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Para todos los públicos Cocineros al volante - 11/08/15 - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos a la mayor aventura culinaria jamás contada.

El primer concurso de cocina sobre ruedas.

3700 kilómetros de ruta.

Recorremos todo el país.

Y empezamos en el norte. Pero terminamos en el sur, "quillo".

Nueve semanas de competición, ocho equipos,

dos chefs.

Y toda la emoción que cabe en una cocina...

De tres metros cuadrados.

Esto es "Cocineros al volante".

(Claxon)

Los cocineros al volante continúan en ruta.

Por delante nos esperan 1300 kilómetros de carretera

y cuatro etapas.

La caravana de "Cocineros al volante" empieza a bordear

los 150 kilómetros que forman el litoral levantino.

La meta está cada semana más cerca.

Calpe y Denia son nuestros siguientes destinos.

El peñón de Ifach, el símbolo de la Costa Blanca,

se alza desde el mar, dando la bienvenida

a las food trucks. La vista desde

la bahía es impresionante.

Arranca la sexta etapa con más emoción que nunca.

¡Bienvenidos a Calpe, concursantes! (APLAUDEN)

Me imagino que querréis saber

qué vais a cocinar. -¡Sí!

Álex y Urrechu acuden a la lonja de Jávea en busca

de pescado fresco para preparar la receta de hoy.

Alicante, el puerto de Jávea. Qué cosa más bonita.

Bueno, mira qué pinta. Hola. ¿Qué os parece

lo que tenemos aquí? ¿Qué es esto, Paquita?

Cangrejos. ¿Qué os parece? Mira.

Mira, mira, mira. Merluza.

Con esta frescura, aunque me den lo peor de ahí.

Hombre, ¿te parece que va a salir malo con todo esto?

Mirad, mirad, mirad.

Salmonetes, pescadillas.

Se puede decir que estamos ante el producto estrella

de la zona. Una pasada. ¡Hum!

Qué bonito. Qué bonito. Qué bonito.

Mira qué mezcla de colores. ¡Hum!

Espectacular, eh. Muy bueno.

Me alegro que os guste el producto. ¿Producto?

Hombre. Productazo.

A mí todo esto de la pesca y de la lonja me gusta mucho.

Pero a mí, lo que me gusta más es...

Os venís a mi casa a comer una fideuá.

Bueno, bueno, qué planazo, eh. Aquí en el puerto, el mar,

la fideuá. Paquita, que es una experta del tema.

Nuestro vinito blanco.

¿Cuáles son los secretos de una buena fideuá?

La base fundamental es el caldo.

Y luego, vas friendo la sepia. Se fríe el atún.

Vas friendo la cebolla. Se sofríen un poquito

y se sacan las gambas y las cigalas.

Y luego, se echa la picadita del ajo y del tomate y todo esto.

Y se pone también las ñoras, van dentro picaditas. Ñoras.

Después de sofrito todo, ya le sofríes

el fideo también. Claro.

Hay que decir que es para que no se pase el fideo.

Ayuda a aguantar el fideo en la cocción.

Sí. Y luego, ya, a continuación que echas el caldo,

unos 15 minutos viene a tardar lo que es la cocción del fideo.

Perfecto. El secreto principal es

cocinar con mucho cariño. Yo lo que quiero es hacer

un brindis por la fideuá y por el entorno.

Sí, señor. ¡Dale fuerte, campeón! (RÍEN)

Paquita, dale fuerte. ¿Sabes lo que voy a hacer?

Que esto me lo voy a llevar

para el campamento. ¿De verdad?

Esta es la sexta etapa. Subimos el nivel.

Nuestras expectativas de hoy son superaltas.

Hoy vais a preparar...

Bueno, mejor que nos lo cuente Paquita, que está aquí.

Paquita, ven. (APLAUDEN)

-¿Qué tal? ¿Qué tal? Bienvenida a casas.

Gracias, gracias.

Paquita es toda una experta en la receta

que hoy tenéis que reinterpretar.

Chan, chan, chan...

Fideuá alicantina.

(APLAUDEN)

-Yo fideuá no la he hecho en mi vida.

Pero en mi vida, vamos. Yo he visto aquello,

te he mirado y he dicho: "Por favor, que esta

sepa hacer fideuá. Si no, vamos de culo".

Paquita, nuestros cocineros van a tener que elegir

entre fideos gordos o finos.

¿Nos puedes contar un poco cuál es la diferencia entre uno y otros?

Hombre, eso es a gusto del consumidor.

Lo único, que el gordo necesitará un poco más de cocción.

Pero apenas, eh. Un poquillo.

Y, por lo tanto, el gordo

necesitará más cantidad de caldo. Sí.

Pero la base fundamental de una buena fideuá

es un buen caldo. Y todo sofritito.

Estáis aprendiendo muchísimo de gastronomía local.

Y hoy, además, vais a hacer un ejercicio

de adaptación al medio.

Un buen cocinero debe amoldarse a cualquier cocina.

En vuestro caso, a cualquier food truck.

Así que hoy vais a preparar la fideuá

en la cocineta de vuestros compañeros de al lado.

La que os ha caído encima.

Ocupad ya el food truck de vuestra derecha, chicos.

¡Venga! ¡Vamos!

¡Madre de Dios bendito!

Contáis con 75 minutos para hacer la fideuá.

Dadle vuestro toque, pero, por favor,

respetad la cocción del fideo.

Concursantes, ¿estamos listos?

(TODOS) ¡Lo estamos! Bien.

¡Pues, cocineros, al volante!

(TOCA LA VUVUCELA)

Lo más importante para preparar una gran fideuá

es hacer un buen sofrito y tener un sabroso caldo de pescado.

Qué bonita la caravana, ¿no? Un poco "cuqui".

-No. Está muy "cuqui". Te queda muy bien, Oli.

-Gracias. Hay sofás y hay de todo, tío.

Hoy estamos cocinando en la casa de mi abuela.

-¿Tienen cuchillo cebollero?

Si al principio, a los concursantes les resultó simpático

el cambio de food trucks, ahora empieza a ser incómodo.

Además de no controlar el espacio,

no encuentran sus bártulos de cocina.

Cayejeras, ¿dónde están las tijeras?

-En el bol de atrás. -En el hueco del microondas,

me parece que lo he puesto.

-El hueco del microondas.

-Xaro, ábrelo todo. Como en tu casa, ¿sabes?

-Hola, rapecito, hijo.

-Nenas, como no nos deis más pistas...

¿El microondas está arriba, abajo, izquierda, derecha?

-Ahí. Donde tienes el aceite. Ahí.

¿Ves el aceite? Mira para adelante. Ahí.

-El aceite.

Aquí. Gracias.

-Hemos elegido el fideo gordo porque es más fácil de trabajar

que el fino. Tienes que tener mano.

Me parece que Lucía sí ha preparado un fideuá de verduras,

pero yo es la primera vez. No me quiero meter

en camisa de once varas, como se dice.

Es verdad que no hemos visto nunca una fideuá de aquí

y no tenemos... no sabemos cómo sabe.

Pero lo contrarrestamos, como dicen nuestras madres:

"un buen sofrito, todo bien pochadito, mucho más bueno".

-Le corto la cabeza y limpio los lomos.

Vamos a hacer fideo fino.

-Simplemente, porque hemos comido en nuestra vida

más fideo fino y nos gusta más el fideo fino.

-Me gusta más la paella. Pero como las bases,

más o menos, son las mismas.

Estamos haciendo un buen fumet, que es lo importante.

-Un buen sofrito. Estoy cortando la cebolla y todo.

-Intentaré aplicarlo de uno en otra.

Pero creo que va a salir bien.

-Listo. -Vale.

Voy. Déjame. Sécate las manos.

-¿Dónde?

Gracias, chef. -Elegimos fideos gordos

porque queremos que quede más jugoso.

-Aquí, la mayoría de la gente lo come así.

Hay que respetar a la gente.

Todos los concursantes inician el cocinado

siguiendo los pasos de la receta tradicional.

Elaborando, en primer lugar, el sofrito y el fumet.

Sin embargo, Somewhere empieza dorando los fideos.

Si es que no, macho. -Los ajitos, ¿los tienes por ahí?

-Estoy con las cebollas. -Ponte con los ajetes.

-Dos cebollas y, luego, ajo.

A mí me ha dicho que lo primero que tengo que hacer,

es el sofrito. Según tú me has dicho.

Entonces, el sofrito yo no lo he hecho

en mi vida. Yo no sé lo que es eso.

No. Un sofrito. Bueno, entonces,

yo me he liado a picar cebollas.

La cebolla tengo que coger otro sistema para picarla.

Echa ahí. Para adentro todo.

-Necesito una tapa. ¿Dónde están las tapas?

Es que si no, esto no va a tirar.

-No pasa nada. Tú tranquila.

Te veo ya nerviosa. -Es que lo primordial es

tapar esto. -Vale.

Se abre aquí. Se mira. Ahí. Se pone.

-Hay algunos que están muy duros, eh.

-¿Dónde tendrán las tapas?

-Dalys, ¿dónde tenéis las tapas de las ollas?

-Estaban puestas en cada olla.

Estaban en las ollas puestas.

-Chicos, ya está. Ya está.

-Cuando llegue a la primera mitad,

metemos la fideuá al fuego. -Sí.

-Seguro, ¿no? -Sí.

-¿Has echado caldo al fumet? Xaro.

-Estoy aquí fuera lavando la sepia.

Al fumet pequeño, no. -Vale. ¿Le echo?

-Sí. Lo pruebas de sal. -Vale.

-Esto es "dangerous", porque es todo meganegro.

Jamás había visto yo una sepia con tanta tinta.

Y creo que Cristina luego me va a echar la bronca

cuando vea el agua cómo la he dejado de negra.

Para hacer una buena fideuá, limpiamos el pescado de roca,

doramos y lo ponemos en una cazuela con las ñoras,

no más de 25 minutos. Mientras, salteamos

en una paella el rape. Pochamos cebolla

para un sofrito con pimentón y tomate rallado,

donde rehogamos los fideos, añadiendo ajo y perejil.

Mojamos con el caldo de pescado.

Primero, cocinamos a fuego fuerte.

Y después, bajamos la intensidad.

Cinco minutos antes de acabar, añadimos el rape,

dejando reposar diez minutos.

A ver.

Sí. Yo creo que ya. Aquí, por lo visto,

vamos a hacer un fideuá y esto es dorar

los ajos o lo que sea, ¿sabes? Yo lo que dice aquí el chef.

¿Tú sabes el revoltorio que hay aquí de trozos de ajo?

-¡Retira eso! ¡Echa la cebolla!

-¿Echo ya la cebolla?

La echo ya, ¿no? -La echo.

-Tranquilízate. No te... -Baja el fuego.

-¿Lo bajo? -Deja, deja. Bajo yo.

-A ver si lo vas a apagar ahora.

-Lo has torrado. Echa aceite aquí.

-Te lo estoy diciendo.

-¡Hostias! Pues hazlo tú.

¡Hombre, tío!

No tengo que estar detrás de ti.

-No llevo toda la vida haciendo esto.

-Baja el fuego. -No me toques los cojones.

Me estreso un poco cuando las cosas empiezan a torcerse

en las cosas básicas, muy básicas.

Entonces... ¿Huele a quemado?

¿Dónde aquí? No, hombre. Se ha tostado un poco.

Desde ahí me venía el olor. Os digo una cosa.

Hay que estar convencido de lo que sacamos siempre.

Carlos, tanto padre como hijo, ¿estáis convencido de esto?

Hay tiempo de empezar de cero.

Manda la paella a tomar por rasca y empezad de cero.

¿No tenéis cebolla? Pedidle a un compañero.

Tíos, el pueblo quiere comer bien y esto sabe amargo.

No os descentréis. Lo que no podemos hacer,

es sacar una cosa mal hecha.

No. Retira eso. Sí. Ese es Carlos

que conozco y que quiero con nervio.

Se empieza de cero. Se limpia esto con un paño bien

y empezad de cero. ¡Venga, campeones!

Vamos allá. ¡Ánimo, ánimo!

Quito de ahí... -Retíralo todo.

¡Madre mía! Si empezamos con el sofrito achicharrado,

¿cómo acabaremos? -Con una fideuá extraordinaria.

Dime qué hago o... A ver.

-Lo primero, retira eso, que se va a quemar.

-Las chisma la retiro. -La paellera.

Retírala, que se quema.

-A tomar por culo. -¿En el suelo? ¿Por qué...?

-Joder, si está ardiendo. -Tú me matas.

Acabas conmigo. Acabas conmigo. De verdad, tío.

-¿Pero quién te manda meterme a mí en esta movida?

-Que la pongas aquí encima, hombre. -Ahí encima voy a quemar todo.

Espérate que se enfríe, hombre.

-Mirko, necesito que me busques la bandeja esa de metal.

Y la espumadera, que es lo de los agujeritos.

-Yo hoy me estoy ocupando de toda la parte de dentro.

Le estoy preparando toda la línea, todos los ingredientes

para que ella pueda preparar la paella, los fideos

poco a poco, con todo preparado.

No las encuentro. No están. -Pues mira, le pido la nuestra.

-Aquí no hay nada. -Javier, perdona.

¿Me puedes dar una de mis bandejas

de metal, que tengo cuatro? -Sí, claro.

¿Queréis pasar? -Vale. Venga. Paso y las cojo.

Pela los ajos, Mirko, que los echo aquí.

-¿Cómo vas con eso?

-Llevo como la mitad, un poco más.

¿Voy bien o voy mal? -Vas bien.

-¿Y me pasas la espumadera, que hay dos?

-¡Chis! A dos clientes por pieza cogida.

(RÍE) -¿Aceptas trato?

-Acepto, acepto. -Dos clientes por pieza.

-Muy bien. Venga. Yo te los paso después.

Todos los detalles de nuestra caravana

los tienes en la revista oficial de "Cocineros al volante".

Cada semana, en tu quiosco con tu revista

del corazón favorita. No le falta de nada

a su especial de 48 páginas. La receta de la fideuá,

la mejor tapa del día y los momentos más divertidos

cuando apagamos las cámaras.

-¿Qué hago, si necesito un puñetero fuego?

-No te ataques, que te veo atacado

y así no vas a ninguna parte. -Donde no vas es

estando tan pancho como tú. -¿Qué quieres?

Si quieres, corro por aquí.

Yo no me altero. -No. Ya sé yo que no te alteras.

-Yo estaba tan tranquilo.

-Vamos. Las cigalas. Les das dos o tres vueltecitas

y las retiras. -Vale.

Si luego, es que no sabes mandar.

Está ahí...

Es que cuanto él más se estresa, yo más tranquilo me quedo.

-Lo que no puede ser es que esté yo... ¡pam, pam, pam!

-Date cuenta de que si yo me pongo como tú,

ahí no nos sale absolutamente nada.

-Arde. Es verdad. -Es verdad.

Sale ardiendo La Vermuneta.

-El rape, para darle...

¿Qué tal, Oli? ¿Cómo estás? Muy bien.

Mira, aquí tenemos el sofrito primero.

El fideuá con aceite y ajo. Y el ajo lo vamos a utilizar

para el alioli. Así es cómo tiene

que quedar el fideo, marroncito, para que no se pase.

El Oli está haciendo un caldo que huele muy bien.

¿No lo hueles ahí con la nariz

que tienes? (RÍE)

¡Cabrón!

¿Qué? Déjalo ahí. Déjalo ahí.

-Jackie, ya tenemos que empezar

a cocinar fuera, eh. -Bien.

Sepia.

Habéis agotado la mitad de vuestro tiempo.

¡Joder, que ya te he oído! -Muy bien. Oído barra.

-Dime. ¿Cuánto? -Un kilo y medio.

-¿Un kilo y medio?

Creo que nos hemos pasado en cantidad de fideos,

porque en mi casa somos muy glotones.

¿Esto por qué no hace más "chup chup"?

¿Por qué no hace más "chup chup"?

Ahora.

Muy bien. Ahí.

Entonces, yo me ciño, prácticamente,

a lo que veo en mi hogar, que comemos mucho.

-Sí. Venga. Echa ya el pimentón

y dale dos o tres vueltas. -¿Una cucharadita?

-Sí. Mira si es dulce o si es picante.

Yo creo que será dulce. No jodas.

-Pues parece... Dulce, sí.

-Léelo. Si leyéndolo... -Tócate los cojones.

-Aquí ha aparecido un poquito de perejil.

-Dámelo. Lo voy a poner en el centro.

-¿Le vas a poner una sombrilla? Vale.

Hola. ¿Qué pasa aquí? ¿Qué tal, Álex?

¿Javier, bien? Bien. Muy bien.

Hola, Jonatan. Hola, maestro. ¿Qué tal?

¿Esto cómo va? Te cuento.

Estamos haciendo la base del rape.

Sí. Con el choco. Y tenemos un majado.

Hicimos un majado con la ñora, el tomate y el ajo.

¿No crees que es un error darle

el mismo trato al choco que al rape?

Mi lógica como cocinero me pide...

Sí. El choco primero y, luego, el rape.

El choco primero, tío. Pues, tío, dale caña.

Tú eres un pedazo de cocinero. Estos fallos no pueden pasar.

¿Y aquí cómo estamos? El caldo está listo.

El majado, listo. Los mejillones están limpios.

Y pendiente de órdenes del chef. Tú y yo cocinaremos juntos.

Cocinaremos muchas veces.

Quiero aprender de un maestro. ¡Dadle caña!

Échalo tú. Venga. -¿Yo?

-Vamos allá.

¿Todo? -Sí. Repartido. Ahí.

Ahí. -Ahí está.

-Y ahora... -Dime.

Charly, esto hay que bajarlo, eh. -Vale. Bájalo.

Tú sigue moviendo ahí.

-El caldo hay que colarlo, eh. -Javi, ¿te busco

una olla grande para colarlo? -Sí.

Tenéis que tener una agilidad mental muy aguda

para estar pendiente de Jonatan, de los tiempos,

de que no se corte, que no se queme.

-Pasa tú para acá. -Dale, dale. Que no llegamos, tío.

-Llegamos, llegamos. -Jonatan.

-¿Qué?

Hazme caso, tío. -¿Qué?

-Quédate quieto ahí. -Me quedo quieto.

En una cocina, hay tensión. Pero, en este caso,

la tensión es triple o cuádruple.

Aquí, Jonatan. -Voy.

-Ven por acá. ¡Cuidado! ¡Ay!

-¡Joder, Javier! Lo siento. ¿Te has quemado mucho?

-Te estoy diciendo: "Esperate". -Lo único que llevo mal,

es que por mi torpeza, por mi falta de destreza

cuando estoy en un sitio que no es el mío,

he quemado a mi compañero. Lo he pasado mal.

-Muévelo.

-¿Dónde está la espumadera? ¿La tienes tú?

La tienes tú ahí fuera.

-Dámela, que tengo que mover esto, que se me quema.

-Coño, relax. -¿Esto para qué lo necesitas?

-Para esto, que tengo que secarlo. -Muévelo con cuchara.

Hay una cuchara que te he dado. -Mira, paso.

-¡Manda mierda en esta caravana, loco!

-Cuidado, que eso pincha.

Pincha.

Me estoy quemando.

Vamos a ver si aquí lo hacen como en tu restaurante

en Cande o no. ¿Qué tal vamos, chicos?

Paquita. Estupendos. -Hola. ¿Qué tal?

Venga, venga. Mucho ánimo. -Muchas gracias.

-Y ahí. Hacerlo con energía y con alegría.

Pero todavía no habéis puesto nada a fuego.

Eso digo yo. ¿A qué esperáis? -Está todo.

-Ah, bueno. A ver si os va a coger el toro.

-No, tranquila. Va a ser la primera vez

que vamos a hacer una fideuá en ensalada.

Porque no han pasado ni por el fuego.

Chicos, que sois los únicos.

Esto está a tope. Extendiendo, ¿no?

¿Eh, Charly? -Vamos por otro.

Van dos. Tienen que ser tres litros.

Le falta a esto un litro.

Hay que ponerlo a punto de sal.

-Vale. Yo lo echo. Lo muevo. Y tú el caldo,

que si no, amarga. Cuanto te diga yo.

-¡Sí, señor!

-Venga. El caldo y ya.

-Esto hay que darle más fuego.

Se tiene que rehogar. -Vale, vale.

-Mucho aire.

-Está dura la sepia, Jackie. -¿Eh?

-¿Qué más? -Dale. Ya.

Saltea eso y te paso el caldito. -Vale.

Tres.

-Espérate. No muevas. Esto no lo muevas.

Déjalo ya así. No lo toques más.

¿Qué está pasando aquí? Va de puta madre.

-Es un caos. ¿Por qué hay un caos?

No hay caos. Te tienes que organizar.

Eres el que tienes que organizar aquí.

Es muy tremendista. Esto tiene que ser más homogéneo,

si no, no nos vale para nada.

Dime tú qué tiene que ver este con este.

Este negro no se va a pasar y no va a aumentar el volumen.

Y este blanco sí se va a pasar.

Baja el fuego ya. -¿Bajo el fuego?

El sabor es bueno. El fondo es bueno.

Pero a ver si la vais a cagar por lo otro,

teniendo un fondo bueno. No.

Tranquilo, porque esto va de puta madre.

¿Y la sepia y lo demás cómo lo tenemos?

La sepia no la hemos utilizado.

Vamos a utilizarla ahora. ¿Por qué?

¿Y cómo la vas a incorporar?

Yo qué sé. La sepia es lo que más tarda, tío.

¿A ti qué te ha pasado con la sepia, chaval?

-Ese es el problema, que no ha pasado nada.

Se me ha olvidado completamente.

Estaba debajo de los pescados, con mala cara.

-Pero eso ya no se hace falta moverlo.

Lo dejo tal y como está. -Sí.

-No sé si está a fuego lento o alto.

-Esto lo cuelo aquí. -Ponlo a fuego lento.

Lo primero, pon eso a fuego lentísimo.

-Lentísimo se me va a apagar. Lo sé.

Como no lo puedes controlar.

Cuando ha encontrado la sepia, se lió con ella.

Y al final, la sepia ha quedado "chachi".

Mejor que si la hubiese encontrado al principio.

Porque ha tenido el tiempo justo de fritura.

-Alucinante. -Ha sido una suerte, macho,

que no la hubieses visto. Si la ve, seguro que la achicharra.

-Se le va. -De verdad que sí. Pues mira.

A ver, campeón. Orden.

¿Echo más caldo o no? -Espérate, espérate.

¿Vale? Todavía tiene caldo.

-Aquí, ¿vale? -¿Estás?

-Sí. Dame el caldo.

Cocineros, os quedan solo diez minutos.

Oído. -¿Quieres planchar

el calabacín? Hacer algo.

-Son tres...

La madre que me parió. ¡Qué bueno te quedó!

-Tres. Cuatro.

Cinco.

-¿Hay suficiente así, chef?

-Estás poniendo más afuera que dentro.

-Pero eso se recupera.

-Eso se recupera, joder.

Si llegamos a la final, la prueba debería ser

que todos cocinaran con los ojos tapados menos yo.

Ahí sí que me iba a hacer una buena prueba.

-Prueba el caldito. Mira qué bueno está de sabor.

Se le puede poner un pelito de sal.

Con el sofrito y todo. Me he quemado

todos los pelos del brazo, pero bueno.

Mi caldo está superbueno. Ha quedado muy bueno, muy bueno.

Tenía un montón de sabor. Aparte, le hemos echado

todo el pescado que hemos podido.

Y él al final le ha echado lo de...

-Los mejillones, que le ha dado

un toque perfecto. -Muy bueno. Sí.

-Ya estáis viendo. Qué desastre.

Vamos a utilizar esto un poco para sacarle el fumet

para apurarlo, porque no tiene fuerza.

No tiene fuerza la paellera esta.

Se está hirviendo la comida,

en realidad. Cuando tiene que freír.

-Hola. ¿Estáis contentas?

Ya ves. La verdad es que sí. Estamos muy contentas.

¿Habéis visto una fideuá? Sí.

-Yo no. ¿Como esta?

Como esta no, porque la acabamos de hacer.

¿Nunca os habéis fijado que las paellas

en la fideuá siempre tienen un aspecto liso?

El sentido de la paella es la superficie de cocción.

Es la peculiaridad de cocinar una paella.

Por lo tanto, el grano, en este caso, la pasta,

tiene que quedar todo alisado.

¿Qué pasa aquí? No cocina, Álex.

¿No cocina el qué? Dame una cuchara, por favor.

Pues mira. La sepia está dura.

Como el mármol, tío. La paella está blanca.

Y ya no sé qué más ponerte de fallos.

El sabor. Y no está hecha.

No hay nada peor que estar cocinando con el reloj encima

y vos probar la comida y no sabe a lo que vos querés que sepa.

Jackie. Jackie. ¡Jackie!

¿Te acordás de lo que hiciste vos y para qué sirve?

No me jodas, chaval. No me jodas.

Saca eso, tápalo y cocina ya.

Está muerta, boludo. Muerta.

-Cris, la sal. La sal.

Por la pasta, por encima de los...

-Tenía bastante sal ya, eh.

-¿Tú crees? Pruébalo.

-Sabe mucho a pimentón. Qué buena.

-Está buena, ¿verdad? -Buenísima.

Cocineros, queda un minuto.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos,

uno. ¡Se acabó!

Hasta la vista. -Hasta la vista, baby.

-Madrid, allá vamos. Estábamos muy confiados los dos.

Y nada, somos un equipo y se nos pasaron cosas.

Así que no... estoy enfadado con él,

tanto con él, como conmigo.

Calpinos, ¿a quién le apetece una fideuá?

Tenéis siete versiones para elegir.

¡Adelante!

Hola. -Bienvenidos. Hola. ¿Qué tal?

-Hola. ¿Qué tal?

-Hola. Tenéis que probar nuestra fideuá.

La hemos hecho muy buena. -Somos unas sevillanas

que hemos intentado hacer una fideuá.

Necesitamos consejos para ver si nos ha salido bien, mal.

Ha quedado blanquita, ¿no?

-¡Toma ya! Tú también estás muy bien.

Con cariño, con cariño.

-Sí. Todos.

Hay que probarlo de sabor, color, textura.

Vecinos de Calpe, huele bien la fideuá, ¿verdad?

Pues venga. Elegid una food truck y a comer.

Haced una cola aquí.

-¡Todos a la cola!

La mejor fideuá de la feria.

Que nos la están quitando de las manos.

-¿Quieren probar? No sean tímidos.

-Un argentino vendiendo fideuá es un triunfo.

-Tienen que probar aquí la fideuá.

La hemos hecho muy buena y con cariño.

-¿Quién quiere probar la mejor fideuá de la feria?

Lista para comer, lista para disfrutar.

En el punto justo de cocción.

-Está buenísima. La hemos probado y está tela.

-No hay para todos. Venid para acá. No hay para todos.

-No, no. Gracias.

Álex, yo le veo mucha comida en un plato. ¿Qué pasa?

Le faltaba un poco de sabor a la fideuá.

Si le falta sabor, ¿por qué has elegido este puesto?

Porque me ha llamado la atención el chaval, que la vendía muy bien.

¿Qué os parecido? Muy bueno, muy bueno.

La textura estaba buena. No estaba pasada la pasta.

Estaba en su punto. Quizás, le falta un poco más

de un sabor más fuerte.

A mí me gusta un sabor más potente.

Y nada. Yo creo que muy bien.

-Ese sabor de pescado,

ese puntito fuerte, le falta.

Demasiado suave para nuestro paladar.

¿Sois vecinos de Calpe? Sí, claro.

Y habéis elegido esta. ¿Por qué?

Porque es la que más apariencia tiene con todas las fideuas

que se hacen por el levante español.

Apariencia. ¿Y sabor?

Exquisito. ¿Sí?

¿Y un pero? Por poner un pero. No. Ninguno.

¡Jesús! Qué barbaridad. No, no, no.

Hasta ahora, Tania, la concursante, ha vendido muy bien los platos.

Y luego, era un "bluf". O sea, mucho vender

y luego se bajaban. Pero hoy no han salido a vender

y han vendido solo con su apariencia y sabor.

A este se le da bien el arroz, eh.

-Este ya está acostumbrado. Que la fideuá es vuestro terreno.

Venga, familia. Seguid disfrutando.

Muchas gracias. Un placer. Gracias.

(GRITA) ¡Vendido!

-Jonatan, nosotros también.

-¡Hemos llegado primero! -¡Muy bien!

¡Vendido!

-Se acabó. -¡Ahí!

Todos los concursantes consiguen que sus food trucks

estén llenos de vecinos, excepto El Kiosko y Cayejeras,

que no venden todas sus tapas.

La entrada de los vecinos a catar los platos es

el momento que más disfrutan los concursantes.

No así la cata del jurado.

Muy buenas. Señores.

Os veo serios, eh. Bueno.

-Siempre que viene el jurado, hay que estar serios.

A mí me parece que, con lo mal encaminado

que ibas, al final, habéis sabido reconducir.

Chef, ¿se te ha quemado un cocinero por culpa tuya?

-¡Cuidado! ¡Ay!

-¡Joder, Javier! Lo siento. ¿Te has quemado mucho?

Alguno sí. No pasa nada. Fue un accidente.

Ahora que estoy viendo esas lágrimas, Jonatan,

¿sabes lo que se puede decir?

Sangre, sudor y lágrimas, pero puede que merezca la pena,

porque está bastante rico.

Muchas gracias, chef. No eches más lágrimas,

que yo soy muy llorón. Me voy a poner a llorar también.

Si te haces daño, lo aguantas.

Pero si se hace daño alguien por tu culpa, es duro.

La vida son cuatro días y hay que disfrutarla. Hasta luego.

Tranquilo. No pasa nada. Fue un accidente.

Fue un accidente. -Podría haber sido mucho.

-No. Si tampoco. En el momento hice, ¡ay!,

como que me había quemado. Pero no pasa nada, tío.

No pasa nada. Tranquilo.

Nosotros cocinamos en un ambiente más relajado.

El tiempo siempre es nuestro mayor reto a superar.

Hoy salió una complicación más, pero creo

que la hemos sacado dignamente adelante.

Chicos. (AMBOS) Hola. ¿Qué tal?

¿Estáis contentos? Sí. Estamos contentos.

Porque pensamos que hemos hecho un buen caldo.

Yo pienso que es muy importante. Tiene mucho sabor.

Yo también estoy contento, eh. ¿Veis este mejillón?

Sí. ¿Creéis que esto está bien?

¿Este es el punto de cocción?

Porque habéis dado en un punto

de cocción perfecto. Muy bien.

Muy bien.

-Los ha hecho Mirko los mejillones.

Está muy rico. No sé yo si vamos a tener

que quemarte más a menudo para que te espabiles.

¡Me cago en la...! Me he quemado todo.

-Muy bien. -Estaba bastante seguro

sobre este plato. -Sí, porque a él

los mejillones le encantan. Si hay algo que controla,

les encanta, son los mejillones.

Señorita Pepis. Pareces la Señorita Pepis ahí.

Dos muñequitas aquí sentaditas.

Bueno, estamos viendo la elaboración,

cómo está hecho cada producto, lo bien encaminados que ibais.

Y después, no sé qué ha pasado,

que se ha desvanecido todo. Sí.

¿Tengo razón o no? -Sí. Totalmente.

Os he visto dudar al final. Habéis mojado la fideuá

cuando estaba lista. Eso no se hace

ni en un arroz ni en fideuá. Lo sabéis.

¿Sabes lo que veo? Mucha técnica y poco plato.

Si hay sillas, será de decoración y no para cocinar sentados.

En la mala mar, se tienen que demostrar los buenos marineros.

Venga.

-Echando caldo, al final fui... Feo, ¿no?

-Estamos...

Fue el fallo gordo de hoy.

-Hola. Qué felices estáis.

Bueno, nosotras siempre estamos

muy intrigadas con vuestra decisión.

Si tuvierais que valorar este plato vosotras mismas,

¿estaríais contentas? Para nosotras, tiene un fallo.

Uno, no. Que no hemos podido hacer

ajoaceite. ¿Cuánto se tarda

en hacer un ajoaceite? No teníamos huevos.

Pero ajoaceite es ajo y aceite.

Aquí tienes, por si quieres. No hace falta el ajoaceite.

Pruébalo, Álex. Pruébalo.

¿Sabéis dónde está el fallo?

La fideuá está cocida. No está salteada.

Luego, no tiene casi sabor.

Estoy contigo, de acuerdo. -¿Cómo?

-Estoy de acuerdo con él. ¿Os digo una cosa?

Sí. Fijaos en cómo estoy mirando

y vais a saber cuál es vuestro fallo.

Esto no es una fideuá para mí.

Suerte. (AMBAS) Gracias.

-Mirando a los ojos. ¿Hay ojos de algo ahí o qué?

(RÍE) ¿Te imaginas?

Bueno. -No lo entiendo.

Se le han quedado los ojos superabiertos.

Yo creo que no daba crédito.

Parece que se vuelve a repetir lo mismo, ¿no?

Yo creo que sí. Por un día, tu alergia

te va a valer para algo.

¿Por qué? Porque es mejor no probarlo.

Pero no voy a probar la de nadie.

Veo este plato tan blanco y no me apetece.

¿La pruebo o no la pruebo?

Suerte. (AMBAS) Gracias.

-Vaya bronca, ¿no? -Bueno, yo qué sé.

-La responsabilidad del sabor es mía y no me gusta, eh.

Tenemos gustos distintos.

Tenemos gustos distintos. -Ya está.

Hola, chicos. ¿Qué tal? Buenas tardes.

Muy bien. Vuestra cara lo dice todo, eh.

No estáis tan bien. Estamos... Sí.

Somos un pelín exigentes nosotros.

¿Ya sabéis por qué los cubiertos

que utilizamos son de madera? Para esto.

Yo no quiero repetir. Para mí, la cata de hoy

está siendo de las más desagradables.

Bueno, nada, Cañete. Corremos mañana.

Corremos mañana.

Me siento desilusionado, como mi compañero.

Hemos fallado a un chef y no me gusta fallarle a un chef.

Y que me rompa la cuchara un chef, me hace pensar

que puedo dar más de mí.

Hola. Antes de llegar, os diré una cosa.

Muy buenas. Espero que esté buena,

porque venimos de comernos unas que nos han dado el día.

Es riquísimo. Espero que esté buena.

Esto sí parece una fideuá. Y no huele a quemado.

Habéis fallado un poco tostando el fideo,

pero, por lo menos, hay intención. Han querido hacerlo bien.

Había que tostarlo más.

Esto sí es una fideuá. No es la mejor

del mundo, pero es una fideuá.

Para nada. Y acatáis las órdenes.

Aceptáis las críticas. Y cuando se os dice algo,

bajáis las orejas, intentáis reconducir la prueba.

Y eso dice mucho. Los profesionales son

los profesionales. -Sí está quemado, está quemado.

Un producto humilde con unos cocineros humildes,

que han sabido atender... Además, mira.

Se preocupa de arreglar la furgoneta de los compañeros.

Le ha estado tocando las bujías y todo.

Muy bien. Eso es un currante. Suerte.

Eso es un currante. (AMBOS) Gracias.

-Lo que digan ellos, va a misa. -"Eso está quemado".

Sí. La verdad es que apestaba. Lo hemos tirado

y hemos hecho nuevamente la cebolla y ya está.

-Asumido. -Lo asumo, lo reconozco.

Al final, ha quedado una fideuá

que eso era gloria bendita. -Bendita, vamos.

Concursantes, ahora toca probar el trabajo de vuestros compañeros

y así, testar el nivel de toda la caravana.

Como os gustó tanto catar a ciegas en Cambrils,

lo vamos a hacer siempre así, hasta el final.

Todos os merecéis que se vote bajo un criterio culinario.

El corazón hay que dejarlo a un lado.

Os recuerdo que el plato peor valorado, envía a ese equipo

directamente al Último Cocinado. Podéis catar, chicos.

¡Uh! Esto sabe a ajo. -Esto está malo.

-El pescado está crudo, me parece. -Ah, sí. Está crudo.

-Está muy duro. -No tiene sabor.

-Me lo has quitado. No tiene ningún sabor.

-Tiene mogollón de ajo. -Mogollón de ajo. No me mola.

-Ácido. Tomate. -Esto parece un plato

de pasta italiana.

-Esto no es fideuá. -No tiene sofrito.

Tampoco tiene sofrito.

-¿Te digo una cosa? Ninguna fideuá.

-Esta es la tapa que decidimos como peor.

-Hoy el plato que menos nos ha gustado,

finalmente, ha sido este.

-Elegir el que menos me gusta,

yo creo que es este. -Yo creo que sí.

Concursantes, ya habéis catado.

Ahora es turno de la valoración.

Me gustaría empezar con La Vermuneta, con Jonatan.

Por favor, acércate y decidnos qué plato os ha gustado menos.

Jonatan, este es vuestro peor plato. ¿Por qué?

Porque, sobre todo, está, francamente, apelmazado.

Se ha pasado muchísimo de cocción.

Y el sabor tampoco era, exactamente, el de una fideuá.

Ha sido una decisión difícil, pero alguno tenía que ser.

¿Tienes alguna idea de a quién has votado?

No. En mi caso, te garantizo

que es una cata a ciegas. En tu caso, sí, ¿no?

Por partida doble. Por partida doble.

El peor plato para La Vermuneta es para...

El Kiosko.

Ariel y Gonzalo, inauguráis el marcador de la cata de hoy.

Realmente, los platos de los compañeros no están malos.

La prueba es que el pueblo se va muy contento.

Pero, realmente, buscas el fallo.

Puede dar la sensación de que están malos,

pero comería seis platos de cada uno.

Vamos a seguir con Los Maldonado, los Carlos.

Carlos, el peor plato para vosotros. ¿Por qué?

Este lo hemos elegido porque el fideo está muy bien

salteado y eso, pero no sabe a nada.

¿A quién crees que corresponde el plato, en esta ocasión?

Porque en la otra etapa, era de vuestros amigos,

de Somewhere. Os llevasteis un chasco tremendo.

Ellos no, hombre. Espero que no sea de Somewhere.

Pues, Carlos, siento decirte que habéis vuelto

a nominar a Somewhere,

a Ali y a Oli. Otra vez.

No, no, no.

Pues vamos con el equipo perjudicado por Los Maldonado.

Oli, acércate

y dinos qué plato os ha gustado menos.

Tal vez, ¿el de Los Maldonado? Vamos a ver.

Mira. Cogemos este porque el fideo no estaba tostado

y solo tiene sabor a tomate, básicamente.

¿Alguna idea de a quién

puede pertenecer este plato? No.

Pues este plato corresponde a...

las sevillanas de La Cayejera.

Perdón.

Muchas gracias, Oli.

Xaro, adelante, por favor.

Tráeme tu plato. Hola.

Hola. Bueno, pues nosotras

hemos escogido este plato

porque, lo siento mucho, pero tenemos la ligera impresión

de que es de nuestros amigos de Dalys,

porque tiene mucho ajo y tiene una connotación

italiana como muy latente.

Tampoco nos ha gustado que la sepia no estuviera

del todo limpia. Y de sabor, no nos ha convencido.

Dalys, Mirko y Tania,

está claro que Xaro y Cristina no confían en vosotros.

No. Porque este plato pertenece...

a El Kiosko. Ah.

Gonzalo y Ariel.

Yo sabía que no era el vuestro. -Menos mal.

Lo siento.

-Nos hemos alegrado porque son nuestros amigos

y nos hubiese hecho mucho daño que hubiesen sido ellos.

Con la valoración de las chicas de la Rolling Caravan,

El Kiosko ya tendría dos negativos.

Vamos con vosotros, precisamente, chicos.

Ariel y Gonzalo. Gonzalo, por favor, acércate.

Hola. ¿A que no sabías que tu fideuá

tenía toques italianos? Tengo un poco

de sangre italiana, así que... buen paladar.

¿Cuál es el plato que menos os ha gustado?

No me gusto, en general. Ninguno sabía a fideuá.

El nuestro, menos. Teníamos que elegir uno y lo elegimos.

Pues fijaos. Aquí parece

que hay cosas de pareja.

Porque si la Rolling os votaron,

ahora vosotros votáis a las chicas de la Rolling Caravan.

Cristina y Xaro. No pasa nada.

Estaban todas malísimas. -¿A que sí?

Mañana corremos, Cañete.

No pasa nada.

Cristina, yo desde aquí acabo de oír

que dices que no pasa nada porque todos los platos

estaban malísimos. Todos igual de malos.

El primero, el nuestro. Pero todos igual.

Creo que el resto de platos son malos,

exactamente, por lo mismo que nos ha pasado a nosotras.

No se ha calculado bien.

Seguimos con las chicas de La Cayejera. Mar, por favor.

Este es vuestra elección. ¿Por qué?

Hemos tenido el handicap de que Lucía

con su alergia al marisco no ha podido probarlo.

Hemos elegido este porque me parece que está pasado

y me ha sabido demasiado a ajo.

Los dueños de este plato son...

los dueños del food truck

en el que habéis cocinado. El Kiosko.

Gracias. Muy buen paladar.

¿Por qué aplaudes, Gonzalo? Muy buen paladar.

Tercera valoración negativa para los chicos de El Kiosko.

Y terminamos con los chicos de Dalys.

En esta ocasión, le pido a Tania que venga.

Hola. Hola, Tania.

Pues hemos votado a este plato porque hemos notado

que el fideo estaba muy pasado y que había un exceso de tomate.

Para nuestra opinión. Al margen de que a nosotros

la fideuá nos gusta más con fideo fino.

Tania, era a El Kiosko.

Qué vergüenza, Cañete. No me jodas.

Kiosko, habéis hecho el peor plato.

¿Cuál creéis que ha sido el criterio de vuestros compañeros?

El acertado. Me sorprende que no nos hayan elegido todos.

No estoy nada contento con nuestro plato de hoy.

Nos falló muchísimo el fuego. Nos faltó el fumet, el sofrito.

Nos faltó fuerza, en general, a todos.

Pero el nuestro se nos pasó.

Sabía a tomate esa fideuá y todos coincidieron

en el mismo punto. Así que... nada, nada.

Muchas gracias. Han votado con el paladar

y no con la cabeza.

Por lo tanto, El Kiosko, chicos, sois los primeros condenados.

Ahora solo queda por resolver quiénes os acompañarán mañana

al Último Cocinado. Y, por lo tanto, tendrán

posibilidades de abandonar la caravana para siempre.

No nos ha nominado ningún compañero,

que es siempre lo mismo. Así que nos vemos

con posibilidades de no tener que correr mañana.

-Hombre, ojalá. Esta vez

hemos preparado un buen plato. -Sí.

La fideuá es una receta sencilla. Pero en vuestras manos,

se ha convertido en algo complicado.

Cuando empezamos este programa, os dijimos:

"Humildad y trabajo". Hoy hemos visto

muy poco de las dos cosas.

Vamos a ir al grano. Los únicos food trucks

que han hecho hoy una fideuá,...

han sido...

La Vermuneta,

Los Maldonado

y Dalys. Muy bien.

Dalys.

No voy a andar con rodeos.

En Cambrils merecíais marcharos.

Pero, solamente, teníamos o podíamos coger a uno para irse.

Tuvisteis la suerte de que otros lo hicieron

aún peor que vosotros, que ya es decir, eh.

Sin embargo, hoy...

habéis hecho la mejor tapa del día.

Enhorabuena. (APLAUDEN)

-Increíble. -Qué bien. Ya tocaba, eh.

Después de tanta caña, caña. -Impresionante, de verdad.

-Contentos. -Estamos con los pelos de punta.

Increíble.

Gracias. Rolling Caravan.

No todas las fideuas estaban malas.

La vuestra sí, eso seguro. Sí.

Estaba cocida por abajo y por arriba, más cruda.

Tenía como dos cocciones. Es verdad.

Nos hemos pasado de cantidad. ¿Sabéis lo que os digo?

Mañana poneros las zapatillas,

porque nos vamos de carrera. Muy bien. Gracias.

No solamente por vuestro trabajo, que, claramente,

ha sido insuficiente. Sino, también, por la falta

de aprecio a todos los que estamos aquí.

Y al trabajo de tus compañeros.

Desconcertante. El veredicto del jurado

nos han parecido desconcertante, porque, en ningún momento,

le hemos querido faltar el respeto a nuestros compañeros.

Pero, realmente, no nos parecía ninguna fideuá digna...

-De llamarse fideuá.

Alioli,

ibais directo a por la mejor tapa.

He estado disfrutando mientras os veía cocinar.

¿Pero cuál ha sido el fallo? Lo sabéis ya, ¿no?

Echarle caldo a la fideuá cuando ya estaba lista,

ya estaba seca. Una fideuá es seca.

No hace falta hidratarla otra vez.

Ha sido un error monumental, chicos.

Ali, te has cargado el plato.

Reconocemos que se hizo mal.

Todo esto nos hace más enfadados con nosotros.

Lucía y Mar.

Si vuestro negocio es la gastronomía,

explicadme, por favor, ¿qué es eso de que no habíais

cocinado en la vida una fideuá?

Es un plato... Chiquillas, es un plato universal. Por favor.

Una cosa. Era blanca como la leche,

a pesar del pimentón que le habéis metido.

La fideuá no es blanca. Le tendré que dejar

las gafas a Urrechu para que las vea bien,

porque llevaba tomate y pimentón.

Para lo saladas que sois. Mira qué sois saladas.

Si no tenía un gramillo de sal. Estaba sosísima.

Espero que los platos los hagáis con más alegría.

¿Vale? Eso siempre tiene arreglo.

Vale. Sal.

Kiosko, mañana corréis con vuestras compañeras

de la Rolling Caravan.

Muy bien. Bienvenidas.

Ahora, nos queda otro puesto.

Que se disputa entre Somewhere y Cayejeras.

Esa pareja es...

La Cayejera.

A correr. -A correr.

-Jackie, hemos corrido en Cantabria.

-Sí

-En el País Vasco. -Sí.

-En Huesca. -Sí.

Tarragona. -Tarragona.

Y ahora, vamos a correr en la zona del levante.

Algún día la gente hablará de nosotros

y contarán nuestras leyendas. -Sí.

Vermuneta, Dalys, Maldonado, Somewhere,

enhorabuena. Habéis terminado ya.

Vuestro premio mañana será asistir a una clase

de tiraje de cerveza, siguiendo las indicaciones

de un maestro cervecero.

¡Qué guay! (APLAUDEN)

Y, mientras, vuestros compañeros seguirán luchando

para evitar la eliminación. Salvados,

podéis cerrar vuestras food trucks.

(APLAUDEN)

Rolling, Kiosko, Cayejera,

sexta etapa y, hasta el último momento,

vais a tener que luchar por vuestra plaza.

Una nueva food truck acaba de llegar

y ya le ha echado el ojo a vuestros delantales.

Alberto, consultor informático, y Anabel, ama de casa,

es un matrimonio madrileño

amantes de la cocina. Pero no profesionales.

Están especializados en cocina gourmet.

Me llamo Anabel. -Yo soy Alberto.

-Somos matrimonio y tenemos dos hijos,

una niña de once años y un niño de siete años.

-Ha coincidido con este proyecto el inicio

de nuestra andadura con el food truck.

Hemos diseñado la food truck con un diseño más retro,

con aires un poco clásicos.

-Muy acogedora.

-Estrenamos food truck en "Cocineros al volante".

Cocinar con ella, lo llevo regular. Me gusta cocinar solo.

-A mí me deja meter poca baza porque en cuanto hago algo,

ya me pone pegas.

Yo tengo más carácter y, entonces, cuando me dice algo,

a lo mejor puedo saltar pero, bueno, intentaré tener

toda la paciencia posible.

Yo creo que en este programa conseguiremos entendernos

como pareja culinaria. -Yo creo que sí,

que lo conseguiremos seguro.

(RÍE)

(RÍE)

Bienvenidos. (AMBOS) Gracias.

Bueno, chicos, ya estamos todos,

así que vamos a jugar por la ventaja.

Ir al Último Cocinado con una pequeña mejora

respecto a los demás puede daros ese empujoncito

que necesitáis para continuar aquí en la caravana.

Descorchar una botella es un arte

y en eso está basado el juego de hoy.

Tenéis que encestar el mayor número de corchos posibles en estas copas.

Un miembro del equipo descorcha y el otro encesta.

Cada pareja tiene tres minutos de tiempo.

Empezamos con los nuevos, Anabel y Alberto, Furgo Gourmet.

¡Tiempo!

Muy bien sacado. Tiene arte para sacar.

Tiene arte para sacar.

¡Ay! Y ella tiene arte para meter.

¡Muy bien, qué arte tienes, Alberto, descorchando!

Anabel encestando menos.

Lleváis encestado solamente un corcho.

¡Y...!

Una vez que ya están todas las botellas descorchadas,

los concursantes pueden recoger los tapones del suelo.

¡Debajo de la mesa, debajo!

Para volver a intentar encestarlos hasta

que termine el tiempo. Así.

¡Huy! 10 segundos.

¡Ole! Ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres,

dos, uno, ¡tiempo, equipo!

(Aplausos) Haciendo una recapitulación,

habéis encestado tan solo dos corchos.

Bueno, lástima.

Vamos con la segunda pareja, la Cayejera, Mar y Lucía.

Tres, dos, uno...

¡Tiempo!

Al vino no eres alérgica, ¿no, Lucía?

Al vino no, el vino lo llevo muy bien.

No debe de ser fácil.

Lo ha hecho muy bien. Vamos, Mar.

¡Huy!

Huy. Chicas, apurad, quedan dos minutos

y os veo muy lentas, ¿eh? Venga, con nervio.

Esto va a entrar, ¿eh?

(Ovación y aplausos) ¡Bien, tenemos un corcho!

(Risas)

Últimos 30 segundos, sevillanas. Está regular, ¿eh, Mar?

Me he colado ahí. Dadle salero.

Ahí. ¡Corre, corre!

Y ahí arriba tienes otro. Últimos 20 segundos.

¡Coge unos pocos! Con calma, Mar.

¡Muy bien! ¡Ole!

¡Ole! -¡Oh!

¡Qué bueno! Diez, nueve,

ocho, siete,

seis, cinco,

cuatro, tres,

dos, uno, ¡tiempo, sevillanas!

(Risas y aplausos)

Mar y Lucía, habéis superado en dos corchos

a vuestros compañeros Furgo Gourmet.

No me pongo ni lentillas ni gafas, aunque las necesito.

No sabía si veía la copa, a Urrechu...

He empezado a tirar... -Si le hubieras dado a Urrechu,

tampoco pasaba nada. -Se lo merecía.

-¡Hombre! (RÍEN)

Es vuestro turno, Gonzalo y Ariel.

Tres, dos, uno, ¡tiempo!

No has tenido infancia, Gonzalo,

¿no has hecho esto nunca? No.

Vamos, vamos, más brío.

Qué bueno, qué bueno es. Pone cara de concentración.

Huy... Pareces una bailarina, Ariel.

¡Vamos! ¡No veas!

(RÍE) ¡Vamos!

(RÍE) ¡Ole, muy bien!

Y, chicos, en este momento queda un minuto.

¡Vamos, ya! ¡Bien, muy bien!

Habéis superado a Furgo Gourmet,

pero todavía no hemos llegado a cayejeras.

Venga, Jackie, dale caña ahí. ¡Ole!

¡Ole!

¡Corre, corre!

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos,

uno, ¡tiempo!

(RÍEN Y APLAUDEN)

Estuviste bien. (RÍEN)

Chicos de El Kiosco,

Gonzalo, Ariel, o la sirenita, no sé ya cómo llamarte,

hay un empate técnico de cuatro corchos encestados

con las chicas de la Cayejera.

#Vives serena siendo sirena eres feliz.#

(RÍE) Estuviste muy bien.

Cristina, Xaro, ¿listas? Sí.

¡El tiempo empieza ya!

Regulín nada más, ¿eh? Huy, Xaro.

¿Qué pasa? ¿No descorchaste muchas botellas en tu vida?

Tú eres más de vino de cartón.

Hay que pensar las cosas más al principio.

¡Ah! -¡Ole!

¡Huy!

Oh... Así cuesta más. (RÍEN)

(GIME) (RÍE)

-Ay, no puedo. Suena regulín el ruido ese.

O superbien, según (RÍE)

Quedan dos minutos, chicas, habéis agotado un minuto.

¡Vamos, vamos!

-¡Saca, saca, saca! Bebe, bebe.

Y mete. Bebe, ahora bebe.

(RÍEN) Como sumiller no tendrías precio.

(RÍE) Pero igual poniendo sí.

(RÍEN) Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres... (GIME)

Dos, uno, ¡tiempo!

(Aplausos y risas)

(RÍEN) Lo siento, chicas de la Rolling.

¡Ay, qué show! Habéis conseguido meter...

¡Cero! Cero corchos.

No habéis conseguido superar a la Cayejera ni al Kiosko

ni al nuevo equipo. Aunque no hayamos conseguido

el reto. -Nos hemos reído mucho.

-Nos hemos reído. -Tú más que yo.

-Yo sí. (RÍE)

(GIME) (RÍE)

(GIME)

(RÍE) ¡Ha sido superdivertido! Perdóname, Xaro.

(GIME) (RÍE)

-¡Ay...! -¡Ay, no puedo!

-Me ha encantado. -Qué bajón.

Enhorabuena, sois los ganadores de la Miniprueba.

Mañana compartiréis ventaja. Hasta aquí por hoy,

ahora nos vamos a descansar y mañana nos vemos en Denia.

(Aplausos)

Hoy hemos trasladado el campamento desde Calpe hasta Denia.

No podíamos venir a Alicante sin disfrutar

de sus 20 km de playa.

Al norte la arena finita de las Marinas

y al sur las Rotes, para los amates del buceo.

Hoy, por fin, corréis en llano, chicos.

(Aplausos)

Dalys, Maldonado, Vermuneta, Somewhere Café,

vosotros vais a asistir a una demostración

de tiraje de cerveza a manos de un maestro cervecero.

Creo que es muy útil para vuestros food trucks.

Los recién llegados, Anabel y Alberto,

de la Furgo Gourmet, Kiosco, Cayejera, Rolling Caravan,

vosotros, por favor, poneos las pilas.

Tenéis que conseguir todos los ingredientes

y, por encima de todo, hacer un buen trabajo.

Chicos, es la sexta etapa y solo se quedan aquí los mejores.

Vamos a correr muchísimo, no nos importa,

estamos acostumbrados, pero ya sabemos qué hacer,

cómo hacer y, nada, si no aparece ninguna sorpresa,

a lo mejor se nos da genial como la última vez.

Cocineros, hace mil millones de años, Denia estaba sumergida

en el mar, como toda la Península ibérica,

y todavía guarda bajo sus aguas

un tesoro milenario de prestigio universal

¡La reina roja de Mediterráneo!

(Aplausos) La gamba de Denia.

Mucho respeto, ¿eh? Cuidadito, un kilo puede

llegar a costar hasta 200 euros.

Vamos a preparar un ceviche de gambas con la cabeza crujiente

y ensalada de frutas. ¡Madre mía!

-Vamos ya.

-Hombre, sé lo que es un ceviche,

pero no lo he cocinado. -La primera vez

pero hay que ir a por todas. -Hay que ir...

-Hay que conseguirlo. -Hay que conseguirlo.

Un buen marinado le va de maravilla

a este productazo,

espero que tengáis muy buena memoria

y que los oídos abiertos porque, como bien sabéis,

no hay lista de la compra para los ingredientes.

¿Estáis atentos? (TODOS) ¡Lo estamos!

Limón,

cebolla roja,

aguacate, cilantro,

ajo, sal,

ají seco, harina,

aceite de girasol, maíz cocido,

manzana verde, mango,

cereza, vinagre... Uf...

Y menta. ¿Alguno más?

¿Queréis más ingredientes? ¿Tenéis memoria para más?

Son muchos, ¿eh? -Ya no me acuerdo.

Nos vais a preparar dos tapas, una para cada uno.

Como siempre, tenéis 30 minutos de carrera.

Si tardáis más, lo descontaremos del cocinado.

Bueno, chicos, la experiencia de Jonatan en Cambrils...

Vamos, Jonatan, tío...

Nos ha enseñado dos cosas: Que no tenéis mucha dificultad

para encontrar todos los ingredientes

y lo importante que es ponerse en el lugar del otro.

Ayer lo hicimos cambiando las food trucks

y hoy corréis más juntos que nunca,

¿por qué?

¿Como yo? Cada pareja estará unida

por una cuerda, la misma que utilizaron

Jonatan y Javier. Es una sorpresa cada vez...

-Encantadora, vamos.

Además, uno de vosotros estará con los ojos tapados.

Bueno, sí, ya. -Oye, que ellos

no están acostumbrados.

No os quejéis, ¿eh? Que Jonatan y Javier

fueron los más rápidos y los mejores en el cocinado.

Tomad ejemplo.

Corred ciego por la calle y una soga.

-No, es muy difícil, tío. -No sabes lo que está diciendo.

Bueno, Jonatan, Javier,

¿algún consejo para nuestros condenados?

No corráis más de lo que podáis,

es muy importante y, sobre todo, si pasa algo,

el que vea que grite "alto". A la primera palabra "algo" fuerte,

lo más fuerte que podáis, el que corre, se para.

Pase lo que pase. -Lo más importante es marcar

derecha e izquierda, escalones, baches.

-Lo vais a hacer muy bien. Ánimo.

Dejamos que sean las parejas quienes determinen

qué concursantes corren a ciegas.

Confía en mí. -Vale.

Concursantes, ¿estáis preparados?

(TODOS) ¡Lo estamos!

¡A la carrera! (TOCA LA BOCINA)

¡Vámonos! Vamos, Cañete, vamos.

-¡Corre ya, corre, corre, corre, para, para!

-¡Xaro, Xaro! -Pero sigues a mi lado.

-Sigue. Huy, perdóname.

-Nada, sigue, sigue.

-Sígueme. ¡Cuidado!

Ay, cuidado, perdóname. -¡Sígueme no!

-¿Nos puede dar...? ¡Anda!

-Xaro, me he hecho daño en la pierna.

-Y yo, te estoy diciendo. -Sigue un escalón

hacia arriba, ahora. Eso es. -Esto es horroroso, tía.

¡Tengo una ansiedad! -Estamos andando.

Hala, chicos, vosotros a controlar la llegada de los corredores,

nosotros tenemos mejores planes. No tiene cara esta.

Anda que... Vámonos, chicos.

Vamos por las cervecitas.

Concursantes, os presento a Alejandro, maestro cervecero

de la cervecería Gambrinus. Estamos ansiosos por

que nos enseñes a tirar bien una caña.

Bueno, chicos, lo primero, mojar el vaso en el mojacopas.

45 grados, abrimos el grifo sin miedo.

Empezamos a echar la cerveza,

según vemos que va acabando la vamos poniendo recta.

Cerramos

y ponemos la cerveza. Esa sí.

Que suba una cerveza en condiciones.

(Aplausos)

-Ahí, ahí, corre, bien, bien. -Por aquí, Cristina, por aquí.

-¡Es que no veo!

-Estamos en un concurso de TV, ¿nos puedes ayudar?

-Limón, cebolla roja, aguacate. -Aceite, sal, pimienta, fácil.

-Tú dices los ingredientes, sí. -Me los tienes que dar

para que yo cocine la tapa. -Tengo muy poco tiempo, ¿vale?

Tenemos solamente media hora. ¡Ole tú!

-No se escandalice, es un programa de TV.

-¿Cuánto tiempo? -Eh, 20 minutos.

-20. -Toma la harina.

-Ahí. -¡Uh!

(RÍEN) -Mango, cilantro,

aguacate.

-Aquí tenéis. -Gracias, corazón.

-Grábame. -Muchas gracias, ¿eh?

-Pero échenos el aceite. -Venga.

-¿Ya no le puedo dar nada más a nadie?

-Eso es, ahí. -¡Sí, señor, mango!

Voy a probar yo y, luego, van a probar los chicos.

Venga, perfecto, pues lo primero. A ver, cojo el vaso.

-Aprieta, que está un poco fuerte. ¡Venga, venga, ahí!

45 grados. 45 grados, abres el grifo a tope.

A tope, ahí, muy bien, muy bien.

¡Bueno...! Bueno, no ha salido mal,

¡muy bien, muy bien!

-¡Hola! -Vale, tía.

-Escalón, perdona, perdón.

-Vale, dime. Ole. -¡Ole!

-¡Muy bien! -Tengo menta.

-¡Muchas gracias! -¡Muchas gracias, gracias!

-Para, para. Perdona.

-Esto es buenísimo, ¿vale?

-¡Hola! Ay, perdona, perdona.

-Coño, dime esto ahora. -Claro.

-¡Cuidado! Perdona, perdona. -¡Oh!

-Seguimos, seguimos.

-Cerezas. -Nada.

-Melocotones. -Tampoco.

-Por aquí. -¡Pero, tía, que casi

me como la pared! -¿Por qué te vas para allá

si te estoy haciendo así? -Recta, recta, recta.

-¡La leche, a ver si me doy!

-Abre sin miedo, ahí.

Ve enderezando. -¡Bien, bien!

(Aplausos)

(Risas) -¡No pasa nada!

¡No pasa nada! Lo está haciendo bien.

Lo está haciendo bien. ¿Te decimos cuándo ya?

Sí. ¡Y... ya!

(Aplausos)

Yo creo que lo van a hacer bien. Poco a poco.

Sí, ¿no?

Apetecen, ¿verdad? ¡Por nosotros y por la cerveza!

¡Grandes! -¡Hola! ¡Huy, Jackie!

-¿Hierbabuena? -Hierbas aromáticas ahí al lado,

en el horno de pizza tienen de todo.

-¡Date mucha prisa que tengo solo cinco minutos!

¿Alguien que quiera ayudarme?

-¿Cilantro?

-No. -Me acaban de dar dos euros

pensando que estaba pidiendo dinero para comprar.

-¡Corre como nunca en tu vida, Jackie!

-¡Amor!

-¡Ya! ¡Ay, perdona!

Hay un escalón, ya está.

-Dale, Jackie, dale.

(RÍE) ¡Hemos llegado! ¡Hemos llegado!

-¡Dale, dale! Cuidado, vamos.

¿Qué tal, chicas? Bien, bien, seguid, seguid.

¿Ya?

-Buenísimo, buenísimo.

-Ay... -Ay, ay...

Amor para todos.

-Ah, ah...

(RÍEN EMOCIONADAS)

(SE DAN BESOS) -Con los ojos tan bonitos

que tienes, te los tapas. (RÍE)

-Si ya sabía que de verdad podía confiar en ella al 100%,

ahora es 2000% porque...

Tras lo que hemos vivido, ha sido muy bonito.

-¿Te voy a llevar por el mal camino?

Cocinerillos, cocinerillas, ¿qué tal vais agarrados de la mano?

(AMBOS) Estupendo. -Fatal.

-Ahora nos reímos, pero era para llorar.

-Ha sido agonioso, de verdad,

la sensación de no ver, la sensación de no...

Es que casi ni escuchas, porque ni ves, ni escuchas,

ni nada, ni nada de nada, horrible.

Tras la carrera, se hace recuento de los ingredientes conseguidos

y se colocan en la mesa del jurado en cajas con su color.

Habéis hecho un buen trabajo, todos los ingredientes

que estaban en vuestras cestas ya están aquí.

Ahora vamos a hacer el recuento.

Kiosco, os falta solamente menta y vinagre.

Sí, señor. O.K.

Furgo Gourmet, no habéis encontrado mango,

ají seco, ni cereza

y, en vez de aceite de girasol, tenéis aceite de oliva,

eso no creo que sea muy relevante tampoco.

Rolling, no habéis encontrado vinagre, manzana, ni ají seco.

(RÍE)

Cayejeras,

espero que en la cocina tengáis también los mangos

de la sartén porque aquí no hay un mango ni cilantro.

Yo voy a hacer mi propia versión del ceviche de gambas,

la cabeza crujiente y ensalada de frutas.

Tendré el mismo tiempo que vosotros, 45 minutitos.

Aviso, no quiero sorpresas.

El que no sepa tratar este producto

no merece estar en esta caravana, nos da igual que sea

un food truck, dos, tres o cuatro.

Kiosco y Cayejera,

10 minutos a repartir entre los dos

por haber ganado la Miniprueba.

¿A quién penalizáis con cinco minutos?

Eh...

A las chicas de la Rolling.

¿Y por qué? Porque han tenido

muchos platos buenos y son un buen rival para...

Para intentar batir. Buena estrategia.

Cayejeras,

¿a quién tenéis pensado quitarle cinco minutos?

Pues nosotros creo que se lo vamos a quitar al Kiosko.

Yo creo que ellos el ceviche lo dominan y por cinco minutos

tampoco le hacemos tanto daño.

Kiosko, Rolling, vosotros cinco minutillos

tenéis que esperar, ¿vale?

Entonces, cocineros,

¿estáis listos?

(TODOS) ¡Lo estamos! ¿Seguro?

(TODOS) ¡Sí! Pues, cocineros,

¡a cocinar! (TOCA LA BOCINA)

Lo más complicado del ceviche de gambas es equilibrar

la acidez de los cítricos y la dulzura de la gamba roja.

Es un plato con poca cocción que permite que haya tiempo

suficiente para una buena presentación.

Vamos a empezar a hacer nuestro ceviche.

Primero, me voy a pelar un par de gambitas,

mirad qué tamaño de gambas, qué cabezonas son.

¿Cómo sabemos que son superfrescas? Pues por el color de la cabeza,

por el coral cómo lo tiene, mira qué colorcito tiene.

Lo que es comerlas no las como, pero pelarlas me toca cada día.

Mira, Mar. -¡Hala!

-El color que tiene, es impresionante.

No es un producto que he tratado nunca

porque la verdad es que para 200 euros el kilo

como que no y menos si soy alérgica

y no me lo puedo comer.

Pero, bueno, yo creo que nos vamos a llevar,

por lo menos, una o dos para Sevilla, por lo menos.

Para pelar bien una gamba,

primero hay que tratarla con suavidad.

Quitamos el intestino con un palillo,

cortamos la cabeza y, después, se pela

de las patas hacia arriba.

Vamos a hacer lo siguiente, es quitarle el intestino.

No va a salir, no... -Es que cuando metes el palillo

sin descascarillar la gamba,

se puede romper el hilito y, entonces, ¿qué pasa?

Hay que empezar de nuevo, tienes que descascarillarlo todo

y sacar el hilito. -Eso.

-Ahí sí. -Ahí ha salido.

-Ahora sí.

-Nos estamos organizando en la cocina,

intento pensar un poco la receta o los pasos de la receta

y le voy diciendo a Anabel

pues todo lo que me puede ir ayudando.

-¿Le quito la cabeza también? -Pela las gambas.

Deja la cabeza y la cola.

-Tenemos que tener esto preparado nada más.

-Primero la cabeza de gamba. -Sí, vos sacá la cabeza,

sacá la tripa, la ponemos a seca, las guardamos y luego las usamos.

-Bueno, que pasen los cinco minutos.

Yo tengo ganas de cocinar, ¿y tú? -También.

Qué productazo. Hacer platos con estos productos

es una auténtica pasada para un cocinero.

A la gambita lo que le vamos a hacer, ¿vale?

¡Qué pasada! Espectacular, ¿eh?

El cabezón que tiene, ¿eh?

Espectacular. Hacer una emulsión con la cabeza.

Esto es lo que se llama el coral, ¿verdad?

El coral del bogavante, la langosta.

Es la masa encefálica.

Solo una gotita de aceite virgen extra,

le damos un meneo y tenemos una salsita extra.

¡Rolling Caravan y Kiosko!

¡Ya han pasado los cinco minutos!

¡A cocinar!

¡Oído, cocina! Vamos, Cañete.

-¡Hola, corazón! -¡Hola, amor!

-Empiezo con la fruta. Vale.

-La gamba va a ir entera con láminas de aguacate,

unas brumas de cebollita roja con vinagre

y, luego, la cabecita de gamba en tempura frita.

-Esto lo tienes aquí secándose ya. -Échalo en un bol

con un poquito de aceite de oliva. O sea, en un bol,

en un sitio donde lo puedas batir con aceite de oliva.

-Es que pequeño no hay más, es esto más grande.

-Cristina, me voy a dedicar a pelar la gamba.

-Uf... -Adiós.

Bueno...

-Xaro, ¿dónde hemos dejado...? -No me hagas más preguntas

de "¿dónde, dónde?" porque yo estoy muy ocupada.

-No te preocupes. -Vale.

-Xaro, me molesta muchísimo, pero no te puedes hacer una idea

de lo que me puede molestar que, cuando te consulto algo

para el bien de nuestro plato, me digas que me calle.

-Lo siento mucho, pero en ese momento

no tengo una conciencia real porque estoy muy nerviosa

con los tiempos y, entonces, te digo impulsivamente

que te calles porque, si me pongo a hablar,

me congelo y no puedo continuar. -Pero no ha sido aquí solo, Xaro,

es cada vez que cocinamos.

La cáscara es superimportante guardarla, aunque sea

en el congelador de casa para el otro día.

No hay que olvidar que los caldos son las esencias de los productos,

el caldo es el alma del producto en estado líquido,

es lo más importante. Qué pasada, ¿eh?

Qué pasada, ¿eh? El momento en que,

con mucho cuidado, desprendes el caparazón,

la gamba sale entera

y la estamos tratando con mucho cariño

para que quede la pieza entera, aunque luego la fileteamos.

-¿Haces el fondo del marisco?

-¿Dónde lo tienes? -Ahí lo vamos a hacer.

-Vale. -Lo salteas un poco,

si tienes un ajito, lo salteas y sacas el jugo, ¿vale?

-Vamos a hacer un carpacho con esta maravillosa gamba

que huele... Uf, huele a mar puro.

Lo vamos a poner junto con una ensalada de frutas

y queso cremoso.

-Es que hace un calor insoportable. -No puedo hablarte.

-No, no me hables. -Me quedan tres gambas,

un segundito, corazón. -Tengo mucho calor.

Es que si hablo,

y mira que me gusta, ¿eh?

Me cuesta mucho comunicarme contigo.

-La cabeza quiero, ¿dónde están las cabezas?

-Toma. -Aquí no sale el juguito.

-¿Bolsa? -No puedo con ellas.

-No puedes hablar, vale. (RÍE)

-Jackie, me parece que tienes que hacer esto.

Hacelo vos.

(RÍE) -¿Cómo no puedes?

-Soy muy escrupuloso, sí,

¿y qué? ¡Ah!

-¿Qué pasó?

Con la harina de garbanzo pásate las cabecitas

y nos las vamos a freír bien. Vale.

O sea, como también tiene carne, ¿sabes?

Quiero que se quede crujiente pero, a la vez,

mantener el coral por dentro. ¿Te gusta así, Álex?

Perfecto. Para que no tenga

la humedad anterior. ¡Aúpa ahí!

¡Los buenos toreros!

Bueno, no es harina de tempura pero ha quedado...

-Y aquí vamos a rebozar.

-A ver, mira a ver... -No puedo mirarte,

tengo que hacer las cabezas en tempura.

Pícalo un montón, eh, no me pongas nerviosa,

necesito que me exprimas media lima y medio limón, por favor.

-Yo no sé cómo no le ha dado una hostia aún.

Tengo una mala hostia que le hago así, ¡pam!

Y se va a al suelo rápido. O sea, la otra te la doy

con la mano abierta. (RÍE) Igual que relajo

y puedo cocinar mejor. -Aquí tienes el cilantro.

-Gracias. -La fruta.

Voy a poner un agüita a hervir porque nos vamos a poner

a cocer aquí unas mazorquitas de maíz.

¡Ah, de las chiquitinas! ¡Ah, claro!

¡Qué bueno! Las mazorcas de maíz,

como la grande, pero mini. Sí.

Está cruda, le damos un hervor de unos minutos.

Cada equipo prepara el maíz de una manera:

Rolling lo cuece.

Cuidado. El Kiosko lo fríe.

Anda, toma. -Dámelo, dale, dale.

Y Gourmet solo utiliza el agua.

Eso no vale ya.

Tíralo, no va el maíz, es el agua del maíz,

que ya es mucho. Y, ahora, vamos a hacer,

con las cerezas, le vamos a quitar

el huesito de dentro

y nos la vamos a caramelizar.

Ay, qué bien. Ahora, aceite, un poquito,

la plancha fuerte. Con la fructosa de la cereza,

simplemente, al marcarla, se va a ir caramelizando.

Nos va a quedar la cereza igual un poquito más dulce,

porque se potencia el sabor del azúcar,

marcadita a la plancha, que le da ese toque tostado

y es una forma diferente de tomar las cerezas.

Qué artista es mi Álex. Qué artista es.

Qué bonito, qué bonito ese color de plancha maravilloso, sí, señor.

¡Madre del cielo!

-Vamos a hacer el ceviche en plan catering, pequeñitos.

-Sí. -¿Vale? Vamos a poner la cabeza

del langostino en tempura en este otro,

voy a preparar una ensalada de fruta

con las tres, cuatro frutas que tenemos en el plato

y un poquito de sirope, sirope de frutos rojos.

Vamos a hacer un jarabe rápido y lo vamos a terminar de cocinar.

Caramelizamos el azúcar que es un proceso muy fácil,

el azúcar se quema y se carameliza, empieza a tostarse.

Después, le vamos a echar un poco de agua

y vamos a hacer un jarabe tostado.

Con el azúcar hay que tener un cuidado, uf,

si metes el dedo en el azúcar, porque el caramelo

te sigue comiendo hacia dentro, es la peor quemadura en cocina,

el azúcar, porque mantiene el calor.

Me va a quedar un glaseado así, rapidito.

Después la sacaremos, ¿vale? Que no tenga demasiado azúcar.

Ah... -Pues aquí mismo.

-Esto son los nervios, es lo que pasa.

Me estoy encontrando en la prueba de cocinado

bastante tenso, sobre todo,

porque no me encontraba a gusto por la receta.

-Aceite. Que es ese bol,

que no hay más pequeño. -¡Ahí no lo puedes batir, joder!

Ahí no lo puedes batir.

-¿Vas a batir ahí algo? Coño, tiene que ser en uno alto,

ahí mismo.

Échalo todo y bátelo.

-Cuando yo cocino en casa y hay algo que no le gusta y tal,

pues es muy crítico, es muy crítico.

-Ya está. Bueno, chicas, ¿qué tal vais?

Nada, muy bien. Os he visto antes triturar,

¿qué estabais emulsionando? Es harina de tempura

pero ha quedado... -Es que la harina que tengo

no es harina de tempura, entonces, a la harina de tempura le echo

agua fría y la monto casi como una pasta

y eso sí te queda crujiente... Entonces, lo he intentado

y la verdad es que las cabezas han quedado un poco

con esa textura de tempura.

Tienes que meterle más cantidad de harina y, de esa manera,

te subirá un poco más, métele menos agua.

Si has metido mucha agua, más harina.

Vale. ¿Tenéis el plato claro?

Sí, bastante claro.

¡Os quedan 20 minutos, cocineros, 20 minutos!

¡20 minutos!

¡Oído! -20 minutos quedan.

-20 minutos, venga. ¿Qué queda de más para hacer?

-Ay, que no sé qué hacer.

-No llegamos, Jackie, hoy.

Los cinco minutos nos sentaron fatal.

¿Te atreves con el cuchillo? Claro que me atrevo.

Venga, pues desde aquí, para que no te cortes.

Vale, vale, vale, perfecto.

Esto es un coco que tenemos limpio, ¿vale?

Vamos a sacar unas láminas que nos van a servir

después para decorar el plato y para darle el toque ese

que tiene como áspero. El coco tan particular.

Tenemos fruta de la pasión, ¿te gusta?

Sí. Pues vamos a poner también.

Eso se llama fruta de la pasión. ¿Sabes qué haremos?

Vamos a coger las pipas, que me gustan mucho.

Cebolla, aguacate, ¿el mango está cortado?

-Sí. -Vale, espera que me bloqueo.

Vale, el maíz.

-Esto va al colador, aprietas.

De aquí tiene que salir una salsa muy fina,

aunque sean cuatro gotas. -Sí.

Alberto, Anabel. Sí.

¿Qué tal te estás desenvolviendo? Bien, aquí me manda las cosas

y yo las voy haciendo, pero bien. ¿Iniciativa propia no hay?

Eh, lo que me va diciendo, ¿sabes? Yo le voy ayudando

en todo lo que puedo. ¡Un líder tiene que parecerlo!

¡Vamos, vamos! Mándale a Anabel más.

-Claro. -En ello estamos.

El tiempo va corriendo

y vosotros no corréis tanto como el tiempo.

Aprieta, aprieta, que salga lo verde,

tiene que salir lo verde, es lo que tiene el sabor.

-Mar, esto huele... Mira las cabezas.

Un plátano verde. Vale.

Le quito esto. Y, con esto, lo vamos a freír

y vamos a hacer otro chip también. ¡Qué bueno!

Claro, esto está buenísimo.

Mira, con la mandolina cortamos finito.

Pues tenemos dos platanitos, que lo vamos a freír ya.

Hay que tener cuidado que se oxida, hay que freírlo rápido.

Y tú te vas a pelar esta cebolla.

Campeones, ¿cómo andamos? Bien, intentando montar

una ensalada de fruta en un plato plano.

¿Y el ceviche? Está casi listo, hay que montar.

¿A ver la cabeza? Hicimos una para probarla.

Eh, la cáscara igual está muy dura.

Si se quita la cáscara quedará por dentro menos dura, ¿eh?

Vale. ¿Habéis probado una así?

Es la primera. -Es la primera, solo para probar.

Pues un cocinero puede ser mejor o peor,

pero nunca un cocinero despistado que es el que no prueba las cosas.

Probad una cáscara así a ver cómo queda,

quizá la parte de dentro quede mucho mejor.

Dale, venga. Gracias. -¿Y estas cintas para poner?

-Es la primera vez que hacemos una cabeza de langostino en tempura

y, nada, nos queda una partecita del caparazón que es dura

y no nos dimos cuenta que hay que sacarla, entonces,

hay que sacarla, pasarla por la tempura y freírla,

y darle un toquecito. -Crujiente.

¡Cocineros, os quedan 10 minutos!

¡Vamos, apurad!

Vamos. -Está pegándose.

-A emplatar, ¿vale? -Voy a ir practicando la fruta.

El plato lo he visto, antes de prepararlo

lo tengo en la cabeza e intento siempre enfocar

el emplatado a lo que he visto porque la idea principal

hay que seguirla. Te sientes más segura

en ese emplatado y en dejarlo bonito.

Estoy contenta con el sabor en el plato.

-Parte la fruta, por favor.

-Ahora necesito un biberón.

-Xaro, cuidado. -Perdón. Un biberón.

¿El cilantro cuál es? ¿Este? ¿Esto?

-Sí. Ya no hay más, no hay más.

-Me tiene hasta el coño ya. -Me cuesta comunicarme con ella.

-Es lo que nos han dado. -Vale, guarda el resto.

Este cilantro lo necesito yo.

-Llevo un cabreo.

-¿Dónde está el limón exprimido? -Lo he dejado ahí.

-Pues facilítamelo, por favor.

-Bueno, pues nada, intentaré

comunicarme mejor contigo. -Gracias.

-Me cuesta bastante. -Te perdono.

-¿Las corto por la mitad así, eh? -¿Eh?

-La manzana. -Sí, en cuadraditos.

Si le digo que lo parta en cuadraditos y, luego,

en vez de en cuadraditos, aparece partido en triangulitos.

Muy pequeños, mira. Mira, más rápido, mira,

no te compliques la vida.

-Sí, así ya, trae, trae, trae, ya.

-Al final, le digo: "Trae, yo lo parto".

-Al final no me deja hacer nada a mí.

(RÍE) Vamos a hacer un polvo de kikos.

Lo vamos a triturar. Muy bien.

Vale, vamos a empezar a aliñar nuestro ceviche ya.

Este acá, este acá.

-Toma, zumo de limón.

-¿Lo rocío, Jackie?

Vale.

Ya está. -¿Esta es la receta?

-Sí, ya está.

-Hola, Urrechu. ¿Se puede?

Se puede. ¿Qué tal vais, chicas?

Pues, mira, muy bien. Hemos hecho una ralladura,

muy poquito, de naranja por encima de la ensalada

para no tocar la gamba, y un poquito de ralladura de lima,

tres colores que también los ponemos a los laditos.

Y, luego, esta salsa lleva un poquito de ajo,

un poquito de cilantro. A ver, déjame probar, a ver.

Sí. ¿Sabes por qué, Xaro?

Porque me ha gustado mucho lo que estáis haciendo de equilibrio.

Al hacer así, un poquito... Y la vamos a echar

unas gotitas tanto a la gamba

como a la ensalada. Os voy a recomendar una cosita:

Si esto, en vez de ponerlo así, lo colocas hacia arriba,

lo que vais a conseguir va a ser darle volumetría al plato.

¿Cómo se consigue? Cortad un poquito,

¿sabéis por qué os digo esa pequeña pincelada?

Porque os veo disfrutando y con mucho equilibrio y delicadeza.

Así quiero. Gracias, Urrechu, gracias.

¡Dale fuerte, venga! (AMBAS) ¡Gracias!

-Qué mal, tía. -Gamba, no te caigas, cariñín.

Atención, cocineros,

solo quedan cinco minutos.

¡Oído! -¡Oído, cocina!

-¿Sabes lo que pasa con un producto que es bueno?

Que, cuantos menos cosas le pongas y le intentes...

-Va mejor. -Ahí le has dado.

Es suficiente, ¿sabes?

-He decidido poner la ensalada de frutas y, luego, aparte,

el ceviche en el cuenquito pequeñito para que sea cogerlo,

eso es lo que estamos intentando, hacer comida callejera,

fácil de comer, fácil de llevar, incluso, pinchar, comer y...

-Xaro, ¿dónde están los otros?

-¿Los otros qué? -Los otros platitos.

-Los tengo aquí, mira, montados. -No, los cuenquitos.

-Aquí, cariño mío. -No, había otro, Xaro.

-Aquí. -Llevo la monumental encima hoy.

-Yo también lo llevo, conociéndome haces muchas preguntas

y nosotras tenemos... -Tendrás que contestar, Xaro,

a las preguntas que te hago. -No necesitamos más,

no cortes más. ¡Que tengo que emplatar ya!

-No me molesta nada de ella, solo cuando me habla así

que me hace sentirme una mierda.

-Cristina, no digas eso. -Lo siento.

Tía, ¿qué pasa? ¿Que me tengo que controlar?

Es como me siento, tía. -¿A ti qué te pasa?

-Estoy cortando esto para que sea todo igual.

-Si está todo igual. Dame la menta, una hoja de menta.

Necesito otro igual que esta y una hoja de menta.

-no sé dónde está la menta. -Aquí.

-Ah, pues vale. -Tú que eres más delicada,

una hojita de menta, por favor, la crema.

Bueno, ¿cómo vamos? ¿Qué tal?

¿Qué pasa, Antonio? ¿Qué tal vas, artista?

Tenemos la gambita, le he echado ya lima,

una cebollita que me ha picado Paula muy bien, bueno,

muy bien, muy bien parecía, pero está un poquito gorda.

Sí, está un poquito gorda. Vamos haciendo la leche de tigre,

que va soltando el juguito el pescado con la lima,

la cebolla que tiene su jugo, ahora le vamos a meter

un poquito de cilantro y vamos a emplatar pero ya.

Urrechu, ¿qué tal? ¿Qué has visto por ahí?

¿Cómo están las cocinetas? Pues, la verdad, Paula, Álex,

no es este ceviche, pero ha habido algunos

que me han llamado la atención positivamente.

Sí, la Rolling yo creo que son las que mejor tratan el producto,

pero la misma sutileza que estoy viendo aquí,

a la hora de tratar el producto de Álex,

casi la misma es la que estoy viendo en la Rolling Caravan.

Qué alegría, qué buena noticia. No lo entiendo, suelen ser bastas.

Al Kiosko les veo trabajando de manera muy visual

y con una misma idea, han hecho una tempura

para lo que son las cabezas, como tú has hecho, Álex.

Mucho ojo, mucho ojo. Me ha gustado también.

A las cayejeras como con la fideuá,

nunca habían trabajado este producto, entonces,

no conocer el producto puede ser un handicap positivo o negativo.

¿Y los nuevos qué tal? Él lleva el peso de la cocina,

no sabe compartir, no sabe mandarle

a la persona que tiene al lado

y esto es "Cocineros", con S, "al volante".

Vamos a poner dos, dos gambas... -Sí.

-Partidas por la mitad.

Revísala, porque no está bien pelada, Anabel.

Si hay una pata, malo.

Revísala, por favor.

Que no tenga esa pata. Esa es la emulsión del crustáceo,

en este caso, es la gamba, ¿no?

La vamos a poner abajo en el plato

la gambita con la cebollita, ya está macerando.

Visualmente es precioso.

¡Hombre! Esto es una maravilla.

Morado, rosa. Ahora le vamos a añadir

la fruta de la pasión. Oh, qué rico el maracuyá.

Unas laminitas de coco por aquí, qué arte, ¿eh?

Unas laminitas de manzana también que tenemos aquí con arte.

Oh... El kiko que me ha picado Paula,

unas laminitas de plátano...

Oh... ¡Cocineros, último minuto!

Queda un minuto, ¡vamos!

(AMBAS) ¡Oído!

-¿Más limón? -Un poquito.

-Métele, pon la mano no vaya a caer mucho.

-Ah, mierda.

-Un segundito, voy a hacer el truco de Urrechu

para plantarla y que dé volumen.

Muchas gracias.

Un cabezón.

Diez,

nueve, ocho,

siete, seis,

cinco, cuatro,

tres, dos,

uno, ¡se acabó!

¡Conseguido, aúpa! -Eres... eres más grande

que Huelva entera. (RÍE)

-De acá hasta el fin del mundo.

-Hasta el fin del mundo. -Y seguimos.

Cocineros, vamos a hacer la cata, pero antes os quiero enseñar

el plato que he hecho en el mismo tiempo que vosotros.

He mezclado el ceviche con la ensalada de frutas,

integrarlo todo en un mismo plato.

He puesto la cabeza crujiente, que la he frito con harina.

El ceviche, he hecho un ceviche tradicional

al que le he añadido unas láminas de coco

y unos palos de manzana verde. La cereza la he caramelizado

con un jarabe oscuro. Este ha sido el resultado,

creo que ha quedado bastante bien. Vamos a la cata.

Vamos.

Buenas tardes. (AMBOS) Buenas tardes.

¿Cómo estáis con el plato? ¿Contentos?

Estamos muy contentos, a ver qué tal.

Qué gustazo, ¿eh? Muy bueno.

Una mercadería muy fácil de trabajar.

Qué de cositas tenemos. Gracias.

Igual queremos repetir. Muchas gracias.

Deberíais haceros de mi equipo, del Cádiz,

os gusta mucho el sufrimiento,

hasta el final estáis ahí que sí, que no.

Ya te digo. Gracias, chicos.

Hoy no nos pueden echar, nuestro plato estaba muy bueno,

lo hemos probado, reprobado,

vuelto a probar. Lo hicimos de tres

o cuatro formas distintas y hoy nuestro plato está bien.

¿Cómo está Sevilla hoy? Con mucha calor.

¿Se viste de feria o se viste de tanatorio?

De feria siempre. Así me gusta.

La cabeza crujiente no está mucho

y la cáscara...

Hay desayunos que igual tienen mejor troceada la fruta.

Venga, ¿eh?

Hola, ¿cómo estamos? ¿Qué tal?

Interesante la propuesta. Gracias.

Ahora que esté bueno.

Pues te tengo que decir, Álex, que yo creo que, como ceviche,

ahora mismo, este, posiblemente, sea el que tenga ese sabor

de ceviche jugoso con el equilibrio y lo que son las limas,

las ralladuras. Está claro que tiene algún error,

pero habéis sabido entender lo que nosotros os explicamos

con ceviche y ensalada de frutas, no era un ceviche

y una ensalada de frutas, era todo un plato que,

de alguna forma... Que estaba integrado.

Lo habéis hecho integrado y con equilibrio.

(AMBAS) Gracias. ¿Será por suerte?

Ay, qué guay lo que han dicho, pero estaban muy serios.

Lo han dicho muy serios. -No pasa nada.

-Bueno, a ver.

-Nos hemos currado mucho el plato y eso se ha notado mucho

en el emplatado final, estamos supercontentas.

Hola. ¡Hola!

¿Qué tal?

Está muy dura la cáscara, ¿eh?

¿Entre los ingredientes que dijiste había que incluir la sal?

Había, había. Había sal.

Hombre, lleva el aliño, el marinado lleva sal y pimienta.

Pero un plato de mar tiene que ser un plato

con contenido de sal, ¿no?

Que, al final, te recuerda al ambiente donde vive este animal.

Y esto sal no tiene.

Yo no sé si estamos comiendo un ceviche

o un cóctel de gamba roja.

Esperamos continuar en la caravana de food trucks

porque sería una lástima, eh... -Tenernos que ir.

-Empezar tan pronto... Perdona, terminar tan pronto.

Cocineros, con este plato queríamos comprobar vuestro sentido

de la estética imprescindible en los food trucks,

que es vuestro negocio.

Rolling Caravan, en cuestión de estética,

vuestro plato ha sido el mejor.

La gamba roja, por lo menos,

no ha salido malherida de las manos de Xaro.

¡Muy bien trabajo! (AMBAS) ¡Gracias!

Además, me ha gustado mucho, habéis sabido aprovechar

la ralladura del cítrico, cosa que no ha hecho nadie.

Gracias.

¡Vosotras estáis salvadas! Volved con vuestros compañeros.

(Aplausos)

Ahí, ahí... (RÍEN)

-¡No me lo creo! -Ole, ¿cómo no?

-Qué guay. -Estoy feliz, el plato creo

que es muy bonito donde nos hemos podido explayar

en la estética, que es algo que, para nosotras,

es muy importante pero, por contra, no estoy totalmente

satisfecha porque considero que no hemos tenido

una buena labor de equipo en la cocina.

Kiosko,

Ariel, nos dirigimos a ti especialmente.

Eres un buen cocinero, dominas la técnica del ceviche,

evidentemente, asiático, que es más fuerte,

y también la tempura.

¡Perfecta!

Nos gustaría que no corrieseis más.

Está en vuestras manos.

¿Sabéis qué os digo?

¡Habéis hecho el mejor plato del día!

¡Venga, volved con los compañeros!

(Aplausos) (RÍEN)

-¡Muy bien! -Vámonos.

(GRITA DE ALEGRÍA)

-Bien, muy bien. -Gracias.

(RÍEN) -No llores, no llores.

Venga, anímate, ¡alegría, alegría!

-Después de cinco cocinados,

cinco veces en la cuerda floja, cinco veces con una patita fuera,

corriendo, estamos muy contentos.

¡Somos muy buenos! ¿Eh?

-¿Y? ¿Y? -Y guapos.

-Y guapos.

Cayejera, Furgo Gourmet,

evidentemente, la eliminación está entre vosotros dos.

Furgo Gourmet, los recién llegados.

Si no hay comunicación, no hay trabajo.

Alberto, has estado solo en la cocina,

¿y sabes por qué? Por decisión propia,

porque no das ni órdenes ni delegas en tu mujer,

que es Anabel.

Mira, mira, más rápido, no te compliques.

-Sí, así, ya, trae, trae, trae, que ya.

Respecto al plato, la gamba estaba excesivamente cocida.

Es una cocción sin fuego pero, ojo, el cítrico cocina

y le habéis puesto el cítrico demasiado pronto

y eso es lo que ha provocado que esté demasiado cocinada.

En general, el plato no estaba bien rematado

y el montaje, además, para nada foodtruckero ni bonito.

Cayejeras,

con lo elegantes que sois, ¿qué os ha pasado

para hacer ese plato tan basto?

La fruta cortada al tuntún, sin sentido y,

sobre todo, sin cariño.

Lucía, me parece muy bien que pongas el ceviche

en un plato hondo, tiene superlógica,

pero vosotras solitas os habéis cargado la tempura

porque la has sumergido dentro del marinado.

Crujiente, con líquido, se hidrata y se rompe,

eso es de manual.

Cayejeras, Furgo Gourmet,

los dos platos tenían errores,

pero el food truck que abandona la caravana

de "Cocineros al volante" es...

Furgo Gourmet. Oh...

-No pasa nada. (RÍEN)

-Enhorabuena, chicas. -Muchas gracias.

Cayejera, Mar, Lucía, podéis volver con vuestros compañeros.

(Aplausos)

Nos quedamos, la verdad que sí, nos quedamos, seguimos adelante,

vamos dando pasito a pasito hasta Sevilla

y, nada, a seguir luchando y defendiendo

nuestra posición en esta caravana.

Anabel, Alberto, lo siento mucho, de corazón, no ha podido ser.

Mucha suerte con vuestra recién estrenada Furgo Gourmet.

(AMBOS) Muchas gracias. Gracias.

(Aplausos)

El nivel de comunicación, nos ha faltado o me ha faltado

seguramente algo más de seguridad, más confianza,

transmitirle un poco más a Anabel los pasos que íbamos dando

en el cocinado. -Sí, pero como son los nervios

y el principio. Luego, de esto se va aprendiendo.

La caravana de "Cocineros al volante"

se pone de nuevo en marcha hacia una ciudad

a la que hay que tratar de excelencia,

tiene más de 2500 años de antigüedad.

Vive con nosotros la gastroexperiencia

que arrasa en medio mundo, nos vemos en la carretera.

Hoy visitamos la ciudad milenaria

de la Península Ibérica, Cartagena.

Vais a elaborar un espectacular arroz de caldero.

Cocinad como nunca, ¡a por todas, chicos!

¡Ah! -¿Te has cortado?

-¿Por casualidad os ha sobrado alguna ñora?

Porque las primeras se nos han quemado.

-Vamos a quitarle los ojos a este bicho.

-Ya se me está rompiendo de aquí. -No, en el mismo cacharro no.

-Me cago en la madre que...

-Hoy estoy haciéndolo a tope. -Sin chillar, Xaro, sin chillar.

¡Pueblo de Cartagena, adelante!

Estos food trucks hoy cocinan para vosotros.

(TOCA LA TROMPETA)

-¡Cuatro, me quedan cuatro!

-No. -Está al punto.

-Es como un arroz lavado. El food truck que abandona

la caravana de "Cocineros al volante" es...

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Cocineros al volante - 11/08/15

11 ago 2015

En la primera prueba, los aspirantes tendrán que cocinar una fideuá alicantina, un plato típico de la localidad. Para la mini prueba, los ‘condenados’ deberán encestar el mayor número de corchos posibles en unas copas de vidrio dispuestas en la mesa del jurado. Los equipos ‘salvados’ aprenderán cómo se tira la cerveza y algunos trucos de grandes maestros. El plato con el que tendrán que defender su continuidad en la caravana en ‘El último cocinado’ será un cebiche de gambas, cabeza crujiente y ensalada de frutas.

 

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  1. Angel

    Si, me he quedado de piedra al oir "Fideua Alicantina". Podrian tener un poco mas de respeto por los platos tipicos de cada region o ciudad. Para el que no lo sepa, gandia esta en la provincia de Valencia, no Alicante...

    05 sep 2015
  2. Kraustex

    Menos mal que el Chef se creía que la Fideua es de Alicante, porque si llega a saber que en realidad la Fideua es de Gandia, Xaro y Cristina las Rolling Caravan se hubiesen llevado una bronca monumental, ya que ellas, como la fideua...¡¡son de Gandia!!

    13 ago 2015