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No recomendado para menores de 7 años Comando actualidad - Un antes y un después - ver ahora
Transcripción completa

Está una preparada para vivir este día,

el más feliz de tu vida.

Hola, mamá.

(LLORA)

Ay, vale, vale, vale.

Enhorabuena, padre.

¿Recuerda el día en el que cambió su vida?

¿Ha sido para bien?

¡Viva la novia!

Yo, Juan, te recibo a ti, Gloria,

como esposa.

Estoy muy contento.

Sí.

Porque veo a mi hijo feliz

y es lo que quiero.

¿Imaginan lo que es escuchar por primera vez la voz de una madre?

Elena lo ha conseguido a sus 42 años.

Ahí está alto.

Áfora.

Hola, reina,

¿qué tal? ¿qué tal, hija?

Ostras.

Elena, ¿me oyes?

¿Tu marido?

Qué bonito, ¿eh?

Ah, cómo mola.

Hay momentos inolvidables,

pero ahora nos casamos menos,

tenemos menos hijos

y en las iglesias cada vez hay menos curas.

Hijo mío, vamos a abrazarnos,

que ya tu misión la tienes cumplida.

-No, ahora empieza la misión. -Ay.

El día más feliz de mi vida. ¿En serio?

Sí, sin duda.

Un antes y un después, hoy en "Comando Actualidad".

¿Tienes una voz fija o no?

(ININTELIGIBLE)

¡Vivan los novios!

(Vítores)

En estos diez años de emisión de "Comando Actualidad",

más de 700 000 niños han venido al mundo

solo en la Comunidad de Madrid.

Parecen muchos,

pero lo cierto es que las españolas tenemos menos bebés que nunca,

y cada vez más tarde

nos atrevemos a vivir el día más feliz de nuestras vidas.

Hola. Hola, ¿qué tal, Susana?

Encantada, Susana.

Bueno, bueno, bueno,

¿de cuánto estás?

Pues nos hemos pasado ya de fecha,

el embarazo ha ido fenomenal

y este mes está siendo mejor aún,

así que estupendamente.

Vaya, no sé si podemos entrar. Adelante, por favor.

Está aquí la familia. Pasad, pasad.

El futuro papá.

El futuro papá. Vale y...

Yo soy su hermana, la de Susana.

La tía y...

Yo, el tío, su marido.

Que ya habéis sido papás, o sea que ya lo sabéis todo.

¿Cómo se va a llamar?

Pues se va a llamar como su papá, Alejandro.

Alejandro, ajá.

Alejandro, le dimos muchas vueltas, salieron muchos nombres,

todos boicoteados por su padre hasta que llegamos a Alejandro.

No está el suegro, la que le va a caer.

Y, ¿está una preparada

para vivir este día,

el más feliz de tu vida?

Pues sí, espero que cuando llegue el momento,

estar preparada y dar la talla como todas,

como todas las mamás, es que no queda otra.

Tiene que salir Alejandro. Sí, tiene que salir.

Pues esta es la habitación del pequeño Alejandro.

Tenéis todo ya,

y esto está ya, no es un vinilo, está pintado.

Esto está pintado por...

-Por nuestro cuñado. -Por nuestro cuñado.

Tiene una mano increíble.

Vaya, bueno, y esto es Susana y Alejandro.

Claro.

(RÍEN)

Ay.

Bueno, además en la ropa habéis puesto los nombres, cuéntame.

Los bodies, manga larga, manga corta, tirantes,

todo esto es...

¿Es para papá esto? Efectivamente.

¿Sí? Esto es para él.

Ha quedado un poco machista este comentario,

pero es que es así.

¿Es porque eres despistado?

Es para no ponerle excusas,

(SUSANA) "No lo encuentro, ay, que no sé dónde está".

¿En qué trabajas? En una clínica dental.

Y lo dejaste para... Soy auxiliar de enfermería.

Ajá. Sí, y bueno, pues...

Pero lo dejaste, no es baja médica. Sí, no.

Se acabó... Lo dejaste.

Sí, se acabó además mi contrato,

me ofrecieron quedarme un poquito más,

pero nos ha salido esto muy tarde

y yo quería disfrutar del momento,

Lo que pasa que... ¿Fue fácil quedarse embarazados?

No. ¿No?

No, nosotros nos casamos en 2014,

como ya llegábamos a una edad,

eh, delicada.

Ajá. Íbamos a hacer un tratamiento.

Vaya. Fecundación in vitro.

Pues qué ilusión, ¿no?

Cuando te dijeron tu embarazo. Mucha.

Imagínate cuando lo vimos. No te lo creías.

Hemos llegado aquí.

Ya, ya lo tenemos.

Ahora solo queda, claro, que saque la cabeza.

Sí. ¿No?

Oye, ya tenéis las bolsas para ir.

Puede llegar el parto con la tele. Casi,sí, sí, sí.

Os enseño.

Lo llevo, pues eso, he ido preparando bolsitas.

Ajá.

Pues con, con pijama

y luego

un trajecito

para sacarle del hospital.

Qué bonito. Otro de reserva.

Vamos a verlo, ¿lo vemos? Sí, claro.

Casero. ¿Sí?

Lo ha hecho.... ¿La abuela?

Esto lo ha hecho una tía abuela.

Mi tía Victoria lo hizo. ¿Sí?

Sí, para, para... Fíjate, con la puntilla.

(Timbre)

(Ladrido)

Están llamando. Están llamando.

Están llamando, venga.

No se quiere perder nada.

¿Sí?

Hola, subid.

¿Quién viene?

Las tías, las otras tías. ¿Otras tías?

Otras tías que vienen a vernos también,

ya te digo que aquí llevamos como 15 días

que la casa no se queda vacía.

¿Nunca? Prácticamente nunca.

Qué fuerte, cuando tengáis al niño van a desaparecer.

Diles que está la tele.

-Hola. -Chicos, está la tele,

¿Qué tiene aquí? La tía Susi, ¿qué tiene?

Un bebé.

¿Un bebé? ¿Le quieres conocer?

Sí.

Esta es la minicuna, ¿no?

Esta es la minicuna. Una cuna pequeña.

Porque claro, los niños vienen y hay que cambiar.

Todo el mobiliario. Todo, ¿no?

Sí. Esta es la cuna...

Mini, mini tampoco es.

¿Cómo pensáis que va a ser el día?

Te lo imaginas de tantas maneras

que luego no aciertas.

Oye, ¿habéis tenido coberturas con el tratamiento de fertilidad

o lo habéis pagado todo?

No, todo nos lo ha cubierto la Seguridad social.

¿Sí? Sí.

Tenemos... ¿Tenéis idea del coste?

Hemos llegado a ver hasta 15 000 euros

y a lo mejor sin hacer siquiera...

Sin garantía de éxito Eso por supuesto.

Y esto, ¿para qué es?

Eso es el embozo

para que quede mono.

Gracias, guapa.

Ahí está.

Llegó

esto.

Bueno, llevas al hospital.

Llevo al hospital.

Hoy vamos a acompañarte

porque te inducen el parto,

hemos estado ahí de guardia, ¿cuánto? ¿Cuatro días?

Cuatro días. ¿Y? ¿Nada?

Nada, nada,

no quiere moverse.

Esto, que lo trajeron mis cuñados de Japón,

bendecido de un templo para tener un buen parto.

Ah, ¿sí? ¿Es reciente? Me lo trajeron hace meses.

¿Os lleváis una...? Llevamos equipaje como

si nos fuéramos una semana de vacaciones.

¿Qué piensas ahora, Susana?

Todo, un poco todo y nada,

estoy un poco bloqueada la verdad, es como:

"Bueno, que vaya pasando el día".

Y, ¿tú cómo estás, Alejandro? Pues muy bien.

¿Sí? Está todo...

Él está a otra cosa, pues muy bien.

-Pues muy bien. -Ya no tengo que apretar.

Bueno, ¿listo para vivir el día más feliz?

Llevamos preparándonos

un montón, esperándolo al menos un montón de tiempo,

y ahora encima llegando casi una semana tarde,

si va todo bien, esta tarde

o como mucho mañana

lo tenemos.

Llegamos tarde al parto, llegamos tarde.

No creo que nos echen para atrás.

(RÍE)

-¿Has tenido muchas contracciones? -Dos.

Una el sábado

a las 19:00 y otra ayer a mediodía.

-Ajá. -Nada más.

Pues casi 3600 nos pesa ya.

Perfecto.

Estoy bien, pero...

Va a ir estupendo, ya verás.

Rodrigo, eres el ginecólogo que atenderá a...

Hola, ¿qué tal? Hola, a Susana en el parto.

Efectivamente,

estamos aquí viendo a Alejandro

que ya está preparándose para nacer,

vamos a ayudarle un poquito

porque Susana nos ha llegado ya a la semana 41

y no se ha puesto de parto.

Por favor, ponme epidural antes de ayer, ¿sabes?

Este es el corazón de Alejandro Sí.

Y, ¿qué vemos aquí en la gráfica?

Pues en la gráfica vemos,

lo de la izquierda es la frecuencia cardíaca de Alejandro

y la parte derecha son las contracciones uterinas.

Y, ¿cómo es asistir a las mamás en un parto,

acompañarlas ese día?

Es muy emocionante porque es uno de los mejores días de su vida,

entonces es muy emocionante.

¿Cómo os conocisteis vosotros? ¿Eh?

-Donde ella trabajaba. -Trabajaba en la clínica.

Y se puso la ortodoncia.

Claro, o sea la ibas a ver muchísimo.

(RÍEN)

Durante dos años y medio de tratamiento.

-Y... -Y vamos a tener un hijo.

Mi madre ya estaba que se venía,

que se venía.

-¿En serio? -Sí.

Qué leches, no, espérate,

si comed en casa tranquilos y...

-Pues mi madre estará igual. -Claro.

Subiéndose por las paredes y diciendo: "Venga".

Estamos poniendo dos ampollas de buscapina.

Ajá.

Es un relajante muscular

que suele influir bastante bien en la dilatación.

Pilar y... Juanjo.

Juanjo. Juanjo.

Sois los padres de Susana.

Van a conocer al tercer nieto.

Al tercer nieto. El tercero ya.

Quiero mucho a los hijos, pero a los nietos

es distinto,

pero te dan vida.

Para comérselos.

Ay, que Susana es como tú,

dice: "Yo no paro de llorar".

Por algún motivo, puede que porque le vaya algo grande,

¿vale? No termina de entrar dentro del canal del parto

y se ha quedado la dilatación algo estándar.

¿Está cambiando el perfil de la mamá?

Cada vez somos mamás más tarde.

Eso es, hacen falta más nacimientos,

las unidades de reproducción humana

contribuyen a eso

y la sociedad no les permite a las mujeres quedarse embarazadas

cuando teóricamente deberían de poder quedarse,

por lo tanto nuestra misión es una misión doble.

¿Hay turismo sanitario en este sentido?

¿De fertilización? ¿De fecundación? Sí, sí, mucho.

¿De inseminación?

¿Vienen a España los europeos? Mucho, no solo...

No solo porque aquí haya, sino porque aquí tenemos

la mejor medicina de la reproducción

probablemente del mundo.

Tenemos... ¿Del mundo?

Sí, sí. ¿Por delante de EE.UU.?

Muy por delante. ¿Sí?

¿Sois papás vosotros?

Yo no, yo en camino.

¿El día más feliz de tu vida? Pues tres días más felices he tenido.

Los tres nacimientos de mis hijas.

No se exagera al decirlo así, ¿no?

Que va, para mí no, yo tengo mucha suerte,

tengo mucha suerte.

Traer un bebé siempre mola. ¿Sí?

Siempre.

Y, ¿qué aprende una al traer bebés al mundo?

Lo más guay es que siempre se disfruta un montón,

¿sabes?

Porque disfrutas el mejor día de la vida de alguien, ¿sabes?

Y eso es espectacular.

Mira, está Alejandro ahí, vamos.

Estoy ya... ¿Qué tal?

Pues bien, deseando que... Alejandro, ya está aquí.

Que acabe.

Pasa, pasa porque ya...

Realizaremos el sécrex quirúrgico,

vamos a operar a Susana.

La intervención es una cesárea por no progresión de parto,

¿todo estéril? ¿Todo funciona?

-Todo correcto. -Pues empezamos.

Susana, ¿qué tal estás?

Por aquí va todo muy bien, eh,

estate supertranquila.

(CANTURREA) Ya le vemos la cabeza.

Bueno, mami, mira quién nace por aquí.

Hola, mamá.

(LLORA)

Cógelo, cógelo con las dos manos, Susana,

cógelo fuerte.

Enhorabuena, padres.

Felicidades.

Está perfecto.

Que no le veo.

No le ves, pero lo tienes.

(LLORA)

Vale, vale, vale.

Qué bonito, ¿eh?

Eres muy mono.

¿Qué tal estás, Susana?

-Estoy muy bien. -Ay, qué bonito.

Está estupendo, ¿no?

Está fenomenal.

¿Cuánto pesa?

Vamos a pesarle ahora.

Qué rico, ¿no?

3700.

¡3700!

Es guapísimo, qué suerte, Alejandro, qué suerte.

Que lo vas a hacer tú.

(RÍE)

Es una roca.

Mira a papi. Eres perfecto. (RÍE)

Mira a papi.

¿Tenemos foto de los Alejandros juntos?

Se calma mucho con el latido del padre

porque es más fuerte,

notan el pecho.

Claro. Sienten el corazón.

Mira, papá, soy precioso de la vida,

me va a ir genial todo.

Ya veremos.

Me va a ir genial.

Cariño.

Mi chiquitín.

Vas hecho un pincel.

La chica es guapa.

Muy buenas, Juan.

Tu padre dijo: "Esto es lo más normal del mundo".

Quizá sea el día más feliz de tu vida.

Así es.

Llevamos 6 años. Mi madre, Manoli. ¿Cómo estás, Manoli?

Guapísima. Gracias, guapo.

Encantado, ¿y Juan padre? Juan padre, encantado.

¿Cómo estás? Encantado.

Esperando que se case, verlo feliz y empezar una nueva vida.

Es de lo que se trata.

¿Os acordáis de vuestro día? Hombre, claro.

Es algo evidente.

¿Fue vuestro día más feliz o hay otros que lo superan?

-El día del nacimiento... -De cada uno de ellos.

-Fue muy importante.

Mira, pasa por aquí.

Esta es mi madre. Cuánta gente.

Y la abuela del novio. ¿Cómo está usted?

Bien, gracias a Dios. ¿Le puedo dar dos besos?

Y tres si quieres. Y felicitarla.

¿Cómo está? Muy bien.

Preparadísima, ¿no? Preparada para empezar.

¿Se volvería a casar?

Ahora mejor que cuando me casé. ¿Sí?

Sí. ¿Por qué?

Porque antes no teníamos manteca.

¿No?

Y no podíamos hacer todo esto, pero a mi marido lo quiero mucho.

¿Sí? Yo sí, muchísimo.

Por aquí están los amigos, ¿no? Aquí para emborracharnos antes.

(RÍEN)

Que estamos aquí con el tapujo.

¿Casados todos? Sí.

¿Sí? Yo me caso en agosto.

¿Te casas en agosto? Apunta la fecha.

(RÍE) Para la próxima.

La media en España de presupuesto para bodas, ronda los 20 000

y los castellano-manchegos creo que son los que más gastan.

No sé si va por ahí. Hay billetes por todos lados.

Juan, ¿a qué te dedicas? Soy taxista.

Taxista. Sí.

¿En Valdepeñas? Sí.

¿Cuántos años llevas trabajando? 28.

Mira, te presento a mi hija. ¿Cómo estás?

Bien, gracias. ¿Bien?

¿Más tranquila que Juan?

Creo que sí, los novios lo pasan peor.

¿Has pasado ya por eso? No, el año que viene.

Juan, ¿cómo estás, hijo?

¿Estás menos nervioso?

-Espera un segundo.

Las bodas de ahora con respecto a las de hace unos años,

¿han cambiado mucho? No.

Ha cambiado igual que la sociedad,

igual que ha cambiado la forma de vestir, todo.

Antes había una economía diferente.

Unas cosas en las que centrarse que hoy son distintas.

En mi boda junté a 500 personas. ¿500?

500. Fíjate.

Hoy en día sería una gran boda.

A la de mi hijo vendrán 200 o 180, por ahí.

Tres años que me quedan de jubilado.

-¿Una abrazo con tu padre? -Sí.

Mirad por este lado, seguid abrazados.

Mirad los dos.

¿Sí? Buenas, pregunto por Gloria.

Sí, está aquí. Vale, gracias.

Gloria, buenos días, ¿qué tal? Buenos días.

Muy nerviosa. Muy nerviosa.

Acabamos de estar con Juan

y me ha dicho que es el día más importante de su vida.

¿El tuyo también? Segurísimo.

¿Por qué?

Estoy deseando verlo y estoy ahora como un flan.

No sé ni qué decirte. Estamos en tu casa

¿con tus amigas? Mis amigas, mi hermana.

Hermana mayor. La mayor.

Soy mayor que ella. ¿Ya has pasado por esto?

Sí, hace dos años. Anda.

Hay una persona muy importante que no está presente, mi padre.

No puede estar con nosotros, pero sé que nos está ayudando.

Te queremos, papá.

-Enganchadme la cola. -Qué raro, estaba en la peluquería.

Gloria, ¿cuál es el protocolo? Veo la pulsera, la liga.

Faltan los zapatos.

¿Cada persona se encarga de algo? Sí.

Es mi mejor amiga, qué llorera.

¿A qué os dedicáis? ¿Dónde os conocisteis?

Yo soy peluquera, y nos conocemos desde siempre.

De toda la vida. Somos vecinos.

¿A qué se dedica él? Juan trabaja en una sala de apuestas.

Hincó la rodilla.

De vacaciones, Juan hincó la rodilla.

¿Dónde? En Benidorm.

En Benidorm Delante de nuestros amigos.

Le pidió matrimonio. ¿De repente?

Así, no me lo esperé.

Estás guapísima.

¿Cómo está? Muy guapa.

¿Está guapísima? Guapísima.

Espera.

Estoy muy feliz por ella. Ya, ya.

No sé si es una sorpresa para Gloria.

Si sabe que la van a llevar en una limusina.

Ninguno de los dos lo sabe. ¿No?

¿De quién ha sido la idea? Nuestra, de los hermanos.

-¡Viva la novia! -¡Viva!

Nunca había ido en limusina. Quién te lo iba a decir.

Gloria, ¿cómo vas? ¿Cómo estás?

Estoy en la gloria.

Lo malo de la limusina es al girar.

Y con todos los resaltos que hay aquí.

-Esto tiene seguro, ¿no? -Supongo.

¿Venís a contraer matrimonio

sin ser coaccionados

libres y voluntariamente?

(A LA VEZ) Sí, venimos libremente.

Yo, Juan, te recibo a ti, Gloria, como esposa y me entrego a ti.

Y prometo serte fiel en la posteridad y adversidad.

Yo, Gloria, te recibo a ti, Juan, como esposo y me entrego a ti.

Y prometo serte fiel en la posteridad y adversidad.

En la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida.

Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

-Felicidades. -Muchas gracias.

¿Cómo ha ido? Bien, fenomenal.

Muy emocionante todo y muy contento.

¿Cree que los castellano-manchegos son los que más gastan?

Pues no lo sé, en la nuestra estuvimos muy bien.

Si la media está en 20 000 euros, en el presupuesto total,

¿estamos arriba o abajo? Más hacia arriba.

¡Vivan los novios!

¡Viva!

(CANTAN)

Gloria, no te he dado la enhorabuena.

Felicidades. Muchas gracias.

¿Cómo estás? Ahora supertranquila.

Julián, ¿cómo estás?

Que no quede tan bien

el que se encarga de todo, ¿no?

Y te toca por ambas partes. Es la familia.

¿Sois familia? Sí.

Es prima hermana. ¿Cuántas bodas tenéis al año?

Bastantes, empezamos la temporada en abril y terminamos en noviembre.

Es una temporada bastante amplia.

Está en una zona

en la que se mezcla la llanura manchega.

Sí.

Y de derecha a izquierda podemos ver la sierra.

¿Llevas mucho dedicándote a esto?

Llevamos cerca de tres años.

Empezamos como casa rural, luego hicimos más preparaciones.

Y en 2015 hicimos el salón de bodas y demás.

¿Y cómo va el negocio? Porque el año pasado en España

hubieron alrededor de 160 000, 170 000 bodas.

¿Cómo os ha ido en estos tres años?

Poquito a poco se nota que vamos saliendo de la crisis

y las bodas son más pequeñas.

Hace cuatro o cinco años

había por boda 300, 400 invitados.

Hoy en día la media está en 200, 250, 120 invitados.

(CANTAN)

Estoy muy contento. ¿Sí?

Sí, porque veo a mi hijo feliz y contento.

¿Sabemos algo que haya salido del menú?

Creo que ahora sale algo de marisco.

-Bacalao gratinado, sorbete. -Además, se puede repetir.

¿Se puede repetir? De todos los platos.

Creo que es una necesidad de padre el ver feliz a sus hijos.

(GRITAN)

¿Hacéis un risotto? Felipe, ¿cómo estás?

Me has pillado en plena acción.

¿El hermano de Julián? Hermano de Julián.

Negocio familiar, ¿no? Aquí, como yo digo

para que salga de verdad bien

te tiene que doler, pero, de todas formas

tengo un equipo que yo creo que les duele a todos.

¿Cuántos trabajáis hoy para la boda?

Pues estamos unas 25 personas.

Tiene que salir perfecto.

Diana, ¿bajas a por un plato hondo?

De pescado, por favor.

¿Habéis contado las bandejas?

11 bandejas veo yo.

Esto es lo importante, ¿no?

Todo tiene que salir en su punto.

Todo en su punto, a la vez.

¿Te has dedicado siempre a este mundo?

Estuve en Madrid trabajando y entre semana estoy de profesor.

Estoy en una fundación.

Es una escuela.

que damos una oportunidad para unos chavales.

Es superbonito y entre semana el equipo está aquí.

Chicos, vamos cogiendo.

Este plato que va a salir,

¿qué es? Es un bacalao gratinado.

A este bacalao se le considera de lo mejor.

Por encima lleva su crujiente.

(GRITAN)

¡Vivan los novios!

¡Viva!

Un fin de semana romántico.

Imaginen por un segundo esto en silencio.

Y que la tecnología les va a poder permitir escuchar

por primera vez.

Eso es el implante coclear.

350 000 personas en todo el mundo y 15 000 ya en España

tienen implante coclear.

15 000 personas que han vivido el milagro del sonido.

Doctor Luis Lassaletta

otorrino especializado en implantes cocleares.

Eso es.

¿Quién es el candidato que van a operar hoy?

Bueno, hoy estamos hablando de un niño que nació sordo

con algunos restos auditivos.

Pero con el paso del tiempo se han hecho menos útiles.

¿A qué edad se puede hacer un implante coclear en niños?

Lo prudente con los niños que nacen sordos

es hacerlo en torno al año de edad.

Si es posible, un poco antes

porque cuanto antes se coloca el implante coclear

más rápidos y mejores son los resultados a largo plazo.

¿Se va a conseguir una audición total?

El implante coclear no devuelve la audición normal natural.

Trata de remedar de alguna manera el funcionamiento de una cóclea sana.

Es una guía de electrodos que se introduce dentro de la cóclea

y estimula las terminaciones del nervio auditivo.

Tenemos que esperar un mes a que baje la inflamación

y en ese momento se produce la primera conexión.

Entonces es cuando se coloca el procesador externo

y es cuando el niño empieza a oír.

Entre el nervio facial y el conducto del oído

tenemos que hacer este pequeño orificio de tres o cuatro milímetros.

Y a través de este orificio entramos en el oído medio

para buscar la cóclea.

Durante la cirugía tenemos que estar seguros

de que el implante funciona.

Antonio se encarga de comprobar que todos los electrodos del implante

funcionan correctamente.

Este aparato tiene un precio, me imagino.

No tiene coste para el paciente. Tiene coste para la Seguridad Social.

Es aproximadamente unos 18 000 euros.

Esto va a ir alojado bajo de la piel, concretamente en esta zona.

Y de aquí sale la guía de los electrodos.

Son dos electrodos y teóricamente en una cóclea normal

todos ellos deberían ser introducidos dentro de la cóclea.

Va con otro trozo de músculo

para que fije bien la guía de electrodos al oído

y no se muevan.

Entramos al oído medio y al fondo, aquello blanco, es la cóclea.

Sí, está en su sitio.

-Perfecto, ha quedado todo bien. -Todo bien.

Uno o dos días de hospitalización y mañana se le hace una radiografía

para comprobar que el implante está correctamente colocado

dentro de la cóclea.

A casa a esperar un mes a la programación.

Un mes hasta ese maravilloso día que se llama

activación del dispositivo, ¿no? Exactamente.

A este niño, a este pequeño bebé le ha cambiado la vida.

En dos horas y media.

-¿Qué tal, Elena? -Hola, ¿qué tal?

Hola. Elena.

Hoy te va a cambiar la vida. Espero, espero.

Por lo menos voy a oír tu voz, la otra, la música.

Bueno, poco a poco, despacio.

Vamos a ver, vamos a ver.

El objetivo de hoy es comprobar si lo que colocamos dentro funciona

y que haya percepción auditiva.

Escucharse a sí misma. Es lo que más ganas tienes.

Ya lo dice, es lo que más me va a impresionar.

Yo creo que me imagino cómo creo que hablo.

Pero no tengo ni idea de cómo creo que hablo.

Tú imagínate que hablo en plan pija o rara y no me guste.

Vienes acompañada, ¿no?

Hoy vienes con todas las personas que te gustaría escuchar.

Pues claro, viene mi marido y mis padres.

Es una emoción enorme.

Después de tantos años, que pueda conseguir hoy algo

para nosotros es importantísimo.

Ahora vas a hacer una prueba, no vas a oír nada todavía, ¿vale?

Pero es para ver que está bien dentro.

¿De acuerdo?

Como siempre en estos casos, doctor Lassaletta

acompañado de un técnico ingeniero de MED-EL, ¿no?

A partir del mes, el protagonismo es absolutamente suyo.

Primero tienen que comprobar que el implante funciona bien,

que todos los electrodos colocados dentro de la cóclea funcionan

y a partir de ahí tienen que ir ajustando

la intensidad de cada uno de los canales

para que ella por un lado oiga, pero por otro, que los ruidos fuertes

no le molesten, que es lo habitual en las primeras conexiones.

Además, fíjate, con el pelo ni se ve.

-¿Esto lo voy a llevar siempre? -No, esto está conectado...

-No, pero digo lo de abajo. -Sí, la parte de abajo es tuya.

Mola.

¿Está muy fuerte?

-Me gusta. -Voy a subir un poquito más.

Esto nos va a servir de referencia para el resto.

Ahí está alto.

Mola.

-Un poquito más. -Ahí ya está un poco...

Muy bien.

Ustedes orgullosos.

Orgullosos hemos estado siempre porque ha sido muy luchadora.

Muy luchadora.

Y ha sido para nosotros un ejemplo.

Iba llorando a casa, diciéndome: "Mamá, esto no puede conmigo.

Yo puedo con ello". Daba igual.

-Daba igual. -Ha sido una luchadora nata.

La sordera no le ha supuesto un impedimento en su vida.

-Nada. -No, no.

Ahora vamos a activar el micrófono.

-¿Y con eso qué? -Vas a oír todo lo de alrededor.

Pero no vas a entender la voz.

No vas a diferenciar los sonidos, ¿vale?

Bueno.

(RÍE)

-Elena. -Qué raro.

-¡Hala! -(RÍEN)

¿A quién quieres...? ¿Escuchas tu voz?

-No sé... -¿Cómo es tu voz?

Metálica. Muy rara, aguda.

Pero está bajito, ¿no?

Vale. Elena, hemos subido un poquito.

-Pero ahora... -Claro, es que me estás hablando tú.

Y yo ahora: "Me está hablando ella".

Es que oigo como campanillas,

pero luego pienso que es que me estás hablando tú, ¿no?

A ver, ahora tu cerebro no reconoce lo que llega.

Espera, ve más despacio.

-Tu cerebro no reconoce lo que llega. -Esa es tu voz.

Sí, es mi voz.

-Y ahora suena como golpes. -Como campanillas.

Ahora sí que te conozco.

Y poco a poco, según hagas la rehabilitación

y vaya pasando el tiempo,

vas a ir interpretando ese sonido de campanillas

como sonido con un significado.

Hola, soy yo.

Pero qué fácil es ahora.

¿A quién quieres escuchar? ¿Tu madre?

Mira. Hola, reina. ¿Qué tal, hija?

Se emociona.

¿A Chema, tu marido?

Elena, ¿me oyes?

¿Sí?

Qué bonito, ¿eh? Muy bonito.

¿Quieres que suba un poquito?

¿Sí?

-Se ha emocionado. -Y yo.

Hasta yo.

Esta soy yo, esta soy yo. Hola. Hola.

Hablo mejor que vosotros.

Lo que no entiendes

dentro de unos meses entenderás perfectamente.

¿Tienes una voz pija o no?

No me oigo de momento, espera... La que tiene una voz pija eres tú.

Ah, ¿sí? Sí, sí.

Cómo mola cómo hablo, ¿eh?

Me gusta la voz.

Entonces ahora esto es así.

No puedo oír más fuerte los ruidos. Ahora entiendo...

Claro, pero tienes que pensar que hoy no es el final del camino.

Hoy es el principio.

-También suena. -¿También suenan los besos?

-Sí, sí. -Me alegro mucho.

Yo también. Muchas gracias, doctor, de verdad.

-No hay de qué. -Gracias.

Alfredo, sordo de nacimiento, y hace tan solo unos meses

que has escuchado por primera vez.

Sí, la primera, sí.

La primera vez. Sí, sí, he escuchado mucho.

Te ha cambiado la vida, Alfredo. Antes no oía nada, nada, nada.

Ahora está muy bien.

Gracias a esta tecnología, a este implante

que llevas con él tres meses.

La primera vez en el hospital, con él nuevo

salgo a la calle y muchos coches, mucho, mucho ruido.

Luego voy al semáforo en rojo y parado.

Esto está pitando, está pitando. Y miro a mi mujer.

Está pitando. Y me dice: "Eso es para los ciegos".

Yo no sabía, era la primera vez.

Fue el primer sonido que le extrañó, el de los semáforos.

¿Y cómo fue escuchar por primera vez la voz de tu hija y de tu mujer?

Para mí fue muy emocionante ver a mi padre oír mi voz.

Que pueda oír cualquier cosa.

En la calle, el motor de la moto, el motor del coche.

O cuando estamos comiendo, él tintinea los cubiertos.

¿Tuvo dolores de cabeza?

Los primeros días horribles.

Además, en el trabajo, porque trabaja en una granja avícola

y se encarga del funcionamiento de las máquinas.

Y hacen un ruido espantoso.

Le ha cambiado la vida. Exactamente.

Os la ha cambiado a todos, a vosotros.

Antes tenías que hablar con él y tenías que darle.

Y que te mirara a la cara para que entendiera.

Ahora directamente ya lo llamas: "¡Alfredo!" y se vuelve.

Durante 56 años has aprendido a leer los labios.

Yo usaba la vista, los labios. Sin aparato, sin nada.

Consiguió aprender a hablar.

O sea que esto es un sueño cumplido. Sí, sí, por supuesto.

Hasta luego, gracias.

Luego os veo, adiós.

Vamos, que hoy tenéis el día completo de médicos.

Después de activar es cuando ya empiezas la rehabilitación.

-Buenos días, Alfredo. ¿Qué tal? -¿Qué tal?

¿Vamos?

Siéntate, Alfredo.

-Buenas. -Buenas.

¿Qué tal el fin de semana?

-Bien. -¿Me has echado de menos?

¿Me has echado de menos?

¿Qué es la complicación que se encuentra

cuando alguien no ha escuchado nunca

durante 56 años que tiene Alfredo

y de repente el sonido llega por primera vez a su cabeza?

Lo más duro es que nosotros los oyentes no somos conscientes

de la cantidad de ruidos que hay.

Y entonces ellos quieren oír solo lo que quieren entender,

no todos los ruidos que hay.

A los oyentes esos ruidos nos dan información.

Nos dicen dónde estamos, qué está pasando a nuestro alrededor.

En cambio, a ellos todos esos ruidos les interfieren

para poder entender lo que les estamos diciendo.

Tiene que acostumbrarse a oír y a entender lo que quiere entender.

Tengo unos pantalones azules.

-Donde... -No.

Tengo unos pantalones azules.

Tengo unos pantalones azules.

¿Dónde estás?

¿Dónde estás?

Quiero comprar pan.

Tienes que comprarlo... Pan.

No. ¿Qué tienes que decir cuando no me entiendes?

-Otra vez, repite. -Bien, repite.

Quiero comprar pan.

Quiero comprar el pan.

Alfredo, ¿dónde estás?

Aquí, en el hospital.

Hace mucho calor.

Hace mucho frío.

Hace mucho calor.

Bueno, pues al revés. Frío, calor.

-Hola. -Hola.

Vamos a ver si escuchas por primera vez

algo que tienes tú muchas ganas.

Vamos a ver. Vamos a probar.

¿Qué tal? ¿Cómo está?

Encantado. Bienvenidos. Y Alfredo.

Nos encontramos en una de esas tiendas míticas.

Una tienda que vive del sonido.

Sin lugar a dudas.

Entramos con alguien que ha estado 56 años sin oír.

Gracias al implante coclear que lleva

ha empezado a escuchar por primera vez.

-¿Nunca? -Nunca.

-¿Nunca ha escuchado nada? -Nada.

He empezado. Imagínese.

-Usted se abre un mundo nuevo, ¿no? -Sí.

(RÍEN)

(INAUDIBLE)

(INAUDIBLE)

Yo no lo he tocado nunca. Vibra.

¿Lo escuchas?

(INAUDIBLE)

El momento en el que dejan su casa, su trabajo, a su pareja,

o la posibilidad de tener hijos, se convierte para algunos,

en el día más feliz de su vida.

Buenas tardes, Nicolás.

Creo que estás a punto de ordenarte sacerdote,

que te quedan cinco días. Sí.

¿Sí? Sí, sí.

Y, ¿cómo está uno en ese momento?

Pues un poco nervioso. Todo lo que había realizado en mi vida

no me llenaba del todo. (ASIENTE)

Y ¿qué habías realizado hasta llegar hasta aquí?

Bueno, yo hice la carrera de biología,

monté mi empresa en Madrid. ¿Has tenido novia?

Sí. Y ¿de repente lo dejas todo?

Bueno, a la novia y a la viola.

En ese momento, cuando entré al seminario.

(ASIENTE) Me dices que tienes

tu invitación para la ordenación

en Twitter. Eso es.

Dice: "Un sacerdote del siglo XXI, ¿tiene que estar en Twitter?".

Yo creo que sí. Tiene que estar donde se transmitan los mensajes.

Es otra forma de llegar a la gente.

Claro. Porque ahora mismo

no hay muchas vocaciones, es una realidad.

También es otra manera de... Sí, también hay menos vocación,

no en todo el mundo, pero gracias a Dios, sí hay.

Gaspar, tú eres uno de los formadores de Nicolás.

¿Cuál es el perfil del sacerdote que se ordena en el siglo XXI?

En general, sí que están dominando chavales

que ya han hecho una carrera, han tenido una experiencia laboral

y después se ordenan, y pues ya se incorporan.

Y ¿eso tiene algún por qué?

Pues, bueno, yo creo que también

depende del proceso de maduración de los jóvenes españoles.

¿Están madurando más tarde? A veces,

cuesta plantearse a tiempo qué quiero de mi vida.

Ayer leía en las noticias que la Iglesia está preocupada

por una falta de vocaciones.

La vocación no es que Dios te llama, no es que tú quieras ser cura.

(ASIENTE) Si no que experimentas que el Señor

te ha llamado y tú respondes. Para un sacerdote,

el día que es ordenado, ¿es el más feliz de su vida?

Sin duda. ¿Sin duda?

Sin duda, no se le olvidará nunca. ¿Sí?

Todavía recuerdo aquel 29 de junio de 2002, cuando me ordenaron a mí.

(ASIENTE) Era caluroso, pero precioso.

Es más, recuerdo que

en las fotos de la ordenación, según estamos sentados,

un rayo de vidriera de la catedral pasa sobre nosotros.

Es decir, bueno, es que, hasta eso.

Eso es un recuerdo como de película, ¿no?

De película.

-Bueno, él es Francisco. -Hola, buenas tardes. Me pillas...

Es de Plasencia, y lleva aquí un año entre nosotros.

¿Un año? Sí.

-Aunque lleva... está en segundo. -Este es mi segundo año

en el seminario.

¿Qué edad tienes, Francisco? 45 años.

Y ¿qué hiciste hasta los 43?

Yo soy ingeniero técnico en topografía,

y he estado trabajando los últimos 12 años en un estudio

de arquitectura en mi ciudad. Pero yo, teniendo dinero,

no era feliz.

Y era un buen trabajo,

un puesto social reconocido,

bien mirado en mi ciudad.

Eso no lo da todo. Y cuando tú le dices a tu familia

a los 43, me meto a cura.

Te ríes. (RÍEN)

Supongo que es un momentazo, ¿no?

Sí, mira, yo en mi caso llamé a uno de mis hermanos,

yo vivía en casa de mis padres todavía. Mis padres tienen 83 años.

Llamé a uno de mis hermanos para que estuviera presente

cuando se lo dijera a mis padres, porque yo sabía la reacción

que iba a tener sobre todo mi madre, y mi madre era: "No".

Y sigue costándole todavía el que me haya ido.

Porque ¿cree que ha perdido un hijo?

No, sino porque ve que es muy difícil.

Es una vida muy difícil. (ASIENTE)

Vamos a ver, prensa la prensa y el lavaplatos se pone aquí.

(Puerta)

Adelante.

-Te he planchado ya la... -Qué bonita ha quedado.

Mira, la casulla también.

Qué bien que la has planchado, hija. Qué manos tienes.

Verónica, Encarna, buenas tardes. (A LA VEZ) Buenas tardes.

La madre y la hermana de Nicolás. Estáis preparando ya la casulla.

-Sí. -Sí.

Porque dentro de unas horas

tu hermano y tu hijo se va a hacer cura.

(ASIENTEN) ¿Cómo estáis?

Muy nerviosas, hija. (RÍEN)

Porque esto yo no me lo esperaba.

No sé si me puedes recordar Encarna aquel día en el que tu hijo te dice:

"Mamá, voy a ser cura".

Se me vino el mundo encima. ¿Ah sí?

(RÍEN)

Porque él estudio biólogo y bioquímica en Pamplona

y yo pues me hice unas perspectivas de hijo que me creía que iba a ser

pues otra cosa. Pero bueno, como a los hijos no manda uno...

A la primera que le dijo que se iba a meter a cura fue a ti.

Sí, fue a mí. ¿Ah sí? ¿Tú lo sabías antes?

Sí, porque me dijo: "Allana la explanada para mamá".

Y me lo dijo a mí. "¿Cómo lo preparo? ¿Cómo lo hacemos?" Y entonces fuimos

poquito a poco diciéndole. "Pues mira, Nicolás..." y ya.

Venga, vamos a guardarlo,

porque ahora los compañeros vienen y lo ponen en la pared,

para que le conozcan un poco más,

es que lo he criado sola y estoy muy orgullosa de lo que estudió,

como lo mismo estoy orgullosa de mi hija, que me dado

tres nietos preciosos. ¿Tienes tres nietos?

Tres nietos tengo. Este, que tiene 16 años.

Y ¿se llama? Rafa.

Rafa, el sobrino mayor de Nicolás.

Y aquí salen los otros dos. Anda.

-(RÍEN) -El otro se ha ido.

El otro se ha ido. Y ¿tú cuántos años tienes?

Seis. Seis. Y ¿te llamas?

Bárbara. Bárbara.

Y tú tío se va a hacer cura esta tarde.

Ya lo sé. Y ¿a ti qué te parece?

Bien. ¿Estás contenta?

Sí. Y ahora vas a tener un tío cura.

Ya lo sé. (RÍE)

¿Qué te va a hacer, Blancu?

¿Qué te va a hacer? Me va a casar.

-Nicolás. -Sí.

Hola, ¿qué tal, Silvina? Hola, estamos conociendo a tu madre,

a tu hermana, a tus sobrinos.

Sí. (RÍE)

Que... ¿cómo estás? Bien.

Te quedan tres horas. Un poco nervioso, pero bien.

Sí, nada, nadita ya. Me lo acaban de regalar.

Una familia amiga, que es un kit pues para decir misa.

Ah. En el campo...

¿A ver? Qué bueno.

¿Ves? Qué bueno.

Tiene aquí su cáliz pequeñito. Como el que se lleva la cesta

al campo, tú te llevas el kit. O a los campamentos. Claro.

Está precioso.

Y lo otro, eso que tienes ahí, ¿qué es?

Esto es en plan pequeñito, para cuando vas a las casas,

y llevas la comunión. (ASIENTE) Esto es como...

¡Hola!

-Cuéntame. -¿Qué tal, mi niño?

-Álvaro. -¿Qué tal, Álvaro?

(HABLAN A LA VEZ)

¿Quién es Álvaro? Hola.

Hola, Álvaro. Yo.

Pues se ordenó hace dos semanas. Vive aquí.

¿Hace dos semanas te ordenaste? Sí.

Bueno, pues enhorabuena. Gracias.

Y ¿estás ayudando a Nicolás

a preparar...? Estamos montando... sí, claro.

¿Tú también habías estudiado? Sí, biotecnología.

Caray. Es una contradicción. Son superficiales.

(RÍE) Cuando se profundiza poco la ciencia

y se profundiza poco la fe, hay una contradicción.

Es clarísima la contradicción. Pero a medida que uno profundiza

la ciencia y uno profundiza la fe,

la sinergia que tienen ambas, porque al final la verdad es una

y los dos caminos son de búsqueda de la verdad.

Ya, pero la ciencia te pone las cosas delante y las puedes ver.

La fe, tienes que tener fe. No te creas.

Si no tienes fe, no crees.

Porque nunca has trabajado en un laboratorio.

Si hubieras trabajado en un laboratorio no dirías eso.

Ese es el mensaje que nos venden. Te lo dice uno que ha estado.

Y no es así. Vale, vale.

Ahí está Ángel, que nos faltabas tú. Ángel, saluda.

¿Cómo estás? Bien.

¿Bien? ¿Dónde estabas? ¿Qué se dice? ¿Bien qué?

En el comedor. ¿Cuántos años tienes?

Diez. Diez años.

Y que tu tío se hace cura esta tarde.

Sí. Y ¿cómo estás de contento?

Está ilusionado. Digo tú.

Ilusionado también. ¿Tú estás ilusionado? ¿Sí?

¿Te va a casar a ti, hijo?

-¿Tú te vas a casar? -(RÍEN)

¿Te vas a poner raya, Nico? ¿O cómo?

-Como quieras. -Yo siempre te he peinado con raya.

-Si mi pelo... -A ver hijo, mírame.

-El cuello. -A ver.

Ahí. Un poquito las cejas.

-Para estoy hay que hacer un curso. -(RÍEN)

Ahora.

-Este cuello... -Este cuello es superincómodo

de poner.

-Vamos a ver. -Hombre.

-Buenas. ¿Qué tal? -Bien.

(HABLAN A LA VEZ)

¡Qué elegante!

Este, este mira, ¿no va a llevar corbata?

-No. -Dice que no quiere llevar corbata.

¿Por qué? Nicolás, a ver qué dice tu tío.

Hombre, que tiene que llevar corbata.

-Luego te la quitas. -Claro.

(HABLAN A LA VEZ)

Ya la quito.

-Tu esencia de bebé, de bueno. -Venga.

El perfume bueno, ha costado lo suyo, que se lo ha regalado su madre.

Ya está, ya.

Esto es una boda.

¿Te echamos a ti también por estar grabándonos, guapo?

(RÍEN)

Bueno, hijo mío, vamos a abrazarnos,

que ya tu misión la tienes cumplida.

No, ahora empieza la misión, ahora empieza.

Si no fuera por su hermana.

Bueno, a todos.

Suerte, hijo.

Nicolás, entonces yo voy caminando.

Sí, ¿no le da ningún consejo?

Nicolás, esas imágenes que hemos visto muchas veces

y que muchos tenemos en la cabeza cuando es ordenado un sacerdote,

que te tumbas en el suelo. ¿Eso qué significa?

Sí. Eso es impresionante. Cuando uno está postrado en el suelo

es un signo de debilidad, ¿no? (ASIENTE)

Y de pobreza, entonces es un signo de que un sacerdote

es alguien pequeño, porque no es un superhombre, es un hombre más.

Y que está sustentado por la fuerza de la iglesia.

Por cierto, hablando de trabajo. ¿Cuánto cobra un cura

en la actualidad? El sueldo base, 700 u 800 euros.

(Claxon)

-Hola. -¿Qué tal, mi cielo?

(RÍE)

-Qué guapa, luego te beso. -Tú sí que estás guapa.

-Yo muy vieja, tú muy guapa. -Sí.

Enhorabuena, felicidades, luego te beso.

Qué alegría más grande, vívelo.

Sí, lo estoy viviendo, pero bien.

-Esto no lo hay. -Sí, es verdad.

-Es una gracia. Venga, adiós. -Adiós.

-Ay, me estabas grabando. -(RÍEN)

Esta es la madre de un sacerdote joven, San Antonio,

que es el último que se ha ordenado.

Te digo que no me suena tu cara.

Nicolás. Sí.

Es realmente como en las bodas. Sí, un poco.

¿No? Claro.

Viene todo el mundo a darte la enhorabuena, a felicitarte.

Y eso que todavía no estoy ordenado, así que imagínate después.

¿Cuántos invitados? Recuérdame cuántos invitados tienes.

Pues bueno, como unos 400. 400.

Monseñor.

Monseñor.

Buenas tardes. Buenas tardes.

Soy Silvia Sánchez, de Televisión Española,

del programa "Comando Actualidad". Ave María, muy bien.

Usted es el Obispo de Ávila. De Ávila.

Todas las ordenaciones de sacerdotes las tiene que hacer usted.

¿Cuántas veces abre la Catedral de Ávila al año?

¿Cuántas ordenaciones? Bueno, esta. ¿Solamente?

Ya podíamos tener una al año. Bueno, de presbíteros,

porque hace nada de tiempo, hace 15 días, hemos tenido

dos diáconos. He enterrado a 75 sacerdotes

en los años que llevo. ¿75?

Y he ordenado a 12, o sea que... Madre mía.

-¿Has descansado y dormido bien? -Sí.

Bueno, bueno.

-Qué bien, qué cura tan majo, ¿no? -(RÍEN)

¿No está nada nervioso? No está nada nervioso.

Un poquito, la profesión va por dentro.

¿Es para el Obispo de Ávila un momento como este,

ya que ha ordenado solamente a un sacerdote este año,

un día especial? No, especial no, especialísimo.

(RÍEN)

(CANTAN)

Acérquese el que va a ser ordenado presbítero,

-Nicolás Ruiz Humanes. -Presente.

(Canción religiosa)

Enhorabuena. Muchísimas gracias.

Oye, ¿cómo estás? Pues muy emocionado.

Sigues sin cambiar el rictus.

¿Sí? Estás igual, nada. O sea, como...

Contento y con mucha paz. ¿Sí?

Bueno, enhorabuena. Pues nada.

Encarna, enhorabuena. Llévate un recuerdo.

Gracias. ¿Cómo estás?

Muy nerviosa. ¿Muy nerviosa? Bueno.

-Nos vamos a hacer una fotografía. -Estoy emocionada.

Otra vez.

-Enhorabuena. -Gracias.

Muchas gracias. ¿Cómo estás? Que te hemos visto

llorar un poquito. Hombre, muy emocionada.

¿Sí? Y lo sigues estando.

Y lo que queda. Y lo que no me queda.

¿Este es un día feliz? Mucho.

Dime por qué.

Es lo que él soñaba.

Es lo que quería desde chico, y lo ha conseguido.

¿Estás contenta por él? Mucho.

¿Sí? Mucho, muy emocionada.

Y ahora después, a comernos el jamón de Teruel, hombre.

¿Tú vives en Teruel? Yo vivo en Teruel, en un pueblecito

pequeñito que se llama Báguena,

que tiene 350 habitantes.

(GRITAN)

¿Esto también es un rito, Nicolás? Es un rito.

¿Es un rito? Cuando tú... Los amigos del seminario.

Los amigos del seminario con los que has estudiado

todos estos años. Sí.

Estuve estudiando con él. ¿Teología?

Filosofía en Granada, en la Facultad de los jesuitas.

Oye, para ser cura, ahora mismo,

¿qué hay que hacer? ¿Cuántos años de teología?

Cinco lo mínimo, seis. Oye, Alfonso,

yo no había asistido nunca a un tipo de celebración como esta.

Es como el día de la boda. Efectivamente.

Es el día de la boda del sacerdote. (ASIENTE)

Sí, sí. Tus padres invitan a compromisos que tengan, incluso.

Te desposas con la iglesia.

En ese día te desposas con la iglesia. De hecho,

algunos sacerdotes llevan un anillo, aunque el anillo verdadero es este.

¿Tú recuerdas el día de tu... consagración? ¿Sí?

Hoy lo he recordado bastante. El día más feliz de mi vida.

¿En serio? Sí, sin duda.

El día más hermoso de mi vida. ¿Por qué?

Pues porque se acumula mucho sentimiento,

mucha espera, mucho tiempo de estudio.

¿Nunca has tenido dudas?

Siendo sacerdote, no.

Y ¿antes?

Sí, alguna vez sí.

Se tienen dudas, ¿no? Porque el sacerdocio

es una cosa difícil, pero hermosa. Pero es difícil,

24 horas al día.

Eso no casa con la sociedad actual, ¿no?

Efectivamente. No casa.

Ahora mismo, el hecho de hacerse sacerdote es algo raro, extraño.

¿No? Por desgracia, sí.

He renunciado a una vida familiar, a tener un buen coche, por ejemplo.

A tener una vida independiente. A tener pareja.

A tener pareja. A hacer lo que quiera.

A tener un horario de trabajo. A tener hijos.

A tener hijos. Y ¿a ti te merece la pena?

A mí sí.

¡Felicidades! ¡Bravo!

  • Un antes y un después

Comando actualidad - Un antes y un después

25 jun 2018

Comando Actualidad analiza los porqués y le pone rostro a los números viviendo con cuatro familias españolas momentos inolvidables en el día que cambiaron sus vidas para siempre. Un parto, una boda, el nacimiento de un cura y el milagro del sonido.

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