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Para todos los públicos Cocina con Sergio - Carrilleras con frutos rojos y patatas al horno - Ver ahora
Transcripción completa

Marchando para hoy una carrillera con salsa de frutos del bosque

sobre patata asada, asada de una manera muy especial.

¿Qué le has hecho? Es una rodaja gorda.

Y la salsa, ¿Cómo has conseguido ese color?

Las patatas no están aplastadas,

luego os contaré cómo van esas patatas que van a hacer de base,

van a combinar muy bien,

y ese color intenso de la salsa es de frutos del bosque,

arándanos, frambuesas, grosellas.

No solo nos van a dar color, sino también sabor y aroma.

Pero el plato lleva algo más para reforzar el sabor de los frutos.

¿A ti te gustan estos frutos?

A mí me encantan, pero hoy,

además, os voy a pedir que le echéis un poco de imaginación.

Vente para atrás, mira a la pantalla y ambiéntate.

Rebobinamos, ¿no? Sí, unos milenios.

Nos ha quedado muy mona,

y ahora toca vivir como hacían los hombres de las cavernas,

no había agricultura, no había ganadería,

a ti, ¿qué te tocaba?

Salir a cazar un conejito, un bisontito o una cosita de esas.

Las pobres mujeres se tenían que quedar ahí, como ahora,

al pie del cañón, con los niños, los abuelitos...

¿Y si no había caza? ¿Y si volvíamos sin nada?

No se podían apartar, porque se les apaga el fuego,

con lo cual tenían que buscar comida en los alrededores,

porque en la caza, ellos se iban y vete tú a saber cuándo volvían.

¿Cómo que se iban?

Vete tú a saber, que si la cañita por ahí con los de la cueva...

La brava.

Total, que las mujeres de la cueva de Altamira se alimentaban de miel

y sobre todo, de fruto rojos,

como por ejemplo, los que podemos encontrar en esos bosques cántabros,

y que siguen hoy después de decenas de miles de años,

ambientando la cocina.

Además, les debemos la selección natural de los alimentos,

porque por así decir, investigaban, innovaban,

probaban algo para ver si era bueno, saludable o directamente,

va a ser venenoso.

Va a ser absolutamente saludable,

pero antes de hablar de las cualidades,

quiero que os fijéis en estos bosques porque es ahí

donde podemos encontrar todos estos frutos rojos,

y este corazón, productores de salud significa que los científicos

han estudiado las propiedades de los frutos rojos,

y han descubierto que son estupendos como antioxidantes,

como agente rejuvenecedor, pero que también protegen el corazón,

las arterias, y son una ayuda para combatir o prevenir el cáncer.

Muy bien, alimento que nos va a ayudar a prevenir,

y que cada vez más lo encontramos con facilidad en los mercados.

Antes a lo mejor era un poco más complicado,

ahora vas y ves mínimo una bandejita de frambuesas,

algunas moras, grosellas... se van alternando.

Y decíamos que eran el color y el sabor de la salsa,

pero si le añadimos un aroma más, la cosa va a ir mucho mejor.

Y hoy ese aroma viene en rama, no solo lo empleamos para postres.

Pero no eches una rama entera. No.

Un poquito de canela.

Esto es lo que necesitamos para hacer nuestro plato de hoy

con tanto colorido.

Esas carrilleras que estamos acostumbrados a tomarlas

en la salsa a base de hortalizas, al Oporto o al Jerez,

es un guiso tradicional y está muy bueno,

pero hoy vamos a cambiar un poco el color y el sabor de la salsa.

Esos frutos rojos del bosque nos van a dar un sabor 10,

buena combinación y buen maridaje.

¿Sabes dónde podrían ir muy bien también esos frutos del bosque?

¿Dónde?

Sobre un postre, cuando hacemos una salsa, sobre ese postre,

y hoy vamos a aprender a hacer unos gofres caseros.

Vamos a aprender a hacer la mezcla de los gofres, a hornearlos,

para que al final nos queden como estos que tenemos aquí.

¿Así sin más?

Vamos a aprender a hacer los gofres, luego le podemos echar cosas.

El chocolate escurriendo por los cuadraditos, el sirope...

Eso luego, Pepa, da tiempo a las cosas.

Ah, vale, yo es que así no lo vendo.

Ella ya está recreándose en cómo se va a tomar el gofre.

El titular no es: ¿Cómo que así?

Si no, me lo voy a tomar luego con nata, sirope, chocolate...

En fin, será luego.

Aprenderemos a hacer los gofres, muy sencillos de hacer.

Y ahora vamos con el paso uno de esta elaboración. Muy sencilla.

Recipiente que empieza a estar caliente, y lo primero,

sellar, marcar esas carrilleras.

Un poco de harina, un toque de sal, un toque de pimienta, y Pepa,

en cuanto las tenga enharinadas,

pones un poco de aceite y ya las vamos a sellar.

Tenemos el recipiente al 4, ¿lo ponemos un poco más alto?

Ponlo al 6.

Echamos un poco de sal y pimienta, y las vamos a ir enharinando.

Una finísima capa, no tiene que haber demasiada cantidad de harina.

Lo bueno es que esa harina nos ayudará a que selle

y también a que la salsa espese un poquitín.

Va a ser el espesante, aunque luego la podemos ayudar

con un pelín más de harina,

pero nos tenemos que acostumbrar a poner poca.

Siempre que la utilicemos como espesante,

que sea la mínima cantidad, que no llegue nunca una salsa

a saber harina y que nos quede demasiado espesa.

Una salsa tiene que ser medio líquida,

con cierta densidad para bañar, acompañar los géneros.

Si nos pasamos de densidad, esa salsa pierde la gracia,

se nos queda hecho casi un puré.

Marcando esas carrilleras como veis, previamente salpimentadas

y enharinadas, y poco a poco, que se doren.

Importante, primero las sellamos, porque si echamos todo de golpe,

corremos el riesgo que la cebolla empiece a soltar agua

y al final se nos empiecen a cocer.

Por tanto, Laura, nuestra compañera, me dice que en este proceso

ella lo mezcla todo en la olla. Laura, mejor así.

Laura, baja y le das, que yo te dejo.

Nuestra compañera está en realización con Juan Carlos,

y se ha negado, y le dice que lo echa todo

y que no pierde el tiempo.

No, Laura, que luego las cosas están más ricas.

Te advierto que es burgalesa, no le toques las narices.

Importante, vamos a dar un toque de sabor con la canela,

pero si añadimos una rama entera,

al final vamos a conseguir que ese guiso solo sepa a canela.

Recomiendo,

este trozo mínimo es suficiente para que nos vaya dejando aroma.

Si os gusta mucho la canela, podéis poner toda la que os guste.

La cebolla la voy a cortar así,

no muy fina porque esa salsa luego se va a colar.

¿Le voy dando la vuelta? Sí.

Cebolla morada,

la he elegido porque nos va a aportar más de sabor y color.

Pero si tenéis en casa cebolla normal, chalotas o puerro,

le va a ir muy bien.

Mira qué color han tomado y qué poco han tardado.

Y mira la canela, ¿notas cómo sale el aroma?

Puedes bajar un poco el fuego, añado esa cebolla morada,

que vaya poco a poco cayendo.

Si te pide aceite, le podemos añadir.

De momento voy a esperar.

Siempre, el aceite a demanda, y toma un poco de sal,

que nos va a ayudar a que la cebolla libere todo el agua.

Aquí tenemos una base, primero hemos sellado y ahora,

por mucha agua que suelte la cebolla yo ya estoy tranquilo,

la carne está sellada, los jugos quedarán en el interior.

Pero entiendo que muchas veces vamos con prisas

y echamos todo junto, pero no es tu caso, Laura,

tú no vas con prisas, por tanto, este es el proceso.

¿Qué más vamos a poner?

Tenemos frutos del bosque, los que más os guste,

también tenemos fresón. Tenemos algo de vino tinto.

Vamos a incorporar los frutos rojos, que vayan soltando colorido.

Recordad, como esta salsa se va a colar,

esas semillas tan incómodas de los frutos rojos,

no os preocupéis porque quedarán en el colador o en el chino.

Vamos removiendo bien todo,

que la cebolla, poco a poco vaya cayendo.

Y si queremos, también esas fresas que ya tenía lavadas,

te las voy a echar también. Venga.

Yo no le pondría más aceite, ¿tú sí? En principio no te lo va a pedir,

porque la cebolla va a empezar a soltar agua y así,

esos frutos rojos van soltando sabor y aroma, irán tiñendo también,

importante, que esa salsa vaya teniendo tonalidad rojiza.

¡Qué bien huele ya! Huele rico, ¿verdad?

Ay, la frambuesa. Qué bueno, por Dios.

Ahora, hay un matrimonio ahí que no falla,

el fruto rojo y la canela, esa base de la salsa que le va a ir muy bien.

A continuación, nos va a pedir una pizca de harina,

el vino y el tomate, y a cocer.

Pero antes de añadir eso, quería en este paso uno, el guiso,

adelantar el paso dos.

Tengo aquí unos espárragos verdes y los marcamos en el tepanyaki.

Los espárragos, recordad, siempre que los vayáis a hervir

o hacer a la plancha, mi consejo es:

a la parte del tallo le damos una pasada,

y aquí va a estar el secreto de conseguir

un espárrago a la plancha en su punto. ¿Por qué?

Quitamos la parte más leñosa, fibrosa del espárrago.

Si no quitásemos, esto llegaría un punto que a la plancha,

esta parte de aquí estaría dura, y esta ya que se nos deshace,

y claro, fracasamos el plato.

Ocurre lo mismo que con el apio, pelar un poco el apio

o las pencas de las acelgas,

nos va a ayudar a que el resultado final sea mucho mejor.

Muy importante esto de pelar los espárragos, el blanco, el verde,

no tardamos nada y quitamos esa parte más dura

y que nos puede hacer fracasar.

Y anda que no da coraje cuando uno hace algo a la plancha

y luego ves que quedaron duros, qué coraje, qué rabia.

Te voy a subir un poco el fuego, y pásame el aceite, por favor.

Un poco de aceite y los dejamos que se vayan dorando.

Los podríamos hervir, si queréis esa opción,

los tenemos en agua con sal unos siete minutos,

y rápidamente los refrescaríamos con agua fría.

¿Y los introducimos cuando el agua esté hirviendo?

Sí, cuando ya rompe a hervir.

Siempre que podamos, como norma general,

cuando el agua ya rompa a hervir.

Me vas a tener que hacer una lista, porque tengo un lío

entre lo que entra en frío y lo que entra en caliente.

No, para que la cocción empiece cuanto antes, es decir,

que los jugos, lo mismo que hemos hecho con la carne,

queden en el interior.

Puedes mezclarlo ya todo.

No sabéis cómo huele hoy la cocina, de verdad.

Rico, ¿verdad? ¡Qué bueno!

Te voy a añadir un pelín de harina, no mucha cantidad, pero un poco sí.

Y la remueves también para que pierda un poco la bravura.

Y ahora, añadimos el vino tinto, un poquitín,

dejamos que rompa a hervir e importante, dejar hervir ese vino

para que no quede luego el sabor del vino y el exceso de acidez.

Es conveniente que rompa a hervir, y aquí,

solo nos falta poner tomate, le doy una vuelta, agua y a cocer.

Cocción tradicional, 55 minutos o una hora,

en olla a presión unos 20 minutos.

Me quedo añadiendo el tomate, un poco de agua

y ¿te vas de cacería?

No, me voy a quedar porque tengo que cuidar del fuego.

Así es la vida. Venid conmigo.

Hablábamos antes de lo buenísimos que son para la salud

los frutos rojos, pero no hemos hablado de producción y de consumo,

y los datos, la verdad es que son bastante sorprendentes.

Ha ido en aumento en los últimos años, pero mucho.

Producimos en España más de 300 millones de kilos entre fresas,

moras, arándanos, frambuesas, todo tipo de frutos rojos

que hay que decir que se dividen entre los rojos, rojos,

y estos que tienen un aspecto más morado, azulado,

todo frutas del bosque.

Nuestro consumo no llega a la mitad, pero casi,

137 millones de kilos entre fresas y fresones nada más.

Qué ricos.

Aunque habitualmente lo vemos en postres,

que es muy típico, la verdad es que cada vez más salsas de cocina

nos piden los frutos como el plato que estamos haciendo hoy.

¿Te acuerdas de esa salsa que hacemos, caramelizada,

con un poco de caramelo, añadimos las frambuesas,

dejamos que se caramelicen, un poco de vino tinto

y tenemos una salsa 10.

En una vinagreta, hacemos en casa una vinagreta,

aceite, vinagre, sal, un toque de azúcar,

y añadís unos arándanos, unas frambuesas

y la ensalada cambia por completo.

Por lo tanto los frutos rojos

la verdad es que nos dan muchísimo juego,

decíamos que van a prevenir el cáncer, por ejemplo,

así que hay que animarse a consumir de vez en cuando,

comprar una bandejita y llevarla a casa. Mirad qué maravilla.

Pues anda que no he cogido yo arándanos y frambuesas por junio,

todo el verano por Burgos. Bien ricos.

A ponerlos en el plato y vamos a seguir con el plato,

porque en el paso tres por un lado vamos a sacar los espárragos.

Mirad qué buena pinta, dorados, están de lujo.

Esto simplemente con una tortilla de acompañamiento

ya tendríamos un plato, desde luego...

¡Qué rico, por favor!

Los espárragos y por otro lado vamos a hacer un puré de patatas espeso.

Vamos a poner un chorro de aceite de oliva,

un toque de sal y de pimienta,

le vamos a poner también un pelín del tomillo,

unas hojas sueltas... En crudo, sin hacer nada.

Sí, hoy lo voy a poner fresco y una yema de huevo,

y vamos a trabajar muy bien este puré.

Quiero que tenga densidad para hacer esa forma

que veíais en la presentación

pero su vez el huevo nos va a ayudar a que quede todo bien unido

y que no se nos rompa.

Cuando le demos la temperatura en el horno,

el horno tenedlo bien caliente, en torno a 200 o 210°,

simplemente es para que se caliente la patata,

esa yema de huevo nos quede rápidamente cuajada,

una todo lo que es el puré y podamos moldearlo

y ponerlo como base de este plato.

Muy importante, un puré con cierta densidad.

Ahora prepara la manga pastelera que tenemos por ahí,

esa manga pastelera que va a ser protagonista para poner este puré.

Lo vamos trabajando así un poquito, la yema, el aceite,

la sal y la pimienta. Listo para entrar en el horno.

¿Cómo se hacía para no quemarse?

Para no quemarse no, Pepa, para no mancharse.

Con la manga pastelera es complicado,

pero no te preocupes que esto se va a calentar en el horno.

Cogemos el puré, lo añadimos y te voy a cambiar el bol

donde estaba el puré por la bandeja de horno,

forrada con el papel de horno. Mirad la manga pastelera.

Cargamos la manga pastelera, damos un masaje al relleno

y giramos así y ya vamos poco a poco sacando el puré.

Te voy a pedir un favor, sujeta el papel para que no se nos levante

y ahora vamos a crear esa base.

Más o menos calculamos el tamaño

donde queremos colocar nuestra carrillera

y el huevo nos va a ayudar a que todo esto quede con forma.

Vamos con la cuarta.

Eso seguro que a los niños les gusta hacerlo.

Les va a gustar hacerlo y simplemente es moldear.

El horno, como decía, bien caliente, calor arriba y abajo, está a 200°.

Va estar poco tiempo porque esto se dora en nada.

Lo vamos a meter y en dos o tres minutos esto coge color,

en función de la potencia de cada horno.

Yo lo tengo puesto con ventilador, calor arriba y abajo.

Por otro lado, mirad, se están cociendo las carrilleras

que habíamos puesto con la salsa.

Después de la cocción va a ir reduciendo

y podemos añadir un poco de agua,

y esta salsa se va a convertir en el color de estas que ya han reducido.

Qué maravilla, mira como esa salsa ha ido espesando solita.

Así de sencilla es esta elaboración, cocemos, la salsa va a reducir,

ese color se intensifica, no sale ese morado y ese rojo que esperamos

pero si os dais cuenta es una salsa marrón

con esas tonalidades granates, rojizas,

que nos aportan los frutos rojos.

Bien, vamos a ir pensando ya en la presentación.

Ya se ha dorado un poco, como veis.

¿Qué lo queréis más tiempo? Más tiempo, vosotros id jugando.

Yo, como tengo el horno fuerte, primero abro el horno

para dejar que salga el primer golpe de calor,

lo vamos a retirar y nos lo vamos a llevar.

Ojo, que quema. Mirad que pinta que tienen.

Lo suyo sería dejar que se atemperen un poco

porque en caliente están blandos y es más complicado servirlos,

pero nosotros vamos a presentarlos.

Mirad, un truco, acércame un trozo de papel de cocina

y vamos a añadir una gota de aceite en nuestra espátula. ¿Por qué?

Simplemente, siempre que vayáis a coger un pastel,

o en este caso este puré de patata,

si añadimos un poco de aceite nos va a venir muy bien.

Por ejemplo, esta de aquí me gusta, vamos a cogerla, la colocamos aquí,

que vaya cayendo poco a poco.

Mirad qué base de patata tan sencilla de elaborar.

Así cambiamos un poco, en vez de la patata panadera o hervida,

la ponemos así y va a gustar más a los comensales.

Ahora, seleccionamos una, esta es bonita, redonda.

Con mucho cuidado la vamos a colocar justo encima.

Vaya pinta. Vaya guiso.

Vamos a poner un toque de canela para decorar.

Ahora, los espárragos que también tenemos,

cogemos un espárrago o dos, en casa poned más.

Para la presentación voy a utilizar esta y una más que vamos a colocar

para que rompa esa tonalidad. Colocamos una yema aquí y otra ahí.

Colocamos la salsa por encima, napamos esta elaboración

y yo creo, Pepa, que si pones el pan y pones la bebida

hoy el plato está más que amortizado.

¿Lo crees así? Lo creo, lo creo.

Pues venga, llevamos el plato a la mesa, no voy a salsear más.

En casa lo podéis salsear más, podéis poner más espárragos...

Familia, disfrutad de ellas,

esos frutos del bosque acompañando a la carrillera.

Y lo que el ojo no ve nos muestra una base con el puré de patata

que ha horneado y ha quedado compacto pero muy sabroso.

El espárrago verde al dente, ideal para acompañar a esta carrillera,

carrillera muy jugosa con la salsa por encima,

una salsa con la densidad justa, el sabor de los frutos rojos

y ese toque de canela que veis arriba del todo para rematar.

Bueno, y deseando responder vuestros mails,

que van llegando cada vez más, esas fotos, sugerencias,

propuestas superinteresantes y Pepa se encarga de seleccionarlos.

Bueno, y nuestra compañera Esther, la que se encarga de la página web

y de pasarnos los datos de participación.

Deciros que cada vez somos más

porque esto es un programa de servicio público abierto a vosotros.

Vamos ya con el primer correo de hoy,

que además nos llega desde muy lejos porque ya sabéis que nosotros

llegamos a través del Canal Internacional.

Vamos con el correo de María Eugenia de Rivera.

Bueno, un beso.

Siempre, una regla de oro, tener el horno precalentado siempre.

170-180°, siempre caliente, calor arriba y abajo.

Si vamos a meter un ingrediente que tarda más en hacerse

que el propio pescado, primero metemos ese ingrediente,

por ejemplo una base de patatas.

No cometamos el error de meter dos ingredientes

con distintos tiempos de cocción.

Aproximadamente para un pescado del tamaño de este que tengo aquí

calcula más o menos unos 14 o 15 minutos.

Con esa regla, añadiéndole si quieres un poco de vino por encima

o un poquito de agua, aromatizándolo te va a quedar de maravilla.

Prueba a asarlo así.

Ya nos contarás cómo te queda el próximo pescado que hagas.

Vamos ahora con el correo que nos manda a Maribel Fernández Viñuela.

Bueno, la verdad es que los platos de pizarra me apasionan,

decoran mucho, hay muchas formas, los podemos encontrar

de todas las terminaciones y acabados

y, la verdad, el barniz que llevan es el barniz más natural

que tenemos en la cocina, aceite de oliva.

Mi consejo, cuando vayáis a presentar

cualquier pieza ya elaborada

añadimos un poco de aceite de oliva en la pizarra,

pasamos papel de cocina para abrillantar,

y mirad cómo cambia la cosa.

Esta pizarra coge mucho más brillo así, una pasada ligera

y ya podemos presentarlo.

Una vez hayamos terminado de presentar el producto, lavamos,

secamos bien, guardamos el producto

y cuando vayamos a reutilizarlo hacemos la misma operación.

De esta manera podemos presentar y servir siempre

con una decoración 10. ¿Y dónde pueden encontrarnos?

A eso iba, nuestra página web es un portal de cocina interactivo

y nos podéis encontrar ahí las 24 horas del día.

En nuestra página web tenemos

las recetas que vamos a hacer próximamente,

las que ya hemos hecho, que llevamos ya más de 220,

ese enlace donde nos podéis mandar vuestras preguntas,

el sitio donde nos podéis mandar las fotos de los platos

que ya habéis hecho, en fin, una forma de estar en contacto siempre

y que nos encanta además que la disfrutéis, que la veáis,

la recorráis y participéis.

Es vuestra página, disfrutad de ella.

Y ahora vamos a un rinconcito de esta página que os gusta un montón,

la escuela de pastelería.

Hoy vamos con algo que también os va a gustar, los gofres.

Vamos a hacer una receta muy sencilla de gofres.

Por un lado, dos huevos que vamos a batir bien con la varilla.

Una vez que veis que está mezclada la yema y la clara

incorporaremos unos 25 g de azúcar.

¿Por qué solamente 25 g de azúcar?

Pues muy sencillo, porque como Pepa decía al principio

el gofre se caracteriza porque en el exterior le vamos a poner

nata montada, sirope, lo que más nos guste.

Unos 3-4 gramos de gasificante, que viene en sobre.

A continuación añadiremos 200 ml de leche, fría,

porque así se va a mezclar mejor la harina.

Y para concluir, 175 g de harina.

Como veis la leche está fría, se va mezclando sin ningún problema

y en casa, a remover bien con la varilla

hasta que obtengáis una... entre salsa y crema

con una densidad determinada.

Cuanto más tiempo estéis batiendo, mejor que mejor.

En este caso voy a autorizar un molde de silicona

con forma de gofre.

¿No ahí que aceitarlo ni nada para que no se pegue?

A mí me gusta siempre, por seguridad,

pintarlo con un poquito de mantequilla, una cantidad mínima.

El horno está en torno a 180.

Rellenamos nuestros moldes con la mezcla

y vamos a hornear entre 10-12 minutos.

Como veis se va repartiendo por todas las celdas

sin ningún problema. Terminamos de añadir esa mezcla por ahí

y al horno 8-10 minutos, según, si os gustan más hechos,

a mí me gusta que queden blanquitos, que no se doren demasiado.

Estos lo vamos a meter y un último consejo,

Siempre me guardo un poco de azúcar para poner por fuera un poco.

Me los voy a llevar al horno, que está en torno a 180°

para que queden bien hechos.

Mientras tanto ya tengo ahí unos terminados, mirad cómo han quedado.

¡Qué pinta! Nos debe Pepa el resumen

y yo no sé si quieres concluir con algo más estos gofres.

Pues hombre, yo los remataría porque si no, no parecen gofres,

parece el paso previo, pero mientras echo el chocolate así,

como me gusta a mí, con alegría, os hago resumen del plato

para que veáis qué fácil es, casi, casi tanto como estos gofres.

Vale, para ya... Un poco más.

Estos son los ingredientes que necesitamos

para hacer las carrilleras con frutos rojos y patatas al horno,

y esta, la receta paso a paso.

Paso uno, salpimienta las carrilleras,

pásalas por harina y dora por ambos lados.

Añade la cebolla troceada y los frutos del bosque. Deja pochar.

Incorpora una pizca de harina y el vino,

y cuando se evapore el alcohol, agrega el tomate,

algo de agua y deja cocer una hora en cocción tradicional

o 20 minutos en la olla a presión. Tritura y cuela la salsa.

Paso dos, pela los espárragos y dóralos en la plancha.

Paso tres, mezcla bien el puré de patatas con sal, pimienta, tomillo,

aceite y una yema de huevo.

Con la ayuda de una manga pastelera forma las bases sobre papel de horno

y hornea unos minutos a 200°.

Paso cuatro, sirve cada carrillera sobre una base de puré, salsea

y decora el plato con los espárragos a la plancha.

Hombre, yo creo, Pepa, que te has pasado un poco con el chocolate.

Sí, sí, lo que tú digas.

Yo os voy a leer un correo que nos ha llegado desde Berlín.

Saludos de María Teresa y su esposo Mario.

Os disfrutamos desde Berlín a través del Canal Internacional de TVE.

Es un gusto aprender la cocina explicada en español,

nuestra querida lengua. Ánimo y seguid siempre así.

Os mandamos un beso enorme. Un beso a Berlín.

Con todo nuestro cariño y muy "spanish".

Ya veis como disimula ella cuando se pasa con el chocolate.

Se va directamente a Berlín. Un beso...

Sí, mira cómo disimulo. Sí, tú sigue, tú sigue.

Familia platos salados, propuestas dulces, vuestros mails,

vuestras fotos, sábados y domingos...

..."Cocina con Sergio", y dale un poco de alegría al cuerpo,

que tampoco es para tanto, hombre.

No, si eso no hace falta que lo digas.

Anda, anda, termina de echar, por favor,

que estás liando ahí una que para qué.

¡Ay, qué bueno va a estar, por favor!

Luego compartimos, que hay que compartir.

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Cocina con Sergio - Carrilleras con frutos rojos y patatas al horno

22 feb 2015

INGREDIENTES:

4 carrileras cerdo

1 manojo espárragos

200 g puré patata

2 cebollas moradas

2 tomates

1 vaso vino tinto

100 g frutos rojos

1 yema huevo

Aceite, sal, pimienta molida

Harina, tomillo

Canela en rama

PASO 1. Salpimienta las carrilleras, pásalas por harina y dora por ambos lados. Añade la cebolla troceada y los frutos del bosque y deja pochar. Incorpora una piza de harina y el vino y, cuando se evapore el alcohol, agrega el tomate, algo de agua y deja cocer una hora en cocción tradicional o 20 minutos en la olla a presión. Tritura y cuela la salsa

PASO 2. Pela los espárragos y dóralos en la plancha

PASO 3. Mezcla bien el puré de patatas con sal, pimienta, tomillo, aceite y una yema de huevo. Con ayuda de una manga pastelera forma las bases sobre papel de horno y hornea unos minutos a 200º.

PASO 4. Sirve cada carrillera sobre una base de puré, salsea y decora el plato con los espárragos a la plancha.

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