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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T 20 - Capítulo 357: "No te quieres enterar" - ver ahora
Transcripción completa

Dile a Jesús que no sé si va a poder, ¿eh?

-Pero ¿qué me dices?

-Que está muy afectada. -Por lo del divorcio, claro.

-Claro, si está en todas las revistas.

¡Está indignadísima!

No sabe quién lo filtró. -Te digo una cosa.

Puede ser cualquiera.

Además, aquí hay dinero de por medio, te lo digo yo.

-Dinero el que gana ella y luego se escurre en las timbas de póquer.

-Pero Paco es el amor de su vida.

-No, cariño. El amor de tu vida te tiene que hacer feliz

y si no, no es el amor de tu vida.

-(CONCHA) ¡Rosita! -Dime, Concha.

-Repásame un poco, que voy a salir. -Has oído, ¿no?

Si es que ella siempre cumple.

Es una artista como la copa de un pino.

Te digo yo que no se separa.

-¿No? -No, no.

Hay hombres que son como virus, se te meten ahí dentro

y se quedan ahí para siempre. Voy para dentro.

¡Dime, Concha!

-Repásame un poco, que voy a salir.

(SOLLOZA) Voy a salir.

(TELEVISIÓN) "Ya que tú lo has citado, ¿cómo dejas colgada,

mi querida Concha, mi querida amiga,

cómo dejas colgado en la puerta lo que te ha ocurrido?

Me refiero a... -No, no.

Lo llevo dentro. -Lo llevas dentro.

-Lo llevo dentro, lo llevo dentro.

O por publicidad absolutamente negativa en este caso...

-¿En tu caso? -Sino por una decisión madurada

que yo quería llevar en secreto para no hacer sufrir a mi familia

y que ha salido de una manera que a mí no me ha gustado.

-'Todo aquello que puede ser pensado puede ser dicho,

todo aquello que puede ser dicho

puede ser hecho.

Venid...'. -Sí.

-'Venid'. -La vida es tan corta, Jesús,

que es una pena estropearla y estropeársela a los demás".

# Cuéntame,

# tú que has vivido

# el despertar

# de un tiempo que nos cambió.

# Háblame de lo que has encontrado

# en tu largo caminar.

# Cuéntame cómo te ha ido,

# si has conocido la felicidad. #

(VOZ EN OFF CARLOS) "Decía Antoine de Saint-Exupéry,

el autor de 'El principito': 'Amar no es mirarse el uno al otro,

es mirar juntos en la misma dirección'.

El 26 de febrero de 1990,

mis padres miraban por separado en direcciones opuestas".

(Pájaros)

(Puerta)

(Motor)

(Puerta)

(INÉS) Papá.

Papá.

¿Cómo estás?

Jodido.

¿Quieres que desayunemos juntos y hablamos un rato?

No me apetece.

No sé, igual te viene bien compartir eso que sientes.

No sé si puedo.

Venga, papá.

Tienes que enfriarte antes de hablar con mamá.

Si viene.

Va a venir.

Buen, pues por mí como si no viene.

Va.

Venga, va.

Mira, hija.

Hay cosas que...

prefiero guardármelas, al fin y al cabo es tu madre.

Ya, bueno, pero...

A mí me las puedes contar.

No, no.

Vosotros la tenéis en un pedestal.

Bueno, al final me lo vas a acabar contando, o sea que...

Estaba con otro hombre.

No.

Sí. No te lo crees, ¿verdad?

No, ni loca. Yo tampoco me lo creía

hasta que lo vi.

No empieces con tus paranoias. No.

No son paranoias, hija.

Salió de un coche con otro hombre.

Eso no quiere decir nada, igual era un taxista.

No, no era un taxista.

A lo mejor era alguien que le estaba echando una mano, no sé.

Sí, echándole muchas manos.

Demasiadas manos. Encima tu madre lo defendió.

¿De ti?

Se puso en medio.

A ver, ¿por qué?

Quería darle un par de hostias, lógico.

Muy mal. Así no se solucionan las cosas, papá.

Olía a hombre, hija.

Va. Sí.

¿Dónde ha pasado tu madre la noche?

¿Por qué no está aquí?

Tiene a su madre sufriendo y a vosotras también.

Ella también está sufriendo. ¡Y una leche!

A ver, solo te pido que cuando venga, la escuches.

No, hija.

Cuando venga tu madre

con las orejas gachas a pedirme perdón,

no voy a echar un paso atrás. Yo no voy a ceder.

No sé cómo voy a gestionar esto. Mamá tuvo que gestionar lo tuyo.

¡Hombre! Ya salió el tema, ya salió el temita también.

(Teléfono)

Debe ser ella.

(Teléfono)

¿Mamá?

Mamá, ya está bien, ¿eh?

María.

"María, hija".

Lo siento muchísimo, de verdad.

¡Haz el favor de volver, mamá! A ver, trae.

Mamá, esto es un caos, ¿eh?

"La abuela no sale de su cuarto y Oriol no para de llorar".

Ahora papá me dice...

¿Papá, qué?

Que cree que estás con otro hombre.

Ahora voy para casa.

Intenta despistar a la abuela.

Si discutimos tu padre y yo, no quiero que esté.

"¿Me oyes?".

Sí, te oigo. Te oigo.

Joder. ¿Cómo que mamá está con otro hombre?

Al colegio, son las 09:00.

No pienso ir a clase.

Sí vas a ir a clase.

¿Qué te crees, la dueña de la casa? Oye, que tú estás de paso.

A ver. Te vas a ir, ¿sabes qué va a pasar?

La que se va a comer esta movida soy yo.

A ver, María. Solo necesitan intimidad, ¿vale?

Ya está. Venga, ¡arrea!

Voy a venir a comer.

Sí, claro, es lo que tienes que hacer. Venir a comer, ¡venga!

(SUSPIRA) ¿Te vas?

Sí.

Esta vez de verdad.

No sé qué decir.

Solo se me ocurre...

gracias.

A mí tampoco se me dan muy bien estas cosas, o sea que...

suerte.

Que sepas que estoy aquí, siempre.

A una hora de Madrid.

Me tengo que ir.

(Timbre)

¡Hola! -Hola, Paquita.

Verás, es que tengo que sacar a mi abuela de casa

y necesito que me ayudes.

-¿Qué dices, se ha caído? ¿Qué le ha pasado?

-No, no. Va a haber una situación complicada

y es mejor que no esté.

-¿Una situación complicada? -Sí, mis padres.

Parece que esta vez va en serio.

-¡Ay, madre!

-He pensado que la lleves a la peluquería

y vayáis a misa o algo así.

-Es lunes hoy.

-Bueno, pues dile que tienes que confesarte.

-Me vendría muy bien confesarme, de verdad, pero...

¿No puedes ir tú?

-No, yo no. Trato de frenar esta situación como sea.

-A ver...

es que, Inés...

Mira, ahora mismo no puedo pisar mucho la calle, ¿vale?

Te va a sonar un poco raro, pero...

estoy un poco escondida

y no puedo salir... -Paquita, por favor.

De verdad, van a ser unas horas.

Llevo dos días que no he parado

y no puedo más. Ayúdame, por favor.

-Joder, prima.

(MURMURAN)

Tía, pensaba que no llegaba.

Tranquila, si esto todavía no ha empezado.

Pero ¡si son las 09:10! Díselo a tu novio.

No, de novio nada. Vamos, es que yo paso de ese tío.

¿Qué, te la ha vuelto a jugar?

Ayer me metió un corte que me dejó hablando sola.

Oye, pues puerta, ¿no?

Sí, puerta. Ya está.

Es que yo paso de comerme la cabeza por ningún tío.

Tía, no llores, que lloro yo también.

No, si no lloro. Además, si llorara sería por otra cosa.

¿Qué pasa?

A mi madre se le ha ido la pinza.

Si es que... no ha venido a dormir a casa.

¿Dónde ha dormido?

Estoy muy asustada, de verdad. ¡No puedo ni comer!

Pero ¿esa no es la bicicleta de Salva?

Sí, ahora la aparca en clase para que no se la escoñen.

¿No decías que no había llegado?

He dicho que esto todavía no había empezado.

Está aquí, está en el despacho de la dire.

¿Qué? Sí, en su despacho.

¡Joder, la va a liar!

¿Que la va a liar cómo? ¡La va a liar por mi culpa!

Pero ¡María! ¿Dónde vas?

Pero...

No lo hagas. Hostia, qué susto.

No lo hagas, por favor.

¿Qué haces aquí? No te vayas.

Vete, por favor.

Te prometo que te voy a dejar en paz, de verdad.

No te molestaré nunca más.

Sal de aquí, que va a venir.

Si te vas, nunca más te voy a volver a ver.

¡Es que esa es la idea!

¿Por qué me haces esto?

Pues...

porque no valgo para mi trabajo.

La vocación de mi vida y no sé marcar una distancia.

Es que no es eso, la culpa es mía.

No, ha sido mía. No, ha sido mía.

¡He sido yo quien ha ido directa como un torpedo!

¡He sido yo! Y yo te lo he permitido,

y tengo el doble de años que tú.

¿Y qué? No he sabido hacerlo bien,

no he puesto límites, he perdido el control.

Me he dejado llevar y no está bien, ¿entiendes?

Pues no, ¡no lo hagas!

Por favor, no te vayas. Sí.

Es lo mejor para los dos. No, no.

Sí. -¡María!

¿Tanto "por favor"

a qué viene?

Le estaba pidiendo una cosa al profesor.

Algo muy importante, parece.

Que no se chivara.

Ya.

Pues ahora no va a haber más remedio.

Algunos alumnos y yo le hemos estado gastando

bromas pesadas con la bicicleta.

Ya. Ha tenido que aparcarla en clase.

Qué bien.

Qué orgullo para el instituto.

Lo siento.

¿Lo sientes tú y quién más?

Lo sentimos todos.

¿Hablas en nombre de todos?

Sí.

¿Y esos todos tienen nombre?

Sí, pero no lo quiero decir.

Muy bien, pues allá tú.

Los desperfectos ocasionados los vas a pagar tú.

En nombre de todos, claro.

Y las horas de trabajo voluntario te las vas a cargar tú sola.

En nombre de todos, también.

Puedes empezar esta tarde

limpiando y ordenando el gimnasio.

Salva, supongo que venías a hablar conmigo de esto, ¿no?

-La verdad es que no.

Sinceramente, venía a decirte que...

no puedo seguir aquí. Quiero pedir un traslado.

-Vaya.

Siéntate, por favor.

¡María!

Tú, a clase.

(Puerta)

No lo veo, Deborah. No lo veo, vamos.

¿Qué no ves? El reposo absoluto no lo veo.

¡Estoy en la cama!

Estás en el despacho que has abierto alrededor de nuestra cama

inflándote a bollos cuando te dijeron

que no podías tomar azúcar. Me aburro.

¡Pues ponte la tele!

¿La tele? ¿A estas horas? Me daría depresión.

Pues lee. Mira.

Ken Follett:

historia, sexo, violencia, más de 1000 páginas...

Habla de una catedral y soy judía.

Eres adicta al trabajo, que es diferente.

El bebé lo está empezando a notar y te da toques de atención.

¿Qué tontería es esa? ¿Tontería? Está celosa.

¡Mira, si te lo está diciendo! Mira, lo estoy escuchando.

"Mamá, por favor, hazme un poquito de caso, relájate,

y haz caso a papá, no seas cabezona".

Ajá. A ver, lo ha dicho clarísimo.

Toni,

me pica la barriga, me duele el pecho,

la vagina... ¡Tengo que hacer algo para no sentir

que soy una pelota a punto de explotar!

Mi amor, si ya lo sé. Ten un poco de paciencia,

solo quedan dos meses.

Es una eternidad.

Joder, si pudiera estar embarazado por ti... pero no puedo.

(Teléfono)

Despacho de Deborah Stern, ¿dígame?

Toni, tienes que venir para acá.

¿Para tu casa? No, para San Genaro.

¿Le ha pasado algo a papá y a mamá?

Pues sí, les está pasando algo muy grave, sí.

Espera. ¿Que espere? ¿Qué ha pasado?

¡Inés!

Hace dos noches que mamá no ha dormido en casa.

¿Que no ha dormido en casa?

No te tiene que decir nada.

Bueno, ya. ¡María!

(Timbre)

Joder. ¡Bueno!

Yo me piro, vampiro. Hasta luego.

-Ven un momentito.

No puedo ahora, tengo clase de inglés.

Es un minuto.

Vale, dime.

¿Me explicas qué ha pasado en mi despacho?

No sé de qué me hablas.

De esas miraditas.

¿Qué miraditas? Entre tú y Salvador.

De verdad, no sé a qué te refieres.

Mira, llevo muchos años en esto.

He visto muchas lolitas,

pero nunca me hubiera imaginado esto de ti.

¿Lolita yo? Vamos, ni de broma. No lo voy a consentir.

Quiero que lo sepas.

Mira, es que... Deja en paz a ese hombre.

Es un excelente profesor, una muy buena persona

y le puedes arruinar la carrera.

Y, ahora, a estudiar.

Tendríamos que habernos quedado en el pueblo

pegados a la tierra, Herminia.

Allí sabía perfectamente quién era.

Me miraba las manos

y sabía quién era.

Ahora me miro y no veo nada,

pueden ser las manos de cualquiera que se esté jubilando.

Bueno, tú siempre has tenido las manos muy bonitas, Antonio.

Yo pensaba mucho en la ciudad, claro.

Creía que me iba a hacer un hombre.

Te vuelve gris.

Uno más, el último que llega.

Y vales lo que rindes.

Hasta que te rindes, claro.

¿Tú, rendirte, Antonio Alcántara?

Antes las ranas crían pelo, mira lo que te digo.

-¡Butano!

¡El butano, señora! Hasta que llegue la ley del Talión.

Ya sabe, el ojo por ojo.

Y diente por diente. ¿Y qué?

(Bombonas)

Que me está devolviendo el bofetón.

Ya.

-¡Una para el tercero A! Usted se pondrá de su parte, lo sé.

Yo me pongo de parte del sentido común, hijo,

que, curiosamente, es el menos común de los sentidos.

-¡Otra para el segundo! No sé qué quiere decir.

El secreto está en no hacerle caso a la vocecita que tenemos dentro.

¿A la vocecita de dentro? Sí.

Esa vocecita que es un sinvivir.

Y la tuya chilla mucho.

La estoy oyendo hasta yo, que soy sorda.

¿Cómo callo yo a la vocecita de dentro, si no para?

¿Dos días? Eso dice mi hermana.

Es que no ha dormido en casa.

¿Y se sabe por qué?

Por lo visto han tenido una bronca muy gorda.

Con tu padre.

¿Con quién va a ser? Con mi padre, claro.

¿Y él dónde está?

Está en casa, hecho una fiera. Mi hermana quiere que vaya

a ver si le puedo tranquilizar, que mi madre está en camino.

¿Y no son suficientemente mayores para arreglar las cosas ellos solos?

Sí, eso pienso yo. Lo que pasa es que...

mi padre está convencido de que...

de que mi madre le ha...

le ha...

le ha...

Sí. ¡No!

Oye, no tiene gracia. (RÍE)

¡No tiene gracia, coño!

Lo siento, pero es que sería muy gracioso.

No lo es, hablamos de mi madre.

También es una mujer.

¡No! Ahora mismo es solo mi madre, ¿eh?

¿No te das cuenta de que esto es un drama?

Si pasara algo así, no lo superaríamos ninguno.

Toni, tu madre es como una olla a presión ahora mismo.

¿Qué dices de una olla a presión? ¿No es mejor que estalle ya?

¡Deborah, no! ¿Cómo va a ser mejor?

Me estás haciendo daño, lo vamos a dejar.

"Baby". ¿Qué?

Una mujer solo retrocede para coger carrerilla.

Si ya ha tomado la decisión, no habrá manera de disuadirla.

No conoces a mi madre.

(TELEVISIÓN) "Tendría que venir en avión,

en tren...". -Hay que ver esta chica.

Lo que está pasando con este hombre.

(TELEVISIÓN) "Lo grabas... -Lo grabamos un martes,

pero sale los viernes". -Venga, abuela.

Ponte el abrigo, vas a la peluquería.

-¿Yo? -Sí.

-¿A santo de qué?

-Le pediste hora a Angie a las 10:00.

-No. -Pues te tiene apuntada.

-¡Si hoy es lunes! Yo un lunes no he ido en mi vida a la peluquería.

-Aclárate con ella, porque...

te viene a recoger Paquita y luego vais a misa.

-¡Los lunes no hay misa hasta las 20:00!

-No sé, creo que quiere confesarse o algo así.

-Mira, no des tantas vueltas y dime lo que quieres.

Que ahueque el ala,

¿verdad? -Sí.

-Vamos. -Piensas que va a haber tormenta.

-Y gorda.

-Pues ya, con la edad que tienen,

esto es una soberana tontería.

-Se va a arreglar.

-¡Si no pueden vivir el uno sin el otro!

-Lo importante es hacerles ver que es así.

-¿Y tú, qué?

¿Qué estáis haciendo aquí los dos, Oriol y tú?

¿El pájaro ha volado y se llevó la jaula?

-¿Cómo eres tan lista?

-¿Tú por qué tienes mala suerte con los hombres?

-Yo no he tenido mala suerte con los hombres.

Ha habido hombres maravillosos en mi vida, como mi hijo.

-Bueno, eso sí es verdad.

-(SUSPIRA) Algún día te lo cuento bien todo.

-Bueno.

(Teléfono)

¿Sí? -"¿Inés?

¡Inés!". -¿Mike?

-(CON ACENTO INGLÉS) "'Thank God'. Menos mal.

Yo fui a tu casa de Marcos

y me dicen que tú ya no vives ahí". -¿Qué quieres?

-"Necesito que tú me hagas un favor muy muy grande".

-¿Qué quieres, Mike?

-"Pero no puedo decírtelo por teléfono".

(Pitidos)

¿Mike?

Pero ¡bueno!, pero ¡bueno, vecina!

¿Qué te pasa?

¡María!

¿Qué te pasa?

Estoy a mis movidas.

¿No me ves? Bueno, bueno, ya nos hemos enterado.

Está enfadada.

-Déjala, está en una edad muy difícil.

-Se pasa pronto, ¿a que sí?

-Lo que tienes que hacer es echarte un novio.

Ya, y si estudia medicina, mejor, ¿no?

Y si es gallego como yo, ni te digo.

-El mejor remedio para las mierdas es un buen fiestón.

-¿Vienes al entierro de la sardina? Lo montamos en la facultad.

-Hay que ir de negro.

-Ni se te ocurra, a esa fiesta van cuatro colgados.

-A este ni caso, es como un cura.

-Bueno, ¿nos vamos o qué?

-Rompe, María, rompe.

Es mejor romper a que te rompan.

(ANGIE) Qué pena, ¿eh?

Era guapa. -¿Verdad?

Oye, por lo visto vivió mucho tiempo en Madrid, ¿eh?

Estuvo con Dominguín. -(PAQUITA) Sí.

-Y con Mario Cabré -Dos años o así.

-Era una muchacha guapísima.

-Pero estaba muy estropeada, ¿no? -Ya, pero es que, hija,

el alcohol, cuando se abusa...

(TELEVISIÓN) "No me quedo solo con lo que veo o leo,

sino que yo pienso y digo:

'Lo debe estar pasando mal'. -Sí.

-Lo debe estar pasando mal...".

(Pitidos)

Pues yo estoy con ella. -Yo también.

-Yo digo que algo tendrá que decir el marido, ¿no?

-Hablando de maridos,

Antonio Alcántara a la vista.

¿Y este pringado? Casi te lo comes, macho.

Me cago en sus muertos, qué susto nos ha dado. ¿Qué hace aquí el nota?

-¿No has visto el camión?

-¿Qué pasa? -¡Quítate, atontado!

-¡Eh, eh!

-¿Qué te pasa? Casi me lo llevo puesto.

-Te lo llevas puesto.

-Quítalo de mi vista, me sale el corazón por la boca.

-Tranquilo. -Tranquilo, ¿eh?

-Yo creo que se ha tirado. -Antonio.

Dime que no lo has hecho queriendo. ¿Y qué es lo que he hecho?

No sé lo que has hecho, pero hoy has vuelto a nacer.

Yo he nacido cinco veces, Cuco.

Si fuera un gato, todavía me quedarían dos vidas.

Por las que quedan vamos a tomar una copa.

-¿Papá?

Sí, anda, ¡tira! Sí.

Me cago en la puta. -Yo también me cago en la puta.

-¡Vale, vale!

(RADIO) "Comienza la programación de Telecinco.

El segundo canal de televisión privada

que comienza a emitir en nuestro país.

La primera emisión de Telecinco, que se define como un canal

alternativo y de entretenimiento, será una gala de presentación.

Los espacios informativos breves comenzarán la semana que viene.

-'El espectáculo en casa', eslogan de presentación

de la nueva cadena televisiva, define el objetivo básico

de Telecinco...". ¡Joder!

¡Niña, esa lengua!

¿Tienes cambio? Sí, pero no te voy a dar.

¿Y eso?

Tendrías que estar en el instituto.

Qué va, yo paso de eso.

¿Qué pasa, quieres ser un ignorante como yo?

Venga, una más y ya está. ¡Que no, te digo!

¡Te salvé la vida! Me debes un favor.

Y te lo estoy devolviendo, lo que pasa es que no te das cuenta.

¡Joder! Vivir en un barrio es como vivir en un convento.

Todo el mundo cree que es tu madre. Estudia, María.

Si tú eres lista. Y si estudias, podrás llegar a ser lo que quieras.

No lo creo. ¿Por qué no?

Porque querría ser un hombre. ¿Un hombre? ¿Y para qué?

Igual piensas que es tan fácil y tan bonito ser un hombre.

-Eladio. -Sí.

-Quería tabaco. -¡Ah, hombre!

El tuyo tengo que ir a buscarlo al almacén, ¿eh?

Espera un minuto.

-¿Te has saltado la clase?

¿Qué le has dicho a la directora?

¿Le has hablado de mí?

¿Cómo que hablarle de ti? Ni que estuviera loco.

¿Entonces?

Le he dicho que...

que no acabo de estar a gusto en Madrid,

que no acabo de encajar y que quiero volver a Teruel.

Pues muy bien, que seas muy feliz en Teruel.

¡María!

No ha aceptado mi renuncia.

Dice que como estamos a finales de febrero,

tengo que terminar el curso.

Eso son cuatro meses.

Hasta aquí, todo lo anterior queda borrado.

A partir de ahora solo impera el código deontológico, ¿estamos?

¡Genial!

Yo lo voy a celebrar esta noche con tequila.

¡Niña!

Menuda juventud, la verdad es que no sé cómo podéis educarles.

-No hay un cómo, Eladio.

Solo un porqué.

Que no ha pasado nada, por Dios, hombre.

Iba pensando en otra cosa, joder.

No me miréis así como si fuera un fenómeno, anda.

Olga, ponme un sol y sombra, por favor.

De sol y sombra nada.

Te voy a poner un mosto y un pincho de tortilla.

Es que no quiero tortilla.

Está recién hecha.

-Antonio, hombre, tienes que comer un poco.

-Y tienes que escuchar, que a veces no escuchas.

Vamos a ver.

¿Quién os ha ido con el chisme?

Tú.

De chisme nada, Antonio. Amistad.

Porque aquí, todos os queremos más que a nuestra propia familia.

-Y duele verte así, socio. Yo estoy estupendamente.

Gracias a los frenos de disco, que si no...

-¿Y de Merche qué sabemos?

Joder.

No quiero hablar de Merche.

Bueno, pues hablemos de Atenas. ¿De Atenas por qué?

Porque mi Cuco y yo nos vamos de viaje de novios esta noche.

-En un avión a las 23:00. He llamado a la compañía y quedan plazas.

-¡Anda, Antonio!

¿Por qué no os liais la manta a la cabeza y os venís?

-Antonio, Atenas.

La cuna de la civilización.

Que sí, muchas gracias. Sois unos amigos estupendos,

pero dejadme ya tranquilo, por Dios, mis problemas me los soluciono yo.

Esto es San Genaro, no "La casa de la pradera",

así que dejadme leer el periódico, dejadme un poquito en paz si podéis.

Es que no estás en paz, Antonio.

-Antonio, te digo que los cuatro nos lo pasaríamos pipa.

Pero ¡que quiero leer el periódico, por Dios!

Solo te voy a decir una cosa, Antonio.

A ver, ¿qué cosa?

La mujer que tienes vale un imperio. Yo no he dicho lo contrario.

Pues cuidado, que a los españoles se nos da muy bien perder imperios.

Yo no voy a comer esa tortilla, Olga.

(TELEVISIÓN) "Lo he pasado mal

porque una decisión de ese tipo no se toma

por un momento de histeria...".

(INÉS) "¿Toni?". Sí, soy yo.

"Joder, ya era hora". Había mucho tráfico. ¿Subo?

"No, bajo yo, que ya está papá en el Bistró".

Vale.

Hola, ¿qué tal?

¿Qué miras? ¿Te debo algo?

No, no miro nada. Perdona.

Mamá debe estar a punto de llegar. ¿Y qué hacemos?

No sé, le he estado dando vueltas toda la mañana.

Deborah dice que es mejor no meterse.

Ah, pero ¿tú qué dices?

Digo que no es la primera crisis que vivimos.

Ya, pero esta es muy profunda, Toni.

Por eso, que la solucionen ellos.

Como está papá no creo que se solucione nada.

Oye, que reaccione.

No sé, está obsesionado.

Yo no me creo que mamá le haya sido infiel, la verdad.

Yo tampoco, pero hace un rato casi se deja atropellar.

¿Cómo que casi se deja atropellar?

Si, ha pasado un camión y se ha puesto en medio.

Habrá sido una casualidad.

No, lo conoces. Está herido en su honor y ya.

Anda, déjame que hable con él. Por eso.

Vamos. Venga.

-¡Inés!

"Hi, hi".

Anda. Hola.

Mike, ¿qué tal?

¡Toni! Toni, ¿qué tal? Muy bien.

¿Cómo estás, hombre? Bien.

Muy bien. Bien.

Yo voy entrando, ¿vale? Vale.

¡Ah!

Ella es mi hija, se llama igual que tú.

-Ajá. -Inés.

"She is Inés". Inés, ella es Inés.

"Go give her a hug". -Vaya.

-¡Eso es! -Cuántas Ineses.

(MIKE RÍE)

¿Tú no trabajas hoy? Sí, sí,

pero me he pedido el día para cuidar a Deborah.

Ya, y has preferido cuidar de tu padre.

Empezamos fuerte, ya veo.

Es que no sé qué cojones pintas aquí.

¿Quién te lo ha dicho? ¿Tu hermana?

Bueno, yo...

Como te dije,

tenía que pedirte

un favor muy grande.

-Mike, ahora mismo esto no me viene nada bien.

-Sí, yo sé, yo sé.

Yo antes he ido a tu casa de Marcos

y una señora me ha dicho que tú ya no vives ahí.

-No vivo ahí, ya no. -Ya.

Pues como tú no estabas allí, yo...

he tenido "un corazonada" y pensaba que estarías en casa de tus padres.

¿Qué pasó?

¿Habéis...

roto? -¿A ti qué más te da?

-Sí.

-¿Y qué estás haciendo?

-¿Podemos sentarnos un momento?

-No. -Para hablar más tranquilamente.

-Dime lo que me tengas que decir.

-Necesito

que cuides de mi hija unos días,

porque tengo un problema grande. -No estás bien de la cabeza.

-Solo unos días. -No está pasando.

-Si no fuera... -¡Es una locura!

-¡Su madre se ha largado y me ha dejado encargado de ella!

-¿Y? Yo tengo a mi hijo a mi cargo, a mi padre, a mi madre, a mi abuela.

-¿No tienes un minuto para mí? -Ahora mismo no.

-Entonces, ¿cuándo?

-No lo sé.

A lo mejor...

nunca.

Joder.

¿Por qué te lo tomas todo tan a la tremenda?

Porque yo soy así de tremendo, hijo.

Soy Antonio el tremendo.

¿Y tú de qué vas ahora? ¿De "La celestina", hija?

Mira, no me pinches, porque estoy bastante harta así en general.

Yo también estoy muy cabreado. Vale.

El cabreo no me lo vais a quitar vosotros.

¿Por qué no hablas con mamá para sacar conclusiones

antes de estar cabreado?

Porque no me hace falta esperar nada.

Ayer vi lo que vi.

¿Qué es lo que viste?

No, yo no quiero hablarlo contigo.

¿Cómo que no? ¿Con quién lo vas a hablar, papá?

Con nadie.

Me da mucha vergüenza.

¿Cómo te va a dar vergüenza?

¡Papá, que somos nosotros! ¿Qué viste?

Es mi café, hijo.

¿Qué café ni café? Es el café de todos. ¿Qué viste?

Tu madre estaba con un tío.

Y la dejé con él.

¿Y qué? ¿Qué?

Que no ha venido a dormir a casa.

¡Que no ha venido a dormir a casa!

Papá.

No significa nada que no haya dormido.

No significa nada.

Que te pase a ti, que se vaya Deborah 48 horas.

Encima con un señor

con bigote y con unas manos

que daba miedo verlas, coño.

¿Le has preguntado a mamá quién era este hombre?

Ni le pregunté por qué iba vestida así.

¿Así, cómo?

Como "Alaska y los Pegamoides", hija.

¡Mercedes ahí está!

¿De dónde vendrá a estas horas? -No tengo ni idea.

-¿Vas a hablar con ella?

-No sé qué hacer. -Dicen que si te metes

en medio de una pareja, sales trasquilada.

-Llevo trasquilada desde que nací casi.

Va.

Mira, papá, en el peor de los casos,

aunque hubiera pasado, todos cometemos errores.

No sé qué coño quieres decir con eso.

Todos la hemos cagado alguna vez.

Como tú.

Como yo, por eso.

A los hombres nos gustan todas las mujeres.

Mamá no te sería infiel solo por venganza.

No seas ingenuo, que no la conoces. ¿Que no conozco a mamá?

No, un barullo en la cabeza que no la deja vivir.

¿Lo dices tú? Te lo llevo diciendo yo meses.

Estás empeñado en una idea que es errónea.

Bueno.

Dame una explicación a lo que está pasando.

O si la encuentras, porque no la vas a encontrar.

¡Olga, ponme un vino, anda!

¿Un vino?

Sí, que no sea Milano,

que me va a da ardor de estómago. No tengo otro.

(INÉS) Joder, tienes que salir tú.

¿Yo? Sí, porque tengo a Mike ahí.

Pues nada, papá, me voy a ir. ¿No te quedas a tomar un vino, hijo?

Tengo que cuidar de Deborah. Pues nada.

De todas maneras, aunque me quedara,

no íbamos a conseguir nada, porque sigues en tus trece.

Venga, hasta luego. ¡Hasta luego!

Este gilipollas se ha enfadado.

¿A ti qué te parece?

Que el que tendría que estar enfadado soy yo.

Mira, papá.

Si aflojas un poco,

va a ir todo bien.

No, el que tengo que aflojar soy yo.

¡Mamá!

¿Hijo?

¿Estás bien?

Perfectamente.

Sé que te preguntarás qué estoy haciendo aquí,

yo también me lo pregunto.

No me gusta meterme donde no me llaman, pero que...

me ha llamado Inés, está preocupada

y sabes cómo es, medio monja y medio bruja.

¿Qué pasas, mamá?

Nada.

Nada no.

O todo.

(Ascensor)

Todo y nada a la vez.

¿Por qué llevas dos días perdida?

(Ascensor)

¿Dos días? A lo mejor llevo más tiempo.

(Pasos)

Buenas. Hola, ¿qué tal?

¿Qué pasa?

Lo que me pasa es muy íntimo, hijo, y no te lo puedo contar.

Lo tengo que hablar con tu padre.

¿Dónde está?

Está en el Bistró.

¿Y la abuela?

No lo sé, mamá. ¿Por qué vas vestida así?

Con el accidente, la ropa se me estropeó,

y esta me la han prestado.

A ver, estás muy guapa, ¿eh?

Gracias.

No pareces tú, pero estás muy guapa.

Pues soy yo.

Mamá, déjame ayudarte al menos.

Hijo, ya lo hemos hablado.

Ya, aunque lo hayamos hablado,

habrá que hablarlo más. Llevo 40 años casada con tu padre,

y la mayoría de esos años los has vivido tú.

Y sé perfectamente que...

papá no es nada fácil, pero también que os queréis mucho.

Claro que nos queremos mucho,

pero no basta.

No te entiendo mamá, no...

Ya lo entenderás, hijo. De verdad.

Dile a tu padre que estoy aquí, que quiero hablar.

Mamá, por favor, intenta arreglarlo.

Te quiero muchísimo, cariño,

y me da mucha ternura que hayas venido.

Cuida a Deborah, ¿eh?

Qué buen vino era, ¿verdad?

¿Echas de menos la bodega?

Echo de menos todo, hija.

Te echo de menos a ti cuando eras pequeña

y me dabas muchos besos y muchos abrazos.

Pero el tiempo no se puede parar, qué coño.

Bueno.

¡Olga!

Apúntamelo.

Si quieres mi opinión, deja de hacer el tonto.

No quiero tu opinión, hijo.

No la quiero.

Por favor.

Por favor.

Tú veras lo que haces.

(INÉS) Sí.

-Inés.

"Please, please, no!".

¿Pueden ocuparse de la niña un momento, por favor?

(INÉS SUSPIRA)

-"Please". -Hola, ¿cómo estás?

-Eso es.

Me ha salido un trabajo y no tengo con quién dejar a mi hija.

-Lo siento en el alma...

-"No, no. Please, please".

Ella no habla español, casi no me conoce.

Yo soy un desastre, pero soy su padre.

-No me puedes hacer esto, Mike. -Sé que no puedo hacerte esto,

pero no tengo a nadie más con quien dejarla.

"Please".

-¿De qué va ese trabajo?

-Eso no es importante.

-¿Por qué? ¿Porque es ilegal?

-No, no es ilegal.

Es... especial.

Y me va a dar dinero para ocuparme de Inés.

-¿Qué es, droga?

-¡No! No es droga.

-No quiero saberlo.

-"No, no. OK, OK".

Tengo que llevar un dinero fuera de España

y en el aeropuerto...

-¡No quiero saberlo! -Hay un hombre...

No quiero, de verdad, ¡basta ya!

¡Me tenéis harta todos, joder!

(Máquina tragaperras)

¿Dónde está Mike?

-Se ha ido.

-¿Cómo que se ha ido?

(Ascensor)

(Tic tac)

(Ascensor)

(Tic tac)

¿Antonio?

¡Antonio!

¡Por Dios!

¿No vas a entrar?

¡No! Así no, ¿eh?

¿Así, cómo?

No me trates así.

Tú a mí tampoco.

¡Antonio!

Pero ¿qué haces? No sé qué estoy haciendo, Merche.

No tengo ni idea.

Se me está subiendo la sangre a la cabeza

y me va a salir por los ojos.

¡Joder!

Perdona, perdona.

¿Podemos hablar?

Sí. Tranquilamente.

¿Puedes salir del ascensor?

¿Con quién has dormido esta noche?

Por Dios, ¿otra vez? ¿Me vas a contestar o no?

¿Es lo único que te importa?

Sí.

¿Cómo se te ocurre hacerme esa pregunta?

Como te la estoy haciendo, coño:

tranquilamente y sin levantar la voz.

Lo mal que lo he pasado.

Los ataques de ansiedad que he tenido...

¿De verdad que no te importa?

¡En realidad no te importa cómo me siento!

Mira, lo primero es lo primero, Merche.

¿Y qué es lo primero?

¿Tu honor? Claro.

¿Y mi honor?

Necesito saber para seguir.

Es que yo no sé si quiero seguir.

¿Te has acostado con ese tío?

Ojalá fuera tan fácil.

¿Eso te resulta fácil?

No debe ser tan difícil,

tú lo hiciste.

Es una venganza.

Lo sabía.

No.

No es ninguna venganza.

Es algo mucho más serio.

Estoy hablando de nuestro matrimonio.

No le pasa nada a nuestro matrimonio.

¿Quién cojones te ha comido la cabeza, Merche? ¿El del bigote?

Anda, quítate esa ropa, por Dios, que me da asco.

¿Dónde vas? Todavía no hemos terminado, Merche.

Yo creo que sí que hemos terminado.

Llevo pensando toda la vida

que las cosas son como tienen que ser.

(JADEA)

Hay rachas oscuras,

pero esas rachas pasan.

Ya sé que no existe el matrimonio perfecto

ni que la felicidad es una constante, ya lo sé.

Ahora resulta que no te he sabido hacer feliz.

No es eso. Entonces, ¿qué cojones es?

Se trata de ir juntos.

Ir hacia el mismo sitio.

¿Y no vamos al mismo sitio?

Joder, Merche.

Me estoy volviendo loco, Merche.

Yo también me estoy volviendo loca.

¿Tú sabes la cantidad de cosas que se me han pasado por la cabeza?

¡Y me siento egoísta!

Por pensar en mí.

Sí, egoísta.

Pero también me siento excitada

por intentar descubrir qué es lo que deseo por mí misma.

Porque siempre es tú: tus proyectos,

tu Expo, tus autocares... ¡Todo tú!

Pues eso, adelante.

Sigue con tus ilusiones, yo no voy a ser la que te ponga freno.

Pero ¡yo también necesito encontrar mis ilusiones!

Con otro.

(GRITA) ¡No! No grites,

por Dios, no me grites. ¡Sí te grito!

Grita lo que te dé la gana. ¡Otro, otro!

¡No necesito a otro para llegar hasta aquí!

¡Yo puedo sola! Sé que te va a ir bien sola.

Eso no lo sé,

pero estoy cansada.

¿Cansada de mí?

Estoy cansada de ir detrás de ti.

¿Se acabó el amor?

No podemos seguir por seguir,

porque vamos a acabar aborreciéndonos.

Me ha quedado muy claro, Merche.

(Puerta)

¡Ya sé perfectamente que soy yo el culpable!

¡Soy el que te grita, el que te ofende!

¡Yo soy ese cabrón que te ha dado una vida de mierda!

¡Me ha quedado muy claro!

No me tires el humo.

Sabes que no lo soporto.

Lo que no entiendo es por qué me haces una cosa así

sin avisarme, sin decirme nada.

¡Sin decirme si estoy bien, estoy mal, esto o lo otro!

Llevo semanas diciéndotelo.

¡Eso no es verdad! Sí que es verdad.

(GRITA) Entonces, ¿por qué no me he enterado yo?

¡Porque no me tomas en serio!

¿No te tomo...? ¡Me cago en la puta!

Eres lo que me he tomado más en serio de mi vida,

fíjate lo que te digo. Te estás equivocando otra vez

y esta vez no te vas a ir de rositas.

¡No te vas a ir de rositas!

¡Dios!

(Puerta)

Lo siento, Antonio.

Me he portado como una niña pequeña,

y te he hecho sufrir.

He hecho sufrir a todos.

No lo pienses más,

no he tenido nada con ese hombre.

Ni con ese ni con ninguno,

porque para mí solo hay un hombre,

y eres tú.

¿Cómo me voy a ir con otro a estas alturas?

Contigo me basta y me sobra.

Y me gustas así,

grande, fuerte...

No me sueltes nunca.

No me sueltes.

¿Qué haces?

¿Adónde vas?

¿Dónde está tu madre? Estaba aquí hace un momento.

Arriba.

No cojas el coche en estas condiciones, anda.

Estas condiciones son las únicas que tengo, hija.

(Motor)

Esa tía nunca me ha caído bien.

Muy... pero luego no... Sí, no me está hablando. ¡Papá!

¡Papá!

¿Papá?

Pero ¿ese era tu padre?

Sí, era mi padre.

Necesito que me hagas un favor. -Tú dirás.

Necesito que mires a ver si ves un calvo.

-¿Un calvo? -Sí.

Un calvo por aquí con cara de mala persona

y grande y feo.

Angie, por Dios, sal. -Vale, vale.

(SUSURRA) Un calvo.

Olga, ¿me pones un cortado para llevar?

-Ahora mismo.

-No puede ser, de verdad. Es que, ¡joder!

-A lo mejor vuelve. -No va a volver.

-¿Cómo va a dejar a la niña aquí?

-¿Cómo? No le conoces. -Pero ¡si es una preciosidad!

-Ya. ¿Y yo qué hago ahora?

-¿Sabes dónde localizarle?

-No.

-¿No tenéis un amigo en común, un conocido, un bar?

-No, ¡qué va! Además estoy con todo el follón de mi madre,

tengo que subir antes de que llegue María.

¡Joder! -(CASANDRA) Inés,

nos ocupamos nosotros de la niña.

Sí, tranquila. Mientras aparece el padre,

nos hacemos cargo de ella. Parece que le caemos bien, ¿verdad?

-No tenéis la culpa de nada.

-La única que no tiene culpa de nada es ella.

-Ya, ya.

Bueno, voy subiendo y, mientras tanto,

pienso algo o en alguien.

-Bien. Tranquila, va a estar bien con nosotros.

Tranquila. -Gracias.

-Nada.

-¿Me lo apuntas, Olga? -Sí.

-Gracias.

Yo no he visto ningún calvo. -¿Seguro?

-Casandra.

Ramón.

Olga.

-El baño está atascado.

-He estado hace un momento y funcionaba perfectamente.

-Ahora está atascado.

-Ya.

-Paquita, ¿nos vamos a la iglesia? -De verdad, tranquila.

-Claro. Vamos, sí, vamos.

-Venga, Herminia. -Bueno.

Adiós, Angie, hasta otro día. -Buen día.

¿Te bajo un poco, Menchu?

A ver.

Es que esto está altísimo.

¿Mejor? ¿Un poco más?

¿Qué te debo?

-Veinte duros.

Agarra de ahí.

¡Arriba!

Pesa un huevo. (SUSPIRA) No se puede.

Hola.

Hija.

¿Os ayudo?

Sí. Venga.

Anda, ayúdanos. Entre las tres, va.

A ver. A ver.

Una, dos, y... (GRUÑE)

¡Tres! (SUSPIRA)

(SUSPIRAN) Madre mía.

Déjalo, si es que es imposible.

Voy a tener que comprar otro somier.

Yo sé que es difícil de entender,

y yo sé que no hay un motivo concreto.

Esa gota que colma el vaso,

pero es que son muchas gotas.

Y es ahora o nunca.

Creo que tenemos que volver a empezar.

¿Juntos?

Me voy a ir a duchar, ¿eh?

Anda, ven aquí, pequeñaja. Ven aquí.

No sufras.

¿De verdad?

¿Así de fácil?

¿No sé, se va todo al garete en un pispás?

Bueno...

Todo volverá a su ser, ya lo verás.

Pero ¿y si no vuelve?

Nosotros, ¿qué?

Bueno, nosotros tenemos nuestra vida.

¿Eh?

Pero ¿vamos a seguir viviendo aquí?

Hombre, pues tú, la abuela y mamá supongo que sí.

¿Papá, qué?

¿Él dónde va a vivir?

No lo sé, pero eso no nos tiene que preocupar, porque tienen pisos.

Yo no quiero que se separen. Ya, ni yo,

pero es su decisión.

Es la decisión de mamá. Bueno, María.

De quien sea, ¿eh? Pero hay que respetarla.

Yo no quiero vivir aquí sin papá.

Te va a tocar.

Y, además, vas a tener que cuidar de mamá.

¿No me puedo ir a vivir contigo?

No.

Entonces me voy a ir a vivir sola.

¿Adónde vas a ir sola, si no tienes un duro?

Tengo la edad perfecta para ponerme a trabajar.

¿Y qué pasa? ¿No vas a estudiar o qué?

¿Para qué voy a estudiar? No sirve para nada.

Bueno, María.

Mike.

Te voy a buscar debajo de las piedras

y, cuando te encuentre, te voy a matar.

Quizás sea lo mejor para los dos.

¿Qué dices? ¿Cómo va a ser lo mejor para los dos?

Se van a dar la oportunidad de ser libres un tiempo.

¿De ser libres?

¿A su edad? Sí, ¿por qué no?

Tu madre lo tiene todo por hacer.

Mira, yo puedo entender que es muy difícil vivir con mi padre,

pero no sé qué tiene que hacer mi madre a estas alturas.

¿Vivir su vida?

Su vida sin vosotros, sin tu padre... Su vida de ella.

¡Que no! Yo quiero unos abuelos para mi hija.

Y los va a tener. ¡Una mierda de abuelos va a tener!

Cada uno por su lado.

¡A veces eres tan conservador!

He votado toda mi vida a la izquierda.

Parece que se te ha olvidado.

¿Querrías que los tuyos se separaran?

No, o sea... No, pues entonces ya está, vamos.

¿Por qué no te vas a trabajar?

Estoy aquí cuidándote, ¿cómo me voy a trabajar?

"OK", pues me cuidas más si te vas a trabajar.

Además, lo estás deseando.

Que conste que me voy a trabajar porque me estás echando tú,

no porque yo quiera. Sí, mi amor, soy yo.

Voy a pedirle a mi padre que viva con nosotros.

¿Qué?

A ver, me da mucha pena.

Va a estar muy solo. Además, a mi padre le caes muy bien.

¿Tu padre? ¡Sí!

Piénsalo, es genial. Podría estar en casa

cuidándote los dos meses de embarazo, ¿eh?

Cuando nazca la niña, está aquí

y nos ahorramos una pasta de canguro.

¡Era broma!

Eres idiota, un poco más y rompo aguas.

Ni en broma digas eso.

Qué, hijo, ayudando en la iglesia, ¿no?

-(TARTAMUDEA) Tengo que ayudar mucho, como vivo en pecado...

-Ah.

¿Tú no podrías encontrar una chica bonita y buena

que te hiciera feliz?

-Ya la he encontrado.

Se llama Angie.

-Bueno, quiero decir otra.

-No, otra no. Yo quiero a Angie.

-Ya.

¿No te gustaría tener hijos?

-Sí, pero con Angie.

-Para eso haría falta un milagro.

-Yo me llamo Abraham por Abraham el patriarca.

Estaba casado con Sara, que era estéril, pero Dios hizo un milagro

y les dio un hijo cuando tenían más de 90 años.

-Ah, ya.

-Lo dice la Biblia.

-Sí, la Biblia dice muchas cosas.

-Los milagros existen, y Angie es mi milagro.

Voy al taller a por un buscapolos.

Insisto en que vayas a la policía.

-No me fío.

-La mayor parte de policías son honestos.

-¿Por qué me toca la parte que no lo son?

-Piénsalo, sola no puedes seguir.

Reza tres Ave Marías y tres Padrenuestros.

Dios Padre misericordioso, que reconcilió consigo al mundo

por la muerte y resurrección de su Hijo

y derramó el Espíritu Santo para la remisión del pecado,

te conceda por el ministerio de la Iglesia

el perdón y la paz.

Te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre, del Hijo

y del Espíritu Santo.

-Amén.

¿Qué, abuela, ya ha rezado lo que tenía que rezar?

-Sí, hija mía, por mí sí.

Ahora falta que Dios me haga caso. -¿Nos vamos?

-La acompaño, Herminia. -Muchas gracias.

¿Ha visto últimamente al padre Froilán?

-Sí, ayer estuve con él.

Me dio saludos para la señora que juega al tute.

-Por Dios, qué listo.

(GRITAN)

(PAQUITA GRITA)

(PAQUITA GRITA)

Ahora que han puesto el ascensor en mi casa,

digo yo, ¿no podría usted hacer algo?

-¿Me está pidiendo que ponga un ascensor?

-Bueno, la verdad es que cada vez viene menos gente a la iglesia.

Algo habrá que hacer.

-Vamos a organizar un concierto de góspel.

-¿Eso qué es?

-Música evangélica,

espiritual creada por gente como yo.

-¡Ah! ¿Por curas? -No, mujer, por negros.

Por cierto, me han dicho que su nieta María canta muy bien.

-Sí. -¿Es cierto?

-Sí.

¿Esta mujer dónde se habrá metido? -¿Quién, Paquita?

-Sí.

¡Ay! -Mira, ahí está.

-Ya está ahí.

¡Vamos, hija!

¿Estás bien?

-Sí. -¿Seguro?

-Sí. -Anda, vamos. Vamos a casa.

-Herminia, vaya subiendo usted,

que tengo que ir a darle un recado a Olga.

-Bueno, pero ven a comer, ¿eh? -Sí, sí, ahora voy.

¿Qué?

-Creo que ahora sí que estoy muerta, Olga.

-¿Qué has hecho?

-Creo que he matado a alguien.

-¡Ay, por...

por...!

Dame, dame, ¡dame!

Por favor. -(LLORA)

(SOLLOZA) Es que no estoy segura, porque...

era o él o yo, porque ha sido... Yo me tenía que defender, ¿entiendes?

Se ha echado encima de mí

y he tenido que... -Sí.

¿Dónde está?

-En la iglesia.

-¿En la iglesia?

-En el confesionario.

-Bueno.

Hay que ir a ver.

-No, no, no.

Yo no voy, yo no voy.

-Igual está herido, ¿eh? Habría que llevarle al hospital.

-¿Cómo le vas a llevar al hospital?

¡Me ha querido matar, es una mala persona!

-Mala persona él, pero nosotras no.

¿Mercedes?

¡Mercedes!

Madre.

Ay, hija.

Dichosos los ojos.

Lo siento.

¡Ay!

¡Gracias a Dios que has venido!

¿Y Antonio?

No os vais a arreglar.

Por ahora no.

La cosa va en serio.

Muy en serio.

Nada de lo que yo diga puede hacer nada, ¿verdad?

Bueno.

Habrá que echar más fideos al cocido.

Viene Paquita a comer.

¿Paquita?

(SE QUEJA)

(TOSE)

Abraham, hijo, ¿tienes las llaves del taxi?

-Las llaves...

¡Ah, están aquí! -Vale.

Dámelas. Y quítame este coche, que no puedo salir.

-Tengo una cosa a medio hacer en la iglesia que urge un poco.

-Yo también tengo mucha prisa, Abraham. Tengo que comprar pijamas,

camisetas, yogures y la madre que me parió. Anda, quítamelo.

(Motor)

¡Mamá, que no lo he visto, que...! -¡Ah!

Es él. -¿El que...?

(PAQUITA GRITA)

¿Está muerto?

¡Olga, por Dios! -Tranquila.

-Pero ¿cómo voy a estar tranquila?

-Está muerto.

(VOZ EN OFF CARLOS) "Mi padre y la tierra,

mi padre y sus viñas.

Mi padre me contó que después de esa especie

de muerte dulce que es el invierno, las viñas bostezan y se despiertan.

La temperatura sube y hace que corra la sangre de la vid.

Y esa sangre se escapa por las heridas de la poda.

Empieza un nuevo ciclo

y las cepas lloran y lo hacen con unas lágrimas

más grandes que las nuestras.

Lágrimas de marzo que anunciaban un año de cambios:

resistirse o avanzar, esa era la cuestión".

(Campanas)

(Pitidos)

Ay, Oriol.

-¿Qué?

-No sé.

Vamos a tener que buscar otra casa.

-Yo estoy bien aquí.

-Yo no.

-¿Por lo de los abuelos?

-(RESOPLA) Por todo.

-Saldremos de esta, siempre salimos de todas.

-Ya.

No sé qué haría sin ti, la verdad.

(TELEVISIÓN) "...la alegría de la unión opositora

y de su líder, Violeta Chamorro. De las elecciones nicaragüenses,

el resultado, reacciones y previsiones de futuro

nos ocuparemos ampliamente en el telediario.

Antes, otros temas en titulares".

(Música)

¡Venga! -Va, va.

Venga. -Qué horror.

-Empiezo yo, una fácil.

Yo nunca me he bebido una botella entera de tequila.

-Joder, pues yo sí.

-Ya sabes. -(ELLA TOSE)

-No, no. -¡Venga, venga, dale!

(VITOREAN)

Vale, vale. Pues yo nunca me he tirado

a la novia de mi mejor amigo.

-(BORRACHO) Yo sí.

(BORRACHA) ¿De verdad?

¡Hala, tú! ¿Qué pasa?

No era un amigo íntimo.

-Ya.

-Venga, va, yo tengo una.

Yo nunca he dicho

"te quiero". -¡Venga ya!

-Te lo juro.

Yo lo he dicho un montón de veces y estoy superorgullosa, vamos.

¡Ah, muy bien!

¡Muy bien! -(VITOREAN)

Joder, ¿qué haces?

Nada. Me estás tocando las tetas.

¿Eso son las tetas?

-Chicos, me aburro. ¿Vamos a la fiesta?

-Vale, vale, pero María viene conmigo.

Yo me voy a casa. Es que me encuentro muy mal, de verdad.

Pero ¿no te quieres divertir?

-Joder, tío, menos mal.

-¿Qué?

-Te has llevado mis llaves y no puedo entrar en casa.

-No, tío.

-Que sí, míralo.

Hola, tú. Hola.

¿Has bebido? Sí, tequila. ¿Por qué?

Porque te pones bizca.

-Mira.

-Claro que lo veo, capullo. Son mis llaves.

-¡Hostia! ¿Y las mías?

-Dame las mías. Tú vas con Yago, que lleva las suyas.

-¿Y tú no vienes?

-No, yo paso. Tú tira, anda, y pásatelo bien.

(TOSE Y VOMITA)

¿María?

¿Estás bien o qué?

Anda, venga, que te acompaño.

¿Adónde me llevas? Pues a casa.

No, no. A casa no, a casa no quiero ir. No.

María, si vas fatal.

Es que tú no lo entiendes. Mis padres no se quieren,

el imbécil que yo quiero tampoco me quiere.

¡Mi vida es una puta mierda, es una mierda!

Mira, yo...

he alquilado "El club de los poetas muertos".

Si quieres, te vienes a mi casa y la vemos juntos.

Si es de amor no la quiero ver.

Que no, no es de amor.

Bueno, entonces sí. Anda, vamos.

# Él está bien,

# muy muy bien.

# No sabe por qué,

# pero él está bien.

# Ella está mal,

# muy muy mal.

# No sabe por qué,

# pero ella está mal.

# No pueden estar

# de acuerdo jamás.

# No saben por qué,

# siempre al revés.

# Ella está bien,

# él está mal.

# Ella grita fuerte,

# él rompe los muebles... #

(VOZ EN OFF CARLOS) "Amar no es mirarse el uno al otro,

es mirar juntos en la misma dirección.

Si las miradas de mis padres volverían a juntarse o no alguna vez

todavía era un enigma para todos.

Lo que estaba claro es que en aquella fría noche de febrero,

ambos se entregaron al sueño mirando al futuro

en direcciones opuestas".

# ...siempre al revés.

# Él está bien,

# muy muy bien.

# No sabe por qué,

# pero él está bien.

# Ella está mal,

# muy muy mal.

# No sabe por qué,

# pero ella está mal.

# No pueden estar

# de acuerdo jamás.

# No saben por qué,

# siempre al revés.

# Ella está bien,

# él está mal.

# Ella grita fuerte,

# él rompe los muebles.

# Ella tiene miedo,

# él tiene también.

# No quiere decir

# que no sabe qué hacer.

# No pueden estar

# de acuerdo jamás.

# No saben por qué,

# siempre al revés.

# Ella está bien,

# él está mal.

# Ella grita fuerte, muy fuerte,

# él rompe los muebles.

# A mí me da igual

# que estén bien o mal.

# Yo no quiero nada,

# no sé lo que pasa.

# No pueden estar

# de acuerdo jamás.

# No saben por qué,

# siempre al revés.

# No pueden estar

# de acuerdo jamás.

# No saben por qué,

# siempre al revés. #

Cuéntame cómo pasó - T 20 - Capítulo 357: "No te quieres enterar"

23 may 2019

Febrero de 1990. Mercedes sigue en el hotel donde se alojó pensando en pasar sólo una noche, pero es consciente de que la situación es insostenible y tiene que volver a casa para explicar su reacción al resto de la familia. Mientras, en San Genaro, Antonio la está esperando. Todavía le cuesta asimilar todo lo que vivió en el capítulo anterior. No reconoce a su mujer y cree que ella ha perdido completamente la cabeza. Toni e Inés hacen de intermediarios entre sus padres, pero son Antonio y Mercedes los que tienen que hablar, largo y tendido, para intentar solucionar su crisis matrimonial. María, por su parte, se debate entre la crisis abierta en su casa y los problemas que tiene con su profesor de Biología, Salva, que está dispuesto a dimitir con tal de alejarse de ella. Paquita sigue obsesionada con la mafia, y cuando un desconocido aparece en el barrio, se imagina lo peor.

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  1. Mel

    El grupo de la última canción del capítulo 357, se llama Los Ronaldos cuyo vocalista era Coque Malla.

    12 sep 2019
  2. Graciela

    Sigo la serie desde el pincipio, nunca me perdí ningún capítulo hasta ésta temporada ya no me llamo la atención ver los dos últimos capítulos, ya no me engancha. La pasé muy bien todos estos años muy buena serie, creo que ya es tiempo de acabarla y que deje buenos recuerdos y no finales decadentes. Son muy buenos actores.

    15 ago 2019
  3. veronika

    Veronika ..de siempre me gusto la serie. Ahora la veo desde Eslovaquia, gracias por ellas.. :)

    17 jul 2019
  4. Javier

    Hola, me gustaría saber de que grupo es la canción del final del episodio 357

    06 jun 2019
  5. r

    Yo.los veo desde israel.a partir de octubre de 2001.con.mi señora no.perdemos ninguna novela se aprende bastante.soy de Argentina

    29 may 2019
  6. Mabi

    Felicitaciones por tantas temporadas!!! Los veo desde Argentina desde hace 4 años cuando por fin pude conectar al cable, pero quiero ver desde la temporada 1 por a la carta y no están disponibles porqué? Que lástima, ya que si lo suben a la web no veo el motivo.... Gracias igual!

    25 may 2019
  7. Luis Berni

    La 1º frase de "La chica ye ye". Si el Nº 358 viene antes del paréntesis, dudo que termine de la mejor manera posible. Cuesta creer que después de casi 42 años, se llegue a ésto en el matrimonio (él en el pueblo con la tierra casi seca). María: la directora la descubrió y no la pasa nada bien (esa película la va a poner peor). Inés: con tanto niño perdido por el mundo, ahora le toca ver eso. Paquita: la descubrieron y estuvo acertada en agarrar la tijera (Abraham le ayudó en el remate final; esas patadas de Olga...). Si era matón de mafioso, terminó de la misma manera: muerto, atado, envuelto y tirado en una zanja de construcción. Como siempre, felicitaciones y gracias por todo. Hasta la próxima.

    24 may 2019
  8. Miriam Paz

    Después de 20 temporadas ya era justo que Mercedes pensara en ella misma y nada más... Nunca ha sido mujer antes que otra cosa, la maternidad y el matrimonio vienen después, pero se suele olvidar. Bravo por Mercedes y el gran paso que ha dado, si ella logra estar bien, su familia también lo estará! Grande Ana Duato con su actuación y grande Imanol Arias! Capitulazo!!! Los celebró desde México!

    24 may 2019
  9. Tomas

    DEspués de 20 temporadas, ayer decidimos dejar de ver esta serie, la trama ha ido de mal en peor, y el personaje de Merche nefasto, una lástima para una gran Actriz

    24 may 2019