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Para todos los públicos Clásicos y reverentes - T2 - Programa 4 - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Los protagonistas de hoy: Silvia París,

Gabriel Ortega

y Adrián Obispo.

(Aplausos y vítores)

Y a mi lado, un musicazo que no necesita presentación

porque con su violín lo dice todo.

¡Bruno Axel!

(Aplausos y vítores)

Bruno, ¿por qué haces música?

Bueno, pues hago música porque...

Bueno, mi madre es músico; me pasó un violín...

Ahora voy a contar la verdad,

me dijo: "¿Qué te gusta más, la flauta o el violín?".

Dije: "El violín",

y aquí me quedé y llevo toda la vida con él.

Me encanta. ¿Se lo preguntamos?

Sí. Pregúntaselo tú.

Adrián, ¿por qué haces música?

-Mira, hago música porque la música me parece

que es vida y es que me encanta la música

y sigo con ella desde siempre.

-Bien, ¿y tú, Gabriel?

-Un día vi este instrumento en una orquesta,

me llamó la atención el sonido y desde entonces quise ser músico,

Y ahora disfruto muchísimo con él. -Muy bien. ¿Y tú, Silvia?

-Yo porque desde pequeña siempre

he tenido un instrumento entre mis manos.

-Ya te lo quedaste, como "mi tesoro".

Bruno no es un violinista clásico al uso;

dirige orquestas, va de giras, compone bandas sonoras,

hacía rap, ahora rock, ha sido actor, incluso modelo...

La música lo puede todo, ¿no? A veces sí, la verdad.

¿Estáis de acuerdo? Sí.

La música lo puede todo, incluso convencer a nuestro jurado.

¡Judith!

¡Albert!

¡Ana!

¡Y Máximo!

El jurado de "Clásicos y reverentes".

(Aplausos y vítores)

Bruno. A ver.

Como estamos en el s. XXI... Sí.

¿Qué te parece si haces

un "hit-parade" de música clásica con rock?

Lo voy a intentar. ¿Te atreves?

Bueno, lo intento.

Maestro Frías, ¿hoy te atreverás a tocar con nosotros?

Eso es que no;

¡pero qué bien se expresa el maestro Frías!

(Aplausos y vítores)

La música clásica lo puede todo y esto es "Clásicos y reverentes".

¿Recordáis al artistazo que pasó a semifinales la semana pasada?

Su música consiguió convencer al jurado.

Este fue el momento. Mirad.

Nos ha encantado tu soltura en el escenario, tu musicalidad;

eres un artista; pero has oído a Raúl, ¿verdad?

Te falta el "swing".

Y el semifinalista del programa de hoy es...

¡José Ángel!

De mi paso por el programa espero adquirir nuevas experiencias.

-Cada persona es lo que es por lo que vive y experimenta.

-Sobre todo pasármelo bien y disfrutar; eso es todo.

-Romper algunas barreras mentales de nervios ante las cámaras...

-Disfrutar de la música, que es lo que más me gusta.

Aquí donde la veis esta chica de solo 16 años

ha cargado en sus espaldas instrumentos más grandes que ella.

Lo veréis enseguida.

Silvia, has elegido "Euphonium concerto", de Horovitz;

compositor contemporáneo que incluso hacía jazz.

¿Crees que por una vez vas a estar satisfecha

con tu interpretación?

Sí, espero estar satisfecha;

además, hay partes complicadas que espero hacerlas bien.

Ella sabe por qué lo digo y vosotros lo vais a ver ahora.

Estoy rodeada de música.

Soy Silvia, vivo en Valdaracete, Madrid, y toco el bombardino.

He crecido con la música.

Tengo ya muy cansados a mis padres y a mi profesor

porque nunca sonrío.

-La vocación de música le viene desde que estaba en pañales.

-En mi familia todos tocamos. Mi padre es clarinetista.

-Me oía por casa estudiando

y yo la escuchaba cómo estaba cantando las escalas.

-A los dos años empecé en la escuela de música del pueblo.

-Tocaba los platillos.

-Claro, otro instrumento...

-Y rápido se vio que tenía facilidad para la música.

-Con dos o tres años

no me llegaban los brazos para tocar el trombón.

A los cinco años empecé a tocar el bombardino

y ya no lo cambié.

-Con ocho años fuimos a representar a la Comunidad de Madrid

con la banda del pueblo a Portugal y ya estaba actuando de solista

tocando la banda sonora de "La sirenita".

-Soy muy exigente conmigo misma

y casi nunca doy una interpretación por válida.

-Salía de la mayoría de las audiciones y pruebas

muy enfadada consigo misma.

-Poco a poco lo voy consiguiendo y voy disfrutando del momento.

La principal característica del bombardino

es su sonido muy dulce

y yo creo que yo no soy dulce para nada.

Yo de Harry Potter no era muy gran fan,

tampoco conocía mucho;

pero en el conservatorio un compañero

me estuvo hablando sobre Harry Potter.

Si pudiera pedirle a Harry Potter un deseo,

sería ser feliz siempre haciendo lo que más me gusta,

es decir, la música.

-Venga, vamos a ensayar a Tielme.

-Ahora vais a conocer a una gran familia musical.

(TODOS) ¡Va por ti, Silvia, sonríe!

-Veo muy difícil lo que ella hace, compaginar estudios y música.

Al nivel que está tocando creo que va a llegar muy lejos.

(TODOS) ¡Silvia, sonríe!

(Aplausos y vítores)

Esta obra que has tocado

a mí me parece muy difícil, el primer movimiento,

con unas alteraciones de métricas y de tiempo complejas...

Me parece que lo has hecho muy bien,

porque no es fácil entenderlo.

A mí me ha gustado mucho.

Silvia, enhorabuena.

Has hecho una buena interpretación de esta obra.

Eres muy joven todavía;

acabas de terminar el Grado Medio profesional.

Se te nota que te faltan tablas,

pero has sacado un sonido muy bonito, muy cuidado,

una muy buena afinación;

tu forma de tocar, de estar en el escenario,

es muy musical;

o sea, no estás estática, te mueves con la música,

que es muy importante.

Y se nota que vienes de una familia de músicos.

Tus dos padres músicos, tu hermana toca la trompa, creo...

Así que sigue por este camino porque tienes un buen futuro.

Eres una muy buena músico o música, no sé muy bien cómo decirlo;

pero yo creo que no eres una comunicadora,

y te voy a explicar por qué.

Es una habilidad que puedes desarrollar.

Tocas con los ojos cerrados

y la impresión que me da es que estás todo el rato diciendo:

"No puedo fallar, no puedo fallar"...

He visto en tu biografía que te consideras

una persona muy negativa.

Tienes que acostumbrarte, como decían en una película

que te recomiendo, "El maestro de música",

a comunicar también con la mirada

y a establecer complicidad con el público.

Tienes un sonido muy dulce, tienes mucha musicalidad,

eres muy joven;

pero estás muy seria, tía, superseria.

¡Vamos a darle un aplauso!

(Aplausos y vítores)

Un miembro del jurado me ha dicho que toco con los ojos cerrados

y eso él piensa que es por miedo, y ni mucho menos;

o sea, yo cierro los ojos

porque estoy verdaderamente sintiendo la música

y estoy metida en el papel,

y no estoy mirando a la gente y distrayéndome.

Adrián Obispo, al chelo, es evidente.

Lleva la música muy adentro, pero dime, ¿por qué has elegido

el preludio de la suite número 1 en sol mayor de Bach?

Bueno, pues yo creo que para todos los violonchelistas

y para todos los músicos en general,

Bach es Dios,

y el preludio de la primera suite de Bach me encanta

y me gustaría que a todo el público le encantase

y disfrutasen como disfruto yo cuando lo interpreto.

Estoy muy de acuerdo, Bach es Dios,

y hace falta muchísimo sentimiento para interpretarlo bien.

De eso a Adrián le sobra.

Vamos a conocer el interior de mi música.

No sé si he crecido con el chelo o el chelo ha crecido conmigo.

Este es mi hermano pequeño, Juan, el enano,

que aunque sea más grande que yo para mí seguirá siendo un enano.

Y este es mi padre,

el inspirador musical y el que paga los estudios.

-Qué bonita familia.

-Voy a triunfar por mi novia, mi hermano

y por otra persona que hay en mi interior.

Mi novia es capaz de ver mi interior en todos los sentidos.

-Hola. -Hola.

-Soy Claudia, soy la novia de Adrián

y tiene la suerte de tener una fisio en casa.

-La gran ventaja de tener una novia fisioterapeuta

es que siempre la tienes a mano, que siempre te va a ayudar...

-¿Qué tal, bien? -Mejor.

-¿Mejor?

-Mucho mejor. -Ah, bueno.

-Mi novia ha sido mi primer amor y fue totalmente inesperado.

-Cuando nos conocimos su padre estaba ingresado.

-Mi novia estaba haciendo las prácticas en el hospital.

-Un día fui a verlo y estaba él.

-Me encantó, me enamoré de ella... -Y desde entonces pues...

No hemos parado de hablar todos los días.

Es mi primer amor y espero que siga siéndolo para siempre.

-Soy un hombre a un chelo pegado. -Lo apoyo en todo.

-Nuestro dúo es un trío.

Me encanta que lo compartamos todo. Podrías ayudarme un poco.

-Yo te ayudo un poquito.

-Qué morro.

-Vamos a colocar los marcadores para analizar los movimientos.

Tres, dos, uno...

Aparte de analizar el movimiento, también veo sus sentimientos.

Veo la delicadeza de sus manos.

-Me emociona verle interpretar con el chelo.

-Ser la novia de un músico es una tarea un poco complicada.

-Mi chica cuando me escucha tocar, se emociona mucho.

-Pero a la vez es supergratificante.

-Y a mí eso me anima bastante.

-La tensión en los hombros en los que recae la responsabilidad.

-Cuando mi madre falleció mi hermano tenía nueve años

y yo tenía 16.

Los hermanos pequeños tienen como ejemplo a seguir

a los hermanos mayores.

Me dio mucha pena que me dijese:

"Tú has disfrutado más años que yo a mamá".

-Cada movimiento que hace está lleno de música y detalles.

Bueno, pues estos son dos de nuestros cuatro hijitos.

Es como si ya viviésemos juntos.

-Claro que sí, mi amor.

-En esta familia la música nos ha ayudado

en algunos momentos bastante difíciles de superar.

-Cuando mi madre estaba muy malita,

me encantaba tocar canciones para ella y dedicárselas,

y este es el verdadero interior de mi música.

(Aplausos y vítores)

Me has encantado, pero esto no es una carrera;

no es quien va más deprisa es el primero que llega.

Desde mi punto de vista te faltaba un poco de respiración.

No sé si son los nervios, que al ponerte a tocar

es lo que nos pasa a los músicos,

que hay veces que corremos más de lo que deberíamos;

tómatelo con más tranquilidad;

pero me ha gustado tu forma de tocar, tu afinación...

Y lo que más me mola también de todo lo tuyo, de tu "pack",

es tu novia, que yo voy a pedirle cita ya

para que me haga un chequeo completo de fisio.

Enhorabuena por atreverte con esta pieza tan dificilísima.

Bach yo creo que es para un violonchelista el Everest,

hasta el punto de que sabes que Rostropóvich

tardó no sé cuántos años, ya muy entrado en años,

en atreverse a grabar la suite para el chelo solo.

Me ha parecido que te falta un poco todavía de musicalidad

en el sentido de que sonaba un poco a estudio todavía.

Pero en fin, para la edad que tienes

y para lo difícil que es la pieza, enhorabuena.

Adrián, a mí me ha gustado tu musicalidad y tu sensibilidad;

quizá la segunda sección del preludio

la he visto un poco más...

Quizá más acelerado, como decía Judith;

ahí te ha faltado un poquito buscar la forma cadencial,

de la sección cadencial,

ir en busca de eso que estabas persiguiendo...

sin tanta precipitación.

Y me ha faltado un poquito de sonido,

también, en ti, de sonoridad tuya en el chelo.

Pero muy bien la musicalidad.

Adrián, enhorabuena lo primero.

También enhorabuena por escoger esta pieza;

este preludio es un referente para los chelistas.

Siguiendo con lo que comentaban mis compañeros,

te ha faltado un poco más de tranquilidad,

sobre todo para marcar más ese bajo continuo que hay,

que hay que remarcarlo y remarcarlo,

y tocar con más tranquilidad y disfrutar de esta obra.

Nada, y enhorabuena por tu novia, porque para un músico es importante

siempre para los dolores que solemos tener...

O sea, que te va a tratar bien.

(Aplausos)

Bienvenido, Adrián. Felicidades. ¿Cómo te has sentido?

Muchas gracias; pues al principio estaba un poco nervioso y tenso,

pero poco a poco me he ido relajando

y he disfrutado mucho de la pieza.

¿Le damos algún consejo? Sí, hombre, claro que sí;

que seas tú mismo, que va a ir todo muy bien

y te deseo mucha suerte.

-Pues muchas gracias, lo intentaré,

y enhorabuena, que ha estado muy bien.

Lo ha hecho muy bien.

Y ahora es el turno de Gabriel Ortega,

a quien le encanta la magia y de hecho, como fagotista,

ha interpretado miles de veces "El aprendiz de brujo".

Vas a tener que poner mucha magia

para interpretar bien

el "Concierto en mi menor" de Vivaldi;

barroco por excelencia. Cuéntanos. Sí, porque la verdad que el barroco

pienso que es la música de los afectos, de la magia,

y en concreto Vivaldi tiene 37 o 39 conciertos,

no se sabe exactamente, para este instrumento;

o sea, es increíble.

Así que voy a intentar hacer lo máximo que pueda.

No te voy a meter presión;

lo vas a hacer bien, ¿a que sí? Claro, eso espero.

Una cosa, si les suena "rallao", no rallado, "rallao",

lo van a entender enseguida; atentos.

Mis amigos dicen que soy un "rallao".

La vida es maravillosa.

Siempre hay un camino por el que podemos luchar

que nos lleva a la felicidad.

Soy Gabriel Ortega Molina y toco el fagot.

Vengo de esta maravillosa tierra que es Jaén,

donde uno de sus mayores tesoros, aparte de la gente,

es el aceite de oliva.

Este es Juan Ramón Fuentes Ferrer,

el profesor de fagot del conservatorio de Jaén

y mi padre musical.

-Hace ya 17 años que lo conozco;

muchas veces no me hacía caso en nada,

pero al final poco a poco ha ido tomando el buen camino.

Cuando era pequeño

venía con su madre de la mano al conservatorio

y un día vino su madre...

-"Juanra, habla con mi hijo, que no me quiere dar la mano".

-Digo: "Es que tiene casi 14 años".

-Y yo qué puedo decir.

-Estos son mis padres,

que me han aguantado toda la vida y me han hecho ser como soy.

-Tuvimos la suerte de tener a este hijo,

que fue bueno desde que nació.

-Cuando lo tuve, cuando lo parí, una amiga mía me dijo:

"Cati, has dejado de ser persona"; pero creo que estaba equivocada;

sigo siendo persona, mejor persona,

desde que tengo tanto a mi hijo Gabriel

como a Elena,

pues me han hecho ser más grande y valorar más las cosas.

-Me emociono, no puedo evitarlo.

-Tiene sus cosillas, pero no las voy a contar.

Que come mucho, desde pequeño.

Su hermana apenas comía y a él se le iban los ojos,

por si le sobraba algo: "Mami, ¿me lo puedo acabar yo?".

-Se ha metido una mosca, no pasa nada, ¿no?

Estamos en el castillo de Santa Catalina;

un enorme emplazamiento

que en la Guerra de Independencia fue muy importante,

pues acogió a las tropas napoleónicas.

Cuando iba de chico de excursión, me imaginaba las conquistas,

si estuviera yo arriba defendiendo...

Hoy en día sirve, aparte de para el turismo,

es el Parador de Jaén.

Soy un "rallao" sencillamente por la imaginación que tengo.

Muchas veces tocando obras

me imaginaba historias enteras de lo que me transmitía ese trocito

y por eso mis amigos me dicen que soy un "rallao".

Sigo siendo un aprendiz de brujo.

(Aplausos y vítores)

Gabriel, bueno, parece que estás con la mantis religiosa

y la vas a... Estás haciendo esa seducción total.

Te mueves muy bien,

tienes muy bien integrado el instrumento en tu cuerpo

y te mueves muy coordinadamente

y como si fuerais una misma cosa.

Me ha gustado mucho eso.

Gabriel, enhorabuena.

Fíjate que aquí solemos decir que la obra de libre elección

es mucho mejor tocarla sin partitura,

porque se nota así

que uno la tiene metabolizada y asimilada;

pero eres tan expresivo con el cuerpo y con los ojos,

que en tu caso no me ha importado que leyeras.

Se te ha notado un poco apurado en las fusas,

pero en general muy bien la interpretación.

Bravo, bravo, nos has seducido a todos

con tu musicalidad.

Tengo apuntado "fraseo, dinámicas, buen sonido"...

Se te nota que tienes la obra bien aprendida

y te felicito; sigue con esta línea.

Yo también te felicito

porque además sé que te gusta "Mago de Oz"

y que viniendo del clásico te gusten otros estilos musicales

quiere decir que tienes la mente abierta,

que no es muy fácil dentro del clásico;

así que te doy mi enhorabuena.

Se nota también que eres profesor ya

y, cuando das ese paso, ves y entiendes la música

de otra manera que cuando solo eres estudiante.

Me ha encantado tu interpretación.

(Aplausos)

Ha recibido muy buenos comentarios y si los ha recibido

es porque los tiene más que merecidos.

Es un chico que ha estudiado mucho, lo ha preparado muy bien

y se lo merece; se merece lo mejor, está claro.

Muy bien, Gabriel, ¿cómo te has sentido?

La verdad que un poco de presión y calor con los focos,

la boca seca; pero...

Algunos momentos he disfrutado mucho,

otros momentos... que siempre pueden estar mejor;

así es la música.

Pero me quedo más o menos satisfecho.

Lo he pasado bien. Estás contento.

Preparado, porque ahora toca la obra obligada.

Lo vemos enseguida.

El haber estado en la escuela junto con mis compañeros

me ha hecho compartir

algunos momentos bastante gratificantes.

-Siempre tengo mucha suerte

con los compañeros en todos lados, y aquí también.

-Tocas en una audición y, aunque la pifies,

pues ahí se queda; pero si lo haces mal aquí,

delante de las cámaras, va a estar grabado para siempre.

-Es bonito otra gente, otras formas de tocar...

O a lo mejor las mismas.

-El programa es bastante exigente y el nivel muy alto,

y esperemos estar los tres a la altura,

y ya está, no me preocupa ganar,

simplemente es una experiencia más y eso es lo importante.

-La pieza que voy a tocar es la "Pantomima" de Sparke.

Es muy difícil porque tienes que conseguir

esa continuidad entre pasajes.

-Ahora vamos a intentar hacer la partitura

y que fluya mucho más, que corra mucho más,

porque si no, nos hundimos.

-Me decía que llevara dirección y que no la dejara muerta,

que tuviera continuidad.

(MARIO TARAREA)

¿Vale? Aguantemos, porque si no, es como "ahora paro",

"ahora hay tres notas", "ahora paro"...

Vamos a intentar que todas las largas tengan dirección.

No te pares, no te pares...

-Me he quedado enganchada porque me sudan mucho las manos.

-El patrón de los músicos, "San Gancha", ya ha venido.

-Cuando venían notas rápidas,

se me ha ido el dedo y me ha fallado el pasaje.

-¡Vamos, Silvia, vamos! ¡No queremos perderte!

-En algunas partes me faltaba aire porque estaba nerviosa.

-Necesitamos buscar sitios para respirar.

(TARAREA)

Cuando abres la puerta de casa, huele a comida de tu madre,

es tu casa, y dices: "Ay, cómo mola", ¿no?

Así debe ser la respiración.

-Gracias a la ayuda de Mario,

he conseguido que me salieran con cuerpo y seguridad.

-¡Seguimos!

-Ha habido un momento en el que me he enganchado

y Mario ha cantado.

(MARIO CANTURREA) ¡Yo canto!

-Y eso ayuda mucho porque es una guía

a la hora de interpretarlo.

Cuando la toque en plató me pondré muy nerviosa,

pero intentaré disfrutarlo.

(Aplausos y vítores)

Sigo pensando que te escondes tras el instrumento.

Cierras los ojos y ha habido un momento, incluso,

que te escondías detrás de la campana del euphonium.

Comunica más.

Silvia, a mí me gustas mucho. Me gusta mucho tu seriedad,

porque no es incompatible

con la sensibilidad y la transmisión;

a mí sí que me llegas mucho. Y te felicito por ello;

has hecho una proyección del fraseo muy bonita

y cerrando las frases muy bonito.

Te felicito.

Enhorabuena, Silvia;

por la edad que tienes transmites mucho.

Sí es verdad lo que dice Max,

que debes abrirte más de cara al público.

Tienes muy buen sonido, muy buena interpretación.

Lo que te decía Mario de seguir el fraseo de la música,

se ha notado que lo has estado practicando y estudiando,

y se ha visto aquí; o sea, te animo a seguir.

Para mí eres un gran músico y lo llevas dentro.

Cualquier cosa que te pase en un directo, no pasa nada;

se queda entre tú y tu instrumento.

Si te equivocas en algo, sigue para adelante;

eso es la música y la vida misma; todos nos confundimos.

Hay que seguir adelante, sacando ese sonido tan precioso,

y seguir adelante porque eres un musicazo de arriba a abajo.

(Aplausos)

Pues muchas gracias por sus palabras.

Respecto a lo de tocar con los ojos cerrados,

creo que no es por miedo, porque aunque cierres los ojos,

sabes que las cámaras y la gente sigue ahí;

cierro los ojos porque estoy sintiendo la música

y estoy viviéndolo, ¿no?

Porque si abro los ojos, a mí me pasa,

que quizá algún foco o la gente me distrae,

y con los ojos cerrados estoy metida en el papel

y en mi música, y disfrutándolo.

(Aplausos)

-Estoy muy contento de miclase con Yulia

y me siento mucho más seguro.

-Y ahora...

-Hemos tenido que repetir el principio siete u ocho veces.

-Sí, otra vez.

-Es un momento muy importante donde hay que demostrar

el carácter con el que vas a tomar la obra.

Como con más... -Un gesto más grande.

-Pero delicado, como es la obra.

-Delicado, delicado.

¿Qué va a hacer?

-Empezar más piano para luego crecer más.

-¿Pero cómo vas a crecer? -Con más arco.

Más o menos a mitad de la obra ha habido un fa sostenido,

era un sitio muy importante y había que destacarlo.

-Lo dejaste sin vibrato, lo dejaste pasar.

-Había que vibrarlo, darle otro carácter.

-¿Cómo lo haría un cantante? (YULIA TARAREA)

-Me decía que levantase la cabeza.

-Ahora mirando arriba, con la cabeza bien alta.

-No es la misma proyección la que se le da al chelo

cuando estás encorvado hacia abajo

que la que se le puede dar mirando hacia el techo.

-Pero no es fuerte; es el carácter lo que quiero.

-Es una obra muy delicada e interesante.

-Este concierto tiene muchas dificultades técnicas.

-No debe parecer un estudio;

debería notarse que me siendo libre con el chelo.

-Piénsalo como una ópera para chelo.

-Hay que tocarlo así. -Esta música, ¿qué es, dramática?

-No, ni mucho menos. -Estilo galante, ¿verdad?

Te preocupa ahora la cuestión técnica;

la perfección está muy bien, pero no lo es todo.

-Espero interpretarla muy bien y disfrutar mucho.

-Lo harás muy bien, lo mejor que puedas, y a disfrutar.

(Campanilla)

(Aplausos y vítores)

No te quedes con el gusto de una actuación,

porque los músicos nos flagelamos mucho,

y no es el gusto o el malestar,

porque se te ha visto sufriendo con la afinación y los agudos;

no te quedes con esta actuación.

La música son muchas más actuaciones, muchos más momentos,

y disfrutas de la música,

con lo cual vas a seguir toda tu vida, eso está claro.

Yo creo que todos los fallos de afinación que ha habido

es porque tocas con un poco de miedo.

No sé si eres consciente, pero es lo que transmites

a los que estamos aquí,

como jurado, como público o en las casas.

Creo que si te quitaras esta capa de miedo que tienes por encima,

estarías más seguro, y un fallo lo tiene cualquiera;

pero tú estarías más convencido de lo que haces.

Enhorabuena igualmente.

Adrián, yo te voy a decir lo que opino, es un poco duro,

pero yo creo que es la única manera de ayudaros.

A mí me parece que, aparte de los fallos obvios,

es que era un Boccherini insoportable.

A Boccherini hay que cogerle en el estilo exacto

y su estilo, que lo tiene; entonces a mí no me ha gustado.

No voy a hacer sangre porque ya lo han hecho

mis compañeros con los fallos de afinación,

todos podemos tener un mal día;

pero te falta apreciar el carácter de las obras.

Te dije en Bach que lo habías reducido a un estudio casi,

cuando Bach es enorme, es grandioso,

es Dios, que decías antes, ¿no?

Y con Boccherini, estás tocando un concierto;

tu instrumento está compitiendo con una orquesta,

aunque sea reducida como en una orquesta dieciochesca,

y lo reducías todo como a un pequeña pieza de aposento

de la época, casi como si fuera una señorita estudiando.

Tienes que dar más vuelo, tanto a Bach como a Boccherini.

Y ahora, querido amigo, ha llegado el momento

de que te vengues, de que ajustes cuentas,

con este jurado tan severo y que pronuncies... ¡tu alegato!

-Bueno, pues todas las críticas en realidad son positivas

porque me ayudan a mejorar,

pero en mi defensa debo decir que lo he hecho lo mejor posible;

quizá en mi cabeza sonase mejor de lo que en realidad sonaba,

y he practicado mejor de lo que ha sonado hoy aquí.

Es cierto que he desafinado un par de veces;

si se me va un milímetro un dedo, el siguiente también está mal

y es muy difícil de corregir en el momento.

Es cuestión de milímetros, lo he hecho lo mejor que he podido.

Está claro que no es mi mejor actuación,

¿pero qué se le va a hacer?

Lo he hecho lo mejor que he podido y he disfrutado.

(Aplausos)

-Mi clase con Salvador ha sido bastante gratificante.

La verdad es que me ha dado un aire fresco

y, no sé, muchas ideas muy interesantes.

-Para que el final de frase se note mucho más,

intenta darle más empuje,

solamente a la nota del punto culminante.

-Sobre todo buscando los puntos culminantes.

-Busca, busca.

-Hemos mejorado mucho

con respecto a las dinámicas y los matices.

-No pasa nada; contente en la dinámica.

Otra vez, Javier.

-Además, me ha hecho tocar mirando

hacia un punto que no fuera la partitura.

-Intentemos tocar desde el principio otra vez

viendo la ventana, ¿vale?

Y que tú utilices la partitura como recurso.

-He notado realmente un cambio en el sonido,

en la proyección del instrumento.

-Yo veo mucho cambio con respecto al principio

y nos tenemos que soltar incluso más.

-Ha habido un momento en el que me decía

que buscara la dirección,

de dónde partía la música y hacia dónde me llevaba.

Y ha funcionado, la verdad.

El hecho de estar tocando con él, hablándome y cantándome al lado,

ha sido bastante divertido y motivante también.

¡Vamos! Sube, sube, sube, sube. ¡Vamos al do!

(TARAREA) ¡Busca!

-Es muy bonita; a mí me encanta, porque Mozart, en general,

tiene esa habilidad de componer con sencillez

al mismo tiempo que unas melodías preciosas y simples.

(Aplausos y vítores)

Gabriel, te doy a enhorabuena por tu interpretación.

Es una obra obligada,

que se tiene poco tiempo para prepararla,

has aprovechado muy bien la "master class" de Salvador.

Tienes muy buen sonido, muy buen fraseo;

lo único algunas notas rápidas que se pisan;

pero en general muy, muy bien. Enhorabuena.

Yo lo que veo, Gabriel,

es que tienes una unión con tu instrumento total.

¿Lo elegiste tú o fue el fagot

el que te obligaron a estudiar en el conservatorio?

¿Cómo fue la historia?

Fue curioso porque no, no lo elegí yo al principio;

pero sí, me enamoré de él.

Entré por él, luego quise otro instrumento...

Y al final, gracias a la suerte, me encontré con él otra vez

y la verdad es que estoy encantado.

Yo creo que os habéis elegido ya mutuamente

aunque no fuese tu obligatoriedad en un principio

y que vais a hacer un largo recorrido musical.

Gabriel, hay un músico, un compositor enorme español

que se llama Antón García Abril que dice que llegarás tan lejos

como la técnica te lo permita.

En tu caso, las ganas de comunicar son mayores que tu técnica.

Ten cuidado porque debes trabajarla más

para poder llegar

ahí donde tu imaginación te está pidiendo que llegues.

No se puede notar el esfuerzo.

Ha habido un momento en que estabas jadeando;

eso no puede ser.

Pero en fin, tu madera de músico está fuera de toda discusión.

Yo estoy de acuerdo con Max en lo que ha dicho

que está por encima en tu caso la transmisión,

el comprender lo que tocas

y el fundirte con el instrumento.

Te han faltado cositas a nivel técnico;

incluso yo apuntaría que me ha faltado un poco

de vitalidad en este allegro.

Pero muy bien, a mí me parece que eres un musicazo.

Y dicho esto, te invito a que hagas el alegato.

Nada, con respecto a la primera obra,

donde también las fusas que se fueron fue por la técnica;

pero también es el conjunto de la presión, los focos;

todo lo novedoso que es estar en esta situación.

Pero bueno, también es verdad que tengo que decir,

en cuanto a la técnica, que ya se ha visto en mi bio

que tengo la cabeza en muchas cosas;

cuando toco se me vienen muchas cosas a la cabeza

y muchas veces he pensado que para la técnica no ayuda.

Y también es verdad que he tenido

una serie de cosas en mi vida, de hechos,

que me han hecho que este año

no pueda estar tan fuerte como yo quisiera en la técnica;

pero es algo que desde luego voy a trabajar, quiero trabajar

y estoy trabajando, pero igual alguna vez se ha ido...

Pero me lo he pasado bien, lo he intentado... Y ya está.

(Aplausos)

-El jurado al final va a valorar cosas en general;

por ejemplo, cómo sales al escenario,

cómo comunicas, tu tranquilidad...

No creo que se valore tanto solo un pequeño fallo,

sino el global.

¡Ríete un poco, hombre!

Madre mía.

Para liberar esta tensión,

vamos a pasarlo bien ¡con Bruno Axel!

(Aplausos)

Recordamos que al principio del programa te hice un reto.

Ya que estamos en el s. XXI,

¿por qué no tocar un "hit-parade" de música clásica y rock?

¿Preparado? Lo intentaré.

¿El público también? ¿Sí?

(PÚBLICO) ¡Sí!

¡Con el número tres! Vivaldi... y Jimi Hendrix.

(RÍE) Bravo.

(Aplausos)

Con el número dos... Vamos a Brahms.

(Aplausos)

Y con el número uno...

El número uno... Paganini contra Jackson.

(Aplausos y vítores)

Muchas gracias, Bruno. Qué bueno.

Te invito a que te quedes a ver

el momento más decisivo de este programa.

Me quedo aquí. Adelante, chicos.

¡Bravo!

(Aplausos)

Venid aquí.

¿Estáis preparados?

Atención que habla el jurado.

Silvia, tienes un sonido exquisito,

refinadísimo;

nos encanta cómo te suena...

la tuba tenor, como la llaman algunos.

Qué lástima que tu extrema juventud

pudiera ser un impedimento

para estar en una orquesta como la de RTVE,

donde se requiere un hervor más

del que tienes tú en estos momentos.

Pudiera ser que fuera un obstáculo.

Adrián, hemos reconocido en ti un gran valor como artista,

en el sentido de que te presentas ante este jurado severísimo

nada más y nada menos que con Bach, el Everest de música, Dios.

Sin embargo, y esto podría ser también

un pequeño óbice o valladar para tu pase a semifinal,

tu sonido es pequeño, por no decir mezquino a veces,

y eso te lastra o podría lastrarte a la hora de clasificarte.

Gabriel,

una espontaneidad y unas ganas de comunicar impresionantes;

pero tú mismo has reconocido que no has dado ni chapa, mamón,

en todo el último año,

o sea, has trabajado poco,

sé que has tenido problemas personales,

pero eso se traduce en tu forma de tocar

y, por ejemplo, en el concierto de Mozart,

los cuatro hemos dicho

que eso hay que tocarlo de otra forma;

o sea, es una pieza clásica estándar del repertorio

y se ha notado tu falta de entrenamiento.

Podría ser un obstáculo para tu pase a la final.

Y el semifinalista del programa de hoy es...

¡Gabriel!

(Aplausos y vítores)

Nosotros nos vemos

la semana que viene en "Clásicos y reverentes".

Escuchad mucha música, tocad un instrumento,

el que queráis y como queráis, porque os cambiará la vida a mejor.

¡Hasta la semana que viene!

(Aplausos)

Participar en el programa es...

-Ha sido algo inolvidable.

-Otra experiencia más.

-Me lo he pasado genial.

-Aun no habiendo pasado a la semifinal...

-Con mis compañeros el ambiente ha sido genial.

-Mucha alegría conocerlos.

-Es algo ya maravilloso poder haber interpretado aquí

y me siento contenta de haberlo hecho.

-La verdad que estoy muy contento y me lo llevo para siempre.

-Una experiencia muy agradable y muy buena.

(Aplausos y vítores)

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Clásicos y reverentes - T2 - Programa 4

28 oct 2018

Programa concurso que trata de encontrar a jóvenes intérpretes que sean capaces de formar parte una Orquesta Sinfónica. Los elegidos formarán parte, como artistas invitados, de la Orquesta y Coro de Radiotelevisión Española en un concierto especial que será la Gala Final del programa.

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