Conversatorios en Casa de América Canal 24H

Conversatorios en Casa de América

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Conversatorios en Casa de América - Andrés Calamaro - ver ahora
Transcripción completa

Andrés Calamaro, músico, compositor, cantautor,

¿qué tal, cómo estás?

Muy bien, muchas gracias, gracias por recibirme

para conversar en La Casa de las Américas.

Espero que los fantasmas de esa leyenda urbana

se presenten de buena forma y los podamos ver.

Seguro que sí, porque además hoy es un día especial,

porque llevábamos meses intentando que vinieses al programa.

Lo siento, gracias por la paciencia.

Y un día especial porque hoy comienza la nueva temporada

de "Conversatorios en Casa de América",

así que con este motivo, esta leyenda del rock

viene hoy aquí a "Cargar la suerte".

Bienvenidos a "Los Conversatorios en Casa de América".

(Música)

(Música)

# Estoy vencido porque el mundo # me ha hecho así,

# no puedo cambiar.

# Soy el remedio sin receta

# y tu amor mi enfermedad.

# Estoy vencido # porque el cuerpo de los dos

# es mi debilidad.

# Esta vez el dolor va a terminar. #

"Cargar la suerte", Andrés, ¿qué es para ti cargar la suerte?

Te confieso que terminé de entender el concepto

después de grabar el disco,

porque conocía la teoría

sobre tauromaquia y las explicaciones que puede dar

Corrochano, Bergamino, "El Cossío",

lo que es cargar la suerte formalmente, ¿no?

También intento verlo, lógicamente,

en los toros, pero mi forma de cargar la suerte,

lo que es cargar la suerte para un músico, un cantante,

lo descubrí hace pocos meses grabando con Ricky Falkner

la relectura de "Mediterráneo", de Serrat.

Me tocó cantar una canción preciosa,

pero no la sabía yo de memoria

y tampoco pude escucharla para aprendérmela,

porque era muy emocionante escucharla más de dos veces,

no podía concentrarme en aprender la melodía,

además Serrat,

siempre se acompañó por la guitarra o por el pianista bueno,

por lo tanto, tiene un compás insólito,

es muy difícil cantar como Serrat.

Entonces, ahí con los auriculares, en el silencio del estudio

me mandan las pistas y llega el momento de cantar,

pero no sé exactamente que voy a cantar, ¿verdad?

Sé que ese toro es bueno,

porque es una de las canciones buenas de "Mediterráneo",

que es un disco buenísimo,

pero no sabía exactamente qué cantar, en qué nota empezar,

qué carácter le iba a imprimir a la interpretación,

pero llegaba la canción y el momento de cantar

y entendí inmediatamente que eso era cargar la suerte

para un cantante, ¿no?

El embroque es el del silencio que llega

y tenemos que hacer un instante de música,

como pintar un cuadro y quemarlo después.

"Cargar la suerte" es el título de tu último disco, Andrés,

¿qué tiene este disco que no tienen el resto?

Perdón, ¿qué no tenga? El resto.

No sé, yo siempre puse todo en los discos,

como en mis relaciones,

entonces, este disco tiene un gran "casting",

que es muy importante para una grabación

como la de "Cargar la suerte",

pero ya había grabado con un "casting" exquisito

en Nueva York hace 20 años en el disco "Alta suciedad".

Yo sé que hay otros discos que tienen cosas

que "Cargar a la suerte" no tiene, pero tampoco estoy dispuesto

a repetir aquellas grabaciones existenciales, excesivas, ¿no?

subnormales, marginales.

"Cargar la suerte" es el disco que yo estaba esperando grabar

hace muchos años en Los Ángeles,

con la crema de los músicos de Los Ángeles,

Los Ángeles para el cine y para la música,

como para la raza latina es una ciudad muy importante,

mucho cine, mucha música, mucho rock, mucho latino,

es una ciudad rara, porque es como...,

o sea, si en Los Ángeles hubiera un palacio como este

lo habrían fabricado ayer y sería de cartón.

Además, como allí hay movimiento sísmico,

mejor lo hacen de..., ya traen las paredes puestas en cartón,

te hablo de una Casa de Las Américas evangelista, si quieres.

Tu último disco, "Cargar la suerte",

"Verdades afiladas" fue tu primer single,

hablas de "verdades afiladas que me van a lastimar

de todos modos", tú también expresas sin complejos

tus verdades, lo hemos visto en los medios de comunicación,

¿tú eres partidario de las verdades afiladas?

¿Cuáles son tus verdades afiladas?

La verdad es mucho más que una palabra,

verdad es una palabra concepto, debe cambiar con cada traducción,

verdad en Japón, ¿cómo es? ¿Cómo se escribe? ¿Es un dibujo?

¿Y qué quiere decir? ¿Qué era la verdad hace mil años?

¿La verdad va antes de Freud y Jung?

A la verdad se le puede entrar por donde quieras, ¿no?

La verdad es demasiada palabra,

cuánto más hablo de la verdad más le bajo el precio.

En los toros se habla de la verdad.

Para los músicos es una cuestión técnica, sutil,

inexplicable, como el duende de García Lorca,

que solamente algunos artistas andaluces conocen,

pero verdades afiladas,

bueno, es un...,

escribí 800 canciones haciendo eje

del asunto heterosexual sensible,

esas etapas de romance que todos conocemos,

o sea, con pocos años sentimos

lo que son las verdades afiladas,

las que pinchan.

Vamos a volver, si te parece, al principio,

al momento en qué comenzaste en la música,

que ya hace unas cuantas décadas, para recapitular,

o sea, ¿en qué momento decidiste tú que te ibas a dedicar a esto?

¿En qué momento lo viste tú claro?

¿Tocando el bandoneón, que fue el primer instrumento que tocaste?

Los primeros diez años dedicándome a la música,

lo que pensaba es: ¿Quién me va a dar de comer cuando tenga 60 años?

Durante diez años pensaba en eso,

mientras me perfeccionaba, mientras me equivocaba.

Cuando empecé a tocar el piano,

Argentina no era la patria Rolling Stone que es ahora,

entonces nadie me pedía que tocara un blues,

o sea, la exigencia era demencial,

había que ser un músico hiperbólico,

estar dispuesto a tocar "Only you", de Los Plateros

o ya rock endemoniado.

Entonces, yo estaba como empezando mi entrenamiento.

Después, los años 80 tienen una cierta equivalencia

con los años 80 en Madrid, en España,

en tanto que la música,

la esencia de la música, pero también el éxito de la música,

el oficio de la música y de grabar,

hubo una corriente como de hedonismo muy fuerte,

nosotros estábamos enfocados,

el tema de sexo, droga y rock and roll,

llegamos casi todos a pensar que si había sexo y drogas

entonces no había que preocuparse por el rock and roll,

porque iba a estar de todas maneras,

pero, la verdad es que cuando vine acá

y empezamos con Los Rodríguez me pareció imposible

poder pagar un alquiler, los alquileres habían dejado de ser

los antiguos alquileres socialistas

y se había disparado todo lo que es la inmobiliaria del ladrillo.

Poder pagar el alquiler cada mes al principio,

ese era el mayor éxito, descomunal,

que podía imaginarme, ¿no?

Y eso que empezabas una segunda vida, porque en la primera vida,

en los años 80, en Argentina con Los Abuelos de la nada,

os convertís ahí en ídolos, ¿no? Y en determinado momento

se termina esa etapa y tú mismo

comienzas aquí con Ariel Rot otra etapa con Los Rodríguez

empezando de cero, como estás contando

y acabáis volviendo a convertiros en ídolos aquí.

Si hubiéramos podido durar un poco más con Los Abuelos,

realmente hubiéramos sido un grupo más importante

en Latinoamérica, hubiéramos viajado más,

me hubiera gustado mucho poder acompañar a Miguel Abuelo

en Colombia, en Méjico, en Perú,

hubiera sido muy grande, pero desafortunadamente

problemas personales nuestros, que no era musicales,

lo hicieron imposible, sufrimos enfermedades,

muertes, adicciones, prisión inclusive.

Y bueno, fuimos un bendito grupo maldito.

Cuando empecé de nuevo después de Los Abuelos

hay una crisis en Argentina

como la de los años 30 en Occidente,

era muy severo, ¿no?

Todo lo que es la estructura económica y social,

era algo insólito, ¿no?

era una época en que si ibas al estanco y pedías un Marlboro

te daban un cigarrillo, uno solo,

un solo cigarro.

La leche cambiaba de precio dos veces por día,

yo leí que en Alemania en los años 30

hubo una crisis parecida, además de cada político,

crisis de identidad, habían perdido una guerra mundial

y la solución ya sabemos cuál fue,

el discurso apocalíptico de Adolf Hitler,

que afortunadamente tuvo un éxito descomunal en lo político,

pero en lo militar, fue vencido, pero su plan era

que todos hablemos ahora mismo alemán y por mil años más.

Y cuando te vienes aquí a empezar tu segunda vida,

con Los Rodríguez, ¿cómo es esa historia?

Bueno, lo primero que conocí fue Madrid de noche

y tardé varios meses en adivinar

que ese recorrido nocturno que yo hacía, de día también eran barrios,

¿verdad? Como Malasaña, como Chueca, Dos de Mayo.

Para nosotros era salir de noche,

recorrer locales, empezábamos por el Ambigú,

en la calle Leganitos,

después íbamos a la calle Valverde,

al Laboratorio, donde nos prestaban instrumentos,

el "Ya'sta", que quedaba a 200 metros,

estaba Many, el de Los Toreros Muertos,

Ángel Altolaguirre,

y después seguíamos por el Estela,

donde pinchaba un amigo nuestro, Max

y finalmente a Voltereta, ese era el Madrid de los 90.

Era suficiente con esperar hasta la noche y salir

e ir a los bares donde no tuviéramos que pagar nada.

El primero que me invitó a los tragos, a un abstemio,

es difícil invitar a bebidas a alguien que no bebe alcohol,

sin embargo, el primero fue Pancho Varona, lo conocí

y era la única persona en todo Madrid

que había escuchado mis discos antes,

por los viajes que hizo a Argentina con Joaquín,

y claro, Pancho era un héroe,

yo canté muchas de las canciones de Pancho,

y bueno, así empezamos, estuvimos dos años,

dos o tres años casi,

nuestra carrera transcurre mayormente

en el proletariado de la música.

Bueno, subís, tenéis un boom y luego os disolvéis, ¿no?

Lo dejáis. Bueno, fue complicado,

No sabíamos defendernos

para los contratos y el "business",

según se dieron las cosas era muy complicado

llegar a poder tocar fuera de España,

sí que íbamos a Argentina, pero con un poco de tiempo,

hubiéramos podido hacer giras grandes, estilo Méjico,

EE.UU. o en Colombia, en Perú,

pero no hubo tiempo y de todas maneras

el triunfo no es uno solo, el triunfo se hace en plural,

con Rodríguez tuvimos muchos, ensayamos mucho,

queríamos tocar bien, queríamos gustarnos

y fuimos un grupo muy bueno y nos fue muy bien.

Hay un momento, hablabas de giras, una gira que seguro que no olvidas,

que fue una gira en el año 99, de telonero,

doce conciertos en España, cuéntanos eso.

El año 99 es difícil de olvidar, pero sería digno olvidarlo también,

habíamos estado grabando durante todo el año 1998

con historia brutal, en plan salvaje,

grabamos 72 horas por día.

72 horas por día. Por día y por noche.

Grabamos hasta 100 canciones

y no en las computadoras, si no en los antiguos estudios grandes,

hay que mover eso durante un año entero

en sesiones de 72 horas, ¿no?

Y entonces, para el año 99

en realidad, hicimos tres giras diferentes,

en la primera fue solo con tres guitarras

acompañando a Bob Dylan en ocho conciertos,

yo lo había visto a Bob Dylan,

sabía que volvía,

había interpretado la clase de artistas invitados que llevaba

y me pareció posible,

me parece que algún empresario legendario

también desde arriba movió un poco los hilos.

Lo buscaste activamente.

Bueno, yo la verdad es que estaba...

estaba más pedo que Bob Dylan yo en esa gira,

pero bien, hacer una gira entera con Bob Dylan

siempre pedo no tiene nada de malo,

bueno, lo que tiene de malo ya pasó.

Fue muy amable, muy atento,

era muy emocionante estar de gira con Bob Dylan

y saber que, aunque tiene una personalidad errática,

es una persona tan inteligente, entiende todo,

ese radar de Bob Dylan, es imposible quedar afuera.

Y conversamos, ¿no?

Es verdad que soy una de las pocas personas

que habló con Bob Dylan,

que no le da ni los buenos días a nadie, ¿no?

Después agregamos el resto de la banda,

éramos tres, llamamos a los otros tres

y presentamos lo que iba a ser una gira acústica,

porque era la época de los "unplugged",

pero esa gira acústica se fue poniendo cada vez más eléctrica,

cada vez más eléctrica, más venenosa también

y terminamos el fin del año 99

en una apoteósica serie de conciertos

en el Teatro Gran Rex, de Buenos Aires

y después del 99 estuve yo inactivo hasta el año 2005.

Me pasé cinco años sin gira. Descansando.

No me atrevería a decir que descansando tampoco,

pero algo interesante también,

un músico profesional dispuesto a pasarse cinco años sin giras

puede hacer algo interesante, se entiende que es para enfocarse

más en la música,

aunque sea de una manera anárquica.

Es un compositor muy prolífico, porque discos de estudio,

solo discos de estudio tienes cinco con Los Abuelos de la nada,

tres de Los Rodríguez, 16 en solitario,

¿cómo compones tanto? ¿compones de manera desordenada,

según se te va ocurriendo? ¿Te sientas a componer?

No soy un compositor, un compositor es...,

no soy un poeta de la literatura en la canción

como es Joaquín Sabina, ni soy un rey de los acordes

como Donald Fagen, compositor es otra cosa,

digamos que, o sea, en el rock

todos necesitamos un material original para tocar,

alguien lo tiene que hacer, puede ser el bajista,

como Steve Harris en Iron Maiden,

yo empecé con amigos, con amigos músicos,

con Augusto Herrera, con Ariel Rot

a hacer canciones juntos

y después hice dos mil canciones más,

casi todas con cuatro acordes, por deseo, no,

ni siquiera sabía cómo se escribe correctamente un verso popular

o una décima de redondilla,

siempre pienso escribir muchas canciones,

pero no, me parece que compositor es otra cosa,

compositor estuvo el tango,

inclusive el jazz y el flamenco,

el blues, son géneros profundos,

asentados, misteriosos y no necesitan canciones,

ni compositores, ni acordes,

O sea, eres un compositor que no se ve a sí mismo

como compositor, cuando hablas de dos mil canciones,

¿es una forma de hablar? ¿sabes más o menos cuántas canciones...?

Yo creo que deben ser dos mil encontradas

y otras dos mil relaciones perdidas,

porque, quiero decir, la música es un "real time",

un disco puede no representar en absoluto,

mi primer disco a mí me parece grabado por un idiota,

no me reconozco, afortunadamente,

pero la música es el "real time", la verdadera música,

ya te lo dije al principio, es como pintar un cuadro

y quemarlo después, ¿no?

Siempre están las palabras de una conversación,

hoy estamos acá unos cuantos compañeros

para hacer esto para la televisión

y no es normal esta tranquilidad para hablar en la televisión,

por lo general, las palabras salen de la boca de nosotros

y se quedan por ahí en el aire y la música es así,

la música dura lo que dura,

eso es lo bueno también de estos oficios,

mañana cantamos y sin embargo,

no sé exactamente cómo va a ser ese concierto,

sé el título de las canciones y nada más.

De las canciones que has escrito,

de esos cuadros que has pintado y luego has quemado,

¿cuál es tu cuadro bandera? ¿cuál es el cuadro que te gustaría

ver permanentemente? La canción con la que te quedarías.

Me gustan cosas que hago por fuera de las canciones,

puedo aceptar que alguna canción está muy bien,

algunas letras me quedaron bien,

algunas grabaciones tienen algo difícil de explicar,

es verdad,

en fin, me parece que llegué a cantar francamente bien

hace un par de meses en Sevilla,

no sé, me gustan esos momentos,

mi gusto musical es un poco más "free", un poco más áspero,

no me interesa mucho escuchar canciones realmente.

Te gusta sobre todo la experiencia de cantar, de transmitir

en un escenario, has cantado con 50 personas diferentes,

con 50 cantautores, 50 grupos,

me decías antes que con Julio Iglesias y Rafael

que sí que tienes una sensación especial.

Bueno, trabajar con Julio Iglesias y con Rafael

es muy importante,

o sea, poder conocer

a semejante categoría de compañeros, son leyendas,

y llevan toda una vida dedicada a la música y más,

muchas vidas, muchas vidas en el caso de los dos

y están en un permanente tercer tercio

lleno de arte y de gloria, pero además,

las cosas que hice con los maestros del tango,

con los tangueros de oro,

que tuve la fortuna de conocer,

Virgilio Expósito, ese sí era un compositor de verdad,

escribieron la mejor flor,

Mariano Mores, Mariano era un compositor de verdad,

ese sí era un compositor de partitura y podía escribir

cien arreglos con una orquesta.

Aprendí mucho y sigo aprendiendo,

porque el tango nunca se termina de aprender del todo.

Y después en Méjico también tuve el privilegio

y el honor de cantar con los *

y con Juan Gabriel.

Bueno, estamos en septiembre de 2019,

te voy a invitar, Andrés a mirar un poco al futuro,

"Tengo planes musicales para los cuarteles invernales",

no sé si te... En septiembre tengo 58 años.

Y 30 aquí en Madrid, ¿eh?

Pues no sé si te suena este verso de tu nuevo disco,

¿cuáles son esos planes musicales para los cuarteles invernales?

Cuando escribí eso ni sabía los planes musicales que tenía.

Me parece que el "Cargar la suerte" como abrió la puerta,

me liberó un poco, ¿verdad?

Encontrarme con un disco dispuesto para grabar

y con una grabación tan buena,

me soltó bastante con la escritura,

los planes musicales, los planes literarios,

los planes en el cine, ¿no?

O sea, después del disco entré en una cadencia buena

de leer, de escribir, hicimos una página cultural,

"Culturas y delitos", que se llama, ¿puedo decirlo?

Nervio Digital.com, una trinchera divina

de literatura insólita, no siempre intelectual.

Bueno, escribí para cine, hace años que estoy sacando fotos

y tengo planes musicales, incluso, cuando grabamos el disco,

estábamos ya casi terminando un disco de duetos extraordinario,

que estábamos a punto de terminarlo cuando empezamos a...,

bueno, los planes musicales

de "Cargar la suerte" llegaron solos.

Y dentro de unos días empiezas una gira por Sudamérica, ¿no?

Vamos a estar este año en Argentina

y los países limítrofes, es nuestra cuestión logística,

es decir, Bolivia, Chile, Paraguay, Uruguay

y Argentina.

Son todos nuestros países limítrofes,

probablemente Brasil también, espero que sí.

Jorge Drexler insiste mucho en que vaya a cantar

al sur de Brasil

y no se equivoca nunca.

Sí, es una buena gira, estamos esperando el año que viene

porque ir a tocar a Colombia,

a Méjico, a Perú, ya es muy importante, ¿no?

Me quieren de verdad allá.

Tienes buenos planes para salir de tus cuarteles invernales, ¿no?

Sí, caramba, sí.

Nos quedan unos minutos para terminar,

"Conversatorios en Casa de América" lo que busca un poco

es reivindicar el espíritu iberoamericano,

la relación entre los países iberoamericanos.

Tú has vivido en España y en Argentina,

has triunfado en España y en Argentina,

¿qué es lo que une y separa a España y a Argentina?

Soy un perfecto Moisés,

para, ya que nadie va a construir un puente

o un AVE para viajar entre Buenos Aires y Madrid,

hay que ir volando, aunque tenemos un gran vínculo,

desafortunadamente, no podemos...,

deberíamos contagiarnos más, ¿no?

Creo que Borges decía que lo único que nos separa es el idioma

con Argentina y España,

también dijo: "No nos une el amor, si no el espanto,

será por eso que te quiero tanto".

Ese Borges rimando.

Me encantaría que la gente de Buenos Aires se contagie un poco

de la forma de vivir de Madrid,

la gratitud, la tranquilidad,

Madrid es un proyecto que nos incluye a todos,

mis amigos son asturianos, aragoneses,

vascos, gallegos,

argentinos, "brasileros",

puertorriqueños, gitanos,

así que España es un proyecto que nos incluye a todos,

se siente muy bien uno acá en Madrid desde el primer día

y estoy muy honrado

de estar en la Casa de las Américas que me parece que es un lugar

que para esto nos representa,

es importante que Latinoamérica sepa

que Madrid es la capital mundial de la cultura hispana

en este momento, no es Barcelona,

ahora mismo no es Méjico ni Buenos Aires.

Es muy importante.

Y los madrileños, como todos los españoles

y los pueblos de España, las cornisas, como se quieran llamar,

saben que Buenos Aires los espera,

en Buenos Aires nos tratamos mal, pero somos hospitalarios

con quien llega, siempre tratamos bien

a los que nos vienen a visitar, estamos orgullosos de que alguien

se acuerde de nosotros, vaya a visitar el culo del mundo

y vamos a estar muy bien.

Hace poco estuvo Jorge Martínez, de Ilegales

y encantado, o sea, Buenos Aires es una ciudad intensa,

donde cualquier español puede disfrutar mucho.

Además, nosotros sí sabemos cuál es el punto bueno

para la carne asada.

Eso está bien.

Y cebamos buenos mates, no tanto como en Uruguay.

Bueno Andrés, muchísimas gracias por esta media hora.

Encantado de conversar contigo.

Primer Conversatorio en Casa de América de la temporada,

un placer, te deseamos lo mejor en tu gira por Sudamérica,

que comienza en unos días y hasta una próxima ocasión,

que te veamos por aquí. Encantado, estamos para todos.

Y a ustedes les emplazamos a la próxima semana,

el mismo día, a la misma hora, en el mismo lugar,

aquí seguiremos conversando.

(Música)

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Conversatorios en Casa de América - Andrés Calamaro

11 sep 2019

Un programa de entrevistas a personajes de reconocido prestigio que pretende profundizar en la riqueza y la diversidad de las sociedades latinoamericanas.

Entrevista al compositor y cantautor Andrés Calamaro.

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