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Para todos los públicos Clásicos y reverentes - T2 - Programa 11 - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos a la segunda semifinal de "Clásicos y reverentes".

La semana pasada dos de los tres participantes

consiguieron pasar a la final y así cumplir su sueño:

podrán tocar en la gala con la Orquesta Sinfónica de RTVE.

Quiero dar la bienvenida a los tres y a todos los demás concursantes

de estas semifinales.

-Cuando tocas, yo huelo a música.

-En la orquesta tendría que dar más.

-Nos tienes robados.

-¡Necesito música, José Ángel, por favor!

-José Manuel, bienvenido a la orquesta.

-Gracias.

-Lo siento, pero no.

-José Ángel, bienvenido a la orquesta.

¿Quiénes pasarán esta semana?

¡Elena Barrios con la flauta!

(Aplausos)

¡Inés Martínez con el fagot!

(Aplausos)

¡Y Alberto Ruiz a la percusión!

(Aplausos)

Felicidades, chicos;

como decimos, estar aquí ya es un éxito.

Sí. Sois un ejemplo

de esfuerzo, talento, constancia... Muchas gracias.

De todo eso y mucho más que vais a demostrar.

También habéis tenido la ayuda

de las clases maestras con los profesores,

que ya no están en la academia; ahora están aquí.

Ahora son el tribunal.

Antes eran vuestros profesores y amigos

y ahora no sabemos si serán enemigos,

pero esperemos que no estén en el lado oscuro.

¡Tenemos a Mario!

(Aplausos)

¡Yulia!

(Aplausos)

¡Salvador!

(Aplausos)

¡Y Raúl!

(Aplausos)

Y por supuesto, a la batuta de este tribunal,

el maestro Miguel Ángel Gómez Martínez.

(Aplausos)

Maestro, sabemos lo exigentes que son

para que estos chicos pasen a la final

y nos gustaría saber qué es para ustedes

la excelencia en un músico.

¿Y tengo que decirlo yo? Sí.

Ah, bueno...

Bueno, la excelencia en un músico se compone de muchos factores

que decirlos aquí ahora podría tomar muchísimo tiempo.

Desde luego hay que cuidar muchísimo la afinación,

hay que cuidar el sonido,

hay que cuidar los matices escritos en la partitura,

el ritmo es importantísimo, sobre todo en una orquesta,

porque hay que estar en el conjunto

de todos los componentes de la orquesta

y para eso el ritmo importantísimo.

Pero luego también hay que tener la personalidad suficiente

para que se pueda uno expresar

de la forma en que considera oportuno

siendo fiel siempre a la intención del compositor.

Casi nada, ¿no? Poquitas cosas.

Bueno, podría decir muchas más. Eso ya son cuatro programas más.

¡Claro! Enteros para mí.

Por lo menos ya sabemos unas pistas para entender cómo han llegado

los grandes maestros a ser lo que son.

Y ahora empezamos "Clásicos y reverentes".

Hablábamos de excelencia, y estos días en la academia

habéis tenido una visita muy especial:

la directora de orquesta Inma Shara.

Ella os ha dado unas pautas...

Ha sido una especia de terapia para vender al miedo.

Yo quiero aprender.

Soy Inma Shara y voy entusiasmada.

Me van a presentar a tres jóvenes valores talentos,

que para mí es una verdadera ilusión poder compartir con ellos

el amor por la música, mi experiencia,

sus inquietudes, sus miedos...

Espero que les guste

y disfruten tanto como lo vamos a hacer nosotros.

-Me gusta mucho esa actitud que tienes de tocar sin papel.

¡Muy bien, el do ese, venga!

-La clase con Salvador ha sido muy interesante.

Me ha hecho ver algunos aspectos que normalmente no se trabajan,

como la actitud hacia el público.

-Lo que deberíamos de hacer

es intentar sacar un poquito más el sonido.

La clase con Salvador ha funcionado muy bien.

Yo creo que en líneas generales has pegado un subidón. Enhorabuena.

Y el semifinalista del programa de hoy es... ¡Inés!

(Aplausos)

Vamos a ver... ¿Qué ha pasado en el primer compás?

¿Qué toca? En el segundo compás.

-Me he adelantado un poco en las semicorcheas, ¿verdad?

-Bueno, es que ha entrado en la segunda parte

en vez de en la tercera.

Luego el ritmo no ha estado claro en el compás...

Uno, dos, tres, cuatro...

En el sexto, sobre todo en el séptimo,

que con la ligadura se ha anticipado un poco;

ha salido antes de tiempo.

Sin embargo, mire, los matices han estado muy bien todos,

porque, en fin, ha llegado solamente al fortísimo

donde está escrito;

es decir, lo ha cuidado todo eso muy bien.

Hagamos una cosa, vamos a empezar otra vez

y yo la voy a ir deteniendo

conforme vaya no siendo necesario que continúe, ¿vale? Venga.

Vale, muchas gracias.

Por mi parte, estoy servido.

¿Quiere alguien más...? Seguramente sí.

-Sí, Inés... Creo que no me equivoco

si digo que esta es una de las páginas más bonitas

escritas para fagot, ¿verdad?

Y tú has estado... muy preocupada por las notas.

Yo quiero despertar tu curiosidad hacia la forma

y hacia la expresividad.

No sé si has notado cómo empieza y cómo termina el movimiento.

La música empieza descendiendo

y termina... en ascenso, ¿verdad?

Tu último pasaje, aunque sacaste muy bien la nota si,

que es difícil seguro, un salto enorme;

pero todo este pasaje salió muy precipitado.

Y te dejo con los consejos de Salvador.

-Creo que falta... expandirnos un poquito.

¿Sabes? Falta un poco...

Ensancharnos, abrirnos;

boca, garganta; y relajarnos, por supuesto.

De todos modos, vamos a ver la siguiente pieza,

después,

y a seguir disfrutando y esperar.

-Gracias. -Gracias.

-¿Qué consejo podrías darme

para aplicarlo a mi vida como percusionista

y para futuras pruebas de orquesta?

Ta-ca-ca-ta, chi-ca-tun, chi-ca, chi-ca-ta.

-Que seas músico ante todo.

Leonard Bernstein decía: "Si uno siembra vida, recoge vida".

Si tú tienes pasión por la música,

la vida te va a devolver esa pasión.

-Ta-ca-ta-ca, ti-qui-ta, chi-cu, cu-ta, chi-cu.

-Me da bastante miedo cuando quiero expresar algo

que no se llegue a entender el mensaje que quiero dar.

-Bueno, pero al final miedo escénico tenemos todos.

Es parte de la vida, el asumir riesgos...

La música lo que te tiene que transmitir

es esa serenidad y esa belleza.

Que sepas que cuando sales al escenario

no vas a gustar a las 2000 personas,

pero si tú crees en tu mensaje,

en la belleza de la música,

en el privilegio de poder expresarte como persona...

-Eso ya es suficiente.

-Llegas al corazón de la gente.

-Lo primero que tengo que decir es que me han caído todos genial.

En una oportunidad como esta tienes que hacerlo dando el cien.

Y yo me llevo la experiencia y haberlos conocido,

que ha sido genial.

-¡Corto ahora!

-Es muy exigente y sabes que la gente

va a ser exigente contigo, entonces es mucha presión.

-Espera... ¡Ahora!

Muchas gracias. Lo vas a hacer genial.

Tu carácter, se te ve segura; la musicalidad...

A mí me ha encantado que parecía el canto de una sirena.

Ole qué arte, niña. -Muchas gracias.

-Genial; tienes mucha técnica.

Como tú dices, la música la llevas dentro,

pero sabes expresarla muy bien hacia fuera.

A mí me ha gustado muchísimo tu actuación

y se nota que eres un músico de los pies a la cabeza.

Muchas gracias.

(Aplausos)

Yo tengo una impresión general

de que va todo un poco demasiado plano.

Es decir, no veo diferencias claras

entre los matices que están aquí escritos.

Usted ha hecho casi a la misma velocidad

las semicorcheas que los tresillos anteriores.

El calando es un ralentando progresivo.

Es decir, debería de empezar al doble de velocidad...

(TARAREA LA MELODÍA)

Y luego ir haciéndolo cada vez más lento.

Entonces vamos a hacer lo mismo que con su compañera;

pero, por favor, atienda bien a las dinámicas.

Venga, vamos a verlo.

Vale, vale, ya está, ya está.

Vamos a empezar ahora en la letra A.

Vale, ya está. Ya está, ya está.

No vamos a corregir el siguiente pasaje

del crescendo y diminuendo porque es lo mismo que el anterior.

Yo, por mi parte, voy a parar.

-Efectivamente desde aquí

le falta decir mucho más;

mucha más carne, mucha más... (ASIENTE) -Vale.

-Y nada, muchas gracias.

-En el mundo de la orquesta,

tiene que haber también

una complicidad entre todos los músicos, ¿no?

-Es que nadie somos nadie más que nadie.

Es decir, un director de orquesta es un generalista

rodeado de grandes especialistas que sois vosotros

y los que nos aportáis toda vuestra sapiencia.

-Claro. -Y el público nos aplaude a todos.

No solamente hay un director;

todos tenemos que ser líderes de nuestra sección.

Todos tenemos que aportar.

Tú sabes mejor que nadie como percusionista

que es un fundamental el papel de la percusión.

-Sí, es muy importante. -Fundamental;

es la que da cohesión,

la que ensambla el sonido muchas veces, ¿no?

Hoy vivimos en una sociedad con demasiada cacofonía;

una sociedad donde no se pone en valor la excelencia,

la capacidad del esfuerzo.

Pero confías en el mensaje,

confías en que estás haciendo lo mejor que sabes o que puedes,

y eso el público lo percibe.

-Y tum, y tum, y tum... ¡Ole!

La verdad es que me siento muy contento

y es un gran empujón para continuar adelante.

-¿Qué cenaste anoche? -Eh... Lasaña.

-¿Y qué? -Y pescado.

Me ha pulido bastantes cositas.

-¿Qué hiciste anoche? -Estuve cenando, cené lasaña,

y después estuve charlando... -Oh, qué fluidez, qué entonación.

(TARAREA)

-Es como si fueras un elefante

y hubieras usado la trompa antes para derribar un árbol

y ahora para coger una flor.

Has tenido mucho rollo en esta pieza

y ha sido emocionante.

Has hecho muy buena música, así que enhorabuena.

(Aplausos)

Realmente creo que la precisión rítmica está fuera de duda;

creo que estamos todos de acuerdo en eso.

Está muy bien, muy bien.

El tempo bien elegido...

Luego, tengo aquí señaladas también algunas pequeñas cosas,

algunos pequeños roces.

Por ejemplo, el segundo de la letra C,

ha sonado un la en vez de un sol.

Tengo también por aquí otro roce en el compás... 66.

(CANTA) Si, do, si, la, si, la, sol.

Ahí ha sonado algo extraño.

No lo vamos a hacer entero, pero podríamos empezar en la letra C,

que es donde es "meno mosso",

y luego mantenemos el tempo, por favor, en el compás 57,

sin echarse a correr,

y luego cambiamos el tempo donde está escrito,

que es el tres por cuatro.

Entonces vamos a ver ese pasaje

y cuando ya no sea necesario, yo le detengo.

-Vale. -Venga, vamos allá.

Vale, muchas gracias. Muchas gracias.

Vale, vale, de acuerdo.

Yo estoy servido, gracias.

-Alberto, a mí me gusta cómo te suena la marimba;

pero yo que soy un amante del swing, a veces,

cuando pasas del cuatro por cuatro al tres por cuatro,

noto que me falta ese cosquilleo, ¿vale?

Luego también en los momentos en que hay como una fuga,

veo que la mano derecha va por un lado

y la izquierda por otro.

Tienes que unificar los tempos

y que las entradas de las fugas sean exactamente donde están,

porque hay como...

No sé qué distancia es, pero hay distancia.

Aparte de eso, vuelvo a decir, a mí me ha gustado;

me gusta cómo te suena la marimba. -Gracias.

-Enhorabuena, Alberto.

Retomando lo que decía mi compañero Mario,

justo esa fuga,

yo te aconsejo que la toques con cuatro baquetas y no con dos,

porque es la mejor manera de diferenciar las cuatro voces.

Luego, el tema es...

(CANTA) Do, si, la, sol, mi, sol, la, mi, sol, sol, sol, sol.

(NIEGA)

(CANTA) Do, si, la, sol, mi, sol, la, mi, sol...

(CANTA) Do, si, la, sol, mi, sol, la, mi, sol.

(CANTA) Sol, mi, sol, la, mi, sol, sol, sol, sol, sol.

-¿Lo hacemos, por favor? Vamos a verlo.

-¿Con piano?

-Sí, sí, claro. -Que toquen todos, todos.

-Esto es. -¡Eso es!

-Escucha al piano. ¡Un!

Claro.

Esto es. -Vale, ya está, muy bien.

-Si estás con el "sol, sol, sol",

mi pregunta es: "¿Qué pinta tanto sol?".

No, hoy no hace sol.

(TODOS RÍEN)

-Y a ver en la siguiente prueba si todo esto lo podemos

de alguna manera digerir mejor,

tu música, que sé que la tienes, que nos la puedas demostrar,

con un poco más de tranquilidad y con un poco más de razonamiento.

¿Ok?

No solo Inma Shara estuvo en la academia;

también tuvieron una sorpresa, Judith Mateo,

que tuvo una misión muy especial.

Hicieron un repaso de lo peor y lo mejor de las actuaciones.

Fue difícil mirarse al espejo.

Vamos a ver tu vídeo.

¿Tienes ganas? Sí, muchísimas.

Vamos a ver si eres de los músicos que se flagelan a lo bestia

o de las que pasa un poco cuando se escucha.

¡Uf!

¿Ya en el principio? Ya empiezo mal.

La primera nota ya está siete kilos desafinada.

¿A mí sabes la sensación que me diste?

Me pareció que estabas bailando, tía.

Como si el instrumento fuese tu pareja.

Todos somos pareja de nuestro instrumento.

(RÍE) A veces discutes... Lo sé, lo sé.

Cuenta.

Es justo lo que me dijo Salvador en la clase.

-¡Piano!

(TARAREA) Forte.

¡Forte!

-Y no le hice caso, lo siento.

Ese trino creo que es el peor trino que he hecho en mi vida.

Me equivoqué de llave, le di a la de abajo y dije:

"Vale, el daño está hecho".

¿Qué te has visto? Sinceramente no creía

que fuera a ser capaz de hacer todo esto.

Yo sufro mucho pánico escénico

y para mí haberme puesto

delante de toda esa gente, de vosotros...

De los focos. Una movida increíble,

y estoy contenta de haberlo conseguido.

Y ahora estoy aquí.

¿Y cosas malas? Bueno, debo mejorar mucho

mi puesta en escena de cara al público.

Hasta que no empiezas a actuar fuera,

que es lo que me ha pasado a mí,

no me he fijado tanto en la estética,

en cómo vestirse, cómo ponerse y en cómo: "Aquí estoy yo", ¿no?

Totalmente. Y ese es un trabajo

que hay que hacer justo cuando acabas de estudiar.

Tía, pues muchísima suerte y seguro que vas a dar...

Muchas gracias. Lo mejor de ti.

Muchas gracias.

(Aplausos)

Bueno, pues el sonido sigue siendo bonito,

sigue siendo igual que en la primera prueba.

Mi problema aquí es en general la afinación.

Por ejemplo, después de la cifra 4, en el tercer compás,

el mi ese se ha quedado altísimo.

Luego el sol de después también se ha quedado muy alto.

Luego toda la cuestión de la cifra 5,

la afinación ha vuelto a estar muy desigual...

Vamos a ver si podemos corregir algunas de esas cosas.

Por ejemplo empezando...

En la cifra 4 podemos empezar.

Se trata de corregir la afinación del mi

y la afinación del sol siguiente. Vamos a verlo.

Vale, vale. Bueno, muchas gracias.

Por mí es suficiente.

-Lo mismo que hemos hablado antes.

La gestión del aire es fundamental

para poder llegar a un final de frase.

Con esos detalles, muy importantes por supuesto,

se puede mejorar mucho.

-Sabemos lo difícil que es estar aquí y darlo todo en el momento.

Y yo creo que con los consejos que te ha dado el maestro

y mi colega Salvador,

aplicando los consejos,

pero también tienes que buscar más allá de ellos.

Yo creo que partiendo de la misma música,

te puede ayudar;

tejer esta melodía sobre los acordes de piano.

¿Sabes? Busca también desde otra parte,

porque faltan estas líneas largas; falta el fraseo.

Te deseo toda la suerte y es el momento de tu alegato;

qué te ha parecido la experiencia y los consejos...

-Bueno, yo creo que ha sido una experiencia increíble

porque, aparte de todo lo que hemos vivido,

tanto mis compañeros como yo, hasta ahora mismo,

contar con vuestra opinión a la hora de interpretar las obras

es algo que no tiene precio.

Porque a lo largo de la vida

podemos tener un, dos, cinco maestros,

pero no siempre son de la misma calidad, ¿verdad?

Y bueno, está claro que las obras

no están ahora todo lo maduras que podrían estar.

Al fin y al cabo estamos estudiando

y quizá ahora no saldrán igual de bien

que saldrán dentro de un par de años.

-Seguro. -Yo sinceramente

he hecho todo lo que he podido,

estoy contenta de haber llegado aquí

y ya está, poco más. -Muy bien.

-¡Bravo, bravo!

¿Nada más empezar ya le das? Sí...

¿Qué piensas?

No era como yo creía que me había salido.

Vamos a verlo un poco más,

que a mí no me has dejado ni respirar casi.

¿Cómo ves ese fraseo?

Se escucha menos desde fuera

que como yo pensaba que lo estaba haciendo.

Hay que exagerar más las cosas,

a lo bestia. ¡Fuerte, fuerte, fortísimo!

Ajá. ¿Y piano qué?

Pianísimo. (RÍE)

¿Te comen los nervios?

Un poco.

Estaba tocando y no me notaba nada,

pero en esos silencios, notaba que me sudaban las manos...

Te salías de la música y te ponías nerviosa.

¿En qué te ves más fuerte?

Parecía que estaba segura, ¿no?

Tu actitud es muy potente. Sí...

Creo que al haber estudiado mucho y al tener la técnica,

me pude centrar más en esa musicalidad

que un poco se ve en esta obra.

¿Y cositas para corregir que has visto aquí?

Exagerar todo muchísimo más.

Dar como más de... lo que he estudiado.

Más al límite. Exacto, más al límite.

Bueno, y como siempre, intentar no ponerme nerviosa,

pero eso...

Cuanto más actuaciones vayas haciendo,

menos nerviosa estarás;

así que eso también en madurez y años de experiencia.

Sí, yo creo que después de esto, nada me dará vergüenza.

Vas a estar superrelajada en los exámenes.

No te queda nada, tía.

Ponte las pilas, a estudiar. Sí, sí.

Mucha suerte. Muchas gracias.

(Aplausos)

Lo mismo que decía en la otra obra. -En la anterior.

-Que es un poco plano todo.

Un allegro, o un vivace como en este caso,

debe ser al principio más fuerte.

-Vale. -Entonces yo quisiera...

Es decir, para darle la oportunidad,

toque el principio, por favor, una vez más y tóquelo más fuerte.

-Vale.

-Vale, con esto es suficiente.

Y ahora vamos a ir

a lo que le he dicho de los tresillos,

al pasaje ese del compás 27. -Vale.

¿Ve? Pero ese compás es forte y lo está tocando mezzopiano,

mezzo... mezzo algo.

Forte, forte. -Sí, sí.

-Venga.

Vale, ya está, muchas gracias. Por mí, estoy listo.

-Yo creo que te sobra técnica para tocar esto;

lo que pasa que tú misma caes en tu propia trampa.

Cuando quieres hacer un acelerando,

vas tan rápida que no puedes controlar los dedos.

¿Vale? -Sí, sí.

-Te precipitas constantemente.

Creo que la flauta te suena muy bien,

pero que te falta un poco de criterio

para elaborar estas partituras,

porque están todas como... Ahora toco así,

ahora un poco de aquí, ahora un poco de allá... ¿Vale?

-Vale. -Pero enhorabuena de todas formas.

-Bueno, sobre las dos piezas,

decir que son de un nivel muy exigente, la verdad;

que yo he intentado estudiar para llegar a estar al nivel.

A ver, he de decir que estoy totalmente de acuerdo

con absolutamente todos los comentarios que me habéis dado,

que estar aquí no es fácil,

porque los nervios no te dejan...

Como mostrar todo lo que sabes.

Y eso, que muchas gracias por vuestros comentarios.

-Para un segundito.

Si creo recordar bien,

Albert me dijo que un punto débil que había tenido

era que podía haber interpretado, darle mayor calidad, a los matices.

Y aquí nada más comenzar, me doy cuenta de que es cierto.

¿Paramos, Judith?

Yo la traje el primer día un poquito más pausada,

pero tras la clase con Raúl, fue Raúl el que me dijo:

"Espabila que esta pieza va al tempo que pone".

-Algo que debes cambiar es el tempo porque está muy, muy lento.

-Y te estás durmiendo.

¿Qué? ¿Qué te ha pasado ahí?

Sinceramente fue la primera vez que esa caída estuvo en su sitio.

Tus pros han sido...

¿Mis pros? Me sentí muy a gusto tocando.

Tenía en mi cabeza todas las horas de estudio que llevaba.

Sentí una conexión especial con Eduardo, el pianista.

¿Contras? Haberme soltado un poquito más

y decir: "Vale, toda esa seguridad y esa tranquilidad que llevo

no estuvo reflejada al cien por cien".

Podría haber estado mejor. Te exiges mucho, Alberto.

Muchísimo.

Me gusta mucho la relajación que tienes

porque se nota ahí.

Yo quedé encantada. Y se lo estaba comentando a Albert.

Los comentarios nuestros fue que nos gustaste muchísimo

y por eso estás hoy aquí.

Muchísimas gracias por haberme escuchado

y por... Que lo vas a petar. Choca.

Muchísimas gracias, Judith.

(CANTA) Ta-ti-ta, taf, taf, ta-ti-ta, taf, taf...

(Aplausos)

Bueno, vamos a ver.

Creo recordar que al principio de la obra

el tempo era un poquito más movido

que luego cuando dice "meno mosso", ¿verdad?

Entonces no ha habido ninguna diferencia de tempo

entre el tres "articulé balancé"

y el "meno mosso" que viene después.

La diferencia es pequeña, pero debe de haber alguna

y no ha habido ninguna.

Luego, hay una cosa que es peligrosa

y que, claro, eso alguien debería de controlarlo

porque usted lo puede oír mal seguramente,

que es que cuando canta y toca al mismo tiempo...

Cantar, es un decir.

Cuando canta y toca al mismo tiempo,

cuando aprieta mucho con la caja, se pierde la voz.

Entonces a eso hay que hacerle un balance más claro,

o sea, mejor, para que se le oiga siempre la voz.

Yo no sé si repetir un poquito desde el principio;

o sea, desde el principio para ver el cambio de tempo.

-Vale. -Vamos a verlo.

Y ya de paso, cuando llegue a cantar y tocar al mismo tiempo,

apriete un poquito menos...

-Vale. -Eso, venga.

(CANTA) -Ta-ti-ta, taf, taf, ta-ti-ta, taf, taf...

-Muy bien.

Muy bien.

Vale, vale, muchas gracias. Muchas gracias.

Eso es; por mí es suficiente.

-Creo que falta entendimiento por tu parte

de lo que es la obra.

Yo te propondría hacer un ejercicio...

A mí la voz me gusta,

pero por qué no pensamos en algo más gutural;

algo que no sea tu voz.

¿Puedes probarlo con otra versión?

-¿Otro timbre de voz?

-Gutural, por ejemplo; te pongo este...

(GRAVE) -Taf. -Por ejemplo, gutural.

(CANTA) -Ta-ti-ta, taf, taf, ta-ti-ta, taf, taf...

-Ok, esto te lo compro; pero lo otro...

Es muy baratillo.

Esto te lo compro.

En la samba, tiene que sonar una samba.

(TARAREA)

Y se quedó un poquito ahí...

No sabe del todo a Brasil, no huele del todo a caipiriña.

-Lo sé, lo sé. -Para mí, eh, para mí.

Y en todo el final, le falta energía;

energía hasta el final, hasta el calderón.

(TARAREA)

Y que alcances una dinámica con un instrumento que...

Será por dinámicas, la caja.

¿Puedes probar este final?

Y toca realmente fuerte.

Mínimo.

Mínimo, ¿ok?

Todavía se puede más.

Para acabar, ¿cómo es el título de la obra?

-"Chic". -¿Cómo?

-"Chic". -¿Cómo termina la obra?

-Chic.

-Dínoslo. -Chic.

-¿Qué quiere decir el compositor? -Que...

-Chic, chic, chic. Chic.

Toca, por favor, el final y dinos que esta obra se llama...

¿Cómo se llama la obra?

-"Chic". -A ver.

¿Cómo, cómo? -Chic.

-¡Dilo, dilo, dilo! -¡Chic!

-Toca.

(CANTA) -Chic, chic, chic...

-¿Cómo? -Chic.

-¿Cómo? -Chic.

Chic. -Ok.

Bravo.

-Yo después de que el maestro

"Taf, tu, taf, ca, tu, chiski, triski"...

Yo ya poco más puedo decir, después de la exhibición.

Sí... ¿Qué digo? ¿Chiski, triski, tu traska?

(TODOS RÍEN)

(TITUBEA) Eh... Eso es,

vamos a que nos digas tu alegado a ver qué es lo que has sentido,

lo que has visto

y qué te ha parecido lo que te hemos dicho.

-Me parece totalmente correcto

y sobre todo demostráis con lo que me habéis dicho

vuestra profesionalidad, vuestros años de dedicación,

que únicamente los músicos sabemos

lo que significa ser músico y hacer música;

muchas horas, muchos años,

toda nuestra vida, por decirlo de alguna manera,

y creo que tanto Raúl como el maestro,

Mario, el "chiski triski"...

(TODOS RÍEN)

-El "chiski triski" es él. (TODOS RÍEN)

-Creo que solo me queda que añadir que gracias a los cinco.

El tribunal está deliberando

y llega el momento de máxima tensión...

Te propongo un reto. ¿Perdón?

¡El maestro Frías tiene voz!

(Aplausos)

¡Lo sabía! ¡Lo sabía!

¿Lo conoces?

Sí. Vamos.

(Aplausos)

Ya tenemos el veredicto;

solo lo sabe el tribunal.

Ojo que es un momento muy importante

porque ahora vamos a saber,

enseguida, quién o quiénes van a pasar a la final.

Pueden pasar los tres, dos, uno...

O ninguno.

¡Adelante Inés, Elena y Alberto!

Maestros...

Saludamos, venga.

¿Estáis tranquilos?

Sí. Sí...

Ellos dicen que están tranquilos;

a quienes veo nerviosos es a los familiares y amigos,

que ahí veo un tembleque que no veas.

Bueno, sé que es muy duro

porque lleváis toda la vida preparándoos.

La vida del músico es dura, pero también es bonita.

Y el tribunal va a decidir en unos momentos, enseguida,

algo que os puede cambiar la vida.

¿Estáis preparados, de verdad? Sí.

-Estamos preparados. -Totalmente.

Adelante Miguel Ángel Gómez Martínez.

Te cedo la batuta.

Bueno, realmente la batuta se la voy a devolver

porque hoy aquí no estoy de servicio,

de director de orquesta;

sino más bien para algo que es siempre muy difícil,

muy desagradable en ocasiones,

sobre todo cuando hay que decir alguna vez que no a alguien

o que no... Vamos, que no, eso.

Pues lo que pasa es que yo siempre

que en alguna ocasión hay que decir que no,

quisiera resaltar que se dice que no por el momento

porque es simplemente un momento en el que quizá

pues porque los nervios hayan podido más

que otras cuestiones,

pues no se haya estado a la altura a la que se esté normalmente

cuando está uno en casa, que suele ser bastante mejor

que cuando se está en un escenario.

En fin, en cualquier caso, tengo que comunicar un resultado

y lo voy a hacer... ahora mismo.

Vamos a ver.

Inés...

Lo siento mucho,

pero no vas a poder tocar con nosotros.

Lo siento. -Muchas gracias.

-Elena...

También lo siento.

-No pasa nada.

Muchas gracias por todo.

Y finalmente, Alberto...

Bienvenido a la Orquesta.

Felicidades, Alberto.

Ya tenemos otro finalista.

Has conseguido tu sueño.

Dentro de muy poquito vas a tocar en la gran gala final

con la Orquesta y Coro de RTVE.

¿Estás feliz?

A ver si podemos compartirlo

con tus compañeros la semana que viene

en "Clásicos y reverentes".

(CANTA) Chica, tu, chica, ta...

-Que seas músico ante todo.

-Ha sido una experiencia increíble.

(TARAREA) Etcétera.

-Somos pareja del instrumento; a veces discutes...

-La vida te va a devolver esa pasión.

-Me gusta cómo te suena, pero yo que soy amante del swing...

(TARAREA)

-Noto que me falta ese cosquilleo.

-Si tú crees en tu mensaje, llegas al corazón de la gente.

-No te suena mal la flauta.

¿Te comen los nervios? Un poco.

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Clásicos y reverentes - T2 - Programa 11

16 dic 2018

Programa concurso que trata de encontrar a jóvenes intérpretes que sean capaces de formar parte una Orquesta Sinfónica. Los elegidos formarán parte, como artistas invitados, de la Orquesta y Coro de Radiotelevisión Española en un concierto especial que será la Gala Final del programa.

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