Rosario y Manolo tienen 5 hijos y los dos trabajan fuera de casa. Se casaron muy jóvenes. Rosario tenía 24 años y acababa de terminar la carrera. Se quedó embarazada enseguida de su primer hijo y en ese momento ambos decidieron que la mejor fórmula era que ella se quedara en casa.
Al principio todo iba sobre ruedas. Rosario y Manolo estaban conformes con esta situación pero pronto comenzaron a cambiar las cosas. Su relación derivó en una dictadura del hogar por parte de Rosario. Manolo por su lado se dejó llevar por la comodidad y por la capacidad de decisión y organización de su mujer. No hubo una negociación. Simplemente se adoptaron dos roles que según Manolo, les iban bien.