www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5165638
No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T 20 - Capítulo 353: "Miedo al miedo" - ver ahora
Transcripción completa

(LLORA)

(Puerta)

Mi niña, ¿dónde está mi niña?

-Ha perdido usted mucha sangre, necesita descasar.

-Quiero ver a mi niña.

-Tiene que ser fuerte, Consuelo.

-¿Qué?

-Dios la ha querido a su lado.

-¡No, no, no!

-Tu hija ya está en el cielo, es un ángel.

-¡Pero si yo he visto a mi niña y estaba bien!

-Cálmese, cálmese.

-No quiero calmarme, quiero a mi hija.

-Yo voy a rezar por ella, reza tú también.

Por su alma y la tuya.

-Le voy a dar unas pastillas para que se calme.

-¡No!

¡No quiero calmarme, quiero a mi hija!

(Sintonía "Cuéntame cómo pasó")

# Cuéntame, tú que has vivido

# el despertar # de un tiempo que nos cambió.

# Háblame de lo que has encontrado

# en tu largo caminar.

# Cuéntame cómo te ha ido

# si has conocido la felicidad. #

(VOZ EN OFF CARLOS) "Decía Eduardo Galeano

que vivimos en un mundo gobernado por el miedo.

El miedo manda, el poder come miedo.

Si usted ama, tendrá sida. Si fuma, tendrá cáncer.

Si respira, tendrá contaminación.

Si bebe, tendrá accidentes. Si come, tendrá colesterol.

Si habla, tendrá desempleo.

Si camina, tendrá violencia. Si piensa, tendrá angustia.

Si duda, tendrá locura. Si siente, tendrá soledad".

¡Me paso todo el día haciendo pis!

¡Toni, deja de mirar eso!

Está todo bien.

Está todo bien salvo lo de la glucosa.

El experto dijo que no existía el menor problema para el bebé.

El experto también dijo que tenías que controlarte con el azúcar.

¡Me encuentro perfectamente!

Cariño, te pasas el día comiendo mierdas de estas.

No es verdad, esta mañana casi no he desayunado.

¿Qué? Te has tomado tres, que te he visto.

¿Cuántos llevas en todo el día? Ah...

Me estás controlando. Cada vez te pareces más a tu madre.

Pues sí, porque somos igual de rubias, ¿qué pasa?

Qué tonto eres.

A ver, que sé que me pongo muy pesado.

Es porque me preocupo por los dos, ¿eh?

Si os pasa algo, me muero.

Toni. ¿Qué?

Bebé, no va a pasar nada.

Estoy embarazada como millones de mujeres lo están en este planeta.

Va a salir todo bien, ya verás.

Vale.

¡Pisa fuerte, guapa, que paga el ayuntamiento!

-¡Id por la sombra, que los bombones al sol se derriten!

-¡Con esto y con cemento te hago un monumento!

Tía, no te rías. Es que me hace gracia, ¿tú los oyes?

A mí no me hace ninguna, vamos.

Tía, yo quiero currar. ¿Cuándo?

Yo qué sé, por las tardes. O por las noches en un bar.

O los fines de semana. Yo quiero dinero mío, ganado por mí.

Ya. Sé que a mis padres

les va a sentar como un tiro, vamos. Sí, seguro.

-¡Eh!

Hola.

¿Sois del barrio?

-Ella sí, yo soy de Los Altos.

¿La travesía Tito Fernández?

Sí, mira, ahí. Justo al final de la calle.

Vale, gracias.

¡Nada! -¡Eh, eh, un momento!

La del barrio, ¿qué tal se vive aquí? Yo vivo bien.

¿Y el resto de la gente?

Pues no lo sé.

Pero puedes hacer una encuesta, vamos. Venga.

Pero ¿os vais a ir ya? -Macho, déjalas.

-Hostia, ¿por qué?

-Hemos venido a buscar un piso, no a ligar.

-Pero si se puede hacer a la vez, lo hacemos a la vez.

-Madrid me mata, tíos.

¿Has visto al del jersey azul? ¿Quién, ese? Ese es un pijo, tía.

(SUSPIRA) ¡Es que está buenísimo!

¿Qué harán aquí?

Igual vienen a lo del piso

donde enfrente de mi casa, que mi madre lo quiere alquilar.

Pero ¿ese no era para ti? ¿Para mí?

Sí. Sí, claro.

A mí me quieren sujeta en casa. Pegada a su sombra, vamos.

¡Qué barbaridad! ¡Qué cantidad de hormigas!

Como sigamos así, van a llegar a la cocina.

Merche, ¿seguro que no ha llamado este hombre?

Que no, ya te he dicho que no. Qué raro.

¡Herminia, sabe usted si ha llamado alguien por teléfono!

¡Eh! ¿Cómo? No, no ha llamado nadie.

Aquí no ha llamado nadie, me cago en la cuna que me arrulló.

Mira que te he dicho

que tenía que haber gente en casa todo el tiempo.

Mi madre está todo el tiempo.

Con tu madre no se puede contar, porque va a lo suyo y no se entera.

Tendrá cara, que no se puede contar. Si está todo el día aquí.

Me cago en la leche. Mira a ver cuál te gusta más.

¿Este verde aguamarina o este verde azulado?

¿Qué? A ver. Para los muebles de la cocina.

¡Ah! Eh...

Es que son... Este.

Mira, a mí también. Ya.

Por lo menos, en algo nos ponemos de acuerdo.

Pues mira qué bien.

Resulta que el hombre me dijo que iba a llamar sin falta

y tenía que haber llamado ya.

Si no ha llamado, mejor. Olvídalo. Si mañana empieza la feria.

Ya, pero siempre hay bajas de última hora, Merche.

¿Por qué no llamas tú por teléfono y le preguntas?

¿Yo? Llama, hombre, llama.

Yo le he llamado muchas veces,

debe estar de mí hasta la coronilla. No.

¿No? ¡Que no, que te he dicho que no!

Muchas gracias, hombre. Tendré que llamar yo, como siempre.

(MURMURA)

(Puerta)

Cuatro, seis...

¡Hola! Hola, cariño.

Seis, cuatro, siete...

Papá. ¿Qué?

Tenemos que hablar muy en serio de una cosa.

¿De qué? Comiendo.

Nada, a mí ni me saluda.

Es ahí.

-Está bien la placita, ¿eh? ¡Hola, abuela!

Parece Barrio Sésamo. -(HERMINIA) ¡Hola, hija!

¿Qué hay para comer? Tengo un hambre que me da calambre.

Mira, y ahí la mujer de don Pimpón. -Vamos a tener que comer en el Bistró

porque la cocina sigue manga por hombro.

Comunica, le debe estar llamando todo el mundo.

Seguro. 80 centímetros. Hay unos chicos ahí abajo.

Yo creo que vienen a ver el piso. ¿Ah, sí?

¿Ah, sí? ¿Unos chicos de qué edad? Un poco mayores que yo.

Estaría bien, ¿no? No, no estaría bien.

Merche, ¿no habíamos quedado

en que estudiantes y gente joven no nos convenía?

Estudiantes no, niños pequeños no, perros no...

Hijo mío, pones más condiciones que un banco.

Joder, es que los que vengan van a ser

nuestros vecinos directos, Merche. Hay que mirar quién es.

Ya, ya lo sé. ¿Qué te crees, que no lo hago, Antonio?

Luego viene otra visita y es un hombre solo.

¿Un hombre solo? Qué raro, por Dios. ¿No será un pervertido?

(Telefonillo)

(SUSPIRA) Mira, esos son.

Dígame. "Veníamos a ver el piso".

Sí, es aquí. Es el primero.

Podéis subir, hay ascensor si queréis.

"Gracias".

Pues sí.

Sí que son. Mira, aquí podemos poner un pasaplatos de 80.

Quedaría muy bien, como en las casas modernas.

Merche, si me sale lo del Expo,

te cambio la casa a tu gusto. Entre que sale y no sale,

voy a alquilar el piso. No hace falta que vengas, ¿eh?

¡Que sí, mujer, que voy contigo!

Pues nada. Pasad.

¿Conocíais San Genaro?

No, qué va, si nosotros no somos de Madrid.

-No.

Este es el salón.

Está bien, ¿no? Sí.

-Yo lo veo un poco justo.

Tiene 20 metros.

De sobra. -Está bien.

Perdonad, ¿de dónde sois?

Yo soy de Valladolid,

este de Galicia... -De Vigo.

-Yo de Donosti. Perdón, ¿de dónde?

San Sebastián. ¿Vasco?

Sí, no creo que eso vaya a ser ningún problema.

No, no tengo ningún problema con los vascos.

Por supuesto que no.

¿Y qué hacéis aquí en Madrid todos juntos en comandita?

Estamos estudiando. Ah.

Medicina en la Autónoma.

Ya. Sí, Medicina.

¿Los tres Medicina? Sí, en primero.

Qué casualidad.

¿Podemos? Sí, claro que sí.

Podéis pasar donde queráis.

Está bien, ¿no?

(MURMURAN)

Mira, a mí este tío no me mola, ¿eh?

Parece un bedel de la facultad con tanta preguntita, macho.

-Ya, pero el alquiler del piso es razonable.

Acuérdate de lo que llevamos visto.

-Está a tomar por culo, tío. -Ya, pero cuando abran el metro

estaremos a 20 minutos del centro. ¿Queréis ver la cocina?

Sí, claro.

Pasad.

El parqué está como nuevo, como veis.

Recién pulido.

La cocina tiene horno nuevo y el fuego es de gas.

Pero, vamos, es muy práctico... ¡Papá!

¿Qué? Te llaman por teléfono,

un tal Manuel Soto. Ah, coño. Eso es el estand, Merche.

Cruza los dedos. Y tú también.

Hola. Hola.

-Hola. -Hola.

Es mi hija, María. Entonces, ¿la cocina la queréis ver o no?

Sí, sí, claro.

Entonces vamos.

¿Te ayudo?

-Sí, pon la mesa, que estamos solo nosotros.

Hoy Marcos come con su tía.

-Ya.

No vas a ir a la India al final, ¿no?

-¿Hay algo que me quieras decir?

-¡Buf!

-¿Qué? -Me cuesta.

-Inténtalo.

-Marcos y Laia me caen muy bien,

pero tú eres mi madre. -Claro.

-Y no me gusta ser chivato, pero...

He visto cosas.

-Yo también he visto cosas.

-¿Y no te importa? -Sí, sí me importa,

pero intento ponerme en su lugar.

Marcos es muy joven y Laia tiene su edad.

(INÉS SUSPIRA)

Se han liado, mamá.

El otro día, en los karts,

fui por la curva difícil y les vi besarse.

Casi me pego una leche.

¿Qué piensas hacer?

-No sé. -Pero algo harás, ¿no?

-Que no sé, Oriol, no lo sé.

-No quiero que te tomen el pelo.

-No creo que me quiera hacer daño. -Pues te está engañando.

-Seguro que lo está pasando mal.

-A mí no me pareció que lo pasara mal.

-Me ha quedado soso, como siempre.

(INÉS SUSPIRA)

Las relaciones a veces son muy complejas, Oriol.

-No tengas miedo, mamá, me tienes a mí.

-Ya.

Niños robados.

Se calcula que desde la Guerra Civil hasta aquí

han desaparecido más de 30.000.

Hijos de madres solteras, gente humilde.

Es un tema tremendo y se ha tocado muy poco.

¿Compraventa de niños? Sí, aquí tienes el reportaje

que hizo María Antonia Iglesias para "Interviú" en el 82.

Has visto esto, ¿no? En esta clínica tenían un bebé congelado

para enseñárselo a las madres cuando reclamaban sus hijos.

Chema, esto es terrible.

¿Sabes que me he enterado a través de Consuelo?

Es una mujer que viene a limpiar a la tele.

Dice que a su hija se la robaron

en la clínica San Ramón, aquí en Madrid.

Mira, es que a mí esto justo ahora no me viene bien.

¿Cómo que no te viene bien ahora?

Deborah y yo estamos esperando un niño.

Ah, bueno, ¿y qué?

No sé, ¿qué tiene que ver? ¿Cómo?

Estamos en pleno proceso, estamos sensibles con el tema.

Tú ya tienes un hijo.

Pero no viví los nueve meses de embarazo.

Oye, tío, esto es auténtico periodismo de investigación.

¿No es lo que tú querías? Tiene morbo, tiene novedad,

es perfecto para que empieces en "Informe Semanal".

(Puerta)

Vaya a la planta de arriba, que no he acabado.

No, verá, es que vengo a hablar con usted.

¿Es usted Consuelo?

¿Hablar conmigo de qué?

De la hija que perdió en la clínica San Ramón.

¿Quién le ha dicho eso?

Chema, el director de "Informe Semanal",

me lo ha contado. Ahora no puedo, tengo mucho lío.

Bueno, puedo esperarla si quiere a que termine.

Después tengo que coger el autobús, el metro, hacer transbordo...

Le puedo acercar a su casa.

Le acerco en coche, hablamos de camino.

¡No! A mi casa no, ni se le ocurra.

De lo de la clínica San Ramón

mi marido no sabe nada y mis hijos tampoco.

Ocurrió dos años antes de que me casara.

¡Estoy limpiando! Vaya al baño de arriba, por favor.

(Puerta)

¿Me va a ayudar a encontrar a mi hija?

Me encantaría.

De momento, no sé lo que podré hacer, pero me encantaría.

No hay más que hablar, no puedo perder el tiempo.

Consuelo, por favor, hable conmigo. Cuénteme su historia.

Sin conocer su historia no sé si puedo ayudarla.

Está bien.

Dentro de una hora tengo un descanso, pero que no se entere mi jefa.

No quiero que me despida por esto. Por supuesto que no.

(Puerta)

(SUSPIRA)

Estand 352. Ya.

Milano, yo salgo para allá ahora mismo.

¿No vas a comer? No.

No tengo tiempo de comer

porque mañana a las 08:00 tiene que estar todo listo.

¿Cómo vas a hacer? Como siempre.

Trabajando día y noche como un esclavo.

Te metes en unos líos... Mujer, no son líos.

Es lo necesario para un negocio. ¡Tú no me tomas en serio!

Yo sí que te hago caso, pero tú a mí no me escuchas.

Pienso que Viajes Milano es demasiado pequeña

para montar ese circo.

¿Crees que Viajes Milano es un circo?

¿Yo soy el payaso con la nariz roja?

Vas de una cosa a otra como un loco. No voy de una cosa a otra.

Yo sí que pienso, Merche.

España no será como Inglaterra, Alemania o Francia,

pero comemos muy bien, tenemos muy buenos vinos

y estamos rodeados de agua por todas partes menos por una.

¡Aquí el futuro está en el turismo, que no te quieres enterar!

¡Ah, por cierto!

No quiero que esos tres desgraciados estén viviendo delante de mi casa.

Eso es echar aceite al fuego. Me voy.

Piénsalo.

¿Qué? No hace falta ver más, ¿verdad?

-Y esta tampoco estaba nada mal. -¿Quién, la madre o la hija?

(RÍE)

-No sé qué deciros, pero yo creo que el precio es caro.

Mamá, les tienes que alquilar el piso a estos chicos, ¿eh?

Mamá, ¿me oyes? Ya te he oído. Ya veremos, hija.

Es que estudian Medicina, que es lo que quiero estudiar yo.

Ya. No tienen pinta de estudiar mucho,

me parece a mí. Ay, hijo, ya empezamos.

¿Ya empezamos qué, hija? ¿Ya empezamos qué?

Como son jóvenes, hay que desconfiar de ellos.

¡Pues claro! Ya está bien. No voy a decidir

hasta que no conozca a la otra persona.

Tu padre no come. ¿Por qué bajas

con la abuela a comer al Bistró?

Es que me parece muy injusto, de verdad.

Estoy segura de que si fueran tres chicas,

aquí no habría ningún problema.

¿Tú eres infinita, hija, o te lo haces?

Me voy. Luego me devuelves el talonario.

Mira la otra, hombre. Ay, Dios mío. Espera, papá, que bajo contigo.

¡Abuela, bajamos a comer! ¿Qué?

¡Que bajamos a comer!

Pues eso, papá, lo que te quería decir.

¿Qué me querías decir, hija?

Que voy a buscar trabajo. Bueno.

Que sí, que tengo 18 años y tengo las tardes libres.

Puedo trabajar a media jornada. Ya, ¿y estudiar?

Bueno, no sé, puedo combinar las dos cosas.

Ya veremos, hija, ya veremos.

No te estoy pidiendo permiso, te estoy informando.

Te he dicho que ya veremos, ¿no?

Papá, ¡es que a mi edad todos trabajabais!

Tú, mamá, la abuela...

Trabajábamos en el campo porque se empieza muy pronto.

Papá, es que quiero ganar dinero mío ganado por mí.

Eso me gusta, hija, pero no tienes que precipitarte, ¿me entiendes?

Papá, que tengo 18 años, ¿eh? Y yo tengo 62, hija.

Bueno, qué digo 62. Tengo 63 y medio, pero bueno.

Bueno, Antonio, de la edad no hay que hablar.

¿Qué pasa, hija? Mi profesor de Biología.

¿Y a tu profesor de Biología le das con la puerta en las narices?

Anda, abre. Venga, hombre, abre.

Hola, Alcántara. Buenos días.

Muy buenas. ¿Usted es el profesor de María?

Así es. Yo soy Antonio, su padre.

Ella es su abuela. Mucho gusto.

Encantado.

(TITUBEA) Es aquí donde se alquila el piso, ¿no?

Sí, sí. Primero B. Hay ascensor, pero no hace falta.

Vamos, Herminia.

Adiós. Adiós.

Encantado, ¿eh? Igualmente.

Mira, toma los guantes y vete a practicar tú solo.

-Laia.

-Me voy,

que Bhagwan ha muerto.

Osho, mi maestro. -Sí, sí.

-Que sabíamos que estaba enfermo, pero... (SOLLOZA)

No puedo acabar el curso, tengo que despedirme de él.

-¿Y cómo vas a hacer? No tienes dinero.

-Pues lo voy a buscar de alguna manera.

Pero el domingo por la noche tengo que estar en la ceremonia.

En la India.

-¿Y Marcos?

-¿Marcos, qué? -Se va contigo.

-Inés, Marcos te quiere muchísimo.

-Sí, me quiere, pero ahora necesita algo que no soy yo.

-Necesita crecer y experimentar.

-Contigo. -No.

Con su propio yo.

-Mira, Laia, fuera caretas, ¿eh?

Porque tú serás muy sincera,

pero has ido a por él desde el principio

y a mis espaldas, además. -Inés.

-¿Qué? -Que tú nos has juntado.

-Pues no me siento orgullosa. -Deberías estarlo,

porque lo que has hecho es un acto de generosidad y de amor.

-Un acto de autodestrucción como Hedda Gabler.

-No, porque tu amor es el verdadero amor.

Un amor que se comparte

y que está lleno de cosas bellas.

-Y de miedo, de cobardía y de muchas otras cosas.

Mira, Laia, de verdad, que no te aguanto.

-Es que no lo entiendes. -¡Claro que lo entiendo,

pero no quiero que me des las gracias por acostarte con mi pareja!

-Que te quiero. -¡Joder, que no me abraces!

-¿Por qué no?

-Porque puede ser que te dé una hostia.

-Pues dámela. -¿Para que te sientas mejor?

Mira, no.

-Si te pido dinero para el billete,

pensarás que soy una hija de puta, ¿verdad?

Es una terracita, está muy bien.

Si quisieras ponerte unas jardineras, tienes sitio.

Y el barrio es muy agradable.

(Murmullos)

Hola por tercera vez.

Hola. ¿Podemos hablar un minuto?

Sí, claro. Habla.

¿En la barra? No, aquí.

Es mi abuela, que no pasa nada.

Con su permiso, señora.

Mira, te voy a pedir un favor.

Que convenza a mi madre de que os alquile el piso, ¿no?

Eso.

Es que es muy terca. Yo también, ¿eh?

Y, además, ya le está enseñando el piso a alguien.

Pero, escúchame, es una cuestión de vida o muerte.

Tampoco será para tanto, ¿no? Como lo oyes.

La residencia no hay quien la aguante,

las novatadas duran todo el curso.

El otro día, al gallego le depilaron las piernas.

¿Qué dices? Sí, sí, tú ríete,

pero tendrías que ver

lo que les obligan a hacer a las chicas.

-¿No os gustaría más por el centro? -Está todo por las nubes, señora.

-Los alquileres y todo está por las nubes.

El país entero está por las nubes.

-Nosotros somos gente sana, gente buena.

-Yo ni pincho ni corto. -Pero, a lo mejor, entre las dos...

Es que mi madre va a hacer

lo contrario de lo que yo le diga. Somos la noche y el día.

Bueno, pero por lo menos lo vas a intentar.

Oye, ¿siempre llevas esas patillas tan largas?

Sí, desde los 18.

¿Por qué?

No, que te estaba imaginando así, sin patillas.

(RÍE)

¿Y usted, señora?

¿Lo va a intentar?

-Ya veremos.

-Bueno...

Os dejo tranquilas.

¡Uy! Madre mía, qué papelón.

Están ahí los chicos y les tengo que decir que no.

¡Ah! Vaya por Dios.

Pues ha sido más fácil de lo que pensaba.

Sí. ¿Mi profesor?

Pues sí, tu profesor, que además parece un hombre muy serio.

Quiere entrar el lunes.

Y me va a pagar medio mes. ¡Anda!

Madre mía.

¿"Madre mía" por qué? No, por nada.

El único problema es que quiere el piso vacío.

Necesito una furgoneta.

Id pidiéndome judías verdes y merluza. Ahora vengo.

Oye, Mercedes está echando delantera, ¿no?

-Sí, un poquito sí.

Casandra. ¿Qué?

Hola, guapa. ¿Qué tal?

Bien. ¿Estabais hablando de mí? No.

-No. ¿Y Ramón dónde está?

Se lo ha llevado tu marido. -Y a Santos.

-A lo de Fitur. ¡Vaya por Dios!

Sí, no les ha dejado terminar ni el segundo plato.

-Antonio, ordeno y mando. A veces habría que pararle los pies.

¿Me lo dices o me lo cuentas?

Porque vamos, hombre, estoy de Fitur...

-¿Qué, ya se lo habéis contado?

-No. ¿El qué?

Paquita. ¿Otra carta?

Está en Madrid.

¿Está en Madrid? Sí.

-Sí, no sabemos exactamente dónde, pero en Madrid.

Pero ¿cómo os habéis enterado? -Esta mañana.

Acababa de abrir el bar, sonó el teléfono...

(Teléfono)

Cafetería-restaurant El Bistró, ¿dígame?

¿Paquita?

Paquita, menos mal. Estaba preocupada.

-¿Preocupada por qué?

-"Te he intentado localizar varias veces y no había manera".

-Oye, escúchame.

-El otro día llegó una carta del banco para ti.

La tiene tu tía.

-Olga, escúchame, esto es muy importante.

Mis tíos no tienen que saber que te he llamado, ¿me oyes?

¿Eso os ha dicho? Sí.

Pero ¿por qué no quiere hablar con nosotros?

Os tiene un respeto.

Pero ¿qué respeto? Hombre, por Dios.

-Mercedes, sois como sus segundos padres.

Si se ha metido en algún lío, seguramente...

-Que se ha metido en líos, porque yo cada vez que tiro las cartas

y pienso en ella, me sale la torre.

¿Y le preguntaste dónde vivía? -Sí,

pero me dijo que eso no importaba, que lo que importaba era otra cosa.

-Escúchame, Olga.

Necesito dinero.

Necesito 50.000 pesetas.

-¡50.000! -"50.000. Hoy".

-Muy bien, ¿vas a venir a por ellas?

-No, no.

-Bueno, pues dime dónde estás

y esta noche, cuando cierre el Bistró, te las llevo.

-No. Tu hijo, me las trae tu hijo.

-¿Abraham? ¿Por qué?

-Porque Abraham no me va a hacer preguntas.

-Paquita, ¿me quieres decir en qué andas metida?

-No ando metida en nada. -A mí me parece que sí.

Y que necesitas ayuda.

-Yo lo único que necesito es que me pagues de una vez dinero

por el alquiler del bar, ¿entiendes? -Muy bien, podemos hablarlo.

-No. -"Paquita, mira.

Yo he pasado por cosas muy chungas".

Y creo que te puedo... -"No puedes decir nada,

ni tú ni nadie, ¿me oyes?".

Le dices a Abraham que esté esta noche

donde la cancha de baloncesto. A las 22:00, ¿eh?

-"¿Y las niñas? ¿Están bien las niñas, Paquita? ¿Están contigo?".

Iré esta noche con Abraham, cuando cierre el bar.

-Yo os puedo acompañar.

-Y yo, y yo. Sí, yo le digo a Josete

que se quede en el pub unas horas, no pasa nada.

No, de eso nada. Yo os lo agradezco mucho, pero yo soy su tía.

Tengo que ir yo. Yo y Antonio, vamos los dos.

-¡Bueno, aquí se come o no se come! -Sí, ya.

-¡Esto va a ser una merienda cena! -Ya va, ya va.

¿Viene el Rey este año a la inauguración?

No, este año viene Barrionuevo. ¡Ah! ¿A qué hora más o menos?

Previsto a mediodía. ¿Qué hace, un itinerario?

Básicamente, por la avenida central.

¿Nuestro estand no está cerca de la avenida central?

No. Por aquí, por aquí.

352, aquí está.

Esto es una broma.

¿Una broma por qué? Coño, porque he pagado un dineral

y el balcón de mi casa es más grande que esto.

Nueve metros cuadrados, lo que ha contratado.

-He traído la cinta métrica, ¿mido? Sí.

Aquí huele raro, ¿no?

-A ver, el frontal les va a quedar precioso.

Es diáfano, tiene conexión con las dos calles...

Aquí no tiene conexión con ninguna calle

porque estamos más solos que la una, ¿no ve usted?

Pero está ubicado en un lugar estratégico.

¡Será porque está al lado del cuarto de baño!

¿Cuánto hemos pagado por esto, Antonio?

-Tres metros por tres clavados. Ya.

A ver, ¿qué pasa, que no les gusta?

Eh... No.

Pues ha sido un milagro conseguirlo.

Pues es una mierda.

¡Huele a mierda también! Claro.

Miren, si querían un lugar mejor, tenía que haber reservado con tiempo.

Esto es una estafa. Bueno, cuidado, ¿eh?

¿Cómo que "cuidado"? No, cuidado usted.

¿Usted qué se piensa que soy yo? No, escúcheme.

Tranquilícese. ¿Cree que soy el último mono?

¿Tengo yo cara de mono? Tranquilícese.

No, ¡esto es una vergüenza! Ustedes están cobrando un dineral

por este nicho al final del cementerio,

porque esto es un nicho. Mire, caballero, si quiere reclamar,

dese prisa, porque la oficina cierra a las 17:00.

No se preocupe, voy a reclamar, ¡voy a protestar muy arriba!

Y a mí no me grite, estoy hasta la coronilla de ver viajes

que no voy a hacer en mi vida.

Coño, parece un chiste esto. ¡Mira dónde estamos!

¿Qué van a decir mi mujer y mi hija cuando vean esto?

No lo veo mal. Al fin y al cabo,

la gente no va a tener más remedio que pasar por aquí.

-Ya está hecho. Hay que dejarlo lo más curioso posible.

Que no, joder, esto no puede ser así.

A veces creo que hay una conspiración contra mí.

Anda ya, Antonio. Que sí, hay gente que se levanta

por las mañanas y dice:

"Voy a hacer una putada a Antonio Alcántara".

¿Y tiras la toalla? No la tiras,

porque Antonio Alcántara es un luchador.

-No nos engañemos, a ti las cosas fáciles no te gustan.

-A ti va la marcha, campeón.

-Has superado un infarto, un incendio...

-Has tenido cuatro hijos que da gloria verlos.

-Y se ha sacado el carné de conducir autocares con más de 60 años.

¿Quién hace una cosa así? -Nadie.

Porque piensan que soy un donnadie.

Les voy a dar donde más duele, me cago en la cuna que me arrulló.

Voy a hacer de esta cloaca

aquí al final del pasillo la joya de la corona de Fitur.

(VOZ EN OFF CARLOS) "La vida comienza donde termina el miedo.

El miedo limita, paraliza, atrapa y empequeñece.

Nos roba vida. Mi padre, experto en levantarse

después de cada caída, hubiera hecho muy buenas migas

con los credos de Osho".

Azafatas.

(VOZ EN OFF CARLOS) "Ahora tenía 15 horas

para darle la vuelta a la tortilla.

Cualquier otro se hubiera rendido, pero él no.

Era una simple cuestión de huevos".

Gracias.

¿Y le dieron algún documento?

¿Partida de nacimiento, acta de defunción, algo?

Dijeron que ellos se encargaban.

Esos documentos tienen que estar en algún sitio.

En la conciencia de alguno, seguro.

¿Y fue en la clínica San Ramón?

Si estaba tan segura, ¿por qué no los denunció?

¿Mi palabra contra la de un médico y una monja?

(Pasos)

¿Un cigarrito tiene, por favor? Sí, claro.

Me cuesta mucho hablar de esto.

Normal.

Mi mujer y yo estamos esperando un bebé

y no me quiero ni imaginar por lo que ha tenido que pasar.

Yo era más joven, imagínese.

Embarazada, soltera.

Mis padres vivían en el pueblo, así que ni se enteraron, pero...

Las monjas sí que sabían mi situación.

¿Cuándo empezó a sospechar de esas monjas?

Pues...

Los últimos días había una en concreto

que insistía muchísimo en que diera al bebé en adopción.

¿Recuerda su nombre?

Sí.

Sor Teresa.

Me hacía llorar.

Me decía que la iba a convertir en una desgraciada

y que eso no era de ser una buena madre.

¿Y usted tuvo la criatura?

Y la vi. Y sor Teresa se la llevó.

Y yo...

Yo me quedé dormida

y, al despertar, me dijeron

que la niña había muerto porque...

porque había nacido con el corazón al revés.

¡Déjeme, déjeme! ¡Mi niña!

¿Dónde está? ¿Dónde está? ¡Mi niña!

-¡Consuelo! -¡Mi niña!

-Llévatelo, llévatelo.

¡Mi niña!

¡Mi niña!

"¡Mi niña!".

¡No! -¿Qué haces aquí?

-¡Mi niña! -¡A la habitación!

A la mujer no... Es que no me fijé muy bien, no...

Pero él,

él se me quedó grabado.

Hasta que, una tarde, estaba...

aquí, en otra planta, limpiando.

Son ellos.

Son el matrimonio.

Y ella,

la niña, es mi niña.

Es mi niña, estoy segura.

Yo podía haber sido una buena madre,

pero ellos decidieron que no valía para serlo.

¿Conoce más casos como el suyo, Consuelo?

Sí, hay más.

Una chica valenciana que trabajaba conmigo en Barajas

limpiando el año pasado me dijo que en su pueblo

hay varios chicos que fueron traídos desde la misma clínica de Madrid.

Les llaman "los niños del San Ramón".

Y recuerda el nombre de ese pueblo.

Catarroja. Catarroja.

¿Le parece bien que siga esta pista? Haga lo que crea conveniente.

Quiero decir,

en el caso de que encuentre a su hija,

de que pueda demostrar que es ella,

¿usted estaría dispuesta a conocerla, a hablar con ella?

No lo sé.

Pienso en Estrella cada día.

Cada día me levanto preguntándome si está viva

y si yo algún día tendré la oportunidad de decirle quién soy.

Pero luego...

Pero, luego, me digo:

"¿Cómo me voy a comparar yo con esta familia?".

Yo no le puedo dar lo que le dan.

¿Cómo me presento yo en su vida

y le doy la vuelta a todo?

No lo sé.

(GRITANDO) "¿Por qué? ¿Por qué?"

¡No soy un animal! ¡No soy un animal!

¡No soy lo que ellos creen!

¡No soy un animal!

(SOLLOZA)

-Siguiente. ¿A quién le toca?

-Yo es que tenía una escena con Laia,

pero parece ser que se ha tenido que ir a un funeral.

A la India, creo.

-Pues improvisa.

-¿El qué? -Olvídate de la escena

y haz una improvisación.

-Pero ¿sobre qué?

-Sobre el guantazo que le has pegado a tu compañera

hace un rato, por ejemplo.

-No suelo ser una persona violenta. -Ya.

Pero pierdes el control.

-Bueno, pierdo la paciencia,

que aguanto, aguanto hasta que ya no puedo más.

Es que no creo que pueda, de verdad. No tengo el día y no...

Tampoco estoy en mi mejor momento.

-¿Quieres decir que estás enfadada?

-Sí. -Y cagada de miedo.

-Supongo que sí.

-Bien. Ivo, le puedes dejar los guantes, ¿por favor?

-Sí. -Póntelos.

El saco es tu miedo, ¿vale?

Visualízalo. Adelante.

-Me pregunto si hay gente que ha nacido para ser infeliz.

Y yo soy una de ellas.

(INÉS SUSPIRA)

Me pregunto qué hago mal.

¿Por qué siempre acabo dando más de lo que recibo?

Los putos años, la soledad,

la mía. Desde el principio sabes que no va a funcionar,

pero dices: "¡No, esta vez sí, esta vez va a ser distinto!". ¡Y no!

¡Traición!

¡Soy un imán para la traición!

Lo que todavía no entiendo es cómo puedo ser

tan tonta y tan ingenua.

Mi familia,

mi familia, ¡mi familia!

¡Ir con el fracaso a casa otra vez!

Sus miradas no necesito imaginarlas,

¡las llevo encima!

Y Oriol...

(Puñetazos)

Mi hijo.

Solo de pensar que puede no ser feliz por mi culpa...

Me tiraría al tren como Ana Karenina.

(Puñetazos)

Dar pena, ¿no? Doy pena.

¿Cómo no voy a dar pena?

Si soy una persona que se columpia en el error,

que se autodestruye, ¡que siempre escoge el camino equivocado!

Sale el sol una mañana.

Estoy sola, sin café, sin nadie

que me diga que merece la pena

salir ahí fuera.

Mi profesión, este trabajo de mierda,

esta vocación de mierda, ¡este curso de mierda!

¡Este narcisismo de mierda y este revolcarse

en la mierda del dolor!

(INÉS GRITA)

¡Ya!

Me voy.

Mañana grabo a primera hora y tengo que lavarme la cabeza.

(Puerta)

Jo, este secador vuelve a hacer el tonto.

Mamá. 4.000.

Lo llevaste a arreglar hace dos días y es que sigue roto.

Pues compraré otro. ¿Qué haces?

Contando el dinero que he sacado del banco.

(Timbre)

Ve a abrir, que será tu padre. ¿Ese dinero para qué es?

(Timbre)

Para hacerle un favor a una persona. Abre.

¿Qué persona? Hija, ve a abrir.

¡Ah!

Hola.

¿Está tu madre?

Sí.

Ya me ha dicho que...

Sí, es que es exactamente lo que necesito y...

Bueno, a ver.

Si te molesta, yo...

No, no.

Lo que pasa es que necesito tomar unas medidas

para ver si me entra una estantería.

¡Antonio!

¡No, no es papá! Es...

mi profesor.

¡Ah! Pues dale las llaves del piso de enfrente.

Están donde guardamos todas las llaves.

Aquí tienes.

Gracias. Y también esto, que es tuyo.

¡Anda! Creí que lo había perdido.

Es que se te cayó al salir del instituto.

Sí, hace unos días. ¿Y te ha dado tiempo a leerlo?

Sí. ¿Y?

Bueno, no sé, me ha parecido interesante.

¿Interesante? Ajá.

¿Solo vas a decir eso? No sé, ¿lo has entendido?

¿Esto qué es, un examen o qué?

El libro no es fácil. Oye, no eres mi profesor aquí.

Soy tu profesor en todas partes, Alcántara.

(Telefonillo)

¿Sí? María, hija,

¿tú no querías trabajar?

Sí, sí, ¿por qué?

Ya tienes trabajo para el fin de semana.

¿Qué trabajo?

Vas a venir conmigo al estand de Fitur.

A repartir folletos y a hacer que la gente nos visite.

Y tu amiga África, si quiere, que venga también a trabajar.

Otra cosa, vais a tener que hacerlo muy bien, hija,

porque voy a pagaros.

¿Ah, sí? ¿Y cuánto?

"Bueno, eso ya veremos".

5.000 pesetas.

Ya veremos.

Oye, y los uniformes, ¿qué?

¿Qué uniformes?

Tendremos que ir vestidas de algo, ¿no?

Eso háblalo con tu madre. Y, por favor,

dile que se asome, que tengo que decirle una cosa.

Vale, vale.

Vale.

Con esto llevamos 1.500 folletos. Joder, me parecen pocos, Cuco.

Voy a ver si hay más ahora.

Teníamos que haberle dicho al de la imprenta que nos hiciera

del tirón 3.000 o 4.000. Bueno, mira cómo ha quedado.

¿Qué te parece? Joder, qué bonito.

Un díptico satinado. ¿Un qué?

Un díptico. Además, satinadito, esto es...

-Antonio. Dime.

He hablado con Josete y me ha dicho que ningún problema.

Bueno. Estará sobre las 21:00 más o menos

con los bafles y el televisor.

¿Le has dicho lo del vídeo corporativo?

Sí, a ver, me ha dicho que con tan poco tiempo

no va a poder hacer ni el grafismo

ni los efectos. No le va a quedar bien.

Pero ¿qué quiere hacer Josete ahora? ¿"El Cid Campeador"?

Quiero que me haga un plano normal

como ese que me gusta mucho y decir: "Esto es Viajes Milano.

Busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo". ¿Entiendes?

Los bocadillos. -Ah, mira.

Voy a por la furgoneta y la pintura. Escúchame, Ramón, por Dios.

Llévate taladro, y martillo, que tenemos que hacer una algarabía.

Lo tengo todo controlado.

-Antonio. ¿Qué pasa?

Que no hay disfraces de Curro. Lo he buscado por todas partes.

Lo más parecido que me han ofrecido es Espinete.

A Espinete no podemos llevarlo a la feria.

Ya te decía yo que no te preocuparas,

eso vendrá más tarde. ¿Qué quieres?

Bájame la cazadora para ir a Fitur.

Hola. ¿Puedes subir un momento?

No, ahora mismo no puedo. Tengo mucho lío.

Voy a estar en el estand hasta las 22:00.

Te tengo que contar una cosa. ¿Tiene que ser ahora?

Tengo a todo el barrio movilizado.

Me tienes que acompañar a un sitio. ¿Adónde?

Es que... esta noche, que es muy importante.

Esta noche no puedo, Merche, no llego. ¡Estoy en el estand!

¡Sube y te lo cuento! No aquí.

¿Qué pasa? ¿Me lo vas a hacer contar

delante de todo el mundo? Paquita. ¿Qué?

Pues eso. No sé lo que es, pero tiene un problema.

Joder, Paquita es un problema en sí misma, Merche.

De verdad. Baja, baja, por favor.

Y bájame la cazadora.

Es que...

Ay, por Dios.

Oye, mamá. ¿Qué?

¿Tú como lo ves? ¿Azafata tipo azafata de avión

o como más informal?

No sé de qué me estás hablando, María.

De los uniformes para Fitur.

¿Qué uniformes?

África, ¿quieres ganarte 5.000 cucas este fin de semana?

Vámonos. Venga.

Hola, Cuco. Hola.

¿Y tu hija, qué?

¿Qué pasa con mi hija?

¿La vas a poner a trabajar de azafata?

Mejor que trabaje de azafata con su padre

que poniendo copas en un bar, ¿no? Ya.

Podías haberme consultado por lo menos.

¡Que le va a venir muy bien!

Así va a apreciar lo que vale la vida.

Ya, y que le pase lo que a Carlos,

que probó el dinero y dejó de estudiar.

Qué pesadilla con Carlos todos los días.

¡A Carlos no le gustaba estudiar!

Carlos tenía demasiada prisa en demostrarte lo que valía.

Merche, que María quiere trabajar. No me des la turra, por Dios.

A lo mejor, después de dos días y diez horas diarias

en el estand se arrepiente. De momento quiere trabajar.

Y tú haces y deshaces como te viene en gana.

Mira qué cara de tonta se me está quedando.

Una cara preciosa, ¿qué dices? Vete a paseo, anda.

Si me hicieras manzanilla más a menudo,

no tendríamos estos problemas. Te lo llevo diciendo yo

desde que rompí a tomar manzanilla, coño. Parecéis Pimpinela los dos.

Es mucho más gordo de lo que yo pensaba.

En este país hay miles de personas

que no tienen ni puta idea de quiénes son

y otras miles que no saben qué ha pasado con sus hijos.

Tú imagínate que eso nos pasa a nosotros,

que tú das a luz y que nos dicen que tu hijo ha muerto.

Y, en lugar de eso, se ponen... ¿Qué haces? ¡Eh!

No puedes cargar. Déjame eso, que lo llevo yo.

Toni, estoy embarazada, no soy inválida.

Imagínate que te dicen que ha muerto

y se lo están vendiendo a una pareja que no puede tener hijos

por un millón de pesetas.

¡Hay gente que está pagando esos niños a plazos!

Eso es horrible. Es una mafia.

Es una mafia absoluta: hay médicos, notarios, abogados, las monjas...

¡Las monjas!

Cariño, lo he estado pensando mucho y...

quiero que nuestro hijo nazca en Londres.

Toni. Tu familia está en Londres.

Podemos buscar un buen hospital, nace tranquilamente y ya está.

No seas paranoico. ¡Que no soy paranoico!

Hay muchos casos, ¡muchos !

Yo tengo muchas amigas que han tenido hijos aquí y no ha pasado nada.

Además, no damos el perfil: estamos casados, tenemos dinero.

Formamos parte del 10 % de privilegiados del mundo.

¿Lo vas a solucionar con los algoritmos?

Los números nos ayudan a comprender la realidad.

¡Es real! Me pienso encargar de que todo el mundo que no sepa

que es real, se entere. Claro, yo quiero que lo hagas.

¿Sabes? Mañana me pienso coger el tren,

me voy a plantar en Sevilla y voy a seguir esa pista, ¡ya está!

Te pones muy guapo cuando estás así.

¿Sabes que es mi fantasía de cuando era pequeña?

Quería tener dos novios.

¿En serio querías tener dos novios cuando eras pequeña?

Uno Superman y el otro Clark Kent.

Pues estabas un poco equivocada, porque es la misma persona.

¿Qué haces? ¡Te estoy haciendo esto para que no comas esa mierda!

Me lo ha pedido el bebé.

(Suspiros)

Hola.

-Osho ha muerto.

-Ya, ya me he enterado.

¿Y Marcos? -Está medio malo.

Lo he oído vomitar.

-Vaya.

-Mira.

Laia ha estado aquí. -¿Y la has visto?

Bueno.

¿Qué?

¿Te duele? -No, no, ya está.

-No, no está.

-Sí, Inés, ya se ha ido.

-Marcos.

-¿En serio tenemos que hablar de esto?

-¿Vamos a hacer como que no ha pasado nada?

-¿Y si lo intentamos por lo menos?

-No funcionaría.

-Que yo no sabía que podía ser una mala persona.

-Para que tú seas una mala persona tendrías que volver a nacer.

-Te he engañado, te he mentido,

lo que has hecho por mí lo he tirado a la basura.

-No sirve de nada que te machaques.

-¿Y si empezamos de nuevo?

(INÉS SUSPIRA)

Te lo voy a poner muy fácil. -No.

No me lo pones fácil. De hecho, me lo estás poniendo muy difícil.

-Lo sé, pero te gusta y la deseas.

No me tienes que pedir perdón por eso.

-Lo sabes todo, ¿no?

-No, pero es la ventaja que tiene ser mayor que tú.

He sido tú, he sido ella.

-¿Crees que te mereces que te haga esto?

-Creo que todo el mundo merece ser feliz.

-Y a partir de ahora ya no podemos serlo, ¿no?

-Tienes que vivirlo.

Lo has empezado y tienes que seguir. -No, no.

Si no fuera por ti, yo todavía estaría en ese manicomio encerrado.

-Yo también estaba mal cuando te conocí.

-Te voy a perder.

-No. -Es que ya te he perdido.

-Voy a estar siempre.

# Es por ti que veo ríos

# donde solo hay asfalto.

# Es por ti que hay océanos

# donde solo había charcos.

# Es por ti que soy un duende

# cómplice del viento

# que se escapa de madrugada

# para colarse por tu ventana. #

(VOZ EN OFF CARLOS) "Es el tiempo del miedo.

Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo,

los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo".

# Es por ti que no hay cadenas

# si sigo el ritmo de tus caderas. #

(VOZ EN OFF CARLOS) "Quien no tiene miedo al hambre

tiene miedo a la comida".

# Es por ti que rozo la locura # cuando navego por tu cintura.

# Es por ti que soy un duende

# cómplice del viento

# que se escapa de madrugada... #

(VOZ EN OFF CARLOS) "Los automovilistas

tienen miedo de caminar

y los peatones tienen miedo de ser atropellados.

Los civiles tienen miedo a los militares,

los militares tiene miedo a la falta de armas,

las armas tienen miedo a la falta de guerras".

# Y decirte:

# "Tus labios son de seda,

# tus dientes # del color de la luna llena,

# tu risa la sangre...". #

Toma.

-¿Seguro que es este cable? -Hombre, claro.

-Vamos a probar. -¡Espera, espera!

¿Lo has conectado a la toma de tierra?

-¿Qué toma de tierra, si esto es corriente alterna?

-¿Cómo? Esto es continua.

-Es un sistema trifásico de toda la vida.

-Pero ¿qué es eso? -Bueno, vale. ¿Le doy o no le doy?

-Venga.

-Venga, que sea lo que Dios quiera. A tomar por culo.

¡Me cago en la puta!

(Música electrónica)

Madre mía, ¿este es nuestro barrio?

Esta es la versión del barrio de los jóvenes,

los que tienen la edad de tu hija.

No me asustes. No te quiero asustar, pero es así.

Pues vaya.

¿Hemos llegado a la hora?

Sí, faltan cinco minutos para las 22:00.

Venga, vamos a salir. ¡No, no!

Mercedes, mira, es mucho mejor que tú te quedes aquí, escondida.

Porque conociendo a Paquita, si te ve, lo mismo sale corriendo.

Ya.

¿En qué andará?

Seguro que es menos grave de lo que pensamos.

(SUSPIRA) Bueno.

Yo es que tengo mala conciencia con ella, tengo la sensación

de haberla abandonado mucho. No es una cría, Mercedes.

Ya. Me da rabia darle la razón a Antonio,

pero ese chico es un jeta.

Se está aprovechando de su dinero, vamos.

Conociendo a Paquita, que es de la virgen del puño,

cuesta mucho trabajo creerlo.

¿Y cómo lo hacemos?

Cuando llegue, tú te quedas aquí. Ajá.

Que no te vea. No.

Yo hablo con ella e intento acercarla al coche.

Entonces, no le va a quedar más remedio que darte explicaciones.

¿Tú crees que vamos a llegar a tiempo a Fitur?

Porque hemos quedado con Casandra y con Clara.

Que sí, va a dar tiempo a todo.

¿Quieres una magdalena? ¿Magdalena? No.

Además, quiero llevarle la chaqueta a Antonio,

que al final se va a constipar.

¡Paquita! ¡Que está aquí! ¿Dónde?

Agáchate, que no te vea.

Calla ahí, no te muevas. Que no me ha visto.

¡Paquita!

Estoy aquí.

Paquita, ¿dónde vas?

Que te he traído eso.

-Te dije que viniera tu hijo.

-No seas absurda, ¿eh? Hablemos.

-Hablaré lo que tenga que hablar

cuando arregle lo que tengo que arreglar.

Pero ahora no puedo. -No, no.

¡Hablemos! ¿Qué daño te puede hacer que hablemos?

-Te dije que no quería hablar.

-¿Y el dinero?

-Dámelo.

-Lo tengo en el coche.

Vamos.

¡Paquita!

¡Paquita, no te vayas!

¡Paquita! ¡Paquita!

-¿Qué haces, coño? ¿Dónde vas? ¡Eh, vosotras!

-¡Aparta! -De aparta nada.

Vuestra amiga me ha roto la bebida. -Que te quites de en medio.

-¡No hasta que me deis los 40 duros que vale la botella!

¡Por favor! De favor nada, ¡40 duros!

-Como no te quites te doy una patada.

-¿Una patada de qué? ¿Me rompe la bebida y se me pone así?

-¡No te he roto nada, pero te voy a romper la cara!

-¡Qué fiera la tía! -¡Eh, eh!

-¿Qué queréis? -Que dejes en paz a las señoras.

-Porque tú lo digas, ¿no?

-Porque lo dicen los que están aquí detrás.

-Siete contra cuatro. Lo llevas crudo, chaval.

-¿Han venido en coche? Sí.

Les acompañamos. Oye, qué suerte haberos encontrado.

Es viernes, señora. La gente bebe y pierde la cabeza.

Desde luego. ¿Qué ha pasado con el piso?

Lo siento. Sí, lo he alquilado. Vaya por Dios.

Bueno. Pero muchas gracias, ¿eh?

Adiós. Hasta luego.

-Buenas noches.

Lo siento, me he precipitado. Ya lo sé.

Me cago en la puta con la inutilidad.

¡Menuda la que has liado! ¿La que he liado yo?

¡Sí, tú! Ah, ¿yo tengo ahora la culpa de esto?

¿Quién sino? Vale, Antonio, que sí.

Ya te he entendido, siempre tienes que tener tú la razón.

No, siempre no. Siempre, Antonio. ¡Siempre!

Y este negocio es de los dos.

Tengo el mismo derecho a opinar que tú.

¿A qué viene esto ahora?

Mi opinión te importa una mierda.

-Venga, que estamos cansados, joder.

Vamos al tajo y nos vamos cuanto antes.

-Esto es un disparate. Es un dinero tirado a la basura.

¡Tú no tienes ambición, Cuco! Métetelo en la cabeza.

¡Y tú no tienes medida de las cosas!

Tengo una medida perfectamente. Tú eres un hombre pequeñito

con ideas pequeñitas para proyectos muy pequeñitos.

¿Tú eres el gran machote?

Tenía que haberme dado cuenta el primer día.

¿De qué? Desde el primer día que te conocí

en ese chamizo de Londres metido. ¿Qué?

¡Que no puedo hacer un equipo contigo!

¿Un equipo? Entérate.

Vamos, ¡no me jodas un equipo!

¡Que me dejo los cojones echando kilómetros en el autocar!

Me paso 10 horas diarias en la agencia, no te jode.

¿Y yo, qué? Tú te pasas cuando te da la gana.

Porque estoy con los clientes, alma de cántaro, joder.

¿O te crees tú que andar todo el día fuera,

para arriba y para abajo, engordando este negocio,

eso no es trabajar?

Las cosas claritas: tú de cansancio no te vas a morir.

Me cago en la leche, ¿qué me estás queriendo decir tú, cabrón?

¿Que soy un vago? Un vago no.

¿O peor, un caradura?

Antonio, déjalo ya, hombre.

¡No me da la gana! ¡Y menos con él!

Estaba deprimido, quería tirarse de un puente cuando lo encontré.

Lo he acogido yo, le he dado toda mi amistad,

toda mi confianza, coño. ¡Que tenemos un negocio común!

¡Si le he dado ganas hasta de follar!

¡Que hacía ocho años que no follaba! ¡Grítalo, que no lo ha oído nadie!

¡Claro que lo grito! ¡Lo que tenías ahí era una incógnita, coño!

Hola.

Oye, te has pasado un poco, ¿no?

Si se tiene que vender, se vende, ¿no?

Oye, abuela, ¿qué tal estamos? Parecéis azafatas de "Un, dos, tres".

Pero ¿a que mola?

¿Os han visto vuestros padres? -No, todavía no.

-Yo no creo que paséis la censura, fíjate.

¡Abuela! Tenemos que llamar la atención.

Tendréis que llamar la atención a los guardias

para que no se os echen encima.

(Claxon)

Ay, ya está aquí. ¡Venga, vamos!

Adiós, abuela.

¿Lleváis bragas?

Adiós, mamá. ¡Hasta luego!

¡Hola, nos vamos a Fitur!

-Hola. ¡Uy!

Perdón, disculpa.

Perdón, perdón.

¡Que hace frío! Si me voy a poner ya el abrigo.

¿Se puede? Sí, pasa.

Hola. Hola.

Justamente estaba hablando con este vecino, Ramón.

Encantado. -Mucho gusto.

Va a ayudar con la mudanza.

Pues... es que igual no va a hacer falta.

No. ¡Ah! ¿Y eso?

Es que no me cabe. La estantería, digo, que no entra.

Ya, bueno. Entonces, ¿qué hacemos?

Porque yo tengo preparado el contrato.

Ya, pero, de verdad, que va a ser mejor que no.

Pero ¿por qué?

Pues porque no.

Yo, de verdad, lo siento por todas las molestias.

Si hay algún problema, dígame cuál, que todo tiene solución.

Esto no tiene solución.

¿Seguro?

Soy biólogo. Sé lo que digo, no tiene solución.

Lo siento.

Últimamente, todo son misterios.

Lo dices por lo de Paquita, ¿no? Ya me ha contado Casandra.

Sí, eso tampoco me lo quito de la cabeza.

Entonces, nada, lo dejamos como está.

Pues sí, lo dejamos como está.

Mejor para ti. Así lo alquilas con muebles,

que es lo que querías. ¿Tienes más candidatos?

Pues...

Tengo dos pistas buenísimas. La primera es en Sevilla

y la segunda es en Valencia,

concretamente en un pueblo, Catarroja.

No va a ser fácil, pero creo que voy a tener un gran reportaje.

¿Para cuándo lo tendrías listo?

Hombre, Chema, esto hay que hacerlo bien. Mínimo, un mes.

Apárcalo de momento.

¿Cómo? Sí, estoy con el agua al cuello.

No tengo cerrado el programa del sábado.

Sí, pero es un tema importante, es muy grave.

Desde el bebé congelado

no se vuelto a hablar. Saquémoslo a la luz.

Digo que lo aparques de momento.

¿Cómo lo voy a aparcar de momento? He hablado con Consuelo...

Ayer decías que este tema te daba grima.

Ayer no conocía la magnitud de todo esto.

Hay muchísima gente implicada. Tú me lo dijiste:

la Iglesia, abogados, médicos... ¡Que sí, ya lo sé!

Es una movida del copón. ¡Soy yo quien te dio el tema!

Te recuerdo que es Televisión Española.

Hay que contrastar las fuentes,

no podemos tirarnos a la piscina

de cualquier manera. ¿Te estás rajando?

Que no, hombre. Digo que lo pongas en "stand-by",

no que eches tierra encima.

Llegaré al fondo. Nadie te lo impide.

Eso espero.

No empieces a ver fantasmas donde no los hay.

Siempre hay fantasmas, lo sabes.

No empecemos. Suavecito, que acabas de llegar.

Este es tu nuevo encargo. Aquí tienes el dosier

y la famosa revistita.

¡Coño! Efectivamente.

Pero ¿lleva o no lleva?

Yo diría que no, pero qué quieres que te diga.

España entera está dividida.

¿Para qué me lo das? ¿Para que le compre unas bragas?

No, lo que quiero es que hagas una pieza

sobre el derecho a la intimidad.

Famoseo, paparazis...

Todo ese rollo. Eso gusta a la gente.

Y, además, tú te lo ventilas rápido.

Venga, hombre. Lúcete.

Hola, buenos días. Buenos días, Consuelo.

Estaba limpiando la mesa, colocándole las cositas,

que estaba un poquito sucio. Muchas gracias.

A mí me gustaría preguntarle, si no le molesta:

¿Ha averiguado algo ya?

Es que no he pegado ojo en toda la noche.

Verá, Consuelo, es...

Es muy probable que todo este asunto no vaya a ir tan rápido

como a mí me gustaría.

Le han callado la boca, ¿no?

No, no es eso, no.

Ya decía yo, con la Iglesia hemos topado.

Esto es un asunto muy grave, necesito contrastar mis fuentes.

Confíe en mí.

Después de lo que me hicieron, no puedo hacerlo.

Confíe en mí. Le aseguro que estoy con usted.

Tengo mucho que hacer.

Vale, pues el vídeo ya está. Falta conectar el audio.

¡Buah! Total, vaya desastre, por Dios.

Es que estamos en las chimbambas.

A ver.

Buenos días, información de viajes a Sevilla en autobús.

De Viajes Milano.

Papá. Hola.

¿Qué pasa, que no hay gente o qué? Sí, pero todavía es pronto.

Sí, pero están entrando.

¿Entrando? No va a venir nadie, verás.

Pero, bueno, ¿tú nos has visto? Mira, mira.

Que sí os he visto, hija. Casi preferiría que no.

Joder. Venga, anda, dame los folletos.

Venga.

Repartidlos con alegría. Así los vamos repartiendo.

Dame más. A ver si os vais a partir la crisma.

No. Papá.

Ya verás, dentro de una hora va a estar esto hasta la bandera.

Que sí, hija, no te preocupes. Esto está, Antonio.

A ver, venga, tíralo.

(TELEVISIÓN) "Y con los mejores autocares...".

Por Dios, qué feo. Sin foco y sin tiempo, Antonio.

(TELEVISIÓN) "...acercarse a Sevilla:

Madrid-Sevilla y Sevilla-Madrid".

No me gusta. Josete, quítalo.

Tengo que ecualizarlo.

¡Quita la imagen y quita todo, eso no vale para nada!

¿Qué, otra vez con la bronca?

No, Cuco. No estoy con la bronca, todo lo contrario.

Te voy a dar la razón. ¡Hombre, menos mal!

Llevamos aquí una hora y solo han pasado 23 personas,

que las he contado. La mayoría ha ido a mear.

A ti te interesa es el tío de la Expo, ¿no?

¡No vendrá! Si viene, se dará cuenta de que estamos en las chimbambas.

¿Ves que nos la han metido doblada?

¿"Nos" la han metido doblada? Me la han metido a mí.

Mira, yo cuando meto la pata lo reconozco, Cuco. Ya está.

Lo siento. Muy bien.

¿Qué llevas ahí?

Caramelos. ¿De dónde has sacado caramelos?

A ver, en el estand de La Rioja están dando llaveritos abrebotellas.

En el de Albacete, navajitas. No jodas.

En el de Galicia anuncian ostras y Ribeiro para 100 personas

a las 13:00, que hay bofetadas para coger un número.

Nos ha jodido. En España, lo gratis es lo que vende.

-En el de Andalucía están tocando sevillanas y el pajarraco

se ha puesto a bailar. ¿Qué pajarraco?

El pajarraco este.

¿Este? Sí.

No es un pajarraco,

es la mascota de la Expo y se llama Curro.

Que nadie te oiga.

Si quieres le llamo don Francisco.

Mejor don Francisco que "pajarraco", a ver si me entiendes.

A ver.

¿Qué pasa, regalan los caramelos por bolsas?

Joder. No, regalan no. Los he comprado yo.

¿De qué son? Café con leche.

Pues nada, uno de café con leche. Por lo menos...

¿Nos damos un abrazo?

¿Nos lo damos y a ver qué pasa?

Joder, a ver qué pasa.

Para. Te voy a decir una cosa.

Tienes que mandarme más a menudo a la mierda, ¿entiendes?

Cuando veas que me pongo como un verraco,

me mandas a la mierda, que yo lo entiendo.

Te voy a tomar la palabra, vas a acabar oliendo.

(TELEVISIÓN) "Así me gusta, hombre, abrir 'Cajón de sastre'

con unos gritos increíbles y decir a todos:

'¡Buenos días!'.

(NIÑOS) '¡Buenos días!' -Con gallitos inclusive...".

(Timbre)

(TELEVISIÓN) "Da igual. Desde casa recibís el saludo...".

¿Quién será a estas horas?

(TELEVISIÓN) "Estamos aquí, en el estadio de Sanse,

para competir, caray, ¿para qué va a ser?".

¿Clara? Mercedes.

Mercedes, tenemos que ir, mujer.

Que es Fitur. Anda, pasa.

Ha llamado Santos y dice que Antonio está desesperado.

Mira, sarna con gusto no pica.

¿Qué quieres que te diga? Ya, es muy orgulloso

y no te lo va a pedir nunca... ¿Qué quieres, que me preocupe?

No me voy a preocupar. ¿Él se preocupa por mí?

Venga, Mercedes, por favor.

Tenemos que apoyarles. Al fin y al cabo,

el negocio también es nuestro. No, no te equivoques.

Mi negocio son los pisos y acabo de alquilar uno.

-¡Mercedes!

¿Qué? Hazle caso a Clara.

¿Por qué le tengo que hacer caso?

Porque Antonio funciona mejor contigo al lado que sin ti.

Vaya, hombre. ¿Y lo reconoce?

Sí, lo reconoce. Cuando le conviene.

Tú te tienes que bajar del burro también, que tú tienes lo tuyo.

Lo mío tiene nombre y se llama Antonio Alcántara.

Me cago en el traje de los cojones.

Ya no se puede mear, no se puede cagar, no se puede fumar.

Esta mierda no está pagada, macho.

Si es que no me la encuentro, voy a tener que...

Hola.

¿Y la niña? ¿Sabes algo de María?

(HERMINIA RÍE) Esa es otra.

Si vierais cómo van ella y la amiga.

-Monísimas, ¿cómo van a ir? -Sí.

¡Como gallinas sin cabeza!

¿Quiere un tofe? Es de los buenos, no se pega a los dientes.

¡Han venido ya! ¡Que ya han llegado!

¿Quién? Pues las autoridades.

Barrionuevo, el alcalde... Oye, ¿mi padre dónde está?

Está en el baño. Jo, ¿qué hacemos?

No sé. Voy a ver dónde vienen.

¿Espor ahí? Sí.

Hay que atraer a la gente hasta aquí, pero es que...

Ya. Está imposible esto.

¿Enseñamos las tetas?

-Qué buena idea. ¿Estáis locos o qué?

A ver, yo lo digo por hacerle un favor a tu padre.

Oye, ¿tú no te habrás traído un micro o algo así por casualidad?

Tengo algo parecido para grabar a tu padre, ¿por qué?

¿Qué haces tú aquí?

Dame un pitillo, anda.

Toma.

No le digas nada a mi madre. Me han echado del curro,

no quiero que se entere.

No te preocupes, no voy a decir nada.

A cambio, hazme un favor. No te columpies, no hago favores.

Yo no me columpio, te lo voy a pagar.

Barrionuevo y toda la parentela ya están aquí.

¿Ya están aquí? Coño, ¿y este?

Ya lo ves.

¿No es el Fiera? Ahora es el Pájaro Loco.

Muy graciosos los dos.

¿Me haces el favor o no me haces el favor?

¡Me tengo que hacer una foto con esa gente!

Hazte la foto y los traes a mi estand. Ese es el favor.

¿Dónde está tu estand? El primero nada más salir.

Cinco talegos y te los llevo.

¿Me vas a cobrar 5.000 cucas? Aquí nada es gratis.

Venga, tráetelos, por Dios. Tráetelos, que los necesito mucho.

Ahora te los llevo.

Joder, macho, lo que te digo.

Vaya amistades te echas tú también. A ver si no le parte la cabeza

a Barrionuevo. Es capaz.

¿Sí, sí?

(Pitido)

Sube más el volumen. Probando, sí. Uno dos.

Hija. Sí.

¿Eso es un uniforme de azafata? ¡Vais enseñando todo!

Sí, mira.

¿Cómo se te ocurre dejarle ir así?

Yo a la niña no le he dicho nada. Ha sido una idea suya.

¿Cuando habláis de niña os referís a mí?

¡Claro que nos referimos a ti! Ah, vale.

¿Qué habéis traído? Vinito, para que venga la gente.

-Así promocionamos la marca.

-Hay más botellas y vasos en la furgoneta. Acompáñame, Santos.

-Te acompaño, venga.

Muchas gracias por venir.

No, ya ves tú.

Que te lo digo de corazón. (RÍE)

Deja a tu corazón en paz, que ya está bien.

En serio, Merche. Has venido tú y ha salido el sol.

Va a ir perfecto, ya verás.

Tus hijos van a venir por la tarde,

puedes anunciar que van a firmar autógrafos.

¿Van a firmar autógrafos mis hijos?

No, si, al final, voy a tener que llorar y todo.

He alquilado el piso a los estudiantes.

Son muy buenos chicos, no quiero un pero.

Ni un pero, Merche. Hoy no pongo ni un pero.

Me parece todo perfecto.

Papá, mamá, ¿qué tal si canto?

¿Vosotros creéis que pega o va a quedar así, ridículo?

¿Tú qué crees?

¿Importa lo que yo diga?

¡Pues claro que importa!

¿No dices nada? Pruébalo, hija.

¿Sí? Vale. Venga.

¿Estás utilizando a tu hija?

No, no. La estoy incorporando al negocio, Merche.

¿Tú tienes medida, Antonio? No, contigo no tengo medida.

Gracias por venir.

Ese es Curro. Muy bien.

A ver.

(Música)

Viene el ministro, ¡viene el ministro!

¡Bravo!

¿Cómo está? Señor ministro, soy Antonio Alcántara,

el dueño de la agencia.

Este es Santos, mi socio.

(NERVIOSA) # Tú juegas a quererme,

# yo juego # a que te creas que te quiero.

# Buscando una coartada,

# me das una pasión # que yo no espero.

# Y no me importa nada.

# Tú juegas a engañarme,

# yo juego a que te creas # que te creo.

# Escucho tus bobadas

# acerca del amor y del deseo.

# Y no me importa nada, nada

# que rías o que sueñes,

# que digas o que hagas.

# Y no me importa nada

# por mucho que me empeñe,

# estoy jugando # y no me importa nada... #

(VOZ EN OFF CARLOS) "Es el tiempo del miedo.

Miedo a la puerta sin cerradura, al tiempo sin relojes,

miedo a la noche sin pastillas para dormir

y miedo a la mañana sin pastillas para despertar.

Miedo a lo que fue,

miedo a lo que será,

miedo a la soledad y miedo a la multitud.

Miedo de morir,

miedo de vivir. Para mi madre, miedo de romper en pedazos

la imagen de su único amor,

Antonio Alcántara".

# Tú juegas a tenerme,

# yo juego a que te creas # que me tienes.

# Serena y confiada,

# invento las palabras # que te hieren.

# Y no me importa nada.

# Tú juegas a olvidarme,

# yo juego a que tú creas # que me importa.

# Conozco la jugada,

# sé manejarme # en las distancias cortas.

# Y no me importa nada, nada

# que rías o que sueñes,

# que digas o que hagas.

# Y no me importa nada

# por mucho que me empeñe,

# que digas o que hagas.

# Y no me importa nada

# que subes o que bajes,

# que entres o que salgas.

# Y no me importa nada. #

Cuéntame cómo pasó - T 20 - Capítulo 353: "Miedo al miedo"

25 abr 2019

Enero de 1990. Se celebra Fitur, el gran escaparate del turismo en nuestro país, y Antonio se empeña en conseguir stand para que Viajes Milano esté presente. A pesar de que llega tarde para la feria, Antonio remueve cielo y tierra para lograr su objetivo, movilizando a todo el barrio para conseguirlo. Mercedes no puede con tanto entusiasmo y energía de Antonio, y prefiere mantenerse al margen. Su principal objetivo es encontrar un buen inquilino para el piso de enfrente.

Toni, por su parte, comienza una investigación sobre un tema de niños robados. El hijo de los Alcántara está sensible con la llegada del nuevo bebé y se involucrará de lleno en el tema. Mientras, Inés sospecha que entre Marcos y Laia hay algo, pero no encuentra el valor suficiente como afrontar la situación. Su hijo Oriol, siempre tan maduro, le anima a dar el paso.

ver más sobre "Cuéntame cómo pasó - T 20 - Capítulo 353: "Miedo al miedo" " ver menos sobre "Cuéntame cómo pasó - T 20 - Capítulo 353: "Miedo al miedo" "
Programas completos (363)
Clips

Los últimos 2.627 programas de Cuéntame cómo pasó

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. Antonio Jiménez Girón

    Cuando logras vencer el reto de los miedos arribas con alegría a la certeza de haberlos superado. ¡Felicidades! Estupenda serie que retrata con fidelidad la vida de una familia española o mexicana o de otros lugares del mundo. Magníficos, queribles e inolvidables actores. Saludos desde México. Antonio Jiménez Girón. Chiapas, México

    06 sep 2019
  2. momachera

    Ojalá no se acabe nunca.....Es la mejor serie realizada en España desde que se inventó la televisión...¡¡con diferencia!! Una pregunta, ¿se ha traducido ya a otros idiomas y emitido en otros paises? Si es asi imagino que no le faltará exito tampoco...¡¡ENHORABUENA POR TAN BUEN TRABAJO Y POR MUCHAS TEMPORADAS MÁS!! ¡Salud y suerte!

    01 jun 2019
  3. Luis Berni

    Después de una semana sin verlos, aquí estoy disfrutando como siempre. Alguna vez supe lo del robo de bebés en España e incluso ví una ficción sobre ello pero de otra cadena: "Niños robados". Volvió Paquita: ¿qué le pasará? Y siempre pasa algo con la familia: que el stand de la exposición (ese uniforme de María; ya que la nombro, mejor que no tenga de vecino a su profesor), Inés y su ruptura junto con su descargo, etc. Gracias por todo y hasta la próxima.

    30 abr 2019
  4. Norca

    Por qué no puedo ver Cuéntame si es por la App de Rtev.es?

    30 abr 2019
  5. Pablo

    Gracias a ustedes

    29 abr 2019
  6. Pablo

    Excelente serie no me pierdo ningún capitulo. Desde La 1 temporada empese a ver cuando estaba residiendo en España y ahora que vivo en mi país Ecuador lo sigo viendo

    29 abr 2019
  7. Rosapdm

    Geniales siempre. Estupendos actores y actrices. Desde T1. Gracias y seguid alimentando mis recuerdos. Un beso.

    26 abr 2019
  8. Ernesto Arróniz Gálvez

    Magnífico capítulo. Imanol Arias sublime disfrutando de su papel casi tanto como cuando estaba con Pepe Sancho Don Pablo.

    26 abr 2019