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No recomendado para menores de 7 años Cómo nos reímos - Sketches - ver ahora
Transcripción completa

Yo me voy callando, que esto ya comienza

y estos rótulos se van alejando

y se van haciendo chiquititos, chiquitos.

Y ahora creo que pasa un avión y todo.

(Música)

(Silbato)

Escúchame, bella, porque eres una marginal,

pero te quiero y quiero pedirte el enlace matrimonial, chata,

porque toda la galaxia sabe que soy un Jedi simpático,

correcto y galante y, además, soy el dueño de Emporio Contraataca.

¿Qué me dices, nena?

-Que antes tengo que conocer a tu padre.

-Pero ¿es que no me escuchas, chatina?

Toda la Alianza sabe que no te tengo padre, coño, yo no...

-¿Cómo que no tienes padre?

Buenas tardes. Darth Vader,

un amigo, un esclavo, un siervo, un colón.

(SILBA)

(Gritos)

(Golpe)

Centurión.

(Teléfono)

Diga-melón.

Eh...

(Pitido)

Venga. ¡Ay!

(Silbidos)

(TARAREA)

De momento, el programa de esta semana

está resultando muy malo, ¿verdad?

-¿Y qué hacen ahora? -No, ya está, ya se van.

Ya han terminado.

-¡Ahora viene lo bueno! -¡Ah!

Hace muchos, muchos,

muchos años,

tantos...

Uy.

Uy, tantos...

que ya casi ni me acuerdo.

¿Qué iba a decir yo?

(LADRA)

Eres tú mi príncipe azul que yo soñé.

Eres tú mi príncipe azul que yo soñé.

¡Eres tú mi príncipe azul que yo soñé!

¡Y ya te encontré, copón!

¡Ya te encontré!

-Sí, soy yo. Azul, ¿qué pasa?

-Papá Pitufo, Papá Pitufo.

¿Eh? ¡Un Papá Pitufo!

¡Ay!

Hemos dejado atrás las montañas de Eriador.

y ahora vamos a cruzar la tierra de los Elfos

para llegar a la caverna del dragón Smaug.

-Gandalf. -Sí.

-¿Está seguro que es por aquí?

Para ser rociero lo que hace falta...

Ay, pues vaya con el pozo del vecino.

Ay.

Imagino que tendré que tirar de la primera cadena, ¿no?

Ay.

(Cisterna)

(RÍE)

-¿Puedes sacarme el anillo, Frodo? -¿El anillo?

-El anillo, o sea... -Vamos a ver una cosa.

¿Me estás diciendo que me he pegado a pie

26 000 kilómetros de Tierra Media para meter el anillo

y cuando lo he metido, me dices que lo saque?

Gandalf, que ni hay bosque ni estos son elfos.

Nos hemos equivocado.

-Los elfos son una raza peculiar. -¡Que no son elfos!

-¡Olé! ¿Qué vienen de hacer, el Camino de Santiago?

-No, venimos más allá de las montañas de Eriador.

-¿Y eso dónde está? ¿Por Utrera?

(RÍE)

¡Uy, qué bonito es esto!

Esto es como un viaje del Imserso, pero más allá de Torremolinos.

-Escucha. -Sí.

-Dame la llave del ocho. -Toma.

-Ya he encontrado el problema, aquí está la avería, Antonia.

-¡Joshua!

¿Quiere decirnos qué relación tenía con su marido, el señor Higinio?

-¿Qué relación voy a tener? Pues la normal en esos casos.

Hombre, una relación sexual intensa.

Intensa.

Día sí y día también me llevaba al huerto.

Y en la "recogienda" de tomates,

ahí...

la coyunda.

¡Oh!

Era un hombre que me hacía disfrutar, me hacía disfrutar.

A mí me gusta mucho los hombres que me hacen disfrutar.

Y él me hacía disfrutar mucho.

Y ahora que está muerto, más.

"Instinto Básico",

con Paco Martínez Soria y Lina Morgan.

Escena uno, toma uno.

¡Acción!

¿Es cierto que a usted la llamaban la tonta del bote?

¡Ay, tenga usted cuidado, zagala!

¡Que como haga usted eso, se va a descoyuntar el coxis!

(RÍE)

¡Ay, madre!

Hágalo usted en su casa.

Está ahí molestando...

"Casablanca", con Carmen Sevilla y Arturo Fernández.

Escena uno, toma uno.

¡Acción!

Debería usted dejarla ir.

-A ver, chatín, te voy a dejar los pasaportes

de las personas que van a viajar que se llaman Ilsa y Víctor Laszlo.

Muchas gracias.

-¿Es que no va a venir con nosotros?

-Ilsa, chatina, te lo he dicho varias veces

y te lo voy a repetir, no pasa nada.

Vamos a ver, chata, siempre nos quedará París.

-Sí. Y siempre, Rick, usted verá "Cine de Barrio".

¡Olé!

¿Qué pasa con nuestro amor, Rick? -Nuestro amor.

Sí, bueno. Eso ya lo vamos viendo.

Ya me llamas tú o te llamo yo o lo que sea.

-¡Ay, pero, Rick!

-Que me vas a borrar el nombre, bonita.

Como de pronto hemos venido, vamos a acertar.

-¿Y París? -París.

-¿No te acuerdas de París? -Sí, París, capital de Francia.

Me salió en el Trivial... ¡Ah, por el viaje!

Estás sobredimensionando, muchacha. Luego subo las fotos a Facebook

y te buscarán dónde quieras, aquí o en Varsovia.

No hay problema. Venga, el avión que se marcha.

Ese avión ha de partir y tú has de tomarlo

porque si no lo haces, lo lamentarás. Tal vez no hoy,

quizá mañana tampoco, pero algún día...

-Pero ¿y nosotros, Rick?

-Siempre nos quedará París.

Toma ese avión. (LLORA) -No.

-Ven aquí.

-¡Oh!

-Tienes una espinilla repugnante aquí.

-Oh.

¿Esa es la maleta que vas a llevar? -Sí.

-La madre que me parió, Ilsa. ¡Por favor!

¡Te dije una maleta ligera que quepa en cabina,

que esta no te la cogen como equipaje de mano!

Creo que lo haces a propósito. ¡Qué turra eres y qué brasa das!

Hala, vamos.

Te llevas las cosas y le dices a la azafata

lo que sea y empujas hasta que quepa. Te pones esto por encima

y le dices que tenías frío. ¿Vale? Los calcetines de deporte...

Si te dicen algo, que es un abrigo moderno con un bolso.

Y esto de relleno. -Rick.

Podríamos ser tan felices tú y yo. -El secador no lo necesitarás.

¿De acuerdo?

¿Todavía estás aquí? Mira, se va a ir. Vete.

-Es que con la niebla no veo. -Venga, tira, chata, tira.

Por favor, no puedo ver la película, me está usted molestando.

-Pero ¿cómo que le estoy molestando?

¡Acomodador, acomodador! -¡Que se calle, joder!

¡Que no puedo ver la película! -¡Oh!

¡Oiga, que soy una señora casada!

¡Usted lo que quiere es abusar de mí sexualmente!

-¿Qué pasa aquí? -Que quiere abusar de mí sexualmente.

-¿Molestando a la señora? -¡Pero oiga!

-¡Que no me he enterado de nada!

Señoras y señores, por problemas técnicos

acaecidos en su televisor, fíjate,

nos vemos obligados a interrumpir la emisión

de la película dada la saturación de diálogos.

Se ha puesto tantas veces, que en vez de "Casablanca"

va a parecer un vecindario público. ¡Fíjate!

Emilia, que entre el siguiente paciente.

(HABLA INGLÉS)

¡Ahí va, qué chorrazo!

Lars von, Lars von, Lars von,

Lars von, Lars von,

Lars von, Lars von Trier.

No, espera, no metas música.

Que no se puede meter música, lo decimos en el manifiesto.

Tiene que ser música intercinética.

(Música intercinética)

Sí, ahora está justificado.

¡Hola!

-Dile a tu hijo que no se salte el eje.

-Mi hijo no se salta el eje.

-¿No ves que está mirando mal, que mira para el otro lado

y tiene que mirar para acá? Se está saltando el eje.

-Y tú el rácord. ¿Rácord? ¿Qué rácord?

-El rácord. -¿Qué rácord?

-El rácord. -¿Qué rácord?

-Rácord. -Rácord.

-Rácord. -Rácord.

-Rácord. -Rácord.

¡Lo estoy petando!

(Música intercinética)

Me voy a dar aquí una hostia dogma.

"Just singing in the rain.

I sing one song in the rain".

¡Agua, agua!

(TOSE)

¡Eh!

Es hora de grabar. -¿Cómo?

-Que tiene que grabar la escena.

Se conoce que se ha quedado traspuesto.

-¿Cómo?

-Que se conoce que se ha quedado traspuesto.

-Madre mía, estoy flipando bellotas.

-¡Ponte en tu marca, Mark, que empezamos!

Por cierto, que soy George Lucas, lo juro, ¿eh?

¡Falete!

Filete, ¿nos puede confirmar de su próximo concierto los colores?

-Sí, sí puedo.

-Pero... ¿Nos los puedes confirmar?

-No, no lo quiero hacer.

-¿Crees que se va a acabar... la crisis?

-Pues no lo sé.

-Pero, por favor... Eres la única persona del mundo

que puede diferenciar a Victorio de Lucchino, ¿cierto?

Por favor, solo una pregunta, tengo una fácil.

Nombre del aventurero que subió por primera vez al Everest.

¡Hijo, pa' una vez que lo sigo, pues digo naranja!

-¿Qué has dicho? ¿Que eso...? ¡Ay!

La suciedad en las calles es uno de los principales problemas

que tiene que afrontar nuestra sociedad hoy en día.

La gente...

La suciedad en las calles es uno de los principales problemas

que tiene que afrontar nuestra sociedad hoy en día.

La gente... ¡Ah!

¡Que te pego!

La suciedad en las calles es uno de los principales problemas

que tiene que afrontar nuestra sociedad hoy en día.

La gente camina... ¡Ah!

(PEDORRETA)

La suciedad en las calles es uno de los principales problemas

que tiene que afrontar nuestra sociedad hoy en día.

(RÍE)

(Claxon)

(JADEAN)

(Música)

(Puerta)

Rápido, mi mujer.

Mi mujer, mi mujer...

-Paco, si yo soy tu mujer.

-¿Cuál es el problema?

-Pues no sé, doctor, o sea,

tengo un problema de doble personalidad.

-¿Y en qué lo ha notado?

-En eso que está sentado en el diván.

Mire, usted, doctor, creo que tengo un problema

de doble personalidad, ¿sabe? Sé que es increíble, pero...

-Perdona, eso ya lo he dicho yo antes.

-¿Ve usted?

¡Socorro, socorro!

¡Vigilante!

¡Vigilante, que me ahogo!

-Ahí se está ahogando uno.

-Me he dado, me he dado cuenta.

Me he dado cuenta porque ha dicho "vigilante, que me ahogo".

-Algo me pareció oír a mí también. -No, no. Lo ha dicho, lo ha dicho.

-¿Lo ha dicho? -Igual que te digo una cosa un día,

te digo otra, pero lo ha dicho.

Lo ha dicho y, además, en la propia ansiedad del grito,

"vigilante que me ahogo",

es decir, lo ha dicho sin H.

-Pues yo si lo ha dicho sin H, no voy, ve tú.

-Si lo ha dicho sin H, no voy porque en rescates

con faltas de ortografía no soy experto.

-Que también te digo una cosa,

con el respeto, se está ahogando, sí.

-Pero si eso no se lo quita nadie. -Se está ahogando, vale.

-Pero ¿lo discuto yo? -Yo no me he metido, se ha metido él.

Don Bartolo es un violador de camioneros de la M-30

que ha venido a nuestro programa a pedir perdón.

Cuando usted quiera.

(CON VOZ MUY AGUDA) Quiero decir...

que si lo he hecho ha sido, pero no por vicio, don Carnicero.

Sino porque yo estaba aburrido en mi casa...

y dije: "Me voy a la M-30 a violar a camioneros.

-¿Está realmente arrepentido?

-Sí.

-¿Lo volvería a hacer? -Sí.

Matilda, cariño.

-Sí, mi amor.

-Es muy tarde, todavía no ha llegado el cartero.

-Es verdad, no ha llegado todavía el cartero.

(Golpes)

Ahí está.

-¿Y tú cómo sabes que es el cartero?

-¡Hombre, porque el cartero siempre llama dos veces!

Por favor, gire la llave, que la tiene usted puesta.

Pise el embrague.

Sí, el embrague. ¡Oiga, pise el embrague!

Pise el embrague a fondo.

-Me parece que conmigo se ha confundido, hermoso.

¡Calla!

-¿Tanta inseguridad hay por la calle? -Sí. Y tú no digas que no.

Hay atracos cada día, robos de coches, asaltos.

-¡Venga, que no será tanto! -¿Sí?

-Sí, y peor aún que la inseguridad, es la inmoralidad ciudadana.

-¿La inmoralidad?

-Esas parejas besándose en las esquinas, ¡marranos!

-¡Uh! Eso. -Y si solo se besaran...

Pero es que se meten mano. -¡Uh!

-Y hacen el amor en los parterres. -¿En los parterres?

-Y en las cabinas de teléfono. -¿En las cabinas también?

-Todo eso y más. -¡Uh!

Ya me gustaría a mí que hubiera inseguridad ciudadana

en mi dormitorio. ¿Verdad, niños?

¡Uh! ¡Mira, mira!

Tariro, tariro. Tariro, tariro...

-Me da corte, tía. -Si todo el mundo lo usa.

-Pero pedir eso así por la cara... -Nos hace falta, ¿no?

Pues entras y lo compras. -Pero si hasta ahora

hemos funcionado sin nada de esas cosas.

¿Para qué vamos a pedir? Venga. -O lo compras

o no me acuesto contigo, tío. -Tía, me da corte.

-Entras, te acercas al mostrador,

lo miras fijamente y le dices:

"Una pastilla de jabón". Y el tío va y te la vende.

(TARAREA)

(TOSE)

La información nacional...

¡Por favor!

Con el resultado de los países...

¡Ah!

¡Oh!

(Aplauso)

(TARAREA)

Audiencia Provincial del derecho civil.

Por otra parte, el Gobierno... ¡Ah!

Adiós, mi amor. -Adiós, vida mía.

Escríbeme. -Si solo son 15 días.

-Pero te echaré de menos. -Y yo, Juan Antonio.

-¿No me olvidarás? -Pero ¿cómo te voy a olvidar?

-No sé, eres tan... -Oye, suéltame, que el avión se va.

-¿De verdad que me vas a escribir? -Claro que te voy a escribir.

-Por favor, no me olvides. -De verdad, no te olvidaré.

Te quiero. Te quiero soltar, cariño. -Escríbeme.

-Oye, suéltame.

¡Suéltame, cabrón!

"Les habla el comandante.

Debido a un grave problema en los motores,

estamos perdiendo altura.

Para sobrevivir es necesario que aligeremos la carga.

Es indispensable que tres pasajeros abandonen el avión

por las salidas de emergencia.

Es mejor que decidan ustedes mismos

quiénes se sacrifican por la mayoría.

Mientras toman esa importante decisión,

se les servirá nuestra típica naranjada.

(GRITAN)

¡Más rápido que Skywalker, el más hábil!

¿Qué siento cuando dice que es mi padre?

¿Qué conflicto, eso cómo lo transmito?

Mueves la espada.

Y al que iba de Chewbacca, le digo:

"Muchacho, que te va a dar el sarampión".

(Música)

¡Joshua!

(Música)

El café Tacilla... ¡Ah! Le va... ¡Ah!

A sorprender.

Es un café... agradable,

que... le va a gustar mucho.

Y cuando pruebe usted el café Tacilla,

comprobará que...

el aroma del café Tacilla... ¡Ah!

Le llega a... ¡Ah!

A su interior. ¡Ah!

Laca Ballé.

Venga, voy a hacerlo.

Hijo de la Luna...

Laca Ballé lo fija todo.

¡Fíjate!

(Truenos)

Caramelos Tugus.

¡Ah!

(Grito)

Caramelos...

Tugus...

-Qué...

Qué asco de caramelo.

Se pega.

-¡Ah!

¡Jefe! Llevo una hora buscándolo. Estoy nervioso,

mi mujer se está ahogando. Le dije que no se metiera,

se ha metido y se me ahoga. A ver si podría venir a ayudarla,

que se me ahoga la mujer.

-No es por no ir,

es decir, hace media hora que terminé de comer

y estoy guardando la digestión.

Si hay que ir porque la circunstancia lo exige, se va.

Que no es por no ir, insisto.

Ahora, le voy a decir una cosa, ir pa' na' es tontería.

Entre que recojo, pliego la sombrilla y recojo el flotador y tal,

cuando lleguemos, se ha ahogado. Es mejor dejarla a ella

que se convenza de su propio ahogo, que incluso sale ella sola.

¿Me explico? Que no es por no ir.

Que si tengo que ir, voy.

Ahora, ir pa' na'... es tontería.

Amigos, hoy es un día triste

porque se nos ha ido Gerardo.

Es curioso cómo uno digiere esta noticia, ¿no?

Iba yo camino de Peñíscola con mi familia,

que hacía mucho tiempo que no hacíamos una escapadita,

años diría yo. Y, nada, a eso que te llaman al móvil:

"Oye, que se ha muerto Gerardo". ¡Vaya!

¿Qué vas a hacer? ¿No?

Le das la vuelta al coche, dejas las maletas,

te vistes de entierro y, nada, se acabó Peñíscola.

Si estás ahí, manifiéstate.

Queremos que te comuniques con nosotros. ¿Quién eres?

Soy...

Manifiéstate, ¿quién eres?

Soy un...

vaso.

¿Quién es el muerto?

-Uno que estaba vivo.

-Supongo.

¿Cómo se llama?

Se llamaba, porque si está muerto...

-Ah.

¿Tiene documentación?

-Sí, pero es que no la porto ahora,

se la han llevado ya a jefatura. -Ya veo.

¿Americano? -Pues no.

-Pelirrojo. -Eh... No.

-Eh... Bigote. -No.

-Eh... Una verruga aquí. -No. Le quedan tres respuestas,

si no las acierta, tenemos que llamar a otro teniente.

-Eh... Le mataron con un garrote en la cabeza.

-No. -De un cuchillazo en la espalda.

-No. -Lo han reventado

con un tiro a bocajarro. -No. Quizá lo empujaron de un balcón.

-Lo empujaron por un balcón. -No.

Pero no importa porque para eso estamos aquí.

¿No? Para despedir a un amigo.

Gerardo y yo hemos compartido muchas cosas.

El día de la graduación, por ejemplo.

Lo recuerdo perfectamente.

Lo puedo ver con su birrete, su toga, su diploma

y la ambulancia en la puerta, que le dio un ataque de apendicitis.

Todos para el hospital.

Esa también me la perdí, Gerardo.

Pero no importa. No importa porque para eso están los amigos,

para los momentos tristes; para los momentos felices.

Como el día de mi boda,

que tendría que haber sido el día más feliz de mi vida,

pero Gerardo tuvo que tener un accidente con el coche, ¿eh?

Yo había puesto autobús para todo el mundo,

pero Gerardito tenía que coger su coche.

¿Eh? Esposo ideal, padre perfecto, amigo de sus amigos,

pero inoportuno como tú solo. Es que de verdad te lo digo,

porque ya estás muerto, sino era para matarte, de verdad.

Que siempre has tenido que estar en todos los momentos

dando la nota. No he tenido un momento de mi vida

en que haya estado tranquilo... -Te acompaño en el sentimiento.

-Gracias. -Menuda faena lo de Peñíscola.

-Dímelo a mí.

(Televisión)

Quiero fair play y juego limpio con el contrario.

Soy un árbitro dialogante, no me importa que me increpéis,

pero, por favor os pido, con mucho respeto. ¿Eh?

De acuerdo, ¿no?

Pues vamos allá. ¿Quién pide? (AMBOS) -Yo.

Es curioso porque me ha ocurrido más de una vez.

Venga, ¿quién pide? (AMBOS) -Él.

-Vamos a ponernos serios ya, ¿vale? Venga, ¿quién pide?

(AMBOS) -Yo.

-¿Usted qué pide? -Cara.

-Usted por lo tanto, cruz. -Yo quería cara.

-Ya, pero es que él ha pedido cara, con lo cual usted pide cruz.

-Ha pedido cara porque le preguntó antes.

Haberme preguntado primero. -Si quiere cara, que coja cara.

-Escucha, que a mí me da igual. Es por no eternizarnos aquí.

-No es que le dé igual o le deje de dar igual,

es que ha pedido cara y usted elige cruz.

-Que tampoco soy de empecinarme. -Claro, tampoco...

-Se acabó el cachondeo, por favor.

Usted cara y usted cruz. ¿De acuerdo todos?

-Hombre, lo que se dice de acuerdo, de acuerdo...

Sergio, prueba el champán, que está buenísimo.

Hazme caso.

-Qué pesadito. En fin, a toda...

¡Oh! -¡Hala, otra copa al suelo!

-¡Ya está bien, joder! Usted saca, usted a la portería

y ustedes se van a las bandas. ¡Y aquí no habla ni Dios

de cara o cruz porque se me hinchan los cojones ya!

Es que... ¡Uf!

¿Y ustedes a qué bandas van?

(AMBOS) -Yo a esa.

Bueno, esa. -¡Cara!

-A tomar por culo, os compráis un futbolín

y jugáis en vuestra pu... casa. ¡Ni pu... ni pu...!

¡Cara, cruz!

¡A tomar por...!

¡No hago más de árbitro en mi pu... vida, joder!

-¡Que se deja el balón!

-¡Me dejo a tu pu... madre!

¿Sabes algo de Lobato? -Pues no.

¿Te pregunto yo por McEnroe?

-Está empezando a llover.

(Golpes)

Parece que está escampando.

-Pues me voy al baño.

¡A jugar!

-¡Venga!

Chicos, chicas, mañana viene a visitarnos al club

Arnold Schwarzenegger. (GRITAN)

Así que vamos a prepararle una bienvenida como Dios manda.

¡Empezamos! ¡Una, dos y tres!

-¡Dame una S! -¡Dame una C!

-¡Dame una H! -¡Dame una Z!

-¡Dame una E! -¡La R!

-¡Dame una G! -¡Dame una W!

-¡Dame una A! -¡Dame una G!

-¡Dame una E! -¡Dame una N!

-¡Dame otra E! -¡Dame otra R!

-Perdonad, chicas, creo que he sido yo.

-No importa, repetimos, venga.

Ese es el sueco Jan Damen.

Perfecto.

Bien.

Excelente.

-¡Dame una S! -¡Dame una C!

-¡Dame una H! -¡Dame una W!

-¡Dame una G! -¡Dame una R!

-¡Dame una G! -¡Dame una N!

-¡Dame una R! -¡Dame una E!

-¡Dame otra E! -¡Y otra E más!

-¡Dame una A!

En esta ocasión es Guillermo Tell, famoso lanzador de arco:

tiro con arco, tiro con ballesta,

el que va a lanzar la flecha.

Estando en la competición Guillermo,

en un gesto...

sincero,

quiere hacer una demostración del lanzamiento de flecha clásico.

Guillermo se estira y...

-¡Dame una E! -¡Dame una G!

-¡Otra G! -¡Dame otra E!

-¡Dame otra R!

(GRITAN)

(Silbidos)

-Muy bien. Chicos, chicas, habéis estado muy bien.

Pero es que hay un problema,

que no puede venir Schwarzenegger.

No os preocupéis porque viene Macaulay Culkin.

-¡Yupi!

¡Macaulay!

¡Y...!

Culkin.

Yo decía: "Papá, el dinero". Y me decía: "Yo te lo administro".

Luego a lo mejor llegaba Navidad: "Te he comprado un Scalextric".

Y yo: "Nos ha jodido un Scalextric".

Culkin Maculay...

¡Buenos días! -¿Y usted quién es?

-Soy el prestigio de los políticos, ¡y voy bajando!

-¡Dejadme paso, que soy la calidad del pan de panadería!

-¡Y yo la venta de discos!

-¿Qué pasa, que en este país todo baja?

-Buenos días. -¿Eh?

Hola. ¿A quién tengo el gusto de saludar?

-Soy el IVA. -¿Y qué, mucho tiempo subiendo?

-Uy, y lo que me queda.

Le dejo, que he quedado arriba con la prima de riesgo.

-¡Con la prima!

Échame una mano, prima,

que viene mi novio a verme.

La situación económica de nuestro país

es de una pobreza impresionante.

Resumimos, tendrán que trabajar más en los campos;

tendrán que trabajar más en la ciudad.

El lema nuestro es "Menos samba y más trabajar".

"Menos samba y más trabajar".

Menos samba y más trabajar.

Menos samba y más trabajar...

Pero ¿no ve que estamos trabajando, hombre?

"Buongiorno". -"Buongiorno"

-"Buongiorno".

"Grazie". -Muy amable.

(HABLAN ITALIANO)

¿Cuál es el primer tema de esta mañana?

(Disparos)

¿Y cuál es el segundo tema?

Te confieso, George,

que estoy un poco preocupada

por las vacaciones de nuestro querido hijo, Charles.

-No entiendo el porqué de tu preocupación, "my sweet".

-Realmente, George,

creo que no ha elegido a la familia adecuada.

Confieso que hay costumbres en nuestro huésped...

a las que no logro acostumbrarme, George.

Y si compráramos un periquito, Honorato.

Los animales hacen mucha compañía, Honorato.

Mejor un gato.

¿Un gato siamés, Honorato?

Mira que si te saltara a los ojos.

Por cierto, querido,

¿tomarás el té con nosotros?

¿O subido al techo?

George.

El café, Perkins, por favor.

Que este frío, por favor.

Queridos pasajeros,

siguiendo la normativa de aviación civil,

¡vamos a comer! (GRITAN)

-Y de postre, ¿qué hay?

(RÍE)

(RÍEN)

-Deme usted el dinero.

-La una y media.

(RÍE)

Padre, me acuso de ser cleptómana.

-Me cachis...

-Cuando veo algo que no es mío y que puedo llevarme, voy y...

lo pillo y me lo llevo.

-Me cachis.

¿Es ese tu único pecado, hija?

-Sí, padre.

Pero es que lo hago casi siempre,

casi sin darme cuenta.

-Espíritu Santo, amén.

-Tú, John,

¿quieres no tener más por esposa

a tu esposa Rosemary?

¿Y prometes dejarla en paz

en la enfermedad y la salud?

¿En la alegría y la tristeza?

¿Incluso más allá de la muerte?

-Sí, quiero.

-Ídem, lo mismo, para Rosemary.

-Sí, quiero.

-Los anillos, por favor.

Yo os declaro

no más marido y mujer.

No entiendo cómo dejan hacer estos programas.

-Sí, hombre, para que haya variedad.

-¿Qué quieres decir? -Que habrán hecho este

y después uno bueno, ¿comprendes? -¡Ah!

(Música)

(RESUELLA)

Mi señor,

le voy a decir una cosa.

No sé pa' qué coño se ha venido aquí tan pronto,

porque está el suelo mojado todavía.

El descubrimiento del flamenco...

¡Ah! ¡Ay!

¡Ah! ¡Ay, ay!

¡Ah! ¡Ay, ay!

¡Ah! ¡Ay, ay!

¡Ah! ¡Ay, ay!

¡Ah! ¡Ay, ay!

Voy a auscultarlo. -Hola, doctor.

Ay.

Ay.

¡Ay, ay!

¡Olé!

Pocholo y Borja Mari, fíjate,

se fueron a esquiar.

(Sevillana)

Se fueron a esquiar

Pocholo y Borja Mari

escapando del estrés.

Y dejaron a los niños, fíjate,

con los papás de él.

Encarni, ¿a dónde vamos?

-A Palma, Isabel.

-¿Eh? -Venga, vamos.

(Pitido)

(Pitido)

(Pitido)

(Pitido)

(Pitido)

(RADIO) "Señales horarias, son las 11:00".

Apaga la radio, que me está volviendo loco.

Será maravilloso

viajar hasta Mallorca.

(LORO) Encarna, Encarna.

-¡Qué bonito es esto!

En Palma de Mallorca...

cuando no llueve.

"Es posible que le traspase

su constructor el arcén de la plaza".

Ay...

¿Qué haces, mamá? -Ay, nada, nada.

Hay que alimentarse, Francisco José.

-Que tengo que estudiar, que mañana tengo el examen de la cátedra.

-Ni cátedra ni na'.

¡Olé, mi niño! Mi Paquirrín del alma, qué grande.

¡Que mañana va a ser "catedátrico"!

"El temperamento de Goya".

¡Mamá!

¡Tengo frío!

-¡Pues métete en las bragas de tu tío!

-¡Mamá!

¡Tengo calor!

-¡Pues cómprate un ovni!

No querrás que te cuente un cuento, ¿no?

-Mamá, sí, cuéntame un cuento, sí.

"Querida, mamá. Dos puntos.

El hecho de emprender este viaje tan repentino

al corazón de África,

se debe a que estoy muy perdido en la capital hispalense. Punto.

Necesito encontrar mi verdadero yo de una forma inmediata,

pero quiero hacerlo a mi manera, a la manera de Paquirrín.

Punto y seguido.

Es como en esa película donde una mujer

se escapa con su amiga en un coche

y al final se tiran por un terraplén. Punto.

Espero que lo entiendas y todo eso. Punto.

Me gustaría terminar esta misiva con un poema:

Querida mamá, mamá, mamá.

Cuántos disgustos te has llevado.

Aun así, me has dado muchos besos,

aunque en algunos me has pinchado.

Firmado, Paquirrín".

Pero bueno, María del Monte, ¿qué haces con mi carta?

Te he llamado para hacer las paces,

pero ¿te das cuenta de cómo eres? De verdad.

-Mira, yo es que iba de peregrina y me cogiste de la mano.

Uy, está el motor ardiendo.

Fin del problema.

(Barrito)

Güisqui...

con cola.

Esto está buenísimo.

No aguanto la programación.

-¿Quieres tomar algo, Encarna?

-Sí, ponme un copazo de coñac.

Vale, vale.

No eche más, por favor.

-No, eh, eh. Por favor, ponga aquí la copa.

Esto lleva su elaboración.

-¿Cómo?

-Vertemos la tónica para no romper la burbuja.

Aromatizamos con bayas de enebro recién recogidas,

en proporción equivalente a la mitad de la ginebra

multiplicada por pi.

Derretimos el hielo un 5%

hasta la temperatura ideal.

Pero siempre el hielo deconstruido.

Comprobamos que las moléculas de la ginebra

estén entrelazadas con las de la tónica.

-Vale.

-Ahí tiene el gin-tonic, que lo disfrute.

(TODOS) -¡No!

-Así no se coge el gin-tonic, hombre.

-¿Eh? -Ponga el codo aquí apoyado;

el brazo a 45 grados;

la copa a tres centímetros de la nariz

y siempre que vaya a dar un sorbo, mirando hacia el este.

Después, expulse lo que es el anhídrido.

¿Vamos allá?

Así, así.

¿Qué, ya le ha dado usted al "drinking"?

-No, para nada, no he tomado ni una gota.

-Lo siento, pero tendrá que soplar. -¿Eh?

Cumpleaños feliz,

Cumpleaños feliz,

te desea la Benemérita,

Cumpleaños feliz.

Dígame, ¿qué es lo que ha bebido?

-Mira, me he bebido por lo menos cuatro o cinco cañas de cerveza

y tres o cuatro vinos blancos, que estaban riquísimos.

Me he tomado con mi jefe

cuatro o cinco botellas de champán.

Y mi jefe no bebe.

-Ya está, ¿no? ¿No habrá bebido nada más?

-Pa' empezar el vaso largo, ¿sabe usted?

-¿El vaso largo? -Sí, los cubatas.

Cubata por aquí, cubata por allí. Gin-tonic.

-Sabe que eso es muy fuerte, ¿no?

-Pues si a usted le parece fuerte,

lo rebaja con un poquito de agua.

-¡Vamos a dejarnos de cachondeo!

¿Sabe que esto es la prueba del alcohol

-¿Y usted sabe que este coche es inglés

y lo lleva mi colega Robin? Robin, dile algo.

(HABLA EN INGLÉS)

Visto así, el programa gana mucho, ¿verdad?

Oye, perdona que haya llegado tarde. Lo siento mucho.

Estarás pensando: "Empezamos bien si en la primera cita llega tarde".

Es que estaba tan nervioso por quedar contigo,

que no sabía ni qué ponerme. Y estarás pensando:

"Total, para lo que te has puesto, tampoco debiste tardar tanto".

Si te soy sincero, tampoco tengo mucha más ropa.

Aparte, que ni tengo tiempo ni dinero para comprarla.

¿Sabes qué pasa? Que yo soy una persona normal.

Si he venido a la ciudad en la furgoneta; si yo soy de pueblo.

Ese es el problema y dirás: "Un tío de pueblo,

eso es lo que me hace falta a mí". No, si yo te entiendo,

que tú en tu ambiente cosmopolita, pues esto sobra.

No quieres tener relaciones con un tío que es pocero.

Soy pocero, desatasco las fosas sépticas.

No todo el mundo puede tener una vida glamurosa;

en la semana de la moda en Milán, en Nueva York y todo eso.

¡Gente real, que tiene que meter las manos en la mierda y trabajar!

¡Bastante que me he venido duchado y me he pegado con un cepillo

para quitarme la roña! Tú no sabes lo que es trabajar

entre roña todo el día. Y la gente no te deja que te abras

y guardas tus cosas en tu interior.

Pero si vas a juzgar a la persona por las apariencias,

no quiero tener una relación.

Para empezar así, mejor terminamos ya.

¡Ay, qué decepción me he llevado!

¡Qué decepción más grande!

¡Qué asco de vida!

¡Qué asco de vida!

-Pero si parecía majo el chaval, ¿no?

Caballeros,

la cuenta.

"La tensión es máxima entre los dos finalistas".

-Enrique, no me vas a creer, pero no he traído dinero.

No, no he traído.

"Y el primer movimiento es de Antonio.

Comienza la final".

-Antonio, la última vez que cenamos,

no sé si recuerdas que tuve el detalle de invitar yo.

Así que hoy...

te toca a ti.

-Me toca a mí, pero recuerdo que hace un rato dijiste:

"Venga, ¿por qué no nos tomamos unos quintos

que pa' luego es tarde?". Lo dijiste.

(JADEA)

(RESOPLA)

Buenas.

-¿Qué tal? ¿Cómo vas?

-Uf, pues igual.

Sigo con los mismos problemas de columna.

-Antonio, vale,

vamos a tomarnos unos quintos, pero no que te líes

a pedir raciones que yo ahora no tengo por qué pagar

ni echarme a la espalda tus raciones.

Que no se va a acabar el mundo, Antonio.

-¿Me la puedo llevar ya, chicos?

-Voy a pagar yo porque últimamente me va fenomenal.

Toma, quédate con la vuelta.

Cómprate algo bonito.

"Y ya tenemos nuevo ganador,

Antonio, campeón en escaqueo de pagar.

Su contrincante se ha visto obligado a pagar por caballerosidad

delante de la señorita".

Hemos fallado en esa pasada, socio. Pero no te preocupes,

tengo un plan de emergencia.

(RUGE)

Efectivamente,

voy a introducirme por el hangar en la Estrella de la Muerte.

Depositaremos un explosivo y saldremos de allí pitando.

Iniciando maniobra de amarre.

-¡Jefe, aquí hay hueco!

¡Aquí hay hueco!

¡Dale pa' atrás! -Ya tenemos aquí al gorrilla.

-¡Dobla todo entero!

-Oye, que sé aparcar solo, ¿eh?

-No, dale, que aquí me cabe otra nave.

Buenos días.

-Buenos días.

Se llaman buenos días a los días en que la temperatura

viene a ser de 18 grados y el anticiclón de las Azores

está allí lejos, que no te puedes mojar ni na'.

-He dicho buenos días de saludo.

-¡Ah, creía que era como examen!

Hoy tenemos una clase esencial.

"Estar al plato y a las tajás". ¿Entendéis qué significa esto?

Estar a dos bandas, hacer dos cosas a la vez.

Parece imposible, se puede hacer.

¿Cómo? Que un compañero fiche por ti en el trabajo.

Tan sencillo como eso.

Se dice que los tíos no podemos hacer dos cosas a la vez.

Eso es verdad para muchos, para los españoles no

porque sí podemos hacer dos cosas a la vez.

Las dos mal, pero es así.

Si un español ha quedado a las diez y a las diez aún está en su casa

y no ha salido, no llega tarde. ¿Por qué?

Porque aquí no se baraja la puntualidad,

aquí se maneja un concepto más amplio, la flexibilidad horaria.

¿Qué conseguimos con esto?

(CON ACENTO EXTRANJERO) -Que los españoles

no lleguen a su hora a ningún sitio.

-Eso es falso.

Un español llega a un sitio cuando tiene que llegar.

No somos máquinas, no somos engranaje.

Vivimos con flexibilidad porque nos lo aporta nuestra vida.

Y así estamos, llegando siempre puntuales.

No como otras civilizaciones y otros países

que se dan mucha importancia y hacen lo que les da la gana.

¿Verdad, Pierre?

-"Excusez-moi?"

-¿Cómo que "excusez-moi"?

Deberías pedir perdón por el retraso.

-Si yo nunca llego tarde.

-No hablamos de horario, hablamos de retraso.

¿La F con la O?

Fo.

¿La T con la O?

To.

¿Todo junto?

"Afoto".

La Pe con la pi,

con la to: Pepito.

La chu con la pa: chupa.

La pelo con la ta: pelota.

Pepito chupa la pelota.

¡Será guarro!

¡Ah! ¡Fuera, hombre!

¡Las ratas del aire!

Si os dais cuenta, hay cuatro elementos

en forma de personas que no pueden faltar en un pueblo,

que son: el médico,

el cura,

el mariquita

y... -¡El tonto del pueblo!

-Exactamente.

Para serviros.

Aquí somos muy de mote, muy de mote.

El mote es una cosa, una prueba de nuestro ingenio.

Nos caracteriza. Ingenio ibérico natural nuestro.

Además, el mote es lo más democrático que existe.

El nombre te lo ponen al nacer, Pepito Pérez, cualquiera.

El Zampabollos, eso te lo tienes que ganar.

Tienes que pegarte unos atracones, todo el día empachado comiendo.

El mote cuesta, pero merece la pena.

Mira Miguel de Cervantes, un genio de la literatura universal,

el Manco de Lepanto.

Le costó una mano, pero valió la pena.

Hombre, siempre a algunos unos motes, el Calvo, el Tuerto,

les pueden provocar un trauma, pero ¿qué es el trauma de alguien

comparado con la risa que se echa la pandilla?

(Interferencias)

"Su existencia mantiene a los guerreros

preparados para la batalla.

No dejarán pasar mucho tiempo antes de probar suerte de nuevo.

Y después..."

Eso es una vaca. -¿Una vaca?

(RÍE)

Si no hay ningún animal.

Aquí el único animal que hay es usted.

A ver, ¿qué letra es esta?

-Esa es la Ll. -¿La Ll?

(RÍE)

Venga para acá.

Venga para acá, sin sangre.

-¡Ah, coño, la L! ¿Qué más da una Ll que una L?

¡Si son iguales! -Es lo mismo.

¡Oh, al señor le da igual! Es lo mismo L que Ll.

Es lo mismo lama que llama.

Lama es una cosa de esas de vudú y llama es un animal del Perú,

del Altiplano concretamente. -Que lo sé,

que la llama es del fuego, cuando los pirómanos.

¿Y eso para qué es? ¿Para hacerles la picha un lío a los clientes?

¿Para qué vale?

-Yo pongo lo que me sale de los huevos,

como si quiero poner un cuadro abstracto.

-¿Sabe lo que pone aquí?

"Esta óptica es una puta mierda".

-"Y vienen clientes tan puta mierda como la puta mierda de la óptica".

-¿Sabes lo que te digo? ¡Que me voy y no vuelvo más!

¡Me estoy volviendo loco y no veo, así que me voy!

-¡Hala, pues ya está, vete a tomar por culo!

-¡Venga ya! -¡Venga ya!

Buenos días.

Venía para quejarme por los medicamentos

que me recetó el otro día. -Pues usted dirá.

-Que una cosa son los genéricos, que son muy baratos,

y otra cosa es que me recete un medicamento llamado Aspironas.

-Aspironas, sí, pero es que está tirado de precio.

Además, no se preocupe que esto viene a ser lo mismo.

-¿Y qué hay de esto otro que me recetó? Frenadul.

¿Frenadul? -Sí, Frenadul.

Tranquilo que no tiene ningún tipo de contraindicación.

-¿Ah, no? Pues dígale a mi señora por qué desde que tomo Frenadul

brillo en la oscuridad.

¡Abran paso, por el amor de Dios!

-Tranquilo, hijo, ya estamos llegando.

-Prepárenme 20 miligramos de lidocaína.

(SISEA) -Para, para un momento.

¿Seguro que se va por aquí al quirófano?

-Ahora que lo dices, desde la reforma de los cojones

no hay quien se aclare. -Ocho años llevo aquí

y no me suena este pasillo.

¡Tira por ahí a ver si hay suerte!

-¡20 miligramos de lidocaína!

-¡A mí este jarrón no me suena nada!

¡Ya estoy en casa, cariño!

-¡Oh, mi marido! -¿Qué?

¿Y ahora qué hago? ¿Dónde me meto?

¡Que me mata, que me mata!

-Quédate quieto como una estatua y así no te ve.

-¿Qué? -Como cuando te va a atacar un perro:

te quedas quieto, pasa de largo y no te ve.

-¡Eso es una locura!

-¿Qué tal tu día, cariño?

Seguro que tan aburrido como el mío.

-Pues figúrate, no he podido ni pegar ojo.

-A mí creo que me está dando algo de gripe,

lo que me faltaba.

(TOSE)

Así que me voy a meter en la cama ahora mismo.

-¿Tienes que trabajar mañana?

-Espera un momento...

No, mañana no.

Así que me voy a pasar aquí encerrado

en esta habitación dos días.

Por un euro la respuesta acertada, díganos objetos que su marido

se mete en la entrepierna para presumir de paquete.

Como por ejemplo, un par de calcetines.

-Un par de calcetines. -Un par de calcetines.

-Una peonza. -Una peonza.

-Un mando a distancia. -Un mando a distancia.

-El gato. -El gato.

-Una copia de "Don Quijote". -Una copia de "Don Quijote".

-Unas maracas. -Unas maracas.

-Un brazo gitano. -Un brazo gitano.

-Ah, una flauta.

-Lo sentimos, pero flauta no es una respuesta válida.

-¿Para qué quiero yo una flauta, por el amor de Dios?

¿Eh? ¿Me quieres decir? ¿Me quieres decir?

Era una trompeta. ¿Entiendes? ¡Trompeta!

¡Papá, mamá! ¿Estáis en casa? -Mierda.

Ese es Luis que viene a pedir la paga de los sábados.

-Pues no tengo dinero. ¿Tú tienes algo?

¿Y ahora qué hacemos? -Pues no sé.

Pero cualquier cosa menos eso de quedarse quieto

para que a uno no le vean, que es la mayor gilipollez

que he visto en toda mi vida. ¿Eh, Valentín?

Esto me suena. Joder, es por aquí. Estamos cerca, muchachos.

-A la izquierda, a la izquierda seguro.

Te vas a salvar, chaval.

-Mierda. -No nos pongamos nerviosos.

Volvemos a la puerta de urgencias y empezamos desde el principio.

-Empezamos otra vez.

-Pero ¿qué lado cojo, el izquierdo o el derecho?

-¿Quién tiene una moneda?

(LLORA)

Enviar.

¡Jopé, a mi novia no!

¡No, cancelar!

¡Eh! ¡Eh!

Joder.

¿Se puede saber dónde está el puto quirófano?

-¡Vamos bien! -Se está quedando sin pulso.

¡Lo vamos a perder! -Si da igual.

Por mis cojones que encontramos el quirófano,

aunque sea por curiosidad. -¡Ahí, la puerta del quirófano!

¡Vamos, chicos!

-Seguro que está al otro lado.

¡Carmen!

-¿Ana?

-Carmen Sánchez.

-Ana García.

-Carmen Sánchez Pamplona.

-No, Carmen Sánchez Escribano.

-Ah, perdona, me he equivocado de persona.

Hola. ¿Me pone un cortado, por favor? -Hombre.

-Voy al baño. -¡Eh!

¿Me pide el cortado para ir al baño? No, hombre,

usted no se pide un café en mi bar por compromiso.

-Muchas gracias, ¿eh? -Eh, pida algo, no tenga cara.

-Si acabo de pedir un café. -Ya, pero no le apetece,

se le ve en la cara. Pídame algo que le apetezca, ¿eh?

Un gusto para mí servirle. -Una Coca-Cola,

me apetece una Coca-Cola. -Venga usted aquí.

-Sí. -No es sincero, se le ve en la cara.

Si no le apetece nada una Coca-Cola.

-Pues es verdad, lo que me apetece es agua,

pero no voy a pedirle un vaso de agua...

-Si le apetece un vaso de agua,

yo se lo pongo con todo el cariño del mundo.

Y fresquita, mire, mire.

¿Eh?

Para usted, para esa boquita.

-Muchas gracias, voy al baño.

-¿Usted qué quería? -¿Eh?

Hola. -Hola.

-¿Te acuerdas de mí?

-Pues no.

-Ana, de la facultad.

-Es que no...

-Coincidíamos en derecho laboral. -Me vas a perdonar, pero ni idea.

-Que nos tocó hacer juntos el trabajo de fin de curso.

Fuimos a casa de tus padres, no estaban...

-Ni idea.

-Que terminamos liados.

Que luego nos dio el punto y nos casamos;

llevamos siete años casados, tenemos dos hijos.

-Ah, coño, Carmen.

-Ana.

-Bueno, sí.

Carmen, por favor, ábreme.

Ábreme, vengo desde muy lejos, no puedes dejarme aquí abajo.

Ábreme, ábreme.

Pero ¿qué te cuesta, mujer? Sé que cometí un error,

pero no puedes dejarme tirado en la calle.

-Perdona, por favor.

Cartero comercial, ¿me puede abrir? -Sí, le abro.

-¡Gracias!

-Carmen, Carmen, ábreme. Te juro que no volverá a pasar.

¡Fue un error!

Oye, perdona. Acabo de pinchar y de mecánica no entiendo mucho.

¿Me podrías ayudar a cambiar la rueda?

-Faltaría más.

Pero no hace falta que me ayudes, ya puedo yo solo.

-¿Sí? -Claro.

-Pues cuando termines, me avisas, que estoy en la cafetería.

De comer. Vamos a ver, el agua es gratis,

tendrá que comer algo. Yo tengo que ganar algo.

-Si yo... -Vamos a ver.

¡Tengo pijotas, tengo bravas, boquerones, cecina,

chopitos, calamares, gambas plancha, gambas al ajillo!

-Chopitos quiero. Gracias. -¡Eh!

Que está la cocina cerrada y la plancha apagada.

Vamos a ver algo frío. -Lo que sea.

-Un platito jamón, queso, boquerones;

un platito de chorizo, de sobrasada;

una tostadita sin tostar.

-Un platito de serrín.

Mil euros por esta pieza de coleccionista

con certificado de autenticidad, boceto de Velázquez.

¿Alguien ofrece mil euros?

¡Yo! A la una, a las dos, a las tres.

Adjudicado al de la maza.

(SILBA)

Señora. -Perdone, ¿puede quitarme la corteza?

-Por supuesto.

Ahí tiene.

Mira, Fina, ya sé que eres nueva,

pero aunque en el billete ponga pasillo,

no significa que a los pasajeros los tengas que sentar ahí.

-¡Ay, Dios!

-¿Qué pasa?

-Que...

estoy pensando en los pobres que les tocó ventanilla.

-¡Ah!

-¿Me puede quitar un poco de mayonesa?

-Ahí tiene.

-Perdone. Tiene demasiado tomate, ¿me puede quitar un poquito?

-Claro.

-Pero no tanto.

-Ya.

¡Gracias, gracias!

¡Adiós!

(TODOS) ¡Otra, otra!

¡Otra, otra!

-¡Que no! ¡Tú no, que salga otra!

¿Sabes, Han? Cuando acabe esta estúpida saga,

no volverás a hacer nada que merezca la pena.

A la mierda.

-¡Ahí va!

Por lo menos no ha sido Harrison Ford.

Esta semana he pasado un rato estupendo con el programa.

-Claro, como que no hemos puesto la tele.

-¿No hemos puesto la tele? -¡Ah!

-¡Ya me parecía a mí!

(Música)

¿Y todos esos nombres que salen al final de quiénes son?

-Son los nombres de los que hacen el programa.

-¡Oh! ¿No les da vergüenza que se sepa?

¿Y cobran todos?

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Cómo nos reímos - Sketches

11 dic 2016

Nueva entrega dedicada al divertido y original mundo de los sketches. Durante una hora, el programa explica qué es un sketch y ofrece una recopilación de los mejores y más variados.

Hace un tributo especial al universo de 'La Guerra de las Galaxias', una saga repleta de sketches que han servido de inspiración.

'Cómo nos reímos' recuerda también los sketches más divertidos y originales de reconocidos humoristas y cómicos como Josema Yuste o Leo Harlem.

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