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Para todos los públicos Cocina con Sergio - Crema de jamón con salteado de melón - Ver ahora
Transcripción completa

Un día más, familia, vamos a disfrutar de un plato

muy sencillo, muy económico y con una decoración 10.

Hoy marchando una crema de jamón con melón salteado

para estos días sobre todo de frío.

Pues desde luego la pinta es fantástica.

Y si ya me dices que está calentita me atrae muchísimo.

Y precisamente con lo más económico del jamón,

cuando ya nos hemos comido esas lonchas de jamón

y nos quedan las puntas, o compramos las puntas

que siempre están a muy buen precio,

precisamente con esas puntas sacaremos todo el sabor del jamón

y haremos esa maravilla que acabamos de ver.

Pues yo no digo que esté malo, ¿eh? No lo pongas en duda, Pepa.

A mí me suena a lo típico de melón con jamón,

que quieres que te diga.

Es que en el fondo

vamos a encontrar el sabor del melón con jamón.

Pero como veis no tiene nada que ver.

Sí, pero no.

Lo que puede hacer una punta de jamón.

Y tú no dudes del plato que nos queda hacerlo.

Que no. Yo confío en ti. ¿Vamos con la historia del jamón?

Por supuesto, venga.

El cerdo casi que nos acompaña desde que somos hombres.

Desde principios del Neolítico está con nosotros.

Pero la crianza de los cerdos y la cura de los jamones

y de los embutidos pues tendríamos que remontarnos a los Íberos.

Es decir, antes del Imperio Romano. No está mal.

Aquí en España ya se hacían jamones y embutidos.

Cuando llegaron los romanos pues ese comercio

de todos los productos cárnicos del cerdo se hizo mucho mayor,

adquirieron muchísima fama.

Y de hecho, fíjate, en Tarragona, la antigua Tarraco,

encontraron un jamón como de 2 000 años de antigüedad.

Estaba fosilizado, claro, evidentemente,

Estaba muy bien curado, las cosas como son, ¿eh?

Luego la crianza del cerdo después de los romanos

pues pasó un poco a los conventos.

Los monjes, los frailes pues siempre tenían

algún cerdo que criar. Claro.

Y de ahí pasó ya a los primeros tratados de cocina.

Ya aparecen primeras recetas de cocina

con ingredientes como el cerdo.

Y tendría que pasar algún siglo más para que estuviera

la crianza en manos del pueblo llano.

Porque esto era de ricos.

Qué producto tan rico. Y además voy a contar un secreto.

Yo a Pepa la he visto en una dehesa en Cespedosa de Tormes

rodeada de 2 500 cerdos ibéricos. Y sin correr, ¿eh?

Y sin correr, una valiente. Míralos, que majetes.

La verdad es que son maje...

Y pequeñitos no os lo podéis imaginar.

2 500. Faustino,gracias por dejarnos entrar

ahí en la dehesa y disfrutar. Un beso les mandamos.

Mira, ahí van todos. Qué bonitos, ¿eh?

Bueno, volveremos, volveremos. Bueno.

Y con la receta vamos a poner un toque, como siempre,

de aroma, de textura, un toque en cuanto a presentación.

Y hoy vamos a utilizar un poquito de sésamo tostado.

Ay, qué rico. El sésamo tostado va a dar

ese aroma que yo quiero y nos va a decorar.

Lo he salteado en la sartén y mira qué rico huele.

Cada vez se parece menos a la receta tradicional.

Pero ya verás, ¿eh? Veremos a ver qué pasa aquí.

¿Leemos los ingredientes? Venga.

¿Venís con nosotros a ver qué es lo que necesitamos

para hacer ese remix del plato tradicional

que nos va a preparar Sergio? Pues venga, venid. Vamos a leer.

Necesitamos 2 puntas de jamón, 2 cebolletas,

4 lonchas de jamón, 1 puerro.

4 rebanadas de pan de molde, 1 vaso de nata,

300 gramos de melón variado.

Harina, aceite, sal, pimienta molida,

sésamo tostado y cebollino.

Y, bueno, bien podría ser un entrante.

Lo podemos poner en versión tapa o en versión un primer plato.

Porque esa crema con todo el aroma, el sabor del jamón.

El melón, que lo pondremos de una manera muy especial.

Y luego aprenderemos cómo decorar una simple rebanada

de pan del molde, cómo darle forma bonita

y que siga dando el toque crujiente.

Y seguro, Pepa, que más de una vez te has puesto hasta arriba...

Bueno, no me cabe ninguna duda, porque hablando de dulces y Pepa...

Me está llamando zampabollos. No, no, ni mucho menos.

Pero yo creo que es el único dulce que no me termina de convencer.

Algo tiene que haber en este mundo gastronómico.

Cómo viene Pepa hoy. En cualquier caso hoy, familia...

Vengo revuelta, revirada. En la escuela de pastelería

vamos a aprender a hacer estos mazapanes.

La verdad es que mirándolos así tienen buena pinta.

A lo mejor no me gustan porque nunca los he probado caseros

Ya, excusas. Ya veo yo las excusas de Pepa.

Va a arramplar con 2, 4, 6 u 8 mazapanes en un momento.

Un trocito para probar si me gusta o no.

Ve pensando a ver qué forma vas a hacer con los mazapanes.

Que eso es lo más complicado.

Pues algo sencillito vista mi habilidad.

Darle el punto a la masa. Una pelotita, ¿eh?

Bueno, en cualquier caso, ya sabéis que nos gusta

estructurar la receta en 4 pasos, 4 pasos básicos.

Y el primero. Vamos a elaborar una crema.

Una crema donde yo quiero que se refleje todo el sabor

de ese jamón mediante las puntas.

Ahora veremos que tengo hecho un caldo con las puntas de jamón.

Primero, buen aceite de oliva, que no nos falte.

Añadimos aceite de oliva. En este, ¿no?

En ese. Y vamos a hacer un sofrito

en el cual tenemos puerro, cebolleta.

Voy a subir un poquito el fuego.

Te daré un toquecito de sal para que luego le eches

un pelín de sal. Vale.

Y lo primero que vamos a empezar es con el puerro.

Hoy igual las porciones no me interesa que vaya

demasiado picado, es decir, un término medio.

Porque luego se va a triturar y se va a colar.

Por ese motivo no hay que picarlo demasiado.

Todo lo que vaya luego troceado, triturado y colado

pues podéis permitiros el cortarlo un poquito más grande, ¿eh?

Bueno, en cualquier caso lo más importante

es que ese puerro esté bien lavado.

Ahí está. Y, venga, vamos a empezar añadiendo el puerro.

El puerro que va ahí dentro.

Ahí está con el aceite de oliva.

Importante, que no se nos queme.

Es decir, que se vaya pochando. Despacito.

Exacto, con ayuda de un pelín de sal.

Que no se nos vaya a quemar.

Porque entonces cogería la crema sabor.

Y cogería esa crema un color que no queremos.

Por ese motivo siempre que hagáis una crema

donde el color suave, o un verde clarito o blanco

va a prevalecer, no dejéis que se queme la chalota,

ni el puerro ni nada por el estilo.

Porque también va a aportar sabor.

Por eso cuando queremos hacer esos fondos de gran color decimos:

"vamos a tostar un poquito los ingredientes."

Esa es la regla.

Y también vamos a poner cebolleta.

Nos va a dar mucho sabor, pero va a ser muy suave.

Y nos va a ayudar a que tenga aroma y a que esa crema de jamón

pues luego esté rica, ¿eh?

Esté ideal.

Bien calentita estos días de frío, apetece un montón, ¿eh?

Pues marchando esas chalotas.

Más sencilla esta base no puede ser si os dais cuenta:

aceite de oliva, puerro, las cebolletas.

¿Y dónde está lo simpático de los platos?

¿Dónde está la gracia?

Pues que podamos conseguir

con ingredientes de andar por casa un resultado 10.

Y que cuando lo hagáis en vuestra casa y llegue

la familia, los amigos... vamos, los comensales en resumen,

queden sorprendidos.

Eso siempre tenemos que trabajar por ello, que sea una sorpresa.

Y que se sorprendan con una crema que sabe a jamón,

pero que no ven el jamón por ningún lado.

Que la combinación de la crema con el melón

también les va a traer un recuerdo muy bueno,

pero que no es la típica rodajita de melón

acompañada con su jamón.

Bueno, pues por un lado que se vaya rehogando.

Ten cuidado con los vapores que salen.

De momento no estoy llorando, no.

¿Y por otro qué vamos a hacer?

En una sartén unas gotitas también de aceite.

Y, fijaos, vamos a reforzar un pelín mas el sabor del melón.

¿Cómo lo voy a reforzar? Pues saltándolo, muy sencillo.

Tengo la cucharilla vaciadora.

He comprado melón cantalupo por un lado.

Veis, este de color naranja intenso.

Y por otro un melón galo.

En casa, a ver, yo quiero poner decoración.

Pero en casa emplear el melón que tengáis.

Si tenéis un piel de sapo...

Es decir, el melón que tengáis en casa, ese nos vale.

Pues voy a ir sacando bolitas con la cucharilla vaciadora.

Y daremos vuelta y vuelta, un salteado.

Que doren, que se queden

un poquitín más blandas, que no se deshagan.

Pero que luego aparezca esa tonalidad.

¿Qué tal va el sofrito? Bien, va cayendo.

Va cayendo. Bien, bien.

Ya vamos con tecnicismos, ¿eh?

Claro, tenemos un diccionario estupendo.

Está ya Pepa que se sale en cocina. Está en un plan ya...

con sus técnicas culinarias.

Fíjate qué técnica tengo yo con la cuchara.

No he pasado de ahí.

¿Cómo que no? El maestro no me deja avanzar.

Hace poco te dejé hacer unas tortitas bien ricas.

Huy, sí, me salieron redondas. Este luego continuaré con él.

Los recortes del melón no los tiréis.

Los recortes del melón se pueden trocear para una macedonia

Podemos triturarlo con un poquito de yogurt

y obtener una crema fría de melón.

Aquí la clave es aprovechar el producto y no tirar nada, ¿eh?

No tenemos que tirar nada porque si no esto sería una locura.

No estamos para andar tirando. Pero ni en crisis

ni fuera de la crisis. Desde luego.

De hecho ya veréis unas humildes puntas de jamón,

que un paquete de 5 ó 6 puntas os puede costar 2 euros o algo así,

el juego que nos van a dar, ¿eh?

Así es que, nada, con esto listo.

Pues estas bolitas de melón

lo que voy a hacer con ellas es saltearlas.

Pero saltearlas 30-40 segundos, no más. Un poquitín, ¿eh?

La sartén la tenemos al 6, igual que el recipiente con...

Suficiente, mirad.

El melón galo, más clarito de color.

El cantalupo de color naranja intenso.

Pues estas bolitas las voy a echar ahí...

que se vayan dorando.

Vuelta y vuelta, no más.

En cuanto que las primeras tengan color, apagaré la sartén

y listo para retirar.

Así.

¿Lo ves como te dejo más cosas?

Si es que no me comprendes, Pepa.

Ese es el problema, que no me comprendes.

Si yo estoy deseando que tú te lances un día,

que me den el día libre. Paciencia hay que tener.

Pues venga, vuelta y vuelta.

Va saliendo un aroma muy muy rico

de este melón cuando es salteado, ¿eh?

Por otro lado, como ya ha caído la cebolleta y el puerro

pues ahora para que la crema tenga sabor, rehoga harina.

Vamos a rehogar harina.

Mirad, una crema básica

con ingredientes que tenemos por casa.

Vale, rehoga esa cantidad de harina.

Vamos a poner también un toquecito de pimienta.

Y claro, diréis: "¿Pero a todo esto el jamón

dónde va a aparecer aquí?

Claro, porque si es jamón tiene que aparecer."

Tenías un caldito. Exacto.

En el paso 2 se está salteando el melón por un lado.

Y por otro, cuando ya tenemos la harina bien rehogada

pues voy a añadir el caldo. Pues está.

Y trabájalo bien para que no haga grumitos.

Aunque luego se va a triturar.

Añadimos el caldo. Ve deshaciéndolo.

Un caldo con muchísimo sabor, con las puntas.

De hecho las puntas las he dejado ahí.

Ahí está.

Y vamos a dejar cocer. Dejáis cocer un buen rato

hasta que reduzca, hasta que espese,

y que coja esa densidad de una crema;

suave pero de una crema.

¿Pero qué va a prevalecer aquí?

Todo el sabor de las puntas de jamón.

Es un caldo muy concentrado de puntas de jamón.

El melón ya lo vamos a apagar.

A ver, el melón lo apagamos ya. El caldo lo subimos a tope.

Y seguimos también jugando con el melón.

¿Porque qué vamos a hacer? Tengo aquí unas lonchitas de melón.

Estas lonchitas de melón finitas.

De jamón, perdón. Podéis utilizar un jamón normal.

No hace falta que aquí nos gastemos demasiado dinero.

Y lo que vamos a hacer con él es ponerlo.

Voy a utilizar dos lonchas. Y si hace falta más, haré más.

Las meteré al microondas, potencia media.

Aproximadamente van a estar un minuto y medio o dos minutos.

Quiero que se deshidraten. Luego las pondremos en un mortero,

las voy a moler y quiero conseguir sal de jamón.

La crema cociendo, las bolitas de melón listas.

Esto va a al microondas. ¿Me voy al bodegón?

Y Pepa no sabe nada... Hoy sí quieres ir al bodegón, ¿no?

Me atrae el olor. Es jamón ibérico.

Vete para allá que me uno enseguida.

No sólo voy a hablar de jamón ibérico.

Hay mucho que hablar. De hecho hay hablar

de datos de producción, que son muchos.

A ver, en España entre producción y consumo

pues estamos hablando de 72 000 toneladas

de jamones de cerdo blanco y 22 000 toneladas

de jamones de cerdo ibérico.

Además de otras 15 000 toneladas de paletillas entre los dos,

entre cerdo ibérico y cerdo blanco.

15 denominaciones de origen y calidad diferenciada.

6 de ellas están en Andalucía.

En fin, que en España tenemos muy buenos jamones.

Pero si nos ponemos a repasar pues tendríamos que mencionar

en Andalucía los de Huelva y Trévelez.

El jamón de Teruel,

el jamón de Guijuelo en Salamanca, en Castilla y León.

El jamón de la dehesa de Extremadura.

El jamón curado de la Comunidad Valenciana.

Y los jamones serranos de Castilla-La Mancha,

Cataluña, Murcia y la Rioja.

Porque España como decimos es tierra de muy buenos jamones.

Claro que sí. Y a mí hay una tapa que me encanta

que es coger un poquito de salmorejo espeso.

Una tosta de pan, pan tipo de pueblo.

Extender ese salmorejo, poner 2 ó 3 lascas,

lonchitas de jamón ibérico.

Y eso a temperatura ambiente. Eso suena...

Es una delicia. Mirad qué buena pinta.

Dan ganas de comérselo.

Bueno, pues si eres bueno luego te cambio un poquito de jamón

por un trocito de mazapán de ese casero.

¿Y esto de negociar ahora? ¿Dulce? No, las dos cosas,

un poquito de jamón y terminamos con el mazapán.

Bueno, vale. Es que no sabes negociar muy bien.

Esta Pepa con los dulces y el jamón.

Venga, vamos a por el paso 3.

Que el paso 3 del plato

en realidad consiste en una decoración.

A ver, podríamos cortar dados de pan, freírlo en aceite caliente.

Hacer unos picatostes, ¿verdad?

Y quedaría la cosa pues tan chula también.

Pero si cogemos pan de molde que esté fresco, blandito,

un rodillo, quitamos los bordes como he hecho aquí,

pues podemos hacer tirabuzones.

Dicho así suena un poco la cosa rara, ¿verdad?

¿Pero cómo podemos hacer tirabuzones con el pan de molde?

Pues muy sencillo.

Sobre la encimera vamos a tender muy bien así con el rodillo.

Como veis poquito a poquito vamos estirando a tope

hasta que quede más o menos con un grosor mínimo, ¿eh?

Aproximadamente un grosor...

pues fijaos, nada, dos milímetros más o menos.

Aquí, esta parte de aquí. Siempre con mucho cuidado.

Venga, lo estiramos. ¡Ay, se rompe!

Si antes lo digo... Pero no pasa nada, mirad.

Ahí, despacito encima. Lo tenemos.

¿Qué vamos a hacer con él? Mirad, cojo una puntilla.

Voy a quitar este borde de aquí encima.

Y ahora lo que vamos a hacer es pequeños tirabuzones.

Tirabuzones que me voy a ayudar con los moldes cilíndricos

que yo creo que alguna vez os los he enseñado estos moldes

y los he empleado para hacer alguna versión de canelones...

En fin, distintas cositas, ¿eh?

Bueno, pues vamos a hacer lo siguiente, mirad.

La inversión es pequeñita, que conviene tener en la cocina.

Sí, además es un material muy barato.

Es un material que es a lo mejor 2 ó 3 euros.

No lo recuerdo, pero por ahí anda la cosa.

Pues ahora hacemos lo siguiente.

Cogemos nuestro pan de molde, le damos simplemente media vuelta

y ya tenemos, lo veis, enroscado alrededor del cilindro.

Un poquito sueltecito, ¿no?

Suelto porque ahora la parte que está suelta

es la que voy a apoyar en la bandeja boca abajo.

Y se nos va a quedar el pan con la forma.

Cojo otro para que lo veáis.

Importante que el pan de molde esté fresco,

porque si no se nos rompería, ¿eh?

Veis que doy la vuelta despacito. Se nos queda ahí.

Podríamos cortar varias tiras,

unirlas entre ellas con un pelín de agua,

se van a pegar, y hacer un gran tirabuzón.

Pero hoy para el plato va a quedar mucho más elegante

poner un pequeño tirabuzón que no sea demasiado grande.

¡Ay! No te me vayas. Ahí.

Hay que apoyarlo ahí. Perfecto, quieto ahí.

No te vayas. En los laterales de la bandeja lo podéis apoyar.

Y vamos con el último. Voy a quitar el que se rompió.

Ahí está, quito este, los bordes.

Y ahí lo tengo. Este luego ya lo aprovecharemos.

Pues cojo esta última tira con mucho cuidado.

Y la misma operación,

la vamos a enrollar con mucho cuidado.

Y pequeños tirabuzones que puedes enseñar, Pepa,

después de que hayan entrado al horno unos 6 minutos, 7,

que se doren, a 180 grados.

El resultado va a ser, Pepa, con mucho cuidado...

Míralos, ahí los tenemos. Fijaos, estas tiras crujientes

que no es ni más ni menos que el pan de molde

pero con un toque decorativo.

No tiene más misterio. Están preciosas, ¿eh?

Has visto qué bonito queda. Muy bonitas.

Dejamos esto para recuperarlo. Estos van a entrar al horno.

Oye, ¿y esto se puede volver a amasar? No, ¿no?

No, eso lo podríamos meter al horno que se quede doradito.

Y luego ya lo podemos moler.

Bueno, como habéis visto es muy sencillo.

Estiramos y sacamos sin necesidad de freír,

sin necesidad de añadir ningún tipo de grasa extra.

Quedan crujientes y damos otra presentación al plato.

Siempre que podáis poned toques decorativos,

que os va a ir muy bien.

Pues bien eso es el paso 3.

Por otro lado tenemos la crema cociendo.

Decíamos: "tiene que reducir."

Y efectivamente la crema como veis...

Sí, señor. Va cogiendo textura, va espesando

y va poquito a poquito reduciendo.

¿Cuando veáis que ya la cosa ha reducido qué vamos a hacer?

La nata. Vamos a incorporar un poquito de nata.

Es opcional. Si no queréis nata no pasa nada.

Pero es para que nos dé un toque cremoso.

¿Y si no hay algún sustituto? Podemos poner un poquito de leche.

Pero si no queréis un lácteo, no es obligatorio.

Yo es que quiero que me dé luego una textura.

Pero no es obligatorio.

Dejamos uno o dos minutos más.

Trituramos bien y colamos.

Todo el sabor del jamón aquí lo tenemos en versión crema.

Las puntas de jamón si dan sabor a un guiso

cómo no va a dar sabor a una crema, ¿no?

Bueno, pues esto ya que siga dando un hervor más

y luego retiraremos. Vale.

¿Y qué más tenemos pendiente?

En el paso 4, que llega la presentación del plato,

tenemos que sacar sal de jamón.

¿Cómo hacemos la sal de jamón?

Pues el jamón, después del microondas se ha quedado...

Mira, escuchadlo, ¿eh?

¿Cuánto tiempo lo has metido? Dos minutos.

No obstante en casa tantear. Ponéis un minuto y medio,

lo observamos y si todavía no está crujiente del todo

paramos un poquito la cocción.

Es importante ir mirando para que ese jamón

no se nos queme, porque se quema enseguida.

Pierde toda la humedad y se nos quema.

Ahora vamos a hacer lo siguiente, mirad.

Este jamón que se rompe sólo. Ya él solito se va rompiendo.

Ya sabéis que yo soy muy amigo de colocar un trocito de jamón.

Para dar pistas. Un elemento decorativo, exacto.

Lo podemos dejar así, lascas así medio rotas.

O podemos molerlo y hacer sal de jamón.

Porque te acuerdas que teníamos sésamo, ¿verdad?

Teníamos, teníamos.

Y tenemos, vamos, que yo no me lo he comido.

Prepárate porque vamos a mezclar un poquito de sésamo

con este jamón para decorar.

Cómo huele, mira.

Añade un poquito de sésamo, por favor.

A ver, tú me dirás. Un poquitín.

Vamos echando sésamo. Suficiente.

Y ya tenemos sal de jamón con sésamo.

Mira qué bonita. Has visto qué bonito queda.

Pues bueno, vamos a montar nuestro plato.

Cogemos el tapete por aquí.

Nuestro mantelito. Aquí tenemos el plato.

¿Y cómo nos va a quedar?

Yo os animo a que en casa hagáis lo siguiente...

Vamos a colocar esas bolitas de melón, las vamos a poner así.

Primero ponemos nuestras bolitas de melón.

Jugando con los dos colores, en este caso el verde y el naranja.

Y lo podéis llevar a la mesa así tal cual,

que sorprenda a los comensales y que incluso ellos digan:

"¿Pero cuál es la comida de hoy? ¿Unas bolitas de esto?

La cosa no está tan mal."

Bueno, pues justo ya lleváis la crema bien caliente.

Añadimos nuestra crema.

Fijaos qué cosa tan elegante.

Marchando esa crema de jamón.

Ahora el sésamo y el jamón

lo ponemos justo así, un poquito en el medio.

Qué bonito. Ahí está...

Nuestro tirabuzón. Por ejemplo, este es bonito.

Vamos a colocar este así por aquí.

Ahí, que se hunda, que se empape un poquitín.

Un toquecito de cebollino por aquí.

Y con una punta de jamón

fijaos qué crema acabamos de elaborar.

Una crema que podría ser un plato de lujo

pero sin ningún problema, ¿verdad?

Sí, señor. Me llevo los platos.

Coge tú el mantel.

Y, familia, sólo queda día de frío, coger una cuchara

y disfrutar de esta elaboración.

Bueno, luego decís que en la "Cocina con Sergio"

no hacemos platos fáciles, rápidos y encima mira qué resultados.

A disfrutar. Parece cocina de primera, ¿eh?

Y aumentando al máximo este plano del plato

vemos una crema muy suave cargada de sabor

con todo el aroma del jamón.

Las bolitas de ese melón salteado se han reblandecido

pero no se han deshecho, es lo que queríamos.

Y jugaremos también con la textura

del pan crujiente en forma de tirabuzón.

Y llega sin duda el momento cumbre del programa.

Nos dejáis vuestras dudas, vuestras sugerencias

y también vuestros trucos. Que aprendemos un montón.

De eso se trata, ¿no? De intercambiar ideas.

Ahí está la gracia. Vamos con el primer correo de hoy.

Uno que nos ha mandado Geli. Pregunta:

¿Qué truco puedes darme para conseguir unos buñuelos

de bacalao jugosos y crujientes?

Qué ricos, ¿no? Lo primero, desala bien el bacalao.

Una vez que esté bien desalado lo troceas en dados medianos.

Aparte vas a mezclar en un bol agua con un poquito de levadura

de panadero, un chorrito de aceite de oliva y sal.

Cuando todo esto esté bien mezclado

vamos incorporando harina poquito a poquito

hasta que obtengas la densidad de la falsa bechamel.

Deja reposar en el lugar cálido de la casa y verás como ahí

va pasando algo, salen burbujitas.

Las levaduras están fermentando.

Bueno, e impregna esos dados de bacalao con esta mezcla.

Sumerge en aceite bien caliente y deja que se doren.

Verás cómo se hinchan, cómo quedan redonditos

y quedan muy jugosos en el interior.

Ay, qué rico, ¿no? Rico, ¿verdad?

Bueno, pues para rico lo que pregunta Edelmira Ferreiro.

"Me gustaría preguntarte cómo se hace el flan de manzana."

A mí también, ¿eh?

"Muchas gracias por tus consejos de televisión y tus libros."

Bueno, gracias a ti. Una receta muy sencilla.

Saltea dos manzanas, cortada en dados, sin piel,

sin las pepitas, con mantequilla y una pizca de canela.

Lo salteas bien, hasta que se queden medio deshechas.

Tritura esas manzanas y vas a obtener un extracto,

una pasta, una crema de manzanas.

Aparte, bate tres huevos con 100 gramos de azúcar

y 400 mililitros de leche.

Une todo, esa mezcla más la mezcla de las manzanas.

Rellena moldes donde previamente has puesto un poquito de caramelo

al baño maría, al horno, 170 grados unos 35-40 minutos.

Y vas a obtener unos flanes de manzana bien compactos de lujo.

Déjalos enfriar, desmolda y de esa manera disfrutarás

de una combinación de leche, huevos, azúcar manzana.

Bueno, servicio público 100%.

Porque de eso se trata,

de aprender y de que aprendamos con vosotros también.

¿Dónde nos podéis mandar vuestras dudas? Es superfácil.

www.rtve.es/cocinaconsergio

¿Y qué os vais a encontrar?

Pues una página Web que es digna de visitar.

Tenéis un avance de los programas del fin de semana

para que tengáis los ingredientes en casa para cocinar con nosotros.

Podéis recordar todo lo visto en la escuela de pastelería.

Cocina y receta anteriores. Más de 200 tenemos listas

y a vuestra disposición. Las podéis imprimir.

Podéis recuperar los vídeos y ver más fácil cómo se hacían.

Una página abierta a vosotros que estamos deseando que visitéis

y nos dejéis cualquier tipo de comentario.

Claro que sí. Y vais a disfrutar de esa escuela que decía Pepa.

Y vamos ahora a la escuela de pastelería.

Vamos a disfrutar con el mazapán.

Mazapán que ya vamos a ir aprendiendo

poquito a poquito cómo elaborarlo. No tiene ningún misterio.

Tenemos que dejar muy bien esa mezcla.

Y de hecho yo tengo aquí ya 4, he dejado 4 mazapanes por terminar.

4 mazapanes y la yema de huevo, que será la parte final.

Pero hasta que lleguemos a este punto

y los tengamos que pintar y meter en el horno,

¿previamente qué tendremos que haber hecho?

Pues mirad, vamos a mezclar 100 gramos de almendra molida

que tengo por aquí,

con 100 gramos de azúcar glas. Fácil, a partes iguales,

100 de almendra molida y 100 de azúcar glas.

Se puede comprar ya molida.

¿Pero tú la recomiendas moler en casa?

Si tenemos un robot o un molinillo podemos molerla.

Y lo primero que hacemos es mezclar el azúcar glas

con la almendra, que quede perfectamente mezclada.

En casa dedicarle un poquitín de tiempo.

Nada, 2 ó 3 minutos removiendo

hasta que quede perfectamente mezclada.

A continuación poquito a poquito

vamos a ir echando un chorrito de miel,

porque tenemos que aportar algo de humedad.

La miel va a ir muy bien, va a unir todos estos ingredientes.

Y aparte de la miel vamos a incorporar

un poquitín también de clara de huevo.

Con esto, suficiente.

Y ahora toca una vez que veáis que se empieza ya a mezclar

como veis poquito a poquito los ingredientes

lo volcáis en la encimera de trabajo

y con las manos lo amasáis.

Qué sucede, que en cuanto que la almendra perciba

la temperatura de nuestro cuerpo va a liberar grasa

y esto va a quedar compacto.

Ah. Cuando quede compacto,

cuando quede bien amasado y homogéneo, unos 5 ó 6 minutos,

formamos las figuritas que más nos gusten.

En este caso mirad, yo he hecho unos panecillos.

Vamos presionando así los panecillos.

Les hacemos unas marcas.

Y los vamos a pintar con yema de huevo,

un poquitín de yema de huevo por encima.

Y solamente les daremos de 2 ó 3 minutos en el grill.

No más tiempo.

Han de dorar y retiramos rápido, porque si no se pueden derretir.

La almendra suelta la grasa y se derrite.

Un golpecito de grill y el resultado...

aquí los tenemos, unos mazapanes muy blanditos,

muy jugosos y muy dorados.

No me puedo creer que sea tan fácil.

¿Aquí qué es complicado? Tu escuela me gusta mucho

porque parece todo más fácil.

¿Nos haces fácil ahora el plato?

En casa atentos que vamos a resumir

pasito a paso cómo hemos hecho el plato de hoy.

Estos son los ingredientes que necesitamos para hacer

la crema de jamón con salteado de melón.

Y esta la receta paso a paso.

Paso número uno.

Pocha el puerro y la cebolleta picados a fuego medio.

Cuando estén tiernos añade la harina, rehoga

y riega con el caldo de las puntas de jamón.

Deja cocer hasta que espese.

Sazona con sal, pimienta y cuela.

Paso número dos.

Con ayuda de una cucharilla vaciadora saca bolitas de melón

y saltéalas en una sartén.

Extiende el jamón en un plato

y dora en el microondas 2 minutos a potencia media.

Cuando las lonchas estén crujientes muélelas en un mortero.

Paso número tres.

Estira el pan de molde con un rodillo.

Córtalo en tiras finas y enróllalas

en un molde cilíndrico formando tirabuzones.

Hornea a 180 grados hasta que se doren.

Paso número cuatro.

Reparte las bolitas de melón en un plato,

añade la crema caliente y decora con el jamón molido,

los tirabuzones de pan de molde y una pizca de sésamo.

Bueno, los tirabuzones de pan a mí me han encantado.

El mazapán me ha dejado alucinada de lo fácil que es.

Y el plato de hoy no me has dejado probarlo,

que tiene muy buena pinta.

De eso se trata, familia,

que al final tengamos conceptos, que sepamos la técnica

y que el resultado se note en la mesa.

Pero hay que tener esas bases gastronómicas

que si nos la saltamos iremos un poco mal.

Y me ha dicho un pajarito que tenemos un mail por ahí.

Sí, te lo has ganado porque te va a encantar.

A ver, dispara.

Lo manda Pedro desde Montreal, en Canadá.

Hola, Pedro.

Dice: "Soy de Toledo pero vivo en Montreal desde hace 22 años

y nos ve a través de la Web y gracias a nosotros ha descubierto

una manera sencilla y práctica de aprender a cocinar a la española

para toda su familia.

Mi repertorio culinario español se ha ampliado ostensiblemente

y creo de veras que formáis un muy buen equipo

y que explicáis las técnicas de cocinado para hacerlo fácil

de comprender y hacerlo posible para todos los profanos.

Muchas gracias y saludos cordiales desde Montreal en Canadá."

Yo te voy a mandar un beso muy fuerte.

Porque ha sido muy cariñoso.

Nos encanta recibir correos como el tuyo.

Vamos a hacer un trato con Pedro.

Aunque yo me quite el sombrero ante el mazapán de Toledo,

que es una maravilla ese mazapán artesano.

Y como tú eres de Toledo yo pongo el mazapán,

tú pones la estancia en Montreal. Mira qué cara.

Y hacemos un intercambio turístico.

Anda que no tienes que mandar cajas.

Turismo gastronómico al fin y al cabo.

Familia, sábados y domingos...

"Cocina con Sergio", que lo pasamos muy bien

y además aprendemos a hacer cosas muy ricasy muy fáciles.

Hasta el próximo. Ciao, Ciao.

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Cocina con Sergio - Crema de jamón con salteado de melón

29 nov 2014

INGREDIENTES:

2 puntas de jamón.

4 lonchas jamón.

2 cebolletas.

1 puerro.

1 vaso nata.

300 g melón variado.

4 rebanadas pan de molde.

Aceite, harina.

Sal, pimienta molida.

Cebollino.

Sésamo tostado.

PASO 1. Pocha el puerro y la cebolleta picados a fuego medio. Cuando estén tiernos, añade la harina, rehoga y riega con el caldo de las puntas de jamón. Deja cocer hasta que espese. Sazona con sal y pimienta y cuela.

PASO 2. Con ayuda de una cucharilla vaciadora, saca bolitas de melón y saltéalas en una sartén. Extiende el jamón en un plato y dora en el microondas 2 minutos a potencia media. Cuando las lonchas estén crujientes, muélelas en un mortero.

PASO 3. Estira el pan de molde con un rodillo, córtalo en tiras finas y enróllalas en un molde cilíndrico formando tirabuzones. Hornea a 180º hasta que se doren.

PASO 4. Reparte las bolitas de melón en un plato, añade la crema caliente y decora con el jamón molido, los tirabuzones de pan de molde y una pizca de sésamo. 

 

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