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Conversatorios en Casa de América - Bisila Bokoko - ver ahora
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Hola, ¿qué tal?

Nuestra protagonista de hoy pensó:

"O te aíslas por ser diferente o decides destacar por ello".

Mujer, negra, emprendedora, europea, africana, americana...

Bienvenidos a los Conversatorios en Casa de América.

Podría ser la imagen de la diversidad.

Bisila Bokoko, ¿qué tal, cómo estás?

Genial, encantada de estar aquí con vosotros.

Gracias a ti.

Empresaria, oradora,

activista en programas para empoderar a las mujeres.

Eres todoterreno, ¿cómo te defines?

Me gusta definirme como un híbrido cultural

y una mujer del Renacimiento.

En aquella época,

las mujeres no podían hacer tantas cosas y ahora sí.

Entonces, esta diversidad,

no solo mi diversidad como persona y cultural,

también la llevo a la diversidad profesional.

Leonardo da Vinci estaría encantado.

Hubiéramos sido muy buenos amigos.

Nacida en España, africana de origen por tus padres,

americana de adopción.

Es también imagen perfecta de la multiculturalidad.

La verdad que eso me ha dado una riqueza increíble,

el haber nacido en España es algo de lo que estoy muy agradecida,

mis padres han hecho mucho esfuerzo

para que no pierda esa parte de raíces africanas

y cuando he ido creciendo, las he ido buscando.

Y el haberme criado profesionalmente en Estados Unidos,

en una ciudad como Nueva York, que es la capital de la diversidad,

creo que ha tenido mucho impacto en la persona que soy hoy.

Estás considerada una de las mujeres españolas

más influyentes en el mundo de los negocios americanos.

De hecho, fuiste durante siete años directora ejecutiva

de la Cámara de Comercio España-Estados Unidos.

¿Cuál es el futuro de España en Estados Unidos?

Si queremos, puede ser maravilloso porque Estados Unidos

tiene una relación de mucho respeto

y de mucha amabilidad con España,

no es uno de los países claves a nivel político o nivel económico,

pero sí que es uno de los países

que ellos consideran de los más amigables.

Y creo que todavía nos ha faltado bastante trabajo

que hacer para ganarnos un campo

en el mundo de los negocios en Estados Unidos,

nos queda bastante camino por recorrer.

Creo que la clave también sería haber exportado más nuestra cultura

porque los americanos, realmente, aman nuestra cultura.

Mis experiencias, siempre que he venido aquí

con empresarios americanos han sido maravillosas,

se han quedado muy sorprendidos,

no hemos llevado lo suficiente España a Estados Unidos

como para que ellos tengan más conocimiento

de qué somos capaces de hacer y quiénes somos.

Entonces nos espera un futuro muy prometedor si queremos.

Si queremos.

Hablas del camino que queda por recorrer,

¿cuál hemos recorrido?

Por ahora,

he tenido la gran suerte de que he vivido la época dorada,

quizás de los empresarios españoles llegando a Estados Unidos

que fue desde el año 2004, a finales, hasta el 2009.

He visto las grandes empresas españolas yendo allí.

Ejemplos, cuando el banco Santander compra Sovereign Bank.

Cuando Agatha Ruiz de la Prada o Custo Barcelona

montan tienda en Estados Unidos.

Iberdrola compra Energy East

y se convierte en una de las empresas punteras

en energías renovables.

He visto cómo en cada uno de los sectores

íbamos haciéndonos sitios en el mercado

y esa época la viví de una manera muy dulce.

Cuando dirigía la Cámara y era un poco los oídos

y dos ojos de estas empresas que venían

y ese es el camino que se ha recorrido

y lo hemos hecho muy bien ese camino que se ha recorrido.

Creo que está muy bien hecho.

Ahora nos falta un poco más, ese sprint final.

¿Ayuda el español?

Totalmente.

Soy clara defensora del español.

Creo además que teniendo en cuenta

que de todo lo que se llaman ya minorías,

que es un término que del todo no me gusta

pero define toda la parte latina de Estados Unidos,

es algo que todavía no ha habido una comunión

entre la parte de España y la parte latina de Estados Unidos,

y creo que también empujaría y ayudaría mucho

el que utilizáramos el español.

Es el segundo idioma y creo que esto va a crecer más.

Dicen los datos que va creciendo, con lo cual,

¿cuál puede ser el futuro de nuestra lengua

en Estados Unidos?

Yo creo que vamos a acabar siendo un país bilingüe,

si los números siguen siendo los que son

y la población hispana sigue creciendo

con toda la influencia de la cultura hispana,

en los colegios ya empieza a promoverse mucho más.

En los programas está muchísimo más inculcada la literatura hispana.

Creo que va a haber un futuro muy prometedor para la lengua

y la cultura, porque la lengua y la cultura van muy unidas.

Desde hace siete años,

lideras una agencia global de desarrollo de negocios

con sede en Nueva York.

La firma asesora empresas españolas en los campos de moda,

estilo de vida, arte, cultura...

Siete años,

¿de qué te has dado cuenta en todo este tiempo?

Me he dado cuenta de muchísimas cosas,

primero de todos los errores que he cometido al principio

cuando una intenta abordar estos mercados,

Estados Unidos tiene cinco mercados dentro de Estados Unidos

y una de las cuestiones de las que más me he dado cuenta

es que cada uno de esos mercados han de abordarse de forma diferente

y cada estrategia para una empresa es diferente.

No es lo mismo entrar en el Mid West,

Chicago, Michigan,

todo ese mercado que es muy diferente

a lo que sería el mercado de Florida.

Entonces, sí que es verdad que tenemos que ir adaptándonos

a cada una de las características de cada uno de los submercados

que hay dentro de Estados Unidos.

Y también, no podemos pensar en la cultura del pelotazo.

Eso de pensar que vienes con un producto

y vas a vender 18 contenedores al mes

y que vas a hacerte millonario de un día a otro no funciona.

Es un mercado que requiere de una estrategia muy bien pensada,

requiere de inversión, una muy importante al principio,

el marketing y el networking es clave fundamental

y son cosas en las que pinchamos los países europeos.

Ahí es donde en estos siete años me he dado cuenta también

de que es muy importante promover esto de hacer networking,

con los contactos que tú tengas, y, sobre todo,

el marketing y saberse vender muy bien

y utilizar todos los instrumentos para contar el mensaje,

el "storytelling".

Luego hablaremos del "storytelling",

se me acumulan las preguntas.

La primera, cinco mercados, ¿cuáles son?

A mí me gusta... Bueno, yo lo veo así,

luego, habrá otras personas que lo verán diferente,

pero yo lo veo como que está la Costa Este,

que es todo lo que es Boston, Nueva York...

Luego está la parte de Florida, luego tienes Texas,

y luego tienes lo que es el Mid West y luego California,

que es "another world".

Hollywood y todo esto.

Yo dividiría el mercado en estos diferentes

y son culturas muy diferentes, cada mercado demanda unas cuestiones

y tú te tienes que adaptar a lo que el mercado demanda.

Y muchas veces, cuando te viene un importador,

un distribuidor y te dice:

"Yo tengo exclusividad para todo el mercado".

No, no es así.

Yo creo que muchas veces los que nos venden esto

es muy difícil.

Tienes que ir adaptando a cada mercado

y tener a una persona de confianza en cada uno de esos submercados,

es mi experiencia.

¿Dónde entran más fácil los productos españoles?

¿En cuál de los cinco mercados?

Hay una diferencia.

Mucha gente piensa que por entrar por Florida,

Miami, por ejemplo, va a ser mucho más fácil,

pero eso no te ayuda para entrar en el mercado anglosajón

porque se te encasilla mucho en el mercado Latino-Sudamérica.

Creo que Nueva York, quizás, es de los mercados más difíciles

porque todo el mundo quiere entrar en Nueva York,

pero quizás, el más seguro.

Y la manera de entrar es tener planes

entre tres y cinco años.

Es decir:

"voy a estar tres o cinco años aquí, superconsistente,

con mucha persistencia y luego, al final, suena la flauta.

Hay que besar muchos sapos hasta que aparece un príncipe.

¿Con qué historia te quedas de todas las que has tenido

en empresas a las que has asesorado?

Una historia de una empresa española

que empiece de cero

y que haya conseguido trabajar en Estados Unidos.

La verdad es que he tenido muchísimas experiencias,

buenísimas, y bueno,

quizás me gustaría hablar de una que he vivido muy de cerca

que sería Agatha Ruiz de la Prada,

que es una persona muy luchadora

y desde el 2006 se planteó ir a este mercado,

la he visto montando la tienda desde cero

y ella siempre quería desfilar.

Pero como es una persona que hace las cosas

de una manera muy pausada y muy lógica,

tampoco quería ir así a la buena de Dios

y recuerdo uno de los momentos más dulces que he tenido,

cuando la he visto este último septiembre

haciendo un desfile en Google,

y viendo una empresa española que le ha costado tantos años,

porque cuando llega al mercado es en 2006, y al final,

después de un tiempo, que se le haya reconocido

y haya hecho un desfile invitada por Google,

pues eso, para mí tuvo una gran satisfacción

porque demuestra un camino.

Cómo empieza poco a poco, se hace su sitio,

pero la persistencia, la constancia, el final es lo que te hace ganar

en el mercado.

El trabajo, en el mercado y de la vida.

Desde tu posición,

te has involucrado en varios proyectos

para ayudar a transformar la realidad.

Fundamentalmente, la realidad de las mujeres.

¿Cómo surge eso?

Yo creo que surge, quizás,

a raíz de ser una mujer un poco sui generis,

dentro de ser mujer,

se une el hecho de que soy mujer y negra,

entonces las mujeres lo demandaban también.

Decían: "Tú tendrías que venir aquí a inspirarnos porque...

Cuenta tu historia".

Entonces,

esa historia se ha ido convirtiendo en una manera de inspirar

y una forma de trabajo.

Pero ha sido muy orgánico.

Creo que al final, cuando la gente iba conociendo la historia,

ha dicho: "Tú ven y apóyanos".

Y sobre todo, esto empezó desde África,

porque cuando en África la gente veía

que soy afroeuropea pero vivo en Estados Unidos

y podía haber dado ese pequeño salto y haber hecho cosas,

me empezaron a llamar para que las inspirara

y esto al final se ha convertido en un compromiso.

En una misión.

Decir: "¿Por qué no trabajamos más unidas?"

Que no solamente sea yo la única que está en la mesa,

sino que haya más.

Entonces,

esto de unificar y ver también otras mujeres

que están haciendo cosas interesantes

y unir a estas mujeres para hacer cosas

es algo que me apasiona.

Dice que la gente, sobre todo,

lo que quería era escuchar tu historia.

Tu historia es la de la valenciana descendiente de africanos,

de guineanos,

que se va a vivir, de repente,

cuando tiene 18 años a Estados Unidos.

No, 25.

Veinticinco.

Cuando está en plena juventud, al comienzo de una vida profesional

decide que se hace las maletas y se va a Nueva York, en concreto.

Y ahora ayudas a las mujeres.

Eres miembro de la junta asesora de los programas de mujeres

de Empretec de Naciones Unidas

que fomenta las habilidades empresariales en América Latina,

en África y en Oriente Medio.

¿Qué proyectos estáis llevando a cabo

en Iberoamérica?

Sobre todo tenemos un programa de mentorización para mujeres

que quieren ser emprendedoras.

Mi trabajo consiste en liderar que este proceso se haga bien.

Nosotros vamos a dar a estas mujeres un microcrédito

con el fin de que ellas lleven a cabo sus empresas,

pero muchas de estas mujeres carecen de la educación

o de los contactos que necesitan para salir adelante.

Les ayudamos en eso.

Tienen que tener unos tres meses de formación

para saber contabilidad básica,

cómo dirigir sus empresas, y, por citar un ejemplo:

Una mujer quería montar en Panamá una empresa,

una panadería pero de productos sin gluten,

porque ellos tienen muchas harinas alternativas

y querían hacer este proyecto, nosotros vemos ese proyecto,

le ayudamos a hacer ese proyecto pero también la ayudamos

a ver a quién tiene que contratar, cómo tiene que investigar.

También hacemos un viaje de estudio para ella vea otras empresas

que hacen cosas sin gluten, se le educa.

En Ecuador, una señora con temas de reciclaje.

Hablamos con una empresa alemana para que ella estuviera ahí

dos o tres semanas viendo cómo se hacen las cosas.

Es decir,

Empretec trabaja con el fin de que estas mujeres

no solamente puedan devolver ese microcrédito,

sino que, además, creen también impacto

en su comunidad socialmente,

a nivel de impacto social, que puedan generar empleo,

que ellas se sientan más seguras de sí mismas

y puedan ayudar a otras personas.

Si ellas cumplen ese proceso, optan a los premios Empretec.

Entonces vemos qué mujeres,

al final de ese proceso, han hecho los deberes bien

y han sido capaces de crecer.

Un año es en Ginebra y otro año en otro país.

Lo hemos hecho en Qatar,

en Kenia y siempre es un año Ginebra

y un año vamos a otro de los países a hacer esos premios.

Ahora esperamos que sea Cuba el siguiente, no lo sabemos,

depende de muchos factores, pero sí que...

también nos gusta reconocerles.

Y para ellos es superbonito ver que tienen prensa,

que ese día se expresan, imagínate, por citar un ejemplo,

me tocó mucho el corazón una mujer de Uganda en su discurso

que hizo en el Palacio de las Naciones.

Cuando le dijimos que tenía que reducir el tiempo, dijo:

"De eso nada.

¿Sabéis lo que es venir de Uganda y tener este público?

Hoy no me voy a callar".

Y entonces la dejamos hablar.

Porque claro, tenemos el "schedule by minute",

no sé cómo se llama...

Sí, el horario por minuto.

Y ella dijo:

"Mira no, yo he venido desde Uganda y hoy me vas a dejar hablar".

Y te toca mucho el corazón ver

cómo estas mujeres son capaces de salir adelante.

Y además, le damos esa visibilidad.

Y eso les ayuda mucho en su propia autoestima.

De todos los programas de Empretec,

¿trabajáis con la misma intensidad

en todos los países iberoamericanos?

En todos los países iberoamericanos yo, desde luego,

los que más trabajo son México,

Colombia, Brasil, Panamá...

Son con los que he tenido mucho más contacto.

Ecuador también, tenemos Chile y Perú,

pero ahí es donde he tenido mucho más contacto.

Y también en República Dominicana he tenido

la opción de trabajar con proyectos muy bonitos.

Es lo que te iba a preguntar, porque además de Empretec,

tú tienes tus otros proyectos personales.

Trabajas de otra manera,

pero siempre en ese mismo campo de las mujeres emprendedoras.

Bueno, no siempre en ese mismo campo.

También hemos trabajado en temas de afrodescendencia.

Y por ejemplo, en 2011,

cuando las Naciones Unidas declaró el año de la afrodescendencia,

se habló mucho del tema

de cómo en los países de Latinoamérica,

la población negra, hoy en día, está muy invisibilizada.

Y cómo en la sociedad forman parte de un estrato mucho más bajo.

Esto también lo hemos trabajado.

De hecho,

lo hemos trabajado mucho contando con el apoyo de España

y hemos hecho algunos proyectos conjuntamente.

Con la Agencia de Cooperación Española.

Y han sido programas muy interesantes

donde se ha tratado también de elevar

un poco el espíritu de estas mujeres

que han sido invisibilizadas por la sociedad.

Y otro de los proyectos también

es cómo la sociedad civil puede aportar valor a la sociedad,

no solo desde el punto del gobierno.

Trabajo mucho en Colombia con cuerpos visionarios en este sentido.

Tratando de crear consciencia en los empresarios

de que no tenemos que ir a buscar fuera la solución de los problemas

y siempre ir al gobierno,

sino que cada una de las empresas puede responsabilizarse

y trabajar en estos temas.

¿Qué consejo le darías a una mujer en Iberoamérica

que quiera emprender?

Supongo que será un consejo universal

que también nos valdrá en España...

Para empezar, hay que querer.

Lo primero que hay que hacer es querer y creer.

Yo siempre digo que "lo que crees, creas".

Cuando una persona quiere emprender, lo que tiene que hacer es querer.

Y hacerse amigo de los miedos.

A mí, emprender, realmente me daba pánico.

Y como nunca había tenido un trabajo en el mundo corporativo

porque mi parte profesional, antes de montar mi empresa,

era con instituciones semipúblicas.

Con lo cual, yo estaba dentro de un paraguas que me protegía.

Y realmente, nadie me ponía presión por los números,

ese mundo yo no lo había conocido.

Entonces, claro que me daba mucho miedo,

me aterrorizaba el hecho de tener mi propia empresa.

Pero si tú quieres y te haces amiga de tus miedos

y de enfrentas a ellos, al final, podrás.

Para mí el consejo no es solamente para las mujeres iberoamericanas,

es para todas.

Es querer y, sobre todo,

apoyarse también en personas que ya lo han hecho.

Creo que es también muy importante aprovechar mucho más el acceso

que tenemos a contactar con diferentes personas que antes,

quizá, uno se sentía mucho más solo cuando quería hacer algo.

Y ahora, creo que está la tecnología.

A mí hay gente que me ha contactado a través de Facebook o de LinkedIn

y querían simplemente un consejo o un apoyo.

O tener una oreja.

Decir:

"Estoy pensando que me gustaría montar un proyecto de peluquería

o de energías renovables en no sé dónde".

Muchas veces es bueno tener alguien

simplemente que ya lo haya hecho antes

y que te dé un consejo, o simplemente que te escuche.

Las políticas de igualdad se están convirtiendo en el eje

de las políticas públicas en los últimos años.

¿Hay un antes y un después desde el #MeToo?

Yo creo que ya habían empezado antes.

Quizá, el #MeToo es simplemente una consecuencia

de lo que ya estaba antes...

Lo que pasa es que ha explotado todo en 2018.

Y es como cuando también, la "media",

la prensa nos ha ayudado

y la comunicación a enterarnos de muchas cosas.

Pero creo que esto ya lleva mucho tiempo.

Y sobre todo, a nivel de conciencia,

sí que ha habido un antes y un después.

Pero eso no significa que esto haya acabado de empezar,

sino que esto ya lleva mucho tiempo y ha sido una consecuencia

de lo que ya se había hecho antes.

Y ahora también marca el objetivo de qué pasa después del #MeToo,

no nos vamos a quedar solo con eso.

Ahora tenemos que seguir recorriendo bastante camino.

Sí, ahora se ha visualizado tal vez con el #MeToo.

Sí que es verdad que, por ejemplo, en la política,

que es un escenario que... vemos a diario,

hasta ahora, las mujeres...

de referencia, Margaret Thatcher,

que fue la primera ministra británica de este siglo

que más tiempo ha durado en el cargo, o Angela Merkel,

aquí en Alemania, en la Unión Europea...

¿Tal vez están masculinizadas?

Yo creo que estas mujeres eran unas mujeres que no tenían de otra.

Al principio,

yo creo que ellas pensaron que la mejor vía

para poder llegar era tratar de emular lo máximo al hombre.

Creo que ahora hemos entendido, y espero que lo hayamos entendido,

que no hace falta,

que creo que los atributos de la mujer

son los que te van a ayudar,

y creo que las mujeres tenemos que hacer las cosas como las mujeres,

no como los hombres.

Y así, nos vamos a complementar mucho más,

porque somos seres complementarios.

Creo que ya hemos entendido que no hace falta masculinizarse

para hacer las cosas,

sino que está muy bien hacerlas como una mujer

y que lo que nos hace mujer, potenciarlo,

utilizarlo y que nos sirva para hacer las cosas.

Parte de tu tiempo lo dedicas también

a impartir conferencias sobre estos asuntos.

Para conectar con la audiencia,

es muy importante el arte del "storytelling".

Eso tú ya lo dominas, ¿de familia?

(RÍE)

Nosotros, ya sabes que los africanos somos

grandes contadores de historias.

Y sobre todo, que por lo menos yo he aprendido de mis abuelos.

Como ellos no tenían televisión,

ellos cuando venían del campo o lo que sea, decían:

"Vamos a sacar historias", recuerdo mucho esas palabras.

Entonces claro que somos "storytellers" por naturaleza.

Esta lo he aprendido quizá más por la parte de mi cultura africana.

Pero el contar tu historia y el desnudarte en público

y dar algo que no estás tan acostumbrado

y estás expuesta a tanta gente,

no ha sido siempre algo natural para mí.

Esto es algo que también he ido trabajando,

y poco a poco, cultivando.

Pero al principio no me sentía muy cómoda

porque también venía

un poco pensando más desde la parte de la lógica.

De hablar solamente de tu vida profesional y ya está.

Pero luego te das cuenta de que, para conectar con las personas,

somos seres emocionales

y que vamos a conectar a través de nuestras historias,

emociones y realmente, a través de quienes somos.

Humanizarnos más cuando estamos en el escenario es, al final,

una de las cosas que te ayudan a conectar con el público.

¿Qué trucos tienes tú cuando estás en el escenario?

El primer truco que me enseñaron fue respirar.

Porque lo primero que haces es...

Cuando tú llegas al escenario y respiras,

inmediatamente, también tú estás relajado

y la gente está esperando: "¿Cuándo nos va a contar algo?".

Normalmente, cuando subo al escenario,

siempre tengo esa pausa.

Respiro, miro, y entonces ahí la gente ya...

Empieza.

Ese es uno de mis trucos, pero que no es mío,

que me lo han enseñado.

También la forma de moverte en el escenario es importante.

Hay gente que se mueve mucho y eso despista.

Y tener como unas pausas, por ejemplo,

si vas a contar una cosa del pasado, puedes ir andando hacia un lado.

Si vas a contar hacia el futuro, porque al final,

la simbología es importante.

Y en nuestro subconsciente,

están pasando muchas cosas aunque tú estés

conscientemente escuchando algo,

funcionamos mucho con el subconsciente.

Son algunos de los trucos que los oradores,

yo por ejemplo,

he tenido couches que me han enseñado.

Y desde luego, sigo aprendiendo.

Es una cosa que no es natural,

pero al final tienes que ser tú mismo.

Eso también es importante.

Tú puedes aprender dos o tres trucos para estar mucho más relajada,

yo siempre estoy histérica.

Los cinco minutos antes estoy supernerviosa.

Ya una vez llegó allí, y además,

como siempre tienes el efecto sorpresa,

porque cada vez que vas a un país,

hay gente que es muy abierta y efusiva,

otros son mucho más secos...

Igual dices una broma y no se ríe nadie,

tienes que estar también muy preparado

para no tomártelo todo de manera personal.

Porque esto también es muy importante.

El decir:

"Mira, son así y puede ser que no sean tan efusivos ni cariñosos

como otros públicos".

Entonces, no tomarte las cosas a nivel personal,

tú hacer tu trabajo lo mejor posible y ya está.

Bueno, conferenciante, emprendedora,

las tareas filantrópicas de las que nos hablabas.

Nos queda una faceta, la más importante sin duda,

que es la de madre.

De dos niños, además.

La pregunta del millón es:

"¿De dónde sacas todo este tiempo?".

¿Cómo te organizas el día, cómo se puede hacer todo esto?

Bueno, parece como que lo hago todo al mismo tiempo, pero no.

Todo tiene su organización. Y el centro son mis hijos.

Mi vida está un poco centrada en ellos, entonces,

también voy por épocas.

Cómo me organizo en general es un poco por las estaciones.

En invierno, pongamos por ejemplo cuando empieza diciembre,

que ellos ya empiezan sus vacaciones,

yo también estoy de vacaciones con ellos.

Normalmente, las pasamos en España.

Luego es mi momento también de pensar, estudiar,

hacia dónde voy, hacer mis estrategias...

Estoy como hibernando.

Luego, cuando empieza la primavera,

empiezo a salir y viajo bastante hasta el verano.

En verano, cuando ellos están de vacaciones,

pasamos normalmente dos meses que manejo ese tiempo para ellos.

Cuando ellos empiezan en septiembre el colegio,

yo también empiezo la vuelta al cole.

Y de septiembre a principios de diciembre es cuando más viajo

y cuando más trabajo tengo.

Y otra vez vuelvo a hibernar en invierno

y a estar mucho más tranquila.

Eso es cómo me organizo a lo largo del año.

Y luego, a nivel del día,

trato de ser mucho más eficiente

y las primeras tres horas del día las dedico a mí.

¿Cuáles son las primeras tres horas del día?

Para mí empieza a las 5:00.

Tu despertador suena a las 5:00 de la mañana.

Ahora ya no necesito ni despertador, el cuerpo ya,

vaya a donde vaya, a las 5:00,

salvo que esté aquí en España y por los horarios es diferente,

no me cuesta igual levantarme en Nueva York a las 5:00

que en España.

No es lo mismo ni lo hago aquí tampoco.

Pero por lo general, en casa, me despierto a las 5:00.

Y tengo mi momento para ir al gimnasio, hago mi diario,

medito...

Hago mi trabajo y me organizo el día.

Y luego, a partir de las 8:00, empiezo a trabajar hasta las 3:00,

más o menos.

De 8:00 a 3:00 es como mi momento.

Y si tengo comidas de trabajo, es entre la 1:00 y las 3:00.

Y cuando ya mis hijos empiezan a venir a casa,

más o menos acaban a las 3:00-4:00,

ya tengo tiempo para la familia.

Es así más o menos cómo me organizo el día.

Y luego, los fines de semana, por lo general, también libres.

¿Cuántas horas duermes?

Duermo poco, no necesito dormir mucho.

Normalmente, entre 4-6 horas estoy bien.

No necesito dormir mucho más.

Bisila Bokoko,

ya han visto, este perfil multicultural,

diverso, y sobre todo,

esta apuesta por un futuro mejor

y por el emprendimiento de la mujer.

Muchas gracias por estar

en los "Conversatorios en Casa de América".

Muy amable, gracias.

Y a ustedes es esperamos aquí, la semana que viene, en su casa,

en la Casa de América.

(Música)

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Conversatorios en Casa de América - Bisila Bokoko

28 feb 2019

Un programa de entrevistas a personajes de reconocido prestigio que pretende profundizar en la riqueza y la diversidad de las sociedades latinoamericanas.

Entrevista a Bisila Bokoko, asesora de la ONU para las emprendedoras.

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