

A pesar de las alabanzas, me veo... Hombre, que no me dejas dormir.

Ah.

Joder...

Si tarda más, perdemos el autobús.

Esperamos 5 minutos.

-Hemos quedado a las 7 y son las 7:10.

¡Chist, Carlos!

¿Por qué no os vais? Esperamos a Luis.

Vais a perder el autobús.

Mucho fardar de barco, pero a la hora de la verdad, se raja.

Cinco minutos y ya.

Cinco minutos...

Míralo.

¡Vamos, macho!

-Perdonad el retraso, no encontraba mi machete.

-¿Y eso?

-Lo compré en Tánger. Es para desollar.

-¿Qué? -Desollar animales.

-¿Tú sabes? -Sí.

Hice cursos de supervivencia. Vamos.

-Vamos.

Ni desollar ni hostias, que llegue a la hora.

¡Tened mucho cuidado! Sí.

¿Te ha felicitado?

¿Este? Ni se ha acordado.

¿Y Antonio? Está dormido.

Bueno, pero te felicitará.

Ese ni se acuerda, te lo digo yo.

Bueno, pues yo te felicito.

Felicidades, hija.

Vamos a tomar un café.

¿Dónde pongo el agua?

-Llévalas al fondo.

Buenos días.

-Hola, hermano.

-"Bonjour".

Miguel, lo de siempre, pero cámbiame la tostada por churros.

¡Marchando!

Buenos días. -Ya era hora, ¿no?

Traes la prensa. Déjame el "Diario 16".

A mí déjame "Triunfo".

Mazazo a los más pequeños.

El talón, me lo han devuelto del banco.

Sí, qué cosa más rara.

Te hago un talón de los míos.

Me da igual, pero no me corre prisa.

Es muy raro, hablaré con el partido porque nunca ha pasado esto.

Mira, nombramientos.

Y el tuyo, nada. ¿Cuándo te dan tu nombramiento?

No me toques las narices.

Te lo mereces. Cállate.

-Un café descafeinado.

Y los churritos, para el colesterol. ¿Qué tal, Miguel?

Pues regular. ¿Y eso?

Tenemos que coger a alguien en la cocina.

Eso ya te lo dije yo.

-Ya te lo dijo.

-Con las niñas, Paquita está insoportable.

Y con la llegada del Matamulas, peor.

-Estás como el culo.

-Esto es el mismo infierno.

¿Qué hacemos? ¿Conocemos a alguna cocinera?

-Pues no conocemos.

Yo tampoco. -Ni yo. ¿Qué hago?

¿Pongo un anuncio?

Pues pon un anuncio.

Si te consulto, porque te consulto y si no, porque no.

Se ha presentado de sopetón y una no es de piedra.

Merche, ¿me oyes?

No me oyes, Merche.

No oigo nada con los secadores.

No puede venir así. ¿De quién habla?

De Anselmo. ¿Ha hablado con él?

No, ni quiero verle ni nada.

Para mí, ha muerto.

Pero si empieza a decirme cosas con esa labia que tiene, no respondo.

¿A qué ha venido? A hacer las paces, a hacerme suya.

Modestia aparte, los hombres que me conocen ya no pueden vivir sin mí.

Qué le voy a hacer, me ha pasado siempre.

¿Esta remesa de tintes que pedí la han traído o no?

Ay, Dios mío.

Valentina, ¿esto no estará ya?

-¡Pili!

¿Sales o no?

-Sí, sí, ya voy, ya voy.

Desiderio, ¿hay algún televisor que se vea el color natural?

Mejor que el mío. ¿Tipo diputado?

Mejor, adjunto. Pues claro.

Hay muchas.

¿Y hay algún frigorífico de esos de dos puertas, grande?

Sí, un frigorífico federal, con congelador autónomo.

¿Lo hay?

Déjame en paz. Pues míramelo.

Mira tú esto. ¿Qué te estaba diciendo?

¿Cuánto dinero te gastas tú al mes en periódicos?

¿Yo? Sí.

Nada, leo los tuyos.

Compra uno alguna vez, me estás sangrando.

-Buenas. -Hola, Ramón.

¿Qué tal la noche? -Mal.

Aquí está la recaudación.

-¿Esto es?

-La gente no coge taxis ni a tiros.

Me voy a dormir.

-Tómate un café.

-No, que el café me desvela, Miguel.

Otro día.

Hasta luego. -Adiós.

-¿Habéis visto la cara que lleva?

Cara de no dormir.

De no dormir en 20 horas. ¡Qué quieres!

Se queda viudo y hace las noches.

-Todos los taxistas que curran de noche están así.

-No, aquí pasa algo.

¿Por qué lo dices?

En toda la noche, mira, una ruina.

No habrá clientes. No, señor.

Le miré los kilómetros.

¿Y...? En una noche hizo 7 km.

¿Siete? Siete.

Aquí pasa algo. Eso digo.

-No nos hemos enterado. Ya.

Dame el "Triunfo".

Tengo un hueco...

...para pedicura, sí.

Para pedicura.

Valentina.

Valentina.

Valentina.

-Dios mío, está ahí.

A Maribel.

Muy bien, adiós.

-Buenas.

Buenas, primo.

Valentina, ¿podemos hablar?

-¿De qué?

-Una cosa que quería decirte.

-Venga, ¿qué quiere?

A ver, ¿qué quiere? -¿Ahora me hablas de usted?

-Ya no somos nada el uno para el otro.

Somos dos extraños. -Pues...

Pues yo quería decirte que...

Susurra

¿Adónde va esta?

¡Buen chasconazo me ha endilgado, cagüen diola!

Qué le habrás dicho.

Teléfono

Bistró París-Nalón. -¿Quién es?

-"Oui", es aquí.

¿De parte de quién? "D'accord".

-¿Quién es?

-Es para el tío.

¡Tío, es "Ochotogena"!

-Trae, hija, ya se lo doy yo.

Ochotorena, hija, Ochotorena.

Buenos días, Ernesto. ¿Qué hay?

Sí.

Sí. ¿Se sabe algo de lo mío?

-"No, todavía no".

"Vente al Congreso, a la sesión inaugural".

¿Al Congreso? Voy para allá.

¿No tienes nada importante que decirme?

"Todavía no. Cógete un taxi y ven para acá".

Voy enseguida.

¿Alguna novedad?

Sí. Suárez me prometió un pastel y no me van a dar ni la cucharilla.

Estará al caer.

Sí, conserje de tarjetas de visita y de imprentas de UCD, eso voy a ser.

No seas pesimista.

Me voy al Congreso.

Cóbrame lo de mi ayudante.

Al congreso, ¿para qué? Para nada.

Desde luego...

Así es la derecha en este país. O eres de buena familia o te devoran.

¿Por qué no paramos un rato? Es que no puedo más.

Sí, Luis, vamos a acampar. Estamos al lado del río.

-No, aquí nos comerían los mosquitos.

¿Mosquitos aquí? Cree en el experto. Virgilio.

Un momento.

¿Qué has traído, la brújula?

Claro, siempre llevo una cuando viajo.

Aunque me oriente igual por el sol.

Es por allí, vamos.

¿Estás cansada? -Un poco.

-Trae.

-Gracias. -De nada.

¿Te llevo en brazos? -No hace falta.

-El uso hace brillar los metales. Horacio.

¿Qué dice este de los metales?

-No sé, pero a mí me tiene frito.

Y te digo una cosa, Carlitos: este te la levanta.

Nos permitió llegar a esta meta.

Pero sí quiero decirles...

...que entre todos hemos construido los cimientos...

...de una estructura sólida...

...para la convivencia en libertad, justicia y paz.

Ernesto, mira cómo aplauden los comunistas.

Les gustará.

Antonio se ríe

Alfonso Guerra no.

Será que no le ha gustado. ¡Es más raro!

-Está muy bien.

-Muy bien.

Ya se va Adolfo.

-Ernesto, ¿cómo estás? -¿Qué tal?

Salcedo, ¿qué haces por aquí? -¿Cómo va todo?

Bien, gracias.

¡Quién iba a decir que coincidirían aquí la Pasionaria y Arias Navarro!

Hasta hemos coincidido tú y yo, Salcedo.

Yo nunca te hice nada. Es verdad.

Nos vemos. -Adiós.

¡Menudo pájaro es! Un elemento.

Muy bonito el acto. Sí.

Antes de tomar algo. Quizá no es momento.

Y no quiero que parezca que yo.

Venga, dime, dime.

Todos tienen un destino menos yo.

Pues no es el momento.

Bueno.

Todos preguntan qué hay de lo mío.

Lo entiendo, pero yo quiero colaborar y me apuro.

Ya colaboras. Quiero colaborar más.

Nunca voy a llegar a ser diputado.

Quiero colaborar en otras cosas. ¿Diputado?

¿Yo tengo un escaño ahí?

No. En la política se vive bien detrás.

Ya. Ten paciencia, anda.

Paciencia tengo, paciencia tengo.

¿Qué es lo que pasa?

Lo que pasa es que en el último momento se ha colado otro.

Me cago en la leche.

Pues Adolfo no me dijo que se colaría nadie.

Solo tenemos compromisos. Ya.

Desde que hemos ganado no sabes todos los nos llaman para sumarse a esto.

Pero el partido piensa en ti, ¿eh?

¿Y quién se ha colado?

Uno de la Democracia de Gil Robles.

¡La Democracia de Gil Robles!

Estrategias.

Así se hace todo en las altas esferas.

Ve acostumbrándote. Me iré acostumbrando.

Primero me voy a olvidar de las promesas.

No seas llorón. No quiero ser llorón.

Debes estar más en el candelero.

¿En qué candelero? Aparecer en los medios.

¿En qué medios?

Tu hijo es periodista.

No trabaja en eso. Trabaja conmigo. Tendrá amigos.

Te podría conseguir una entrevista en "Cambio 16" o en "Triunfo".

Pero vamos a ver.

¿Mi futuro depende de que yo salga en una revista, eso quieres decir?

Pues mira, sí.

Quien dice en una revista dice en la radio.

Eso ya sería...

¿Tomamos algo? Sí.

A ver cómo salgo yo en la radio.

¿No habrá hecho ninguna locura? Espero que no, pero yo estoy harta.

No tiene edad.

Para la torta que le ha dado algo le habrá dicho.

-Hola. -Hola.

-¿Qué hacéis? -Esperar.

-Mira, mira lo que he traído.

"Las mejores playas, hoteles".

"Elige". Mira, Benidorm.

Fíjate qué playa.

Tengo unas ganas de estar tumbada allí al sol.

De eso quería hablarte, Clara.

¿Pasa algo?

No pasa nada. Bueno, sí.

Mercedes, me estás asustando.

Antonio me dijo ayer... Vamos...

Ya no vamos.

No es eso, mujer.

Teléfono

Será Valentina. -Sí.

Cógelo.

¿Dígame?

-"Soy Toño".

-¿Se puede saber dónde está mi moto?

-"Luego te la devuelvo y me das el paquete".

-No hables del paquete. Sé qué hay dentro.

¿No te habías reformado?

Mentiroso. -"Luego te lo explico".

-No me expliques nada.

Mira.

Toño, acabas de salir de la cárcel.

Benidorm es bonito, pero Antonio decía que podíamos cambiar de sitio.

¿A qué sitio? No sé.

Bagur o Begur, está en la Costa Brava.

Se come un pollo con cigalas muy rico.

¿Pollo con cigalas? Sí.

Bueno.

Yo voy a cualquier sitio.

El dinero de la señal nos lo devuelven.

¿Cómo se llama?

Bagur, creo. Bagur.

¿Hay playa y chiringuito? En primera línea.

En el salón la arena llega al cuello.

Yo por mí encantada. Yo voy.

Hoy es tu cumpleaños.

¡Bah!

Felicidades, cariño.

¿Qué te ha regalado Antonio?

Pues todavía nada.

Yo creo que se ha olvidado. Sí, seguro.

Son todos iguales. A Desi le pasa igual.

Voy a la tienda.

Luego pasas y te hago un regalito.

Bagur, Bagur.

Se lo voy a contar al canijo. Bagur.

¿Cómo no me voy a preocupar?

Mire, yo le aviso.

O tengo aquí el pedido el lunes o no hacemos más. Adiós.

Buenos días, hijo.

Hola, buenos días.

¿Qué tal? Mal, la gente tiene poca seriedad.

¿Y eso?

El papel llega el lunes y no sé si llegará el lunes.

Servipapel. Unos sinvergüenzas. Apriétales.

¿Qué haces aquí?

Vengo del Congreso de los Diputados.

¿Del Congreso? Sí, en la tribuna de invitados.

Toni.

¿Aún tienes amistad con Gallardo?

Sí, pero hace mucho que no le veo.

Me haría mucha falta que me hicieran una interviú.

Pero una interviú con foto.

En "Pueblo".

Bueno, o en alguna revista.

¿En la radio conoces a alguien?

¿Qué pasa, papá?

Tengo que poner toda la carne en el asador y deprisa.

Cuanto antes mejor.

O me doy a conocer o se adelantan y me quitan todo.

Me dijiste que aquí el que se confía pierda y no puedo confiarme.

Me vendría bien una entrevista en una revista...

...o en la radio.

Y no te digo si es en la radio y a nivel nacional.

Desde que fui empresario del año ya nada.

Ven a comer con Juana y así lo hablamos.

No sé si la localizaré. Lo intento.

Que me haga una buena foto.

Oye, este sitio está muy bien. Yo no me muevo más.

Hay que seguir más.

Sigue tú solo. Nosotros acampamos aquí.

Karina, saca tus cosas.

Vamos a ver qué encontramos más adelante.

Retroceder nunca, rendirse jamás.

-Del Horacio ese, ¿no?

-Anónimo.

Os vais a perder.

-No, él sabe mucho, Carlos.

Él no se pierde. Es marino y filósofo.

¡Espera, Luis!

Filósofo...

Este tío lo que es es un capullo.

Bastante.

Dos.

-Cinco. -¡Chist!

Bajad la voz, que se van a despertar.

-Ayúdame con las cazuelitas. Vamos.

-Oye, Miguel.

-¿Qué? -Está quemada.

-¿Qué les pasa a estas empanadillas?

-¿No lo ves?

Están achicharradas. -¿Sí?

-Míralo.

-Están crocantes.

No tenéis ni idea.

Comed cortezas. Es lo único que os merecéis.

Quita, hija.

Paquita.

Paquita.

Paquita.

Te has quedado dormida pelando patatas.

-Ha sido un momento. -Esto no puede seguir así.

Te vas a matar.

Los clientes protestan. Las empanadillas están quemadas.

-¿Quemadas? -Más que el mapa de Bonanza.

Y si están quemadas, lo están.

-Vete para allá, Miguel. -Mira.

Vamos a hablar con tu padre.

Le pediremos que ayude en la cocina un tiempo.

-¿Que qué? -Lo que has oído.

-¿Mi padre en mi fogón? -Tu padre, sí.

-Que no.

Que no, Miguel.

¡Lo que me faltaba por oír! ¡Mi padre aquí metido!

No, no, no, no.

En mi cocina no.

Tú lo necesitas más que ese sinvergüenza.

No sabes qué bofetón le ha dado al Matamulas.

Le está bien empleado por pedirle que le devuelva la sortija.

Es que mi primo...

¿Ese señor por qué mata las mulas?

No, por nada, no las mata. Animalitos.

Es tío tuyo y se llama Anselmo. Le tienes que llamar tío.

Aparte del puesto que ha cogido el de Gil Robles, ¿hay otro para mí?

¿Cuánto tengo que esperar?

Quizá puede pasar un año.

Antonio, es hora de comer.

Mi hijo va a mover sus palos, pero a ver qué palos tiene.

¿Te ha felicitado? No, se ha olvidado.

Igual que tu padre, pero no le eches cuenta.

No le echo cuenta.

Estamos como estábamos.

Muchas gracias, Ernesto.

Muchas gracias. Adiós.

Anda, venga, vamos.

Llaman al timbre

Ya voy yo.

¿Quién será? No sé.

Hola. ¿La encontraste?

-¡Buenas! ¡Qué alegría, mira!

Gracias, hijo. -De nada.

-Hola. ¿Venís a comer?

-Nos ha invitado papá. Se me ha olvidado decírtelo.

Con lo del teléfono. Perdóname.

Pasad. Os traeré los cubiertos.

¡Qué ilusión que habéis venido!

Hola. Hola.

¿Y Carlos? Está en la sierra.

Se ha hecho boy scout. Está de acampada.

-¡Hola! ¿Qué tal, hijo?

¿Y eso que te dije?

Tienes una entrevista en Radio Centro la próxima semana.

¿Con Encarna?

No sé si es con Encarna.

La próxima semana igual no hay ni puesto.

No sé, papá. Bueno.

Déjalo. Mejor eso que nada. Sí, iré a Radio Centro.

Muy bien.

Podría haber hecho otra cosa.

Estamos en familia. No hay que hacer comidas especiales.

¿Mercedes Alcántara?

¿Qué?

-Es para ti.

-¡Felicidades!

¡Ay, mi niño, madre mía!

Gracias.

Se me ha olvidado tu cumpleaños.

Perdona. Por eso... Quita, quita.

No te preocupes. Déjame. Perdóname.

Gracias, cariño. Os habéis acordado.

¡Será posible!

Cumpleaños feliz.

¡Qué bonitos! Sí.

Los ha elegido Juana.

-Cumpleaños feliz. Mira.

Te deseamos...

¡Herminia!

Te deseamos todos...

Tú ves lo que tardan, ¿no?

Primero, a por agua.

Ahora, a por leña.

A este tío solo le falta ir a poner trampas.

Porque seguro que están...

Déjame, ¿vale?

¿Dónde estabais?

-Reconociendo el terreno.

¡Jo con el reconocimiento de más de media hora larga!

-¿Preparamos la comida?

¿Qué me miras?

Nada.

-¿Y tú no has traído comida?

-Nunca.

Desde que me adentré en el Amazonas...

...me nutro de los dones que me ofrece la naturaleza.

Me voy a poner unas trampas.

¿Este en el Amazonas qué se habrá fumado?

¡Joder!

Milano, no sé cómo se me ha pasado. Se te pasa siempre.

Estoy acostumbrada.

Lo vamos a celebrar tú y yo esta noche.

Iremos al Asador Donostiarra.

Tengo capricho de un cogote de merluza, así estilo Bilbao.

Y después iremos a bailar a Pasapoga.

Perdóname, Milano, por Dios.

Perdóname, anda.

¿Sí?

No puedo. Tengo prisa.

Voy a la imprenta. Siempre tienes prisa.

Trabajo muy bien.

¿Cuántos de UCD hay aquí? ¿Cuántos?

16 nuevos afiliados en San Genaro. Parezco el club de Somontes.

Ponte guapa. Ya verás en Pasapoga.

¡Ay!

Adiós, Milano.

Tararea

¡Dios mío!

Gracias, Santa Rita, por tu infinita bondad.

Buenas tardes.

¡Eh, tú, Antoñito!

¿Te has enterado? ¿De qué?

¿Qué pájaro pone los huevos en un taburete?

¿Cuál?

El ave Lino.

Tengo prisa. Que no.

Es estupendo que vayamos a la Costa Brava. Mejor que a Benidorm.

He anulado las reservas.

Se paga el 20%.

¡Vaya!

¿Qué te debo de Bagur?

No lo sé todavía.

Te doy 15 y arreglamos cuentas.

No y mucho menos en la calle.

No es un soborno. Quizá hay que suspenderlo.

¿Tú me vacilas? No, en serio.

Tengo trabajo en el partido y debo quedarme.

A ver si te echas para atrás, gaita.

Tengo mucha prisa.

¡Hola!

¡Lo que más quiero!

Ven aquí.

Mira.

Mira los lomos que me está criando.

Tiene mis ojos.

Puñetera.

Paqui.

Oye, Paqui, Paca.

-¿Qué pasa?

-¿Podemos hablar?

-Hable bajo o despertará a las mellizas. ¿Qué quiere?

-Nada, tienes que decirle a Valentina...

...que me devuelva la sortija.

-Ven, mi amor.

¡Anda! Por eso ha venido usted a Madrid.

-No, era de tu madre.

La sortija era de tu madre. Entiéndelo.

-Tiene usted poca vergüenza.

La torta que le dio Valentina fue pequeña.

-¿No me ayudas?

-En esto no puede ayudarle. Déjeme descansar.

-Cría cuervos y te sacarán los ojos. Eso digo.

¡Cagüen diola!

Llaman al timbre

Abre tú, madre. Sí, ya voy.

Espera, María.

¡Oh!

¿Doña Mercedes Fernández?

Es mi hija.

Traigo estas flores. Gracias, hijo.

Muchas gracias.

Otro día. Hoy no tengo suelto. No pasa nada.

Mira.

Se le ha olvidado, pero trata de arreglarlo.

A buenas horas.

"Para una mujer maravillosa". Sí.

"Firmado: A.".

¡Ay, mira!

¡Este Antonio!

¿Por qué firmará A. y no pone Antonio?

Ya conoces a mi marido. Se hace el misterioso.

¿Eh?

¡Qué tontito es!

Toma. Anda, trae.

Nosotras nos vamos.

¿Qué te compro para merendar? ¿Damos un paseíto?

Hasta luego.

Adiós. Adiós, cariño.

Pasadlo bien.

¡Ay!

No hay línea.

Telefónica de vacaciones.

Papá, quería hablar contigo.

Dime, hijo.

Verás.

No te había dicho nada.

¿Quieres un aumento?

Te lo daré.

Eres el jefe. No, no es eso.

Hace un mes me ofrecieron trabajo en un despacho laboralista.

¿De abogado?

Me licencié en Derecho para eso.

Un abogado laboralista gana muy poco, Toni.

Sé que alguien ha hecho algo malo y el fruto lo tengo yo.

-¿Es una confesión o un jeroglífico?

-Quiero decir que a mí alguien...

Me da vergüenza contarlo.

Tengo que irme a la peluquería.

-¿Te has quedado embarazada?

-¿De quién me voy a quedar yo embarazada?

-Aclárate. -Sí.

-¿Qué es eso de tener el fruto? No te entiendo.

-Quiero decir que...

Si yo tengo el fruto de una mala acción,...

...¿qué debo hacer?

-¿Qué tipo de mala acción?

-Usted no me comprende.

Me voy.

-Sí, sí, hija, ve con Dios.

Anda y que te zurzan.

Lo entiendo, hijo.

No me queda otra que entenderlo.

Nada, me las arreglaré yo solo.

Con tanto trabajo en UCD, no sé a quién colocaré aquí.

No es muy santo de mi devoción.

Pero había pensado en Curro.

¿Trotsky?

Sí. No, no.

¿Por qué? No quiero.

Conoce el negocio muy bien.

Lo conoce mejor que yo.

Llaman a la puerta

-Hola, Antonio.

Han traído esto, de una agencia de viajes.

Viajes 2000.

Trae, anda, trae.

Esto será lo de Begur.

¿Te vas a Begur?

Me voy de vacaciones. ¿Puedo?

Hombre.

-¿No os ibais a Benidorm con Desi?

Hemos cambiado de planes. He alquilado un chalé.

-¡Cómo viven los pobres! Unos a pensión y otros con lujo.

Trotsky, te doy una última oportunidad.

¿La empresa te debe algún sueldo?

No.

Te coges tu sueldo y te vas de vacaciones a un chalé...

Me voy. Y a mí no me toques las narices.

¿Le quieres poner de jefe?

Dale una oportunidad. Con corbata se volverá un ejecutivo.

Ya, como Lenin. No se quitaba la corbata y mira la que montó.

Que no. Dime una cosa.

En Begur veranea Suárez.

¡Qué listo eres!

Aquí veranea Suárez. Y he alquilado un chalé al lado del suyo.

Es este.

Puerta

-¿Se puede?

¡Hombre, Ernesto!

¿Qué haces tú aquí?

Venir a verte.

He llamado y pasa algo en el teléfono.

Sí, sí. -Hemos avisado a la compañía.

Hola, Ernesto. -Hola.

¿Podemos hablar? Sí, ya había terminado.

Bueno, casi.

Lo de Trotsky no está claro. Está muy preparado.

Ya lo veremos.

-Me corre prisa.

Sí, vamos.

Curro. Dime.

Ve al bar y llama a Telefónica. A ver si te hacen caso.

Abróchate el cuello.

-¿Haces algo esta noche? No, ¿por qué?

Esto te interesa. A ver.

Bermúdez iba a "La clave". ¿Adónde?

El programa de televisión.

No lo veo. Acaba tarde. ¡Vaya!

Al final está en el hospital por una peritonitis.

¿Quieres sustituirle?

¿Yo a Bermúdez? ¿En "La clave"?

Claro.

¿Cómo voy a sustituirle yo? ¿Por qué no?

¿Cuándo es? Esta noche.

Es una oportunidad.

Te lo habría dicho antes.

Que no, Ernesto, no.

Yo no sé hablar como habla esa gente.

¿No sabes hablar? No.

El presidente dijo:

"El que alcanza el poder con demagogia le cuesta caro al pueblo".

Y también dijo que gobierna como una persona normal.

Sí, lo dijo. De eso se trata.

De hablar como una persona normal.

Lo haces de cine. No sé.

Tú verás. Adolfo no se pierde "La clave".

¿No se la pierde? No.

Estaré en "La clave" pase lo que pase.

Pues prepárate.

Vas a estar en el aire. Gracias.

Nada. Hoy por ti, mañana por mí.

Date prisa.

Irá un coche a buscarte a tu casa. Ya.

Venga. ¡Qué nervios!

¡Venga! Gracias.

Música

Tenías que traerte el casete, Josete.

Para escuchar música.

Ya, pero tenían que ser las lentas.

¿Quieres que te traiga el "Porompompero"?

Este es el milagro del pan y los peces.

¿A Pasapoga?

¡Qué suerte!

¿Lo ves?

Igual que mi Desi. Me regala radios de la tienda o pinzas para el pelo.

Y un abrigo de piel de zorro, pero flores nunca.

Y lo de bailar ni me acuerdo.

¿Qué miráis?

¡Hombre! Buenas tardes.

¡Cuánta mujer guapa!

Dime una cosa. ¿El traje oscuro lo sacaste del tinte?

¿Te lo pondrás para ir a Pasapoga?

No, no vamos a Pasapoga, Merche.

¿Por qué?

Me voy a la tele.

¿A la televisión? Al programa de "La clave".

¿Y eso?

Te lo explico luego.

Necesito el traje.

Me voy a la televisión.

Bueno, pues...

Merche.

Es "La clave".

En el UHF.

No te olvides.

Adiós. No te pongas nervioso.

Adiós. -Te veremos.

Y gracias por las flor...

Bueno.

Al final me he quedado sin ir a bailar.

Me apetecía mucho.

¡Vaya!

-¿Quieres ir a bailar?

Quería. -Pues vamos.

Sí, en la escuela hay una fiesta.

¿Tienes invitación? No.

Pues sí, ¿te animas?

Pues no sé.

-Si vas, yo voy. Es tu cumpleaños.

-Claro.

Me voy de cumpleaños.

-Venga. Sí.

-¡Bien! -Sí, lo celebramos.

Y nos tomamos un cóctel.

"Para una mujer maravillosa".

"A.".

Pues anda.

Teléfono

Gracias.

-¿Sí, dígame?

Ponme con Mercedes.

Sí, ahora. Merche.

Es Antonio.

¡Ejem!

Antonio.

No me has dicho lo del ramo.

Has venido con mucha prisa. Gracias, cariño.

No, gracias, no.

No es mío.

¿No lo has mandado tú?

¿Quién es A.? "¿Cómo que quién es A.?".

Pensé que eras tú. A, A de Antonio, tú.

No, no he sido yo.

Habrá sido Arturo.

A de Arturo.

¡Acabáramos! ¡Arturito!

Pues nada. Me voy a cambiar.

Si no, no llego. "Suerte".

Gracias.

Arturito.

Mira el mariquita, hombre.

¡Qué apañado, qué de capullos pone!

¡Señor, qué paciencia hay que tener!

Hola, cariño. -Hola.

Acabo esto y vamos por ahí.

¿Te llevo al cine? -Pues sí.

Y luego a cenar por ahí.

-¡Ejem!

Ya le he contado a mi padre lo del trabajo.

-¿Y qué? -Se lo ha tomado bien.

Como hasta septiembre no me voy... -¡Qué bien!

-Termino en nada. -Léelo.

-¿Qué es esto?

-Léelo.

-¿Qué significa? -Puedo tener un hijo.

Debemos seguir con el termómetro. -¡Qué obsesión!

-Te toca hacerte las pruebas.

El doctor dice que quizá tú tienes problemas de fertilidad.

Pero tiene solución.

Tendrás los espermatozoides vagos. -No los tengo vagos.

Los tengo perfectamente.

-¿Por qué lo sabes? -Lo sé.

-Eso no es una respuesta.

-Tengo los espermatozoides bien. -¿Por qué?

-Dejé embarazada a una chica hace años.

-Dejaste embarazada a otra chica. -Sí.

-Tienes un hijo. -Nolo tengo.

Lo perdimos.

-Marta, ¿no?

-Pues sí, fue Marta.

Fue hace mucho tiempo, Juana. Éramos unos críos.

-A Marta sí la dejas embarazada y a mí no.

-No seas injusta. No queríamos...

-¿Me lo dices ahora? -Sí, ¿cuándo te lo decía?

-Tarde, que es lo que haces desde que me conoces.

-¿A qué viene eso? -¿A qué viene?

Cada día me encuentro con un secreto nuevo.

Y Marta siempre está de por medio.

-Marta no tiene nada que ver con esto.

-Eso pienso yo. ¿Qué tiene que ver Marta con esto?

No me la quito de encima. -¿Te vas?

-A dar una vuelta.

-Pues nada, vete.

No abuses, Pedro. Son novatos.

Adiós.

¿Adónde vas, gaita?

Pareces un mafioso. ¡Hombre!

Voy a "La clave".

¿Con el Balbín? Sí, señor.

Consígueme un autógrafo.

No le voy a pedir un autógrafo a Balbín.

Me voy. Me maquillan y todo.

He leído cosas de Begur.

¿Sabes cuál es el plato típico? Sí.

El pollo con cigalas. Serán catalanas.

No quería molestarte ni decírtelo de sopetón.

Pero Merche y yo preferimos ir solos.

No queréis que vayamos con vosotros, ¿no?

No.

Vale, comprendido el mensaje.

Te lo explicaré. No hace falta.

Como político está por ver que seas bueno.

Pero como amigo, como amigo no vales nada.

No sabes cuánto lo siento.

Vámonos.

Ojalá te quedes sin lengua en "La clave"...

...y te quedes mudo como el de los Marx.

¡Vaya día, Valentina! -Pues sí.

No tengo ganas hoy de ir a kárate.

-Yo tampoco, pero así descargamos el mal humor.

-Hola, Valentina. -No tengo nada que ver con usted.

-No, no es eso. Quiero decirle una cosa.

-¿Otra vez con lo mismo?

-No, que no. A solas se lo digo. Vamos.

-¿A solas?

Pili, Pili, espérame, no te vayas.

Enseguida vuelvo. -No me voy sin usted.

Mi moto. -Cerca de la iglesia.

Toma las llaves. -Muy bien.

Y una cosa te digo. Como me desaparezca, te enteras.

-Tenemos que hablar.

-Mira, Toño, tú eres bastante sinvergüenza.

Y no tienes arreglo.

Que no voy a hablar contigo.

Toca la armónica

Es preciosa.

¿Cómo se llama?

-"Atardecer en Mar de Plata".

-Nunca la había oído.

¿De quién es? -Bueno, es mía.

La vida en el mar te deja tiempo para cultivar tu interior.

Y yo, entre novela y novela, compongo. Me relaja.

-Mucho cultivar tu interior, pero de esto nada.

-Un marino tiene una novia en cada puerto.

¿Tú has conocido a muchas chicas?

-Más de las que puedo permitirme.

En Suecia, las chicas se desnudan en los parques.

-¿Desnudas?

-En sujetador.

Y en Dinamarca también.

-¿Has estado allí?

-Sí. Y en Finlandia. Allí me hice este tatuaje.

-Es precioso. -¿Te gusta?

-Si voy a Londres, me haré uno.

Ya está bien. No hace falta que nos enseñes eso.

-Míralo bien, Carlos.

Es muy especial.

Sí, sí.

¿Sabes qué pienso?

Por mucho que lo mire, me da asco.

¿Eso piensas, Carlos?

La mejor manera de no equivocarse es no pensar.

Heráclito.

-Ya empieza.

No le aguanto. Saca frases hasta del culo.

"Desde la tienda escuchaba las risas de aquellos dos...

...que se me clavaban como puñales".

"¿Por qué Luis había vuelto precisamente ese día?".

"Podía haber naufragado en el Pacífico".

"No quería verle muerto".

"Pero un tiempo en una isla nos habría venido bien".

"Sobre todo a mí".

Le pido perdón.

Perdón de verdad, se lo juro.

-No me fío. Quien lo hace una vez lo hace cien.

-Es la última vez que le hago un feo.

Por cierto...

¿Todavía tiene la sortija?

¿En el cepillo de la iglesia? -Sí.

-¿En el cepillo de santa Rita?

-Te digo que sí.

Es la abogada de los imposibles, lo he hecho para que te regeneres.

-¿Qué abogada de los imposibles? Estoy de abogados hasta arriba.

-¿Adónde vas?

¡Espera, que no he terminado!

¡Me cago en la leche, este tío!

Relájese.

Luego es menos de lo que imagina.

Ya.

Mucho que es mariquita y me tiene hasta las narices.

Ese de ha curado.

¿Habla conmigo? No, hablaba solo.

-Siéntese por aquí. ¿Yo?

Sí, por favor. Perdón.

¿Ha venido más veces? No, es la primera.

Siéntese. Me siento.

Es en directo. Sí.

Ahí estará Balbín.

Mire a la cámara con el piloto rojo. A aquella.

A la que tenga el piloto rojo. Muy bien.

No, de las limosnas no puedo hablar.

-No me toque los huevos. -No lo haré.

-Hay un collar y unos pendientes míos.

-Si quiere llamar a la policía, dentro hay un teléfono.

-La madre que me parió...

-Descansada se quedó.

-No me líe, padre, no me líe.

¿Y mi sortija?

-Santa Rita es la patrona...

...de los imposibles.

Si le pides algo con fe,...

...te lo concede.

Yo le pedí ayuda para arreglar el tejado.

Y me ha escuchado, Anselmo.

Me ha escuchado.

-¿Cuánto le han dado por ella?

-Nada, una porquería.

Garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.

Entre unas cosas y otras,...

...para la próxima tormenta de verano...

...tendremos el tejado arreglado.

Anda, Anselmo.

Ve con Dios, hijo.

Me parece muy bien que Antonio quiera ir solo contigo.

Pero debió decírmelo antes.

Hombre, tú ya lo conoces. Eres su mejor amigo.

Pues menos mal.

No te pongas así, está nervioso por lo de la UCD, yo hablaré con él.

Lo entiendo. Desde que es político, le da vergüenza que le vean conmigo.

Hasta os vais a cambiar de barrio. Hombre, no digas esas cosas.

No me des esa vuelta, que no se da.

La casa se nos ha quedado pequeña. No es verdad.

Desde que se fueron los mayores, os sobra.

Pues todavía no nos hemos ido. Déjalo, no se te da bien el bolero.

El claqué no se me da mal.

-¿Es la última vez que me lo va a hacer?

-La última, Valentina.

-Júremelo. -Se lo juro.

Pero deje de hablarme de usted.

-¿No te volverás a marchar?

-Me quedo, cagüen diola.

-Ay, Anselmo.

¡Qué bien me estrechas!

¿Lo vas a hablar con Antonio? Sí, yo hablo con él.

Se me pasa la hora de "La clave". -Espérate, tonta, lo vemos aquí.

-Me lo ha dicho Clara, la pongo aquí.

¿No te importa? No.

Ya habrá empezado. -Escuchemos a don Antonio Castelar.

Ya lo conoces.

Gracias.

"Hace un mes fueron las primeras elecciones libres en España...

...tras 40 años de dictadura".

"Analizaremos este hecho, sin duda histórico, con nuestros invitados".

¿Adónde vas? A ver si se ha dormido.

¡De aquí no sale ni Dios!

Solo quiero ver cómo está. ¡Que te metas en el saco!

En Noruega dormiríamos en la misma tienda.

Pues qué pena, estamos en Cercedilla.

Pedos

-Perdón, se me ha escapado.

¡Josete, no empieces!

¡Mira, ahí está Antonio!

-"No consiguió acta de diputado".

"Pero ¿qué se siente llevando una campaña electoral...

...en un país donde durante años no ha habido campañas reales?".

"¿No le parece?".

"Señor Alcántara".

-Venga.

"Opine, por favor".

Pero di algo.

Este se ha encasquillado. -¡Qué nervios!

Anda, di algo, Antonio.

"Vamos a ver, hombre".

"Lo primero que hay que aclarar es que la campaña de la UCD...

...ha sido dirigida personalmente por el presidente, Adolfo Suárez".

"Nosotros nos entregamos en cuerpo y alma...

...para que su mensaje llegue a todos".

"Días interminables de mitin en mitin, de provincia en provincia".

"Pero los hemos vivido con ilusión".

"Los españoles han podido votar después de 40 años".

"Y en la UCD hemos vivido este momento en primera persona".

"Pero diré que los españoles...

...se han interesado mucho por todo lo relacionado con las elecciones".

"Es el momento de asentar la democracia en España".

Tiene más empaque que Suárez.

-Hola.

¡Hola! -Hola, Arturo.

-Está Antonio en la tele.

¿Tú cómo me mandas ese ramo? ¿Qué ramo?

Parece un jardín. No te he mandado nada.

¿No me has mandado flores?

Estoy quedando fatal. No me digas que es tu cumpleaños.

¿Tú no eres "A"?

No.

¿No vas a volver a robar? -De verdad.

-A ver.

Júramelo.

-Te lo juro.

Anda, toma.

-¿Toma, el qué? -Toma.

-¿Qué es?

-Un regalo.

-¿Pero qué es? -Ábrelo.

-No lo habrás robado, ¿no?

-No. -¿No?

Mírame a los ojos.

Mejor no me mires. Lo has robado.

-No.

Bueno, un poco.

-¿Un poco?

Un poco bastante.

¡Se acabó! Tú y yo hemos terminado.

-No me dejes aquí.

-¿Que no te deje aquí? ¡Tú eres un sinvergüenza, Toño!

-Esto no es lo que parece. Cambio seguro.

-Cambias cinco minutos y vuelves a las andadas.

A ver, ¿dónde te llevo? Parezco tonta.

-Déjame en la iglesia.

-La iglesia está cerrada.

-Pero yo sé entrar. -¿Para qué quieres entrar?

¿Para desmontar el retablo y venderlo?

-No, para saldar una cuenta pendiente...

...con esa abogada de los imposibles, a ver si me regenera.

-A ti no te regenera ni santa Rita ni un milagro de san Nepomuceno.

"Los políticos especializados deben configurar el destino del pueblo".

-"Todos tendrán algo que decir".

"Yo quería decir algo sobre lo que dice el señor Casas".

Mira, mi padre. "También pertenecemos al pueblo".

"Y solo somos portavoces de su voluntad".

"Podemos equivocarnos dos veces".

"Somos el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra".

"A nosotros nos avala el apoyo dado por los españoles en las urnas".

"Y tenemos el compromiso de no defraudarlos".

Dime una cosa.

¿Hay algo más de Marta que deba saber?

-Nada más, Juana, te lo juro.

-¿Tú quieres tener un hijo conmigo?

-Claro.

Juana.

Es lo que más quiero en el mundo.

-Eres un canalla.

Prométeme que vas a ser sincero conmigo.

-Te lo prometo.

-Es que me haces daño, Toni.

-No va a volver a pasar.

-Te odio.

-Pues yo te quiero.

Mira tu suegro.

"Se agota nuestro tiempo, despedimos este programa".

"Gracias a todos nuestros invitados y a nuestros espectadores".

"Muchas gracias a ti, José Luis, por tu invitación".

"En UCD...

...siempre estamos dispuestos a atender a los medios".

"Muchas gracias".

Aplausos

¡Bravo!

-¡Bravo!

-¡Qué verborrea! Vende escobas a en el desierto.

Me voy a casa.

-¿Qué te ha parecido? -Muy bien dicho.

Todo muy bien dicho.

¡Sí, señor, qué tío!

Dos programas más y se come al mismo Hermida.

-"C'est qui Hermida?". -Un monstruo de la televisión

-Es el más guapo de la familia. -Él sale en la tele.

Pero los demás tenemos "charme". -Sí, "charme".

-¡Una ronda para todos en honor a mi hermano!

¡Viva mi hermano Antonio!

-Miguel.

Dame las llaves y echo unas horas.

-Tómate la noche libre.

-No puedo, Miguel.

Me meto en casa y se me cae encima.

Anda, dámelas.

-Ramón, te vas a matar.

-Bueno, mejor.

Prefiero morir trabajando que de aburrimiento.

-Está bien, haz lo que quieras.

Pero no bebas, ¿eh?

No bebas.

Venga, a ver, ¿a quién le falta aquí algo?

Se va a convertir en un artista internacional. Mirad.

Ha enviado una foto postal desde México. Os manda recuerdos.

"Muchos saludos desde México".

-A ver, déjame.

¿Qué te pasa? Parece que has visto un fantasma.

Adiós a todos.

Adiós, Mercedes. Felicítale de nuestra parte.

Paquita.

Paquita, cielo.

Paquita, ¿lo has visto? -Claro que sí.

-¿Y qué tal?

-Tu hermano habla divinamente. No he entendido ni una palabra.

-Pico de oro no le falta.

Parecía que hablaba al país.

Pero le estaba haciendo un claro guiño a la patronal.

-No le vi guiñar el ojo. -Hablo en sentido figurado.

-Ahora hablas como tu hermano.

Para que no me entere.

Miguel, estoy baldada. Me voy a dormir.

-Buenas noches, cielo. -Buenas noches.

Anselmo tose

-Ese es tu padre. -A buenas horas.

-¿Aprovechamos y se lo pedimos?

-No sé, mi padre es mucho padre.

-Dímelo a mí, que casi me arranca la cabeza.

¿Qué?

-Dile lo que quieras. Yo no pienso más en esto.

-Buenas noches, Anselmo. -Buenas noches.

-Hola, padre. -¿Qué tal?

Anselmo, pase, pase usted.

Pase, siéntese.

Póngase cómodo.

Pues nada.

Que estábamos hablando Paquita y yo y queríamos pedirle un favor.

-¿Qué pasa?

Andáis mal de perras, ¿no?

-No, no, qué va. Bueno...

...no.

Queríamos pedirle que nos echara una mano en la cocina del bistró.

-Solo hasta que me pueda encargar yo.

-Y el sueldo, tranquilo.

Ya lo discutiríamos usted y yo. En familia...

-¿Qué dice?

-Escucha.

Ni friego...

...ni sirvo mesas...

...ni me pongo sombrero.

-Bueno...

Un gorrito, por higiene.

-¿Tú quieres un cocinero o no?

-Una boina.

-Y de mariconadas francesas yo no preparo nada. Escucha.

Tenlo bien en la cabeza.

Para mañana,...

...de primero,...

...ajoaceite,...

...arroz con habichuelas y migas.

Y de segundo, hígado encebollado,...

...manitas de cerdo,...

...y caracoles con conejo.

-¿Caracoles?

¡Pero hombre de Dios!

¿De dónde saco los caracoles?

-45 kilos.

-¿45 kilos de caracoles?

¿Y manitas? -Otro tanto.

Y no preguntes más.

En mi cocina mando yo. -Padre.

Por lo menos se ducha, ¿eh?

-Ya se verá.

Buenas noches.

-Buenas noches, Anselmo.

Paquita, ¿tú crees que hemos hecho bien?

¿Dónde voy a guardar 45 kilos de caracoles?

Los caracoles vendrán vivos.

-Yo no puedo más. Me voy a dormir.

-Buenas noches.

¡Santo Dios!

Merche.

Joder.

Hombre, ¿ya has llegado?

Te hemos visto. ¿De dónde vienes?

De bailar. ¿De bailar tú, dónde?

De la academia de Dulce. Te he visto con Desi y Clara.

Has estado estupendo. Un poco nervioso.

Te los has metido en el bolsillo. ¿Sí?

Segurísimo.

Tenemos que hablar con Desi y Clara.

Este verano no. Yo debo estar con Suárez.

¿Qué hace Desi con nosotros?

Y hemos discutido. Lo sé.

Por eso, es tu mejor amigo.

Mañana hablaremos.

Y otra cosa: la próxima vez que veas a Arturo dile que sea más comedido.

Luego llora viendo a un soldado.

Pero no puede mandar flores a una mujer casada y bien casada.

Y dile que sí, que eres maravillosa. ¡Joder, qué descubrimiento!

Antonio, será una tontería, pero... Espera.

Vamos a hacer las cosas por su orden.

Muchas felicidades.

Al final, te ha dado tiempo. Sí.

Antes de ir a "La clave" paré en una joyería.

¡Qué bonito! ¿Te gusta?

No es que me guste, es que me encanta.

Es muy bonito. Gracias.

Más vale tarde que nunca.

Después de verte en televisión, yo te hacía vicepresidente.

Es un cargo de confianza, no ser el jefe.

A lo mejor lo que me dan es que presente los telediarios.

¿Crees que valgo para la televisión? Vamos, estoy segura.

¡Chist, Carlos!

Carlos, despierta.

¿Qué?

Ven, quiero que veas algo.

¿Qué quieres que vea?

Ven.

Karina.

¿Puedo hacerte una pregunta? Claro.

¿A ti...

¿A ti te gusta Luis?

Pero mira que eres bobo.

Lo digo porque...

...habéis estado todo el día de risitas y eso.

No, Carlos.

Luis no me gusta.

¿Sabes por qué?

¿No te gustan los marinos que además son filósofos,...

...compositores, escritores y tramperos?

No, no es por eso.

No me gusta porque...

...el que me gusta eres tú.

Lo sabes de sobra.

Lo importante es ganar.

Alfredo di Stefano.

Míralo, ahí lo tienes.

¿A que es precioso?

Sí.

Precioso.

"Al final, mi padre se reconcilió con Desi...

...y se fueron todos juntos a la Costa Brava,...

...donde no vieron a Suárez, por más que mi padre lo intentara".

"Mi hermano insistía con el termómetro...

...buscando ese sobrino que se resistía".

"Pili se reconcilió con su novio, aunque seguía siendo un ladrón".

"El ladrón del Matamulas robó el corazón a Valentina...

...y conquistó el estómago de mi tío Miguel".

"Eso permitió a Paquita descansar y tomarse la vida con más calma".

"De esa calma huía Ramón, desconsolado".

"Froilán y santa Rita, patrona de los imposibles,...

...siguieron con sus negocios y arreglar el tejado de la iglesia...

...dejó de parecernos un milagro".

"Pero para milagro,...

...el que llevó un motorista de Moncloa en forma de nombramiento...

...de mi padre como director general del Ministerio de Agricultura".

"Mientras todo esto pasaba, lo mejor quedó reservado para mí,...

...que pasé el verano en Irlanda con Josete".

"Inglés, lo que se dice inglés, no aprendí mucho".

"Aunque sí aprendí al menos a suspirar en dos idiomas por Karina".

Cuéntame cómo pasó - T11 - Capítulo 189

22 oct 2009

Y por fin llegó el verano de 1977. Como ya sucedió el año pasado Antonio y Mercedes se plantean la posibilidad de irse de vacaciones con Desi y con Clara, pero la nueva faceta política de Antonio provoca que a última hora cambie de opinión y decida ir donde van los de su partido. 

Las elecciones ya pasaron pero Antonio sigue muy centrado en política. Ahora espera ansioso saber si finalmente le dan un puesto de responsabilidad en algún ministerio. Pero el tiempo pasa y poco a poco los cargos se van ocupando. Ochotorena le aconseja que se 'haga ver' y para eso tiene que conseguir una entrevista en algún medio.

Tan ocupado está Antonio en política que hasta se le olvida que es el cumpleaños de Merche. Menos mal que recibe un bonito ramo de flores y parece que las cosas se arreglan, hasta que Mercedes descubre que quizás el regalo no es de quien ella creía.

Carlos, por su parte, recibe la inesperada visita de su amigo Luis que hace tiempo que se fue del barrio. Junto con Josete y Karina deciden irse de acampada para recordar viejos tiempos y ya de paso despedirse antes de irse a pasar el verano a Inglaterra. Pero lo que parecía que iba a ser una divertida excursión entre amigos se acaba aguando para Carlos, ya que Luis y Karina tienen un acercamiento sospechoso.

Mientras Toni cada vez está más agobiado con los deseos de Juana de ser madre a toda costa. El mayor de los Alcántara se siente presionado por su mujer que ha empezado a obsesionarse con el tema. Miguel y Paquita también están agobiados, pero por otro tema. Las mellizas ocupan todo el tiempo y necesitan encontrar un cocinero cuanto antes.

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